El amor universal

 

Escupido
por Mortimer Gaussage.

Se recomiendan muchos libros en el ÇHØPSÜEY FANZINË ØN THË RØCKS y pensando cuál podría yo traer a este foro, uno epatante y arcano, he caído en la cuenta de que dormitaba en su estante el ejemplar perfecto.

Un día, de los primeros del 87, a algunos nos llegó un soplo. El Juzgado procedería de inmediato al secuestro de un libro, la edición completa. Un libro censurado tiene su cosa romántica porque de inmediato piensa uno en Galileo y en los Versos Satánicos y sabe dios qué más. Quiérese decir que a un libro la censura lo convierte de inmediato en fruta prohibida, como si el papel en el que está impreso hubiera sido hecho con la madera del mismísimo árbol de la sabiduría. Así que algunos allá nos fuimos y, conociendo de antemano el recorrido que seguiría la comitiva judicial de librería en librería, nos lanzamos a conseguir un ejemplar. Y por 900 pesetas compré

EL AMOR UNIVERSAL
Y CARTAS A SAGRARIO
DE UN FUTBOLISTA

El autor es, literaria y penalmente, José Cabeza Grela, sobre el césped conocido por Pepe Mallo, que vivió, escribió y autoeditó la mencionada obra por amor y quizá también, porqué no decirlo, por unos posos de despecho (12). José conoció a Sagrario el día que se hospedó en la pensión que regentaban los padres de ésta y a primera vista, como son estas cosas cuando merecen un libro, cayó rendidamente enamorado. Sagrario era mocita y cuando ella marchó a estudiar a Compostela la perdió de vista y en sintonía su vida perdió el rumbo hasta que, casualidades, un día la descubrió tras el mostrador de una botica, convertida en farmacéutica titular. Ahí Pepe comenzó, como un caballero, a rondarla, escribirle cartas, seguirla, llamarla por teléfono y adquirir compulsivamente en la botica remedios para sus muchos males, que intuyo inventados. Todos curaron menos el de amores, el único real. Esto debió suceder en el 1983, puesto que la primera carta, la que abre el libro, es de Enero de 1984: “Querida y apreciable sagrario; te escribo estas letras, esperando que al recibo de ellas te encuentres bien, en compañía de tu familia, deseándote un año próspero y feliz.”

José, futbolista, graduado en hostelería y estudiante de económicas, una vez acabada su obra buscó en la guía de teléfonos quien podría prologar su libro y así dio con el Profesor Aller, un hombre valiente por no decir un osado. No sé quién es pero merece todos mis respetos pues en absoluto rehuyó el reto y planteó, a porta gayola, la más difícil de las cuestiones: “Ante lo hecho por el autor, que hoy presentamos, podríamos preguntarnos: ¿Es Cabeza un escritor? Creemos que, en puridad, no se le puede dar todavía ese nombre.” Nos dice también, para orientarnos, que se trata de un libro de género epistolar–amoroso en el que coexisten estampas de la realidad costumbrista y en el cual “Asoma tímidamente, a través de una prosa inconexa, alguna poesía libre que traduce, como es natural, estados anímicos que no son otra cosa que un cierto lirismo subyacente.”

Un ejemplo suele aclarar más que cien explicaciones.

“Se tienen artritis,
se tienen artrosis,
se tienen trombosis
¡Se tienen tantas cosas!
Para curar estas cosas
hay que tener arte
aunque no sea cosa de arterias…”

“Amor mío, ayer te vi bellísima;
vuelves a estar muy guapa.
El domingo pasado
di una vuelta por tu poblado,
pero no vi tu coche por allí
ni tampoco su matrícula vi,
y eso que sus números suman veinte
y el último número termina en nueve;
pero quién sabe por dónde andaría.”

“Cuando te conocí la primera vez me abriste la puerta y era tarde. Por la mañana, te vi cosiendo con la máquina en la cocina, con un paño rojo en la cabeza y te miré para las piernas y las tenías gordas y el cuerpo también, antes estabas un poco gorda, hoy algo delgada, en lo demás, te veo igual, pero te quiero más.”

“Estando en casa, en una reunión familiar, sonó el teléfono y me preguntaron si deseaba ser el protagonista de una película de carácter universal. La película trata de cuestiones universales de la vida desde el nacimiento hasta la muerte, con escenas de pasión, amor, dolor, violencia en todos los lugares de la tierra, incluyendo mares y aire sin meternos en lo que pueda haber en la luna y en otros planetas.”

Uno, al poner las manos en el libro y algo al tanto del qué y el porqué de su secuestro esperaba una especie de Cartas de una Monja Portuguesa versión masculina en coyunda con esa prosa fantástica que Nabokov atribuye a los criminales en general y a los asesinos en particular. Lo cierto es que EL AMOR es un libro de amor, pero un amor real y por ello pedestre. Es un querer peatonal, municipal y doméstico en el que la intensidad vehemente del amor literario se sustituye por la constancia y la paciencia, esa pasión por la espera vigilante. Los sentimientos oscilan, en sucesivo vaivén, cómo no si hablamos de amor, entre la adoración, los celos, el arrepentimiento y el perdón, sin olvidar el despecho y la desesperación de quien, abrumado por la indiferencia, busca el olvido. Es el amplio abanico sentimental del creyente que espera anhelante la parusía y siente flaquear su fe. El olvido, como demostró Eco en su Ars Oblivionalis, no se alcanza jamás como tarea autoimpuesta sino que nos adviene, con suerte, como premio o castigo por la pérdida de una pasión, eso ya cada cual. Es por su libro que Pepe Mallo ni olvida ni perdona, no se conforma y vuelve una y otra vez al ser amado, con requiebros y reproches, seguimientos y huidas. Convirtió en relato su propia vida y eso, ay amigo, es recordarlo todo siempre y constantemente porque la literatura es eterna.

Decía Lampedusa que alguien tiene que leer los libros malos y se imponía esa ardua tarea en parte para advertir a los autores, llegado el caso, y en parte porque si uno no lee libros malos ¿cómo puede saber que es bueno un libro bueno? El presente libro es malo aunque podría ser bueno y mi diagnóstico es que el problema es el autor. Uno al leerlo advierte la importancia del yo que escribe, que no debe ser un yo verdadero. Hay párrafos que serían gloriosos si el autor los hubiera imaginado y no vivido, si el autor jamás hubiera amado a Sagrario, si el autor se estuviera riendo de sí mismo y de la sintaxis, la concordancia y, así en general, del idioma y sus hablantes. En realidad sería bueno si fuera una novela y no una biografía. Quiérese decir que Pepe Mallo, enamorado hasta las trancas, acosador de impecables modales y literaria ineptitud podría haber sido un perfecto personaje de Cela, asistiendo a puticlubs y entierros, emigrando a Barcelona en el Talgo, paseando bajo la lluvia del ganchete de una novia de conveniencia y mecanografiando bebido a altas horas.

“Otro que venía, hace años, era el Sr. Lamelas, de Peiro, que tenía una expresión muy buena que era ‘Me valga la Virgen’; fue el padre de Doña Encarna, la esposa de Don Eduardo, a la cual le murió hace poco un hermano llamado Antonio en un accidente de coche, que también tenía ‘Maderas Lamelas’. A otro hermano, Manolo, le tocó la lotería hace poco: unos cuantos millones; y Pepe sigue con la madera.

También recuerdo con cariño al Sr. Leandro Boquete, el que tenía un toro de puesto, y que estuvo en Cuba varios años. Siempre cantaba ‘la habanita, la habanera’, era muy bueno para la juerga. Del Sr. Faustino Riveiro, que era buen cazador, se dice que una vez con un cartucho lo repartió y mató dos perdices. Otra vez le disparó a un conejo y no le salió el tiro, miró por el cañón, y al verlo venir apuntó nuevamente al conejo y lo mató.”

La farmacéutica consiguió del Juzgado el secuestro cautelar primero y el definitivo después. Apeló el autor ante la Audiencia Provincial y, visto que ésta confirmaba el fallo negando al amor la libertad de expresión, recurrió en casación ante el Supremo. Los togados de la capital nuevamente entendieron que los sentimientos de un galán enamorado no merecen amparo legal si traspasan cierta difusa y arbitraria frontera legal. Finalmente, inasequible al desaliento, llevó su caso al Tribunal Constitucional donde una vez más la justicia, ciega y sorda, desestimó los argumentos del enamorado. Y es que muchas historias no tienen un final feliz y de las que pasan por los Juzgados no se tiene noticia de ninguna.

