La Primera Comunión

Comulgar
Por Ximeno de Atalaya.

Antes de nada quiero confesar que el día de mi primera comunión no culminé. No esperen que les relate aquí si jugué a los médicos con mis primas ni otras aventuras galantes. Esto no tiene nada que ver con asuntos de chicas. Sencillamente quiero hacer constar que las estampas en las que se puede leer en bonitas letras doradas que el día 13 de Mayo de 1967 hizo su Primera Comunión el niño Ximeno de Atalaya no dicen la verdad.

Para quien no esté puesto en los asuntos de los santos conviene decir que ese mismo día, pero cincuenta años antes, se apareció la Virgen de Fátima a tres niños, Lucía, Francisco y Jacinta, que eran de profesión pastores a pesar de su corta edad. Con motivo de tan extraordinario acontecimiento, en Portugal decidieron celebrarlo por todo lo alto y organizaron una visita papal al monasterio de Fátima. También asistiría sor Lucia que era la única superviviente del suceso.

Los Hermanos Maristas de mi pueblo, aunque preferían a la Virgen del Carmen para sus rezos, decidieron contribuir en la medida de sus posibilidades al festejo organizando la primera comunión de cien niños. Para conseguir tal cantidad de infantes en una ciudad tan escasamente poblada algunos llevábamos esperando un par de años y este retraso era tan inusual, tan llamativo, que hubo de pedir una dispensa al Sr. Obispo. La espera, aseguraban los maristas, valdría la pena y vaya si hubo pena.

El Hermano Elías nos daba la catequesis y dirigía los ensayos. La verdad es que los ensayos eran un poco decepcionantes porque se suponía que íbamos a ir en pareja con otras tantas niñas de la Compañía de María y en vez de ensayar con ellas nos emparejaba entre nosotros. Decía que daba lo mismo, pero a los mayores no nos daba igual. Ni mucho menos.

Quiso el destino que el Hermano Elías, que tenía fama de hombre santo, enfermara a principios de aquel año. Hacía unos meses que ya no daba clases y lo veíamos de vez en cuando dar paseitos por el patio, a donde lo sacaban sus compañeros para tomar el sol porque cada día estaba más amarillo. Además había adelgazado mucho y los maristas quizá pensaron que los paseos servirían para abrirle el apetito.

Los HHMM a pesar de que eran gente práctica, en su mayoría tenían una gran fe. El caso es que el santuario de Fátima era bastante especial, muchos desahuciados acudían allí como último recurso a sus males y, al decir de algunos, incluso con éxito. Se relataban casos de curaciones espontáneas, lo que en ciertos ambientes se conoce como milagros.

No puedo asegurar que el Hermano Elías estuviera desahuciado, pero algo muy serio le ocurría porque desde Semana Santa todos los días rezábamos por su curación. Se lo pedíamos a la virgen del Carmen, a la de Fátima, incluso al Beato Marcelino Champagnat que fue el fundador de la Congregación Marista a pesar de que el beato no era muy milagrero, de hecho por entonces aún le faltaba un milagro para hacerse santo.

El plan era que Pablo VI en persona nos diera la Primera Comunión y para facilitar la organización de las cosas y los asuntos cada comulgante portaba un billete de cincuenta pesetas que habría que entregar parte como pago del viaje y parte como óbolo. Ninguno de nosotros conocía el significado de la palabra óbolo, pero después de escuchar los comentarios de nuestros padres cuando les contamos lo del óbolo, algunos llegamos a la conclusión de que un óbolo era algo así como el aceite que engrasa un mecanismo.

Los Maristas lo tenían todo organizado. Los niños iríamos en dos autobuses, detrás otro autobús con las familias que no tenían coche propio. Es que en los años 60 no tenía coche todo el mundo como ahora. Después, los autobuses de las niñas, los de los padres de las niñas y por último los de una excursión de peregrinos que organizó la empresa. Un total de nueve autobuses. A continuación, en unas furgonetas DKW, las dos congregaciones religiosas organizadoras que no querían perderse la visita del Papa y por último los coches con los familiares. Entonces no había GPS ni nada de eso y la gente solía viajar así para no perderse. O perderse todos juntos. Ahora a esa forma de viajar creo que lo llaman atascos.

En nuestro autobús iba el Hermano Elías. Sí, el enfermo. A ver cómo el Beato Marcelino, o la Virgen de Fátima iban a negarle un milagro a cien niños en el día de su Primera Comunión.

La explicación que se me ocurre para que los HHMM lo pusieran al frente es para facilitar la puntería. Quiero decir que el Hermano Lauro tenía juanetes y el Hermano Eliseo una pierna más corta que otra, defecto que corregía con un zapato de esos como los que puso de moda la reina Letizia. Esos dos estaban descartados, claro. El resto vaya usted a saber, quizás tenían un sobrino con gripe, sabañones, hemorroides, ardores o un orzuelo. Así que lo mejor era no arriesgarse y si con nosotros solo iba él, estaba claro cual era el señalado.

Cruzamos la frontera a media tarde entre gritos, risas y la algarabía propia de los niños. El plan era pasar casi todo el tiempo viajando porque no había alojamiento en un millón de kilómetros. Después, dormiríamos un rato en el autobús y al día siguiente, bien temprano, nos recogerían los monjes de la Casa de Retiros de Nossa Senhora. Allí nos permitirían lavarnos la cara como los gatos y nos pondríamos el traje de marinero. Cosas de los óbolos, creo.

No pudo ser. Algo se torció en la madrugada del 12 al 13 de Mayo.

Nada más cruzar la frontera empezó a llover. No una lluvia fina, no, una tormenta tras otra con unos chaparrones de cuidado. Además la asistencia de peregrinos al santuario fue muy superior a todo lo que habían previsto. Cientos de miles de vehículos, desde autobuses a carros de bueyes, deambulaban por carreteras y caminos y tanta lluvia lo complicó todo. Nuestra comitiva se desintegró por carreteras rurales que además de ser muy estrechas estaban mal señalizadas.

Una vez que llegamos a la zona, el conductor intentó aparcar en el único charco libre a la vista pero quedamos atascados. La lluvia había convertido todo en una trampa de barro y si tenía ruedas quedó atrapado. A nuestro alrededor cerca de un millón de personas intentaban guarecerse en medio de la descomunal explanada del santuario. Cientos de miles más se arrebujaban bajo las encinas, junto a las peñas o entre los coches cercanos. Había también muchos enfermos que iban en camillas con unas ruedas grandes como de bicicleta cubiertos con lonas. Estaban empapados. Mejor no cuento qué pasaba cuando alguno tenía alguna necesidad -ya me entienden- pero se lo pueden ir imaginando.

