56 comentarios

  • El collage, tan fácil pero tan difícil. Tengo algunas piezas de Sean McKouai sorprendentes por su sencillez conceptual y su resultado visual. Muy guapa,(s) las suyas, Susana.

  • El invierno ha llegado al Zulo con brusquedad continental. El pasado domingo aun recogíamos las últimas guindillas y berenjenas de la huerta y en éste el hielo ha hecho presencia. Las hojas de los árboles, todavía verdes, se han desplomado creando un manto que hace resonar los pasos con un leve crujido. El viento gélido ha limpiado la atmósfera y me hallo tomando el sol en una hamaca tapado con una manta, cual Hans Cartop.

  • Quiero preguntar una cosa. Las pelucas y las tonterías de Perroantonio y Bremaneur, y no digamos ya el arte de la señorita Susana, me han despertado una vieja e intensa pasión por el collage. Estoy llena de creatividad. Pero quiero hacerlo con un programa informático, no con las tijeras y el pegamento. Estoy llena de modernidad. (Y mis padres no me dejan usar tijeras y me han prohibido el pegamento). Mi pregunta es esta: ¿Habrá un programa informático muy gratuito y, sobre todo, muy muy fácil con el que yo pueda empezar a recortar y pegar las cositas para realizarme y, sobre todo, trabajar aún menos en lo que tendría que y hacer cada vez más y más el mono? Si no es gratuito pero es fácil también me sirve.
    Nota: Como artista en ciernes soy Mac (y uno ya obsolescente: cosas básicas, por favor).

  • Proc, yo uso en el iPad dos programas que no son gratuitos pero son muy baratos: PS Touch (Photoshop Touch) y SketchBook. No te enseño mis collages porque son un poco marranetes.

  • La cocina del Zulo es una Fagor modelo Elegance. Es de gas y tiene cuatro fuegos y horno. Me fue impuesta por unos cocineros que hace diez años iban a venir por aquí (Iñaki Camba, Manolo de la Osa y Dani García). Al final fuimos a Granada, a casa de una común amiga que vivía (prácticamente) en la Alhambra. Ella tuvo una época de efímera gloria tras el nick “la amante granaína del marqués”. Quizá alguna la recuerde.

  • Alucinante la función de “búsqueda por imagen” de Google [ojo: no búsqueda “en” imágenes]. No es perfecta, claro está, pero si alguien tiene en su ordenador la imagen de una fotografía, un cuadro o incluso una persona medianamente conocida que no sabe identificar (pongamos, un general de la Segunda GM o un ministro de Franco)funciona a la perfección. Lo he probado hoy con la imagen de un avatar que me gustaba, y Google ha dado en un segundo la respuesta: “The Wandering Jew”, de Julien Preszburger.

    Prueben.

  • El pathos romántico sigue haciendo estragos. Koons y Hirtsch. Chopsuey y fotochop. El postmodernismo ha hecho “chop” y algunos insisten.

  • Desilusión.

    Desde otro PC también con W8 por supuesto, siguen apareciendo los avatares gigantes.
    La imagen inunda el texto, lo anula, lo inhabilita, reafirmando la posmodernez de este bló.

  • Haydn es el ejemplo máximo del artista. Pasó de depender de un caprichoso príncipe a ganarse el favor del público, y el sustento, cuando se fue a Londres. La grandeza de su arte, con mayúsculas, nunca se ha discutido. A esto lo llamo “alta cultura”.

  • Pero el romanticismo y la Ilustración dieron lugar a una rebaja del concepto del arte. Hasta llegar a la descomposición absoluta en el siglo XX donde fueron considerados artistas desde Pollock hasta Crumb. El punto mas bajo se produjo ya en el XXI cuando la reina de Inglaterra puso en manos de Ozzy Ousborne la celebración del 50 aniversario de su coronación. Escuchar “paranoid” en Buckingham fue el Fin de la historia del arte.

  • Pirata, he probado la búsqueda por imágenes de Google con una foto de un árbol muy grande que hay frente a mi casa, a ver qué pasaba (es que por un momento he pensado que me iba a decir «tu calle, gilipollas»), y han aparecido imágenes parecidas en luces y formas, pero todas con gente. Por ejemplo, una de una orquesta a cierta altura en un escenario y otra de un coro de niños. A que es buenísimo, en ese programa hay un chino y un poeta y yo no voy a poder mirar el árbol ya de otra manera.

