Una bofetada de trámite

jefe
por Manuela della Fontana.

Nunca supuse que esto de infringir las normas me terminaría gustando tanto. Primero empecé pisándole el barrido al portero con cierto disimulo y mil disculpas, nadie a mi edad y en su sano juicio lo haría de otro modo: soy educada. Después continué saltándome algún semáforo, y hoy estoy en casa fingiendo un constipado que no tengo. No es que me haya vuelto una delincuente en potencia o haya perdido la cabeza; es que me he dado cuenta que esto de tocar los huevos cuando no tienes otra vía de escape, puede hacerte tanto bien como cambiar de peluquero o mandar a la mierda a tu jefe.

No hay nada más aburrido que enfrentarse a los problemas con la delicadeza de una señorita. Esto lo aprendí de mi abuela, una mujer moderna que a su edad, lucía pantalones de campana y fumaba más que mi abuelo. Los miércoles, mi abuela nos llevaba a mi hermano y a mí, a buscar a mi padre a la salida del trabajo. Por entonces el mundo de las oficinas y más la suya, que trabajaba en un Banco, me fascinaba. Lo imaginaba como una prolongación del colegio: los compañeros, el buen rollo, pero sobre todo el material de oficina: los botes llenos de bolígrafos y las mesas ordenadas en perfecta sintonía con lo que se esperaba de una oficina del barrio de Salamanca. Había tardes que me sentaban en una mesa con un papel, me daban un caramelo y yo atenta a todo, hacía garabatos quietecita. No podía imaginar entonces que muchos años después, me lamentaría de estar en una oficina sin calefacción, ni cuarto de baño: un cuchitril infame en un barrio de la periferia, en el que cobrar a fin de mes se convertiría en una aventura y en el que causar buena imagen sería lo de menos.

Lo pienso bien y tal vez sea ese antiguo recuerdo por bonito, el culpable de todo. El culpable de mis deseos de venganza, el culpable de fingir este dolor de garganta que no tengo mientras mi jefe preocupado por el cierre, bombardea mi teléfono con mensajes que no leo, como si le importara mucho mi salud y a mí su empresa. Y yo lo intento, no hago más que buscar motivos para reírme de mi misma aunque no los tenga, en eso consiste la difícil tarea de sobrevivir en una oficina tan cochambrosa como la mía.

Hay veces que tengo la sensación de que mis problemas me hacen también disfrutar, de qué escribiría entonces si no los tuviera. Me digo que hay cosas peores, que al fin y al cabo vivir instalada en la comodidad de las desgracias tampoco puede ser tan malo. Pienso por ejemplo en Cheever, cuando bajaba al sótano sin ventanas del edificio del 633 de Hudson Street, se quitaba los pantalones para no estropear su traje nuevo y en calzoncillos, escribía para el New Yorker sus mejores cuentos, o en Faulkner cuando entregado a la botella buscaba la inspiración asomado a un tendal, en el que las bragas colgadas de su vecina, constituía el único paisaje donde descansar su vista y dejar vagar su imaginación, pero ni por esas.

Aun así, y a pesar de mi buena voluntad, hay días brumosos como el de hoy, en los que me gustaría sublevarme y en los que de buena gana llamaría al Sr. Lobo, el solucionador de problemas de la película Pulp Fiction, para que le diera una buena lección a mi jefe mientras yo sigo buscando una razón para ir a trabajar. Estoy segura que mi abuela lo aprobaría. Bastaría algo sencillo que no dañase mi imagen, una llamada anónima o una buena hostia de trámite, de esas elegantes como la de Vargas Llosa a García Márquez en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes en México o como la que Glen Ford le propinó a Rita Hayworth momentos después de desnudar su mano con un guante, pura bofetada de fuego capaz de incendiar la mejor de las intenciones, hasta las mías si las tuviera.

Y en eso estaba, barajando las posibilidades, buscando la mejor opción de venganza, dueña ya de la situación, viniéndome arriba, convertida en una Uma Thurman de andar por casa, cuando otro mensaje de mi jefe acaba de sonar en mi teléfono, despertándome así de la ensoñación. Otro más.

“Si, dicen que hay un brote de gripe en Madrid. Una pena que te haya tocado ahora que tenemos la oficina caldeada. Tú ve reponiéndote Manuela, que todo es pasajero. Hablamos mañana”.

Lo que yo digo… ¿Tiene alguien el teléfono del Sr. Lobo a mano?


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139 comentarios

  • Bene, Manuela, Bene.
    Leyendo me he acordado de una buena amiga que hace mucho que no veo, y a la que le voy a mandar esta entrada, con su permiso.
    Creerá que se la ha escrito usted a ella mismamente.
    La ilustración puede ir al nuevo formato, el texto, como todos los demás que se han publicado aquí, también.

  • A propósito del nuevo formato, que me parece que está muy bien traído en el asunto formal y de diseño, y si pones un buen papel en la impresora y tienes los cartuchos de tinta nuevecitos, te puede quedar una página muy buena.
    Recomiendo un papel fotográfico mate de unos 100 gramos y les quedará impecable. Recuerden dar a la opción de imprimir en formato papel fotográfico, para que el resultado sea muy neto.
    El aspecto formal y de maquetación es bueno. 10-10
    En la decisión, pues como lo han decidido los propietarios, es irreprochable.
    Tiene el marketing adecuado para satisfacer las necesidades de calidad de cualquier publicación, y genera un espíritu de superación permanente, que por otra parte los propios participantes se encargan de acrecentar en cada oración escrita.
    Pasar algo al santo y honorable papel es la única forma de tocar los pensamientos, cosa que la pantalla no deja hacer. La pantalla no es sino la fina puerta transparente a un mundo que sólo es real cuando se imprime.
    Para otros esa parte del fondo de la pantalla es la única realidad, y el espejo donde mirarse.
    Miro por esta ventana y por la de mi habitación, y a veces, me paseo e imprimo.

  • Lo de la impresión del fanzine en papel fotográfico, querido jrG, me parece un absoluto contradiós. Un fanzine exige, a lo sumo, papel de periódico o fotocopia. ¡No al aburguesamiento de Chopsuey! ¡Bellpuig dimisión!

