Ceci tuera cela

Jeroglífico

por Fernando García.

En la novela Notre-Dame de Paris de Victor Hugo, el archidiácono de la catedral Claude Frollo pronuncia una frase enigmática mientras observa las magníficas gárgolas: «Le livre va tuer l’édifice, ceci tuera cela». Corría 1482.

La reflexión de Victor Hugo hace referencia a como la aparición de la imprenta acabó con la construcción de las grandes catedrales al sustituir un medio por otro como transmisor del mensaje de Jesucristo. Un siglo después Marshall McLuhan ante la eclosión de la televisión planteó que ello supondría la desaparición de los libros de papel, cierto que Umberto Eco no estaba de acuerdo pero parece que el paso del tiempo le estaría dando la razón al autor de La Galaxia Gutenberg. En su imprescindible Retóricas de la intransigencia, Albert Hirschmann, el politólogo berlinés, utiliza el “Ceci tuera celi” como uno de los argumentos retóricos de la reacción para justificar el riesgo de hacer políticas progresistas. Por ejemplo, dotar de derechos sociales pondría en peligro los derechos políticos ya adquiridos.

La aplicación tenor literal del “Ceci tuera cela” parece exagerada, si bien como argumento retórico resulta muy brillante. Sin embargo parece razonable reflexionar sobre el papel del progreso técnico en la mejora de la sociedad, aserto que para algunos extremistas es artículo de fe. «La técnica podrá producir Estados fuertes, pero no crea pueblos libres y conscientes de su libertad», nos advirtió Miguel de Unamuno. Para luego añadir: «No queremos descender a las aplicaciones pragmáticas de la ciencia; no queremos que el bárbaro materialismo industrialista que ha desencadenado esta guerra [se refiere a la Gran Guerra] nos contamine». La desaparición de la construcción de grandes catedrales o la sustitución del libro de papel por el electrónico no puede considerarse un bien en sí mismo, mas bien una desgracia para nuestro acervo cultural. Es evidente que todo lo nuevo arrastra cosas buenas, llevándolo al extremo la destrucción del Anciano Régimen por la Revolución Francesa comportó mucho mas daño que el que se acepta, tal y como Burke, de Maistre y Tocqueville nos enseñaron con singular maestría.

En un ámbito mas cotidiano hemos visto como la instauración de la democracia en España comportó la desaparición de cualquier valor positivo enraizado en el franquismo. Así se nos quiso hacer creer que los derechos sociales eran entonces inexistentes, confundiendo éstos con la falta de derechos políticos. También se quiso condenar a todos los escritores de aquella España y bajo la etiqueta de “fascistas” se quiso mandar al basurero de la historia a gigantes como Cela o Torrente Ballester. Afortunadamente el péndulo de la historia suele equilibrar las cosas y hoy es posible comprar una moto con carburadores, un amplificador de válvulas o música en vinilo. A algunos nos gusta vivir en un mundo analógico rodeados de libros viejos y mujeres jóvenes. No creo que sea obligatorio apuntarse al progreso.

Vuelvo a Unamuno: «Si fuera imposible que un pueblo dé a Descartes y a San Juan de la Cruz, yo me quedaría con éste». «Santa Teresa vale por cualquier instituto, por cualquier Crítica de la razón pura». Ser español es una forma de estar en el mundo. Para nosotros, el espíritu, las ideas, han de estar antes que el progreso técnico, o mejor, éste ha de subordinarse a aquéllas.

100 comentarios

  • Ahora que he aprendido a decir fregoneta me lo cambian por menovolumen.
    Contradigo a Unamuno: Que me dejen a mí lo de los inventos.

