Lo único que necesitas

DONBENITO
Por Gómez.
POLOS DE LIMÓN

No sólo hablaba dormida, sino que, en los primeros estados del sueño, era capaz de mantener una conversación coherente y fluida durante un buen rato, esto es, de narrar lo que estaba “viviendo” a medida que lo soñaba.

—¿Dónde estás? –preguntaba yo.
—En la playa.
—¿Y qué haces?
—Me como un polo.
—¿De qué?
—De limón.
—¿No te bañas?
—El agua está muy fría.

Era increíble. Además, hasta podías influir en el curso de su sueño:
—Pues si te constipas tendrán que ponerte una inyección –le decía yo, para animar el cotarro, sabedor de su fobia a las agujas.

Lo que provocaba una nueva deriva del sueño: ahora, se supone, de la playa había pasado a un consultorio médico u hospital:
—¡Dejadme en paz, payasos –exclamó enfadada–, o si no… Alfredo os va a matar a todos!

Alfredo no iba a matar a nadie, claro. Alfredo disfrutaba como un enano con aquellas surrealistas conversaciones.

DOMINGO

Sueños aparte, es la persona más dulce que he conocido jamás. Conviví con ella desde los veinte –diecisiete en su caso– hasta casi los treinta. Fue una década maravillosa en todos los sentidos. No hace mucho escribí, en otra parte, lo siguiente acerca de M. y nuestro primer apartamento:

Fíjense:

Mi memoria ha volado hasta el día en que nos mudamos a aquel lugar, y lo ha hecho con una precisión desconcertante. Era un domingo por la tarde y quedaban, como es lógico, decenas de cosas por hacer. Me he recordado colocando unas estanterías mientras mi chica fregaba el salón. Una luz arrebolada –y supongo que resulta curioso acordarse de una luz de hace tantos años, pero así ha sido– penetraba a través de la cortina, bañándonos con una calidez aterciopelada y, de alguna manera, enormemente dominical.

Felices por lo que se abría ante nosotros, teníamos la música puesta a todo volumen mientras trabajábamos. Y daba la impresión de que ella fregaba el suelo al compás de las notas que sonaban en el estéreo. Y eso mismo le dije:
—Parece que estés bailando.

Por toda respuesta, arrojó la fregona al suelo y se puso a bailar en el centro del salón, riendo a carcajadas mientras lo hacía (nunca tenía salidas así). Yo dejé también lo que estaba haciendo y también me eché a reír.

Mi chica llameaba. Elle rayonnait, por decirlo con Mallarmé… No sé si me entienden; pero de haberla visto aquella tarde, a buen seguro que se harían una idea.

Siempre he albergado la certeza de que la vida, tomada en su conjunto, carece en absoluto de sentido, y sólo cuando la sesgamos y tomamos de ella los hilos con los que está tejida cobra algún significado. Hablo de esos pequeños instantes, a caballo entre el anterior y el siguiente, en los que apenas reparamos mientras estamos viviéndolos. El problema suele ser aprehenderlos. Sobre todo los buenos momentos. Sobre todo cuando están sucediendo.

Pues bien: estos minutos que acabo de narrar conforman un momento de la mía, apenas un pequeño paréntesis desprovisto en absoluto de pirotecnia, triunfo o gloria: sólo un momento suavemente feliz de un día suavemente feliz. Sin embargo, mucho me temo que estos segmentos en apariencia triviales constituyen, al fin y a la postre, el Gran Regalo, probablemente el único tesoro verdadero que pueden dejarnos a su paso las horas, los minutos y los días.

38

Una mañana entré en casa y saqué de una sabaquera mi flamante revólver del calibre 38.
—¿Te lo han dado? –dijo, incrédula.
—Sí.
—¿Con papeles de verdad?
Le mostré la licencia de armas y la guía del revólver.
—Todo completamente legal –prometí.
—¿Y el psicotécnico?
—Lo pasé.
Se echó a reír.
—Están locos –sentenció, verdaderamente divertida–. ¡Qué bestias!
—Ya.
Sin parar de reírse se metió en la cocina. Desde el salón de tanto en tanto la escuchaba murmurar en voz alta: están locos… Y luego reírse otra vez. Ella sola.
Pasó así un buen rato.

