György Ligeti, el gran macabro

party
por Fernando García.

La música clásica de la segunda mitad del siglo XX siempre ha tenido mala prensa, poco programada en los circuitos serios  e ignorada  en los ambientes pop. Todo el mundo recuerda como Pete Townsend gustaba destrozar su guitarra al terminar los conciertos de The Who, pero casi nadie conoce que György Ligeti hizo arder el órgano de la catedral de Göteborg al interpretar su Volumina en 1962. La pieza compuesta por Ligeti incluía encendidos y apagados del órgano en mitad de una nota y el funcionamiento de muchos tubos al mismo tiempo, lo cual hizo quemar los circuitos eléctricos del venerable instrumento.

Nuestro compositor fue primero rumano, luego húngaro y finalmente austríaco, algo relativamente frecuente para un judío nacido en 1923, así como que toda su parentela mas cercana acabara en campos de concentración. Por fortuna para él pudo huir de Hungría en 1956, aprovechando la breve “primavera húngara”. Se refugió en Viena donde entró en contacto con los iniciadores de la música electrónica como Stockhausen  y si bien adoptó su ruptura con la tonalidad y con la armonía prefirió seguir componiendo para instrumentos clásicos. Ligeti era considerado como un genuino representante de la vanguardia musical con una personalidad única, pero al mismo tiempo un gran desconocido.

En 1968 Stanley Kubrick utilizó su música en “2001, una odisea del espacio”, lo hizo sin  consultárselo  ante la sorpresa de Ligeti que le demandó por un dólar. El compositor se quejaba que cuando compuso “Atmosphères” (1961) ni por lo mas remoto estaba pensando en el espacio interestelar. Lo cierto es que este hecho le hizo mas conocido de lo que era, aunque tampoco mucho. Kubrick no se amilanó ante la demanda y le convenció para seguir utilizando su música en  películas como “El resplandor” o “Eyes wide shut”. Otros directores como  Michael Mann también se animaron y utilizaron también fragmentos de su música en películas muy conocidas como “Heat”. Pareciera que a Ligeti no le entusiasmó entrar en el popular mundo del cine y decidió componer algo mas elitista que no pudiera versionar  ni utilizar nadie, la “ópera anti-ópera” titulada “El gran macabro”. Él mismo escribió el libreto de esta reflexión sobre la muerte con abundante escatología, libreto que fue aligerando de palabras con la esperanza de que pudiera ser mas fácilmente representado. Pero amigo, ahí estaba la Fura dels  Baus que hizo su propia versión del libreto con una esperpéntica escenografía que paseó por Europa y que pudo verse en el Liceo en 2011.

Decíamos que la música clásica de la segunda mitad del siglo XX ha tenido poco éxito fuera de un público muy especializado, cierto que parece que los compositores buscaban cierta extravagancia para no verse popularizados. Ello no obsta para que haya media docena de compositores muy notables que sin duda pasarán a la historia de la música. Particularmente a mí me interesan aparte del propio Ligeti y el citado Stockhausen,  los polacos Lutoslawsky y Górecky, los franceses Messiaen y Boulez, y desde luego el norteamericano Steve Reich. Hay otros mas notables, pero los aquí citados me permito recomendarlos férvidamente.

 

235 comentarios

  • Desconocía a todos y cada uno de los citados y las películas que señala las he visto.
    Haré caso y escucharé…
    Romper guitarras y amplis casi lleva a la ruina a los Who, pues en algún concierto rompían mas que ingresaban.
    Pero cargarse un órgano de tubos es para no poderlo pagar en una vida.
    La ilustración y la mención al hijo de la Pantoja como destructor de ritmos es muy adecuada.
    Gracias al Sr. García por la información.

  • Gracias al libro que me facilitó Ximeno he podido ordenar mis conocimientos musicales. Vamos a hablar aquí en serio de música utilizando los términos técnicos correctos, así conseguiremos arrojar luz sobre los muchos malentendidos que existen.
    Chopsuey deleita e instruye, incluso a los mas contumaces como Satur.

  • Justa reivindicación del gran Ligeti, marqués. Por cierto, el otro día vi Heat por enésima vez (la tienen en Netflix, aprovechen) y disfruté mucho con la banda sonora de Goldenthal pero no sabía que incluía algo del húngaro.
    Y ya que menciona a The Who, no está de más recordar que homenajean a otro minimalista ilustre, Terry Riley, en su [Trigger warning: vídeo tragamegas] Baba O’Riley.

  • Ilmo Sr Marqués :
    Muy buena entrada, pero echo en falta a algunos compositores actuales : Aparte de Arvo Pärt ( que le gusta a Gachó, y ya lo dirá ella misma ), me choca que no haya mencionado, por ejemplo a George Benjamin ( su “A mind of Winter” por poner un solo ejemplo es una maravilla ). Ni tampoco está Qigan Chen ( su Iris Dévoilée es otra maravilla ).
    Con el único que no coincido con usted es con Pierre Boulez. ¡ Qué le voy a hacer ! ( Y eso que escucharle, le he escuchado) .

  • De los citados, sr. Marqués y García, por el momento, me quedaría con esta música para 18 músicos (tan ondulatoria) de Steve Reich, que es lo único que me ha “entrado” en el barrido que he improvisado.
    No es fácil escuchar con la calidad de un ordenador Octofonías y apreciar la dimensión espacial del sonido en una castañita sonora.
    Se necesita un buen soporte, una buena fuente y la actitud adecuada para tratar de encontrar lo que quieren decir.
    Puede poner nervioso a cualquiera, por eso se necesita un cierto estado, para escuchar.
    Pero no tiene mala pinta no…

  • Viejecita, es usted un pozo sin fondo.
    Qué bien ha aprovechado usted su tiempo¡¡¡
    Admirado me tiene.
    Y está usted perdonada de todo.
    Aunque yo sea persona de callar más que de hablar ( y eso que lo disimulo con un nivel de profesional) a un caballo regalado no se le miran los dientes. GRACIAS MIL.

  • Arvo Pärt ( que le gusta a Gachó, y ya lo dirá ella misma

    Lo descubrí gracias al marqués, viejecita. Al césar, lo que es del césar.
    Yo es que tengo tan pocas ocasiones ahora de simplemente escuchar música, que soy muy de ponerme lo que ya sé que me gusta y no me canso de escuchar (el concierto para violín de Tchaikovsky, por ejemplo, lo llevé un año entero en el coche); por eso si no es porque alguien (el marqués, por ejemplo), o algo (una película, un anuncio, un concierto) me descubre algo nuevo, pues me quedo con lo que tengo que, al haberme criado rodeada de músicos, es bastante.
    Ahora en Navidad espero poder acudir a conciertos varios en directo. Es una de las cosas que más depura y sana mi ánimo y espíritu (si al final de la corrida resultase que lo tuviera.).

  • Muchas gracias JrG, y Satur ( al que acabo de leer al final del hilo de anoche ).

    Y no es que haya aprovechado bien mis años ( muchos ), es que me he dedicado a muchas cosas a fondo, durante esos años, pero dejándolas todas, a partir del momento en que mi curiosidad estaba saciada y que manejaba el lenguaje, aunque sin rematar ninguna. Así que no tengo ni una sola credencial académica que llevarme al currículo.
    Como me solía decir uno de mis cuñados ” Dirá tu hermana que eres inteligente, pero la verdad es que te has pasado la vida haciendo huevos fritos “. Y tenía más razón que un santo.
    Y les deseo a todos un día estupendo, que tengo masas de trabajo para esta mañana, y no sé cuando podré volver.

  • Anoche me comí yo un huevo frito que me hizo mi hermana.
    Me rodaba por las mejillas la mezcla al 50% de lágrimas de culpabilidad y felicidad.
    Yo no sé hacer huevos fritos, viejecita, me sale bien uno de cada cinco, o así.
    ——-
    Está declarando la Forcadell,
    y al pie de la escalinata la esperan sus grupies entre los cuales se encuentran Mas y Puigdemont.
    Me encantan los catalanes.

  • Pues yo una vez toqué en la flauta ahí to flipao el Star wars to jevi, de los Let Zeppenick y casi la quemo. Bueno, casi se me derrite, que era de esas de plástico que comprábamos para clases de música en la ¡Eh Gebé, dejebere seibi unowa, mackabi güachirriminí!

    Tengo un disco de Lijetti y otro de Parvo Part. Un día de estos los escucharé enteros. Todavía tengo media discografía de los Vettels por aprender de memoria.

  • Con el permiso del sr.Marqués, al que no quiero robar protagonismo merecido.
    Y como esta es la última entrada para el año, quería mencionar que esta publicación me ha dado una oportunidad de tener voz, en un mundo de sordos.
    Y que me ha permitido escuchar cosas con interés en un mundo lleno de NADA.
    Que además me han perdonado todas mis carencias, que sólo puedo sustituir con experiencias vividas y algo de conocimiento.
    Agradecer mucho a la dirección, el estar en lugar tan insigne con ese espacio que me han regalado, y el no caer en nada empalagoso o fútil y hacer en vez de decir.
    Bien, y ahora prometo estar callado el resto del día.

  • Si nos ponemos una chaqueta azul con una camisa verde daremos el cante pues ambos colores no mezclan bien. Si tocamos al mismo tiempo dos teclas adyacentes de un piano saldrá un sonido desagradable.
    Los pintores y músicos a partir de principios del XX se cuestionan el porqué de estos contrastes y tratan de abrir nuevas formas de expresión. Quieren romper con academicismos y manierismos, buscan un mundo nuevo y la gran pregunta es si lo han encontrado. Uno piensa que sí, pero este es el debate que quiero abrir.

  • Marqués, me pregunto si esa renovación o experimentación musical -que desconozco por completo- tuvo su, o fue reflejo de, una renovación o experimentación en otros campos artísticos: pintura, literatura, etc. Imagino que sí. En el caso de la literatura, la experimentación de los años 50-70, al menos en el caso español, dio como resultado un buen volquete de bodrios ilegibles, pese a que pudieran salvarse no más de cinco obras a lo sumo.

  • A mí me encanta un autor de esos bodrios experimentales: Germán Sánchez Espeso. Me tragué tres o cuatro tras haber leído un libro que me parece una ABSOLUTA MARAVILLA (y que en el NJ despreciaron dos personas): Narciso. Sus otras obras son ilegibles, pero en aquella época yo me lo leía to, y creo que aproveché algo de su técnica, porque puede ser aplicada para lograr un punto humorístico.

  • Bueno esta es la última.
    Creo que va a ser mentira ya que el tema planteado tiene mucha miga.
    Sólo si se busca se encuentra, y mientras trabajas se produce mucha basura sí, pero en ocasiones también sale la magia. No se puede pretender (al menos en mi caso) que te salga un nuevo lenguaje de una forma premeditada.
    La mahonesa salió por error, muchos descubrimientos han salido tratando de encontrar otras cosas.
    Escribiendo, componiendo música, pintando o haciendo casas, lo que sea, sólo en el trabajo continuado y en la honestidad pueden surgir cosas.
    Plantearselas de antemano, para ser originales, produce monstruos, cosas pedantes o astracanadas, incluso puede que alguna genialidad, pero no será por suerte, sino por talento y trabajo.

  • EXPERIMENTACIÓN
    Cojamos un vinilo de Ligeti, otro de Arvo Pärt, el villancico de los peces en el río y la canción de la puta de la cabra. Reproduzcámoslos todos a la vez y grabémoslos en un solo vinilo. Pongamos este vinilo reproduciéndolo al revés. ¿Qué sale? Cualquier comentario de Gacho.

  • Steve Reich tiene algún parentesco con el amigo Wilhelm? La forma en que manejan el micrófono las sopranos así lo sugiere. Gracias.

  • Holmess, hoy me he vuelto a cruzar con Ai Weiwei. Iba con la que creo es su mujer (va siempre con ella) y otra hembra. Vestía chándal, parecía acalorado y bebía agua de una botella de 0,5 l. Corto y cierro.

  • Igual iban todos en alegre compañía a visitar al chavalito que tuvo con una joven, Brema. Hay un documental muy curioso sobre su vida familiar.

  • los ART OF NOISE tienen cosas destacables, como el chino Weiwei. Lo demás del barbudo activista, es bastante estravagante, pero que vamos que a su aire.

