Mi vida en pocas palabras · XVIII

Gengis18PNG800

Por Gengis Kant.

El instituto del que les he hablado se hallaba, y por allí seguirá más o menos, en La Orotava, una villa cuya fama internacional le viene de ser parada obligatoria para los turistas que, con el cuento de que les van a enseñar unas casas con unos balcones muy especiales, son conducidos a esa localidad y encerrados al punto en las tiendas de artesanía canaria, no toda hecha en Asia, que abundan en ella.

Cuando viví en La Orotava coexistían malamente, sin la armonía que manda Platón, tres castas. Me limitaré a mencionarlas y poco más.

Quedaba algo de una aristocracia que se pasaba el tiempo recordando con nostalgia que hasta hacía muy poco —como quien dice anteayer— había sido la dueña absoluta de las tierras y de los que las cultivaban. Ahora sus vástagos, herederos de la nula disposición de la nobleza agraria a visitar un aula, tenían dos formas de entretenerse: subir la calle mayor con la moto a todo gas y bajarla también a todo gas.

En el mismo lugar se buscaban la vida, ante la mirada despectiva de sus antiguos dueños, algunos empresarios al por menor. Éstos mostraban mucho más interés que los aristócratas en la educación de los hijos. Reclamaban una enseñanza basada, como se dice ahora, en el mérito y la excelencia. El alumno debía poseer al final de su formación una gran habilidad contable, con los números escritos en un perfecto inglés, y una cierta capacidad para hablar bien de la cultura, esa cosa que sirve para disfrutar, con un libro en la mano, de una buena puesta de sol.

Y sobrevivía allá arriba, en mitad de la montaña, en lo más insalubre y tenebroso de la misma, encerrado en una nube eterna, un gentío muy propenso al alcohol y algo menos al incesto, entre apático y violento. Por no abusar del sistema educativo no pretendía que su descendencia aprendiera algo más que el uso de la navaja.

Los de La Orotava tienen la costumbre de informar, allá por donde vayan, de que viven en medio de un valle paradisíaco, todo de un verde que da gusto. «Lo preside, majestuoso y solitario cual un dios ensimismado en su serena perfección, el padre Teide», tiene escrito el poeta municipal en su libro Oh, Padre Teide. Las puestas de sol que se ven desde el valle han ganado muchos concursos internacionales de paisaje, y es que en pocos sitios se pone el sol tan bien como allí, con unos colores de incendio y unos efectos especiales que hacen que se te ponga la carne de gallina, llores de la emoción y des brincos de alegría a poco sensible que seas, como dice muy bien el de la agencia de viajes.

Deberían completar el informe los de la Orotava haciendo saber que desde hace tiempo la villa es un eslabón más de una cadena semi-urbana, una especie de ciudad lineal que recorre buena parte de la isla, con una autopista haciendo las veces de calle mayor. Recuerdo muy bien cómo la pobreza de los materiales de construcción, principalmente unos ladrillos de hormigón poroso; las casas nunca terminadas, y la forma desordena de ocupar el terreno daban a esa rara megalópolis un aspecto de purgatorio en desuso. Todo era impreciso en aquel lugar destartalado: lo que tenías delante podía ser un almacén de electrodomésticos, un corral de gallinas, un salón de bodas, una vivienda… , qué sé yo.

Ahora es a mí a quien le toca completar el informe añadiendo que en mis últimas visitas a la isla he sido testigo de cómo han evolucionado las cosas para satisfacción de todos los interesados. La gente pone ahora más interés en la decoración del hogar. Ya no se olvida de revocar y enlucir los muros, ni de poner barandillas en los balcones.

No sólo eso; hace algún tiempo las autoridades decidieron someter toda la isla a un reciclaje estético con el fin de dar respuesta a las exigencias del turismo moderno, tan puntilloso en cuestiones de vistas. Donde antes todo era gris ahora se puede disfrutar de una atmósfera intensamente caribeña gracias al colorido fuerte y variado de la pintura subvencionada. También ayuda el anclaje a las fachadas de unos balcones de estilo colonial y la incorporación de un tipo de balaustrada de sugerencias ultramarinas con el metro lineal a un precio muy competitivo. Se ha pensado adoquinar todas las calles, lo que incluye la autopista. Por ahora el Teide va a quedar como está; ya se verá más tarde qué se hace con él. Se da por hecho que con esos oportunos afeites la isla estará en condiciones de dar la bienvenida al turista más intransigente y rentable.

