El árbol partido (3)

por Claudio Sífilis.

ESCOBAZOS

La forja de un soltero.

Hacían unas enormes escobas con un matorral de la zona y las prendían fuego, luego se daban escobazos unos a otros. Enrique pensó que era la mejor excursión para estrenar su coche recién comprado. Ninguno de sus amigos se quiso apuntar, tampoco Petra, una alemana que había conocido por internet unas semanas antes. No le importó ir solo, había llegado el momento de hacer lo que deseaba hacer, no seguir a nadie.

No reservó hotel, de todas maneras encontró una habitación en Jarandilla de la Vera, tuvo que pagar por una habitación doble, el hotelero dijo que si no le pagaba la habitación doble esperaba a que viniera una pareja.

Salió del hotel para dar una vuelta por los alrededores del pueblo, por un camino fue a Guijo de Santa Bárbara, pasó por bosques de robles y castaños junto a un arroyo, también por montes pelados. Había algo de nieve, al fondo se veían altas montañas cubiertas de nieve de la sierra de Gredos. A la vuelta llovió y se mojó entero, fue al hotel a secarse aunque no se pudo cambiar, ya que sólo tenía unos pantalones y unas zapatillas. Se dirigió a la plaza, donde le habían dicho que eran los escobazos.

Un niño de unos ocho años cortaba el paso, tenía una escoba pequeña ardiendo y no dejaba pasar, golpeando con ella. Un padre con su familia le gritaba al niño, le gritaba que estaba loco, que cómo podía amenazar a la gente con fuego, que iba a quemar a alguien. El niño no sabía si reírse o esconderse.

Enrique esquivó al niño y siguió camino hacia el centro del pueblo. El siguiente obstáculo era un hombre grande vestido de bombero y era él quien gritaba: “¡Mecagüen Dios! ¡Me cagüen todos los santos con estampa!”, corrió hacia Enrique con una escoba prendida de un metro de diámetro y le golpeó de frente, luego fue a por otra gente. A Enrique le agradó el fuego alrededor, tenía frío, estaba mojado.

Llegó a la plaza, había mucha gente de pie, tranquilos, de charla, bebiendo botellines de cerveza, había multitud de escobas ardiendo y muchas más esperando a ser encendidas, algunas fogatas. Instintivamente huía del fuego, aunque en realidad le agradaba recibir escobazos. Con su cerveza y se puso junto a una fogata para calentarse, una lumbre hecha con buenos troncos de árbol.

Vaya fiesta, todo el mundo vestido con sus peores ropas, incluso las chicas. La gente cantaba canciones. Celebraban la fiesta de la Inmaculada Concepción:

¿Cómo pudo ser? ¿cómo pudo ser?
aquél que lo hizo bien lo supo hacer.
Y la zarza ardía, y la zarza ardió,
y no se quemaba la Virgen María.

Otra gente cantaba:

Ellos eran cuatro, nosotros sólo ocho,
¡qué palo les dimos ellos a nosotros!

Tocaban tambores y rascaban botellas. Y por supuesto te daban escobazos. Enrique pensaba que eso iba a ser todo cuando de pronto aparecieron unas escobas de entre tres y cuatro metros en posición vertical, y una gente vestida de traje regional montada a caballo. Los caballos comenzaron a caminar por la calle entre la gente y el fuego. Había comenzado la procesión. Enrique preguntó a una chica dónde estaba la Virgen, porque no la veía, y pensaba que en las procesiones los que se hace es llevar una figura religiosa de un lado para otro.

– No hay Virgen, solo un estandarte. La Virgen no sale en esta fiesta, porque no la gusta las cosas que la cantan.

La ruta dentro del pueblo que hizo la procesión pasaba por todas las plazas, en las que había grandes fogatas, de diez y quince metros de alto, y la última, al final del recorrido, medía cerca de cuarenta metros. Allí paró la procesión, que quedó en silencio observando la inmensa llama. Enrique deconstruyó la fiesta, y la consideró pagana. La declaró en honor al fuego. Vio en las llamas a los antiguos convenciendo a los inquisidores que el fuego representaba al espíritu santo, en su forma de zarza ardiente, y que el fuego representaba el milagro de la inmaculada concepción. ¿Cómo pudo ser, como pudo ser? Aquel que la dejó preñada, bien lo supo hacer. Enrique se reía solo, apenas a diez metros del Dios del Fuego, que crecía y se hacía más vertical al haberse formado las ascuas de los enormes troncos.

En los siguientes días visitó varios pueblos, Garganta la Olla, Cuacos de Yuste y el monasterio de Yuste… Admiró la arquitectura, las montañas, los bosques, las cascadas y las aves rapaces. Habló con lugareños de las inspecciones de sanidad a sus animales de granja, de caza, de obras en el pueblo, de alcaides: el alcaide, tanta cabeza y tan poco seso.

En la mente de Enrique, sin darse cuenta, el estrés fue sustituido por la meditación. Los últimos años sus amigos se habían casado, quedando solo los más perdidos, los más autodestructivos, Enrique, que siempre había adorado viajar, no lo hacía por no encontrar quien lo hiciera con él. En este viaje descubrió que no necesitaba compañía para viajar.

En Villanueva de la Vera compró un disco de jotas, Vahaíle, de un grupo llamado El Arroyo de los Cagaos. Y decidió que en febrero volvería a ver la fiesta de ese pueblo, la fiesta del Peropalo, cuyo pregón de inicio de fiestas podría ser como el del inicio del disco:

De parte del señor alcalde,
se hace saber,
que se arrecojan mujeres y niños,
y que cierren puertas y ventanas,
que salgan hombres y mozos
con objeto pinchante, cortante y tiroteante,
que ha venido un monstruo
con los ojos encandilaos
y que jace, JAJUUUÚ, JAJUUUUUÚ

Ya en febrero, Enrique llegó tarde al pregón. Iba con la idea de pasarse un fin de semana discutiendo si el Peropalo merecía ajusticiamiento popular o no lo merecía. El Peropalo es un muñeco alto con traje elegante que en las fiestas sacan por el pueblo, la presencia del muñeco crea malestar, finalmente es detenido, juzgado y condenado a muerte. Como esto pasa a lo largo de toda una semana en la que Enrique tenía que trabajar, lo único que hizo fue presenciar las fiestas en la calle y beber vino de pitarra.

Al salir del bar Merengue se encontró unos chavales que sujetaban una escalera de madera, los más valientes se subían a ella y se tiraban al vacío, siendo recogidos y manteados con las manos hasta ser depositados en el suelo. Todos los que se lanzaban eran chicos, hasta que una chica se atrevió, tono rojo de excitación en su rostro, subió decidida hasta lo alto de la escalera y se lanzó, en medio de gritos y barullo.

Enrique volvió al Merengue a tomar más tragos de vino. Al salir y se había formado un corro de mujeres que bailaban; debía de haber cincuenta mujeres. Recordó:

Como la zorra tiene largas las patas
se ha metío en el baile de las beatas,
las cuales, le regalan dedales, botones
para las pretenillas de sus calzones.
Veinticinco mujeres, cincuenta tetas
y si son de cochina, ciento cincuenta.

Hay otro bar en el que los chavales y chavalas bailan a empujones y Enrique se mete dentro. Suena música moderna, en vez de folclore. Se abre paso y llega a la barra. De camarero hay un musculitos de unos dieciocho años que está preparando kalimocho. Enrique pide un vino de pitarra. Le mira como sin entender. Entonces Enrique pide un gin tonic. No le hace caso y se lo vuelve a pedir. Finalmente el camarero le hace un corte de mangas. La gente baila a empujones, algunos caen por el suelo, a otros les levantan por el aire. La chicas vuelan por los aires, caen como mariposas, los chicos las levantan con respeto. Enrique sale con cuidado del local, ya que no ha sido bienvenido dentro.

En la calle un viejo baila con tanto entusiasmo que está a punto de caerse varias veces al pisar por la reguera que pasa por medio de la calle, bajando el agua de la sierra.

Uno que le ha estado observando le explica que me he metido en la peña de los quintos. Los quintos son los chicos y chicas del pueblo que cumplen este año los dieciocho años, cosa que celebran por su cuenta. Le cuenta que el camarero es un tontaina, y que está cabreado porque ya ha cobrado antes, le han agarrado entre tres y algunos buenos tortazos se ha llevado, bien merecidos al parecer.

Finalmente Enrique se anima a empezar:

– Pues yo creo que el Peropalo es bueno, y no deben matarlo.
– ¿Qué dices? Si ese es un salido.
– ¿Pero qué ha hecho?
– Que es un salido, y da mucho miedo.
– ¿Y solo porque da miedo lo van ustedes a condenar a muerte?
– Mira, siendo yo niña, me desperté por la mañana, y bajé a la cocina a que me dieran el desayuno, y nada más bajar las escaleras me lo encuentro, en mi casa, que a mí nadie me había dicho que lo iban a traer a casa. ¡Tú sabes qué susto me dio!
– Sí, me imagino… Hay que ahorcarlo, tiene usted razón.
– Esta fiesta es cada año menos Peropalo y más fiesta de carnaval… Y eso que han hecho los quintos antes en medio de la plaza no me ha gustado nada, ¡qué gusto pueden ver en eso!

Terminó el sábado pero la fiesta no había hecho más que comenzar, quedaba una semana. El domingo Enrique tuvo que volver a Madrid, porque el lunes trabajaba. El siguiente texto en cursiva está extraído de la página web de “El arroyo de los cagaos”, una manera de buscarse la vida que es ejemplo de disparidad:

A principios de los 90, la Taberna de Maxi (antes Ca’Belloto) en Villanueva la Vera era el reducto de los más escandalosos pelanas adolescentes del pueblo. Allí se reunían para beber calimocho, fumar porros y cantar canciones de la maqueta de Extremoduro que habían logrado nadie sabe cómo. Con el paso del tiempo estos pelanas fueron creciendo y descubrieron las virtudes del vino de pitarra, vedado para los vándalos sin iniciar que eran antes. En estos momentos, cuando los vapores del vino nublaban su conocimiento, cantaban entre el repertorio jevi, cierta canción verata en la que se apologiza la masturbación, con lo que poco a poco fueron dirigiendo su esfuerzo hacia la recopilación de canciones de taberna con las coplas lo más guarras y escandalosas posibles y que más tarde harían famoso al Arroyo. Algunos, incluso se arrimaban a las numerosas rondas que con motivo de bodas u otros festejos pasaban por la puerta de tan entrañable taberna, refugio último para aquellos que en estos singulares eventos querían escaquearse de tener que pisar suelo sagrado. En esta época, y hay documentos gráficos que así lo corroboran, celebraban los cumpleaños aporreando la guitarra y berreando en lo que llamaban liar una zambra, descubriendo el inmenso placer de revolcarse en el suelo cuan mulos sudados duchándose en la arena.