  • Bremaneur dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 09:47
    EXPERIMENTACIÓN
    Cojamos un vinilo de Ligeti, otro de Arvo Pärt, el villancico de los peces en el río y la canción de la puta de la cabra. Reproduzcámoslos todos a la vez y grabémoslos en un solo vinilo. Pongamos este vinilo reproduciéndolo al revés. ¿Qué sale? Cualquier comentario de Gacho.

    Joé, macho (← es un decir), y ahora di que no tengo mérito.

  • Brema, no me atrevo a mezclar la novela con la música y la pintura, sería demasiado complejo. Baste decir que tanto Pound como Joyce, por ejemplo, alumbraron una revolución en la poesía y la novela respectivamente.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 10:42
    Baste decir que tanto Pound como Joyce, por ejemplo, alumbraron una revolución en la poesía y la novela respectivamente.

    Y son ilegibles.

  • Si Ligeti y Pollock son dos genios innovadores entonces Beethoven y Velazquez son un par de cabreros.
    Ahora bien, comprendo que después de haberse pasado toda la vida comiendo carne el hastio lleve a algunos a la corrupcion del gusto que consiste en comer becacina podrida de quince dias con los excrementos en el intestino.

  • Botillero dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 10:57

    Lo flipo en colowrs. No hay una sola crítica que matice ese libro vacío.

  • La música es el arte sinéstesico por excelencia. He puesto las «Atmosphères» de Ligeti y, automáticamente, he visto la película de Kubrick y, de regalo, varias escenas de «Alien» que, aunque tenían música de Goldsmith, han sonado mejor en mi memoria con Ligeti. Qué cosas.

    La música gana mucho (y también pierde) con imágenes. También el tacto, por cierto, si bien hay mucha gente que prefiere meterse mano a oscuras o escuchar la música y probar la sopa con los ojos cerrados. A mí los intensos me cansan pasados veinte segundos, así que prefiero usar todos los sentidos simultáneamente porque soy poco de las drogas solemnes y más de la ebriedad.

    Por cierto, que a Ligeti ya lo trató Ximeno de Atalaya en aquél fanzine mítico que nadie ha leído, ÇHØPSUËY3D.

  • Lo interesante de la música occidental, la mas compleja, es que sus reglas son ciertamente caprichosas a pesar de estar basadas en conceptos físicos y matemáticos. Nadie entiende muy bien como hemos llegado hasta aquí.
    Un ejemplo de tal capricho es el nombre que se da a las teclas negras del piano. Imaginemos una octava, que no es otra cosa que la octava parte del espectro audible y corresponde a siete teclas consecutivas blancas, el do-re-mi-fa-sol… que todos conocemos. Un piano completo tendría ocho octavas, o sea, ocho series del citado do-re…, entre un do y el siguiente do hay una relación matemática que explica la frecuencia de las ondas (mas frecuencia mas agudo). Los pianos tienen un do central cuyas dos o octavas adyacentes son las mas utilizadas.
    Pues bien, a las cinco caprichosas teclas negras intermedias se les llama por el nombre de la tecla superior mas cercana añadiendo « be mol». O sea, la tecla negra adyacente a la blanca del si se llamaría «si be mol».
    Cada octava tiene pues doce teclas, siete blancas y cinco negras.

  • Añadir que los libreros dan su premio a los libros que más venden y repercuten en sus ganancias. Vamos, que el jurado está formado por contables o por hojas de cálculo. Por poner las cosas en su justa importancia.

  • La vanguardia artística es puro romanticismo. No hay que confundir el método con los resultados. Pero cómo somos sinestésicos acabamos liándonos. Si un autor de éxito, como el muy citado por Gómez, Edgar Allan Poe, es alcohólico, los intensos creerán que alcanzarán la maestría cociéndose. Si un filósofo luminoso se volvió loco, los intensos creerán que la locura es el camino para ser buen filósofo. Llama la atención que los artistas gráficos aún no hayan descubierto la relación entre pintar obras maestras y cortarse las orejas.

  • Perroantonio dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 11:32
    Añadir que los libreros dan su premio a los libros que más venden y repercuten en sus ganancias.

    Así, sí se entiende. Creo que ya conté que estando en una librería de Soria luchando contra mis pasiones -pues me estaba enamorando perdidamente de la librera más bella que han visto estos ojos que un día se comerán los gusanitos- preguntaron el libro dos o tres veces en diez minutos. En cualquier caso, sigo atónito ante la falta de matices o de correcciones en las críticas del libro. Todo es unanimidad. Qué pobreza, qué baldono todo.

    Por cierto, Satur mantuvo una discusión en twitter con la editora. Ella sostiene que está bien hablar de «ediciones» y Satur está empeñado en hablar de «reimpresiones», como hacen las buenas editoriales como la del CSIC o Seix Barral. Tendré que escribir un artículo para ÇhøpSuëy para determinar el canon en este asunto de alta e importante importancia.

  • Supongo que hay un error en el texto, pues por el apellido del sujeto, Lijetti, cabe suponer que fuera romano y no rumano.

  • Para plagiar a Beethoven tengo que inspirarme en Beethoven para plgiar a un capuio dodecafonico no necesito inspirarme en nada. Lo de la fisica y las matematicas en Boulez es como lo de la topologia en el sicoanalisis que desmontaron Sokal y Bricmont

  • bremaneur dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 11:40
    Por cierto, Satur mantuvo una discusión en twitter con la editora.

    Y yo quedé como el pesado intransigente y el cabezabuque que no cede. Pero bueno, así va España.

  • Visto esto, llega el absurdo de las reglas musicales. A pesar de tener doce notas solo se utilizan siete agrupadas en lo que se llama «escalas». Hay multitud de escalas, que es lo que ensayan los alumnos de solfeo, siendo la mas elemental la escala en «do mayor» que incluye las siete teclas blancas. Hay escalas mayores que se emplean para música epica, con fuerza, y menores para música mas íntima. En las partituras se indica siempre la escala para que sepamos cuáles son las siete notas que pueden aparecer en el pentagrama.
    Parece lógico pensar que los músicos se rebelaran ante tal arbitrariedad y decidieran componer piezas fuera de las citadas escalas canónicas, utilizando las doce teclas (que para eso están), la escala cromática completa.
    Aquí empezó la revolución la que se llamó atonalismo o dodecafonismo, ahora entendemos porqué.

  • Vuelvo un ratito, para subirles dos You Tubes, y me vuelvo a marchar corriendo:

    El primero el de Benjamin. Yo lo vi en vivo, cuando el mundo era joven, y con un autor y una soprano también jovencísimos…

  • La música popular está basada enos mismos principios, las notas y los acordes (dos o mas notas tocadas al mismo tiempo), pero es infinitamente mas simple. En un Lp de los Stones puede contener una docena de acordes diferentes, mientras que una sinfonía contiene miles. La gran aportación de la música popular es el ritmo y de la música pop el timbre. Una nota varía de timbre al variar el instrumento y éste puede a su vez crear variaciones tímbricas.
    Ligety, como digo en la entrada, rompió con la tonalidad pero no buscó nuevos efectos tímbricos como por ejemplo Steve Reich que inventó la «música electrónica» en los años 50 y que sigue siendo referente hoy de los Dj,s cultos. Siento la bromita de Paquirrín que deforma lo que estoy intentando contar.
    Ahora estamos en disposición de entender la grandeza de los Beatles.
    De momento vamos a la publicidad para ir dirigiendo esto.

  • En la música seria, por distinguirla de la pop que es cachonda e informal, no soy capaz de pasar del barroco. Lo otro ya no lo entiendo. Aquella está perfectamente ordenada, tiene ritmo, se distinguen las notas y a las arias le dan dos vueltitas –da capo, dicen– para que los torpes pillemos el mensaje. El resto para mi es barullo.
    Digamos que Verdi mola, incontestablemente, hasta que mete la escena en la que cantan al tiempo, y cada uno a su rollo, la soprano, el tenor y la mezzo o el bajo, eso ya según si el infiel es un él o una ella. En ese instante se convierte en una tertulia de La Sexta con música de orquesta a todo trapo, se va la magia y desconecto. Por suerte suele pasar al final del segundo acto o al principio del tercero, lo cual te da un margen.
    Todas esas otras cosas supermodernas ya me caen tan lejos que no soy capaz ni de aventurar si desafinan. Fui a bastantes conciertos de eso, por razones de amistad, y allí sentado sólo podía pensar en la función de fin de curso en un colegio de niños autistas.

  • Acabo de enviarle a un compañero especialmente pelma y perentorio un pdf de 20mb con documentos perfectamente ordenados según criterios absolutamente lógicos y razonables pero que, espero y deseo, conseguirán que resulte imposible hacerse una idea del asunto. Me he acordado de Perec, Pensar, clasificar. A veces los del gremio nos hacemos estas putadas, el caso es conseguir hacerlo con estilo. Yo me he esforzado.

  • Jorge Resurrección Satur dice: Viernes, 16/12/2016 a las 11:41
    Qué es ser sinestéxico, Pedro Antonio. Cuando habláis así parecéis los Lijettis de la red.

    Satur, te lo explicaré gracias a un libro que debería ser de cabecera (y no de papelera, como hasta la fecha) y que por fingimiento de pudor no voy a citar:

    sinestesia. Sensación que parece experimentar un sentido cuando en realidad el estímulo afecta a un sentido diferente. Por ejemplo, la vista de la factura del restaurante suele producir un agudo escozor en el ano.

    La sinestesia permite que «veamos» o «sintamos» la música, y explica que para escribir poesía hay que ser más sensible que para escribir ensayo, o que sólo seremos capaces de reflejar en una obra artística las profundidades abisales del alma humana rebanando el cuello de nuestra amante y pasando veinte años en una celda de castigo o castigando el hígado con absenta.

  • 1.4.2.1 Cosas que no son libros y tienen colores brillantes y a veces están en los estantes de los libros.
    1.4.2.2 Id. de colores apagados e incluso tristes.
    1.4.3.1 Cosas que siendo libros nunca pondrías en un estante para libros.
    1.4.3.1.1 Cosas que siendo libros nunca pondrías en un estante para libros porque no sabes que existen.
    1.4.3.1.2 Cosas que siendo libros nunca pondrías en un estante para libros porque no son tuyos.
    1.4.3.1.3 Cosas que siendo libros nunca pondrías en un estante para libros porque los has perdido.

  • MGAUSSAGE dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 12:31

    Ñej, ñej, ñej, recuerdo una charla muy divertida en Berlín sobre ese tema.

  • El arte va más allá del objeto, es una sensación. Al contemplar un cuadro -JRG me desmentirá, si eso- no vemos manchas de pintura en una tela. Hacemos una interpretación de esas manchas y “vemos” luz, “atmósfera” e incluso personas o cosas. Con la música ocurre algo muy semejante. El sonido del violín surge de unas crines enceradas (pelos de animales) que hacen rechinar un alambre de acero tensado. Puro ruido domesticado.

    La percepción estética individual está íntimamente relacionada con el conocimiento, con el acervo cultural del receptor. Esta circunstancia supone un punto de conflicto pues “artista” y “público” suelen partir de lugares distintos y con recorridos aún más distintos, lo que desemboca en una distancia frecuentemente insalvable.

    Si el alejamiento es excesivo, el arte pasa de minoritario a inasequible y eso no es bueno para el artista. Necesita una audiencia mínima que permita la retroalimentación y que justifique económicamente su discurso.

    El romanticismo abrió las puertas a la experimentación encumbrando la emoción y anteponiéndola a la técnica. Se abrieron nuevos caminos pero muchos de ellos no llevan a ninguna parte. Es un proceso evolutivo y por esto mismo surgen ramas que se extinguirán sin remedio porque tienen taras genéticas.

    Uno de los caminos que se han explorado es lo que podríamos denominar arte teratológico. Donde el artista en lugar de la belleza busca imperfección, la estética particular de lo monstruoso, el morbo de lo aberrante, lo chocante, lo heterodoxo, lo inusual o lo original.

    ¿Es la transgresión un valor en sí mismo? Entiendo que se justifica en la construcción de un nuevo universo simbólico que de pie a nuevas formas de relación entre emisor y receptor.

