Se permiten los errores

constant

por Álvaro Quintana.

Uno puede echarle la culpa a los malos profesores de todos los caminos equivocados que luego cogió con entusiasmo, desde una carrera poco prometedora hasta una mujer cada vez más impenetrable (no pun intended). Aquellos docentes sin vocación ni talento torcieron el curso natural de un carácter destinado al éxito, esto es, la felicidad. Sin embargo, en no pocas ocasiones (y siempre, ay, años más tarde), salta la evidencia, como un animal delante del coche, de que los profesores señalaron con palabras claras y espíritu admonitorio los baches en los que tropezaron sucesivas e idénticas generaciones de estudiantes y que estos, cruelmente cegados por la naturaleza para ciertos colores, ignoraron con temeridad. Si el Dios de los Ejércitos no fue capaz de enderezar la dura cerviz del Pueblo Elegido por medio de una rigurosa dieta de calamidades, ¿qué puede la voz de un tipo a menudo desautorizado ante un pelotón de chavales atiborrados de energía y actividades extracurriculares? En palabras de Pavese:

Vivir es como hacer una larga suma, en la que basta haberse equivocado en el total de los dos primeros sumandos para que ya no salga nunca. Quiere decir engranarse en una cadena dentada, etc.

Que las buenas intenciones van por un lado y el carácter por otro lo demuestra ese parche viviente que es el profesor particular. Siempre de guardia para atender a este hijo mío que, ay, es que se distrae con el vuelo de una mosca y no sabe estudiar, presta el servicio de una carretera secundaria que permitirá al infante, si acierta a dar las luces y no confunde el embrague con el freno, reincorporarse a la autovía de la educación reglada. Los esfuerzos de pedagogos y psicopedagogos (sea ello lo que fuere), no obstante, tienden con firmeza al sumidero de los trabajos perdidos, ya que poco se puede hacer contra la yijad hormonal que sacude a los jóvenes. Y, a pesar de todo, algo queda en ellos. Siempre. Uno espera que sea algo de lo bueno.

Poca suerte tuvo el pequeño Benjamin Constant con sus preceptores. Huérfano de madre, fue su padre, un militar de patrimonio generoso, quien se encargó de buscar lo mejor que la enseñanza privada ofrecía en Europa, dejando por el camino una serie de enseñantes que podrían haber figurado sin desdoro en la banda de los malos de algún Spaghetti Western. En los días de ocio entre que entraba por la puerta y salía por la ventana un preceptor detrás de otro, el pequeño Constant dio en el vicio que ha atrofiado tantas cabezas prometedoras, cual jeringuilla que bombea tinta en lugar de heroína, y que sólo la decidida labor disuasoria de los Planes de Fomento de la Lectura ha conseguido paliar: las novelas y ensayos recomendados por los suplementos literarios (por aquel entonces, el boca a boca). “Mi cabeza y mis ojos se resintieron, después, toda mi vida”.

Constant cambió de profesores y de países, mudando en todas partes la buena disposición inicial de los que le recibían por una frialdad causada por un temperamento dado al disparate. Es bien conocido el tipo de adolescente que contrarresta la timidez con una inteligencia presta al desplante: la brillantez que quiere ocultar la falta de experiencia. Pues bien, Constant aunaba todo esto con una temeraria candidez que le hacía aterrizar en situaciones propias de Larry David. Valga como ejemplo su absurdo cortejo de una muchacha, llevado a cabo por capricho, a la que invitaba a rechazar al pretendiente elegido por su madre (pretendiente con el que la muchacha estaba muy contenta, por otra parte). Mientras, Constant pasaba horas con la madre quejándose de que su hija no le hacía caso, hasta que el amante de aquélla se puso algo celoso. La madre reunió a su amante y a Constant para que éste aclarase que sus reuniones tenían como motivo los desamores del joven con su hija. Sin embargo, Constant temió la humillación de las explicaciones y “experimenté una especie de apuro del que me pareció más fácil salir mediante una escena que mediante una tranquila conversación”. Así, tomó un frasco de opio que llevaba encima y se lo echó al coleto, consiguiendo los que estaban con él que derramase la mayor parte. “Hice todo lo que me pidieron con docilidad, no porque tuviese miedo, sino porque habrían insistido, y me habría resultado molesto resistirme”. La falta de constancia, una de las muchas formas de la pereza, engalana el carácter de Constant. “No ha sido la única vez en mi vida que, después de un acto grandioso, me ha fastidiado de repente la solemnidad que habría sido necesaria para mantenerlo, y por puro aburrimiento he deshecho mi propia obra”. La velada terminó con los tres en la ópera.

Constant derrocha una deliciosa despreocupación. En primer lugar se señala una meta, generalmente tras nula reflexión y obligado por la circunstancias, y luego confía en que el orden natural de las cosas se acomode a su fantasía. De esta manera es como llega a Londres, dando por descontadas las voluntades y hacienda de remotas amistades de estudios y sin mucho cuidado acerca de sus propios medios.