Y llegó el día en que cerró sus puertas la ya legendaria taberna de Maxi, pues se jubilaba el tabernero incapaz de soportar más los intensos hedores marihuaneros que emanaban de su lugar de trabajo. Tras echarle a tío Maxi una despedida que estuviera a la altura de las circunstancias, en la que casi mueren electrocutados, anduvieron errantes sin bar fijo hasta que Merengue les ofreció su paciencia mañanera, quedando desde entonces su taberna establecida como sede oficial de estos singulares personajes. Tras un intento de formar un grupo de thrash metal que al fin y al cabo les sirvió para iniciarse en la música, fueron descubriendo que era más divertido tocar por bares y tabernas que en local de ensayo. Así pues, los derroteros de estos pelanas no transcurrirían más por el mundo de los electroduendes, y las guitarras eléctircas empezaron a oxidarse y coger polvo abandonadas en el local, mientras que la vieja guitarrilla no paraba de romper cuerdas y dedos por igual. Además, poco a poco se fueron uno a uno cortando el pelo según fueron siendo llamados a filas, con lo que los exentos, los objetores y los insumisos son los únicos de este grupo que siguen teniendo el pelo largo (es decir, el exento, el objetor y el insumiso).

Gracias al legendario Peporro, a José María y otros aguitarreros, a la sombra de la encina del Labrao el Señor y a la santa paciencia de Merengue , algunos de estos Calaveras (como se conocía por esta época a los antiguos pelanas que seguían con la afición a las camisetas románticas) aprendieron de mala manera a afinar guitarras, laúdes, bandurrias, arabeles y lo que hiciera falta. Con los guitaparros afinados descubrieron un maravilloso mundo de armonías tradicionales que antes les parecía provenir del vapor mágico del pitarra marihuanero. Así pudieron comprobar que si en vez de gritar a lo burro y aporrear la guitarra ponían ciertos acordes en un orden determinado y se entonaba una tosca melodía en conjunción resultaba una bella canción, incluso podía salir una jota o una rondeña. Descubrieron además que existían varios estilos para cada cantaor y pueblo y, en general, un universo entero de melodías y ritmos por explorar. Y eso les pareció bueno.

Así, cuando cerraban la discoteca, en vez de dedicarse a berrear como antes, corrían a sus casas a por los guitarros, los afinaban a duras penas y practicaban horas y horas, amenizando las tranquilas mañanas domingueras de Villanueva. Lo hicieron con tanto entusiasmo que los propios pelanas que no sabían tocar ningún instrumento aprendieron a hacerlo para no dormirse, pues su fama de juerguistas infatigables se estaba echando a perder. En esta época empezaron a manifestarse los talentos hasta entonces ocultos de algunos de estos vándalos que parecía que sólo sabían dedicarse a hacer el indio. También se reforzó el grupo con una nueva camada de jevis sin domar que también habían evolucionado desde lo más cañero del Hardcore hasta la música tradicional.

Debido a un cúmulo de casualidades de la vida, en la radio del tractor que escuchaban colgando tabaco un día escucharon que existía un concurso de jotas y rondeñas al que decidieron presentarse, dispuestos a cagarse en Dios como usualmente hacían. Desde entonces los pilares que el deleznable caudillo había eregido para tratar de domesticar la música tradicional empezaron a derrumbarse. Corría el año 1996, El Arroyo los Cagaos empezaba su actividad guerrillera.

228 comentarios

  • Espectacular, don Claudio, espectacular. El intercalado continuo de coplas populares me encanta. No conozco mucho “el mundo rural” del que llevamos hablando unos días por lo del despoblamiento pero su crónica me parece soberbia y muy acertada. Sí que creo que todos los mozos de esas zonas viven la evolución que usted relata, iniciándose siempre como jevis para acabar de expertos en folclor.

  • Bonjour, egunon, nos días…
    Desconocía el festival de Jarandilla, un descubrimiento.
    El Parador en su momento me pareció fabuloso.
    En aquellos días a mis hijos, su madre y yo, nos dió por enseñarles la geografía de los mundos españoles en directo. Haciéndoles un reportaje en los caminos de por donde salía el Duero, esto es el Pisuerga, aquí se murió Carlos V y así.
    Ellos dormían, sobre todo el pequeño, el mayor era incansable.
    En un viaje Madrid- Sevilla, contó todos los puticlubs y cementerios de coches que encontramos, sin perder la cuenta. Salió a su padre (en lo de contar, y en su atracción por las caras B de las cosas).
    Bien.
    Después de un viaje memorable (por lo chungo) llegamos a Jarandilla, y yo ya con ganas de volverme a casa, saqué las maletas…para cuando llegué a recepción, ya estaba mi hijo el pequeño en el botiquín del parador siendo atendido de una picadura de abeja que le hizo una reacción alérgica …
    Aita, estoy bien ehhh…dijo el enano, haciéndose cargo del peso que soportaba su pobre padre.
    Se me bajó la temperatura por arte de la magia que desprendió el muchachito, y casi me lo como a besos.
    Ah…ahora sé que es lo que quería decir del asunto del texto este tan detallado y redondo.
    Lo he comenzado a leer en mis deposiciones matinales, pero ante la extensión y lo diminuto de la pantalla del teléfono, me lo he dejado para cuando llego al ordenador.
    La música tradicional, como se decía ayer, convenientemente ubicada, tiene mucha gracia.
    Gracias a los que escriben, mi molinillo cerebral, se desplaza en el tiempo.

  • Canelita, Claudio, canelita. En Jarandilla cené una noche en el «Puta parió II». De esos sitios hay que huir como de la peste.

  • Joder, Brema, te me has adelantado. Mis padres estuvieron hace añísimos en el Puta parió original y era la hostia. No te hacían ni caso, toda la familia cenando y pasando de los clientes, sírvase usté mismo y a carcajadas con El coche fantástico.

  • jajjajajajj
    Es que el nombre ya no indica nada bueno…..jjjjjjjjj
    Se me saltan lágrimas de risa.
    Pero bueno en cualquier local de Hondarribia recibes trato similar, y además te cobran un pico.

  • Eh, chavales, que Ruiz Quintano dice NO AL TRIQUITRIQUI.

    Veinticinco mujeres, cincuenta tetas
    y si son de cochina, ciento cincuenta.

    La mejor poesía de la lírica española de todos los tiempos. ¿O no?

  • Pajaritos y pajarracos.
    Ora que el blog está bien dotado de portadistas y para no llamar algo la atención (después de la publicidad veraniega en el Faro de Vigo) por si hay moros en la costa, nos dedicaremos a rellenar nuestras propias bitácoras, más anónimas, a base de otros ‘bichos‘ que también se podrían estudiar por aquí.

    [P.D.
    Se lo dedicamos a la bella Tare, entomóloga del blog, que nos tiene a todos fichados y a algunos prendidos con alfileres, como buena bruxa que es].

  • Ah, amigo, es que Ruiz Quintano es ultracatólico. Eso de triquitriqui con gomica, u onanismo y derrame sobre el suelo o sobre distintas partes del cuerpo de la mujer, NO.

  • «Hacían unas enormes escobas con un matorral de la zona».

    Es que escoba viene de escoba, Claudio, hijo. Que es una retama. Que también puede ser al revés, o sea, en la otra dirección, y es escoba lo que viene de escoba.
    Me ha gustado mucho, Claudio.

  • En Jarandilla también pude escuchar esta frase inmarcesible. Una moza, frente a una ensalada que llevaba no sé si pollo o qué…

    – Yo la ensalá es la ensalá, con su lechuga y su tomate.

  • Este verano estuve en una verbena del pueblo de mis padres, en las fiestas del barrio de mi madre por San Roque y nunca había visto tanta gente. Había como cien parejas bailando los pasodobles y las rancheras, entre ellos una pareja de guiris rubios de dos metros que debía estar en el campin cercano y bailaban horrososamente mal pero se les veía muy felices. Nunca había visto a tanta gente bailar.

    Cuando llegamos actuaba una orquesta en un escenario pequeño, desde lejos las dos cantantes parecían dos señoras del pueblo, lejos de las típicas jamonas en paños menores de las orquestas de verbena. Presentaban las canciones y hacían los típicos chistes verdes en gallego pero, evidentemente, todo el repertorio fue en castellano: boleros, merengues, rancheras, cumbias, pasodobles y demás. Enfrente había un escenario descomunal y cuando acabaron los “teloneros” empezó una orquesta mucho más cañera de la que vimos media docena de canciones que seguían al pie de la letra el repertorio de la anterior pero cambiando cumbias por reguetones. Nos tomamos tropecioentos botellines y nos volvimos a casa, desde donde se escuchaba perfectamente la verbena. La España eterna sigue en pie.

  • Estoy de acuerdo con la moza, Brema, la ensalada es tomate, lechuga y cebolla. Si le echas atún o maíz ya no es ensalada, es un revoltijo de cosas. (Joer, me estoy volviendo como los ultras de la paella, qué horror).

    Josénez con cosas.

  • ¡¡¡LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD!!!

  • Hola, bares, restoranes y chiringuitos del mundo, cambiar ya mismo la nomenclatura de vuestras cartas, a la ensalada campera la vais a llamar ‘revoltijo campero’ y a la ensaladilla rusa ‘revoltijillo ruso’. Ah, se siente…

  • Mucha ensalada y pocas cucharas…
    Esto así no es serio…ya empieza el otoño.
    Patatas a la Riojana, Fabes, Alubias de Tolosa, Arroz caldoso.
    Más cuchara, menos hierba, y más triquitriqui.
    Hombre por favor.

  • Le voy a sacudir hoy a mi ligerísima reyna, unas patatas con chorizo de jabalí, que me traje de la sierra, que se le va a subir el ego.

  • No para de llover y aquí no entra más que frio.
    Cierro, voy a comprar patatas y a cocinar.
    Esta tarde no me esperen.
    Gracias.

  • De verdad qué cosas raras hacen por esos mundos de sindios, jajaja, me ha encantado señor Sifilitico, muy bueno.

    Gracias señor Material, pero sepa usted que está llamando bichos a las buenas y generosas personas humanas que por aquí pululan cómo polillas, luciérnagas o mariposas al calor del hogar y luces encendidas.

    A veces hasta entran grillos…

  • Uy, dice no me esperen, (jijiji), travieso….

    Bien está, hay que cuidar a las reinitas que sí no…andan toas locas por ahí casándose muchas veces 😀

  • Y aquí defendería yo el toro de la Vega, si no fuese porque los tiempos están muy cambiando y me miran raro. Pero sí, lo defiendo.

  • Enhorabuena Claudio. Viajar solo no se parece en nada a viajar en compañía. Uno se convierte, como el soltero del texto, en un explorador y dispone de todo el tiempo y energías para la curiosidad y el asombro etnográfico. Si va acompañado el asunto de la intendencia y las relaciones consume gran parte de la atención si no toda.

    Las cumbias y merengues de que habla Josénez se están comiendo el folklore, las tradiciones y los símbolos de un pueblo. Si Rosalía levantara la cabeza.

  • Pues defienda Jenny , que sólo tengo un parecer de ideas, lo que cuenta la tele, mis ideas sobre el maltrato animal y lo absurdo del espectáculo.