    Las nuevas tecnologías posibilitan la creación de nuevos códigos y no tardará el día en que la inteligencia artificial, que ahora te dice qué música que no conoces te va a gustar, nos ofrecerá libros o música creados en exclusiva para satisfacernos individualmente. Para ello un algoritmo, que sabe que leemos y lo que escuchamos y nuestro grado de aceptación, nos “escribirá” la música o las lecturas que en ese momento “necesitemos”.

    El Test de Turing no prueba más que la habilidad una máquina a la hora de engañar a un humano acerca de si habla o no con una máquina. Esto lo hace mediante un algoritmo que está sometido a la limitaciones intelectuales de sus creadores. Sin embargo no está lejano el día en que la máquina será capaz de generar nuevos algoritmos en función de sus necesidades. Ese día el arte se acoplará como un guante a nuestras necesidades estéticas y me gusta pensar que entonces quizás necesitaremos artistas humanos que le den un buen meneo a la “nueva academia”.

  • Aquí va un vídeo de una performance que viene al hilo de la entrada y la conversación: «The cloud piano».

    P. D.: Atención al inicio de la descripción que figura en YouTube: «What does a cloud sound like?». ¡Ah!, los artistas-publicistas son maravillosos.

  • Que nadie me malinterprete, en música soy del padre Soler, en literatura de Mateo Alemán y en pintura de Lucas Cranach (pero el viejo).

  • Hay una estupenda serie de documentales de la BBC, The Sound and The Fury: A Century of Modern Music, en la que los compositores entrevistados confiesan que no aguantan buena parte de la música del s. XX, rechazo que todos ellos han sufrido en un momento u otro (no sé si era Steve Reich el que comentaba que les habían acusado de inventar nuevas formas de tortura). Tanta paz lleves…

  • marquesdecubaslibres dice:

    Viernes, 16/12/2016 a las 11:47

    Una precisión, Marqués: lo que se indica en la armadura no es tanto la escala como la tonalidad. Y, por supuesto, esa indicación no nos dice “cuáles son las siete notas que pueden aparecer en el pentagrama”. Un compositor puede alejarse de la tonalidad principal (alterar mediante becuadros, sostenidos o bemoles sus notas) y regresar a ella después de darse un garbeo por otras. Un ejemplo: en la balada nº 1, Chopin utiliza cuatro tonalidades: Sol menor (la que figura en la armadura), Mi bemol mayor, La menor y La mayor. Lo que quiere decir que utiliza las siguientes notas:

    Sol menor: Si♭, Mi♭(todas las demás notas, naturales)
    Mi bemol mayor: Si♭, Mi♭, La♭(todas las demás, naturales)
    La menor: todas las notas naturales
    La mayor: Fa♯, Do♯, Sol♯ (todas las demás, naturales)

    Así que, si se fija, Chopin utiliza en la balada toda la escala cromática. A lo que voy: lo que caracteriza a los dodecafónicos no es el uso de la escala dodecafónica completa, sino la violación de las tonalidades clásicas. Lo que hace que su música resulte absolutamente indigerible para quienes nos hemos criado escuchando las tonalidades en el Clave bien temperado.

  • bremaneur dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 11:40
    Por cierto, Satur mantuvo una discusión en twitter con la editora. Ella sostiene que está bien hablar de «ediciones» y Satur está empeñado en hablar de «reimpresiones», como hacen las buenas editoriales como la del CSIC o Seix Barral. Tendré que escribir un artículo para ÇhøpSuëy para determinar el canon en este asunto de alta e importante importancia.

    Franz Josef Hausmann (1987) incluyó dentro de las prácticas fraudulentas y los abusos comerciales, que calificaba de «delincuencia lexicográfica», la de vender como nuevas ediciones de diccionarios lo que son meras reimpresiones. Señalaba, además, que las nuevas ediciones deberían estar caracterizadas debidamente como «edición aumentada», o edición revisada», etc.

    Jorge Resurrección Satur dice:Viernes, 16/12/2016 a las 11:45
    Y yo quedé como el pesado intransigente y el cabezabuque que no cede. Pero bueno, así va España.

    Estamos contigo en tu mismo buque, SATUR.

  • Ximeno no sólo no puedo desmentir lo que dice, es que lo rubrico.
    Al igual que la conclusión de Pirate, o lo que mencionaba Morgan.
    Los sonidos son ondulaciones, como la luz.
    Nosotros somos capaces de apreciar y deleitarnos con unas vibraciones muy concretas de los amplísimos espectros que representan, el sonido y todavía mucho más ampliamente la luz.
    Tratar de iluminarnos con rayos X no es posible, y son luz.
    El sonido de un motor que gira afinado y redondo a algunos especialistas nos enamora mientras que para otros es un ruido insufrible.
    En el mundo del arte, como en el de la música, la máquina ya tiene un enorme papel y es capaz de sintetizar cualquier imagen real, matemática u onírica.
    Un día no nos necesitará.
    También vemos elefantes que pintan y niños que nos torturan con sus tambores, o cuervos que sueltan sus graznidos.
    Tratar de hacer música fuera de las reglas es un intento de ir más allá, segúramente como en el arte, pero en muchas ocasiones pienso que es sólo un escapar hacia ningún lado.
    Hace poco un artista (Anish Kapoor) al que yo valoraba mucho, se adueñó, o compró los derechos de utilización en exclusiva, de un pigmento negro, que absorbe el 99,9% de la luz, y que se usaba para la tecnología militar.
    Anteriormente Klein tenía registrado su azul, y hacía pintura manchando el cuerpo de mujeres que se frotaban sobre lienzos, o los quemaba con lanzallamas, o presentaba una sala vacía.
    Y así andamos. Buscamos y en ocasiones encontramos miguitas de magia.

  • La música pop dio un giro a mediados de los 60 en que algunos músicos, con los Beatles a la cabeza, abandonaron los ritmos del blues y del rock e introdujeron acordes originales y compusieron piezas de mayor complejidad en las que tenían cabida algunas formas de la música clásica aunque con timbres muy diferentes. El ejemplo mas llamativo fue la versión electrónica de los Cuadros de Mussorgski de EL&P. Lo malo es que aquello de desmadró con el nacimiento del «rock sinfónico» en el cual convivieron piezas notables con algunas locuras hoy ya olvidadas.
    En paralelo se desarrollaron la música electrónica y el free-jazz, aquellos años 70 fueron rompedores. Por la misma época Boulez dirigía la tetralogía haciendo reventar el metrónomo. Todo valía.

  • Ximeno de Atalaya dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 13:29
    Las nuevas tecnologías posibilitan la creación de nuevos códigos y no tardará el día en que la inteligencia artificial, que ahora te dice qué música que no conoces te va a gustar, nos ofrecerá libros o música creados en exclusiva para satisfacernos individualmente. Para ello un algoritmo, que sabe que leemos y lo que escuchamos y nuestro grado de aceptación, nos “escribirá” la música o las lecturas que en ese momento “necesitemos”.

    Ximeno, de su notable comentario me quedo con este párrafo porque he leído «libros» y «lectura» y me ha sonado un timbre. Mi experiencia en inteligencias maquinales que se alimentan de deseos humanos consiste en el chaparrón diario de publicidad con ofertas para volver a los sitios donde he estado y comprar los libros que ya he leído. (Así como los mensajes de todo tipo de cosas que ni quiero ni necesito, pero esta propaganda supongo que no es personalizada; la inteligencia no puede ser tan cazurra, ni siquiera la artificial). La inteligencia que se advierte en estos mensajes de máquina que alimentan mi correo humano es, como mucho, poca; y su insistencia va más allá de lo que entendemos por insania. No sé decir nada en cuanto a la música, he visto el vídeo de las nubes y me ha encantado, es verdad que creo que menos por el resultado que por la idea. La idea, que no es la música, la idea explicada con el piano de fondo y la imagen es logos, es pensamiento verbalizado. Pero yo iba a lo de los libros. Decir libro es decir demasiado porque hay libros distintos para aburrir, hay también eso que llamamos géneros. Pero podría hasta aceptar que todos los libros de todo tipo que he leído los ha escrito una máquina que se alimentaba de otros libros. Ni siquiera deseo subrayar que en algún lugar al fondo de la despensa tiene que haber mentes humanas, puedo aceptar que mi gato lleva dentro una maquinaria de reloj y yo no lo sé, así que le sigo dando aceitunas y escobazos, y tratándole como a un verdadero gato con tripas. Puedo admitir también que una máquina sería capaz de proporcionar la combinación justa de repetición y novedad que llamamos creatividad. Pero ya no puedo aceptar nada más y falta lo más importante, que es el convenio o arreglo. Porque en cualquier trabajo de lectura, cuando lectura significa búsqueda y deseo de comprensión, subyace siempre un pacto de humanidad. Hacemos el esfuerzo de comprender y reponer sentido porque al otro lado hay un semejante y eso que esperamos solo puede provenir de uno. Si no es así, no hay pacto y no hay lectura. Los robotes listos que se lean entre ellos.

  • Por otra parte, me doy cuenta de que en este tema de la IA hay algo que no puedo comprender por una resistencia irracional profunda que me atasca el juicio, una especie de nacionalismo.

  • He visto en la tele la noticia del niño terrorista de Alemania y después de llamarles hijos de la grandísima puta me he acordado de los niños mártires del Cristianismo. Sigue habiendo una diferencia que no son solo los siglos de civilización a las espaldas.

  • Rita Maestre recurrió y ha sido absuelta. Ya podéis sacarsen el ciruelo ante Rita Maestre mientras hacéis el molinillo gritando ¡¡VENTILADOR DE COMUNISTAS, VENTILADOR DE COMUNISTAS!!

  • Ya estamos con el carajal terminológico. Pirate me corrige y dice que donde digo «escalas» hay que decir «tonalidad» y resulta que es lo MISMO. Véase el libro de Ximeno o la wikipedia.
    También dice que Chopin utiliza todas las notas, cierto, pero cambiando de escala. En una misma escala solo usa siete.
    Si esto no es así es que soy gilipollas o el libro de Ximeno induce a error. Aclárenme primero lo segundo.

  • Como me gusta estar al día, he leído La colmena. Destacaré tres cosas:

    —Hay que recuperar las expresiones “un piernas” y “un punto” para referirse a alguien.
    —Me suliveya el adjetivo “ordenancista” que Cela usa varias veces para describir a cierto muchacho.
    —Este párrafo al final:

    La Filo llora mientras dos de los hijos, al lado de la cama, miran sin comprender: los ojos llenos de lágrimas, la expresión vagamente triste, casi perdida, como la de esas terneras que aún alientan —la humeante sangre sobre las losas del suelo— mientras lamen, con la torpe lengua de los últimos instantes, la roña de la blusa del matarife que las hiere, indiferente como un juez: la colilla en los labios, el pensamiento en cualquier criada y una romanza de zarzuela en la turbia voz.

  • Los que tengáis claro. Y los que lo tengáis como para hacer el molinillo. En mi caso reconozco que sería un molininillo. Pero gritaría más fuerte, para compensar.

  • puedo aceptar que mi gato lleva dentro una maquinaria de reloj y yo no lo sé, así que le sigo dando aceitunas y escobazos, y tratándole como a un verdadero gato con tripas.

    ¡¡Procu dimisión!!

  • Marqués, antes le decía que para este viaje no hacen falta alforjas.
    Con conocimiento y sin él, la música, la pintura y lo que quiera poner, termina o bien gustando, o no gustando, o dejándote indiferente o de mala forma. Y luego los que no saben no contestan.

  • Chino Cudeiro dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 13:50
    Aquí va un vídeo de una performance

    En el pueblo de Dalí cada año se convoca un concurso de lanzadores de “passanelles” , guijarros de pizarra planos que rebotan varias veces en el agua antes de hundirse. Un pentagrama virtual elaborado con pequeñas boyas sobre el agua registra los saltos como notas, y como fin de fiesta un grupo interpreta la composición resultante, y cobra por ello.

  • Aceitunas y escobazos es el resumen de la intensa relación de dieciocho años que mantuve con mi Tadeo (RIP). Con lo melindroso que era con las comidas, que no había quien le alimentara porque de todo se cansaba, se relamió hasta el final con las aceitunas rellenas. Los escobazos se los daba siempre en legítima defensa, GACHITO.