No estábamos muy lejos del santuario, así que el conductor fue a ver si podíamos salir de aquel barrizal y reunirnos con los demás. El hermano Elías se durmió cuando estábamos llegando y cansados como estábamos no nos atrevimos a despertarlo. Juanín y yo nos comimos nuestros bocadillos e intentamos dormir arrebujados en nuestros asientos. Juanín es mi hermano pequeño. De madrugada mi hermano me tiró del brazo. Cuando estaba a punto de soltarle un sopapo porque me despertó vi al Hermano Elías que se había levantado de su asiento. Estaba muy amarillo, tenía la cara descompuesta y los ojos extraviados. Apoyándose en los respaldos comenzó a tambalearse por el pasillo hacia nosotros. De pronto se detuvo, se persignó y explotó. Quiero decir que vomitó sangre, un vómito que fue como si reventara delante de todos. Después cayó al suelo de bruces y ya no se movió más.

Veintitantos niños fuimos salpicados, no eran unas gotitas, teníamos sangre por todas partes. Empezamos a llorar. Los mayores hacía tiempo que sabíamos resolver nuestros asuntos por otros medios, quiero decir que todo eso del llanto por todo ya lo teníamos superado, pero aquella noche los mayores también lloramos, todos lloramos. Yo lloré a pesar de que tenía que hacerme el fuerte y cuidar de Juanín, mi hermano.

Hacía frío, estaba oscuro, llovía y de vez en cuando el cielo se iluminaba con un relámpago. El resplandor aclaraba todo a nuestro alrededor y entonces veíamos a los peregrinos entre la lluvia, unos de rodillas, otros con muletas, otros en camillas o andando. La mayoría llevaban rosarios y velas, como nosotros, y rezaban y a lo lejos se escuchaban cánticos. Algunos se agolpaban junto al autobús y miraban por los cristales para ver a un montón de niños llorando. La verdad es que daban mucho miedo aquellos rostros mojados y cansados.

Al cabo de lo que nos pareció mucho rato llegó el conductor y se encontró con el cuadro: cincuenta niños llorando, el autobús rodeado de peregrinos curioseando y el Hermano Elías desangrado en el suelo.

-¡La madre que me parió! ¿Qué le habéis hecho al cura?- El conductor se persignó también, se puso amarillo y anduvo tambaleante por el pasillo, pero no explotó. Nos echó una bronca de cuidado.
-Yo no he sido- Respondimos a coro entre sollozos. Ya se que es lo que siempre dicen los críos, pero es que alguna vez tenía que ser verdad. El conductor tardó un rato en hacerse cargo de la situación y cuando por fin pudo reaccionar nos dijo que nos sentáramos todos en la parte delantera del autobús y abrió las puertas porque olía raro. También le puso una manta por encima al Hermano Elías.

Después llegó un policía. El pobre no sabía que había sucedido, sólo que éramos extranjeros, que había mucha sangre y que había un muerto vestido con hábito religioso. Y cincuenta niños, la mitad ensangrentados. No se movió del autobús en toda la noche. De vez en cuando lo escuchábamos hablar con algunos peregrinos que curioseaban y de fondo el murmullo de las plegarias, los truenos y los cánticos.

Amaneció y miles de peregrinos seguían acudiendo. De vez en cuando pasaba un carro grande tirado por mulas, o por bueyes con enfermos y sus familiares que empujaban el carro. También pasó mucha gente de rodillas que se protegía las piernas con sacos atados. Dejaban un rastro de barro que se llenaba de agua hasta que las pisadas del siguiente lo borraban.

Cuando llegaron el juez y el forense y más policías ya era media mañana y seguía la lluvia a ratos. No podíamos ponernos en contacto con nuestros familiares. Se suponía que nos encontraríamos en la Casa de Retiros pero nadie sabía ni donde estábamos ni cómo salir de aquel caos. Los peregrinos cantaban un poco desacompasados respecto a los altavoces y de pronto éstos se callaron. A continuación se escucharon muchos aplausos y vivas al papa. Empezó la misa, terminó y allí seguíamos. Ni siquiera nos pusimos los trajes de marinero.

Varias familias de mis compañeros terminaron en Lisboa porque habían escuchado rumores de un accidente. Otros, la mayoría, iban perdidos de un lado a otro buscando a sus hijos por aquellos caminos embarrados. En la plaza del santuario más de un millón de personas cantaba bajo la lluvia.

De pronto, a través del vaho del cristal y entre las gotas que resbalaban vi que se acercaban mis padres con cara de susto y completamente mojados. Grité y les hice señas y golpeé el cristal, pero no me vieron. Cogí a mi hermano de la mano, salimos por la puerta de atrás para despistar a los policías y corrimos hacia mi madre entre sollozos. Mi padre llevaba en brazos a mi hermanita de cuatro años envuelta en su gabardina y la cobijaba con un paraguas desvencijado. Estaban completamente empapados. Habían pasado toda la noche buscándonos. Algo había escuchado de un accidente en un autobús y de un cura muerto y estaban muy preocupados.

La verdad es que lloramos todos y mucho, aunque mi padre trataba de ocultarlo, pero yo se que entre las gotas de lluvia que resbalaban por su rostro, se ocultaba más de una lágrima. Lo sé porque se sonó los mocos, aunque decía que con tanta lluvia se habría resfriado. Sí, resfriado…

Nos fuimos aunque éramos testigos de algo, pero mis padres nos cogieron de la mano y nos llevaron al coche, nos secamos con una toalla, nos pusimos ropa sin sangre que mi madre había llevado por si acaso. Las madres son así… A continuación nos convertimos en fugitivos. No fue fácil salir del mayor atasco que se había producido en toda la historia de Portugal. Además había que cruzar la frontera por otro sitio porque, en aquellos tiempos, al pasar la Aduana apuntaban la matrícula y el número de viajeros de cada vehículo, así que anduvimos perdidos muchas horas por carreteras por las que se habían perdido también miles de peregrinos como nosotros.