Pero —esto pasa siempre— ya se han alzado en las revistas culturales voces contrarias a la desaparición de una tradición constructiva cuya economía de medios, y muy especialmente el uso sincero, sin tapujos pequeño-burgueses, de materiales como la uralita, la hojalata y el cartón, la convierten en una alternativa sostenible a la arquitectura mercantil y mediática. Una vez más los intelectuales desdeñan el desdén que el pueblo tiene a lo popular.

Ahora que hablo de intelectuales me acuerdo de que conocí en La Orotava a algunos. Eran polivalentes. Tenían opiniones sobre todas las cosas. En consecuencia firmaban todo tipo de manifiestos. En aquella época le daban mucho al ecologismo. Una vez amasado el pan en el aula de alimentación, torneado el cántaro en el taller de cerámica, pintado el bisonte en el de pintura y hechos los ejercicios de respiración, no había cosa más apetecible, en su opinión, que acariciar a las hermanas fieras, a las que estaban dispuestos a consentir todo tipo de caprichos. Visitaban siempre que podían a un árbol muy raro, localizado en Icod de los Vinos, al que todo el mundo llamaba «el drago milenario». Por lo hinchado que estaba podría decirse que era el equivalente en el mundo vegetal a un hipopótamo. Los visitantes lo trataban con mucho respeto por su longevidad inaudita a pesar de que no había hecho nada especial en su vida. Sólo engordar y engordar. Como los demás árboles.

No he olvidado la que liaron aquellos ecologistas para impedir que una finca dedicada al cultivo del plátano cayera en las garras de la especulación inmobiliaria. A base de coraje y de cabezonería lograron detener la operación urbanística, lo que constituyó para ellos «una derrota en toda regla de un capitalismo absolutamente ciego a lo que no sea el beneficio inmediato». Eso fue poco antes de que la platanera desapareciese a causa de una erupción volcánica.

123 comentarios en “Mi vida en pocas palabras · XVIII

  1. (Ay, cómo me he reído, Gengis!
    En un cajón de mi casa yace, sin estrenar, la mantelería que compré en “La casa de los balcones” de la Orotava. Desde aquel dia vivo con un riñón solo.
    Si algún dia vienes a comerte un arroz al horno, la estreno. Qué coño.)

  2. el uso sincero, sin tapujos pequeño-burgueses, de materiales como la uralita, la hojalata y el cartón,

    Guggenheim, es lo primero que he pensado. Después en eso que en Galicia llamamos feismo y luego, a cierta distancia ya, en las chabolas de la Cañada Real.

  3. De nuevo la conjuncionalización de texto e imagen provoca la hilaridad prefacial submaxilar y nos demuestra una vez más que ni una imagen vale mil palabras, ni una palabra vale mil imágenes.

  4. Me sorprende que GK no haga referencia a los vinos del Valle de la Orotava, pues es lo que explica la existencia de la colonial ciudad de Orotava. Como Cofrade de honor de los vinos de Tenerife me veo obligado a subsanar este tremendo vacío en el relato.
    En el siglo XVI se producía un vino dulce de malvasía que era muy del gusto de los ingleses y que se exportaba en pipas (barricas de madera) desde el Puerto de la
    la Cruz. Tal era el volumen del negocio que se instalaron en Orotava múltiples bodegueros ingleses para atender la inmensa demanda que se satisfacía con la llegada de cientos de barcos al citado Puerto. En la literatura del XVI y del XVII se habla con frecuencia del “vino de Canarias” que no era sino éste. Falstaff lo bebía siempre en compañía de Pistola y otros secuaces. Con el paso del tiempo y las guerras de fue perdiendo este comercio pero el Valle sigue siendo un gran productor de vinos, no solo del blanco de Malvasía sino también de un excelento tinto a base de la varietal Listán negro.

  5. Los pueblos feos siempre tienen un título extraoficial que les presta un lustre que no tienen. A Coruña, Ciudad de Cristal. Albacete, el Nueva York de La Mancha. Ferrol, la Ciudad Departamental. Y así. Y La Orottawa, qué?