  • Mi padre también trabajaba en una oficina de banco en el barrio de Salamanca, como el de la señorita Della Fontana. En realidad entre ese barrio y el de La Guindalera, que es el mejor barrio de Madrid.

    Algunos sábados íbamos con él a la oficina, jugábamos en las mesas vacías y bajábamos al sótano en donde había una caja fuerte gigantesca, como de película de Hollywood, en la que nos metíamos a jugar mis hermanos y yo.

    Al salir íbamos a tomar el aperitivo a Chiquito Riz, restaurante que todavía sigue abierto, o comprábamos un postre en La casa de las tartas, que cerró y del que siempre quise tener el luminoso, al igual que cerró aquella pizzería en Francisco Silvela a la que íbamos, Topizs (o como se escribiera). Sí que sigue abierto el bar donde a veces también comprábamos (y compramos todavía) pollos asados, Los Calamares.

    Hace muchos años que esa sucursal cerró y pasó a ser un todo-a-cien. Imagino aquella caja fuerte llena de productos de saldo, de gatos que mueven la mano arriba y abajo, de pilas nuevas que duran dos horas o de artículos de coña.

    Manuela, gracias por tu entrada, me ha traído muy buenos recuerdos.

  • LA LUNA DE MADRIZ, se imprimía en formato casi tabloide y en rojo y negro, casi papel de water, los fanzines originales eran a fotocopia limpia…
    O como en las épocas revolucionarias a ciclostilo.
    Un tipo de impresión que me fascina y que trato de reproducir en algunas series, son las cianocopias. Papel teñido de azul con líneas en blanco, como las copias de los planos antiguos.
    Eso no satisfará las necesidades de belleza.
    El papel fotográfico de 100 gramos ya no es burgués Perro, es el papel del pueblo … el papel couché es la revolución de las masas actuales.

  • Yo solía catalogar las casas que he visitado por la calidad de su papel higiénico.
    La atención a esos detalles marca mucho más el nivel de un hogar que la firma de sus cuadros o el entorno.
    Igual que medir el nivel de un hotel por lo rápido y caliente que se llenaba la bañera y por no encontrarse nunca a un empleado ni carritos por el pasillo.

  • El papel biblia, y el papel cristal son muy aristocráticos, pero a mi gusto demasiado transparentes. Preciosistas, pero poco adaptados.
    El papel bambú de 25 gramos, es una joya que trasluce (no transparenta) y tiene textura y “caída” de tela, encajando muy bien la tinta.

  • “que los argumentos en contra no son por reiterados menos endebles”.
    He escrito esta frase en un informe y ha causado estupor.
    ¿Ustedes la entienden?
    ¿Podría mejorarse? ¿Alguna coma ayudaría?
    Gracias.

  • El formato mejorado es un atino, Srta. Bellpuig. Y su excelente portada, Manuela, luce con donosura.
    Entre convalecencias y dedicaciones no había tenido tiempo de seguir de asiduo. He visto que vuelve a aparecer y desaparecer por aquí el tema de los toros. Ahora que a la fiesta la tienen seriamente herida, y se reparten orejas a diestros y siniestros, he indultado en mi blog una historia vieja que no por fantaseada no tiene rasgos de verosimilitud (sin la seriedad de Josénez). Es de Alberto Savinio.
    Y es que el jodido Borges va a tener razón: “No creo que los hombres se cansen nunca de oír y contar historias”.
    Algo contribuye este fanzine.
    Hasta otra.

  • Me dejo su post para por la tarde en casa, Sr. Verle. Gracias.

    Ahora mismo pueden verse en la Fundación Mapfre de Madrid varios cuadros de los hermanos De Chirico dentro de la exposición de arte italiano de entreguerras. Giorgio gana claramente en calidad a Savinio, aunque los mejores cuadros de la muestra son los de Felice Casorati.

    No he leído nada de Savinio, ¿algo que recomendar?

  • ELOGIO DE LA TORTA A TIEMPO

    Aun comprendiendo el lógico horror que despiertan los cinco dedos de la furia en huidores, embozados habituales, flojos y amantes del insulto a distancia, nunca me cansaré de glosar las virtudes del bofetón terapéutico, a saber: que, a pesar de la pirotecnia sonora que los acompaña, en realidad apenas duele y todo lo más causa una confusión pasajera que no tarda en desvanecerse; por contra, sí provoca melancolía y llorera en el abofeteado, esto es, resulta ser introspectiva y favorece la mejora y el crecimiento personal.

  • marquesdecubaslibres Miércoles, 22/03/2017 a las 10:31
    “que los argumentos en contra no son por reiterados menos endebles”.
    He escrito esta frase en un informe y ha causado estupor.
    ¿Ustedes la entienden?
    ¿Podría mejorarse? ¿Alguna coma ayudaría?
    Gracias.

    La frase está perfecta, Marqués. Aunque si estuviera escrita para ser leída en voz alta y, por tanto, dar pistas al orador sobre el lugar de la frase en donde debe realizar un énfasis explicativo, podría escribirse así: «que los argumentos en contra no son, por reiterados, menos endebles».

  • Una vez mandé a la mierda a mi jefe y se lió parda.

    Yo cambiaría la frase, Marq. Diría: «Por mucho que lo repitas, no cuela».

  • Me interesa mucho lo que dice David Rieff, pues considero, como él, que el exceso de memoria (histórica) hace infinito daño a la sociedad.
    En España el recuerdo de la Guerra Civil y del terrorismo de ETA marca la agenda política que tiene siempre puesto un ojo en el retrovisor. También el recuerdo de un pasado imaginario en el País Vasco y Cataluña ha generado un clima casi irrespirable. Mas cómico es el mítico recuerdo de las cinco Copas de Europa que convierte al madrileño en un “ser superior” y a los culés en eternos querulantes.
    El olvido a nivel social y personal es terapia, genera salud y bienestar.

  • Por otro lado, conviene no olvidar que «la Décima» se consiguió con un tanto en orsai. Ni memoria, ni olvido: conocimiento.

  • Los señoritos lectores son unos cachondos. Acabamos de recibir una generosa donación con esta finalidad “Alcanzar la eudaimonia, la felicidad última entendida como plenitud del ser mediante la práctica de la virtud”.

