El árbol partido (1)

bar
por Claudio Sífilis.

1. En el bar de Al todos vamos al final.

El padre de Enrique se empotró a 170 Km/h contra un muro de hormigón en el Puente de Vallecas. La madre apenas sobrevivió tres meses a la muerte de su marido, tuvo un ictus de esos. En el segundo funeral alguien comentó que esto pasa en muchas parejas, cuando muere uno, el otro tiene un bajón de defensas, y ceden ante cualquier problema latente de su cuerpo. Enrique, que era hijo único, no lamentó la muerte de ninguno de los dos. La madre había estado a punto de morir de un ataque al corazón el día que él nació, cosa que le ha creado complejo de cabezón. A partir de entonces ella fue una enferma crónica, la recordaba siempre quejándose o gritando.

Otoño de 2004. Han pasado tres años y Enrique sigue durmiendo en la misma habitación, la de sus padres la vació y dentro no hay nada. Sigue poniendo música a todo volumen, aunque ya no le sirve de excusa aquello de que prefiere escuchar ruido a las discusiones de sus viejos. Tiene treinta años y el título de biólogo.

Es sábado por la mañana, el único día de la semana que hace deporte, abdominales en casa, jogging y flexiones en barra en el parque. Desayunó una tortilla francesa y un vaso de leche fría. Entonces salió a correr y, al ir a cerrar la puerta de casa, se vio reflejado en el espejo del recibidor que estaba roto. Le gustaba así, lo había roto él mismo de un puñetazo unas semanas antes.

Por la noche había quedado con Alberto, amigo de toda la vida. La familia de Alberto era dueña de un local en Vallecas Pueblo. Como era habitual, compraron Whisky Dick de diez años, hielo, Coca Cola, banderillas, almendras y patatas fritas. El local era un rectángulo de unos 250 m2. Se veían restos de un incendio en las paredes a pesar de haber sido limpiadas y pintadas. Al fondo el cuarto de baño, a la derecha unas encimeras para las bebidas, algunas mesas y sillas de bar dispersas y dos sofás en un rincón, en los que alguna vez alguien se quedaba a dormir. Había estado alquilado como bar hasta que se incendió durante una pelea nocturna.

Describiremos la rutina del local y los que lo frecuentaban. Abad era un instalador electricista de casi dos metros de altura, cabeza afeitada, perilla larga de chivo, vestía como si saliera de la película Mad Max. Conducía un Ford Fiesta de 1979 decorado en su interior con muñecos de Conan el bárbaro. Era bebedor de maratón. Decía de sí mismo que era un perdedor, hostil a los que él consideraba triunfadores, un tipo que intimidaba a sus propios amigos. Abad congeniaba con Pana, conductor de camión en obras, hincha del Rayo Vallecano, peso superpesado y bebedor de fondo. Pana iba frecuentemente a los poblados gitanos y solía tener coca. Conducía un Renault Clio nuevecito que parecía de juguete cuando él se sentaba dentro. Estos dos se ponían unos tiros en una de las mesas. Los otros parroquianos ocasionalmente se acercaban.

También estaba Fidel, que era un tío bajito, calvo, de mal carácter. Se esforzaba por controlar su ansiedad por el alcohol y las mujeres. No quería probar la coca porque decía de sí mismo que era propenso a las adicciones. Trabajaba en un hotel de recepcionista, su rollo era ahorrar dinero para irse de viaje a Brasil o Cuba. Le gustaban estos países porque allí tenía éxito con las mujeres, hablaba mucho de sus conquistas por allí.

Alberto era el cabecilla del grupo, el guapo, el optimista. Les buscaba novia a los demás sin éxito. Aquel sábado Alberto reñía a Enrique porque decía que una amiga esperaba su llamada:

– ¿Por qué no la llamas? Cuando traje a Marta por Vallecas todo el mundo me decía que qué chica más maja.
– ¿Te has acostado con ella?
– No, no, yo ya tengo mi novia. Pero Marta está necesitada de un hombre. La última vez que quedamos, estuvimos sentados hablando en el césped del parque y se me apoyaba encima, que le diera un masajito, que qué me apetecía hacer.
– ¿Y no te enrollaste con ella? Tú eres un calienta-coños.
– Joder, no me digas eso.
– ¿Vienes por Vallecas con una tía de de Uni, y con tu novia no vienes?
– No quiere venir, dice que nuestra relación es demasiado seria.
– Ya – sentenció Enrique.
– ¿Qué pasó con aquella chica de la que estabas enamorado, tu compañera de trabajo?
– Que me dio calabazas, se buscó otro trabajo y no la volveré a ver.
– Me lo esperaba. No quise desanimarte. No sabes tratar a las tías.
– ¡Ya! No me lo monto bien, ¿y qué?