No me preocupaba para nada el dinero, pues de mis quince luises empleé dos, rápidamente, en comprar dos perros y un mono.

Tras otras peripecias, endeudamientos y abusos del favor ajeno, el viaje dibuja el mismo secreto centro que las penúltimas copas de la noche: evitar la vuelta a casa. En el reencuentro con el padre no hay reproches por la ausencia de noticias o la vida disipada sino sólo preocupación por el hijo. Uno y otro hacen gestos de acercamiento que no pasan de ahí. Constant reconoce, ya tarde, que debió hacer más para romper el muro de timidez e incomunicación con su padre, el hombre que puso en marcha la rueda de su educación sabiendo que no se iba a detener nunca y que pronto iba a escapar de su control.

El tono ligero de estas memorias y su relato exacto, tierno y cómico del aspecto más vivalavirgen de la juventud, hacen que el único defecto de este libro sea su brevedad. Trae ante los ojos el tiempo en que las calles sabían a nuevo y el futuro estaba siempre lejos, cuando los errores no eran definitivos.

Benjamin Constant, El cuaderno rojo
Traducción de Manuel Arranz
136 páginas
Editorial Periférica

184 comentarios

  • Bobby Fisher, al igual que Franco, culpaba de todos los males del mundo a los comunistas y a los judíos. A uno se le descalificó por loco y al otro por dictador, pero hoy sabemos que no andaban tan despistados.
    La peliculita es un poco esperpéntica pues retratan a Spassky musculoso con aspecto de playboy muy lejos de la realidad, mientras que el Fisher resulta bastante creíble. Entretenida, desde luego, pero poco mas.

  • Fui amigo del maestro internacional Ricardo Calvo y toda su obsesión era luchar contra Florencio Campomanes, un filipino que bajo la protección soviética controlaba el ajedrez mundial. Era entonces Kasparov el que hacía de Fisher. Estoy hablando de mediados de lo 80 donde el ajedrez seguía muy politizado.

  • MAGNIFICO.
    La ilustración muy adecuada.
    Pensaba escribir unos recuerdos de un colegio al que fuí entre los 8 y los 12 años antes de entrar en la educación reglada de diversos tipos de curas.
    De hacer un homenaje a Don Pablo, Doña Mariluz y la señorita Isabel, que me inundaron de razonamientos y curiosidad por saber más, amén de un talante analítico y humano.
    De que los miércoles fuera día de ir andando a la montaña, y los sábados por la mañana trabajáramos haciendo mapas recortados y jugando a “cesta y puntos” entre los alumnos.
    De no tener que llevar ni libros ni cuadernos, por que trabajábamos todos ayudándonos de una bien nutrida biblioteca.
    De tener pinceles, atlas, libros de geometría, fichas para rellenar…
    De hacer cuadernos inmaculados, para trabajos de geografía, lengua o historia.
    De construir moléculas con un curioso kit que Don Pablo ponía a nuestra disposición si teníamos curiosidad, cuando terminaban las clases.
    De que te dejaran ver las clases de los mayores.
    De ser sólo 50 en un colegio para todas las clases.
    Esto era en los años 70.
    Todavía un matrimonio y dos profesionales, podían poner una escuela y tratar de llevar adelante su método de educar.
    A La Salle llegué sabiendo tanto, con 12 años … que dejé de hacer caso.
    El método, que no era malo, me pareció una verdadera pesadez.
    Y me empecé a dedicar a leer la enciclopedia Espasa, como método del saber universal, y los libros de historia de mi padre.
    Aquel colegio fué tan bueno, que ya no lo pude superar, y me arrastré por toda la cadena educativa reglada.
    Traté de paliar mis carencias de aprobado, con todo lo que podía leer … pero no era lo mismo.
    En fin…recuerdos¡

  • Una reseña espléndida, Álvaro Quintana. (Aunque al leer «profesor» en la primera línea me he puesto a cortarme las venas con el capuchón del boli). Da que pensar sobre lo que puede significar «error» cuando hablamos de una vida. Felicidades y bienvenido.

  • «La falta de constancia, una de las muchas formas de la pereza, engalana el carácter de Constant».

    Que Constant era inconstant es muy muy gracioso.
    Por otra parte.

  • Estoy buscando algún chiste buenísimo con ilustración / Ilustración, HOMBRE, CLARO, pero no me sale. Pensarlo vosotros, el que más os guste.

  • Lo pongo en cursivas, porque es una cita de alguien, ( ni idea de quien es el autor ), sobre Benjamin Constant y “L’éducation Sentimentale ” ( creo ).