  • Será muy cachondo el donante, pero se inventa palabras en castellano. En tal lengua se dice “eudemonía” y no “eudaimonia”, que sería una adaptación cañí del griego. que suena como “Edu el moña”.
    Por cierto, que de este tema peroré el otro día y PerroAntinoo lo calificó amablemente de “paja mental”.

  • Leemos: «Las frases hechas y el más ridículo pintoresquismo son parte fundamental del periodismo español». Y, tras la lectura, caemos en la circunspecta meditación; mas, tras la circunspecta meditación, alzámonos de nuevo con el resorte de las preguntas que nos provoca. ¿Acaso no es el pintoresquismo el recurso primero del periodista? Lo pintoresco es a la vez característico y extravagante. El pintoresquismo periodístico, nos decimos, espabila al lector mostrándole lo que descolla entre la vulgaridad. El reportero reporta lo vulgar, incluso cuando lo vulgar es extraordinario (un crimen, la redacción de un reglamento que prohibe desnudarse en bibliotecas, verbigracia); mientras, el columnista realza lo pintoresco en el disparo vertical de su texto. Entre ambos extremos mantiene el equilibrio el buen periodista. No en vano, la palabra talento tiene su origen en el griego τάλαντον (tálanton), que significa plato de la balanza.

    Distinguíamos, semanas atrás, a los cipotudos de los pomposos y engolados. Repitamos, pues la repetición no es sino la lezna que penetra hasta en el más duro de los caletres, por ser la espiral conjunción perfecta de repetición y avance: «Si bien todo lo cipotudo es pomposo, no todo lo pomposo es cipotudo». Ejemplificábamos, semanas atrás como ya hemos dicho, con el caso de Antonio Lucas. Y dimos hace unos días con un texto de Lucas en el periódico. No era columna. No era ficción. Démonos unos segundos para que el lector se haga su propia composición de lugar, como se suele decir. Sigamos escribiendo mientras el lector piensa. Silbemos, también, para alargar el plazo y dar tiempo a los rezagados. Fiuuuuu. Fiuuuuuu. Mantengamos ahora un pequeño silencio que alimente el suspense. (Silencio). ¿Qué fue lo que escribió Lucas?, nos preguntamos en sentido retórico, pues ya sabemos la respuesta. Un poema, dejamos caer con lapidaria seriedad. Conviene que resaltemos el hecho: Lucas es poeta. Ya conocemos, pues, el origen de la pompa y el retumbar de la gola. Y ese conocimiento lleva consigo el arte de la alquimia, que si bien no logra convertir el plomo (de su prosa) en oro (periodístico) sí ha trocado nuestra ira en compasión.

  • Por cierto: en breve se estrenará una nueva entrega de las aventuras de nuestro amigo y vecino Spiderman. Michael Keaton encarnará a un supervillano tan legendario como el Buitre.

  • Yo no veo a Doña Manuela haciendo maldades. Con maldades no me refiero estas falsas gripes de un día, los moscosos de los asalariados, sino a las auténticas y verdaderas. Esas que causan dolor al prójimo, como no tirar de la cadena o llevarse un paraguas mejor que el suyo en una cafetería. Así pienso que todo es una fabulación, que aunque tuviera el teléfono del Sr. Lobo y éste le debiera un favor no lo llamaría para acabar con su jefe. Lo cual está muy bien porque así, en lugar de leer sobre ella en las páginas de sucesos, leemos lo de ella en el ChopSuey.

  • Lo que hay es que liberar a la memoria de sentimentalidades. El recuerdo de los hechos nunca ha matado a nadie y aún conviene. Evocarlos con sentimientos adosados es propio de sociedades tribales en las que anida el culto al antepasado, a las glorias y las culpas heredadas, rige el honor en lugar del mérito y, de consecuencia, el ajuste de cuentas y la venganza.

  • Qué bueno su texto Manuela, me acordé de una peli tonta y divertida “Cómo acabar con tu Jefe” creo que se titulaba, basada en la idea original de “extraños en un tren”. No te soy mucho de hostias con la mano llena, pero ¿ Y un duelo al amanecer con trabuco y niebla después de una noche de fiesta?

  • ¿Por qué Bremaneur no escribe más aquí? Pues porque se entretiene haciendo quién sabe qué en quién sabe dónde en compañía de vaya usted a saber quién. Esperamos que sean quienes sean sepan disfrutar de lo que a nosotros nos hurtan.

  • Saber manejar los recuerdos es un arte, claro, (recordar los hechos conservando sólo los sentimientos positivos). Para ello hace falta sobre todo sentido del humor, saber reirse de uno mismo, no sentirse demasiado trascendente. Ello lleva a dominar la ira y evita juzgar al prójimo con ligereza.
    Yo acuso a la “ausente” ( y a alguno mas) de pecar justo de todo esto. Ella sabe porqué.

  • Tengo comprobado que las personas que más hablan de reírse de uno mismo siempre empiezan riéndose de los demás. Mi hábito por observar la naturaleza humana también me demuestra que, paradójicamente, son los más propensos a la lágrima fácil o los arrebatos tipo reinona herida cuando les aplican su propia medicina. Misterios del alma humana.

  • 3190.
    Constato que a Abreu no le gusta el fútbol. Constato que no ve al señor Burns ni, probablemente, sepa algo de él. Confirmo que Abreu es un inteleztual sublime, a tiempo completo.

  • Gracias, Sr. Verle y Alvaroquinn, me haré entonces con la “Nueva enciclopedia” en la versión Acantilado como primer envite a la obra de Savinio. Si me gusta luego ya caeré sobre la ficción.

    Cuánta sapiencia hay entre los comentaristas de este nuestro fancine.

  • FE DE ERRATAS

    El cuentista nonagenario del otro día se llama Ismael, no Ismaíl. Me sonó raro cuando lo oí, por lo moruno, pero pensé que habría sido capricho de un padre destinado al norte de África.

