Mi vida en pocas palabras · XIX y último

AKANTAZOLIMPIO-FRONTAL
Por Gengis Kant.

Aquellos militantes de la naturaleza tenían de ella una idea decorativa, paisajística, quizá porque nadie les habló de la gran física que, uniendo las doctrinas anteriores al Diluvio con las posteriores a nuestra época en una verdad eterna, nos habla de creación y de destrucción.

Hoy conocemos bien el origen remoto de la cosmética ecológica. «Puede que algunos miembros de las Sociedades de Cazadores –están escuchando ustedes una vez más a mi maestro– perdieran a veces el temple que requería la alta misión que les había sido encomendada. La marcha de algunos socios de ánimo delicado y sensitivo quizá no estuvo acompañada siempre de la concentración tensa y vigilante de quien no ceja hasta dar con su presa.

Nunca habían prestado mucha atención los cazadores a otra cosa que no fueran las marcas del animal perseguido: sus huellas, algún resto de pelo en los arbustos, el olor que deja en el ambiente. Pero ahora, con espíritu más paseante que depredador, alguno, que dudaría más de lo debido de sus posibilidades cazadoras, puede que distrajera su atención, y se parase a dar una patada a una piedra, a tirarla después lo más lejos posible, a mandar al perro a por ella… Alguna que otra vez, se detendría a oír el canto de algún ave, a observar una forma que, incluso sin comerla, le produciría una sensación placentera.

Fueron más lejos algunos en estas distracciones, y llegaron a desarrollar un sexto sentido que los dejaba como lelos, entregados a una admiración enervante de lo que bautizaron con el nombre de paisajes. El que fuera el terror de todos los animales se convirtió en un mirón inofensivo, entregado a la caza de imágenes. Para ello convirtió su ojo en un dispositivo que hace clic.»

Fue también el maestro quien fulminó a los de esta parcialidad. Para ello le bastaron estas palabras definitivas, escritas no se sabe si antes de morir o cuándo:

«Campiñas, florestas y cascadas son restos de cataclismos minerales. Todo es huracán y fuego. Atraviesa los astros una furia titánica, una rabia de temblores; tempestades de hidrógeno recorren los espacios interestelares. Los fondos infernales presionan hacia fuera, hacia la luz, en empuje brutal, en ciego brote. El universo es un estallido, metralla cósmica.»

En mitad de ese fragor gigantesco –pregunto– ¿cabe pensar que le preocupe a la naturaleza, ni mucho ni poco, cómo pueda salir en la foto?

Pero basta ya de tanta naturaleza y tanto cosmos: que este libro es para hablar de mí y no del universo.

Indultado del trabajo por razones que no me da la gana contar –¿qué se han creído ustedes que son unas memorias?– y sin nada más que hacer en Canarias, me vine a Madrid, donde, una vez instalado, aproveché la ocasión de hallarme en una ciudad donde hay de todo para hacerme con una esposa y un hijo. Para la casa. No hubo ningún problema.

Aún me quedaron ganas de comprarme un apartamento en una playa de Valencia. No diré que lo compré en primera línea, porque eso sería mentir, y sólo se debe mentir cuando hace falta; pero sí en Cheste, a unos treinta kilómetros escasos.

Cuando me cansaba de la playa, cogía un par de maletas, la familia y el paraguas, y me iba de viaje, a visitar otras culturas. De Europa he visto prácticamente todos los miradores. De monumentos tampoco puedo quejarme. En Roma más que en ningún otro sitio los hay que son verdaderas preciosidades. Para mi sentir, el más bonito es el Coliseo. El hotel, en cambio, regular, y la comida, francamente mala: todos los días, pasta.

Tierra Santa me conmovió mucho. Mi vivencia en el Calvario, poniéndome en el lugar de Cristo, es algo que no cambio por nada. A nivel de experiencia ha sido de lo mejor. La única pega es lo caro que sale subirse a una cruz; no hay derecho a que te claven de ese modo.

Me faltan palabras para describir la elegancia, la clase, el saber estar de París. No saben ustedes lo bien que se lo puede pasar allí uno: navegando por el Sena a la luz de la luna, mientras el guía lee a Simone de Beauvoir; subiendo y bajando por la torre Eiffel con el corazón inundado por una sensación maravillosa de angustia existencial. Desde lo alto se ve un pueblo medieval que está a unos doscientos kilómetros. Pensando en los que quieran ver París, yo construiría en ese pueblo una torre igual de alta.

Pero viajar, como todo en esta vida, termina cansando. Además, el hombre no ha venido al mundo a hacer y deshacer maletas. Dios habló de sudar, Buda de meditar, Lenin de hacer la revolución; ninguno de viajar. Yo me harté muy pronto de los viajes. Y más aún del jaleo ese de la vida, aunque solo sea porque, siempre que me puse a vivir, volví hecho un asco.

164 comentarios


  • estas palabras definitivas, escritas no se sabe si antes de morir o cuándo:”


    Mi vivencia en el Calvario, poniéndome en el lugar de Cristo, es algo que no cambio por nada. A nivel de experiencia ha sido de lo mejor. La única pega es lo caro que sale subirse a una cruz; no hay derecho a que te claven de ese modo.”

    (Y no hablemos ya del final rotundo.
    Gengis, eres un gengio. Me haces disfrutar lo indecible; tanto, que seria mejor que no se enterase tu mujer. Me dejas el ánimo com si hubiese corrido una maratón.
    Y la hubiese ganado.)

  • Sostiene Perroan que Mateo Alemán es un pesado. Eso al menos indica que lo ha leído. Brema lo comparaba (es mucho comparar) con James Ellroy, otro pesado por cierto. Ni les cuento lo plasta que es Alfred Döblin contando con despacio la Revolución alemana de 1.918.
    Perder la capacidad de disfrutar a los escritores pesados pero buenos, es uno de los grandes males del siglo XXI. Culpables son las series de TV esas que visionaliza Bonnie y el Tweeter tan del gusto de casi todos ustedes.

  • Alguna que otra vez, se detendría a oír el canto de algún ave, a observar una forma que, incluso sin comerla, le produciría una sensación placentera.

    Han sido diecinueve capítulos magníficos, inolvidables, deleitables a más no poder (qué pena que no se coman). Que pena que se acabe.

  • Gracias, Gengis. La ilustración de Perroan es desopilante. Merchandaisin de llaveros Kant YA.

    ***

    Marqués, fue Satur quien hizo la comparación, imagino que con mucha sorna.

    No he leído el Guzmán de Alfarache, y lo tengo en mi lista de inmediatos. El Quijote no es obra de un escritor pesao, pese a que el mismo escritor publicara el Persiles. Umbral podía ser retorcido, pero no pesao. Döblin tiene escrito de un viaje a España que se lee fácilmente (hasta en alemán), pero Berlín Alexanderplatz es mu pesao. Por el contrario, un coetáneo suyo de escritura compleja, Joseph Roth, demostró que se pueden plantear los grandes abismos del hombre y de la sociedad no sólo sin ser pesao, sino todo lo contrario. Los comunistas son la mar de pesaos (ayer estuve hojeando en un mercadillo varios panfletos publicados en la RDA de los clásicos soviéticos; lo constato). Thomas Bernhard es un abismo pero en absoluto es un pesao, pese a que su técnica se base en parecerse increíblemente a un pesao. Y sospecho que, por ejemplo, Roberto Bolaño es otro pesao de campeonato. Sí: hay que hacer una «teoría de la literatura del pesao». Para aclararnos.

  • El tuiter tiene momentos buenos, pero es como las corridas de toros o las carreras de motos….se tiene uno que pasar horas y horas de bazofia para ver momentos brillantes de talento verdadero.
    En cuanto a la estética natural y al sexto sentido alelador de las personas humanas, hubo en tiempos remotos seres ya puestos casi de pie, que con el único estress de comer todos los días y defenderse de los cataclismo los bichos enormes y los que se querían follar a las hembras, cogieron tiempo suficiente como para darse cuenta de que un trozo de carbón o la tierra roja manchaban, y que se podía poner bonita la cueva con ello … y salieron cosas como Altamira o Lescaux…
    Desde el principio estamos así…

  • No es el caso con estos relatos de chopsui….
    Grandes momentos…
    Y además puedes hablar de tu libro, aunque nadie lo compre.

  • […] me vine a Madrid, donde, una vez instalado, aproveché la ocasión de hallarme en una ciudad donde hay de todo para hacerme con una esposa y un hijo. Para la casa. No hubo ningún problema.

    Esto es la rehostia.

  • Lo bueno de internet, es que puedes viajar y mirar el mundo, sin pasar por el esfuerzo de moverte, ni ponerte el disfraz de turista necesario.
    Aparte del dispendio económico que significa para el mínimo rendimiento que se obtiene.
    Viajar, en cambio, es otra cosa.
    Pero requiere un capítulo propio.
    Yo lo que de verdad conozco son aeropuertos.
    Se aprende mucho de las culturas de los países en sus aeropuertos.
    Que cansado es escribir¡¡¡
    Y qué lento.
    Soy muy primitivo y me decanto por lo oral.
    Pero no dejo de admirar a los dotados y tenaces de la palabra.
    Ole¡¡¡

  • La «escapadita» y el «viajecito». Una «escapadita» a París y un «viajecito» a Los Ángeles. Yo soy muy fan del turismo, Gaussage. Cada vez más.

  • Carlitos Lavado fue campeón de dos y medio. Era venezolano y era el único corredor extranjero de nivel con el cual se podían entender los catetos directivos de la RFEM. Ya conté cono en el Jarama Kenny Roberts le puso orejas por detrás al Rey al que creyó uno de los odiados directivos de la FIM, ya que Soriano, a la sazón presidente de la Federación, fue incapaz de explicarle que se trataba de The King.
    El marciano me contó todo esto en su rancho de Modesto en uno de mis últimos viajes a California. No me dejó rodar en su pista de dirt-track porque sospechaba que me la pegaría y le rompería la moto.