156 comentarios

  • Bien Morgan…que jodido talento tienes.
    Vivir es lo que tiene.
    Normalmente es muy vulgar, incluso grosero.
    Y el amor es incluso más grosero y mucho más gris que los cantos y menos trágico que las óperas.
    Lo bueno que tiene la literatura (buena) es que permite darle una luz templada a la más sórdida historia, para que la realidad desnuda, pase a ser una obra de arte.
    Esa es la única diferencia … ver y expresar lo que la ceguera y la zafiedad nos tiene tapado.
    Gracias Gaussage.
    Nota: lo de Gauss tiene algo que ver con las matemáticas???

  • El presente libro es malo aunque podría ser bueno y mi diagnóstico es que el problema es el autor.

    Cambio libro malo y libro bueno por literatura queriendo y literatura sin querer.

  • ¿Entonces es cierta la historia?
    Pregunto desde mi más absoluta ignorancia, ya que Mortimer inventa mucho y adorna cuanto escribe.

    Y sea de verdad o de mentiras, me fascina el cuento.

  • Tarrassa, bonita, aprende a leer en vertical: si sigues los lints verás noticias del Abc, jurisprudencia al respective, etc. Pues claro que es verdad.

  • MÁS DEL ASEDIO AMANTE-COMERCIANTE. La loca de Arriquíbar, una plaza bilbaína y su más famosa huéspeda, se dice que marcada por el desamor de un comerciante de ultramarinos. En este caso la literatura que ha quedado es una canción de Perales (& Mocedades).

  • Qué nivel la France, en el examen de filosofía del Bac (selectividad) texto de Maquiavelo.

    Proc, interesante la entrevista a JLB.

  • A propósito de la “grandeur”, a los doctos ministros y próceres de este lado de aquí se les ha ocurrido un proyecto de ley sin parangón en la zona humana del universo…
    Como los alumnos no van mucho por clase, una buena forma de empujarlos a las aulas sería darles un incentivo de 1000 napos por cabeza a los díscolos (únicamente).
    Cómo no se nos pudo ocurrir antes¡¡¡¡¡
    Y a los Españoles el país propiamente nuestro les parece una granja…
    El mundo de fuera es peor¡¡¡
    No lo duden un instante.

  • Gauss, vaya historia. Tiene razón, ¡cuánta literatura no estará sepultada en legajos de 1ª instancia e instrucción!

    Lo mejor de la ilustración, la sombra sobre el travertino.

  • LOS PAYASOS DE LA TELE
    Cuando el hermano de la Ronalda se dispone a fallar un tiro franco, mide siempre sus pasos dando zancadas hacia atrás. Si el esférico está escorado en ángulo cateto con los tres tubos y perpendicular giróvago isósceles nematodo, entonces da un paso al lado. Ése parece ser su cálculo trigonométrico para efectuar el chut. En realidad es una pantomima titiriteril y ayer se demostró cuando al dar los pasos y preso de la ansiedad, pues el electrónico iniciaba the final countdown (tiroriiiirooo tiroriroriiiii) con cinética uniformemente acelerada, los dos últimos pasos fueron más cortos que los anteriores: de cálculo nasti de plasti, nen. Quienes hemos practicado el salto de longitud y el triple salto sabemos que para efectuar la carrera perfecta y ajustar el salto en la tabla sin pisar la pastilina hay que contar los pasos o los pies justos, sin desviarse un milímetro. En mi caso eran cien pies y rara vez se desajustaba la zancada y la elevación a los cielos, si no era por la desconcentración o porque por la calle uno aparecían las mozas de los ochocientos metros bamboleando el pechamen. Entonces el fracaso estaba asegurado, como el de un hermano de la Ronalda cualquiera.

  • Salgo ahora del Juzgado, donde todo mal tiene un apaño, y con ese retraso les agradezco los comentarios. En realidad la parte buena es la que viene de la mano de Pepe Grela. Al leerlo fantaseaba con que ese nombre fuese seudónimo de Cela, algo imposible. Aclaro que es todo cierto, salvo alguna cosa, necesaria para no confundir el yo que vive, siempre peatonal, con el que escribe.
    Procuro, los ingleses hablan del “unintentional humour” y para mi tengo que eso pasa tambien con la literatura. Me habría gustado ser autor de algunos párrafos de EL AMOR. Y la loca de Arriquíbar, por lo que veo, era gallega, como Cabeza Grela. Quizá hay un gen pirado.
    Tareixa, los links llevan a una entrevista en la que hay más datos y más interesantes. Como anécdota añadida diré que una amiga obtuvo su primer trabajo haciendo de mecanógrafa al dictado de las cartas que componen el libro. Según su testimonio el autor, al menos en aquella época, era un individuo educado, respetuoso y cumplidor. De este detalle me enteré al leerlo, porque el libro acaba con los siguientes versos… (el nombre está cambiado)

    Me marcho queriéndote,
    me marcho amándote…
    pero te dejo con mi secretaria María Docampo.
    ¡Chao, amor mío!

  • Conviene aprender a distinguir entre lo simple, lo vulgar y lo estúpido, pues raramente coinciden las tres características en una persona. Quizás nuestro héroe de hoy sea uno de ellos.
    En los futbolistas, en general, se ven mucho estas características siendo la mas peligrosa de lejos la estupidez. Iniesta es simple, pero no es vulgar ni estúpido. Piqué es estúpido, pero no es simple ni vulgar. Mata no es ninguna de las tres cosas. Pepe las tres, para que nos vamos a engañar.

  • Le han dado a Richard Ford el premio ese asturiano de las Letras. Una vez mas Trapiello preterido, ni Princesa de Asturias, ni Cervantes ni Académico.
    ¿Hasta cuándo?

  • Procuro fijarme dice: Miércoles, 15/06/2016 a las 10:34

    MÁS DEL ASEDIO AMANTE-COMERCIANTE. La loca de Arriquíbar, una plaza bilbaína y su más famosa huéspeda, se dice que marcada por el desamor de un comerciante de ultramarinos. En este caso la literatura que ha quedado es una canción de Perales (& Mocedades).

    Una de las canciones más estomagantes de José Luis, todo hay que decirlo.

  • Bremaneur dice: Miércoles, 15/06/2016 a las 11:55

    Las cartas de amor son vergonzosas. Incluso las buenas.

    Me acabas de recordar que tengo que prender fuego a todas las cartas que conservo, que son cientos.

  • Perroantonio dice:
    Miércoles, 15/06/2016 a las 14:41 Editar
    Me acabas de recordar que tengo que prender fuego a todas las cartas que conservo, que son cientos.

    Yo a mis diarios. Fuego y destrucción.

  • Perroantonio dice:

    Miércoles, 15/06/2016 a las 14:41

    Yo vi la luz cuando nació el último hijo. Me dí cuenta de la de gilipolleces que podría llegar a leer cuando yo ya no pudiese explicarle que su madre padecía una enajenación mental transitoria e hice una pira con todo. No se salvaron ni fotos ni cartas ni poemas ni diarios ni leches. ¡Fuera desperdicios, como dijo ¿el Tato?!

  • Procuro fijarme dice:
    Miércoles, 15/06/2016 a las 15:01
    COBARDES

    Además se arriesgan Vds. a que cuando abran una casa museo dedicada a su memoria sólo tendrán para poner en las paredes la partida de nacimiento, las notas escolares y cartulinas con datos vitales erróneos.

  • Tipos de gilipolleces que se repiten hasta que la mula te tira por la cuneta:

    – Predestinación
    – Ver con los ojos del otro/Querer que el otro vea lo que tú ves
    – Compatibilidad platónica de las almas
    – Deseo irreprimible que te hace salir hacia cualquier sitio en cualquier momento, sean cuales sean tus compromisos, y que niegas haber experimentado jamás en el pasado
    – Pasado borrado, de hecho
    – Celos hasta de otras especies animales o vegetales
    – Ansiedad por separación
    – Aumento exponencial del narcisismo, disfrazado del amor al otro

    ¿De verdad que semejante listado de despropósitos merece conservarse? Hay que borrar no sólo las pruebas escritas de la insania, sino hasta el menor resquicio de recuerdo.

  • El verdadero gusanillo empezaba a moverse en el estómago cuando tras la apertura del buzón asomaba un aviso de Correos con un simpático remitente: Agencia Tributaria.

  • (Bueno, yo sólo conservo las de ellos. Las mías desconozco qué hicieron con ellas; no me interesa lo más mínimo, pero por todas ellas respondería y ninguna negaría.
    Creo que cartas de amor son, de hecho, lo único que escribo.)

