El ángel

marrruecos

Por Gómez.
MARRUECOS

Aquella camarera era una preciosa chica cuyo cerebro, por así decirlo, funcionaba a otra velocidad que el del resto de los mortales. La llamábamos Hilary en honor de un personaje de la serie El Príncipe de Bel Air, serie que estaba de moda por aquel entonces. Sea como fuere, nuestra guapa Hilary era una chica divertida, amante de las bromas y a quien le gustaba pasarse por la puerta —lugar que, por regla general, era el más interesante del local— cuando tenía un rato libre. Yo me llevaba muy bien con ella.

Nos encontrábamos dos o tres empleados enfrascados en una animada charla cuando apareció. Uno de mis compañeros estaba hablando, por decirlo sin ambages, de mamadas. Hilary se puso en un rincón y comenzó a escuchar la seminal conversación sin meter baza. Al cabo de un rato, decidí gastarle una broma.

—¿Te gustaría que tu novio se volviera loco de placer? –le pregunté.
—¿Cómo?
—Pues cuando notes que está a punto, la agarras y dices, bien fuerte, Marrrrrrrrruecos… Te garantizo que se pondrá como una moto.
—¿Marrrrrrrrruecos? ¿Hablas en serio?
—Me lo enseñó una profesional del sector.

Suelo ser bastante convincente, pero se notaba que ella no lo tenía muy claro.

—¿De verdad?
—Mano de santo. Pero, sobre todo, recuerda que tienes que marcar mucho la erre.

Sin decir una palabra más, dio media vuelta y se alejó. Pensé que tal vez me había pasado de frenada y se había tomado a mal la broma. Me disponía a pedirle disculpas cuando, todavía pensativa, regresó y me espetó:

—Es que a mi novio no le gustan los moros. ¿Sería lo mismo si digo Tarrrrrrrrragona?

EL ÁNGEL

Dieciséis años recién cumplidos. En un principio, cuando despierto, pienso que todo ha sido un mal sueño; pero el sabor de la sangre en mi boca me devuelve al presente. He sufrido un accidente de moto en una curva de la carretera de la Rabassada. Recuerdo que mi cara ha impactado contra el guardarraíl y poco más. Me he roto seis dientes (aunque a mí me da la impresión de que ha saltado por los aires la dentadura completa), tengo la cara hecha un poema, heridas en la cabeza y contusiones por todo el cuerpo. El dolor lo empapa todo…

Entra mi padre, como un torbellino, en el box. No sé quién lo ha llamado, pero ahí está… Se acerca hacia la camilla donde me encuentro y me grita:
¡AL FINAL LO HAS HECHO!

Tiene razón: al final lo he hecho. Intento decir algo, pero no soy capaz de hablar…

Un médico descorre la cortina. Todavía no estoy al corriente de esto, pero ha estado discutiendo acaloradamente con mi progenitor unos minutos antes, y, discutir con mi progenitor nunca resulta agradable para nadie. Por eso lleva la cara de pocos amigos que lleva. (Con posterioridad sabré que se trata de un cretino integral y que mi padre lleva toda la razón en la disputa). El médico se acerca hacia mí, pero cuando le separan sólo unos pasos de la camilla, mi padre, con voz serena pero implacable, le advierte:

—Ni se te ocurra ponerle una mano encima.

Es un hombre temible. Leo el miedo pintado en el semblante del médico, y tras titubear unos segundos, sale del box, seguido a unos pasos de distancia por mi padre.

Me quedo solo por fin. Y es lo mejor que ha sucedido desde que me levanté de la cama por la mañana…

Salgo ganando con el cambio de médico: lo siguiente que recuerdo es tener a una doctora a mi lado. Debe de rondar la treintena y es maravillosamente bella. Como un ángel, como un ángel vestido de verde… Me está examinando con cuidado las heridas de la cara.

—Tranquilo, tranquilo —me dice.

Su voz es cálida, suave. Su cabello castaño presenta unos vivos tonos rojizos que brillan al trasluz… Al final del examen, me aprieta ligeramente la mano, quizá la única parte del cuerpo que no me duele.

—Todo va a ir bien —me asegura.

Miro su hermoso rostro una vez más y de nuevo me digo que debe de ser un ángel. Su cabello parece resplandecer, en aquel aplastante cubículo, como el fuego…

Cierro los ojos y me preparo para lo que me tenga reservado el destino.

CUIDADO, TU NOVIA

Estábamos tres o cuatro compañeros, de madrugada, fumando y charlando en la calle, junto a la puerta. Yo me encontraba de espaldas a la calzada, por completo ignorante del peligro mortal que se cernía sobre mi persona. De pronto, uno de mis compañeros, gritó aterrado:
–¡CUIDADO, TU NOVIA!

Instintivamente, me protegí la cabeza con ambas manos y me aparté de allí a toda velocidad, todavía sin tener ni idea de qué diablos sucedía.

Cuando presumí que estaba a salvo, me di por fin la vuelta y me encontré frente a una visión del averno: mi novia napolitana, la de los pezones como boinas y endemoniado genio, viniendo hacia mí con cara de ningunos amigos y sujetando en su mano derecha la barra antirrobo del coche.

—¡Cabrón follaputas hijo de perra! –gritó.

Salí corriendo de allá, sin pronunciar una palabra, como si me persiguiera el mismo diablo. No estaba del todo seguro de qué había ocurrido, aunque me hacía una ligera idea de la raíz del conflicto… Esta vez había estado cerca. Mi compañero me acababa de salvar, cuando menos, de una temporada en silla de ruedas.