  • Gastaba mal humo el King…
    Me hice Irún-Jarama en mi 125 de entonces para poderlo ver.
    Otros tiempos…otras motos…y otros cuerpos.
    En otra ocasión nos fuimos seis en un 127 hasta el circuito de Calafat para ver al padre del dottore lucir las melenas que le salían del casco al viento contra Angel Nieto en su derbi de 250.
    También le vimos al Lizarribar sacar la Arisco…

  • Teniendo en cuenta tumbos y centones, en la biblioteca de nuestro monasterio no hay escritores pessaos. Son pessaos los libros. Y no te digo ná de los libros con cumdach de metal que están colgados de las vigas del techo metidos dentro de macutos, como jamones puestos a secar, ¡la madre que los parió!
    En cuanto a los viajes, odio el turismo.

  • Brema, del viaje siempre me ha gustado más el desplazamiento que el destino. Digamos que, en la mayoría de las ocasiones, cuanto me detengo empiezo a desear volver.

  • “HEMOS ESTADO EN Celada, un pueblo de unos cuarenta vecinos, en el Alto Campoo. Es el fin del mundo y se encuentra a solo dos horas de Bilbao. No hace falta desplazarse muchos kilómetros para hallarse en medio de paisajes deslumbrantes, como esos que hacen atravesar el mundo a los grandes viajeros”
    Iñaki Uriarte.

    A mí me gusta salir sin rumbo, sin saber dónde llegaré. La regla es tomar la carretera y desviarte por aquél cruce que nunca tomaste. Siempre llegas a paisajes no imaginados. Recorrer durante horas carreteras desconocidas, parar en pueblos que ni sabías que existían. No tomar nunca autopistas, seguir siempre adelante.

    Ha fallecido Luis Salom esta tarde en el entrenamiento de Moto 2.

  • Gengis querido, ¿Cómo es que comiste mal en Roma? Habiendo antipasti, aparte de la pasti, y risotto y milanesa de pollo y napolitanas de chocolate…
    Para interés del Marqués (anda una rima) ahora estoy visionando Fargo 2 sólo he visto dos capítulos, pero promete..ya les contaré.
    Me voy de viaje a La Rioja (con la que estoy obsesionada) porque hay que seguir espergurando..

  • Fargo 2 no me interesó nada, Bonnie. Tampoco Iñaki Uriarte. Todo el mundo lo puso por las nubes hace un tiempo excepto Trapiello. Aquelló se tomó como un arrebato de envidia, pero tenía razón. He estado estos días hojeando un tomo de los diarios de Uriarte y no se le ve el interés por ningún lado.

    Yo comería pasta todos los días. El risotto no se me da mal, pero cocinando pasta supero a cualquier italiano.

  • Tengo una receta de espaguetti tan buena que quisieron nombrarme hijo adoptivo de tantos pueblos de Italia que perdí la cuenta y Toto Cutugno me llamaba por teléfono para cantarme “L’italiano” cada vez que se la hacía su mamma. Por supuesto pasé de todo porque son unos exagerados que viven en un constante aspaviento y yo peco de lo contrario, de una legendaria humildad.

    http://youtu.be/Vd4PjKE1fTc

  • ¿Y no te parecen intrigantes esos gemelos que acompañan al negro de la mafia de Kansas City? ¿Y la mammadel clan mafioso paleto? Me gusta mucho este personaje..

  • Gengis, espero que algún día lo retome y que incluya la redacción de esta autobiografía entre sus hitos vitales, lo merece. Desde luego, muchas gracias, a usted y a quien le convenció para que lo publicase.

    Eso mismo, Kenzo. Ese es también mi viaje ideal, decidir en cada cruce. He viajado así todo lo que he podido y me han dejado con el coche, incluso antes, en el transporte público. Me falta el ideal de verdad, porque esto sí que no lo he puesto en práctica (por ahora): tomar los paneles de los aeropuertos también como cruces de carretera, decidir delante de uno cuál es el próximo destino y así sucesivamente, hasta que el cuerpo aguante.

    Me tiene todavía impactado esa disposición derogatoria o lo que sea del ayuntamiento o lo que sea de Nerva. Ya sé que a ustedes no, pero a mí me preocupan los extraterrestres. Que lleguen un día de buena mañana y se encuentren con el planeta asolado o peor aún, lleno de chinos, y que por un azar el único vestigio superviviente de nuestra civilización sea ese documento. Yo a quienes lo han redactado los iría haciendo desaparecer discretamente y el papel lo enterraría en la misma fosa en que se entierran los productos más tóxicos. Por el bien de todos.

  • Bonnie dice:
    Viernes, 03/06/2016 a las 19:53
    ¿Y no te parecen intrigantes esos gemelos que acompañan al negro de la mafia de Kansas City?

    No. Hay sobreactuación. O sobredirección. Tarantino, los Cohen… genios. Lo demás, plagio. Del malo.

  • Una vez más muchas gracias por sus comentarios a mis Memorias. Sé que ya anda gente por ahí pidiendo el llavero con la medalla y el monigote. Déjenme uno.

  • Esto de Gengis Kant ha estado fenomenal.
    A la virubí, a la biruvá, ¡Chopsuey!, ¡cada día me gustas más!

  • Señoritas, señoritos, hemos recibido una nueva donación, lo cual es motivo de orgullo para nuestro fanzine, motivo de satisfacción para nuestros señoritos directores y un poco más de trabajo para mí: contestación de agradecimiento, archivo, control de cuentas, auditoría y comunicación.

  • Bonnie dice: Sábado, 04/06/2016 a las 08:28
    Trapiello y su lanza en Astillero.

    APALANCADO EN EL ASTILLERO
    Dice agora Trapiello que en la elección del significado de una palabra oscura de su traducción quijotera se dilucidaría, ni más ni menos, «la interpretación de fondo, literaria y filosófica» del Quijote y acaba proponiendo para «no hacer el ridículo» (para no hacerlo él, se entiende), que los lectores de su traducción «anoten a lápiz en su ejemplar, como he hecho yo en el mío, junto a ‘de los de lanza ya olvidada’, un ‘de los de lanza casi a punto’ o ‘de los de lanza ya en capilla’. Incluso, por darle la razón a Rico (lo que más le gusta), ‘de los de lanza en su lancera’. O mejor: ‘de los de lanza a punto en su lancera’».

    Ay, Señor, pa’ habernos matao. Mis queridos M&C, que me enseñaron todo lo bueno que sé del arte de traducir, solían darme un consejo: «cuando tengas dudas, sé fiel al significado literal» que a veces solían adornar con el eslogan «lo literal no engaña».

    Que en el año 2016 del siglo XXI expertos en la materia aún se pregunten si el ya famoso astillero es un lancero o un establecimiento para construir buques induce a la melancolía, lo que en mi caso lleva al abandono de la lectura y a su sustitución por el cine de hostias y disparos, por eso de sublimar tensiones y no hacer daño a las criaturas.

    Astillero, como ya sabéis, queridos niños, es una palabra con una raíz astil | astilla (no voy a explicar por qué esa l acaba convertida en ll ni por qué astilla) y un sufijo -ero que en este caso significa lugar, como en sal | salero, llave | llavero o palillo | palillero. Así que lo primero que hay que preguntarse es qué es un astil, palabra no ignota que puede encontrarse en el diccionario.

    astil
    Del lat. hastīle.

    1. m. Mango, ordinariamente de madera, que tienen las hachas, azadas, picos y otros instrumentos semejantes.
    2. m. Palillo o varilla de las flechas.
    3. m. Barra horizontal de cuyos extremos penden los platillos de la balanza.
    4. m. Vara de hierro por donde corre el pilón de la romana.
    5. m. En las aves, eje córneo que continúa el cañón y del cual salen las barbas de la pluma.
    6. m. desus. Pie para sostener algo.

    Longinos era ciego que nuncuas vio alguandre , diot[e] con la lança en el costado, dont ixió la sangre, corrió por el astil ayuso, las manos se ovo de untar, alçólas arriba, llególas a la faz, abrió los ojos [etc]. Poema del Mio Cid.

    Vaya hombre, resulta que la primera aparición documentada de astil corresponde al asta de la lanza, qué casualité, y con este significado y también el de vara de las flechas o palo (que es lo que propiamente es un astil en una herramienta) a modo de maza aparece documentado a patadas antes del Quijote (busquen en el corpus del diccionario histórico).

    Tendríamos pues la primera hipótesis, que coincide en parte con Covarrubias, un astillero es el lugar donde se almacenan los astiles, lo que podría ser una lancera (el armero para colocar las lanzas).

    Vayamos por otra ruta, la de Corominas y su diccionario etimológico, que llega al astillero desde el ‘astelier’ del francés antiguo (de ‘astele’ | astilla) y cuyo significado va desde el montón o almacén de maderas hasta el el atelier | taller (de madera y carpintería).

    No sigáis caminando hasta el astillero de barcos, joder, que estamos hablando de una lanza, no de un navío. Abandonad la interpretación exótica de «estar en astillero» como «estar a punto» (de zarpar). Lo literal no engaña. Bajad al suelo.

    La lanza en astillero es la lanza en el taller o en el depósito, apilada junto a otros astiles o quizá –como hacíamos antes en las carpinterías– sujetada a la pared con una tabla junto a los otros astiles, los de los aperos de labranza, azadas y azadones, horcas y rastrillos, como corresponde al hidalgo labriego Alonso Quijano.

    ¿La mejor traducción? No lo sé. Pero si se renuncia a «lanza en astillero» habría que buscar una equivalencia a lanza en almacén (o taller o carpintería ) o pajar o cobertizo o alacena y así todo.

    Que nos pasamos la vida descubriendo el Mediterráneo, o sea.

  • Perroantonius, AMÉN.

