Jabois presenta

Jabois
por Funes.

Llega con puntualidad sueca, en vaqueros y camisa de cuadros. Y nada más abrir la boca, suelta la palabra “impostura” y ya nos ha ganado, aunque sospecho que veníamos entregados. Más adelante suelta “boutade”, pronunciándola tal cual: bo-u-ta-de. No sé cómo se dirá en francés, pero así dicha, en público, le quita toda pedantería, y además es muy de Jabois. Como cuando le preguntábamos en algún nickjournal que cómo se pronuncia su apellido y nos decía que como nos salga de los cojones.

Llega puntual pese a que viene de un coloquio en el Tyssen sobre El Realismo y El Jarama de Ferlosio, y suelta impostura a cuento de que le hayan invitado a participar: “se han creído que me he leído la novela”, se ríe. Y se viene arriba: el anfitrión —al que felicito desde aquí: no se ha limitado a preguntar, sino que ha llevado muy bien la conversación, con naturalidad y cediendo todo el protagonismo al invitado, como debe ser— pide a alguien de la librería que baje la música, pero Jabois le pide lo contrario:

—Mejor súbela, que casi no la oigo.

Risas. Y añade:

—Se nos oye bien, ¿no? A un conferenciante le ocurrió que preguntó a un oyente, situado al fondo de la sala, si se le escuchaba bien y el hombre contestó que sí, “pero no se preocupe, que ya me voy a más lejos”.

Se oye bien, es una sala pequeña, con unos cuarenta espectadores. Como un club literario de una pequeña ciudad de provincias, de esos que salen en las películas americanas, solo que en este caso con un porcentaje nada desdeñable de tías follables señoritas de buen ver; ya detecté eso mismo en aquella otra ocasión que fui a escucharle (un coloquio en la Mutua Madrileña con Rubén Amón, Antonio Lucas y Montserrat Domínguez), y que achaco al atractivo del conferenciante. Se lo comento después de la conferencia y me dice que no se ha fijado. Ya. No le creo; para qué escribe, si no es para follar. Porque esta vez sí me acerqué a presentarme, venciendo mi natural timidez, y a transmitirle mi aplauso: “desde que te has ido a El País, ya no te leo; paso de periódicos de rojos” —seguramente, lo que él deseaba oír. Mejor haber permanecido en el anonimato.

Dice de sí mismo, sin asomo de petulancia ni de inmodestia: “no pienso muy bien, pero sí escribo muy bien”

Habla de su nuevo libro, a punto de salir. Se titula Nos vemos en esta vida o en la otra (“me acabo de enterar de que esa frase sale en Gladiator, y me han jodido”), y es un reportaje-entrevista con un condenado por el 11-M. Que le interesa escribir sobre cosas reales, aunque tiene más riesgo: “la realidad es un material muy delicado, explosivo. Al fin y al cabo, un personaje de una novela no te va a demandar”. Naturalmente, sale la cuestión de cómo le influyó la posición editorial del que fue su periódico —El Mundo— sobre los atentados; junto con Libertad Digital, máximo exponente de los delirios conspiranoicos. Jabois rechaza y lamenta todas esas teorías; “el 11M fue el fracaso más sonado de Pedro Jota”. Fue con las investigaciones de El Mundo cuando tuvo acceso al teléfono de Gabriel Montoya, ya que el diario estaba preparando un reportaje sobre el Gitanillo, que no llegó a buen puerto: el chico no quería hablar. Cuando finalmente accedió a ser entrevistado —la única entrevista que ha concedido, destaca— Jabo ya estaba en El País. No le pareció bien que este diario se aprovechara de alguna manera del trabajo de la competencia. Decidió convertirlo en libro.