LANGOSTINOS

La vieja Barceloneta preolímpica, a finales de los ochenta. Unos treinta y cinco grados a la sombra, como poco. Por alguna razón –supongo que tendría el coche en el taller, depósito municipal o cuneta—fuimos a pasar la mañana en una de aquellas playas urbanas –que poco tienen que ver, dicho sea de paso, con las de hoy—y, al acabar, decidimos ir a comer una paella en alguno de los bares de la zona. El sol caía a plomo aquel día, así que nos refugiamos en el primero que encontramos, y rápidamente, pedimos algo de beber. Cuando nos dimos cuenta de dónde habíamos aterrizado, ya era demasiado tarde como para dar media vuelta.

Era, sin lugar a dudas, el lugar más triste del mundo. Y me temo que me quedo corto. Faltaría a la verdad si intentara cualquier descripción física de aquel espacio después de los años transcurridos, pero sí recuerdo con inquietante nitidez unos azulejos de la pared torpemente decorados con motivos, por así decirlo, marinos:

Gambas, langostinos, mejillones, bogavantes y otras criaturas marinas imposibles de reconocer… Un auténtico horror que parecía dibujado por un párvulo con severas alteraciones sensoriales.

Lo dicho: el lugar más triste del mundo a la hora más triste del mundo. Y todo ese sol despiadado, allá afuera…

A nuestro lado estaban sentados una pareja de ancianos del barrio. Muy muy viejos. Más de setenta, seguro. Hablaban en voz lo suficientemente alta como para que, aun sin quererlo, no nos perdiéramos ni una palabra de su conversación. Por lo visto, estaban casados. Por lo visto también, él mantenía una aventura –no se me ocurre otra palabra mejor– con otra. La mujer, llorando, le estaba pidiendo que la dejara.

Ambos, como dije, no andaban muy lejos de los ochenta.

No recuerdo los términos exactos del diálogo, pero sí el final de la conversación:

Tendrás que joderte.
Eso le dijo aquel puto carcamal en aquel bar de mierda. Textualmente.
Tendrás que joderte.

Cuando se fueron, M., tan alucinada como yo, me preguntó:
—¿Lo has oído?
—Sí, sí –le dije.
—Es… es…
No le salía ninguna palabra adecuada para describirlo. Ni a mí.

Nunca volvimos a mencionar aquello. Pero ahí quedó, por lo menos en mi caso. Intenté escribir el episodio, sin conseguirlo, unas cien veces a lo largo de los siguientes diez años, cuando M. ya no estaba a mi lado. Me parecìa muy importante hacerlo. Pero era incapaz de trasladar al papel el ambiente, la situación y, sobre todo, el efecto que aquella conversación causó en mí. Y sigo igual. Sólo puedo decir que en aquel preciso momento supe, sin asomo de duda pero sin tener ni idea del porqué, que lo nuestro, nuestra bella historia de amor, se acababa de ir al traste.

Así fue.

EL SEÑOR BENITO Y YO

Dos capullos, al parecer desconocedores de que la casa de un hombre es su castillo, se presentaron en mi portería para hacer, por así decirlo, algún tipo de reclamación contra mi persona. Me temo que los motivos de la queja han quedado sepultados por el paso del tiempo.

—Ahora bajo –dije por el telefonillo.

Cogí mi bate de béisbol –“el señor Benito” para los amigos– y fui a ver qué se les ofrecía a los dos pájaros.

M. estaba leyendo una revista de moda en el sofá del salón, y me vio pasar.

—Ahora vuelvo –dije.
—¿Vas a jugar un partido?
—No. A comprar tabaco.
—¿Con el bate?
—Ahora mismo vuelvo.

