Born to be wild

BTBW3

Por Gómez.

Se trataba de un local por donde, además del público “convencional”, de tanto en tanto se dejaban caer miembros de diversos clubs de motoristas. Algunos eran tipos bastante peligrosos, y para evitar peleas entre grupos rivales, los propietarios habían implantado la norma de que ocultaran en la entrada los chalecos donde lucían los parches que los identificaba como miembros de tal o cual club. Todos lo sabían, y nunca había problemas por esto.

Una noche entró un tipo con una chupa motera. Disimuladamente, le miré la leyenda de la espalda para saber a qué grupo pertenecía. ¿Sería de Los Servidores de Satán? ¿Los Amos de la Noche? ¿Los Pistoleros…?

Pero no, nunca había oído hablar de su banda:

PATO LUCAS
MOTOCLUB

Me hizo gracia el nombre, y le golpeé con el codo a un compañero para que la viera también. Pero en ese preciso momento, el sujeto se giró inopinadamente y nos sorprendió mirándola.

–Tengo que quitármela, ¿verdad? –preguntó.
–No hace falta –dijo mi compañero.
–¿Por qué?
–No pasa nada, en serio.
–Pero si se la quita todo el mundo, ¿por qué no yo también?

Siguió insistiendo, cada vez más indignado ante esta “discriminación positiva”. Y no se quedó tranquilo hasta que accedimos a sus deseos y le pedimos que la ocultara.

EL BINGUERO

Solicité a una empresa de seguridad un vigilante jurado –por aquel entonces iban armados– como refuerzo en la puerta de la discoteca. Pero por lo visto no les quedaba ninguno de la talla XXL, y mandaron uno pequeñito, apocado y novato en estas lides. Estábamos en pleno invierno, y las sesiones en el exterior eran duras. El chaval llevaba una bufanda del Barça y lucía un permanente aspecto de no tener ningunas ganas de estar ahí.

Al poco de comenzar su primera sesión, un cliente habitual salió, y al verlo aterido, las manos en los bolsillos, encogido y con la cara de tristeza que lo caracterizaba, le espetó:

–Tú tienes aspecto de darle al bingo.
–Alguna vez he ido a alguno –concedió el vigilante.
–No, no. Tú tienes más pinta de binguito casero –el cliente hizo el gesto de girar el bombo con la mano y sacar una bola– con el brasero, tu batín, los garbanzos encima de los cartones y cantando: la niña bonita, los dos patitos…

Todos nos echamos a reír.

Y se le quedó ese apodo: “El binguero”.

La siguiente noche, estaba yo charlando a unos metros de la entrada, cuando al girarme vi que un tipo tenía cogido al binguero por el cuello, junto a la taquilla, y lo empujaba contra la pared. La bufanda del Barça estaba en el suelo, mientras su dueño trataba, sin conseguirlo, de zafarse del sujeto. “Ese cabrón va a quitarle el revólver”, pensé.

Corrí hacia allá y le propiné un fuerte golpe en la espalda al agresor. Éste soltó a su presa de inmediato y cayó de rodillas. Al llegar al suelo, masculló:

–Soy… su cuñao.

VIOLACIÓN

Los ligues de última hora solían ser los más peligrosos. Recuerdo a una muchacha casi tan alta como yo, corpulenta y supongo que no excesivamente agraciada, que conocí casi al final de una sesión. Iba también algo bebida y su conversación no resultaba muy coherente que digamos. Nada más subir en mi coche, me dijo que deseaba ver el mar.

–El mar me da vida –dice.

Si he de ser sincero, a mí el mar siempre se me ha antojado un elemento paisajístico bastante monótono y carente de interés. Sin embargo, le sigo la corriente a la chica, como suele hacerse en estos casos:

–A mí también –le aseguro.

Nos dirigimos a la playa de la Barceloneta. Al llegar a la arena nos descalzamos y caminamos junto a la orilla como dos enamorados. Amanece en lontananza, y el cuadro supongo que resulta más bien bucólico, tan bucólico que comienza a vencerme el sueño y me arrepiento de estar allí y no en mi cama. Cuando estoy pensando en cómo largarme a dormir sin resultar en exceso grosero, inesperadamente mi acompañante coloca una pierna detrás de las mías y me propina un empujón. Caigo de espaldas, sin saber qué diablos pasa. Entonces se monta sobre mí, me desabrocha los vaqueros con furia, baja la cremallera y, poniéndose nuevamente de pie, comienza a tirar con todas sus fuerzas del extremo de ambas perneras para quitármelos. No ha pronunciado ni una palabra desde que me arrojó al suelo. Es una chica fuerte, y me arrastra varios metros por la arena, siempre tirando y sacudiendo espasmódicamente mis pantalones, antes de conseguir su propósito y quedarse con ellos en la mano. Veo caer del bolsillo algunas monedas y las llaves del coche.

En ese momento empiezo a tomar conciencia de mi situación:

O me está atracando o estoy siendo objeto de una violación.

–No tires los pantalones al agua –le pido al verla tan desatada y capaz de cualquier cosa.

Los arroja al suelo, se arrodilla frente a mí y comienza a hacerme una mamada. Parece como poseída. Yo me encuentro de cara al mar, con los codos apoyados en la arena, más asustado que otra cosa. Ya casi es de día… Al cabo de unos segundos consigo relajarme por fin y dejo caer la cabeza para atrás, en éxtasis, dejándome llevar…

¡Y veo pies a mis espaldas! ¡Muchos pies, a escasos metros de nosotros!

Tenemos público, y bastante numeroso.

Al girar la cabeza veo cuatro o cinco pescadores, y algún jubilado que otro, asistiendo a la función en primera fila. Comentan la jugada. Se tronchan de risa. Uno de ellos no aguanta más y decide animarme.

–¡Lo tienes hecho, chaval! –grita.

Eso dice. Pero se equivoca de medio a medio. Qué más quisiera yo que tenerlo hecho.

183 comentarios

  • Quiero dejar constancia de que la anterior entrada me ha gustado mucho. Y que mi parte cantabrona le agrada saber que es más de Santander que de Laredo

  • Gomez, nada mejor por las mañanas que un golpe de humor.
    Nunca me violó nadie, soy VIRGEN y mi chaqueta de cuero cuando andaba en moto llevaba la pegatina de un famoso club de Barcelona que seguro conoces, en la calle Aragó.
    Era muy sucinta, fondo rojo y letras blancas 3 40.
    Me la regaló el piloto de coches Juan Fernandez, en una subida a Jaizkibel.
    Ya más mayorcito una noche muy laaaarga pasamos por allí.
    Benjamín Grau creo que llevó esas pegatinas en la moto en unas 24 horas de Montjuit.
    Ayer decía Zeppi de poner listas de acontecimientos para ver una vez en la vida.
    las 24 de Montjuit era una de esas cosas.
    Como acontecimientos de motor para ver todavía yo recomendaría:
    24 heures classics auto du Le Mans (bianual)
    TT Isla de Mans o GP del Ulster.
    Rallye Mil Lagos Finlandia.
    GP de formula 1 de Monaco.
    GP de formula 1 de Monza.
    Classic motos de SPA.

    Viejecita millón de gracias por el museo Rodin iré a verlo. Me gustó el de medidas y pesos de París, que no tiene que ver con el arte pero es muy curioso.

  • Y Ximeno, después de expresar mi opinión ayer, sólo puedo decirte que tienes toda la razón en que comparar cantantes o artistas ( o ingenieros o científicos)es una verdadera estupidez.
    Pero es que en algunas cosas yo soy un perfecto estúpido que trata de encontrar cosas que no deben existir, y la historia corre más que yo.

  • Buenos días a todos.
    Me han encantado esta entrada, (como todos los relatos de Gomez, por otra parte ), y, por supuesto la estupenda ilustración.
    Aunque, como me suele ocurrir en estos casos ¡ Quiero mássss !

    Me alegro de que le gustase el video sobre el museo Rodin, JrG, ( la música de Satie como fondo no le perjudica nada ). Ese museo de medidas y pesos de París, ¿ Es donde está el Péndulo de Foucault del que escribía Umberto Eco ? . Porque desde que leí el libro, hace tantos años, me prometí visitar al péndulo en su casa… No sé si ya volveré a París alguna vez, que entre mis años, la manía de “modernizar” los hoteles de siempre, y la guía Michelín, que se ha cargado la comida inmarcesible de “mis” restaurantes favoritos, ( en Le Grand Véfour, la última vez que estuvimos el “Metre” me reconoció que se tenían que adaptar a los de las guías, y poner “comida china irreconocible”, que si no, les quitaban estrellas y la gente ya no iba ), con todas esas cosas, lo veo difícil, pero si vuelvo, además de regresar al museo Rodin, como siempre, visitaré ese museo suyo de pesos y medidas.