  • No, no es exactamente lo mismo. Una escala implica una jerarquización de las notas, de la más grave a la más aguda (o viceversa, al volver). Una tonalidad supone un tipo de relación (de “distancia”) entre las notas. En las tonalidades mayores, la relación tiene que ser precisamente esto que aprenden los niños de memoria: T T S T T T S (un tono -T- entre la primera y la segunda nota, un tono entre la segunda y la tercera, un semitono (S) entre la tercera y la cuarta, etc. En las menores, T S T T S T T (un tono entre la primera y la segunda, un semitono -S- entre la segunda y la tercera, etc.).

    Uno puede tocar una tonalidad en forma de escala (de Do al Do en una octava más aguda, etc.), y de hecho en los conservatorios se hinchan a pedirles a los chicos que lo hagan, pero el concepto de tonalidad es más amplio que el de escala.

    Dicho a lo bruto: si tú le pides a un alumno de piano que toque una escala empezará desde alguna nota grave y terminará en la misma nota más aguda (o más grave, al volver) una, dos o tres octavas más alla; si le pides que toque en alguna tonalidad elegirá la que sea y se podrá mover en el piano, hacia los registros graves o los agudos, subiendo y bajando cuando le parezca, siempre que respete las relaciones entre notas a las que le obliga la tonalidad elegida. Si decide tocar, por ejemplo, en Sol mayor, podrá empezar en Re, pasar por Fa sostenido (la única alteración de esta tonalidad), bajar al Si más grave, volver a subir al Mi, etc. Estará tocando en una tonalidad, pero no estará tocando una escala. Lo que no quita, insisto, en que una tonalidad se pueda tocar como una escala. En este ejemplo, del Sol de la octava central al Sol de la primera octava más aguda, pasando por el Fa sostenido.

  • Ok, Pirate, a su superior criterio me someto si bien en términos prácticos la diferencia resulta mínima.
    La música de Vangelis, por ejemplo la de «Blade runner», colma mis aspiraciones de modernidad. Una partitura compleja con sonoridades tímbricas nuevas.
    El timbre nos hace distinguir dos voces que tengan la misma frecuencia. El timbre de Kraus es el mas bello que he escuchado. Los hallazgos tímbricos de Phil Spector hicieron grande a Harrison que era un músico poco creativo. Sabina son cuatro acordes y tres ripios, pero el timbre canalla de su voz, como la de Robe, junto con unas letras potentes hace que nos lleguen sus canciones.

  • Procuro fijarme dice: Viernes, 16/12/2016 a las 16:29

    He visto en la tele la noticia del niño terrorista de Alemania y después de llamarles hijos de la grandísima puta me he acordado de los niños mártires del Cristianismo. Sigue habiendo una diferencia que no son solo los siglos de civilización a las espaldas.

    No voy a recordar otra vez lo del ángel mártir del escudo de Baracaldo porque no quiero repetirme, pero se hizo estallar en un polvorín para matar a unos franceses.

  • Tenemos gota fría en Valencia ¿eh?, ha caído hasta piedra. Llueve y truena.
    A mi me da un canguele que paqué, pero saldré a hacerme algunos vinos luego, más tarde, porque si no, ¿para qué estamos aquí? ¿Para no parar de lamentarnos?
    Ahora mismo, por ejemplo, estoy lamentándome de haberme dejado dos libros en casa mi hermana; uno de ellos, precisamente, Perfidia del Elroy ése como se llame, que ya hace tiempo que me lo recomendó cuando comenté que yo no sabia que en la segunda guerra mundial, los norteamericanos habían metido a todos los japoneses que vivían en Estados Unidos en campos de concentración (que lo leí en “El amante japonés” de la Allende), y entonces ella enseguida buscó ese libro de la estantería me lo lanzó sobre la mesa y me espetó, “léetelo”. Recuerdo que dije ” ¿Tan gordo?, ¿No tienes nada más finito?”
    Y ahora que ya estaba decidida a empezarlo me lo he dejado. Pues bien, a lo que íbamos: ¿Debo lamentarme? Pues hombre, teniendo en cuenta el pedazo libro que es… Eso que me ahorro de momento, que menudo dolor de brazos. Y así lo que puedo hacer es volver a pasar el aspirador por la casa. ¡Hay pulgas!, qué risa. Bueno, había, ahora sigo con la batalla contra las pupas, esas pequeñas hijas de puta.
    Jo, qué vergüenza pasé en el veterinario… Pero eso no lo cuento.
    Mira, deja de llover ahora.

  • Perroantonio dice: Viernes, 16/12/2016 a las 18:01
    No voy a recordar otra vez lo del ángel mártir del escudo de Baracaldo porque no quiero repetirme, pero se hizo estallar en un polvorín para matar a unos franceses.

    Es verdad, y creo que lo he estado buscando precisamente porque una vez lo contaste, pero no he caído. Solo he llegado a Justo y Pastor.

  • Ximeno decía a las 13’29
    … “la inteligencia artificial, que ahora te dice qué música que no conoces te va a gustar, “…
    ¡ Claro, o sea que son robots los que me aconsejan en Amazon, basándose en lo que les he comprado antes ! Ahora comprendo por qué aciertan tan poquísimo con sus recomendaciones.
    Prefiero con mucho las recomendaciones que hacen personas de carne y hueso, aquí en el Fanzine, en otros blogs que frecuento, o en mis revistas especializadas, basándose , no en mi supuesto gusto, sino en el de ellos, y destripando lo más posible lo que recomendaran, y las razones por las que Ellos la recomendaban a los demás

  • Muchas gracias, viejecita.
    Sobre el Ellroy va y encuentro esto:
    biografía de James Ellroy (Los Ángeles, 1948) ha estado marcada por el asesinato no resuelto de su madre en 1958. Después de años de delincuencia, alcohol y drogas, Ellroy decidió rehacer su vida y retratar en sus novelas el oscuro mundo de los bajos fondos. ? ¡Qué fuerte! ¿No?. ¡Mataron a su madre y nunca se supo quién!
    A mí me parece fortísimo, vamos, como el modo del claro de luna de Beethoven.

  • Ligeti, Stockhausen y John Cage, quizás los mas radicales de esa generación, decidieron abandonar el sistema de notación clásica y crear cada uno de ellos el suyo propio. He renunciado siquiera a intentar entender sus sistemas pues bastante tengo con el endemoniado clásico.
    Hay que aclarar que los músicos de rock y jazz raramente usan partituras dada la sencillez de sus acordes y la tendencia a la improvisación. Hay músicos de jazz, e incluso de rock, sublimes que son capaces de crear fugas casi tan complejas como las que escribía Bach.

  • Gachó, vives en la luna de Valencia, eso que cuentas de Ellroy lo sabe hasta mi abuela. Hay que estudiar un poquito mas para estar a nuestro nivel en Chopsuey y no hacer tanto el ridículo.

  • holmesss dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 16:52

    Holmesss, el juego se llama hacer cabrillas o hacer la rana, que yo sepa. Pero no conozco ninguna palabra española para passanelles. ¿Sabéis alguna? Esforzaos, a ver si va a ser por eso que se quieren ir.

  • Cari, lo de las escalas y tonalidades lo sé yo desde que tenia seis años y le regalaba a mi profesor de la banda -del que estaba todo lo perdidamente enamorada que puede estar una párvula-, pollitos de colores que compraba en el mercadillo de los miércoles, que menudas paellas hacia luego su madre (esto lo supe luego). Es tan aburrido el report de tu aprendizaje musical que me dedico a matar pulgas para no desnucarme de los cabezazos que pego leyéndote.
    Los valencianos transportamos la melodía del hilo musical del Mercadona como nos sale de los cojones mientras hacemos cola en la caja.
    Elimina a todos los valencianos de las orquestas españolas (incluida la de El Liceo -un fagot es incluso de mi pueblo-) y se te queda el cuerpo de músicos en agua de litines, que os tocaría conformaros con cornetas, tambores, y majorets. Por favor, me aburro enormemente con vuestras chácharas de educando de parvulitos. Tú sí que eres ignorante. Y parvo. Como el Präts ése.

    (Y pon tildes, que es un suplicio leerte.)

  • Me habéis convencido: vuelvo a los Pint Flock. A tomar por saco los Vettels, el Buen Dylan y toa la pesca.

  • Oye, amor, que ya conté aquí cuando estuve de médico en una gira con la ONE que todo el metal estaba copado por valencianos, cierto que eran los mas borrachos y me gastaban todo el omeprazol.
    Para estas navidades, en vez de Part, te voy a enviar una joyita que sé que te gustará: la Misa Glacolitica de Leo Janacek en la versión histórica de Rafael Kubelik.

  • Viejecita dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 18:11
    Ya tengo “The Rest is Noise ” en mi kindle.
    Gracias, Alvaroquinn , por el dato.

    Que lo disfrute.

    Prefiero con mucho las recomendaciones que hacen personas de carne y hueso, aquí en el Fanzine, en otros blogs que frecuento, o en mis revistas especializadas, basándose , no en mi supuesto gusto, sino en el de ellos, y destripando lo más posible lo que recomendaran, y las razones por las que Ellos la recomendaban a los demás

    +1000.

  • gachoinlowercase dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 20:43
    (Y pon tildes, que es un suplicio leerte.)

    gachoinlowercase dice: Viernes, 16/12/2016 a las 08:07
    (Rachmaninoff para empezar el dia hasta que hable Jabois en la radio.)

    gachoinlowercase dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 18:44
    A mi me da
    que yo no sabia que

    gachoinlowercase dice:
    Viernes, 16/12/2016 a las 20:43
    lo sé yo desde que tenia seis años

    Tildes solamente. Sin entrar en puntuación, mayúsculas y por supuesto en la sintaxis.

  • jazz raramente usan partituras dada la sencillez de sus acordes

    Que diga esto marqués, es sencillamente intolerable. NO. No improvisan ( -ábamos) por la sencillez de nuestros acordes.
    ¿Lo contrario le parece bien?

  • La improvisación en el jazz se basa en muchos factores, pero el que no está es la sencillez, ni de los acordes, ni de la armonía, ni de las escalas.

    Tocar jazz es infinitamente mas difícil que ser un funcionario lector de partituras de una orquesta.

  • Bremaneur, intento imaginarme a alguien más mamón que tú (toma tildes), y es que no me sale, no me sale. Por favor, ten un poco de dignidad, eres el colmo de los mamporreros.

    Marqués, mejor me envías un wasap y nos dejamos de mariconadas. No te preocupes, que el póster del torero te lo adjudico a ti.

  • El angelito de Baracaldo, Ángel Vitoricha y Beurco, de once años, se hizo explotar en un polvorín para reventar a unos soldados franceses durante la ocupación napoleónica. Unos meses después, en diciembre de 1808, el ayuntamiento decidió inmortalizar en el escudo al niño kamikaze (al que habrían aleccionado al suicidio). Y lo inmortalizaron, claro, como un angelito rubio.

  • Buenos días a todos :
    Tengo un cesto de plancha que no se lo salta ni Zatopek, y la plata, y los últimos regalos para los hijos de mis trabajadores que comprar… así que no creo que les vuelva a dar la lata hasta la tarde. Pero antes :
    – Volver a dar las gracias a Alvaroquinn.
    – Meterme, aunque no me llame nadie, en la discusión sobre cromatismos y tonalidad, sostenida entre Pirata Jenny , y el Marqués ( me cansé de ponerle el Ilmo Señor delante ).
    El caso es que Mozart, y no sólo Mozart, utilizaba muchísimo los cromatismos ( o sea, las alteraciones no incluidas en el pentagrama ), sobre todo para, a través de ese paso disonante, ( que el bajo seguiría con la misma nota larga, concordante con la tonalidad ), a través de ese escalón, casi siempre descendente, llegar a la tónica o a la dominante de dicha tonalidad.
    Eso es una cosa que hacía Mozart precisamente para que “cantasen” su propia melodía todas las voces ( y como voces , incluyo a los diferentes instrumentos solistas ), pero no es ningún invento suyo, que obedece a las muy anteriores reglas del contrapunto.
    Hace casi treinta años de cuando yo estudiaba Harmonía, Composición , Contrapunto, etc, y seguramente no habré sabido explicarme bien, que además, voy estando cada vez más gagá, pero Pirata es joven, y me podrá corregir.

