Aquellos años 50

estrella3
por Fernando García.

Fui bautizado en la parroquia de San Martín situada en la calle del Desengaño. Mi primer recuerdo de la niñez es verme asomado al balcón del tercero derecha donde vivía con mis padres y abuela materna, arrojando monedas de perra gorda al organillero. Pero lo que más me llamaba la atención era el vecindario de Estrella 3, donde empezaba y acababa mi pequeño mundo.

Empecemos por el sótano, allí estaba habilitado un almacén de plátanos que regentaba un tal Jesús Alonso. El olor a plátano fermentado lo inundaba todo, un aroma dulzón que embriagaba hasta que adquiría en los meses de calor un punto a podrido que aún puedo recordar cuando cierro los ojos.

En el primero izquierda ya solo vivía la tía Dora, una mujer beata y de salud endeble. Con frecuencia me quedaba a dormir en su casa donde compartíamos un dormitorio lúgubre con altísimas camas de hierro. Dicen que de prudencia y caldo de pollo nunca ha muerto nadie, y esa parecía ser la divisa de la tía, que me despachaba a dormir con un rosario y un plato de caldo de pollo. Las tripas rugían de hambre pero ella me recordaba que no convenía acostarse con el estómago lleno.

En el tercero izquierda vivía el matrimonio Martínez-del Dedo. Don Ángel era el prócer del edificio, pues en aquella pretérita época gastaba un 600 de color ala de mosca y un televisor de 21 pulgadas. Recuerdo ver la boda de Fabiola de Bélgica en su aparato, eso sí, a través de la ventana del patio que había tenido la gentileza de dejar abierta. No en vano Ángel Martínez era empleado del Banco de España y Alejandra del Dedo una modista con oficialas y aprendizas.

Como contraste, en el ático vivían los hermanos Horrillo, una familia que subsistía a duras penas. Angelito Horrillo era un poco falto y no trabajaba, mientras su hermana Maria Luisa era taquillera del cine Europa en la calle de Bravo Murillo. El olor que despedía su infravivienda era de los que no he podido olvidar nunca, aunque me gustaba mucho subir con mi madre para observar las andanzas de Angelito.

A los tres años me llevaron a un colegio de monjas en la cercana calle de san Roque, donde aprendí mis primeras letras. Sor Edugivis tenía seis dedos y me daba mucho miedo pero a la madre Pilar la sentía como una madre. Cuando veo en la 2 “Plácido” o “Del rosa al amarillo” me da la impresión de estar allí todavía, en aquel Madrid en blanco y negro, dulce y sórdido a la vez.

242 comentarios

  • Hoy día en la calle de Desengaño, como en Montera, hay prostitutas callejeras, jonkis y delincuentes. La policía pasa en coche, aunque ya no va dentro el concejal Matanzo.
    Incluso da miedo entrar en la iglesia. Y sin embargo me gusta.
    También hay bares densos y pensiones cutres, nadie se mete con nadie, pero todo lo que camina por la calle puede ser objeto de negocio.
    De allí es Superyoni, el único politoxicómano que no necesita rehabilitación, porque es un puto superheroe.
    Me llama la atención que alguien tan refinado fuera bautizado en esa iglesia, comprendo que los 50 fueron tiempos mejores en esa calle.
    Por cierto que la serie de televisión “aquí no hay quien viva” también se ambientaba en una calle llamada del desengaño.
    Siempre me llamó la atención.
    Cerca, en la calle Luna, parecida en edificios pero con menos trasiego, iba yo de joven a comprar comics de importación en vez de ir a la uni. También callejeaba.

  • Las referencias del texto y la ilustración se ajustan del todo a la imagen que de aquellos años nos hemos hecho los que solo los conocemos por el cine y los tebeos de Bruguera.

  • (No está mal, no está mal.
    Se ve que la semilla del árbol de Gengis está dando los mejores frutos de los arbustos.)

    (No entiendo lo de los taconazos para dar el tiempo de buena mañana en television, en serio. Es algo que me chirría repetida e irremediablemente. Esa Pilar Sanjurjo pegando y despegando soles y nubes de fieltro, jamás tendrá competencia de estas nuevas jamonas enfundadas en vestidos sexys y montadas en el andamiaje de sus tacones.)

  • Mis recuerdos más antiguos son de los años 40. En aquella época, la basura la recogían en carros con mulas, traían la leche a casa en lecheras, cada día, y había que hervirla, porque no estaba pasteurizada, y las vacas estaban frecuentemente tuberculosas. Teníamos carbonera y leñera en casa, para encender la cocina, ( de las que se limpiaban con asperón ), rayando el alba para que hubiera agua caliente , la ropa se lavaba a mano, las “neveras” eran unos especie de armarios con bloques de hielo ( que traían cada día ) que había que picar, y que enfriaban con el hielo derretido que bajaba por un serpentín…
    Todo una trabajera tremenda.
    Para mí, el mundo de ahora es un “Brave brave new world” y no volvería atrás por nada.
    Y eso que en aquél mundo, vivían personas muy queridas y añoradas por mí.
    Ya siento

  • Anoche vi en la 2 “El expreso de Andalucía”( 1956) que está ambientada en el Rastro. Sensacional film dirigido por Rovira -Veleta con un gran Carlos Casaravilla dueño de una tienda de antigüedades en Ribera de Curtidores que es tapadera de sus actividades mafiosas. Su novia es una vedette de revista en el Calderón. El argumento perfecto.

  • Buenos días Viejecita.
    Soy algo más joven que usted, pero algunas de las cosas que cita, seguían en vigor en los 60.
    Cocina de carbón, la leche que traía la lechera, y los bizcochos que se hacían con la nata que dejaba la leche.
    Yo odiaba la nata, el olor de la leche y los pasteles que hacía madre con ellos.
    De hecho jamás he tomado leche cruda y sigo sin poder olerla.
    Me estoy haciendo viejo, (como todos) y cada vez veo con mayor nitidez acontecimientos muy lejanos, y cada vez recuerdo peor lo de hace algunas horas.
    También puede ser que cada vez me interese menos mucho de lo que veo, y que recuerde para saber que he existido y que pasé por algunos sitios.
    Como Usted, no me intereso por el pasado más que para saber que estuve, y qué pasó.
    También en muchos casos que ya pasó.
    Me alegro de que pasara, me alegro de tener edad para poder mirar hacia atrás y ver que pasé, y que todavía me queda.

  • Claudio, gracias por lo de “refinado” pero lo cierto es que mi madre y mi abuela se tuvieron que venir a vivir a Madrid para acompañar a mi abuelo que estaba en la cárcel condenado a muerte y se instalaron en la portería de Estrella 3, quiero decir que mi abuela era una portera del estilo de la de 13 Rue del Percebe. Otro vecino de Estrella 3 que era Director General de Prisiones se apiadó de ellas y se movió lo indecible para que le condonaran la pena. Franco, cruel pero justo, le permitió salir de la cárcel para morir en su domicilio ya que padecía un fibrosarcoma muy avanzado en una pierna.
    Mi madre se casó años mas tarde con el hijo de los vecinos del tercero que eran de derechas y pudieron abandonar la portería. Quizás ahí empezó mi refinamiento.
    Una vez me reí mucho con AE cuando coincidimos ambos en ser hijos de portera.

  • Kenzo dice:Martes, 04/10/2016 a las 23:44
    Bombarderos rusos rumbo a Bilbao. Qué habréis hecho.

    En El Correo pone: “Dos ‘F-18’ del Ejército del Aire español interceptaron dos bombarderos rusos en aguas de Bilbao el pasado 22 de setiembre”.
    La frase es ambigua. Como Bilbao no tiene mar, esto puede querer decir dos cosas:
    a) bombarderos por la ría como la gabarra del Atleti;
    b) bombarderos en unos vasos grandes de champán, agua de Bilbao para los locales.

  • Me ha entrado nostalgia y he dejado mis quehaceres. Ahora estoy tomando una caña en la calle de la Luna, antes, pasé por Hernán Cortés a darme de baja en el Colegio de Ingenieros. Ha sido fácil. Más dificil me será quemar el título, pero no creo que espere a la jubilación.
    En la calle del Desengaño, donde la sex shop, el espectáculo erótico, antes femenino, es ahora masculino.
    Entré en un bar a tomar una caña, pero tomé un café. Un travesti tomaba lo mismo + curasán plancha. Un viejo mudo la imitaba a su lado para cachondeo de la camarera sudaka: ¿tienes que tomar lo mismo que tome ella?
    Un sudaka en camisata de tirantes y lleno de tatuajes la reía las gracias y creaba otras nuevas. Se reían juntos. Él tenía un tatú en la garganta de la cara de una niña con coletas.
    Pasé por delante de la iglesia del bautizo sin entrar. Ya he dicho que me da miedo.

  • Proc, la noticia ya la han corregido. Donde ponía «Interceptados dos bombarderos rusos sobre aguas de Bilbao» pone ahora «Dos bombarderos rusos, interceptados cuando sobrevolaban Bilbao».

    En realidad las dos redacciones son falsas y tienen por objeto propagar la estupidez. Basta leer la noticia para entender que lo que deberían haber dicho es que los aviones sobrevolaban el «espacio aéreo Bilbao», que como cualquiera puede entender no está en el mismo centro de Bilbao.