    Nunca he echado de menos saber no solo qué decía sino qué quería decir Cervantes en realidad exactamente con «en astillero», soy una de esas.

    «Al llegar a Santiago José Manuel Lucía Mejías, autor él mismo de una excelente biografía de Cervantes, se ofreció con su portátil a hacer de piloto por los fondos que tiene colgados en la Red la Rae. Aparece la expresión en numerosos textos».

    Pero ¿no los había mirado él antes?

  • Mañana gris en Avilés. Hoy y mañana se celebra el campeonato mundial de Duatlón en la ciudad. Los hoteles están a rebosar. La ciudad llena de participantes y visitantes. Esta mañana tomaban café y a mi lado diez o doce competidores de L’Hospitalet y algunos acompañantes desayunaban ocupando las mesas. Conversaban animadamente entre ellos, ninguno hablaba en catalán. Dos chicos de poco más de veinte años se lamentaban de no poder lucir su camiseta nacional entrenando por su tierra. La novia le advertía: “no se te ocurra, ¡que te atropellan!“. El otro, le confesaba a la chica: “yo llevo la estelada en la bicicleta para que no me la roben“. En eso, un niño de otra pareja, como de dos años y rubio como un querubín, se escapaba al medio de la carretera. El padre, que conversaba con otros dos competidores tras las mesas, grita: “¡El niño!“, y la madre, hablando por el móvil, sin moverse del sitio, le gritó a papá asustado: “¿Y qué haces tú?”.

  • Procuro fijarme dice: Sábado, 04/06/2016 a las 13:53

    Pero ¿no los había mirado él antes?

    Eso mismo he pensado. ¿Qué? ¿Que te has lanzado a la piscina sin comprobar antes dónde aparece y con qué significados la expresión ‘en astillero’? Mecachis. Pero si del significado de esta sola palabra dependería la interpretación de fondo, literaria y filosófica, don Andrés.

  • Perroantonio dice:
    Sábado, 04/06/2016 a las 12:53

    Lanza en astillero, siempre lo entendí como de gatillo fácil, o sea, listo para la bronca y la pelea.

  • Pues si no sabes si «en astillero» es «a punto» o «en desuso» no vas a entender nada de lo demás. No sigas leyendo.
    ¿Que te conformabas con que la lanza estaba en el lancero, a lo mejor sin usarla pero también igual como para cogerla? INORANTE.

  • Me meto en el asunto del astillero sin saber nada. Siempre imaginé que lo de lanza en astillero pretende evocar la misma impresión que producen esas panoplias que cuelgan en las paredes esa gente que restaura castillos y caserones. Armas en desuso ahora ornamentales y algunas quizá nunca funcionales, que ahí puestas dan a entender que fue casa noble. Puestas ahí, a la vista, son el recuerdo de algo y están al tiempo en desuso y prestas a ser de nuevo usadas. En la época del Quijote la lanza era ya una antigüedad y portarla era caer en el ridículo.
    Es decir, yo traduciría “lanza en astillero” por “panoplia en el salón” palabra poco usada pero al menos viene en el diccionario.

  • Que conste que mi imagen mental del asunto, el astillero en donde se ve una herrumbrosa lanza junto a otros astiles de labranza (azadas y azadones, horcas y rastrillos) merecería ser portada de una nueva edición del Quijote. Dicho sea con la humildad que me caracteriza.

  • Una de las cosas para las que serviría una buena edición electrónica de textos clásicos sería para esto precisamente, para no tener que cambiar el texto y sin embargo, al pulsar el enlace, ver la imagen de un astillero.

    Las malas ediciones, que también las habría, te llevarían a los astilleros de Cádiz o del Ferrol.

  • Joder con Brema, ahora sé de dónde le vino la inspiración al autor de la escenografía del Real, con el buey Easyrider y la chavala en bolas, mientras suena Moisés und Aaron de Schonberg.

  • Soy de la opinión de que hay que dejar eso del astillero para repentizar imágenes apropiadas. «Vi de nuevo a la moza y se me puso en astillero, por lo cual la entré sin miramientos, oye chata, estudias o trabajas».

  • Hoy tocaba llevar a Panoramix, antes Valenta, de regreso al mar. El rito anual, que la costumbre hace más fácil. He reclutado un par de bañistas, esta vez en tono casi imperativo: tú, ven y ayúdame a bajar la barca, así sudarás un poco y te decidirás al baño helado.
    Bajo la lona ha aparecido el habitual avispero. Antes de que los timoratos ayudantes desertaran lo he apartado con un certero golpe, y en un momento llegábamos a la orilla, mientras las avispas se lo pensaban.
    Palo, antena, aparejos y vela han dado forma al mínimo laúd, y un gargalet generoso nos ha llevado un rato trazando caminos dudosos por la mar.
    El bote ya reposa en su sitio de verano, un año más viejo, con más desconchados, pero ha hecho menos agua que su dueño. Verá salir el sol por él cada día antes que nadie en la península.
    Esta vez, después no ha habido macarrones, ni los aromas que les acompañaban en otra vida. Proust hubo uno, no cabemos más.
    Quizás haya que cambiarle el nombre al barquito otra vez, a uno más rimbombante. Tomado por WAllen “Cassandra’s dream” cabría algo así como “Brangaene’s warning”.

  • Me tiro yo también a la piscina. Perro, creo que le hace usted una pequeña trampa a Trapiello. Se centra en su exposición en un brillante análisis filológico de la palabra astillero y al tiempo obvia los dos principales argumentos del artículo: uno, la expresión en astillero, de la que Trapiello sostiene con buenas razones (a mí me lo parecen, por muy a destiempo que haya echado mano de ellas) que era de uso corriente en la época. Y dos, que lanza en astillero únicamente se encuentra en el Quijote, en ningún otro texto, y constituye por tanto una singularidad que podría contener un significado añadido. Es decir, la conclusión del artículo es que, a partir de esos dos argumentos, cabe la duda razonable. Pero al primero de ellos usted alude sólo de pasada y tachándolo de exotismo, sin explicar por qué. El segundo ni siquiera lo menciona.

    Y sin embargo creo que tiene usted razón, que no hay lugar para la duda. El propio Trapiello dice que en esa primera frase todo resulta claro. Es decir, añado yo, es una descripción afinada pero más o menos aséptica del personaje en la que todo apunta al mismo significado: decadencia. Un pueblo cuyo nombre ni siquiera merece la pena recordar, adarga antigua, rocín flaco, galgo corredor… y después la “olla de algo más vaca que carnero”, etc. Ese es el contexto. ¿Tiene sentido dentro de ese contexto encajar un detalle que de alguna forma niega a los demás, interpretar que sin embargo la lanza estaba preparada para su uso inminente? Parece más razonable interpretar que la lanza estaba también herrumbrosa y sin uso, como la adarga o el rocín, que todo constituía un conjunto de vestigios de otra época.

    Más aún: Cervantes introduce todo eso diciendo de Alonso Quijano que era “un hidalgo de los de…”. O sea, uno de tantos, uno más de los que tenían en su casa ese montón de chatarra, y de hecho es precisamente así como lo caracteriza. No parece que tenga sentido adelantar precisamente en ese momento la singularidad del personaje, interpretar como ahora dice Trapiello que sería posible hacerlo a partir de ese lanza en astillero que “Don Quijote había madurado tanto ya su locura, que le faltaba poco para hacer su primera salida, ansioso como estaba ya de embrazar la adarga y echar mano de su lanza para arrostrar su descomunal empresa.”

  • La expresión naves en astillero era utilizada, además de lo ya señalado, por los conquistadores españoles. Tanto Cortés en sus Cartas de Relación como Bernal Díaz del Castillo en su Historia Verdadera, por citar a caudillo y soldado de la más grande gesta que vieron los siglos, la emplean, refiriéndose ambos a navíos casi o ya listos para hacerse a la mar.

    Dicho esto, se me da también que Cervantes usa la expresión con tono caricaturesco.

  • Zeppi dice:
    Viernes, 03/06/2016 a las 15:46
    Indultado del trabajo por razones que no me da la gana contar …

    Acojonante.

    Veo que nadie ha captado el sentido de mi comentario de ayer. Lo diré de otra forma. A ver si Follan le pide a Calaza que calcule, con las aproximaciones que considere oportunas, cuántos años más tiene que trabajar un currante normal por cada “indultado del trabajo”.

  • Ahora voy y miro yo.
    CORDE (lo del señor con un portátil en Santiago de Chile) arroja 42 testimonios de «en astillero». La mayoría hacen referencia a astilleros de navío pero en otras se trata de la frase adverbial de marras, derivada a su vez de la verbal y figurada:

    Poner en astillero. Fras. metaf. Que vale colocar á un sugeto en algún puesto, dignidad ó empleo autorizado. In fastigio collocare, ad fastigia rerum evehere.
    (RAE, s.v. astillero, 1770; la misma que Perroantoni 16: 40, un sublema más abajo; es la 2ª ed. de Autoridades, que solo sacó un tomo).

    Y ese en astillero sigue todavía en el prostituto DRAE, como forma desusada, es decir, documentada en nuestros clásicos pero ya no actual o solo regional o esporádica, etc.):

    en astillero 1. loc. adv. desus. En puesto, dignidad o empleo importante. (DRAE, 23ª, s.v. astillero).

    Porque, vamos, lo que es seguro es que Cervantes de ningún modo hubiera deseado jugar con la ambivalencia del astillero de astiles o lanzas y el otro de la locución de la importancia o hasta el de los barcos. Para eso estaba escribía un tratado de química y además qué habrían dicho los de la asociación de autistas.

  • Ya sé que no se puede/debe generalizar, pero los casos que tengo cercanos son sangrantes. Gente a la que su discapacidad o enfermedad solo les impide trabajar pero no les impide realizar cualquier otra actividad, como hacer deporte, viajar … Y alguno encima, presume de haber obtenido la baja laboral permanente mediante informes amañados por médicos del partido o del sindicato. Hablo de un caso real.