Al verme salir del ascensor acompañado por el señor Benito, los sujetos recordaron en ese preciso instante que tenían algo muy importante que hacer en otra parte, posiblemente en la otra punta de la ciudad. Sea como fuere, cuando llegué al portal estaban ya al final de la calle, corriendo como posesos.

Jamás volví a tener noticias de ellos.

Volví a casa. M. no se había movido ni un milímetro de donde la había dejado.

—¿Has comprado tabaco? –preguntó sin levantar los ojos de la revista.
—Estaba cerrado.
—¿Todo va bien?
—Todo bien. Sí.

Continuó a lo suyo como si nada. Hojeando la revista, bella, fría como el acero. Y todo iba bien. Todo iba muy bien…

Todavía.

106 comentarios en “Lo único que necesitas

  1. Fuera donde fuera, aquel día andaba
    por su propio pasado. Dando puntapiés a jirones
    de recuerdos. Mirando las ventanas
    que no hace mucho le habían pertenecido.
    Trabajo, miseria y pocos cambios.
    En aquella época vivían para sus deseos,
    decididos a ser invencibles.
    Nada les detendría. Al menos
    durante muchísimo tiempo.
    En la habitación del motel
    aquella noche, de madrugada,
    abrió una cortina. Vio nubes
    cubriendo la luna. Se apoyó
    en el cristal. Le traspasó un aire frío
    que puso la mano sobre su corazón.
    Te amé, pensó.
    Te he amado mucho.
    Hasta que se me acabó el amor.

    Carver

  2. Qué maravilla. Hacía tiempo que ningún relato me rodeaba con esta calidez y afloraba sentimientos como los que ahora mismo me están erizando el vello del cogote.

    Muchas gracias. De verdad.

  3. El amor…joder con el amor…
    Este puede ser el único relato con el que lo he disfrutado…
    Casi lo he tocado, lo he paladeado … esos pocos instantes en la vida en que sientes el amor.
    El amor corriente, el amor del grifo sin embotellar, el propio, el que te regalan, con el que vas a trabajar y dulcificas la existencia.
    Si.
    Un regalazo¡¡¡¡
    Tomate algo a mi salud…(igual es mejor que te lo tomes por otra cosa…)

  4. Hablando de poesías y -como ha visto Perroan- de yolas, aquí el libro de poemas de Jabois con una yola en el anagrama de la editorial.

  5. Me gustan las historias de Gómez. Las veo con el color forzado y el montaje agresivo de las pelis de Guy Ritchie. Realismo social con estética videoclipera contada por un Jep Gambardella al que preocupan la fealdad y la belleza y cómo ser masculino sin ser un túzaro violento. Será que me preocupan las mismas cosas.

  6. PRIMER REGALO DEL DÍA
    El 11/11/2016 se cumplirán tres años desde que decidimos transformar «Perdidos en el espacio», un blog de náufragos, en Çhøpsuëy Fanzinë Øn Thë Røcks, un experimento innecesario que nadie estaba esperando. Lo que empezó siendo un despropósito ha acabado convertido en un sindiós que algunos ven como «la misma puta mierda de siempre» (gracias por enviar vuestros comentarios al buzón, corazones), otros como «el mejor blog de cultura y primeros auxilios» y Satur, aún más audaz, como «un blog de balonmano y humanidades».

