La delgada línea gorda

Sardineras-en-ondarroa-1880
Por Perroantonio.

Dije cierta vez que el escándalo es un producto típico de la sociedad de la información y el entretenimiento consistente en una indignación publicitada y enfática, acompañada de retórica y pantomima, que para funcionar necesita de tres elementos: una información ocultada, un informante que se finge virtuoso y un público de hipócritas haciendo aspavientos. No me la envaino. Añadiría hoy que el escándalo es un género periodístico tan productivo como la noticia, el reportaje, la entrevista o la columna. Y por lo que se ve en la web, uno de los géneros que se traduce con mayor éxito en clics, o sea, en visitas publicitarias, es decir, en dinero.

Pero escandalizar es un verbo que también se conjuga en forma reflexiva. Al afán escandalizador le corresponde un público predispuesto a escandalizarse. Del escándalo siempre hay alguien que saca provecho, sean los moralistas que movilizan a las masas o quienes publicitan sus productos y servicios. Así que es necesario adiestrar al personal para que se escandalice convenientemente, lo que implica configurar previamente una moral o, mejor dicho, un moralismo.

Los moralistas, sean reaccionarios, revolucionarios o aficionados a las lecciones de ética, han encontrado en las redes sociales el medio ideal. Hace no mucho tiempo algunos pensadores sostenían que la democratización de la información llegaría en el momento en que fuera posible la comunicación simultánea en las dos direcciones: de los medios hacia el público y del público hacia los medios. Lo que nadie preveía era el vigor de la charla simultanea de millones de personas ejercitándose en la función fática del lenguaje, ni la explosión y triunfo del escándalo y el moralismo, que viene a ser lo mismo que de la hipocresía.

¿Qué ofrecen las redes para que florezcan los indignados y escandalizados? Lo primero, una plataforma inmediata, en el doble sentido de instantánea y no intermediada. Para quienes no sienten ningún vértigo en recorrer la distancia que va desde la neurona feliz a la punta de la lengua, la posibilidad de hacer llegar sus ocurrencias a cientos de individuos simultáneamente es como un masaje (nunca mejor dicho que «el medio es el masaje», o sea). Pero si además —aquí va la segunda— obtienen «recompensa» inmediata en forma de «Me gusta» y «¡Extraordinario!», es como si el masaje tuviera final feliz. ¿Qué más puede pedir un moralista que obtener una recompensa inmediata por su exhibición moral? «¡Cuánta razón tienes [como yo, que te la doy]! ¡Eres la voz que clama en el desierto [en donde estamos todos clamando]! ¡Ójala todos fuéramos como tú [que ya lo somos al decirlo]!». Llama la atención que no se escuchen gemidos continuos, ohhh-ahhh, de tanto orgasmo simultáneo.

La tercera ventaja que ofrecen las redes es la «viralidad», que permite al escándalo replicarse como un virus e infectar hasta a los vacunados contra la hipocresía. Ocurre así que hasta quienes se escandalizan de los escándalos los replican para escandalizar a los que aún no se habían escandalizado.

La cuarta ventaja es la falta de control y jerarquía. En un entorno no regulado vale lo mismo el resultado de una investigación que una opinión o una verdad que una mentira, lo que tiene efectos letales sobre la confianza. Basta que alguien tenga éxito al crear una frase ingeniosa para echar a perder un gran esfuerzo. Ni me molestaré en comentar la ventaja que otorgan el anonimato o la distancia.

No parece haber manera de detener la rueda. Mientras la máquina genere ruido y dinero seguirá girando. Y todo vale para crear escándalo, desde el sacrificio de un perro infectado a una ironía reinterpretada insidiosamente en sentido recto.

Pero el escándalo es espuma. Si con el periódico de ayer envolvíamos el pescado de las noticias muertas, a los «Me gusta» del escándalo de hace seis horas se los zampa un único gatito de Youtube. ¿Viven para siempre los «Me gusta» o se marchitan? ¿Dos escándalos de ideologías contrarias se atraen o se repelen? ¿Se extinguirán los periodistas como se extinguieron los serenos? Quizá no seamos conscientes de que llevamos ya mucho tiempo rebasando la delgada línea gorda del ridículo.

Perdón, obesa.

95 comentarios

  • ¿Se extinguirán los periodistas como se extinguieron los serenos?