    Los ratos en el hospital me han servido para terminar un libro que ya recomendé cuando iba por la mitad y que ahora insisto en que tienen que conocer, El río, de Wade Davis. Una irresistible crónica de las expediciones botánicas del s. XX por Colombia, Venezuela o Perú, empieza buscando esas plantas que son como dioses para los indígenas, sigue con la historia del curare y otros venenos y, cuando llega la II Guerra Mundial, se adentra en la sangrienta historia del caucho, terminando con algunas páginas sobre la coca. De pluma ágil y colorista, certero para la anécdota y documentadísimo en los detalles, sin aburrir nunca a pesar del torrente de información etnobotánica (no cometan el error de pensar que es algún tipo de apología de las drogas psicodélicas vía descripciones coloristas, como hicieron los perroflautas de los 60; es un libro sobre expediciones científicas).

  • Veo que se sigue la actualidad de este lado, en aquellos… hasta desde los USA…
    Pues les aseguro que no tiene ningún interés.
    La abstención, después de los chascos recibidos con Fillon, y el tiro en el pie que aquí también se ha dado el PS con Hamond, será la que gane.
    El debate que cita S. lo ví desde casa de mi suegro ayer en video, con “aperó dinatoire” para verlo, como si fuera un partido de fútbol.
    Muy entretenido la verdad verlo en un ambiente con distintas líneas de pensamiento.
    La verdad es que los Franceses se dan mucha leña, sin “mentarse” a los muertos en ningún momento, pero dando donde hace más daño suave y contundente.
    Lo más destacable del debate fué que ninguno de los candidatos gastó un minuto en afearse las conductas judiciales.
    Que Macron estaba de acuerdo con Fillon en un gran número de cosas, para poderle pillar sus votantes de centro, ante la debacle que le auguran.
    Que la LePen, forma ya parte del grupo de cabeza, y que lo que dice sobre Europa sabe que es imposible, pero no es eso lo que quieren sus votantes.
    Sus votantes quieren lo mismo que los de Podemos allí, dar la caña y quitarse emigrantes, aunque nadie quiera sus trabajos.
    El socialista propone cosas “geniales”, y pienso que TODOS deberían votarle, y hacerle la putada de tener que cumplir las bobadas que propone.
    El candidato Comunista, pues muy bien gracias.
    El problema de este país, es que nadie tiene ninguna ilusión por nada.
    Su pensamiento no es de construir, su interés es solo que es lo que podemos pillar.
    Se trabaja poco y mal, y los que trabajan bien y o mucho, están hasta las gónadas de que les “sangren” a impuestos para que los que les sirven trabajen menos y ganen más que ellos.
    España va también por ahí …
    Sin embargo cuanto más estoy por aquí, más veo como España tiene la oportunidad de comerse Europa cruda, con un mínimo esfuerzo.
    Para codearse de tú a tú con Alemania y dejar a Italia y Francia, en otra liga.
    No quiero extenderme, pero creanme. España si se deja unos minutos de chorraditas, lo puede conseguir.

  • jrG
    Miércoles, 22/03/2017 a las 16:57

    Sin embargo cuanto más estoy por aquí, más veo como España tiene la oportunidad de comerse Europa cruda, con un mínimo esfuerzo.
    Para codearse de tú a tú con Alemania y dejar a Italia y Francia, en otra liga.

    No quiero extenderme, pero creanme. España si se deja unos minutos de chorraditas, lo puede conseguir.

    JRG, por favor, extiéndase un poco más sobre el tema. Yo tengo esa misma impresión de fondo, pero la lectura de las noticias me lleva a pensar que las chorraditas que usted menciona se acaban convirtiendo en barreras insalvables. Todo el mundo está de acuerdo en que hay que cambiar muchas cosas, pero nadie se pone de acuerdo sobre por dónde empezar.

  • Buenos días.
    Al ojear el correo y ver que no había notificación ninguna de este centro de conocimiento y solaz, pensé que había llegado el temido apagón digital.
    Creo que no ha sido así, aunque viendo el jaque mate a los esféricos uno duda bastante del asunto.
    Zeppi, no se si haces bien en pedirme que me “extienda” conociendo un poco el “percal”.
    Tu eres mucho más pragmático, y, por decirlo de algún modo, con una mecánica más ordenada que yo, que soy dado a encontrar estética en las situaciones.
    El principal problema de nuestro país, que le impide crecer como debiera, es teatral.
    O fingimos ser lo mejor que ha dado la naturaleza, o insistimos en destruirnos porque creemos que estamos en una constante conspiración contra nosotros.
    La del Perro del Hortelano, es normalmente nuestra reacción.
    Si yo no pillo, no pilla nadie.
    No podemos creernos lo bien que hacemos las cosas importantes, en silencio y con trabajo abnegado, para perder el tiempo en discusiones interminables sobre sandeces.
    Históricamente siempre hemos elegido mal nuestros gobernantes, pero en los países cercanos, lo están haciendo mucho peor en este momento, lo cual nos da una ventana magnífica para ponernos en una posición mucho más cómoda.
    España es un país que cuenta con una arquitectura política muy bien diseñada de gobiernos parcelados, que más pronto que tarde, saldrán de los nudos gordianos en que se han enzarzado, al llegar al límite real de sus demandas, que ya están más que cumplidas.
    Sólo nos falta que la prensa se lo crea, y que luego se lo crean los que hacen la opinión a diario, para que venda más la normalidad y la sensatez, que los tiros en los pies.
    Dejarse de chorradas de MARCA ESPAÑA, para ponerse a hacer un trabajo silencioso de todos los días.
    Que un político sea un gestor de medios finitos, que trate de optimizar al máximo lo bueno.
    Sólo tenemos que visualizarlo, y luego rechazar a los visionarios.
    Qué daño hizo el mayo Francés. SE REALISTA PIDE LO IMPOSIBLE.
    Francia siempre se especializó en exportar sus problemas, cuando no tenía solución para ellos, y de esta forma minimizarlos.
    Francia no es nuestro ejemplo, ni Alemania tampoco ni los países del norte.
    Nosotros no somos ni obedientes ni taimados ni silenciosos como ellos.
    Pero somos mucho más capaces.
    Lo digo desde mi experiencia empresarial, y mi experiencia de expatriado.
    Si debemos fijarnos en algo, es en nosotros. Nuestros directores generales y presidentes y consejos de administración, deben jugar con las cartas que tienen. No tenemos poker, pero es que los demás no tienen ni pareja y juegan de farol.