    Trop Benjamin et pas assez Constant

  • Bienvenido, Álvaro. Es una gozada contar con nuevos colaboradores de high quality. Mi único reproche es que con ese tipo de recomendaciones me podréis enriquecer intelectualmente, pero me vais a arruinar, canallas.

  • Nuestra sociedad se ha expertizado en no tener la culpa.
    Se ha convertido en el comodín preferido de TODOS.
    Si se debe encontrar un responsable de algo, siempre se mira afuera.
    Lo de “ver la mota en ojo ajeno y no la paja en propio”.
    Existen responsabilidades que son cláramente ajenas, (caso de guerras, o políticas totalitarias) pero cada vez gusta más la figura de un TUTOR al que poder culpar de la insatisfacción y del fracaso de las vidas propias.
    En nuestro país el gran TUTOR, unas veces es el estado (cuando no es del color) otras es Madrid (cuando se es periférico), el sistema educativo, la sanidad, el trabajo y la falta del mismo, la falta de apoyos, la falta de democracia, el exceso de ella, la falta o exceso de lo que sea…
    Para un jovencito son los padres. Normalmente en posesión del “NO” tan difícil de administrar, y del beneplácito del “SI”.
    Cuando no esperas nada, y además pides poco, pagando normalmente demasiado, casi todo te parece aprovechable.
    Si además juzgas que los que hicieron algo lo hicieron por y para alguna cosa buena, entonces te vuelves conservador.
    Y cada vez te cuesta más opinar, también cada vez comprendes menos algunos problemas que llegan dados por la mal entendida solidaridad a la que se hace gala cuando hablamos de lo de TODOS.
    Cuando repartir los bienes entre los que lo necesitan con urgencia, se convierte en el desparramo de los peces y café para todos.
    Me gusta ser solidario anónimo, pero con lo mío. No con lo de todos, que me da mucho respeto.
    Por lo tanto ya soy un fascista, falto de espíritu democrático.
    Y así, todo el rato.
    Escepticismo TOTAL.

  • Buenísima la entrada.

    Y fina la ironía.

    “Todos los caminos equivocados que luego cogió con entusiasmo, desde una carrera poco prometedora hasta una mujer cada vez más impenetrable

    Empieza fuerte la temporada. Ayer Olmos, hoy Quintana. No quepo.

  • El Pochash “swallows” una noticia sobre Maduro que no se la cree ni un crío de dos años, la Juandáun defendiendo a Tardà y Tesé buscándole el lado positivo a un comentario abyecto de Carmena. Necesitamos nuevos líderes.

  • (Sí, a ti, al marqués, a la pirata, al Zeppi y al Kenzo. Gobierno de coalición, y salvada España.)

    (Acabo de decirle a mi jefe de estudios: ” Dios guarde a la corona muchos años; porque si esto es lo que hacéis con los horarios, no quiero ni pensar lo que haríais con el país “. Y ahí lo he dejado: pensando. Yo estoy atrincherada en el laboratorio.

    Creo que me voy a divertir este año, adoctrinando a todo quisqui como una mala bestia parda.
    Al menos, es mi intención.)

  • Muy interesante lo de Constant el inconstante, Quintana. Aunque no sé si estoy de acuerdo con eso de que «la falta de constancia es una de las formas de la pereza». Más que nada porque yo en lo único que soy minuciosamente constante es en mi inconstancia, y puedo jurarle que me da muchísimo trabajo. Sólo los muy soberbios están seguros de que sus obras servirán para alguien; los inconstantes trabajamos para nosotros mismos y la mayoría de las veces no estamos a la altura de nuestras espectativas. Somos inconstantes por falta de convicción, no por falta de ganas.

  • Hemos tenido que meternos Perroan y yo, nosotros, NOSOTROS, ¡NOSOTROS!, ¡NOSOTROS!, ¡NOSOTROS!, a desfacer el entuerto creado por la Bellpuig. La entrada estaba prevista para el 16 y la hemos cambiado para el viernes. Bellpuig, haz algo bien y pon el plan de estos días, anda. Joder, cómo has venido de las vacaciones. La única justificación es que estés enamorada.

  • Le puedo asegurar que enamorada de usted no estoy, señorito «Brema». Y a ver si guarda las formas y vuelve a tratarme de usted.

  • No. Hombre de Dios, el único que es José Manuel Soria es José María Aznar, otra víctima del populismo y el odio a los mejores.

  • Si uno aguanta de ministro por 75.000 euros anuales (lo que gana un vendedor mediano en un sector tecnológico) es porque luego le esperan otras compensaciones: agregado laboral en Londres o director del Cervantes en París. Esto funciona así en todas las democracias europeas. Estas canonjías forman parte del sistema que ustedes parecen querer cargarse.

  • A muerte con el marqués. Quiero decir que coincido con él.
    Ya da pereza rebatir: Hoy Jabois escribe “hasta que se le cazó mintiendo acerca de unas sociedades que tenía en un país extranjero
    No.