    Durante este tiempo hemos publicado textos e ilustraciones de casi una cincuentena de personas humanas que han tenido la gentileza de compartirlas porque sí, porque les apetecía jugar. Probablemente nunca hemos sabido darles efusivamente las gracias por entretenernos e ilustrarnos, quizá porque en el fondo somos unos tímidos incorregibles, así que muchísimas gracias en nombre de Çhøpsuëy Fanzinë Øn Thë Røcks y en el de nuestros lectores. Porque lo cierto es que hay cientos de visitantes que leen diariamente las entradas de Çhøpsuëy y los comentarios; la gran mayoría no participa, pero están ahí, esperemos que entretenidos con el espectáculo y las lecturas. Para todos ellos, y para quienes se asoman aquí desde las redes sociales, les recordamos que hace una semana colgamos un pequeño regalito que esperamos pueda ser el primero de una serie de PDF de Çhøpsuëy Fanzinë Øn Thë Røcks, las memorias irónicas de Gengis Kant, que ganan con cada nueva lectura. Dénse el regalo de dedicarle un par de horas porque saldrán de ellas mineralizados y supervitaminados. Y es que hay cosas que no se hacen por dinero. O al menos no siempre.

  7. Señor Gómez, con Polos de Limón me me puse muy tensa. Por un momento pensé que alguna vez compartimos lecho, ya que padezco la costumbre de hablar en sueños y contestar.

    Muy bueno, como siempre. Da gusto, mucho, leer esas cosas que usted escribe. Y sí, tiene un algo de Guy Richie, que dice Mortimer.

  8. SEGUNDO REGALO (PARA BILBAINOS)
    Hace unos días conocí a Kateryna Kaminska, ucraniana de Jersón, que se ha asentado en Bilbao para contribuir a nuestra felicidad. Kateryna, además de su sentido del humor, se ha traído una costumbre apenas conocida por aquí, los ramos de flores y frutas. Como lo siento os lo digo, corazones: aquí tenéis una idea novedosa para ganar puntos con un regalo original. Sirve para ramos de novia (impresionantes los de fresas), para el aniversario de la amama, para regalar al pánfilo del marido que se olvidó otra vez de la fecha en que os conocisteis (aconsejo el ramo tortilla de patatas) o para que superéis de una vez el triste ramo de claveles de invernadero. Dice Kateryna que «cuando las flores se marchitan siempre te puedes preparar una ensalada de frutas, o un zumo o una tortilla de vegetales». Luego no digáis que no os doy grandes ideas: Frut Art Ramo en Facebook, en Instagram.

  9. Yo soy uno de esos lectores. Y quiero dar las gracias a todos los que nos regalan sus entradas. Son todas increibles. Merecería la pena hacer un epub anual con todas.

    Muy bueno lo de Gómez de hoy, buena la de ayer, y la de anteayer, y la anterior.

    Y todos los comentarios, esos que nos unen en complicidad.

    —¿Todo va bien?
    —Todo bien. Sí.

  10. Yo todavía estoy llorando de la emoción. Cuando se me pase quizá haga un brindis. Por Perroantonio y todos mis compañeros.

  11. [Pueden ustedes editar la descripción (“edit description”, para los que no sabíamos que un yawl era una yola) anunciando el cóctel con todos sus detalles].

  12. Pirata Jenny dice:
    Viernes, 17/06/2016 a las 13:57

    [Pueden ustedes editar la descripción (“edit description”, para los que no sabíamos que un yawl era una yola) anunciando el cóctel con todos sus detalles].

    ¿Me podría repetir la pregunta?

  13. Si se va usted al enlace de la cuenta atrás del evento, verá en una de las últimas líneas un “edit description” donde alguien ha escrito lo primero que se le ha pasado por la cabeza. Creo que sería mejor que lo editara la Bellpuig.

  14. Pues no aparece el “edit description”, señorita Jenny. Tal vez sólo pueda acceder usted. Pero nos ha dado una buena idea: pondremos una cuenta atrás en este nuestro fanzine.

  15. Perroantonio dice:
    Viernes, 17/06/2016 a las 13:02
    Oiga, Bellpuig, ¿por qué no se va a tocar las narices a Satur?

    Dejar de enredar, que las viejas las carga el diablo.

  16. OLÉ MIS COJONES
    Me pide una rubiaca que me vaya con ella a comer chuchi de ése y le he dicho que no, que tengo que ver el Italia-Suecia. El trabajo es lo primero y yo me debo a mis lectores.