  • Particularmente, Procuro, no me refería a que Cervantes aludiera al recinto donde se reparan y construyen los navíos, sino al lugar –ya sea percha, taller o similar– donde se depositan los astiles o lanzas que señala en espera de ser usadas.

  • Acojonante en astillero:

    Gente a la que su discapacidad o enfermedad solo les impide trabajar pero no les impide realizar cualquier otra actividad, como hacer deporte, viajar …

    Digo yo que como no pueden trabajar por eso les reconocen una incapacidad. Si no lo que les dan es una partida de defunción.

  • Pues sí, Procuro. Desde luego, difílcimente se referiría Cervantes a astilleros de barcos en tierras tan poco marineras como las manchegas.

  • Procuro fijarme dice:
    Sábado, 04/06/2016 a las 20:32
    Acojonante en astillero:

    Gente a la que su discapacidad o enfermedad solo les impide trabajar pero no les impide realizar cualquier otra actividad, como hacer deporte, viajar …

    Digo yo que como no pueden trabajar por eso les reconocen una incapacidad. Si no lo que les dan es una partida de defunción.

    Lo que quiero decir es que me gustaría saber cuáles son las supuestas incapacidades que solo les impiden madrugar y trabajar como todo el mundo, pero no realizar las mismas actividades físicas o mentales que realizarían trabajando. Vamos, que ahí hay un fraude del carajo de la vela. Por cada caso de incapacidad verdadera, apuesto a que hay diez de incapacidades fingidas o exageradas, eso sí, certificadas por tribunales médicos afines. Si se publicara un índice como el que sugería más arriba, cuánto tiempo de más tiene que trabajar un currante por cada indultado, al menos estaría mal visto presumir de ello.

  • porque eso sería mentir, y sólo se debe mentir cuando hace falta;

    Mentir en defensa propia, o sea.

    Descacharrante su serial, Gengis. Enhorabuena. Me uno a los que piden que lo continúe. Seguro que hay muchas cosas que ha pasado por alto o hasta se ha autocensurado. ¡Queremos sus descartes!

  • Albert (& Schultz), antes de aventurarme con lo de «en astillero» he consultado en el CORDE, como ha hecho Proc, todas las apariciones de la expresión, llegando a la misma conclusión, que no ha lugar la interpretación sugerida en este contexto. Que a Trapiello le hayan «levantado una liebre» no implica que vaya a correr yo detrás della, que ya va corriendo él como un pollo sin cabeza sin saber a dónde. Por eso no le he prestado atención, porque no me ha parecido que tuviera aplicación al contexto.

    Y cierto que tampoco me he pronunciado sobre que la supuesta singularidad «lanza en astillero» constituya de por sí un expresión con significado propio e inédito. Como ya he dicho, me aplico el cuento de «lo literal no engaña» y me parece que cabe la posibilidad de que esa presunta expresión no signifique sino lo que exactamente dice, sin más vueltas, que Alonso Quijano exhibía lanza en astillero y adarga antigua, rocín y galgo. Uno de los tantos hidalgos venidos a menos, a quienes la lanza y el escudo les servían para presumir de linaje.

    Cervantes se cachondea a mandíbula batiente de esta obsesión por acreditar hidalguía no sólo en esta primera frase, sino en la anteúltima del mismo párrafo: «Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Quejana».

    En las notas a pie de página de la edición del Instituto Cervantes que manejo (dirigida por Francisco Rico) se señala que esta frase es una parodia de una divergencia de fuentes «que la filología de los humanistas enseñaba a zanjar, según se hace aquí, mediante el cotejo de textos y las hipótesis bien razonadas (conjeturas verosímiles)». Vale. Pero yo veo aquí un cachondeo más jocoso contra la pureza de sangre y los elaboradores de árboles genealógicos, que pretenderían hacer llegar la genealogía de ese Quijano a las más acreditadas fuentes de limpieza de linaje: la Biblia por vía de la Quijada de Caín y Abel; los cántabros por vía pasiega y suculenta Quesada; y, cómo no, la conjetura más prestigiada, la de los vascos, vía Quejana, ni más ni menos que palacio, convento y sepulcro del Canciller de Ayala.

    ****

    En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.

  • No, Perroan. También «en astillero». Hay diccionarios bilingües del siglo XVI español/italiano y español/francés que lo explican bien.

    Esta mañana me he dado un tute en Google Books buscando «astillero», «aftillero», las dos también con hache, y posibles errores del ocr como ««attillero». Mi conclusión la ha expresado Perroan brillantemente.

  • Perro, entendido. Y me quito el cráneo ante ese último párrafo suyo sobre la “elaborada” genealogía-geografía del apellido.

    En cuanto a la ambivalencia a la que se refiere Procu, Trapiello también habla al final de su artículo de esa posibilidad, aunque él da un muy temerario paso más allá. Si efectivamente se trata de un sarcasmo, por fuerza apunta a todos esos hidalgos sin oficio ni beneficio, de los que Quijano es uno más. O sea que lo que Procu dice sí vale y parece incluso probable, pero lo que no vale es lo que dice Trapiello, que esa lanza en astillero podría ser ya una referencia al quijotismo. Porque si se da por válida esa posibilidad, necesariamente habría que concluir que todos esos hidalgos estaban ansiosos por salir a desfacer entuertos, y en ese caso sí que nos cargamos la singularidad y la interpretación de fondo, filosófica y literaria y tal del personaje. Al final es Trapiello el que se hace trampas a sí mismo.

  • Follan d’Eiro dice:
    Sábado, 04/06/2016 a las 22:19

    “En Roma más que en ningún otro sitio los hay que son verdaderas preciosidades. Para mi sentir, el más bonito es el Coliseo”

    Qué forma de destrozar un texto pasable: “preciosidades”, “bonito”.

    Follandeiro, creo que aquí el narrador imposta su voz y se hace un dueto con la caricatura de un turista.
    Gengis finge mucho.

  • Que alguien me diga qué coño significa esto:

    Después que entendí […] que mi alma valía sangre de Dios, nunca más me quise poner en astillero, no me he querido poner más en almoneda.

  • “Follandeiro, creo que aquí el narrador imposta su voz y se hace un dueto con la caricatura de un turista. Gengis finge mucho.”

    Procu, ésa ha sido mi intención.

  • Lo pensé, Procu, lo pensé. Todos lo genios son bipolares. De hecho, yo conozco algo al tal Watered -qué neologismo, Pepe Luis, qué neologismo- y sé bien que no es el narrador de las memorias. Su alter ego, tampoco.
    Dicho lo cual estàs reconociendo que “preciosidades” y “bonito” destrozan el testo.

  • Hasta Jamón Tano ha terciado en el asunto (en su FB). Esto significa que todo el mundo sabe ya de la polémica, lo cual que habrá que dejar «en astillero» tal cual lo escribió Cervantes.

  • Si me paro a pensarlo, no tengo la certeza de que mi incapacidad laboral absoluta sea auténtica. Téngase en cuenta que no soy médico por lo que no entendí en su momento, y ahora ya lo he olvidado, lo que decía el informe, escrito en esa jerga que no hay quien la entienda. Supongo que el tribunal médico tendría sus razones para informar a favor de que me la concedieran, pero es sólo un suponer.

  • Vayamos por partes. Si la sangre vale sangre de Dios no tiene precio, por tanto, no puede ponerse a sì mismo en venta rebajada, vendido en almoneda.
    Ponerse en astillero, en el contexto, es más ambiguo. Habría que saber de dónde viene esa sangre, quien se la provocó, quién quiso, quizás, hacerlo astillas. Y se niega a que ello se repita. No se hizo la miel para la boca del asno ni la carne de la que mana sangre sz valor divino para que la corten como astillas.

  • “Lo que quiero decir es que me gustaría saber cuáles son las supuestas incapacidades que solo les impiden madrugar y trabajar como todo el mundo, pero no realizar las mismas actividades físicas o mentales que realizarían trabajando. ”

    No creo que jamás hayan jubilado a nadie poniendo en el expediente que tiene algo que le impide hacer la actividad propia de su trabajo sólo en el trabajo. De los fraudes no hablo porque no me parece que venga a cuento hablar de ellos con ocasión de una frase sobre mi persona.

  • No debería caer en ello, pero me veo obligado ahora a hablar con una claridad que procuré evitar al referirme en mis memorias a mi jubilación prematura. Nunca he querido trabajar; una enfermedad crónica me sacó del trabajo; si hay algo que debo agradecer a esa enfermedad, además de un par de cosas más, es que me sacara del trabajo. No veo que tener esto claro me obligue a ir pidiendo perdón a todos los contribuyentes con los que me cruzo en la calle y en los blogs por haber caído enfermo.

  • Mejor: … ir pidiendo perdón por haber caído enfermo a todos los contribuyentes con los que me cruzo en la calle y en los blogs.

  • Gengis, todo esto no iba por usted, si bien aproveché su frase para desahogarme sobre el tema. Como decía, tengo dos casos cercanos que son sangrantes, en uno de ellos el interesado estaba conmigo cuando se cayó de la bici y se hizo una pequeña luxación en el hombro. Exagerándola adecuadamente, según confesión propia, y dirigido al tribunal médico adecuado, también por confesión propia, consiguió la baja laboral permanente. Ignoro lo que dice el informe del tribunal médico, pero sea lo que sea, no le impide seguir haciendo bicicleta casi como un profesional, o esquiar o cualquier otro deporte de riesgo. Solo le impide trabajar. Y el muy capullo presume de haberse librado de trabajar para siempre por haber sido “listo”. Sigo pensando que ahí hay una enorme bolsa de fraude e injusticia, dado que esos casos no se revisan, y dudo mucho de que las condiciones que impidan trabajar a una persona sean permanentes, con contadas excepciones.