  6. marquesdecubaslibres dice:
    Jueves, 19/05/2016 a las 23:26
    Al entierro de mi padre ha acudido el único amigo que quedaba vivo de su generación, el marqués de Perinat

    En esa embajada también se refugió Samuel Ros, un escritor que me tiene fascinado. Sus experiencias como refugiado las narra en Meses de esperanza y lentejas: la embajada de Chile en Madrid: novela (Ediciones Españolas, 1939).

  7. Mgaussage dice:
    Viernes, 20/05/2016 a las 09:31

    Durante años he veraneado en la provincia de Ávila en un lugarejo remoto y precioso (para quienes gusten de Castilla), alejado de todo y de todos y entitulado a sí mismo como «Urbanización Manhattan».

  8. Marqués, es usted un saco de sorpresas. Primo de Pedro Lavín, ni más ni menos. Yo era muy niño y apenas vi jugar al ondarrutarra, pero recuerdo perfectamente los comentarios sobre aquellos juveniles, los dos zurdos, que iban a dar gloria al Athletic. El otro era Chechu Rojo y probablemente a la carrera de Lavín le hubiera ido mejor si no hubiera coincidido con él.
    Mis vagos recuerdos hablan de un extremo elegante y regateador que no sé si acabó jugando en el Sabadell u otro equipo catalán.

  9. Ya conté aquí como los tíos de Bilbao, que vivían en la calle Pelota, venían a Madrid dos veces al año a Madrid (tres si había final de Copa) a ver al Athletic. Un año que la ganaron jugó el primo y se pusieron pesadísimos con él. Estos tíos eran los Lavín. Luego estaban los Olave que eran de Logroño y también seguidores del Bilbao. En lo que no estaban de acuerdo era en quiénes eran los mejores en Pelota Vasca, siendo el cura comunista Josefín Olave (ya hablé de él, el mas beligerante).
    En fin, mi abuelo Lavín llevaba a mi padre Olave al Jai Alai de Madrid a ver los encuentros de pelota. Todo esto me lo refería mi padre, disculpen que les utilice como terapia.

  10. Marqués, recuerdo aquella conjunción -la filástica de la historia, que diría Noel- entre su padre (o quizá su abuelo) y Pedro Luis de Gálvez. La anécdota: Gálvez fue con un saco al Monte de Piedad para empeñar algo. Al abrir el saco salió disparado un gato que se escondió en el laberinto de estanterías. Le dijeron que no podía empeñar un gato, así que el bohemio exigió que se lo devolvieran. Como fue imposible dar con él, se lo tuvieron que pagar.

  11. Era mi abuelo, Portero Mayor de la Casa de las Alhajas del Monte de Piedad, canonjía que había heredado de su padre (mi bisabuelo Sebastián), natural de Cangas del Narcea, casado con una mujer de Cestona y héroe de la guerra de Filipinas, motivo por el cual se le compensó con un puesto en Madrid.
    Y ya lo dejo.

  12. Ha muerto De la Quadra Salcedo. Para mí fue un referente mítico y mi sueño infantil -que no pude cumplir- fue participar en Aventura 92, más tarde Ruta Quetzal. Un verano andaba mosconeando por la oficina de turismo de mi pueblo y apareció un tipo que era idéntico a él. Se lo dije y me habló de algo que no sabía: que el aventurero era un avezado lanzador de jabalina. El tipo cogió una barra de hierro (no recuerdo de dónde la sacó) e hizo una demostración práctica en el patio. Fue alucinante.

  13. Un fenómeno, De la Quadra. La historia es que Félix Erausquin, campeón de España no sé cuantas veces de todo tipo de lanzamientos, en un momento dado probó a emplear en la jabalina el método que usaban los llamados palankaris con la “barra vasca”, que en definitiva consistía en lanzarla girando. La distancia que se alcanzaba era muy superior al método tradicional y el reglamento no lo especificaba como prohibido. De la Quadra, más joven que Erausquin, que creo que compitió hasta pasados los 50, adoptó el método y batió el record del mundo, de largo, poco antes, creo, de unas Olimpiadas, Melbourne, si no me equivoco, que será lo más probable.
    Hubo gran revuelo, la federación internacional modificó el reglamento y nunca reconoció el record.
    Una anécdota curiosa en la vida repleta de momentos históricos del gran De la Quadra, al que hace diez minutos he escuchado entrevistando a Pinochet después del golpe.
    A quince kilómetros de Bilbao se encuentra el barrio de La Quadra (antes La Cuadra, ustedes comprenderán), de donde decían, no sé con qué fundamento, provenía el apellido.