  • Dedicamos ingentes esfuerzos mentales a pronosticar nuestro futuro después de una decisión, para valorar sus alternativas y elegir la buena entre ellas.
    Lo malo es que no hay tal buena.
    Dennett (1996) resalta lo imposible de ese análisis, parecido a decidir la mejor tesis doctoral entre 250000 candidaturas. También resalta que no hay consenso sobre si la fusión del núcleo del reactor de Three Mile Island en 1979 fue beneficioso.
    Yo (2016) añado que no hay atisbo de acuerdo sobre si las políticas aplicadas tras la recesión de 1929 alargaron o aliviaron la crisis, e incluso remacho que tal vez Schiaffino dentro de unos siglos resulte ser un héroe de la navegación y de la sangre fría.
    Para colmo cualquier excursión mental en el futuro atisba que allá en el fondo, cada vez más cercano, la cosa pinta mal. No es extraño que esa sensación contamine el juicio y provoque alergias a lo nuevo, precisamente por representar el futuro. De ahí a llevar pesados vinilos rayados en la alforja de la vespa media un paso.

  • Recuerdo con cariño cuando Charlton o su mona, que tampoco lo recuerdo tan bien, da una patada a una muñeca vieja y ésta dice con voz atiplada de lateral brasileño “Siempre negatifo, nunca positifo”.

  • He decidido leer todo Cela. Ya he terminado Pascual Duarte (me recuerda demasiado a El Extrajero de Camus) y ahora estoy con la Colmena (que me recuerda demasiado a Manhattan Transfer). Ya había leído Mazurca para dos muertos (muy bueno) y Madera de Boj (absolutamente genial).

    Cambiando de tercio, cuando dejas de pagar el alquiler, el IBI y la tasa de basura a esta chusma de gamberros y narcotraficantes…pues se monta la inefable batalla campal de estos días en el barrio de Gracia en Barcelona. vacío de poder, dejación de funciones y corrupción. Si a eso le unimos a los “grises” de los Mossos…el mix es diabólico.

    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/05/26/catalunya/1464293855_742185.html

  • Al final, todo se resume en volver a las cavernas: “vivir en un mundo analógico rodeados de libros viejos y mujeres jóvenes.”.

    El sueño de cualquier lobo viejo.

  • El Marqués es apocalíptico y yo me he despertado integrado y, claro, discrepo. De la cultura todo lo que nos parece evidente e incluso bello está construido sobre limitaciones, como los sonetos, sujetos a una forma cerrada. La ciencia descubre esas limitaciones y la técnica las elimina y lo que nos parecía inevitable se convierte en motivo de pasmo por la ignorancia que lo sostenía. Los transistores son un avance sobre las válvulas, los vinilos son muescas en la pared, petroglifos, comparados con el formato digital y de los libros nos encanta como huelen pero ese es el aroma de algo que se está pudriendo lentamente. Un día la ciencia nos abrirá los ojos y la técnica nos tapará la boca afirmando cosas impensables. Nos demostrarán, por aventurar algo, que la poesía mística es producto de una intoxicación, el amor* un desequilibrio hormonal y la homosexualidad una infección y serán imprescindibles notas a pie de página para entender a los personajes de las novelas, como se hace con el escorbuto en las ediciones escolares y se hará en breve con los malhumorados por una úlcera. Si se apreciaba la fuerza física cuando se luchaba con espadas las armas de fuego, igualando a todos los soldados, desviaron el foco a la valentía. La mecanización, que hizo perder valor al esfuerzo físico, elevó el aprecio por la inteligencia y las TIC, mecanizando el esfuerzo intelectual, ha revelado la importancia de la creatividad. Al igual que el elevado número de mujeres muertas en el parto y el mucho mayor de recién nacidos que lo hacían en los primeros años de vida hipertrofió durante siglos el valor genésico de la mujer y el relato del amor y los cuidados maternos. Todo son limitaciones elevadas a categoría que, eliminadas por la ciencia y la técnica, cambian más el mundo que la ideología.
    Asimilar la revolución política a las “revoluciones” provocadas la ciencia no es sensato. La ciencia no arrasa con lo anterior ni surge como reacción airada, simplemente triunfa por lo evidente de sus ventajas, que no son necesariamente bondades, arrinconando el pasado.
    Uséase que me apunto a lo de Calaza y Perroantonio.