  17. Cuando leo la palabra “constipado” siempre me acuerdo de mi profesora de francés que nos decía:
    Tened cuidado cuando empleéis la palabra “Constipé” hablando francés, sobre todo cuando vais al médico o estáis con una chica o un chico que os guste, ya que resfriado se dice “enrhumé”, y lo otro es estar estreñido.
    Os lo recuerdo por si acaso os pasa y para que no hagáis el ridículo.
    **
    El ramo me recuerda a los cuadros de Giuseppe Arcimboldo, que se parece un rato largo a Perroantonio.
    ***

    Juanfran Satur dice:
    Viernes, 17/06/2016 a las 14:39
    OLÉ MIS COJONES
    Me pide una rubiaca que me vaya con ella a comer chuchi de

    Quiero aclarar que yo no he sido.

  18. ¡Salchipapaaaa! Lo come el polisíaaa, lo come el ladronsitooo, lo come la señorita de vida alegreeee, lo come el viejo verdeeeee…

  19. NORTE/SUR
    Alcanzado el ecuador del match, los integrantes de ambos combinados dirigen sus pasos hacia el túnel de vestuarios, donde en el suelo de terrazo los tacos de sus botas resuenan como pasos equinos, catacloc, catacloc, catacloc, o como un ejército de macizorras calzando modelitos con suela de madera, catacloc, catacloc, catacloc. Nada reseñable durante el transcurso del contencioso. Ibramóvil no ha podido taladrar la trasera de los post-etruscos. Los achurri no han podido introducir el esférico entre los tres tubos de los zuecos. El típico empate a cero de toda la vida. Por otro lado, mejora la realización. El camarógrafo es un guaje que sabe lo que hace y nos ha deleitado con un redoble pectoral ejercido con mucha categoría por una rubiales que parecía hacer jogging esperando en un semáforo. Boing, boing, boing, cómo me gusta el balompié.

  20. La retransmisionalizacionalización del contencioso en la televisión tudesca la hace una mujer. No se nota la diferencia. Es igual de coñazo que sus congéneres del setso opuesto. La calidad no tiene que ver con el género sino con la tradición. Retransmisionacionalizacionan un espectáculo subcultural como si estuvieran leyendo en voz alta la Crítica de la pasión puta de Emmanuelle Kant. Zzzzzzzz… zzzzzzz… zzzzzzz… ¡ay, que la mete! No. Zzzzzzz… zzzzzz…

  21. (A mi me gustaría escribir un poema.
    Ya he llegado.
    Aquí la niña de la curva (que no todos me leen).
    ¿La celebración esa es presencial? (es por empezar la operación Chøpsuey) ¿Y se puede cantar?)

  22. De nuevo llega una materialización en los últimos cinco minutos reglamentarios de juego. Golazo de Italia. Esto está tremendo. Como para irsen de rubiacas por ahí, despeñándose por los barrancos del pecado, en pudiendo enderezarse por el camino de la virtud.

  23. Morlimer Saussage, créeme si te digo que cada mañana me miraré al espejo componiendo el gesto postinero de Alfredo Banda caminando por esas playas de Soria. ¿Habrá mejor manera de posicionarse ante la situación geolingüísticosocial del mundo?

  24. Gracias, amigos, por sus comentarios

    Como dije, ando por Bruselas, hasta las orejas de cerveza y buscando un lugar apropiado para cenar y ver el partido.

    P.S. Tare, si hubiéramos compartido lecho, estoy seguro de que me acordaría.

  25. Precioso relato el de portada.
    Y más precioso todavía porque no tiene nada que ver con las — elecciones, con la — política, con los — separatismos , ni con el — fútbol.
    Muchas gracias por el respiro, Don Gomez.
    ¡ Menos mal que Dª Bonnie puso un enlace a este blog en La Argos ! A mí, esta temporada , me está dando media vida.
    Gracias a todos.