Mientras huía resolví también cambiarme de domicilio aquel mismo día. Y para siempre. Ya habría tiempo de recoger las cosas por la mañana, cuando ella no estuviera en el piso. Desde luego, la presente no estaba resultando la mejor noche de mi vida, y eso que he tenido algunas bastante malas.


Descargar en PDF

107 comentarios

  • Como siempre con las historias de Gómez, me queda esa sensación que despiertan las vidas interesantes, como de multitud de cosas que, todavía ocultas, uno adivina mirando fijamente hacia el punto de fuga y que espera que se las cuenten pronto. Bravo.

  • ¡¡¡ Fabulossssso , Gomez !!!
    Y ya sé que no tengo derecho a decirlo, pero lo digo
    ¡¡¡ Más, Por Favor !!!

  • ¿ Hubiera servido también lo de “El Perrrrro de San Rrrroque no tiene Rrrrrabo, porque Rrrrrramón Rrrrrramírez se lo ha Rrrrrrrrobado” ?

  • Ay, qué risa. Va bien de vibrantes, pero igual no es el mejor momento para un mensaje así, Viejecita.

  • Qué relinda la película de Google para celebrar la estación. Esto es un ratoncito que dormía pero despierta a la primavera. El gentil mur sale corriendo a la luz del día y roba el primer narciso gigante que encuentra, lo arrastra hasta su madriguera, coloca la flor descomunal en ¿una pecera? y regresa a sus sueños de ratón. No sabe que, en un espacio de tiempo proporcionado al diminuto espacio que habita, el anhídrido carbónico que emite Flora, oh diosa, llenará las esponjitas de sus pulmones y MORIRÁ ASFIXIADO.

  • Estupendo Gómez, como siempre.
    Yo creo que la cosa es ir probando. Si las propuestas no encandilan siempre están ferrocarril o rododendro. También habrá quien prefiera cosas más suaves como alfarería.

  • Está bien eso de avisar de lo que se tarda en leer la entrada. Deberían ponerlo también en los libros:

    “Los hermanos Karamazov”: 34 horas de lectura.

  • Voy a mantenerme callada el resto del día, a ver si aprendo la lección, pero antes :
    Dar la Gracias de corazón a La Srta Bellpuig, que ha vuelto a poner arriba el Quien es Quien, y Los Blogs.
    ¡ Usted sí que es un ángel !

  • No entendí lo de marrrrruecooos, pero entiendo que la erre siempre hace vibrar mucho y puede ocasionar una eyaculaciøn precoz que no satisface a la otra parte. Sea la parte que sea, ella o él o un silurio. Vou a leer con despacio todo, que después todo se mal leé o interpreta.

  • Cuando Arcadi creó Factual, propuso una sección sobre vida cotidiana que no recuerdo si llegó a hacerse. Tenía un nombre concreto que he olvidado. Gómez lo habría petado allí con sus historias autobiográficas.

  • LA VERGÜENZA DEL PAÍS
    LUNES, 20/03/2017 | 2 SEGUNDOS DE LECTURA | SIN COMENTARIOS

    halamadrí halamadrí queslamergüenzadelpaís.

  • No sé si se nota muy bien el “je ne baise lo más plus” de mi avaratar. Me ha gustado la mar esta idea. A ver si así me dejan en paz.

  • Escribirá a nuestro gusto y sus obras -creadas a nuestra imagen y semejanza- no las cambiaremos por nada. Con la música pasará lo mismo. En vez de una TV, o una Tablet, tendremos un “artista” dedicado a nosotros, produciendo obra a demanda que nos parecerá excelsa. Pos vaya…

  • CARNE CRUDA
    Siendo todavía estudiante de Medicina me vi frente a la realidad, toda la idea que me había hecho sobre el funcionamiento del mundo se desmoronó en pocas semanas. Pensaba que los médicos serían felices por trabajar en un buen Hospital, pero pude comprobar enseguida cómo se odiaban unos a otros y la ingente cantidad de tiempo que dedicaban a resolver sus rencillas. También pensaba que ayudar a los enfermos me haría sentirme bien, pero pude observar que los pacientes ingresados no eran enfermos en su mayoría, sino personas que habían decidido autodestruirse. Cirrosis hepática, enfermedad pulmonar obstructiva y patología cardiovascular, diabetes, eran la consecuencia de ingestas masivas de alcohol y embutidos, junto con el tabaco.
    Pasaron muchos años hasta que conseguí entender que la verdadera enfermedad éramos nosotros mismos, debido a la natural tendencia a envidiar y odiar al prójimo, así como nuestro gusto fisiológico por todo tipo de productos adictivos

  • Deniz Aytekin Satur Lunes, 20/03/2017 a las 17:08

    No sé si se nota muy bien el “je ne baise lo más plus” de mi avaratar. Me ha gustado la mar esta idea. A ver si así me dejan en paz.

    Va a ser imposible, Satur. Desprendes sexapill.

  • Muy buena entrada para empezar la semana, sí señor. Uno se queda con ganas de saber qué habrá sido de la tarraconense, de la médica y de la exnovia napolitana.

  • Girón de Velasco tenía como credo la Justicia Social, por ello promulgó una legislación laboral muy proteccionista para el trabajador y puso en marcha la Seguridad Social. También creó el monopolio de la estiba portuaria para adjudicárselo a los combatientes de la División Azul. Estas tres medidas siguen vigentes en su espíritu en nuestra actual legislación.
    Sorprende que nos quieran dejar sin toros, sin misas y sin calles conmemorativas, pero se resistan a acabar con el monopolio de la estiba.