  • Poniéndonos en plan imperialista la cumbia o el son también son folclore hispano. Estoy seguro que mis padres en las verbenas galaicas de los cuarenta a las que iban bailaban ya boleros y cumbias cantados por Jorge Sepúlveda. Una muñeira es imposible bailarla agarrado.

  • Muy buena la entrada Claudio. Hace un año o así me entrevistó al asalto una morena de esas que adivinas que no lo depila y me preguntó si estaba de acuerdo con el toro de la Vega. Se quedó a cuadros cuando le respondí que me parecía cojonudo lo que cada pueblo decidiera. En el de mi padre nos dio por tirar al cura al río después de la fiesta en la ermita y no veas. Porque el alcalde, que es medio primo, se puso de nones un año que si no… Pero aquel año los jóvenes se plantaron y se largaron a Revenga y vaya caras que le ponían los mayores, que si tampoco es para tanto y además ya es hora de ir jubilando al cura…Que ya el alcalde de veía sin vara.

    Dice el Perro que a lo mejor es esa la causa, que va al contrario, si los pueblos se llenan en fiestas con todos los hijos, nietos y bisnietos que retornan para las fiestas. No hay mayor beso de unión, el zurracapote, las peñas, los pasacalles, menear los coches de los forasteros hasta casi volcarlos si no gritan que su pueblo es el mejor y echan un traguito. Esto me paso en Salas de los Infantes.

    Mucha ensalada, mucho tomate y tonterías y no habéis hablado de la pancetada. Qué sería de unas fiestas sin su pancetada al amanecer. En el que se hace recuento de quienes faltan y que Pajares quedan libres.

  • Me encanta la cumbia colombiana. Sin duda es una mezcla de danza tribal africana, que aporta los movimientos, y folclore español, que aporta música y humor.
    No soy muy fan de la música latina suramericana, pero la cumbia está bien.
    Está bien allí en Suramérica.

  • En cientos de pueblos españoles se asan en fiestas las morcillas a la parrilla, como San Lorenzo, y nadie dice nada. DOBLE MORAL.

    FREE MORCILLA MÁRTIR.

  • Las danzas y ya dije ayer, son ritual de apareamiento… antes los viejos, aquella fauna de los sesenta u ochenta bailaban el arrimado en las discos, que hasta bajaban la luz. No sé si ustedes recuerdan, y si no recuerdan, fijo algún hijo tienen que reclama apellido.

  • MENUDA ENSALADA LLEVAS
    La ensalada, en su versión básica, es la manifestación gastronómica de un pasado inocente y selvático: una crudité de hortalizas que se adereza con una grasa para no atascar los conductos, uno ácido para matar los bichitos, y sal para disimular. Es la etapa cero de la cocina, puesto que, literalmente, no hay cocina, sino un acopio de pedazos de trozos de cachos de hojas, raíces, frutos y yerbas. Como toda cocina de tipo acumulativo, la única pericia que se requiere del cocinero (por llamarlo de alguna manera) es que limpie bien las cosas ingeribles y las presente con cierto orden estético, para que no parezca la comida que le echas al mono. Para hacer una vinagreta tampoco se necesita una instrucción avanzada, basta con recordar la proporción de 3 a 1 y no equivocarse en qué corresponde a qué. Quien a pesar de todo no lo pille, siempre puede aderezar la cosa cruda con ese sucedáneo caramelizado del vinagre que es capaz de ocultar que las lechugas saben a hierba, las cebollas a rayos y los tomates al sabor de las compresas que huelen a nube, o sea, a nada.

    Por todas estas razones, las ensaladas básicas y crudas son la especialidad de los estudiantes universitarios, que a medida que suben de curso empiezan a añadir maíz de lata, remolacha de frasco, aceitunas de sobre, brotes de soja y, si tratan con germanófilos y anglosajones, pepinillos. En último curso, cuando se atreven por fin a encender ese aparato que quema, son capaces de incursionar en el huevo cocido, pero eso ya es pasar a mayores.

    Aprender a cocer un huevo o una patata ha requerido algunos miles de años de evolución. Es cierto que se puede echar un huevo o una patata a una hoguera y esperar a ver qué pasa, pero el fuego y los pucheros son ya de segundo curso.

    Los cocineros con visión pueden conseguir que la triste ensalada trascienda su condición de ingesta para herbívoros y convertirla en un plato notable. Para ello es necesario incorporar cocina: escabeches de pescados o de carnes (perdiz o pollo), patos magreados, bacalaos desalados y, en general, cualquier cosa que pueda yacer sobre el lecho herbáceo crudo sin perder sabor o, como dicen los cursis, «potenciándolo». Estas ensaladas, aunque siguen siendo platos que se preparan por acumulación materiales (venden unos cilindros muy apropiados para presentar el resultado de la sedimentación por capas) requieren ya salsas con cierta elaboración, pues no se trata de echar caramelo sobre un escabeche, como al parecer creen todos los cocineros de menú del día.

    Lo cual que volviendo a la clásica ensalada de lechuga, tomate y cebolla, es cierto que puede producirse aún el milagro. Sólo hace falta plantar tomates propios y dejarlos a punto de maduración en su rama, comprar lechugas y cebollas frescas y aderezar la cosa con un buen aceite de oliva virgen extra, unas gotas de vinagre de jerez y unas escamas de sal.

  • Como veo que ha gustado añado esta letra, del repertorio del arroyo los cagaos, que no va de broma y es muy dramática. Creo que este tipo de redacción se llama romance:
    Estando yo en mi chocita remendando mi zamarra
    vi de venir siete lobos por una larga cañada, por una larga cañada.
    Venían echando suerte a ver a cual le tocaba
    y por suerte le tocó a una vieja loba parda
    que tenía los colmillos cuan navajas afiladas, cuan navajas afiladas.
    Le dije: “Loba detente no te acerces a mi ramada
    que tengo mi siete perros y mi perra trujillana
    y la perrona de los grillos lo que coje lo espeaza, lo que coje lo espeaza”.
    Siete vueltas dió al redil y no pudo sacar nada
    y a la última que dió sacó una ovejita blanca
    hija de la oveja churra nieta de la patilarga
    que tenía reservada para el domingo de pascua, paral domingo de pascua.
    “Arriba mis siete perros y mi perra trujillana
    que si me cojéis la loba la cena tenéis doblada
    y si no me la cogéis cenareis de mi callada cenareis de mi callada”.
    Siete leguas la corrieron por una vegas muy largas
    y al subir por unos cerros y al bajar por la garganta
    la perrona de los grillos si la agarra o no la agarra, si lagarra o no lagarra
    – “Tomad perros la borrega sana y buena como estaba”
    “No queremos la borrega de tu boca maltratada
    que queremos tu pellica pa´l pastor una zamarra
    los dientes para pendientes que lo lleven las serranas
    la cola para correas para atarse las alpargatas
    de la cabeza un zurrón para meter las cucharas
    las tripas para vigüelas para que bailen las damas
    para que bailen las damas, para que bailen las damas…

  • No es que quiera desdecirlo, pero una lechuga de la tierra a la que tienes que invitar a caracoliños y algún anélido a pastar en otras tierras, un tomate de huerta, cebolla, también de huerta y un buen aceite de oliva con el justo punto de sal…es manjar de dioses. Viva la lechuga, el tomate y pan.

  • Don Claudio, el romance de la loba parda es muy conocido en Extremadura, aunque no sé de dónde procede. Mi abuelo lo recitaba de corrido, aunque en una versión un poco más larga que la que usted ha transcrito que contaba, justo al principio, cómo se inquietaban las ovejas al sentir bajar los lobos.


    Tare, el argumento a favor del toro de la Vega no tiene nada de novedoso. Es un rito de paso a la edad adulta antiquísimo, y yo lo prefiero con creces a los que lo están sustituyendo.

  • No había leído yo lo de Pirate cuando escribía lo del toro de la Vega. No sé como habrian reaccionado los de mi pueblo si se les presentan algún centenar a joderles las fiestas. Más de uno acaba en el rio o colgado de un pino. Igual que hacen con el perro del vecino cuando molesta. Y hasta con los propios, por muchos años que lleven con ellos, si le han metido algún bocado a algun vecino.

    De Salas para arriba no suele ser tierras de morcillas. Hay demasiado buen chorizo para perder el tiempo en morcillas. Otra cosa que se va haciendo costumbre es pingar uno de los mayos por las fiestas, tan bonito con su banderita roja y gualda. al son de la dulzaina, para dejar patente que están en fiestas.

  • MUNDO AJENO
    He comprado dos fotografías de motocicletas a una fotógrafa en apuros, gusto practicar este tipo de mecenazgo. Hemos quedado a la una en la galería donde las enmarcan, al objeto de ver cómo han quedado y pagarlas. El plan incluía celebrarlo a continuación en un restaurante cercano. Hasta aquí el mundo del marqués.
    Ahora el mundo ajeno: las fotografías están sin enmarcar pese a que me avisaron que estarían hoy (el cristalviene de Alemania, arguyen). La fotógrafa no ha llegado todavía (llevamos una hora de retraso) y el restaurante que me indicaron está cerrado.
    Me hallo comiendo solo en otro restaurante y pienso decirle a la fotógrafa cuando llegue que olvidé el dinero encima del piano.
    A la mierda.

  • Recuerdo cuando empezaron con la matraca del fumeque. Cuando se inventaron los cigarrillos electrónicos la gente podía aspirar la mierda del vaho ése con olor a frambuesa al toque de canela en los aeropuertos y en los hospitales. Luego decidieron que tampoco, porque en realidad no se trataba de una cuestión de salud, sino de dar ejemplo, es decir, de simple mojigatería puritana.

    Lo mismo sucederá con los toros. Los detractores del toro de la Vega no van a parar ahí, pues menudos son los hipsters. Primero han logrado que sea sin muerte, una soberana gilipollez: si no hay muerte, para qué hay toro; que pongan un simulador de rodeo mecánico y se suban los niños de menos de 25 kilos de peso. Luego querrán que tampoco se corra a los toros por las calles, porque se estresan (sí, se estresan, y qué). Luego irán a por las corridas de toros. Y luego te dirán lo que tienes que comer, sí, a ti.

    Mientras, seguirán colgándote en el instagram las tres mil quinientas fotos de su último viaje a Calculta pasando por el cuerno de África, retratándose con el negrito y con la vieja que pide en las calles. Es una cuestión estética: no me gustan.

  • Akzion Morzilleska ha solicitado a personajes de la alta cultura que colaboren en la campaña “Free Morzillas”. Muchos nos han dado la espalda, pero siempre hay alguien dispuesto a colaborar con las buenas causas. Así, el hermano de la Ronalda se ha avenido a acudir a Covarrubias, donde ha podido rescatar una buena cantidad de morcillas. Las ha requisado a unos aprensivos autóctonos que pensaban asarlas sin hacer caso del dolor que iban a causar. Aquí, la captura del momento en que el célebre astro del esférico logra huir de la enfurecida masa.

  • S., ¿Está proponiendo que el Mac nos ofrezca una hamburguesa de morcilla de Burgos? Yo, hasta que no las vea de bacalao de Soria…

  • Con todo y si eso, está más bonito llevar a niños o niñas a un puticlub de carretera, lo mismo da para crecer y ser humanos y ser adultos, hay que joderse.