    *Amor: Desequilibrio hormonal frecuente en los humanos, funcional en el pasado como mecanismo precursor del apareamiento y emparejamiento prolongado. Desde mediados del S XXI, con el descubrimiento de los errores de juicio a los abocaba en la selección genética del compañero sexual y la generalización de los procedimientos de big data doméstico ha caído en desuso, sustituido por los algoritmos de Teichmüller-Nogueira (N. del T.)

  • Leer a Unamuno a los diecisiete años no preludia nada bueno:
    “Hay que ser rígido y antipático hasta los sesenta años; después lo contrario”.

  • Vayamos por partes.
    No creo que se vaya a producir la sustitución del libro de papel por el electrónico. Lo que sí parece insostenible es la gestión del volumen de papel. Según los últimos datos del Ministerio de Educación y Cultura, en España se editan anualmente unos 90.000 libros. Diariamente se registran 250 nuevos títulos (55 de ellos en formato digital), se producen 675.000 ejemplares y se venden 421.000 libros. No hace falta ser un lince para darse cuenta de que hay un exceso de producción.

    El libro digital actual consiste mayoritariamente en un volcado de la edición impresa a la edición electrónica, cuyo único valor añadido es la portabilidad y la lectura sin bombilla (si has sido listo y has comprado un lector retroiluminado). No son sustancialmente más baratos, no incorporan hiperenlaces (la posibilidad de usar diccionarios o la Wikipedia, es interesante, pero no determinante) y carecen de atractivo formal: no son objetos (los libros, no el aparato) y por lo tanto su valor es el “contenido”, valor que pasa a ser prácticamente cero una vez leídos.

    Seguiremos comprando libros mientras no existan libros concebidos para la edición digital y mientras las versiones electrónicas sean sólo eso, versiones idénticas del libro impreso. En este sentido alabo mucho la iniciativa de ediciones Malpaso, que vende conjuntamente el libro en papel con la versión electrónica (que descargas sólo si la necesitas).

  • El asunto que plantea Perroantuán es un apartado monotemático de M. R. Rivero en su sección de Babelia los sábados.
    Otro problema es cuando la técnica se vuelve tecnología.
    Por eso, marqués, ¡como está el país!

  • El libro electrónico actualmente está en estado mesozoico. Por un lado, su desarrollo dependerá de cuestiones tecnológicas que faciliten la navegación por las páginas y una lectura más vertical (basada en el uso de enlaces hasta que no se invente otra cosa); por otro lado, su desarrollo también dependerá de cuestiones ideológicas, especialmente las relacionadas con los derechos de autor, que actualmente son un freno para la perfección de las características del libro electrónico.

    Personalmente, creo que sería ideal que un pensamiento común liderado por españoles lleve en un futuro a la eliminación del sustitución del gen de la escritura por el Algoritmo Gaussage, con el fin de evitar que cualquier berzotas considere necesario e imprescindible para la humanidad ver publicadas sus tonterías.

  • Por qué habéis publicado un artículo de pensar en las vísperas de El Contencioso. Bellpuig, una explicación quiero.

  • Publicáis artículos de pensar para haceros los interesantes en círculos intelectuales llenos de titis, ¿eh, ribaldos? A mí no me dais un queso.

  • Unamuno era un cenizo, como todos los de la generación del 98. Se puede entender el desánimo de ser socialista y liberal en el Bilbao de principios del XX, una ciudad rodeada de carlistas y nacionalistas, pero la simple idea de tener que elegir entre Descartes y San Juan de la Cruz o Santa Teresa es propia de un merluzo. ¿Quién te obliga a elegir, sino tu propia incapacidad para trascender a la boina? ¿Eh, Unamuno?

  • Sí, ya sé que Descartes se pronuncia Dakar, como la carrera de automóviles y motocicletas por el altiplano manchego. Porque a mí no me engañan: esos paisajes que dan por la tele son todos de Albacete.

  • Bueno, tampoco era tan gañán don Miguel que por insultar a su tocayo lo desterraron a Fuerteventura. Puesto a elegir un destino para desterrarse -polvo, sudor y hierro-, creo que no está nada mal.