    Sí.
    (Aunque sea una pena, que se extingan los buenos)

    Ya una vez comentamos este asunto, veo posible la supervivencia del escritor arrimándose al mecenazgo, pero no la del periodista como tal, que pierde su esencia en cuanto se arrima en exceso al pagador. Es decir frecuentemente se ha pasado sin demasiados problemas desde la “linea editorial” al hooliganismo y creo que es por una mezcla de precariedad y falta de musculo ético, quizá forzada por dicha precariedad. (¿Primero el huevo o la gallina?)

    De todos modos lo verdaderamente grave en mi opinión, no es la desaparición de escribeletras, ustedes me perdonarán, sino que como bien describe PerroAntoine se genera cada vez más una masa viscosa de la que es difícil escapar y que tiene consecuencias y mediatiza cualquier ámbito, incluido el profesional y el político.

  • Como soy de los que nunca usa el corazoncito del ‘me gusta’ estoy de acuerdo con Perroantonio.

    A pesar de lo que dice la canción sobre los caballitos ‘ponys’, los turnos de noche o las tiendas de animales no hay nada más triste que una residencia de ancianos. Después de la pesadumbre de las gestiones previas, el desgarro que produce el panorama que te encuentras dentro.

  • “¿Qué ofrecen las redes para que florezcan los indignados y escandalizados?”

    Cuando no había esta posibilidad de Feedback, el ciudadano de a pie no tenía posibilidad de réplica (salvo Cartas al director, pero resultan poco eficaces porque necesariamente tienen espacio limitado y son diferidas en el tiempo). Se indignaba lo mismo que ahora, pero todo se quedaba en un cabreo sordo y solitario.

    Ahora se lo puedes decir casi en su cara y delante de todo el mundo.

    Cuando no había esta posibilidad de Feedback, era el periodista el único que tenía ” éxito al crear una frase ingeniosa” y “podía echar a perder un gran esfuerzo”;

    Ahora se le puede pagar con la misma moneda.

  • En cualquier caso el progreso tecnológico, no solo el acceso a Internet, ha cruzado un punto crítico por el cual su efecto no es el de facilitar y difundir el trabajo o la actividad artística, sino el de igualar por abajo esas actividades.
    Quiere decirse por ejemplo que cuando yo era un músico activo (diKitikAgas de bueno) la tecnología me permitía extender el efecto de mis maravillosas habilidades a más gente, en lugar de que cincuenta o cien me escucharan con claridad podía conseguir que quinientas o seiscientas me escucharan casi mejor; la tecnología amplificaba mi trabajo. (A una audiencia de diez mil no llegué, qué le vamos a hacer)
    Sinencambio ahora mismo los pinchadiscos o DJs dan “conciertos” para miles de personas utilizando el trabajo de otros como si fuera suyo, atendiendo a una demanda con un nivel de exigencia mucho menor. Incluso en las fiestas de pueblo ya no se requiere a las orquestas de pachanga que eran el nivel bajo entre los músicos, directamente va el pinchadiscos.
    Creo que la tecnología ya permite la apariencia de creación y que a la mayoría de la gente siempre le fue suficiente con eso, pero nunca fue tan fácil para tanta gente conseguir producir ese pienso de baja calidad.
    Otro tanto ocurre con la apariencia de opinión, es decir lo que la pescatera opine nunca le importó a nadie, todo el mundo tiene un culo y una opinión, pero ahora la opinión de Azúa o Colau se huelen igual de intensamente, junto con la de quienes opinan sobre ambos.
    O sea la pestilencia arcadiana, pero no referida solo al oasis.

  • schultz dice:Miércoles, 06/04/2016 a las 12:04
    ¿También el Rafa era pescatero?

    Por fin, uno de mi barrio.

    Pedroantonio, 10/10.

    No parece haber manera de detener la rueda.

    A lo mejor el cansancio.

  • SECTARISMO (I)

    Me lo dijo un madrileño del Aleti residente en Barcelona: el Cant Nou (o Nou Cant, nunca me aclaro) huele a miedo. Y recordé aquel contencioso que presencié en el coliseo blatrrana entre el combinado local y el Glorioso. En un contrataque, Pirri se dirigió con velocidad y alevosía a la meta local y el cancerbero Zorrizarreta lo tumbó en la medular del área chica. El estadio enmudeció porque era evidente que el trencilla iba a sancionar el hecho con la pena máxima. Todavía sigo escuchando aquel silencio sordo. Ocurrió que el colegiado cántabro, el infeliz Andújar Oliver, no señaló el penal. Y al runrún habitual de la hinchada, repuesta de repente y aliviada, se unió algo más: un hedorcillo que no sólo venía del colegiado sino de las decenas de miles de culets que también habían aflojado esfínteres. Así ocurrió ayer en el tweeterd, con una pequeña salvedad que luego os contaré si tengo tiempo y me sale de los cojones.