  • Comenté ayer, justo después de enterarme de la noticia, la muerte del gran Bernie Wrightson. Sería injusto no destacar entre su extenso currículum artístico, su notabilísima colaboración, junto con otros dos maestros del terror del calibre de Stephen King y George A. Romero, en aquel delicioso homenaje a los viejos cómics de terror con los que crecimos muchos de nosotros.

  • ISMAÍL

    Si hay un sitio en el que uno puede conocer una fauna tan abigarrada como en una discoteca, ese es un hospital. Hoy me ha tocado labor de acompañamiento en uno y, mientras miraba por la ventana y veía puerta con puerta dos funerarias y un tanatorio (lo que me ha recordado a los siempre prósperos enterradores de Lucky Luke), ha llegado un amigo del otro inquilino de la habitación, y con él llegó el escándalo.

    El buen hombre venía con un pañuelo que le sobresalía discretamente por encima del jerséi (pero menos discretamente que los que no llevan pañuelo, claro) y playeras. Tendría una edad indeterminada entre los sesentaitantos y los ochentaipico bien llevados, extremo que nos ha aclarado rápidamente: tiene noventa y tres (93). Salta y se mueve bastante más y mejor que yo, que tengo sesenta años menos, pero ese misterio se desvelará más tarde. Es parte de Castro y parte de Laredo, asunto que habría dado para un volumen de Darwin con más enjundia que aquel que dedicó a los percebes o para una polémica que ni la de la doble predestinación. Cuando las enfermeras nos han echado para limpiar la habitación, me ha facilitado en el pasillo la relación de un currículo que no habría desentonado en aquella Inglaterra en la que los egresados de Eton lo mismo inventaban un ingenio mecánico nunca visto que descifraban los rudimentos de una lengua milenaria o cazaban tigres a lomos de un paquidermo mientras agasajaban a un gerifalte mogol.

    El paisano fue corredor de maratones; campeón de España de bailes de salón (se ha marcado unos pasos canturreando algo); entrenador de traineras; albañil (“y, según dicen, el mejor de España”); ingeniero agrónomo; plantador de todo tipo de verduras de concurso (“con tres patatas, pesadas en la balanza, treinta y un kilos”) y, evohé evohé, “médico curandero”. No hay secreto de las plantas, la tierra, la ganadería, la mar o la Pachamama en su infinita variedad que el tipo no conozca (también me ha contado que lo sabe todo de deportes y de una pluralidad de asuntos incontable como las arenas del desierto y las olas de la mar, todo ello mientras les lanzaba requiebros a un par de enfermeras que iban de un lado para otro por el pasillo). Y ha tenido a bien compartir conmigo la receta de la vida, el vino del espíritu.

    No voy a desvelar el secreto de la poción mágica de Panorámix porque bien me ha advertido su creador que “no se lo digas a nadie, que te van a llamar loco y tonto”. Solo revelaré que hay que guardarla en la nevera y tomar cada día varias cucharadas habiendo dejado el mejunje calentarse un poco en la boca antes de tragarlo (el frío aletarga sus propiedades). En poco tiempo notaré un incremento del vigor, la energía, el nervio y la raza que me hará vibrar estilo Popeye. Como prueba de ello, se ha señalado a sí mismo (y vive Dios que no hay mejor testimonio de salud con 93 años) y me ha confesado que ese brebaje le ha permitido echar tres polvos a la semana hasta los ochenta y seis (86) años. También me ha recomendado darme masajes en las piernas y los muslos con aceite, me ha reglado la dieta señalando las propiedades benéficas y perniciosas de cada alimento, me ha prescrito un vasito de agua de mar “de un sitio limpio”, ha elogiado varias veces con visible emoción a las monjas guapas (¡!), no se ha cansado de piropear a las enfermeras y decir por lo bajini que en la cama estarían mejor, me ha confiado la técnica para tener tomates en Navidad, para capar patatas y que se acerquen al peso de un chon, ha clamado que los políticos son unos ladrones pero que él también estuvo en el ajo y pescó algo (“yo no robé: cogí”), ha contado varios chistes de gallegos en la mili y, en fin, me ha hecho la tarde.

  • Pues imagínese yo teniéndolo delante, Mortimer. Y le habían dado lengua para desayunar, porque no callaba. Eso sí, se hacía raro oírle lo de “soy ingeniero agrónomo” seguido de “he trabajado siempre de albañil” mientras repetía después de cada consejo “que no te se olvide”.

  • Qué bueno, Álvaro.
    Valdecilla Norte, edificio «Dos de noviembre». También podría ser el comarcal, pero frente a este conté cuatro funerarias la última vez. Habrán fallecido unos.

  • Estaba pensando que tal vez sea una maldición: ser muchas cosas en la vida porque enseguida te aburres, cansarse de estar a gusto, dejarlo todo en busca de objetivos a los que renunciar algún día. Éxitos, derrumbes, fracasos gloriosos, triunfos desposeídos ya de valor. Un culo inquieto. O quizá encontró a una, a cinco mujeres por la que lo dejó todo, y en cada una de ellas fue quebrando la certeza de haber llegado a destino. Y al final de su vida se encuentra solo.

    Mientras, alguien en la radio dice tonterías: “Cuando aprendes a morir, aprendes a vivir”.