  14. He dejado de promocionar el magazine en las redes sociales desde que hace unas semanas alguien me preguntó: «Oye, y eso del ÇhøpSuëy, ¿qué es?»

    Coño, pues si me ves dándole caña a todas horas en tweeterdt y en fastbucks y sabes qué es, ¿QUÉ COÑO ME ESTÁS PREGUNTANDO?

  15. Mañana no podré retransmisionalizacionalizar la final de la Copa de Su Majestad la Alteza porque me voy a ver un mach de los campeonatos provinciales de hurling a un put irlandés. A ponerme ahí to ciego de Guiness y de frish and chicks.

  16. No tengo buen recuerdo yo de Tenerife la vez que lo visité. Me hablaban todo el rato en inglés y eso me irritaba muchísimo porque a la legua se nota que yo no paso por guiri ni de coña. No sé si a Gengis también le pasaba.
    El buen recuerdo, en cambio, sí que lo tuve cuando las Parker participamos en Aventura 92 con nuestro colegio, allá por el 85. Conocimos a Miguel que era un gigante para nosotras y que nos animaba mucho. No ganamos pero nos llevamos muchos productos patrocinados por Banesto.

  17. Bonnie dice:
    Viernes, 20/05/2016 a las 16:29
    a la legua se nota que yo no paso por guiri ni de coña.

    Se te ve de lejos que eres de Logroño, maja.

  18. Yo me encuentro a Boli Parker por la calle y la digo: «jöndœr ærįbãēdr köllôdûr». Con una española no me pasa. Si me encuentro con una española la pido la hora, la digo dónde está la parada de metro más cercana o la exclamo «está buenaaaaa… la tardeeeee…»

  19. La mejor prosa española del siglo XX ha sido escrita por: Baroja, Ciro Bayo, Eugenio Noel, Valle-Inclán, Ortega y Gasset, Agustín de Foxá, Azorín, Pedro Mourlane Michelena, Samuel Ros, Rafael Sánchez Mazas, Ramón Carnicer, Cela, Sender, Sánchez Espeso, Gonzalo Torrente Ballester, Max Aub y Pepín Calaza. En español, fuera de nuestras fronteras, sólo Álvaro Mutis. Es una nómina lo suficientemente amplia como para tenerla por canónica.

  20. Gacho, este verano cojo el tren el día que tú quieras, me planto donde me digas y como lo que te dé la gana. Tuviste suerte si te llevaron a la casa de los balcones; a otros los dejan en un almacén infame que ni siquiera está en la parte histórica de la villa.

  21. Y sobrevivía allá arriba, en mitad de la montaña, en lo más insalubre y tenebroso de la misma, encerrado en una nube eterna, un gentío muy propenso al alcohol y algo menos al incesto, entre apático y violento. Por no abusar del sistema educativo no pretendía que su descendencia aprendiera algo más que el uso de la navaja.

    Soberbio.

    Aquí, por estas tierras, la consanguinidad se buscaba. Mi abuelo Mariano le dijo a sus hijos: Unos ojos bonitos los encuentras por la calle, pero chicas cuyas fincas linden con las nuestras… Y nada une más a una familia que revolver una linde.

    Normalmente las fincas colindantes provenían de particiones anteriores de la familia.

  22. MG, ahora está muy cambiada la zona de la isla a la que me refiero, pero hace treinta años había barrios en las afueras de Santa Cruz de Tenerife -Taco, por ejemplo- parecidos a las favelas brasileñas, sólo que algo menos empinados y sin su colorido. No me he explicado bien si usted ha entendido que La Orotava entera participaba de esa fealdad general. Era y es una ciudad señorial, con uno de los conjuntos históricos más hermosos que conozco: pura arquitectura colonial.