    Y que ¡ Muchas Gracias !

  • Muy divertido, Gómez.
    No sabía que los de seguridad llevaban pistolas. El comentario sobre el mar como «elemento paisajístico bastante monótono y carente de interés» tiene mucha gracia, más viendo lo que viene luego.

  • Muy agradecido a Pedro Antonio y a Queen por la página de Ventuski, la cual acrecienta mis conocimientos, verbigracia que ahora los vientos de componente oeste soplan a veinticinco kilómetros por hora. Se me ha ocurrido una idea genial, y es utilizar la tecnología de esta página y combinarla con un Big Data poblacional. Así, localizamos un barrio donde la temperatura es más alta que la media de la ciudad sin que al parecer haya motivo para ello, y lo combinamos con las estadísticas de población. Un algoritmo creado por las maquiavélicas mentes científicas del magacín nos dirá si existe una posibilidad de alta concentración de salidorros y/o salidorras en el barrio. Superponiendo un googled maps con los bares y discopufs de la zona, tendremos un plano exacto de ACL (Alta Capacidad de Ligoteo). Nos vamos a forrar.

  • Hola, no he leído a Eco pero el péndulo que conozco de Foucault está en el Panthéon. Lo de las pesas y medidas es en otro sitio, el Musée des arts et métiers, donde, por supuesto, me hice una foto con el metro de platino e iridio que estudiábamos de pequeños. Es un museo precioso y es emocionante ver los instrumentos de gente como Lavoisier, Pascal o el mismo Foucault.

    Aunque lo mejor de París es el Potager du roi, el huerto de Luis XIV, en Versalles.

  • Buenos días a todos. Nomás para agradecer su atención, falta de atención, comentarios o ausencia de comentarios sobre mis viñetas. Hace una mañana lluviosa en Barcelona que invita al recogimiento, la melancolía y la oración

  • Me sé un chiste nuevo, es para la Navidad pero no importa porque ya casi estamos. A Papá Noel se le pierde un reno y va y se pone enfermo. ¿Qué tiene el Papá Noel?

    INSUFICIENCIA RENAL

  • LI LA LAND

    Entiendo poco o nada de los algoritmos de la redes sociales. Recuerdo una cuenta de facebook en la que, de la noche a la mañana y sin saber muy bien la razón, comencé a recibir invitaciones de boinas verdes que sirvieron conmigo en el ejército y en la que llegaron a sugerirme la posibilidad de jurar bandera de nuevo. No hace hace mucho abrí una modestísima cuenta de tuiter con la vocación minimalista en la que se siente cómodo cualquier neurótico de manual como yo. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, el primer día, al pulsar la pestaña de A QUIÉN SEGUIR descubrí que, como si fuera capaz de adivinar mis pensamientos más recónditos, el ingenio me mostraba las personas que más detesto de la red. (Es de justicia aventurar que, con total certeza, el cariño que ellos me profesan sea cuando menos equivalente) Ni yo mismo habría hecho un listado más completo de gente que no me cae bien. Como persona que soy con aversión casi patológica a la confrontación, la cosa me desazonó un tanto. Por supuesto, poco a poco se han ido agregando a la lista personas, muchas de ellas de aquí, a las que seguiría sin dudarlo hasta las mismas puertas del Hades si no fuera porque la cuenta, valga la redundancia, nace con los días contados de antemano.

  • Soy muy fan de las estampas de Gómez. Me parece que ahí, en ese territorio brumoso entre las memorias y el relato corto, consigue momentos notables, casi líricos. Estas estampas, naturalmente, merecen libro.

    Por cierto, quizá me esté volviendo un blando, ¿pero no les parece que llevamos muchos meses publicando textos demasiado buenos en ÇhøpSuëy?

  • Perro el nivel ha subido y mucho, pero es que escribe mal y sometete al escrutinio de público tan exigente…
    Joder cómo las gastamos en este jardín¡¡¡¡
    (también es cierto que algunos nos autolimitamos a sólo inundar, que no es pecado…y no dan tan fuerte.)

  • Viejecita, si te animas, te podemos acompañar, la reyna y yo, a visitar París. Vemos el péndulo, vais a ver el museo de metiers y yo me paso por el Rodin.
    Conozco el restaurante donde hacen menestras de verdura con los productos del huerto del rey de Versalles.

  • A mí de las estampas de Gómez de hoy la que más me atrae es la de Binguero. Esta es la imagen definitoria:

    “Tú tienes más pinta de binguito casero –el cliente hizo el gesto de girar el bombo con la mano y sacar una bola– con el brasero, tu batín, los garbanzos encima de los cartones y cantando: la niña bonita, los dos patitos.”

    La calidad se demuestra andando. ¿Habrá más ÇhøpSuëyses en PDF o algún plan similar?

  • Los Me acuerdo de Gómez son verdaderas delicias de humor, variedad de especímenes (dizque) humanos, locas tirando a muy locas, situaciones disparatadas y un afiladísimo talento para la anécdota. Una Comedia humana de la noche barcelonesa.

    Satur, me estoy imaginando a medio ChopSuey mirando el Ventuski como los viejos miran las obras.

  • Pero el link que ha puesto Perroantonio, tampoco le va a la zaga…
    Necesitará una mayor dinámica que planos estáticos, habida cuenta de las ganas de fronteritas que se tienen por los mundos nuestros…

  • Josénez dice: Viernes, 24/02/2017 a las 10:49

    La calidad se demuestra andando. ¿Habrá más ÇhøpSuëyses en PDF o algún plan similar?

    El ÇhøpSuëy3D da mucho trabajo, especialmente a los amateur en el mundo de la edición. Demasiado trabajo para la poca trascendencia que tuvo.

    Más interesantes (y menos laboriosas) me parecen las ediciones monográficas por autores, en formato de libro, librillo o revista. Creo que ahí hay temita, porque además despiertan la curiosidad de algunos editores. Por cierto, ¿hay alguna novedad que pueda usted adelantar a los lectores de este fanzine o tenemos que esperar?

  • Pues sí que hay un editor primerizo interesado en mi serie barojiana por un proyecto sobre este autor que tiene entre manos, y en principio tiene previsto en dos semanas acercarse desde su ciudad a Madrid para, entre otras reuniones con afamados escritores, verme a mí. A ver si sale algo; no sé, no creo.

    En verdad que poco más se puede contar, quitando la sonrisa de tonto que llevo puesta desde que esa persona contactó hace unos días, por mediación de vuesas mercedes, con este a ratos humilde colaborador del fanzine.

  • Enhorabuena, Josénez, fabulosas noticias. Ténganos al cabo si hay novedades y, por supuesto, quedamos a la espera de la siguiente entrega barojesca.

  • Si hay justicia y sentido común en este mundo, autores como Josénez, Álvaro y Mortimer, entre otros, saltarán a las librerías más pronto que tarde.

  • Gracias por sus muy amables palabras, Gómez, pero yo me veo más saliendo en las páginas de Sucesos. Concuerdo del todo, eso sí, en que varios autores de este fanzine merecen estar negro sobre blanco en papel.

  • No diga eso, Álvaro. Yo también le había asegurado a mis amigos más de una vez que algún día ocuparía una página completa en Sucesos y al final, mire por dónde, fue en Cultura, una sección del periódico que, creo, no he leído jamás.

  • Yo gozaría mucho si Satur se animara a escribir un pequeño manual futbolístico por capítulos en donde nos describiera las claves de este juego. Lo podría titular «Todo lo que querías saber del fútbol y no te atrevías a preguntar». Me animo a proponerle algunas (malas) ideas. Improviso:

    Capítulo 1: ¿Fútbol o soccer?
    Etimología. En qué consiste el juego. Otros juegos de patadas.
    Capítulo 2. La pelota o balón.
    Formas y materiales. El porqué de utilizar balones tan huecos como seseras. El balón como metáfora. Balones imprevisibles. Otras cuestiones de pelotas.
    Capítulo 3. El equipo o squadra.
    Vestimentas y utillaje. Colocación de jugadores en el campo. Delanteros, porteros, defensas, etc.
    Capítulo 4. Los jugadores.
    Tipos de jugadores por sus características físicas. Estereotipos.
    Capítulo 5. El campo y sus partes nobles.
    Dimensiones. ¿El tamaño importa? El área y las hectáreas (de céspedes). Líneas de cal, lechos de césped, suelos de arena y plástico. El drenaje, ese desconocido.
    Capítulo 6. Las suertes y el arte.
    Saques, chuts, caños, chilenas, faltas, corners, penaltis… una aproximación al arte de marear al contrario. Innovaciones: el penaldo.