  • Hombre, Perro, a mí si me parece que la diferencia de precio es importante. Eso y, sobre todo, la facilidad para comprar, un puto click. Evidentemente un ensayo lleno de notas a pie de página, o un texto con ilustraciones o mapas pues no, pero para una simple novela es perfecto.
    Yo no he gastado nunca tanto en libros.

  • Schultz, a las notas a pie de página ya te llevan los epub con un clic o un toque, y con otro te vuelven a la línea que estabas leyendo. Hasta en el móvil. Yo uso Aldiko en mi teléfono para leer, y aprovecho cualquier tiempo muerto, sin tener que cargar con media docena de libros por la calle.
    Por otro lado, editar en formato epub es facilísimo, solo hay que descargarse el Sigil, que es gratuito.

  • En libros no, en bitios y lecturas.

    Sí, probablemente la novela es el género ideal para leer en el kindle. No se entiende que sin costes de edición, papel ni distribución cueste poco menos que la edición impresa, pero bueno… Y, efectivamente, nunca fue tan fácil comprar ni almacenar lecturas.

  • Esta semana he leído tres Maigrets en mi áipad. Los que tengo en papel ocupan demasiado. Aunque soy muy sensible a las ediciones de Caralt, preferiría tenerlo todo en el bicho SÓLO SI se me asegura que hasta mi muerte podré consultarlos en los sucesivos aparatos que se vayan inventando. Vamos, que no me hagan como con los casetes, vinilos, cedés y emepetrés, porque me puedo cagar en lo más barrido.

    Leer novelas en un quíndel es fantástico. No es igual con libros de ensayo, monografías, etc. Una vez, en una mesa redonda sobre no sé qué del futuro del libro o de su puta madre, planteé la posibilidad de que las «nuevas» tecnologías pudieran cambiar la forma de escribir novelas. Uno de los ponentes miraba para otra parte, un rancio de El País se echaba las manos a la cabeza y la escritora presente -una argentina buenorra de la que se habló aquí- me miraba como si yo fuera un sapo escupidor. Así que aúpa Aleti y a tomar por culo.

  • Por mucho que lo pienso, no acabo de entender por qué los barceloneses llevan TODOS gafas de pasta (todos los que llevan gafas, claro). Hay otras tendencias destacadas: por ejemplo, muchas mujeres jóvenes de look “emo” o gótico, o bien con una estética y una actitud, cómo decirlo, ¿sáfica? Pelo muy corto, andares un poco masculinos, mirada agresiva. Y no puede ser que haya un porcentaje tan alto de población homosexual. También en el País Vasco hubo (¿hay?, hace años que no voy) una estética abertzale muy definida. No quiero decir que sea lo mismo, que haya algo así como un atuendo independentista con el que se presentan en sociedad; no tengo una muestra lo suficientemente amplia. Pero contrasta claramente con Madrid. ¿Alguien más lo ha percibido, o son fantasías mías?

  • Qué gilis. Las nuevas tecnologías ya han cambiado la forma de escribir novelas. Basta comparar una novela de antes del cine a una novela contemporánea. De alguna forma influirán también las tabletas. Estoy releyendo un Bryson y no hago más que cagarme en Satanàs porque no sea posible pinchar en los textos para que me lleven a fotos, a la wiki o a Joliwud.
    La mayoría de los editores no son nativos digitales, sino letraheridos. Ni siquiera entienden las posibilidades del invento. La soluciones vendrán de mano de los tecnólogos. Si quienes se dedican a desarrollar videojuegos pensaran un poco en cómo mejorar los libros se harían cosas de mucho interés.

  • Es como lo cuentas, Pi. Cuando llevas un tiempo fuera distingues a la legua a los españoles, y entre ellos especialmente a los barceloneses. Los madrileños tampoco se me escapan, sobre todo si abren la boca y dicen ejque y pantumaca y pinchototilla.