  • Bremaneur dice:Miércoles, 06/04/2016 a las 12:50
    Adaptaciones dice:Miércoles, 06/04/2016 a las 13:10

    ¡Lo sabía! ¡Agrupémonos todas! ¡Puta RAE!

  • Me gusta lo suyo, Perro, como todo lo que escribe, porque es siempre sensato y agudo y argumentado. A mi no me parece sorprendente que la gente, que en general es muy hija de puta, use lo que tiene a mano para zurrarse la badana. La novedad, como aclara, es que ahora todo es instantáneo, el insulto y la recompensa. Eso sí, como justa contrapartida se convierten en efímeros y por tanto casi inocuos.
    Supongo que cosas parecidas razonarían quienes, felicitándose por el avance que supondría la imprenta, se toparon con miles de panfletos y libelos, muchos más que libros. Anónimos, insultantes, difamantes y llamando en ocasiones al asesinato, podrían ser tuits arcaicos.
    Yo no sé cuál es el germen del periodismo; quizá los informes de embajadores y espías a sus reyes, o quizá algún libro de viajes, pero lo cierto es que a un espía se le valora por la calidad de la información que transmite, igual que con quienes escriben guías de viaje. La mierda es mierda y alguien que produzca información decente siempre será necesario, así que no creo que los periodistas se extingan como los serenos y los dodos. Sí es cierto que hoy quienes más conspiran para acabar con el periodismo son los periodistas porque la profesión, para la inmensa mayoría, más allá de las lógicas afinidades, es militancia política. Es decir, a los efectos de la información, son felices produciendo mierda.

  • MGaussage dice:
    Miércoles, 06/04/2016 a las 15:14
    Yo diría carnecería si se diera el caso de ser madrileño.

    Los madrileños dicen cannicería. «Ejque he tenido que ir a la cannicería».

  • Ximeno, ando a la caza de guitarra eléctrica, me he quedado sin. Como las guitarras nunca fueron mi negociado y me he quedado atrás en conocimiento de marcas ¿qué opinión le merecen las baratas de Washburn?

    (Alternativamente, véndame una de la que se quiera desprender, barata, barata)

  • El dodo, aka raphus cucullatus, ave columbiforme, no voladora, endémica de las islas Mauricio, fue de los primeros bichos que se extinguieron, en el siglo XVII. Fea de cojones, además. Cualquier bicho inútil o que no se adapte a cría industrial y preferentemente estabulada corre el riesgo de extinguirse. Así los periodistas, estabulados o silvestres. Aunque eso pasa también con otras profesiones, incluso, y mucho, con la mía.

  • Satur dice:
    Miércoles, 06/04/2016 a las 16:53

    Yo he visto en los mandriles muchos carteles que ponen CARNECERIA. Luego ya ellos lo pronuncian a su aire, cosa que no tiene mucha relevancia porque lo que es comer, comen casquería.

  • Pescatera punyetera, m’has venut el peix pudent, si no em tornes la pesseta ho diré a tota la gent.

    Como dice Gaussage, el escándalo siempre estuvo ahí, como instrumento para el negocio o la agitación. El feedback entre los medios tradicionales y las redes sociales ha supuesto un salto cualitativo, pero aún mayor del que usted expone, Perro. Dice que el escándalo se ha convertido en un género periodístico más, pero creo que eso quedó atrás. Ahora no es un género, sino un método. La ilustración de la entrada es magnífica como de costumbre, pero hubiese valido también una captura de pantalla de la versión digital de El Mundo de ahora mismo, de cualquier otro momento en realidad: compruébenlo, todos y cada uno de los titulares, desde los sucesos a las noticias políticas o económicas, están elaborados a partir del escándalo tal como usted lo define. Pero el buen periodismo sobrevivirá, claro que sí, ahí está sin ir más lejos este mismo texto que estamos comentando. Es un placer leerle de nuevo en este formato, Perro.

  • En Almería se usa bastante, para definir al que compra pescado en la lonja y lo vende en la pescadería, o lo lleva en una furgoneta a un mercado central, restaurantes, etc.
    En Murcia tambien se dice pescatero, al pescadero.
    Y en Albacete también.
    Pero aquí en Madrid es pescadero. Es que sois todos de provincias?

  • En Almería había uno como describe Claudio Sifilis que atendía por El pollo. Llevaba su marca en el parasol de la fragoneta “YA LLEGA EL POLLO”
    Y en el lateral rezaba
    EL POLLO
    PESCADOS

  • El escándalo más grande que recuerdo fue cuando aquella chica decía que Bustamante le había dado una bofetada. Espumoso.