    Muchas gracias y pido mil perdones por meterme sin ser nadie.
    Hasta la tarde, espero.

  • El estado del arte en lo referido a la Inteligencia Artificial no está en la publicidad en este momento. Hay varios motivos pero el fundamental es de tipo económico. Las campañas que se ensayan en la actualidad son suficientemente satisfactorias si atendemos al esfuerzo económico que precisan para garantizar su rentabilidad. Y no hay nada tan goloso para una empresa que vive de vender como ser rentable y generar un número de ventas suficiente.

    Hay tres formas de conseguir el dinero que está en la caja fuerte (el bolsillo del cliente): Mediante dinamita, mediante una palanqueta, o sabiendo la combinación. Si utilizas dinamita te sirve para una una vez, pero asustas al cliente y a todos lo que escuchen la explosión. Si optas por la palanca, funciona para una sola ocasión, pero si conoces la combinación, podrás abrile el bolsillo cada vez que quieras.

    Pero no se engañen, no son ustedes mi querida Procurito, Viejecita, el público objetivo de esas campañas publicitarias. Van dirigidas a gentes cuyo comportamiento conocen bien, personas cuya motivación de compra es el precio, o la comodidad, el acto de la compra es compulsivo-irreflexivo y de momento les resulta rentable la dinamita a pesar de los daños colaterales.

    Los resultados de la AI con respecto a las “nuevas” composiciones de The Beatles, Gershwin o Cole Porter les podrán gustar o no, pero en absoluto son triviales.

    En sistemas muy especializados es donde los sistemas expertos tienen a dia de hoy un comportamiento realmente conseguido. En esa misma página piden ayuda a expertos para “corregir” una composición al estilo de Bach generada por AI (Inteligencia Artificial) y se genera una interesante discusión.

  • Marqués, no me envíes la Misa GlaGolitica de Leos Janacek, que la estoy escuchando en youtube y me está sacando de quicio, 15′ más y estaré al borde del suicidio (aunque lo mismo es por eso que me la quieres enviar…) ¡Dios mio, cuánta estridencia!
    Que mal me quieres, poco, y mal. Arvo Pärt sí, mucho; Janacek no.

    (Con el Britten tampoco pude, me pone nerviosa.)

  • Daddy’s car suena a una de aquellas versiones de los Mustang que tanto daño hacían a nuestra púber sensibilidad. La IA, de momento, no puede revivir a Lennon& McCartney.
    Estoy trabajando con la gente de Watson IBM creando un avatar para asistencia a pacientes a domicilio. Sorprende lo conseguido pero el avatar no es un médico real, es una versión de los despreciables Mustang.

  • Siempre inventamos automatas para descansarnos de tareas penosas.
    Después la industria invento los robots para mejorar la productividad humana y de paso evitarse problemas de rentabilidad. Inventamos el ordenador para reducir el número de empleados de las oficinas. Sacamos los software para dibujar y para crear 3 d. Hemos desarrollado motores de potencias increíbles para mover esas imágenes hasta hacerlas casi reales. En los últimos 30 años que estuve en la industria, la visión artificial, la interconexión de grandes masas de datos, los motores eléctricos y el láser han progresado tanto que me hacen sentirme inexperto.
    Pero el verdadero quid de la cuestión es que metimos en nuestras vidas este aparatito desde el que escribimos y con el que estamos enseñando nosotros mismos cuales son nuestras deficiencias y anhelos.
    Solo es una cuestión de tiempo que lo hagan mejor que nosotros en la mayoría de los campos.
    Los supermercados son la muestra perfecta de organización de toda la cadena con IA.
    La industria puede seguir prefiriendo a músicos humanos pero el siguiente paso y no muy lejano es crear.
    No nos lo publicitaran. No hace falta se lo quitaran de las manos.
    La estadística juega a su favor en número y tendencias.
    Me temo…

  • Coches, collares, ciamantes, centradas para la ópera, ciajes…

    (No hablamos de Alepo porque siempre tuvimos claro que éste y los anteriores (perdidos en el espacio, apuntes en sucio), eran nuestros particulares Decamerones. Bastante es que se nos escapan a veces amargas pinceladas de nuestras vidas
    -estoy empleando el mayestático-.)

  • Tengo un pequeño descanso ( la plancha ya está en los armarios correspondientes ), y aclaro una cosa que en mi post de antes creo que no se entiende :
    – El que haya cromatismos , señalados en la nota que corresponda, no altera la tonalidad , que la tonalidad la da la Clave, con sus alteraciones, que son válidas mientras no se cambie la clave.

    – Y para Gachó :
    a- Yo cantaba en un coro de Gregoriano. Y las misas polifónicas, incluyendo las de Beethoven y Mozart que reconozco que son una maravilla, me gustan mucho menos que las que nosotros cantábamos. No descarte a Jánacek por esa misa, y déle una oportunidad con Jenûfa.
    b- para conseguir que los huevos fritos le salgan perfectos : tenga una sartén pequeña, de las negras, de hierro, de toda la vida, especialmente dedicada a los huevos fritos. Que tenga siempre un ligero baño de aceite después de fregarla, para que no se enroñe. Use aceite de oliva ( no hace falta que sea virgen extra , con usar del puro, basta, pero que sea nuevo, y que medio llene la sartén. Casque el huevo en un tazón, para esperar con tranquilidad a que el aceite esté suficientemente caliente. Use huevos frescos, pero no recién puestos ( esos mejor sorberlos en crudo ). Y use una espumadera perfectamente limpia y lisa, reservada también para eso.
    Ya verá como no le falla ni uno.
    Hay a quien le gusta que lo blanco tenga puntillas y que la yema esté líquida en ese caso, calentar mucho el aceite antes de echar el huevo, y no meter la espumadera hasta el momento de sacarlo.
    Si lo que queremos es que esté más hecho todo él, el aceite no necesita estar tan caliente, y con la espumadera, habrá que ir echándolo por encima mientras el huevo se fríe. ( a mí así no me gustan, pero en gustos… )

  • Me gustaría compartir con ustedes una idea que presenté a la última edición del Concurso de Pensamientos de Torrelavega, donde ganó el premio de consolación. Aquí la tienen:

    Por mucho que los filósofos de la diferencia no quieran saber nada de la identidad, no puede haber diferencia sin identidad. Si A y B quieren preservar sus mutuas diferencias, deben poner todos los medios a su alcance para ser idénticas a sí mismas, A a A y B a B. Basta con que a cualquiera de las dos le dé por ser otra cosa, para que se pierda esa diferencia entre A y B. Lo siento por los filósofos de la diferencia.

  • Quien tenga interés por saber cómo he llegado a desconfiar de la primacía de la pluralidad -de uno en uno, por favor- puede leer esto:

    Cuando hice la carrera de filosofía, allá por los años setenta, a los estudiantes empezó a gustarnos el concepto de diferencia, y con él, su compañía habitual: que si la diversidad, que si la fragmentación, que si contra el todo, que si el devenir, que si ya lo dijo el viejo Heráclito, que si hoy aquí y mañana allí, qué digo hoy y mañana, ahora mismo aquí y allí… En último extremo: único, nómada, nada…

    Algunos nos tomamos muy en serio eso de ser pluralistas. Todo nos parecía demasiado grande, demasiado estable. España, por supuesto. Pero lo mismo nos ocurría con una región, una provincia, una comarca. Todo, por mínimo que fuera, nos parecía demasiado total. ¿Un individuo? Un mundo de células. ¿Una célula? Un mundo de átomos. ¿Un átomo? Otro mundo, seguro.

    Con el concepto de cambio -la pluralidad desplegada en el tiempo- nos ocurría lo mismo. El minuto era una eternidad, la milésima de segundo nos provocaba bostezos. Nos declaramos incapaces de bañarnos dos veces, no en el mismo río, ni siquiera en el mismo lago.

    Así durante años. Pero un día empecé a barruntar que la diferencia no se sostenía por sí sola. Se me ocurrió pensar que las cosas diferentes están obligadas, metafísicamente hablando, a permanecer idénticas a sí mismas, y no estar moviéndose de aquí para allá, si es que quieren mantener su diferencia. Pensemos en la diferencia que consiste en ser el doble de, vista por un lado, o la mitad de, vista por otro. Por ejemplo, entre el 4 y el 2. Si cualquiera de esos números cambiara su forma de ser, aunque fuese mínimamente, desaparecería esa diferencia que consiste en ser el doble de, o la mitad de. ¿Para dar paso a otra? Puede que no, ya que no hay que descartar que, en una de esas mudanzas, uno de los números se hubiese convertido en el otro. El 4 tiene que seguir siendo un 4, y el 2, un 2.

    Por otro lado, algo tendrán en común, por poner un ejemplo, la diferencia que consiste en ser el doble de, o la mitad de, y la que consiste en ser el triple de, o un tercio de, si ambas reciben el mismo nombre de diferencia. No todo es diferencia en las diferencias.

    Confieso que esa excesiva vecindad entre la diferencia y la identidad dejó algo tocado mi pluralismo, máxime cuando caí en la cuenta de que le ocurría lo mismo al resto de las cosas. Si A y B quieren preservar sus diferencias, deben poner todos los medios a su alcance para ser idénticas a sí mismas, A a A y B a B. De lo contrario se perderá esa diferencia entre A y B.

    No se acabaron ahí las dudas que me habían entrado sobre mi fe diferencial. Aun admitiendo que el mundo está formado por una inmensidad de cosas, todas diferentes, cada una de esas cosas es, lo acabo de decir, UNA cosa. Si pensáis que os miento, haced caso a la célebre sentencia: “Ens et unum convertuntur”. Como quien dice, cosa que se ha dicho: un SER es UN ser. Además, por muchas que sean, el conjunto del que forman parte es uno. Y no vale quitar el mundo que las reúne, pues cada una por sí sola no nos permite formarnos la idea de una pluralidad de cosas. Por tanto, tuve que reconocer, es la unidad la que hace posible que haya alguna diferencia.

    Veamos ahora qué ocurre con el cambio. A mí me habían explicado los profesores más ancianos de la facultad que todo cambio se asienta en un sustrato, una especie de lecho que no cambia. En última instancia, decían, tenía que haber una materia indeterminada, que no fuera ni hierro ni bronce ni piedra ni cartón… Sólo materia y nada más que materia. Ésa no había manera de que cambiase.

    Huelga decir que me declaré enemigo mortal del sustrato. Lo eliminé de mi vista. Me negué a decir que una cosa ha sufrido cambios, pues eso era como decir que la cosa en la que, o sobre la que, si así queda más claro, se producían esos cambios, esa cosa, repito, no cambiaba. Pensaba que la mejor manera de meter el cambio en el corazón de esa cosa era decir que donde antes había una cosa ahora había otra. Yo no soy el mismo de hace un instante; soy una copia muy parecida de ése que fui hace nada. La vida de cada persona es una cadena temporal de lonchas personales.

    Bueno, corregí enseguida, una cadena no: que en esa idea ya se ha colado la unidad. Nada de una cadena, mejor una explosión, una locura de lonchas. Tampoco -nueva corrección- porque, por muy loca que sea esa locura, es una locura, y cada loncha, una loncha.

    Horror, la unidad estaba en todas partes. Y no era sólo la unidad; donde había una diferencia había a su lado como mínimo un par de identidades, las de las cosas diferentes.

    Me costó tranquilizarme. Sólo lo logré, y eso llevó su tiempo, cuando me convencí de que el pensamiento de la diferencia que tanto me había fascinado estaba tan vacío de contenido como la diferencia de la que hablaba, una diferencia indiferente a las cosas, todas con su imprescindible punto de mismidad y unidad, entre las que se dan las diferencias contantes y sonantes. A ver si tenían razón aquellos ancianos.

  • Cuanto más te integras más surgen las diferencias que a la postre son nimias. La pretensión de diferencia es lo que termina igualando.
    Trato de ni juzgar ni calificarla Gengis, pero lloro seco escuchando unos acordes muy sencillos, simples de blues en lo que poder ahogar mi igualdad.

  • “Los tiempos en que uno podía declararse intelectualmente superior sin el menor desdoro han pasado a la historia”.