  • Pomme un pinchototilla con pantumaca. Y esa cañita de Mau bien frejquita, que no te vea yo, ¿ein?

    (Letra del himno de Madrid)

  • Creo tener la solución correcta al problema. Debería limitarse al mínimo la publicación de libros y periódicos en papel, de esta forma todo lo ya publicado sería vintage y adquiriría un creciente valor económico. El “Ceci tuera cela” tendría así un efecto rebote: lo nuevo sustituye a lo antiguo y esto se revaloriza. Esto supone una conciliación entre mis ideas y las de Unamuno con las de ustedes, ovejas eléctricas.

  • En Barcelona y en Madrid hay mucha gente interesante como en todas partes.
    Pienso en el efecto de “la mala follá” de las ciudades grandes y aglomeradas como explicación de lo que dice Pirata Jenny. La gente más social tiende a vestir y a hablar igual. Todos juntos resultan molestos, especialmente cuando salen en tropel de vacaciones.
    Por eso los gaditanos no soportan a los sevillanos, los valencianos a los madrileños y los guiris a los barceloneses. Y viceversa.

  • En el bar Castillo de Mollet del Vallés, los dos camareros, el de mañana y el de tarde, son nacidos en Cataluña, aunque tienen marcado acento andaluz, ya que sus padres son de la provincia de Jaén.
    El bar está decorado con imágenes de Camarón y calendarios de chicas con poca ropa, una chica y una tarta recuerdan que este mes el interview cumple 40 años.
    Un chino estaba el otro día entretenido en la máquina, estaba muy nervioso. El camarero le decía:
    – no llegas, esta noche no follas, te vas a tener que pajear.
    Corría de la máquina a la barra con monedas. La última vez llegó a la barra y gritó:
    – Cualenta.
    El camarero, con parsimonia contó las monedas y le dio dos billetes de 20. El chino salió corriendo y al salir casi se cae por los escalones hacia abajo.
    – Te vas a tener que pajear, no llegas -Gritó el camarero, que viste camiseta y vaqueros. Tiene tres cadenas de oro al cuello, con chapas de oro del Camarón y el escudo del Real Madrid, es merengón. Se las compró a un gitano que estaba tieso. Dice que son buenas.
    Daban en la tele una de San Isidro. El toro se asustaba al salir.
    – Ese toro es maricón -gritó.
    – No digas eso que es ofensivo. Di que el toro es gay -contestó uno de los muchos jubilados que allí alternan.
    El torero le dedicó a su madre.
    – Dedícaselo a tu madre, hijoputa. A ver si le das un buen sofocón para que no duerma esta noche. Miralá, asquerosa, con to ese grande coño echó al mundo un maltrataó.
    El toro, que se llama garrafa, y es salpicao, tiró al caballo.
    – Ijií, ijjíí. Dale, pero dale al picador, no al caballo. Al picador, a ese tío moñas. Joer! No le da al tío moñas.
    Aquí a los botellines les llaman quintos y a los tercios medianas. El vino es Cobos. El wisky JB o Valentines. La ginebra Larios y el ron Pujol.
    El toro tira al torero al suelo, que se queda pegado al suelo cubriéndose la nuca con las manos.
    – dale, dale, ijiií. Pero dale. mátalo, a ese hijoputa.
    Los subalternos sacan al toro a otro lado.
    – un día los toreros van a venir aquí y cuando te oigan…
    – cuando vengan me van a comer to el cipote.
    En el bar Castillo suenan rumbas todo el rato, gracias a youtube y las nuevas tecnologías.
    https://youtu.be/UBexEB8o7j4

  • En Cataluña, cualquier lugar, mucha gente trabaja sin contrato, los empresarios no cumplen lo acordado, los trabajadores roban en los almacenes y fábricas, los encargados son inútiles, chivatos y pelotas.

  • Claudio, gitanos estamos. De una entrevista de hace unos años (a Rafael Berrio):

    ¿Cómo llegó usted a las canciones?
    Mi padre tenía un taller y cantaba boleros. Tocaba el requinto, una guitarra pequeña, y de él aprendí a tocarla. Mi padre es de familia gitana vasca.