  • Ni toros ni…
    Que los que protestan contra el Toro de la Vega demuestren que son veganos y, dado que no pueden garantizar que sus hijos humanos lo serán, que garantizen que no procrean. Una vez hecho esto, lo del toro de la vega es mejor solucionarlo en batalla campal entre partidarios y detractores. Debatir es neurastenia.

  • La fotógrafa se ha presentado a las 14.45 h (osá, una hora y tres cuartos de retraso). Sin levantar la vista del cogote de merluza que estaba trajinando le he pagado. Soy de otro mundo le he advertido mientras ella esbozaba torpe disculpa.
    A tomar por el culo, el marqués no hace prisioneros.
    Otra gilipollas mas y van…al final la puta gata va a resultar la mejor

  • Uff, qué complicado otra vez, con los toros, mejor callo. No hay gobierno, tampoco fumata blanca…
    Voime mirar cómo crecen los tomates y abrazar un árbol. Si eso más tarde sacrificar a una gallina vieja, que ya se pone tiempo de caldos.

  • Interrumpo sus cosas para informar que me encuentro como una boa constrictor…
    Vivan las patatas con chorizo, su poquito de laurel, su pimentón de la vera y la frasquita de vino correspondiente, que anima la conversación, favorece el tracto, alegra la vida en general e invita al amor y su siesta.
    Corto y cierro.

  • Nota:
    Tareixa, mi hermano cultiva unos capones para navidad retroalimentandolos con maiz, que comes toda la semana.
    Eso sí, para matarlos es por la espalda y con escopeta.

  • La historia del Marqués me afecta, pues de alguna manera hice de intermediario. La obra es muy buena, pero en el precio va incluido algo etéreo que va más allá de la plusvalía que estudió Marx.

    No es la primera vez que me usan para llegar al Marqués. Pero aseguro que es la última.

    En cualquier caso, entiendo el efecto dramático de meter en el ajo a la profesora chillona e insomne, pero estoy en completo desacuerdo con la mención.

  • Aunque sí ojeaba los títulos de las entradas, hacía mucho que no dejaba nada por aquí.

    Conviene resaltarlo, porque no se había dado cuenta nadie.

    Hoy he visto ese Follar como una perra, y claro, bueno, esa sí la he leído

  • Las crónicas furboleras de Satur eran divertidas.
    Que esta temporada no pueda visualizacionar los contenciosos no debe ser óbice para que las siga escribiendo, total, no tenían nada que ver con la realidad.

    Y con soltar un par de Ronaldas y de así gana el madrí, tiene la mitad de la crónica escrita

  • Por cierto que el portugués el miércoles, dejó un recadito: meter un gol de falta con un tiro suave y colocado lo hace cualquiera.

    Lo que a él le mola es meterlas de un pepinazo y con ese efecto que los cursis llaman folha seca y los científicos, la espiral del balón giratorio.

  • Yo dejé de fumar a pelo y sin sustitutivos. Hace 14 años.

    Me dije que en realidad no dejaba el hábito, solo lo suspendía temporalmente, retomándolo, si eso, a partir de los 60.

    Ya queda menos.

  • La grosera informalidad de la fotógrafa es mas por ser artista que por ser mujer. Tales artistas andan siempre quejándose de que no venden pero su fracaso tiene que ver mas con su incapacidad para cumplir la palabra dada que con demérito su de su obra. Se relacionan con otros artistas y con galeristas, la peor especie junto a los libreros de viejo, y viven en el mundo del trapicheo y la mentira. Cuando tratan con un caballero no son capaces de modificar su aberrante conducta y te tratan como si fueras un mercachifle o un proxeneta. No hablo a humo de pajas, son ya muchos años de tratar con esta microflora.

  • Acudí cuando era soltera al carnaval del Peropalo. Te tiznan la cara con un trozo de corteza de alcornoque quemado, como si te ungieran, y yo, que soy rechula, me pinté los labios con Le Rouge.
    Se supone que tienes que ir disfrazado, pero lo mejor es ir con un mono de trabajo y unas botas. No se sabe dónde nace el Peropalo, es un secreto, pero el pobre siempre acaba mal. Las fiestas sólo las disfrutan los del pueblo y aquellos que tienen algún conocido oriundo del lugar, si no se hacen aburridisimas porque no estás en situación. Lo que no les recomiendo es que beban ese brebaje al que llaman vino de pitarra, pero sí que tomen bien de patatera, o morcilla patatera, una auténtica delicia y si además la acompañan con cerveza bien fría, pueden sobrevivir al Peropalo con sólo esas dos cosas.

  • El otro día me visitó un comercial de Securitas que «casualmente» se había enterado de que me habían robado en mi casa de Barcelona. No me explicó cómo se había enterado pero sí me ofreció instalar una alarma cuyo coste eran 999 euros sin IVA la cual rebajó a 49 euros sin IVA tras larga verborrea, eso sí, con mensualidades disparatadas en que te cobraban hasta por la app. Otro que mostró desconocer cómo se negocia con un caballero.
    Prefiero que me roben los ladrones antes que los seguratas.
    A la mierda.

  • Estoy con otros 25 en una fiesta sorpresa a la espera de la llegada de la homenajeada. Nada que ver con la fiesta de las escobas flamígeras pero he echado una mirada a la despensa y podríamos resistir un asedio. La emoción me embarga.

  • Me he venido a Altea a un evento social. A mi santa le hacia ilusión pasar el finde aquí por lo que mercamos una segunda noche de hotel.
    Vengo de recepción, en la habitación hay música constante porque el hotel ha decidido que la música continua que emite el bar de exterior esta chupi guay para dar ambiente. Evidentemente uno no entiende eso de estar en una habitación soportando todo el dia hasta las doce de la noche la selección musical de otro.
    He fracasado en mi intento de negociar un acuerdo respecto a la reserva de la segunda noche porque además el fin de semana solo está el botones y las chiquitas de recepción, ningún responsable.

    Adivinen, soy el primero y único que se ha quejado, nadie más, nunca.

    Un cuatro estrellas, que no lo puse antes.

  • GLORY HOLES

    Camino por una calle del Ensanche. Voy ensimismado como de costumbre, escuchando música en el MP3 y pensando en John Fante, cuando un tipo de unos treinta años me llama desde la puerta de una tienda de cosméticos que queda a mi derecha.
    –¿Vienes a la fiesta? –me pregunta.
    –¿Qué fiesta?
    –¿No sabes de qué fiesta hablo? –dice, sin tenerlas todas consigo.
    –Ni idea –afirmo.
    –¿Cómo te llamas?
    –Gómez –digo.
    –Yo Jacob.
    Me estrecha la mano.
    –Pues te voy a hacer un regalo –me dice.

    Suena a amenaza en toda regla, lo sé; pero es la triste historia de mi vida: la amabilidad me deja desarmado.

    Saca de una estantería, aguantándolo con ambas manos y cierto aire reverencial al moverlo, un recipiente de mármol que contiene, por lo que consigo vislumbrar desde lejos, lo que parece ser un polvo blanco. Por un desconcertante segundo pienso que me va a invitar a una raya de farlopa.
    –¿Qué sabes del Mar Muerto? –me pregunta.
    –Poca cosa.
    –Pues ésta es sal del Mar Muerto. Según estudios científicos, esta sal tiene unas increíbles propiedades regenerativas para la piel. –Saca unas cucharadas, con sumo cuidado, del recipiente y las vierte sobre las palmas de mis manos– Lávate las manos con ella. Verás.

    Jacob, Mar Muerto, una especie de arca, sal… La tarde se está poniendo condenadamente bíblica.

    Froto la sal unos segundos. La verdad es que las manos me quedan delicadas y suaves; sin embargo, mi sentido arácnido se apresura a advertirme de que también podría tratarse de sal de las minas de Cardona (o de un paquete de sal gorda comprada en el Carrefour si me apuran) sin que, desde luego, yo fuera capaz de advertir la diferencia ni aunque me fuera la vida en ello.

    Aparta el recipiente y entra en materia.

    –¿Te cuidas la cara? –me pregunta mientras se prepara para sacar también unas “tablas de jabones”.
    –Intento que no me la rompan –digo.

    Me ofrece una pastilla de jabón concebido especialmente para mi tipo de piel. Pregunto, por educación más que nada, el precio, y me parece ridículamente caro. Seguiré, me temo, con mi poco académica cara a cuestas una temporada más. Le digo a Jacob que otro día será.

    Me regala unas cuentas muestras de productos cosméticos y nos volvemos a estrechar la mano. Me pongo mis auriculares de nuevo y sigo mi camino. Unos metros más adelante, me tropiezo con un cartel que anuncia una fiesta. Parece un evento muy selecto:

    -100% GAY
    -ESPUMA
    -CUARTOS OSCUROS
    -DANCE PARTY
    -GLORY HOLES
    -CHURROS
    GRANDIOSAS SORPRESAS…

    –Jacob, eres un pedazo de cabrón –mascullo para mis adentros.

    Sigo andando.

  • Funes dice: Viernes, 16/09/2016 a las 18:18
    Conviene resaltarlo, porque no se había dado cuenta nadie.

    Yo hasta he dicho un día que tienes 53 años.

  • Eso Funes, ¿comos conios sabes que no nos importas si sólo lees algunas entradas y no los comentarios??

    ¡Ein???

  • Hablando de todo un poco. He leído esta noticia en EP: «Colesterol, el arma secreta del cerebro para proteger la memoria». (Podría, si quisiera, volver a contar el chiste de Montserrat, que parece que no os dais cuenta).
    Una de esas esperanzadoras noticias sobre avances científicos. Que solo es ciencia básica y experimentación en ratones y luego a lo mejor los organismos humanos le hacen remilgos. NO IMPORTA, VOSOTROS SEGUIR. En efecto, el artículo sigue y acaba con un apartado que titula «El riesgo de las estatinas», donde se propone la sospecha de que, sentado lo previamente apuntado, los medicamentos para el colesterol sean la causa del deterioro cognitivo y pérdida de memoria que han mostrado algunos pacientes medicados con ellos (EEUU) «por razones desconocidas».
    En resumen: podría ser que pudiera ser que sería si fuera X, y está bien que lo digan en un periódico nacional, porque así toda la gente que toma medicamentos para el colesterol se lo estará ahora pasando en grande con el dilema: qué será mejor, a) no medicarme para el colesterol y cascarla de un infarto o disfrutar de las secuelas de un ictus; o bien b) seguir medicándome para ir labrando un generoso y tupido alzhéimer que correr sobre el teatro de los días que voy a vivir de más.
    Este entretenimiento además es completamente gratuito, por otra parte.

  • Adaptaciones, perdona, pero es que no me lo puedo creer. ¿No puedes quitar la música de ningún modo o es solo que si quieres una tiene que ser esa?

  • Leo que se ha constituido una asociación contra el maltrato a los caracoles. Vamos a terminar mal. Hace días escuchaba maldecir contra los toros y la caza a un amigo. Luego nos despedimos porque se iba a pescar un rato a Muros.