Le gusta y se gusta más en los reportajes, enumera tres de ellos, trágicos: las muertes de Assumpta, Isabel Carrasco y Nora. (Busco ahora en internet esos tres reportajes, y me topo con esto, en un blog llamado Osferrats: “les adjunto link de ese periodista que le motiva a uno a comprar en donde escriba. Creo que en los últimos quince años no ha aparecido nadie que escribiera como él.” Coincidimos)

Televisión. Nos cuenta una de sus primeras apariciones en una TV en directo, en noséqué programa de información general a primera hora. “Era uno programa de esos en los que se comentan las noticias. Era a las 8:00 de la mañana, ¡y yo no leo el periódico hasta por la tarde!” Ponen unas imágenes y no tiene ni puta idea de qué va el tema, y lo pasa fatal, sudando, acojonado “como cuando estás en clase, deseando que pregunten al de al lado”. Al fin reconoce la bandera ucraniana, ya es algo. Y le piden un análisis de la situación. Muy seriamente, comenta:

—¡Qué se puede esperar de un tipo como Putin, que cabalga sobre un oso con el torso desnudo!

Hay un silencio. El presentador mantiene fija su mirada en él, esperando que continúe. Con aplomo, con rotundidad, añade: “Y ese es mi análisis”, y se calla.

Pero con el tiempo, aprendes: “La tele a mí me ha enseñado a hablar como un gilipollas”.

De su éxito actual, al que se refiere como una burbuja que en cualquier momento estallará, destaca lo curioso de que le haya llegado en plena crisis no solo económica, sino también del periodismo. Pero así son las cosas: “Es una putada cuando ves que te están contratando a la vez que hacen un ERE. Pero me alegro por mí. Yo llevaba quince años en esto antes de venirme a Madrid, había hecho de todo, hasta esquelas. Solo me faltaba protagonizarlas”.

“Un periodista no debe saber de todo, pero sí debe saber escribir de todo”, sentencia. “Yo he entrevistado a un astrofísico”, se detiene un momento y se ríe. “Podría ser el título de mi autobiografía: yo entrevisté a un astrofísico”. Y continúa: “Me da rabia no saberme el nombre, pero era un astrofísico muy importante. Y me preparé muchísimo, durante una semana yo también fui un astrofísico”.

El anfitrión cambia de tema:

—¿Qué lees?

—Bisexual asimétrico— responde Jabois.

Cruce de miradas, expectación, murmullo.

—Te pregunto que qué te gusta leer, qué lees.

—Ah, coño, “¿qué lees?” Te entendí “¿qué eres?” Vaya, hum, no dije nada, no dije nada. Precisamente, tengo pendiente de leer El Jarama —bromea. Leo cosas chulas. Pero me gusta sobre todo lo que tenga un fondo de verdad, como El adversario, de Carrère. Una ficción que diga la verdad, la verdad literaria, que es tan verdad como la verdad “documental”, aunque no coincidan. Madame Bovary es una novela, pero es verdad: he conocido a algunas Madames Bovarys. Con los libros, y también con las películas, procuro enterarme qué fue lo que lo inspiró.

Tiene que irse, para llegar puntual a otro acto. Tres actos en una noche, algo solo al alcance de los jóvenes y guapos. Te queremos, Jabo.

90 comentarios

  • He compartido con Jabois algunas cenas con chicas que han pasado a segundo plano de nuestras vidas, o a solas los dos. Desde luego había percibido lo de su bisexualidad, cierto que no lo de la asimetría, que manifiesta sin rubor.
    Entiendo que la existencia de un alma femenina en un hombre es necesaria para escribir con cierta sensibilidad, sin duda es el caso de nuestro M. Los que practicamos la prosa prostática le miramos con cierta envidia.

  • Tengo dos libros de Jabois “Irse” y “Manu” sólo he leído el último. Algún día leeré “Irse”..si me dejan. De cuatro libros publicados tengo dos, por lo que soy medio “grupi”, aunque sólo “Manu” lo he comprado yo.
    Una pregunta para Jabois, ¿qué se siente cuando un octogenario le ha desposeído del título mundial hombre más riquiño del mundo?
    Gracias por la crónica, Funes, muy buena.

  • Me ha costado mucho pero por fin
    soy ya un “International Bar Fly” y llevo mi IFB en la solapa con indisimulado orgullo. Esta asociación se creó en los años 20 en el Harry’s Bar de Paris con el objetivo de galardonar a los “bebedores serios” en cantidad y calidad que fueran además buenos conversadores. Conspicuos miembros fueron Hemingway o Thorton Wilder. Siendo un club muy anglosajón no es fácil entrar siendo español o mujer, pero aquí estamos. Quizás pueda proponer a Jabois o a Calaza en un futuro, esto funciona como la Academia de la Lengua.