    (Perdóname, Perri, no quería herirle; pero lo de hoy me ha abierto los ojos al Arte y yo ya no soy la misma).

  • Ayer fui fan de Black Sabbath y hoy soy un pensador reaccionario. La justa medida para afirmar que mucho de lo que hoy pasa por arte es artesanía o simplemente innane provocación. Lo que hacen Brema y Perro con las ilustraciones me parece genial, pero no es arte sino manualidades. Beauys hizo mucho daño, pues hizo creer que en cada hombre hay un artista, cuando la realidad que hoy no quedan vivos apenas media docena.

  • Es como si yo me creyera escritor. Escribir no puede ser una profesión sino que debe ser un hobby, el hobby obligatorio diría yo.

  • Marqués, hoy me impuse no zaherir a la amable y gentil Susana, no iniciando ese debate esta mañana.

    Pero ya que se inició, yo si creo -no como usted que juega con nosotros- que hay arte y otra cosa que no es más que artesanía ocurrente.

  • Abomino de esos funcionarios de la enseñanza que nunca han trabajado ni han conocido mas mundo que sus estrechos manuales de filología (por decir algo). Su tufo izquierdista e intelectualoide me revuelve las tripas. No veas si encima escriben…

  • Lo que vale Susana, sea artista o artesana, lo dirá el mercado. Ahí estoy con el pensador de la atiplada voz, Montoro I de España y su soflama sobre el cine español. Lo dice alguien que produjo una película sin espectadores.

  • Proc, la cosa sólo funciona con imágenes que ya existen en la galaxia virtual píxel por píxel, o casi. No sé si el árbol frente a su casa ha sido un ejemplar muy fotografiado por la humanidad, sin que esto signifique que cuando usted adquiera debida fama no lo sea.

    He hecho esta mañana tres pruebas: con la imagen de un cuadro que no reconocía, con una fotografía tomada al azar del “chorro de agua” de Ginebra y con un retrato del general Rojo. En los tres casos el invento me habría permitido identificar cuadro, lugar y personaje aunque yo no hubiera tenido ni la más remota idea de ellos.

  • Haydn, Händel, Mozart y sobre todo Beethoven alcanzaron el status de artista supremo con cortejo de fans como los que colapsaron el entierro de Beethoven. Pero toparon con la grosería del pueblo que rechazaba tales sutilezas, véanse sus últimos cuartetos, incomprensibles para la masa. Llegado este punto miraron hacia “el cisne de Pesaro”, Rossini, en busca de aliento popular. Esto fue el principio del fin, desde Rossini a Sabina y sus ripios cantabiles. O los videoas que ustedes gustan deponer aquí, cierto que con muy honrosas excepciones.

  • A mí el arte, pequeños, particularmente me la refanfinfla. Abandoné las pretensiones artísticas muy pronto. Desde entonces sólo me dedico al macramé.

    Dicho esto, lo de “las pelucas y las tonterías de Perroantonio” me ha dolido en lo más hondo. Creo que voy a refugiarme en mi torre de marfil a componer sextinas y a llorar. Pondré aquel disco de violines.

  • Pirate, cada semana de mi vida recreo el Quijote. Parto de una villa cercana a Ossa de Montiel, paso por Zaragoza (donde acudo a celebradas justas poéticas) y termino en una playa de Barcelona. Después de la muerte de Martín de Ricquer no hay un solo catalán que comprenda esto que refiero.

  • Recordando el episodio de la playa mientras escribía, Marqués, me ha dado por preguntarme en qué playa de Barcelona sería el encuentro con el caballero de la Blanca Luna (pero me he acordado del debate Gengis/Proc de hace un par de días y me he sujetado a tiempo).

  • Perroantuán 24 de nov de 2013 19:49
    A mí el arte, pequeños, particularmente me la refanfinfla.

    Jia, jia, jia, jia, jia, jia, jia…
    Por el ataque de risa que me ha dado va a ser que a mí también, qué disgusto.
    Y que no sé cómo le va a sentar a Francisco Rico el comentario del marqués sobre la soledad en la que Riquer le ha dejado.

  • Pirata, que no nos oiga Gengis. Nabokov preguntaba en sus exámenes de literatura rusa qué contenía el bolso que Ana Karenina llevaba cuando se tiró a la vía. Tolstoi no dice nada al respecto, creo. Hay un libro de semblanzas de escritoras de Anna Caballé que se titula así (El bolso de Ana Karenina, Barcelona: Península, 2008).