Por allí andaban otros colegas. Haremos una mención honorífica especial por su trayectoria y por toda una vida de dedicación a Toñín el alcohólico, un afiliado al Partido Comunista que siempre estaba borracho y ensayando discursos políticos. Hablaba de pleno empleo, asambleas, unión obrera, de trabajar menos para trabajar todos, huelgas, etc. Al final preguntaba a los demás si había estado bien y todos le aplaudían. A él le brillaban los ojos y decía que si lo había tan bien a partir de entonces le tendrían en cuenta el partido. Todos preferían que Toñín no viniera, su presencia era mala noticia, eslóganes anticuados que no reflejaban el momento actual, todos trabajaban en empresas pequeñas y de sectores distintos. La voz, gangosa por el alcohol, no se entendía.

Cintas punks o heavy sonaban a todo volumen desde un loro. Pana avisó a todo el que se acercó por su mesa:

– Hoy no tengo coca, esto es speed.

Pana ponía rayas gratis y se dejaba invitar a copas en la discoteca a la que iban más tarde. Estos aficionados pensaron que sería más o menos igual la coca que el speed. Alberto vio que algunos de los colegas iban un poco mal, les recomendó que se quedaran a dormir en el bar esa noche, nada de coger coches de vuelta a casa.

– No te preocupes, vamos bien -dijo Enrique, mirándose las manos, que temblaban.

Salieron del bar de Al y fueron a una discoteca bien grande. Dieron un paseo por dentro. Había bastantes pibones, pero muchos más maromos. Fidel dijo que se iba a una discoteca de ecuatorianos, a buscar a una ex novia suya. Algunos se burlaron: ¿por qué seguía detrás de esa tía que tan claramente pasaba de él? Una chica que había tenido durmiendo en su habitación dos meses porque no tenía dónde ir, en casa de sus padres, y a la que no había conseguido follarse.

Enrique se fue con él. Al entrar pidieron unos cubatas. Fidel estuvo mirando, pero no vio a su exnovia, tal vez viniera más tarde. Los ecuatorianos son todos bajitos y bailan por parejas. Enrique entró en la pista y se puso a bailar. Agarró a una chica que por allí rondaba. Estaba rebosante de energía y empezó a zarandearla de un lado a otro haciendo piruetas. Enrique estaba bailando muy bien. Cuando la canción terminó la chica se soltó. Al empezar la música de nuevo, intentó sacarla a bailar otra vez, pero se soltó y le pidió por favor que la dejara en paz. Entonces se dio cuenta de que no era una chica joven, sino una señora de mediana edad, probablemente madre de varios niños. Con lo rápido que crían los ecuatorianos tal vez tuviera nietos. Intentó sacar a otras a bailar, pero todas le evitaron. Volvió con Fidel, que seguía mirando, buscando a su exnovia. Enrique se quería marchar, pero Fidel le invitó a una copa para que esperara un poco más.

En la otra discoteca Alberto se lo hizo con Clara, 1,70 de altura, cintura estrecha y enormes tetas de silicona. Estaba deshilachando su falda vaquera. Él la dijo: “¿Qué te pasa que estás tan nerviosa?”

Ella contestó: “No, es que esta falda me la he hecho yo, recortando unos pantalones, y mira, se deshace”. Había recortado por abajo los pantalones vaqueros para hacerse la falda, y como ésta le pareció larga, los cortó también por arriba.

Alberto dijo que era muy tímida. Ella se rió y contestó que él también era muy tímido. Se enrollaron y en casa de ella era mejor. De camino ella preguntó si le gustaban los perros. Alberto mintió, sí le gustaban. Ella preguntó que le parecían los Pitbull. Alberto contestó que los había visto por su barrio y le parecían muy bonitos y cariñosos.

Clara le contó que tenía un Pitbull, negro con la tripa blanca, muy listo pero muy malo, mordía mucho. Ahora tenía ocho meses de edad. Dormía con ella en la cama y era muy celoso, a veces, cuando la hermana de Clara venía de visita dormían los tres en la cama y el Pitbull solía morder a la hermana.

Cuando llegaron a su casa Alberto hizo el amor a Clara, a su hermana y al Pitbull, que era macho y le mordió varias veces, pero a Alberto no le importó. La noche con Clara fue muy bonita, muy tierna y muy llena de sensaciones. Por lo menos, podría haber cogido algo de cariño al Pitbull. Pero lo suyo no era amor, era sexo.