  • Buen trabajo Funes. Tómese una copa (con minúscula).
    El vídeo de Amancio Ortega es emocionante. Yo que no me creo nada, me lo he creído, y sería una buena entrada para la conversación que me gustaría tener con él.
    He tenido tentaciones de enviárselo a mi hija, en plan toma nota. Me he tenido, no sea que me volviera la misma nota.

  • Una crónica muy divertida, Funes. Gracias. Es curioso el reproche que le haces a Jabois. Se lo he leído mucho a la ultraderecha Juandáun.

    Me acaba de llegar el libro -que ya había leído y adelanto: es un grandioso reportaje. Eso sí, una edición muy extraña. Cada vez las grandes editoriales editan peor.

  • Buen trabajo, Funes.
    Me ha gustado mucho lo de boutade, coño, es que leído así, bo-u-ta-de, ¡parece gallego!

    Ahora voy con lo de anoche: en realidad, la cosa es terriblemente sencilla. Hasta ahora, se entendía que si un señor le pegaba un puñetazo a otro señor y le rompía tres dientes, la pena que le correspondía era la misma que si otro señor le pegaba un puñetazo a otro señor y le rompía tres dientes. Ahora tenemos una ley que dice que si un señor le pega un puñetazo a una señora y le rompe tres dientes la pena debe ser mayor que en los dos casos anteriores, o en el de que sea una señora la que le pega un puñetazo a un señor y le rompe tres dientes.
    La razón que se da es que cuando un señor pega a una señora hay implícita en esa agresión una idea, o una potencia, o no sé como llamarlo, la verdad, de que ese hombre lo está haciendo porque considera que la mujer es inferior a él, o debe estar supeditada a él.
    Este digamos motivo inspirador poco menos que inconsciente del puñetazo se ha considerado por el legislador suficientemente grave como para penarlo con más rigor.
    Yo creo, sinceramente, que en muchos de los casos en que un señor pega un puñetazo a otro señor se puede encontrar, sin rascar mucho, la idea de que el agresor lo hace porque es un matón, se considera más fuerte que el otro y por tanto le atiza, pero a nadie se le ocurrido entrar a discernir eso para penarlo más que cualquier otra agresión, pero, me pregunto, ¿hay alguna agresión en que no vaya implícita, para el agresor, la idea de que puede sacudir a quien quiera?
    Creo, en suma, que ponerse a presuponer no ya las intenciones del delincuente sino poco menos que su subconsciente, va más allá de lo que debe hacer la justicia penal, que es en lo posible sancionar igual a quienes hagan lo mismo.
    Cuando salió la novedad legislativa la consideré inaplicable, porque me parecía imposible entrar a probar en cada caso bajo qué influjo actúa el agresor.
    Fui un ingenuo, porque lo que ocurre es que ese influjo se da por supuesto. Has pegado a tu mujer, pues será porque eres un machista agresor y eres tú el que tendrá que demostrar lo contrario, cosa imposible, en cualquier caso, yo conozco un caso en el que el letrado del marido alegó que no, que le había atizado porque ella le llamó hijoputa, así, de repente, pero no hubo manera, el juez castigó a la señora por el insulto, pero a él le aplicó el tipo penal de marras.
    Es un disparate, como tantos otros que vendrán y entonces no nos acordaremos de por dónde empezamos.

  • Gengis Kant dice:
    Lunes, 02/05/2016 a las 02:27
    Según los pasajes citados por MG, el TC parece pensar algo así:

    1. En nuestra sociedad aún está muy extendida la opinión de que conviene que, de vez en cuando, un hombre le propine un par de cachetes a la que es o fue su mujer, por razones que tienen que ver con una presunta inferioridad de ésta.

    Esta premisa es falsa, y por lo tanto todo el razonamiento posterior es un error. La ley es antidemocrática. Se olvida que la mujer también es capaz de ejecercer violencia sobre el hombre; cierto que no tiene por qué ser física -aunque haya casos en que así ocurra. Hemos hablado de ello aquí en el fanzine cienes de veces.