  • Todas esas canonjías son prescindibles, son un despilfarro inmoral, fuera con ellas pues.
    Las cartas sobre la mesa. Que diga Brema algo sobre el cachondeo de los Cervantes que hasta AMM pilló cacho en NYC. Por no hablar de la locura de las CCAA y las embajadas.
    A tomar por culo todo esto, pero de verdad y sin posturitas.

  • marquesdecubaslibres dice: Miércoles, 07/09/2016 a las 13:47
    Si uno aguanta de ministro por 75.000 euros anuales…

    El señor Soria, cuyo currículo puede consultarse en su propia página web (transparencia que le honra) no ha «aguantado» de ministro renunciando a otra actividad más lucrativa, sino que ha hecho toda su carrera en la administración pública, lo que a estas alturas, además de la recompensa de haber disfrutado de un notable número de prebendas, le garantiza un futuro bien saneado en el caso de que se desvaloricen sus inversiones en Jersey. Lo que se discute, creo yo, no es si el señor Soria tiene derecho a nuevos destinos, sino si es procedente y edificante buscárselos en el momento elegido. En todo caso, nadie duda de que llegará el momento, bien sea en la administración pública o en la empresa semi privada.

  • Yo veo bien que un ministro que ha prestado grandes servicios a la patria, véase Trillo, sea recompensado con una embajada en UK. Pero que sea vitalicia, que no vuelva.

  • Perroantonio dice:
    Miércoles, 17/08/2016 a las 10:41
    Mi puñetazo en la mesa tenía como objetivo que se dieran cuenta de lo irritantes que […] para quienes no están en el ajo de la conversación. Obligan a un esfuerzo extra al lector y si hay[…]500 lectores, es posible que no entiendan de qué están ustedes hablando, lo cual queda bastante feo en un blog.

    bremaneur dice:
    Miércoles, 07/09/2016 a las 11:06
    El Pochash “swallows” una noticia sobre Maduro que no se la cree ni un crío de dos años, la Juandáun defendiendo a Tardà y Tesé buscándole el lado positivo a un comentario abyecto de Carmena. Necesitamos nuevos líderes.

    S., La Voz de los Muditos.

    Srta. Bellpuig, ¡golpe de Estado!

  • Yo propongo para el Banco Mundial a Almodóvar porque puestos a representar a España que no lo haga con la infumable película de Julieta.
    Al menos la prensa progre entonará alabanzas como nuestro oídos nunca oyeron.

    By the way, me gusta leer a alguien que respira por la herida.

  • Yo propongo desmontar el retablo de maese Pedro, no fijarnos en casos marginales manipulados por la prensa cuando el mamoneo es generalizado.
    No hay cojones…

  • S. y esta otra perla:

    Perroantonio dice:
    Martes, 06/09/2016 a las 14:12

    En cuanto al puterío y la coca, no parece que JMS vaya a poder llegarle ni a la marca de la suela de sus Louis Vuitton a DSK, que dejó el listón demasiado alto.

  • Que pena que falleciera el cojomanteca, sería el sustituto ideal de Soria. Eso sí, por concurso. Vamos, que le tocara la lotería.

    Escucho que un expresidente de Castilla La Mancha ha propuesto encerrar a los diputados a pan y agua. Parece que Perroantonio tiene muchos lectores.

  • El sistema es subóptimo, pero funciona. Estoy rodeado de vendedores en un hotel cualquiera de España (los mejores del mundo en calidad, precio y servicio), una perfecta mezcla de hijoputas, bipolares, poetas y folladores. De aquí sale la vida y el progreso social, no de mezquinos letraferidos, profesores pichafloja y locas en un tejado de zinc.

  • Sin desmerecer anteriores colaboraciones (ahí está Olmos, insuperable en lo suyo), la de hoy es la entrada que más he disfrutado en mucho tiempo. Enhorabuena al autor. Y espero que nadie se moleste, la comparación con un grande también engrandece. Y ya lo dejo, que me lío.

  • botillero dice:
    Miércoles, 07/09/2016 a las 12:04
    Pues adoctrinar en Cataluña es competición reñida. Será duro meterse en los play off.

    Genial. Hoy se percibe otro nivel, con las excepciones habituales.

  • holmesss dice:
    Miércoles, 07/09/2016 a las 13:59
    A muerte con el marqués. Quiero decir que coincido con él.
    Ya da pereza rebatir: Hoy Jabois escribe “hasta que se le cazó mintiendo acerca de unas sociedades que tenía en un país extranjero”
    No.

    ¡Hala, lo que ha dicho! ¡Meterse con Jabois! Le va a caer la del pulpo (sindicalista).

  • una perfecta mezcla de hijoputas, bipolares, poetas y folladores.