  26. Yo, lo reconozco, soy uno de los voyeurs que os observa con fruición desde las sombras.

    Como mínimo me veo obligado a saludaros (¡hola!) y a felicitaros por el contenido de la página. Enhorabuena y gracias, es un auténtico placer leeros.

  27. Buenas historias bien contadas, que dejan un poso de tristeza tal como muestra el primer comentario. Qué tendrá el amor de hombre.

  28. schultz dice: Jueves, 16/06/2016 a las 17:21
    Las traducciones es lo que tienen, uno nunca sabe si está leyendo al autor o al traductor. Haced la prueba con novelas traducidas por Javier Calvo, parecen todas del mismo.

    SCHULTZ, MIRA. Qué risa cuando lo he visto. (Oye, igual es hasta bueno).

  29. -A mí los relatos de Gómez me producen la misma emoción que un beso de mi hermana.
    -Para ir al Prado a ver lo del Bosco conviene preguntar al marqués, conocedor de los atajos en la Corte.
    -Los “turistas” españoles agredidos en Colonia por radicales rusos eran radicales de izquierdas que andaban dando el cante.
    -Y todo así.

  30. Gracias por poner a Mocedades, Doña Bonnie. ( 22’04 de anoche )
    Me encantan, y eso que ya me cogieron talludita, intentndo como podía interpretar el papel de madre de familia tradicional… ¿ O será precisamente por eso ?

  31. Anoche vi el contencioso en un centro cultural del partido socialdemócrata alemán tras un espectáculo monologocabaretístico. Superaz eso.

  32. Dénse por aludidos.
    En el descanso del examen de selectividad, un bilbaíno pregunta:
    –¿A ti que te daba el segundo problema?
    –A mí, infinito.
    –¿Sólo?

  33. Llevo años hablándoles de la Gloriosa, del peligro del romanticismo, de sir Isaiah, de Popper y von Misses, de porqué no apoyaron a la República. Es obvio que no se me escucha.

  34. El cancerbero hungárico gasta pantalones bombachos de mercadillo, se los remete en los calcetines y están manchados de verdín. Ya verás su madre cuando llegue a casa…

  35. Me he decidido a comprar y empezar “Pureza”, de Franzen, posiblemente porque Follan no le puso ni un Pero. También ayuda haber leído obra suya anterior, en particular la gran “Libertad”.
    Por lo que llevo leído no me he equivocado.

  36. Hay en Libertad un pasaje emocionante en que un protagonista constata los millones de eones en que no estará riñendo con su pareja. Esa vivencia que contrasta vivamente con otra que susurra que la vida, a veces, se hace tan larga.

  37. Para que aprendamos.
    Cristiano Ronaldo ha cambiado de chuteiras.
    [Chuteira: Botim ou sapato apropriado para o jogo de futebol]

  38. Por cambiar la línea de comentarios, sepan, que sé el origen muy travieso del dicho ese “te pongo a mirar a Cuenca”

    Si quieren se lo detallo o seguimos con el balompié.

  39. Que hay unas colas absurdas y mas gente que un domingo en Curtidores. Hay que conseguir un pase de favor para los lunes que cierran al público. Otro opción es ir a El Escorial, hay pocos cuadros pero no hay nadie y se puede visitar de paso todo el Monasterio.

  40. (Ya. Pero es que quiero ver la exposición de El Bosco, no El Escorial (esta vez. Que ya lo he visto, además. Que no me importa volver a verlo. Pero que voy al Bosco, coño). Nunca he ido un domingo a Curtidores. Bueno, ni domingo ni nunca; que he ido una o ninguna vez a Curtidores, vamos (¿qué es Curtidores?)

    En fin, pues como yo pase de favor no tengo, ni falta que me hace, y además estoy en contra, ya me apaño.
    Haciendo cola es una de las actividades donde mejor y más acertadamente se toma el pulso de cómo funciona un país.)

  41. marqués, diga, más bien escriba a Gapuntocho que que se acueste o corriga deberes.
    Y si quiere una excursión para el Bosco, que financie los podemitas.