  • Me gusta mucho esa definición de Perroantonio del escándalo a través de sus tres elementos constitutivos: el informante, la información y el público. Pero yo matizaría este último: no es estrictamente necesario que ese público actúe de modo hipócrita. Basta con que sean partícipes de un mismo relato, preferentemente imaginario y con un único pero sólido antagonista. Dicho de otra manera: si lo ocurrido anoche en el Camp Nou hubiese sucedido en el Bernabéu, los tambores de agravio y venganza procedentes de la orilla del río no nos hubiesen dejado dormir en toda la noche. Pero ayer sólo protestó, y bajito, un brasileño que pasaba por allí. Al parecer, esa no es su guerra.

  • Miércoles, 06/04/2016 a las 16:53 Satur dice:

    Los madrileños dicen cannicería. «Ejque he tenido que ir a la cannicería».

    Solo en Arganzuela y sitios así, donde si tienes un colega que se llama Carlos le llamas el Chal-ly

    O tal vez sí hablen así los madrileños; yo aprendí a hablar en Valencia.

  • Claudio Sífilis dice:.
    Pero aquí en Madrid es pescadero.

    En Madriz dicen: pejcadero.

    «El pejcadero quería cobrarme el perejil».

  • Gracias a todos por sus precisiones y comentarios: feedback jamón.

    Muy exacto eso de que el escándalo ya no es un género, sino un método, Albert. Posiblemente seguirá habiendo siempre buenos periodistas, pero es posible que nos extingamos los lectores de tanto asquito.

    Y por ver también los puntos positivos a las redes sociales, aquí estamos nosotros intercambiando algo más que chorradas. O esa noticia que da El Faro de Vigo (¿dónde si no?) de un señor de Las Palmas que se mosquea porque un amigo de Facebook de Vigo, con quien habla diariamente, lleva varios días sin dar señales de vida; avisa a la policía, van a su casa y, efectivamente, lo hallan muerto. Manda cojones, que se enteren ante de tu muerte los hamigos, que te leen diariamente, que los amigos, que lo único que saben de ti es que no te gusta el fútbol.

  • Ustedes viven en la Gran Mentira, fuerza que mueve el mundo. Ustedes se escandalizan, como los peliodistas, con las corrupciones y con los vanguardistas.
    Pero ustedes son ellos mismos.

  • ” ¿Qué más puede pedir un moralista que obtener una recompensa inmediata por su exhibición moral? “

    ———-
    “Soberbio, Perroan.”
    ————
    “Sin acritud, y hasta la empuñadura. Dos orejas y vuelta al ruedo.”
    ————+
    “El texto de PerroAntoine la leche y la ilustración la monda.”
    ————-+
    “Muy bueno lo suyo, Monsieur ChienAntoine.”
    —————-
    “Pedroantonio, 10/10.”
    ————-
    “Me gusta lo suyo, Perro, como todo lo que escribe, porque es siempre sensato y agudo y argumentado.”
    ————
    “Pero el buen periodismo sobrevivirá, claro que sí, ahí está sin ir más lejos este mismo texto que estamos comentando. Es un placer leerle de nuevo en este formato, Perro.”
    ————-
    (Nada, que me ha hecho gracia, con la falta que me hace reirme precisamente hoy.
    La vida: esa puta mentirosa).

  • gachoinlowercase dice: Miércoles, 06/04/2016 a las 22:13
    ” ¿Qué más puede pedir un moralista que obtener una recompensa inmediata por su exhibición moral? “

    Pero la entrada de hoy es más propiamente una exhibición de análisis, Gata.

    … que me ha hecho gracia, con la falta que me hace reirme precisamente hoy.

    ¿Te ha pasado algo malo?

  • (¿Sabiais que hay un reality en la tv sobre ingresos hospitalarios?? Dice mi hermano q esta tarde se lo han puesto en la habitación del hospital. Me he quedado de pasta moniato. Como ver “Aterriza como puedas” en un vuelo transoceánico)

  • (Gracias, maja. Es que es como una pesadilla, porque encima hoy precisamente, recién informada de la noticia, he tenido que venirme aquí a Mordor, a 500km; los últimos 100 llorando y he podido resistirlos gracias a la musica que me acompañaba: el Te Deum de Arvo Pärt. Absolutamente redentora.
    El viernes me vuelvo pallá, a ver si soy capaz de defender estos dos dias con dignidad, sin llorar. Sin llorar delante de los niños, digo)

  • A principios del siglo XVII se habían consolidado en España tanto la Folía como la Olla poderida. Desde aquí se exportaron al Resto de Europa y a América. Estas han sido las dos grandes aportaciones hispanas a la cultura universal.