    Muy bueno lo del glory hole Gómez. Supongo que estos días les colgaría la etiqueta con la banderita cubanocatalana.

    Lo de las fiestas sorpresas son un peligro. Hace unos años leí en la Nueva España (quién iba a decirlo) un relato descacharrante sobre el Xato Pinto, afamado soltero.
    (ahora hay diferentes versiones por la red, pero con menos gracia)

    En aquel tiempo el Xato acababa de casarse con una dulce y fina jovencita, al estilo Carmencita la collares. Él era un fartón y tenía debilidad por la fabada. Pero para mantener la línea y que su linda esposa pudiera presumir se mantenía alejado de los restaurantes de renombre donde la preparaban. Hasta que un día, al mediodía después de salir del banco, al pasar por delante de La Máquina no pudo resistirse y llamó a su esposa para excusarse: mucho trabajo. Se pidió fabada de primero y otro igual de segundo y de postre: fabada. Terminó casi a las seis de la tarde, sintiendo como le corrían hilillos de sudor por las sienes de placer y después de fumarse un gran puro para rematar la comida, decidió volver a casa despacio para bajar aquello que amenzaba con explotarle. Ya todo arrepentido, él intentaba aliviarse de los efectos nefastos de la fabada, pero nada. Cuando llegó a la casa, reventaba de gases y pesar. Su esposa le recibió en la puerta y parecía bastante excitada. Le dijo:
    – Querido, te tengo una gran sorpresa para la cena de esta noche! y le colocó una venda en los ojos y le llevó hasta el comedor haciéndole sentar y prometer que no iba a quitarselo. En ese momento, él sintió que había a explotar y apretando los ojos contuvo el accidente. Entonces sonó el telefono y ella le hizo prometer que no iba a espiar hasta que ella volviese y salió para atender el teléfono. En cuanto ella salió, él aprovechó la oportunidad.
    Volcó todo el peso de su cuerpo sobre una pierna y soltó uno. No fue muy fuerte, pero parecía un huevo friéndose. Teniendo grandes dificultades para respirar, agarró la servilleta y comenzó a abanicar el aire alrededor de él.
    Estaba comenzando a sentirse mejor cuando otro empezó a surgir.
    Levantó la pierna y RIPPPPPPPPPP! Sonó como un motor diésel arrancando y este olió aun peor. Esperando que el olor se disipase, él comenzó a sacudir
    los brazos. Las cosas comenzaban a volver a la normalidad, cuando le vinieron ganas otra vez. Otra vez mandó todo el peso de su cuerpo sobre una pierna y lo soltó con un rugido de alivio. Al fin!!. Este fue merecedor de una medalla de oro. Las ventanas vibraron, la vajilla en la mesa se sacudió y un minuto después la rosa que estaba sobre la mesa murió. Mientras tanto, él permanecía con un oído atento a la conversación telefónica de su mujer, cumpliendo su promesa de no quitarse la venda y abanicándose con los brazos y la servilleta. Cuando escuchó los pasos de su mujer por el pasillo, él colocó suavemente la servilleta sobre las piernas y cruzó sus manos sobre ella.
    Él puso el rostro de la inocencia de un ángel, cuando entró su esposa pidiendo disculpa y ella le preguntó si había espiado la mesa de la cena. Él negó, beatífico, moviendo la cabeza a ambos lados y ella le quitó la venda gritando:
    “SORPRESA!”.
    Para su horror, tenía doce invitados sentados en la mesa, a su alrededor, para su fiesta de aniversario.

  • Procuro, hasta donde yo sé, mi padre no tuvo nunca colesterol, ni se trató de ello. Su alzheimer se hizo patente sobre los setenta años. Sobre los setenta y ocho tuvo un ictus además, que ya le tuvo cinco años más postrado en cama. Creo que ya dije alguna otra vez que, si tenéis algún familiar en situación parecida, tengáis mucho cuidado con lo que se habla alrededor de él. Lo entienden todo y esto les afecta. Podéis comprobarlo en su rostro. He visto como comentarios inapropiados de gente le enfurecian y como otras visitas ponían en sus gestos una sonrisa inolvidable.

    Sí que recuerdo, cómo durante un tiempo, sobre los cincuenta años, tomaba bastantes optalidones, de las que no olvido que venían en tubitos y eran de color rosa o parecido. De la noche a la mañana los quitaron de la venta y recuerdo que pasó dos o tres semanas con continuas jaquecas. Pero no queria tomar otra cosa. De golpe desaparecieron las jaquecas y nunca más tuvo.

  • Procuro fijarme dice:
    Viernes, 16/09/2016 a las 21:09
    Funes dice: Viernes, 16/09/2016 a las 18:18
    Conviene resaltarlo, porque no se había dado cuenta nadie.
    Yo hasta he dicho un día que tienes 53 años.

    Cierto, cierto. Cosa que yo no recordaba. O sea, que no lo sabía.

  • gachoinlowercase dice:
    Viernes, 16/09/2016 a las 21:45
    (Mira qué bien. Pues los habrá de la derechona madrileña que no se alegrarán; hombre, los perroflautas sabiendo gestionar, ¿Pero dónde vamos a ir a parar?. Esto es un sindiós.)

    Esta mañana, leyéndolo, me acordé de los lagrimones de Daniel Lacalle y José Carlos Díez en 2015. Con cierta gente me sale la vena cabrona.

    http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2015-10-06/intereses-millonarios-las-consecuencias-de-vivir-sin-agencias-de-rating-en-madrid_1048708/

  • Llevo toda la semana trabajando con un grupo de catalanes. Excelentes profesionales, amables, sin altivez, con la ilusión y espíritu que da la juventud. Y, profundamente independentistas.

    Estamos perdidos. No hay nadie por debajo de treinta y siete y medio que no lleve la estelada en el corazón, o en el móvil.

  • Dentro de un rato, cuando termine de leeros (empezando por la entrada), arrastrado por la costumbre, tal vez pueda olvidar la realidad y me ponga a ver en películas o en libros esas cosas de la cultura y del pasado que tanto os gustan. Pero antes me gustaría terminar ese cigarrillo. Ese que ya no fumo.

  • S. dice: Viernes, 16/09/2016 a las 23:11
    Estamos perdidos. No hay nadie por debajo de treinta y siete y medio que no lleve la estelada en el corazón, o en el móvil.

    Te equivocas. Seguro que hay por lo menos diez justos, como dijo Charlton Heston en aquella película de Sodomaix y Gomorrugell.

  • S., no me preocupa nada cuántos llevan esteladas en su corazón. Ni me parece que estemos perdidos, a menos que nosotros cedamos. Me parece mucho más peligroso los años que tarda en juzgarse a cualquier político. Me parece mucho más peligroso el ruido propagandistico de los crímenes del contrario y las disculpas al propio. Me parece mucho más peligroso que se pida con tan poco tino que se pueda revocar a un senador o diputado sin estar sentenciado. El que sea. Nos escandalizamos porque llevamos casi un año sin gobierno y hay juicios que duran quince. Esas cosas son las que me preocupan. Las otras, nada. Yo hace años que no veo un monárquico, todos son excelentes y preparadísimos republicandos de corazón. Y así seguimos.

  • Me gusta la nueva imagen de cabecera. Me gusta la entrada de Sífilis. Me gusta FunkPerro. Me gusta todo. Haría el amor sentimentalmente con muchos de ustedes, al resto me los follaría como a perras y después, o incluso mientras, me fumaría ese cigarrillo que yo sí fumo. S., haz caso, deja ya la provisionalidad, ponte un avatar, entrégate en cuerpo y alma. Total, te vas a quedar aunque te ausentes, aquí siempre se vuelve.

  • Kenzo, muy bonita su historia sorpresa.
    A mi me ha recordao otra que leí hace doscientos años, cuando freíamos ratas vikingas para comer.
    Está aquín
    Pura delisia bárdica. Sobre tó ese verso que dice

    pero tiene er ojete
    de un sargento del ejérsito,
    de una familia gitano
    que hubieran senao choriso,

    En sí, la aventura de las escobas del Sr. Osífilis me ha dejao fría: ¿pero al final queman a alguien o qué? Me parece una fiesta casi light (lij).
    Me quedo con la morcilla esa que llora de desesperasión. Voy a circuncidarla con un cuchillo de sierra, mañana pa desayuná.

  • Las píldoras eran rosas, pero la caja y el tubo, negro y naranja.

    Con tubos de esos fabricábamos cañones: se llenaban de cabezas de cerillas y se tapaban. Se calentaba el exterior del fonfo del tubo, hasta que el tapón salía disparado.

  • gachoinlowercase dice:
    Viernes, 16/09/2016 a las 23:43

    (?????????? Octubre 2015.

    Es una gente amplia. En este caso a los economistas J.D. Díez y Daniel Lacalle.

  • EP publica un artículo-basura sobre el colesterol y la Señora Procuro le da pábulo acrecentado el disparate.
    No saber lo que no sabes es la peor de las inorancias. Pobres alumnos, vaya profesorado que tenemos. Encima la insomne, lo que faltaba.

  • jrG dice: Viernes, 16/09/2016 a las 16:59
    Nota:
    Tareixa, mi hermano cultiva unos capones para navidad retroalimentandolos con maiz

    ¿Retroalimentándolos quiere decir que les mete el maíz por el culo?

  • Kenzo, Proc:

    Hasta Felipe VI es republicano, pero todos sabemos que la monarquía es más divertida, con sus bufones. Anson, Peñafiel…

    Tal vez eso sea el progreso: el saber aceptar la desolación: Un estado, dos comunidades viviendo de espaldas. Una gran Bélgica.

    ***

    Albert, déjate de hostias y avatares: la vida es provisionalidad. Sois los discípulos tardíos del “argumentito” Mercuriano. Me pides que cuando llegue el momento me entregue sin condiciones, en cuerpo y alma, que quede indefenso. Yo, que siempre peco de buena fe. Y luego me desilusionarás, como todas. En una cosa tienes razón: no puedo corregirme. Volveré a caer en el vicio. Ladrón.

  • Perdón, no me dió tiempo de corregír, editar comentario, que quería decir que soy muy fan de Alan Moore, y si tuviese una casa en las afueras de Wisconsi, pues le guardaba y cuidaba yo en plan Kathy Bate cómo en Misery

  • Ya me acuesto, sí. Antes recogo a la gata no sea que me ande por ahí toda loca en busca de caracoles o escribiendo su diario.

  • El Albert, dónde se habrá metío, qué habrá estado haciendo y por qué me he acordado yo del chiste del asalto al convento.
    ¡A TODAS! ¡HAS DICHO A TODAS!

  • (Pues nada, aquí estamos… La cátedra y yo -también es de un chiste-.
    Qué pesadilla… Cuando vaya para casa, que me acuerde de cogerle una caja de inductores del sueño a mi madre, que ella, a dios gracias, no los necesita y no se los toma.
    Ahora elucubraré sobre lo de (pichabrava) Albert. Ojalá a mí me toque perra, que no soporto besar a fumadores.)

