Eliseo Cotelo, caballero mutilado

mazaira
Por Mortimer Gaussage.

Eliseo Cotelo Segade era un tipo fuerte y de carácter taciturno, barba espesa de marino y el forro curtido y flojo que gastan quienes han visto lo que nadie quisiera ver. Tantas veces me he cruzado con la muerte, decía, que nos saludamos. Y quizá algo de familiaridad había porque de buena mañana, en el Café Ideal, cantaba los muertos de esa noche. Ha muerto la Doña Agripina, el Señor la tenga en su Gloria. Eso era así desde que volvió de Rusia de pelear en la División Azul de donde trajo dos esquirlas de metralla en la cadera derecha y dos dedos a faltar en la mano izquierda. Cojeaba con la dignidad de quien se sabe respetado, si no por sus semejantes sí por quien te señala con el dedo y te manda al infierno. Por la metralla rusa, que le dejó terribles dolores, tenía receta de morfina que pagaba el Ministerio de la Guerra y renovaba en la Capitanía de A Coruña cada tres meses. Cogía el Castromil de mediodía siempre un lunes y llegaba bien entrada la noche. Aprovechaba el viaje para un follar que tenía apalabrado con una profesional limpia y seria que servía en la calle Papagayo. La dosis de narcótico no alcanzaba el trimestre y el Ayuntamiento pagaba los excesos por el socorrido método de distraer presupuesto de las partidas de material de oficina. Entraba en la Farmacia de Mazaira con su cojera, el chaquetón encerado hasta los pies, el pelo revuelto y la frente sudorosa y ponía sobre el mostrador la caja metálica en la que guardaba la jeringuilla que venía usando desde Krasni Bor. El mancebo se la llevaba a la rebotica y volvía con ella cargada del aceite ambarino. Cotelo la cogía con la derecha, se la metía en el bolsillo del gabán y a través de la ropa se pinchaba el muslo. Si tenía dinero pedía las píldoras del Dr. Brandreth que, siempre eficaces, puramente vegetales, alivian el estreñimiento, activan la digestión, limpian los intestinos, alivian la lengua sucia, eliminan el aliento fétido y, en general, todos los desarreglos producto de la sangre sucia y las secreciones viciadas. La morfina te quita de cagar y ese es el precio de una vida sin dolores y con cierta paz de espíritu. A Cotelo en la botica no le fían y sin dinero no hay píldoras y no evacúa. Cagar, se ve que es doctrina, corre de cuenta del administrado. Esto es así porque Mazaira, el boticario, es un estudioso de las setas y o bien anda en el monte o escribiendo en una Underwood comunicaciones a una revista de Barcelona. Finamor Mazaira, Micólogo, Farmacéutico Colegiado, dice en la tarjeta de visita por este mismo orden. El negocio lo gestiona su señora de quien dicen que la mala baba le viene por tener piedras en la vesícula y que por buscar alivio va los veranos a tomar las aguas a Guitiriz. Cotelo no tiene tarjeta que lo diga pero es maletero del Castromil y caballero mutilado tres veces condecorado. Lleva prendidas en la solapa izquierda del gabán la Laureada de San Fernando y dos Cruces de Hierro. En la derecha, a contrapelo y como trofeos de guerra, dos Estrellas de Oro y una de Artista del Pueblo de la URSS; se ve que mató a un poeta o algo. Cotelo tiene mal pronto pero buen fondo; hay gente así, lo cual no está ni bien ni mal, sino que depende del caso. Vive de subir y bajar rezongando los bultos de los viajantes de comercio de la baca del ómnibus y llevarlos desde y hasta las pensiones. Los peores son los de ferretería, claro, y los preferidos los de corsetería y paquetería en general. Con Ferraces, un tipo fino y dicharachero que viene de Vigo, tiene buen trato y le saca a precio, cuando viaja de vuelta, las muestras más sobadas de combinaciones y visos de nylon que luego lleva de regalo a la pupila de Coruña. Cotelo tiene buen ojo para las caras así que hubo un revuelo cuando, en mayo del 51 dijo haber visto al Führer bajar del coche de Lugo. Por supuesto él lo reconoció y lo saludó chocando los tacones y con el brazo en alto. Iba con un tal Müller que le hacía de edecán, un tipo fornido, rubio y malencarado para lo que son los alemanes. Los llevó a la taberna de Portela a cenar y hasta el alba estuvieron recordando. Al Führer no le gusta el pulpo y no bebe y no fuma, explicó luego Cotelo, hubo que pedir que le hicieran una tortilla francesa. Terminaron contándole que iban, camuflados con unos peregrinos, al Santuario de Fátima a conocer de primera mano las recientes revelaciones de la Virgen sobre la destrucción de la Unión Soviética. A Cotelo aquello le afectó mucho, a qué carallo fuimos a Rusia, decía, una puta tortilla francesa, decía, mientras daba golpecitos en el mármol de la barra con una copa de aguardiente, me cago en mi puta vida y en la Virgen de Fátima. La parroquia del Ideal asentía porque lo vieron de veras afectado, que hasta se quitó las medallas. Y también porque, ya se dijo, tenía la mecha corta y hay cosas que ni la morfina calma, que no hay que confundir miedo con precaución. Cotelo ya sabemos que era así, dado al pronto, y los alemanes también son muy a su manera, que se les mete algo en la cabeza y empecinan y terquean. Por aquí estas cosas se entienden y, sin necesidad de compartirlas, se respetan porque otra cosa no queda.

107 comentarios

  • Bonjour.
    En aquellos años había profesiones magistrales. Incluso los malos eran respetables.
    La morfina aparte de astringente es una forma magnifica de aislamiento del propio cuerpo.
    Luego necesito de la heroina y como mal menor de la metadona, pero ese es otro tema.
    Gusto mucho a los militares alemanes nacis, que la necesitaban para más que aliviar el dolor de las metrallas.
    La ilustración es una maravilla histórica pero la máquina de escribir parece una olivetti.
    Morgan, es usted denso, para muy bien. Observador de realidades ajenas, con algún retazo de cosa propia, de un mundo que le parece perdido.
    Es la maravilla de la necesidad de contar cosas.
    Me gusta mucho. Si.
    Consigue que nos metamos en la escena y viajemos por esos tiempos.

  • Muy bonito, don Mórtimer, y es que al final todo el mundo ha estado zascandileando por Galicia o es gallego, como Niki Lauda o el bueno de Antonio Machín.

    Feliz viernes a todos.

  • Perdone Josenez, pero Niki Lauda era vasco, de toda la vida. Luego le dió por los avioncitos y se hizo de otro sitio.
    Y Machin que cantó lo de los “angelitos vascos” era un poco mezcla, pero casi.

  • Qué placer leerle MGaussage, “cagar, se ve que es doctrina, corre de cuenta del administrado” a mi lo escatológico me sigue descojonando.