    Bueno, y así todo… Se necesitaría un genio con la expresividad de Satur para dar forma a este tocho. Yo creo que sería un superventas.

  • Gómez, si no recuerdo mal, en uno de sus textos comentó que se puso a escribir a jornadas de fábrica bangladesí, horas y horas dándole a la tecla, y ahí está la clave. Sin disciplina y sin dolor de culo por estar sentado delante de la hoja, no puede salir nada bueno; en esa piedra es donde tropiezo yo, de natural gandul y disperso. Necesito una beca de esas que daba creo que Antonio Gala para irse a un palacete andaluz y escribir mientras se escucha el rumor de las fuentes. Y si no sale nada, pues se toma el sol.

  • Tengo una idea que revolucionará el mundo del balompié, y es ampliar los cambios a cuatro, siendo tres como hasta ahora pero añadiendo uno extra para… el entrenador. Así, el banquillo contaría con dos entrenadores. Desde el punto de vista juéguico o jugacional las implicaciones son tremendas (si Floripondio Pérez hubiera cambiado el otro día a Zerolín Zidá, el combinado merengue habría conseguido dar la vuelta al marcador), y desde el punto de vista clúbico también hay posibilidades tremendas de negocio.

  • Es buena idea, Satur. Por ejemplo, si la cosa va bien y tu combinado va ganando cuatro a cerapio en el intervalo, reservas para la segunda parte a tu victorioso entrenador y sacas a dirigir tu once a Paco Jémez, rezando a la Virgen de los Desamparados para que el míster canario no haga una de sus gracias y le cuelen a tu equipo media docena de goles en un abrir y cerrar de ojos y las almohadillas acaben regando el césped del estadio.

    Nuno vete ya.

  • Coincidirá Brema conmigo en que, si bien en EEUU son más amables que en Alemania, los mexicanos son más amables todavía y sobre todo muy divertidos.
    Uno entiende a los republicanos que se exilaron a México, pues la “Nueva España” es la única alternativa posible a España. Ando ahora entre tapatíes que tifan por Chivas, puros zopilotes, pinches que les vuelven locos los toros. Conocerlos y disfrutarlos es grande privilegio, me va a costar regresar a la adusta España, más todavía a la deprimente Cataluña.
    Ayer entrevistaban a un cardiólogo catalán al que le premiaban por su trayectoria profesional. Manifestó su preocupación por los “piscinazos de Ronaldo” ante mi estupor y la incomprensión de los mexicanos que no saben qué cosa quiere decir “piscinazo”. Joer, qué peña, más paranoico que Satur.

  • EL CAMINO DEL ZEN
    Basta ensimismarse, insistir en lo propio, lo peculiar, lo característico, lo idiosincrático, para acabar en el manierismo. La cosa tiene su gracia si ese ensimismamiento lo practica un particular, pues la abundancia de raros distintos dota de interés al paisanaje y adorna el paisaje. Lo inquietante es que caigan en un mismo ensimismamiento las multitudes, que miles o millones de individuos adopten extraños rituales unánimes, que se abismen en interpretaciones exóticas y vayan creando juntos un movimiento incomprensible desde fuera, rotundo, berrueco, barroco. Los barroquismos colectivos crean identidad e idiosincrasia, pero sin literatura explicativa provocan asombro, extrañeza y una vaga sensación de haber llegado a otro planeta. Pienso en las corridas de toros, en las procesiones de disciplinantes, en las masas rotando alrededor de La Meca, en el concurso de Reina y Drag Queen del Carnaval de Tenerife. Todo lo colectivo, visto desde cierta distancia, resulta extrañamente barroco.

    Y así fue como me aficioné a la línea clara y a los jardines zen.

  • Jorge Resurrección Satur dice: Viernes, 24/02/2017 a las 13:52

    Tengo una idea que revolucionará el mundo del balompié

    Pues yo tengo otras: que los goles desde más de 30 metros valgan por dos y que dos tarjetas rojas impliquen penalti.

  • Que buena noticia Josénez¡¡¡
    Seré de los que compre ese magnífico libro suyo.
    Y el de Olmos.
    Romperé la hucha de la “beauté” y si no me hace lo mismo con la crisma, su madre, me compro dos … y más grandes si puedo¡¡¡
    Las gentes tienden a pensar que los elogios admirativos, alimentan a los artistas.
    Pero no; que te elogien y eso tiene su minuto, y es mucho mejor que que se cisquen en tu trabajo, pero que te compren, eso sí que alegra la vida.
    No obstante cojer por primera vez tu libro, una vez impreso y oliendo a tinta, incluso ver como lo imprimen las máquinas, creo que tiene que ser casi el 50% de los beneficios.
    En mi mundo, que un galerista te venga a visitar o te concierte una reunión, es más raro que vender algo.
    Sus talentos es lo que tienen, que al final tienen su recompensa e igual pagan alguna cosa.
    FELICIDADES.

  • Una vez comentada la simpatía arrolladora de los mejicanos, cabe hablar de su cocina y sus profesionales (en este caso médicos y decisores políticos).
    Una vez aceptado que todo pasa por platicar y beber harto, la vida fluye. Dada mi afición a ambas cosas estoy como pez en el agua. Aquí los cocineros saben lo que hacen (he podido cenar en el legendario Pujol) y los profesionales saben de lo que hablan y cumplen su palabra sellada con un abrazo entre tequilas y sin asomo de posible coima.
    Definitivamente el pinche Trump es un descerebrado.

  • Interesantísimo mapa interactivo sobre el comercio de esclavos a América. Se puede parar y pinchar sobre cada barco para ver su bandera. Durante los primeros años el tráfico es básicamente con bandera española y portuguesa, pero muy pronto desaparecen los barcos de bandera española y son reemplazadas por ingleses, franceses y holandeses; los portugueses siguen hasta el final. Los datos están extraídos de aquí: http://www.slavevoyages.org/

  • Interesantísimo Perro..
    Este fanzine acrecienta el deleite e instrucción con lo último en tecnologías de aprendizaje.

    Marqués el presidente USA si que puede ser un pinche pendejo, pero no creo que se refiere a esos mejicanos cuando pone un muro.

  • Enhorabuena por la entrada, Gómez. Has conseguido de una tajada que un motero se indigne por discriminación positiva, un cuñao reciba su merecido y como colofón final una buena mamada en la playa. Gracias.

    ¡Enhorabuena también a Josénez y Olmos por las buenas nuevas!

  • JRG, el cultivo del maíz es un invento azteca y sin embargo ahora importa el 90% de EEUU. Los gringos forzaron un tratado de libre comercio con México al tiempo que subvencionaban a sus agricultores contra los que los mejicanos no pudieron competir.
    Todos esos campesinos cambiaron el maíz por los campos de amapolas o se hicieron maquiladores de bajo coste, justo lo que necesitaban los americanos.
    Es muy jodido ser vecino de los gringos.

  • Eso es rigurosamente cierto Marqués, no es cosa de este presidente, pero sí.
    Con el acero en España pasó lo mismo, o el aceite o el vino, y con la agricultura en Francia.
    No obstante los sabios dirigentes de los países se dejan embaucar por negocios personales.

  • Las historias de Gómez me recuerdan a las películas de Guy Ritchie, o al menos yo les he puesto en mi imaginación esa estética. Rápidas, nocturnas con tipos rozando lo malevo unos y lo pánfilo otros. Esa biografía tengo ganas de leerla.
    Enhorabuena a Josénez y Olmos. Las vidas son cojonudas de suá, como dice Proc, y lo de Baroja tiene el tono exacto que lo hace creíble y convierte una gran mentira en el retrato fiel de una época y de la fauna que escribe la historia.

  • En A Coruña hay uno de esos péndulos de Foucault. Es maravilloso sentarse a mirarlo y ver cómo la tierra gira a su alrededor y van cayendo unos palitos sagazmente dispuestos al efecto. Te sientes en el centro del Universo, que todo gira a tu alrededor. Por ello pienso que no es casualidad que se instalara en los tiempos de Paco Vázquez, KBE.