  • Hay dos tipos de guitarras baratas: Las que tienen unas maderas caras con ajustes manifiestamente mejorables y las que tienen maderas baratas pero ajustadas a mano. Esto es así porque el ahorro tiene que estar en algún sitio.

    Si tiene tiempo, es habilidoso y dispone de las herramientas adecuadas compre una guitarra con buenas maderas. Al principio le costará dejarla a su gusto, pero una vez conseguido conservará los ajustes durante muchos años porque las maderas buenas no se deforman o lo hacen poco. En caso contrario compre una bien ajustada de fábrica barnizada al natural (que se vea la veta) porque hay que evitar que nos cuelen cuerpos de contrachapado, e incluso de cartón con una capa de imprimación aunque pintado y lacado de forma que se ocultarán a la perfección sus íntimos secretos.

    Es fácil aventurar que la estabilidad de un instrumento de cartón pueda verse comprometida por la humedad y otros factores, en consecuencia, es muy probable que el tiempo de ajuste que no empleó al principio, lo tendrá que invertir en pequeños plazos a lo largo de toda la vida del instrumento.

    Respecto al sonido, la forma, la marca y otros imponderables, sólo puedo hacerle una recomendación: No le haga a nadie ni caso (a mi tampoco). La guitarra buena es la que suena como a su dueño le gusta. Pruebe unas cuantas, no se fije en la marca porque, aunque pueda parecer una blasfemia, el hecho de que en la pala no aparezca el logotipo de Gibson o Fender no tiene un efecto apreciable en el sonido.

    Washburn tiene fama de hacer todas las guitarras a mano y sin embargo parece que sus maderas no son malas, compruebe que no se trata de contrachapado con una “calcomanía” encima. Las series baratas las fabrican en Korea donde la mano de obra puede ser muy barata y ahí estaría el ahorro. Pruebe varias. Compruebe la afinación y el quintaje. Mire si los trastes están bien ajustados y la acción. Compre la guitarra con la que se sienta cómodo: será SU guitarra, no la de los que opinen. Considere la opción de una guitarra usada, a veces se encuentran oportunidades. A veces.

    No comercio con guitarras, si le cojo manía a alguna la transformo: la uso para afinaciones en abierto y la convierto en un instrumento nuevo.

  • LA SEXTA
    La presentadora cuenta con rostro indignado que unos “leaks” en el ordenador de Hacienda han dejado ver una lista de defraudadores. Frunce el ceño para asegurar que en la lista figuran muchos famosos. Cuando empieza a desgranar nombres se da cuenta que acaba de citar a su propia pareja y se apresura a aclarar que tienen separación de bienes. Sigue con el listado hasta que aparece su propio nombre y se apresura a fruncir el ceño (primer plano) y a acusar al Gobierno de no respetar la privacidad de los ciudadanos.
    “Hijos de puta” musitan en casa los indignados espectadores hasta que ven aparecer su propio nombre junto al de Messi, Almodóvar y Pilar de Borbón y Parma.

  • marquesdecubaslibres dice: Jueves, 07/04/2016 a las 10:29
    A principios del siglo XVII se habían consolidado en España tanto la Folía como la Olla poderida. Desde aquí se exportaron al Resto de Europa y a América. Estas han sido las dos grandes aportaciones hispanas a la cultura universal.

    No nos olvidemos de la siesta, la fiesta de los toros, la tortilla de patata, la paella y el gazpacho.

  • La Folía y la olla fueron adoptados por toda la Europa culta, no así los toros, la paella o la siesta.

  • La Folía, o Folia, de origen popular en tierras portuguesas fue refinada en Castilla por Juan de la Encina y Antonio de Cabezón en el siglo XVI. Estos dos gigantes, poco reconocidos hoy, dieron un vuelco a la música al sentar las bases del estilo barroco con un bajo continuo e improvisación. A principios del XVIII Arcangelo Corelli y Marin Marais alcanzaron cotas sublimes a partir de lo que ellos llamaban Folia Hispánica.
    Esto mismo lo puede explicar mejor Tse, cierto que ocupando algo mas de espacio.

  • gachoinlowercase dice:
    Miércoles, 06/04/2016 a las 22:51

    Gachó, estando en su misma circunstancia, permítame compartir su sentimiento.

