El asesinato de Baroja, 3. Reacciones

por José Martínez Ferreira.

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La tarde del día 23 de julio de 1936, un día después de morir Baroja asesinado a manos de los sublevados, se publica en Burgos el comunicado oficial sobre el “fortuito” fallecimiento del novelista, como se relataba en el capítulo anterior de esta serie. Al día siguiente prácticamente todos los periódicos del mundo informan sobre el suceso. Ante la imposibilidad de hacer un listado completo de personas y publicaciones que en esos días se hicieron eco del crimen, este tercer capítulo de la serie mostrará a través de varios de los momentos más conocidos de la Guerra Civil cómo la sombra de Baroja sobrevoló cada uno de esos instantes, provocando distintas reacciones según los protagonistas fueran amigos o no del donostiarra. Para intentar cuadrar correctamente la narración de este episodio nos hemos apoyado en diversas ocasiones en la obra maestra de Andrés Trapiello, “Las armas y las letras” (Barcelona, Planeta, 1994).

La primera reacción que traemos es la del gran enemigo literario de Baroja, Unamuno, sucedida ésta a los tres meses del crimen sobre el que tratamos, meses en los que el filósofo bilbaíno es destituido por Azaña de sus cargos en la Universidad de Salamanca y repuesto en ellos a los pocos días por Franco. La respuesta de Unamuno ante la muerte de Baroja ha quedado bastante olvidada para la historia, oculta por la ocasión en la que se produce, durante la legendaria trifulca entre Unamuno y el General Millán Astray en la celebración del 12 de Octubre en Salamanca. La historia es de sobra conocida: tras varios oradores, entre los que está el General, habla el escritor, que irritado defiende el humanismo frente a la barbarie; a mitad de su discurso es interrumpido por el General y un público trufado de falangistas que le abuchea, se escucha el ¡Viva la Muerte! de la Legión y segundos después el famosísimo “¡Muera la inteligencia!”, pero Unamuno toma de nuevo la palabra y dirigiéndose a Millán Astray pronuncia sus palabras más famosas, en las que recuerda a su contrincante pero compañero Pío Baroja: “Usted ha gritado muera la inteligencia y para conseguir su propósito, usted y los demás que están gritando, han asesinado de forma cobarde a mi hermano Pío, consiguiendo con este crimen parte de su propósito, la muerte de la inteligencia pero también, y mucho más, la muerte de España, o el inicio de su muerte. España, palabra con la que usted se llena la boca y que cada vez que pronuncia hace que se desangre”. Entre gritos Unamuno acaba su alocución con su legendario “Venceréis, pero no convenceréis” y sale del Paraninfo universitario escoltado por José María Pemán y Carmen Polo, que le acompañan hasta un coche ante las amenazas e intentos de agresión por parte de los más exaltados. Desde ese día la vida del escritor languidece para acabar falleciendo en su querida Salamanca el 31 de diciembre de ese mismo año 1936.

Un mes antes del famoso episodio del Paraninfo el propio Unamuno es víctima junto a Baroja y Eugenio Montes del primer “¡A paseo!” publicado en la revista El Mono Azul (Madrid, agosto 1936, nº 1, pág. 7), sección sin firmar en este número inicial pero según todas las fuentes escrita por Rafael Alberti, a la sazón director de la revista. Bajo un aspecto desenfadado, la sección más miserable de la revista pone el punto de mira en personalidades reticentes o abiertamente contrarias a la República. Con Baroja ya muerto, Alberti escribe a beneficio de inventario su terrible texto sobre el novelista asesinado, “¿Qué pasa cuando un hombre se alza, o dicen que se alza, al lado de la mentira, de la traición, del crimen? ¿Mojado se levanta? ¿Qué se hizo de la brillante verborrea neo-fascista de Baroja? ¡Ay, el genio del banquete de la libertad, defensor ínclito del individuo y sus más puras esencias; cayó víctima de sus propios héroes borrachos! Brindemos con ellos por su acto antes de romperles la cabeza con la botella de champaña y cortarles el cuello con los cristales”. La tercera diana de este primer número de El Mono Azul, el escritor falangista Eugenio Montes, al igual que Unamuno lee desde Salamanca su “condena” por parte de Alberti, ciudad a la que huye nada más comenzar la Guerra sabedor de que si se queda en Madrid seguramente sea víctima de algún paseo. Ya en Salamanca, dedica a Alberti y a otros republicanos algunos artículos igual de violentos que el escrito para él.

Del mismo modo que el escritor orensano, muchas otras personas huyen al inicio del conflicto ante la posibilidad real de ser asesinados, entre ellos Ramón Gómez de la Serna, quien se marcha del Madrid republicano camino de Buenos Aires, ciudad donde residirá hasta su muerte en 1963. Siempre se consideró que el grafómano madrileño había huido de España al ver a Pedro Luis de Gálvez bajar armado por la calle de Alcalá, como él mismo relata en el perfil del bohemio malacitano incluido en “Nuevos retratos contemporáneos” (Buenos Aires, Sudamericana, 1945). El párrafo es definitivo sobre aquellos días: “Estando sentado en la terraza del Lyon d’Or, los primeros días de la revolución, lo vi pasar con mono u overall de seda azul, al cinto dos pistolas y al hombro un máuser. Aquella tarde decidí salir para América -por eso fui el primero que llegó a las serenas y libres playas-, pues al ver a Pedro Luis convertido en hombre de acción, amparado por las circunstancias, me hizo pensar en lo que podría hacer si sentía sed de venganza”. Pero las cosas cambian medio siglo después al publicar los hermanos García-Alix en el número ramoniano de El canto de la tripulación (Madrid, junio 1993, nº 7, págs. 72-80) unas cartas de Ramón a su abuelo, el escritor Miguel Pérez Ferrero. En una de las cartas, sin fechar pero por datos que contiene escrita entre 1944 y 1950, Ramón le confiesa a Ferrero que “a través de los años de incomunicación y guerrismo que me hicieron salir de nuestra España, de donde partí al ver cómo caía bajo el odio de las balas mi admirado y querido Baroja, le mando un devoto abrazo a Ud. y a los suyos”. Lo contradictorio que es Ramón en la posguerra hace dudar de las verdaderas intenciones de esa cita a Baroja, que ni es documentada por Pérez Ferrero en su “Vida de Pío Baroja” (Barcelona, Destino, 1960) ni comentada por el propio Ramón en el capítulo dedicado a Baroja incluido en “Retratos contemporáneos” (Buenos Aires, Sudamericana, 1941), texto en el que sí que narra muy apesadumbrado el asesinato del escritor, aunque luego compense cruelmente esa pena con una muy grosera definición del novelista: “Pío Baroja, ese mozo de cuerda de la novela, es como esas fuentes de las que no se sabe si pertenecen a un viaje antiguo o moderno, si dan el tifus o la escarlatina”. Si no aparecen más datos en algún archivo, nunca se sabrá el porqué del silencio de ambos escritores acerca del protagonismo de Baroja en la salida de España de Ramón y la razón por la que se culpó únicamente de ella al pobre de Pedro Luis de Gálvez.