  42. (Wikinena, vete a buscar dónde está el árbol más grande del mundo a la wiki, te lo imprimes y lo coloreas, anda reina. ¿Qué coño me tiene que financiar a mí nadie, si lo tengo enorme que me cabe El escorial? Le pregunto al marqués porque ha dicho que le preguntemos; pensé que me iba a orientar intelectualmente, no en plan L’Oreal.)

  43. En El Escorial está parte de la exposición del Bosco.
    El Rastro de Madrid se celebra alrededor de la calle Ribera de Curtidores.
    En el Prado los lunes se hacen visitas privadas pagando a un guía del Museo.
    La precipitación y los prejuicios son malos consejeros.
    Pedir aclaraciones educadamente es síntoma de madurez.

  44. LLUEVEN ESFÉRICOS DEL REVÉS
    Y el aluminio escupió el cuero. Y llovieron balones fuera de la red, como cardumen de sardinillas listas hurtándole la pesca al pescador de goles. Y los dioses le entregaron al hermano de la Ronalda una manzana y él la chutó a las nubes. Sin culebras de por medio. Sin Evas. Llovían esféricos del revés, del campo al cielo. Parecía el hermano de la Ronalda un Satur cualquiera el sábado por la noche moviendo el esqueleto en el discopuf. Baila, baila, que no la meterás. Jugaron raudo y bien nuestros hermanos portugálicos y todo se lo ofrecieron al rey CR2D2, ayer CR cero de doscientas oportunidades. No materializó ni una sola pese a su empeño y un penaldo. Y el aluminio escupió el cuero. Al finalizacionar el contencioso, un espontáneo saltó al terreno de juego para hacerse un selfit con el (des)astro(so) luso, que con sus ondas energéticogravitacionales negativas anuló las cualidades del archiperre. No salía la foto y las fuerzas de orden del coliseo franco se lanzaron a detener al muchacho mientras el hermano de la Ronalda, en un gesto magnánimo, les detenía mientras el otro articulaba sus dedos en la pantalla. Lo logró al final. Se fue el tipo detenido pero contento. Ya tenía su foto. Fue el único gol de la contienda.

  45. Leandro de Borbón, el fallecido bastardo de Alfonso XIII, me visitó en mi despacho de Paseo del Prado. Me hizo saber de forma enérgica que la Casa Real estaba muy interesada en el Biobac. Otro capítulo del sainete que me tocó vivir. No le hice caso, claro, pero al poco tiempo me lo encontré en una fiesta en casa del escultor Santiago de Santiago. Había mucha gente y no se atrevió a insistir.

  46. Para los ornitólogos:
    -Anoche me despertó el chotacabras a las 3 de la madrugada.
    -Esta mañana ha aparecido un vistoso ejemplar de abubilla.

  47. Comento con mi hermano la aparición en una de las muchas fuentes públicas de Oviedo de cientos de cangrejos americanos vivos. Los técnicos ven muy difícil su erradicación aunque se remuevan los lodos. Ese nuevo afán de erradicar las especies invasoras. Esa melancolía.

    Leo también a Pedro Ugarte en FB. También está melancólico. Titula su nueva entrada de su blog HAPPY EUSKADI: “Euskadi, nueva región de España”. El chotacabras inunda España. Se lamenta de que los de Burgos que ayer votaban a HB hoy voten a Podemos. Bueno, los de Podemos son los únicos que hoy siguen orgullosos de De Juana Chaos. Ese demócrata.