  • Estupenda crónica. Lo de Jabois va a ser el agua de la zona, que es la de Valle y, sobre todo, la de Camba. Lo veo como a éste, envejeciendo en el Palace, escribiendo en la cama, pero acompañado por dos señoras asimétricas.

  • (Digamos que en este tema de la supuesta injusticia de la ley contra la violencia de género, en este fanzine se valora más la paja en el ojo ajeno, que la viga en el propio.
    Y esto me hace recordar de nuevo el chiste del cristiano negro. ?)
    (Ah, y me tenéis hasta la figa con este tema. Me enerváis hasta el infinito y dos calles más arriba)

  • Que solamente fuera Funes a la presentación del libro de Jabots debido a que solamente él vive en Madrit demuestra que este nuestro magazine es un digno representante del crisol de las tierras y naciones que conforman nuestra España, un país descentralizado cuyo centro a lo mejor es Madrit, y que si lo es se debe a que todos miramos hacia ese corazón geográfico, pero siempre desde la periferia. Sí, la España diversa mira a veces hacia Madrit, que es como mirarse el ombligo -algo tan céntrico como inútil-, ya sea para asistir a las presentaciones de Jabots, a la última chorrada que ha hecho Karmenski o para seguir las vicisitudes del equipo del pueblo, del combinado de todos los españoles.

  • Tampoco es para tanto. Si Funes trabajase para la sexta o telecinco, fijo le sacaba cositas de interés.
    Cosas como si tienes rollo o no con señorita sospechosa de votar al pepismo y que champú alborotado gasta.

  • Brema, te creo cuando dices que la premisa es falsa. Del TC yo quise resaltar al final de mi comentario la incoherencia de dar por buena, sobre la base de unos principios democráticos, la lucha contra lo que se dice que piensa buena parte de la sociedad.

  • POR UNA NUEVA MASCULINIDAD

    Estoy de acuerdo con la Ley (la de Violencia de género; también con las de discriminación) porque comparto los prejuicios que la(s) conforman:

    —La sociedad patriarcal sólo puede desmontarse desde dentro a iniciativa de los varones.
    —Las mujeres son más débiles —física y mentalmente— que los hombres y están incapacitadas para valerse por sí mismas.
    —Hay que ver la discriminación (negativa) contra los hombres como una forma de discriminación positiva de las mujeres, para paliar su debilidad mental y física.
    —Los machos que protestan porque las leyes les discriminan lloran como mujeres, lo cual está muy bien porque liberan su lado femenino y floral.
    —Si los hombres quieren que les escuchen deberían crear un colectivo, Malen, y manifestarse en Iglesias, Tribunales y Cortes desnudos de cintura para abajo enseñando las pelotas prietas, de lo contrario no merecerán nuestra atención.
    —O sea.

  • Va un experimento mental:

    Supongamos que no es la superioridad física, o intelectual, sino el hecho de que sea normalmente el hombre el que lleva dinero a casa, y no la mujer, lo que facilita que sea él quien golpee y ella la golpeada y que ambos vean en ello un derecho que le concede al hombre su aportación económica.

    A pesar de que sea el hombre quien da los golpes y la mujer quien los recibe, el hombre no los daría en calidad de hombre, sino en la de aportador exclusivo de dinero, y la mujer no los recibiría en tanto en cuanto mujer, sino como mera receptora económica.

    ¿Conclusión? Que da igual el matiz que acabo de introducir.

    Aunque sea una descripción más fina la que se olvida de las palabras ‘hombre’ y ‘mujer’, con ella sola no avanzamos nada en el terreno jurídico. Será tan defectuosa como la ley que trata peor al hombre, si es que es defectuosa, una que trate peor al que disfrute de la superioridad económica. Tan discriminatoria es una como la otra.

  • Otro experimento mental:
    Imagínate que eres pareja de la valenciana y que se pasa el Domingo entero dando el turre con los hijoputas del PP y los head hunters y lo buenos que son Compromís y Podemos.
    ¿Se puede considera esto violencia de género?