Ya cerraban la disco de ecuatorianos cuando Fidel decidió dejar de esperar a su ex novia y volvió a la disco a buscar a sus colegas, que ya no estaban. Enrique cogió su coche para volver a casa por la carretera de Vallecas a Villaverde y, distraído por un coche lleno de gente gritando que se le cruzó, estrelló el suyo contra una farola en una rotonda. Se le jodió el radiador y perdió todo el aceite, no obstante, arrancó y siguió varios kilómetros hasta que quemó el motor. Se quedó en el arcén. Llamó al seguro, que enviaría una grúa. La grúa tardó una hora en llegar, Enrique admiró maravillado el amanecer desde la autopista. Cuanta belleza, pensaba, y era solo para él, no tenía que compartirla con nadie, no había nadie que pudiera estropear el momento.

Y llegó la grúa. El conductor, que era también mecánico, ya le advirtió que eso era un siniestro total: un coche de diez años con el motor quemado, radiador y algún faro rotos y con el morro abollado. El de la grúa le llevó a su almacén de coches usados, le invitó a un café con leche y le ofreció un coche de segunda mano que había allí aparcado.

– Ese coche está trucado -dijo Enrique, fijándose en el motor saliendo por encima de capó, no sabía muy bien si ese motor era de avión o algo así.
– Hombre, claro que está trucado. Es tuyo por 11.000 euros, es un chollo.

Un taxi vino a recoger a Enrique y llevarle a su casa. Unas horas más tarde tuvo una llamada del seguro para ver qué quería hacer con el coche estrellado.

95 comentarios

  • Grandioso, don Claudio.

    Este año fui a ver un Rayo-Éibar (partidazo) con unas cuantas cervezas antes y unas cuantas copas después por la zona. Todo muy bien, del estilo que narra usted.

  • Fui con unos austriacos colegas de un amigo que estaban de paso por Madrid y querían ver “fútbol de verdad” porque decían que la liga austriaca era una chatarra. Y no había otro partido ese finde en Madrid que el Rayo y ahí que fuimos con un amigo que es socio del Rayo así que nos llevó a unos bares perfectos. Les encantó el partido. Tenían pinta de heavies y bebían cerveza como campeones así que pasaron desapercibidos entre la flora y la fauna vallecana.

  • Pues yo nunca he estado en Vallecas, alguna vez en Alcorcón, pero ese ambiente lo he visto en algún otro sitio también…
    Acojonante, la película.

  • Sr. Satur, desde que leo esta publicación, y sus comentarios futbolosos, mi vida se está transformando por completo.
    Le he puesto ojitos a libros que recuperé de mi casa, cuando era mía, “El rayo que no cesa” de Miguel Hernandez, “Las manos en alto” de Kepa Murua…
    pero sobre todo, y esto sí que me tiene preocupado, ayer cuando llegué de LeMans ebrio de gasolina, me paré en el bar de cerca de casa para ver el puto partido de jungol entre los de la Merkel y los del Hollande.
    Me contagió, y uno ya metido en el charco, hasta le dió por opinar en francés.
    Cambié ya de bebida y me pasé de la 110 octanos a cerveza Leffe…1,5 litros después y más o menos a los 40 minutos del tiempo primero y viendo como los gabachos no se acercaban a la porteria de los otros ni a saludar comenté que en un país tan laico como la France, uno no se podía encomendar a la virgen para ganar…
    Un señor de edad y bigote, me dijo que el catolicismo tenía sus seguidores todavía, y un poco después les pitaron el penalty.
    Un ateazo como yo, me pasó lo mismo que al Belussi en “granujas a todo ritmo” VI LA LUZ…
    Ahora ya soy un mar de dudas.
    y me duele la cabeza.
    me vuelvo a LeMans.

  • Arturo tenía un pisito en Vallecas-pueblo, que es el genuino Vallecas. Sigo yendo por allí para catalogar libros y obra. Hay muchos gitanos e hispanos, se palpa la violencia por los gritos que se oyen y cómo conducen muchos. Sin embargo el barrio tiene buenos servicios y un comercio razonable. La calle Payaso Fofó es una amplia avenida con jardines. El hospital público, donde murió Arturo, es excelente con muchas habitaciones individuales. Hay una ampliación del barrio con edificios y calles muy bien diseñados, pero la crisis hizo que estén muchos vacíos. Es buen sitio para invertir o irse a vivir, precios bajos y buenos servicios, cierto que con el problema de población lumpen que por allí pulula.

  • Una vez me fui a dar un paseo arquitectónico por el Ecobulevar de Vallecas, me pareció curioso aunque no sé si con mucho sentido y, como dice el marqués, todo parecía medio vacío y sin acabar.