    Tampoco digo que haya que ir pidiendo perdón a los contribuyentes por la calle y en los blogs, pero tal como están las cosas, quien vive a costa del contribuyente debería ser consciente de lo que implica, básicamente que otros deban trabajar y cotizar más para él trabaje menos. Me alegra que usted haya disfrutado de su baja laboral permanente, pero pregúntese si no ha estado nunca desde entonces en condiciones de trabajar o si podría haberlo hecho pasado un tiempo o bajo determinadas condiciones. Usted ha reconocido que nunca ha querido trabajar, supongo que no habrá hecho muchos esfuerzos por volver a hacerlo. Está en su derecho, pero no espere que los demás aplaudamos con la orejas. Se lo dice alguien que no se tomado ni un solo día de baja médica en su ya larga vida laboral.

  • Hay muchos que no piden la incapacidad laboral a los que deberían dársela para que dejaran en paz a sus compañeros.
    Felicitemonos de que exista una seguridad social que mantiene a los que no quieren o no pueden trabajar. El cabreo de algunos por esto es un mal colateral que algunos tenemos que soportar a diario, sus quejas constantes por que con sus impuestos no se haga lo que ellos quieren.

  • Tiempo ha recibí la siguiente comunicación procedente de Subastas Durán:
    “Tiene pendiente de retirar el lote X (Lanza y astillero de la Legión Española, siglo XIX)”
    Me personé en la sede de la calle Serrano para aclarar el malentendido, pues estaba seguro de no haber pujado por semejante lote, si bien era un habitual en sus subastas. Efectivamente, según acreditaba la documentación se me había adjudicado por 500 euros una lanza larga de madera con punta metálica ojival y un astillero ricamente adornado por banderines de la Legión. De repente se me encendió una luz, algunas veces había invitado a mi hijo y a mi sobrino a que me acompañasen a las subastas y les había dejado pujar con mi clave. Estaba claro que me la habían jugado. Pacté con ellos que yo pagaría los 500 euros pero ellos se harían cargo de recoger la mercancía cuya aparatosidad dificultaba el transporte y ya haríamos cuentas.
    A fecha de hoy tales cuentas siguen pendientes pero la lanza y su astillero blasonan con su presencia el cuarto de mi sobrino Pablete.

  • (Tu hijo y tu sobrino, y un cojón de mico. El pedal que llevarías aquel dia (la embriaguez saca a flote las verdaderas intenciones del humano) que luego no te permitió acordarte del asunto. No quiero ni imaginar si fuiste capaz de exigir a voz en grito que se subastase también la cabra.)

    (Hoy acudiré a un recital de arpa antes de enfundarme de nuevo el coche por cinco -si no paro a mear- horas. Buenos dias.)

  • (Ostras, ¿sabiais que la Legión ha sido una de las grandes culpables del surgimiento de los nacionalismos? Acabo de verlo leyendo el duodécimo punto de su credo:
    Todos los hombres legionarios son bravos: Todos los hombres legionarios son bravos, cada Nación tiene fama de bravura; aquí es preciso demostrar qué pueblo es el más valiente.”)

  • Un tuit recuerda que hoy es el aniversario del nacimiento de Lorca y yo recuerdo que en un libro de artículos de Manuel Iglesias Corral, fiscal general de la república, publicado hace tan sólo unos días, me enteré de que en enero del 36 la fiscalía inició las diligencias para procesarlo con la disculpa del Romancero gitano. Dice Iglesias que en cuanto le llegó noticia ordenó que ese asunto se archivara por lo cual Lorca nunca fue llamado a declarar ni tuvo conocimiento de ellas.

  • Qué comentario tan desafortunado, Zeppi.

    (Gracias por las prestaciones sociales, oh Yahvé, que limpian un poco las aceras de dolientes y tullidos con sus molestos misereres, oh Yahvé).

  • Agradecer complemento enfermedad es, evidentemente, un locus retórico, una agudeza y un retruécano. Cierto es que no querer trabajar parece asimismo inequívoco síntoma de salud, al menos mental.

  • Dense cuenta vuestras mercedes que vamos sólo por el primer párrafo. Qué no ha tenido que ser la vida del amigo Trapiello los últimos años.

  • Por otra parte lo que ha colgado Bremaneur me ha dejado perplejo. Ponerme en astillero. Ni idea, como no venga a ser aquello de estar en el candelabro, que dijo la miss.

  • No leáis mis comentarios, que no me estuve un rato mirando yo tampoco, no.

    Procuro fijarme dice:
    Sábado, 04/06/2016 a las 20:14
    Poner en astillero. Fras. metaf. Que vale colocar á un sugeto en algún puesto, dignidad ó empleo autorizado. In fastigio collocare, ad fastigia rerum evehere.

  • Vamos a ver que estoy con un puto teléfono pero lo voy a intentar.
    Dije simplificando que estaba con Albert, ahora me explico: cuando Cervantes suelta lo del astillero está incluyendo a Quijano en un tipo de hidalgos. Un tipo al que define con una serie de rasgos, de los cuales todos menos el que nos ocupa son claro testimonio de decadencia. Parece por tanto de cajón que también astillero debe significar lo mismo.
    Yo había entendido, alegremente según lo advierto ahora, que quería decir que tenía la lanza en el taller, que no otra cosa es un astillero naval, que son los que conozco.
    Ahora vuestros comentarios me hacen saber que un astillero es un lugar en la pared donde se exhiben, más que guardan, las lanzas y también (Proc, no es que te lea, es que si no te leo reviento) que en astillero es ostentar un cargo, una colocación.
    Como evidentemente Cervantes no era químico sino literato, la explicación de todo ello no puede ser otra que la que también ha dado Mortimer, es decir, la decadencia viene descrita porque tienen, esos hidalgos decadentes, las lanzas colgadas, haciendo ostentación, “puestas”, como a quien le ponen en un carguito.
    Lo último que puso Bremaneur es un poco distinto, no puedo en esta pantallita del celular adivinar de qué texto se trata, la distinción la veo en que dice o eso creo leer “ponerme”. Entiendo que tiene que interpretarse también por la vía de la ostentación.
    Lo que vosotros digáis. Qué bien lo pasamos, macho.

  • Bremaneur dice: Domingo, 05/06/2016 a las 01:27

    Que alguien me diga qué coño significa esto:

    Después que entendí […] que mi alma valía sangre de Dios, nunca más me quise poner en astillero, no me he querido poner más en almoneda.

    Los enemigos del comercio.

  • No entiendo qué problema hay con la combinación lanza y astillero. La mitad de los paradores de España tienen lanzas, astilleros y armaduras en esos inmensos salones con una televisión que no ve nadie y unos sillones orejeros donde tampoco se sienta nadie.

  • Hombre, Zeppi, inferir que las personas retiradas por invalidez chupan del bote porque conocemos a un julay que logró una invalidez total amañando unos informes es saltar demasiado. Todo sistema humano tiende a generar corrupción –está en la naturaleza del bicho– pero de lo que se trata es de eliminarla, la corrupción, no de cargarse un sistema que funciona razonablemente bien. Se me ocurre que una buena manera de empezar es mandar a tomar por culo al ciclista julay, decirle a la cara que es un hijoputa y, ya puestos, soltarle una hostia por el lado malo, a ver si reacciona y se produce el milagro de la curación espontánea, que luego podrá relatar ante las autoridades (in)competentes. Por lo demás debería darse cuenta de que, aunque sólo por lógica estadística dada la superpoblación, le rodearán también personas que, aunque a primera vista no lo parezca, no pueden desempeñar su trabajo: piense en toda la maquinaria interna que puede fallar en su saludable organismo y eche cuentas. Una sociedad merece la pena cuando es capaz de mantener a quienes no pueden mantenerse por sí mismas.

  • Schultzchu, polita, me perdones.

    Este es el texto con más contexto:

    «Despues que entendi (dize el Sancto) que mi alma valia sangre de Dios, nunca mas me quise poner en astillero, no me he querido poner mas en almoneda.
    O que pensamiento digno de tal Sacto! Que de vezes amigo, por vn breue deleyte, por vna vil ganancia, por vna satisfacion de honrilla de mundo, has vendido tu alma!».

    Hieronymo Marthon: Primera parte de discursos, o sermones evangelicos, dominicales y santorales … Compuestos por el maestro frat. Hieronymo Marthon, predicator general de la congregacion de San Benito… (traducción ? y edición de Francisco Fernández de Cordova, 1614).

    Ponerse en astillero parece valer aquí lo mismo que entrar en cargos y dignidades (la feria del mercado laboral). Me parece que la definición del RAE sirve bien.

  • Por lo demás, deberían empezar a asimilar sus vuecencias que viven en países que han optado y optan por una presencia fuerte del Estado en el ámbito asistencial: salud, educación, trabajo, vivienda, asistencia social. Eso tiene un coste elevado que sólo puede sufragarse con presión impositiva fuerte. Claro que también pueden votar a partidos que estén contra los impuestos y la redistribución de la riqueza. Tienen propuestas muy ilusionantes, o sea.

  • Pirata Jenny dice: Domingo, 05/06/2016 a las 12:25

    No entiendo qué problema hay con la combinación lanza y astillero. La mitad de los paradores de España tienen lanzas, astilleros y armaduras en esos inmensos salones con una televisión que no ve nadie y unos sillones orejeros donde tampoco se sienta nadie.

    El problema, querida Jenny, es que el manzanedino nos quiere hacer creer que el significado de «astillero» como lugar en donde se sujetan lanzas y alabardas es un invento de Cervantes luego consagrado por Covarrubias, de ahí mi rollete filológico inicial intentando señalar de donde procede ese «astillero».

    JA Montano, que por no leer ÇhøpSuëy se está obnubilando, comenta en Facebook:

    «Ya, ya, pero según he entendido por el articulo, solo en esa frase de Cervantes estaría documentado que “astillero” es el lugar en el que se ponen las lanzas. O sea, que el “significado” que da Covarrubias está tomado (por deducción) de esa línea de Cervantes. Por lo que parece haber sido una especie de bucle que se retroalimentaba, sin conexión con la realidad. Al tiempo que la expresión “en astillero” sí estaba documentada. ¡Así lo he entendido! (Quizá me equivoque)».