  • PARDERRUBIAS¡¡¡¡ Maravilloso.
    Se puede uno hacer de PARDERRUBIAS con la nueva ley????
    Aquí cerca tenemos un pueblo que se llama SAINT MICHEL CHEF CHEF (doble jefe), eso sí que es autoridad¡¡¡.
    Grande el artículo.
    Le pongo esta canción de otro gallego insigne.
    https://youtu.be/nFgtCWw-abE

  • La anécdota y el brillo verbal de Mortimer siempre me asombran. Una suerte de Baroja mezclado con Cunqueiro.

    Lo de Hitler en Galicia me ha recordado este artículo que siempre me ha encantado y que tengo pendientes las memorias de Espartaco Santoni, que juro comprarme el año que viene además de las de una exnovia tahitiana de Julio Iglesias que aseguraba ir a los tríos obligada.

  • A Cotelo aquello le afectó mucho, a qué carallo fuimos a Rusia, decía, una puta tortilla francesa, decía, mientras daba golpecitos en el mármol de la barra con una copa de aguardiente, me cago en mi puta vida y en la Virgen de Fátima.

    Te da pena y te ríes, y cuanta más pena más te ríes. Gracias, MGauss. ¿Finamor se lo ha inventado? ¿Es un santo provenzal?

  • Sobre memorias lamentables creo que la peor que he leído es la de Liberace (Liberace: An Autobiography). Sin duda buscaré la de Santoni (¿era él el que contaba ahí que Marujita Díaz se meaba encima por la casa o fue la misma Marujita en algunas memorias publicadas por el Diezmi o alguna de esas revistas la que lo dijo?). Me leeré el artículo de Corazón Rural.

  • He pensado que Mortimer nos estaba vacilando con lo de la calle Papagayo de La Coruña y he ido a mirar. Efectivamente es una pequeña calle perpendicular a la del Hospital, y muy próxima a la del Alcalde Folla Yordi.

  • Señores y Señora, gracias por los comentarios. Me alegra mucho que les haya gustado. Todos los detalles son inventados, excepto el viaje del Führer, que sé quién lo vió en el Castromil de Lugo a Compostela.

    La ilustración es cojonuda. Así tal cual es Finamor Mazaira. El verdadero, Procuro, era procurador de los Tribunales y de él tomé prestado el nombre. Aclaro que el juego de palabras me viene dado, que de verdad de verdad lo era.

    Los Lauda son más bien de Cambre. Si se mira en las páginas blancas de la Telefónica salen cuatro en Coruña, todos en la zona, uno en Lugo y ninguno en Orense y Pontevedra. Tengo una amiga de apellido Lauda y me consta que le escribieron, hará bien diez años, un par de cartas amables de invitación. Niki no contestó a ninguna y acabaron molestos la mayoría de los Laudas y cabreado alguno. Tanto que si antes le llamaban el Primo Niki ahora le dicen Chicharrón. Esto último no me consta, es cosa que sé de rumor público.

    Y otra vez gracias, oigan.

  • Perro, la calle del Papagayo, era la típica calle de putas al lado de un convento que hay en todas las ciudades. El convento es ahora museo y el negocio de la carne se ha trasladado a las afueras. Cela menciona esa calle varias veces, que yo recuerde. Hoy, aunque aparezca en el plano, se la ha comido un conjunto inmobiliario. Donde estaban las puyas hay parking, Mercadona y perfumerías.
    Folla es apellido frecuente. Existe la combinación “Folla Doblado”.
    http://www.expansion.com/ejecutivo-administrador/folla-doblado-fernando-jose_2596626_G50.html

  • Reminiscencias de Cunqueiro y de Torrente Ballester. Los gozos y las sombras (qué maravilloso título) casi principia tal que así, con la descarga en la plaza del pueblo de los bultos del autobús. Y Carlos, el protagonista, viajando al lado de una rubicunda moza interpretada por Rosalía Dans (alegría de las venosas). Quién no querría meterse en una novela como ésta, llena de cachondas, curas puteros, maniblajs que hacen de correveidiles, boticarios dedicados a herborizar y viejos héroes derrotados.

    Hoy, por cierto, hay xuntanza con Mortimer. Prometo crónica.

  • El mundo cobra cierto sentido gracias a los notarios, que dan fe de su existencia, y a los boticarios, que le ponen remedio.
    El bondadoso aspecto de Finamor Mazaira lo confirma.

  • Me alegro que se reconozca por fin que Hitler no murió en la Guarida del Lobo y que se paseaba por Galicia con la anuencia del ferrolano.

  • Sobre diccionarios y definiciones. En su último libro Trapiello vuelve a hablar del ruiseñor y de la definición del diccionario actual de la RAE, en la que no aparece su principal característica y el motivo de que se hable tanto de él en la literatura mundial: su canto.

    ruiseñor
    Del lat. lusciniŏla.
    1. m. Ave del orden de las paseriformes, común en España, de unos 16 cm de largo, con plumaje de color pardo rojizo, más oscuro en el lomo y la cabeza que en la cola y el pecho, y gris claro en el vientre, que tiene pico fino, parduzco, y tarsos delgados y largos, y habita en las arboledas y lugares frescos y sombríos.

    La definición del diccionario de autoridades:

    Diccionario de Autoridades – Tomo V (1737)

    RUISEÑOR. s. m. Ave pequeña y mui canora, de dulce y concertada voz. Es de color pardo fusco, y el cuello que tira a verde. Hace su nido largo en los árboles, y no mui alto de la tierra. En el tiempo que empolla sus huevos, afirman algunos Naturalistas, que no duerme, y que ayuda para animarlos al calor de su pecho, con su canto. Latín. Luscinia. Lusciola. Philomela. SAAV. Empr. 6. Enamorado de su canto el Ruiseñor, no sabe dexar de pensar en ellos. GONG. Son. Amor. 20.
    Con diferencia tal, con gracia tanta
    Aquel Ruiseñor llora, que sospecho
    Que tiene otros cien mal dentro del pecho,
    Que alternan su dolor por su garganta.

  • Alvaroquinn dice:
    Viernes, 18/11/2016 a las 14:37 Editar
    Brema ha ido a cubrir el evento de cipotudos que hubo ayer en Santiago.

    De eso también habrá crónica.

  • En menos de diez minutos.

    Un moro ha parado su coche en medio de un paso de cebra para bloquearme el paso y así preguntarme la hora.
    Una joven me ha parado para preguntarme por una avenida.

    Ninguno de los dos se ha dirigido a mí con un “perdona” o un “por favor” ni se ha despedido con un “gracias” o “muy amable”.
    Simplemente han converticionalizado (©Saturl) en palabras esa necesidad que bullía en su celebro y acto seguido han continuado su camino.
    Tras quedar patidifundido al principio, luego he reflexionado y me he dado cuenta de que yo no era para ellos una persona humana, sino una herramienta; he llegado a esta conclusión porque a mi llave inglesa no le digo “por favor” y “gracias” nunca, nunca.