  • Gracias, viejecita. Pero ahora tengo unas cuestiones:
    En mi casa solo tengo vitro de inducción, y creo que no coge esas sartenes.
    Y, por otra parte, la Tª del huevo: si salen de la nevera, ¿eso no influye luego a la hora de freírlos?
    Mis problemas con los huevos:
    1) -se me rompe la yema friéndolos y entonces ya no queda líquida.
    2)- me paso tirando el aceite por encima para que se le haga la telita blanca ésa, y entonces la yema se vuelve a quedar sólida.

    Vamos, que básicamente yo el problema lo tengo con la yema. A mí la clara me da igual como quede, me gusta con faldilla sin faldilla, más cruda, más hecha… ¡Pero la yema! La yema la quiero para sucar las patatas y que no se me queden clavadas a modo de banderillas.

  • Gachó 13′ 12
    Quedan mejor si no estan friísimos, pero el secreto es cascar los huevos a un bol, no a la sartén. Así, si se rompe la yema antes de volcarlos con mucho cuidado en la sartén , los usamos para mayonesa, y freímos otro que no se nos haya roto.
    Y que la sartén, sea de las de inducción o de lo que sea, sea honda , y tenga un par de dedos o más de aceite muy muy caliente. Así, al echar el huevo, con cuidado, en el medio, se hunde primero , Y se forma la telilla blanca, pero enseguida sube, con la yema líquida. Y lo puede sacar, sin tirarle aceite por encima, en cuanto le guste el aspecto de la clara. Y podrá mojar picatostes en la yema.
    No he cocinado nunca con inducción, espero no haber metido una nueva pata…

  • Uno -qué bien dicho: uno- puede ser todo lo pluralista que quiera, incluso más, que para eso es pluralista, siempre que sepa que esa pluralidad está formada por unidades. Después de hacer esa precisión, aún tendrá que mojarse un poco en el terreno de lo concreto, y convencernos de que todas las regiones de la realidad necesitan la misma cantidad de diversidad: según él, la máxima. Puede ser que no. Parece que a la vida -me refiero a la vida estudiada por la biología- le va muy bien; a la necesidad de comunicación, no tanto.

  • Gengis, juego.
    Tal y como lo plantea, identidad y diferencia son antónimos complementarios, como vivo y muerto o par e impar: afirmar A es negar B y, además, si niegas A necesariamente afirmas B. Eso significa que también la identidad surge solo de la apreciación de las diferencias, sin noción de diferencia no podríamos sustentar la identidad. Lo que es es solo si hay lo que no es. Un par de antónimos complementarios son un solo huevo conceptual. (HUYS, dónde me he metío).

    Gacho, has una tortilla de jamón.

  • No sé si es lo que ha querido decir schultz, pero creo que la inteligencia está muy sobrevalorada. Donde esté un tipazo…

  • Gran época la nuestra en la que leyendo un libro sobre cualquier tema, uno alcanza la categoría de experto; con dos, maestro de maestros; y los privilegiados capaces de atesorar tres lecturas: exégetas.

    Buena entrada.

  • “Eso significa que también la identidad surge solo de la apreciación de las diferencias, sin noción de diferencia no podríamos sustentar la identidad”.

    Totalmente de acuerdo, Procu: las dos se necesitan. Me he metido sólo con la diferencia porque es ella la que goza hoy del aplauso general. La dependencia mutua es la propia de esa humildad que muestran las categorías lógicas, unos meros instrumentos mentales para acercarse a la realidad. Los problemas empiezan cuando tomamos esas categorías como si fueran cosas, cada una encerrada en su propio ser. Eso hacían los idólatras de la unidad y lo hacen ahora los fanáticos diferenciales.

  • “Cuanto más te integras más surgen las diferencias que a la postre son nimias. La pretensión de diferencia es lo que termina igualando”.

    JrG, pienso lo mismo.

  • De los 10 mejores libros de 2016 según el canon de Babelia he leído solo dos: Patria y el del otro Sergio.
    ¿Y ustedes?

  • En Google graban tertulias en radios y televisiones porque sus sistemas de reproducción de voz, que se basaban en las preguntas (OK Google) vía android, no tenían inflexiones de tono suficientes. Lo intentaron analizando las conversaciones de películas y series, pero eran demasiado enfáticas y en consecuencia poco naturales. En Youtube encontraron inflexiones didácticas, cómicas y exclamaciones. Tratan de conseguir máquinas parlantes para que un día no muy lejano sustituyan por ejemplo a esas operadoras telefónicas de ventas -sí, esas sudamericanas que nos despiertan cuando sesteamos- pero con una cualidad muy valorada en el sector: “inasequibles al desaliento”.

    Respecto a las torturaciones que nos infligían los Mustang podríamos considerarlo como un éxito rotundo que una composición original efectuada por una máquina le recuerde a un grupo de la época. Que los Mustang hicieran versiones poco afortunadas indica que los matices, las inflexiones de las voces, la personalidad en las interpretaciones no están conseguidas. Pero eso no es lo importante, lo sería si se tratara de reproducir, mejor dicho de clonar a The Beatles, pero no es el caso. Clonar es fácil, miren este vídeo (Ojito con los datos, es media hora).
    Presten atención al lenguaje no verbal de los intérpretes (vale la pena sólo verlos tocar) ante el sonido que procede de un instrumento clonado. No hay actores tan buenos ¿Dan un aprobado? Cualquiera diría que muestran sorpresa y satisfacción. Eso está a la venta ya y es barato (unos 400€).

    Sin embargo, lo realmente notable es que un sistema experto, a partir de poco más de un par de docenas de partituras de The Beatles, sea capaz de “componer” algo que los recuerda, aunque sólo sea contenidamente.

    Si además tenemos en cuenta que el “objeto” de la la música es tan peculiar, que contamos con tan poca materia prima, una docena de notas, sus combinaciones, permutaciones y variaciones con las que construir melodías, acordes, escalas y armonías, añadimos a esto unos pocos timbres, es decir poco, poca cosa. Entonces lo significativo no es cuestión de desechar lo que sobra, se parte de muy poco, sino de combinar esos pocos elementos con una sutileza extrema. Con un muestrario tan reducido hay que reinventar esos pequeños matices que nos recuerden a The Beatles, con pobreza, si quiere, pero a ellos y no a The Rolling Stones. Me parece un logro increíble.

  • El que un señor mayor como yo quiera intentar entender qué es la música y porqué le gustan determinadas cosas no creo que deba ser despreciado.
    Me he quedado un poco atrancado con el tema de la clave, la tonalidad y la escala. Entiendo que en una partitura se indica mediante una clave qué tonalidad tendrá esa pieza. Esa tonalidad podrá ser mayor o menor (hay varios subtipos de ellas) y contiene las mismas 7 notas que la correspondiente escala.
    Mi profesión, y no me va muy mal, consiste en desentrañar cosas complejas y simplificarlas para así buscar una solución factible. Esto ahorra tiempo y dinero. Sin embargo las entrañas de la música se me resisten.
    Reclamo ayuda sobre lo anterior a Pirate, Viejecita, Ximeno o cualquier otro para aclararlo.
    Chopsuey deleita e instruye.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Sábado, 17/12/2016 a las 14:10
    De los 10 mejores libros de 2016 según el canon de Babelia he leído solo dos: Patria y el del otro Sergio.
    ¿Y ustedes?

    Ninguno… en parte. A Rimbaud y Lezama Lima los he leído en otras ediciones. En cuanto al monumental Kafka de Reiner Stach, leí el volumen que se editó hace años y tengo ganas de acometer la edición completa.

  • Yo solo Patria. Ahora, aparte de lo de la música, estoy con Ángeles rebeldes, de Robertson Davies. Que es de donde he sacado la cita que ha comentado Gengis. Es un autor poco conocido, creo, de una calidad increíble. Una gozada que me permito recomendar, más allá de modas efímeras.

  • Yo, la poesía reunida de Elizabeth Bishop, pero en otra edición (Igitur, 2008; edición bilingüe, trad., prólogo y notas de Sam Abrams y Joan Margarit). También la recomiendo.

  • La lista de Babelia me ha dejado ojiplático. No entiendo tal pretendida selección. De la lista, he leído dos: Patria y Manual para mujeres de la limpieza. Me gustó el primero, pero no lo recomendaría a la mayoría de mis amistades. El otro no.

    De las novelas leídas este año me quedaría con El libro de los Baltimore, de Dicker, y Los juegos del asesino, de Mats Olsson. Me gustaron La chica del tren y Observada, pero no tanto como esas otras dos. El libro de Beigbeder: Oona y Salinger es desigual, aunque la esperanza te lleva hasta el final.

    Un autor a mencionar a parte: José María Álvarez, con un libro erótico: La esclava instruida, y otro de poemas: Museo de cera.

  • Me interesaba el de Lezama Lima pero son 1082 páginas. Llevo unas semanas con la poesía completa de Emily Dickinson (1433 pp.) y le estoy cogiendo mucha tirria. No es plan. Hojéalo, déjalo a medias, diréis vosotros porque vosotros lo veis todo muy fácil y no os dais cuanta de que cuando dejas un libro sin terminar te conviertes en calabaza, tu casa se llena de langostas de las de insecto y empiezan los típicos siete años de desgracias.

  • A mí la poesía de Lezama me parece un hueso, Proc. Tengo una antología de Cátedra y ya es trabajo para una vida. Y también me da rabia dejar los libros a medias, que luego te miran de reojo y hablan a tus espaldas. A veces los regalo a alguien que no los va a querer, para que aprendan.

  • Conozco algunos poemas espléndidos, como este («El pabellón del vacío»), porque a Lezama Lima le he leído en antología (dame solo lo mejor). Tomo nota de abandonar libros en manos de lectores seguros de sí mismos para escarmiento y educación de libros. (Me duele a mí más que a ti, le diré).

  • No comprendo muy bien que personas con criterio propio se dejen recomendar libros por El País. ( Tan ñoño, tan políticamente correcto, y tan partidista él )

    Pero en fin . Yo ya me despaché a modo contra Patria. También he dicho que no me gusta la poesía en español cuando es en serio, ( la de humor y malaidea sí me gusta ), con contadísimas excepciones tipo algunas cosas de Espronceda, del Duque de Rivas, de Santa Teresa… y que a Lezama Lima lo tengo englobado junto con otros escritores a los que no aguanto, tipo Benet y los Goytisolo…
    Y, ¡ ponernos a estas alturas a Rimbaud, y a Kafka traducidos ( ya sé que lo de Kafka no es una traducción de sus obras, sino un sesudo análisis biblio-biográfico , pero también traducido ), ¡ Manda Trillos !

  • Marqués, una sobremesa con mi familia y sales compositor. De villancicos, pero compositor al fin y al cabo.
    Estoy intentando recordar què libros me he leído (enteros) este año y solo me sale “El amante japonés”. A medias me deje El capital de Piketty (soporifersoin), el de Pamuk que voy a página por mes, y el del periodista éste especializado en la Francia ocupada que no me acuerdo cómo se llama, ni él, ni la novela.
    Este año solo he podido prepararme temas para dar clase. He sido muy desgraciada.

  • CUALQUIER POEMA DE JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ

    Un vaso
    de
    ginebra
    en aquel hotel de Alejandría
    con tus ojos
    flotando en la ginebra
    como dos cu
    bi
    tos
    (atjó, atjó)
    de hielo
    aquel hielo que vimos
    en Nueva York
    esa tarde que leíamos a
    Stevenson.

  • He leído en diagonal lo del Babelia, y me he quedado pasmada. ¿Pero qué coño está pasando aquí? ¿Les ha saltado a ustedes también de vista?

  • Paso de mirar la lista del País. Llevo sin mirar listas de compras de navidad y bodas 20 años y no pienso cambiar ahora.

    De las «obras completas» llevo bufando más años aún. Esa idea de complitud es una estrategia comercial que ningún autor vivo (salvo los poetas, que son básicamente narcisistas y por tanto idiotas) admitiría. Nadie en su sano juicio quiere recuperar las mierdas que escribió cuando era un tipo invertebrado. Las antologías de uno mismo deberían tener muy pocas páginas.