Corpus Barga, tío de Ramón y buen amigo de Baroja, se mantuvo durante toda la Guerra fiel a la República, participando en numerosas iniciativas propagandísticas. La rabia inmensa que sintió por la muerte de su amigo puede leerse en sus magníficas memorias, “Los pasos contados, IV. Los galgos verdugos” (Madrid, Alianza, 1973). El periodista madrileño participa en otro de los hechos clave de la Guerra Civil, acompaña a Antonio Machado en su dramática huida a Francia a inicios de 1939. Machado, que atraviesa a pie la frontera junto a su madre y uno de sus hermanos, solamente lleva cuatro libros en su exiguo equipaje, dos de ellos de su amigo Baroja. Años antes le había dedicado un precioso soneto en “Nuevas canciones” (Madrid, Mundo Latino, 1924) en el que decía:

Atrás las manos enlazadas lleva,
y hacia la tierra, al pasear, se inclina;
todo el mundo a su paso es senda nueva,
camino por desmonte o por ruina.

Ese mismo poema lo publica también como homenaje a su amigo fallecido en el primer número de Hora de España (Valencia, enero 1937, nº 1, pág. 12), en donde dice también que “escribir para el pueblo es llamarse Baroja, en España; Shakespeare, en Inglaterra; Tolstoi, en Rusia. Es el milagro de los genios de la palabra”. Durante su estancia en la Valencia republicana envía varias cartas a Carmen Baroja, según cuenta ella misma en su libro póstumo de memorias, “Recuerdos de una mujer de la generación del 98” (Barcelona, Tusquets, 1998), cartas que puede que estén todavía sin inventariar en Itzea pero de las que existe copia de una de ellas en la Institución Fernán González de Burgos, en cuya página de red se puede leer. Machado le dice a Carmen que “la muerte de su hermano es tan dolorosa para mí como esta guerra en la que nos hemos metido los españoles. Veo aquí a mi madre a mi lado y recuerdo el profundo dolor de Pío ante la muerte hace poco de la suya y de Usted y entiendo el doble dolor que debe sentir una mujer como usted en estos momentos. Rezo porque Usted y sus hijos salgan vivos y unidos de tanta zozobra”.

Quedarían decenas de reacciones de compañeros de profesión, como la del periodista y amigo de Baroja Manuel Chaves Nogales, en cuyos periódicos y revistas siempre había escrito el novelista vasco. Como no podía ser de otra forma, Chaves Nogales escribe sobre Baroja, es de los primeros, y lo hace en el periódico que dirige, Ahora (Madrid, 7 de agosto de 1936), en el día de su cumpleaños. Así acaba su necrológica, “Baroja murió batiéndose heroicamente por una causa que no era suya. Su causa, la de la libertad, no había nadie en España quien la defendiese”, texto que crípticamente aparece de nuevo unos meses después también como final de su conocido libro de relatos sobre la Guerra, “A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España” (Santiago de Chile, Ercilla, 1937), aunque esta segunda vez referido a un miliciano sin vocación “que luchó como los buenos” en el frente. Más reacciones, el epílogo de Azorín al temprano libro sobre el novelista asesinado del ya nombrado Miguel Pérez Ferrero, “Pío Baroja en su rincón” (Santiago de Chile, Ercilla, 1940) o el afectuoso texto de José Moreno Villa en su magnífica autobiografía “Vida en claro” (Ciudad de México, Fondo de Cultura Económica, 1944), pero más que con libros nos quedamos con la reacción de uno de los grandes amigos de Baroja, Ciro Bayo, que se enteró de la muerte de su compañero de tantas caminatas en el asilo donde llevaba viviendo desde 1927 y dejó de comer ahogado en la pena, por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital General de Madrid, donde vivió sus tres últimos años de vida sin escribir una sola línea más.

Capítulos anteriores:

Próximo capítulo:

  • El asesinato de Baroja, 4. El extranjero

141 comentarios

  • Subo en el AVE iniciando una nueva jornada cuando escucho a mis espaldas: «Marqués, marqués, que se le lee mucho». «Que divertido fue lo de la fotógrafa…y que bueno es Perroantonio». «Sigan por Chopsuey».
    El que así me habla es un viejo colega del sector cuya afición al fanzine me sorprende y desde luego me halaga ya que le tengo en alta consideración.

  • FASCINANTE.
    Viene a cuento con nuestra enfrascada discusión sobre libertades de expresión. No parece que consigamos evolucionar demasiado y las cosas terminan llegando a las manos hasta en los más preclaros.
    Nos engañamos con la democracia.
    Tan engañoso es todo esto…
    Ayer cerraba el sr. Kant con textos valiosos.
    Pero las palabras nada pueden contra la furia de unos, que consiguen otros y otros más para el discurso de la brutalidad. LA BRUTALIDAD con mayúsculas.
    En esto la medida justa nada puede.
    Una gota de un potente veneno que puede contaminar embalses.
    El destruir para volver a comenzar, la transformación periódica sea necesaria o no, es cosa de gentes que no aprecian sutilezas, que quieren el erial donde poder construir no saben muy bien qué, y sobre unos principios que no se adaptan a la naturaleza humana, sino a su particular forma de verla.
    No sé si los humanos queremos participar en el tránsito de ser educados, ni se a ciencia cierta si se puede participar desde dentro.
    En este tránsito de que alguien decida por nosotros para poderle culpar después de nuestros errores.
    Quizás las religiones supieron centrar mejor el problema, poniendo una figura incuestionable que los humanos no podemos ni tenemos.
    Acabo de leer el titular de la prensa francesa :
    “Los socialistas permiten a Rajoy hacer un gobierno”
    Buena jugada. Rompes la baraja y dejas el ciscal a los que vengan, lavándote las manos…
    Veamos cómo se va desliando la madeja. No les envidio a los que parecen que han ganado.
    Buenos días para todos.

  • He puesto un FASCINANTE, por la calidad del texto y la ilustración de este lunes.
    Me pareció que no quedaba claro, y lo quería resaltar, dado el conocimiento y esfuerzo que realiza el Sr. Martinez Ferreira, don José, en relatar la historia con datos verídicos y su “novelación”.
    GRACIAS.

  • A mi padre se le llevaban los demonios cada vez que salía Alberti en la tele, gritaba: “qué hace aquí el hijodeputa este, si…”
    Sugún él, la imagen de poeta pacifista que se dio a Alberti desde la transición nada tiene que ver con la realidad. Le gustaba ir a donde le homenajeaban a insultarle y llamar borregos a los demás asistentes por creerse mentiras.
    Mi papá pensaba que si alguien daba una conferencia basándose en mentiras era un deber abuchearle. Cierto que para él solo mentían los izquierdosos.

  • Una serie espléndida, Martínez Ferreira; la única verdad verdadeira que me luce con toda nitidez después de leer su tupido texto. Tampoco había leído nunca un Mono azul, gracias por el documento.