    Pues eso. Que la confusión se extiende y en ÇhøpSuëy hemos decidido despertar las lanzas para defender a Cervantes de los lechuginos.

  • En España no se puede votar a ningún partido que esté en contra de los impuestos y la redistribución de la riqueza. El mas liberal de todos, el PP, practica una social-democracia-cristiana. A mí me parece que su política económica es la mas sensata y casi diría la única posible. La del Psoe y C’s es parecida, aunque se llenen la boca de propuestas estrafalarias que no se creen ni ellos, empezando por la supuesta derogacion de la Reforma Laboral.

  • (Granados, el mano diestra de Esperanza Aguirre. Ése si fue un podemita en toda regla: mangó todo lo que pudo y encima sacando pecho, no como los pringaos q no son del PP que ni saben robar ni nada.)
    (Mi padre, que actualmente anda muriendo a consecuencia de un cáncer de estómago, trabajó en Astilleros Españoles y corrió delante de los grises de Felipe Gonzalez, el del partido socialista OBRERO español ése. Superad eso si tenéis cojones de guardar la pértiga ante mis comentarios.)

  • Hay que tener empresas públicas como Astilleros y si no hay barcos que construir que se toquen los cojones los trabajadores y los ingenieros que ya les pagamos el sueldo entre todos. Como con el amigo de Zeppi.
    Hay que ampliar derechos aunque suponga endeudarse mas. Ya nos harán una quita los hijoputas de los prestamistas, y si no, no se les paga y santas pascuas que ya han robado ellos bastante.

  • Pues quizá vuesas mercedes se muevan en un entorno muy específico y honorable, funcionarios, escritores e inteleheztuales; porque un servidor ha conocido a lo largo de los años no un caso o dos, sino un buen puñado de gente que forzö la maquinaria y consiguió irse a su casa y no trabajar más, alardeando de ello a continuación.

    Debe ser que los liberaluchos de vocación tenemos imán, ¿no?

    Del Quijote trapiellizado ya di mi opinion y me da pereza repetilme. A ustedes no por lo que veo, pero a ver i la BelliPus convierte el Chopsuey ya en la referencia cultural absoluta de este país linkando los comentarios de paginas previas sobre el mismo asunto. (¡Súbanle el sueldo, hombre!)

  • (O mejor, hay que pagar por los fármacos a la empresa privada lo que les salga de los cojones. O mandar radioterapias de hospital público de gestión privada a hospital privado (de la misma empresa que ¡oh, casualidad! gestiona dicho hospital público) a personas de ochenta años con una diferencia de supervivencia global del 5% porque así se lo facturamos a la SS. O mejor aún, vamos a recolocar a altos funcionarios de la administración pública con sus pensiones correspondientes en empresas privadas que les debían favores donde sí se van a tocar los cojones y el aburrimiento les va a llevar mayormente, a gastarse parte del sueldazo en ir de putas y restaurantes caros y, por descontado, sacar pecho ante semejantes hazañas, que, justifican, son las que levantan España.)

  • Zeppi, hay que tener cuidado con las palabras que se usan. Usted no me está pagando la pensión; está pagando un sistema de protección social en el que también entra usted. Hasta hoy me he beneficiado yo y a partir de mañana podría ser usted.

  • Perroantonio dice:
    Domingo, 05/06/2016 a las 12:34
    Hombre, Zeppi, inferir que las personas retiradas por invalidez chupan del bote porque conocemos a un julay que logró una invalidez total amañando unos informes es saltar demasiado. Todo sistema humano tiende a generar corrupción –está en la naturaleza del bicho– pero de lo que se trata es de eliminarla, la corrupción, no de cargarse un sistema que funciona razonablemente bien.

    Me gustaría que me señalara dónde he dicho yo eso. No se trata de cargarse el sistema, sino de afinar los controles. Empezando por reconocer que estos son bastante laxos.

    Se me ocurre que una buena manera de empezar es mandar a tomar por culo al ciclista julay, decirle a la cara que es un hijoputa y, ya puestos, soltarle una hostia por el lado malo, a ver si reacciona y se produce el milagro de la curación espontánea, que luego podrá relatar ante las autoridades (in)competentes.

    Eso ya lo hicimos el resto del club, un día que nos tocó los cojones algo más de la cuenta. Andrés se encargó de las hostias. Algunos hicieron ademán de sujetarle, pero cuando le soltaron, le decían: “dale otra hostia de mi parte”.

    Por lo demás debería darse cuenta de que, aunque sólo por lógica estadística dada la superpoblación, le rodearán también personas que, aunque a primera vista no lo parezca, no pueden desempeñar su trabajo: piense en toda la maquinaria interna que puede fallar en su saludable organismo y eche cuentas. Una sociedad merece la pena cuando es capaz de mantener a quienes no pueden mantenerse por sí mismas.

    Completamente de acuerdo. Yo solo digo, y mantengo, que deberían revisarse por sistema todos los casos, y que si se hiciera bien se producirían algunas de esas curaciones milagrosas que menciona.

    Dicho esto, me sorprende la reacción que han tenido mis comentarios. Parece que hay temas que es mejor no tratar, parece como de mal gusto. Pues es parecido al tema de las prejubilaciones ventajosas de sectores como la minería, o la banca. Habrá casos en que se justifique, pero en mi opinión, muy pocos. Y el perjuicio general que causan, muy grande. Pues nada, a felicitarles a todos por haber sido tan listos o haber tenido tanta suerte. Y a hacerles reverencias cuando nos cruzamos con ellos en la calle o en los blogs.

  • – Z: Quien vive a costa del contribuyente debería ser consciente de lo que implica, básicamente que otros deban trabajar y cotizar más para él trabaje menos.

    – G: Esa conciencia, que tengo, debería tenerla también el que podría vivir a costa del contribuyente: o sea, todos.

    – Z: Pregúntese si no ha estado nunca desde entonces en condiciones de trabajar o si podría haberlo hecho pasado un tiempo o bajo determinadas condiciones.

    – G: La pregunta no es cómo puedo sentirme yo sino qué dice la ley. La ley dice que nunca volveré a estar en condiciones de trabajar y yo digo que nunca me he sentido en condiciones de volver a trabajar.

    – Z: Usted ha reconocido que nunca ha querido trabajar, supongo que no habrá hecho muchos esfuerzos por volver a hacerlo. Está en su derecho, pero no espere que los demás aplaudamos con la orejas.

    – G: No espero que aplaudan mi ejercicio de ese derecho, sino que sigan gozando de buena salud y cotizando.

  • Gengis Kant dice:
    Domingo, 05/06/2016 a las 15:09
    Zeppi, hay que tener cuidado con las palabras que se usan. Usted no me está pagando la pensión; está pagando un sistema de protección social en el que también entra usted. Hasta hoy me he beneficiado yo y a partir de mañana podría ser usted.

    La discusión carece de sentido si no se respetan los procedimientos. ¿Me puede señalar dónde he dicho yo lo que usted afirma? Insisto en que estoy de acuerdo en pagar un sistema de protección social que nos debería beneficiar a todos. Pero también insisto en que, en mi opinión, ese sistema está mal gestionado y se producen muchos abusos. Los pocos casos que conozco puede que no sean una muestra significativa, pero es la que es, y es en lo que baso mis opiniones. Quizás sea una puta casualidad, pero todas las personas que conozco con baja laboral permanente podrían trabajar perfectamente, y se acojen a artimañas legales para no hacerlo. Y en ningún momento he dicho que este sea su caso, solo he dicho que hay muchos. Si se siente aludido, usted sabrá por qué. Podría pasar del tema y contemporizar, pero no me da la gana. Esto es tan perjudicial como el tema de los ERES falsos y otras corruptelas. Recursos que se detraen del sistema para los que realmente los necesitan.

  • LAS ODIOSAS MENTIRAS DE GACHÓ
    -El precio de los medicamentos está intervenido, como bien sabe Gachó, luego su afirmación de “que hay que pagar a la empresa privada lo que le salga de los cojones” es un mentira insidiosa.
    -A los altos funcionarios de la Administración que no somos del partido ni se nos recoloca en la empresa privada ni se nos da pensión alguna, como pretende Gachó. Es otra mentira que destila insidia y odio. La triste realidad es que se nos da una patada en el culo y nos tenemos que buscar la vida. Tengo como timbre de honor que tal patada me la dió primero el PP y luego el PSOE, y de ambas me he recuperado.
    -La única verdad que dice la loca valenciana es que me gasto el dinero en restaurantes y en putas. Ella sabe que estoy siempre dispuesto a hacerlo con ella.

  • – Z: Señor P (Político, Prejubilado …) ¿No le parece un tanto inmoral mantener sus actuales privilegios (acumulación de cargos/sueldos, pensiones… ) intactos cuando la mayoría de los que contribuyen a su mantenimiento han visto significativamente mermados sus ingresos y recursos? ¿Y que las pensiones futuras se resentirán en parte gracias al mantenimiento sin merma de sus condiciones?

    – P: La pregunta no es cómo puedo sentirme yo sino qué dice la ley. La ley dice que tengo derecho a estas prestaciones y yo digo que no voy a renunciar a ellas voluntariamente. Todo es legal y no tengo nada más que decir.

  • Es curioso, lo que decían ayer del turismo, estoy en Blanes pasando el día, y tengo muy pocas ganas de volver.

  • Sin rodeos. Yo tampoco contemporizo. Es indecente mezclar conceptos no mezclables, como incapacidades permanentes (que mayoritariamente son frutos de accidentes o enfermedades graves o crónicas) con prejubilaciones (que mayormente son indeseadas y nada ventajosas), con EREs (que no son premios, salvo en Andalucía) o con corruptelas de los prebostes. Mezclar esto no es un asunto de mal gusto, sino una indecencia. No sé si me explico.