  • Como dice BOTILLERO … el verdadero gusanillo comienza cuando ves el remitente…
    Aquí el ensañamiento es algo más cruel…”el sobre es de plástico negro”.
    Nada más abrir la boite de lettres…y ver el inconfundible e intransferible documento…no sólo haces “GLUP” por mucho que sepas de antemano más o menos cuanto te toca aportar a la egalitée et fraternitée…
    Las leyes tributarias cambian con tal velocidad que entre sobre y sobre (3 meses) tu situación puede pasar a ser, de mendicante sin exoneración del apoquine, donde antes casi estabas cómodo.
    Las cartas de amor en mi pueblo vasco natal, eran un lujo para la gente a la que las chicas les hicieran caso…caso que no era el mío.
    Nosotros hacíamos poesía con la almohada.
    Hasta bien entrado en años (bastantes) no tenías ninguna oportunidad de comunicación con hembra alguna.
    Y eso que nosotros éramos fronterizos y nos daba un halo de lujuria (falsa como una moneda de 3 euros).
    Luego ya en femenino lo único que te gustaban eran las motos…tan duras y crueles como las mujeres pero mucho más fáciles de comprender y manejar.

  • Mis cartas de amor-que nunca mandé, como aquello de Sabina, no hay peor nostalgia que añorar lo que nunca jamás sucedió-siempre venían devueltas: return to sender.

  • ACOJONAOS

    Qué fácil es provocar a la Iglesia, especialmente cuando responden dirigentes tan espesos como el obispo Cañizares. Enternece que ciertos católicos se ofendan por el cartel del beso entre la Morenita y la Jorobadita (Moreneta & Geperudeta), ídolos e iconos, como si al obispo se le hubiera olvidado que la condición de sacrificados es la que dio origen a la Iglesia.

    Qué fácil se lo pone al movimiento Adelante (Endevant) una Iglesia obsesionada con el sexo. Para estos tipos, que son una auténtica antigualla ideológica [independentistas contra el estado nacional y unionistas contra los gobiernos autonómicos; comunistas contra los derechos humanos; antifascistas —con sesenta años de retraso— contra los fantasmas y euroescépticos contra el único proyecto pacífico e integrador que ha alumbrado Europa en siglos] resulta muy fácil escandalizar a una Iglesia gagá y pacifista, por más que sea sangrante que su, ejem, mensaje de rebeldía coincida en el tiempo con el asesinato real de cincuenta homosexuales por un yihadista con problemas, ay, de género.

    Más difícil debe resultarles generar mensajes positivos que aúnen lo transgresor con lo reivindicativo. Con lo fácil que hubiera sido reivindicar la homosexualidad y el lesbianismo de manera gráfica y desafiante, con valentía y sin complejos, con un cartel en donde Montse Venturós le chupara el coño a Anna Gabriel o David Fernández le comiera el rabo a Antonio Baños. Venga, camaradas, que sois la vanguardia revolucionaria. Reivindicad el beso negro sin complejos. Adelante. Venceremos.

  • España no se inmutó cuando vio a PJ con el corsé o cuando ahora se ha hecho evidente que a los futbolistas les gustan las putas (y viceversa). Tampoco nadie se puso nervioso cuando nos enteramos que Bibí Andersen tenía pito y Almodóvar novio. Ni siquiera que un ministro también tuviera novio o la alcaldesa de Córdoba novia.
    Somos el país mas tolerante del planeta en este asunto. No hay nada que provocar salvo a cuatro curas preconciliares. En las empresas, en los hospitales, en la universidad, se folla sin parar unos y unas con unos y con otras. A mí esta semana me han propuesto un trío y he tenido que rechazar porque ando desfondado. Aquí todo el mundo hace la vista gorda.
    España o la alegría de vivir.

  • Para esos menesteres guarrones, y en la línea progre, me pone la Mónica Oltra, que si voy un poco tomado me recuerda, con distancias, of course, a una de mis Milf favoritas, Lisa Ann.

  • [0] (Me gusta tanto hacer prácticas de verano en este fanzine… Como más se aprende es leyendo a los maestros y aquí hay varios y varias que ¡madre mía!. Jode, eso sí, que los que mejor lo hacen y tienen cosas más interesantes para contar no sean ni periodistas ni escribidores profesionales, sino abogados, matemáticos, profesores de filosofía, médicos, ingenieros… y ¡hasta filólogos! lo cual es ya el colmo. En una próxima reencarnación me pido ser piedra, que seguro que así me lo monto mejor que como piriodista (© Mercutio).)

  • Jrg, Mortimer Gaussage no tiene nada que ver con la matemática. Es el personaje de una novela de Cyril Connolly, “Ampara esos laureles”, que dejó incompleta y terminó un amigo. Mortimer, famoso escritor de numerosas novelas, va a ser nombrado caballero el día de su 52 cumpleaños. En su mansión en el campo, Tallyboy, da una cena para sus íntimos, es el ensayo general de la prevista para el día siguiente, a la cual se ve misteriosamente invitado un jovencísimo y prometedor escritor. En la cena anuncia por sorpresa que escribirá una nueva novela, de tema y trama pomposas como es él en persona, y esa misma noche aparece muerto. El escritor invitado irá descubriendo que el afamado Mortimer Gaussage no era el autor de sus textos sino que estaban escritos, como broma y engaño al público, por ese grupo de buenos amigos. Mortimer, como un avatar, sólo daba la cara. Que él, en realidad, estaba siendo evaluado por todos los presentes para decidir si habría de intervenir en la corrección de los próximos textos. Alguien del grupo, o todos de consuno, decide que no se puede permitir que Mortimer, por el orgullo de crear algo él mismo, mancille su nombre de escritor que tanto trabajo ha costado establecer y consecuentemente lo mata. A todos los Mortimer Gaussage les gusta dar la cara y son pomposos, enfáticos y vanidosos, y detrás siempre hay un tímido que se esconde y, como un juego, lo usa para experimentar.

  • Juli0, ya van dos que pides reencarnarte en piedra. Mira lo que dice Szymborska:

    Frente a las nubes
    hasta una piedra parece un hermano
    en el que se puede confiar
    y las nubes, nada, primas lejanas y frívolas.

    Te va a castigar Dios y te vas a ir a la transmigración a nube, verás.

  • Felicidades, Richard Ford: qué bueno eres, Richard Ford. Sale en uno de los poemas de Carver de ir a pescar, pero no puedo ponerme a buscar.
    Muy chula la historia de MGauss, MGauss.

  • Proc, primero he escrito que no entendía lo de las nubes y las piedras pero según iba escribiendo lo iba entendiendo.
    Yo soy más de nubes, gustándome mucho las piedras, ¿a ti qué te tira más?

  • Dice uno en el bar que si gana Podemos hay que sacar el dinero de los bancos, o que hay que sacar el dinero de los bancos por si gana Podemos, una de las dos cosas.
    A mi me parece que si sacáramos el dinero de los bancos sería más fácil que ganara Podemos, por los suicidios en masa que ocurrirían al comprobar que iban todos a la quiebra, pero qué sé yo de estas cosas.

  • Schultz, tirar, lo que se dice tirar, me tiran piedras.

    ES QUE ES MÁS FUERTE QUE YO

    Qué pregunta más difícil, Schultz. Encima que no soporto los dilemas y yo este no lo tenía.

  • Es lo que ha preguntado uno: ¿qué dinero?

    Lo de las nubes lo has traído tú, ahora apechuga, que a mi me ha hecho pensar. Es que tuve la reunión de antiguos alumnos y desde entonces no dejo de pensar.

  • Procuro fijarme dice:

    Miércoles, 15/06/2016 a las 20:23

    He intentado localizar la referencia, pero tengo los libros desperdigados y cuando encuentro el que busco me pongo como si me hubiera tocado el euromillón. Desde que leí “Vida de este chico” no puedo disociar la imagen de ese libro de “Alicia ya no vive aquí”. No sé qué clic hizo en mi cerebro. Me alegro mucho por Ford, es un gran escritor que además parece un gran tipo.

  • A Procuro.

    VIENTO

    A Richard Ford
    El agua en perfecta calma. Una maravilla perfecta.
    Bandadas de pájaros se mueven
    con inquietud. Hay misterio suficiente en ello, Dios lo sabe.
    Me preguntas si soy dueño del tiempo. Lo soy.
    Tiempo para ir hacia dentro. Los peces no pican,
    de todos modos. Nada que hacer por aquí.
    Entonces vemos a una milla de distancia que el viento
    avanza sobre el agua. Nos sentamos tranquilamente a
    verlo venir. No hay de qué preocuparse.
    Sólo es el viento. No demasiado fuerte. Aunque bastante fuerte.
    Dices, «¡Mira eso!».
    Y nos agarramos a la borda cuando pasa.
    Siento que me abanica la cara y las orejas. Siento que
    me eriza el cabello —más dulce, me parece,
    que los dedos de una mujer.
    Luego me vuelvo y veo
    que entra en el Estrecho,
    guiando a las olas por delante.
    Las olas baten contra
    el casco. Los pájaros se vuelven locos.
    La barca se mece de lado a lado.
    «Jesús», dices, «Nunca había visto algo así».
    «Richard», te contesto —
    «Nunca verás esto en Manhattan, amigo mío»

  • Pirata Jenny dice: Miércoles, 15/06/2016 a las 20:58
    Me alegro mucho por Ford, es un gran escritor que además parece un gran tipo.