  • Recuerdo, hace muchos años compré dos libros el mismo día:
    – “los moriscos y el reino de Granada” de Julio Caro Baroja.
    – “la feria de los discretos” de Pío Baroja.
    Leí primero el del sobrino, impresionado por su meticulosidad, por la cantidad de datos y referencias, convencido de estar leyendo la verdad de unos hechos.
    El libro del tío lo tuve apartado algunos años hasta que lo leí, más ameno y divertido, más costumbrista, lo disfruté más plácidamente.
    Diría que Julio y Pío son dos grandes maestros españoles, y muy distintos, por lo que no vale la pena compararlos. Julio investigaba en libros viejos (como hace Ferreira) Pío investigaba el mundo y la gente de su tiempo.

  • No cambiamos, Claudio, tu padre abucheando al poeta subido (injustamente) a los altares del buenismo hace 30 años, los gánsteres de la UAM a González el otro día, los falangistas a Unamuno hace 80 años.

    ¡La talla 38 me aprieta el chocho!

    Gracias a todos por su comentarios (injustamente) laudatorios.

    (Exclusiva: En el próximo capítulo sale Errol Flynn)

  • No termino de verle la gracia a estos relatos, generan confusión sobre un terreno ya de por sí conflictivo a causa la existencia de diferentes versiones de los hechos. Ni el incidente de Unamuno en Salamanca ni la huida de Ramón hacia América tienen una versión canónica, por lo que añadir falsedades lo enreda mas aun. Mas constructivo me pareciería hacer aportaciones que aclararan los hechos, no este ejercicio innane de erudición y engaño.

  • Pues a mí me gusta la serie de José, pero sólo si se confirma que el apellido Ferreira viene de Galicia y no de Portugal.

  • Escribo en un esmárfono (qué bueno, Gauss) desde un tren local de vía estrecha, así que ruego de antemano me disculpen las previsibles faltas de ortografía.

    Esta ficción de Ferrería, por llevar una vez más la contraria al Marqués, me parece fascinante por su verosimilitud, aparte de por estar escrita condenada mente bien.

  • Hubo un tiempo en el que se subvencionaba la construcción de ferrocarriles por el número de kilómetros de vía tendida, lo que explica la escasez de puentes y túneles, y que demos más vueltas que un tiovivo.

  • Mi abuelo Albino era de Vila Nova de Gaia, Portugal.

    Mi madre dice que el bisabuelo fue a buscar trabajadores para su fundición a Oporto y se trajo a Albino, entre otros. La historia me parece algo inverosímil así que me cuadra más la versión que contaba mi padre de que Albino se pasó a España para no hacer la mili en su país, que en aquellos años del cambio de siglo era de un par de años o más, imagino.

    Si le das ambiente de telenovela, joven con una mano delante y otra detrás que es contratado por un potentado extranjero que tiene una espectacular hija pelirroja y acaba casándose con ella y llevando el negocio familiar, mola mucho la historia.

  • [0] Josénez plantea y resuelve bien el tan cacareado asunto de los personajes reales en las ficciones contemporáneas. Mejor que Cercas y por supuesto que el último tema Adelaida.
    Es un debate pendiente que no se suscita, sobre todo por los críticos de suplemento, en sus verdaderos términos que, me temo, resultan peliagudos.

    P. D.: Administradores, qué es lo de la fotógrafa?

  • Existe un potentísimo disolvente natural capaz de levantar capas y capas de grasas y sustancias tóxicas y decantar los materiales pesados. Es increíble lo que es capaz de hacer en apenas un lustro. Hace cinco años este río que bordeamos era un auténtico vertedero en donde cualquier ser vivo era devorado y disuelto. Han bastado unos colectores de aguas residuales, un par de depuradoras y la acción radical de este disolvente para que el río Deva vuelva a llenarse de vida. Acabo de ver garzas, garcillas, ánades y cormoranes. Ah, el disolvente es una combinación líquida de dos partes de hidrógeno con una de oxígeno.

  • Viejecita, por si no lo ha escuchado le dejo la entrevista a Pérez-Reverte, en Onda Cero.

    Es curioso, tiendo a pensar que la gente muy brillante no necesita preparar estas cosas cuando es justo al contrario. Las prepara, mucho. Otra cosa es que les lleve menos tiempo que al resto de mortales.

    http://www.ondacero.es/programas/mas-de-uno/audios-podcast/entrevistas/arturo-perez-reverte-como-en-la-guerra-civil-ahora-la-izquierda-es-incapaz-de-unirse-para-echar-a-la-derecha_20161024580dbd2e0cf2d6cc9cba2140.html

  • El lunes, la casa en silencio, la mañana avanzada, acabé de leer “El asesinato de Baroja, 3”, de José Martínez Ferreira. Casualidad, pensé, secándome las lágrimas; justo el día en que he vuelto a leer Por la América desconocida, de Ciro Bayo.

  • Me temo que sí era Adrede (DEP), una buena amiga de Granada (nick “amantegranainadelmarques”) charló con él en varias ocasiones.

  • Perroantonio dice:
    Lunes, 24/10/2016 a las 11:26

    Perro, hace porrón de años en una clase de inglés con adolescentes de muchos sitios salió el tema de cómo pronunciábamos en nuestros respectivos idiomas las palabras que nos llegaban del inglés. La mayoría dijeron que usaban la pronunciación original, aunque no para todas las palabras. Me extrañó, porque aquí para casi todos los casos adaptamos lo que viene de fuera como nos sale de los mismísimos. Nadie dice Dísel por Diesel, Renó, por Renault. Decimos flas, champán, jargüer y vedé. El inglés que hacía de profesor se sonrió y me dijo que los españoles, como los ingleses, aún teníamos sentido de imperio. Desvergonzados e irrespetuosos con las cosas de los demás, aunque ahora ya sólo en casa. Es una explicación estúpida y posiblemente falsa pero que me encanta. Pues eso. Esmárfono.

  • Recuerdo que a Keith Richards se le notaba muy colocado sobre el escenario. Entonces, Jagger anunció Miss you. Advertí en la cara de Keith que estaba totalmente perdido y le grité:

    –Kizzz, Kizzz… Ninoninoninoní ninoninoninoná… ninonino…

    Me saludó con el pulgar y comenzó a tocar.

    Le salió genial.

  • Espero que no sea él. Llegué muy tarde a toda esta historia de los blogs y jamás lo traté, pero siempre me pareció que Adrede tenía un talento increíble. Recuerdo algunos amables duelos de ingenio con Follan en el blog de Jabois que fueron memorables.

  • Adrede comenta:
    El marqués es un personaje fascinante, al menos literariamente, pues no tengo el gusto de conocerlo en persona. Y es que si bien sus post, la personalidad dibujada por su escritura, muestran un yo exterior rotundo-varón de buena planta, exitoso profesional, heterosexual compacto, aficionado al fútbol y madridista, de ideas conservadoras, católico no practicante pero férvido, buen amigo y peor enemigo- asoma a veces, sin embargo, por algunas grietas de esa complicada construcción verbal un yo interior más vago o indeciso, que quizá a él le gustaría sacar de cuando en cuando a la luz -hombre tierno y sensible, aficionado a pasar el tiempo entre costuras, entendido en moda y en poesía, vagamente bohemio, curioso y tímido en el sexo, ateo decidido pero católico en lo estético, más cómodo entre anormales y excéntricos que entre señores de copa y puro, amigo fiel y divertido, de nadie enemigo- como, valga la comparación, al señor respetable le gustaría, a veces, pasear de la mano con el joven querido por las calles más señoriales de la pequeña ciudad.
    Escrito el 28.08.12 a las 18:43

  • Bremaneur, gracias (pensé que era en portada).