  • Procuro, sin querer ser alarmista, observo que en Europa se estan tensando este tipo de incidentes. Sin ir más lejos, tenemos un escuadrón de F18 en Estonia y una bateria de misiles Patriots en Turquía. Toda la OTAN lleva haciendo ejercicios militares constantes en las fronteras. El problema de los bombarderos rusos, a parte de los juegos de guerra que tanto gustan a estos soldaditos, es que tienen capacidad nuclear. Por eso se despliegan aviones de caza para interceptar su ruta y seguirlos. No olvidemos el accidente de Palomeras, donde un bombardero americano perdió dos. No es frecuente que estos bombarderos salgan de Atlantico Norte, así que me imagino la alarma. No olvidemos que un piloto de pasajeros estrello su avión contra los Alpes.

    Desde luego, el titular de El Correo es de troncharse. Aguas de Bilbao. La realidad es que el vuelo siempre fue sobre aguas internacionales. Ni de Bilbao ni de España.

  • Claudio yo al final nunca me colegié, ni recogí el título, ni lo usé, ni lo decía, no sé ni cómo me lo saqué, vamos.
    Pero de algo puede que me sirviera.
    No lo recuerdo, pero ingenioso sí que soy, y apañao.

  • Perroantonio dice:Miércoles, 05/10/2016 a las 10:53
    Proc, la noticia ya la han corregido.

    Leye, leye, que es la primera frase del texto.

  • Procuro fijarme dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 11:02
    Leye, leye, que es la primera frase del texto.

    Procura fijarten, Pedro Antonio.

  • Todos los que hemos nacido en los cincuenta recordamos las cocinas de carbón. Y las lecheras, que además de aquella leche gorda llena de nata, algo que yo odiaba, traían aquellas mantequillas primorosas envueltas en una hoja de coliflor u de berzas. Y de paso los huevos, si no tenias gallinas. Y el vinotero, llenando de casa en casa los garrafones. Y el afilador, que tanto nos llamaba la atención a los crios. Y bajar a jugar y subir a comer y bajar a jugar y subir a merendar y que te fueran a buscar para subir a cenar. Y los tendederos, repletos de sábanas de algodón oliendo a azulete. Y los manteles de hule, y las baldosas enceradas y tu madre diciéndote: ponte las bayetas!.

  • Kenzo, estoy leyendo “La ecuación jamás resuelta” de Mario Livio.
    Estoy petando los márgenes con notitas.
    Creo que podría gustarle.
    El mundo de la simetría y no sólo matemática.

  • “En guerra”, en mi casa siempre utilizaban este término, cuando había un bombardeo se refugiaban en el sótano donde estaba el almacén de plátanos. Estrella 3, para los que no lo sepan, está a menos de 100 metros de la Gran Vía y era zona habitual de bombardeos.
    De pequeño, cuando me lo contaban, me imaginaba que alguien se asomaba por la tapa de la alcantarilla (como en 13 Rue) a ver qué pasaba.

  • Gracias Don JrG. Yo también odiaba la nata de la leche, con la que hacían bizcochos y una estecie de mantequilla granulosa y malísima. Pero en cambio, me encanta la leche entera embotellada. Recuerdo cuando en San Sebastían los casheros protestaban con carteles diciendo ” Gurelesa, la mejor agua de mesa “, pero a mí aquello me pareció una maravilla.

    Y sí, Don Marqués, en “la guerra” cayeron muchas bombas en La Gran Vía, pero también en el Barrio de Salamanca… ¡ si lo sabré yo !

  • Muchas gracias, jrG. De Livio había leído ¿Es Dios un matemático? Me lo apunto.

    Yo acabo de leer Entrelazamientos, de Amir D. Aczel, y ha sido muy entretenido. Ahora estoy leyendo sin prisa La divina proporción de Carmen Bonell. Se lo recomendaría, pero seguro que ya lo ha leído.

    Con el que me lo pasé muy bien y disfruté mucho fue con ¿Está usted de broma Sr. Feynman?.

  • Procuro fijarme dice: Miércoles, 05/10/2016 a las 11:02
    Leye, leye, que es la primera frase del texto.

    Ah. Es que recibí el enlace ayer, cuando tenía el título distinto. No me había fijado en que conservaban la tontería en la primera frase.

  • Enhorabuena por la entrada.

    Al igual que Alvaroquinn, yo también conozco esa época por historias familiares contadas pero no vividas; historias que me marcaron tanto que hasta los 15 años o por ahí no asimilé que la infancia y la juventud de mis padres en realidad habían sido en Technicolor©, y no en blanco y negro. Me di cuenta yo solo, eso sí, así que supongo que no tengo derecho a percibir la subvención completa.

  • Si vuelvo oír a alguien decir que le daba asco el bizcocho de natas o las mismas natas me echo a llorar. Hasta aquí hemos llegado, me voy con mis vacas de este tuburio. Vamos, Blanquita.

  • La noticia la dieron los gabachos, que textualmente dicen “au large de Bilbao”, a la altura de Bilbao, que básicamente puede ser cualquier parte de España, diciéndose el nombre de la Villa por su relevancia internacional, esto está claro.
    “Aguas de Bilbao”, como bien ha explicado Procuro, es como aquí se ha pedido siempre el champagne, especialmente en la Goleta, noble garito sito frente a la Comandancia de Marina, lo que viene a cerrar el círculo, si lo hubiera.

  • marquesdecubaslibres dice: Miércoles, 05/10/2016 a las 10:10

    La película es magnífica, un polar en toda regla. Es una pena que no aproveche la sutileza interpretativa de Carlos Casaravilla (entran ganas de llamarle Carasavilla) como hizo Bardem en ‘Muerte de un ciclista’ un año antes.

    Años cincuenta:
    Bases americanas y leche americana (el general Vigón no satisfecho con el dinero inglés se apunta al americano).
    Concordato vaticano (que aún hoy continúa su lastre).
    Seat 600 (el cochecito).
    Reforma del bachillerato con la separación entre ciencias y letras (tiempos pasados que no volverán).

  • La calle del Desengaño desemboca en la Plaza de la Luna, donde una vez fui testigo de una detención espectacular. Varios miembros de la bofia se lanzaron sobre un sujeto que se defendió con uñas y dientes, retorciéndose y gritando como una sanguijuela (una que grite). Aunque el sujeto parecía un jomelés, la operación debió de ser de envergadura, porque había varios secretas tratando de reducir al pollo; entre ellos, una tía de algo más de metro ochenta, delgada y fibrosa, morena y con un pelo ondulado y largo que le llegaba hasta el final de la espalda. Iba vestida de macarrilla y hablaba por un yanqui-tanqui. Yo me quedé perdidamente enamorado, y siempre maldigo no haberme hecho poli para haber coincidido con ella en alguna comisaría chunga de Madriz para interactuar como hacen los personajes de Brigada Central, la gran serie de novelas de Juan Capital de España.

  • Brigada Central se versionó en serie televisiva, y su intro, de Antón García Abril (uno de los responsables de la banda sonora de Curro Jiménez) es espectacular. Emmanuel Arias hace del Comisario Flores, un poli gitano cuya mujer es Asunta Serna (que en un capítulo enseña un seno y me pone ahí to podenco), y hay unos tíos muy peligrosos que son los Jórovich, entre ellos el Brujo que hace de peña chunga, pero chunga.

  • «Escándalo. En el café de Venecia hubo anteanoche uno no pequeño, producido por la imprudencia, cuando no otra cosa, de un torero que quería penetrar en él a caballo. Parece que de resultas de habérselo impedido los mozos, el buen hombre no se anduvo en chiquitas y apeándose, y garrote en mano, armó dentro del susodicho café una trifulca de todos los diablos, porque la gente salía de estampía a la calle que era un gusto. La autoridad tomó por fin cartas en el negocio».

    «Quejas. Los concurrentes al Café Suizo se quejan de muchas cosas, y con razón sobradísima. Citaremos solo algunas y el dueño del establecimiento las tomará en cuenta, siquiera sea por su propio interés, ya que no en obsequio a sus constantes parroquianos.

    (…)

    En segundo, de la economía en cuanto a alumbrado, principalísimamente desde las nueve a las once, y en algunas habitaciones, incompatibles según parece con el siglo, cuyo más frecuente calificativo es de las luces».

    «Tesoro literario. Ayer se ha presentado en nuestra redacción un joven todo demudado, lleno de angustia el semblante y de luto el corazón, como diría Arriaza, a suplicarnos en nombre de las musas que anunciemos en la Gacetilla de la España una de las mas lamentables pérdidas que han ocurrido de muchos años a esta parte. Consiste esta nada menos que en un drama de grande espectáculo que el triste llevaba al señor Romea para que le pusiese inmediatamente en escena. Al propio tiempo que le prometíamos acceder a su justa demanda, le indicamos que se dirigiera al Diario de Avisos, como periódico destinado esclusivamente a este objeto; pero notamos con pesar en el suspiro que se le escapó de su acongojado pecho que no le era posible dar este paso. En su consecuencia nos apresuramos a publicar el siguiente Aviso:

    El lunes por la tarde, yendo desde la calle del Sombrerete a la del Tribulete, se perdió un drama de grande espectáculo, en seis actos y en verso, titulado: Las ruinas de Palmira. La persona que haya tropezado en él, se servirá a la mayor brevedad posible acudir al café de Pombo, en donde se hallará el autor de manifiesto todos los días desde las nueve de la mañana hasta las once de la noche. La gratificación será un abrazo».