    Y guapo. 😀
    Solo he leído El día de la Independencia y Acción de gracias, son magníficas.

  • Así es, Procuro. Del libro The Collected Poems, titulado aquí Todos Nosotros. Traducción, selección y prólogo: Jaime Priede.

    ÚLTIMO FRAGMENTO

    ¿Y conseguiste lo que
    querías en esta vida?
    Lo conseguí.
    ¿Y qué querías?
    Considerarme amado, sentirme
    amado sobre la tierra.

  • ¿Y conseguiste lo que
    querías en esta vida?
    Lo conseguí.
    ¿Y qué querías?
    Considerarme amado, sentirme
    amado sobre la tierra.

    O sea, que se llevó a una reticente al campiri a ver pajaricos y terminó echándola un quiqui bajo un árbol. Qué espabilao.

  • Debo de haber perdido oído o quizá me he quedado gilipollas después del golpe, pero estos poemas que traéis últimamente me suenan muy raro. Sólo parecen poesías porque las frases se cortan aparentando ser versos, ¿no? O quizá es que los traductores no tienen ni puta idea de que la poesía es un género que tiene que ver con la música. O eso o me estáis vacilando.

  • Llegamos justas a un concierto que había en una iglesia. ¿Cuándo empieza esto?, preguntó mi amiga a los diez minutos. Ya había empezado, ella creyó que estaban probando los instrumentos. Esto de la música tiene mucha variedad también, Perroantonio.

  • MEDICINE

    My medicine
    Has many contrasting flavours.
    Engrossed in, or perplexed by
    The differences between them,
    The patient forgets to suffer.

    L. Cohen

    Ahora ponle musicalidad a esto en español.

  • Un apunte rápido, Parker, ya he visitado el garage de los Gas Monkeys en Dallas. Está muy bien, le he comprado una camiseta y una gorra a mi hijo en la tienda de merchandising y me he tomado una cerveza a su salud (a la suya, Parker). Y ahora, haciendo tiempo en el aeropuerto de Dallas para volver a casa. Dos semanas de vacaciones y una de negociación, por muy bien que lo hayas hecho, hay que pelear la renovación todos los años. Tiene buena pinta, pero nunca se sabe, hasta que no está todo firmado, todo puede cambiar. Y el que me quieran contratar desde USA añade complicaciones al asunto. Ya les contaré.

    Y por cierto, me he tomado un café como Dios manda en un local de Lavazza, nada que ver con los de los Starbucks. ¡Sí se puede!

    Abrazos per tutti, esto de volver a casa es lo más.

  • (Mañana conduciré de noche unas 3 horas de 5. Me han dado el viernes libre pero me han puesto evaluación a las 19:15. Acabaremos sobre las 20. Cinco horas hasta casa….¡A la 01:00! ?
    Tengo q salir mañana porque el viernes a primera hora quiero estar en la policía para ver si me hacen el DNI electrónico. Lo necesito para conseguir el certificado de penales para presentarme a oposiciones.
    Ya tengo hecho uno para trabajar en Catalunya pero ESE NO VALE, TIENE QUE SER UNO PARA CADA COMUNUDAD AUTÓNOMA.
    TOCATE LOS COJONES.
    Lo mismo no llego a dormir a casa y duermo en el fondo l’Ebro. Pero què vidorra se pegan los maestros, oyes. Todo son facilidades.)

  • Zeppi y Gatti, hagáis buenos viajes.

    ***
    Para Perroantonio y Follandeiro, en desagravio (de parte de Mariano Brull)


    Filiflama alabe cundre
    ala olalúnea alífera
    alveola jitanjáfora
    liris salumba salífera.

    Olivia óleo olorife
    alalai cánfora sandra
    milingítara girófora
    zumbra ulalindre calandra.

  • Vale, como lo de la música no convence, doy un paso más. El presunto poema de Ford (buen coche) es una chorrada como un piano de cola. ¿Pero qué os pasa? ¿Cuela cualquier tontería porque la firma un tipo conocido? Un poco de porfavor.

  • La tontería de Cohen es eso, una tontería. Llega un momento en que, alcanzado el reconocimiento, lo que importa es la firma. Como esos bocetos de Picasso por los que se pagan millones.

  • Que es de Carver. Con la Princesa vas por meterte con Ford en vano. (Y ella va a llamar a sus padres y a los guardias reales, secretarios y camarlengos. Tiembla, Perroantonio).

  • Ese libro de Carver (Todos nosotros) es uno de mis favoritos, no de poesía sino EN-PLAN-LIBRO, reconozco que en buena parte por razones extraliterarias. El conjunto (que es memorial, trágico, banal, íntimo y prosaico) vale más que la suma de las partes.

  • Gracias Morgan por tus explicaciones.
    Te lo pregunté ya que GAUSS, puede ser el mejor matemático y científico que ha dado el siglo 19.
    Estoy leyendo por segunda vez “CARTAS A UNA PRINCESA DE ALEMANIA” de EULER, libro que recomiendo encarecidamente. Y por eso ando muy matemático.
    Otro libro muy recomendable si lo que te gusta es la física teórica, son las famosas 6 lecciones de Richard Feynman. Qué sencillo resulta comprender los fundamentos de la mecánica de las cosas (aunque esta sea cuántica) explicadas por un genio que quiere que se comprendan.
    Existe un caso parecido al que citas, con NICOLAS BOURBAKI.
    Resulta que no era un matemático, sino un grupo de franceses (matemáticos claro está) que se reunía bajo ese nombre en los años 30 del XX, para escribir el monumental “ELEMENTOS DE MATEMATICA” bajo el precepto de método axiomático.

  • Pobrecita Sagrario, igual que una araña que atrapa un bicho que no le apetece comerse, y le molesta que meta ruido en su telaraña.
    No nos tienen piedad a los hombres en los juzgados.

    Estuvo bien la visita al Molino el martes con Serlock Holmess. Tocaron una de Big Bill Broozy.
    Podrían haber tocado algún blues más cafre:
    “Parchman farm (es una carcel)
    I’ll be here for the rest of my life,
    All I did was kill my wife”.
    Pero fue una velada en la que el buen gusto predominó.

  • Mis padres iban al Molino a ver a La Maña. Cada vez que venían visitas del pueblo les llevaban allí a ver cómo Lita Claver ponía en apuros a los provincianos delante de sus mujeres.

  • Puedo darle la razón a Perroantonio, porque la tiene, y también negarsela.

    En la poesía, como en la novela, cada lector tiene una mirada y se encuentra ante el espejo de su encrucijada. Lo que a mí no me dice nada, al de al lado le emociona. Y al contrario. Pasa con casi todas las artes, solo hay que pensar en la pintura para reconocer este efecto.

    Cierto que los poemas de Carver muchas veces parecen microcuentos disfrazados. Reconocida es la fama que tenía su editor de darle forma a sus cuentos, podando ramas hasta dejarlos como los conocemos.

    También es cierto que cuando Carver escribe poemas no piensa en uno de Bilbao y sus emociones. Son poemas para norteamericanos que trabajan, riegan su jardín, se divorcian, trabajan, y se toman tres días para pescar y desconectar. Si les emociona irse tres días a Disney, cómo no les va a emocionar recorrer las aguas de Morse Creek, Carolina del Sur, esa enorme franja de pequeños canales costeros donde pescar o bajarse a comer en cualquiera de los cientos de pueblecitos con sabor sureño donde la calma es una ilusión que flota en el aire mientras la vida transcurre.

  • Bremaneur dice:

    Jueves, 16/06/2016 a las 09:55

    8 de 12. Tengo el respeto de Reverte.

    9/12
    Jodido Rambo, no pensé que tuviera frases tan largas.

  • TÉ Y PASTAS EN LA CUARTA GALERÍA

    Me gustaría ser una alondra
    y salir de aquí volando
    hacia el crepúsculo, dijo Severo
    contemplando el firmamento arrebolado
    que se extendía ante sus ojos.

    Termínate el té, las pastitas
    y cierra la puta bocaza,
    le respondió su compañero de celda,
    malhumorado.

