El Consultorio de la Srta. Bellpuig: Carnets por puntos para tontos

El-Consultorio-Srta-Bellpuig

Querida Srta. Bellpuig:

El mes pasado tuve un percance al salir de la autopista. Era una noche muy oscura y llovía a cántaros, por lo que me entenderá si le digo que la visibilidad era escasa. También es verdad que llevaba el foco derecho fundido y que no veo muy bien, pero esos son detalles anecdóticos.

El caso es que me pareció ver unas luces de colores que se movían rápidamente de arriba a abajo y creí distinguir a unos seres fosforescentes que hacían extraños movimientos. Me asusté tanto que frené en seco sobre mojado por lo que el coche derrapó y fue a estrellarse contra lo que parecía ser un ovni con una gran cantidad de luces destellantes. Inmediatamente aquellos seres corrieron hacia mí, no sé con qué intenciones, y, asustado, intenté dar a las luces de niebla para verlos mejor. El agua del limpiaparabrisas, el claxon y las luces largas los desconcertaron, aunque no tanto para que bajaran las armas con las que me apuntaban. Vistos así, de cerca, se parecían mucho a una patrulla de la Guardia Civil con ropa de lluvia y bandas reflectantes. ¡Cómo nos engañan la imaginación y la tele!

No me extenderé. El caso es que tras una amable charla apenas interrumpida por la llegada de sendas grúas, fui conducido al cuartel para comentar con más detalle el incidente y poder conocer por dentro las instalaciones, que me parecieron sobrias en exceso, especialmente el catre. Hoy me ha llegado una carta en la que, con cierta sequedad, se me informa de que he sido privado de nueve puntos del carnet de conducir, lo que me ha causado una gran consternación apenas amortiguada por el hecho de que ya no tengo coche tras el siniestro total del Seat Panda.

Y he aquí mi pregunta: ¿es normal poner controles a traición en los días de lluvia?, ¿por qué la policía no se dedica a perseguir a los delincuentes y malhechores en lugar de fastidiar a los ciudadanos respetuosos con la ley?

Muchas gracias
Don José María Espaser y Coll, estampador.

 

Querido Don José María

Me consuela saber que, aparte de los daños materiales y la destrucción de bienes públicos, nadie salió herido. Sólo por esta razón —dejando de lado el detalle, que usted calificaría de anecdótico y yo me atrevo a adjetivar de sospechoso, de que en su narración se omita la realización de la prueba de alcoholemia y sus resultados— creo que debería mostrarse satisfecho de que no hayan desaparecido todos y cada uno de los puntos de su carnet. Si en lugar de con la Benemérita se topa usted con una patrulla de agentes municipales, de esos que no hacen cursos periódicos de buenos modales y servicio a la patria, me temo que los puntos en lugar de quitárselos se los habrían dado.

Dice Sir Lawrence Röntgen, antropólogo y autor del memorable Armas, tontos y automóviles que «una capacitación básica en destrezas, como distinguir un círculo de un rombo o ser capaz de seguir el trazado de una línea recta, no debería ser suficiente como para obtener una licencia de armas o de conducir». La tradicional circunspección británica le impide añadir que a los tontos habría que hacerles examen psicotécnico con preguntas trampa del tipo «¿si tuvieras que atropellar a alguien a quién elegirías, a una abuelita, a un perro o a un heavy?», para poder suspenderlos siempre.

En Castellbisbal somos muy partidarios de dejar conducir sólo a las personas con estudios superiores, a excepción de los doctorados en periodismo o en ciencias sociales, que deberían pasar además un examen exahustivo de comprensión lectora, inteligencia espacial y controles periódicos de ingestión de alcohol y opiáceos. No obstante, y dado que estas medidas deben introducirse de forma progresiva y coordinada, vamos a elevar al Servei Català de Trànsit y, si fuera preciso, a la Dirección General de Tráfico, la implementación de un Carnet de Puntos para Tontos (CPPPT) que usted podría sacar, sin lugar a dudas, a la tercera o séptima oportunidad. Este carnet le permitiría conducir carros de la compra, coches de bebés, sillas de minusválidos y Scalextric, salvo el modelo con coches de Fórmula 1 para el que sería necesario un carnet adicional que, por razones obvias, usted no podría conseguir.

El Carnet por Puntos para Tontos sólo tendría un punto que se perdería de forma automática, por ejemplo, al empezar a cruzar la calle entre dos automóviles aparcados, con el coche del bebé por delante y sin mirar al tráfico, si bien la extinción drástica de una rama familiar de un portador de CPPPT se considerará atenuante. El punto perdido del CPPPT se podría recuperar mediante la prestación de servicios a la comunidad: un año de ostracismo voluntario en la isla Santa Luzia de Cabo Verde, 1 punto; participación en una expedición polar, 1/2 punto; realización del curso de seis meses de fabricación de didgeridoos en el pueblo hermanado de Cloncurry (Australia) 1/2 punto; búsqueda de mamuts en el permafrost siberiano (temporada de verano), 1/4 de punto.

Esperamos que este proyecto de Carnet por Puntos para Tontos, en el que llevamos trabajando ya varias tardes, obtenga de las autoridades mayor reconocimiento que el proyecto PLANXADIPS, o cursos obligatorios de salto base con traje aéreo para diputados, tan incomprendido.

Atentamente
Srta. Bellpuig

« »

© 2018 ÇHØPSUËY FANZINË ØN THË RØCKS. Tema de Anders Norén.

↓