  • Decimos, decimos, decidimos, lo pronunciamos, que todas las criaturas humanas han de someterse al pontífice romano, es una condición absolutamente necesaria de la salvación.
    Las dos espadas, lo espiritual y lo temporal en el poder de la Iglesia, la primera por los sacerdotes, la segunda por los reyes y guerreros, pero siempre y cuando Dios lo quiere y lo tolera. Las espadas se deben presentar a la autoridad temporal sometida a la autoridad espiritual. La sabiduría certifica que es el poder espiritual quien tiene el deber del poder temporal y para juzgar, si es necesario.

  • No quisiera cerrar el capítulo de agradecimientos sin destacar a maese Perroantoine, polemista infinito y escritor de primera que, por así decirlo, me ilustra y soporta con singular donaire.

  • Viejecita, ¿qué novedad nos puede cantar sobre el áspid latebrosa que mora en las entrañas de su hogar?

  • Bonjour.
    He tenido un entretenido fin de semana que me ha impedido comentar lo divertido de la entrada de Gomez, que tiene toda la pinta de ser verdad, aunque lo sea ciertamente. La realidad es la mejor guionista en todos los casos y muy difícil de creer en la mayoría.
    Muy bueno también el relato de Alvaro.
    Las subespecies humanas que se encuentran en los hospitales o en las salas de espera de cualquier sitio, vienen dadas por esos microclimas especiales. Cosa de la evolución. Y generan hasta un lenguaje propio en cada uno de ellos. Los filólogos de la sala seguro que tendrán material disponible al respecto.
    Y como dice Saturio, me gustaría saber como esta el tema de la bicha residente de Viejecita.

  • Yo no robé “cogí”…
    Creo que es en Argentina y Uruguay donde “coger” tiene el significado de follar por aquí.
    Coger es retirar una cosa de un sitio. Robar es coger una cosa que no es de tu propiedad, sin el consentimiento de la parte propietaria.
    Coger sin consentimiento es robar.

  • Marco Polo inventó bastante … tampoco está claro que se llamara Marco Polo.
    De lo tuyo estoy seguro. Callar lo que se debe callar es mucho más interesante que contar, y más digno, incluso más literario.

  • Aparte del coger sin consentimiento, que es robar, está el robar con consentimiento que es embargar.
    Los letrados residentes seguro que me ponen pegas al razonamiento, y con razón legal.
    Pero no me digan…las potestades que tienen algunos y las que nos están vedadas a los mortalitos…

  • Acabo de leer un texto de Jean Juan Palette Cazajus sobre un complemento de moda cuyo nombre desconocía, el «ya no follo más» o «je ne baise plus». Espero que os interese. En el blog de los salmonetes.

    Pocas personas conocerían el significado de la cinta con o sin camafeo.
    No obstante me atrevo a hablar de dos categorías en la simbología del collarcito.
    Cuando este llevaba perla o camafeo, su significado era de una simbología mucho más evidente. La portadora se declaraba “propiedad sentimental y física” del que figuraba en el camafeo, o el donante de la piedra o perla. Indicando con ello que no estaba disponible de entrada.
    En el caso del lazo escueto, el significado pienso que era mucho más sutil.
    Más bien un cierto, no descarto, pero no te resultará nada sencillo. Lo que seguramente hiciera mucha mella en los cazadores de piezas de alta dificultad, como promesa de placeres sobrenaturales.
    Sólo el lenguaje de los abanicos tenía mayor poder erótico que el de los lacitos, a mi juicio.

  • Gomez, te pongo este link, por que eres un admirador de Poe.
    Este artista Chino ( Xie Lei) ha realizado una exposición llamada ” EL JARDIN DE POE”.
    Crees que expresa bien a Poe?.

  • Gracias a ti, Gómez. Sois vosotros, quienes escribís, los que mantenéis abierto el local y le dais valor, lustre e importancia. Creo que no os lo agradecemos lo suficiente.

  • Bueno, en mi opinión, Gomez lo que hace es poner “los dientes largos”.
    Hace introducciones a una novela con cada una de esas pinceladas.
    Se trata de su cuaderno de bocetos, donde cojes a lápiz y rapidito notas de alguna anécdota o idea que merecería la pena desarrollar y va y nos lo enseña.
    Que en algunas ocasiones se contarán, en otras no se contarán, y en otros sólo le rememorarán acontecimientos o garabatos de la existencia.
    Cada vez que leo cosas buenas, ( el 99% de las veces que se entra al gallinero) lo de escribir me recuerda más a mi oficio, o bien es al revés, indiferente.
    Pero lo de escribir creo que es algo así.
    Como cuando a Morgan le da por contarnos algo, y en vez de hablar, que aquí no se puede, coje la pluma y larga de corrido.
    O como cuando cualquiera de los que aquí escriben cosas, se toman la molestia de detallarla, de hacérnosla sentir, o ver, o explicar o escuchar.
    Cosas estudiadas, cosas aprendidas, cosas vistas, vividas o sentidas, o imaginadas.

  • Contar cosas debe ser así.
    Compartir la existencia, pero sin demasiados detalles. Omitiendo o prescindiendo de lo que sobra.
    Claro que es imprescindible saber quien las cuenta.
    Pero la literatura no es periodismo, y mucho periodismo es una grosería infame, cuando quiere pasar por literatura u negocio.

  • Me adhiero casi con violencia a lo comentado por Perroantonio. Este local sin los relatos que se suben, no sería nada. Si bien es cierto que hay ilustres posteadores que son la sal del Chopsuey. A saber: El Marqués de Cuba, Fracisca del Ferrol, La Pirata, Gómez, el gran Brema, el Perrodesanantonio, el que suscribe y un escueto etcétera.