  • Schultz, permítame que añada alguna distinción a lo que ha dicho usted de un modo muy razonable.

    Una cosa es que A opine que, a la vista de que tiene más cojones que B, no corre mucho peligro si le escupe en la cara. Naturalmente, la repetición de esta acción por parte de A, y la aceptación resignada por parte de B, animara al primero y a todos los que tengan un temperamento similar a escupir cada vez más y cada vez con más tranquilidad a B y a todos los que tengan un temperamento similar. Se trata de un dato técnico contra el que no se atreverá a luchar ningún legislador.

    Otra cosa es que A opine que, a la vista de que tiene más cojones que B, lo que ha quedado confirmado por los infinitos escupitajos que han circulado siempre en el mismo sentido, sin que corriera ningún peligro el que los lanzaba, tiene derecho a escupir a B y a los que son como B. Algunos legisladores no ven ese derecho aunque reconozcan la diferencia de arrojo entre A y B.

    Y otra, que A piense que tiene derecho a escupir a B porque opine erróneamente que es más valiente que él, un error debido a que B se ha dejado escupir siempre porque A venía acompañado por un destacamento militar encargado de apoyar su derecho a escupir a gente como B. Algunos legisladores no creen que A tenga más coraje que B, único fundamento alegado por A a favor de su derecho a escupir al otro.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Lunes, 02/05/2016 a las 17:28
    ¿Se puede considera esto violencia de género?

    Más bien violencia “del” género. Del género tonto, concretamente.

    También me parece violento que Jabois arracime tanta moza. Yo pienso en los pobres solitarios de los bares aledaños, agarrados a la barra y perfumados a la espera del “ganao” que esperaban pastorear con el gracejo propio de los autóctonos. Y les veo como en una viñeta de Ibáñez, con una tela de araña que les cuelga desde las narices hasta la tapa de chorizo, esperando y esperando y esperando mientras Jabois autografía bragas en la librería. Y no me parece justo.

  • Soy muy partidario de dejar a las palabras con su significado básico: Violencia es Uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo.
    Por eso no me convence violencia verbal, ni tampoco maltrato (Comportamiento violento que causa daño físico o moral) emocional, ni genocidio cultural, y en este plan. No lo soporto, me llega a “violentar”.

  • Sobre la cuestión de marras, decir que ahora algunas Audiencias Provinciales, como la de Barcelona, están cambiando su criterio tras diferentes sentencias del Tribunal Supremo: así, y ahora, para este tipo de violencia ya no se exige que en la pareja haya “un proyecto de vida en común”. Bastando, ojo al dato,”que exista un cierto grado de compromiso o estabilidad, aun cuando no haya fidelidad ni se compartan expectativas de futuro.” Pues eso.

  • A ver. Cuando escucho o leo algo relativo a La Violencia, así, genéricamente considerada, suelen asaltarme serias dudas sobre el significado que ese término ha tenido hasta ahora para mí.

    ¿Se podría considerar que si un sietemachos, irritado por la perfección de mí cráneo esférico, trata de quitarme la telaraña que une mi nariz con el chorizo de la tapa, mientras espero al ‘ganado’, lanzándome torpemente un ‘jab’ de izquierda que esquivo con los reflejos y la agilidad de cintura que me caracterizan, y saco las manos con un vertiginoso ‘uno-dos’, que le rompe tres dientes, estaríamos en presencia de un ‘uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo’?

    ¿O no?

  • (Así me gusta, marqués, que me escuches.
    Me voy a quedar con Rodrigo Cota que mata dos pájaros de un tiro y encima es más inteligente, agudo y gracioso que mil marqueses y cientocincuentamil millones de Bremas (es que si yo soy tonta, él no existe).

  • El artículo que enlaza Gachó empieza bien, describiendo hechos constatables. Es a partir de la mitad cuando empieza a dejarse llevar por la imaginación y el prejuicio, aderezándolo con una frase para la antología periodística:

    “Esto último no llegó a decirlo, pero lo pensó, que yo siempre pillo los discursos subyacentes, así que lo escribo igualmente.”

    Tengo que preguntarle a mi hija (mi mujer seguro que ya no se acuerda), en qué curso y asignatura se daba aquello de la objetividad en la descripción de los hechos.

