Execración de banquetes y alabanza de comensales

peligro-copia
Por Mortimer Gaussage.

Elegir un título que exprese claramente el contenido es siempre garantía de éxito. Como todo queda claro desde el inicio no ha lugar a la manipulación argumental o la duda interpretativa y a quien escribe sirve de discrecional salida de emergencia. Si todo está ya dicho en el título cualquier instante de zozobra, desasosiego o apatía, esos que al escribir nos asaltan un par de veces por folio, es momento idóneo para cerrar la faena con un caracoleo o un capotazo. Al fin y al cabo, en casos así, todo lo que viene bajo el título es sólo adorno.

Con la llegada del buen tiempo proliferan las celebraciones. La primavera, quizá ya está dicho, es el mejor de los tiempos y el peor de los tiempos, época de alegría y locura, de amores y flores, casorios y comuniones y, consecuentemente, de banquetes y celebraciones. Siendo así desde siempre no cabe por ello hacerse mala sangre. Ciertas cargas hay que llevarlas con alegría porque de lo contrario, si a ellas objetamos, sólo queda dedicar la vida al sacerdocio de la misantropía, tratando de evitar que lleguen invitaciones.

Con certeza los banquetes tienen una explicación científica, no en vano los antropólogos, cuando por ventura tropiezan con una desconocida tribu nudista, lo primero por lo que se interesan es cómo se reparte la comida y quién folla con quién. Esto convierte los banquetes de boda en casos de estudio para aquellos que sienten inclinación por las comunidades humanas. Quien les habla, misántropo sin reputación y por ello inmisericordemente invitado a tales eventos, aprovecha los intervalos entre plato y plato dedicando esas horas a la reflexión de su qué y su porqué. Eso sí, sin llegar a otras conclusiones más allá de las adelantadas en el título. La falta de conclusiones no supone que no existan observaciones, paso previo a las teorías, que son las flores de la ciencia. Como resultado y a grandes rasgos propugno la división de los banquetes en dos clases: aquellos que pretenden abrumar por la cantidad y los que tratan de asombrar por el refinamiento.

Los del primer tipo son los clásicos, los que venimos practicando desde que el hombre se hizo hombre y, recién erguido sobre dos patas, empezó a vagar descalzo con retortijones de hambre. La felicidad era la abundancia y de tal equivalencia, quizá impresa en los genes, aún no nos hemos repuesto. Todos hemos estado en comidas de seis platos contundentes, esos que empiezan con entremeses, y siguen con mariscos, pescados, carnes cocidas y asadas con sus salsas y guarniciones. El modelo por antonomasia se produjo en el año 1513 cuando a Julio de Médicis lo nombraron patricio romano y, qué mejor ocasión, organizó un banquete en la plaza del Capitolio. La mesa, para veinte comensales, se colocó en un estrado y en derredor gradas para cientos de personas, público invitado a mirar. Al tomar las servilletas de ellas escaparon pajaritos vivos y ese fue el arcabuzazo de salida. Julio hizo servir, para abrir boca, pasteles de piñones, mazapanes, higos y vinos de moscatel. Luego fueron llegando los trece o catorce platos de carnes hervidas y asadas. Papahigos, codornices, tórtolas asadas, perdices a la catalana, gallinas y gallos cocidos revestidos con sus plumas, paté de codornices, un cabrito de cuatro cuernos escalfado, presentado con su piel y sobre sus cuatro patas, faisán, corzo, vaca hervida con mostaza, capones azucarados recubiertos de oro fino, un águila, también con sus plumas, en ademán de capturar un conejo y mucho, mucho etcétera. Doy por supuesto que se hacen una idea porque todos hemos estado en casa de un Médicis wannabe. Tanta abundancia roza el ridículo y llegado un punto, estimulados por los muy abundantes y variados vinos, los comensales empezaron a tirarse la comida entre ellos y a la muchedumbre de los graderíos que, si al inicio miraba hambrienta, acabó como los veinte escogidos harta hasta la incomodidad.

Otros toman una senda peligrosa y optan por el asombro a través del refinamiento. Apostar por la reducción del peso y el número para emplearse a fondo en la preparación, el detalle, el origen y el equilibrio es empresa arriesgada. Es una evidencia que todos sabemos contar pero no todos saben distinguir lo bueno de lo malo. El origen de esas preparaciones tan del gusto actual, de texturas insospechadas, aromas imprevistos, mezclas extraordinarias y sabores delirantes lo sitúo yo, aunque en esto no soy nadie, en los desvaríos de Marinetti, ese poeta venido a más que fracasó en los mismos páramos de la locura en los que Dalí encontró la gloria. El delirio de los chefs de hoy, que sobre cama de escarola caramelizada sirven conchas de bacalao con salsa de algas y globos de caramelo que liberan aroma a roble de trainera, no es imaginación sino simple seguidismo de las elucubraciones del italiano. Marinetti, además de motores y aviones para la vida diaria, proponía el uso en la cocina de ozonizadores, lámparas de rayos ultravioleta, electrolizadores, molinos coloidales, destiladores de presión al vacío, autoclaves centrífugas, dializadores y analizadores químicos. Todo ello con el fin de conseguir en los manjares la perfecta precisión y equilibrio entre las bases y los ácidos. Allá ustedes si deciden perder el tiempo en buscar las diferencias con la llamada cocina molecular.

Sigue proponiendo y, muy en su línea, aún exigiendo, la implicación de los cinco sentidos en el acto de comer. Así, sobre la mesa, a la izquierda del comensal, ordena que se sitúen unos rectángulos con lija, seda rosa y terciopelo negro. Los alimentos se llevarán a la boca con los dedos de la mano derecha mientras que con la izquierda se irán tocando, alternativamente, las texturas al efecto dispuestas. Mientras, los camareros vaporizarán en el comedor coperfume de clavel mientras de la cocina llegará un violento corruido de motor de aeroplano mezclado con música de Bach. El primero de los platos a servir podría ser el Despiertaestómago, una salchicha sobre una loncha de piña cuyo centro se cubrirá con una capa de atún y encima una nuez. De segundo quizá el Cerdoexcitado, un salchichón crudo pelado servido directamente en un plato con café muy caliente mezclado con colonia. Podría venir luego el plato que bautiza como Zumbidos en el despegue, que es arroz con zumo de naranja acompañado por un corruido de mobilette. Todo ello suena estupendo pero, admitámoslo, el público capaz de apreciar tal cual cosa era inexistente y, pese a las modernidades de chefs y creadores culinarios, aún hoy sigue siendo escaso.

MFK Fisher, gastrónoma y crítica culinaria, hacía parecer que escribía sobre comida pero, si bien se la lee, en realidad lo hacía sobre la gente que conocía comiendo. La señora Fisher, y sólo me queda asentir con la cabeza, advirtió que sólo es posible alcanzar la perfección gastronómica en tres situaciones: cenando solo en un sofá o en la falda de una montaña, cenando con otro u otra en un buen restaurante, o cenando seis personas en una buena casa. Sólo el tercer caso sería un banquete y éste, afirma, ha de producirse necesariamente en un salón particular, pequeño y sencillo. Puesto que deberá fluir la conversación se excluye de entrada cualquier ambiente mínimamente ruidoso ya que acaba uno hablando a voces. La ironía, la insinuación, la sutileza y el sobreentendido, en suma, la conversación inteligente, exigen el uso del tono y la inflexión, imposibles a gritos. Las seis personas pueden ser de cualquier edad pero entre ellas ha de haber una pareja casada, para lo que ella llama la compostura cálida, otra pareja menos asentada, para poder añadir a la conversación un matiz de investigación, y dos desconocidos de cualquier sexo, sobre quienes poder mostrarse inquisitivos. No deben existir rencillas profesionales o sexuales entre ellos y ninguno debe estar tan enamorado que aburra con sus manifestaciones de cariño. Debería poder hablarse al menos en dos idiomas pero sin usar en ninguno de ellos palabras demasiado simples ni demasiado difíciles. Y si alguno de los candidatos no fuera capaz de compartir mantel con cualquiera y hablar de cualquier tema, ya sea mecánico de motos o príncipe, ha de ser inexorablemente excluido. Jamás ha de permitirse uno el caer en veleidades patricias o políticamente correctas que puedan arruinar la reunión. De comer sirve cualquier materia prima decente tratada con cariño. La combinación de un plato llamativo seguido de un guiso tradicional es siempre una combinación ganadora. La perfección gastronómica, en suma, reside en el perfecto equilibrio no de las viandas sino de los comensales.

Yo, como los antropólogos y la señora Fisher, cuando se trata de comer o de follar presto atención al con quién porque, en definitiva, ahí reside la diferencia entre un festín insoportable y otro perfecto.

PS: No pregunten al autor qué es un corruido porque no lo sabe.

197 comentarios

  • De verdad,¡¡Qué tenga yo que leer hoy, justo hoy, una entrada sobre comida, banquetes y delicatessen culinarias!!
    ¡No te lo perdonaré jamás Carmena, jamás!

  • ¡Qué interesante!
    Aquí Bud Spencer, votado mejor actor del mundo por un selecto grupo de amiguetes cuando teníamos menos de 10 años, en el mejor restaurante de la ciudad.

  • Mortimer, comparto las fobias multitudinarias.
    Para mí la perfección está en las tres variantes expuestas.
    Unos cacahuetes o castañas asadas, un trozo de pan y unos higos secos, en invierno, viendo una película es un festín solitario.
    Unos huevos fritos espolvoreados de pimentón, son la gloria culinaria para ponerse ciego a probar vinos y champanes de categoría.
    Prepararle la cena a tu acompañante en casa el día de nochevieja en soledad, me resulta la guinda anual, pero hacerlo todas las noches es lo verdaderamente bueno.
    Cuando llegan las invitaciones, siento la ilusión de que todavía alguien desee que le acompañe, pero luego de ver la lista de asistentes, siempre encuentro una buena excusa para quedarme en mi sitio.
    Seis es un buen número.
    La mezcla me resulta perfecta.
    A una invitación así no creo que le pusiera pegas.
    La comida si creo que se debía preparar con cuidado, pero de un sólo plato.
    Unas fabes, o unas patatas a la riojana, o un cabrito, o un pescado sólo braseado, si el presupuesto no da para más una tortilla de patatas de justa ejecución.
    Pondría champán de nombre alemán. Es el vino por excelencia para la diversión.
    Bebible desde las 11 hasta las 11 siguientes.
    Morgan…eres bueno…jodido.

  • LITURGIA
    La dignidad de una persona se mide por el respeto que muestra durante las ceremonias, da igual que sea escuchar el himno nacional, la consagración de la hostia o una actuación de Luis Eduardo Aute. El silencio y la compostura hacen del hombre la cima de la evolución.
    El comer es el acto litúrgico mas frecuente y el que da ocasión a diario de mostrar nuestro grado de educación y respeto al prójimo. Hasta en los restaurantes de menú se conserva un rito, la comanda, los cubiertos, la atención a los gustos personales (corto de leche tibia con sacarina). Naturalmente aquí es donde observamos el grado de bestialización de gran parte de nuestra sociedad que suele empezar con el emputecimiento del servicio causa de las mezquinas condiciones laborales. Le tengo tanto respeto a un camarero como a un sacerdote, y cuando ellos mismos se degradan siento una gran tristeza.
    Los usos y costumbres de hoy en día chocan brutalmente con la necesaria liturgia, siendo señalado ejemplo las citadas comidas multitudinarias, sean de empresa o familia. Ningún restaurante de respeto admite reservas de mas de seis personas, de cuatro en los mejores. La presencia de niños sueltos o en cochecito y de tíos en pantalón corto y chancletas es hoy una epidemia; ya conté que esto es lo que me encontré cuando fui a comer a Mugaritz. El uso masivo de móviles y tabletas en la mesa no hace sino aumentar la degradación que se consuma arrojando otros archiperres sobre la mesa tales como llaves de coche y gafas de sol.
    Es posible que estemos cerca del fin de una civilización.