  • Muy bonito, sí.

    los comentarios apenas los veo, me sale un avatar cabezón que me tapa todo el textículo.

    Chulo Chopsuey

  • Es morirte de frío, te contesto.
    ————–

    (Señorita Bellpuing, yo, como no tengo smartphone que se me ha escoñao el softguare, lo veo todo de coña. Pero desde el principio, vamos)

  • Procu, una cosa sí sabemos sobre el contenido de ese bolso: que desconocemos lo que había en él. Esto le parecería una sandez, pero ya es mucho, porque queda descartado que hubiera en él dos conjuntos diferentes de cosas.

    Me explico un poco más. Su contenido (lo que) es algo determinado, consiste en esto o esto o esto o… (donde ‘o’ indica una disyunción exclusiva), pero no en esto y/o esto y/o esto y/o… (donde y/o indica una disyunción inclusiva). El único problema es que Tolstoi no sabía qué había en el bolso.

    Ahora otro poco más de explicación. Ya sé que atribuirle al creador del personaje alguna ignorancia sobre lo que ha creado todavía suena más disparatado que lo anterior; pero no nos queda otro remedio que pensarlo si es que Ana Karanenia fue una mujer concreta y no una abstracción cuyo concepto es compatible con notas contrarias, tal como el de animal lo es con la racionalidad y la irracionalidad.

    (Me toca cenar. Vuelvo.)

  • jajajajajajajajajaja Gengis cual vieja tras visillo estaba espiando.

    Me parto de risa. Ya le disteis tema. Hala, arreglad con él, jajajajajaja

  • Yo creo que Nabokov podría buscar con esa pregunta distinguir a los buenos jugadores (el juego de la literatura), los más atentos a lo dado (sabrían rellenar con ello todo lo no dado), y son también los creyentes (en el juego) capaces de jugar a un “lo que”.

  • Proc, me toca vd en mi debilidad. Hay tres toros, tres, en la lidia, Svevo, Proust y Nabokov, no necesariamente en este orden.

    Pero tengo que decirle que la crítica literaria de N. me aburre soberanamente, con sus hipótesis sobre la ubicación de la cocina en el domicilio de K. en La metamorfosis o sus pajas sobre Pushkin. Al que por cierto dicen las malas lenguas que tradujo espantosamente. Eufrasina aka (creo) Bolaño que conoce la lengua lo desmienta.

  • Sigo:

    Asimismo sabemos que la heroína sentimental tenía una determinada altura cuando cuando cumplió diecisiete años, aunque nadie, ni siquiera Tolstoi supiera cuál. Lo sabemos porque forma parte del concepto de individuo que sus ejemplares -los individuos- no pueden tener ya más notas de las que tienen, porque están completamente perfilados. Con esto quiero decir que es teóricamente posible, aunque no lo sea prácticamente, poder responder, a propósito de un individuo, a la pregunta si tiene o o no tiene una determinada característica. Es necesario que haya una respuesta, aunque sólo pueda conocerla Dios, a la pregunta sobre si la Karenina medía el día que cumplió diecisiete años más de ciento sesenta y tres centímetros o no, y así hasta el infinito. La única razón de que tal respuesta no fuera ni siquiera teóricamente posible tendría que ver con el hecho de que esta señora no fuera una persona particular sino una entidad genérica que, como tal, admitiría en su seno varias kareninas.

    Esta naturaleza abstracta -específica, no particular- de los personajes de ficción es una idea que ha sido defendida por algunos. Mi opinión definitiva, que estoy dispuesto a sostener donde, cuando y ante quien sea necesario, a riesgo de poner en riesgo mi vida y la de los míos, es que esa idea tiene sus pros y sus contras.

    Entre sus ventajas está la de que se evita decir lo que he dicho antes (es que es muy fuerte eso de que hay cosas de un personaje que su autor ignora); entre las desventajas, la de que choca con la creencia de todo novelista, y de todo lector de novelas, de que los personajes son verdaderos individuos. De qué si no habría dicho Cervantes que el Quijote de Avellaneda era falso; al revés, habría tenido que admitir que el concepto Quijote admite desarrollos opuestos, así como animal admite la racionalidad o la irracionalidad pero no ambas cosas en el mismo animal.

  • Marquésdecubaslibres, he leído con retraso las numerosas intervenciones que ha tenido en este hilo. Me han dejado gratamente sorprendido.