  23. A lo dicho por el Marqués sólo me queda añadir que el valle ha ido cambiando de monocultivo a lo largo de los siglos. Empezó con la cochinilla y ahora anda, aunque en decadencia, con el plátano. Sólo éste último producto ha tenido como destino la península, y eso gracias al apoyo gubernamental mediante la imposición de aranceles que lo libraron de la competencia temible de la banana americana.

  24. Preveo sangre el próximo domingo en la ribera del Manzanares. A los de la estelada les han montado el cuartel general en la zona del Matadero de Madrid-Río. La facción dura de los ultras atléticos baja desde Usera y se mueve a gusto por aquellas otrora brumosas zonas. Hay ganas de dar un escarmiento y no sería la primera vez.

  25. Procu, hasta que no viví en La Orotava no había conocido una sociedad en la que aún pesara tanto el recuerdo del poder de la aristocracia. El resentimiento estaba muy extendido, incluso entre profesionales con prestigio. Un médico no podía olvidar la vez que le llamaron de una de las casonas por una urgencia y, cuando llegó, le hicieron entrar por la puerta de servicio. Mucha gente recordaba, como si fuera ayer, la época en la que había que ceder la acera a los aristócratas. Era un sociedad muy cerrada e inhóspita. El atraso se notaba en todo. Si te digo que a finales de los ochenta aún quedaba gente ilusionada con la revolución, te harás una idea.

  26. Tipo, el DRAE da como segunda acepción de ‘ladrillo’: elemento de construcción semejante a un ladrillo hecho de otra materia. Esto supongo que puede decirse de los bloques de hormigón poroso de un tamaño no mucho mayor que el del ladrillo de arcilla.

  27. Bonnie, desde hace años domina la colonia alemana. Es una gente intratable que vive en un régimen de autarquía, con su propia red de servicios. Los lugareños no se atreven a entrar en sus bares; sienten que no son bien recibidos.

  28. El blog lleva una racha con las ilustraciones que va a pasar a la historia de la iconografía. La de hoy es afortunada la mires por donde la mires.

  29. Tenía algo olvidado el aspecto un poco mineral del drago viejo. El recuerdo que tengo de esa especie, muy extendida en Canarias, es el del árbol joven, cuyas ramas tienen un aspecto hinchado, como si fueran los brazos de Popeye. Por eso lo califiqué de hipopótamo vegetal. Tendré que corregir lo dicho.

  30. Gracias también a Ximeno. Aquella pobre gente de la parte alta de La Orotava no tenía propiedades que unir. Su incesto era desinteresado, vicioso; la unión del padre, embrutecido por el alcohol, y la hija aterrorizada.

  31. Follan, lo que le ocurrió me lo contó él mismo. Fue mi casero durante un tiempo, además de padre de una alumna mía. Me dijo que fue a buscarle un trabajador de la plantación en una furgoneta llena de todo tipo de trastos, y en ella lo llevó a la casa. Para mayor inri era catalán, aunque afincado en La Orotava desde hacía mucho. Tal como era cuando lo conocí, no creo que fuera un talante servil sino el juramento hipocrático el que lo inclinaría a no tener en cuenta en ese momento lo que más tarde se notaba que lo reconcomía.

  32. Gengis, pasé algunas navidades en el sur de la isla, en El Médano, e indagué el origen de aquellas horribles fachadas de la casas de la falda del Teide. Algunos lugareños me explicaron que todo se debía a una argucia legal, en virtud de la cual los propietarios evitaban pagar la tasa municipal de Final de Obra.

    Una vez terminados los cerramientos y colocadas las carpinterias en los huecos, la casa era habitable, y la falta de los tendidos y revocos exteriores, en un clima como el dominante, no eran tan indispensables como en otros lugares.

    El material utilizado en los muros, era, generalmente, el bloque celular de hormigón, conocido habitualmente como Bloque Iton, de 20x20x40 cmts.

    Posteriormente he observado esa práctica evasiva de tasas en otros lugares, como la zona rural de la provincia de Murcia.

  33. Posteriormente he observado esa práctica evasiva de tasas en otros lugares, como la zona rural de la provincia de Murcia.