No habíamos comido nada desde la noche anterior, porque antiguamente para comulgar había que hacerlo así, ayuno desde la cena. Teníamos todos mucha hambre y no había nada para comer. Cada vez que pasábamos por un pueblo mi padre intentaba comprar algo de comida y gasolina, justo lo que no había en ciento y pico kilómetros a la redonda. Los peregrinos habíamos terminado con las provisiones. Ya en el camino de vuelta, en una aldea perdida en la montaña, pudimos llenar el depósito. No había gasolinera ni nada y sacaban la gasolina directamente de un bidón con una bomba manual. También logramos hacernos de dos bollos de pan muy pequeños. Poco después, a la salida del pueblo, junto a una fuente, mi padre repartió los dos papos secos. No teníamos nada para aparentar un bocadillo. Comimos en familia, compartiendo lo poco que teníamos. Mi padre hizo un juego de palabras con el Papa del que aseguró que era el único que no se había mojado y los papos secos. Nos reímos muchísimo. Mi padre y mi madre no probaron bocado, estaban desganados, mintieron. Aún así, nunca me supo tan bien un trozo de pan y eso que no estaba consagrado.

Notas

(1) Letizia y el resto de nombres propios: Eutiquio, Lauro, Elías y Juanín excepto Ximeno son nombres figurados.

(2) El salario mínimo interprofesional en 1967 eran 15 pesetas mensuales.

(3) Papo seco es una pieza de pan del tamaño de un mollete pequeño.

(4) A día de hoy cuando escucho Aveee, Aveee, Avee Maríiiaaa, siento un cierto desasosiego.

Enlaces de interés

(minuto 8:40)

135 comentarios

  • Impresionante relato e impresionantes documentos gráficos. Enhorabuena Ximeno. El padre Elías debía padecer cirrosis y el vómito que relata pudo ser seguramente una rotura de varices esofágicas.
    Comentario aparte merecen las extraordinarias imágenes de Pablo VI junto al profesor Antonio Oliveira de Salazar, el creador del Estado Novo que gobernó el país con mano férrea durante 40 años. Era hombre austero y beato con gran devoción por la Virgen de Fátima y amigo de Franco con el cual se entendía hablando en gallego. Muy amado por el pueblo en su época, como nuestro Caudillo.

  • Pesadilla en Elm Street es un cuento de hadas al lado de esto. Ahora entiendo por qué Ximeno pedía un ÇhøpSuëy en papel dedicado a las comuniones.

    El buen gore mueve a la carcajada. Gracias, Ximeno.

  • Gracias Don Ximeno, me he reído y emocionado. Impresionante historia. Aunque, en puridad, no nos ha contado su primera comunión, que supongo posterior y menos emocionante.

  • La Virgen, qué historia. Una narración espléndida, Ximeno.

    Algunas cosas me han hecho mucha gracia:
    «Cuando estaba a punto de soltarle un sopapo porque me despertó vi al Hermano Elías que se había levantado de su asiento».
    (Que alguien te despierta, pues le arreas un guantazo. Lo normal).

  • Ximeno: yendo de veraneo ese año, con el seat lleno de niños como todos, por empeñarse mis padres en pasar por Fátima, por aquellas estradas diabólicas y conductores lusos que, no sé si por influencia britanica, iban la mayoria por la izquierda, anduvimos perdidos por la región de Leiria una buena parte del viaje.

  • Qué historia. La imagen del pobre Hermano Elías reventando en el autobús, los niños llorando, los relámpagos y las caras de los peregrinos empapadas y desencajadas pegándose a los cristales, un millón de personas aclamando a Pablo VI y rezando, el bidón de gasolina, los padres desganados que no tienen apetito. Yo no sé por qué nos reímos, la verdad. Pero nos reímos.

    Salve, Ximeno.

  • Hace no mucho pasé diez días por la zona (Batalha, Ourém, Tomar, Leiria, Nazaré…) y me crucé varias veces con el desvío a Fátima, pero lo ignoré. Supongo que la visita casual que hicimos a Lourdes al atravesar el correspondiente valle pirenaico y encontrarnos con una procesión de enfermos terminales nos había vacunado contra las vírgenes sanatorias.

    Lo cual que de niño tuve en mi habitación una Virgen de Fátima fosforescente que había encontrado en la basura; solía cargarla antes a la luz de la bombilla para que el milagro luminoso durara un poco más. Luego inventaron el Gusiluz.

  • Proc, has vuelto a hacerlo, eres una canalla. Ayer leí lo de tu pescatera Sushi mientras echaba un trago y casi me estallan las varices traqueoesofágicas.

  • En verdad te digo, Procura, que tus chistes malos me hacen de reír. Pero es que te soy de risa fácil y orgasmos diligentes.

  • UN ANGELITO
    Ayer, se extravió un comentario y lo pegué luego a deshoras, pero creo que la historia merece una reedición y sin duda le interesará a Schultz en caso de que no la conozca. A mí siempre me había llamado la atención que el escudo de Baracaldo, mi ciudad natal, estuviera coronado por un angelito alado. Lo atribuí a la influencia de las diferentes tribus católicas que fundaron colegio en el municipio, pero resulta que representa a un Ángel real, concretamente a Ángel Vitoricha y Beurco, un niño kamikaze de once años que se hizo explotar en un polvorín para reventar a unos soldados franceses. Y unos meses después, en diciembre de 1808, el ayuntamiento correspondiente decidió inmortalizar al angelito en el escudo. Al niño kamikaze y asesino al que habrían aleccionado al suicidio. Hay que joderse.

  • Qué lapsus, Marqués. Pío XII es la plaza que ejercía de estación de autobuses en San Sebastián, en donde suelo quedar con la gente que viene de fuera.

    Por cierto, algunos niños que aún no han sido educados en las complejidades de los números romanos, llaman Pío Xíi (ksíi), como si fuera un general chino.

  • ¡Oh! ¡Qué acogida! Les quedo muy agradecido. Me hacen ustedes sentir como si me hubieran llamado de Estocolmo.

  • Pues se da la coincidencia de que tengo ese apellido del angelito. Anécdota que desconocía por completo y que evidentemente me perturba como baracaldés.

  • Parece ser que nos dio la primera comunión el Sr. Obispo una semana después. No recuerdo nada, pero tengo pruebas de que acompañé a Lucía la niña más guapa de la Cía. de María. Una foto en la que ambos estamos con la mano extendida renunciando a Satanás y esas cosas.

    Doña Procurito, cuando se trata de tu hermano pequeño, a esas edades no hace falta que te despierte para soltarle un sopapo, basta con que respire o algo.

    Schultz, de mis compañeros de “comunión” dos se han suicidado, y cuatro o cinco -no recuerdo bien- se cayeron del “caballo”, uno hay internado en un psiquiátrico y el que más lejos ha llegado ha sido campeón del mundo de pesca de ciprínidos una afición que requiere altas capacidades de circunspección. Yo tengo mis días sabe… me aturden las multitudes y sólo viajo por razones profesionales o sociales.