  • REGLAS OLVIDADAS
    Comer despacio, no hablar mientras se mastica, limpiarse los labios antes de beber, no poner los codos en la mesa, comer pan con moderación, no beber refrescos o cerveza con en la comida (solo vino o agua), no beber mas de la cuenta, no hablar de política o religión, ponderar lo que se come y bebe, hacer de esto último el centro de la conversación, no levantarse para ir al servicio, no usar palillos, no hablar de los alimentos que no te gustan, no hablar de tus hábitos intestinales, contar anécdotas rápidas, no monopolizar la conversación, no mirar insistentemente a las comensales guapas, no llevar perfumes intensos, no rebañar el plato pero tampoco dejarlo a medias, en medio de cada plato poner los cubiertos encima “a las 8 y veinte” y al terminar el plato dejar los cubiertos en paralelo a “a las 9 y cuarto”, no hacer conversaciones parciales, saber escuchar, no sonarse los mocos, no eructar, no recolocarse el paquete, no levantarse para retocar el maquillaje, el móvil apagado o mejor en casa, no tener prisa, no hacer propuestas explícitas, tener previsto otro lugar para los licores y el tabaco (si procede) en un local cercano que se pueda ir andando, no hablar de tus hijos, no hablar de tu exmarido, no hablar de fútbol, no hablar de programas televisivos, no presumir de dinero ni de viajes, alabar la ciudad donde estás, agradecer a Dios estar vivo sin hacer referencia a conocidos muertos o enfermos y, finalmente, pagar la cuenta de forma discreta.

  • No puedo estar más en acuerdo con Vd Sr. marqués.
    Solo los modales hacen de nosotros seres humanos.
    En las tres ocasiones que visite el Mugaritz, en distintas etapas, dos antes de quemarse y una tercera poco después de reabrir.
    Me gustaron sus propuestas y sobre todo local y entorno.
    El servicio me resultó insufrible y visitar su cocina un añadido innecesario.
    La conversación con el chef demasiado intensa.
    En el País Vasco se confunde con frecuencia trato amable con familiaridad que resulta harto empalagosa y desproporcionada.
    Para mí, después de haber visitado todos los templos de la gastronomía vasca pondría en primer lugar la casa de Hilario Arbelaitz (Zuberoa)
    Una delicia para todos los sentidos.
    Los niños deben estar jugando no dando la matraca a los que ya los hemos criado.

  • ÚLTIMOS CONSEJITOS
    No pedir nada “para el centro”, no usar la palabra “picoteo”, no complicar la comanda, en lo posible pedir todos lo mismo o un menú de degustación, no pedir vinos demasiado caros, dejarse aconsejar por el camarero, no obstante estar ojo avizor. Idealmente empezar con txacolí o blancos ligeros o champán, después blanco con madera, tintos y finalmente vinos dulces, prohibido los licores (menos todavía los que te ofrecen gratis).

  • Yo creo que está muy mal esto de comer delante de otros. Como dice Saussage en su excelente artículo hodierno, la manera más apropiada de comer es solo delante de la tele viendo un peliculón. Lo demás sobra. Estar masticando delante de otros es repugnante, todo el rato abriendo y cerrando la boca y haciendo ruido. Y aluego como tengas una novia o un amigo o lo que sea todo el día con la dentadura llena de perejil en los intersticios dentales, buscarme una cuerda para ahorcarme, macho. Y como además sea de Madriz y se escarbe en los dientes y saque triunfal un resto de cerdo en rodajas y diga: ¡mira, un paluego!, entonces cortarme las pelotas y metérmelas en la tráquea baqueteándomelas con el palo de un cañón. Yo no quedo nunca para “cenar poray” y en los ambigús sólo tomo una copita de fanta perfumada con champán. Yo creo que si hay que salir es para beber cerveza con los colegas y mear juntos en los mingitorios hablando de titis, y si se alarga la noche y entra la gazuza, se puede hacer la excepción de comer un bocata rápido antes de seguir de pociones por esos bares de Dios. Sólo así se puede ser digno ante uno mismo y ante Dios.

  • Y las tías, macho, dos horas mirando el menú repitiendo veinte veces “una ensaladita” para luego pedir lo más caro.

  • El banquete o simposio de Platón. (Plat-ón, ¿LO HAIS PILLAO?). Simposio es lo de las pociones que dice Satur, etimulúgicamente. ¿Ánde vas? A un simposio, a coger una curda y cambiar impresiones.

  • Gracias a todos por sus comentarios.

    El Marqués insiste en el cómo, que es un invento de la civilización para aliviar los dolores del con quién. Los modales y el cumplimiento de las miles normas que regulan el comer es comportamiento que nos deben y les debemos a los demás. Nos hace soportables cuando somos mala compañía, algo que ocurre, sin duda, tantas veces como les ocurre a los demás.

    Jrg, yo también soy de un plato, pero no sirve para un banquete porque se hace corto. En lo que te comes una fabada no da tiempo ni para iniciar una conversación.

  • Muy de acuerdo con la disección antropológica de las viandas, pero la denominaría saciedad vs. bizarría. Pues todos los “creativos” pretenden sorprender o epatar al comensal pero refinamiento, o incluso sofisticación, es algo fuera del alcance de bastantes cocineros y de muchísimos aficionados. Antes que oficio en los fogones, requiere conocimiento de la estética, cultura humanística. Un plato es una composición, como un cuadro, un poema, un jardín o una sonata, y todas se basan en los mismos esquemas y recursos básicos (número, iteración, simetría, ritmo, contrapunto, color…). Y no se puede inventar un plato mínimamente interesante sin saber nada de Loos, Weill, Mondrian, Vian… las referencias de nuestro tiempo.

    A eso añadiría la taxonomía de los comensales, de mi cosecha: Comedores vs. contadores (creo que no requiere mayor explicación). Esto genera 4 subtipos, de los cuales el peor es el epatado-contador, capaz de acabar con cualquier paciencia.

  • Pues mis cocineros sólo conocen a Goya y Galdós, y musicalmente no creo que hayan ido más allá de “La tabernera del puerto”.

    Aquí en la pequeña ciudad hay un comedero de cierto éxito entre las masas alcoholizadas que venimos calificando como “comida Picapiedra” por el tamaño de las porciones: chuleta de brontosaurio, loncha de jamón de braquisaurio, huevos de pterodáctilo, ictiosaurio a la brasa… Vamos, la ideología del “ande o no ande, caballo grande” llevada al mundo de la deglución. Eso sí, la música ambiental está siempre a tope para no tener que escuchar majaderías.

  • OBSOLESCENCIA (YO ES QUE SOY MUY PESAO)

    Ayer os lo dije y hoy os lo repito. Si tenéis un ordenador de sobremesa que se os ha quedado desfasado con las sucesivas actualizaciones del sistema operativo (cuando antes iba como un tiro) pero queréis seguir usándolo para las cosas importantes: escribir, consultar el correo, escuchar música o la radio, navegar por internet, ver vídeos y leer este nuestro fanzine, os recomiendo Ubuntu Mate y volveréis a tener la sensación de que el ordenador está nuevo. Es un sistema que usa pocos recursos, y me recuerda en aplicaciones y operatividad a Windows XP (con el que funcionaba más o menos bien este ordenador), pero con una interfaz visualmente moderna, minimalista y muy agradable; me ha sorprendido por haber recuperado una resolución que creía perdida. Nada de virguerías gráficas ni juegos. No sé cómo lo ha hecho pero ha encontrado controladores para todo (gráficos, sonido estéreo, pantalla, bluethooth, redes, cámara, puntero digital, teclados –yo uso un teclado extendido accesorio) nada más cargar el disco de instalación sin ningún problema, al contrario que las sucesivas actualizaciones de Windows, cada vez más restrictivas. Lo dicho, ideal para darle una segunda vida al portátil que estábais pensando echar a la basura. Además es gratuito y si os gusta y funciona podéis hacer una donación a los desarrolladores que lo mantienen. Su única desventaja es que está en inglés.

    Todo esto me lleva a la segunda parte. No dejo de leer que la vida media de un portátil es de 3-5 años. Este Vaio VGN-FE21H, de 2006, me empezó a dar problemas con la actualización a Windows Vista y desde entonces todo ha ido a peor. Creo que fue Bolaño quien me recomendo Linux Mint, pero no conseguí sentirme totalmente a gusto con él, entre otras cosas por distintos problemas con las actualizaciones.

    Ahora resulta que 10 años después el Vaio funciona mejor que el primer día, lo que me permite tenerlo en marcha como ordenador complementario (necesito uno potente para los trabajos gráficos). Es cierto que siempre lo he cuidado y he utilizado un teclado auxiliar (que valen apenas 20 euros) para no dañar el teclado integrado, pero manda narices que nos tengamos que desprender de máquinas completamente operativas simplemente porque unos palurdos han decidido que ya no debemos usarlas y dejen de proporcionar soporte y controladores. La Unión Europea le ha metido un puro a Google por prácticas monopolísticas, pero quizá debería investigar en serio por qué una televisión puede durar quince años y un portátil sólo cinco. Y quizá las asociaciones de consumidores deberían hincar el diente en esta práctica abusiva.

  • Perroan, no mentes a los consumidores que aparece el tío ese de FACUA y nos la lía.
    Hoy he tenido una discusión con el de informática, al parecer soy el único de la empresa que trabaja con XP y los sistemas antivirus han dejado de protegerme. Me quiere instalar un Windows actualizado pero el viejo Toshiba Satellite Pro no lo acepta.
    Esta tarde le pido el Ubuntu Mate.
    Si tengo un amplificador de válvulas y una moto con carburadores ¿por qué no puedo seguir usando el XP?

  • Muy buena la entrada Mgaussage. Y yo también soy más bien de un plato. Aunque no estoy totalmente de acuerdo con considerar la fabada un solo plato, como tampoco lo es un cocido en condiciones. Las mejores comidas que he disfrutado han sido yendo a comer un solo plato.

    Recuerdo una fabada a cuatro en Casa Gerardo, invitando a Herzog, supercargo de la naviera Maersk Line, y hermano del famoso director de cine, que fue increible. Íbamos a repetir cuando los comensales de al lado, cuatro hermanos que habían regresado de hacer las indias de Australia con las ovejas y que estaban comprando fincas y unas pumaradas para instalarse en la zona, nos hicieron llegar dos fuentes más: fabes con angulas en una y fabes con llocantaru (bogavante) en otra. A herzog le corría un hilillo de sudor por la frente, aún así dio cumplida cuenta de un plato de cada fuente. De beber, el Marqués de Riscal armonizó con las fabas a la perfección. Como no podía ser de otra manera, de postre repetimos arroz con leche.

  • Las pitanzas pantagruélicas monográficas , ver supra, están fuera de lugar y deberían ser prohibidas por motivos de Salud Pública.
    Hay que refinarse un poco, Señor.

  • Es posible que estemos cerca del fin de una civilización.

    ¿Para qué digo yo las cosas, dia tras día? ¿Eh? ¿Para qué?

    marquesdecubaslibres dice:
    Lunes, 26/09/2016 a las 11:07
    REGLAS OLVIDADAS
    …, no mirar insistentemente a las comensales guapas,…

    Imposible de toda imposibilidad, es la única que no respeto.

  • PerroAntoine, voy a probar ese Ubuntu en una de las maquinas olvidadas. Pero porque lo dice ustë. Cada vez que he instalado alguna distro de Ubuntu he tardado sólo horas en salir escopeteado. Había que contratar un friki a tiempo parcial para que pudiera decirte: “pero si es muy fácil”.

    MGaussage: monstruo, maestro, autor, intelectual, intelectual.