    «Toreros, poetas y cafés del viejo Madrid», de José Manuel Pedrosa. Qué jodida y a la vez maravillosa puede llegar a ser la diacronía. Quién te ha visto y quién te ve, Madrid.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 13:05
    Brema, no se llama Plaza de la Luna,

    Satur. SATUR. SA-TUR. Saaaaaaaaaaatur. Ese A Te U Erre. Satur.

  • Ok Satur, en esa plaza se perpetran delitos a diario, incluidos asesinatos. La abundante presencia policial no parece amedrentar a los delincuentes. Es un misterio por qué las prostitutas siguen por allí pese a haber cerrado todos los garitos. Allí me hice hombre.

  • La serigrafía Mingo Remingo, que es mucho más guapa al natural, ya ha llegado también a Cordobita la llana, vía Berlín.

    Ahora deberíamos entablar reñida competencia a ver quién la encuadra mejor. Enviaré foto de la mía en su marco.

    Muchísimas gracias a Sergio, Josean y Javier por su enorme generosidad.

  • Mi restaurante-fetiche, la Tasquita de Enfrente, está en Ballesta semiesquina a Desengaño. Este es el útero materno al que vuelvo una y otra vez: Estrella, Luna, Mostenses, parroquia de San Martín, Ballesta, Valverde, Madera, Pez, Puebla…quisiera morir ahí. Estuve a punto dos veces, envenenado en el vecino Boñar y con la mojada en la ingle en la puerta de Los Canasteros, en la cercana calle Barbieri. Tres vidas tiene el gato.

  • Cuando hay medios que mencionan que la obra de Elvira Navarro es auténtica y narra los últimos días de Adelaida García, esos medios son culpables, pero también lo es la autora: la confusión es producto de la negligencia de aquellos y del objeto que la escritora ha puesto en sus manos.

    Pues va a ser que no, listillo.

  • De la calle Luna sólo conservo dos recuerdos, y uno de ellos no sé si es falso. Marqués, ¿hubo en la plaza de Tudescos un cine, el cine Luna? Si sí, recuerdo haber visto allí “Missing”, recién estrenada.

    El segundo recuerdo es real con certeza. En 2010 vivía yo, a ratos, en la calle de San Bernardo (la madrileñísima calle de SB, como decían los cronistas que trae Chino Cudeiro), y un amigo en la calle Luna. Tenía allí un apartamento destartalado y gélido ocupado en cada centímetro cuadrado por miniaturas de escenarios de teatro que fabricaba él mismo para comprobar cómo funcionarían sobre las tablas las escenas que iba escribiendo. Entre los escenarios corría una vía de ferrocarril que iba desde la sala de estar hasta la cocina, daba allí la vuelta por debajo de las patas de las sillas, se metía en su cuarto rodeando la cama y moría en el cuarto de baño, donde los vagones se metían en la cochera o, según el accionase los mandos, volvían a hacer un ocho y regresaban al cuarto de estar. Entre el frío y las distracciones, de allí no salió nunca nada bueno.

  • 19,30
    Cine Estonio.
    RISTUULES.
    14 de junio de 1941. Sin previo aviso, decenas de miles de personas en Estonia, Lituania y Letonia son expulsados de sus hogares. Esta operación de Stalin tiene por objetivo purgar los países bálticos de sus habitantes nativos. Erna, estudiante de filosofía, felizmente casada y con una hija, es deportada a Siberia.

  • Pirata Jenny dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 14:43
    De la calle Luna sólo conservo dos recuerdos, y uno de ellos no sé si es falso. Marqués, ¿hubo en la plaza de Tudescos un cine, el cine Luna?

    Lo hubo. Allí se estrenó “Shoah”. Cuando salieron los espectadores les esperaban fuera varios “notálgicos” para amedrentarles.

  • Pues Adapt, podíamos hacer una serie de entradas por distintos de los aquí presentes que hubiéramos ido o que su hubieran librado.
    Da para rato…

  • MINGO REVULGO
    Al contrario que Carlos García-Alix, que llamó a sus fumanchungos Dr. Funestres y Evaristo Tontolides, Javier Pagola no ha puesto nombre al suyo.

    Fue viendo la serigrafía de Pagola, con ese personaje crispado al que le brota la rabia de la entrepierna en forma de minga, con el puño cerrado revolucionario, cuando me acordé de aquella poesía de protesta castellana, las Coplas de Mingo Revulgo, tan vigentes.

    «La color tienes marrida,
    el corpanzón regibado,
    andas de valle en collado
    como res que va perdida,
    y no oteas si te vas
    adelante o caratrás,
    zanqueando con los pies,
    dando trancos al través
    que no sabes dó te estás».

  • Bremaneur dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 14:12
    Los sacerdotes me estomagan.

    El mensaje es tan insufrible que al último funeral que fuí, fué al de mi madre por que era muy de eso, pero al de mi padre ya no fuí.
    Aguanté con complacencia el tema ese del tanatorio para recibir a sus amigos, y luego lo llevé a enterrar.
    Ni a él ni a mí, nos hacía eso ni pito de gracia.
    Alguna vez fuí con él al funeral de algún conocido y nos quedábamos en la puerta para saludar a los implicados. (No le digas a tu madre ehh)
    Mi padre nunca mencionó aquello de te compadezco, o mis condolencias…decía y yo sigo también diciendo “para decir chorradas, mejor nos vamos al monte”
    Si tienes algo que decir, que sea alegre, que recuerde algún buen momento pasado, lo que sea, pero por favor, no un “se van los mejores” “que puta vida esta” “que Dios le tenga en su gloria” …etc.
    No puedo ni con las bodas, ni los funerales, ni los bautizos… curas buenos seguro que habrá muchos por ahí, pero parece que se esconden.

  • El cartero también ha llegado a Barcelona, y estoy con Juli0 en que el original mejora en persona. Mil gracias.
    Otra cosa será encontrarle acomodo, he pensado en robar El grito de Münch. Establecerían “diálogo”.

  • Mis hijos me han llamado para que hagamos un pequeño viaje juntos.
    Como nosotros somos de Irún, lo suyo es bajarse a Madrid.
    27 y 23 años.
    A las tontadas del Madrid de la movida (aparte de que no creo que quede nada) no me apetece llevarles.
    Nos gusta mucho comer, y a ellos beber como odres.
    Me gustaría ver sitios de cara B, no lo evidente de un turista.
    Y como muchos de Vdas y Vdos son de la Villa, y gente andada, humildemente, pido consejo.

  • Curiosamente, don Claudio, parte de los judíos que sobrevivieron al exterminio en Tallin, Riga y Vilna lo hicieron gracias a aquellas deportaciones. Se fueron maldiciendo su suerte y volvieron celebrándola. Un beneficio colateral no previsto por Stalin, claro.

    ¿Estuvo cerrado algún año el cine? No lo recuerdo en absoluto en 2010. Miren en la basura pijohípster en que ha terminado convertido.

    Ahora que mencionas Shoah, Brema, este invierno pasado, como siempre con retraso, vi “El último de los injustos” y pensé que a ti te hubiera gustado. Me pareció soberbia, a pesar del siempre desmedido ego de Lanzmann. El siniestro personaje recuerda en algo a Enric Marco, salvo que Murmelstein es (o era, no sé si habrá muerto ya) extraordinariamente inteligente y consigue sembrar alguna duda.

  • Zeppi, me lo pasé muy bien y releo cuando tengo alguna duda, “Seis piezas fáciles”
    de Feynman.
    Ese hombre era prodigioso explicando las cosas.
    Es lo que tienen los genios.

  • En los locales no importa que pongan a los Beatles.
    Pero que no sean sitios de gente guay y eso…
    Mis chicos son gente viajada pero recia.
    Para una vez que quieren hacer algo con el viejo…

  • La lobotomía ya no creo que se practica.
    Tampoco tenemos ningún hematoma cerebral que lo requiera, de cualquier forma ha sido usted muy amable, pero encontraremos otros ambientes dentro de Madrid.
    Veo que ha sido un error.
    Me guiaré por lo que ya se y llamaré a algunos conocidos de por allí.
    El disco de todas formas es bueno y ahí queda.

  • Con respecto a lo de los bombarderos rusos sobre Bilbao (estoy con Kenzo, algo habrán hecho), hace muuuchos años, que uno ya tiene una edad, cuando vivía en Inglaterra, la BBC emitió un reportaje muy interesante sobre los países nórdicos y la URSS que se titulaba “The bear next door”. Contaban que en unas maniobras de la OTAN, con los noruegos haciendo de rusos simulando un ataque sorpresa sobre Escocia, las defensas aéreas y navales suecas reaccionaron con tal rapidez e intensidad que dejaron a los mandos aliados sorprendidos de la capacidad militar sueca. Desde entonces se les considera una potencia militar (son uno de los mayores fabricantes y exportadores de armas del mundo), pese a la consolidada fama de paraíso social y pacifista que siempre han tenido.