    (Yo, en los castillos de Escocia.)
    (Por cierto, hablando de castillos, no he leído “El castillo” de Kafka y me siento muy mal por ello; mucho peor que por no haber leído la segunda parte de El Quijote; aunque no tanto como no estar leyéndome ahora los temas para preparar a los alumnos para selectividad y dedicarme, sin embargo, a hacer castillos en el aire)

  34. Ayer vi “Brigada 21” (1951) de William Wyler, con un portentoso Kirk Douglas y un guión de los que ya solo hace Mamet. Indagando en la biografía de Wyler, advertí que había nacido en la Alsacia alemana en 1902. Ello me hizo pensar que quizás el director de Ben-hur (entre otras legendarias películas) pudo estar en la Alsacia de 1918 que describe meticulosamente Alfred Döblin en su “Burgueses y soldados” el cual me estoy metiendo entre pecho y espalda. Me ha costado arrancar pero ya voy a velocidad de crucero.

  35. (Como cada dia voy pareciéndome más a embutido, se me importa una mierda que me hagáis el vacío.
    Ya vendréis a desempaquetarme cuando estéis hambrientos de orientación, consejo, y guía)

  36. Ayer vi la última de Tarantino y me gustó. Me entretuvo y me reí a carcajadas con un par de escenas. El final me parece de lo más políticamente incorrecto que he visto nunca. Sí, el Marqués tenía razón.

  37. Gengis la academia no es nada fina con la técnica, hasta que no entremos Artime o yo.
    La importancia de los teclados en los móviles. Uno habría puesto un twitt tal que así: ayer desnudamos a una virgen.
    La cosa cambia si escribo: ayer desnudamos a una Virgen. Sin connotaciones malévolas.

  38. Ojo, SPOILER.

    Follandeiro, con Los odiosos ocho Tarantino sigue la senda de Inglorious Basterds. ¿Os gustan los nazis? ¿No? Pues voy a hacer una peli de ratatatatataá a los putos nazis. Dios, cómo la disfruté. Ahora ha hecho lo mismo. ¿Os gustan los racistas? ¿No? Piñau, piñau, piñau, a tomar por culo los racistas. Con el añadido de que cuelgan a la única mujer de la peli, lo que no deja de ser abracadabrante. Tarantino me entretiene y es un gran director. Empezaré a adorarle el día que haga una peli de ratatatatataá piñau contra los comunistas o los putos yihadistas.

    Que la haga contra los catalanistas, vasquistas, ultracatólicos y mourinhistas imagino que está fuera de su alcance. Pero de hacerla, ya te digo que me pongo en bolas en medio de Soria en pleno invierno y me voy corriendo a comerle el ciruelo, como hay Dios.

  39. Ese truco fiscal de no pintar las casas para aguantar el fin de obra creía que era invento y monopolio de los italianos.

  40. Los Hombres cantan:
    (spoken): “A preachment, dear friends, you are about to receive on John Barleycorn, nicotine, and the temptations of Eve” (Bronx cheer)

    No parkin’ by the sewer sign
    Hot dog, my razor’s broke
    Water drippin’ up the spout
    But I don’t care, let it all hang out

    Hangin’ from a pine tree by my knees
    Sun is shinin’ through the shade
    Nobody knows what it’s all about,
    It’s too much, man, let it all hang out

    Saw a man walkin’ upside down
    My T.V.’s on the blink
    Made Galileo look like a Boy Scout
    Sorry ‘bout that, let it all hang out

    Sleep all day, drive all night
    Brain my numb, can’t stop now
    For sure ain’t no doubt
    Keep an open mind, let it all hang out

    It’s rainin’ inside a big brown moon
    How does that mess you baby up, leg
    Eatin’ a Reuben sandwich with sauerkraut
    Don’t stop now, baby, let it all hang out

    Let it all hang out (harmonized)
    —-
    Flores de mayo.

  41. Brigada 21, la peli favorita de mi abuelo. Hombre de criterio, el señor Ochoa. Y recordando algo que se dijo ayer por aquí, para él el peor insulto era “Payaso”. Pronunciaba la palabra con un desprecio palpable.

  42. Partimos de la base de que publico y oradores desconocen la diferencia entre media, mediana y moda. Así en los telediarios gustan hablar de la edad media de los fallecidos en accidente de tráfico, dato que solo confunde pues el los que intersan son moda y mediana. También siempre hablan de salario medio en tal sector, cuando como bien utiliza Calaza el comparador debe ser el mediano.
    Es obvio que la estadística resulta contraintuitiva, lo cual añadido a la estulticia humana genera aberrante confusión.