  • Señoritas, señoritos. Inauguramos Los Papeles de Çhøpsuëy Fanzinë Øn Thë Røcks. Sin prisas, sin obligaciones, según sople el viento, editaremos entradas, comentarios seleccionados, ilustraciones de Çhøpsuëy o textos de nuestros colaboradores en formato PDF para descargar. De esta manera podrán imprimirlos, coleccionarlos o enviarlos por correo a sus amistades. Cuiden su gramática y su ortografía.

    Y como inauguración, nada mejor que el texto del señorito Gómez. Ya veremos cómo organizamos el almacén de descargas.

  • La salchipaaaaapaaaa, la salchipaaaapaaaaa, cómo mola la salchipaaaapaaaa, ninnoninooniiiii
    ———————–
    Cómo te lo curras, Bellpug.

  • Buenas tardes a todos.
    Muchas gracias, por preguntar por mi víbora residente.
    De momento, no la hemos visto. Debe seguir hibernando. Que aquí, de noche, refresca muchísimo. Tengo todo preparado para matarla cuando asome, pero se está tomando su tiempo.
    Eso sí, cada vez que vienen los nietos, como ayer, salimos todos con ellos al jardín, sobre todo a la parte salvaje, para que haya al menos 1’5 adultos por niño, todos jugando al futbol, o yendo a la tirolina del parque , escudriñando el suelo con disimulo para que ellos no se den cuenta… Una paliza, que ya no tenemos edad . Claro que los niños encantados, porque gracias al miedo que tenemos todos a la víbora, les estamos poniendo todas las películas que quieran, ( ayer vimos Atrapa la bandera ), y mi hijo el genio les está enseñando a programar…( que, dentro de casa la víbora no tiene forma de meterse , a diferencia de los grillos y las lagartijas, que caben por las rendijas de la ventilación ).

    Y que también agradezco mucho lo de que los textos inmarcesibles se editen en pdf, para imprimirlos con facilidad, pero, que todavía mejor sería organizar crowdfundings o algo, y que se editaran en forma de libro de verdad. Y las ilustraciones podrían publicarse en carpetas aparte, para comprarlas al mismo tiempo…
    Por Favor.

  • ¡ Fantástico !
    Me alegro muchísimo de haber estado tan sobrepasada esta temporada, que aún no había llevado a encuadernar el CHOPSUËY3D.
    Porque ahora le iré añadiendo los “Papeles” que se editen, y acabaré teniendo un libro grande, espero…
    Muchas gracias Srta Bellpuig, es usted estupenda.

    Y, ya que estoy:
    En lo de “Quien es Quien” ,como, además de novata aquí, soy bastante infeliz,( por no decir mema ), he estado buscando como una desesperada “Seré tu puta o la esclava del Señor”, “Los deltoides de Mishima” etc, y nada. pero nada de nada. Y De Jesus María Gomez Camuñas, es que, ni rastro. Que al principio de venir aquí, como veía que se había muerto, no me había atrevido a buscarlo.
    Hasta que he pinchado en el enlace al artículo de Calaza ( que a Calaza no le suelo leer, que me rebasa de lejos ), y entonces me he dado cuenta de la broma.
    Pues ahora, espero que salgan esos libros, y también el de “No sin mi psicoanalista”, y el de “Las profiteroles…”que sólo con los títulos ya apetece muchísimo leerlos.
    Y que también espero esa autobiografía que Gomez lleva prometiendo, y retrasando…
    Por Favor

  • Ay, señorito Tipotrueno, en menudo lío me he metido… Poco a poco iré poniendo enlaces de descarga PDF en las entradas. Pero con calma. Con mucha calma, que una ya está mayor para tanto trasiego.

  • Perdone señora, pero usted no me pone a mí enlaces de descarga en las entradas, y menos con “mucha calma”. So guarra.

  • Creo que la sita se ha metido en un lío, en mi caso, prefiero que no haya descargas en pdf de mis entradas. Creo que la página funciona muy bien y el que le interese puede encontrar fácilmente las entradas de cada autor. Yo no quiero gastar papel.

  • Muy buena iniciativa. ¡Que viva el papel y lo que sea! Ya que estamos con las cosas del diseño, me gustaría proponer un pequeño cambio: antes del remozado de la página (remozado estelar, dicho sea) los enlaces a la entrada anterior y a la siguiente aparecían al final de los comentarios, pero ahora aparecen entre el texto de la entrada y los comentarios. Este pequeño detalle dificulta un poco la navegación dentro de la página, sobre todo cuando se hace desde el telefonino. ¿Podría recuperarse la versión anterior?

  • Señorito Chino, no voy a poder. Tendría que cambiar el diseño de la plantilla y, como ocurre cada vez que hay una actualización, se iría todo a freir espárragos. ¿Le sería útil un calendario? Lo pongo y me dice si es útil.

  • Yo quiero que mis entradas se vean con tipografía amarilla con fondo rosa y sin menuses, porque dificultan la lectura. Y quiero que salga mi foto al lado de mi nombre y en Navidad que caiga nieve en la pantalla, que me ha dicho mi primo Efrén que hay un plugged in que lo hace, y en verano quiero lo mismo pero en lugar de nieve que caigan daikiris, pero con sombrilla, porque si no pones sombrilla parecen vasos de poleomenta.

  • Srta. Bellpuig
    Martes, 21/03/2017 a las 19:09

    Entendido. No precuparse, la página está estupenda tal cual. Muchas gracias.