  • Hablo latín con Dios, italiano con los músicos, español con las tropas, alemán con los lacayos, francés con las damas e inglés con mis caballos y mis perros.
    (Carlos I)

  • Alvaroquinn
    Miércoles, 22/03/2017 a las 22:21
    Jaque mate, esféricos.

    Alvaro, esto responde al principio que describió la física ya en el siglo 3 a.d.C. y conocido en aquel momento como “Principio de la confusión de la velocidad con el tocino”., ampliado ya en el siglo XIX, en la universidad de Gotinga, en un detallado estudio, como “Confirmación de la teoría de la confusión del culo con las témporas” (traducción libre del Alemán).
    Después Einsteín se devanó los sesos para hablar del punto de vista del observador, y nada oiga…NADA¡¡¡

  • jrG
    Jueves, 23/03/2017 a las 08:24

    Con bibliografía todo tiene mucho más empaque. Y si es en alemán y con títulos que, como decía un profesor mío, hay que comerse un chorizo entero para pronunciarlos, mucho mejor.

  • Y si no existe, la manipulamos, o nos la inventamos…y hablando clarísimamente en “Alemán inventao”. Qué gran lengua…
    Con abrir un poco un ojito, ya vale para ver más que los ciegos y coronarse rey, o dictador o Presidente de la res-pública.

  • No podía imaginar entonces que muchos años después, me lamentaría de estar en una oficina sin calefacción, ni cuarto de baño: un cuchitril infame en un barrio de la periferia, en el que cobrar a fin de mes se convertiría en una aventura y en el que causar buena imagen sería lo de menos.

    Aquí es donde se me ha revelado que el personaje Manuella de Manuella estaba esperando en una novela de Claudio cuando entonces ahora ha comenzado a vivir por su cuenta.

  • Mis intenciones son netas, pero yo aviso, por si quieren programar hacer esas cosas que su naturaleza procrastinadora, deja para otro momento.
    Hoy es un buen día para hacerlas.
    Yo no tengo la más mínima intención de hacer nada práctico hoy.
    Si hacer algo práctico se le puede llamar a mis papeles, telas, y metalitos varios.
    Tengo la tecla suelta…
    El que avisa, no es traidor, igual sí un poco tocahuevos, pero no traidor.
    Desolé¡

  • Esta mañana han dicho esta impactante noticia regional, según la cual la Policía Judicial está investigando a los operarios de una empresa de tratamiento de residuos porque sospecha que se quedan con las joyas que encuentran en las bazuras:
    «Los agentes cifran en 18.000 euros el dinero obtenido con estas transacciones en los dos últimos años, aunque las indagaciones están todavía en fase incipiente».
    Ello me ha provocado la siguiente reflexión de corte moral y penal, que consiste en que no comprendo que si te encuentras en la basura unas joyas llenas de ídem tengas que llamar a los guardias. Claro, porque son joyas y hay que avisar a los joyeros, nos ha joyío. ¿Qué es basura? El de basura es un concepto funcional así como el de joya es un título tan subjetivo como efímero, por ejemplo, la joya literaria; por ejemplo, este niño es una joya. Es basura lo que está en la basura, sabido es que la basura está llena de cosas buenas y, recíprocamente, la no basura rebosa mierdas. Entonces tú vas a la planta recicladora a trabajar, como todos los días, y un día te encuentras un plátano a medio comer y un calcetín que tiene un agujero pero con dos o tres puntadas te vale un año más, y también llamas a la policía. Para que busquen a los dueños para que se lo piensen mejor. Que busquen a los dueños porque igual se les ha caído sin darse ellos cuenta. AQUÍ LO DEJO PARA QUE PENSÉIS UN POCO.

  • En este pueblo de playa hay un oficio de zahorí o rabdomante de playa, un señor con un aparato detector de metales que, después del verano, va poco a poco repasando la playa palmo a palmo y con mucha paciencia buscando los duros, las cadenitas y toda suerte de chaplones que deja la gente o se olvida, por qué: porque no tienen cuidado. Pues que tengan.

  • jrG
    Jueves, 23/03/2017 a las 09:11
    Mis intenciones son netas, […]

    No te entiendo pero NOS ESTÁS ASUSTANDO.

  • Hacías bien en sentir miedo, ante la avalancha inundadora que se preparaba.
    Una huelga japonesa de comentarios a lo tuiter pero en largo.
    Pero mi naturaleza inconsciente de por sí, ha dado con un entretenimiento que os salvará.
    Tranquilos.
    No cunda el pánico.
    Sigo con mis estudios de Durero a la tinta china cian y blanco.

  • La basura, analizando el asunto a bote pronto, está compuesta por res derelictae, es decir, cosas abandonadas por su dueño. Abandonadas para que cualquiera se las pueda apropiar y hacerse propietario de ellas. Hace falta posesión y voluntad de hacerse dueño por apropiación. Las res nullius son lo mismo pero nunca han tenido dueño. Las cosas perdidas tienen otro régimen, hay que avisar al Ayuntamiento y tras unos plazos de espera por si aparece el dueño y acredita su propiedad se le entregan a quien las halló.
    No es de presumir que una joya encontrada en ningún sitio haya sido abandonada por su dueño; nadie se desprende de algo valioso alegremente. Pero eso cambia si es en la basura. En la basura están, por definición, las cosas que uno abandona y si hay joyas, habrá que presumir que están abandonadas.
    El caso es que en la mayoría de los ayuntamientos está prohibido rebuscar en las basuras y llevarse lo que uno encuentra. Igual que está prohibido abandonar cosas en donde a uno le parezca. No sólo te multan por tirar cosas en el campo sino que te pueden obligar a recogerlas; no dejas de ser dueño y sigues siendo responsable de ellas, algo que debería desaparecer en cuanto pierdes la propiedad por el abandono. Eso hace que, aparentemente, el abandono sea imposible.
    Si no puedes recoger las cosas de la basura, hacerte dueño de las cosas que encuentras abandonadas en el sitio supuestamente dispuesto para abandonarlas, sólo puede ser porque la basura tiene dueño. Ese dueño no puede ser otro que el ayuntamiento o la empresa que, por contrato del ayuntamiento, las recoge. Así los empleados del reciclaje no encontrarían cosas abandonadas en la basura sino que se estarían apropiando de cosas que son de la empresa, que cubre sus costes reciclando porquerías y, si aparecen, joyas.
    A mi lo de no poder rebuscar en la basura me parece mal. En ocasiones aparecen cosas estupendas. Un amigo de mi época de estudiante era muy aficionado a los tesoros de las basuras. Un mes de mayo me hizo pasar varias veces por Hermosilla, al acabar las noches de copas que eran casi todas, porque había leído en una esquela que se había muerto un dentista muy mayor. Efectivamente unas semanas más tarde encontró en la basura montones de ganchos, pinchos, alicates y otros aperos vintage de sacamuelas. Las viudas viejas odian a sus maridos, sus libros y sus instrumentos, me decía y me demostró, en aquel caso al menos, que tenía razón. ¿Para qué quería todo aquello? Yo creo que era un alma sensible con cierta tendencia al síndrome de Diógenes, lo que viene siendo un anticuario amateur.