  • Folia no existe en castellano, es una palabra de origen portugués que significa “locura, demencia, enajenación”. En catalán existe “follia” y en inglés “fool” con el mismo significado. No es de extrañar pues que muchas fiestas populares se motejen de “folias”.
    El vino de jerez es otra aportación española a la cultura universal, pero no es posible producirlo fuera del llamado “Marco de Jerez” pues se necesita la presencia de un hongo que crece allí naturalmente y que forma un velo bajo el que el vino madura.
    Recomiendo tomar un cocido acompañado de un Palo Cortado mientras se escucha una folia. No encuentro mejor forma de ser español.

  • XimenodeAtalaya dice:

    Jueves, 07/04/2016 a las 10:33

    Otro magisterio.

    Gracias Ximeno.
    Las Gibson, Fender y otras consagradas, que he manejado harto por ser de mis colegas, garantizan el todo en uno aunque en efecto respecto al sonido me he llevado verdaderas sorpresas con desconocidas.

  • Quizá me ponga a mirarlo a la noche, pero no desdeñaría de antemano que las folías (los bailes, no la música) tuvieran alguna relación con los carnavales y las fiestas de los locos. Que la composición musical folía sea invención de un músico portugués no implica que la palabra folía sea de origen portugués. Lo cual que mejor esperaremos el dictamen de nuestra filóloga de guardia.

  • Me iba a callar un rato pero tus órdenes son deseos para mí, Perri, y además tengo un libro que lo pone.
    Dice Curumines (DCECH, s.v. FOLÍA) que el ant. folía ‘locura’, ‘imprudencia’, ‘maldad’ (que es la acepción que registra aún el DRAE como desusada) y después nombre de varios cantos y danzas se tomó del occitano antiguo folia ‘locura’, derivado de fol ‘loco’, del latín FOLLIS ‘bolsa, saco’, ‘cabeza vacía, hombre fatuo o loco’.
    La primera documentación castellana en la ac. antigua (‘locura, maldad’) se encuentra en los Milagros de Berceo (s XIII); la otra (cantos y danzas) es de 1525-47. Entre otras cosas de interés, añade el maestro catalán que este extranjerismo (galorromace, recuerden) arcaico sale del uso de su acepción propia o primera después del siglo XIV, pero el gran empleo que los trovadores hicieron de él en su lírica fue sin duda la causa de que permaneciera como nombre de una canción y subsiguientemente de un baile o paso de danza.

  • Distingo entre madridistas y merengazos. Lo ocurrido ayer y anteayer ha hecho más nítidas las diferencias.

    ***

    En catalán «locura» es «follia», y en castellano antiguo se decía «folía». Corominas dice que los cantos y danzas así denominados toman el nombre del occitano antiguo «folia», que viene del latín «follis» (bolsa, saco, cabeza vacía, hombre fatuo o loco). Por ahorrarle trabajo a Proc.

  • Sip, lo has dicho tú más cortito, Brema.

    ***

    Perroantonio dice:
    Jueves, 07/04/2016 a las 12:11
    Cuando los hijos adoptivos de San Vicente de la Barquera leemos folía en realidad pensamo en La Folía que, por cierto, se celebra este fin de semana.

    Albert, el que conoce a BUSTA es Pedroantonio, que dice que es un primo adoptivo suyo.

  • La olla poderida de Burgos, vulgarmente conocida como olla podrida, plato suculento y poderoso, aunque mejor buscar en la provincia donde comerlo merecidamente, se puede hacer en casa.

    http://www.mercadocalabajio.com/2013/01/olla-podrida-receta.html

    La he comido con muchos más ingredientes cárnicos, pero estos son suficientes para estos tiempos. Quiero destacar el recomendadísimo relleno de miga de pan, perejil, ajo y huevo, que es delicioso una vez empapado en el caldo. En el cocido santanderino también se le añade este relleno, y sin duda es el colofón a un buen plato de cuchara.

  • Popurrí nos viene del francés pout porri, que, a su vez, proviene del castellano olla podrida. Es una palabra de ida y vuelta. Como ciertos cantes.

  • LOCAS

    Un conocido me contaba de una amiga suya y conocida mía. No quería volver a verla, decía, porque empezaba a vislumbrar en ella signos de locura. Una de las señales era, según mi amigo, que ella le reprochaba comportamientos y actitudes que él había sido el primero en afearle. Si la había acusado en algún momento de egoísmo, esa misma reconvención le vendría de vuelta en algún momento, aunque ella siempre hubiera ponderado la generosidad de este conocido mío. Tiempo después traté algo más a esta mujer, cuando ya había perdido completamente la cabeza, y me sucedió exactamente lo mismo que mi amigo contaba, por lo que pude constatar la relación entre esa actitud concreta y la demencia.