    Sigo comentando con mi hermano de esto de la conservación de las especies. Él ha sido muchos años un gran difusor de la conservación de las aves, ha anillado miles de pajarillos, en la charca de Zeluán, en la ría de Avilés, lugar de paso de las especies migrantes, y también en el corredor de Naveces. Un lugar paradisiaco. Comenta lo difícil que es ver a muchas especies. Y aunque no superan las ciento y pico, son más abundantes de lo que parece a primera vista el número de aves que tenemos en nuestro entorno. También que el hábito de emigrar sigue latente, aunque es significativo que muchas se quedan en las zonas donde las anilla. A veces vuelven a caer en las redes ejemplares ya anillados. También le llegan reportes de otros anillados por él desde zonas más allá del estrecho. Parece que de algún modo evaluan la despensa local. Hablamos de lo difícil de identificar en vuelo algunas, solo al verlas anidar, depende dónde, puedes saber de qué especie se trata.

    La protección de especies se está convirtiendo en un negocio. El lobo, ese paradigma. Aparecen cabezas de lobo empaladas a las entradas de algunos pueblos. El oso, que apenas hace diez años nos decían que estaba al extinguirse, y colocaba a decenas de amigos, si no cientos, ahora aparece por todas partes, en Asturias, en Cantabria, en los montes palentinos (o palencianos, como dice ese animalito de IU). Se restringe la pesca del salmón y se ponen las botas las nutrias. Los rios asturianos están a rebosar de nutrias orondas y felices.

    Ahora no es posible tomarse un martini en una terraza sin que te roben el pincho las gaviotas, las palomas y los gorriones. Descarados. Pero ya se van dando casos de que también se asomen los jabalies. Y mientras tanto, Errejón y Monedero nos cuentan que tenemos miles de niños que pasan hambre.

  48. Pues ahora es la torcaz la que me está amargando la siesta. Tiene un canto repetitivo que acaba con los nervios de cualquiera.
    Tengo una pareja de torcaces que parecen buitres por tamaño. Brema hizo una maravillosa foto a una bebiendo en el albercón. No se conforman con ello sino que también gustan cagar en él.
    Jodidos pájaros.

  49. En fin, corramos un tupido velo sobre la empresa de prostitución (de menores de edad, y hasta de mayores, poco importa llegados al extremo de claudicación moral y estética al que llega -sí, he visto algunos director’s cuts que me han puesto la merienda en la garganta) del tal Corbe o Torbes o como se llame ese cerdo grasiento y mal follado. Claro que hay una línea roja, y la reconocemos hasta quienes hemos estado en y disfrutado de las fronteras. No todo vale. Y qué lamentable que, pour épater le bobo, su progre hipotética, su fantasmagórica bestia negra, algunos caigan tan bajo.

    Sigo con el inconmensurable DF Wallace. Eso sí que es una bestia, de ésas que te hacen aparcar el libro y pensar que por un tiempo ya no tienes más que leer.

  50. (Sip!, perdón, ya he llegado, marquis. Es que aquí hace una ventolera bestial. Allà abajo un calor…! Y aquí vientos fríos y huracanados. Menos mal que no me llevé el edredón, me ha tocado vestirme toda, ¡hasta calcetines!.)

    (Ay Señor! ¡Cuanto voy a echar de menos esto!!)
    ——
    (A mi también se me ha aparecido hoy una torcaz. Ha sido muy extraño, porque estaba posada en un quitamiedos a la salida de un pueblo, pero muy accesible; por un instante he pensado parar, porque me ha dado la impresión de que estaba aturdida. Pero parar ahí era muy aparatoso y conforme lo he pensado lo he despensado. No obstante me he quedado pensando en la paloma…. Y va y luego nombráis aquí una y poneis la foto y todo.. ESTAMOS CONECTADOS.)
    ——-
    (Procu, ¿dónde estàs? Ahí hay palomas torcaces??)

  51. Domingo, 19/06/2016 a las 17:56
    Arcadi, siempre en el filo de la navaja: cancerberos de la moral pública.

    En el primer párrafo noto cierta incoherencia con lo escrito de la hostia a Rajoy. Será cosa mía.

    Felicidades y enhorabuena a todos.

  52. Qué foto más bonita.
    Bremaneur, vuelve a ponerla mañana.
    Ya he vuelto, Gati. La ciudad no es para mí.

Los comentarios están cerrados.