    (Entre esos me crié yo. Bueno, menos poetas (la poeta siempre he sido yo), y más hijos de puta. Aunque te han faltado los paletos con galones. De esos, a puñaos.
    Por eso voy a explicárselo ahora todo a los alumnos, como héroe superviviente que soy de las garras de vegestorios demodé.)

    (Voy a ir a ver Julieta. Me encantísima Emma Suárez.)

  • Pues yo agradecer una vez más a la doña Bellpuig, recordarme el refrán ese de la paja y las vigas, que había tergiversado en mi escrito de la mañana.
    Menos mal¡¡¡
    Siempre cubriéndome de gloria.
    Terminaré por ordenar mi cabeza glotona.

  • Buenas tardes.

    Muchas gracias a todos por sus bienvenidas y parabienes, se siente uno mejor que en casa pero sin llegar a la beatitud del bar. Me alegra que les guste la reseña y les invito de nuevo a leer el libro. Si mi pertinaz sequía creativa lo permite, espero poner a disposición de sus atentos ojos más textos deshilachados con alguna recomendación o sin ella.

    Perroantonio, lo de que a los inconstantes nos da trabajo ser de esta manera es una coquetería que a veces nos permitimos los del ramo.

  • Creo que leí hace mucho El reinado de Witiza. Iba a poner «costumbrista y agradable», pero quédate con lo que dice Bremaneur, que me fío más de él.

  • Hola Pi. Yo no tengo ni puta idea de esto pero como lector de todos los Plinio y muchísimos Maigret los coloco a la par.

    Si tampoco has leído a Maigret mi comentario no te sirve de nada y puedes hacer caso a Brema, que sí sabe.

    Si García Pavón hubiera sido belgafrancés como Simenon, y no de Tomelloso, estaría en el Olimpo literario junto a éste.

  • Pirata Jenny dice:
    Miércoles, 07/09/2016 a las 19:00
    ¿Alguien ha leído alguno de los ‘Plinios’ de García Pavón? ¿Los recomiendan, los detestan, NS/NC?

    Bremaneur dice:
    Miércoles, 07/09/2016 a las 19:30
    Son una joya, Pi. Todos. Me lo agradecen siempre que lo recomiendo.

    Concuerdo.

  • botillero dice:
    Miércoles, 07/09/2016 a las 12:04
    Pues adoctrinar en Cataluña es competición reñida. Será duro meterse en los play off.

    Bien visto. Gachó lo va a tener difícil en el ejercicio de adoctrinamiento obligatorio. Pero en el de adoctrinamiento libre, puede arrasar. Ahí estaremos, animando sin descanso a nuestra campeona. Forza Gata!

  • (A mí déjame tú en paz, que me das mucho por saco.
    A tos estos los voy a hacer españoles y monárquicos sin que se n’adonen.
    De momento, aunque es zona catalanoparlante, he oído a mucha gente en el mercadona hablando castellano con acento catalán. Pero por otra parte, aunque no veo muchas esteladas, las que hay son grandes y limpias. El tío Roig les ha metido manzanas de Francia en el súper; què huevos, con las que hay en Lérida. Pero les ha respetado los vinos. No obstante yo me he comprado un rosado valenciano, que he metido en el congelador para que se refresque mientras guiso el medio bonito que me ha vendido mi colega la pescadera (entre iguales nos entendemos). Voy a beberme al menos un par de copas a ver si consigo dormir, porque esta noche me la he pasado departiendo sobre la colosal labor que realizamos los docentes de pro, con el búho de la urbanización.
    Seguiré informando cuando lo considere adecuado y oportuno (o sea, cuando me salga del coño, pero no lo digo porque empiezo el lunes las clases -con la ayuda de dios y Puigdemont- y me tengo que cortar con los alumnos, que voy a ser su faro y su guía.)

  • SE PERMITEN LOS ERRORES
    El título de la entrada de hoy tiene un magnetismo innegable.
    Evoca una pregunta que aparece frecuentemente a lo largo de la vida, pregunta alrededor de la cual Pedroooooooo filmó Julieta, que está implícita en la reseña de hoy, y que formuló con brillantez mi admirado – y por tanto marcado de cerca – Vargas Llosa:
    “¿En qué momento se jodió el Perú, Zabalita?”
    Pocos la eluden, como el Quijote. Aún así, siempre llegan a la playa de Barcelona.

  • Tomo nota, cuando me asaltan estas dudas os tengo de Gran Reserva. Hace unos días un conocido ponía por los cuernos de la luna a García Pavón. Como la conversación venía de arcanos mayores (Jardiel, Valle, Galdós) pensé, ostras, lo mismo es una coreografía como las de jotdown, que parece que están conquistando la luna cada dos martes, espera que les pregunte a los incorruptibles. Lo dicho, muchas gracias

  • Mi amigo el profesor que no tenía ni idea de lo que explicaba, fue el primero que me habló, referido al mundo de la docencia en Cataluña, de la mafia valenciana. A pesar de que nos encontrábamos en un bar muy alejado de su centro de trabajo, miró a izquierda y derecha antes de atreverse a hacerlo y bajó la voz hasta convertirla casi en un susurro.