    Pero no hay comparación, uno de Bilbao derriba un Tupolev de esos con un tirachinas sin despeinarse.

  • Los tres primeros años de carrera me alojé junto a uno de mis hermanos en la pensión Santa Ana, en la segunda planta del número 9 de la calle Argensola, en la que ya había estado mi padre en los años 50 cuando hacía sus cursos de Secretario de Ayuntamiento. La casa hace esquina con la calle Santa Teresa y en el bajo que daba a ella recuerdo una carbonería. Estamos hablando de bien entrados los años 70. Dos casas más arriba, en el número 13 de Argensola, había un despacho de vinos, que, sobre todo al mediodía, tenía su parroquia de habituales, entre los que no era infrecuente oír pedir un “Moriles”, cosa que a mi hermano y a mí nos hacía sonreír, pues somos de allí (que luego les sirvieran un vino de Montilla tampoco es que importara mucho). Subiendo por Argensola en dirección a la calle Génova, en el número 20, estaba la casa familiar de los Mora y Aragón, de la que Cari, la encargada de la pensión, contaba que salía a caballo para pasear una joven Fabiola.

  • Los cines Luna cerraron en 2005, ante la consternación de muchos. Fue un maravilloso proyecto del productor Emiliano Piedra.

  • jrG dice: Miércoles, 05/10/2016 a las 15:32
    …el Miles Davis del principio

    JR un poco de precisión. Con el jazz no se juega.
    ¿Es que no sabe que en este blog es verdadera devoción lo que hay por MD?”.

  • Mis padres me iniciaron en el mundo de la noche con apenas 15 años. Gustaban llevarme a La Toldería, un antro propiedad de Los Panchos que estaba cerca del puente de Segovia. Recuerdo una noche que vimos la actuación de Jaime de Mora y Aragón que tocaba el piano y cantaba canciones afrancesadas.

  • La lobotomía en desuso, habría que montar un hospital retro en un monasterio abandonado.
    Un compañero mío que debe ser gente güai llevaba a los guiris a la Castela, mesón de raciones, en calle Dr Castelo, y otro en Menendez Pelayo. Esto está junto al retiro. Decía que les llevaba allí porque el Madrid turístico lo conocían ellos solitos.
    Yo creo que lo hacía por ahorrar dinero a la empresa. Yo llevè a unos a Luis Candelas (porque yo nunca había estado) y tuve lío.
    Pero vamos, que prefiero Luis Candelas.
    (Venir a Madrid a conocer la cara B y preguntar por restaurantes güais, en fin)
    Le pido disculpas por mi respuesta. No sé mucho de restaurantes.

  • Simón Casas, un empresario de Nimes, ha conseguido la adjudicación de la primera plaza del mundo, esto es, las Ventas del Espíritu Santo.
    Auguro una revolución en el mundo del toro, una nueva época dorada de la tauromaquia. Al tiempo.

  • Y la de noches que, para no hacer bajar a abrirnos a la tal señora Cari (qué invento el portero automático), recurríamos al sereno, un tío menudo y amabilísimo al que no recuerdo que nadie llamara a voz en grito, sino que nos íbamos a buscarlo a un pequeño bar que había al comienzo de Argensola, donde sabíamos que impepinablemente lo íbamos a encontrar.

  • Gracias a todos por las recomendaciones, pero yo hace tiempo que he dejado de leer lo que se llama divulgación científica. Creo que es un intento bienintencionado de explicar cosas complejas de forma más sencilla y asequible a un público sin la formación necesaria para comprender todos los detalles técnicos. Pero es que muchas veces el núcleo de la cuestión está precisamente en los detalles técnicos. Y si se quiere entender de verdad algo, hay que “pelearse” con ello y dedicarle tiempo y esfuerzo. Algunas obras de divulgación van en este sentido y sirven como introducción a estudios más avanzados, pero en otros casos se limitan a dar una falsa sensación de conocimiento, ofreciendo a través de una lectura rápida un conocimiento “profundo” de las cosas. Tengo la sensación de que, salvo excepciones, la mayoría de las obras de divulgación científica tienen como objetivo hacer caja.

  • marquesdecubaslibres dice:

    Miércoles, 05/10/2016 a las 17:08

    Yo también lo espero. Esplá lleva mucho tiempo diciendo que la salvación de los toros será Francia.

  • Tipo Material dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 16:50
    jrG dice: Miércoles, 05/10/2016 a las 15:32
    …el Miles Davis del principio

    JR un poco de precisión. Con el jazz no se juega.
    ¿Es que no sabe que en este blog es verdadera devoción lo que hay por MD?”.

    Saben ustedas y ustedos, que soy desastre con el tema de las citas y los datos. Me acuerdo del sonido, pero para lo demás me lo ponen difícil.
    El disco CONCEPTION lo denomino del principio, aunque algunos grabó antes, pero este que se editó en el 56, fué grabado en distintas pistas entre los años 49 y 51.
    Además de Davis están McLean, Getz, Rollins, Potter y Blakey … algún otro también pero no se. Con una carrera de 50 años es difícil decir cual es más del principio pero este es bastante.
    El disco es tremendo.

  • Los cines Luna ya no existen, está la cosa esa que pone Pirata.
    No recuerdo que tuvieran una programación fuera de la comercial.
    La peli que he puesto antes, es hoy en la filmoteca de la calle Doré. Allí pasé muchas clases de universidad.

  • Sr sífilis yo lo que he pedido es precísamente que NO ME RECOMIENDEN SITIOS GUAYS. por favor.(lea mejor mi nota)
    A la plaza ya no se puede ir, la última vez que pasé por allí el bocata de calamares lo servían unos señores peruanos y el resto parecía un tenderete.
    Al Candelas entré en los 70 y tenía su gracia si estabas mamado. Ahora ya no se me ocurriría.
    Pensaba que su agenda daría un poco más de sí.
    Pero que vamos, que sabré encontrar.

  • Y luego están las biografías o recuerdos específicos de personas, como los mencionados de Feynman (hay varios). Estos intentos de recordar al personaje como un dechado de virtudes y el colmo del ingenio me parecen completamente innecesarios. Me parece bien que a Feynman se le considere por sus aportaciones a la Física (Electrodinámica Cuántica) y sus famosas lecciones (The Feynman Lectures on Physics). Pero si Feynman era simpático o no, o ingenioso, o buen padre de familia, o si era capaz de dar con la combinación de cajas de seguridad, me parece irrelevante. Las lecturas al respecto me dejan una sensación de culto a la personalidad que no me gusta. Como tampoco las alabanzas grandilocuentes a sus obras. Las famosas lecciones están bien, pero hay otros libros que, desde una perspectiva más modesta y sin tanto bombo publicitario, han contribuido más decisivamente a la formación de muchos estudiantes en disciplinas científicas. La colección Schaum, sin ir más lejos (me refiero a los primeros, los actuales son ya otra cosa y tienen títulos como “Quantum Mechanics Demystified” ).

  • Dos cosas : a ver si consigo no eternizarme:

    – D.Kenzo : me gustó tanto el ¿ Bromea usted Sr Feinman ? que, ni corta ni perezosa, me compré sus libros de Lecciones de Física. Tres tomazos. Encuadernados en rojo, dentro de una caja. ¡ Pero que chafe tan grande ! Pensaba que me iban a hacer disfrutar de la Física y resulta que para todo, F. utiliza la física quántica, hasta para lo más simple. Los mantengo en casa, porque tengo tres forofos de Feynman y de la física, para que los hereden ellos , pero los he tenido que dejar por imposibles para mí.

    – Don JrG- Pues le recomiendo que lleve a sus chicos al Hotel Velazquez, y se recorra con ellos el barrio de Salamanca, y que si son de mucho comer, pero sin modernismos ni cursiladas, les lleve a “La Ancha “. Y ya puestos, que les dé un paseo por el Mercado de La Paz, ( entre Ayala, Lagasca, y Claudio Coello ) y que se tomen algo dentro del mercado, en el Bar de Dani.
    Ninguno de estos sitios que le recomiendo son ” de turismo “, que en plan turismo culto hay que ir al Prado, y en plan típico, hay que ir al barrio de las Letras , al Rastro, a la Plaza Mayor…Pero merecen la pena.
    Y esa zona de Madrid está llena de vascos .
    Por algo será. Digo yo.

  • Zeppi, tiene usted razón en lo que dice.
    Pero si se utilizan con cierta medida, sirven para meterse y meterse en el tema.
    No son novelas, algunos son más o menos históricos, otros pueden llegar a ser grotescos y los dejas, o demasiado técnicos y no puedes con ellos.
    Pero cuando has leído ya algunos clásicos, como a Goethe, Newton, Euclides, pues quieres más, y entonces lees a Euler, y luego más matemáticas para seguir A Russell, o tratar de comprender bien a Einstein (que tampoco usaba una gran cantidad de matemáticas y que las fué aprendiendo para poder continuar con sus estudios) de ahí a que quieras seguir hacia la modernidad aunque no sea como científico sino como curioso, y trates de entender mejor la esencia de lo que te rodea, sabiendo que tú no eres un científico, pero que te hace poderles escuchar y saber por donde van.
    Yo de tocar instrumentos no sé nada, tampoco leo las partituras, pero no me impide disfrutar de la música.