    Qué tipo más inteligente, agudo y gracioso …

  • Hay que leer mucho a Rodrigo Cota para entenderlo y mejor es tomarse unas birras con él, Zeppi.

    Es más alto, barbudo y guapo que el de “irse”

  • No se tome lo anterior como una defensa de Ciudadanos. Que se defiendan ellos solos y expliquen, si pueden, por qué no hay mujeres en la ejecutiva gallega o lo que sea. Tómese como lo que es, como un ataque a un tipo de periodismo que no es capaz de disimular sus fobias y tratar las cosas con una mínima objetividad.

    Como de costumbre, para explicarme bien necesito recurrir a un ejemplo. Hace muchos años, un grupo de amiguetes formamos una asociación política (AMICE), y nos presentamos a las elecciones municipales, desde las que pretendíamos cambiar el mundo empezando por nuestro pueblo (no se lo tomen a risa, en esa legislatura se produjo la caída del muro de Berlín, sin duda fruto de las intervenciones de nuestro único concejal en los plenos). El grupo lo formábamos siete hombres y nueve mujeres. Cuando llegó el momento de presentar la lista, nadie quería ir en los primeros puestos. Cada uno daba sus razones (principalmente compromisos laborales y familiares) y como no se llegaba a ningún acuerdo y el tiempo apremiaba, se barajaron dos soluciones: asignar los números por sorteo, o una votación secreta entre los miembros del grupo, con el compromiso tácito por parte de todos de aceptar los resultados que salieran. Nos decidimos por la votación secreta, y tras el recuento, los hombres quedaron bastante mejor colocados, en promedio, que las mujeres. Hubo una cierta discusión sobre el tema, pero no se cambió el orden. En particular las mujeres, fueron bastante reacias a la idea, argumentando que si se había decidido así y se había votado, no había razones para cambiar los resultados.

    Lo que quiero decir es que hay miles de razones posibles de por qué una lista, o una ejecutiva, sale como sale. Me parece bien exponer el hecho de que no haya mujeres o de que estén en minoría, y que cada uno saque sus propias conclusiones. Pero de ahí a erigirse en intérprete de la mentes de los demás hay un trecho.

  • Aquí se consagra usted como cronista, Funes, en la estela de esas estupendas pequeñas crónicas que nos deja a veces en los comentarios. No sé si usted o alguien le preguntó a Jabois si cuando escribió este magnífico artículo ya se estaba cociendo el libro que ahora presenta. Lo digo porque no recuerdo haberle leído, ni antes ni después, arremeter de forma tan directa contra nadie.

  • Joder con Rodrigo Cota. No es solo más inteligente, agudo y gracioso que algunos de por aquí, además es más alto, barbudo y guapo que Mantiño. Pero si para entenderle hay leerle (mucho o poco) y tomarse unas birras con él, me temo que tendrá que esperar (mejor sentado). Además, creo que se le entiende perfectamente.

    No soporto a la gente que descalifica al adversario desvelando sus supuestas intenciones ocultas y malvadas. Ya es bastante complicado desvelar los hechos objetivos, les rogaría que se limitasen a intentar esto último.

  • Joder con los juntaletras atractivos, cómo sus ponéis. Se lo perdonáis todo.
    Yo a Don M. no le perdono que no venga a saludar en éste día.

  • No sé por qué me he molestado en ver eso de Rodrigo Cota. Es la mayor soplapollez que he leído en mucho tiempo.

  • Que el chaval será muy majo, no digo que no. Pero eso que ha escrito es basurilla. No alcanza ni a montón de estiércol. Quizá las ñordas de chihuahua que se puedan meter en una bolsa de pipas de a cinco pesetas. Quizá.

  • Cronicón de Funes. Que sigan tomando nota algunos periodistas, y yo el primero, de cómo hay que contar las cosas y los casos.

    Y estoy con Adapts, como siempre: Jabois, al que hemos criado entre todos de nuestros pechos (sobre todo, Ga.Cho) debe comparecer antes de que acaben los dos días de exposición al público.