  • Vallecas-pueblo, situado en el extremo opuesto del Puente de Vallecas al cual se accede por la M30, tiene excelentes accesos por la M40 además de estar bien comunicado por metro.
    Madrid tiene soberbias infraestructuras a las que se hace poco reconocimiento por ser obra del PP. Cuando se derribe el Manzanares y se inaugure la Peineta se dará otro gran paso adelante pendiente de la Operación Chamartín, que será la guinda.

  • Se me acerca un tío y se presenta como antiguo mecánico de Moto Ras, dice que se acuerda de mi y que qué tal me va la 749. Me cuenta una historia lacrimógena y sobre la marcha me doy cuenta que se ha fijado en la moto que acabo de aparcar e intuyo que es un rollete para pedirme pasta. Le digo que me han robado ayer la cartera y estoy boquerón. Se queda cortado y se despide precipitadamente.
    Marqués, perro viejo.

  • Hace poco visité el Puente de Vallecas para un asunto de corazón.
    Hay una unidad de Cardiología fantástica. En una misma mañana te hacen las pruebas necesarias, te citan con el cardiólogo y te dan el tratamiento que necesitas. Yo tardé unas dos horas en hacerme el chequeo de la patata e irme a trabajar. Todo el mundo es muy profesional y amable. De diez.
    ¡VIVA LA ASISTENCIA SANITARIA DE ESTE PAÍS!

  • Anoche tuve invitados a cenar en la casa de la playa y surgió una pregunta que dio paso a una interesante conversación: ¿Por qué leemos? La lectura ocupa tiempo, requiere concentración, supone un gasto, etc. Habábamos dando por supuesto que leer es entretenido, divertido incluso, que es fuente de conocimiento e imprescindible para el aprendizaje.

    Fue interesante el intercambio de opiniones. Hubo quien dijo que la ficción es mero cotilleo, simple curiosidad por saber que le pasó a…
    También quien aseguró que era una manifestación de la empatía, la búsqueda de almas gemelas, o el acercamiento intelectual a otras personas evitando el largo protocolo social previo.

    No me interesa tanto saber por qué leen ustedes, sino la respuesta que ustedes pueden ofrecer a una pregunta de apariencia banal que surgió entre vinos y galanteos: ¿Por qué leemos?

  • Leer transporta a otra dimensión.
    Vacía la cabeza, para poder olvidar.
    Da respuesta a preguntas y consigues encontrar sentimientos que desconocías al no saber interpretarlos con la claridad que consiguen los geniales escritores.
    Te permite encontrar cómplice de pasiones hundidas.

  • Ximeno, para mí, entre los datos fríos de la ciencia y la experiencia personal hay un hueco enorme que rellenamos con literatura. Entre una disertación sobre hormonas alteradas y hacer el tonto porque estás enamorado metemos historias que hablan del asunto.

  • Ximeno, doy por sentado que cenaron algo sabroso y más o menos elaborado, que prepararon la mesa con esmero y que la acompañaron con buen vino y licores. Si se pregunta por qué lo hicieron de ese modo en lugar de sentarse alrededor de una hoguera a comer con las manos, creo que tendrá la respuesta básica también para lo de la lectura. Añadiría lo que dicen JRG y Gaussage, que yo también he dicho en alguna ocasión aquí mismo si no recuerdo mal: el arte, la cultura en general, explora respuestas que nunca alcanzarán la ciencia ni la propia vida. Para la literatura en particular, me remito a este breve texto de Ángel González, que conozco a través de Procu porque la leo, como a usted y a Sífilis y a Shakespeare.

  • Ximeno, no es que no quiera contestar es que me doy cuenta de que no puedo porque en el fondo no entiendo la pregunta. Cómo se vive sin leer. (No es retórico; anormal o preocupante, a lo mejor).

  • Albert, no te había leído (como la Bonnie le hace al Schultz, por no refrescar). Qué bueno que te acuerdes. Ángel González habla de la escritura, sin embargo creo que la lepra sirve lo mismo para la lectura. La mejor explicación: ¿por qué lees? Por una lepra de cojones.

  • (Vale.
    Yo también me alegro de que hayas vuelto. Parece un relato erótico de esos pero que todavía no ha llegado el ñaca ñaca. Y protesto enérgicamente por el perfil de Toñin. Y en este párrafo:


    Cuando llegaron a su casa Alberto hizo el amor a Clara, a su hermana y al Pitbull, que era macho y le mordió varias veces, pero a Alberto no le importó. La noche con Clara fue muy bonita, muy tierna y muy llena de sensaciones. Por lo menos, podría haber cogido algo de cariño al Pitbull. Pero lo suyo no era amor, era sexo.”

    se nota que te estaban apremiando los de la editorial porque le faltan unas cuantas vueltas.)