    Qué putada lo de Adrede (antes Althusser). Y es de hoy mismo!
    Supongo que a todos nos zarandeó un poco desde lo de Arcadi. Va de suyo.

  • Lo siento mucho por Juan Carlos Rodríguez. Me parece injusto que se le vaya a recordar por el invento de «la otra sentimentalidad» y por ese estar «siempre cercano al pensamiento marxista». Le leí en su día cosas muy interesantes de crítica literaria y algunos textos sobre Althusser bastante pesados.

    Adrede, al contrario, tenía una prosa grácil y ligera, elegante y mordaz. Es cierto que demostraba una ignorancia notable en asuntos económicos, pero la compensaba con una agudeza extraordinaria en la crítica literaria.

    Yo creo que Adrede no era Juan Carlos Rodríguez no sólo porque lo desmintiera tan airadamente, sino porque escribía mejor que Juan Carlos Rodríguez y echaba pestes de Luis García Montero. Que no eran la misma persona quedará claro cuando le hagan un homenaje y García Montero —que no conoce la obra inmortal de Adrede, ni su despiadada crítica literaria, ni su aproximación al análisis hipotecario, ni su afición a la lectura de los «pisitófilos creditófagos»— le dedique una loa o una oda y hable de su amor al Quijote pero no de su veneración por Umbral. A Adrede debería homenajearle aquí su delfín en los nickjornales, José Antonio Montano, con quien cazó airones en Kiliedro, o Follandeiro, que tanto le invocaba. Incluso podríamos hacer una antología de sus textos. A Juan Carlos Rodríguez ya le llaman en el ideal.es uno de los «grandes renovadores de la Poesía Española del último siglo», sin que supiéramos hasta el momento que había escrito libros de poesía (a pesar del que le atribuye la wikipedia*). Juan Carlos Rodríguez, que en paz descanse, ha resultado ser mortal. Adrede vivirá para siempre en nuestras sopas de fideos chinos.

  • Adrede me caía bien. No me engaño, claro: influía mucho el hecho de que me tratara bien, o que anduviera por ahí dejando piropos indirectos. En uno de mis habituales e inútiles periodos de desintoxicación le mandó un correo a un amigo dejándome por gran cronista deportivo. Hay que joderse. Aquello me tocó el corazoncito, menos mal que somos de lágrima seca. Sólo recuerdo que me insultara en una ocasión, por culpa de Pedroantonio. ?

    No todos lo veíamos igual, con buenos ojos. Un amigo pensaba que debajo de todo ese talento para escribir y la esgrima se ocultaba un auténtico facha (y algún episodio con Mercutio me hicieron creer que estaba en lo cierto). Y otro nunca aceptó que Adrede y Juan Carlos Rodríguez fueran la misma persona. Veía en el primero una chispa que no encontraba en el segundo.

    Lacónico, montano, Adrede… No somos nadie.

  • Yo sigo flipando y perdonen la frase tan chusca de quinceañera. Me creo que es verdad y todo. Esto da para un documental de esos farsantes donde todo es mentira pudiendo ser cierto.

  • Adrede era un fenómeno, un poco hijoputa a veces, como todo quisqui. Yo fui uno de los convencidos de que no era Rodríguez. La verdad es que nunca me quedaron claras las razones por las que (creo que fue Merc) se le consideró tal.

  • Como nunca me entero bien de lo que pasa a mi alrededor, y me levanto demasiado pronto y me acuesto demasiado pronto también, no estoy nunca en las cosas de interés.
    Aquí he llegado cuando he llegado, pero no a tiempo de conocer a ADREDE, sí tuve alguna (pequeña) con el sr.FOLLANDEIRO, pero se lleva ausentando mucho.
    Supongo que en este fanzine, todo es un pasar, como la existencia misma. Sólo que algunos por lo menos dejan recuerdos, y estos son buenos.
    No obstante, sin desmerecer al finado, lo que queda por aquí, les aseguro que da para recordar.

  • NÚCLEO DURO
    Es oportuno comentar al hilo de la luctuosa circunstancia que siempre hubo un núcleo duro, al que perteneció Adrede por derecho, rodeado de satélites sin peso específico.
    Las cosas no han cambiado tanto.

  • Lo profetizó Perroantonio:

    Un montón de años aprendiendo a no respirar y justo cuando lo consigue, se muere.

    También lo de airón:

    Escrito por: Blogger Perroantonio – 11 de abril de 2007 16:39:00 GMT+02:00

    Adrede, confiesa que estás dolido porque el Presidente, puestos a salvar una palabra obsoleta, no ha elegido «airón».

    Qué jóvenes éramos.

  • Cuando era muy niño, y pasábamos por Tolosa hacia San Sebastian, me llevaba una gran decepción cuando el río no tenía aquellas espumas blancas enormes que dejaban las papeleras de la zona al soltar sus desperdicios de lejías blanqueadoras no biodegradables.
    Qué feo está el río sin la espuma, le decía a mi padre, y huele peor¡¡¡¡
    Calla bobo. Me decía él.
    Sentido estético postindustrial, lo llamaron luego algunos.
    Bisoñez y desconocimiento infantil.
    Es cierto lo que dice el Perro sobre como la naturaleza a nada que dejas de tocarle las gónadas, lo rápido que se recupera.

  • No conocí a Adrede ni tengo recuerdo de haberle leído algo, aunque el nick me suena.
    Me llama la atención que, como parece de los comentarios, se pueda morir dos veces, una en la vida real y otra en la virtual. Cada una de ellas con sus amigos, enemigos, conocidos y saludados.

  • Adrede y amantegranaína se veían en el FM.
    Qué mas datos queréis en un blog donde Ferreira imagina tanto.

  • ¡ Vaya por los dioses ! Entre lo cuadriculada que soy, y que frecuento el Fanzine sólo desde hace unos meses, estoy hecha un lío ( que sé que lo de Baroja es inventado, pero hay demasiados nombres que conozco en esta serie, y cada vez me entran más dudas por lo plausible que me resulta todo ). Y encima hablan ustedes de la muerte de alguien, que a mí al menos, por sus comentarios, me parece a la vez uno y trino…
    ¡¡¡ Que complicado es todo, para mí !!!

    Así que me voy a terminar “Falcó”, y a seguir luego con Tolstoï. Que conociendo bien a Perez Reverte, y siendo esta la 4ª o 5ª vez que leo Guerra y Paz, no creo que me dejen desorientada.
    Les leo mañana.