  • Juli0 dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 16:41

    Y en esa época y en la misma calle vivía la familia Fernández Resines, uno de cuyos hijos sería actor con el nombre de Antonio Resines y cuyo hermano Javier era uno de mis mejores amigos en la facultad.
    Perdón por la frivolité.

  • jrG dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 17:31

    Si le gusta el arroz, ese plato que en Madrid o no lo saben hacer o te fusilan en la cuenta, le recomiendo dos sitios “alternativos” a las recomendaciones habituales: en la calle Tres Peces, El Ventorrillo Murciano; en la calle Numancia, 2, otra llamado Entre Naranjos. Buena calidad y sin necesidad de llamar a esas empresas que tanto se anuncian de créditos rápidos para financiar la factura.
    Y en el primer caso tiene ustedes un paseo previo, o posterior, por el barrio de Lavapies (buen vermú y algún restaurante indio recomendable más alguna tienda de pastelillos árabes) o por el de Las Letras.
    También les recomiendo en la calle Colón la cervecería La Ardosa con una Urquell de barril bien tirada y, desde luego, muy cerca, Casa Julio (vino, croquetas y ensaladilla) dónde U2 – y no se suele conocer ésta anécdota – se hizo una sesión de fotos hace años. Verá los recortes de periódico en sus paredes.

    Lo digo por salirse de lo habitual en todo.

  • viejecita dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 17:32
    … y resulta que para todo, F. utiliza la física quántica, hasta para lo más simple …

    No es así, los dos primeros tomos (“Mecánica, Radiación y Calor” y “Electromagnetismo y Materia”) tratan toda la Física Clásica, con referencias a la Mecánica Cuántica para indicar que en algunas cuestiones la explicación última se encuentra dentro de dicha teoría. En ambos tomos hay capítulos magistrales (así, a bote pronto, recuerdo “Algebra”, “El principio de Mínima Acción” o “El espacio curvo”), y es precisamente el tercer tomo, el dedicado a la Mecánica Cuántica, el menos conseguido de los tres, como reconoce el mismo autor en el prólogo.

  • Iba a comentar lo antipáticos que sois los madrileños, menos mal que aún quedáis algunos que no os asustáis ni traicionáis ninguna esencia por ser amables.

  • Zeppi dice:
    Miércoles, 05/10/2016 a las 19:16

    Les digo que me admira lo que han conseguido en esta casa. Hay pocos sitios donde se pueda leer sobre literatura, pistoleros del Oeste, política, física, la mediana, la nada, sexo, el sexo, matemáticas, nada, el primer baño de la primavera en la costa vasca, ciudades, cine, Catulo, la nutrición, los curas, la enseñanza, en particular nada, porno, garitos, motos y barcas, filosofía, resurrecciones informáticas, el alcohol, cuánto se bebe, fotografía, cómo se tiran las cañas, lógica, y a qué temperatura el vaso, música, eso no es música, guitarras, con hielo o a palo seco, la paella, con guisantes, sin, sin colorantes, con, metafísica, nada, aviones, esperas en aeropuertos, hijos descarriados, hijos ya encarrilados, columnistas vacuos, mataderos, vinos, premios inventados, infancias borrosas, España, la enfermedad, pianistas, sobrinos, nada. Sólo guardamos un silencio elocuente sobre EL tema. Y que todo se haya hecho sin dioses interpuestos, como ocurrió y ocurre en otros sitios. Los dioses no existen, pero que hacen milagros, vaya.

  • Tengo que decir que me gusta mucho la entrada de hoy. Que me gusta mucho la ilustración de hoy. Que me gustaba la nata gorda de la leche de antes que me daba mi abuela. Con o sin azúcar, sobre un pan o a cucharadas.

  • Esos que se escandalizan de echar chorizo a la paella es que no se han leido el plato del día de la mitad de los chiringos, mesones y restaurantes de España.

  • Yo tampoco, Mgaussage. Repitan el día del porno, por favor.

    ***

    Pablo Sebastián sigue vivo. ¿Cómo no informan de estas cosas?

    ***

    En mi casa había cuatro vacas. No digo más.

  • A falta de confirmación por Pirata Jenny (de acuerdo con todo lo que dice en su comentario), hemos de suponer que EL TEMA era lo del chorizo en la paella. Pero ahora que lo ha traído Gómez, ya podemos abandonar el silencio elocuente y despacharnos a gusto.

  • Pirata Jenny, tampoco has dicho el tema «ir en autobús».
    Pirata Jenny, nos estás haciendo la psicológica para que rumiemos como bovinos y nos retorzamos como ofidios.

  • Me uno a los aplausos a entrada e ilustración. La nostalgia de lo sencillo, de lo auténtico, del regreso a nuestra aldea particular…

  • Los Tupolev vinieron a apoyar a Podemos y el IBEX35, que se la tiene muy jurada, envió al heteropatriarcado de la OTAN. Que llegaran por Bilbao no es relevante, son casualidades de la vida.

  • Joder, sí, cómo son, se me ha olvidado media vida, el Atleti, las brumas gallegas, y los viajes en autobús de Proc, y las experiencias CEO del Marqués, los toros, los hoteles de Adapts, los jefes de recursos humanos de Adapts, DF Wallace, el euro de Follan y los mensajes crípticos de Bolaño, que como a veces no se entiende a qué se refiere podría muy bien estar hablando de cualquier cosa, y ya sé que realmente nunca hemos entrado de lleno en el tema del porno (salvo Bolaño, que quién sabe si lo ha desarrollado delante de nuestras narices y nosotros a por uvas), aunque yo lo intenté y se hicieron los longuis. Pero era un RESUMEN. Y sí, como ha intuido Kenzo y ha puesto negro sobre blanco S., ése es el tema que nos tiramos todo el día evitando, por eso hablamos como posesos, sin parar y de cualquier cosa.

  • Que conste, Pirata, que a mí sí me hizo reflexionar largo y tendido la imagen de ese onanista abrumado por el exceso de oferta.

    A deshoras -en todos los sentidos- leo el artículo de Erice. Estoy de acuerdo con Satur, o quizá no porque él se limita a decir que el autor “se hace un lío”, pero a mí me parece decididamente tramposo. Uno de esos estallidos de dolor o de ira en que uno busca argumentos a la desesperada hasta debajo de las piedras para lanzárselos al contrario en avalancha, sin orden ni concierto: acusaciones de mala fe y reproches morales sobre el posible daño causado, pero al mismo tiempo reflexiones genéricas sobre la literatura y críticas muy concretas a la calidad de la novela (“personajes de cartón piedra”, “escritura raquítica”). Es más que comprensible que Erice esté dolido, pero efectivamente se le hubiera entendido mucho mejor y hubiera resultado más convincente si hubiera ido de frente, sin ningún tipo de subterfugio intelectual.

  • Un día nací, otro día moriré.
    Puede que a ritmo de blues, o con un cantecito muy hondo.
    Así como no puedes decidir el día que empiezas, si dejas transcurrir tu valor añadido lo que tu obsolescencia ya programada dé de sí, tampoco podrás decidir cuando se acaba.
    De no ser que un día te dé un nosequé y decidas que ya has tenido bastante.
    Pero con el normal transcurrir de los hechos, uno hace sus cosas y completa cuentas de resultados y balances para tratar de no dejar nada suelto para ese día.
    Uno se va cruzando con expertos, con aficionados, con puristas, con “religiones” de diverso tipo, con gente sabia y humilde de esencia.
    Gente con la que aprender, y a la que mostrar con la misma sencillez lo que has podido ver.
    Gentes generosas y gentes tacañas.
    Días de sol y días de lluvia.
    Pinflois, mindunguis, lobotomizados, arios, bastardos, mil-leches, cansinos, doctos, pedantes, genios, puros, impuros, ni-esto-ni lo otro,…
    Cada cual elige un personaje y trata de darle coherencia hasta llegar al final.
    En ocasiones el final se anuncia con dolorosa antelación, haciendo que se lo apremie a llegar.
    En otras llega sin avisar, sin dar tiempo.
    Unos tienen miedo, otros terror, unos se encomiendan a algún Dios con la vana esperanza de continuar de alguna forma aunque ya no sea aquí, otros ya lo han olvidado todo, otros piden más luz, a otros les da por ponerse epitafios, incluso algunos se van con despecho.
    Si tienes la suerte de estar con alguien para concluir, o estás solo con tus pensamientos (si te quedan), la cosa es que “entregues la cuchara” con la sensación de que no ha estado mal, de que podías tomar un poco más pero que sería demasiado.
    En el paréntesis entre la salida y la llegada, mejor ser generoso, mejor tener el balance cerrado cada día, mientras vas cuesta abajo hacia allí.

  • Lo peor son esos periodistas que después de dedicar su carrera a ganar (mucho) dinero a base de chapotear en el lodo de la telebasura, como Sardá o Mercedes Milá por ejemplo, una vez que la cartera ya está llena a rebosar buscan una suerte de redención personal y profesional con programas presuntamente comprometidos o, todavía peor, presuntamente educativos.

    Llueve de cojones en barna.