    (Hoy estoy de buen humor)

  • Gracias, Claudio.
    También me he reído mucho con la “foto”.

    Yo leo para aprender, como Parker.
    (Y me alegro de que sea otra de las cosas importantes que tenemos en común).

  • Al occidente de Patos, tras comer unas cariocas sublimes en el Praia d’Abra, leía hoy a Escohotado. El asunto era la formación del héroe y el protagonista un Marx, de Tréveris, hijo de rabino. Al morir, Karl no acudió a su funeral, “un viaje demasiado largo” desde Berlín, donde a la sazón estudiaba.
    ¿Qué importancia tiene esto? Ahí queda para especialistas en judeo-marxismo.
    No dejamos de aprender, pequeñas bibliotecas alejandrinas que serían ceniza si no fuera por chopsuey y, más allá, la memo-meme internet.

  • Leemos porque nos gusta descubrir respuestas a nuestra curiosidad. Y porque hemos descubierto que es un placer imprescindible en nuestras vidas. Una vez que has sido picado, nunca te curas.

  • Yo leo el periódico todos los días porque mis colegas solo hablan de política y fútbol.
    También leo revistas del corazón una vez a la semana.

  • Cuidao con Ximeno que incita a los amigos que le visitan a que metan el dedo en el estanque de las pirañas.
    ¡No hacen nada! dice candorosamente, como todos los dueños de mascotas.

  • Angela Merquelez dice: Sábado, 09/07/2016 a las 20:03
    Leyendo, algo se aprende pero escribiendo se aprende mucho màs.

    Se me ocurre que aprendes acerca de tus límites. Desarrolle la sentencia, madame, que es bien interesante.

  • Es una crueldad que haya invitados que tengan que ser troceados en porciones de 0,375 a causa de los gaiteiros, MGauss. Hace bien en denunciarlo.

  • Servido en bandeja, oigan.

    2. ¿Prefiere leer o escribir?

    Tesa
    Ambos. Depende del momento.

    Perroantonio
    No creo que sea posible escribir sin leer. Por preferir, preferiría dedicarme a la ebanistería o a pasear. No soy un gran lector y soy poco disciplinado, así que leo sin orden y escribo sin concierto. Además lo hago básicamente por divertirme, sin pretensión de trascendencia. Tuve una novia que a los 17 años me dijo que era demasiado intenso y trascendental. Desde entonces me esfuerzo por ser cada día más frívolo, pero no sé si he conseguido avanzar mucho. Definitivamente prefiero escribir; más que nada porque me obliga a pensar.

    Alba Steiner
    Bolaño decía que la lectura es mucho menos dolorosa que la escritura. Aún así, es muy difícil medirlo como una cuestión de preferencias. Escribir es al mismo tiempo lo que te duele y lo que te palia el dolor y la lectura, a lo que inevitablemente te entregas mientras no escribes.

    Procuro Fijarme
    Soy lectora, no podría vivir sin leer. Hay un texto muy bonito de Ángel González en que dice que la escritura es una enfermedad contagiosa que los libros transmiten a los que los frecuentan mucho. Y que los lectores están siempre expuestos a esta intoxicación, que todos la sufren, aunque en distinta medida, a veces con orgullo, otras con timidez y otras vergonzantemente. Que el lector químicamente puro no existe, decía.

    Bárbara Blasco
    Es difícil elegir, la mayor parte del proceso de escritura me lo paso leyendo lo que yo misma he escrito, como si no fuera yo misma quien lo hubiera escrito, sacándome los ojos de las cuencas. Y a menudo cuando leo lo que han escrito otros, es mi voz la que resuena dentro, como si fuera yo misma quien lo hubiera escrito, metiéndome otros ojos en mis cuencas. Creo que leer y escribir son actos inseparables.

    Josepepe
    Prefiero escribir. Pero leo más de lo que escribo.

    Tsevanrabtan
    Leer. Escribo para que la gente se dé cuenta de lo inteligente que soy y para que encuentre respuestas. Preferiría compartir mis pensamientos en línea. Iluminaría igual al mundo, pero con mucho menos esfuerzo.

    Sámuel
    Satisfacen dos necesidades distintas. Cuando tengo ganas de escribir sobre algo, es difícil que se me pase leyendo, y al revés. Pero si tuviera que prescindir de una de las dos, sería de escribir.

    Pirata Jenny
    Escribir. Mucho más aún, la preparación de la escritura. El proceso de observar y buscar, de ordenar el contenido y de pensar en las voces. A veces este proceso me deja tan satisfecha -o tan insatisfecha- que ya no escribiría nada.