  • Un alma caritativa, si la hay, que quite de mi vista ese hiriente encomtrábamos y lo reemplace por el más académico emcontrabámos.

  • Los errores están permitidos.
    Algunos también son subsanables.
    La vida es la que no los suele perdonar.
    En ocasiones el olvido los cubre, pero cuando eres consciente y responsable de ellos, tu conciencia no te lo perdona. Que nadie te perdone es duro, no poderte perdonar a tí mismo, eso es lo verdaderamente cruel.
    Cuando uno mismo es consciente del daño ocasionado que nunca deseó y para lo cual no se ejecutó la acción.
    Se trata de un cierto balance en el que cuadren aciertos con errores para que al menos de como resultado cero.
    No obstante la mente crítica se encona en el fallo, en ese fallo que todo lo enturbia.
    Y con el tiempo terminas perdonándote, para evitar tu colapso, para que puedas seguir, para no defraudarte.
    Pero no puedes olvidar.
    Perdonar a los demás es relativamente sencillo.
    Es sólo un acto de higiene que marca el desprecio, la ausencia de significancia del que te afrentó.
    Bajo este prisma, uno no puede ningunearse, para obtener el perdón propio.
    La madurez es la que se encarga de decirte que no eres más que una persona, y muy imperfecta por cierto, y que debes cargar con tu culpa como bagaje, como asignatura que nadie te enseñó.
    Tengan un buen día y un gobierno.

    El resultado termina siendo lo que cuenta, no la intencionalidad.

  • Esperemos que para semis hayan aprendido a posar para la foto, Satur. Da risa verles, pero los tejidos parecen recios.

  • El concepto de ‘error’ aplicado al análisis de una vida humana o biografía peca a menudo de ilusorio y crucigramista, porque implica la suposición de que hay una decisión correcta que es la que encaja, así como la confianza en que la que ahora ves como cagadilla podía no haberse cometido: había A y B, elegiste A. ¡TONTOLHABA, ERA B! Quién dice que era B, Ocón de Oro; quién dice que estaba en tu mano hacer B, Supermán.

  • Que sepan ustedes que los enlaces del texto ya funcionan correctamente (gracias por avisar, les debo una a todas y a todos) y que los pequeños errores de formato se deben a una actualización automática de nuestro servidor. Como aquí solo trabaja servidora, es normal que sean servidora (y el servidor) los que se equivoquen.

  • Procuro, no lo dice nadie, ni nada.
    Es el resultado lo que se considera error.
    No es el error matemático.
    Es el rechazo a un resultado.
    En cualquier caso es muy presuntuoso creer que se puede elegir siempre bien, para los demás, si quieres seguir una ruta.
    Pero es una cosa cierta.

  • Estoy en una terraza tomando café. Cerca hablan un par de chicas de unos veinte años.

    Una exclama: la vida es efímera.

    Sonrio. Pienso en los cincuenta y ocho a la espalda.

  • JrG, por si acaso aclaro que no me refería a tu comentario de antes, pero sigo pensando en que, puesto que no se trata de ningún sentido técnico o ni siquiera preciso de error, la palabra arrastra mucha materia oscura en la que merece la pena hurgar y que el sujeto oculto de permitir en «se permiten» debería dar la cara.

  • No sé, Gacho, pero mi sabio abuelo, que Dios tenga en su gloria, de niño ya me advertía aquello de que valencià i home de bé, no pot ser [valenciano y hombre de bien no puede ser]. Años después leí que nuestros hermanos catalanes del sur decían, a propósito de nosotros: “Català, si no te l’ha feta, te la farà [catalán, si no te la ha hecho, te la hará”].

  • ¿Y por qué no prueba una plantilla más estándar, Bellpuig? Lo que no puede ser es que cada vez que hay una actualización se vayan todas las traducciones a freir espárragos.

  • Ya está, ya habló el que faltaba. Hoy ya me siento realizada como mujer y como secretaria. Si fuera por usted estaríamos cambiando de diseño todos los días. ¡Deje el café, buen hombre, siente el culo! ¡Váyase un rato a ver las olas o un salvapantallas de peces de colores! ¡Qué cruz!

  • Antes de que termine el día me uno a los parabienes y añado el mío.
    Otro éxito de fanzine, disfruté mucho con la lectura y demás comentarios. La ilustración un acierto, es encantadora, para hacer un póster, vaya. Sin más me retiro a mis aposentos para poner una vela en el reclinatorio que tengo a San Corbiniano de Freising para que ilumine a nuestra señorita Bella y Dios le de paciencia y salud.