  • Voy a intentar instalacionalizar eso que dice el perrícola en mi Dell de quince años. ¿Alguna dirección web para poder hacerlo paso a paso? Gracias.

  • A propósito de los Herzog, la tercera esposa del cineasta y documentalista, Lena Herzog es la autora de un libro sobre Theo Jansen y sus Strandbeest. Sus criaturas móviles de PVC.

    Theo Jansen, the Dutch artist and creator of the Strandbeest.

  • Creo que fue Juli0 quien nos lo sugirió.
    Tras participar en su mecenazgo la bella Susana Raya acaba de enviarme el enlace para descargar su disco.

    Da alegría y envidia ver que algunos pueden ir sobreviviendo con la música. Lo escucharé con interés.

  • Todo se reduce a una búsqueda de la excelencia, tanto en el material y su tratamiento como en los que comparten el pan con nosotros.

    Dicho lo cual, un kebab cerdo cada cierto tiempo es maná en el desierto. Y caigo en lo mismo que Samuel Johnson, “me es más fácil la abstinencia que la moderación”.

    Gran texto, Mortimer.

  • ChopSuey Fanzine en las Apuntaciones sueltas de Inglaterra, de Moratín:

    “Hay además en Inglaterra, y especialmente en Londres, varias sociedades que llaman clubs, que celebran sus juntas y comidas en días fijos y determinados, tal vez semanalmente, y tal vez con menos frecuencia. Unas se componen de sujetos de una misma profesión, comerciantes, abogados, literatos, artífices, etc., y otras de gentes acomodadas, que se reúnen para hacer prosperar uno u otro ramo o establecimiento. La comida se paga a escote, y después de ella se leen o pronuncian discursos, se disputan los puntos en cuestión, se vota y resuelve lo conveniente al objeto de su instituto. Otras hay que celebran sus juntas sin comida, y sólo tienen una en algún día señalado. Lo cierto es que a estas incorporaciones (que podrían en cierto modo compararse a nuestras sociedades económicas) debe la Inglaterra una gran parte de su prosperidad. Ellas son las que, reuniendo el propio interés, el celo patriótico, la ilustración y la riqueza, proporcionan a la agricultura, a las artes, a la industria y al comercio nacional todas las ventajas posibles. Desde las fábricas a los hospitales, desde el cultivo de los árboles a los primores más delicados de las artes de lujo, todo recibe los efectos de su influencia. Cualquiera descubrimiento, cualquiera noticia útil a estos objetos, halla un premio seguro en tales incorporaciones. Pero no entra en ellas todo el que quiere entrar, no son admitidos sus individuos por un precio infame, sino por elección; no se incorporan en ellas para pedantear, hacer vana y ridícula ostentación de un celo aparente, y adquirir por tales medios el favor de la Corte, para obtener empleos, a que no podrían aspirar si la ignorancia se acompañara siempre de la modestia. Estos cuerpos, en fin, no se entrometen en tejer cintas, ni en hacer máquinas, ni en plantar árboles, ni en arar la tierra, ni en dirigir manufacturas; pero estimulan, ilustran y favorecen con sus luces y sus auxilios a los que deben hacerlo. Sus proyectos no se aplauden y se archivan; se ejecutan por medio de suscripciones cuantiosas, que los facilitan; la mente que discurre, el dinero que proporciona los medios, y el celo y actividad que llevan al fin las empresas más difíciles, todo está unido, y así resultan efectos tan admirables. Si se hace extraño lo poco que han hecho nuestras sociedades, después de tanto bueno como se ha dicho en ellas (a pesar de mil impertinencias inevitables), y después de tantos años como llevan de fundación, mayor maravilla deberá causar a cualquiera que las coteje con estas incorporaciones tan comunes en Inglaterra; siendo de advertir que ellas lo hacen todo, que el Gobierno no las da un cuarto, y que el único favor que le deben, es el de permitirlas.”

  • Perroantuan, ¿serías tan amable de indicarme cómo tengo que hacer para instalarme eso que patrocinas? ¿Tengo que resetear el ordenata o algo asín? (Ten en cuenta que soy rubia y tengo mis limitaciones).

  • Consulten antes las especificaciones técnicas mínimas.

    https://es.wikipedia.org/wiki/Ubuntu_MATE

    Aquí hay instrucciones y links de descargas según sistema operativo actual y arquitectura (32 o 64 bites).

    https://ubuntu-mate.org/

    Hay que tener en cuenta si el ordenador puede arrancar desde un USB o sólo desde un DVD. Yo lo he instalado desde un DVD tras crear el disco de arranque desde un archivo de imagen con un sencillísimo botón derecho-Quemar disco. La instalación se ha encargado de todo y lo único que he tenido que hacer ha sido seleccionar la franja temporal.

  • Perroantonio dice:
    Lunes, 26/09/2016 a las 13:22 Creo que fue Bolaño quien me recomendo Linux Mint,

    Imposible. No conozco esos chicles.

  • Parker. Básicamente el asunto consiste en descargar la imagen iso del disco de arranque y crear un CD o un USB de arranque (desde Windows 10 es algo tan sencillo como hacer clic en el archivo con el botón derecho del ratón y seleccionar Quemar disco). Sólo hay que saber la arquitectura que tiene el viejo ordenador (32 o 64 bits) y si es capaz de arrancar desde un DVD o desde una memoria USB, Normalmente se trata de insertar el disco de arranque, apagar el ordenador, volver a encenderlo y esperar a que cargue el arranque. Si no carga, es posible que haya que entrar en la BIOS (cada ordenador tiene una tecla para cargar la BIOS justo cuando se enciende el ordenador; puede ser F4, F5, F8, F11…) y decirle que cargue primero la unidad óptica (disco) o el USB, y volver a intentarlo. Luego seguir las instrucciones y tener paciencia, porque los ordenadores antiguos son bastante más lentos. Ojo, conviene tener a mano la clave de la WIFI para activar las actualizaciones del sistema.

    Viene con todas las aplicaciones necesarias por defecto preinstaladas: Firefox, LibreOffice, visualizador de imágenes, clasificador de fotos, reproductor de audio y vídeo, diccionario de ingles, correo, bittorrent, chat y mensajería, creador de CD y DVD, lector de PDF, herramientas administrativas… etc.

  • Joder.
    Resulta que siendo, como soy, el más torpe tecnólogo de la cosa ordenadorica de todos los torpes de este fanzine, soy el único que tiene material de hace no más de una generación y de la casa de Cupertino.
    Todo es una gran mentira…
    Yo, que había aguantado hasta el final con mi nokia de teclitas, (operativo todavía) que tenía el vaio con una partición en 3.11. y seguía trabajando con QUATTRO PRO, resulta que me renuevo, muy a mi pesar, ante la matraca permanente de las juventudes pudientes (Hijos, compañera, fancineros…).
    Mi padre nos solía decir, que de mayor se metería Cartujo en la de Miraflores…y que vería a alguien de la eta con coche oficial.
    Qué dudas¡¡¡
    qué dudas.
    Cuando los cassettes, grababa mis discos a todo dios para no dejárselos.
    La NAKAMICHI era un prodigio en ello.
    Después ya dejé de comprar vinilos ante lo imparable del CD.
    Recurrí en aquellos años a MERIDIAN, pero el ampli se me quedaba un poco corto y les compré a unos ingenieros locos uno de los primeros PLINIUS que llegaron a España que movían a la perfección las B&W de la serie Nautilus.
    El cableado fué difícil de ajustar, pero una vez conseguido, no salía del éxtasis que me producía escuchar mi música.
    Llegaron mis hijos con sus MP4 llamándome carcamal, que hacía el canelo pillando discos a estas alturas…que si tal que si cual.
    Qué coñazo más grande.
    Ahí sí que me planté.
    Lo del ordenador y eso vale, tampoco lo uso para mucho, pero en la música no trago.
    Con la comida molecular tampoco.

  • A mí me reventó el otro día el iMac. Por lo que he podido averiguar, se trata de algo físico: un cable conectado al disco duro. Tengo la opción de tratar de arreglarlo por mí mismo, con el riesgo de que termine destrozando el bicho, o llevarlo a arreglar, con el riesgo de terminar pidiendo en las esquinas. El día que mi hija se vaya de casa tiraré el teléfono a tomar por culo (con perdón) y el día que termine mi libro irá detrás el ordenador.

  • ¡Joder, claro, Ximeno!

    He estado a punto de instalar el CloudReady, del sistema tonto de Google (Chromium OS), que dicen que no ocupa nada y va como un tiro, pero mi ordenador no era compatible. Para navegar y escribir parece suficiente, aunque es imprescindible una buena conexión de red porque sólo trabaja en la nube.

    Puede ser una buena alternativa para los portátiles más nuevos que se hayan quedado cortos.

    https://www.neverware.com/

  • Morgan, un banquete de un sólo plato no tiene porqué ser corto.
    Se trata de un menú monográfico.
    Ejemplo:
    Fabes de primero.
    Fabes de segundo. (si eso)
    Ensalada con su queso.
    Fabes a los postres y para las señoras petit-fours (si eso).
    A nuestra edad un surtido de antiácidos y salir al aire para fumar y poder expulsar el primer metano sin matar a nadie.
    Si es de noche sin café. Una tisana mejor.
    Luego Más champagne, a discreción.
    No conviene mezclar.
    Donde pone fabes pongan lo que quieran.
    Chuletitas de cordero por ejemplo se pueden comer docenas.
    No obstante si se quiere conversación, o follar después, o las dos cosas, es mejor elegir proteinas menos contundentes, o en cantidades mucho más moderadas, nada vegetariano, de no ser que uno esté en Tudela y le pongan alguna de sus maravillas.
    Termino prefiriendo las opciones uno y dos del texto.
    Y si es en la tres, un anfitrión conocido por su buen hacer.

  • Tan claro que no pude ser yo, que he hecho un corta y pega de sus instrucciones para mi W-XP cuya protección (la) obsolece(n). La única duda es si la BIOS permitirá el arranque con USB: ya lo averiguaré cuando mude.
    ***
    La página fantástica, as usual. La reflexión de Gaussage sobre el vaivén entre observación y teoría -aunque alude solo a la ida- es digna de WH Quine y su pesquisa de la verdad. Y de guinda el escolio nobiliario.
    Me ha encantado la cita de Moratín, ese corruido ilustrado.
    ***
    He sido militante del PSOE algo más de veintitrés años.

  • bolaño dice:
    Lunes, 26/09/2016 a las 17:51
    He sido militante del PSOE algo más de veintitrés años.

    Pásate a Mac, Bolaño.

  • bolaño dice: Lunes, 26/09/2016 a las 17:51
    He sido militante del PSOE algo más de veintitrés años.

    «Hola, me llamo Bolaño, he sido militante del PSOE algo más de veintitrés años pero me estoy dejando».

  • Más que opípara entrada de monsieur Mortimer Gaussage.

    A propósito del tema central: la bellísima actriz y bailarina Cyd Charisse daba este consejo para manejar a un hombre: “Tres comidas diarias, mucho afecto y la correa floja. Sobre todo, no molestarlos mientras están comiendo”.

  • Gracias otra vez por los comentarios.