  • (Vaya, Procu, pensábamos en lo mismo…. Yo no puedo acusar a ese pensamiento de mi insomnio, puesto que hay demasiadas pruebas de que viene de largo, ¿Pero tuuuuuuuuiuú?. Albert, mira lo que has hecho, Albert. Ya te puedes ir afiliando tu pincel del amor, que te vamos a dejar como un orejón, chaval.)

  • El otro día vendí un cuadro y como soy de naturaleza dispendiosa compre un colchón nuevo.
    Como está cambiando mi vida gacho…
    Dormía bien, poco pero vamos, dejando de existir Un buen rato…
    Ahora con el nuevo colchón es q me levanto sin un solo crack…creo q hasta sueño…
    Gacho compre un colchón de muelles…vida nueva.

  • Perro Antonio, la retroalimentación es con embudo por el buche, como a las ocas.
    Se convierten al tamaño de corderos.
    Un muslo es para dos personas.
    No caben en un horno tradicional.
    En Navidad se asan en el horno de la panadería.
    Maravillosa su carne y su piel crujiente.

  • (Absolutamente en contra de la retroalimentación (y ya de paso, de todos los subnormales de Tordesillas que lancean hasta la muerte a un toro acojonao, que no entiende qué mal comportamiento ha tenido para que le hagan eso, y que no sabe qué hacer para que dejen de hacérselo. Una chusma cobarde realizando el rito ancestral de buscar el nonbre de su padre), de hecho hace unos años que decidí no volver a comer foi, que era lo que más me gustaba pedir en los restaurantes (y tengo unas excompañeras de trabajo y un exjefe que podrían coroborarlo), cuando vi las imágenes de lo que les hacen a las pobres ocas. Y ahora que no me vengan los palurdos y palurdas mentales con lo de “¿y carne no comes? ¿Morcillas? ¿Pollos? Bla,bla,bla…” Cualquier persona que no entienda que lo de conseguir el foi es bastante difetente, torturando a los animales de esa manera, simplemente para provocarles una hepatomegalia forzada, por el simple hecho de llevarse a la boca un bocado de sibarita, que no es más que puro placer, porque nada hay de necesidad en el hecho de comer foi, más bien al contrario, porque no es nada saludable; o sea una persona que me venga con la cantinela de la masa descerebrada ¿y lo otro? ¿Y lo otro? ¿Lo otro no? Pues mira, lo otro también. Pero yo ya he decidido renunciar al foi. ¿Tú a qué has renunciado?. Porque con la excusa de que todo está mal, no sólo no renuncias tú a nada, que es problema tuyo, que es tu decisión, sino que cuando descubres a alguien que sí ha renunciado a algo, y no te dice “oye, tú también tienes que renunciar”, eso no te lo dice, simplemente te dice ” no, gràcias, yo no voy a comer de ese plato, lleva foi, y estoy en contra del foi”, entonces empiezas “¿y los pobres pollos? ¿Y las vacas? ¿Y los corderos…”?. Pues mira, como yo renuncio al foi, a todos esos renuncias tú, te alimentas sólo de foi, y a ver si así te mueres pronto.”
    Dicho esto, mi problema no es de colchón, llevó varios años sin dormir más de tres horas seguidas, con alguna excepción, supongo. Por eso pienso que es algún problema del sueño. De todas formas ahora vivo fuera de casa, tengo un camastro de novicia, pero el colchón no es malo.
    Y aunque lo de tu apología de la retroalimentación me ha puesto de un humor de perros (siendo como soy yo, una gata), no voy a hacer el maléfico comentario de “serà cuestión de ponerse a pintar, que hasta jrG ha vendido un cuadro”. No, no voy a hacerlo.)

  • La enfermedad ateroesclerótica tiene al corazón y al cerebro como dianas. En éste produce microinfartos silentes que van acompañados de pérdida progresiva de la capacidad cognitiva, contribuyendo además al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
    Dado que la ateroesclerosis es pandémica y supone actualmente el primer problema de Salud Pública en el mundo, cuestionar el papel del exceso de colesterol en el desarrollo de la patología cerebrovascular supone una herejía inaceptable del mismo calibre que cuestionar que la tierra es esférica y no plana.

  • Gacho todo lo que he comentado era de buena fe.
    Yo no tengo insomnio.
    Solo q no necesito dormir mucho.
    El tipo de renuncias del q me hablas, me parecen pequeños detalles. No los critico. Pero me parecen detalles, posiciones de auto justificación de los q yo no puedo alardear.
    La renuncia debe ser algo más sólido más contundente.
    No obstante no puedo criticarle, ya q soy tolerante y no guía de nada ni de nadie.
    Lo de vender cuadros lo puede decir con toda naturalidad. Le invito a hacerlo y puede mirar mi obra para poderla criticar a fondo en tumblr… Jrgysusobjetod.tumblr.com
    Si le gusta algo le haría una dedicatoria muy especial.
    No entiendo muy bien lo de la defensa de los animales de esta forma perdóneme por ello mi sensibilidad la dedico en exclusiva a mis hijos mis hermanos y sobre todo a my Reyna.
    Tenga un día excelente.

  • Buenos días. Muy bien Gatiña, la retroalimentación un sufrimiento más innecesario. ¡Qué barbaridad! Yo tampoco soy capaz de comer foi, sabiendo eso de los patos, y bien que me gustaba, sí.
    Voy a pedir permiso a la tierra para arrancar unas lechugas, sacudir con cuidado los bichitos que traigan y recoger huevos. Ya después las gallinas se comen los bichos y todos tan felices.

  • (Wikinena, soy la reina de la empatia. Tú a tu huerto, tú que puedes. Y no te metas en las cosas de los mayores.)

    (Cabrona, si editamos a traición…. )
    (No era falta de empatia en absoluto. Es totalmente objetivo, lo de meterme con sus cuadros (evidentemente) es broma. Por la apología de la retroalimentación ésa no paso. Y no paso lo diga quien lo diga, que creo es un rasgo que me distingue (por lo de diferenciación, pero también por lo de distinción.).)

  • Lo que usted diga, seño distinguida , soy una mandada.

    Acabo de entrar en la dirección de Jotaerregé, qué bueno es, hasta esculpe y todo. Pero claro, sólo exhibe sus obras por la patria vecina y no hace tourné por provincias y países españoles.

  • gachoinlowercase dice:
    Viernes, 16/09/2016 a las 17:43

    Estaba en desacuerdo con que se te nombrara como «la mejor».

  • Todo lo que sea, caca, culo, pis y pedos hace mucha gracia a los chicos. Un día me pongo a investigar sobre ello.
    Entretanto voy a mirar si las gallinas sufren o no poniendo huevos, abrazar árboles y disculparme con la naturaleza que ayer sin querer lancé una zapatilla a una lindo arácnido.

  • (Ya lo sé, Bremaneúr. Escribí plenamente consciente de tu maldad.
    Ya sé que haces lo imposible para que el amor que nos profesamos el marques y yo jamás se consuma. Eres el perro del hortelano emocional. Más malo que un dolor.)

  • Yo ya solo le pido una cosa a la gente que me rodea: que respete la palabra dada.
    Si soy capaz de respetar una cita que he concertado con quince días de antelación, no podré aceptar que alguien me la cambie tres veces la misma mañana de la cita.

  • Ha amanecido un día precioso en la ría de Pontevedra. La temperatura es perfecta, no corre el aire y ni una ola arruga o mar pequeno. Se le cuentan perfectamente los árboles las islas de Ons y Onza y se ve mucho horizonte de mar tras ellas. Puedo distinguir perfectamente cómo se curva la tierra aunque también puede ser que me haya aumentado el astigmatismo y tenga que graduar las gafas. En todo caso resulta tranquilizador comprobar la verdad científica de la esfera terrestre. En el cielo, del azul de la bandera, apenas unas nubes largas y estrechas muy en lo alto, quizá restos de los chemtrails que se han llevado la lluvia a otra parte. Por aquí delante pasa todas las mañanas un grupo grande de arroases, delfines pequeños que salen a pescar. Vuelven a pasar a la anochecida haciendo el camino inverso de regreso a donde quiera que pasan la noche. En verano se las arreglan para hacer su camino sorteando motos de agua, piraguas, veleros y chalupas de pescadores. En septiembre el bullicio tierra y mar se reduce mucho y me gusta imaginarlos dando sus paseos relajados y distendidos, sonrientes incluso.

  • UN FESTÍN

    Poe fue un notable crítico literario. Si algo se le puede achacar, aparte de unos pocos errores monumentales en sus apreciaciones y de esas incontinencias verbales para con sus contemporáneos que acabarían condenándolo al ostracismo literario y social, es que dedicara el mismo empeño e intesidad en reseñar a Defoe, Dickens o Longfellow, por ejemplo, que a las marisabidillas de turno –de quienes hoy sólo conocemos su existencia precisamente por estas reseñas y cuya relevancia literaria fuera de sus camarillas era, ya entonces, prácticamente nula– o a un libro de cocina. Unas cuantas de estas críticas, traducidas y anotadas por Julio Cortázar, habían sido publicadas hace ya muchos años por Alianza Editorial en un volumen titulado precisamente Ensayos y críticas. Me acaba de llegar hoy mismo la obra crítica completa del genio de Virginia, en dos volúmenes, primorosamente editada por Claridad (¡qué buen nombre para una editorial!): cerca de mil páginas por las que desfilan nombres, además de los ya citados, como Eurípides, Griswold, Milton, Coleridge, James Fenimore Cooper o Elizabeth Barret Browning, entre muchísmos otros. La repera, vamos.

  • http://www.chopsuey.es/archivos/6627#comment-102521

    Satura, perdona por contestar en esta entrada lo que has preguntado en la anterior sobre alquileres de coches en USA.
    Csi todas las compañías te van a pedir VISA y retener una cantidad. Te aconsejo hacerlo en Hertz – llamando al teléfono de España para averiguar lo que te movilizan – porque tienen el mejor GPS del mundo. Se llama Neverlost y te aconsejo alquilarlo. Cuesta cuatro dólares y es imprescindible.
    Dependiendo del estado al que vayas conviene que el coche de alquiler tenga la pegatina de pago de los peajes de las autopistas, interstates, etc,..Esto es fundamental para no peder un tiempo enorme en, por ejemplo, la Florida.
    Si necesitas más datos con mucho gusto te los proporciono.

  • He recogido, por cierto, el delicioso término marisabidilla que empleaba el propio Cortázar para referirse a la endogámica fauna que manejaba los salones y revistas literarias de la época.

  • Haciéndome selfies, Procu. Yo también iré poniendo alguno. Contigo todo muy sentimental, Gacho, qué remedio. Procu también fuma y la quieres mucho y a nada le dices que no. Así que poder, puedes. No me distraigáis más, estoy intentando animar al Leganés.

  • Acabé El cero y el infinito de Koestler.