  43. Satur dice:
    Domingo, 22/05/2016 a las 13:53
    Una de mis elásticas favoritas. Estadio Municipal José Zorrilla. Real Valladolid Club de Football. Foto encontrada en un mercadillo.

    Podría ser el Atlético Zamora en lugar del Valladoliz.

  44. Satur, la pròxima vez que te llamen puto objeta que eres un trabajador sexual
    (acabo de leerlo en LV):

    “30 de octubre de 1975. El cadáver de una mujer aparece en un campo de golf del londinense distrito de Leeds. Se trata de Wilma Cann, trabajadora sexual de 28 años, madre de cuatro hijos”

  45. (Pues yo amo a Calaza pero Calaza no me ama a mí. Esto puede ser una cuestión de justicia universal, de karma boomeranguiano que se ocupa de mi maltrecha alma haciéndome pagar algún pasado que esa distinguida puta llamada memoria no me permite recordar.
    Y esto lo confieso ahora porque llevo dos cervezas en el cuerpo y un guarrazo en un abrevadero natural de montaña en el que me he golpeado varias partes del cuerpo y aunque no me he roto nada (el universo karmea pero no ahoga) me he hecho un buen tajo en el codo que me ha hecho ver a la osa mayor, a su osito, a Enrique y a Ana. He conseguido un tubo de Betadine en gel caducado en 2009, una gasa y esparadrapo que me he aplicado después de realizar el lavado de la herida con cepillo y jabón.
    Ahora ya puedo llorar tranquila y amargamente en la soledad de este cuchitril que habito.
    Y comienza una tormenta.)

  46. Los hados han sido generosos con el paseante matutino, a quien sus pasos han llevado al monasterio de pedralbes sin intención ni propósito previos. En su iglesia oficiaba un cura acompañado de varios colegas de igual rango, así como de ayudantes que llevaban largos candelabros y manejaban un gran inciensario que devolvía a la veterana parroquia,que abarrotaba el lugar, a sus infancias peri conciliares.
    Pero el verdadero protagonista era el que ocupaba medio fondo de la iglesia, un nutrido coro y un conjunto de cuerda, todos de un nivel extraordinario, que alternaban las fases del rito de la misa con la compuesta por Haydn en feliz día.
    Particular mención merece el Agnus Dei, que hubiera emocionado al mismo Perroantonio y le habría hecho olvidar el habitual aroma de azufre que asocia con el clérigo y sus despliegues.
    Por lo visto un grupo de sensibles prohombres de la ciudad, entre ellos hasta hace poco estaba Jaume Vallcorba, organiza unas pocas misas polifónicas al año, y se cuidan bien de no publicarlo en Twitter.
    El paseante, pese a que no se cree nada, ha soltado el óbolo al acabar y se ha ido tan contento, pensando en la veterana miembra de la Gauche divine que ayer mismo le explicaba su experiencia de haberse personado en el arzobispado para apostatar, y su sorpresa y desagrado por el hecho de que el funcionario eclesial anotara el hecho en su registro sin dirigirle una palabra, reconvención o consejo. Que es lo que ella deseaba, precisamente, claro.

  47. En los derradeiros férvidos de Calaza hay un aliento social convincente porque se expone con buenas razones. La puya a los listos que dan lecciones de todo es muy acertada.
    Es necesario alentar (se podrían incentivar tal vez fiscalmente) los aspectos de ética social de la empresa, como la brecha salarial y las cantidades desorbitadas.
    Gengis, Calaza d’eiro,…. cuánto aprendemos.

  48. Aunque lo que de verdad molestó al paseante fue que habiendo llevado a casa de la gauchese un Saint Emilion Gran Cru 2007, por aquello de disfrutarlo en compañía, el anfitrión procediera a archivarlo en su bodega y a abrir un riojita. Progres.

  49. Satur, aún está a tiempo de pensárselo. (atención: spoiler).

    “La desvinculación emocional del Barça no fue fácil para alguien que de niño vivió […] la derrota ante el Steaua de Bucarest como uno de los días más dolorosos de su infancia, por encima del descubrimiento de que los Reyes Magos eran los padres.”