    Rock&Bolesco
    Las dos actividades me cuestan, y no dispongo de mucho tiempo que dedicarles. Son cosas diferentes, aunque, sin duda, están relacionadas. Pero no hablemos ahora de esa relación.

    Me cuesta leer porque cada vez dispongo de menos tiempo para hacerlo. Antes leía en el autobús o en el metro, pero ahora me desplazo en coche. También leía por las noches, pero con la edad me cuesta más aguantar despierto. La lectura me curaba mucho la soledad cuando vivía de hoteles (fui viajante unos años), pero hace ya tiempo que no consigo estar solo. Lo que hago es aprovechar lo leído, que tampoco es mucho, y, así, por ejemplo, mientras hago las camas, le doy vueltas a una greguería, o en el atasco de la A6 voy recitando algún poema de entre aquellos que memoricé cuando podía leer, o trato de comprender un verso o de recrear alguna escena o de entender alguna idea de esas que llaman ‘elevadas’. Luego están los blogs. Aunque me cuesta bastante leer en el ordenador, siempre hay un momento para la lectura de una entrada o dos. A veces salgo más tarde de trabajar porque me quedo leyendo algo que me interesa, o cuando voy a fumar me llevo el teléfono y leo si no tengo otra cosa mejor que hacer mientras fumo. Por eso agradezco las entradas breves (usted no es mucho de entradas breves, pero no me lo tome a mal, que no lo digo por usted), para no dejar las lecturas interrumpidas, porque si las interrumpo, cuando las retomo tengo que comenzar de nuevo. No es como un libro con su pestañita doblada, no. Pierdo el hilo fácilmente con las lecturas en la pantalla del ordenador. Además, a mí me gusta leer de pie.

    Escribir me cuesta mucho más y me frustra, también, bastante más que una lectura equivocada o decepcionante. Las dos cosas las considero errores, pero escribir mal es un error más grave porque me doy cuenta de mis limitaciones y de mi torpeza, y tengo mayor sensación de haber perdido el tiempo. Agradezco mucho no ser una persona con problemas de estreñimiento, pero sí conozco un poco esa sensación y me siento en cierto modo así cuando quiero escribir y no puedo porque no me sale. Usted ya me entiende. Me siento como cuando me siento y no me sale, sentado y no saliendo, apretando los dientes. De verdad, es algo físico y estomacal. Cuando lo consigo, eso sí, me invade una felicidad, fugaz pero intensa. Me refiero a la escritura, a que he encontrado las palabras.

    Hilia
    Leer es más fácil, es relajante, requiere menos esfuerzo y casi siempre se obtienen resultados satisfactorios. Escribir es casi todo lo contrario. Teniendo en cuenta que soy de naturaleza vaga, digo leer.

    Crítico Constante
    Me gusta escribir. Por diferentes razones llevo escribiendo desde los diez años. Me refiero a hacerlo con fines no prácticos. Pero dedico mucho más tiempo a leer. Soy consciente de que no tengo el talento necesario para crear buenas historias. De hecho mi escritura tiene un vuelo muy bajo, de codorniz alicortada.

    Meseta über alles
    Leo muy poco. No me concentro, y eso desde hace muchos años. Fui un adelantado, porque ahora esa enfermedad -la imposible concentración ante una obra larga- está muy extendida.

    Prefiero escribir, es como tallar una catedral pequeñita. El día valió la pena.

  • Niego la mayor, Adapts. No tengo mascotas. No sólo no me gustan, me intimidan las mascotas. Tampoco entiendo a las personas que tienen animales en sus casas. Microbios, ácaros y bicharracos tenemos todos pero sin consentimiento. Pero una gata, un canario o un galgo…

    Holmess, esa es mi torpe manera de decirles que disfruto con sus asuntos. Soy demasiado desabrido y no recuerdo haberles agradecido sus apuntes.

    Fantástico, Albert.

  • ¿ Dan premio a la mejor respuesta?

    Leo, porque no me leen en voz alta lo que no quiero leer para mis adentros, y el mundo queda ordenado cuando escucho la voz escrita de los que inventan tanto, que si no lo escriben, ni me lo creo.

    Una perogrullada, vamos…

  • ELOGIO DE PORTUGAL
    La Universidad de Coimbra y la cueva de Iria son los pilares de la razón y fe lusitana. Como hermanos siameses que somos, Salamanca y la Santa de Ávila son nuestros referentes. Desde aquel fatídico 1640 caminamos separados pero nuestro señor Felipe II fue rey de la España ibérica siendo hijo de una portuguesa, al igual que el genio Velázquez. Algunos no aceptamos que la muerte de Inés de Castro enamorada de Pedro de Portugal fuera en vano, como tampoco los intentos de Braganzas y Borbones.
    Esta noche se dará alta ocasión de hacer justicia en la Europa de los mercaderes y se impondrá la razón y la fe ibérica, lusitana y española. El hijo pobre de Madeira, ese atleta prodigioso cuasi madrileño, será el nuevo Viriato desafiante de la orgullosa nueva Roma y sus malditos burócratas, del oscuro eje franco-alemán y del borracho Farage y todos los hijos bastardos de Albión.
    Esta noche fuerza y honor, pero también razón y fe.