    De pequeño le pedía la merienda a mi abuela, tengo hambre, le decía. Tú nunca has tenido hambre, me contestaba, tú lo que tienes es ganas de comer, que no es lo mismo. Esa diferencia, que no entendía y que aún ahora jamás he experimentado, quizá es el hueco por que se cuelan los dos modos de entender el banquete en particular y la cosa de comer en particular.
    —-
    Ramiro de Quintas casó para casa y los hermanos y hermanas se buscaron la vida. Eso parece una suerte pero lleva consigo servidumbres, cuidar a los viejos, acoger a los hermanos incapaces de hacerse una vida y celebrar todos los años la fiesta del patrón.
    Un año tenía planeada la fiesta a lo grande. Todo lo del cocido listo, los garbanzos a remojo, la cabeza de cerdo, la oreja y los morros desalados, la patata pelada, la carne para cocer lista, habían matado y desplumados tres pollos, los chorizos aprestados y la verdura en orden de revista. Tenían bacalao a desalar desde el jueves. Había encargado al horno empanadas, orejas, melindres y tarta de Santiago. De complemento tenían arroz con leche y miel.
    Estaba todo a punto para la gran fiesta a celebrar con el mayor despliegue de medios y esa mañana el viejo amaneció muerto en cama. El disgusto fue enorme. Lo que tocaba era avisar al Juzgado, esperar al juez, al forense, al de la funeraria, al cura y organizar el entierro. Eso estropearía la fiesta y, lo que era peor, qué harían con toda aquella comida. El pequeño cónclave familiar resolvió, con buen criterio, que si se echaba a perder todo aquello el viejo volvería del infierno para llevárselos con él. Así que lo envolvieron en una manta, lo metieron en la artesa y continuaron con lo que estaban. Avanzando la comilona y según iban cayendo los vinos se fueron soltando las lenguas. Al final acabaron enseñando al viejo en su improvisado ataúd y parte de los invitados, las más beatas y los más bebidos, acabaron en la despensa rezando unos responsos. La celebración, con tal ocasión, se alargó toda la noche transubstanciada en velorio y a punto estuvo de faltar comida porque los vecinos, que también celebraban, se fueron acercando a dar el pésame y presentar sus respetos al difunto. A la amanecida Ramiro salió con dos más para el Juzgado de Arzúa a dar el aviso mientras las mujeres trasladaban al patrón a la cama.
    Los de Quintás siempre fueron así y cuentan que Eliseo, tío de Ramiro, hermano del muerto de esta historia, estaba en cama dando las últimas bocanadas y sus cinco hijos, alguno venido de Bilbao, alrededor del lecho de muerte cuando de pronto despertó con un espasmo, los miró a todos y se ve que los reconoció que recriminando les dijo: Qué carallo facedes todos eiquí; quén cuida das vacas? Los cinco se cruzaron las miradas, como decidiendo a quien tocaba salir y cuando volvieron a mirar a su padre este ya había palmado.
    Esta historia es absolutamente cierta y la cuento tal y como me la contaron, menos lo del bacalao, que es pura invención y lo he metido por medio porque me parece que le da un aire mundano y cosmopolita.

  • Leyéndoles me reconcilio con el ser humano y con el español en particular. Por favor no dejen de escribir. Sr MGaussage es usted un genio

  • marquesdecubaslibres dice:
    Lunes, 26/09/2016 a las 11:07
    REGLAS OLVIDADAS
    marquesdecubaslibres dice:
    Lunes, 26/09/2016 a las 11:23
    ÚLTIMOS CONSEJITOS

    (Esto, queeee… No me viene bien cenar contigo. Si acaso quedamos un domingo en un banquito de la diagonal.
    Iré con mi abogado.)

  • Me gusta la música de Lennon, aunque no Imagine.
    En Miedo y Asco en las Vegas de Hunter S. thompson hay un ataque a Johnn Lennon por meterse en política:
    La radio aullaba “power to the people, now”, canción política de John Lennon, con 10 años de retraso. Ese pobre imbécil debería haberse quedado donde estaba. Los mierdas como él no hacen más que estorbar en el camino cuando intentan ser serios.

  • Los argumentos de Trump de cobrarle la pasta a Japón y Arabia Saudí están siendo eficaces.

    Ayer me crucé con Bibi Netanyahu. Mejor dicho: Sus guardaspaldas se toparon conmigo.

    Los que creen que el problema del PSOE es Sánchez son finos analistas.

  • Es triste constatar la ligereza con la que se habla aquí de Macca y Lennon. Hay que pensar antes de escribir y estudiar un poco.

  • Los Beatles tienen algunos buenos temas, no lo puedo discutir. Julio iglesias también.
    A mí madre le gustaban mucho. Pero ellos eran unos moñas.
    Hasta los curas en un alarde de modernidad nos ponían temas suyos.
    El colmo era Sir Paul.
    El contrapunto Yoko Ono y su amante con gafitas.
    Rindo me caía mucho mejor.
    Remató su carrera artística con su inolvidable película en la era de los cromagnon.
    Tubo suerte de que no tenía diálogos…
    Smok on the water…
    Eso era ya otra cosa.
    Buenos días.

  • He pensado.
    He leido.
    He vivido esa época.
    Después insisto Marqués.
    Aunque claro está, que nuestra opinión no coincide en este particular.
    No les quiero aburrir, y por ello les evito el relato, de mis reflexiones y circunstancias previas a la afirmación contundente.
    Soy más dado al resumen.
    Puede que pecaran de ingenuidad con una industria ávida de éxitos, seguro que tenían un mensaje que transmitir, seguro que inventaron cosas nuevas …
    Su mensaje no consiguió “calarme” en su momento, sus melodías me resultaban demasiado blandas, flojas, huecas…y ahora ya me he entregado completamente al blues.
    Suelo silbar, algunas veces “todo lo que necesitas es amor”. Hasta me hace gracia el alegato a Krishna…
    Nada más.
    Comprendo que gusten y que gustaran tanto, y no lo critico, pero no era mi forma de enfocar, y sigue siendo así.
    NO ME GUSTAN NADA LOS BEATLES. Personalmente.
    No por ello soy un irreflexivo sr. Marqués.

  • Y alguno más: helter skelter, girl, in my life, back in the USSR, dear prudence, happiness is a warm gun, sexy saddy, revolution, I am the walruss, i saw her standing there, missery, i’m only speeping…

  • Bueno, se decía antes y ahora.
    Pues seré un pinfloy de esos.
    Y con todos mis respetos, como ya he mostrado anteriormente.
    Pink Floyd, si que eran unos músicos de cojones, todos los que pasaron por allí, aunque su historia fuera difícil.
    Pero las bandas que escribieron la historia fueron los Led Zeppelin, los WHO, DeepPurple, Cream, The Credence, JJ Cale(por poner algunos ejemplos variados)
    Hombre, donde va a parar.
    Pero los pinfloi somos como somos.

  • Juanfran Satur dice: Martes, 27/09/2016 a las 11:13

    Se decía pinfloi, Pedro Antonio.

    – ¿De qué vas, Barrabás?
    – De pinfloi, que mola más.

    En mi urbe éramos más salvajes.
    – ¿Tú de qué vas, Barrabás?
    – Me la chupas y te vas.

  • Yo no sólo rompo una lanza en favor de Lennon por los Beatles, sino de Lennon en solitario, por ejemplo en Starting over, una canción que contiene tres canciones juntas que cualquier músico hubiera querido componer. Aunque de lo que hicieron los beatles cuando echaron a andar cada uno por su lado, me quedo con el excepcional LP de Harrison.

  • Estaba haciendo un recuento de cariñosos adjetivos que he recolectado en estos pocos meses que llevo en el fanzine.
    La verdad es que da para una historia.
    Creo que lo primero que me llamaron fué Gorda.
    Luego Mindungui.
    Ya entrados en calor, en otra ocasión se me culpó de ser de derechas (cuando a mi edad ya soy conservador)
    Se me tachó de no vender.
    Ahora se me solicita respeto a los Beatles y se añade que soy un pinfloi.
    Qué carrerón el mío…
    Qué contundencia la suya…

  • Efectivamente, el término correcto es “pinfloy”.
    Por supuesto, mi comentario sobre los Beatles era una exageración, había olvidado Hey Jude.
    Moñas, más que moñas.

  • Me pasa como a JrG, nunca he acabado de cogerles el punto a los Beatles. Me gustan más las versiones de sus temas, a veces algo marcianas (1 y 2).

  • The Beatles eran unos moñas que a finales de los 60 se ponían de LSD hasta las cejas. También fumaban cosas raras y sorprendían a los periodistas en cada intervención ¿Por sus moñerías? ¿De cualo? ¿Eran moñas así a bulto? ¿Acaso formaban un ente unívoco y trascendental? Quizás su confluencia magical mistery trascendía a la personalidad de cada uno de los individuos que la componían y de ahí que constituyeran una entidad capaz de hacer acopios de moñesidad.

    Con el debido respeto a los discrepantes pero eso de The Beatles = Moñas es un tópico. No se si está incluido en los diccionarios del Perro, pero debería. Es un tópico tan espeso e insoportable como esa obligación de referirse a los Rolling como “Sus Satánicas Majestades” que padecen la mayoría de los periodistas españoles y que debería incluirse en todos los diccionarios de frases hechas.

    Además lo que interesa de The Beatles no son sus opiniones, ni sus actitudes, ni sus creencias, ni sus cuñadas. Celine era un desastre desde el punto de vista de la corrección política, y ¿qué?. Cervantes era muy pesado cuando contaba sus aventuras navales y Góngora un clérigo mujeriego. ¿Eso invalida su obra?

    Respeto que alguien les puedan gustar o no, al fin y al cabo el gusto, el saber apreciar algo no es cuestión de voluntad, sino de educación, cultura, trayectoria personal y unas bases orgánicas imprescindibles y fundamentales. No puede apreciar a Miguel Ángel un ciego por mucho que chupe el mármol. Y no se me encocoriten, no estoy llamando ciego a quien no coincida con mis personales preferencias. Es un dato. Un ciego no puede apreciar una pintura o una escultura. Tiene un problema, una ¿cómo se dice ahora? ¿discapacidad? ¿sensibilidad peculiar? Lo mismo ocurre con el oído musical, se tiene o no, se educa o no.

    Para apreciar cualquier música hay que tener cierta trayectoria, los primeros pasos van condicionando los siguientes, no se puede enfrentar a un gañán a Ligeti porque lo más probable es que quiera vengarse. Cuando el Sr. jrG dice “Pero las bandas que escribieron la historia fueron los Led Zeppelin, los WHO, DeepPurple, Cream, The Credence, JJ Cale” hay que leer que esas fueran las bandas que escribieron SU historia. No necesariamente la de los demás.

  • Alvaroquinn:

    El problema con los Beatles es el mismo que con la quinta de Beethoven o la gran polonesa: los hemos oído tanto que nos cuesta escuchar. Una alternativa muy fiable para superar el tedio es la que usted propone: escuchar otras versiones, de ellos mismos o de otros.

    Les propongo estas cinco:

    1. Por ellos mismos: el Don’t let me down en el tejado.

    2. Por Bowie: Across the universe. Aunque hay quien odia esta versión producida por el excesivo Spector, a mí me deja sin palabras.

    3. Por Al Greene: I wanna hold your hand. Pasmoso.

    4. Por Little Richard: I saw her standing there. Se llegó a decir que la habían escrito para él.

    5. Por Tom Jones: Twist and shout. Pues eso, Jones.

    A ver si hay huevos para decir que no eran para tanto 🙂

  • Loft, loft mi tú, que hay, hay loft tú…

    Unos genios, los Vettels. Si hay que tragar con ruedas en el Molinón, pues tragamos.

  • A ver, Bellpuig, vuelva del café, que se le ha quedado mi demostración de que eran unos genios “pendiente de moderación”.

  • Aunque había escuchado todos sus discos vía-hermano mayor montones de veces y era capaz (como hoy) de situar cada canción del grupo en su correspondiente LP, desde muy pequeño siempre fui fan de los Stones, lo que de algún modo invalidaba a los Beatles por, digamos, demasiado blandos. De ahí, como tantos adolescentes nacidos en barrios burgueses a finales de los setenta, pasé directamente a convertirme en punk, con lo que me olvidé de Jagger-Richards para siempre y Lennon se convirtió en una especie de jipi –una de las peores cosas que se podía ser en la vida– desfasado y por completo irrelevante para mí.