  • Zeppi: Sin acritud. A los que conocemos algo de la vida de Gengis por lo que él ha tenido a bien hacernos saber, aquí y en otra parte, no nos parece bien el berenjenal en el que se ha metido pidiéndole explicaciones. Parece que no ha tenido en cuenta alguna regla no escrita que generalmente venimos respetando desde tiempos remotos en los sucesivos blogs por donde andamos. No es por polemizar, sino lo contrario. Disculpe el comentario.

  • Que me den por culo, la primera vez sin mi consentimiento, y no pueda decir que me dolió esa primera vez. Hay que joderse con la corrección.

    ¡A tomar por culo! ¡Hombre ya!

  • Procuro fijarme dice:
    Domingo, 05/06/2016 a las 11:43 Editar
    No leáis mis comentarios, que no me estuve un rato mirando yo tampoco, no.

    Sí te leí, Proc. De hecho, eres a la única que leo. Lo que ocurre es que soy tan zote que no di con el significado. Ahora, gracias a todos ustedes, sí lo he hecho: «Dios ofreció a su hijo por nosotros, por lo cual no puedo ni gozar privilegios ni venderme». Como diría mi padre: «Hay que comportarsen».

  • Zeppi, comparto tu desprecio por los cucos que se jactan de jodernos a los demás. Lo he dicho varias veces aquí: me estomagan los cucos y los pícaros. Ocurre que en tu denuncia has arrastrado a Gengis sin saber exactamente sus circunstancias. Da igual que él las haya contado alguna vez aquí: no tenemos por qué leerlo o recordarlo todo. Pero le has enfangado en un comentario concreto con un truco que me repatea. Tu comentario de las 6:30 principia tal que así: «Gengis, todo esto no iba por usted». Y termina así: «Me alegra que usted haya disfrutado de su baja laboral permanente, pero pregúntese si no ha estado nunca desde entonces en condiciones de trabajar o si podría haberlo hecho pasado un tiempo o bajo determinadas condiciones». La negrita es del menda. Aclárate y acláranos: ¿va por Gengis o no va por Gengis? Y si va por él, ¿qué sabes de sus circunstancias para echarle mierda encima?

  • bremaneur dice:
    Domingo, 05/06/2016 a las 19:02
    … Ocurre que en tu denuncia has arrastrado a Gengis sin saber exactamente sus circunstancias.

    Debo de hablar un lenguaje distinto al resto. En ningún momento he dicho que Gengis sea uno de los escaqueados que menciona Follan.

    Tu comentario de las 6:30 principia tal que así: «Gengis, todo esto no iba por usted». Y termina así: «Me alegra que usted haya disfrutado de su baja laboral permanente, pero pregúntese si no ha estado nunca desde entonces en condiciones de trabajar o si podría haberlo hecho pasado un tiempo o bajo determinadas condiciones». La negrita es del menda. Aclárate y acláranos: ¿va por Gengis o no va por Gengis? Y si va por él, ¿qué sabes de sus circunstancias para echarle mierda encima?

    Sigo sin ver por qué hacerle esa pregunta es echarle mierda encima. Yo se la haría a cualquiera que estuviera en sus circunstancias. Es más, pienso que deberían hacérsela ellos mismos, que es lo que le decía a Gengis. No prejuzgo la respuesta, ni opinaría sobre ella. Su reacción puede ser un indicio de mala conciencia al respecto, pero es su problema, no me acusen de echar mierda encima a nadie.

    Por lo demás, concuerdo con Adapts (Domingo, 05/06/2016 a las 18:41), aunque quizás no se refiera e este tema.

  • – Z: ¿Me puede señalar dónde he dicho yo lo que usted afirma?

    – G: Aquí: “Quien vive a costa del contribuyente debería ser consciente de lo que implica, básicamente que otros deban trabajar y cotizar más para que él trabaje menos”. Con estas palabras da a entender, quiéralo o no, que el país está dividido rígidamente entre unos, entre ellos usted, a los que les ha tocado pagar sin poder esperar nada a cambio, y otros a los que nos ha tocado cobrar sin haber pagado nada antes. La realidad es más dinámica, lo que hace que su afirmación sea una verdad a medias, y por ello falsa. No diré nada de la expresión ‘vivir a costa del contribuyente’.

    – Z: En ningún momento he dicho que este sea su caso.

    – G: Desde el principio se ha dedicado a relacionar mi situación, y eso que sabe que no se debe generalizar, con la de esos defraudadores que conoce usted. Recuerde: “Acojonante”.

  • Las negritas las pone otro menda (“Me alegra que usted haya disfrutado de su baja laboral permanente, pero pregúntese si no ha estado nunca desde entonces en condiciones de trabajar o si podría haberlo hecho pasado un tiempo o bajo determinadas condiciones“) y el sentido cambia radicalmente para convertirse en una interpelación general. Por escrito es difícil interpretar a desconocidos, pero Zeppi no es un desconocido y está en su línea de siempre. No me cabe duda de que su queja no era ad hominem.

    Dicho lo cual, Zeppi, no comparto sus cajones de sastre: políticos, prejubilados, EREs – sólo le falta incluir a todo el universo de los parados de larga duración entre la grey parasitaria. Pero ésta es nuestra disensión de siempre y no me voy a repetir.

  • Gracias Pirata, no había visto su comentario. Por supuesto que mi queja no era ad hominem. Y también entiendo que todos tendemos a darnos por aludidos cuando se critican situaciones parecidas a la nuestras, aunque se desconozcan las circunstancias personales. Recuerdo una andanada de Gachó contra los esquiadores en la que me dí ciertamente por aludido, aunque probablemente no se refería a mí.

    Gengis, si se ha sentido aludido o molesto personalmente por alguna de la cosas que he dicho, le pido disculpas. Y para que no queden dudas, reformulo mis opiniones:

    – Hay mucho escaqueado, y en tiempos de crisis los escaqueos son más sangrantes.
    – Habría que reforzar los controles para reducir el escaqueo.

    En toda forma de organización social acaban pagando justos por pecadores. Es parte de la condición humana. Pero se debe intentar reducir el número de justos y aumentar el de pecadores paganos, de forma que cada uno pague lo que le corresponda.

    Y todo esto ha salido porque en algún párrafo de su entrada, algo disparó en mí una alarma, con un mecanismo automático de respuesta. Me ocurre con algunos temas.

  • Zeppi, si no me quería incluir en el grupo de los escaqueados, podía haber elegido otro día para formular su denuncia de ese grave problema social. Pero resulta que usted tuvo interés en que todos supieran que mi “indulto laboral” le parecía acojonante.

  • Zeppi, no puedo hacer oídos sordos a sus disculpas. Quedamos, pues, casi tan amigos. Un abrazo algo menos cordial que otras veces.

  • Gengis, no comparto sus afirmaciones sobre mis comentarios, utilizamos lógicas distintas. La expresión concreta que disparó mis comentarios fue “indultados del trabajo”, que me molesta personalmente, digamos que va contra mi religión. Y a partir de ahí viene todo lo demás. Pero parece que hubiera que callarse para no ofender a otras religiones. Que a su vez se dan por ofendidas con cierta facilidad.

  • Gengis, yo entendí ese “indultado” y el velo posterior (“que no me da la gana contar –¿qué se han creído, etc.?”) porque recordé haber comentado con usted en su día algunos pormenores sobre algo que tampoco me da la gana de recordar. Pero su estilo no es del todo evidente para todo el mundo. Hay quien, por ejemplo, también entendió sus “preciosidades” y “bonito” bastante literalmente y estropeó así toda la lectura. Dicho a lo bruto: su “indultado”, que era una forma más o menos privada de reírse de su propia suerte, se convierte a los ojos de quien está expatriado precisamente por motivos laborales y por fuerza en un motivo de reflexión sobre la suya (suerte). Creo que en este intento de intermediación debería haber intercalado la palabra astillero de alguna manera, pero ahora mismo ya no estoy segura de si entiendo en toda su extensión el significado de “lanza”, desde el cuaternario hasta Henry Hathaway.

  • Eso de que pagan unos y se benefician otros es un discurso de muchas personas, no solo de Zeppi. Yo de lo que me quejaba es de que lo tengo que oír continuamente. Además, no estoy de acuerdo y convencer a cualquiera de estas personas es imposible.
    Son muchos y tal vez tengan razón, pero la teoría es otra.
    Si un trabajador se hiere la mano, pagar su curación hace que ese señor vuelva a trabajar y con creces devolverá con sus impuestos lo que ha costado.
    Si un hombre tiene incapacidad permanente, cosa que no me parece tan facil de falsificar como cuenta Zeppi, es posible que ese hombre tenga una familia que pueda salir adelante gracias a las ayudas, sus hijos podrán entrar en el mercado laboral, cotizar y devolver con creces lo recibido.
    En general, curar a los enfermos y mantener a los enfermos crónicos es rentable en conjunto. Así lo estudié yo en economía, un concepto llamado capital humano, es decir, puro capitalismo.

  • Leyendo a Zeppi me he dado cuenta de que hay gente que no sabe escribir. Zeppi, esto no va por usted, pero pregúntese si a la hora de denunciar canalladas su forma de redactar no implica a gente que pasaba por ahí, etc., etc.

  • Bremaneur dice:

    Domingo, 05/06/2016 a las 20:40

    O sea que Gengis, como un caballero, tiende la mano a las caballerosas disculpas de Zeppi pero tú tienes que quedar por encima, once more. Qué gran comisario político hubieras sido.

  • Y tú hubieras sido una gran amante del comisario político. Qué kikis habríamos echado en los sótanos de la sede del partido alentados por los gañidos y quejidos de los prisioneros merengues. Ay.