  • Soy más de Messi, marquesin, pero cómo me caen mal los galos y sus ínfulas,( muy mal amantes por cierto) me quedo con los vecinos del oeste, que son más guapos y educados.

  • No tengo mayor inconveniente de no saber catalán ahora que vivo en Cataluña a la hora de hablar.
    La gente habla castellano si le dices que no entiendes catalán.
    Pero sí es un problema cuando vas a comprar un libro. Ya que están solo en catalán… O solo en castellano, que no es problema.

    El otro día Gomez escribió que hay literatura muy conocida ambientada en el territorio del río Besós.
    Yo no la conozco.
    Pido recomendaciones.
    Sus plau.
    A lo mejor me atrevo a leer uno en catalán.

  • Mi hijo se ha ido esta mañana a un pueblo de Escocia a pasar unas semanas. «¡Pero qué llevas ahí!», le ha dicho una escocesa al verle en el aeropuerto. Lo que llevaba es una camiseta de la marca Pepe Jeans que le regaló su tía y que tiene en alguna parte una Union Jack descolorida; y yo, que la planché anoche (pobres pero muy plachados), no la vi, o la vi y no reparé, o reparé y me la refanflinfló, claro. La escocesa, como es amiga, le ha indicado muy seriamente que se ate los botones de la camisa, porque así va como quien va con una bandera de España a Euskadi. (A todo esto, seguro que su tía escogió la camiseta pensando que era una ikurriña y, mira tú por dónde, ahora el animalico va con una bandera de España). La escocesa que digo, que por lo visto hablaba en serio, nos ha detallado seguidamente los horrores de las luchas hodiernas entre católicos y protestantes en las Highlands. Por ejemplo, su padre no sabe nadar porque un orangista le tiró a la piscina con cuatro años y casi se ahoga. Yo también casi me ahogo oyéndola. Es una tía muy maja, por otra parte. Qué desgracia todo más grande.

  • “Por ejemplo, su padre no sabe nadar porque un orangista le tiró a la piscina con cuatro años y casi se ahoga. ”

    Ya. Y la GC reventaba a patadas las barrigas de las embarazas en el PV.
    Por favor, Procu.
    La ùnica gente decente que hay en Irlanda son los protestantes. En Escocia no conocì catòlicos. En general los escoceces son bastante legales, a diferencia de los irlandeses que son unos cerdos y espìas nazis durante la IIGM.

  • Querida Angela, el ejemplo es elocuente, por eso lo he puesto. Ella podría haber dicho, «un Leo le tiró a la piscina», es lo que he pensado, en la selección de rasgos.

  • El otro día JRG hablaba de aeropuertos del mundo e incomprensiblemente no mencionó este de Parayas (Santander), el más pequeño de España con los retrasos más grandes. Adorna su sala principal un frontispicio que muestra a Ícaro a punto de meterse su clásico hostión mientras huye perseguido por platillos volantes. Es una obra de arte para que pienses mientras esperas el vuelo y que, si te das cuenta de que no te hace falta de verdad ir, te vuelvas a casa y no vayas.

  • No, Procu, eso no es un ejemplo, es una falsedad que te han contado. Una falsedad voluntariamente rebuscada para desprestigiar a los orangistas. Nadie tira a un niño de cuatro años a una piscina para ahogarlo. Ni yo, y eso que tengo fama de bruja.

  • Angela Merquelez, que conste que, mientras dice «los irlandeses son así» y «los escoceses son asá» y los de Huesca ni te cuento, me estoy tapando los oídos porque NO CREO EN ESO NADA NI VOY A CREERLO NUNCA, básicamente porque no. Le traigo el artículo de hoy de Vargas Llosa, que también cree que los ingleses eran así pero que dentro de poco no les va a reconocer «ni la buena madre que los ha parido»: «England your England».

  • Que los irlandeses se pusieron de parte de los nazis es històrico. En el resto, opino por estadisticas personales: este 12 veces en Irlanda y 8 en Escocia. En Irlanda siempre tuve algùn problema con los tarados de los irlandeses, en Escocia jamàs.

  • Angela Merquelez dice: Domingo, 10/07/2016 a las 15:52

    Lo sé, estoy muy acostumbrada a esa manera de entender el mundo. Por eso me ha entristecido más oírselo a esta chica que digo, me cae bien.