  • Unamuno en la guerra. Será siempre recordado por sus palabras a Millán Astray en Salamanca. Pero lo cierto es que la prensa republicana la tomó con él a partir de julio del 36. El artículo de Armando Bazán que se reproduce en la ilustración apareció, efectivamente, en El mono azul. También el anónimo de la columna “A paseo” (hay que ser hijoputa) dedicado a él (*).

    El 21 de agosto de 1936 el poeta Luis de Tapia le dedicó al vascosalmantino estos ripios en el periódico La Libertad:

    COPLAS DEL DÍA
    ¡Dum-dum!

    ¡Unamuno fué una fiera
    contra Primo de Rivera,
    y, ¡oh paradoja insensata!,
    hoy el hombre se hace nata
    al contemplar las estrellas
    del general Cabanellas!…

    ¡Miguel de Unamuno y Jugo
    siempre hacer esto le plugo!…
    ¡Don Miguel siempre da coba
    a quien da la sopa boba!…
    ¡Decir, pues, es oportuno
    que es más Jugo que Unamuno!

    ¡Unamuno, se fué a Hendaya
    por no soportar a Primo,
    y hoy a Queipo busca arrimo!…
    ¡Vaya, vaya!
    ¡Don Miguel nunca hace el primo!

    *

    ¡También Fleta está en el ajo,
    y es cosa muy adecuada.
    Que esté con los de Cascajo
    quien tiene voz tan cascada!..
    ¡Ay, mi amada!…
    ¡Sí que la tiene cascada!

    *

    ¡A una columna amarrado
    sufrió Cristo suerte ruin!…
    ¡Peor lo hubiese pasado
    a la derrotada, atado,
    columna de Medellín!
    *

    ¡Al «Almirante Cervera»
    le han herido en la cadera!…
    ¡Y si sigue el desdichado
    su actuación, pues nuestra tropa,
    tras de darle en el costado,
    le puede dar por la popa!

    *

    ¡Bien, Mangada!…
    ¡Otro empujón, y acabada
    la trágica mascarada
    de sabor neo-moruno!
    (Aunque lo sienta Unamuno).

    LUIS DE TAPIA

    (*) Luego os pongo el enlace, porque ahora la página de la Hemeroteca Digital de la BNE no funciona.

  • Y el 17 de septiembre El mono azul publicó en su cuarto número un artículo de Ilya Ehrenburg que terminaba así: «Ya no hay en la lucha escritores “neutrales”. El que no está con el pueblo, está contra él; el que habla hoy de arte puro pondrá mañana monedas en la mano ensangrentada de un general. El odio necesita alimento, como el amor. Su ejemplo, Unamuno, no se perderá. Recomienda usted al presidente Azaña que ponga fin a su vida. El presidente Azaña está en su puesto, como todo el pueblo español, como las muchachas de Barcelona, como los ancianos de Andalucía. No le diré a usted, Unamuno, que se suicide para corregir así una página de la historia literaria española. Se suicidó usted ya el día en que entró al servicio del general Mola. Se parece usted físicamente a Don Quijote y quiso hacer su papel: desterrado, sentado en la Rotonde, encaminaba usted a los chicos españoles a la lucha contra los generales y los jesuítas. Ahora matan a aquellos chicos con balas que permite comprar su dinero. No, no es usted un Don Quijote, ni siquiera un Sancho Panza; es usted uno de aquellos viejos sin alma, enamorados de sí mismos, que sentados en su castillo veían cómo sus fieles servidores azotaban al malaventurado caballero».

  • (En homenaje.Escrito en Apuntes en sucio )

    Adrede comenta:
    El problema de ustedes, mis atribulados amigos, es que tienen *demasiados bienes*: miedo a que me rayen el coche porque tienen coche; miedo a que baje el precio del pisito porque tienen en propiedad un pisito; miedo al desplome de las bolsas porque tienen acciones de cotizadas; miedo a que la mujer les ponga los cuernos con un administrador de fincas porque tienen mujer y -horror- hasta hijos. Si fueran como yo, que no sé conducir, vivo en mi habitación azul de siempre, no tengo acciones y soy maricón, vivirían con serenidad estos agitados tiempos de mentira y derrumbe. Hoy mismo he hecho lo que todas las noches: cenar fideos chinos (0,60 euros). ¡Cómo va a preocuparme el desprestigio del Estado y de la clase política! ¡Los soporto como se soportan las moscas en verano, resignadamente y con asco!

    ESCRITO EL 30.08.11 A LAS 21:37

  • Los textos del Mono Azul son especialmente repugnantes. Pero esas mierdas se siguen escribiendo. El fin de semana leí una cosa similar en una de las revistas que subvenciona mi ayuntamiento.

  • marquesdecubaslibres dice: Lunes, 24/10/2016 a las 16:04

    Adrede y amantegranaína se veían en el FM.
    Qué mas datos queréis en un blog donde Ferreira imagina tanto.

    ¿Y quién nos dice que no son personajes de ficción? ¿Por qué vamos a creer que existe esa amantegranaína? ¿Todas esas locas son reales?

    ¡Queremos foto!

    Por lo demás, la construcción del personaje Adrede merecería cierta atención. Como ocurre con el romancero tradicional, llega un momento que el personaje se enriquece contaminandose de las características de otros personajes. Por ejemplo, ese «maricón». Venga, confesad, aparte de JA Montano, ¿cuántos fuisteis Adrede?

  • Veo en el twitter que el Marqués, una vez más, está en lo cierto.
    Descanse en paz, por tanto, el joven nardo nazarí.

  • A estas alturas uno debería merecer un crédito que hasta los mas cercanos me niegan.
    Yo estuve allí, sería mi credo.

  • Muchos periodistas suelen estar en el sitio.
    Siempre encuentras personas que estaban.
    Estar no garantiza ver correctamente.
    Solo garantiza la presencia, no la interpretación y mucho menos la verdad.
    Incluso la verdad puede ser cierta pero no fiel, ya que es una interpretación.

  • Josénez, su relato sigue siendo magnífico. Creo que ya le confesé mi escepticismo por las posibilidades de salir con éxito de semejante reto, así que me la envaino encantado. Gracias.

    Recuerdo especialmente uno de los que quizá fueron los posts menos memorables de Adrede. El Granada acababa de subir a primera en esta nueva etapa y él comentaba el primer partido que le televisaban al equipo, o más bien el ambiente en las gradas de Los Cármenes, en las que había un anuncio del Bar Fútbol, quería que todos pusiéramos la tele para verlo. No lo recuerdo bien, supongo que escribía con su habitual ironía, pero estoy seguro de que también con cierta ilusión, con esa alegría fugaz e infantil que proporciona el fútbol. Me encantaría volver a leerlo. En lo que a mí respecta, él desde luego fue uno de los más potentes imanes que me mantuvo pegado a estos blogs. Era enorme.

  • Gracias Albert, a ver si va resultando bien lo que queda. Ahora mismo estoy buscando en revistas de cine de los años 30 para cuadrar una tontada de frase que quiero meter y que realmente no es importante. A ver si queda bien. Es divertido.

  • Debió resultar afectado por la deriva de persona Althuser. Digo por si la finura surgió entonces.
    Recuerdo perfectamente el alias pero ningún post, porque ni era asiduo ni soy memorioso como vosotro@s.