    Y así, queridos niños, se comportan los merengazos que acusan al Barsa de sucio y teatrero. No voy a defender al combinado culet, pero resulta escandaloso ver con qué desparpajo los sucios y teatreros afean a los demás lo que no dejan de ser sus propias vergüenzas. No sería una actitud reprochable de no ser porque por el mismo precio se dejan a sí mismos como impolutos y cabales.

    Hay ejemplos a cientos, pero ayer tuvimos ocasión de ver uno de los más divertidos. He visionalizacionalizado unas setecientas cuarenta y dos veces el video del zampamburguesas Marcel.lo, con el que ayer nos reímos harto en el bar. Primero lanza Marcel.lo una coz muy al estilo del carrilero más puerco que hayan visto los coliseos europeidos en más de cien años de historia balompédica en el continente. Sí: Alvarito, el carnicerito charro. Posteriormente le da un cabezazo en el pecho a un tudesco y se revuelca por el suelo como cochina en charca haciéndose el herido. Por si no fuera poco, aparece Kellogs Nabos hecho un latinking, cabe imaginar que más cabreado por los dos esféricos que no pudo atajar (bueno, que Diosssss no le dejó atajar) que por la fallida dramatización del pinchaúvas de Marcel.lo.

    Es esperpéntico, atroz, delirante, bochornoso, vergüenzajénido. Y quienes hace dos días clamaban por las piruetas de Gordialba, Busqués y Nohaymar, callan ahora, no avergonzados sino altaneros. Sí: la merengada está como las putas cabras.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Jueves, 07/04/2016 a las 11:51
    Esto mismo lo puede explicar mejor Tse, cierto que ocupando algo mas de espacio.

    Molaría, pero está muy ocupado escandalizándose en el tweeterd. Es un experto en apuntar a noticias, tuits y comentarios estúpidos para poder cabrearse a gusto. Acojonante, vomitivo, asco, etc., son parte fabulosa de su campo semántico. Eso sí, se le ve encantado de chapotear en esa escupidera. Deben de lloverle muchos “laics”.

  • Muy interesante lo del reclamo para pardillos, Claudio.

    Casualmente estuve el sábado pasado en una clase de identificación de aves cantoras, aquí en las guipúzcoas. Contribuí (sin pretenderlo) a la anécdota chusca del día. Mientras consultaba el móvil para buscar un pájaro en la enciclopedia de las aves, se activó el audio del canto del chochín que había estado escuchando antes de entrar en clase. El profesor, presa de excitación, exclamó: “¡Ahí se oye un chochín! Escuchad, escuchad, habrá entrado por alguna ventana”. Naturalmente no dije nada y callé como un cabrón.

  • Meló Cucurbitaciet, que era muy ornitoloco, decía que era difícil reconocer a las aves por su canto, ya que las hay muy duchas en imitar los de otras especies. El caso es que siempre que oigo el chip chip de un jilguero en pleno vuelo, no fallo: alzo la mirada y aparece la pareja con su característico vuelo. Ya se empiezan a ver por aquí. Es, junto al turis, mi pájaro favorito quitando el polloalás.

  • O sea que Busta es del lugar. No sabía, le hacía como manchego o así. Dicho sea sin ánimo de ofender, no vaya a ser que corra a hacerse una foto con algún paisano de Tomelloso, la gente está muy sensible. De San Vicente tengo un recuerdo imborrable. Una tarde arranqué el coche para marcharme sin darme cuenta de que llevaba el maletero abierto, y en esa curva que te saca del pueblo los bolsos del equipaje fueron a reventarse contra el asfalto. He estado varias veces antes y después de aquello, pero ya no puedo ni mentar el sitio sin acordarme de las bragas y las camisas desparramadas por todo el pueblo, qué risa. Los lugareños se portaron bien, nos ayudaron a recoger y yo creo que no se quedaron con nada. Dicho lo cual, me ha sorprendido eso de hijo adoptivo, pensaba que desde San Vicente hasta Irún todo es Bilbao, y que sois vosotros los que ya, si eso, adoptáis a los demás.

  • Procu menciona en su último texto un libro titulado Historia natural y moral de las aves. Me había maravillado ese título, pero con esto del chochín le estáis quitando encanto.