  • Estoy con Angela en que los independentistas irlandeses eran bastante hijoputas. (Al margen del sufrimiento, la pobreza y el hambre que hay en la historia de los irlandeses, una cosa no quita la otra). He estado una vez en Irlanda (unos días, o sea que como si no, pero me leí unos libros, JEJE) y visité un cementerio alemán. Sentí mucha compasión porque la mayoría eran tumbas anónimas y no piensas más que en que eran unos chavales.

  • Gomez, disculpe, mi cabeza nunca entendío bien y con la edad tampoco mejora.
    Me resulta interesante la arquitectura industrial y la historia laboral. Desde la huelga de la Canadiense a la decisión de si se derriban o no las torres del Besos.
    Si yo conociera el tema histórico de la generación de electricidad en Cataluña escribiría sobre ello.
    Tengo un compi sentado al lado en el curro, de Badalona, cuya familia siempre ha trabajado en industrias catalanas, desde sus abuelos.
    Interesantísimo.
    Pero rara vez hablamos de eso.
    Hablamos de deportes y de curro.

  • (Pues a mí los irlandeses me gustan mucho. Desde que leí Las cenizas de Ángela y Lo es. Y por mi ex compañero de inglés, Juan, que su padre es irlandés y su hermana vive en Irlanda y tiene hijos irlandeses; muy monos, que los veo por el feisbuc. Y San Patrik también me gusta mucho.
    La única experiencia mala la tuve con dos irlandesas de RRHH que vinieron a hacerme una entrevista para una empresa súper guay de reactivos, que hubiese estado tres semanas formándome en Dublin y todo; pero se me ocurrió probar un Orfidal la noche anterior (pa los nervios, y eso que no tenia), y empezando porque llegué cinco minutos tarde y que ellas eran de estas niñas monas centradas en gustarles a los tíos, el resto prefiero no recordarlo)

  • “…y después de que el agresor escapase, fue a presentar la denuncia correspondiente a la Policía Municipal”

    “la denuncia correspondiente”. Fòdase, pà. En este pais parece que nos entrenamos para ganar concursos de imbéciles.

  • “el agresor”

    si una felacion es una agresion que serà pedir 500 euros prestados? (como me pidiò Satur hace una hora)

    podria, en su caso, hablarse de “agresora”?

  • Angela Merquelez dice: Domingo, 10/07/2016 a las 16:03
    “Que los irlandeses se pusieron de parte de los nazis es històrico”.

    Antes habían venido a luchar con Franco. En una iglesia (católica) que conozco hay una placa conmemorativa a un batallón de irlandeses que anduvo por aquí. Alguno se quedó una temporada después. Eran bebedores, deportistas e incluso cultos. Se les distinguía por el apellido en O’.

  • Hombre, sin ser un especialista creo que los reconoceria aunque los apellidos en lugar de empezar por O’ (como el “general bonito”) terminasen en “ez”.

  • A fuer de español, soy lusitano. La selección que luce en su pecho la Cruz de la Orden de Cristo bajo el blasón portugués es tan mía, o más, que la española. Ojalá una Iberia reunida con capital en Lisboa. Ojalá nuestra Reina Leonor casando con un Braganza.

  • Eso es lo que proponìa El Ausente: Lengua española, capital Lisboa, bandera catalana y sanfermines en Almerìa.

  • La voz de bronce de las campanas de San Lorenzo, el laurel de fama de la corona fúnebre, la piedra gris del Monasterio, los crespones de luto en todos los balcones del Escorial, los dos mil cirios ardiendo en el túmulo gigantesco coronado por el águila del Imperio que se eleva en la Basílica, lloran en esta mañana, con esa tremenda expresión que a veces tienen las cosas sin ánimo, la muerte del Capitán de España.
    José-Perro Antonio ¡Presente!
    (Fue Gachò, fue Gachò)

  • Y yo viendo Monstruos de río como un jubileta. Me veo de segundo lanzador en el equipo de petanca del profesor Cubaslibres.

  • Satur en TV le copian: ya nadie dice peligro y todos dicen peligrosidad: “La peligrosidad de los encierros” y cosas así.

    Otrosí digo: Don Mario Vargas LLosa escribe “brillaron por su ausencia” en lugar de “se hicieron notar de tal modo que” lo cual que me ha llamado (poderosamente) la atención.

  • Procu -> “O viviendo juntos sin casarse. Sois muy antiguos”.

    No, Procu (jamás pensé que iría a decirle que no a algo), casados y hasta por amor. Que para amancebarnos ya estaremos los portuñoles 🙂