  • En el célebre prefacio de su Dorian Grey, Wilde diría que es al espectador, y no a la vida, a quien refleja realmente el arte.

  • Nos cuestionamos, ateridos por el terror de la sombría sospecha, si hemos herido los sentimientos de Perroantonio por mostrar nuestra conmiseración por Lucas, y haberlo hecho por su lirófora condición. Naveguemos por el océano de nuestra incertidumbre y profundicemos en sus batipelágicas aguas en busca de una defensa. Hallémosla, pues buenos somos nosotros, y ofrezcámosela a Perroantonio con la testuz humillada como forma de admiración, a la vez que pedimos alafia.

    Lucas, nos explicamos, deja fluir, por los anfractuosos cauces de su prosa, las aguas de su lírica. Quiérela esta compuesta por el verso refulgente y por el realce llamativo, y con esa conjunción lograr un aroma de épica tronante. Alzada la cabeza al decir el poema, la tráquea tensa y los ojos apeldados de sus cuencas; mas al acabarlo, como quien rezuma por el pirulo tras duro tráfago carnal, caído como muerto a causa del esfuerzo.

    En otros vates, lo sabemos, el trasvase es inverso. Siendo su prosa clara y su exposición docente, logran transmitir la serena inteligencia en sus versos. Tomemos uno de ellos en nuestras manos; es horizontal, recto y tenso como espada, pero a la vez fino y agudo como azagaya. Sirve para ser lanzado por nuestro arco. Tensémoslo y lancemos el verso a los cielos y que los surque en busca de un corazón al que amarrarse. De hacerlo con un verso de Lucas, habríamos de utilizar una catapulta, por pesado, por rocoso. Seríamos incapaces de atravesar almas. A lo sumo, descalabraríamos a algún transeúnte. Tal es la diferencia entre poetas. Así los discernimos, así amamos a unos y execramos de otros.

  • He sido un gran coleccionista de todo tipo de archiperres tales como motocicletas, botas, cascos y chaquetas para ellas, bicicletas, libros, cuadros, novias, máquinas de fotos, discos, copas de vino, etc.
    Me preocupa qué pasará con todo ello cuando “pase away”. Una parte importante terminará en la basura o en el ropavejero. Algún amigo le hará el favor a mi viuda y se ofrecerá a ir con una furgoneta a recoger toda la impedimenta. Recibo constantemente reconvenciones por ser un manirroto ¿Para que quieres otro cuadro si ya no caben en las paredes? ¿Otra moto?, no es posible ¿Otro vinilo?, Dios. Me van arrinconando en el Zulo donde atesoro la mayoría de mis objetos. Cuando cierre la casa de Barcelona necesitaré un trailer para hacer el traslado, ¿pero a dónde lo llevo? No quiero malvender, no sé qué hacer. Ayer me compré el libro de Juaristi y una versión de Goyescas de Rosa Torres-Pardo, al llegar a la caja estuve a punto de dejar el género y salir corriendo. Tuve un ataque de remordimiento. Un amigo me consoló diciendo que recaliento la economía en un momento de baja inflación. Será así, pero imaginaba el disco de Granados en la basura.

  • Hace unos días fui testigo de cómo se arrojaron a la basura cientos de negativos fotográficos sobre cristal. A punto estuve de rescatarlos, pero… qué hacer con ellos, ¿revisarlos uno por uno con un instrumental del que carezco para ver si había algo que mereciera la pena? La vida es breve y además no importa.

  • Para cuándo un recipiente de color del oro y las piedra preciosa para las joyas.
    POR UN CONSUMO DE JOYA SOSTENIBLE
    QUEREMOS RECICLAR

  • bremaneur Jueves, 23/03/2017 a las 10:46

    Nos cuestionamos, ateridos por el terror de la sombría sospecha, […]

    Yo no sufría por mí, camarada, sino por el poeta, que no podrá sustraerse de su «lirófora condición». Qué duro es hablar y que te broten como sin querer metáforas, paralipsis y anadiplosis. Odiemos el delito, sí, pero compadezcamos al poeta.

  • Jamás en mi vida lo había hecho antes, pero anteayer rescaté de un banco de la calle parte de una colección de Obras Escogidas de premios Nobel. Se trataba de una hermosa edición de Aguilar, de 1956, en papel biblia y primorosamente encuadernada. Se encontraban, además, en estupendo estado. Como no podía acarrear todos los volúmenes, escogí tres: Yeats, Kipling y Hamsun. Mientras me los llevaba, me dio por pensar que el dedicado a Dylan seguro que ocupa bastante menos espacio.

  • MUNDO ANALÓGICO
    Gusto de los vinos analógicos, término que prefiero a “biodinámicos” u otras patrañas. He podido catar una joya en este estilo: Stanislao Radikon, 2014.
    Se trata de un vino de la región Friuli-Venezia en su frontera con Eslovenia, de hecho Estanis es esloveno. Proceden a la fermentación de uvas chardoné y Tokay friulano (esta varietal procede de Hungría) en grandes cubas de madera, es decir, nada de depósitos metálicos con temperatura controlada. Una vez terminado el proceso de vinificación, sin proceder a ningún filtrado ni proceso de clarificación lo trasvasan a barricas de roble donde el vino termina su maduración.
    El resultado es un vino blanco de color parecido al coñac y de gran turbidez. Tras superar el inicial rechazo por lo insólito de su aspecto nos encontramos con algo diferente, con aromas intensos minerales de arcilla húmeda y poca fruta. En boca resulta pastoso mas que untuoso, pareciera que masticas las uvas friulanas. Supones que es el vino que pudieron beber los antiguos romanos.