    Que salude, que salude, que salude…

  • (Y lo que dice Bremaneur va a misa porque él sabe más que nadie. Es quien dirime entre el bien y el mal, lo que vale y lo que no vale.
    Rodrigo Cota ha escrito muy bien eso que ha escrito; como todo lo que escribe, por cierto.)

  • REGIONES DEVASTADAS
    La cena en el Somorrostro empezó mal. Claudio Sífilis, que iba con la caraja puesta, estaba convencido que Holm era Holmes y que Chopsuey era un capricho financiado por el del marqués en el que hacía y deshacía a su antojo. Intuí que el problema de Sífilis era el mismo que el mío, estábamos en deprivación, por lo que empezamos con el blanco, seguimos con el tinto y acabamos con los gintonis, fórmula canónica que nunca falla.
    Sífilis se fue aclarando y dando muestras de lucidez. Se proclamó seguidor irredento de Arturo Marián, de El honor de las injurias y del Madrid de don Lorenzo Sanz. Luego ya la conversación fluyó entre los tres y fuimos tocando temas de relevancia tal cómo organizó Franco la recuperación de las regiones devastadas por la guerra o el siempre candente asunto de los pezones como chupetes.
    Al tercer gintonis se puso muy serio y dijo que me quería hacer una pregunta muy importante, que le dijera cuál era el mejor escritor español de todos los tiempos. Sabiendo que el chaval se había criado en las Ventas del Espíritu Santo respondí como un rayo: por supuesto que X. Claudio se quedó pálido pues coincidía conmigo plenamente y nunca imaginó que estuviéramos tan de acuerdo. Holm esgrimió la defensa de un escritor catalán como sustituto de nuestro dios, pero le mandamos a tomar por culo.
    En fin, que lo pasamos regio.

  • Gran crónica, sí señor.

    Así como no me ha gustado el deleznable artículo del gran Cota, me ha encantado esto de Pedro Vera. Lo de imprimarse el ciruelo con minio es todo un hallazgo.

    También me ha gustado mucho esto de Arcadi.

  • Muy buen sitio el Somorrostro. Holmes y Holmesss. Este y algún otro misterio me fue desvelado.
    Lorenzo Sanz traicionó a Mendoza y se hizo con el poder de manera poco democrática. Hacer las cosas saltándose las reglas siempre es un poco anarquista, pero derivando hacia el fascisno.
    Creo que Mussolini enpezó en algún movimiento anarquista.
    Como usted ha observado, marqués, sin un poco de ayuda de vino blanco no me aclaro demasiado.

  • Funes, gracias por la inmensa crónica. Fue un gusto conocerte y una pena que sucediese tan rápido. Cómo será de buena mi casa que con el tiempo, cuando fuera se escribe de mí, sigue siendo aquí donde mejor se hace; de mí y de todo. No me equivocaba cuando, hasta arriba de julepes, decía que les quería, también sin consentimiento.

  • Por si algún equipo madrileño alcanza la final de Milán, ahí van algunas lecciones de italiano. Pepito de ternera=Giuseppinno di Vitello.

  • M. dice:
    Martes, 03/05/2016 a las 11:54
    Se antoja xuntanza.

    Gracias por la visita, M.

    Propongo xuntanza en Berlín. Belosidá y biolensia tenemos. A ver si ahora hay buebos.

  • botillero dice:
    Martes, 03/05/2016 a las 17:48
    Ojo, con Pepe Guardiola, que a los suyos y antes de saltar al campo les recita a este tío, y se comen la hierba.

    ¡En ese afoto sale Ariadna Gil! Anda que no me he hecho yo parpichuelas dedicadas a Ariadna Gil.

  • Salut, Don M.

    Conio, que me acabo de dar cuenta de que no le dije a Funes lo mucho que me gustó su crónica. Con lo mucho que soy yo de admirar.
    A sus pieses.

  • Me alegra que M. haya visto en directo el gol de su amigo el tolosarrAEAT.

    Un día os contaré cómo el tolosarrAEAT les dio unas entradas de palco a unos morinyistas a través de la daguerrotipista Lupet de la Gallina y la liaron en el palco endrogándose oestentoreamente para disgusto de la moza.