    Esto se debe sin duda ¡A LA EVIDENTE FALTA DE FILOSOFÍA Y GEOMETRÍA QUE PADECEMOS EN ÉSTA SOCIEDAD HODIERNA!

    (De propina al volver al despacho, un simpático joven me ha pitado para que saltara a su paso porque él tenía prisa, en un paso de cebra).

  • ¿Encuentro de cipotudos en Santiago? Y luego me meto con tuister… Si no estás, no te enteras de nada.

    Hablando de gallegos, estoy comiendo con una que me está poniendo nervioso. Muy nervioso (ahora está en el baño y aprovecho para cuchichear con vosotros). Es de esas personas que tiene estropeado su medidor de espacio personal. Invade esa burbuja invisible que rodea a todo humano. Cierto es que está buena, y lo hace más llevadero.

    Ahora leo a Gaus y al Satur de ayer.

  • Joder si esta buena no se queje por esa característica, y preséntemela.

    Fueraparte, a ver si no tiene estropeado el medidor sino que ustë le gusta, cándido.

  • DICCIONARIO PROSTÁTICO
    -Cirujana: médico que genera gran desconfianza en la potencial víctima. Negación de la epigenética.

  • No sé si será cierto que Hitler fue a Galicia, pero esta historia tiene algo de leyenda. Las leyendas gallegas tienen ingredientes misteriosos que las hacen reconocibles. Recuerdo una, que traigo aquí, porque me apareció hace años en una búsqueda sobre la ciudad de Antioquía, que yo no sabía donde estaba, y me encantó que los gallegos creyeran que estaba en Orense, sumergida en una laguna. La laguna de Antela, o lago Beón, que fue uno de los humedales más importantes de Europa. He aquí.

  • Buenos días a todos:
    No sé si podré venir a saludarles siquiera, que ayer tuve un día de infarto, y acabé para el tinte, y me parece que hoy me espera un día parecido al de ayer.
    Así que, digo que:
    _ La entrada de hoy ( ayer más bien ), me ha encantado. Con su referencia a Hitler, a la División Azul ( en la que sirvió mi padre, como artillero, en el sitio de Leningrado, y regresó con una cruz de Hierro además de otras condecoraciones ), y su canesú.

    – Preciosas las velas de cobre del velero recién subido por JrG al tumbler de sus obras. http://jrgysusobjetos.tumblr.com.

    Espero poder volver hoy, aunque sólo sea a leerles, pero por si acaso, les deseo a todos un sábado estupendo

  • UNHA NOITE NON CIPOTUDA CON GAUSSAGE & CIA EN BERLÍN

    «Si Hitler no va a Galicia, Galicia irá a Hitler», pensó Mortimer Gaussage. Así que decidió junto a su mujer venir a Berlín. Aterrizaron en una noche desapacible. Mucha lluvia que de momento no se congelará, porque las temperaturas vienen siendo bonancibles. Como ocurre cuando se conoce a alguien en persona después de haber compartido tertulia en internet, hay poco espacio para las sorpresas. Durante el paseo, la cena y las copas no se hace otra cosa que continuar la conversación aparcada pocas horas antes. Si acaso, se indaga un poco en ciertas cuestiones. A mí me interesaba saber, por ejemplo, si el texto de hoy lo guardaba Gaussage en un cajón o si lo escribió ad hoc para el fanzine cuando pedimos más colaboraciones. También me interesaba saber si su mujer tenía hermanas o primas o tías o sobrinas o vecinas casaderas, alguna moza propincua con algún vínculo que les pudiera contagiar algo de su belleza, chispa y alegría. No para mí, válgame Dios, jamás me hubiera atrevido a preguntar algo así (dos veces, por cierto), sino para Satur, el soltero de oro. La respuesta a esto fue vaga; la respuesta a lo del texto, no: fue escrito del tirón.

    Si es admirable la capacidad de Gaussage para la escritura, la de la conversación no le va a la zaga. Por uno de los resquicios de mis convicciones se escapó algo que no esperaba. Mortimer escribe pausado, pero al hablar es vehemente y gesticula muy bien, acompañando la frase con capotes y sables imaginarios, ahora dando un pase muy torero, ahora degollando a un sueco. Yo creo que Gaussage debería escribir más y alzar su voz con gallardía en estas tertulias, y así se lo dije. Hablamos entonces del mecanismo de la conversación en ÇhøpSuëy, por qué hay quienes tienen la sensación de irrumpir interrumpiendo, y por qué es una ventaja que un comentario soberbio no reciba doscientas respuestas de felicitación y agradecimiento.

    Platicamos de muchas cosas y saltamos de un tema a otro sin dejar atado ninguno, porque interrumpíamos el debate para pedir más cerveza, para alabar el muslo de ganso asado del que dimos cuenta y para abrochar la noche con unos schnapps de pera Williams en el restorán de la Literaturhaus. El domingo estoy invitado a comer con ellos y con Pagola en mi casa. Mi intención es seguir maravillándome con lo que cuentan Mortimer & Cía, o Cía& Mortimer, pero también insistir por tercera vez en la posible existencia de ese círculo femenino que pueda hacer de Satur un hombre.

  • Mercuito, ya está todo dicho. Repito abrazo comunero.
    Viejecita cuidese que esos familiares acaban con vd. (las comisiones luego hablamos…)
    Morgan veo que es un hombre prudente, y no se ha ido en la BMW, no está el tiempo pa tontadas. Bien por Her y Frau Gaussage.
    Para Saturio, no sé que recomendar…la soltería no está mal, el arrejuntamiento no está mal, el matrimonio no está mal…(es que a mí todo me parece bien).
    Buenos días.
    Ya he terminado mis impulsos de hoy, así que me largo a tomar el gélido aire de aquí.
    Viva Alemania, viva Galicia, viva España, viva Soria, vivan todas las naciones de nuestra pequeña España, et vive la France (aquí mañana es día de que los de derechas deben elegir su candidato…) yo no, estoy exento.

  • El snappp ese tiene un peligro horroroso.
    Todavía me duele la cabeza de la cogorza de 2.004 en Köln…bufffffff
    Eso sí¡ cómo abre la boca y la imaginación.

  • Efectivamente, sabidos que Obama venía a Europa decidimos pasar a despedirlo y coincidir con él en Berlín. Manda saludos al ChopSuey.
    Por supuesto reservamos un rato para quedar con Bremaneur, el único que sabía de este viaje de incógnito. Quizás por eso la presencia policial no es excesiva y se pasea estupendamente por las avenidas berlinesas.
    Todo lo que cuenta sucedió tal cual, lo cual no quita que ya daré yo mi versión sin las limitaciones del esmárfono. Especialmente para explayarme en lo encantador que es en persona y con ello destruir su reputación online. Sólo decir que ha quedado invitado a Galicia a recorrer la ruta del Führer y conocer en directo a las primas y sobrinas, por si alguna se le presta a matrimoniar.