    Eran las cinco de la tarde,
    más o menos.

    No tenía ganas de charla.

    (Antoñito G. Puértolas, Poemas para leer camino de la fosa)

  • TITIS EN LAS GRADAS
    Como me debo a mi público, estoy visionalizacionalizando todos los contenciosos de la Eurocopa con el fin de traer aquí mis comentarios, exponer mis suspicacias y plantear cuestiones que nos lleven a un fructífero diálogo del que podamos obtener réditos espirituales que sean los cimientos de una comunidad bien avenida en la confrontación, si se me permite la paradoja u oximetástaton. Dicho lo cual que os juro que he visto todos los choques, si bien algunos parcialmente puesto que en esa situación factual iba acompañado de unas titis, y las titis siempre quieren que las escuches cuando dicen algo, lo cual que están siempre diciendo algo, qué curioso. No obstante, con estos ojos entrenados como boinas verdes para obtener instantáneas de féminas con la velocidad de un obturador ultracinético, he podido capturar jugadas clave en partidos de alta sustancia balompédica. A lo que iba es que mi veredicto en estos momentos es que se trata de una gran Eurocopa con destellos de calidad, mucha emoción y harta alegría en las gradas, enturbiada eso sí por los cafres de siempre. Ayer disfrutacionalicé enormemente con el Rusia-Eslovaquia y el Francia (goooooooooooooooooooool de Grizzieeeeeeeeeee)-Albania y me llegó a las mientes una reflexión de importancia extrema, de esas que se convierten fulgurantemente en categoría sin haber alcanzado siquiera del grado de anécdota, y que tiene que ver con el proceso de realización televisiva de los eventos. Durante años hemos visto a cámaras salidorros que no hacían más que enfocar titis en las gradas, rubiacas ahí to macizorras, morenacas de quitar el hipo, pechugonas botantes, bailongas enseñando (taparos los ojos, niños) EL OMBLIGO, etc., y siendo educados nosotros los jóvenes de España en estabilizar la balanza ética sabiendo lo que es el BIEN y el MAL, protestábamos afeminizados por esos despistes camarográficos, no tanto porque quisiéramos observar a un zaguero suizo acercarse a la medular del área con el esférico cosido a la cal, como por solidaridad con las sufridas hembras víctimas del heteropatriaparcado secular. Y ayer, precisamente en el Rusia-Eslovaquia, viendo cómo el camarógrafo, a indicaciones del realizador, enfocaba grupos de amigos, niños entusiasmados e hinchas con bizarras vestimentas, un fulminante estímulo geocerebral me llevó a preguntarme a los interiores de lo más oscuro de mi alma: ¿Y LAS TITIS? ¿No había titis en las gradas? Sí, amigos. Eché de menos a las titis de curvas potenciadas visualmente gracias al ajuste de la elástica del combinado de su predilección natal, a las rubiacas, a las morenazas, a las royas y a las teñidas. Valquirias de mi vida, amazonas cabalgantes de ciruelos heteropatriapercales, ubi sunt? Y esta es mi reflexión por hoy, gracias por leerme, sois los mejores, seguid siendo como sois, no cambiéis nunca, hasta luego Lucas.

  • Heme aquí, recuperado
    de un episodio vírico
    que me ha dejado tundido
    y estragado.
    Un niño tóxico me lo contagió.
    No he tomado pociones dulces, ni amargas
    No pude embelesarme ni distraerme
    con los matices de los licores.

    Sufrí cuando en la taza del inodoro
    con todo por hacer por allí
    sentado y no tranquilamente.
    Sólo es el vientre. No demasiado fuerte. Aunque bastante
    fuerte.
    Sentí frio en la cara y las orejas. Sentí que
    se me erizó el cabello -más acre, me parece,
    que los dedos de una mujer.
    Luego me vuelvo y veo
    que entra en el Estrecho,
    guiando a las olas por delante.
    Las olas baten contra
    la porcelana. Los pájaros se vuelven locos.
    La casa se mece de lado a lado.
    «Ximeno», dices, «Nunca había visto algo así».
    «Querida», te contesto —
    «Preferiría que nunca lo hubieras visto»

  • Señoritas, señoritos, ayer recibimos una nueva donación. No quepo en mí de gozo. Les recuerdo que además son muy bienvenidas las donaciones escritas. Es decir, textos que amenicen nuestros días y que desprendan el buen humor que es marca de la casa.

  • Acabo de leer el enorme relato el de la entrada. Es enorme, como acabo decir. Uno no esperaba menos del autor, por otra parte.

    ***

    Ya que andamos con viajes, servidor también parte unos días a, entre otras actividades, comer moules et frites junto a la Grand Place. Et sur l’impériale, como cantara el poeta, uno pondrá le coeur dans les étoiles mientras imagina los tiempos en los que bruselas “bruseleaba”. A falta de vino de moselle, los susodichos se acompañarán con cerveza y lo que surja.

  • Gómez dice:

    Jueves, 16/06/2016 a las 12:00

    Ciudad de mis amores. [En la Grand Place, en una mesa de l’Ommegang, se escribió el Manifiesto Comunista. Ya sé que usted no tiene reverencia a Marx, pero también se come (o se comía, hace siete años que no voy) estupendamente].

  • Curiosamente, Carver guardaba su veta más lírica para la prosa antes que para la poesía. Mucha gente piensa como Perroantonio, y quizá estén lo cierto, que no son poemas propiamente dichos. Yo, que considero gran parte del cuerpo poético de Carver como notabilísimo (incluyendo esa última etapa donde de alguna manera se “fundió” con Chéjov), tiendo a inscribirlos en aquel territorio informe que en los libros de literatura de mi niñez se denominaba “prosa poética”. En cualquier caso, poco importa. Supongo para esto también vale aquella respuesta que diera, a su vecino Kurt Vonnegut, un pintor llamado Syd Salomon cuando el escritor le preguntó cómo se podía distinguir una buena obra de arte de una mala:

    “Mira un millón de obras y no podrás equivocarte”.

    ONDAS DE RADIO

    Ha dejado de llover y sale la luna.
    No sé nada de ondas
    de radio. Pero supongo que se transmiten mejor
    después de haber llovido, con el aire húmedo.
    En cualquier caso, ahora puedo coger Ottawa, si quiero, o Toronto.

    Últimamente, por la noche, me sorprendo a mí mismo
    interesado en la política canadiense
    y en sus problemas internos. Es verdad. Antes solía buscar
    sus emisoras de música. Me sentaba aquí en el sillón
    y escuchaba, sin hacer nada ni pensar en nada.
    No tengo tele y ya no leo
    los periódicos. De noche pongo la radio.

    Cuando llegué a este lugar estaba intentando alejarme
    de todo. Especialmente de la literatura,
    de cómo te atrapa y sus consecuencias.
    Un deseo en el alma de no pensar.
    De quedarme quieto. Y a la vez
    un deseo de ser estricto, sí, y riguroso.
    Pero el alma también puede ser una afable hija de puta,
    no siempre es de fiar. Y no lo tuve en cuenta.
    Le hice caso cuando me dijo: Mejor cantar a lo que se ha ido
    y no volverá que a lo que sigue ahí
    con nosotros y seguirá ahí mañana. O no.
    Y si no, da igual.
    Tampoco importa mucho, dijo, si un hombre no le canta a nada.

    Ésa es la voz que escuché.
    ¿Es posible que alguien piense así?
    ¿Da todo igual, realmente?
    ¡Qué absurdo!
    Pero pensaba estas estupideces de noche
    cuando me sentaba en el sillón y escuchaba la radio.

    Entonces, Machado, ¡tu poesía!
    Era un poco como el hombre maduro que se enamora
    de nuevo. Una cosa digna de atención;
    desconcertante, también.
    Se me ocurren tonterías como colgar tu retrato de la pared.
    Y llevarme tu libro a la cama conmigo,
    dormirme con él a mano. Una noche
    pasó un trén por mis sueños y me despertó.
    Lo primero que pensé, con el corazón acelerado
    allí en el dormitorio a oscuras, fue esto:
    No pasa nada, Machado está aquí.
    Y me volví a dormir.

    Hoy me llevé tu libro cuando fui a dar
    un paseo. “Presta atención”, dijiste,
    cuando alguien se preguntó qué hacer con su vida.
    Así que miré alrededor y tomé nota de todo.
    Luego me senté con el libro al sol, en mi sitio
    junto al río, desde donde puedo ver las montañas.
    Cerré los ojos y me puse a escuchar el sonido
    del agua. Luego los abrí y empecé a leer
    “Abel Martín”.