  • En el fútbol, una revolución-término adecuado para levantar lo decadente-sería permitir que en las barreras un jugador pudiese subirse a hombros de otro compañero, tapando de esta guisa el ángulo por donde los especialistas-véase el hormonado argentino-suelen clavarla por la escuadra. Esta dificultad añadida queda matizada para el caso de que el arquero sea Casillas, el de las cláusulas suelo: ahí ya todo es misterio.

  • jrG dice: Viernes, 24/02/2017 a las 17:08
    Perro conseguiste ver cómo se imprimía tu libro?

    ¿Ver el acto de la impresión? Pues no. Me pillaba un poco lejos. Pero después de trabajar algún tiempo en una imprenta industrial, visto uno, vistos todos.

  • [0] Lo que me he divertido. Anda que usted y yo hubiéramos hecho una buena pareja nocturna.

    Lo de la niña bonita y los dos patitos me ha retrotraído a hace muchos años, cuando mi ex y yo, más tiesos que la mojama, jugábamos lo que no teníamos a las quinielas y al bingo por ver si salíamos de pobres. A la quiniela no ganamos jamás un duro, por la tozudez de poner ganador al Atleti justo en esa época de apenas 80 años en que el Atleti perdía sistemáticamente o, cuando nos quería dar una alegría, empataba con el Valladolid en casa.

    Pero el bingo. Nació L. y debíamos trece mensualidades de alquiler. Perdimos la cuenta de lo que debíamos a los amigos. Los pañales se llevaban, literalmente, la quinta parte de mi sueldo y, cuando se me ocurrió la brillante idea de dejar de darle de mamar, la mitad. Si lo llego a saber, le amamanto hasta los veintiséis. El caso es que una noche de esa época aciaga pero tan feliz dejamos al muchacho con una amiga y nos fuimos al bingo del Velázquez. Perdíamos todo a la una de la madrugada y J. dijo: “Va, total, los dos últimos cartones, de perdidos al río”. Cantóse línea con el 23. Miré mi cartón y le dije a J.: “Estoy a tres de bingo”. (Paréntesis: no sé ahora, pero entonces, si cantabas bingo antes de la bola cuarenta, te tocaba un pelotazo). Bola 39. “J., estoy al 74”. J. es andaluz: empezó a frotar frenéticamente el cartón encima de la mesa, de su cabeza, de la mía, besó a la Virgen que llevaba al cuello, puso los ojos en blanco mientras yo me reía de sus supersticiones y me olvidaba de la pantalla. Bola 40: el 74. ¡¡¡¡Bingo!!!!, gritó J. “Señores, han cantado bingo”. Un millón de pelas. El resto de la sala, septuagenarios los más jóvenes, lo celebró.

    Gómez, cuando pase este verano por Barcelona de camino a los Alpes nos echamos un bingo, por éstas.

  • Pues sí, Pirata. Será un placer.

    En el año 90 o así trabajé un verano en el bingo más grande de Barcelona: el bingo Billares. Una de las chicas de la mesa era famosa porque imprimía tal carga de sensualidad a su voz cuando cantaba las bolas que, cada vez que llegaba al 69, la sala entera rompía a reír. Lo juro por Dios.

  • Hará unos cinco años quise reverdecer laureles y convencí a unos amigos a retomar las partidas de billar del Velódromo, que llevaba tiempo cerrado.
    Les llevé a un sitio que se anunciaba: BILLARES. Pero era un bingo.

  • Gómez y su realismo sucio. Admiro su buen hacer insertando diálogos y sus finales de regusto amargo como un whisky de Tennessee.

  • Gómez dice:
    Viernes, 24/02/2017 a las 20:01

    Lo de la sensualidad de las bingueras debe ser marca del juego.

    Jugábamos de vez en cuando con una tía de J., tía Juanita, que, sospecho, fue una especie de escort avant la lettre, quiero decir, cuando en España no existían más que pelanduscas o bien mujeres digamos que de naturaleza alta. Cuando yo la conocí ya no era la chica que se había fugado de un pueblo de Jaén a los quince años para acabar Dios sabe cómo ni con quién en Zaragoza. Andaba amancebada, después de enviudar de un oficial pacense de media casta, con un vidente famoso que era calvo en la vanguardia pero llevaba una coleta de pelo lacio, gris y grasiento que le llegaba hasta el culo, y sólo venía (Juanita) a Madrid para sacar de Ciempozuelos a su primogénito, un muchacho esquizofrénico que había atacado con una navaja roma, perfectamente inofensiva, a un viajero en un trayecto de autobús Atocha-Badajoz, a la voz de ¡Waterloo! Nunca supe si J.C. se creía Napoleón del duque de Wellington. O María Antonieta. Era un buen chaval, unos seis años mayor que yo, pero con esa expresión infantil que conservan los esquizofrénicos hasta muy tarde, hasta que se despeñan y pasan a parecer treinta años mayores de lo que son.

    El caso es que allí estábamos tía Juanita, ya muy entrada en años pero llena de guasa, el vidente, el duque de Wellington, J., mi suegro (que se había desplumado a sí mismo siguiendo a los Bienvenida por la península) y yo. Pónganse en situación: mediados los 90, antes de ninguna burbuja, un bingo de a 100 pesetas el cartón en el Paseo de Extremadura. La juerga no era que la binguera arrastrase las eses y las óes como si estuviese en un trío con dos mulatos, sino tía Juanita imitándola y multiplicando en volumen y expresión los discretos orgasmos de la binguera.

    J.C. sigue en Ciempozuelos y el vidente ya está en una residencia de los hermanos de San Juan de Dios, ahí por Juan Bravo. Me consta que tía Juanita sigue siendo una habitual del bingo Conquistadores de Badajoz.

  • ¿El bingo Roma? A unos 400, a ojo de buen cubero. Yo creo que llega usted al almuerzo de mañana. Los bingos dan muy bien de comer, que se lo confirme Gómez. Nos ha jodido, decía mi suegro, como que te sale la cena por 20.000 chuchas. Pero si quiere, quedamos en el Roma, en la madrileñísima plaza de Manuel Becerra. No me toque las palmas, Quinn, que me conozco.

  • Qué pasa, troncos. A más de uno os habrán llamado cabrón, perro, rata, besugo, cerdo, puerco, cochino o gallina; quizá hayáis sido denominados como hijos de puta, canallas, sarnosos, asquerosos, gilipollas o simplemente tontos. Imbécil, idiota, loco, estúpido, mamón, sucio, mamarracho, niñato, carnuz, cobarde, machista, chulo, llorica, matasietes, seboso, calvorota, crápula, asesino, pedorro, basura, infrahumano, especimen, mameluco, catalán, morinyista, adefesio, feo… ¿quién no lo ha oído en boca de otros refiriéndose a uno mismo? Zanquilargo, paleto, malnacido, porro, cortico, leporino, cretino, subnormal, retorcido, zumbao, mamacallos… le puede pasar a cualquiera verse definido así. Ahora bien, que levante la mano aquel que haya sido denominado alguna vez como «hegemonista patriarcal», que es lo que me han espetado hoy a la cara. Vamos, uno solo. A ver. Quién.

  • Nieta todo el fin de semana mientras los padres hacen snowboarding.
    Esto es una mierda, uno pierde toda su ruda hombría, me estoy licuando más allä de lo razonable y lo dejo todo perdido de babas amorosas.

  • El snowboarding es una mierda, Adapts, te cansas, te caes y hace frío. y no tiene ningún sentido. ¿A dónde van, eh, a dónde con tanta energía? Le han dejado la guinda del pastel aunque a ellos les pueda parecer que le han dejado el marrón. Le envidio.

  • El domingo tengo toros en la plaza del Nuevo Progreso de Guadalajara. En el coso tapatí veremos un festejo mixto con Pablo Hermoso de Mendoza, Joselito Adame y el Payo.

  • Procuro fijarme dice: Jueves, 23/02/2017 a las 00:58
    He visto Que Dios nos perdone, una de las españolas del año pasado. Es de policías y está muy bien. El Goya de Roberto Álamo, merecido

    Acabo de ver la película. Está muy bien. Un thriller seco, hostil y un punto desagradable; muy bien rodado e interpretado. Por ponerle un pero: los actores hablaban en rumano o llevaban piedras en la boca para parecer más naturales.