    Acababa de comenzar el servicio militar cuando sucedió. Lo recuerdo como si fuera hoy: un día helado de diciembre y con esa tramontana asesina propia de aquellas tierras azotando cada segundo el campamento de reclutas del Ampurdán. Todos los recién llegados andábamos de aquí para allá, tristes y casi en silencio, sumidos en esa aplastante locura que constituyen los primeros momentos en el ejército: vacunas, uniforme, cola kilométrica frente a la cabina de teléfonos para hablar treinta segundos con la novia, cocina, esquivar las novatadas, aprender a diferenciar a un cabrón dos estrellas de otro cabrón con tres estrellas… Entonces, alguien provisto de radio dijo en voz alta que habían asesinado a Lennon. La noticia corrió como la pólvora, y aquella tarde apenas se habló de otra cosa en San Clemente de Sasebas. Todos, casi sin excepción, habíamos crecido con los Beatles de una manera u otra. Su música formaba, casi sin darnos cuenta, parte de nuestras vidas desde el mismo parvulario. El caso es que me pareció como si hubiera perdido a alguien cercano, a un amigo… Y todavía sucede: de tanto en tanto, cuando escucho a Lennon en solitario –y llevo un recopilatorio en el coche–, por unos instantes me veo de nuevo comentando su muerte con tres o cuatro desconocidos, escondidos tras unas literas, mientras circulaba por ahí un petardo de maría y el mundo quedaba a un millón de kilómetros de distancia.

  • A ver. Las opiniones, especialmente si son tan bizarras como comparar a los Beatles con Julio Iglesias, hay que mantenerlas con algo más que con «empatía». Una cosa es decir que no nos gusta alguien (que ahí hay poco que decir, cada cual con su cuerda se ahorque), y otra sostener como en este caso que los Beatles apenas dejaron un par de canciones o tener la audacia de afirmar que quienes «escribieron la historia fueron bla bla bla». Estas afirmaciones hay que apoyarlas con algo más que con guiños.

    La historia, para empezar, ya la han escrito otros. Tienen nombre, mucha bibliografía y mucho respeto ganado por su trabajo. Para tumbar ese arbolito no basta decir «pues a mi no me gustan». A nadie se le ocurriría decir, aunque no le guste la ópera que Verdi o Wagner eran unos particulares.

    ¿Qué tal el método científico? Medir, por ejemplo, cantidad, calidad, influencia en la cultura popular, imitadores, libros, referencias bibliográficas, reconocimientos públicos, películas, documentales, vídeos, pervivencia del legado musical… ¿Se puede entender el brit-pop sin los Beatles? ¿Se puede entender la reacción de la música norteamericana sin la llamada «invasión británica»?

    ¿No os parece que si tipos como Jimmy Hendrix, Ray Charles, Stevie Wonder, Ella Fitgerald, James Brown, Al Green o los Rolling Stones han versionado a los Beatles es porque algo de música sí saben y un poco de admiración sí les tienen?

    «Unas cuantas grandiosas, muchas excelentes, bastantes aceptables y solamente unas pocas más flojas»

  • Hombre, Ximeno, estamos exagerando, por supuesto. También Los Secretos se metían.
    Hablando en serio, me gustan muchas canciones de los Beatles y por supuesto creo que la capacidad para componer de Lennon y McCartney es bestial.
    Ocurre que uno tiene una vena macarra y en la ya aburridísima comparanza Beatles/Stones, me quedo con los últimos.

  • Sr Atalaya
    Tomar lsd era algo corriente en la época.
    Lo tomaban los moñas y los pinflois tambien. En cualquier caso experiencias prescindibles si las has experimentado y no recomendables.
    Los ciegos sin embargo aprecian muy bien la música.
    La sensibilidad musical acentuada y bien educada hace que a algunos no nos gusten los Beatles, y que la historia musical de algunos se escribiera con Led zepelín.
    Encuentro cientos de ejemplos de canciones de cuando me hablan de esa época. Nunca ninguna de ellos. Pienso q la historia de la música moderna sería igual de consistente sin la aportación de los Beatles.
    Opino lo mismo de Andy Warhol por poner ejemplo de otra rama.

  • Ximeno de Atalaya dice:

    Martes, 27/09/2016 a las 12:54

    Completamente de acuerdo, Ximeno. Y digo más: los Stones no les llegaban a los Beatles ni a la suela del zapato, ni como compositores, ni como intérpretes.

    Pero aquí la cuestión no es la música, sino la posturita. Los Stones: vuelve Jack, vuelve el hombre.

    Por cierto que circula por ahí un vídeo de Chuck Berry dándole un repasito con la guitarra al tontolculo de Keith Richards que ilustra muy bien lo que fueron los Stones: salvadas tres o cuatro canciones buenas (las que los Beatles tenían en un solo LP), un grupo como muchos otros.

  • Una chica –no recuerdo quién era– del “círculo Warhol”, hablando de Lou Reed y los principios de la Velvet, describió muy atinadamente las diferencias entre California y Nueva York a finales de los setenta, esto es, entre la psicodelia (en la que se podría englobar tranquilamente a los Beatles del 68) y lo que se empezaba a mover en Nueva York y Londres:

    –Ellos querían LSD y nosotros caballo. Ellos querían amor libre y nosotros sadomasoquismo.

  • Sr perro antónio. Me evitare escribir un texto con la extensión y datos necesarios, que como dije trataba de evitarles, para aseverar una postura que ni es bizarra, ni es solo empatica, ni mucho menos caprichosa. De los Stones diría que uno de sus grandes méritos además de muchas de sus canciones es seguir vivos.
    Los Beatles compusieron, y cantaron muchas canciones.
    Algunas se pueden considerar excelentes.
    Han construido una historia mediatizada por el bussines para que su historia pasará a ser la inversión de Mikel Jacson cuando compro sus derechos.
    El cambio lo comenzó Elvis pres ley y lo que aportaron a la música los Beatles es c’omo hacer un gran negocio con ella y todas las quinceañeras y seguir tocando la nostalgia de los que tienen y tenemos ya una cierta edad.

  • Pirata: no es un vídeo. es una película producida por el propio Keith Richards.

    Los Rollings sí tuvieron unos años un músico técnicamente maravilloso, que le daba “mil palizas con la guitarra”a Richards, según confesaba éste; pero que nunca congenió con el grupo: Mick Taylor.

    La prueba.

  • Keith Richards es, seguramente, uno de los cinco mejores guitarras rítmicas de todos los tiempos. Ni es ni ha tenido nunca intención de ser el guitarra solista.

  • Y naturalmente siempre es cuestión de gustos, eso es todo.
    No tengo empacho en reconocer que Let it be o Yesterday son dos canciones excepcionales, que denotan un talento increíble en sus compositores.
    Simplemente, no las pongo en la radio.

  • schultz dice:

    Martes, 27/09/2016 a las 13:43

    Sí, aquí se nota su tremenda calidad:

    Y eso es lo que sacaron en vídeo. No quiero ni imaginar cómo serían los ensayos anteriores. Vamos, hombre.

  • Tomar lsd era algo corriente en la época.
    No.

    Pirate, los Rolling (aquí siempre se ha dicho los Rolling, eso de los Stones es demasiado cosmopolita para su tierra de origen) quedan perfectamente retratados en la película “Shine a Light” de Scorsese. Un documento histórico donde se puede ver a Jagger babeando de placer al saludar al “marido de Hillary Clinton” (® Satur)
    Si quieren un día les hago una crónica del film.

  • Pirate, esa es una vieja historia, Richards y Wood la han contado por activa y por pasiva. Berry es el ídolo de Richards, por otra parte Y por si no lo has leído, insisto: guitarra rítmica.

  • Schultz

    Richards es un maníaco de las afinaciones en abierto. A día de hoy su artrosis no le permite otra cosa, pero hace 45 años era el reconocimiento de que su técnica era cuando menos deficiente.

    Dicho lo cual, un buen músico ha de saber esquivar sus limitaciones, haciendo valer sus recursos para que no se noten. Lo consigue David Gilmour, o Neil Young, que nunca han presumido de técnica, sino más bien todo lo contrario.

  • En fin, por no aburrir, lo dejo aquí diciendo que yo he sido el segundo en exagerar a cuenta de los Beatles, ahora bien, negar la calidad como compositor del hombre que escribió Satisfaction tampoco se queda atrás.

  • tener que escribir un tratado para defender una posición es agotador cuando de lo que se trata es de demostrar algo de la poca trascendencia para los entusiastas de un grupo musical que nunca saldrán de su posición y de la que no tengo ninguna intención de sacarles.
    Señor atalaya su no sería en un sitio en el que no vendían .
    De los Beach boys me gusto mucho la versión que los jesus and Mary chaine hicieron del surfing usa.

  • Schultz, el problema es ése: el tándem Jagger/Richards sólo puede presumir de una mano de canciones buenas. Lennon y MC compusieron varias docenas.

    Por no aburrir yo tampoco, me quito el sombrero ante una de ellas. Aquí, en versión (ejem, ¿se me nota algo la predilección por el soul negro?) de P.P. Arnold:

  • Pirate, reitero que son gustos. Yo opino que los Stones tienen como mínimo veinte temas impresionantes. O treinta.

  • Y sin embargo el grupo que más discos ha vendido hasta el momento son los Beatles con unos impresionantes 600 millones de copias a la altura del King como solista, que comenzó algunos años antes a hacer innovaciones.
    Led Zeppelin sólo vendió 300 millones con menos tiempo, con una música mucho menos masiva y sin la ayuda de los medios de comunicación, más o menos como los Pink Floyd que ya han vendido unos 250 millones.
    No obstante la “insigne y magnífica” cantante Mariah Carey ha vendido algunos millones de discos más que los Rolling Stones o que Frank Sinatra.
    Distintas formas de ver las cosas y escuchar la música.

  • Schultz, pero si le doy la razón ya no podemos perder la mañana colgando canciones, usted entienda. En serio ahora: sí, son gustos.

    Yo confieso mi devoción por Aretha, Al Greene, Sam Cooke, Al Wilson, Ike y Tina Turner (sobre todo Tina), Otis Reading, Wilson Pickett y, cuando sentimentaleo, por Gladys Knight, The Four Tops y los Ink Spots; el rock sureño de los Allman Brothers y la Credence; y, para macarras exquisitos, los Kinks.

  • Sí a todo y no a todo.
    Ya lo expliqué una vez antes de que viniera JrG. Mi menda menospreciaba y no escuchaba a los Beatles. Luego, a la vez que dejé de ser de izquierdas con la edad, los escuché sin prejuicios y me di cuenta de lo que me había perdido.
    Ahora están en mi fondo de música y McCartney y Harrison también en solitario.
    Con Lennon no he podido, aunque sea por sus gafitas y por arrejuntarse con la berreadora asiatica. Me cae mal y no lo he escuchado, que uno dispone de horas limitadas y no me da la vida pa tanto.
    Los Rolling la verdad es que nunca me interesaron y así sigo. Escucho cuando aparecen en mi banda sonora pero no los tengo guardados en el fondo musical.

    Fueraparte, Led Zeppelin, Deep Purple, incluso Yes, y muchos otros son los que admiré y escuché en todo momento y ahí siguen. No puedo ser más exhaustivo porque como ex-músico (guiño, guiño Ximeno) mi lista es interminable y ecléctica.