    No sabía que hay gitanos vascos.
    Hablaban erromintxela, un romaní euskaldunizado, y esquilaban ovejas en torno a la sierra de Aralar, nómadas.

  • En ocasiones un hombre tiene que definirse, tomar partido. Apocaliptico o integrado, carne o pescado, esta acera o la otra, en tu casa o en la mía. Hoy es el partido Real – Athletico, final de la Europa League, formerly known as Copa de Europa, y ha de ganar uno de ellos. El asunto es que ambos son españoles y de la misma ciudad y parece que el éxito en una competición europea de máximo nivel se convierte en un asunto municipal. Hay que huir de eso. Da una imagen pueblerina, la verdad sea dicha. Un estadista se diferencia de un concejal de barrio en la capacidad de tener una visión global, en la propuesta de soluciones a largo plazo, una absoluta falta de escrúpulos morales y que sus amantes están más cachondas que la media. Es cierto que los concejales también pueden adolecer de escrúpulos, pero se enfangan y cobran las coimas en gasolineras y festejan en puticlubs de carretera; esa diferencia es esencial.
    Hay gente que nace con preferencias sólidas, con las elecciones ya tomadas en ciertos asuntos, gente que ni cambia ni se adapta. Esa gente son la sal de la tierra, el fundamento de una sociedad ordenada, columna vertebral de un país. Su utilidad es mucha porque son fieles y fiables, se puede contar con ellos. Todas esas virtudes son, al tiempo, sus defectos. A esa gente sus virtudes no le permiten comprender, y si llegaran a comprenden, no les permitirían cambiar. Y es por ello que debe ser ora alabada y usada, ora alabada y traicionada, por sus líderes, por su propio bien. Nada de esto llegará al alma de un atlético o un madridista, y si llegara a su intelecto jamás lo pondría en práctica.
    El partido lo debe ganar el Atlético. Eso mandaría un claro mensaje al mundo. Tres equipos españoles seguidos, Barcelona, Madrid, Atlético como vencedores de la Europa League es un mensaje claro de total superioridad. El Dínamo de Kiev, El Celtic de Glasgow, el París Saint Germain, todos en adelante temblarán al enfrentarse a un equipo español, a cualquiera. El Logroñés, el Deportivo, el Cádiz, los hará temblar como temblaban los ejércitos europeos cuando se aproximaban los Tercios Viejos. A esto se une el enorme golpe moral de que venza el equipo que ha hecho bandera y orgullo de sus derrotas, que gane la Europa League el eterno perdedor. Si el que aquí siempre pierde puede vencer en Europa cómo temblarán los cimientos de este continente viejo.
    En nada influye que los jugadores de uno y otro equipo sean la mayoría extranjeros mercenarios. También en los Tercios los españoles eran menos de la mitad y allí, bajo la dirección de hispanos, brillaban alemanes, italianos, valones, suizos, borgoñones, flamencos, ingleses, irlandeses, portugueses, corsos, genoveses y otras gentes de mal vivir. Sabemos hace mucho que la bandera de España es la bandera de Europa y de toda la cristiandad.
    Así el Gobierno, si en él hay algún estadista, debe hacer todo lo posible para que el resultado, aparentando justo, resultado de un match valeroso y esforzado, cumpliendo las reglas, se decante por el Atlético, comprando al árbitro si es preciso. Este detalle no debe revelarse, por supuesto, ya que se perdería una parte del efecto buscado.
    Con esta maniobra el liderazgo español en una Europa agotada, débil, temerosa e indecisa se verá reforzado. Al igual que con la América hispana tenemos una deuda, la de un padre con sus hijos más torpes, otra igual en sentido contrario tenemos con los más brillantes pero débiles, los países europeos que un día fueron provincias del imperio. Liderazgo que se hace imprescindible, y más se hará, para cumplir, por segunda vez, la misión histórica de impedir la entrada a los mahometanos a las tierras de la cristiandad.
    Yo, de las dos compañías del Tercio de Lombardía que se enfrentan hoy en el Milanesado, prefiero que gane el Atlético, por las razones expuestas.