    No me han preguntado pero del óbolo nunca más se supo.

    Por último, señorita Bellpuig si fuera posible, le estaría muy agradecido que hiciera una pequeña corrección. En el penúltimo párrafo dice:

    “… nos pusimos ropa seca que mi madre había llevado por si acaso. Las madres son así.”

    El caso es que creo que conviene recordar que la ropa que nos quitamos estaba manchada de sangre y podríamos hacerlo así:

    “… nos pusimos ropa sin sangre que mi madre había llevado por si acaso. Las madres son así.”

    Más que nada porque es “así” como son las madres y así son sus “por si acaso.”

  • Lo bueno de tener tios sacerdotes y frailes es que tienes ganadas todas las bulas papales. Mi madre, que no es de ir a misa, guarda como reliquias todas, algunas enmarcadas, así que por casa aún se puede contemplar el rostro bondadoso de Juan XXIII, el frio de Pío XII, o el agrio de Pablo VI. Los demás ya duermen en cajones, junto con innumerables rosarios y relicarios, procedentes de Asís, Roma, Jerusalen y hasta de Medellín. Aún esta semana le trajeron otro rosario “bendecido” por el antipapa.

  • Gran historia y muy bien contada Ximeno, ni el propio King hubiese escrito mejor escena que la de un cura vomitando sangre en los cuerpos de unos críos.

  • Qué historia de terror, don Ximeno. Ese segundo anterior al vómito de sangre debió de ser espeluznante para el pobre Elías.

  • El viaje empieza mal. Un correo avisa de madrugada que donde dice salida a las 1o será salida a las 16, yendo bien. Uno de los tres días dedicados al chaval a tomar por ****.
    En facturación resulto agraciado con un control aleatorio, y me dicen que me presente en la puerta de embarque a esta hora en que estoy disfrutando unos guisantes no riojanos y esta comunicación que les hago.
    Luego, si acaso, me acercaré al control.
    O no.

  • «… nos pusimos ropa sin sangre que mi madre había llevado por si acaso».

    Genial.

    ***
    Holmesss, no se le ocurra echarse al monte del aeropuerto. Con su historial de multas.
    HOLMESSS, ¡VAYA AR CONTROR!

  • Tranq Proc: control pasado. Al salir comento a los controladores lo bien que he aprovechado los cuarenta minutos desde que me han comunicado el control sorpresa. Risas.

  • Echo mucho de menos aquel mundo en blanco y negro con Papas italianos, dictadores buenos, hermanos maristas, furgonetas DKV y coches Seat, el equipo Kas de ciclismo, flores a María, cetrinos portugueses, monjas con toga, santos y beatos, Estudio 1 y España Una y Trina de naranja.

  • Hermano Elías, Hermano Lauro.
    Maristas, sin duda

    Los de mi colegio: Hermano Aquileo, Hermano Hipólito, Hermano Jacinto, Hermano Antero, Hermano Marino

  • Unidos podemos [de rezar], Gata.
    Me alegro por ti, que te pondrás contenta. Por nada de nada más.
    Estaba hoy conversando sobre el nombre de la coalición, mientras el misteri, y mi colega conversatorio ha propuesto «Podemos-IU» («Tengo una imaginación, tengo más imaginación…, más imaginación que… que qué sé yo…»). Yo me inclinaba por PIU.
    PIU PIU, PIU.

  • (Ay que me parto. Creí que habia puesto “Que ya podéis DEJAR de rezar”. Y ahora veo lo que me ha quedado, que no me habia dado cuenta. Ay qué risa, ha debido ser el inconsciente. Que soy una inconsciente.)
    (Aquí -que ahora estoy en Valencia- se presentan Compromís-Podemos-IU. Me parece fantástico y si vivo ese dia les voto. Óle, óle y óle.)

  • Ximeno, ya le han dicho todo lo que yo quería decirle, especialmente -coincido con Holmesss- lo que comentan Gacho y Gengis. Este párrafo es sencillamente insuperable:

    Amaneció y miles de peregrinos seguían acudiendo. De vez en cuando pasaba un carro grande tirado por mulas, o por bueyes con enfermos y sus familiares que empujaban el carro. También pasó mucha gente de rodillas que se protegía las piernas con sacos atados. Dejaban un rastro de barro que se llenaba de agua hasta que las pisadas del siguiente lo borraban.

  • Si el relato de Ximeno hubiera estado salpicado de Pueblas y Querétaros, y la excursión se hubiera perdido en el desierto de Sonora tendríamos a un Ibargüengoitia, por la materia prima y la distancia del narrador. He firmado un pacto de indiferencia, así que hasta aquí puedo llegar.

  • Como las perdices en la ventana. Sí, hay una perspectiva desapasionada del autor y protagonista Ximeno, al tiempo que vamos percibiendo lo desapacible, la atmósfera opresiva.
    Marqués lo que evoca son monjas con toca.
    En La partícula divina se invierte el sujeto: es la tortuga la víctima del atraco. Será algo cuántico.
    En librosmaravillosos también he leído unas charlas de Feynman introduciendo la QED y sus famosos diagramas de caminos. He entendido con bastante precisión lo que son, por primera vez. Es un maestro.

  • DE GATOS E ISIDROS
    Ayer se abrió la Puerta Grande y comenzó la mágica liturgia en las Ventas del Espíriru Santo. El hálito de don Livinio Stuyck está mas presente que nunca. Al lado del Patio de Arrastre Javier de Juan presenta su sensacional “El toreo de la vida”. Casa Toribio nos sigue ofreciendo el mejor rabo de toro del mundo. Gatos e isidros disfrutando como ratones.
    Doy gracias a Dios por ser madrileño y disfrutar, un año mas, de San Isidro labrador.

  • DESMENTIDO
    El otro día Pireit Yénifer volcó sobre mí una insidia que ya hubiese querido yo que fuera un cubo de heces. Me hubiera parecido menos humillante y menos apestoso. Dijo la Yeni que yo había sido hincha del Real Madrid en algún momento del pasado. Es mentira y aquí quiero hacerlo constar. Con seis o siete años yo era del Barça, pues estaba convencido de que uno era naturalmente del equipo de la ciudad o la región (está claro que desconocía la existencia del Español, el equipillo ese). Admiraba a Marcos Alonso y al Lobo Carrasco. Cuando vi jugar a Paulo Futre y me di cuenta de que ese nexo entre equipo y ciudad era absurdo, me hice seguidor del Aleti. El Real Madrid, para mí, era como Las Palmas, el Sabadell o el Calvo Sotelo Club de Fútbol. Hasta la llegada de twitter, que me puso en contacto con ciertos hinchas que volcaron lo que de amor alberga mi corazón en desprecio furibundo por una empresa por la que -repito- jamás albergué admiración alguna. Queda aclarado. Pireit Yénifer, no sigas por ese camino o nos veremos en los tribunales.