  • Ya. Todas las confirmaciones son por persona interpuesta o por correo electrónico. Lo siento, pero yo soy seguidor de Santo Tomás; no del merluzo de Aquino, sino del escéptico del dedo en la llaga. Exijo, como mínimo, foto o declaración jurada de JA Montano.

  • He enviudado por segunda vez. Ha muerto el gran Adrede, la mejor pluma de todos los blogs que ha habido en España y la segunda de Chueca.
    Sí, era Juan Carlos Rodríguez. Fue profesor de Miguel Angel Molinero, en Granada. Miguel, quizás le suene a Perkins, muy amigo de Sotillos fue director de El Socialista en Bilbao. Adrede y yo nos encontramos en Malaga en un homenaje póstumo a su discípulo, Miguel Angel, que fue como mi hermano.
    Hace seis meses escribi a Adrede, no me respondió, tuve un mal presentimiento. Todos fuimos Adrede muchas veces, Perkins su mejor imitador.
    Como prosista, algo malvado y mordaz, y como estilista, Adrede fue el más grande, sin duda. Que la tierra le sea leve.
    Estoy triste. Me retiro a mi habitación.

  • Mordaz sí, malvado sólo cuando lo requería el morlaco. A diferencia de otros, tenía a buen recaudo su ego (lo que es decir su autoestima).

  • Don Saturio, después de leido el artículo de leones y colchoneros…pienso que con un poco más de entrenamiento llegaríamos a las cotas más altas de la imbecilidad humana. El olimpo de los idiotas.
    MAS JURGOLLLL….MAS¡¡¡¡

  • Doña Pirate, leí su link de bots lectores, corregidores…
    En menudo charco se meten los algoritmos para saber lo que quieren decir los humanos.
    La prueba de fuego de cualquiera de esos engendros matemáticos, sería pasarse por aquí…dimiten todos o se matan entre ellos.
    Para tesis doctoral¡

  • Parece mentira que gente seria y de rigurosa preparación académica se dedique a glosar las páginas del diario favorito de nuestro amado presidente en funciones.

  • Muy bueno, Mortimer. Me ha recordado a aquél que fue al psicólogo a tratarse porque pensaba que era la persona más insegura del mundo y después del tratamiento adecuado ya no lo tenía tan claro.

  • Cuando piensas algo, cuando dices algo, llama a la puerta la consecuencia.
    Después de ser consecuente ves el error de serlo.
    La consecuencia de ser consecuente.
    Tú eliges. Cara o cruz? luego apechugas…

  • DOPAJE
    Cierta vez me invitaron a la Fundación Enrique Collar a dar una charla sobre dopaje. Al contrario de lo esperado les hablé de sus virtudes y para ello me apoyé en los resultados (provenientes de archivos recién abiertos de la Stasi) obtenidos en la RDA por sus atletas. Todos ellos mejoraban sus marcas espectacularmente y a largo plazo la mayoría gozaba de excelente salud. Aquello causó estupor, pero me limité a presentar los datos que eran incontrovertibles.
    Ahora me entero que el que dirigió aquel cotarro es el mismo que había dopado al ejercito alemán para su “guerra relámpago” invadiendo Francia. Para mí queda muy claro que un dopaje controlado médicamente tiene mas beneficios que riesgos y que en cualquier caso es mejor que el circuito ilegal que ahora campea por los gimnasios.

  • Ferreira, estoy muy de acuerdo que no hay comparación posible entre Aub y Wyoming. Hay varias razones pero quizás la mas relevante es la altura de Max como escritor, la diferencia de obra con el cómico es tan abismal que no admite discusión alguna.
    Se pueden dar mas argumentos, inventados como a usted le gusta, pero no hacen falta.

  • He buscado por si daba la coincidencia de que Aub fuera médico, como lo era Baroja y como lo es el homorista Monzón, aunque no me sonaba, para ver si así encontrábamos un punto en común entre Aub y EGW, pero ni así, no fue médico.

  • Bremaneur dice:
    Martes, 25/10/2016 a las 09:48
    Acabo de escuchar: «[Max Aub] era el Wyoming de la época».

    [REDACTED]

  • Como bien gustaba recordar el añorado Adrede: “a Franco se le recibía en las calles de Barcelona con flores frescas”.

  • Al cerebro, dicen, le lleva ochenta milisegundos montar con sentido las percepciones que le llegan. Uséase que van llegando señales de las piernas, de los oídos, de los ojos y una vez allí el tiempo mínimo de CPU para organizarlas en una percepción coherente es de ochenta milisegundos. Esto significa que el presente no es tal, sino un poco el pasado; unos milisegundos de pasado. Vivimos con este retraso y no le damos mayor importancia, pero en el límite implica que lo último de lo que tendrás consciencia, cuando mueras, será lo que estaba pasando instantes antes de morir. De la muerte sólo es posible percibir la cercanía. Una cercanía de ochenta milisegundos.

  • Sí, Pirata, sigo siendo lector de La Vanguardia, a pesar de todo. Está muy bien el artículo de Puigverd. Hasta los que cuando murió Franco íbamos todavía en pantalón corto sabemos que el general, digan lo que digan, siempre fue muy bien recibido en Cataluña, principalmente porque los papás de quienes hasta ahora gobernaban la Comunidad –léase CIU y PSC– se enriquecían, a espuertas en muchos casos y sin mayores cargos de conciencia, gracias al Régimen. Como mucho podría decirse que, en caso de existir, la de los nacionalistas fue una discrepancia amable con el poder. (Aquí habría que salvar a Pujol y muy pocos más) Si dejamos de lado los grupillos más o menos “folclóricos” o los de carácter violento, la oposición antifranquista real que hubo en los últimos años de la dictadura fue la de los comunistas del PSUC y sus equivalentes obreros o universitarios, la formación, y con mucha diferencia, que aglutinaba tanto las mejores cabezas de la época como las más eforzadas a la hora de defender sus convicciones y jugársela en la calle. Eso creo.

  • La comparanza entre Aub y el Guayomin la hizo hace unos días el presidente, o así, de la Hermandad de la Legión, o así, en un programa de El gato al agua. Afortunadamente estaba allí Amando de Miguel, contundente y sabio, para corregirle. Según el de la Legió fue Aub el primero que puso en boca de Millán Astray el “muera la inteligencia”.

  • Mgauss, hay varios experimentos sorprendentes que muestran como nuestro cerebro reacciona ante los estímulos antes de que éstos se hayan producido, es decir, el gap de los 80 milisegundos no es tal, pues empiezan a contarse antes de que se haya producido el acontecimiento. Las explicaciones a este misterioso asunto están en el terreno de la mecánica cuántica, antes conocida como telepatía.