  • Coincido con Julio a las 9:22, el viejo periodismo debería aprender. Deberíamos nombrar a Funes reportero plenipotenciario de Çhøpsuëy. Bellpuig provéale del instrumental correspondiente para el oficio: libreta, lápiz y un carné de la United Press Øn Thë Røcks que le abrirá todas las puertas, incluidas las del metro. Que no sea por gastos.

  • He estado allá afuera y sin conexión. Gracias a todos por los comentarios, pero con Jabois, lo tenía muy fácil: me limité a contarles lo que él decía.

  • Lunes, 02/05/2016 a las 11:22 Bremaneur dice:

    Es curioso el reproche que le haces a Jabois. Se lo he leído mucho a la ultraderecha Juandáun.

    Oh, no es un reproche. Es un hecho: antes entraba en elmundo.es y ahí estaba Jabois. Como no entro en EL PAIS, no leo a Jabois. Me ha pasado lo mismo con Gistau, antes lo leía en El Mundo pero se fue a ABC y ya no le leo, porque no suelo leer el ABC.

    Aunque igual esto cambia, elmundo.es ahora se me hace insoportable, no sé si ha cambiado el diario o he cambiado yo, así que tal vez me pase al ABC o yoquésé.

  • Lunes, 02/05/2016 a las 13:51 Tareixa dice:

    Tampoco es para tanto. Si Funes trabajase para la sexta o telecinco, fijo le sacaba cositas de interés.
    Cosas como si tienes rollo o no con señorita sospechosa de votar al pepismo y que champú alborotado gasta.

    Ya me hubiera gustado, bella Tare, pero no dio tiempo a nada.

  • Lunes, 02/05/2016 a las 18:07 Bremaneur dice:

    También me parece violento que Jabois arracime tanta moza.

    Precisamente, en La otra crónica, o en el mundo en Papel o en algo de eso, ese mismo fin de semana se incluía a Jabois entre los 20 escritores más guapos del mundo mundial

  • Se avecina artículo del tolosarrAEAT en la Juandaun: «¿Para esto he marcado yo un gol de churro, Pet Guardiola?»

  • Lunes, 02/05/2016 a las 16:55 Perroantonio dice:

    POR UNA NUEVA MASCULINIDAD

    —Si los hombres quieren que les escuchen deberían crear un colectivo, Malen, y manifestarse en Iglesias, Tribunales y Cortes desnudos de cintura para abajo enseñando las pelotas prietas,

    Vamos a ver , si de femenino sale Fe – men, de masculino Ma -men.
    O sea, desnudos de cintura para abajo y con una camiseta que diga – o mejor, escrito con minio en el ciruelo -: MAMEN

  • Lunes, 02/05/2016 a las 18:31 Holmess dice:

    Soy muy partidario de dejar a las palabras con su significado básico: Violencia es Uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo.
    Por eso no me convence violencia verbal, ni tampoco maltrato (Comportamiento violento que causa daño físico o moral) emocional, ni genocidio cultural, y en este plan. No lo soporto, me llega a “violentar”.

    Muy de acuerdo

  • Pero a lo que importa: el Aleti va camino de vengarse de sus dos finales de Champions. Del Bayern ya se ha vengado.

  • Lo del Cholo, agrediendo al pobre hombre del cartel, ha sido … muy del Cholo.

    Ha estado bien entrando a Carrasco, la primera parte defendieron demasiado atrás.

  • Desprecio las argucias del Pocholo, pero lo del golpecito al decimosexto árbitro ha sido de cajón. El típico pesao tiquismiquis. Nostante, si el reglamento dice que se pierde la final, que la pierda.

  • Ahora, me hace mucha gracia ver a algunos paletos, paletos pucelanos verbigracia, que defendían al pendenciero portugués cuando casi le sacó un ojo a Tito Vilanova, y ahora exigen la expulsión del Pocholo. Qué cosas más sucias son las sectas.

  • No ha sido al decimosexto árbitro, ha sido a un subalterno suyo. Propongo que tu jefe te tire por las escaleras y que luego las crónicas berlinesas digan que fue un enajenado que te confundió con filemón.