  • (La verdad es que he crecido con la sensación de haber tenido una Primera Comunión nada convencional e incluso con algún toque pintoresco. Pero claro, la comparas con la de Ximeno, y es del montón, vamos. A ver quién es el guapo que cuenta ahora su Primera Comunión.
    Vais a tener que abrir la sección de Confirmaciones y bodas para las primeras personas; y la de bautizos y entierros para los narradores en tercera dadas las circunstancias de los protagonistas; los bautizos por una cuestión de memòria (esa puta tan distinguida según Marsé) y los entierros por la desgana que tendrán de aparecerse más que nada.)

  • Santíssima Virgem Maria… ¡Y yo que pensaba haberlo visto y hasta vivido casi todo en el internado de los PP. Salesianos de Córdobita la llana!

    Del soberbio relato de hechos y sensaciones de Ximeno, lo que más me ha perturbado, como progenitor “preocupón” (© Tareixa), es la angustia de esos padres buscando a sus retoños en medio del caos, la lluvia y el barrizal, después de haber oído rumores de un accidente de autobus.

  • ¿Visionalizacionalizar el contencioso del Barza o el del Madrit? Echemos la vista atrás: ¿quién jugó al balompié esta temporada? … … FORZA BARZA… …

  • Suárez ha sido DE CALLE el mejor ariete de la liga BBUBA. Torres, el más elegante; pero el mejor, sin duda, el charrúa.

  • “La guía de Dirk Quigby del más allá mormón

    En 1820 Joseph Smith júnior tenía 14 años y un problema: ¿cuál religión era la verdadera? Se metió en los bosques y oró pidiendo orientación. Jesús y su papá se le aparecieron dándole algunas noticias sorprendentes:

    Todas las Iglesias del mundo eran ofensivas para el Señor.

    A Joseph se le ordenó que fundara una religión nueva, que sería la única verdadera Iglesia de Jesucristo. Un guía espiritual le diría qué había que hacer.

    Joe esperó meses, pero no apareció nadie. Pasó un año más y seguía sin aparecer nadie. Por último, tras tres años, vino un ángel llamado Moroni con algunas tabletas doradas.

    Moroni dio a Joe un par de piedras para que se pusiera en los ojos y así poder traducir las tabletas del «egipcio reformado» y convertirlas en el Libro de Mormón: otro testamento de Jesucristo. A las piedras, o «piedras proféticas», se las llamó Urim y Thummim, Urmie y Thumie para sus amigos. Joseph se las puso en los ojos y se cubrió la cara con el sombrero, excluyendo toda distracción mundana y pareciendo bastante idiota. Cuando Joseph había compilado el Libro de Mormón, Moroni volvió y recuperó las tabletas doradas, por eso no se las expone junto a los Diez Mandamientos, el Arca de la Alianza, la auténtica Sábana Santa de Turín y el Santo Grial en el Museo de los Cacharros perdidos de Dios.

    En los 1840 Dios pasó a charlar un rato con Joe y le dijo que tener varias esposas era supercorrecto. ¡No veas cómo se puso su mujer!

    Aunque extremadamente carismático, Joseph no era apreciado universalmente. Reunió un grupo de seguidores, pero tras ser embreado, emplumado y expulsado violentamente de Ohio y de Misuri, le mataron cuando intentaba huir de la cárcel de Illinois.

    Se proclamó nuevo revelador y profeta del grupo a Brigham Young. Condujo a los creyentes, múltiples esposas incluidas, a la tierra de la leche, la miel y la sal, en Sión, también conocido como Salt Lake City [Ciudad del Lago Salado]. Salt Lake City: el único sitio del mundo donde hasta los judíos son gentiles. Los mormones llaman gentiles a todos los que no son mormones. Imagínate.

    En 1890 Dios le dijo al presidente de la Iglesia, Wilford Woodruff, que tras alguna reflexión había decidido que lo de los matrimonios múltiples no era buena idea. Para ser exactos ¡eran malos y estaban prohibidos! El hecho de que el ejército de los Estados Unidos estuviera a punto de invadir Utah no tenía absolutamente nada que ver con la decisión de Dios.

    El mormonismo es la religión con el crecimiento más rápido del mundo. Aunque no tan rápido como en los días de la poligamia. Claro que ayuda tener más de 60 000 aturdidos veinteañeros errando por el mundo en misiones de dos años bautizando a nuevos conversos. El bautismo indirecto de los muertos (celebrado en templos mormones) ayuda a equilibrar las filas de los miembros en activo con las de los que ya descansan. Me encanta bautizar a los muertos, no se resisten cuando los metes bajo el agua.

    Destino final:

    Hay tres niveles celestiales: el Reino Celestial, el Reino Terrestre y el Reino Teleste. Los más ambiciosos de sexo masculino del Reino Celestial pueden seguir para llegar a ser dioses. El más allá consiste en una serie de pasos que conducen a la dioses.

    Las tinieblas exteriores son un tanque que contiene las almas de los malos. Se quedan aquí hasta el fin del milenio, cuando resucitarán y serán juzgados. A la mayoría se le permitirá acceder al limbo del Reino Teleste. Los asesinos, apóstatas, hijos de la perdición y golfistas dominicales regresarán a las tinieblas exteriores, esta vez para siempre.

    Requisitos de entrada:

    Todos fuimos ángeles en la preexistencia. Durante los grandes debates Dios-Satán de 00 a. C. (antes de la Creación), un tercio de los 144 000 ángeles respaldaron a Satán. El equipo de Satán perdió la escaramuza, además de sus apartamentos, y fueron condenados al infierno para siempre, así que podemos olvidarnos de ellos. El resto apoyó a Dios, pero algunos, en lugar de luchar valientemente, corrieron a esconderse tras las nubes. «Los que fueron menos valientes en la preexistencia son los que llamamos negros».

    La Iglesia ha reformado este modo de pensar y ahora afirma: «Los que fueron menos valientes en la preexistencia son los que llamamos afroamericanos». Hasta 1978 los negros no podían ser curas. Las negras, como las demás mujeres, no pueden ser curas tampoco hoy día, ni tampoco alcanzar la diosez. «La piel oscura es una maldición de Dios y una señal de su disgusto». Las vaginas tampoco son gran cosa, aparentemente.