    Esta mañana pensé mucho en ti, Machado.
    espero, incluso a pesar de lo que sé de la muerte,
    que hayas recibido el mesaje que te envié.
    Pero da igual si no es así. Que duermas bien. Descansa.
    Antes o después espero que nos encontremos.
    Entonces podré decirte estas cosas personalmente.

    (Raymond Carver, Traducción Jaime Priede)

  • LOVE IRELAND
    En la pasada Urocopa nuestra escuadra patria venció al combinado Guiness por cuatro tantos a cero, lo que no fue óbice para que su hinchada diera un recital de bonhomía cantando a pleno pulmón durante todo el match. Fue emocionante y encervecedor. Hoy he visionado un vídeo en el que la hinchada gaélica y la sueca reciben los autuguses de sus respectivos combinados, una a un lado y otra a otro, y tras el paso de los vehículos se han unido bailando, saltando y gritando. El otro día, unos hinchas hinchados de Guiness mantenían una pancarta que rezaba: «estamos aquí no por el balompié sino por las suecas». Residí en la isla ocho meses. Irlanda, cómo te echo de menos (y a las irlandesas más).

  • Kenzo dice: Jueves, 16/06/2016 a las 09:52
    Puedo darle la razón a Perroantonio, porque la tiene, y también negarsela.
    En la poesía, como en la novela, cada lector tiene una mirada y se encuentra ante el espejo de su encrucijada. Lo que a mí no me dice nada, al de al lado le emociona. Y al contrario. Pasa con casi todas las artes, solo hay que pensar en la pintura para reconocer este efecto.

    Una de las cosas de las que he discutido con cierta frecuencia ha sido, precisamente, de esto. Recuerdo la más irritante. Realizaba el curso de adaptación pedagógica (CAP) y el profesor que debía enseñarnos a enseñar literatura (y que más adelante sería diputado de Cultura en Vizcaya) nos puso como comentario de textos El viaje definitivo de Juan Ramón Jiménez. Fizimos el comentario y el pájaro comenzó a enseñarnos a enseñar: «Lo primero que hay que transmitir a los alumnos es que la poesía tiene una magia que no se puede atrapar ni desvelar en un comentario de textos». Como siempre he sido un bocazas, me tuve que hacer el gracioso: «Entonces, ¿se ha acabado la clase y nos vamos a casa?».

    Naturalmente a ningún profesor de física se le habría ocurrido decir de que el misterio de las partículas subatómicas es inaprensible, pero cualquier artista o similar defenderá con uñas y dientes la «mirada personal» del autor o la «emoción intransferible» del lector porque son estas las que justifican la validez de cualquier obra artística. Esto significa, lisa y llanamente, la abolición de cualquier canon artístico y literario, que quedan reemplazados por la emoción. O sea, las ideas con las que viene dando la brasa el movimiento romántico desde el siglo XVIII y que son el marco conceptual dominante en las artes.

    Reducido el arte a la emoción, evidentemente no hay nada que decir. Si a mí el poema de Carver me parece una chufa y al resto de los lectores les emociona o conmueve, ¿qué se puede decir?, ¿que para gustos los colores? Si a un lector le dejan indiferente los versos de Guillermo de Aquitania pero vibra con esa traducción de Carver, ¿qué le aconsejamos?, ¿que elija su propio camino?, ¿que persiga sus sueños?, ¿que si se lo propone también puede ser poeta y escribir así (como Carver, no como Guillermo)?

    Bien, si acepto el terreno de juego y las reglas poco tengo que decir. Como a mí no me «emociona» el poema, supongo que será porque no he captado su «magia». El problema es entonces mío, no del poema. Supongo que puedo solucionarlo relajándome o asistiendo a algún taller de caricias o de espiritualidad.

    Lo que ocurre es que no acepto ni el terreno de juego ni las reglas y que tengo conocimientos extendidos e instrumentos técnicos para valorar literariamente un texto poético. Sé de métrica, de rimas, de rítmica, de prosodia, de retórica y de tópica; sé de palabras y de sonidos, de eufonías y de cocofonías; sé de estructuras y sé de formas; de imágenes y de sinestesias; sé de invocaciones y evocaciones, de juegos y referencias. Sé, en definitiva, leer, como otros saben apreciar los matices de la música. Y puedo por tanto decir que aunque os emocione ese poema de Carver, tenéis un pequeño problema de oído, compañeros.

    ___
    Lo cual que yo también me puedo «emocionar» con el «poema» si entro en el texto. Basta ver las imágenes para que se produzca la magia, en este caso un efecto cinematográfico, y luego el paisaje, la amistad y Manhattan. Todo evocaciones sensibles. O por decirlo con palabras del Profesor Aller «Asoma tímidamente […] alguna poesía libre que traduce, como es natural, estados anímicos que no son otra cosa que un cierto lirismo subyacente.”

  • Perroantonio dice:

    Jueves, 16/06/2016 a las 12:57

    Suscribo, de la A a la Z. Carver, como cuentista de esa generación americana, es el mejor. Por cierto, infinitamente mejor que Ford. Como poeta, mucha porquería. En realidad, yo no diría que Carver escribe poesía, salvo que entendamos que para escribir un poema basta con coger un pequeño texto en prosa y reescribirlo fragmentado en forma de columna. Por cierto que ese defecto no es sólo de Carver; es una epidemia. En descargo de Carver, los poemas en inglés no resultan tan prosaicos como sus traducciones y, a diferencia de muchos de los infectados de hoy, tienen detrás ideas poderosas.

  • Muchas gracias por el interesantísimo vídeo, Pi. Lástima que sea tan corto. Ayer mismo hablaba con alguien de todo esto, de una relación que desde mi ignorancia siempre me pareció un tanto distante, entre el músico y su ciudad, o incluso entre el músico y su propio país.

  • ISLAS AISLADAS

    A veces suena el aire con un fragor intenso
    como si el cielo se viniera encima
    y quisiera aplastarnos.
    Eso mismo he sentido al leer tu poema
    «Ondas de radio»,
    Carver,
    que me ha dejado absorto.

    No sé mucho de ondas pero quizás el aire
    sea más comburente cuando sopla el siroco
    y más bien humectante
    en esas noches frías en regiones isleñas
    rodeadas de agua,
    como por otra parte
    suele ser habitual cuando hablamos de islas.

    He apagado la radio
    para que no interrumpa
    el tráfico febril de mi voz interior
    el reggatón
    o el necio candidato que repite consignas.

    Qué más quisiera yo que poder alejarme
    de la vida diaria, del ruido, del fregado
    y aislarme en tu cabaña
    para escuchar la radio
    de Canadá
    y ver truchas
    asalmonadas, ánades y quizá un oso grizzlie
    mientras me rasco un huevo
    y escribo unos poemas sobre el paso del tiempo
    y las nieves de antaño
    y Machado
    municipio brasileño de Minas Gerais
    donde plantan café.

    Me duermo.

  • Perroantonio dice:

    Jueves, 16/06/2016 a las 13:27

    🙂

    Sí, pero insisto en la trampa de las versiones al español. Yo leo esto y tiro el libro por la ventana. Y no vale googlear antes de opinar:

    “Ella se vuelve y se mira un momento en el espejo,
    sin advertir que su amante ya no está;
    su cerebro formula un vago pensamiento:
    «Bueno, el asunto terminó ya, y me alegro que así sea».
    Cuando una mujer adorable comete tales locuras
    y luego vuelve a pasearse sola por su cuarto,
    se alisa el pelo con mano automática
    y pone un disco en el gramófono”.

  • Sobre gustos hay mucho escrito, hasta Hegel le dedicó una Estética. Hay por tanto un canon y sobra tanta sensibilidad enfermiza. Si no te gusta Wagner y disfrutas con el canto de un chotacabras, tienes un problema.

  • Pirata Jenny dice: Jueves, 16/06/2016 a las 13:38

    Sí, pero insisto en la trampa de las versiones al español.

    Es que ese es el problema. Problema grave porque ha creado lectores de poesía y poetas que escriben así, como si se hubieran traducido a sí mismos, eliminando la mayoría de los recursos del lenguaje poético para sonar mal.

  • marquesdecubaslibres dice: Jueves, 16/06/2016 a las 13:38

    Si no te gusta Wagner y disfrutas con el canto de un chotacabras, tienes un problema.

    A mí Wagner me gusta, pero sólo como amigo.

    El canto del chotacabras interpretado por una gorda en el Real tiene que ser lo más. Del chotacabras cuellirojo. El chotacabras europeo es más wagneriano.