  • Quisiera manifestar mi discrepancia y disgusto con algunas de las definiciones del Diccionario de Perroantonio. Me refiero en particular a las de «ópera», «castrati» y «dodecafonismo», las cuales tratan de hacer burla y escarnio de la música seria; si de lo que se trata es de hacerse el gracioso, una entrada dedicada a «pinkfloyd» hubiera dado mucho mas juego.

  • Para un indocumentado tardo adolescente y aficionado a los humos espirituosos la escucha de The Dark Side Of The Moon podía hacerte recitar con convicción: “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser, etc…”

    La introducción de una base rítmica basada en ruidos provenientes de la cotidianidad produjeron en los oídos de quienes no conocíamos a L. Russolo y sus “Intonarumori” un efecto notable alto tirando a sobresaliente. Escuchado en un buen equipo Hi-Fi o con unos auriculares -cascos los llamábamos entonces- te hacían sucumbir al éxtasis, seducido por la modernidad de unos sonidos… muy modernos. Alan Parsons hizo magia con un magnetofón de 16 pistas que era lo más de lo más de la época.

    Money se inicia con el sonido de una caja registradora, un papel rasgado y el tintineo de unas monedas mezclados en una rutina que va un compás 7/4. Ahí es nada. Sí Marqués, 7/4 no es un tempo evidente, ni intuitivo, requiere mucha concentración. Si alguien quiere castigar a un batería, pídale un 7/4.

    D. Gilmour consciente de que el “punteo” a 7/4 es algo más que incómodo, compone su solo de guitarra a 12/8 (un blues, algo mucho más convencional), pero David Gilmour no es un cualquierilla, ojo. Cuando la compañía discográfica propietaria de los derechos de Money no concede permiso para incluir la grabación en el recopilatorio titulado  “A Collection Of Great Dance Songs”, David se encierra en el estudio y graba una versión nueva en la que el solito toca todos los instrumentos a excepción del saxo que lo sigue tocando su amigo Dick Perry.

    https://youtu.be/JkhX5W7JoWI

    comparen la versión anterior con esta otra, más rápida y en un tono más alto

    https://youtu.be/wUBW_ifd5GI

    No hay mucha música escrita en 7/4 por algo será.

  • Una octava tiene siete teclas blancas y cinco negras, ¿Qué tiene que ver esto con el 7/4? La música gamelán, por ejemplo, descompone la octava con otra proporción, ¿Es esto mismo?
    Ilústreme por favor.

  • Independientemente de su complejidad musical, ni el sarcasmo de la canción ni la voz metalizada de Gilmour pegan con un disco tan sutil como el Dark Side of the Moon.

  • marquesdecubaslibres dice:

    Sábado, 19/11/2016 a las 18:26

    Marquis, 7/4 es el compás (siete negras por compás). No tiene nada que ver con el número de tonos de la escala cromática.

    ***

    He despertado un rato el blog de Pirata Jenny para hablar de este encuentro con el Gallo.

  • Brema, disfruté con «Las torres elevadas» que ahora anda leyendo la familia. Leo ahora «La era de la Yihad» de Patrick Cockburn, que retoma la acción en 2001 y llega hasta 2015; es sensacional.

  • Te voy a hacer una autocrítica, es un buen manual para traducir al Perro Antonio.
    Algunas definiciones son gloriosas.
    Merece la pena comprarlo.

  • Tengo por costumbre viajar en Eusko Trenbideak o ferrocarrilesvascongados por el placer de hacer un viaje de 45 kilómetros en 1 hora y 20 minutos. Viajo así al siglo XX, confraternizo con los paisanos y tengo tiempo de leer un libro, hojear el çhøpsuëy y dejar que se me pase la borrachera.

  • Viajo en tren porque en coche me quitarían el carnet. Proc me ha llamado irresponsable por conducir adelantando camiones y sacar fotos simultáneamente. El trabajo de campo del artista no es comprendido por las masas. En los trenes provinciales solo viajamos los pobres, que mayormente somos sudamericanos o negros del África tropical. Es una pena que no sepamos cantar blues.

  • Ayer probé por primera vez las mulas moscovitas. No son prostitutas rusas, no, sino una combinación de vodka, ginger ale y zumo de limón servida en una taza metálica helada y decorada con una rodaja de lima y otra de pepino desecadas.

    Las coces de las mulas se han prolongado durante todo el día de hoy.

  • Perroantonio, acabo de coger un ejemplar de tu libro de mi buzón, porque estaba medio salido entero, pobrecillo mío, así lo he podido sacar. Tu libro y, estirando a base de bien, una revista del Lidl y unos sobres de la Banca, lo demás se ha quedado dentro. Qué habrá, cuánto tiempo llevará. Me he puesto a probar unas llaves del llavero, llaves tengo muchas: soy una persona que dispone de muchas llaves, no me gustaría que pensarais de mí otra cosa. Poseo asimismo muchos llaveros en bolsos por ahí con llaves de sitios, no me digáis qué sitios, a ver si te crees que voy a saberlo todo: nadie, NA-DIE PUEDE SABERLO TODO. Menos mal que no ha entrado ningún vecino de mientras porque estaba empezando a darme apuro. A ver, ¿TENÉIS ALGUNO MI LLAVE DEL BUZÓN?

  • Un libro precioso, de papel gordo y bien cosido. Creía que era el que conocíamos pero ya desde la primera página he visto que has metido cosas nuevas, no me acordaba de la Editora Nacional y nuestros héroes y poetas nacionales. Eres como La vida de Brian, Perroantoño, la ves muchas veces y te sigues riendo.
    Y esa editorial tiene un catálogo muy fino.

  • Estoy leyendo Creía que mi padre era Dios. Relatos verídicos de la vida americana. Una antología que contiene ciento setenta relatos sacados entre las cuatro mil historias, aproximadamente, que Paul Auster recibió para su Proyecto Nacional de Relatos, en la Radio Nacional Pública. Y, mientras lo hago, no dejo de pensar que no me costaría mucho hacer una antología mejor con las historias y comentarios leídos en internet en estos ultimos once años.

  • Buenos dias.
    Para algunos, por muy preparados que estén, tendrán buen tamborileo. De Rusia lo mejor don sus máquinas, sus destilados sirven para borrar discos duros.
    La ginebra les iva bien a los ingleses para tomar la medicación. Siempre será mejor que la sidra o el parcharán que son peores.
    Compare algunas definiciones con un diccionario español francés y el del perro es sin duda el que más se ajusta a la realidad.
    Apartó esos diccionarios de la estantería.
    El buzón es para eliminarlo.
    Solo llegan multas y papeles del estado.
    Yo estoy preparando mi oposición a cartero, en la tesis doctoral en sánscrito, que se debe realizar, aparte de cortarme algún miembro que no necesite mucho y subir el Toumalet sentado en el sillín, hablare de la entrega en mano del correo y del saludo y conversación amable.
    Desterrare el buzón y sus llaves.