    Pero, si eres una persona marrón verdaderamente buena, ¡Dios lavará la maldición (en unas generaciones) y te volverás blanco!

    En 1978 Dios reveló por fin que los negros podían ser ordenados. Esta revelación no tuvo nada que ver con el hecho de que la Brigham Young University no pudiera jugar contra nadie a ningún deporte.

    El Libro de Mormón trata de una tribu de judíos que navegaron desde Jerusalén hasta el nuevo mundo en 600 a. C. (Leif Erickson y Cristóbal Colón pueden irse a pescar gambusinos).

    Por entonces vivía en Jerusalén un judío correctísimo llamado Lehi. A los otros judíos no les gustaba Lehi porque se empeñaba en aparecer por las fiestas profetizando la inminente destrucción de Jerusalén. Por último, Lehi y sus hijos Laman, Lemuel, Nefi y Sam abandonaron la ciudad para ir a América, seguramente por la ruta del Mar Muerto. Antes de embarcar, Lehi envió a sus hijos de vuelta a Jerusalén para que recogieran algunas esposas y planchas de latón sagradas que contenían su genealogía e historia.

    Laban, el dueño de las planchas, no quería cederlas. Laman, Lemuel y Sam intentaron pedirlas, comprarlas y robarlas, sin éxito. Por último Nefi las consiguió a la correctísima antigua usanza: le cortó la cabeza a Laban y robó las planchas, además de al criado de Laban.

    Y así los judíos, bajo la dirección moral de Nefi y su sirviente obligado, navegaron a América. Cuando llegaron se dividieron en dos facciones enfrentadas. Los nefitas, temerosos de Dios, eran «blancos y encantandores », mientras que los lamanitas, idólatras, eran «oscuros y aborrecibles ». Los oscuros, sucios y aborrecibles lamanitas son los «ancestros principales de los indios americanos, polinesios y latinos del Nuevo Mundo». Y así resulta que los indios americanos, polinesios y latinos del Nuevo Mundo son los verdaderos descendientes de las tribus perdidas de Israel. Qué gracia, porque no parecen judíos.

    Para el año 385 de nuestra era, los oscuros lamanitas habían exterminado a los demás judíos. Pero la buena noticia es que si los lamanitas vuelven a la Iglesia, su piel se hará blanca de nuevo. Me he estado fijando en la expansión de la Iglesia Mormona en México, pero todavía no he visto cambios en la pigmentación.

    El Libro de Mormón es la palabra de Dios, divina, incambiable e incambiada, pero curiosamente sigue alterándose. Por ejemplo, en 1981 los nefitas se transformaron de «blancos y encantadores» en «puros y encantadores». Pero si pones el Libro de Mormón ante un espejo, puedes ver la verdad de la buena.

    Tras su crucifixión, Cristo marchó al cielo por el camino más turístico, deteniéndose a visitar el Nuevo Mundo y parando en puntos particularmente interesantes como Panamá, Honduras y Ohio. Durante estas vacaciones en América, Cristo tomó doce nuevos discípulos. Antes de irse al cielo, le concedió un deseo a cada uno.

    Nueve de los discípulos eligieron tener vidas largas y saludables al servicio de Cristo y luego acompañarlo al cielo. Los tres restantes optaron por quedarse en la tierra un poco más…, por ejemplo hasta el fin del mundo. Deseaban una vida eterna para poder recorrer el mundo haciendo proselitismo. Desde entonces ha habido numerosos avistamientos de los tres nefitas. Es difícil que haya una localidad de Utah que no haya sido visitada por ellos, con sus pies blanquísimos, su blanco pelo flotando, su larga barba blanca y sus blancos y deliciosos dientes. Son muy buenos amigos de Elvis y de Jimmie Dean. Si ves a un nefita, por favor, avisa al representante nefita más próximo.

    Tuve un encuentro con seis de los discípulos muertos. Estaban preparando gelatina y estudiando para llegar a dioses.”

    http://ojosdepapel.com/Index.aspx?article=4412

  • Los morinyistas que sacáis las estadísticas a relucir, la ciencia, el palmarés: ¿me comparáis el de INIESTA con el del hermano de la Ronalda? Gracias.

  • LA CONTINUACIÓN TRANSITIVA

    La ha hecho Suárez. Otra vez. Pero ahora no es un falangista abulense sino un charrúa pendenciero que se sobrepone a la presocrática dualidad Mesti/Elhermanodelarronalda, como el Aleti se ha impuesto al Barza/Madrit. Siendo Mesit el mejor jugador del siglo XXI, nunca vi una temporada como la del hermano de la Ronalda a las órdenes del de Setúbal. Pues bien: ya ha quedado desbancado por la portentosa liga que ha hecho el uruguayo. ¿Para qué? Uruguayo (¿era asín el chiste?) El Barza ha estado secular poniéndole emoción a la liga BBUBA dejando que la merengada saborease la miel en sus labios. Mas no pudo ser. La trostestelona que guardaban los morinyistas para presentarse como sucios animales cada vez que ganan se la han tenido que guardar en las vesículas preanales. Me alegro harto. La liga de Suárez ha sido un espectáculo. El contencioso de Mesit, también. No ha logrado materializacionalizar sus ocasiones, pero ahí ha estado repartiendo juego y colocacionalizando asistencias. La grandeza del Barza se ha visto en el tercer gol: un Nimar que podía haber maquillado su discreta temporada lanzando a puerta, ha dejado el gol en bandeja al uruguayo. En la banda, Luis Enrique, que ha logrado que el juego culet del tacataca adquiriera signos cinéticos y de emoción. Lo que era excelso sólo para quienes han jugado al balompié, lo ha hecho excelso para todos los seguidores del deporte nacional por excrecencia. Por encima de todos, el divino y prematuramente avejentado Iniesta, no Robe sino Andrés: comparad su palmarés con el del hermano de la Ronalda y veréis la supremacía culet sobre la ostentación amarilloenvidiosa de los merengues. Iniesta de mi vida. No puedo dejar de comentar la alegría que me produce que Raquítiquic se haya llevado esta liga. Es de una elegancia superior, y aunque me considero fans del huerfaniforme Modrit, por encima suya, tío, está Raquítiquic. Visca el Barxa y visca Catalunhnyña.

  • De Arbelol despreciamos su juego ultraviolento, la defensa que de ese juego hace en las páginas de la revista de moda Juandáun, y su putrefacta ideología demostrada en el tweedt #HalaMadridHijosdeputa. Del tolosarra despreciamos sus pretensiones intelectualoides así como haberse erigido en uno de los artífices del ridículo de la selección española en el último mundial.