  • (Los catalanes habéis conseguido sobrevivir gracias a la sabiduría que los valencianos, altruísticamente (este concepto es el que no ha habido manera de transmitiros puesto que estáis blindados genéticamente), os hemos ido proporcionando generación tras generación gracias a esta presencia continúa y constante en las tierras del norte a la que algunos enviados nos sometemos y sacrificamos con tal de que no os perdáis en la ignorancia y la barbarie.)

  • Al declarar que se llama Álvaro, así, de entrada, me ha dejado sin poder preguntarle si está buena, y claro, se me ha ido la ilusión. Con el desánimo ya no le he dicho que me ha gustado mucho.

  • Procuro, como yo me refería a lo sugerido en el escrito del Sr.Quintana (reitero mi aplauso), pensé que Vd. también metía la pluma en el mismo.
    Perdón por tardar, pero la gabachería me ha llevado a comer a las doce treinta y levantarme de mi siesta, necesaria y reparadora, a las quince.
    Ve Doña Bell como soy un buen discípulo.

  • (Ya ha llegado el compañero Paco Alcacer al Barça. El Liceo está controlado desde hace años con los músicos valencianos.
    Nos falta el monasterio de Montserrat…. Habrá que ir a hacer algunas gestiones.)

  • Seña Procuro, después de leer el artículo que ha linkeado, me he ido a tomarme un café al bar de rigor.
    Al retornar, las manos se me van al teclado.
    “LA RECONVERSION DE LA POLITICA VASCA”
    El discurso trasnochado???
    Este es un ejemplo del más doloroso error que se ha podido cometer en la historia de lo Vasco, y como decía en alguna otra ocasión, ya no tiene rentabilidad política ni para nacionalistas aburgesados, ni para no nacionalistas con ganas de lidiar.
    Toda la mierda tragada, todos los que están enterrados, el dolor en los oidos y los corazones que debimos sufrir, para que ahora sea sólo una parte más del espectáculo gobernador.
    Sin un arrepentimiento, sin una crítica, persistiendo en la idea pero cambiando de vestuario.
    Sociedades enfermas de complacencia y/o miedo.
    Rebozándose en su vergel de egoismos.

  • Entre las lenguas no verbales están el silbo canario y el bocineo valenciano.
    El primero es de uso voluntario.
    Reflexiones antropológicas tras una hora en Manises.

  • Valencià i home de bé, no pot ser.
    Bien lo sabía mi abuelo valenciano (pero salvado por el amparo espiritual de su diócesis tortosina.

  • INFORMACIÓN, NO OPINIÓN

    En Valencia le echan colorante a la paella y cuando entras en un bar el camarero te cuenta el último artículo de Ruiz Quintano.

  • Pues me creerán o no, pero mi abuelo también era de Tortosa. (Mi segundo apellido, y he tenido oportunidad de comprobarlo, es muy común por allí) Siempre me ha hecho gracia ese sentimiento que podría resumirse en su célebre: “Ni catalans ni valencians: tortosins”.

    Como la república independiente de Mi Casa pero en las tierras del Ebro.

  • Saturio, qué le pasa con Ruiz Quintano, a ver. Peor que Zafón, no es.

    ( los valencianos y gallegos son una peste de inundadores por aquí, menos mal que queda una vieja guardia de asturleoneses y vascos, uff)

  • Mira, tienes razón como siempre, Gachó, ahí está el generalísimo de Ferrol, Rajoy, el de indetex y el señor mercadona, salvando a este país en sus diferentes momentos y ocasiones.

  • ˙ouɐʇuınb zınɹ ǝp soןnɔíʇɹɐ soן uǝsɹɐuıƃɐɯı sǝnd ¿uıǝ ‘oʇsǝ ɹǝǝן ǝpoɾ ǝnb ɐ?

  • ˙ɐɹɹoɥɔ ɐן ǝp ǝןɐs ǝɯ oɯoɔ sǝuǝƃɹáɯ soן uoɔ oqıɹɔsǝ ʎ ɐןqɐןqɐןq ʎ oɐsǝdɹǝdns ʎos ʎ ‘sɐɥɔǝɹǝp ǝp uos ou ǝnb soן uoɔ oʇǝɯ ǝɯ ʎ zıɹpɐɯ ןǝp ‘soɹoʇ ǝp oqıɹɔsǝ oןós ‘sɐɥɔǝɹǝp ǝp ʎos ‘zıɹpɐɯ ןǝ ɐʇsnƃ ǝɯ íɯ ɐ ‘soɹoʇ soן uɐʇsnƃ ǝɯ íɯ ɐ

  • Luego, Quintano cansa, eso sí. Es cierto. Nadie cita como más frecuencia a Carl Schmitt, Tocqueville, Heidegger…teniendo al Cocinero Andaluz.