  • Mientras desayunaba me he puesto el dark side of the moon.
    Ayer me fijé en el comentario de Brema y el disco siempre me pareció que tenía una lectura en forma de onda con puntas en cada corte.
    Tiene razón Bremaneur en que no encaja del todo ni la voz ni los sonidos, pero solo si se lee de forma lineal.
    Este disco es ondulatorio.
    Pasa de un estado a otro en cada corte.
    La escucha completa deja una sensación de redondez de esfericidad no de planitud.
    Es un disco en tres dimensiones.

  • Marqués, me permito recomendarle un libro de John Powell titulado “Así es la música”. Este señor reúne en si la doble condición de compositor de formación clásica y profesor de física, lo que le permite abordar el asunto desde el punto de vista de la física elemental de forma especialmente erudita. Como en él concurre una cualidad adicional, la de ser británico y ejercer como tal, consigue imprimir a su relato un par de características sobresalientes: amenidad y fino sentido del humor.

    Si tiene la bondad de enviarme un correo a ximeno, después va el símbolo arroba, a continuación el apellido, atalaya, un punto inmediatamente después y termine con es. Con mucho gusto se lo envío en formato adecuado para leerlo en libro electrónico, o en caso de no disponer de tan extraordinario invento, en su vetusto PC. Si al hojearlo comprueba su interés, resulta innecesario recordar la obligación de adquirirlo IVA incluido. Que en este antro venimos de donde venimos y podemos ser señalados por los guardianes del decoro. Eso o declararse afiliado a Podemos y adquirir indulgencia plenaria.

    “Antes de ser pulsada, la cuerda vivía feliz en un estado de estabilidad: cuando estaba estirada ocupaba la ruta más corta entre dos puntos, la línea recta. Al pulsarla la hemos estirado un poco más antes de soltarla. Esto es extremadamente incómodo para la cuerda e inmediatamente intenta volver a ser una línea recta, aunque pasa de largo una y otra vez hasta que agota la energía. A la cuerda se le agota la energía porque al moverse de un lado para otro, tiene que abrirse camino a través del aire…”

    Como puede comprobar en el párrafo anterior el autor goza de un sentido del humor natural, discreto y elegante que surge de manera espontánea como si rechazara el azúcar para el té sin que ese gesto le haga parecer insolente. Powell no quiere ejercer de profesor distante y engreído y prefiere lectores divertidos a alumnos sobrecogidos por la insondable profundidad de sus conocimientos. Explica las series de Fourier sin necesidad de emplear una sola fórmula y da respuesta a las preguntas que cualquier aficionado a la música se ha hecho: ¿Por qué siete notas musicales? ¿Qué es eso de Do Mayor y Do menor? ¿No eran sólo siete? ¿Y entonces la octava? ¿Las negras del compás saben bailar? ¿El ritmo y el tempo se pueden mezclar? ¿Dejan resaca? ¿Hay semicorcheas más largas que otras? ¿”Me tocas la semifusas” es una expresión inadecuada?

  • S. dice:
    Domingo, 20/11/2016 a las 00:20
    Estoy leyendo Creía que mi padre era Dios. Relatos verídicos de la vida americana. Una antología que contiene ciento setenta relatos sacados entre las cuatro mil historias, aproximadamente, que Paul Auster recibió para su Proyecto Nacional de Relatos, en la Radio Nacional Pública. Y, mientras lo hago, no dejo de pensar que no me costaría mucho hacer una antología mejor con las historias y comentarios leídos en internet en estos ultimos once años.

    Buenos días.

    Aquí metería la historia del gitano del Robocop.

  • El viernes hubo 900 visitantes en chopsuey, unos 350 más de lo normal en un buen día. Seguro que por la presencia de Mgaussage en twiter. Un fenómeno de esta red social que veo quita participantes por aquí.

  • Algunos no daréis crédito, dada mi natural inclinación a ceñirme a los hechos en mis crónicas en detrimento de mis opiniones, pero soy antimadridista. Lo cual que anoche me lo pasé teta con mis arrebatos coprolálicos contra el madridismo. A Lucas Váquez le tenía ley hasta ayer, pero su sucia entrada y su posterior bronca al contrario, al más puro estilo de ese hijo de cien padres y dos cerdos que es el carnicerito charro, me hacen subirlo al mismo carro que éste. El combinado merenje abrió el marcador con gol de Varane de espalda y posteriormente con gol del réferi Bobolán, que le dejó tirar el penaldo (o sea, penalti inexistente con el hermano de la Ronalda gesticulando sobre el verde) al hermano de la Ronalda. Con ese robo se rompió el mach y el tercero fue inevitable, obra de Ballet (el mejor jugador del Madriz, lo que hace que el hermano de la Ronalda esté detrás de Mesit y de Ballet en un supuesto raquin de mejores jugadores). En cualquier caso, se me abrió una sonrisa en mi agraciado rostro al contemplar cómo el Calderón seguía cantando y animando a las huestes del Pocholo pese a la derrota. Sí, encuentro acomodo en esa afición. Sí, encuentro acomodo despotricando contra el Poder.

  • JuanfranTorres corría desesperado detrás de Bale, Godín a su vez lo hacía detrás de CR7. Así llegó el tercer gol, si esos dos defensas son unos galápagos la consecuencia es obvia, un ridículo espantoso.
    Así se cerró ayer el merecido escarmiento que sufrió la parroquia colchonera, engreída, faltona y escasa de memoria; toma peineta, iros ya pa la Peineta.

  • Ximeno, tengo «El instinto musical» de Philip Ball cuya complejidad me dejó exhausto. Espero que el que amablemente me indica sea mas digerible; no me rindo.

  • Prefiero oír música que leer sobre ella.
    Prefiero oír música que intentar comprender su complejidad técnica.
    Si su complejidad es audible la comprenderé sino no la escuchare.
    Prefiero vivir que leer sobre la vida.
    Prefiero pintar que leer sobre pintura.
    Prefiero leer que ignorar no obstante.
    Prefiero hacer que recordar.
    No me gusta olvidar lo importante.
    Igual ya lo dijo alguien antes.
    Pero no creo haberlo leído.
    Si lo leí ha sido un buen recuerdo.

  • Leíbniz era un prodigio en dar definiciones al igual que el perro en su diccionario.
    He comparado algunas y trasladadas en el tiempo y con la ironía que permite la época actual encuentro afinidades.
    Y esto no es una autocrítica.

  • Marqués, mándeme un correo y se lo envío. Es muy digerible, de lectura amena y tiene una cualidad extraordinaria: hace que parezca fácil lo difícil. Algo sólo al alcance de gente que tiene un profundo conocimiento sobre el tema. Recuerde, es físico y un famoso director y compositor (recibió un oscar por la banda sonora de “Cómo entrenar a un dragón”) y construye su relato no a base de fe, sino de ciencia. Como además lo hace con humor y cierta ironía, le aseguro que no le defraudará.

    Además le enviaré otro libro, este de David Byrne (de Talking Head) titulado “Cómo funciona la música”. Muy interesante su teoría de que la música se adecúa al recinto donde se ha de interpretar. A excepción de sus arrebatos autojustificatorios, es un libro perfecto para pasar una tarde lluviosa.