  • Para quienes dudéis acerca de la calidad del hermano de la Ronalda: mirarle cuando está ahí to motivao luchando por un esférico que se aleja en lontananza. La zancada corta, el pecho al viento como la vela de una goleta, la cara de chiquitín que cree que con wambas nuevas gana en velocidad. Es patético. Quienes hemos campeonado en aletismo sabemos descifrar esas carreras egoístas y egotistas.

  • Gómez dice:
    Sábado, 14/05/2016 a las 17:43

    Coño Gómez, si eso no es una entrada…
    A partir de ahora autobiografía.
    Y yo que estaba preparando una de jugar a médicos con mi prima.

    P.D. Barça: hemos dado la cara hasta el final.

  • La reentrada de Julio Anguita en política produce tanta nostalgia como el relato de la comunión de Ximeno. Vemos de nuevo las imágenes de Carrillo, Gerardo Iglesias, Francisco Frutos, Ramón Tamames, Cristina Almeida, con su carraca habitual de libertad de los pueblos, lucha antifranquista, revolución popular y aborto libre y gratuito.
    Las soflamas actuales de la nueva panoplia de izquierdistas es material mil veces regurgitado. Me encanta cuando dicen que el Pp está sacudiendo el espantajo del miedo para frenarles. Escuché esa frase de sus antecedores antes de que estos pollos hubieran nacido

  • Ha sido limpiar mi twieterdt de morinyistas y desaparecer urovisión de mi trend line. Curioso. Ahora, venir aquí y encontrártelo de bruces ha sido un golpe, he de reconocerlo.

  • (A ver el sueco. Son los anfitriones. Huy, es un yogurcin.
    La canción de momento mola, lleva dos temas a la vez.
    Ay sí, si que me gusta. Tiene un nosequé queseyo que… Muy bien chaval, triunfarás.)

  • La española por lo visto canta en inglés. No tengo nada que objetar, pues así comunicará más y mejor al universo su tema literario musicado, a buen seguro de gran calidad. Pero me pica tol cuerpo, daughter.

  • Francamente, me preocupa la visión de Calaza sobre la supremacía del progreso tecnológico, no por lo que tenga de factual sino por el abandono que siente por la potencia intrahistórica y lo que de antiespañolismo se le supone por ello.

  • (Ahora ruaiuminí, yunaitofkindon.
    Un par de dos.)
    (Oh, qué canción tan bonita. Y no es nada previsible…
    Ay, que me mola mogollón.)
    Esta también para el coche, para cuando necesitó el subidon.
    Voto a los chipriotas y a estos.)

  • (Van a votar a Francia por lo de los atentados de París.
    A nosotros no nos va a votar nadie. Podrían votarnos los rumanos si fuesen agradecidos como los colombianos, pero no, no lo son y tampoco nos van a votar.
    Podrían votarnos algo desde Alemania los españoles de allí, pero los españoles de allí o no ven el festival (como Bremaneur), o estàn trabajando de camareros ahora y no lo pueden ver, o se han dormido los que han ido de ingenieros reventados del curre.)

  • (Tú qué coño sabrás, Marqués, si tu religión te prohíbe ver Eurovision. Ucrania era una patata. Ha ganado por lo que ha ganado.

    Y como soy tan generosa, no voy a cobrarles nada a los directivos del Chøpsuey por haber mantenido el share tan alto en una franja horaria tan complicada gracias a mis agudos comentarios.)

  • Nueva York ha cambiado en trece años , a mejor. Los controles de entrada de aduanas son fluidos y amables, el taxista te tima igual. El paseante que madrugando por efecto del jetlag se dirige a Central Park recibe varias veces los buenos días de personas con las que cruza trayecto y miradas, como si fuera un mediano pueblo español de provincias, qué sé yo, Vigo, Palafrugell.
    El parque concibe sus caminos en meandros laberínticos, como contrapunto a la cuadrícula de la ciudad, con lo que en seguida uno se pierde. Sorprende encontrar, junto a los paseantes de perros y perras, decenas de Franzens cargados con sus binoculares para observar todo tipo de pájaros que pueblan los preciosos no-encinas no-robles que levantan orgullosas alturas.
    Si el cicerone bordea los treinta años, uno se verá todo el día rodeado de esa gente de esa edad allá donde le lleven, desde el bar hipster donde el Barça campeonará hasta el restaurante francés de moda en el Village, pasando por el local con música en vivo y billares en los que demostrará que quien tuvo, retuvo. Una gloria, porque constata que en esa franja de edad se hallan los máximos en belleza de mujeres y nobleza de varones.

  • He salido a trotar un rato y ha salido a mi paso un perro en actitud francamente amenazadora. Como he percibido que no daba tiempo a las presentaciones de rigor y en vista de su actitud poco amistosa, e incluso provocadora he optado por pararme en seco y aparentar cierta calma.

    Sin embargo el bicho, crecido por la cercanía de su dueña, que en ningún momento hizo ademán de sujetarlo, reprenderlo, o mismamente fulminarlo con un rayo desintegrador -esto es lo que me hubiera causado mayor satisfacción- siguió con su acercamiento que había pasado a ser abiertamente agresivo. Ladraba, gruñía y enseñaba los dientes arrugando el hocico.

    Yo seguí, no se si impertérrito o paralizado por el pánico, hasta que, víctima de un reflejo de subsistencia o perduración, comprobé cómo mi pierna derecha se flexionó de forma acompasada a un giro de cadera mas ligera torsión vertebral de forma que, unas centésimas de segundo más tarde, esa tensión muscular acumulada se relajó de manera explosiva en forma de fuerte patada.

    El “otro” animal se vio sorprendido por un inesperado golpe en el hígado que lo levantó del suelo. Suficiente para un cambio radical de actitud.

    La dueña, a la que acudió para obtener consuelo, era una chica vistosa, sin llegar a francamente guapa, me llamó animal de forma un tanto precipitada pues era nuestro primer contacto. Para abundar en su argumento me reprochó que hubiera coceado a su animalito, que iba sin su correa ni su bozal reglamentarios.