  • LOS JUZGADOS.
    La mayor evolución que se puede constatar en España, en el mundo de la judicatura, es el enorme esfuerzo que han realizado los municipios, por hacer palacios de justicia a la altura de los ciudadanos.
    Magníficos edificios transparentes de acero y cristal, con el último grito en tecnologías de seguridad, donde se puede ver a la gente que labora en ellos, afanándose en lograr la ley y el orden.
    En el caso del juzgado nº 1 de mi pueblo, este edificio ocupa ahora el solar que dejaron las Escuelas de Viteri, que eran las de los pobres, junto con el colegio de la Alhondiga. Tenían ya a mi edad escolar, edificios destartalados, en los que nunca hubo mantenimiento, pues fueron donados por la fundación a los municipios, y estos no estaban muy preocupados con la educación en aquellos años.
    Este edificio maltrecho, de las escuelas de Viteri, pasó, ya en manos municipales a albergar las aulas del conservatorio municipal, donde uno aprendió a leer partituras a la batuta de un director de la Banda Municipal que además de tocar el clarinete, nos desasnaba en lo musical a nosotros, por magros emolumentos y esquivando las goteras.
    Don Pedro Viteri, era un filántropo de Mondragón, que se dedicó a abrir escuelas (10 en menos de 5 años) que dejó repartidas por Gupúzcoa en los comienzos del siglo XX.
    De padre alavés y madre arrasatearra, Pedro Viteri y Arana, también conocido como Pedro Biteri, nació el 18 de julio de 1833 en la villa cerrajera de Mondragón. Realizó sus estudios en Inglaterra y, tras recorrer gran parte de Europa, estableció su residencia en Biarritz. Tras la muerte de su padre y su hermano heredó una gran fortuna que no dudó en invertir para impulsar el fomento de la instrucción popular, «base de la prosperidad, agente principal de la moralidad y ennoblecimiento, condición necesaria de la educación social y requisito primero de la regeneración nacional», según dejó escrito. Y es que los datos del censo de 1910 en Gipuzkoa indican que había más de 110.000 personas analfabetas que no sabían leer o escribir y sólo eran 85.000 las capacitadas para escribir. Viteri se gastó todo el dinero que poseía en lo que consideraba más importante: La educación. Viajó en su juventud por las principales capitales europeas y vivió en París. En 1847 fallece su padre y la fortuna familiar pasa a ser gestionada por su hermano José Bernabé. En 1874 se casó con una dama inglesa de nombre Celina Voody. A la muerte de su hermano en 1893, se estableció con su mujer en Biarritz.
    Viviendo cerca de su tierra natal, Viteri, que ya contaba con 60 años de edad, regresó ese mismo año de visita a Arrasate, al que no había vuelto desde la infancia. Tras la construcción de las escuelas de Mondragón, Viteri decidió extender su labor filantrópica al resto de la provincia y costeó las escuelas de Hondarribia, Errenteria, Pasaia Donibane, Pasaia Antxo, Irun, Donostia, Aretxabaleta, Hernani y Urnieta. Se calcula que donó en vida aproximadamente 775.000 pesetas de la época.

    Ya en los años 80, se decidió acabar con el legado generoso y educativo, para hacer un bonito solar donde cuando hubiera dinero, hacer algo de interés, o quizás convertirlo en viviendas de VPO.

    Hubo suerte, y el dinero empezó a entrar de nuevo después de la debacle Aduanera, y como los juzgados de Irún eran un carajal, los próceres acertaron a dotarnos de un centro de justicia a la altura de la ciudad y con los estandares actuales, muy alejados del PROCESO, y del “vuelva usted mañana”.