  • Bremaneur dice:

    Domingo, 05/06/2016 a las 20:46

    Leyendo a Zeppi me he dado cuenta de que hay gente que no sabe escribir. Zeppi, esto no va por usted, pero

    Contrástese con

    bremaneur dice:

    Domingo, 05/06/2016 a las 19:02

    para obtener una imagen nítida del camarada comisario.

    Lo siento, se me ha colado algún amante vikingo, pero comisarios ni en pedo.

  • Aquí estamos terciando en el «caso concreto» de Gengis porque somos una banda de gilipollas que no hemos sabido «interpretar» el recto texto de Zeppi. Hahahaha.

  • Follan d’Eiro dice:

    Domingo, 05/06/2016 a las 21:07

    A mamarla a Parla. No hay que subestimar a la gente pero peor es sobrestimarla. Gengis unas veces escribe bien, otras regular y otras mediopensionista. Ese “preciosísimo” y ese “bonito” no puede Gengis endosárselo a ningún marciano ni al turista arquetípico épsilon sino al turista Gengis.

    A éste le ponen las Entrevistas breves con hombres repulsivos de Wallace y las hace trizas. No entendería ni el título.

  • El Lega a primera. El Rayito y el Geta a segunda. El Atleti temporada en blanco. El Madrid en la cumbre.
    La Liga chotis BBVA está mejor que nunca.

  • Gracias de nuevo, Pirata. Quiero creer que mi opinión sobre el trabajo y la responsabilidad social no viene dada por mi situación laboral actual o lo ocurrido en los últimos años. Cuando estuve en el paro, algunos me aconsejaron tomarme un tiempo de descanso y reflexión antes de intentar volver al mercado laboral. Entre la indemnización y el subsidio, me hubiera podido permitir una temporada relativamente larga de descanso. Pero, pueden creerme o no, siempre consideré que cobrar un subsidio que yo no necesitaba para vivir no era justo para quienes sí lo necesitaban. Por eso, entre otros motivos, procuré, y conseguí, volver al mercado laboral cuanto antes. Por eso me rechina que alguien pueda considerar el trabajo como algo de lo que te pueden indultar, como si fuera un premio a conseguir. Esto es lo que he querido señalar, sin caer en ataques ad hominem y a pesar de las interpretaciones de algunos y sus adversativas.

  • Nunca he conocido a nadie que “realmente” no quiera trabajar y tener hijos. Son las circunstancias adversas las que nos llevan a elaborar discursos cínicos y auto justificativos.
    En mi trabajo siempre he evitado motivar a nadie porque lo considero un acto de soberbia. Basta con no desmotivar para que la gente dé lo mejor de sí. Sin embargo hay miles de cursos y gurús de la motivación. No creo en el cholismo, ya lo conté aquí. Sí creo en quitar jefes controladores tipo Rafa Benítez.

  • (??Ya he llegado.)

    (Marqués, si tú llamas vago a mi padre, yo puedo quemarte vivo. Y sigue esperando que lo mismo algún dia me vuelvo loca del todo y acudo.)

    (Zeppi, desde el principio no quería meterme, porque ya vi hace tiempo que este tema con Gengis iba a salir. Ya me tocaste los cojones con el paro; ya me tocaste los cojones con el magnifico e inteligentisimo Rodrigo Cota, y al final me tocas los cojones con Gengis. No, no iba a meterme, por eso he empezado a meterme con el marqués que es lo que mejor me sale -porque siempre me lo pone a huevo-, para intentar desviar el tema, pero no ha habido manera, has tenido que nombrarme.
    Yo no me metí con los esquiadores, espabilao, yo estaba hecha mierda, porque me quitaron el trabajo sin ton ni son y no conseguía encontrar nada a pesar de lo estupenda que soy y lo mucho que me esforzaba, y me quedé prácticamente arruinada mientras tuve q soportar hostias por todos los lados, entre las cuales estaban las de aquellos compañeros, conciudadanos y vecinos de blog que, sabiendo lo jodidisima que andaba muchísima gente no les dolían prendas contar que se iban a esquiar a Navidad o a Nueva York de compras o lo que fuese, cuando delante tenían personas que ya no podían pagar la hipoteca y más cosas que no voy a molestarme en describir porque pa qué. El tema es que hay un perfil de personas que os dedicáis a decir a todo el mundo lo que tienen que hacer que básicamente es lo que hacéis vosotros porque os creéis los mejores, los más guays y los más cumplidores. Pues entérate de una puta vez: hay muchísima gente que quiere trabajar y no puede. Yo he estado 5 años en el paro ¡5 años! y no, no me daba la gana meterme a puta, como suelen sugerir los fascistoides de turno. Y el trabajo que tengo ahora lo tengo porque tengo más cojones que el caballo de Espartero, y porque no se me caen los anillos por trabajar.
    Pero me jode hasta el infinito (y más allà) cuando el chulo de turno o la figa molla de siempre exclama lo de ¡Que trabajen!, porque es que no se han enterado que en este país lo del trabajo está fatal. No se han enterado de una mierda de lo que está pasando desde 2008, y si estoy trabajando doy gracias por haberlo conseguido pero nadie, al igual que a ti, me ha regalado nada. No sé què te hace pensar que eres mejor que los demás, asi es que, en lo sucesivo, rogaria que evitases nombrarme para nada.)
    (Si hay economía sumergida en España es porque les interesa a los empresarios. Al igual que los que tienen personas q les limpian las casas y les pagan en negro.
    Y también hay personas que podrían pedirse bajas y no lo hacen. Así es que ya está bien, perfectoides, y seguid votando al PP, que me han dicho que son el estandarte de la honradez)

  • – Z: La expresión concreta que disparó mis comentarios fue “indultados del trabajo”, que me molesta personalmente, digamos que va contra mi religión.

    – G: Ahí está el meollo de todo, y hubiera estado muy bien que se ciñera a él, sin mezclarme a continuación con una gente que miente al médico.

  • Menos mal que aquí no estamos limitados a ciento cuarenta letricas y nadie entiende lo que nadie ha dicho. Menos mal.

    Y menos mal que el que pretende epatar a la concurrencia y lo consigue, mantiene el tipo y el truco y se ríe de si mismo. Menos mal.

  • A Gachó, por alusiones:

    “No sé què te hace pensar que eres mejor que los demás, asi es que, en lo sucesivo, rogaria que evitases nombrarme para nada).

    No sé qué te hace pensar a tí que yo pienso eso, pero en fín, si lo piensas, allá tú. Mi experiencia ha sido parecida a la tuya, no igual. El despido fue un trauma considerable, tanto por sus causas como por sus consecuencias. Volví a trabajar en puestos muy alejados de mi nivel anterior, tanto económica como laboralmente, y fui estirando la indemnización durante varios años hasta quedarme prácticamente sin nada. Aún ahora gano mucho menos de lo que ganaba antes y he buscado donde he podido ofertas que me permitan mantener a mi familia, aunque nos esté suponiendo grandes esfuerzos personales. Y siempre con la certeza de provisionalidad y falta de oportunidades, dada mi edad y mis circunstancias. Da igual lo bien que lo hagas, siempre tienes que pelear el futuro inmediato como si fuera la última oportunidad. Tendré suerte si puedo seguir trabajando unos años más, aunque no dejaré de intentarlo. Y a usted lo que me molesta es que me haya metido con Gengis, que en su entrada presume, a su irónica manera, de no haber trabajado nunca, de haberse comprado una casa en Valencia de haberse pasado la vida viajando … No sé, a mí me recuerda vagamente a “aquellos compañeros, conciudadanos y vecinos de blog que, sabiendo lo jodidísima que andaba muchísima gente no les dolían prendas contar que se iban a esquiar a Navidad o a Nueva York de compras o lo que fuese, cuando delante tenían personas que ya no podían pagar la hipoteca y más cosas que no voy a molestarme en describir”.

    Intento decírselo sin acritud, pero es muy difícil contenerse al tratar con usted. Y seguiré mencionándola cuando lo considere oportuno, en particular cuando diga gilipolleces tan grandes como las que dice.

    Gengis, lamento todo esto, le reitero que no iba por usted, pero al final su título ha sido profético, vamos camino de terminar “a cantazo limpio”. Por mi parte, doy por zanjado el tema, salvo que Gachó me obligue a desdecirme.

  • Lo de la casa que me compré en Valencia no es para tanto si se tiene en cuenta que la familia que tengo en ella es la misma que en Madrid. La pensión da para lo que da.

  • Supongo que, si tuviera el poder demiúrgico de rehacer mi vida, una de las cosas que no repetiría sería caer enfermo, y menos aún tan joven. Y, sin embargo, la enfermedad me dio dos cosas inapreciables: tiempo para hacer lo que tenía pensado hacer alguna vez y prisas para empezar a hacerlo. De un día para otro salté de la sensación de inmortalidad en la que flotan los jóvenes a la conciencia de la brevedad de la vida; de la idea de que todo puede esperar una semana más a la determinación de que hay que comenzar a hacer ya eso que se tenía pensando hacer alguna vez. Es verdad que el esfuerzo no me ha servido prácticamente de nada; pero no se puede pedir todo a la vida.

  • Me lo temía. Gachó, yo nunca he pretendido decirle a nadie lo que tiene que hacer (aunque no lo parezca, intento limitarme a exponer hechos comprobables; las conclusiones que saquen otros son su problema), pero con usted estoy tentado de hacer una excepción. Seguiré intentando mantener la discusión en un tono civilizado, y si a usted mis opiniones sobre el paro, el PP y el sursum corda, le parecen provocaciones y ganas de tocar los cojones, lo siento por usted, pues seguiré haciéndolo cuando me parezca oportuno. Y si le aburro, también lo siento, no todos tenemos el don de sus admiradísimos, magníficos e inteligentísimos Rodrigo Cota y otros (aunque yo que ellos me preocuparía, por aquéllo de que “si el sabio no alaba, malo; si el necio aplaude, peor”) para expresar nuestras opiniones.