  • Pero esto de las traducciones es así y no tiene remedio. Hace pocos días, leía el mismo texto de Murakami en dos voces distintas traducido al español y es que era tremenda la diferencia en el modo de narrar. Cierto que de Murakami se da algo aún más complejo: traducir del japonés al inglés o alemán y de ahí al español. Y además la sensibilidad lírica del traductor.
    Ni te cuento con Conrad y su “Corazón de las tinieblas”. Ahí, en su capítulo 1 puedes leer, según qué versión: “La Nellie, una pequeña yola de crucero, , se inclinó hacia su ancla, sin el menor aleteo de las velas, y quedó inmóvil“, “La Nellie, un bergantín de considerable tonelaje, se inclinó hacia el ancla sin una sola vibración de las velas y permaneció inmóvil“, “La Nellie, una balandra de crucero, se mecía sobre el ancla sin una ondulación en sus velas, y descansaba“. “El Nellie era un bergantín de considerable tonelaje, se escoró hacia el ancla…“. Ya ves.

    Con Moby Dick pasa lo mismo. Incluso hay versiones tan distintas que parece libros diferentes.

    Entonces, ¿qué podemos esperar con una traducción de un poema?

    Ya lo dijo W.A.:”Cada vez que escucho a Wagner me entran ganas de invadir Polonia…

  • «Ximeno», dices, «Nunca había visto algo así».
    «Querida», te contesto —
    «Preferiría que nunca lo hubieras visto»

    10/10

  • Qué disgusto. Acabo de consultar la edición ilustrada de El corazón de las tinieblas y comienza “El Nellie, un bergantín de considerable tonelaje…”. No la Nellie, ni siquiera Nellie, sino el Nellie.

  • Si nos pusiéramos a observar con paciencia y sentido crítico a jugadores de mus, creo que terminaríamos aprendiendo las reglas de jugar al mus.
    Pero no conoceríamos las sutilezas de la mentira.
    Con lo cual no podríamos jugar nosotros.
    Y si no podemos jugar, no encontramos las belleza del juego en toda su amplitud.
    Saber de literatura es una cuestión de cantidad y calidad de lo leido. Como de vinos, de motos o de toros o de cualquier otra cosa.
    Si has visto al GRAN PASSO, si has saboreado un Pouligny Montrachet, si viste una buena corrida de toros … tienes unos grandes parámetros para medir el resto, pero no te hace sabio.
    También deberás beber el vinito de un granjero, ver las carreras del barrio y leer fancines.
    Luego lo de las emociones será si eres emotivo.
    Y si sabes algo de emoción.
    Si te conmueves con una gota de agua que resbala por el cristal y sus múltiples facetas de color cuando un rayo de luz incide en ella …
    …sino no verás nada y la pintura podrá darte impacto o parecerte una buena inversión…pero nada habrás comprendido.
    La palabra es un arma muy jodida.
    Puede quedar muy bonita sin decir nada.
    Puede decir algo muy técnico y verdadero, siendo absolutamente insufrible.
    Puede dar sentimientos preciosos salidos de la mano de un monstruo.
    Puede insuflar ánimo, ganas de despellejar al moro, de follarte a la novia de tu mejor amigo…
    Incluso puede hacerte pensar…algo peligroso para las personas.
    Pero por mucho que leas novelas del Oeste, o el mortadelo y filemón, o corras en tu vespa, o te emborraches todos los jueves con botellón…Nada sabrás.
    CALIDAD y CANTIDAD de calidad.

  • Kenzo dice: Jueves, 16/06/2016 a las 14:58

    Lo de “yola de crucero”=”bergantín de considerable tonelaje” me ha dejado noqueado (knockout).

    Digamos que advierto un problema ideológico fuerte, posiblemente fruto de una enseñanza inadecuada. Hay dos teorías básicas sobre el papel del traductor:
    a) ser fiel al autor (texto original)
    b) ayudar al lector (interpretando el texto)

    El traductor que deduce que se dirige a lectores zánganos que no buscarán en el diccionario qué es una yola (y por tanto subestima a sus lectores y los trata como imbéciles explicándoles el texto) es un traidor.

    Pero que haya traductores que sean unos traidores no debe alejarnos del problema de fondo, querido, que hay lectores zánganos que no diferencian una traducción buena de una mala, ni siquiera por el sonido o la rareza de lo leído. Las “french frites” convertidas en “frituras francesas”, sin ir más lejos.

  • Perroantonio, lo curioso es que El Nellie es el modo más correcto, refiriéndose a un bergantín. En el mundo marítimo, y hasta en Vigo, a los buques de carga, genéricamente llamados buques o m/v ,”motor vessel“, se les denomina en masculino. Así, en la naviera que yo trabajé teniamos el Somió, el Pilar del Mar y el Lola del Mar, muy en la tradición de añadir mar o sea a los nombres de los buques. Bueno, también tuvimos el St. Alban, con bandera panameña.

    Pero también es curioso que se use bergantín en vez de goleta, más apropiado para el tipo de barco que se describe: “The NELLIE, a cruising yawl, swung to her anchor without a flutter of the sails, and was at rest. The flood had made, the wind was nearly calm, and being bound …

    Lo de llamarle yola ya es de mérito.

  • Yo traduciría como «barco». Hay tres tipos de barcos: la canoa, el petrolero y el barco. Así que no hay lugar a dudas.

  • Y dado que hay tres tipos de pájaros marinos -la gaviota, el pelíncano y el pájaro marino-, el poema L’Albatros de Bearddelaire lo traduciría como «El pájaro marino».

  • Pues debo de estar muy espeso, pero sigo sin ver como un «cruising yawl» que es este tipo de barco (habréis visto miles en los puertos) debe convertirse en una goleta o en un bergantín de «considerable» tonelaje. Me da que los traductores, a falta de una embarcación típica que se asemejara en número de mástiles y tipo de vela al original han preferido «trasladar» el significado a algo parecido. Algo parecido sería la obsoleta «galera», pero claro, galera suena a remo, así que bergantín. ¿No se puede decir yola? ¿Y por qué?

  • Juanfran Satur dice: Jueves, 16/06/2016 a las 16:30

    Y dado que hay tres tipos de pájaros marinos -la gaviota, el pelíncano y el pájaro marino-, el poema L’Albatros de Bearddelaire lo traduciría como «El pájaro marino».

    Ahí le has dao. El pájaro marino que se posa en el barco.

  • “Yawl” es un término mucho más común en inglés que “yola”. Lo más probable es que exista un término más utilizado en español para designar eso tan preciso (una embarcación de dos palos que puede funcionar a vela pero también con remos, por lo que la distancia entre los palos debe ser suficiente y además el timón no puede, etc.). La prueba de que algo no funciona en la equivalencia yawl-yola es que los diccionarios españoles son muy parcos en su definición de “yola”, mientras que la entrada en wikipedia de “yawl” marea. Un segundo indicio que a mí me mosquearía si tuviera que traducir El corazón de las tinieblas (gracias, Señor, por no ahogar): tecleen “yawl”+”river” y “yola”+”río” y miren los resultados de las imágenes.

    Conclusión: habría que ver exactamente en qué consiste un yawl y preguntarle a alguien que supiera de barcos o de historia de la navegación (pero no necesariamente de literatura) cómo se llama/ba el cacharro en español. Me da la sensación de que el traductor que optó por “yola” no recorrió todo el proceso, sino que se conformó con la vaga definición del diccionario y la afinidad fonética.

  • Las traducciones es lo que tienen, uno nunca sabe si está leyendo al autor o al traductor. Haced la prueba con novelas traducidas por Javier Calvo, parecen todas del mismo.
    Ahora, lo que ha puesto Kenzo es para flipar.

  • También os digo que servidor, yendo justo de inglés marítimo y poco más de barcos, si ve escrito yawl y le dicen que es un barco traduce yola sin dudarlo.

  • En una de las traducciones se habla de balandra. Creo que balandro no está mal, teniendo en cuenta el uso actual. Aunque sigo alucinando con lo del “considerable tonelaje”.

  • El otro día comencé un libro, no sé si de Conrad, que era un galimatías. Describía una operación a bordo de un barco y venía a ser algo así: «El segundo de sobrestante atarajó las farcias sobre el palo de baguía para liberar la nave del noray del puerto, mientras los marinos cantaban al desfajar las gucinas de los sobrepontes etc., etc.» Evidentemente, no anduve mirando el diccionario para cada palabra que no entendía. Mi cerebro entendió que los marinos estaban enredados con sus cosas con la finalidad de echarse a la mar, y la imagen de gente en cubierta atareados con movimientos isócronos me bastaba para entrar en ambiente. Si el traductor hubiese convertido el párrafo en un potito para que lo tragara mejor, habría perdido la magia.

  • Y ahora leo en Ciro Bayo: «Los remos son canaletes».