  • No soy muy de salvaging, solamente una vez me llamó una amiga porque en un contenedor del barrio alguien había dejado una pequeña colección de “La Luna de Madrid”, revista de la que se habló ayer aquí sobre el papel en el que estaba impresa, y allá que fui. Todavía tengo en casa los que me tocaron en el reparto. Los de mi amiga no sé dónde estarán, ya que hace años que se fue a vivir a Australia y no creo que se los llevara.

    Una cosa, lo que llega a la playa de un naufragio, que es en sí el salvaging, sí que sigue siendo del que lo encuentre, como siglos atrás, ¿verdad?

  • Una cosa, lo que llega a la playa de un naufragio, que es en sí el salvaging, sí que sigue siendo del que lo encuentre, como siglos atrás, ¿verdad?

    Salvo mejor criterio, me temo que no. Art. 357 y ss. Hay que notificarlo y si en seis meses no aparece el dueño es para ti si vale menos de 3000€. Si vale más se subasta y te dan 3000€ más un tercio del exceso.

  • La mejor expedición de rescate libresco que conozco fue la que se hizo a casa de Félix Schlayer, el que fue cónsul noruego en Madrid en la GC y trató de evitar matanzas como la de Paracuellos. Schalayer, que era alemán, murió en Madrid en 1950 dejando un espléndido chalet que quedó desocupado y cerrado durante años sin que sus descendientes llegaran a utilizarlo. Hace unos años unos okupas lo abrieron y lo utilizaron para sus fantasmagorías sin conocer el valor histórico del edificio. Una vez recibido el soplo se montó un expedición de rescate libresco en la que fui agraciado con algunos volúmenes.
    El pintor CGA inmortalizó tal evento en un óleo de gran formato titulado “El jardín de Schlayer”.

  • Qué bueno lo de salvaging.

    A ver, en tiempos de los conquistadores existía el quinto real, un impuesto del 20% sobre cualquier presa o tesoro encontrado que tantos quebraderos de cabeza ocasionara, por ejemplo, a Cortés. Hoy se le denomina IVA o quinto de Montoro.

  • Los letrados pueden aclararlo, pero el derecho marítimo contempla un buen porcentaje para el que rescata buques a la deriva en aguas jurisdiccionales y no jurisdiccionales.
    Motivo por el cual, algunos puertos tiene remolcadores de altísimas prestaciones para llegar primeros al evento.

  • Gracias MGAUSSAGE, lo decía porque hace poco en la nueva versión de Poldark que han hecho para la tele, durante una hambruna en el pueblo donde sucede la acción naufraga un buque y los del pueblo salen corriendo a la costa para llegar antes que las autoridades y los dueños del barco y quedarse con todo. Lo que llega a la playa es suyo, los toneles con arenques en conserva y todo el resto de la carga y montan una verbena en la playa. Imaginaba que era una ley clásica (supongo que romana) y que seguiría vigente en todo el mundo. Veo que sigue pero muy modificada.

  • Sí, jrG, el papel que tiene es muy oscuro y rugoso con portadas rojinegras, aunque también tengo alguna azul, ya que creo que al final con el éxito -y, por lo tanto, las subvenciones- mejoraron el papel satinándolo un tanto. Las tengo en casa de mi madre, el finde las miro a ver si tienen más colores.

    Por cierto, La Luna tenía sus oficinas en un hotelito particular de La Guindalera, mi querido barrio, y su logo todavía estaba en la reja de la puerta del chalé hasta hace bien poco, cuando repintaron toda la casa. Casi en la misma manzana de las oficinas de DRO.

  • Cuentan que en Camelle, en la Costa da Morte, donde lo del pillaje de naufragios era frecuente, en una ocasión los vecinos encontraron la playa sembrada de grandes botes de lata. Recuperados y abiertos llegaron a la conclusión de que era pintura. Pronto las casas y el pueblo todo se les llenó de moscas porque, aunque las etiquetas lo advertían bien claro en inglés y alemán, pintaron las casas con leche condensada.
    Yo no puedo asegurar que sea cierto, lo que sí me consta es que los vecinos lo cuentan con este tono que usamos aquí, entre el cachondeo y la desdicha.

  • El aviador Dro y sus obreros especializados. Una remake de los DEVO en español.
    Ese sello hizo muchas cosas, todavía sigue?

  • A continuación les traigo, queridos y queridas contertulios y contertulias, la prosa de un movimiento de vanguardia que aspira a desbancar a los cipotudos y a los pomposos: la de los ingenieros de caminos funcionarios de provincias:

    El objeto del estudio informativo será, recopilar y analizar los datos necesarios para la definición, con el grado de detalle exigible a un estudio de esta clase, las diferentes alternativas viables, para la construcción de un nuevo tramo de carretera convencional, cuya denominación se determinará más adelante, que conecte la carretera autonómica XXX en A con la localidad de B y con los enlaces de la autovía A-Y en la inmediaciones de C, así como con la carretera nacional ZZZ a la altura del denominado Puente de los Blablablas, resolviendo las comunicaciones que se vean afectadas por dicha nueva carretera, que servirá como alternativa al tráfico que con origen y/o destino en las distintas carreteras autonómicas de la zona, hace uso de la N-ZZZ entre C y D.

    El nuevo tramo de carretera tendrá su inicio en una conexión con la carretera XXX al sur de A, que podrá ser nueva, o resultar de la transformación de una conexión existente, y terminará en la localidad de B, debiendo prolongarse lo necesario, junto al complejo deportivo OPQR y la empresa STUV, para completar las comunicaciones de la zona con la N-ZZZ, a través del denominado “Puente de los Blablablas”, y con la Autovía A-Y, en los enlaces existentes de la misma al norte de C. Las distintas conexiones con la vialidad afectada, se realizarán a nivel, bien mediante intersecciones tipo glorieta, u otras tipologías.