  • Ximeno, no entiendo tanto de música (quizá debería haber empezado por aquí) como para contestar con criterio. Sí sé lo suficiente como para distinguir un guitarra rítmico de uno solista. Me pasa lo que a Gómez, creo que el mejor instrumentista, con mucho, de los Stones, ha sido Taylor y mis canciones favoritas, algunas poco o nada conocidas, luego añado una, son temas en los que la guitarra de Taylor destaca.
    Y creo que nadie discute que Richards no es un virtuoso, podríamos decir que ni falta que le hace, ninguno de los Beatles lo era tampoco, donde ha destacado Richards y donde lo hizo Lennon fue en la composición.
    Pero sí creo que eso es compatible con decir que es un muy buen guitarra rítmica y que esa es su aportación, que en grupos de cuatro miembros, evidentemente, es difícil encontrar. Alguien dijo que otros grupos siguen al batería, pero los Stones siguen al guitarrista, no sé si es verdad, sí sé que da un fondo y una base muy compacta a su música.
    Algo tengo leído también de que quitó una cuerda y de su afinación en sol, pero insisto en que no soy capaz de valorarlo.
    Time waits for no one

  • ¡Coño, pero si Perroantonio ha citado a los Dead Kennedys! Vi un concierto de ellos, de chaval, en Amsterdam. ¡Qué divertidos eran!

  • Pirata, todas excelentes versiones que, para mi gusto, mejoran mucho el original (me han gustado en especial la de Bowie y la de Al Green). En mi caso, el ciclo de vida de los Beatles es siempre el mismo: escucho casualmente una canción, se me queda, me hago con algunos de sus discos (generalmente los recopilatorios azul y rojo), les doy estopa un par de días, me hartan y ya no quiero saber nada de ellos hasta el año que viene. No discuto su calidad y mucho menos su influencia; pero ello no quita que, para algunos de nosotros, sean unos cansinos.

  • Timochenko: «En nombre de las FARC ofrezco perdón a las víctimas del conflicto por todo el dolor que hubiéramos podido causar».
    Si esto no es un lapsus de manual que se levante Freud de entre las malvas y cante de mi parte I can’t get no satisfaction. El español es una lengua muy difícil: tú quieres decir pedir, rogar, implorar y suplicar y te sale ofrecer, aunque lo lleves escrito; pero también tiene palabras muy bonitas como por ejemplo conflicto y pompis.

  • bremaneur dice: Martes, 27/09/2016 a las 16:13
    Exacto, Proc. Jiménez Losantos lo ha resaltado esta mañana. Y el «hubiéramos podido» también tiene miga.

    Desde luego. Tan atenta a la rata léxica y no me había fijado en el cerdo verbal.

  • Prot, no es la primera vez que veo esa expresión. Y qué casualidad, tiene que ver con el tema de esta tarde.

    Vettels

  • La noche de las segundas elecciones generales pronostiqué aquí mismo la próxima defenestración de Sánchez.

    Tampoco había que ser Nostradamus para predecirlo, desde luego.

    Lo que contaba es que, cuando ésta se produzca por fin, van a tener que enviar a un equipo SWAT a Ferraz para conseguir sacarlo del despacho sin derramamiento de sangre.

  • Fabulosa, Schultz (el solo de guitarra es de Taylor :-); el broche final del piano, espectacular).

    Joder, qué ganas de cerrar el trabajo y tirarse el día poniendo discos.

  • Joder.
    Sra Adaptaciones, el “experto tasador” de la subasta no ha dado una con las estimaciones de precios. Lo pagado ha sido entre la mitad y el 60% de lo estimado.
    El mercado de coches clásicos, quitando piezas “rara avis”, está disparatado, en este momento sobre todo con los Porsche, pero igual con los 4L o los DosCV.
    El otro día hablaba del sonido del MUSTANG P51.
    Confirmo su opinión de es el mejor sonido de motor, y la línea más fluida y rápida de los aviones caza.
    Incluso de todos los aviones hasta la segunda guerra.
    Quedé impresionado con las capacidades de algunos biplanos de madera y tela, que eran capaces de hacer cosas imposibles.
    Esta era la primera vez que veía pajaritos de estos.

  • Perroantonio-Ximeno-Pirate-marqués, no pueden estar equivocados. Los demás, háganselo mirar.
    Les recuerdo que no todo es opinable, que sobre gustos hay mucho escrito y que esto es un fanzine serio que no admite bromas con las cosas de comer.

  • He repasado la película mencionada de Scorsese sobre los Rolling Stones y paso a contarles mis impresiones. No soy crítico de cine ni musical.

    El film pretende ser la crónica de lo que se le antoja -a no sabemos quien- que es un concierto de rock. Pero con una serie de circunstancias agravantes: La primera es que va a ser interpretado por unos ancianos. La segunda es que el público no se parece al que suele acudir a un concierto de rock, son sólo unos talluditos a los que les sobra el dinero para adquirir las localidades, pero que tiene todo el aspecto de que han sido invitados para la ocasión. Juntos -público falso y músicos acartonados- constituyen la antítesis más categórica del rock.

    Los Rolling Stones se prestan al circo y se los comen los leones como a los malos domadores.

    El Sr. Richards padece una artrosis severa que le ha producido una deformación de los dedos que le impide no ya tocar, sino hasta empuñar adecudamente la guitarra. Las consecuencias son dolorosas: la mayor parte del tiempo tienen que anular el sonido de su Telecaster, mientras tanto, la cámara nos muestra lo que podría ser la risa acartonada de una momia o su penúltimo estertor. El resto del tiempo está desenchufado aunque el hace como que no le importa.

    Mr. Jagger, por contra, canta bien, entonado, mueve los restos de su cuerpo con una energía poco acorde a su edad. Pero lo hace como en un remedo de sí mismo, el caso es que no funciona porque a pesar de que hay dolor (ese cuerpo no está para esos trotes) no hay alma. Debería replantearse la puesta en escena. Sobriedad, tensión, emoción, complicidad. Le recomiendo que vea algún concierto de Leonard Cohen. Transmite sin saltar.

    Quien lleva el peso del concierto contra todo pronóstico es Charlie Wats, Mr. Impasible, que viste como un lord inglés, usa maneras de un lord inglés -de hecho ni tan siquiera suda- pero está tocando la batería de verdad y, a pesar de sus importantes limitaciones técnicas, es la base del concierto pues cumple con su cometido.

    Jagger pone la pantomima, Watts, el ritmo, Richards pone la cara, y Wood da la nota, eso sí, siempre los mismos acordes, o lo que es lo mismo las mismas notas.

    Tanto el público como los artistas hacen como si todo fuera real y simulan que están ante un acontecimiento histórico. Para refrendarlo se desmelenan un poco, muy poquito –no se vaya a perjudicar el terciopelo de las butacas-. Sin embargo y contra todo pronóstico es cierto que ha supuesto un acontecimiento novedoso: Ha sido el primer concierto de la historia del rock en el que nadie -ni músicos ni público- ha potado. Asombroso.

    Scorsese hizo una buena pelicula documental sobre Bob Dylan. Otra cosa, de verdad. Esta de los Rolling es una película para fervorosos seguidores acríticos.

    Hay además grandes dosis de complicidad entre director y protagonistas. Estos saben que es una gran figura del cine y no ponen pegas para participar en el increíble juego que consiste en fingir que nadie sabe ni el orden, ni el número, ni las canciones que se van a interpretar y que se van a ver obligados a colocar una cámara en no sé dónde para no sé qué chorrada. Esto tendría sentido, para un acontecimiento único, e insospechado, por ejemplo, si estuviéramos hablando de la retransmisión en directo de la boda del Papa, pero para una película… No se. Además a los precios de la era digital, que quieren que les diga, ochenta cámaras hubiera puesto yo si hubiera tenido la más mínima duda y luego seis meses de montaje. O seis años.

    El segundo LP que compré en mi vida fue de los Rolling Stones (Aquella recopilación que llamábamos “El octágono”. Realmente extraordinario.)

  • Alvaroquinn, visita usted páginas fabulosas. Eso que trae hoy es insuperable. Lo mejor no es que afirme que Hillary se ha cargado al monstruo del Lago Ness, sino que, en la opinión de “respetados criptozoólogos”, se trataría de “un asesinato político”.

    Me he quedado con la cara de todos los que dicen que The Beatles es sólo cosa de quinceañeras y show business. Sobre el asunto colombiano, John Carlin, que como buen comisario político tiene siempre cosas inteligentes, honestas y originales que decir. Supongo que es posible ser más cretino, pero no es fácil. Ni siquiera contempla la posibilidad de que el silencio del futbolista se deba, sencillamente, a que no comparte los argumentos a favor del “sí”. Propongo humildemente que en Chospsuey se establezca un galardón al escrito más estúpido o hijoputesco del año, y adelanto mi voto para cualquiera que publique este hombrecillo. Al otro extremo, Vargas Llosa, que honestamente reconoce que cambió de opinión después de leer a Héctor Abad Faciolince, que algo sabe de todo esto. “El olvido que seremos” es un gran libro.

  • Ximeno, le recuerdo mas bien como el “octogonal”. La peli esa la he visto y es para potar (así se compensa la falta de).
    Scorsesse, aparte de la de Dylan, ha hecho la de George Harrison que es emocionante. Me jarté de llorar al verla.

  • Siempre he sido fan de los Stones, que quede claro, pero compararlos musicalmente con los Beatles muestra una crasa ignorancia.

  • Adaptaciones, por supuesto que la conozco. Por el agradecimiento que confiesa profesarles deduzco que compró su guitarra. ¿Cuál fue por fin?

    Ahora me ha dado por las Parker, unos cacharros muy ligeros (menos de dos kilos las buenas) con materiales sintetizados, plástico y otras soluciones técnicas que me gustaría experimentar. Ando detrás de una, o de varias se ponen a tiro. Resulta que su calidad tenía un precio que los guitarristas no estaban dispuestos a pagar, preferían Gibson y Fender y tuvo que cerrar. Por cierto Washburn compró la fábrica. Ahora Ken Parker, el luthier que parió la cosa se dedica a construir bajo pedido sus increíbles instrumentos.

  • Sr marqués yo soy totalmente de LOTUS.
    Ligero y no demasiado motor.
    Los ferrari se rompen y son carísimos además de antojadizos.
    Pero no me haga mucho caso, que a mí no me gustan los cantantes pop ni los Beatles.
    Ahora que ya estoy condenado al ostracismo por mi opinión y gusto, que además no sigue ningún criterio científico, amén de ser un pinfloi, pienso que ya he llegado suficientemente lejos, y no molestaré sus convencidas opiniones, que no dogmas.

  • Ximeno de Atalaya dice:
    Martes, 27/09/2016 a las 17:33
    Ahora me ha dado por las Parker,

    Y a quién no, macho.

  • Buscando otras conspiranoias para deleite del personal me he encontrado esto:

    “¿Cuál es vuestra teoría de la conspiración favorita?

    RESPUESTA: Kennedy disparó primero.”

  • Ximeno de Atalaya dice:

    Martes, 27/09/2016 a las 17:13

    Gran entrada, mejorando lo presente.

    Desde que he mencionado el álbum de Harrison esta mañana (un ejemplar mítico de mi infancia que ha acabado en manos de mi tío pequeño; la reedición homenaje cuesta doscientos y pico dólares, y no estoy nada segura de que me fuera a gustar el resultado de la operación maquillaje) vengo dándole vueltas a un póster con la portada del disco. Para mi asombro, no existe (o no he sabido encontrarlo). Me pregunto si sería posible sacar uno a partir de una fotografía de la portada.

  • Por cierto Marqués, yo no los he comparado, sería como comparar motos de todo terreno con una 2 tiempos de 500 cc de GP.
    Tampoco he hecho ninguna comparación bizarra como me decía el sr. perroantonio al decir que Julio Iglesias también había hecho buenos temas (y vendido también muchos discos).
    La historia está escrita por personas dispuestas a ganarla.
    Pero yo no quiero hacer historia.
    No pretendo sentar cátedra ninguna.
    Yo cuento mi historia, y en ella existen mucha música, mucha literatura, mucho arte, y algunas otras cosas más.Que debería releer y re-escuchar, seguro, pero encuentro siempre libros y músicas y cosas que me aportan más que otras.