    “Para el nacionalismo, los únicos sentimientos legítimos son los propios. El resto se pueden pisotear.”

    Hoy toca ir con el Sevilla.

  50. Hoy toca ir contra la caspa retrógrada que ha pretendido hacernos creer que velaba por nuestros intereses cargándose uno de nuestros derechos fundamentales, el de la libertad de impresión (o expresión, no me acuerdo). No somos marionetas de los facciosos. Free Barza!! Free Catalonia!!

  51. En 1986 yo también era (también) del Barça. Estuve presente cuando el hat-trick de Pichi Alonso y casi lloré cuando los penalties con el Steua. En 1992 fui a los Juegos Olímpicos y estuve en la final de los 100 metros en Monjuitch. Viendo a Fermo en la cuerda creí en la felicidad.
    Ha pasado tanto tiempo desde entonces.

  52. Holmesss dice: Domingo, 22/05/2016 a las 18:55

    Particular mención merece el Agnus Dei, que hubiera emocionado al mismo Perroantonio y le habría hecho olvidar el aroma de azufre que asocia con el clérigo y sus despliegues.

    Verdaderamente. Es oler el aroma del día del cordero (o lechazo), que es el olor de los domingos felices, y casi como que se me olvida el aroma a cirio e incienso.
    ¿Estaban castrados los cantantes? Es una pena que se pierdan algunas tradiciones, la verdad…

  53. Qué bueno Calaza.
    Yo no fui del Barça nunca y me pareció siempre, quizás sin razón suficiente, un club antipático. Viví en Barcelona un año largo allá por el pleistoceno medio cuando Jordi I “El udefo” se sentaba en el trono de San Idem y cuando se publicitaba en el metro que votar a un partido catalán te daba la nacionalidad, la sabiduría y la belleza para escoger monturas de gafas imposibles.
    Hoy, es un club convertido en el Primer Cuerpo de Ejército de Cataluña con soldados, ¡qué digo: monjes! fuera de su territorio
    Un día veremos en el cine escenas de Culés Anónimos. (Hola, me llamo Ramón y soy culé; hola Ramón, te queremos)

  54. La final de pilla en Gracia. He estado a punto de pararme, por solidaridad colchonera y antiimperialista, en un bar algo infecto pero que parecía resguardado de las hordas modernas. Dudaba porque sé que me lío, pero mientras yo dudaba la cabra tiraba al monte. Menos mal que a punto de lanzarme a las llamas he oído a un sesentón con acento perfectamente cordobés decir: “Pues a mí los árbitros europeos no me gustan, mira el italiano ése la que nos ha hecho con el Atleti”. Y aquí estoy, tan ricamente observando al ganado en la plaza de la Virreina, que es bastante fea aunque tiene un lunar gracioso.

  55. (Eso. Tú únete al lado oscuro.
    1) Dos hombres una mujer numero musical
    2)uno de los hombres hace lo del torero
    3) la escena termina dejándose caer sentados sobre un sofá y riéndose (cierto q en el enlace q he puesto, la risa del final está cortada)
    ESTÁ TAN LLENO DE GUIÑOS QUE PARECE UN TIC.)

  56. He elaborado una teoría de por qué me gusta tan poco Barcelona y tanto Madrid. Pero como la señorita Bellpuig, por razones fácilmente deducibles, no me deja mostrar los centenares de ejemplos gráficos que lo justifican (en la calle Verdi, una franquicia del instituto Gestalt, otra del Instituto de Diseño Europeo y un centro de, lo juro por lo más sagrado, “alquimia sagrada femenina”) ahí lo dejo: me repatean los remodernos que no te dejan fumar ni en la terraza pero se empeñan en ponerte un agua de no sé qué manantial pirenaico para “que no te altere” el sabor del whisky. Pero qué me dices, prenda, si bebo puto Johnie Walker.

  57. Se lo digo, Proc, me han mirado mal. Tampoco les ha gustado que rechazase el agua del manantial pirenaico. Para colmo, me han preguntado que si lo quería “etiqueta negra”. En Madrid no te preguntan si el Johnie lo quieres “negro” ni en Embassy. Ya todo el mundo sobreentiende que un bebedor de Johnie lo que quiere es beber, no paladear.

Los comentarios están cerrados.