    De nada sirvieron mis explicaciones de que mi comportamiento no es tan agresivo por lo general, que había sido un acto reflejo. Su personalidad era sorprendentemente semejante a la del perro y su irritación fue degenerando en franca hostilidad que se tornó en agresividad cuando le hice saber que, desde mi poco objetiva posición, prefería estar hablando de la patada a su perro que del mordisco a mi pierna. Para qué queremos más…

  • El discurso de Calaza fluye en forma de meandros, inconexo a veces, hasta puede resultar bizarro en algun momento. Así resulta difícil rebatirle, pero intentaré entresacar al menos dos argumentos que considero poco fundamentados e hijos del arbitrio.
    -Que el progreso técnico es dominante sobre las ideologías. Pienso que justo al contrario, las ideas, la mentira, las apariencias, es lo que mueve el mundo. En una entrada que envíe hace tiempo y cuya publicación se ha retrasado para dar cabida a algunas de menor calado, desarrollo este asunto con detalle. Les emplazo hasta entonces pero ya les adelanto mi conclusión: el progreso técnico se ahorma al mundo de las ideas.
    -Que la progresiva desaparición del Estado-nación y el dominio del mundo por grandes bloques es el futuro. No se puede discutir sobre un pronóstico pero sí se puede afirmar que no es deseable tal polarización. Nótese que Irán y Rusia, los dos grandes Estado-nación que se resisten a acatar las órdenes del Pentágono, son considerados el enemigo a batir por Estados Unidos y la Unión Europea que son los brazos políticos del poder financiero que pretende tal homogeneización. El orden mundial está en juego, pero la partida está todavía abierta.

  • Convendría pues que los artículos de Calaza, igual que se hace en las publicaciones científicas, contuvieran un Resumen tal que el post anterior. Mis comentarios se centran en dos puntos:
    1. Disentir de alguna de las tesis propuestas.
    2. Reclamar menor prolijidad en los articulos (o incluir un Resumen) para mayor claridad de las tesis expuestas.

  • Don Ximeno
    Me ha parecido fabuloso su relato. ¡¡¡ Bravo !!!

    En cuanto a los perros que hacen ademán de atacarle a una mientras ladran , Yo tengo un truco : Agacho un poco la cabeza, mirándoles a los ojos, y me pongo a ladrar yo, y a perseguirlos. Hasta el momento no me ha fallado ; todos se asustan y salen corriendo.
    Claro que puede que para que la técnica haga efecto, sea necesario tener aspecto de bruja…

  • La verdad, mi pobre blog, al que tampoco presto demasiada atención, recibe contadas visitas. Pero, de tanto en tanto, algún valiente se mama la mitad de una tacada. ¡Qué bestia!

    Debería regalarle una gorra o algo.

  • Boris Johnson, el exalcalde de Londres, es un político con lecturas. Su apuesta por el Brexit la justifica comparando a Merkel con Hitler o Napoleón, que quisieron una Europa unificada bajo su mando. Boris apuesta por el Estado-nación fuerte e independiente de los poderes financieros internacionales. Su condición de homosexual le lleva desde fuera del armario a hablar sin tapujos, a enfrentarse a Obama sin miramientos y rechazar la tradicional amistad anglo-americana si eso supone seguir las instrucciones del Pentágono. Es muy posible que sea el nuevo premier británico y pueda, una vez mas, con la fuerza de las ideas oponerse al determismo histórico de algunos nostálgicos.

  • La mejor forma de controlar a los poderes financieros internacionales es crear organizaciones internacionales fuertes, como la Unión Europea. Por lo demás no acabo de entender qué ventajas proporciona la homosexualidad a la hora de hablar sin tapujos o llevarle la contraria a Obama o al Pentágono.

  • Boris Johnson es un político desinhibido, hay que oirle hablar con su impecable acento de Eton, que recoge la herencia del círculo de Bloomsbury. Supongo Perroan, que conoce el papel que jugó la homosexualidad entre aquel grupo de intelectuales.

  • En la política española hay unos cuantos políticos homosexuales también salidos del armario. No parecen más desinhibidos, digamos, que Pujalte o Revilla, que no han ido a Eaton, que yo sepa.

  • Tengo que lamentarme otra vez de la crítica a FW. Se le pueden poner peros, claro. Por ejemplo, no resistirse a la tentación de romper la cuarta pared en cuanto descubre alguna fragilidad en su relato (aunque tiene al menos la honradez de reconocer la treta, y además de reconocer que es vieja). O su manía de titular de forma demasiado significativa los cuentos – de modo que cuando los terminas, para comprobar que eres tan listo como él y has comprendido lo que realmente quería decir, o que por el contrario eres un consumidor literal y adocenado, vuelves al título-, una costumbre que me irrita tanto como esos fotógrafos que ponen pies a sus fotos (Madre e hijo se reencuentran en el campo de refugiados de x en la frontera de húngara. Juan Palomo (Abarán, Murcia) recupera en el centro de acogida de Águilas a su labrador Rocky). Otro pero más (en esto también hay parecidos con la fotografía): pretender que cada uno de los cuentos forma parte de una historia más amplia, de un megacuento que es donde está realmente el sentido de todo su esfuerzo (y el tuyo), de modo que podamos disculpar la debilidad de uno de los eslabones si la cadena es sólida. Trampas y defectos de las artimañas metaliterarias que murieron con las sobredosis o suicidios de los grunges que las practicaban.

    Por encima de todo esto está su inteligencia suprema. Fíjense qué manera de describir a la izquierda actual desideologizada, animalista, urbana, vitamínica, puritana, cortada de sus raíces, aunque la descripción es ¡de los 90! Dice de una de las practicantes de la Nueva Fe: “(…) la desconfianza visceral hacia lo que consideran la autoridad, sin pararse una sola vez a pensar en el rígido autoritarismo implícito en la rígida uniformidad de su propio, entre comillas, uniforme inconformista”. Su cuento (en realidad un conjunto de minicuentos), “Entrevistas breves con hombres repulsivos”, vale más que todos los discursos postfeministas que he escuchado en los últimos 30 años. Un compendio completo del narcisismo masculino brutal, insuperable. Desde el vulgar ligón hasta el depredador sexual, pasando por artistas erotomaníacos, asesinos en serie, intelectuales rijosos y padres con complejos edípicos, no deja títere con cabeza, con un grado de detalle, una obsesión observadora, que no me extraña que le llevara a matarse.

    Es imposible tener la conciencia fragmentada de ese modo, ver todo desde todos los puntos de vista. Para sobrevivir hay que conformarse con ser algo: una profesión, un equipo de fútbol o un sexo concretos suele ser lo más socorrido.

  • Eton, que no Eaton, supuso una forma de ver el mundo. Entre Boris Johnson y Revilla hay la misma distancia que entre el marqués y Gachó. Sideral. Lo cual no significa que Revilla y Gachó, en su infecto populismo, tengan fieles seguidores.