  • Un inglés pide un «café yark». La camarera-amiga me pide ayuda para entenderle. Le pido que me lo escriba después de descartar que sea un cafe-tiburón. «Llarg», escribe.

  • Informa hoy el Correo que ya en enero tuvimos en nuestras costas (de Bilbao, quiero decir) un submarino ruso nuclear, o nuclear ruso.
    Entramos en Def Con Dos.

  • It’s the final countdownnn, ninoninoooooo ninoninoniiiiiiii ninoninoooo ninoninonimoniiii ninoniiii ninoninoninoninoooniiiiii tiroriroríiiiiiiiii

  • Aunque a veces parezca que no, siempre puede ser peor; hasta Elvis estuvo a punto de grabar una canción de Micky.

  • Recomiendo encarecidamente visionalizar «Jota de Saura», por fin un visión digna y moderna sobre la jota aragonesa.

  • Ayer, por fin, Holm se compró una motocicleta digna de un caballero español. Cierto que si se descuida la compra al mismo tiempo que el traje de la mortaja.

  • Porque el sujeto son los bandos de golondrinas que pone luego, que son los que hacen grande al cielo con su queja. Menuda bobada. Eso le pasa por retorcido, que diga “hace bueno” o “llueve” y así no se anacoluta. Habrá sido el editor. No importa, la culpa es de él. Por tonto, por asomarse.

  • De las pelis musicales de Saura he visto Flamenco, Tango, Carmen y Sevillanas. Siempre me dio pereza visionalizarlas, porque aunque me gusta Saura no soporto los telefilmes musicacionalizados. Pero me parecieron espléndidas. Saura es un genio bandasonorizando sus filmes, como Almodówart. Ay, aquella escena emocionante de Cría cuervos con las niñas bailando una canción de Jeannette (se pronuncia Jeannette, no James). Of corsé, me muero por ver la peli de las jotas, más si la recomienda Marq.

  • Intentando encontrar sentido a los cabreos arrabalescos de Bremaneur he resuelto cuatro de los siete problemas del milenio, desentrañado lo de la Santísima Trinidad, acotado todas las referencias ocultas en la obra de Terrence Malick y desvelado ciertos misteriosos tachones que ofuscan la partida de nacimiento de Calaza.

    En cuanto al busilis inicial, sigo como estaba. El hombre es un misterio para el hombre.

  • Estuve muy cerca de trabajar con CS. Un productor que solía llamarme para casos complicados, me pasó un guión original del gran director para ver si yo me veía en condiciones de “darle una vuelta”, como se dice en argot cinematográfico. Tras la atenta lectura del manuscrito y muchas consultas con la almohada, tuve que confesar que no veía la manera de hacerlo. Al final, e ignoro (aunque imagino) las razones, el proyecto nunca se llevó a cabo.

  • Las películas musicales son ciertamente detestables sin bien hay honrosas excepciones como las de Pablito Calvo, Luis Mariano, Juana Reina, Miguel de Molina y las citadas de Saura, todas ellas españolas. Entre las extranjeras West Side Story, aparte los biopics de Scoserse, y algunas británicas como la excelente «Sing street» que vi antiayer. Muy recomendable para los amantes del british pop de los 80 (entre los que no me encuentro). Me molestó que se rían de un macarrilla que va escuchando a Génesis en su descapotable, siendo que soy mucho mas de Phil Collins que de Durán Durán que aparecen como los héroes musicales en la película. Quede claro que disfruté viéndola.

  • Bremaneur, o Perroantonio, ¿sería posible conocer las características técnico-artísticas de la serie de serigrafías enviadas? Papel, gramaje, etc.
    ¿Se ha realizado alguna suite? y ¿pruebas de artista?
    Si el autor puede proporcionar los datos, aquí o en privado, se le agradecería.

    P.D. Se ha echado de menos un papel cebolla protector en el envío.

  • Tipo Material dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 12:58

    Informaré pronto y siento no haber dado antes los datos más concretos.

    Comencé a envolver las serigrafías con papel cebolla, pero me entró la llorera y tuve que dejarlo.

  • Las películas musicales serias han de hacerse con dignidad. Fuera historia, fuera personajes, fuera moñeces.
    De las que he visto y recuerdo, salvo Home of the brave, Koyaanisqatsi, Calle 54 …
    Nos detestamos Griss.

  • Los Pin Floys se revelaron como el cedazo moral de mis años adolescentes. Los que gustaban del rock sifónico iban a robar sus discos al Corte Inglés. El resto nos mantuvimos en la virtud y el orden social.

  • Adaptaciones dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 14:28
    Pink Floyd dejó de ser Pink Floyd con The Wall.

    Hay quien dice que dejó de ser Pint Flock con el Atom Mother Fucker, otros que con el Animals… Vosotros opinar, hombre. Autopista libre para opinar, que no falten las opiniones.

  • Génesis, pues sin más.
    Ahora, aquellos tema/ladrillo de los Yes, de quince minutos, para bailar a lo lento, no tenían precio.
    Luego estaba lo de las ballenas, váyase lo uno por lo otro, como decía Cela.

  • Procuro fijarme dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 14:31
    La leyenda de la ciudad sin nombre

    10/10. Mucho mejor el título en español, porque el original es ridículo: Paint your wagon. Y la peli es de diez, aunque tuve que ir al pepsicólogo durante un año después de ver esa camisa de Clean Eastwood.

  • Los viejos musicales de la MGM de los años 30, con Sombrero de copa a la cabeza; Cantando bajo la lluvia, una película que se puede ver mil veces sin cansarse; Cabaret y el número final de All that jazz, que vale casi por una película…

    Homenaje a Sombrero de copa y a las propiedades de la ficción:

    https://m.youtube.com/watch?v=FQ53_eYYImo

  • Un gran amigo, veterano director de cine, solía decir que la película que más odiaba era El graduado, por haber sido la primera que, sin ser un musical, introdujo canciones en la banda sonora.

  • Bueno, bueno, con el cine musical hemos topado. Con el cine musical pasa lo mismo que con la ópera, la «suspensión de la credulidad» que debe hacer el espectador es tan grande que no todo el mundo puede acceder al espectáculo. Pasa lo mismo con las corridas de toros o los musicales (teatro). Lo que pasa es que cuando se unen unos buenos números, unos grandes artistas y un director de cine que sabe lo que tiene que hacer, el espectáculo es impagable. Luego ya están los gustos personales y la capacidad de soportar el almíbar y el caramelo.

    El cine musical de las películas de Marisol, Raphael y tal, me estomaga, pero a ver quien tiene cuajo de decirme que «Los Tarantos» no es un peliculón. Todas las películas etnográficas de Saura sobre la música y el baile son cine mayúsculo, una mezcla de documentales, musical y lecciones de iluminación y movimiento de cámara.

    Todo lo que he visto (a saltos y sin contexto) del cine de Bollywood me ha gustado, especialmente su falta de prejuicios para realizar coreografías chanantes.

    Pero vayamos al jamón. Mi lista de cine musical que cualquier humano con sensibilidad no debe despreciar.

    Sombrero de copa (más todos los números musicales en los que haya participado Frederick Austerlitz), Un día en Nueva York, Un americano en París, Cantando bajo la lluvia, Los caballeros las prefieren rubias, West Side Story, Víctor o Victoria, Cabaret, All That Jazz, Camelot, Hair, El violinista en el tejado, Siete novias para siete hermanos, The Blues Brothers, La pequeña tienda de los horrores, La leyenda de la ciudad sin nombre, Fiebre del sábado noche, El muro (por los dibujos+música), O Brother, Chicago.

    Mención especial a dos películas recientes, Amanece en Edimburgo (cine musical para ver con la novia, bonita y almibarada pero digna) y Whiplash, que no es exactamente un musical sino una película tensa y malvada sobre la música y el poder.

    Mención especial dos para dos películas sobre el jazz, Bird (básicamente por ser de Clint Eastwood, que además de poner su careto es también músico y compositor y además de hacer las bandas de algunas de sus películas, toca, canta y es doctor honoris causa de la Berklee College of Music) y Round Midnight – Alrededor de la media noche (cuya banda sonora habré escuchado al menos una vez por semana desde 1986).

    Mención especial tres, ahora que me lo recuerda Ahab, dos documentales musicales, Koyaanisqatsi, con música de Philip Glass, y Baraka.

  • Jodet Gømez, es que no eran sólo canciones, eran canciones de Simon y Garfunkel, los Dockers de la música.

  • Cuando se estrenó Grease ir a verla echaba en mi vida tanto como ir a misa.
    Cuando décadas después y ya sin complejos la vi, sí me gustó S.

  • Ya he dado la vuelta al mundo y todo me parece lo mismo. Solo me queda gastar el tiempo que me queda en el Blue Shadow. One bad Stud por los BlaSters en Calles de Fuego.

  • Compro Round midnight. Pero no la acabo de considerar cine musical.

    Nos padecíamos gran pulsión homicida con cada visión de la sonrisa estampada en la caraplato de Gene Kelly, que con cualquier postura y orientación del cuerpo danzante se mantenía perfectamente paralela a la pantalla.