  • A ver, que se me escapa la argumentación. Que si los Beatles venden 600 millones de discos es porque son comerciales y les apoya la industria, pero si Led Zeppelin vende 300 millones es por la calidad de su música y porque son auténticos. Ya.

    Típica argumentación «pinfloy», acusar a los demás de comercialidad y justificar las ventas de los «auténticos» no como algo igualmente comercial, sino como resultado de una «calidad» que abre los ojos de las masas.

    Naturalmente, me gustan Led Zeppelin, y en su momento les apreciaba más que a los Beatles porque, entre otras cosas, llevaban el pelo más largo. Pero la herencia que han dejado son Metallica, Aerosmith, Gun’s’Roses y todo así. Que no tienen la culpa, como no tiene la culpa Goya de Picasso, pero hasta en el legado musical la influencia de los Beatles es enorme y prolífica.

  • Pirate, yo tengo el triple albúm original, por cierto producido por Phil Spector. En la citada película de Scorsesse hay mucha información sobre el disco y la foto de la portada (es el jardín de la casa de nuestro llorado George).

  • Coincido, Marqués, es una película emocionante. Aunque la imagen que se da de George no coincide exactamente con lo comúnmente conocido por un “moñas”.

    La triste realidad es que los Rolling dejaron de interesarme a partir de It´s Only Rock & Roll…

    Nadie ha discutido la trascendencia de los Rolling Stones, sin embargo todas esas alusiones a hipercomercializaciones megamarketingnizadas que se les adjudican a The Beatles también se les podrían aplicar a los Stones quienes no tuvieron ningún empacho en remunerar con la impresionante cantidad de 50 libras de la época al diseñador de su logotipo. Es decir su “marca”.

    ¡El Octogonal! En efecto, no el Octágono como había dicho erróneamente.

  • No he visto la película de Scorsese, Marqués. A ver si la pirateo una de estas noches. Ya les contaré en qué minuto he empezado a llorar.

    Por cierto, y con esto dejo de inundar. A primeros de julio me llama un amigo para decirme que por fin se han separado zutano (conocido periodista de televisión que ahora ha fichado EP para hacer análisis -es un decir- político – es otro) y mengana (otra periodista de televisión). Que desalojan el cojochalet a las afueras del pueblo y se trasladan a sus respectivos zulitos de divorciados, y que tiran todos los libros y discos. TODOS. Me hago la remolona, pero finalmente me entra la mala conciencia de dejar pasar una posible joya y me acerco.

    Garaje lleno de bolsas de basura a rebosar. Empiezo a abrir una por una, pero voy a toda máquina, porque sólo busco la posible perla, y aunque la biblioteca/discoteca no es mala, es bastante convencional. Lo que más llama mi atención es que el 90% de lo que descarto está obviamente sin leer y sin escuchar. Los libros no tienen ni una mancha ni una sola marca, y los discos están muchos de ellos en su celofán.

    Finalmente no había perla. Sólo me llevé una historia del mundo clásico de Fox, el de la gran biografía de Alejandro Magno, y un disco de Sidney Bechet. Cuando llegué a casa quise escuchar el disco pero no estaba en su funda. Ése debieron escucharlo.

  • Sr. Perroantonio empiezo a ver claro por qué se puso Vd. ese nombre.
    No se si muerde, pero a mí no para Vd. de ladrarme.

  • La biblioteca municipal tiene el mismo problema que los demás, la falta de espacio, por lo que no deja de ser gracioso que todo el mundo alivie un poco las apreturas de su vivienda llevando carretillos de libros a unas saturadas bibliotecarias que no tienen sitio para almacenarlos ni mucho menos para ofrecerlos en préstamo (para la mayoría de ellos, aun los buenos, no habría además usuarios interesados, pero ese es otro asunto). Total, que el único remedio (parcial) es intentar colárselos de nuevo al público y, a tal fin, se dejan en una mesa para que los visitantes se lleven el que se ajuste a su capricho. Todo esto le da a la biblioteca cierto aire de librería de viejo que a mí me suliveya sobremanera. En cuanto a los títulos, observo que está disponible buena parte de las obras completas de Jackie Collins (al final me acabaré llevando alguno) y que los que a primera vista me llaman la atención siempre huelen a humedad que parecen la colcha de un hippie.

  • Albert dice: Martes, 27/09/2016 a las 17:19

    Propongo humildemente que en Chospsuey se establezca un galardón al escrito más estúpido o hijoputesco del año, y adelanto mi voto para cualquiera que publique este hombrecillo.

    Gran idea, Albert. Queda convocado el «Premio Çhøpsuëy 2016 al Escrito Más Estúpido» y el «Premio Çhøpsuëy 2016 al Escrito Más Hijoputesco». Próximamente publicaremos las bases. Pero adelanto que la convocatoria 2016 está abierta para escritos publicados entre el 11/11/2015 y el 11/11/2016.

    El artículo de John Carlin, «James es un cobarde: ¿sí o no?» queda inscrito en ambas categorías. Anímense y envíen sus prouestas a secretaria@chopsuey.es

  • Desde el principio, los Stones siempre parecían ir un paso por detrás de los Beatles. La culminación de ello fue precisamente el Their Satanic Majesties Request, una absurda copia del Sgt. Pepper’s, lo peor que grabaron en la década de los sesenta sin la menor duda. En lo único, a oídos de un profano como yo, en lo que los adelantaron desde el primer momento fue en su directo, que en los 70 y 80 era el más potente del mundo casi sin discusión.

    Sólo hay que ver el mejor testimonio cinematográfico que se ha filmado sobre el grupo: el más que célebre documental, con asesinato incluido, de los hermanos Maysles sobre el concierto de Altamont.

    Pienso que es a causa precisamente del directo –y los astronómicos beneficios económicos que les han reportado las giras– que ellos siguen en activo y los demás no.

    Lo de Scorsesse daba mucha pena. Mejor el sensacional Let’s Spend the Night Together, que los retrataba, quizá, en su mejor momento.

    Sin embargo, también hicieron discos grandiosos. A bote pronto, se me ocurren el Aftermath, Beggars Banquet, Let It Bleed, Sticky Fingers, Exile on Main St. y Tattoo You. Hablo de discos originales, no de recopilatorios.

    Mi preferido, sin embargo, es cuando decidieron aprovechar lo que arrasaba en ese momento en el mundo y, con la ventaja de que ellos sí sabían más de tres acordes, jugaron a ser más punks que los propios punks –punks de batín rosa, si se quiere–: el magnífico Some Girls.

    Casi todo lo que han hecho desde aquel horripilante Emotional Rescue de principios de los 80 podría denominarse, aprovechando una feliz expresión del propio Richards, como “Mick Jagger se va a la discoteca”.

    Let’s Spend the Night Together:

    https://www.youtube.com/watch?v=03TYbImaY7M

  • Fabulous. Sólo aceptaremos propuestas enviadas al correo de Bellpuig.
    La mía, para el artículo más estúpido.

    Quinn, del tema de la capacidad de las bibliotecas y las donaciones podría hablar largo y tendido, pero terminaría ciscándome en la gente. Yo es que soy muy de ciscarme en la gente.

  • Adaptaciones dice:
    Lunes, 26/09/2016 a las 15:42

    Creo que fue Juli0 quien nos lo sugirió.
    Tras participar en su mecenazgo la bella Susana Raya acaba de enviarme el enlace para descargar su disco.

    Qué gran noticia, Adapts. Estoy de verdad impaciente por oír ese disco, que tanto me alegra ver ya en la calle y teniéndole a usted entre sus patrocinadores.

    Yo, además, tendré la suerte de asistir a su concierto de presentación, que será el jueves 27 de octubre en el Teatro Góngora, dentro del festival Qurtuba Jazz. Ella es una excelente artista también en vivo.

  • Ahí te he visto muy bien, Satur, pero que muy bien.
    Por cierto, gracias Perroantonio por la explicación sobre la instalación del pograma ese con nombre raro…informaré de los resultados.

  • A ver, los Beatles tocaron en público por ultima vez en 1965. En sus años dorados 66-70 nunca lo hicieron salvo el simulacro en la terraza de Apple.
    Se encerraron en el estudio con sir George Martin y grabaron unas canciones equiparables a las de Schubert. Estamos hablando de palabras mayores.

  • Sí. Corre por ahí un documental de los motivos por los que los Beatles dejaron de tocar en público. Lo que más me chocó del mismo fue que, al parecer, todo el equipo de sonido que emplearon en el Shea Stadium cabía en una única furgoneta.

    Me refiero a un documental antiguo, no al de Ron Howard que han estrenado ahora.

    Los Rolling, durante todos esos años, no pararon de tocar en clubs. Para quien le interese toda esa época del grupo, recomiendo encarecidamente el muy interesante libro de Bill Wyman, Stone alone, cuya gracia radica principalmente en que el bajista tenía la manía de anotarlo todo y la catarata de datos es impresionante.

  • Tuve la suerte de estar en Apple aquel día, ya lo conté, John estaba fumado y no acertaba con el punteo del «Get back», como yo me lo sabía de memoria grité: «Hey Jude, look this…» y le indiqué los acordes sobre una guitarra imaginaria. En el montaje final cortaron esta escena, claro.

  • Déjà vu, parece que CSN no hizo nada, salvo cuando Y llegó de Canadá.
    Ni King Crimson, ni Soft Machine, ni Paul Weller,… argumentos bizantinos. Salvo los de la exploradora perroantonia, con data y aparato.

  • La maniobra Immelman la invento ese piloto, bien escrito está no tengo ganas de buscarlo, con avión de tela. Aquello eran pilotos…

  • Albert dice:
    Martes, 27/09/2016 a las 17:19
    Al otro extremo, Vargas Llosa, que honestamente reconoce que cambió de opinión después de leer a Héctor Abad Faciolince, que algo sabe de todo esto. “El olvido que seremos” es un gran libro.

    Gracias, Albert. El artículo de Abad Faciolince es extraordinario, no lo había leído (ni el de Vargas Llosa) y tengo pendiente esa novela. Hay otra más reciente, Lo oculto. (Tampoco la he leído).

  • Encantado de contribuir, Perro. Entre Carlin y Suso de Toro la cosa empieza fuerte. Siempre me ha hecho ilusión que un galardón llevara mi nombre, pero creo que “Premio Albert al escrito más estúpido” no ayudaría precisamente a empezar a labrarme un prestigio. Ya me pediré otro.

    Sobre los músicos, se me ocurre (hoy estoy ocurrente) un experimento mental patatero y de andar por casa: imaginen una encuesta entre profesionales para decidir cuál es la mejor canción de cada banda. JRG, tiene que reconocer que en el caso de Led Zeppelin el 95% de los votos irían para Stairway to heaven. El problema con Led Zeppelin es que esa canción destaca demasiado. En el caso de los Rolling la cosa estaría más repartida, pero aún así los porcentajes serían muy altos. Dicho sea de paso, personalmente me quedaría con el Time waits for no one que ha traído Shultz. Para los Beatles la más votada no superaría el 10% y ustedes lo saben, su repertorio es todavía hoy inagotable e inabarcable. Sólo con una pistola caliente en la cabeza elegiría una: Happiness is a warm gun. Pero si es que hasta José Carlos Molina, y este sí que tenía el pelo largo (lo tuve de vecino muchos años), lo decía hace más de tres décadas en una de sus canciones: “Beatles, gente muy especial, Rolling Stones, macarras de actualidad”.

  • Conio se me han colado chorrocientos comentarios y yo creía que lo Immelman salía poco después de los aviones de tela de JrG. Que desbarajuste.

    Alvaroquinn dice:
    Martes, 27/09/2016 a las 17:41
    Buscando otras conspiranoias para deleite del personal me he encontrado esto:
    “¿Cuál es vuestra teoría de la conspiración favorita?
    RESPUESTA: Kennedy disparó primero.”