    “Cuando le preguntaron si se confesaba culpable, el acusado Rubashov contestó: ‘Sí’, con voz clara. A la otra pregunta del fiscal acerca de si el acusado había obrado como agente de la contrarrevolución, contestó otra vez: ‘Sí’, en voz muy baja…”

  • (Por cierto, cuánto daño está haciendo la (anti)estética futbolera en los institutos. Tanto pelo decolorado (negros incluido), tanto colorinflo, tanto tatuaje…. Joder, que luego los chavales se creen que todo el monte es orégano. Yo miro al Neymar y me entran unas ganas de enviarle a la sala de profesores que paqué. Cuanta chulería y cuanta tontería.)

  • JAJAJAJA. Acabo de ver, por puñetera casualidad, la falta que le «hacen» al «hermano de la Ronalda» en el contencioso contra el Exporting de Purtugal.

  • JRG, gracias por invitarnos a su exposición. Algunas pinturas de mujeres son maravillosas y los bocetos rápidos tienen una gracia inmensa. También me ha gustado especialmente el amanecer suprematista. (Sin ningún criterio pero con todo el respeto se lo digo).

  • (Podríamos posar para jrG. Desnudas, claro, si no, no tendría gracia. No sé que opinarían las feministas buenas ni las feministas malas al respecto, pero yo hace años que quiero emular a la de Bagdad Café cuando la pinta Jack Palance.)

  • JrG, corrígeme si me equivoco. Para que funcione el proceso, las modelos tienen que estarse quietas y calladitas, ¿no?

  • Que no, que lo de quedarse quietos es solo para los paisajes. Pero si hasta a Antonio López se le movian los membrillos. Y menos para un abstracto. Vamos, vamos.

    Me ha gustado mucho su pintura jrG. Mucho.

  • RESEÑA 1

    Guy Fawkes de William Harrison Ainsworth, publicada en Graham’s Magazine en noviembre de 1841.

    “[…] Nada de lo que relata parece probable o posible, ni ofrece el menor interés. Su héroe nos parece una mera quimera con la que no establecemos relación vital alguna, y cuando hace su último escape y termina en el patíbulo, podríamos sentir un muy sensato alivio, si no fuera por la imposibilidad de colgar al señor Ainsworth en su lugar. […] El libro que tenemos ante nosotros, el más reciente producto terminado por el autor, está decididamente por debajo de la crítica y por debajo del desprecio. […] En cuanto a su próximo volumen, que tendrá sin duda algún título como The ghost of Cok-Lane, nos tomaremos la libertad de arrojarlo por la ventana sin haberlo siquiera abierto. Nuestros cerdos no son todos de raza culta, pero se divertirán más que nosotros con su lectura”.

  • (jrG, yo me estaría quieta y calladita. Fui campeona de escondite y he sido visitadora médico. Tengo una paciencia a prueba de bombas. Claro que no podría adoptar posturas incómodas de esas de contractura. Pero yo pensaba más en cuadros corales. En tu estilo pero en plan…. Espera, a ver si encuentro algo…)

  • OEEEEEE, OEEEEEEEEE, OEEEEEEEEEE, OEEEEEEE, OEEEEEEEEEEEEEEEE, OEEEEEEE, OEEEEEE, OEEEEEEEEEE, OEEEEEE, OEEEEEEEEEEEEE, OEEEEEEEEE, OEEEEEEE, OEEEEEE, OEEEEEEE, OEEEEEEEE, OEEEEEEEEE, OEEEEEEEEE, OEEEEEEE, OEEEEEEEE, OEEEEEEE,

  • Señor MGaussage: “Por aquí delante pasa todas las mañanas un grupo grande de arroases, delfines pequeños…” ¿Así que eso son los Arroases? ¿Delfincitos? ¿homúnculos evolu-deformados para navegar a saltitos por el agua? ¿animalillos para deleite de pacmas y pacmen? ¡Joooer!
    ¡Y yo que creía que eran unas canónigas de mierda que habían venío a okuparnos el monasterio cuando se marcharon todos los coarba, cagaos de miedo porque creían que venía el findelmundo! ¡Y solo fueron cuatro sajones que hablaban francés! ¡Cawuentó!
    (No, si yo aprecio mucho esos apuntillos del natural cocido)

  • (La verdad es que es un verbo fácil de llevar a la práctica (a mí se me da fenomenal), pero farragoso de conjugar.
    Subj: embista, embistas, embista, embistamos, embistáis embistan.
    ¿No?. A ver, los de letras, si lo aclaran.)

  • (Con ejemplos:

    1) ¡Cómo embisten!: “¡Oh!, de qué modo tan maravilloso embisten estos animales.”

    2) Como embistan..: “Madre del amor hermoso, como embistan estos bicharracos, se va a armar la de Dios es Cristo.”
    Yo sola. A mí como el de la copla aquella, me das una palanca y muevo el mundo.)

  • Los arroases son delfines mulares, detalle que recuerdo durante unas horas cuando lo miro en Google y luego se me olvida. A mi me gustan porque me recuerdan a las sirenas, que se dan un aire a ellas así a lo lejos si eres miope. Comparten el gracejo al nadar y un espíritu juguetón entre ellos que se torna burlón si se acercan los humanos. Lo digo para que no vaya nadie a creerse que soy de esos que distinguen a simple vista los delfines mulares de los convencionales, los cátaros de los valdenses, los sioux de los apaches y los yanomamis de los guaraníes. Esos son carismas que te da Dios y a mi me dejó calvo. También dejó calvo a Padraigh O’Connor, un tipo taciturno con barba espesa del mismo color que el Tullamore que trasegaba de continuo, pero él tuvo la suerte de encontrarse una sirena en la playa. Paddy quedó soltero porque se corrió entre las mozas que los huevos le colgaban mucho, tanto como cuelgan los misterios gloriosos en un rosario, y el rabo se le retorcía como uno de los cuernos de Satán, cosa que se manifestaba rutilante cuando despertaba el pecador que todos llevamos dentro. Las mujeres, salvo esas que insisten y aún terquean hasta casarse con presidiarios condenados a muerte, vaya usted a saber por qué razón, huyen de ciertos hombres que nacen marcados. Quizá no sólo el tamaño importa, también la forma, lo que viene siendo la sustancia aristotélica y sus accidentes. Por todos es sabido, desde los famosos asesinatos de Inistioge, que el mejor momento de ocultarse o cometer un crimen en Irlanda es el domingo a la hora de la misa porque nadie cruza las calles, pasea por los caminos o trabaja en los campos. Así que esperó y mientras todos escuchaban el sermón del nuevo cura se la llevó a casa, le llamó Siobhan, le enseñó el inglés y algo de gaélico y le hizo el amor muy dulcemente. Pasado un año se acercó a la parroquia, contó al padre Cinneide sus historia en confesión y pidió que los casara. El tipo era un jovenzuelo dublinés recién llegado, abstemio y de esos que andan en bicicleta por salud y no por necesidad así que no entendía, aún, cómo funcionan las cosas en los pueblos de mar. Que si el matrimonio es para los hombres y una sirena es un animal, que no tiene la menor importancia que os queráis porque nunca seréis una sola carne y finalmente que sólo si el Obispo lo ordena tras una dispensa del Papa de Roma. Paddy pensó que de ahí había que salir y, con la decisión prestada por dos vasos de whisky que había trasegado y el temor a perder a la bella y complaciente Siobahn le dijo: Son ustedes, los curas, unos cínicos; bien que su antecesor, el padre O’Byrne, cogió las dos mil libras que le di cuando la bautizó y le dio la comunión y ahora resulta que no me puedo casar con ella. El padre Cinneide, que en realidad es la forma antigua del apellido Kennedy, se lo pensó un instante y contestó: Eso es otra cosa, haber empezado por ahí, si está bautizada y es buena cristiana no debería haber problema. Así fue como, por un módico precio, un martes de mayo en Malin Beg se casaron Padraigh, el de los huevos gloriosos y Siobahn, la sirena. Tuvieron muchos niños que ven el fútbol en la tele, gritan, beben y se pelean como todos los buenos irlandeses, con lo que sabemos que las sirenas son carne y no pescado y no le hacen ascos a casarse con un calvo.

  • Buenos días tengan cuando despierten.
    De este lugar me gusta todo.
    Hasta lo que no me gusta termina por complacerme.
    Es tal la cantidad de talento gratuito y la fuerza de las opiniones que en ocasiones me abruma.
    Siento decepcionarte gacho, una vez más, pero mis mujeres solo las he visto alguna vez y lo que hice fue memorizarlas y luego pintarlas.
    Son anónimas, desconocidas, vistas en algún lugar. Personas que pasan por la vida y te gusta algún detalle que observaste.
    A Brema le diría q si q el silencio es indispensable.
    A todos decirles q me puse muy colorado hace un rato cuando les ley sus elogios.
    Al marqués decirle que el texto que menciona es una de mis carencias pero mirare de comprarlo.
    A morgan decirle q es tremendo cuando se mete con las sirenas.
    A gacho que yo la quiero mucho aunque ella no me entienda pero ya se lo he dicho más de una vez.
    Menos mal q tenemos estos refugios. Menos mal!!!!!

  • (Yo es que todavía no me he dormido. Voy a tener que pedirle prestado a Procu el avatar, o pillarme un búho.
    O sea, que de posar todas despulladas en el corro de la patata, nada. Jobar. Pa una ilusión que tenía.
    Todos te queremos jrG, eso no tiene nada que ver con que necesites rehabilitación. Hale, ponte a pintar a ver si te olvidas de comer. De comer animales cebados bajo tortura. Intenta imaginar un plato de pasta al dente, con tomate frito en un aceite al que le metes dos ajitos; albahaca; y bueno va, queso parmesano rallado, y a ver qué te sale.
    Yo seguiré aquí un poco más, es que, como no me dormía, me he venido al sofá, he abierto la ventana y me he despanzurrado para darme un baño de luna. Está llena. A ver si me duermo. A la cama no me vuelvo porque mañana a estas horas ya tendré que estar desayunando, y si no le marco el horario a mi cuerpo se me va el ritmo circadiano a fer la má. Aunque con la mierda que duermo, esto ni es ritmo circadiano ni nada. Esto es un circo de ritmo. Y yo la payasa de los platillos.)

  • Voy a comprobar si funciona bien la caldera por qué cuando despierte mi Reyna le va a dar un pasmo con el frío que hace.
    Yo para no molestarlas a ella y a la beaute de 16 que tiene por hija, me leo los libros sentado en el trono.
    Normalmente tengo tres según estado mental, pero hoy estoy con un Vargas Llosa que me hace viajar a zonas conocidas del Perú de las alturas.
    Pasaba por mi profesión mucho tiempo durante unos años años con una familia del barrio de chorrillos en Luma.
    Me familiaricé mucho con el habla de allí y comprobé la imborrable marca que allí dejó la acción prometo de los tupac y luego de los Senderos.
    Leer a Vargas ahora hace que le entienda muy bien.
    Sus pasajes también sin traslables a sitios donde otros terroristas actuaron. El miedo la sensación de ser observado es común al maoísmo de los terroristas en cualquier geografía.

  • Escribir con teléfono con corrector y sin teclas es un sin vivir.
    Doña bellpuig soy inocente y corrígeme los despropósitos que me han salido, debido a mi poco atento manejo digital.