    Canalete
    1. m. Remo de pala muy ancha, generalmente postiza y ovalada, con el cual se boga sin escálamo ni chumacera, y sirve al mismo tiempo para gobernar las canoas.
    2. m. Mar. Devanadera para hacer meollar.

    C’est l’amour. No entiendes nada, pero mola.

    Hay que ir canalete por la vida, sin escálamo ni chumacera, como una devanadera hecha para meollar.

  • Estamos como chotas. No me extraña que quien observe desde fuera no quiera intervenir hasta que nos vea amarrados (de amarrar: 2. tr. Sujetar el buque en el puerto o en cualquier fondeadero, por medio de anclas y cadenas o cables (lo de fondeadero bien; lo de de anclas y cadenas me parece un poco genérico, como si hubieran tirado por la calle de en medio)) con una camisa de fuerza.

  • He cogido la edición del Alianza y es ahí donde se habla de La Nelly y la yola. Es la traducción que prefiero, fiel al original. Si la yola es un barco inglés y están en el Tamésis, ¿cuál es el problema? ¿O tenemos que llamar también bergantín a un junco?

  • Esto también es un «cruising yawl». El genuino de cabotaje.

    http://www.bookdrum.com/books/heart-of-darkness/284/bookmark/166009.html

    Para ser más técnicos, una goleta tiene las velas de cuchillo, independientemente de cuantos palos tenga, y el bergantín cuadradas. Por ejemplo, el Sebastián Elcano es un bergantín-goleta, porque lleva ambos tipos de velas.

    A propósito de Elcano, cuenta Pigafetta, cronista del viaje alrededor del mundo con Magallanes, del que regresa con Elcano, a bordo de la “Victoria”: «así tuvimos que navegar durante sesenta días de lluvia, con los mástiles desnudos a merced del viento». Y lo más enervante de todo era, junto con el calor tórrido, la fuerte tensión eléctrica. Con frecuencia lucían en lo alto de los mástiles los «fuegos de San Telmo». Muchos marinos conocían ya el fenómeno, que para el cronista italiano debió ser un espectáculo casi sobrenatural. Recuerda con espanto «una antorcha encendida en lo alto del mástil» de la Concepción, que duró horas y horas. Y exagera la intensidad de su luz blanco-azulada, ante la cual «quedamos como ciegos» (JL Comellas, La primera vuelta al mundo)

  • Kenzo dice:

    Jueves, 16/06/2016 a las 17:58

    El fuego de San Telmo fue el principio del fin del AF447. Pero no abramos más el campo de las elucubraciones. Si la yola es un velero con remos propiamente inglés que navega por el Támesis y donde se sirve el té a las cinco de la tarde, se acabó. Yola. Y la Nellie, como la Hispaniola, porque el sustantivo es femenino.

  • Procuro fijarme dice:
    Miércoles, 15/06/2016 a las 23:37
    Zeppi y Gatti, hagáis buenos viajes.

    Gracias Proc, fermosura. Buenos viajes para vos también. ¿Y a donde viaja vuesa merced?

  • Pues sñas y sños … se está quedando una tarde guapa de cojones en mi lluvioso pueblo.
    No sé si Satur me puede informar de algún enfrentamiento con el balón, para que acompañe una gran cerveza rubia de 3/4 … (el fútbol me gusta tanto como el aceite de ricino, pero es que no ponen carreras de motos, ni dibujos animados en el bar este de aquí, y los parroquianos, hijos de la revolución no son muy dados a charlar con artistas foráneos.)

  • MINUTOOOOOOOOOOO Y RESULTADOOOOOOOOOOOOOO

    Ucrania domina la posesión del esférico, pero ambas escuadras luchan por desestabilizar la inmovilidad guaristmática del electrónico. Partido limpio aunque pugnaz como todos los del campeonato.

  • Me da la impresión (desde mi desconocimiento total) que estoy viendo otra cosa que ese partido que dice y comenta…

  • No estoy de acuerdo, Pirata. El articulo masculino o femenino en el nombre de un buque, nao, goleta, bergantín o lancha, va asociado al genero del tipo de nave que se trate.
    Así, si es un bergantín debería usarse el masculino y si fuera una goleta el femenino.
    Ya hablé de los buques mercantes, en los que se les da el articulo masculino aunque el nombre sea femenino, pero tambien sucede con El Esmeralda, buque escuela chileno o en los cruceros, por ejemplo el Queen Mary.

    La yola no tiene remos, ni la goleta, ni el bergantín.
    Lo de yawl, me imagino que tiene que ver con el modo de navegar pegado a costa (cabotaje) con calado de marea.

  • Gracias, Gómez, me ha levantado el ánimo en un día atravesado.

    Por pisar todos los charcos.

    De la poesía que se puede leer en esta entrada, en orden decreciente, pongo la de Perro seguida muy de cerca por los versos de Pepe Mallo; ya luego a mucha distancia todo lo otro.

    Una yola (yawl) es un velero de dos mástiles que lleva el segundo muy atrás en la popa. Si el segundo palo va en popa pero algo más adelantado es un queche (ketch), siempre que sea de menos altura; si es de más es un schooner. Si el segundo palo va muy en la proa es un cat ketch.

    Pirata Jenny dice:
    Jueves, 16/06/2016 a las 17:56
    Estamos como chotas.

    Agrí.

  • Hoy he desviado mi camino para pasar por delante de la oficina de farmacia de Sagrario. Generalmente camino con paso flexible y vivaz, para hacer ver que sé a donde voy y porque he visto en las películas que así lo hacen los habitantes de las grandes ciudades pero, al acercarme al escaparate del establecimiento en cuestión reduje el paso a fin de echar una larga mirada diría que de reojo o soslayo. También podría decir que la mirada fue de reojo u soslayo, que me entra la duda eufónica. El caso es que no la vi pero, a pesar de ello, me sentí un entrometido. Como el calvo de La vida de los otros, el que se parece a Butanito, con sus cascos. En el futuro evitaré esa acera.

  • Y mucho boquear para reírte de ella pero no te has atrevido a poner el lint al video por el qué dirán. No le llegáis ni a la suela de la chancla.

  • Los realizadores televisivos leen el magasín, porque hoy no han parado de enfocar titis. Eso sí, de barbilla para arriba y sólo ucranias. No se han enterado de que las mujeres más atractivas del planeta son las irlandesas morenas de pálida tez. Ese remedo humano de la Guiness.

  • Gómez dice:

    Jueves, 16/06/2016 a las 13:32

    Tomo buena nota.

    Sobre Brel, qué decirle. No le vi nunca en directo, murió al poco de llegar yo a Bruselas, y sólo recuerdo un gran luto (luto de verdad, de finales de los 70, no esta cosa de las banderitas cruzadas sobre el selfie y los je suis que nos salen gratis (je suis que empiezan a tener un efecto perverso: si tú ne suis pas, qu’est-ce que tú eres) el país de verdad consternado)) ((Claude François se acababa de morir electrocutado al cambiar una bombilla en el baño. Bélgica parecía un país peligroso))). Alguien que es capaz de cantar esta letra tan tremenda con semejante control del escenario, de la voz, del público, el dramatismo perfecto, en fin, Brel, la bestia: https://www.youtube.com/watch?v=JxqNP2O4N1w

  • (A mi lo de los barcos me ha parecido un peñazo (y servidora tiene el PER, que conste; pero solo me lo saqué para poder entender mejor “La carta esférica” de P.Reverte, que si me pongo, me pongo). Y cada vez que leo lo de yola me parece argot poligonero; y pienso en “paja” (de masturbación) u “hostia” (de hostia propiamente dicha).
    Wagner también me parece un peñazo, pero a mala uva. O sea, que tú notas que la música la componía pa joder.)
    —————
    (Que no me voy hoy. Que me ha convencido mi familia para que salga mañana temprano. Pues eso.
    Procu, buen viaje. Envía postal literaria narrando, sisplau)

  • Mierda de elecciones y de referendos. Los sucesos de hoy en mi amada y dulce Inglaterra ponen el foco en lo imposible que resulta una decisión racional, basada en lo más conveniente para el bien propio y común, y decantada tras un proceso de reflexión serena.
    And yet, si alguna nación es capaz de apretar los dientes es aquella.

  • Ni pa ti ni pa mí. ¿Lo dejamos en «barquito»?

    Brel es una bestia. Belga. Simenon, otro. Bestia y belga. Lo mejor de Francia.

  • Horriblemente hermoso el espectáculo que contemplo ahora mismo desde La Barraca del Barranco: cuatro montañas alineadas ardiendo violentamente.

    Con el telescopio veo los tornados de fuego en el interior de la escena.