  • Grease me ha parecido siempre una película donde funciona absolutamente todo. Incluso los principales escollos, que a mi entender eran Travolta cantando y dos o tres números –con el delirante de Frankie Avalon a la cabeza– bastante ñoños, se solventaron con soltura. Pero lo que siempre me ha maravillado de la cinta por encima de todo es que, independientemente de la escena que elijas, se nota que del primero al último de los actores, bailarines o incluso meros figurantes lo están pasando realmente bien allí. Es imposible no darse cuenta. Estoy convencido de que esa sensación de que todos los chavales estaban disfrutando de lo lindo en el rodaje traspasaba la pantalla y –junto con unas canciones y coreografías notables, claro– es la clave para que todavía hoy se aguante tan bien o mejor que el primer día.

    https://m.youtube.com/watch?v=kl8vj9KZLvc

  • Buenas tardes a todos.
    Mis películas musicales ; o sea , las que teno en casa, en DVD, y pongo una y otra vez:
    West Side Story, My Fair Lady, Bodas de Sangre, Los Tarantos, Cabaret, Moulin Rouge, Strictly Ballroom, Paso decisivo, First Position, Billy Elliott, Sonrisas y Lágrimas, RENT, Shall we dance, Dity Dancing, Topsy Turvy, It’s Great to be Young, Le Concert, Yellow Submarine, Walk the Line…
    Aparte de las películas de conciertos, como la del Homenaje a Freddie Mercury en Wembley, Paco de Lucía :La búsqueda, etc,
    Y las películas de Clint Eastwood en que la banda sonora sea lo más importante, como la Leyenda de la Ciudad Sin Nombre, o Honky Tonk Man, las películas de superhéroes con banda sonora de Queen, como Flash Gordon, o Los Inmortales, los ballets filmados, Las óperas filmadas, Las películas de Malik, las de Kubick…
    Y, aunque no sean en puridad musicales, las películas de David Lean, como Lawrence of Arabia, como El Puente sobre el Río Kwai, como La Hija de Ryan…
    Y no habrá que olvidarse de películas con banda sonora inmarcesible, como Local Hero, como El Padrino, como My Darling Clementine, como Mon Oncle…
    Y las de dibujos, como Jungle Book, como La Canción del Mar…

    ¡ Que barbaridad ! Me estoy dando cuenta de que sin una buena música de fondo, es difícil que haya una buena película. Y yo, desde luego, descubrí muchísima música gracias al cine. Y todavía estoy intentando encontrar una película nórdica de hace unos años, que ví en la televisión, de un chico como de 12 años, en un colegio, donde el chico cantaba el “Lascia ch’io pianga…” para com prármela que ese aria nunca me había parecido tan bonita como cantada por aquél chico…
    En fin, podría seguir y seguir, pero he vuelto hace un rato del trabajo, y me está entrando el hambre.
    Pido perdón por haber puesto esa lista tan larga.
    Ya siento

  • Me quedo con Aleluya de King Vidor. Uno de los grandes directores de la historia del cine, que se empeñó en hacer la primera película de la historia protagonizada exclusivamente por negros.
    Para cinéfilos y amantes del blues-jazz. Pero para cinéfilos, King Vidor, uno de los grandes.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 09:50
    Un inglés pide un «café yark». La camarera-amiga me pide ayuda para entenderle. Le pido que me lo escriba después de descartar que sea un cafe-tiburón. «Llarg», escribe.

    Yo también sigo aprendiendo expresiones tejanas (twang y drawl):

    Kinnihepya? – The way people ask if you need help
    Nawarth – The direction opposite to South. Where yankies come from. Usually preceeded by Up.

  • Yo creoooOOOooOOOoo
    que podríamos haceeer unmagazinemusicaaAAAAaAAAallll
    y en vez de escribiiiir lo que veoooOOOoooOOooo
    lo podríamos cantaaaAAaaAAaaar biiieeEEEeeEeeeen o maaaaaaAAAaaAAaaallll

  • Gómez dice: Jueves, 06/10/2016 a las 15:26
    Grease me ha parecido siempre una película donde funciona absolutamente todo.

    Salvo el casting. Ver a aquellos ancianos danzando como si estuvieran en el «insti» producía verguenza ajena. Cuando te haces mayor ya no lo notas, supongo. Divertidas canciones y divertidas coreografías, pero la «suspensión de la credulidad» no me funcionó.

  • Yo fui a verla, casi de tapadillo, en una época en la que, por lo menos en mi círculo de amistades, decirle a alguien “eres un travolta” representaba un insulto en toda regla. Y salí del cine encantado de la vida. Cuando la he vuelto a ver, ya adulto, siempre me ha transmitido esa alegría de la que hablaba.

    Los ancianos son los dos profesores, ¿no…? Ni me fijé, la verdad.

  • jrG dice: Jueves, 06/10/2016 a las 16:01

    Sería raro que coincidieramos.
    Eso le pareció cuando la estrenaron o hoy, o todo el tiempo?

    Todo el tiempo, JRG. Me ha pasado siempre. Digamos que el modelo «pelo-oveja» de Daltrey, los pantalones de campana, las gafas de Elton John, y el universo pin-ball, me trasladan a un pasado infantil vergonzante. Si existiera el infierno, sería para mí como un bar de camioneros de Irún en donde representan a full-time «Tommy» y «The Rocky Horror Picture Show» con intermedios de chistu y sólos de Génesis y Yes. Nunca me ha gustado Springsteen, pero cuánto le agradecí que llevara el rock hacia el sudor y el modelo tornero-fresador.

  • Salvo John Travolta, que por entonces tenía 24 añitos, la mayor parte de los protagonistas rebasaban la treintena, algunos ampliamente. A mí me dio un poco de yu-yu cuando les vi haciendo de quinceañeros. Parecía una obra de teatro, que es lo peor que puedo decir del cine.

  • Ser «un travolta» después de haber visto «Fiebre del sábado noche» era motivo de orgullo para los macaris. Yo siempre quise tener un conjunto de traje color beige y zapatos de plataforma para ir a la disco. Pero me empezaron a gustar las pijitas rubias con Levis y apaches y ahí se acabó todo. No había comparación. Luego dicen de la ideología y eso, pero a mí me echaron a perder el perfume, la higiene, la ropa interior blanca y delicada y las familias estructuradas.

  • Me ha gustado eso de la «suspensión de la credulidad», Perroan. Es lo que me hizo salir del cine con Dogville o abrir los ojos como homóplatos con Vicky, Cristina, Barcelona, de Woody Allen.

  • Ahora me dice el Pedro Antonio que tiene tatuado en el nabucodonosor el lema “Pija pa’ las pijas” y me suspendo credularmente.

  • Parecía una obra de teatro, entre otras cosas, porque lo era.

    Tampoco la considero una obra maestra, si a eso vamos; pero sí como un buen ejemplo de lo que sucede cuando todas las piezas encajan.

  • Buenas tardes a todos;
    Antes, cuando he vuelto del trabajo, he puesto una lista de mis películas musicales favoritas, y se conoce que era una lista demasiado larga y el blog me ha mandado al limbo. Así que diré que me gustan todas las películas de las que han hablado ustedes, incluso Grease, pero que echo de menos bastantes.
    Como El libro de La Selva, de Disney, las de héroes con banda sonora de Queen, las de Bath Lurman, de bailes de salón, la japonesa Shall We Dance?, las de ballet, como Paso decisivo, La antigua y la moderna de Moulin Rouge, Local Hero, Topsy Turvy, las de cantantes country como Honky Tonk man, o Walk the Line…
    Y no estoy de acuerdo en que El Graduado fuera la primera película no musical propiamente dicha, con banda sonora cantada , porque, a ver ¿ Donde dejamos al Frankie Lane de Solo ante el peligro ? ¿ Y Las canciones de todas las películas del Oeste de John Ford ?
    Y decir que yo conocí muchísima música clásica gracias al cine ; que Rossini, se lo debo a El Relevo, y a La Naranja Mecánica, que el Requiem de Fauré , lo disfruté de verdad por primera vez con La Delgada Línea Roja, y que a Gorecki, lo conocí gracias a Fearless…
    Yo creo que sin una música buena, no puede haber una buena película ¿ Se imaginan el pestiñazo que sería Doctor Jhivago, con los cardados de Julie Christie y de la refitolera de la Chaplin, y con el cursilompio de Omar Shariff, sin su banda sonora ?
    Pues eso.

  • Repito: introdujo canciones. En plural. Está Solo ante peligro y seguro que unas cuantas más. (Centauros del desierto, por ejemplo) Pero no que las canciones, como es el caso, formaran parte de la película e incluso fueran contándonos algunas escenas. Además, y en eso sí fue la primera, se refería a canciones pop, moda que ha durado hasta nuestros días.

  • Y si empezamos con las series la liamos. Las mejores bandas sonoras de series son Curro Jiménez y True Detective. A los mandos de la primera, Antón García Abril y Waldo de los Ríos, poca broma. Además, en uno de los capítulos canta Isabel Pantoja. Canelita, tete, canelita.