    Aún mes estoy descojonando, es que soy mucho de descojonarme solo.

  • Los Rolling, por lo que se me alcanza, hace ya unos años que tocan una canción determinada en base a una votación del público. (Proponen una lista, claro) Por lo que sé, es raro que se repitan. La primera vez que vi lo de la votación, un concierto que dieron por la tele hará unos quince años, salió Memory motel. Una gran elección.

    Cincuenta y tantos años de carrera, con sus correspondientes discos, dan para muchas canciones a elegir.

  • Ximeno, no le diré que guitarra les compre, para evitarme la vergüenza y el escarnio.
    Tan sólo diré que por el precio de una Ibanez razonable conseguí guitarra, cables, puas, juego de cuerdas, pedalera midi, afinador y algo más que no recuerdo, carecía de todo ello despues de treinta años. Mi ampli HH sí estaba ahí esperandome.

    He de decir sin embargo que pensé que habia comprado un juguete, no una guitarra, y estoy sorprendido por la calidad, muy razonable y el sonido. Al fin si es una guitarra. Nada comparable a la Strato de los cincuenta, la de los ochenta, la Les Paul, SG, Gretsch, la primera Yamaha, y alguna otra que pasaron por mis manos en mi juventud, pero salvo algun ajuste con el bordón que quiere rozar en en algunos trastes y que veo que no está bien quintada, para este momento de mi vida es suficiente.

  • Me hace gracia que Brema, un pinfloi por excelencia, no se atreva a dar la batalla y se mantenga camuflado y pegado al terreno. Tengo que decir en su descargo que ha preparado una ilustración ingeniosísima para una entrada de la semana que viene. El texto es una de mis chorradas habituales pero la ilustración merece la pena.

  • Hay que saber poner fin y es difícil. No sólo los Rolling parecen incapaces (por cierto, un argumento más: todos, salvo el inútil de Ringo, hicieron carrera en solitario; ninguno de los Rolling). Anda que no hay columnistas de prensa que llevan tocando la misma canción décadas. Manuel Vicent, a quien en este mismo acto nomino para el premio Albert a toda un vida de estupidez. Y blogueros que llevan escribiendo la misma entrada años, una semana tras otra. Y aquí no nomino a nadie (aunque propongo el premio X al bloguero más cansino del año), que acabamos a hostias.

  • BIGGETS BANQUET

    Por muy misántropo, sin reputación o hasta con ella, que pueda ser Mortimer G, llegado el caso no le dice que no a un banquete bien servido, especialmente si es con otra (Bonnie Parker, un poner) y en una buena casa, inmejorable síntesis de dos de las situaciones contempladas por la gastrónoma Fisher. Así, qué duda cabe, es más fácil pasar por el Haro ¿no?

    (-> Matthew E. White – Rock & Roll Is Cold)

  • Cualquiera se mete en el berenjenal Beatles vs. Rolling en este blog.
    Aunque creo que ganan los Beatles, yo, lo que diga

    Pirata Jenny:
    Martes, 27/09/2016 a las 15:33

    “y, para macarras exquisitos, los Kinks”.

  • Marqués, te plagio: me adscribo al método anglosajón de opiniones y sólo hablo de lo que sé. Entre las dos o tres mil canciones que tengo en mi ordenador, no hay ni una sola de los Beatles. No puedo, pues, participar de la conversación. La discografía de Pink Floyd, sí. Enterita.

    Reclamaban mano del «hermano de la Ronalda», pero no. No la ha tocado con la mano. Esta es la «verdad» según algunos que a veces asoman por aquí.

  • Por fin un comentario interesante de Gremanel, con los Pint Flock y el antimadridismo en el mismo saco. Doce años esperando, pero ha merecido la pena. Gracias, Gremen.

  • No pendejeo más. Sólo apuntar que cuando el señor Richards se peleó con la señora Jagger formó una banda bastante apañadita llamada The X-Pensive Winos. Al saxo, por cierto, el desaparecido Bobby Keys, el hombre que en el curso de una gira de los Stones se hizo llenar la bañera del hotel de Dom Pérignon y, al cobrar el total de su sueldo, todavía debía dinero.

    https://m.youtube.com/watch?v=hiyVtebWYYs

  • Gran grupo, los Pint Flock. Grandes discos, The papers at the gates of now, Middle, Wash your hands here, The wallet…

  • Adaptaciones dice:
    Martes, 27/09/2016 a las 19:58
    Aún mes estoy descojonando, es que soy mucho de descojonarme solo.

    Yo me llevo riendo un rato largo con esto.

  • Lo mío no tiene nada que ver con la música. Ponme una canción de los Rolling, de Vanilla Ice, de Estrellita Castro, de Manu Chao o de The Alans Parsons Project, y la escucharé antes de decir si me gusta o no. Pero es escuchar a Metallica, Gusano’s Rosas, Antonio Vega o los Beatles y me pongo enfermo. Me dan grima. Física. Me estomagan. No sé por qué.

  • Madre mía, Juan Carlín. El artículo es espantosérrimo. Qué pena, sus textos sobre Morinyo son canónicos.

  • Un video chulo, Juli0, al principio me ha recordado a Allman Hermanos; y después encadenan un temazo de Sufjan con imágenes asaz calmantes.

  • Y perdonen pero Yes con Roundabout se la sacó.
    Escuchen más allá de la intro, que por cierto empieza con los mismos armónicos que la que les he colgado de EL&P.

  • On bullshit:
    Premio de la Paz [Canadá y EE.UU.]: Gordon Pennycook, James Allan Cheyne, Nathaniel Barr, Derek Koehler y Jonathan Fugelsang por su estudio desde el escepticismo de la recepción y la detección de la “basura pseudoprofunda” (pseudo-profound bullshit). Los autores se refieren a las afirmaciones en apariencia impresionantes, que ciertos gurús presentan como verdaderas y relevantes, pero que en realidad están vacías de todo contenido. Frases como “el todo acalla los fenómenos infinitos” (“wholeness quiets infinite phenomena”), “el significado oculto transforma la belleza abstracta hasta cotas sin precedentes” (“hidden meaning transforms unparalleled abstract beauty”), o la frase de Deepak Chopra “la atención y la intención son los mecanismos de la manifestación” (“attention and intention are the mechanics of manifestation”). Algunas personas son más receptivas a este tipo de “mierda” y su detección no es solo una cuestión de sano escepticismo. Sus implicaciones son mucho más profundas.
    Francis trae los IG-nobel.

  • El camero y el hermano de la Ronalda, hombres agraciados, se protegen el rostro de forma instintiva. Los trencillas interpretan esto con rectitud, si no hubo intención no puede haber falta.
    Esto lo entiende cualquiera que no haya eliminado los espejos de su casa, véase Gremanel.

  • En mi pueblo no había tiendas de discos. Los pocos que se vendían lo hacían en Casa Cerezo, un establecimiento dedicado a intentar vender instrumentos musicales que tenía un señor muy afeminado. Cerezo era afinador de pianos. Tenía a la venta guitarras, castañuelas, un acordeón negro y media docena de triángulos. Los discos estaban en una caja de zapatos, en realidad eran de botos camperos “El Caballo”. No había LP´s, tan solo sigles y EP´s.

    Sus preferencias no coincidían exactamente con las mías, el era un enamorado -en todos los entidos de la palabra- de Luis Mariano. Por esto sólo compraba discos cuando los maristas nos llevaban de excursión.

    Cuando en 1969 o quizás 1970 nos llevaron a Salamanca supe por primera vez qué era una tienda de discos profesional. Disponían de equipo Hi-Fi y todo. Me instalaron en una cabina insonorizada y al cerrar la puerta, en medio de un silencio sobrecogedor surgió el riff de “Whole Lotta Love” de Led Zeppelin. Era como si naciera un nuevo planeta en una estrella de una galaxia desconocida. Te empujaba, te aturdía. Era nuevo de verdad. Aunque en aquellos momentos lo ignoraba todo sobre las técnicas de grabación, noté algo extraordinario en la guitarra. Estaba grabada con inverse delay. Un delay es algo parecido a un eco, pero se pueden modificar diversos parámetros. En esta canción habían hecho algo extraordinario, para que me entiendan si lo aplicáramos a la palabra “eco”, el resultado sería: ECO … OCE … ECO… OCE. El resultado fue hipnotizante.

    Cuando nos llevaron a Sevilla -en sexto de bachillerato- ya sólo quería LP´s. Mientras mis compañeros malgastaban sus ahorros en la Feria de Abril, yo compré: “The Best Of Traffic” de Traffic, obviamente, “Volunteers” de Jefferson Airplanes y “The Fresh Cream”.

    El Octogonal me lo regalaron cuando compré mi primer tocadiscos, un Bettor Dual estereofónico, en Colino Electrodomésticos. Tambien me regalaron un grandes éxitos de Los Pasos, que tenía canciones como La Moto, Anduriña y otras que ya no recuerdo.

    Conocí a los Rolling antes que a The Beatles y -confieso- me gustaban más. Pero un día ya muy lejano pude despojarme de lo que Perro acertadamente ha calificado como postureo. Me costó porque mis amigos no comprendían cómo me podía tirar al barro del pop existiendo el rock. Para entonces ya empezaba a ensayar mis primeros acordes a la guitarra. Descubrí que las armonías de The Beatles eran “extrañas” para el paladar de un adolescente, y con el tiempo comprobé que lo que yo consideraba extraño, tenía una definición muy simple: madurez. Las armonías de The Beatles exhibían una madurez poco acorde a unos jóvenes de veintipocos años y sin formación académica.

  • El 26 de junio de 1984 subieron al escenario montado en el antiguo Wembley Stadium Julian&Paul&George y Ringo. Fui testigo del efímero milagro, los Beatles en directo casi 10 años después. Estábamos en una buena localidad, pase de prensa, Joaquín Luki, Julian Ruiz y yo. Cuando Julian Lennon atacó el «Get back» me estremecí, Joaquín me abrazaba llorando y quise morir en aquel momento. Cuando tocaron la muy extraña «Onion fields» me transtorné y creí ver a John cantándola. Entonces me desperté. Abre los ojos, me dijo Yiyo.

  • Pues a mí me gustan (mucho):

    When I´m sixty-four
    Penny Lane
    Eleanor Rigby
    I´ll follow the sun
    Here comes the sun
    Paperback Writer

    y algunas otras.

  • Conviene distinguir entre canciones y «temas». Los temas son como canciones alargadas (a veces cantan) en donde los músicos tratan de demostrar que saben tocar bien. En las canciones el objeto artístico es la canción, en los temas, el ego de los músicos. A los músicos de jazz les van los temas. A las dos horas y cuarto me he aburrido de esa canción de Yes que ha puesto Adps. Me pasa siempre con Yes. Nunca sé a dónde pretenden llegar. Es como si se follaran a sí mismos.

  • Don Perro, su apreciación tiene sus porqués. Uno empieza a tocar para sí mismo, porque quiere aprender. Cuando ya sabe algo, toca para los amigos, por divertir y por divertirse (a veces presumiendo). Después -si el nivel da para tanto- para el público. Más tarde, sólo se toca para otros músicos porque sólo otro músico sabe puede saber lo que está pasando. Por último, se vuelve al principio: uno toca para sí mismo porque comprende por fin que nadie puede saber de qué va el asunto. Los otros músicos, menos que nadie porque están todos equivocados.

    Yes, en esos desarrollos que a usted se le antojan tan desmesurados, están tocando para otros músicos. Por eso Adaptaciones -que sabe de que va el asunto- los trae al escenario.

  • Ximeno de Atalaya dice:
    Miércoles, 28/09/2016 a las 00:03

    ¿Quiere decir que la música puede ser privada? Estaba pensando en que el lenguaje es público por definición. Aunque quizá solo os referís a las interpretaciones y lo que dice Ximeno no sirve para los compositores.