  • Antes de que se me olvide y me echen del fanzine on the rocks por ingrato y tarugo, comparto con Tareixa la admiración hacia la ilustración que me ha tocado en suerte. Bien ilustrado y bien recibido, me tienen ustedes de agasajo en demasía; cuando lleguen las coces por algún patinazo posterior, que llegarán (el patinazo y las coces), se me va a quedar cara de perdido en el monte.

    Adaptaciones, buena, buena, no estoy pero tengo pelazo.

  • Pura raza y RHcero negativo en sangre, Pirata, diga qué sí.

    Si Saturio nos está queriendo decir que está en las antípodas, ya lo he pillado qué no. Está en Lugo, que no invente.

  • Tareixa es usté otro ejemplo.
    Baliza del comentario fancineico.
    Certera con la retranca, afinada y sagaz con el comentario.
    De lo demás no opino. Pero que bien vamos.

  • (No buscamos ser sofisticados, CaptAchab, es que no lo podemos evitar. ¿Y para qué vamos a gastar en balas -esto lo cogimos de los catalanes- si un pelotari de una hostia te arranca la cabeza?. Pura sofisticación, pero es que semos asín.)

  • Me gusta Xoel López, me lo enseñó mi hijo, que además cantaba mucho esa canción. Se acaba de ir. Siempre estoy deseando que se vaya y cuando se va se me queda el corazón como unos mocos. Madrelogía.

  • El ‘Bang, bang’ de Dalida me recuerda a la rohmeriana Les amours imaginaires, en cuya banda sonora también descubrí este persistente ‘Pass This On’, de The Knife.

  • Compro bastante en La Casa del Libro por internet y a veces dejo en «mi cesta» cosas para pedir varias a la vez o porque no tengo dinero. Pues cuando no compro me mandan mensajes al correo preguntándome «a ver si tengo algún problema». Me dan ganas de responder y contárselos todos detalladamente.
    (Eso, además de los otros mensajes anunciándome unas novedades que te obras. Eso, además de salirme publicidad de las cosas que miro y hasta de las que ya tengo en todas las páginas. Eso, ellos; los demás, igual).

  • Sigo con la basura. Acabo de abrir un mensaje diciéndome que en 24 horas recibiré un paquete de Spanish Status por un importe de 617, 69 euros. Y que para más información abra el enlace. Me imagino que es un virus o alguna mierda, pero ya estoy inquieta. ¿Vosotros sabéis qué es Spanish Status y si yo les he comprado algo por esa módica cantidad?

  • (Yo no sé lo que es el Espanis Estatus ése, Procu. Pero lo que sé es que tu hijo vuelve seguro, vamos. Y vuelve, y vuelve, y vuelve.
    ¿Tienes lavadora? Pues mira qué suerte. YO NO. Hijo tampoco. Pero el lunes ya me vienen los adoptados que voy a desvirtuar. ?.)

  • Jajaja. Adapts, me descojono contigo.

    Recuerdo a mi madre en esos lavaderos de río. Luego extendían las sábanas en el “verdín”, en el prao.

    Proc, es la primera vez en la historia que los viejos trabajan para que descansen los jóvenes. Parece una boutade, pero no. Pensadlo.

  • gachoinlowercase dice:Jueves, 08/09/2016 a las 23:28
    (Y no s cantarían aquello de: “Yo me la llevé al río creyendo que era mocita…“.)

    Y el que se porta como gitano legítimo te regala luego un costurero. Habrá que buscarse los gitanos y solisitar lavaora.

  • Hombre, S., no trabajamos para que descansen ellos.
    Yo trabajo para vivir yo y me llega para que él pueda estudiar sin trabajar (y sin estudiar tampoco gran cosa, sierto). Es más o menos lo normal.

  • Sí, es lo normal. Y es esa normalidad lo que no es normal históricamente. Sé que no lo estoy explicando con claridad.

  • Pues no te pienso entender hasta que no te expliques estupendamente, JA y JA. Y que no se te pase por las mientes el clásico «cuando yo tenía su edad…».

  • Mi madre, que tiene la cabeza perdida, casi solo habla de cuando no había agua en casa e iban a las fuentes y lavaderos. Una vez lo dijo también JrG de la suya. La mía, además, tenía que guiar a las cuatro vacas de casa al abrevadero donde se cruzaban con las vacas de otras casas, es la parte terrorífica para ella porque era solo una cría. Se acuerda de eso y de la guerra, de cuando se fueron a la Montaña. Si le quiero cambiar de tema me mira con cara de susto: «De qué a qué me vienes ahora con eso». Teniendo el lavadero de la Troca, el túnel de Patarrieta y los bombardeos, a quién le interesa hablar de otra cosa.

  • Lo que me queda por oír.

    Jajaj, qué cabrón. Si es que tiendes a querer escribirlo todo.

    Lo intentaré, Proc. Lo que te queda por leer.