  • Es bien conocida la penuria económica que sufrió Van Gogh en vida, pero el vívido retrato que hace de ella en «Cartas a Theo» es en sí una gran pieza literaria.
    Sorprende conocer que el pago a las modelos era uno de sus principales problemas y que se casó con una de ellas, pobre y embarazada, mitad por pena mitad por tener una modelo en casa.

  • (Aunque no suelo estar de acuerdo con los análisis que hace sobre la primera parte del estribillo de la yenka (mucho menos con los que hace el amigo Gómez), por desnivelados y tendenciosos; así como tampoco con la apología que hace de Feijoo (tambien leo a Mantiño), el caso es que, aunque no lo he dicho nunca, yo estoy enamorada de Calaza. ¿Qué más da que no tenga razón, si escribe tan bien y encima te obliga a reflexionar?.
    En fin, es el sino de mi vida. Que ni sí, ni no, quiero decir.)

  • Dudo mucho que haya siquiera un 1% de la población española que cumpla las siguientes tres premisas:
    1. Discernir entre babor y estribor.
    2. Discernir entre decúbito supino y decúbito prono.
    3. Discernir entre izquierda y derecha política

  • Von Calazan, Señor de Patos, sigue como suele: on fire.

    Gata: ni yo estoy de acuerdo con mis análisis. Renuncio a preguntar cuáles… Suerte que engordo cada mañana mi autoestima con la música de Rocky III y frases motivadoras recitadas frente al espejo.

    Ya que andamos con gallegos y mares: lo de ayer de Mgaussage me trajo a la memoria un hermoso libro que leí de un tirón cuando era niño: Fábulas y leyendas de la mar de Álvaro Cunqueiro.

  • (Yo la primera. La segunda solo conozco una y es la que adopto en todos los casos digan lo que digan; y la tercera por intuición.
    Por ejemplo, los del equipo directivo de mi centro que pertenecen a algun partido de izquierdas nacionalista, en realidad su mentalidad, su estilo de vida, su manera de ir por el mundo, es de derechas.)

  • Dos pronadores igual a pecado nefando. Dos supinadores, mi postura favorita, el «helicóptero vietnamita».

  • Gracias a todos los que les gustó la historia de la sirena. Estas cosas pasan de verdad, aunque nadie lo crea.
    Lo de jrg cambiando un cuadro por un colchón, dinero mediante, no se me va de la cabeza porque da para un cuento. El artista triunfa pintando desnudos en colchones y a cambio de la fama y la riqueza pierde el sueño.
    Dónde está Follandeiro que no se manifiesta?

    Me huele que, como decía Pazos en Airbag, va a haber hondonadas de hostias.

  • He navegado muchas horas en todo tipo de barquito.
    Cuando era muy niño, memoricé la respuesta que me dió algún amigo bromista a mi pregunta de qué era babor y qué estribor. Muchos años después supe de mi engaño, y desde entonces debo invertir unos milisegundos de más cada vez que señalo a estribor y “pienso” estribor.
    Poca broma con el Almirante.

  • Una joven me comenta que estuvieron anoche hablando de palabras castellanas sin traducción al catalán.
    Menciona Herrete y Virola, dos palabras que desconocía y que apuesto a aquí desconocen todos menos la filóloga de guardia, ¿eh Proc?

  • KSAN MATEO
    Lamentable la afición riojana, incluída la rubia, que solo llenó un cuarto de plaza. El Cid hizo un toreo de ensueño con un Victorino de excelsa bravura mientras las peñas dormitaban por efecto del zurracapote y los pijos hacían el ridículo en el barrio de la Estación. Menos mal que el marqués anda siempre de guardia.

  • Despertando de la preceptiva siesta dominical, posterior al aperitivo también obligatorio en esta plaza.
    En esta ocasión tocaba en nuestra casa el emborrachar y llenar estómagos.
    He estado a la altura, y siguiendo los consejos de no hacer daño a animales, he hecho un aperitivo como debe ser, como una buena comida de boda.
    Calamares a la romana.
    Pulpo a la parrilla.
    Tortilla española con bien de cebolla.
    Coquetas de bacalao.
    Luego con mi reserva de píquillos y dos chuletones que me quedaban han comenzado los aplausos.
    Regado con cremant de la zona y esencia de Cognac de isla de re.
    Pon música gamón …
    Boceaba el más atrevido.
    Les he puesto un poco de JJ cale y solemnemente les he invitado a que siguieran la fiesta en casa de Bertrand que yo me estaba poniendo malo de lo mío.
    Luego La Paz…
    Hasta dentro de 9 semanas no nos toca.
    Música de Keith Jarret ….

  • Habiendo un acontecimiento mundial del vino en Haro voy a bajar, yo, a Logroño a ver a cuatro cameranos bebiendo zurra y graznando en una plaza de toros.

  • Así va España y sus ferias y fiestas. El único acto de seriedad, la corrida de toros, es preterido por una carpa donde se degustan vinos empachados de madera vieja. Y sí, somos los cameranos la reserva espiritual de la Rioja y por ende del mundo entero.

  • Viva Brieva de los Cameros, viva la Virgen del Pilar y viva España y sus festejos. Abajo los pijos irredentos de carpa y chiringuito.

  • Tonson, gracias. Luego te contesto con calma, que escribo desde el incómodo teléfono de bolsillo.

    Leer desde el incómodo teléfono de bolsillo te lleva a obviar los comentarios de algun@. No me pierdo nada.

    Partidazo de fútbol gaélico. La final. Empate entre Mayo (mi combinado favorito) y Dublín. Emoción hasta el último segundo. Tías buenas en el bar, que dicen palabrotas y beben cerveza. Se repite la final en dos semanas. La mañana, en la feria de arte, y eso. Tías buenísimas, pero educaditas (de puertas afuera) y bebiendo batidos. Francamente, me quedo con lo que pensáis.

  • Cameros.
    Pedazo de sierra.
    En algunas ocasiones mi padre nos llevaba a la Fonda del Goyo…
    Que chorizos de jabalí y me papeos nos sacudíamos. Daban miedo las cabezas de rinoceronte jabato que exponían.
    La trucha también era remarcable.
    Anualmente también para complacer s la señora Dora peregrinábamos al Monasterio de Valvanera.

  • Holmesss dice:Domingo, 18/09/2016 a las 16:13
    Una joven me comenta que estuvieron anoche hablando de palabras castellanas sin traducción al catalán.
    Menciona Herrete y Virola, dos palabras que desconocía y que apuesto a aquí desconocen todos menos la filóloga de guardia, ¿eh Proc?

    Herrete, sí; virola no me la sabía. Tiene más acepciones que las que trae el DRAE, todas ellas denominaciones de piezas, y es galicismo (virole). Por todo lo cual y en virtud de las atribuciones que me confiere el mero declinar de la tarde de septiembre, otorgo a la Catalonofonía que en catalán se diga ferret y virola, pues son dos palabritas como dos solitos y por qué no vais a tenerlas si cuesta tan poquito.

  • Hola, perdón, que herrete en catalán se dice ferret, gracias de nada adiós, mirar el diccionario, nos vemos, nos llamamos, venga.

  • Hola, gracias, que en catalán virola se dice virola y aun virolla, de nada, mirar el diccionario, ya nos llamamos si eso, ya si eso miráis el Alcovet Mol, que es dicionario donde salen estas cosas, que me parece muy bien que en las sobremesas habléis de lo que sea para ligar, pero luego no vayáis por ahí desperdigando la desrealidad, gracias, adiós, ya te doy un toque.

  • Qué jartá de mirar, sólo mirar, rusas, alemanas, inglesas y de tö, de menos de treinta y cinco.
    También miré a algunas de cuarenta y, e incluso alguna cincuentona.

  • Es que no se dice tomarse un Rioja..eso es de inorantes. Al vino se le llama por su nombre. Ponme un Gravonia, un Prado Enea, un Martínez La Cuesta, un Bikaña,..
    A ver si vamos aprendiendo de los pijos irredentos, que se os ve muy verdes..

  • (Ponme un Don Simon.
    ¡No, no, hombre, ¡¡¿Pero qué haces??!! ¿No tienes de Teta-brí?)

    (He ido a la playa. Yo sola. Me ha llevado el guguel maps. Bien. Hay un chiringo bastante majete que estarà abierto todo septiembre. ¿No fui sola a Cuba? ¿Pues porqué no iba a ir sola a una playa del maresme?
    Y no me distraigáis que mañana tengo mi primera tutoría y estoy rediseñando la clase y pensando elementos nuevos de motivación que ya verás tú como me llama el desaborío del director al despacho.)

  • Vaya, Marqués, Bonnie, pues conmigo se echarían unas risas, porque no soy nada exquisita. Con mucho trabajo diferencio un rioja de un ribera. Hay mucha impostación (no digo que sea su caso) en todos estos asuntos, y daría para una buena entrada, con bronca incluida, hablar de quienes antes que beber prefieren entender de whiskies y antes que escuchar una sonata prefieren estar en condiciones de hablar de sus versiones. Lo que empezó siendo un ridículo limitado a la gastrosofía, de la que hasta los esnobs hacen chanza, ha terminado extendiéndose a todo: en esta sociedad excedentaria, suntuosa, posturitas y decadente, lo mismo nos tiramos doce metros de pasillo del Carrefour eligiendo leche (entera, desnatada, semi, con omega-3, rica en calcio, sin gluten) que estudiando el menú milf-amateur-voyeur-gangbang-anal antes de hacernos una paja. Todo se nos da de más y lo único que nos queda es pasarnos la vida tratando de diferenciar, a ver si de paso y con suerte nos diferenciamos.

    Una buena crisis energética, un apagón electrónico o una catástrofe natural nos colocaría en su sitio, y a tomar por saco tanta etiqueta negra.

  • Hombre Pirate, siendo Bonnie de Haro y yo de Brieva de los Cameros (bautizado en el monasterio de Valvanera) nos hemos criado dentro de una barrica de vino y por tanto algo de discernimiento tenemos.

  • Gachó, te he enviado un mail (al love69) invitándote a cenar mañana en un restaurante de postín en Barcelona y ni siquiera contestas.

  • Lo que trataba de decir, Marqués, es que a veces tanto discernimiento empacha, no sé si me explico bien. Empacha y además sobra.

  • (Marqués, no tengo acceso a ese correo desde mi móvil, no lo puedo leer; y no me funciona el Internet en el ordenador aquí en el cuchitril (estamos en ello). Tienes los correos buenos (los 2) q esos,no puedo contestar, pero sí leerlos; y mi teléfono. Deja de ponerlo tan complicado. Y entre semana ya te digo que no. Tiene que ser finde, y no todos, que tengo que bajar a casa a ver a mi padre. Asi es q cuando te quedes algún finde y coincidamos me lo dices (a ser posible por privado.)

    (Buenas noches. Que tengáis dulces y reparadores sueños. Voy a chutarme magnesio, a ver si me duermo.)

  • Esperamos crónica de la xuntanza. Pedid un Rías Baixas, o dos.

    En una semana en NY y les da por las bombas, ahora. (¿Albert, algo para tu hermana?)

    Un círculo virtuoso: Claudio y Mgausse.