    Nada que ver con la página que he enlazado antes y que puede provocar el vómito si no se ingiere con cuidado. Pido perdón a todos los españoles.

  • JrG dice:
    Domingo, 20/11/2016 a las 12:03
    Prefiero oír música que leer sobre ella.

    Jota, le copio la primera página del libro que me he permitido recomendar.

    “Mi primer día de estudiante en Birmingham (Inglaterra) fui a un establecimiento de fish and chips (pescado y patatas fritas) y pedí la exquisitez que más me gustaba tomar al salir del pub: patatas fritas y guisantes con la muy inglesa y muy tradicional salsa gravy. La mujer de origen chino que me atendía me miró con expresión sorprendida y me preguntó: «¿Salsa gravy? ¿Qué es eso?». Quedé totalmente desconcertado. En mi pueblo estaba acostumbrado a pedir la salsa gravy sin que nadie pusiera pegas y, sin embargo, no tenía ni idea de cómo describirla. «Una especie de salsa marrón muy diluida. ¿Le suena?» Por fortuna, la situación se aclaró y pude contemplar claramente lo cosmopolitas que eran los habitantes de Birmingham; la mujer me sonrió y pronunció estas palabras mágicas: «¿Salsa de curry?».
    Esta anécdota no tiene como objeto analizar los argumentos a favor o en contra de la salsa gravy. A lo que realmente me refiero es al hecho de que en ocasiones podemos estar familiarizados con algo que nos encanta sin tener ni idea de lo que es realmente. Esa es la relación que la mayoría de la gente tiene con la música: placer sin comprensión[…]”

    Fragmento de: John Powell. “Así es la música”. iBooks.

    El último párrafo parece dedicado a usted.

  • Ximeno seguiré su docto consejo.
    Espero que se edite en papel, me cuesta mucho leer largo en pantalla.
    Me gustara leer a Byrne también, su música en los TH y la posterior siempre las juzgue de mucho nivel.

  • El viernes bomba en el Palau de casi 4o megatones (63-102); el sábado, tres Ronaldazos para comenzar la demolición del Calderón frente a un Paleti que, desesperado por su impotencia rematadora, volvió al estilo navajero de no hace tanto, contando con la permisividad arbitral.
    Domingo plácido.

  • Buenos días a todos.
    Decir que el compás de 7 x 4 es un compás mixto. En parte binario 4×4, o 2×4 + 2×4, y en parte ternario 3x 4.
    Y que es un ritmo que se usa mucho en el folklore, sobre todo en los Balcanes.
    Pero que a nosotros, los españoles aficionados al flamenco, no nos extraña tanto, que tenemos algo muy parecido, con el ritmo de Petenera : 6 x 8 combinado con 3 x 4. Y que en cuanto escuchemos una petenera ( y no necesita ser flamenca, que Victor Manuel tiene una preciosa sobre Asturias, y que el ” I want to live in América” de West Side story también tiene ritmo de petenera ).

  • El placer sin comprensión, o sin la comprensión de ejecución, es lo que tenemos la gran mayoría de los mortales.
    Es el placer de ver carreras de motos, e incluso de pilotarlas sin entender el ciclo de 4 tiempos.
    Goya no gusta por su ejecución pictórica solamente. Su construcción del mundo es lo que llega a los otros a los que nada saben.
    Los especialistas suelen ser jueces de carencias propias en muchos casos, que enmascaran el mensaje cubriéndolo con el medio que se usa.
    Trato de que mis conocimientos no me impidan ver lo esencial.

  • Holm, a mí me cae muy bien Paquito Alcácer, es muy majo…y muyyy malo. Por no hablar de la traca de ayer del «ninio»; estuvo patético.

  • Quinn, tenemos un problema logístico. Necesitaríamos uno de esos almacenes robotizados que recuerdan todo y saben el lugar exacto donde está cada referencia.

    Mira, este es el primer relato en la antología de Auster.

    LA GALLINA.

    Una mañana temprano de domingo iba bajando por la calle Stanton cuando vi, a pocos metros delante de mí, una gallina. Yo caminaba más deprisa, así que pronto le di alcance. A la altura de la Avenida Dieciocho, estaba casi encima de ella. En la Dieciocho, la gallina giró en dirección sur. Al llegar a la cuarta casa se metió por el camino de entrada, subió los escalones del porche dando saltitos y picoteó con decisión sobre la puerta metálica. Momentos después, la puerta se abrió y la gallina entró.

    Y este de Adrede.

    Hace años publiqué un post en el blog de AE sobre un perro callejero que salió a mi paso e intentó seducirme. Tenía los ojos verdes, aún los recuerdo, y se contoneaba mientras caminaba delante de mí con un amaneramiento sutilísimo y una gracia bailante de testículos que hasta entonces creía uno imposible en los canes. Así durante unos minutos, como si el condenado animal perteneciese a una raza maldita de perros acosadores. Cuando me detuve junto al portal de mi casa y mientras buscaba las llaves, noté su mirada detenida en mí, penetrante, y me puse un poco colorado. Sentí una mezcla bastante perturbadora de fascinación y estupor, naturalmente exenta de lascivia. No he vuelto a verlo. A veces, recordando ese episodio, me asalta la idea de si ese perro no sería encarnación del diablo, que me puso a prueba y perdió.

  • Cierto. En ese sentido, herramientas como Twitter y Facebook son muy útiles porque sabes que si lo has compartido, lo puedes encontrar buscador mediante.

    Y huelga decir que el relato de Adrede le da vuelta y media al otro.

  • O el enorme viejo Casale.

    El Forrest Gump de Sant Bul.

    Estaba desenganchado de los episodios paranormales. Al menos eso pensaba. Mi vida era ya la vida gris y rutinaria del hombre tranquilo y sedentario que siempre he querido ser. Pero no. Ha bastado una sola noche de rular en solitario para que el destino y los freakis vuelvan a mi. No hay duda, tengo un don.

    De la bruma de los primeros años 90′ ha reaparecido el Forrest Gump de Sant Bult, reconvertido, con los años, en un pastillero compulsivo y tembloroso. Un espectro enjuto y desahuciado. Forrest Gump.

    Le pusieron ese mote porque llevaba aparato y perseguía a los otros nanos del barrio con movimientos espasmódicos. Su madre era una de las clavariesas más pías del barrio de Sant Bult. Una bruja beata y blavera, de las de misa diaria en la parroquia de la plaza de los patos. Todos los veranos nos apostábamos en la puerta del “Comic” para ver el desfile de señoronas enlutadas y con peineta. Demoledor. La procesión era siempre el domingo por la tarde, y la Valencia olvidada y menestral que dormita entre los puentes de la Trinidad y el Real paseaba a su santo entre callejones y ruinas. En el “Comic”, junto a los desaparecidos cines Xerea, la turba de farloperos y gañanes se asomaba a la ventana para disfrutar con sorna del balancín del santo y la cofradía de vecinos y visitantes. Todos los años, Forrest Gump pasaba ante nosotros de la mano de su madre, aquella arpía facha y cruel. Sin duda, ese era para mi el momento álgido del ceremonial. Ver a Forrest con su madre, y adivinar en el rostro deforme del niño el trágico destino que sin duda le esperaba.