  • Un amigo biólogo, hijo de patrón de pesca, me contó que cuando la tripulación de su padre desembarcaba, antes de llegar a casa recorrían todos los bares, doce o catorce, tomando vinos. Entraban en casa borrachos. Menos uno que compró un piano y corría a tocarlo después de faenar. A tocarlo fisicamente, a acariciarlo.

    Un “puerta” intelectual –el caso de Gomez- es más raro que un perro verde. Es un espécimen humano extraordinario, no único pero excepcional.

    Tuve un sargento en Melilla, de lengua materna gallega, que era un intelectual en cuerpo y alma. Amaba el español por encima de todo –como Procu- y andaba por el cuartel con un diccionario siempre bajo el brazo. Lo suyo era redactar ordenes escuetas pero muy claras. Recuerdo una: “Se ruega dejen expedita la puerta del almacén de bebidas para ulterior apertura y cierre de la misma”; otra: “Por exceso de calor se prohíbe orinar contra las paredes con la polla de fuera”

  • Perroantonio dice:
    Sábado, 25/02/2017 a las 00:41

    ¿Soy yo o Antonio de la Torre tiene la misma cara de zarigüeya acorralada en todas sus películas?

  • No puedo con las circunferencias.
    Están tan comprimidas por todos lados que perdieron sus aristas.
    Son lineas que se curvan en un bucle hacia ningún sitio. un solo punto desde el que salir para luego llegar después de no haber ido a ningún lugar. Paseo de tránsito no constructivo.
    Falta de expresión, y carencia de una personalidad sustituida por el aburrimiento de Autocomplacerse.
    No consigo comprenderlas bien, me resultan ajenas contra la expresividad de la línea recta con vértices y ángulos con la posibilidad de apertura.
    Mucho más amplia la curva la elipse la voluta… dejan entrar espacios. Son un mejor complemento para la recta para los espacios tensos y elegantes de cuatro lados.
    Y así todo el rato…

  • En Tarde para la ira hay momentos que non creeríades, por ejemplo, un rato que hablan en la cama que ni se entiende ni se oye pero no paran de hablar, un rato muy muy largo.
    CINE ESPAÑOL EN LENGUA DE SIGNOS ¡YA! ¡FIRMA LA PETICIÓN!

  • Francisca Ferrol dice: Sábado, 25/02/2017 a las 07:31

    Amaba el español por encima de todo –como Procu- y andaba por el cuartel con un diccionario siempre bajo el brazo.

    Francisca, dime cómo se llamaba ese hombre, que me pongo su nombre ahora mismo.

  • JrG dice:
    Sábado, 25/02/2017 a las 09:04
    No puedo con las circunferencias.
    Están tan comprimidas por todos lados que perdieron sus aristas.
    Son lineas que se curvan en un bucle hacia ningún sitio. un solo punto desde el que salir para luego llegar después de no haber ido a ningún lugar. Paseo de tránsito no constructivo.
    Falta de expresión, y carencia de una personalidad sustituida por el aburrimiento de Autocomplacerse.

    PUES MIRA QUE TÚ
    Es broma JrG, yo también me enfado mucho con las cosas. Por ejemplo, los cuadriláteros regulares me ponen de una mala hostiaaa…

  • Perroantonio dice:

    Sábado, 25/02/2017 a las 00:43

    Sigo pensando la respuesta.

    Pero no son apaches, son cheyenne.

  • En una entrevista con un reportero del Herald de Nueva York, en 1877, Toro Sentado, a propósito de Little Bighorn, declaró que “el Pelo Largo [Custer] resistió como un haz de maíz con todas las espigas caídas a su alrededor”.
    –¿Cuándo cayó? –preguntó el reportero.
    –Mató a un hombre cuando cayó. Se rió.
    –Querrá decir que gritó.
    –No. Se rió. Había disparado su última bala.

  • Buenos días a todos
    Me he dado mucha prisa con mi cerro de plancha, porque me viene a recoger mi hijo el pequeño para ir al ARCO.
    Y que cuando vaya a visitar a los de mis galerías amigas, les voy a pedir que hagan alguna exposición monográfica de JrG… Y que lo traigan el año próximo a la Feria.

    También les pediré que traigan a Clive Hicks-Jenkins, pero ese es galés, y expuso hace unos años en Barcelona, así que, conociendo el percal, me van a decir que a Madrid no lo traen, que en Madrid somos más pobres, y no lo íbamos a poder comprar.
    ¡ Porca miseria !

  • marquesdecubaslibres dice:
    Viernes, 24/02/2017 a las 14:58
    Coincidirá Brema conmigo en que, si bien en EEUU son más amables que en Alemania, los mexicanos son más amables todavía y sobre todo muy divertidos.

    Son cañón. Aquí en Berlín tengo varios amigos mexicanos y nos partimos la caja, pero tienen una extraña tendencia a traer a colación a Hernán Cortés a cada rato.

  • Gómez dice:
    Sábado, 25/02/2017 a las 11:11
    En una entrevista con un reportero del Herald de Nueva York, en 1877, Toro Sentado, a propósito de Little Bighorn, declaró que “el Pelo Largo [Custer] resistió como un haz de maíz con todas las espigas caídas a su alrededor”.
    –¿Cuándo cayó? –preguntó el reportero.
    –Mató a un hombre cuando cayó. Se rió.
    –Querrá decir que gritó.
    –No. Se rió. Había disparado su última bala.

    ¡ Qué Gozada !
    Yo es que soy forofa de ricitos de oro ( Flynn , en “Murieron con las Botas Puestas” )
    Muchas Gracias , Gomez

  • Zeppi, no conocía ese pueblo de Barca y Matute. Lo meto en la faltriquera de los lugares imposibles y los nombres raros. Gracias.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Viernes, 24/02/2017 a las 14:58
    Ayer entrevistaban a un cardiólogo catalán al que le premiaban por su trayectoria profesional. Manifestó su preocupación por los “piscinazos de Ronaldo” ante mi estupor

    Decir que Satur opina que tal preocupación no es baladit, aunque la actitud correcta es la de ridiculizar tales piscinazos. Un nuevo fantasma recorre Europa y hay que acabar con él a golpe de carcajada.

  • Viejecita me mandaron un reportaje de Arco.
    El cuadro más caro 1,5 M pero siguen poniendo cosas de Calder Klein etc entre 500 y 750 como los Barcelos etc…
    Eres un encanto.

  • Lo mejor de los relatos de Gómez es que siempre te los crees.

    Enhorabuena a los escritores, no es nada fácil pasar de la Red al papel. Me he encontrado por ahí gente que escribía muy bien (en “Apuntes” había dos o tres) y me sobran dedos para contar los que han publicado.

  • «Tiré tu pañuelo al río», por Julio Iglesias. Y esto era un río de vino blanco con aceitunas en un velador de esquina de bar, acera, plano secuencia, primer plano. Momentos estelares de un sábado de febrero. Hace sol, la felicidad

  • Cierto Proc: febrero, fresco y sol alegran el ánimo. La moto y el alto Ampurdán, no sé si Pla lo sabría describir:
    a mí me cuesta.

  • En la biblioteca familiar estaba, desde que mi memoria alcanza, una colección de obras escogidas de Premios Nobel. Jamás la hojeé, y ahora he recuperado un par de libros. Una compilación de escritos de Churchill, sobre y durante IIGM, ha multiplicado mi admiración por el inglés. Algo tendrá que ver la serie The queen en Netflix.
    Las páginas que dedica a Alfonso XIII son emocionantes, describen a un hombre inteligente y volcado en el interés de su país, y que con amargura se tuvo que tragar sus palabras: “nací Rey y moriré Rey”.
    Mira por dónde, esta semana leí en prensa que su bisnieta, empujada a renunciar de sus derechos, respondía: “Nací Infanta y moriré Infanta”.
    Yo le tengo grande afecto, cualquier día me acerco a decírselo o se lo escribo.

  • Holmesss, no le quito el afecto, pero ella tal vez debería disculparse por el daño que ha hecho a la monarquía, en su muy legítima ignorancia, ahora que ya sabe. Solo eso nada más. Un educado sorry.

  • A lo mío. Acabo de enterarme de que los presidentes iberoamericanos y de Portugal son los únicos que pueden intervenir en la tribuna del Hemiciclo. Me parece de puta madre: HEMMANOS.