    Hoy he entrado por vez primera en esta institución.
    Me lo he tomado con el protocolo necesario; levantarme temprano, afeitarme bien, para tener el aspecto aseado necesario, como cuando uno va al médico.
    He desayunado en la cafetería del Mercado de Abastos, que ahora ocupa un subterraneo que le han dejado de su magnífico edifico anterior, en el que ubican los cines de la ciudad, el Zara y un Eroski.
    Aquí he estado cómodo, se habla más en Francés que en Euskera, dado que el personal que compra es normalmente del otro lado del Bidasoa, por la proximidad.
    La cafetería es nefasta, lo aviso. He tomado café mediocre, con el peor cruasan de todos los tiempos, atendido por una doña, bastante mal encarada, que ha acabado rendida a mi cortesía natural, y ha accedido a despedirse cuando le he pagado. (eso sí, con el último billete de 50 euros que tenía a las 8,50 horas de esa mañana, y pidiendo perdón por ello – of course).
    Me he dirigido a la plaza de entrada, donde te recibe un gigantesco monumento de acero negro, con un significado que sabe su autor, y que en estos momentos sigue un tratamiento para curar su espalda, debido a los enormes esfuerzos que le ha causado tanta risa al ver que le pagaban a precio de Oteiza aquellos ensayos con chapitas, y otros municipios le compraban más.
    En el momento que sonaban las primeras campanadas de las 9,00 en el campanario de la iglesia del Juncal, se han abierto las puertas.
    Era el primero que entraba y todo parecía que estaba en funcionamiento.
    La guardia jurado de la entrada, debía de estar en prácticas, a la pobre el uniforme se lo había hecho un enemigo.
    Estas compañías de seguridad no tienen en cuenta estos detalles, y yo creo que si uniformaran debidamente a sus empleados, aparte de hacer un gran favor a la estética, ya de por sí agresiva de semejante cuerpo, seguro que podrían cobrar más por poner un poco Cool a estos empleados.
    La señora de unos 40 años lo había compensado con un carmín rojo y uñas lacadas en transparente.
    Voz agradable, imagino que al ser el primero de la jornada y la semana.
    Pongo el tabaco y las llaves en el scaner, y entro al templo.
    No oigo ruido y eso me reconforta.
    Un gran vestíbulo te recibe, y de repente ves que estás en un sitio de ley … una procuradora con toga (en este caso a medida, por que le caía bien y se veía de buen género ) pasa hablando en alto con una abogada y su clienta que se dirigen a unos pasos de la jueza hacia las salas de vista oral.
    Las indicaciones son en letreros en Vasco y Español pero con una buena lógica funcional.
    Llego al mostrador de información.
    Detrás 9 señoras se afanan en pantallas de ordenador.
    Delante mío, no sé como, había unos Rumanos con un pleito por retirada del carnet de conducir en Alemania y a los que estaban declarando en rebeldía.
    Cuando llega mi turno, me sonrrie amablemente una señora con sombra de ojos azul turquesa y uñas con laca de un gris azulado en manicura francesa.
    Le entrego mi notificación de embargo y se dirige a recojerla mientras solicita que me identifique.
    Muy amablemente me explica todos mis derechos, mientras yo me fijo en el primer hombre que veo en la mañana. Creo que forma parte del cupo de minusválidos siquicos que los empleadores públicos deben cumplir. Calvo con una mirada extraviada de hombre con sobredosis de ansiolíticos y ojos en fondo del cráneo de no más de 35 años.
    Llega a una mesa con un montoncito de papeles, los mira, y retorna a las oscuridades del fondo.
    Mientras, termino de escuchar lo que me dice la amable señora, de subir a la segunda planta donde me procurarán la sentencia y el procedimiento de embargo, así como las aclaraciones que necesite..
    No cojo el ascensor y subo por unas magníficas escaleras de granito ,yo diría que Gallego (aunque no es rojo de Porriño, sino gris panza de burra).
    Llego al departamento de EJECUCIONES.
    Cuento 17 señoras en sus mesas con ordenador, más una que llega con una tarta y envoltorio de la pastelería AGUIRRE. Comienzan la semana levantandose todas, menos la que me atiende, para liarse a besos y cotorreos.
    La que me recibe es joven y prieta, sin pintura ni en uñas ni en labios, y con pelo corto y jersey morado.
    Me pregunta si soy yo, y le digo que sí que soy yo, mientras le doy mi cédula.
    Se dirige a lo más profundo de la sala donde veo que tienen a un hombre joven y bien parecido que llega solícito a atenderme, no sin antes disculparse por el alboroto del gallinero.
    Me recomienda que como estoy conforme con la cantidad reclamada, y que no tengo otra forma de hacerle frente que aceptar el embargo, no la recurra, que no es más que un gasto inutil, ya que no podrán darme un abogado de oficio, aunque realmente no tenga para pagar el pan.
    Pero que aún así, en estos casos de divorcio, que no merece la pena, y que por otra parte yo sigo teniendo las mismas propiedades mientras no las venda, y que nunca podrán reclamarme más que lo citado.
    Le pregunto por el cálculo de las enormes costas, y me lo explica.
    Le doy la mano, y salgo aliviado, cruzándome por las escaleras con tres mujeres en animada charla.
    Al regresar a la salida veo a un hombre con su abogada y procuradora entrando a una causa en la sala de vistas. Le miro y me mira… Veo sus ojos y sé que va a una causa de divorcio por que en el otro extremo está una mujer de su edad con aspecto fiero y su abogada y procuradora.
    Suerte le he dicho. El ha movido la cabeza a un lado…Luego he pensado que la va a necesitar…

  • Logan, todo un hallazgo. Una road movie de mutantes, feliz cruce de géneros con todos los elementos para conformar un magnífico entretenimiento. Un diez para Marvel.

  • Qué historia, JrG. Se merece una entrada propia, un pdf, un abrazo y una invitación a comer con vino a discreción.

  • JrG : Estas historias vividas suyas son impresionantes.
    Y las cuenta así, de una manera tan lisa, que le dejan a una con la boca abierta. Muchas gracias por compartirlas con nosotros.

    Usted será ingeniero, y escultor, y pintor, pero, sin duda, es usted Escritor , y de los buenos…

    Buenas noches a todos

  • Gracias por los consejos letrados.
    Desde antes del día de autos ya estaba concienciado del asunto e hice de antemano mis legados.
    No fue suficiente y reclamaron más.
    Mi abogada de entonces me hizo las recomendaciones necesarias pero me negué a defenderme como me proponían.
    Soy un hombre con dignidad y el dinero tiene tan solo la importancia que tiene, como para entrar en debates televisados ante árbitros caseros.
    Como me di por jodido en ese aspecto, de antemano, me he permitido asistir a los acontecimientos, escribiendo a mis hijos, para el futuro un relato de humor sobre el asunto.
    El precio pagado me ha merecido la pena.
    Para el resto de viaje no necesito alforjas, ni las quiero, por otra parte. Al final el ahínco y crueldad que demuestran algunos no va en su beneficio. Todo se quedara por aquí en manos de los siguientes.
    Tener requiere defender y yo no quiero defenderme. No tengo por qué hacerlo y menos ante alguien que pretende un dolor que no te puede causar.

  • AGUSTÍ VILLARONGA
    Me ponen enfermo sus películas: “Pan negro” y ahora “Incierta gloria”. Pedantesco, hemianópsico, siempre quedan bien los republicanos y los catalanes bajo un aparente eclecticismo.
    Disculpen que interrumpa sus comentarios sobre el cine de mutantes.