    Como Paquirrín, como el hijo de Ana Obregón, como tantos y tantos hijos sobreprotegidos y envilecidos por el furor materno, había en Forrest restos de odio hacia esa mujer que cada año le obligaba a disfrazarse de clavario y parecer una especie de jorobado de Notre Dame. La gente se reía de él con crueldad. Y después de la procesión, cuando el aire se llenaba del humo festivo de la pólvora, siempre había terribles bromas infantiles que acababan con el pobre Forrest por los suelos.

    El tiempo pasó. Cerró el “Comic” y dejé de ir por Sant Bult, perdiéndole la pista al enjuto y a su madre. Hace 4 años, cuando el VCF ganó la primera liga con Benitez, volví a verlo. Iba sin el aparato, pero sus ademanes eran los de de alguien que se ha quedado atrapado para siempre en la herradura invisible y oxidada de sus pesadillas infantiles. Borracho como una cuba se acercó a darme un abrazo. Uno de esos estúpidos abrazos de hincha anónimo y enloquecido. “Yo te conozco”, me dijo. “Tú estabas todos los años allí, en la procesión de San Bult”. No le dije nada. Como tampoco le hubiera dicho nada esta noche si no hubiera intentado atracarme. Tal cual.

    Después de trabajar he ido al Django a comerme un bocata. Me gusta ese garito. Está en la frontera, entre el barrio chino y el mercado central. Desde su puerta se ve la cúpula azul de los Escolapios y el zumbido ciego de los gatos que van y vienen. Ya me iba para casa. Estaba descandando la vespa cuando he notado la punta de una navaja en el costado y la voz de alguien que me pedía la pasta que llevara encima. Al darme la vuelta nos hemos reconocido enseguida. Forrest, el viejo Forrest Gump de Sant Bult. Sin tiempo para que reaccionara, le he metido un bofetón con la mano abierta. Uno de esas señales humillantes y claras que lo dejan todo en su sitio. “¿Dónde vas gilipollas? ¿a quién vas a atracar tú, Forrest Gump dels collons? Díme, a quién, tonto del culo”. Le he vuelto a meter un par de hostias más. Después le he cogido la navaja y por pura lástima le he dado 20 euros. Cuando se iba le he metido otra colleja, esta en la nuca. Y me he cagado en su puta madre.

    “Por tu culpa, voy a tener que volver a escribir en el blog del Arcadi Espada para contar esta historia, so capullo. Mira por donde vas a convertirte en un freak de FACTION” he pensado que le debía haber dicho mientras volvía a casa por las calles de Sant Bult. Este verano volveré para la procesión.

  • Antes he tenido que cerrar sin haber terminado. Y le he debido dar al enviar, sin darme cuenta. Me ha faltado decir que en cuanto uno escucha una de esas peteneras, marcando el ritmo : es decir, dando un golpe con un lápiz en un papel, a cada nota acentuada, (o moviendo la mano para coincidir con la nota acentuada), se entiende bien el ritmo .
    Vulgarmente, se usa ritmo y compás de forma indistinta, pero, en realidad, un compás, en una partitura, es cada sucesión de notas, con un determinado número, duración y ritmo, separada del resto del pentagrama con una línea vertical, y sucedida y precedida por otras con las mismas características de duración y ritmo, aunque la altura de las notas cambie, y que,esos compases sucesivos forman una música.
    El compás / ritmo lo da el bajo ya sea de percusión pura, o sea, con la misma nota todo el tiempo, o con el instrumento de apoyo al cante, ya sea guitarra, piano , o lo que sea. La voz deberá acentuar las tónicas del compás, pero se puede callar, unir notas a contra compás, y así.
    No sé si habré sabido explicarlo de forma que se entienda. ¡ Hace ya tantos años que dejé de estudiar música, y estoy ya tan gagá…! Pido mil perdones por mi osadía.

  • Viene un olor de leñas del fuego de las casas con el aire que pasa antes por los árboles y huele a árboles, y a que ha llovido y va a llover más, el que avisa no es traidor. Una nota o hilo que el diccionario diría acre mientras que el olor lo que te está diciendo es que primero te va a hacer llorar y después te va a matar en su calidad de elemento químico venenoso y letal en otras dosis. Así disuelto y tan leve, sin embargo, solo perfume en su acepción de tardes de noviembre. Siempre me maravilla que las tardes se acuerden de cómo huelen los meses.
    ***
    Claudio, si estás por ahí, te pido que pongas una cosa de Suso de Toro que tú has leído esta mañana y yo gracias a ti. Es para que le votemos POR TONTAZO Y FARSO. O para que discutamos.

  • Me parece un poco confusa su explicación, Viejecita.

    Marqués, si a usted le hablan de un 2/4, le están diciendo que cada compás, a lo largo de toda la pieza (o de un movimiento de ella), se divide en dos negras. Es el pulso subyacente de la obra. Por “encima” de ese pulso puede haber variaciones rítmicas (y más vale que las haya). Por ejemplo: el primer compás puede estar formado por dos corcheas (que equivalen a una negra) y una negra; el segundo compás, por una negra con puntillo (que equivale a una negra y media) y un silencio de corchea (que equivale a una corchea, es decir, a media negra); el tercero podría estar compuesto por una sola blanca (que equivale a dos negras).

    Un ejercicio que yo le ponía al chico: camine contando en su cabeza de dos en dos pasos (1-2-1-2); cuando lo tenga interiorizado, a la velocidad que sea (aquí habría que introducir la cosa del tempo, aunque el compás lo condicione), comience a cantar Paquito el Chocolatero, sin dejar de sentir el bajo (1-2-1-2). Ese pulso a negras, constante hasta el final, es el compás; lo que usted tararea por encima es ritmo.

    Cuando cantamos solos, podemos intuitivamente controlar el compás. La cosa se complica cuando cantan (o tocan) varios. Un director de coro o de orquesta hace más cosas, pero la fundamental es marcar el compás para que aquello no se desmadre.

    Ximeno o Adapts lo podrán explicar mejor.

  • Las características de una pieza musical que tienen relación con el tiempo son: Tempo, compás y ritmo.

    El tempo es la velocidad a la que ejecuta la pieza. Cualquier obra se puede interpretar más o menos rápidamente y para que la duración del concierto no dependa de la prisa del intérprete, el autor indica el tempo. Antiguamente se indicaba mediante un palabro escrito en italiano (Andante, adagio, allegro ) que indicaba la velocidad de interpretación a ojo de buen cubero. Desde que se inventó el metrónomo, la indicación de velocidad es mucho más precisa.