  • Por unos pocos euros he pasado una magnífica mañana en una deliciosa librería de viejo de Angers.
    El venerable anciano que la regenta, es una enciclopedia con una amabilidad que casi te obliga a invitarle a comer contigo, si no tuvieras la impresión de que le hacías la gran faena, sacándole de su pequeño santuario.
    Hemos hablado de libros y de pintura (de lo cual estaba muy muy preparado en cualquier época de las que hemos tratado) sobre todo de vanguardias rusas, y me ha recomendado un tomo de mediados de siglo con la obra casi completa de Malevich. El libro no era nada caro para lo que ofrecía, pero no me lo podía permitir.
    Me ha ofrecido que me lo llevara, y se lo retornara en otra ocasión.
    He declinado semejante oferta, pues no sabría cómo corresponderla.
    Pero ojeando un estante he visto una joyita que me ha regalado por 10 euros.
    Se trata de un ejemplar de una edición de 2000 unidades de 1932 y con el número de serie 20 que es la edición original de sólo 100 ejemplares.
    “LE CABINET SECRET DU PARNASSE” Recuéil de poesies libres, rares ou peu connues…Françcoise de Malherbe (et ses escholiers).
    Acabo de llegar y me sumerjo en él….

  • Hemos tenido unas mañanas maravillosas. Y todo esto, ¿quién lo va a pagar?

    También he visto en la tele que en el Congreso hay un sillón cubierto con un pañuelo palestino. Como decía el novio de mi sobrina, es que el palestino va bien con todo. Petronio, príncipe de la elegancia borroka.
    Ya sabréis lo de «no se dice guardería, que se dice menumento». Lo leí ayer y es una tontería, pero no hago más que darle vueltas por todo el mucho mal que me parece que enseña.

  • EL DUQUE al talego. Que se retornen los bienes manipulados al herario. No digo más.
    La ignorancia de la LEY, no exime de su cumplimiento. NUNCA¡¡¡ La ignorancia del deber, puede no ser punible, pero sí que es muy poco ética.

  • Proc, ese Sorry está en su semblante todo el rato todo el tiempo, me salen como 365x10x16x60x60 sorries, y me parecen muy demasiados, no compensan con las prebendas de su vida. De ahí mi afecto.

  • Buenas tardes. De vuelta del ARCO.
    Yo suelo ir, a ver si encuentro a alguien que no conociera .
    Esta vez, como estoy en plena crisis, no iba a comprar nada, y no he comprado nada. Pero ha habido 3 cosas que me han gustado de verdad:

    – “La isla parlante” de Isaac Montoya – galería Aural, de Alicante – que era un montaje fotográfico precioso con los distintos foros y parlamentos mundiales, todos reunidos en una isla. He buscado a Isaac Montoya en San google, y he encontrado bastantes fotomontajes suyos, como uno del edificio del Banco de España, azotado por un gran oleaje rojo que le llegaba por la calle de Alcalá y el eje Castellana Paseo del Prado… ¿Será primo de Gomez ?

    -Un conjunto de 20 “dibujos técnicos ” ( había que comprar los 20 , y además de carillos, – 8.000 €, – ocupaban una pared enorme ), de Alexanco. En el stand de la galería José de la Mano. Mi hijo , que es ingeniero y le encantan las matemáticas, me dice que sí que a primera vista era muy bonito. Pero que los dibujos deberían haber sido una secuencia, con un orden ; principio, desarrollo, y final, y que no era así. Y que eran bonitos , pero que la relación entre ellos era inexistente.
    Como si los hubiera reunido alguien “de letras”, ( y de pocas letras ).

    – Una “escultura” grande, de un barco, con el título “If I had a river” de Oto Hudec. Un artista eslovaco. El casco hecho de maderas, las velas de algodón pintadas, y en la cubierta,una tienda de campaña para dormir y una huerta con vegetales … En el stand de la galería Gandy. Lo malo era el mensaje, de lo más “verde ecológico “. Pero el barco le daba a una ganas de reducirse de tamaño para poder vivir en él.

  • null

    31 de julio. «¡No trabajas, puerco!», le decía Langibout a Anatole en la novela de los Goncourt. Y yo también tengo que decirme: «¡No trabajas, puerco!». Es la verdad. Te bebes el sol, miras, observas, disfrutas de la vida, todo lo que Dios ha hecho te parece bien hecho. Te interesan las lagartijas, y las libélulas, que, plantadas la una sobre el cuello de la otra, vuelan de ramita en ramita, y se posan, la una tiesa, la otra en línea quebrada, con la punta de la cola en el agua. Te dices: antes de escribir, hay que observar. Pasearse es trabajar. Hay que aprender a verlo todo, la hoja de hierba, las ocas que gritan en los establos, el sol poniente, la cola rosada y purpúrea del crepúsculo que se extiende por todo el horizonte como una vela desplegada en la que se posa el arco de la luna. Te atiborras de mirar cuadros, con las manos en los bolsillos. Levantas las compuertas de tu fantasía, y esta se desborda a derecha e izquierda, sale de su cuenca, se derrama al azar, a la aventura. Incluso se te ocurren ideas tristes. Piensas en la muerte: cuando truena, con miedo, y sin miedo cuando está despejado, cuando la luz difusa se cuela por todas partes, mira por las rendijas de cada ventana y doblega las pesadas espigas, cuando quisieras estar en otra parte, a la sombra, tranquilo, lejos del mundo, y te ves, en absoluto emocionado, con los pies juntos, tumbado, recogido, casi sonriente, un palmo bajo tierra, muy cerca de las flores, de la hierba, de la vida y el ruido. Muy bien. Te escucho. Ya ni siquiera cazas. Te repugna matar un pájaro. ¿Acaso no tienen derecho a vivir? No pescas. Los peces te parecen seres vivos que tienen alas para volar en el agua, que luchan, que se escurren, que existen. Te pones elegíaco. ¡Caramba, si es que lo comprendes todo! Panteízas: ves a Dios por todas partes y en ninguna. Tienes ideas serenas que te hacen sonreír benevolente. Degustas el tiempo. Te sientes perfectamente bien, pero te lo repito: «¡No trabajas, puerco!»

    Jules Renard. Diario 1887-1910.

  • Bremaneur dice:

    Sábado, 25/02/2017 a las 17:06

    Lo he leído pensando que era de tu pluma y estaba dispuesta a pedirte en matrimonio poniendo a Chopsuey por testigo. Espléndido.

  • ¿Pedir perdón, la infanta? ¿No habéis leído a Sostres, escuchado a Espada, o a Marhuenda? Espera que no sea a Felipe VI al que le exijan las disculpas, por apartarla de la Casa Real.

  • Viejecita, mis contactos por allí me han hablado de las esculturas de Plensa
    De pintores Secundino Hernández.
    Lo de Juan Muñoz un chiste de 1,5 millones.
    Valdés y Barceló por encima del 1/2 kilo.
    El Plensa no es precísamente barato.
    Para ese viaje los clásicos Baselitz, Moore, Calder o Klein. (en mi opinión pagar esos precios es insultante, pero los negocios son así). Además el artista, en muchos casos, casi trabaja a sueldo del galerista, y si hace un dibujo en la cajetillas de tabaco se lo quitan.
    En los casos de libertad, la galeria de 60 a 65% del precio de venta. Y algunos artistas tienen estudios con muuuuuuuchos negros que alimentar y muchos eventos que cubrir.
    No les envidio nada¡¡¡¡

  • Durante dos meses Edgar A. Poe sería, por primera y última vez en su vida, la máxima autoridad en una publicación, el Broadway Journal, hasta su quiebra definitiva. El 3 de enero de 1846 apareció el último número de la revista, que llevaba esta escueta nota en su primera página:

    Inesperadas obligaciones exigen mi mayor atención. Puesto que las tareas del Broadway Journal que me afectan ya están cumplidas, les doy ahora un cordial adiós a todos mis amigos y enemigos. El señor Thomas H. Lane será el encargado de liquidar los asuntos financieros.

  • Todavía falta, dicen que el 1 de junio, pero cierra la mítica, literaria y cinematográfica Cárcel Modelo de Barcelona. Todo un clásico.

  • Que bueno el artículo de Mariano en EP. Seguro que los enlazadores habituales no lo consideran pese a la acertada recomendación literaria que nos hace: “El olvido que seremos” del colombiano Héctor Abad Facioline.