  • La banda sonora de algunas películas me parece en general mejor que los musicales.
    Avanzando con la edad el cine musical de los años treinta me parece una elegante forma de hacer películas, pero más joven me parecían cursis y aburridisimas y más o menos de los mismos personajes siempre sonrrientes.
    El violinista en el tejado me gustó entonces y me gusta ahora.
    Me parecían insuperables unos reportajes que hizo Clint Eastwood sobre el jazz, en el que solía tocar con sus protagonistas.
    Por lo demás me dejó honda impresión la denostada Tommy y Quadrofenia. Si bien en Tommy prescindiría de la escena de Elton Jhon que debía haber interpretado Rod Stewart.
    The Wall y sus dibujos, aparte de la banda sonora, magnífica.
    Granujas a todo ritmo, de los Blues Brothers es una película de ver y oir muchas veces.
    EL ultimo concierto, es un peliculón si te gusta la música de cuartetos, con un Philip Seymour creo que un su última película.
    Good Morning Vietnam, Ray,
    No estaba mal si te gusta Rachmaninov, la película de Shine.
    Y más cosas que archivo muy mal.

  • De Grease guardo buenos recuerdos, y no sólo eso, conservo aquel enorme peine que se llevaba en el bolsillo trasero del tejano, si bien al haber dejado de lucir greñas de poco me vale.

  • jrG dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 18:13
    Waldo de los Rios se trajo a españa el primer Lamborghini Jarama.

    Verde.

  • Del Libro de la Selva que menciona viejecita, me sé escenas enteras y cantaba todas las canciones.
    Mi hijo mayor, terminó desgastando el video de ese film, y durante algún tiempo la veía todos los días al menos una vez.
    Maravillosa y con un buen mensaje para niños.
    Gran alivio cuando el video se petó.

  • La película sobre el concierto que hicieron Lynda Gail Lewis y Van Morrison en la que se grabó el disco YOU WIN, te levantaba de la silla para bailar.

  • Aclarar que, a pesar de que se comercialice con este nombre, la banda sonora no está constituida únicamente por la “música” de una película, sino por todos los sonidos ya editados que aparecen en ella, desde un diálogo hasta el chirriar de una puerta, por ejemplo. Por supuesto, el término en sí mismo carece de importancia y todos sabemos de qué estamos hablando, pero algunos guionistas –recuerdo a Azcona por ejemplo– suelen introducir en las acotaciones cualquier elemento que vaya a figurar en la banda de sonido.

  • El asunto Gabi me tiene trastornado, ¿Cómo es posible que siga sin estar en la selección? ¿Qué mas tiene que hacer aparte de mearse a todos los equipos de nuestra Liga y de la Champions?
    Preterir a Guti fue ya intolerable, pero lo de Gabi es de juzgado de guardia.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 18:37

    López Tegui no le lleva porque los bwebos dejan rastro sobre el césped y el de Camas se tropieza en el surco.

  • Cierto don Saturio. No era el color más agradecido para ese coche, pero era un cochazo en aquella época que dejaba a las claras su éxito como compositor y arreglista de cantantes como Mike River, o la sin par Cecilia.

  • Perroantonio dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 14:50
    Con el cine musical pasa lo mismo que con la ópera, la «suspensión de la credulidad» que debe hacer el espectador es tan grande que no todo el mundo puede acceder al espectáculo.

    Suele decirse eso a propósito del musical, Perro, pero yo creo que no es así. O lo matizaría mucho: la suspensión de la incredulidad por parte del espectador es requisito imprescindible para cualquier género cinematográfico, precisamente porque cada uno de ellos tiene sus propios códigos, sus propias reglas, su lógica y su azar ajenos a la realidad. Es necesario suspender la incredulidad para disfrutar con películas en las que los marcianos siempre aterrizan en USA, el pistolero es invariablemente un tipo duro y solitario o todas las hostias se las lleva Charlot.

    Pero el musical no es exactamente un género, a no ser que se consideren también como tales la animación, el documental, esa nueva cosa llamada “metraje encontrado” o, mira tú por dónde, el porno. Todo ello son cosas filmadas, pero no exactamente cine, ni de género ni de autor. Para meterse en una historia en la que los personajes cantan y bailan para resolver sus conflictos, en la que los animales hablan y los niños vuelan o en la que el ama de casa recibe desnuda al fontanero hace falta algo más que suspender la incredulidad. Yo diría que el musical es un espectáculo en sí mismo, o un formato, o quizá haya otra palabra más adecuada, pero no desde luego un género cinematográfico en el sentido en que los inventó Hollywood. Prueba de ello es que, como dice Gómez a propósito de Grease, el soporte suele ser perfectamente intercambiable y de hecho la inmensa mayoría de los grandes musicales nacieron en Broadway y en muchas ocasiones han vuelto allí, o al revés: muchos que fueron concebidos para la pantalla han sido llevados después al teatro sin el menor problema de adaptación.

    Y otra prueba más es que usted mismo, Perro, asimila a los musicales con la ópera (y con los toros, ya le vale), que desde luego no son géneros de cine. Y más: salvo Viejecita de refilón, ni siquiera han considerado ustedes los grandes musicales de animación: desde los clásicos de Disney hasta los nuevos de Pixar pasando por Tim Burton, en mi opinión el gran genio del musical de los últimos 30 ó 40 años. De alguna manera y de un modo no del todo consciente, todos consideramos la animación una categoría aparte. Porque lo es, igual que el musical. Dicho todo lo cual, por supuesto se han olvidado de ella pero me da igual, yo la reivindico aunque sólo fuese (que no lo es) por su peculiaridad: Bailar en la oscuridad.

  • Perroantonio dice:
    Jueves, 06/10/2016 a las 14:50

    Si a toda la selección más The Wall y Grease. Muy partidario de las peliculas de Fred Astaire. Si hablamos de documentales, no podemos olvidar a Woodstock y el concierto de Monterrey. Recuerdo hacer cola en el cine Rosales para verla el día de estreno., allá por el siluriano medio.

  • Albert, me he acordado de los musicales de Disney y de la Pesadilla antes de Navidad y El Barbero de Sweeney Tood de Tim Burton, pero no los he puesto porque ninguna de ellas son películas que vería varias veces.
    —-
    Esa distinción técnica de las bandas sonoras de la que habla Gómez es la que permitió a unos espabilados venderme un disco con música creo que de Philip Glass y una extraordinaria portada en donde sólo había un tema musical; el resto, diálogos, ruidos y me cago de paso en toda la familia de los cabrones que lo comercializaron y me alegro de que se les haya ido a la mierda el negocio.
    —-
    Satur, si te gustó la BSO de True Detective, la de The Wire tiene al menos cuatro o cinco joyas impresionantes. Irán apareciendo en Funkperro.

  • Pedro Antonio es tan afroamericano que en Navidad canta a vintisín da dasembra, funk, funk, funk.

    VALE, ES MUY MALO, YA ME VOY, AMARGAOS.

  • Pirata, nada de misterio porno. Le he comentado que no me gustaba el difunto Peres.
    Pero si me gustaba la mantequilla fresca, esponjosa, envuelta en berzas. En Celanova, de vacaciones.
    Y Paint your wagon, of corsé.
    jrG, qué desgarradora la historia de Galois; tomo nota de Livio. Hay un bello libro de De Sautoy sobre simetría y la búsqueda del Monster group (tiene otro sobre primos y música, con la hipótesis de Riemann de fondo).

  • Pues nos vamos a dormir. Este poema para Gacho, por si se despierta a las dos, o las tres o las cuatro. De Fabio Morábito.

    Poder tener en cada cuarto,
    junto al interruptor de luz,
    su opuesto;
    decir: “Enciende la negrura amor”,
    y dejarla encendida
    toda la noche para despertar
    a oscuras
    y no saber qué noche nos arropa,
    si la de todos, negra, o la otra,
    igual o más negra, que encendimos
    y no apagamos por olvido
    o negritud de fondo;
    y no saber si amanecer o no,
    si ya dejar la cama o seguir íntimos,
    o si prendimos la ceguera por error,
    buscar su interruptor a tientas
    y no encontrarlo y, despavoridos,
    sentarnos en la orrilla de la cama y esperar
    alguna falla eléctrica
    para recuperar la vista, el día y la casa.

  • Si hay que hablar de la muerte se habla:

    Como es bien sabido, Marco Aurelio quiso quitarnos el miedo a morirnos diciendo aquello de: “Si tú eres, la muerte no es; si es la muerte, no eres tú”. Dicho de otro modo: No puedes morirte porque cuando llegue la muerte no estarás, y por tanto será otro el que se muera.

    Con este argumento puede que se nos quite el miedo a la muerte, pero sigue intacto el miedo a no estar cuando le llegue al otro.

    Que es casi peor.

  • Gengis Kant dice:
    Viernes, 07/10/2016 a las 01:54

    El problema, querido Gengis, son las diferentes versiones del mismo tema. En ese breve periodo (o no tan breve) de tiempo comprendido entre el “tú eres” y el que sabes que “no serás tú”, Dios sabe con qué torturas te encontrarás.

  • En francés ser y estar son la misma cosa.
    En español lo distinguimos mucho mejor.
    Ante la muerte estamos presentes. La nuestra y la de otros también. Cuando ves morir las reacciones siempre son distintas. A algunos su instinto les impide un tránsito tranquilo, otros la piden a gritos, para otros es una caída al vacío, también un alivio.
    El ínterin entre ser y no ser o estar y no estar se puede resumir en esa frase tan acertada de en esta vida se pueden hacer muchas cosas, luego y’a no…