    El compás tiene que ver con la acentuación de las notas. En una pieza musical, o cuando hablamos hay una serie de sílabas/notas que tienen distinta acentuación. Normalmente las acentuaciones se repiten siguiendo una secuencia. La secuencia base que se repite es el compás.

    El ritmo se forma en función de como agrupemos los compases.

    Hagamos una analogía con la literatura, más concretamente con la poesía. El tempo sería la velocidad a la que hay que leer el poema. El compás podríamos asociarlo al verso y el ritmo a la estrofa. Así una estrofa contiene varios versos (compases) y en función de como los agrupemos definiremos el ritmo. Si los agrupamos de cuatro en cuatro (olvidemos la rima) el “ritmo” serían cuartetos, si de tres en tres, tercetos y así. No se si he logrado hacerlo todavía más confuso pero que conste que lo he intentado.


  • Ximeno de Atalaya dice:

    Hagamos una analogía con la literatura, más concretamente con la poesía. El tempo sería la velocidad a la que hay que leer el poema. El compás podríamos asociarlo al verso y el ritmo a la estrofa. Así una estrofa contiene varios versos (compases) y en función de como los agrupemos definiremos el ritmo. Si los agrupamos de cuatro en cuatro (olvidemos la rima) el “ritmo” serían cuartetos, si de tres en tres, tercetos y así.

    Es muy complicado hacer una analogía con la poesía, pero si la forzamos, no lo veo como usted, tal vez porque usted está hablando de “compases” y yo me refería al “compás”, el que se indica en la armadura y obliga a toda la pieza: el compás sería el molde que impone el canon en el que estamos trabajando (el 3/4 o el 6/8 de un vals, la rima consonante y en endecasílabos de un soneto); el ritmo, en la analogía, serían las palabras, las cesuras, las sinalefas, los acentos.

    Mi experiencia es que las artes no son comparables entre sí, por mucho que a todas las llamemos artes. Ni siquiera la pintura y la escritura, que parecen más próximas, admiten más que comparaciones metafóricas. Y que la música (la Reina de todas) no lleva bien ninguna.

  • Ximeno, según la Casa del Libro, John Powell o bien un primo suyo es autor de títulos mucho más sugestivos que el que dice: por ejemplo, Why am I afraid to tell you who I am?, Why am I afraid to love: overcoming rejection and indiference, o Amó incondicional. El amó no tiene límites.
    Ximeno, he pedido el libro y más tarde o más temprano lo voy a leer, le agradezco mucho la referencia porque quería algo así. Pero como no lo entienda VAS A VER qué cabreo me agarro.

  • Hay directores a los que una ópera de Wagner les dura cuarenta minutos menos que a otro y supongo que usan la misma partitura. Agárrenme esa mosca por el rabo.

  • Proc, tranquila: Los aficionados a la música se distinguen de los demás mortales en que, alguna vez, después de cenar, asisten a un concierto.

  • Sr. Verle dice: Domingo, 20/11/2016 a las 19:55

    ¿Vale un concierto después de merendar? Tal vez lo mío no es una verdadera afición.

  • El tempo, Marqués. Andante, adagio, allegro, ni le quiero contar andante maestoso o allegro ma non troppo, son conceptos muy dúctiles. Hubo una bronca muy famosa entre Gould y no recuerdo qué director a propósito de un concierto para piano de Brahms en Nueva York, que Gould se empeñó en tocar exageradamente lento. El concierto se celebró, pero el director estaba francamente incómodo porque no sentía que el tempo impuesto por Gould fuera el que convenía a la obra. Una bronca parecida tuvo Anne-Sophie Mutter, y en este caso la discrepancia fue tan fuerte que Mutter se retiró de los ensayos y las respectivas aseguradoras estuvieron muy entretenidas varios años dilucidando quién había incumplido el contrato. Otro ejemplo aún más llamativo, porque afecta al mismo intérprete con un cuarto de siglo de diferencia, son las dos grabaciones que hizo Gould de las variaciones Goldberg, una en los cincuenta y otra en los ochenta. La misma partitura, dos hombres (uno joven, otro maduro), dos versiones completamente distintas.

  • Estoy dudando si asistir al concierto de KingCrimson ( o lo que sea eso en 2016 ) esta semana. A Ximeno le imagino militando en el de Madrid.
    Estaré atento al tempo de Epitaph, en todo caso.

  • Marqués, con perdón de la autocita, pero aquí una discusión sobre la letra y la interpretación, y aquí dos versiones radicalmente distintas del aria de las variaciones Goldberg. Una partitura no es más que un medio muy imperfecto de transmitir una idea musical. De ahí que, a diferencia de lo que ocurre en la escritura o la pintura, un intérprete musical sea considerado un verdadero artista, mientras que un simple copista de libros o un falsificador de cuadros es un simple escribano o directamente un fraude.

  • Tuve la suerte durante una época de ir a escuchar ópera y zarzuela con Fernando Peregrín (algunos lo recordarán); gustaba ir con el metrónomo a cuestas y retransmitirme en directo las variaciones del tempo que observaba. En la cena posterior ilustraba con anécdotas, del estilo de las que cuenta Pirate, lo que habíamos escuchado, cierto que al final siempre terminábamos hablando de nuestras «conquistas», notables en aquella época.

  • Algunos lo recordamos, ciertamente (a F.P.) Una experiencia memorable, la que relata, porque ¿es/era? un gran especialista.
    Lo que ha dicho Pirate a las 20:44 va a misa.
    Lo que ha dicho Holmess también: Estaré mañana en Madrid con los oídos bien puestos. Supongo que va a ser la última oportunidad de verlos. Robert Fripp ES King Crimson, así que lo SON en 2016.
    Procurito, léalo más temprano que tarde. Le va a encantar el sentido del humor del “primo músico” de John Powell. Respecto a los títulos que menciona, no tengo ni la mas remota idea acerca de si se trata del mismo John Powell o no. El que yo conozco es muy trabajador, pero no se si le queda tiempo para escribir tanto libro.

  • La obligación de políticos e intelectuales es la de señalar con precisión las responsabilidades ante los hechos. Los españoles no estaban desencantados por el bloqueo gubernamental. Los españoles, incluso buena parte de los españoles socialistas, estaban indignados por el bloqueo que el Psoe decretó.

    ¿Qué trabajo de campo habrá hecho Espada para hacer esa afirmación? ¿A qué socialistas preguntaría, a Leguina y a Corcuera?

  • PSE y PNV forman coalición. Díaz quiere ser única candidata. Esto debe ser la muerte rápida que pedía Perroantonio.

  • Yo iré el martes a Frippar, al gallinero, en el borde del espaciotempo. Me han puesto los dientes largos los que han visto a Paul Simon, que parece ha sido único (y último).

  • Ximeno, yo también he pedido el libro de Powell, se le plantean a usted dos opciones, no necesariamente incompatibles: una, tomar constancia de las responsabilidades que sin duda se le van a exigir; dos, ir a comisión con el autor.