  • John Coltrane en el año 59 tenía una forma de tocar tan desmesurada, tan exagerada y brillante que cualquier saxofonista capaz de apreciar una técnica tan revolucionaria debería verse concernido. Sonny Rollins por entonces disfrutaba de una gran reputación. Ya saben, ese arrebato incomprensible que le hace decir a algunos quién es el mejor saxofonista de jazz del momento. Sonny no sólo era capaz de percibir a Coltrane sino que se percató de lo que se avecinaba tras su irrupción y quedó tan impresionado, apabullado podríamos decir, que decidió dejar de actuar ante el público durante un tiempo. Sin embargo eso no quiere decir que abandonara el saxo. Abandonó al público, pero cogía su saxo e iba por las noches al puente de Williamsburg, en Nueva York donde hacía barritar a su instrumento explorando sonoridades, escalas, timbres e inflexiones desesperadamente y cuando digo desesperadamente quiero decir durante toda la noche lloviera, nevara o hiciera ese calor pegajoso de las noches de verano neoyorquinas. Hay quien dice que se tomó un par de años sabáticos, otros, que tuvieron ocasión de escuchar sus empeños, aseguran que tocaba o lo que fuera aquello que alli hacía para no torturar a sus vecinos. Durante más de dos años estuvo artísticamente desaparecido, pero en 1962 reapareció. Había grabado un disco con Jim Hall, Bob Cranshaw y Ben Riley. Su título: The Bridge.

  • Jenny, no he pretendido decir que no debes escribir sobre los indios, que está muy bien, sino señalarte que tienes historias cercanas y emocionantes sin contar. En esa historia del bingo bullía la vida.

  • Acabo de ver en el avión “Genius”, que narra la vida del escritor Thomas Wolfe (no confundir con el innane Tom Wolfe). Es bella y emocionante.
    Por el rabillo del ojo he visto “Ella habla sola”, del inefable Pedrito, que un despistado veía en una butaca cercana.
    Sé que es irracional, pero con las películas de Pedrito me pasa como con los relatos de Montoya, su visión/lectura me sumergen en un insondable tedio.

  • Interesante y más que agradable velada pasada ayer en compañía del grande monsieur G. La cosa empezó bien: en las Ramblas nos topamos con el veterano director de cine FB., amigo, mentor y padre espiritual a quien dediqué mi segunda novela y al que llevaba unos años sin ver. Tras una cena, copas y la chispeante conversación que nos caracteriza, G. y yo pasamos casi al final de la noche por delante de la cárcel Modelo –que en tiempos visité, guiados por la propia directora de la institución, precisamente con FB y más gente del mundo del cine–, y recordé un incidente que, de haber sucedido en USA, habría merecido sin la menor duda una película: el asesinato de un capo mafioso francés desde el exterior de la cárcel con un fusil de mira telescópica.

    http://elpais.com/diario/1984/07/16/espana/458776802_850215.html

  • “El regreso del saxofonista tenor Sonny Rollins en The Bridge (RCA), después de unos tres años de retiro, servirá para comprobar que ha abandonado buena parte de los clichés bruscos del estilo que le caracterizó en los años cincuenta. Suena hoy más nítido. calmado e intransigente, inesperadamente pobre en ocasiones, como en las baladas “Where are you” y “Gold Bless The Child”.
    10 -11-1962. pagina 90 ESCRITOS SOBRE JAZZ Philip Larkin.

    “Este jazz que no es jazz no es una mala manera de referirse al disco de Sonny Rollins OUR MAN IN JAZZ (RCA), una grabación en directo en el village vanguard en la que Rollins adopta un aire muy parecido al de Ornette Coleman, y en la que participan Don Cherry y Billi Higgins, músicos que suelen acompañar a Colleman. En la vertiginosa OLEO, que ocupa toda una cara, Rollins se lanza ambiciosamente a improvisar durante un tercio del tema, interrumpido ocasionalmente por alguna figura de la batería y por los lamentos, tan visibles como el vapor de una máquina de tren de Cherry. Si el disco hubiera mantenido semejante intensidad , nos encontraríamos ante una grabación espléndida. Si pueden con el free jazz, merece la pena escucharlo.
    15 de junio de 1.963 pag 106.
    “Por encima de todo, espero que estos escritos demuestren que adoro el jazz. He empezado refiriendome al placer que me ha procurado en mi vida, y cuando imagino lo mucho que me habría perdido si, en lugar de haber nacido el 9 de agosto de 1922. hubiera muerto en aquellos años, me doy cuenta de cuan grande es mi deuda para con él.
    Contraportada del libro de Philip Larkin ESCRITOS SOBRE JAZZ.

    Imagino que Ximeno ya lo has leído.
    Para mí han sido buenos momentos en los que coincidir y disentir mucho con lo que dice, en la línea de la melancolía que hablas al comparar las formas de interpretar.
    Pero escuchar esa forma de analizar lo que escucha y siente, pone en orden las propias ideas y sentimientos.
    Entre las cosas muy interesantes de este libro me quedo con algunas frases sobre la creación y evolución del blues.
    Esto lo escribo, paradójicamente, escuchando un delicadisimo disco de Alicia de Larrocha sobre SCHUBERT.
    Buenos días tengan ustedes. les pongo un link de youtube de un corte con el IMPROMPTU D.899 pues estee disco no aparece.

  • marquesdecubaslibres dice:
    Domingo, 26/02/2017 a las 02:56
    Acabo de ver en el avión “Genius”

    Es fabuloso el servicio de wifi en aviones; ahora, hay que andarse con ojo con la dirección de correo que se usa para acceder, ya que puede haber inundación de spam.

  • Jabones Jabois hace bien su trabajo, semblante completo y heroico para la estudiante de Morata-laz. Me ha gustado la biografía.

  • S. dice:
    Domingo, 26/02/2017 a las 11:55

    Siempre he soñado con trabajar como negro y, en alguna soflama mitinera, cuando el orador ya vaya embalado y no pueda parar, colarle un “señoras y señores, en el culo tengo flores”.

  • Gómez, de cerca, tiene más anécdotas e historias imposibles de lo que aparenta de lejos y lleva, en la conversación y caminando, el ritmo que le mete a sus relatos.
    Hoy, por su consejo, me he acercado al Mercado de Sant Antoni a mirar libros de viejo. Por 6€ me he comprado cuatro kilos en dos tomos de las Memorias de Casanova. Puro papel biblia encuadernado en piel verde. El tomo primero está algo sobado, el segundo completamente nuevo. Llevo dos horas acarreando esta pesada carga y no hago más que preguntarme si me interesan.
    —¿Te interesan?
    —Los vendería ahora mismo por 4€.
    —¿Te interesan?
    —Cuando nadie mire voy a hacer que los olvido en esta terraza.
    Me temo que, como todos los dueños anteriores, contribuiré a sobar el tomo uno, por sentido del deber, y el dos quedará virgen. El capricho de los libros crea monstruos.

  • El Mercado de San Antonio es, para mí, un templo. He comprado allí toneladas de papel. Es curioso, pero en esos lugares se venden revistas porno además de libros, cosa que no ocurre aquí en Alemania (con lo guarros que son). Echo de menos comprar revistas porno para mis collages (no para cascármela, que para esas músicas no necesito partitura) y por si localizo ejemplares de aquella en la que aparezco en un reportaje de grandes promesas del cine erótico.

  • Cuando voy a Barcelona, no importa la fuerza con la que el picachón de la resaca se me clave a un costado de la cabeza, siempre me planto el domingo en Sant Antoni. Traspasada esa primera línea de muy jóvenes y muy viejos cambiando cromos, uno se pierde en el ojeo de libros y películas porno bien o̶r̶d̶e̶n̶a̶d̶a̶s̶ catalogadas por razas. Siempre acabo cargando con algo, Mortimer. De libros, ¿eh?

  • Descubro, por una entrevista que me enlazan, Es materia. No sé cuánto tiempo llevarán editando, pero a mí se me había pasado por alto. Aunque no soy aficionada a la ciencia, llevo un par de horas enganchando lecturas en bucle. En fin, lo comento porque no seré la única que vive en babia.

  • Actualizo: al parecer, llevan desde julio de 2012 (definitivamente, estoy en babia) y se acaban de asociar con EP.

    Aquí, el artículo de ellos que publica hoy EP, el que me ha llevado hasta su página, sobre el biólogo español que pide armas para defender Dzanga Sangha, una zona protegida de la República Centroafricana.

    Muy recomendable este Las guerras de la ciencia, sobre las dependencias de la ciencia.

  • Claudio Sifilis dice:
    Sábado, 25/02/2017 a las 11:57
    (Viejita nunca habla de su marido)

    Me dijeron : “ahora haga un bizcocho, pero no lo cuente”.
    Así que intento escribir los menos cotilleos personales posibles, sobre todo si son de otras personas cercanas. Aunque no siempre lo consigo, y cuento cosas de mi padre, de mi abuela… pero es que a ellos no les importa, que se murieron hace muchísssimos años.