    Hubo un tiempo en que tenían prestigio los antólogos, que al menos hacían el trabajo de leer y seleccionar, y ahora lo tienen los vagos que hacen ediciones completas, y cuyo único trabajo consiste en ordenar cronológicamente. Vagos trabajando —es un decir— para fetichistas.

  • Tomo nota, schultz; disfruté con la Trilogía de Deptford, Davies escribe bien.
    Con el enlace a TUA de Ives de Quinn he llegado a unas magníficas lecciones de Bernstein en Harvard (1973) con título homónimo, seis lecciones seis dictadas a pelo.

  • Pues ahora que sólo parece que está Perroantonio, que es indulgente con las viejecitas, diré que , novelas, en español, que haya leído y que me hayan gustado este año ; “Falcó”, de Perez Reverte. nueva de este año. y “Donde acaba el Arco Iris”, de un tal Alfredo Montoya, que tiene ya unos años pero que no conocía.

    Las demás cosas que he leído en español, y me han gustado, son más bien de Ensayo , de recopilación de artículos, algún diccionario poco políticamente correcto…
    ¡ Menos mal que mis norteamericanos, mis franceses, mis británicos, y mis italianos favoritos han seguido publicando novelas !

  • Lo mejor, nuevo, que he leído ha sido el diccionario de perroantonio.
    He releído Baroja y Vargas Llosa.
    Ensayos y libros de arte.
    El tomo de este año de la sociedad vascongada de amigos del país y los relatos de la revista Granta.
    Recomendaría La amistad de Mauricio blanchot pero no es novela.

  • Me gustaría que disfrutaran igual que yo con un escrito donde la lógica se presenta de un modo tan diáfano que te entra por los ojos, sin esfuerzo ninguno. Es de Félix Ovejero:

    “La idea de que un partido revisa sus principios es simplemente absurda. Los principios son aquello que identifica a un partido y como tales son inmodificables sin que el partido cambie, sin que sea otro partido. Es como acudir a jugar a fútbol y decir, sí, pero ahora cogeremos el balón con la mano. Más absurdo todavía es hablar de su caducidad “por el paso de los años”. Un principo no caduca. Tampoco pesa ni huele . Esas son afirmaciones sin sentido, predicaciones imposibles ¿Han caducado los principios de la revolución francesa? Si acaso, lo que cambian son las propuestas institucionales, la táctica con la que se juega el fútbol. Salvo, claro, que uno sea el dueño de la pelota. Y diga, aquí se juega a lo que yo quiero.”

  • Gengis Kant dice:
    Sábado, 17/12/2016 a las 14:08

    “La pretensión de diferencia es lo que termina igualando”.

    JrG, pienso lo mismo.

    Recuerdo haber leído que Marlboro, el tabaco, era de los menos vendidos. Contratados los oportunos publicistas para mejorar el negocio descubrieron que cada marca, Lucky, Winston, etc., tenía un público propio que se identificaba con supuestos valores. Jóvenes, mujeres, profesionales, trabajadores manuales. Los de Marlboro hicieron campaña dirigiéndose a los distintos, los que no querían ser encasillados, los que vagan solitarios por las praderas, en fin, los diferentes. Inmediatamente Marlboro se convirtió en la marca más vendida. El ansia de diferencia los igualó.

  • Lo mejor del 2016 en libros, la trilogía del sultán: El sultán y la cautiva, La muerte del sultán y El regreso del sultán de Andrew F. Morton.

  • Chopsuey advierte a los incautos como yo, que vemos la lista de Babelia y decidimos cuál vamos a comprar. Solo la insistencia de Savater ha hecho que mantuviera la decisión inicial de adquirir Estudios del malestar. Alguna relación habrá con ese malestar que cita el título, pero no entremos en Honduras, que hace frío.
    De la lista solo he leído Patria, y me plugo.
    Ninguno otro recuerdo especialmente del año, porque el tiempo dedicado a Proust no cuenta, y el de El Jinete pálido tampoco porque mis abogados están trabajando en las responsabilidades exigibles.

  • Voy a adquirir Mi nombre es Lucy Barton, porque me gustó Olive Kitteridge y porque me inquieta el inaccesible -para mí- mundo de las relaciones entre madre e hija. Una vez asentado que somos en buena parte lo que nuestros genes deciden, aquella parte de nuestro comportamiento ligado al cromosoma X o al Y hace muy diferentes a hombres y mujeres: los primeros somos herederos de una gran diversidad de Y, ellas tienen un linaje de X mucho menos variado, o así me place creerlo. Eso pone un plus de responsabilidad en las madres inteligentes, que deben ayudar a que la cultura -su margen de maniobra- facilite que sus hijas tengan una relación con la vida un poquito mejor que la propia.
    Los hombres tiran por otro camino, y matan al padre, yendo bien.

  • La biografía de Kafka que ha publicado Acantilado tiene muy buena pinta, pero son 2.400 páginas del ala. Es curioso lo fino que escribió Kafka y lo grueso que lo hacen sus hagiógrafos.

  • Los consejos de Viejecita me vienen al pelo, el viernes freí un huevo y al romperlo sobre la sartén parte de la clara se frío directamente sobre la vitro, mientras los nervios llevaban la cáscara a la sartén. Conseguí sacarla sin afectar la integridad de la yema, y sin quemarme, afortunadamente.

  • Llevo bastante estrés, ¿Es posible que hubiera escrito un comentario sobre Jorge Wagensberg y haya sido eliminado?
    Es que ya dudo de si he hecho o no las cosas, estoy un poco saturadilla.

  • Me estàn entrando unas ganas de comer huevos fritos que lo flipas; y eso que ya me comí uno ayer. No me convienen, yo ya no camino, redolo directamente, por eso me van tan mal los planos inclinados cuesta arriba.

  • MGaussage dice: Sábado, 17/12/2016 a las 19:54

    Recuerdo haber leído que Marlboro, el tabaco, era de los menos vendidos. Contratados los oportunos publicistas para mejorar el negocio descubrieron que cada marca, Lucky, Winston, etc., tenía un público propio que se identificaba con supuestos valores. Jóvenes, mujeres, profesionales, trabajadores manuales. Los de Marlboro hicieron campaña dirigiéndose a los distintos, los que no querían ser encasillados, los que vagan solitarios por las praderas, en fin, los diferentes. Inmediatamente Marlboro se convirtió en la marca más vendida. El ansia de diferencia los igualó.

    El éxito del comercio individual parte de la feliz idea de que nos realizamos como individuos adquiriendo productos que nos hacen únicos y distintos. Lo creemos, aunque sea una idea falsa. Incluso hay explicaciones ingeniosas: dos personas que utilicen el mismo perfume no huelen igual porque su propio olor se mezcla con la fragancia para producir aromas nuevos, del mismo modo que transmitimos nuestra arrebatadora personalidad al Ford Fiesta.

    Coca-Cola ha tenido una idea feliz, poner nombres a las latas para que cada persona compre su lata propia. Es evidente que no puede saber igual la Coca-Cola de la lata Vanesa que la de Eutimio.

    Y lo más audaz en materia de ventas es ser anticomercial: un diseñador de moda que se rebele contra la tiranía de la moda, un cineasta independiente, un músico asocial, un coche «all road» para los que se hacen la ilusión de que podrían conducir fuera de la carretera… si quisieran.

    Hay un interesante (y entretenido) libro, que ya he recomendado por aquí alguna vez, «Rebelarse vende», que trata de fenómenos superventas basados en esto de la identidad y la rebeldía, como el del «no logo», la comida «natural», la ropa «rota» y cosas así.

  • Un par
    de
    huevos fritos
    en aquel hotelucho de B. de O.
    y tus ojos
    difusos como hielos
    flotando en la ginebra
    como cu
    an
    do
    (ejem, ejem)
    follabas
    como aquella puta
    que vendía libros de Stevenson
    en aquella
    librería
    de
    mierda
    de Soria.

  • A mí el único que se me ha regalado este año y que me ha gustado mucho es “Te voy a hacer una Autocrítica” de un tal Blanco, aká Perroantonio.
    Voy a correr.

  • El Marlboro me parecía suave, más estilo inglés que americano.
    Nunca pude con los cigarrillos ingleses tampoco con el fortuna español.
    El que me gusta es el camel. Es fuerte, me da la sensación que complace mis ansias de veneno diarias.
    Nada ha tenido que ver la publicidad en ello.
    Al menos eso creo.
    Pero para perjudicar mi salud aquí y’a han implantado ,igualando todos los envases , la nueva ley que obliga a que todos los paquetes sean negros.
    Los han dotado de ese color “nada” y “funebre” para publicitar lo dañino y la falta de glamour del acto de fumar.
    Los han igualado.
    Pero las diferencias son las mismas.
    Sigo pidiendo camel.
    Bonjour.
    Me voy a Saint Nazaire a ver cómo se fabrican los barcos y darme una vuelta por las bases de submarinos.
    A plus…

  • Kenzo dice:
    Sábado, 17/12/2016 a las 22:28

    Vaya, parece que te ha molestado mi imitación de José María Álvarez. No era mi intención molestarte, sino satirizar su poesía y la de los novísimos.

    Hice una serie sobre Museo de cera de la que publiqué sólo una parte:

    Un retrato. Las citas. Más citas (claro). La cubierta.

    En este fanzine también intervine en alguno de sus poemas. También aquí, donde además cometí la temeridad de incluir una fotografía mía de mi época de actor de cine porno.

  • Buenos días a todos:
    – Me da una envidia tremenda de JrG, lo de ir a pasar el día a Saint Nazaire ¡ Quien pudiera !

    – Tiene una pinta estupenda el libro que sale en el artículo enlazado anoche ( 22′ 32) por Perroantonio. Voy a explorar, a ver si lo encuentro. Pero, de nuevo, tampoco es una novela.

    – Respecto del Marqués, que pedía ayer información sobre tonalidad, y esas cosas, y me incluía a mí, de lo que me siento muy honrada, en su petición.
    Le recomiendo unos cuantos libros, para empezar , y luego, si sigue teniendo dudas y curiosidad, le puedo recomendar muchos más. Y como sé que está forrado, lo suficiente como para darse caprichos en forma de coche superferolítico, no me siento en absoluto culpable por ello.
    – “Counterpoint” , de Walter Piston.
    – ” TonalidadAtonalidad y Pantonalidad”, de Rudolph Reti
    – “Tratado de Armonía I, II, y III ” de Zamacois
    – “Teoría de la Música ” también de Zamacois
    – “Melody and Harmony” de Stuart Macpherson.
    Tengo muchos más libros con las explicaciones sobre el ritmo y el compás, pero si se lee todos estos, muchas dudas le quedarán claras.
    Claro que es muy posible que estén descatalogados, que hace más de 30 años que los tengo, y que los estudiaba. Pero yo disfruté con ellos, y, de vez en cuando, cuando descubro alguna música nueva, o cuando una melodía me da vueltas a la cabeza y la quiero dejar plasmada para librarme de ella, vuelvo a mis viejos libros y a mis cuadernos con papel pautado.
    Y el que ofrece lo que puede… Pues eso.

  • ¡ Que divertido lo de Bremaneur y sus enlaces de las 8′ 40. Como soy todavía muy novata aquí, no los había llegado a leer. Y ¡ Claro ! con mi tremenda afición por la poesía en serio en español, esas intervenciones me han hecho reír con ganas.

  • Marqués, voy a tener los santos cojones de darle un consejo: matricúlese y curse primero de solfeo con un buen profesor particular que se siente con Vd. delante de un piano un par de horas a la semana. Para entender lo básico no le hará falta más, pero si no hace ese ejercicio teoricopráctico (al alcance de niños de cinco años) será Vd. un ciego leyendo en braille sobre pintura.
    – – – – –
    Hola, Lola.

  • Pío Baroja y Messi tenía a gala su vasquidad, afirmaba que siete de sus primeros ocho apellidos eran vascos.
    Es obvio que es el segundo el que falla, pues al parecer su abuelo materno era argentino. Sin embargo, en el Correo de ayer Patxo Unzueta escribe un artículo especulando con que el apellido Messi fuera también vasco. Ha hecho un estudio comparativo entre los gestos técnicos con la zurda de Piru Gainza y el actual astro rosarino y ha hallado similitudes que solo serían explicables con el origen vasco del apellido. Esta especulación parece exagerada aunque discutible. Lo que ya parece ridículo argumentar es que ello habilitaría a Messi para jugar con la selección vasca de cara a la Eurocopa 2020 que tendrá el nuevo San Mamés como una de sus sedes.