  • El Guayoming no deja de ser un cómico y monologuista.
    Incluso un charlatán de feria.
    Que en absoluto me parece un menosprecio ni mucho menos.
    Es un charlatán de feria, pero en vez de con megáfono, con programa de televisión en hora buena. Por lo menos cuando yo podía verle en España hace algunos años. Ahora nada sé del personaje.
    No veo comparación posible con Max Aub…

  • Normalmente soy cada vez más lento de reacción. Lo cuántico funciona en entornos subatómicos y en partículas con masa próxima a cero o igual a cero.
    Ochenta milisegundos en escala cuántica es un tiempo enorme. La vida de algunas partículas procedentes de choques en colisionadores se miden en escalas próximas a 10 elevado a-12. Si hablamos de la distancia de Plank medimos en 10 elevado a -43.
    El pensamiento no deja de ser una onda eléctrica que pasa de neurona en neurona a velocidad c. A esa velocidad puede recorrer 300.000 kmts en un segundo. Las distancias cerebrales y corporales son mucho menores, aunque el medio nervioso ofrezca resistencia al avance.
    80 milisegundos son 8o x 10 elevado a -3 segundos. luego en 80 milisegundos una onda puede recorrer 2.400 kmts.
    En esos fragmentos de tiempo, y distancias cortas, comenzamos a no poder distinguir ahora de antes.
    Pero Zeppi seguro que lo podría explicar mejor.
    Todo es cuestión de escala.

  • PREGUNTA (REAL)
    «Le escribía para preguntar una duda que me ha surgido respecto al trabajo. […] la reseña me ocupa más de diez ojas. ¿Tengo que quitar ojas o puedo dejarlas?
    Muchas gracias de antemano, […]».

    RESPUESTA (REPRIMIDA)
    «[…] la reseña me ocupa más de diez ojas ojos. ¿Tengo que quitar ojas ojos o puedo dejarlas?
    Muchas gracias de antemano, […]».

    Todos los ojos que pongas me parecen pocos, José Feliciano.

  • DIALOGOS:
    Alumno: Maestro usted cree que ahora un poco de magenta iría bien?
    Maestro: Ni idea.
    Alumno: Es que pretendo resaltar esta figura del resto.
    Maestro: Eso se puede lograr sin el magenta.
    Alumno: pero yo creo que con magenta destaca más.
    Maestro: No sé cuánto quieres que destaque, eso sólo lo sabes tú.
    Alumno: Yo quería su opinión.
    Maestro: Nunca pondría magenta.
    Alumno: entonces no lo pongo.
    Maestro: ahora es cuando saldría tu artista a manchar con el magenta.
    Alumno: Entonces lo pongo??
    Maestro: ni idea.
    Alumno: Joder y para eso vengo a sus clases???
    Maestro: No sé para qué vienes a mis clases. Te puedo elegir el tema y la gama de colores si quieres. Pero yo tengo una decisión clara de lo que quiero poner. Tú no.
    Luego sólo sabrías darle a la brocha con más o menos tino. No serías un pintor, y mucho menos un artista. Serías mi imitador y eso no te lo puedo recomendar.

  • Me ha gustado el diálogo, Jrg. Típico de Laosú y su alumno Kaolín. A veces mejor hablar claro: ¡NO PONGAS MAGENTA, ANIMAL!

  • Tengo un par de alumnos ahora que hacen estancias de 1 semana, unas 20 horas en total.
    Una tiene 30 años, el otro 68. Una está por la pintura y el otro para trabajar el metal.
    Cuando llegan les pido su carpeta de trabajos, les interrogo sobre sus gustos de pintura, si conocen el mundo de la geometría y de qué recursos estilísticos disponen. Tomamos un café y hablamos un rato para ver de qué están fabricados …
    Ya casi no necesito conversación. Con verles entrar ya tengo hecha la mitad de su perfil.
    Algunos vienen y me preguntan que cómo consigo tal o cual color o porqué doy una textura tal…
    Suelo responder que lo consigo con mucho cuidado y que nunca lo apunto, que sólo lo sé cuando la tela está en blanco y un poco antes de dar el primer brochazo.
    Por lo general es descorazonador.
    Alguno me dijo que si podía no fumar que eso además no es legal…
    Pero soy un tipo paciente, y esto me ayuda a pagar el alquiler.
    Si insisten les suelo devolver el dinero.
    Pero nunca les pinto el cuadro, ni dejo de fumar.

  • Lo de la prosa cipotuda me ha gustado. No acaba de apuntillar, la nómina es más extensa y la inclusión de al menos la dos de los señalados debería matizarse, pero la idea no está desencaminada. Lo más divertido ha sido ver a un autor de prosa cipotuda, no incluido en el artículo el pobre, protestando por el texto.

  • Estaba pensando que el mourinhismo es cipotudo, pero tengo setecientos cuarenta argumentos a favor y tres en contra.

  • Cuando escucho “cuántico” o “energía” mi cerebro entra en posición de defensa avanzada en menos de 80 milisegundos.
    Veamos esos “experimentos”, marqués.

  • Si hay un nombre horrible es prosa cipotuda. Me imagino al autor buscando un adjetivo distinto de viril, masculino o varonil, todos tan heteropatriarcales, denostados, manidos y poco sugerentes, y, cansado, a las doce de la noche pensando: al carajo, pongo cipotuda, qué más da.

  • Leo una lista de libros que Kafka pidió por carta a una editorial (Kurt Wolff). En primer lugar, Hölderlin. También Antes y después de Gauguin. Al final, un tomo de Knut Hamsun… Casi sin darme cuenta, el nombre del noruego me lleva a pensar en las tres hermanas de Kafka asesinadas por los nazis o en el propio destino que presumiblemente habría corrido el mismo Franz de no haber fallecido antes, y no puedo evitar sentir la familiar corriente de antipatía que me provoca la figura del fervoroso nazi, nunca arrepentido, Hamsun. Con sus sombras y aun con sus luces, me temo que admiro tanto al genial autor de Pan y Hambre como todavía me sigue repugnando la persona que los escribió.

  • Pensar con la ayuda de experimentos es algo propio de gente cobarde. A este grupo pertenecen los que creen que pueden saber con un cronómetro en la mano si somos libres o no. En cambio, en las líneas que vienen a continuación resuena aquella forma heroica, magnífica, soberbia, de pensar que se tenía en los viejos y buenos tiempos; siempre a pelo, jamás con red. Pero basta de preámbulos y al grano:

    A los deterministas les gusta decir que, aunque no lo sepamos, estamos obligados por los sucesos A, B y C a hacer lo que hacemos. Pero creo que, si lo supiéramos, lo que haríamos estaría condicionado por algo más que por A, B y C, y no por A, B y C, como dicen los deterministas.

    Falta saber si este añadido al determinismo puede ser asumido por algún determinista. Quizá sí. El nuevo determinista podría pensar que la lista de los sucesos que nos obligan a actuar de un modo determinado está incompleta si en ella no está el conocimiento de dicha lista, al que llamaremos D. Pero este remedio se viene abajo apenas caemos en la cuenta de que el conocimiento de la lista en la que entra el conocimiento D es otro conocimiento, al que llamaremos E.