  • Interesante entrevista a Rafael Berrio, que no conocía.
    Mi primera visita a aquella tierra fue para subir al monte Aralar desde Navarra. Me encontré con un vasco que subía desde un pueblo del lado vasco. No me acordé de llevar merienda y aquél compartió conmigo.
    Era vasco de los que hablan vasco de siempre.

  • Claudio Sífilis dice: Sábado, 28/05/2016 a las 11:44

    Ese señor era una mi tataragüela, que era de por allí. Yo, sin embargo, que soy vasca de las que hablan el español de siempre, igual no te había dado un cacho de merienda en el caso de que me hubiera acordado de llevar merienda. Tengo días.

  • Yo hice una promesa de ir con el Atleti esta noche, así que como prometí soy india por una tarde-noche. Esta es mi razón para ir con el Atleti.

  • Comprendo las razones de Gaussage para «ir con» el Aleti esta noche, pero son «superestructura», que diría Pirata Eugenia. Desde el punto de vista humano, casi intrahistórico, las razones para «ir con» el Aleti son de otra índole: hay que «ir con» el Aleti si tenemos amigos o conocidos mourinhistas. No si tenemos amigos madridistas. En ese caso, y no siendo uno mismo seguidor colchonero, lo apropiado sería «ir con» el equipo de nuestros amigos, conocidos o amados. El mourinhismo, como el ultranacionalismo, se fundamenta en el odio ajeno: «Espanya ens roba», «todos quieren vernos caer». Cuanto más odio, más sustancia. Cuanto más rechazo, más ser. Ocurre a veces que somos cercanos a gente esponjosa a la que, por el motivo más insospechado, le tenemos cariño, aprecio o incluso amor. Sin nuestra oposición se verán debilitados, no serán nadie, se diluirán como esperma en el flujo vaginal. Si «vamos con» el Aleti podrán, felices ellos, gane o pierda su equipo, sacar pecho de nuevo, decir que la tienen más larga (diez u once), que los cojones les cuelgan como bolsas de la compra. No importa que esa fanfarronería se deba a que un día vieron a su madre con un pepino con el que no hizo una ensalada, o por algún complejo de índole similar. Acojámosles en nuestro seno. «Vayamos con» el Aleti. Hagámosles felices.

  • No he leido a ningún madridista comer el coco al personal. Esto del síndrome de psicoanalista argentino…solo les falta hablar como ese pegaempleados, con ese estomagante vos…

  • Holm, demasiado tarde para pedirle que me oriente, viajo ya de vuelta. Le hubiera escrito de haber tenido unos horarios laborales menos disparatados. A ver si lo conseguimos este año.

    Hay algo muy extraño en torno a este partido. No sólo casi toda la gente que no es del Madrid parece apoyar al Atleti, sino que hay muchos colchoneros presa de un ataque de optimismo completamente antinatural. También estamos los que sospechamos que todas estas señales inusuales pueden augurar el desastre y andamos dando los últimos retoques a cuál será nuestro consuelo: una derrota del Atleti, otra vez contra el Madrid y después de haber eliminado al Bayern, agrandará aún más nuestra leyenda. Vete a saber en qué podría transformarnos una victoria.

  • Pi, mi consuelo será la fiesta de mañana. He preparado unas pochas con pulpo que no se las salta un integrante de la raza zíngara. También hay empanada de boquerones, garbanzos para hervíboros y varias muestras gastronómicas más propias de un ambigú. Lo de la bebida ya es un escándalo.

    Ken, qué mal genio tienes. ¿Te ha dejado la Barby por un Playmóbil? Es normal, esos enanos son unos cabrones, como tienen el brazo rígido no se la pueden maniobrar, así que son unos demoños ingeniando tretas para conseguir titis.

  • Ken no está enfadado. Ken está bien de barbies. Barbie está por París. https://bonequea.com/, pero va por el Madrí, como toda rubia que se precie de tal.