  • Pues yo hice eso que recomienda Mercutio, con 40 años, pero en una academia, rodeada de niños , y con mis hijos al mismo tiempo. Los niños me perdieron el respeto inmediatamente, pero acabé siendo “su mascota”. Y ellos lo fueron dejando, mientras que yo seguía, y seguía. Y acabé estudiando Harmonía, Contrapunto, etc etc.
    Lo de las clases particulares es un rollo macabeo.

  • Y como ya estamos en la vuitava y soy la más cursi del lugar (siempre detrás de Tareixa), estreno el festival de villancicos con mi vídeo preferido desde hace algunos años (anteriormente era el de Last Christmas de Wham, pero ya me cansé de escucharlo porque lo ponen más que el Pero mira cómo beben), por la calidad y elegancia del intérprete, a la par que por el evento donde tuvo lugar que hace que en realidad se trate de un documento histórico. Con todos ustedes-vosotros, el villancico de inauguración de la temporada.
    Me gustaría que los presentes colgasen sus villancicos favoritos, pero como cuando hablo yo pasa un carro, pues como que me voy a quedar con los meaos en el vientre, que recitan en mi pueblo.

  • En Roma, por ejemplo, decían que todas las prostitutas eran valencianas, porque el papa Borgia lo era.

    No me ha quedado claro si el papa Borgia era prostituta o valenciana.

  • Merc, su consejo es acertado, soy consciente de estar haciendo un curso de ciclismo por correspondencia. No obstante, algunas cosillas sí he aprendido que me permiten entender un pelín mas que el común de los mortales.
    Cuando llegue mi todavía lejana jubilación, buscaré una profesora (cariñosa) de solfeo. Lo tengo muy planificado.

  • Perroantonio dice:
    Domingo, 18/12/2016 a las 10:04
    En Roma, por ejemplo, decían que todas las prostitutas eran valencianas, porque el papa Borgia lo era.

    No me ha quedado claro si el papa Borgia era prostituta o valenciana.

    A mi tampoco. Habrá que buscarlo en la wiki. ¡Tareixa!, procede.

  • Pues , en vista de lo que pide Gachó, les traigo un video de felicitación de Navidad. Es antiguo, de 2010, creo, pero en este momento, después de lo de Alsasua, y de otras declaraciones y ukases en contra de la Guardia Civil, el cuerpo me pide tenerlo el primero :

  • La última población que rindió el ejército alemán a los aliados en 1945: Saint-Nazaire. JrG, puede confirmarlo o lo soñé?

  • No me molesté brema.

    A algunos libros les pasa como en tiempos pretéritos (hablo de hace veinte años) a algunas páginas web,que valían más por los enlaces que por la página misma. Eso me paso con Museo de cera. Seguro que disfrutaste más si novela.

    Ya sabemos cual será el epitafio del Marqués: se fue con la música a otra parte.

  • kenzo dice:
    Domingo, 18/12/2016 a las 11:33
    Seguro que disfrutaste más si novela.

    La novela es una puta mierda. Una pretenciosidad ultrapedante con dos páginas decentes y un volquete de rijosidades escritas para excitar a gañanes, mecanógrafas y costureras. He destrozado mi ejemplar recortando algunas frases que uso para entretenerme poniéndolas en fotos.

  • Pequeño dardo con veneno.

    Sinnencambio, qué bien suena Kavafis en las traducciones de Álvarez, gracias a que tradujo del francés la versión que Yourcenar (ella sí) había hecho del griego. Por ejemplo:

    Jura una y otra vez rehacer su vida.
    Pero cuando llega la noche con sus consejos,
    sus compromisos y promesas,
    cuando la noche llega con la fuerza
    de un cuerpo que pide y necesita
    él retorna, perdido, a su fatal deseo.

  • Una maldad :
    pues yo estuve en UPyD los dos primeros años, hasta después del Primer Congreso, y acabé de Cavafis, y del Retorno a Itaca , no se imaginan hasta dónde de harta.

    Casi tan harta como de los “doce puntos de Jose Antonio”, que leíamos en el Castillo de Peñaranda, cuando estuve allí cumpliendo el Servicio Social, ( y cantando el Cara al Sol ante la Bandera ), para poderme sacar el carnet de conducir.
    Y Jose Antonio, me parece mucho menos cursi que Cavafis ( seguramente sería culpa de la traducción) …

  • No lo soñó, Holmess 10′ 43
    Cuando los alemanes que ocupaban Francia capitularon ante Eisenhower, ni Saint Nazaire, ni La Rochelle, ni Lorient se rindieron. Y como los submarinos no podían salir y hacer daño, por estar cortados de toda fuente de suministros, Ike, que era sensato y pragmático, las dejó aisladas pero ignoradas, y se dedicó a ir hacia Alemania, dando a toda Francia por conquistada.
    Y esas plazas siguieron bajo dominio alemán hasta el mismo día de la rendición total de Alemania. Al final de la parte europea de la GM II.

  • Algunas fotos de hoy en Saint Nazaire.
    Un autentico monumento, creo que merecido a TODOS los pobres hombres que se dejaron la existencia en el asunto.
    En este caso se conserva màs que por pudor o respeto, porque no existe forma razonable de deshacerse de unas instalaciones que se construyeron para ello.

    Pueden ver alguna otra imagen en mi tumblr; vistoporahifuera.tumblr.com

  • No hemos subido de 3C en toda la mañana dentro de una niebla que dejaba planas todas las imágenes.
    En uno de los bunkers para submarinos flota un tipo ESPADÓN de la armada Francesa posterior a la guerra mundial.
    Se puede hacer una visita al interior siendo conscientes de que era algo mayor que un U boot pero con mismo número de torpedos y tripulación.
    Se entra por la popa donde y’a empiezas a respirar la atmósfera de diésel casi irrespirable.
    Las luces son rojas o blancas para indicarte si es de dia o de noche.
    Se ha construido para llevar los torpedos a su destino y aguantar la profundidad para no ser detectado. Los hombres viven alrededor de más y más válvulas indicadores motores e instrumentos como una pieza más del mecanismo.
    En silencio sobrecoje…
    No se tiene sitio para ataques de pánico ni para el miedo… no cabe.
    Imaginaba ese interior después de 15 días por el Atlántico siendo acorralado por la marina americana y a 100 metros de profundidad cuando crujía el casco oír las cargas de profundidad sin poder salir a cambiar el poco aire de ahí dentro.
    Serían Nazis, pero como cualquier soldado cumplían un deber.
    Cuantos muchachos entierran Pacífico y Atlántico dentro de latas…

  • Viejecito, amor, con el post de las 13:38 te delatas (màs aun) A ninguna mujer le interesan las hazañas bélicas.

  • Lo mejor que lei este año han sido, en primer lugar, los posts de Gachò en Chop Suey. En quinto lugar los de Brema. Y en décimo, los artìculos de Calaza.

  • La entrevista a Pérez Reverte en elmundo.es de ayer, termina así:

    P: ¿Apuramos un trago, cipotudo?
    R: [Piensa, mira con sorna, vuelve a pensar y…] ¿A usted hace mucho que no le pegan una hostia?

  • jrG, no me hagas mucho caso pero creo que el 98% de la tripulaciòn alemana de submarinos muriò durante Segunda GM. Y el 95% de pilotos.

  • Corría el minuto 87 y, con la entrada en el terreno de juego de Suzuki, al fin sucedía algo de acuerdo con el guión: un equipo japonés que se precie tiene que tener a un Suzuki o a un Tanaka. Al final solo ese detalle, y los tres goles de Cristiano Ronaldo, se ciñeron al libreto; todo lo demás, muy alejado de lo que se presumía iba a ser la final del Mundialito.

    Ha estado muy cerca de ser la primera vez que no gane un equipo europeo o americano. Pero al fin se impusieron la lógica, la flor de Zizou – de nuevo, una táctica desesperada para dar la vuelta al marcador: dos centrales + Casemiro atrás, y el resto, a plantar la bandera en Iwo Jima -, y la determinación de un equipo físicamente fundido.

    Mision cumplida, 37 partidos sin perder, 3 Trofeos en 2016 y 5 Títulos Interncontinentales en la historia del club.

    Con Ancelotti en el banquillo, se consigió una racha de éxitos parecida, que, justamente después del Mundialito, se rompió estrepitosamente. Esperemos que esta vez suceda lo contrario.

  • También creo que es cierto Francisca lo tendría que mirar pero ese dato me suena de hecho muy pocos u boot quedaron sin ser hundidos…
    Pero mientras funcionaron el daño que hicieron fue desconunal…

  • Juraría que hay una alianza franco-germana o, en su defecto, un plan del comisariado agrícola de la Unión Europea, cuyo objetivo es la repoblación del agro del continente. Una de sus acciones más audaces ha sido contratar a grandes novelistas de folletines y directores del audiovisual para elaborar telefilmes de sobremesa dominical con el tema clásico «alabanza del campo y deprecación de la ciudad». A mí me parece muy bien, porque soy muy partidario de bajar la presión demográfica en algunas ciudades, pero me pregunto si no sería posible un poco de variedad. Es que me alejan de la televisión y me empujan a la lectura.

  • Acaban de soltar en el documental de la 2, hablando de los pingüinos burro, que rebuznan como los asnos: «Los pingüinos fueron creados para la pesca y la natación». Me ha sonado muy antiguo. Podrían haber disimulado: «Los pingüinos fueron inteligentemente diseñados para la pesca y la natación». ¿Por quién?, nos preguntaríamos entonces. Por un dios humorista, sería la respuesta correcta.

  • Me ha dado por intentar hacer vermut, supongo que para compensar que nunca tuve un Quimicefa. He mezclado peladura de limón y naranja, canela, vainilla y hierbajos varios (en especial ajenjo), de los que tenía noticia por esos años nefastos en los que daba tanto trabajo preparar un gintónic como cuidar un jardín inglés, con vino blanco y lo he dejado a resguardo hasta dentro de un mes, cuando le añadiré azúcar y alguna otra bebida alcohólica. Ya les contaré si he inventado el laxante definitivo.

  • Oy oy oy oy: ¡La viejecita dispara con pólvora de rey!

    Ven pacá, Paca, que te vas a enterar de lo que vale una autocrítica.

    No me da tiempo a ver todos los enlaces, diosmiodemifida.

    Ha sido cruzar la frontera catalana, nada más rodar por suelo tarraconense, y habia un sol luminoso y un cielo color azul cielo. Atrás han quedado las tierras de Mordor, por dios, ¿pero què está pasando en la Comunidad Valenciana?, casi me ahogo, me hace aquaplaning el coche… Rita: ¡Perdónanos, y aparta de nosotros este cáliz de diluvio infernal! Tengo a la Josefina empapada y dejándose morir.

    Por cierto, he venido con Arvo Pärt. Lo llevo ya de copiloto al colega.

  • Las de futbol, no, esas se las escribe Perroantonio. Yo le escribo las de fornifolleteo couché en Vanity Fair.

  • Ejemplo de lo que intento explicar. Mi próximo regalo de cumpleaños:
    Valery Gergiev, director

    Teatro Mariïnski

    Schostakovich

    Messiaen.

    ¿Y por qué? Porque no puede ser Gil Shaham porque toca un miércoles! ¡Un miércoles, mierda, mierda, mierda y mierda! el concierto para violín de Tchaikovskyyyyyyy! ??????????????? y yo no podré iiiiiiiir, no podré porque estoy aquí en el culo del mundooooooooo!! ?????.

  • Bueno. Ya está. Ya pasó.
    Tengo agua caliente, voy bien al baño, y ahora me voy a meter en una cama caliente. Bueno, es más un camastro pero no tiene pulgas. Ni nada. Bien. Todo bien. Tengo mucha suerte. Gracias.

  • Gachó, yo corro para poder comer y beber sin que luego tenga remordimientos. Al principio me costaba, pero ahora ya forma parte de la rutina. La verdad es que no estoy buena por eso, pero la verdad, ayuda.