    Por mucho que queramos meterlo todo en la lista de los factores que determinan nuestro comportamiento, sumando a un conocimiento el conocimiento de que hemos metido ese conocimiento en la lista, y después el de que hemos metido éste, y así sucesivamente, siempre habrá un conocimiento que quedara fuera de la lista de los factores determinantes. Podemos llamar hiperdeterminismo a la conciencia de que a la lista de factores determinantes siempre habrá que añadir uno más.

    Lo que no sabemos es si el hiperdeterminismo es una especie extrema de determinismo, o si está al servicio de alguna especie, quizá también extrema, de libre albedrío, a causa de la falta de conclusión de la lista de factores, o si es las dos cosas, o ninguna de las dos.

  • In the Year 2525 por Zgaer & Evans, Summertime Blues por Blue Cheer, me han hecho ustedes ir a por las cajas de singles. Recuerdo esto de la misma época.

  • Holmesss dice:
    Martes, 25/10/2016 a las 20:22
    Cuando escucho “cuántico” o “energía” mi cerebro entra en posición de defensa avanzada en menos de 80 milisegundos.

    Jajá, concuerdo. A mí me pasa lo mismo.

  • No se lo diga al Marqués que es muy suyo para estas cosas pero acabo de mercar una chaquetilla como esta. Es marca Triumph, pero es que mi moto lo es. Gran calidad y un precio realmente ridículo. Viene en verde oliva, no en ese elegante beige.

  • En relación con los experimentos mencionados por el Marqués pueden leer la entrada sobre Benjamin Libet en Wikipedia:
    “… his most famous experiment was meant to demonstrate that the unconscious electrical processes in the brain called Bereitschaftspotential (or readiness potential) discovered by Lüder Deecke and Hans Helmut Kornhuber in 1964 precede conscious decisions to perform volitional, spontaneous acts, implying that unconscious neuronal processes precede and potentially cause volitional acts which are retrospectively felt to be consciously motivated by the subject.”

  • Se han puesto imaginativos y la verdad es que había más posibilidades que ojas en la reseña de Procuro.
    Mis propuestas. Regla machote. New manliness revival.

  • Estoy trabajando con una herramienta llamada «IBM Watson analytics» que explora la inteligencia cognitiva. Con ella estamos creando un avatar que ayuda a los pacientes a tomar decisiones en situaciones agudas.
    Como parte del entrenamiento lo estoy aplicando a Chopsuey y estoy creando avatares de algunos de ustedes, el Watson me informa quiénes son los mas predicibles en función de la información que le he dado.
    En los próximos días leeran post escritos por «avatar Gómez» y «avatar Procurofijarme». Toménselo como una prueba científica, nada personal, Watson les ha elegido a ustedes.

  • Como soy un osado me atrevo con Gengis.
    La eliminación de todos los factores que condicionan el actuar es un camino que no lleva al libre albedrío sino a la disolución del yo, que no es más que una serie de afortunadas, o desafortunadas, coincidencias que nos determinan.

  • MG, yo he seguido el camino inverso al suyo. En vez de eliminar, he ido sumando factores que determinan la conducta. Reconozco que la acumulación es un poco espuria porque me he limitado a coger uno de ellos -el conocimiento de los factores objetivos- y después me he puesto a replicarlo indefinidamente. La lista que me sale tiene esta pinta: A, B, C, D, D’, D”… Un poca rara, ¿no? No estoy nada seguro de que la indeterminación de una lista sin cierre posible, como ésa con la que juego, tenga algo que ver con el indeterminismo, pero no lo descarto.

    En cuanto a lo que le preocupa a usted -la eliminación de toda determinación- se ha dicho a menudo que una cosa así llevaría a la inacción. Al “beneficiado” por esa libertad, al cual nada inclinaría ni en un sentido ni en otro, le ocurriría lo mismo que al famoso asno de Buridan, que, ante dos montones de paja situados a la misma distancia de donde estaba él, se murió de hambre.

    Pero usted va más allá, pues piensa que, si se eliminara todo lo que nos empuja, o tira de nosotros, no habría ni acción ni agente. Quedaría un yo vacío, nulo. Y eso le parece a usted una falta de yo, si le he entendido bien.

    Es una idea muy plausible.

  • Gengis, al hecho de saber cuales son todas y cada una de las circunstancias que nos determinan, la lista A, B, C, le veo sentido si es usada para tomar decisiones obviándolas, en busca del libre albedrío. Si le he entendido bien lo que sostiene es que el hacerse consciente de la existencia esos factores A, B, C es un hecho nuevo que condiciona, como lo es saber que condiciona, y que condiciona, &c. Se pregunta si eso sería hiperdeterminismo; yo le llamaría hiperdeterminismo paranoico.
    Como imagino al yo como el resultado de esa larga lista que empieza en A, B, C y acaba en D””’, si uno pudiera alcanzar el estado de ser no sujeto a circunstancia determinante alguna simplemente no sería. Yo soy mis circunstancias. Si existe el libre albedrío este sólo puede consistir en un cierto grado de indeterminación dentro de un sistema condicionado. Un determinismo con errores aleatorios serviría.

  • MGaussage dice:
    Martes, 25/10/2016 a las 20:35
    Si hay un nombre horrible es prosa cipotuda.

    De eso se trata, de ridiculizar a los autores con un nombre horrísono. No creo que Jabois o Tallón tengan prosa cipotuda. Ocurre que hay mucho imitador que ha abusado de alguno de los trucos de estos dos autores. Confundir prosa cipotuda con prosa macho, que es la que practicamos aquí, es un grave error.

  • Señor kant y Sr gauss, creo que debemos jugar siempre con el joker del azar. Tenemos unas leyes que determinan nuestro yo, y la circunstancia es el joker de la partida. Azar al final de cuentas con el que debemos aprender a jugar. Si es que he entendido algo.

  • Tube la oportunidad de montar en la BMW que citaba Holmes… impresionante compendio de tecnologia. Aterradora para un mortal. Más para circuito que para ruta.

  • Brema, la estadística nos da malos refritos de las cosas y títulos chocantes. El talento es otra cosa y solo tiene un nombre prosa a secas.

  • No, JrG. La prosa macho abomina de prosa como ésta:

    El pasado 14 de julio, un grupo de espectadores comprometidos celebrábamos fraternalmente la libertad y la igualdad cuando sonó una alerta digital: Niza, un camión, cadáveres, Yihad. Nuestras risas se ahogaron y entre los lamentos brotó una consigna: “¡Hay que reafirmar la identidad europea!” Salté de mi silla, blandiendo a Popper: “¡Las identidades colectivas no existen! Sólo las individuales. Y son tan volátiles…”

    o como ésta

    El jueves, la casa en silencio, la noche avanzada, acabé de leer Patria, de Fernando Aramburu. Casualidad, pensé, secándome las lágrimas; justo el día en que se cumplen cinco años del alto el fuego de ETA, que es donde arranca la novela.

    No, no podemos dejar la prosa sin adjetivar.

  • Brema, igual peco de pocos matices, pero prosa y fruslerías serían mis divisiones.
    Luego el carácter del que escribe da un tono a lo que hace.
    Prosa cipotuda, Florida, femenina, negra, blanca, limpia o sucia…
    finalmente complace o no complace…