    Ya siento

  • Nunca había estado y me sorprendió lo de la abundancia de porno vintage. Parecía aquello un cuerpo de guardia en una fría noche de invierno. Eso hizo que fijara la atención en el personal. Todos los libreros tenían pinta de pornógrafos de los ’70 y los cambiadores de cromos de pajilleros de los ’80, aunque había una vieja con cara de ferrusola, léase canija y mal encarada acompañando a su nieto. Uséase, todo como en casa. Quizá fue eso lo que, estando a disposición del distinguido público cosas tan edificantes como las novelas de Patricia Highsmith al lado de los milagros de Monseñor Escrivá, me llevó a lo de Casanova.

  • Buena parte del éxito de algunos políticos escasamente vertebrados es de los negros que los ilustran y les escriben los discursos. Cuando el negro no está disponible o tienen que improvisar es cuando se producen las debacles.

  • viejecita dice: Domingo, 26/02/2017 a las 15:38

    Viejecita, ni puto de caso al cabo Sífilis ni a otro cualquiera, que no nos enteremos yo o Irene Montero. Solo faltaba que viniéramos al libertódromo y tuviéramos que hablar de maridos. Cuando me dé Francisca el nombre del sargento para que me lo ponga, se vais a enterar de lo que es el orden de la libertad, dentro de un orden, en el francín.

  • Creo que ya lo conté. Tengo un conocido de toda la vida que heredó la parada de su padre, un buen escritor además de librero, en el Mercado de san Antonio. Siempre que voy me paso a saludarlo. No hace mucho le enseñé una pequeña joya de De Quincey, La monja alférez, que acababa de adquirir al módico precio de un euro unas paradas más abajo.

    Mi amigo me pidió el ejemplar, se lo llevó a la nariz y, tras olerlo unos segundos, sentenció:

    Era mío.

  • En el librito del inglés se puede disfrutar, como es de recibo, de la mano maestra de su autor aunque históricamente sea, más que inexacto, un tanto disparatado.

  • Francisca Ferrol dice:
    Domingo, 26/02/2017 a las 16:58

    ?

    Luego te acuerdas de Joselito de mayor y se te ponen los pelos de punta. Con Catalina de Erauso me pasa algo parecido, que me gusta y me echa para atrás, a partes iguales.
    SOCORRO

  • Procu, Joselito -toda su vida- me parece fascinante, no tanto pot lo del retrato de Dorian Gray, que también, sino por caso paradigmàtico de los matices, de las aristas, de las facetas, la polisemia, o como carajo de se diga, del alma humana.
    El sì puede decir que vivio una vida plena. Su peor etapa debiò ser cuando le cambiò la voz y quiso jugar papeles de joven galàn. No cantaba mal pero todo el mundo se acordba de como habìa cantado y lo apedreaban. Sin embargo, le echò huevos y no acabò siendo un Raphael cualquiera.

  • Hoy he visto a Buffalo Bill con un caballo blanco. Iba tras un ratón Mickey que llevaba a un osito Yogui -con su sombrerito, su cuello duro y su corbata a juego- en el regazo. He visto un Superman borracho. Una monja con los labios pintados me ha guiñado un ojo. Olivia y Popeye estaban comiendo un bocadillo de calamares fritos sentados en un banco. Un niño con zapatos de luces vestido de payaso lloraba porque su globo se había ido volando. Un cruzado abrazado a una rana, una Alicia con un gato sonriente, cuarenta y pico (no sigo contando) dálmatas, un pirata Jack Sparrow y un centurión romano. Mi madre no escucha el ruido de los tambores y mira alucinada. Hoy, en el desayuno, le he dado galletas maría con mantequilla. Ya sabéis, se pone la matequilla en una galleta, se pone otra encima como si fuera un bocadillo y se aprieta hasta que aparece la mantequilla por el borde. Se ha emocionado.

  • Francisca Ferrol dice:
    Domingo, 26/02/2017 a las 16:58
    Alianza hispano-mejicana contra el satàn rubio

    Qué bueno.

  • De Joselito me gusta (a rabiar) una canción. Tanto, tanto, que mi chico pequeño se acostumbró a escuchármela y la cantaba antes de hablar – bien es verdad que no dijo palabra hasta los cuatro años. Les digo esto no porque S. sea mi hijo debilidad (que también), sino porque era un niño muy inocente e inmaduro, y tal vez algo más.

    El caso es que en las fiestas del pueblo, por Santo Domingo, en ese punto álgido de los veranos extremeños en que el calor ya te ha nublado el entendimiento y nada te parece ni dentro ni fuera de lugar, desconectado como estás del mundo real entre las chicharras, los higos y los periquitos, tocaba la orquesta, que siempre y todos los años seguía el mismo programa: canción popular y copla para satisfacer a la generación mayor, Burning, Sabina y Loquillo para los de mediana edad y a las tres de la madrugada un noséquéquéseyo, pues a esas alturas yo sólo oía los bajos desde la cama (“las bases”, que diría mi hijo el rapero), PUM-pum-PUM-pum, cagándome en todos mis muertos. En la fase de la canción popular, que ya venía durando un rato, me acerqué a la cantante (poquita voz, pero desagradable) y le pedí la canción y le pedí también (las verbenas son como los programas de radio antiguos) que se la dedicase a S., que en ese momento estaba saliendo y entrando de la fuente seca de la plaza con unos zagales más, con breves incursiones para recuperar un flash de mis manos.

    “Y ahora, tenemos una dedicatoria para un niño que se llama S.”.

    Los zagales se pararon en seco. “¡S.!, ¡¡S.!!, ¡¡¡S.!!!”. S. se detuvo en seco con el plástico del flash metido en la boca y el chupete en la mano.

    “Sabemos que es una canción que le gusta mucho”.

    Nuevos vítores de la población infantil.

    Y entonces comenzó el teclado con los primeros acordes y S. se quedó congelado mirando al escenario, sin entender muy bien qué acababa de pasar.

  • No se puede jugar con niños, no se debe jugar con niños cuando eres adulto.
    Sus talentos no son para ser vistos en público, no son para obtener beneficios en metálico.
    No se puede jugar con niños, no se debe… se rompen¡
    Joselito, Marisol …
    No se puede jugar con la vida de los niños para hacérsela tan corta…No es una oportunidad, es sólo un suicidio, quizás un buen negocio, pero no para ellos.

  • Señorita Bellpuig: si ya ha terminado usted sus quehaceres de hoy, hágame el favor de sustituir ese enlace donde aparecen unos borrachos en un karaoke al final, por éste que es el fetén:

  • Ximeno, me ha traído a la cabeza otra sonrisa reciente y similar que he visto y un brillo en los ojos que, si no de reconocimiento, sí era de felicidad, como de niño cuando conoce a los reyes. Un abrazo.

  • En mi infancia hubo tres “niños prodigio”, el citado Joselito, Pablito Calvo y Arturito Pomar, los tres muy afectos al Régimen. Antes que ellos estuvo Dominguín chico que empezó a torear con 14 años, uno menos que el Juli cuando debutó, que luego fue conocido como Luis Miguel Dominguín el cual extendió su carrera entre 1939 y 1973.

  • Los domingos son días nefastos en los que te regalan un delicioso queso y para compensar, por romper esa inquietante felicidad, te instalas Wallapop.

  • Uno recuerda bien aquellas sesiones de cine de barrio en las que echaban las peliculas de Joselito y de Marisol. Tenía yo menos de cinco años. Y mi madre volvía conmigo de la mano cantando doce cascabeles, que a mí me parecía que la cantaba mejor que el mismo Joselito. Y la vida era una felicidad que no me cabía.

  • Alvaroquinn dice:
    Domingo, 26/02/2017 a las 21:52
    A cuenta de esto, algo con lo que siempre me río muchísimo. Porque soy subnormal.

    Quién no se ha reído con algo así. Ahora, el que lo ha escrito sí que es un subnormal hijo de la grandísima puta.

  • Bueno, yo creo que es una sobreactuación en respuesta al postureo de la periodista. Ninguno de los dos se cree lo que dice.

  • ¿Y eso, Brema? Recuerdo que anduvo de xuntanza con Follan y Mercutio.

    Una vez me llamó gilipollas, hasta puede que con motivo, pero también me lo llamaste tú, fijo que sin motivo, y no pasa nada.