    La escuadra argentina se siente como en Las Malvinas. A punto de consumar su azaña. Espero que Margaret Hilda, otra rubia, les eche al mar. Y que su buque insignia acabe como el Gral Belgrano: convertido en submarino.

  • Lo bueno de ser rubia e ir con el Atleti esta noche, es que gane o pierda voy a dormir calentita.
    Las rubias del Madrid no lo tienen tan seguro..

  • Estimado Bremaneur, esos suyos son los argumentos que hay que evitar. No se construye un Imperio dejándose llevar por odios, honrando amistades, pagando deudas y cumpliendo promesas.

  • La hinchada merengue (los hoooligaaans, no la gorda) sólo saben insultar, chiflar y gritar «Madrí». Pobre espectáculo.

  • Enhorabuena a los madridistas. Me quedo con mi último gintoñis, una temporada divertida y emocionante Y EL FIESTORRO DE MAÑANA.

  • Comieron perdices y durmieron todas las rubias felices.

    Como diría viejecita: ya lo siento.

    Espero pasar en junio el examen oral. Le regalaremos al Xhoolo el pepino.

  • Ken, me fascinaron las Barbys de mi hermana porque andaban depiladas y no tenían bujero, pero comprendí el sindiós cuando en casa de un amigo me di cuenta de que los Kens, estando también depilados, no tenían pilila. Dime, Ken. Convencido de que estás depilado, me pregunto: ¿tú tienes pilila?

  • Sí que le ha amargado el pepino al Satur. Pepinos, pililas…huevos, eso es lo que faltaron: huevos para ganarle al madrid.

  • Europa press: Quedarse muy cerca.

    “La crónica de la gran final por la que el Real Madrid C.F. ha conquistado la Undécima y el Atlético de Madrid se ha quedado muy cerca de la Primera”

  • Ken lo pasa mal porque sólo puede mover la cabeza de derecha a izquierda. ¿Quieres un kiki?, le pregunta Barby. Ken afirma a su manera y se queda a dos velas mientras Barby se satisface con un geypermán.

  • Los dioses no entendemos por qué jugó Casemiro y no James.
    Zidane a incumplido el pacto como los héroes griegos.
    Hoy estamos muy mal en el olympo porque ayer nos amargaron la noche.
    ¡Qué asco!

  • Domingo, 29/05/2016 a las 10:26
    Satur dice:

    ¿Entendéis mi aversión al carnicerito charro

    No. Bueno sí, madriditis. No hay más.

    Para el que lo quiera saber, “¡Hala Madrid, Hijos de puta! ” es un “homenaje” a un fan muerto en el accidente del Alvia en Santiago. Uno que se identificaba como Dick Turpin. La camiseta que el campeoncito charro llevaba durante la celebración tenía estampado en su espalda un comentario de aquél en Fans.

  • Sé la historia de Von Palomeque, Funes. El mismo que dijo «Casillas muérete» y le deseó que se partiera una pierna. El Madrid -y Arbelol- le hizo un homenaje tras su fallecimiento.

  • Buenos días a todos
    Yo quería que ganasen los dos ; el Madrid, ( por Zidane y por Sergio Ramos ), y el Aleti ( por Simeone , por Torres, y por la “hombrada ” de todo el equipo en estas últimas temporadas ). Así que, no puedo alegrarme del todo, ni sentirlo del todo ; tengo que decir “Lo siento / Me alegro “.

    Y aunque sea novata, felicitar a Don Bremaneur y a Don Satur.

  • (Felicidades Bremaneur, que puedas seguir muchos años más dando por saco. De todo tiene que haber en la viña del Señor.

    Los Suaves son inaudibles, difícil encontrar mayor contradicción entre el nombre y su realidad; sólo vale la pena el logo.)

  • Felicidades Bremaneur.
    Desde Sitges.
    Vaya contraste, coger el cercanías y en un rato pasar de Mollet a Sitges.
    Mi gusta Barcelona.