  • Ya conté hace tiempo una anécdota sobre Bustamante. Antes de entrar en Operación Triunfo trabajaba ayudando a su padre, haciendo chapuzas y arreglos en las casas, creo que de peón de albañíl. Un día, hablando con una pariente que tenía apartamento en San Vicente, le preguntamos si conocía a Busta, que en aquellos momentos era todo un fenómeno mediático al aparecer en el programa: “Claro, nos estuvo arreglando la cocina. Este pueblo está decayendo. Antes costaba encontrar quien te hiciera una chapuza y ahora… ¡van los albañiles y se hacen cantantes!”.

  • No sólo es difícil distinguir el canto de los pájaros, es que los muy puñeteros tienen varios y, en ocasiones, muy diferentes entre sí, según estén de cortejo (el canto propiamente dicho), avisando de un peligro, volando, llamando… Yo soy muy fan de mirlos y zorzales, auténticos especialistas de la imitación.

    Esperemos que el chochín de Gómez no píe igual que el famoso gorrión de cincuenta kilos.

  • Me parto con Bill Bryson. “Jefferson, dicho sea de paso, fue también un aventurero de la comida. Entre muchos otros logros, fue la primera persona en Estados Unidos que decidió cortar las patatas a lo largo y freirlas. De modo que, además de ser el autor de la Declaración de Independencia, fue también el padre de la patata frita”.

  • Perroantonio dice: Jueves, 07/04/2016 a las 19:35

    Sí, me la encontré por casualidad y además se puede decir que no existe, o sea que lo tiene todo.
    En Cuba les llaman sunsunes o zunzunes o zunzuncitos. Luego también habemus picaflor, chuparrosas, chupamirtos y otras monadas descriptivas. Colibrí es muy tardía, del XIX.

  • Albert dice: Jueves, 07/04/2016 a las 18:53

    He estado varias veces antes y después de aquello, pero ya no puedo ni mentar el sitio sin acordarme de las bragas y las camisas desparramadas por todo el pueblo, qué risa.

    No me lo creo.
    Cuántas bragas llevabais y a qué velocidad ibais.

    A ver.

    Un poco de rigor que luego eso.

  • Qué desilusión no? No había en clase ningún chochín? Y encima el profe quedaría mal al no aparecer el chochín, la gente pensaría que se estaba tirando un pegote.

    Me pregunto si poniendo en el movil de noche el canto de una lechuza atraeré a una lechuza.

    El alcaudón también imita el canto de otras especies para atraer a sus víctimas y empalarlos en los espinos como Vlad Tepes. El episodio de Rodriguez de la Fuente del alcaudón es grandioso. Se lo pones a la gente que no ha vuelto a ver el hombre y la tierra desde que eran niños y enloquecen todos.

  • (Yo todo eso que contáis lo sé por mi padre, que reconoce todos los pájaros y también solo con el canto.
    Mi padre es un experto en pájaros, en plantas, en árboles y en sellos.
    Y en muchas más cosas.)

  • Vale Procu, igual he exagerado y la ropa sólo se esparció por algunos kilómetros de la megared de autopistas, por uno de los núcleos de rascacielos y por el aeropuerto internacional. Pido perdón.

    Sífilis, el alcaudón.

  • (Bah, por mi campo hay alcaudones, y de pequeña cuando iba con mi padre a buscar caracoles de madrugada, me enseñaba a reconocer los restos empalados de pajarillos que habían sido víctimas de alcaudones.)

  • Extraordinario el canto del chochín. Precisamente, he escuchado toda la mañana su canto, una mañana soleada hasta que se ha puesto a llover sobre los acebos silvestres de alrededor, pero ha seguido cantando con fruición.

    Al leer a Perroan me he acordado del viejo chiste: “¿como se dice divorcio en chino? – chao chochín.”
    Hay que recordar, ayer que decía la pescatera Maruja T. algo sobre Azua, que por lo general a los varones les gustan más los sabores afrutados que los intensos a bacalao o sardina de ciertas especies.

    Y, hablando del madrit, todo es según se entienda. Me recuerda a aquella de Soria que se fue a Barselona a trabajar y unos días después de llegar llamó a la madre. ¿Qué tal hija? De puta, madre. Que bien hija, cuánto me alegro… que no, madre, que no has entendido…

  • (A mí me encantaba Maruja Torres. Pero claro, viejos y chochos (no me refiero al coño, sino al adjetivo), solo pueden volverse los hombres, honorables ancianos ellos; a ellas, y más si han sido guerreras, se las machaca sin compasión y se les hace pagar con creces la trayectoria de su osadía.)

  • No tenemos la culpa de que la naturaleza nos respete un poco mejor gachita. Pero al final todos igual de arrugados, de cerebro también. Yo ya lo voy notando.