  • Venga, Morta, que has aguantado dos días enteros como un campeón. No lo estropees ahora.

    Venga, va, el turno de los profesionales de la crítica cinematográfica seria. Buenas noches.

  • Gracias por la edición, Srta. Bellpuig. Está Vd. elevando la productividad de la Marca España. Estupendo el primer plano de Copito sonriendo con su dentadura completa y propia. Me gusta pensar que me ha entendido y se cachondea de los personajes, incluído el filipino.

  • Excelentes mejoras, sita Bella. Acabo de actualizar, y disfrutar con haikus y anécdotas de Kumato y Gomis. Y con el resto de ustedes.
    La culpa del retraso: el festival de camelias en Celorico y comarca de Basto (mi compadre todo el viaje diciendo ‘colerico’, en medio de la paz primaveral) y alrededores, Guimaräes -aquí nasceu Portugal-, Nosa Senhora, castelo de Arnoia, Fisgas de Ermelo, Amarante -Banda de bombeiros voluntários mediante- y Porto, radiante, al final. Menos mal…
    Frente al prusés ¡fusión ibérica!
    Leicester, pan comido.

  • Y luego dice schultz que los divorcios no son complicados. Será para los abogados.
    ***
    Marqués, lo hacía en la feria de Barcelona.
    ***
    Albert:

    El ejemplo, el error: “La distancia que hay entre una chica golpeada por llevar una pulsera de la bandera española -la versión comprada urgentemente por mero alivio ideológico- y una neonazi golpeada por dedicarse a dar las mismas palizas es una distancia moral; una distancia que el lector tiene que recorrer no para justificar la violencia, ni para reprobarla ni para celebrarla, sino para formarse un juicio”. No, por supuesto que no, no cabe recorrido moral ni juicio alguno: es una chica golpeada en cualquier caso, todo lo demás resulta accesorio y banal. O dicho de otro modo, forma parte de una discusión de la que el caso de los murcianos estos no es precisamente el mejor ejemplo. Es pésimo, de hecho.

    Joder, que si hay recorrido moral para formarse un juicio. El mismo que va de quedarse pálido, sin aliento, leyendo la noticia de la muerte de tres chavales de tu barrio en un accidente de coche a quedarse tranquilo al ver sus identidades y comprobar que uno es V.

    V. de veneno, que a los dieciséis años y sin mediar palabra ni provocación le metió una cuchillada a tu amigo Toni que casi lo manda al otro barrio.

    Yo ya sé que camino entre tinieblas, alejado de la luz moral que no necesita información para formarse un juicio.

    ¿Significa eso que deseara la muerte de V. o justifique la paliza a esa chica? No y no. La cuestión del Bien y del Mal es, por decirlo de alguna forma, el lastre de la comedia humana. Aprender a caminar entre tinieblas nos hace, sino más precavidos, sí más atentos al suelo que pisamos.

  • No acabo de entenderlo, S. O sea que a usted le hubiera gustado leer la noticia de la muerte de tres chavales de su barrio en un accidente de coche con la información añadida, y tal vez sin confirmar, de que V. a los dieciséis años y sin mediar palabra ni provocación le metió una cuchillada a su amigo Toni que casi lo manda al otro barrio. Para que el lector pueda formarse un juicio moral. Lo siento, no lo veo. Y no lo compro. ¿Qué añade a la noticia del accidente? ¿Qué juicio moral debe formarse el lector ante la noticia de una agresión en grupo a una chica?

    Lo de ayudar al lector a posicionarse moralmente me parece sencillamente repugnante y contrario a la deontología periodística. Y si alguien se lo propone como objetivo, y lo declara públicamente, debería hacérselo mirar. Mucho cuidado, cuidado, cuidado … pero, como siempre, me refiero a los demás, yo estoy libre de sospecha.

    Yo ya sé que camino entre tinieblas, alejado de la luz moral que no necesita información para formarse un juicio.

    No se haga el interesante, usted camina bajo la luz moral adecuada, la que le da la información que usted necesita para su propia tranquilidad moral.

    ¿Significa eso que deseara la muerte de V. o justifique la paliza a esa chica? No y no.

    Tal como lo ha escrito, las respuestas son sí y sí, pero no hay cojones para mirarse al espejo y reconocerse en ello.

  • Por más vueltas que le doy, no veo qué juicio moral debe formarse el lector ante la noticia de una agresión en grupo a una chica. La reacción no puede venir de ahí, como bien dice Albert, no cabe recorrido moral ni juicio alguno: es una chica golpeada en cualquier caso, todo lo demás resulta accesorio y banal.

    En mi opinión, el desencadenante es el supuesto motivo de la agresión, porque llevaba un banderita de España . Eso es lo que no se puede aceptar como razón (no confirmada, pero difundida) para que unos radicales de izquierda agredan a una chica. Hay que contrarrestar esa versión, ayudando al lector a formarse un juicio moral más acorde con nuestro sentir, con información, también sin confirmar, pero que transforma a la víctima en verdugo. No en esa agresión, pero qué más da, el objetivo no es ese. Esperar que alguien lo reconozca es mucho pedir.

    Esto puede que no fuera así, pero lo parece. Y lo parece sospechosamente, a ojos y entendederas de mucha gente. Amigo M. , cuidado, cuidado, cuidado … y mírate al espejo de vez en cuándo.

    PS: lo de las birras en Madrid sigue en pie …