    Para realizar el estudio informativo se tendrán en cuenta los condicionantes que puedan poner al trazado de una nueva carretera todos los Organismos Oficiales que entiendan en ello: Consejerías con competencias en Medio Ambiente, Ganadería, Medio Natural y Desarrollo Rural, Comisaría de Aguas, Ayuntamientos de C y E, etc.

    Ningún nombre propio ha sido dañado en la transcripción. El único daño, probablemente irreversible, lo han sufrido mi cerebero y mis ojos.

  • Lo de la leche condensada para blanqueamiento de paredes, es otro fake, ningún gallego de raza le da lustro a sus ladrillos, deja que el feismo de sus casas sea noticia por el mundo allende los mares.
    Ni que fuéramos tan parvos

  • Noticia de verdad que me causó vergüenza ajena y desmayos fue que un yate alemán naufraga en costa gallega salvan al alemán y su hijo, a los dos minutos, se ve como él pueblo en plan termitas hace ley del mar, desmontando el yate con la impotencia de su dueño.

    O era inglés, no sé.

  • DRO lo compró Warner hace mucho tiempo, en los noventa. Antes de eso por su parte DRO había fagocitado a GASA y a Twins, y antes a Tres Cipreses. Más tarde, con los bailes del mercado ocurridos en Estados Unidos, la discográfica pasó a llamarse DRO Atlantic, nombre que creo que tiene ahora. Sigue saliendo el nombre de DRO en los discos pero cualquier parecido con sus primeros años es pura coincidencia. Los fundadores, Aviador DRO, una vez comprados por Warner y con sus bolsillos llenos, fundaron La Fábrica Magnética, sello en el que salieron los primeros discos de Surfin’ Bichos (maravillosos discos), aunque también cerraron por problemas y enfados notables (su interminable show en los juzgados con Del-Tonos, a quienes consiguieron secuestrar un disco).

  • Tareixa, en el pueblo de mis padres en el Baixo Miño dejan muchas casas de ladrillo visto, que parece que están sin acabar, pero creo que es por una norma municipal por la que si la casa no está pintada se toma oficialmente como que no está terminada y por lo tanto no se le puede cargar no sé cuál impuesto municipal. El racanerío en grado máximo. ¿Puede ser?

  • Pero eso no es algo sólo de Galicia.
    La ciudad de Lima recibe de esa guisa a sus visitantes. Una parte importante de las casas lucen antenas parabólicas pero la fachada sin encalar por lo mismo.
    Lo mismo que el número de ventanas en las mismas, que estaban marcadas por un impuesto municipal en muchos lugares.

  • Mgaussage y los membrilleros.
    Señor Gauss, yo no me atrevería a calificarlos de anodinos, tienen su encanto y sobre todo florecen pronto y pierden sus hojas tarde, lo que acompaña mucho. Y los zamboeiros más.
    Aunque no sean muy viejos, suelen dar mucho fruto. Tomándola todos los días, aún tengo mermelada de membrillo de la cosecha del 2016.

  • El dulce o carne de membrillo se consume mucho en Guipúzcoa para acompañar al queso de Idiazabal junto con unas nueces.
    En Argentina y México también se toma mucho.

  • Procuro fijarme
    Jueves, 23/03/2017 a las 09:19
    … ¿Qué es basura? El de basura es un concepto funcional así como el de joya es un título tan subjetivo como efímero …
    AQUÍ LO DEJO PARA QUE PENSÉIS UN POCO.

    Esto me trae a la memoria uno de los sucedidos más desternillantes que recuerdo, una discusión con un portero de finca sobre el concepto de “paquete”. Lamento no tener la gracia necesaria para contarlo como se debería, pero fue sublime. Iba con uno de mis jefes a visitar a un cliente y llevábamos una maqueta del proyecto. Básicamente era circuitería electrónica y estaba empaquetado en una caja algo menor que un cartón de paquetes de cigarrillos. De hecho, mi jefe también llevaba un cartón de tabaco que acababa de comprar en un estanco. Cuando estábamos esperando el ascensor, se nos acercó el conserje y nos advirtió que por ese ascensor no se podían subir paquetes, que usáramos el montacargas. A mi jefe le dió por ponerse irónico y le dijo al conserje que a qué paquete se refería. El conserje señaló sin dudar a la caja donde llevábamos la maqueta. Mi jefe mostró el cartón de tabaco y le preguntó por la diferencia. El conserje dijo que una cosa era un paquete y la otra no. Ahí empezó una discusión surrealista, donde mi jefe, siempre en plan irónico, le decía al conserje que su problema es que no tenía claro el concepto de paquete, y si la definición tenía que ver con las dimensiones, el peso o algún otro concepto medible. El conserje no se apeaba de su criterio: la caja era un paquete, y por tanto debía subir por el montacargas, y el cartón de tabaco no era técnicamente un paquete y se podía subir por el ascensor principal. Menos mal que íbamos con tiempo, después de un cuarto de hora de conversación delirante, con alguna alusión velada al concepto de “marcar paquete”, y cuando se hizo evidente que el conserje no iba a ceder, subimos por el montacargas.

    Moraleja: cuidadín con conceptos aparentemente simples como basura, joyas, paquete … Las cosas no están tan claras como aparentan a primera vista.

    Sita Proc, ya he pensado en ello un poco, ¿me da su visto bueno?

  • MALOS LIBROS ELECTRÓNICOS
    Al final, toda la emanación lírica sobre superioridad del libro de papel sobre el electrónico no es sino otra más de las batallas entre el comerciante burgués que vende tangibles al detalle y el capitalista que vende productos en masa. Si la batalla parece escorarse hacia uno u otro lado, no es por la fuerza de las ideas (o de las ideologías) que se manejan, sino porque el libro electrónico aún no ha madurado como producto vendible.

    Papel de sobra
    En mi casa hay un libro al que amo y odio a partes iguales. Fue un regalo magnífico, una edición de principios de los 90 de «The Times Comprehensive Atlas of the World», un monstruo de casi medio metro de altura, que pesa muchos kilos, en donde aparecen mapas de los lugares más remotos de la Tierra. Una gozada para los fetichistas de los atlas que pasábamos horas viajando a los lugares más recónditos, leyendo las novelas de aventuras con la ayuda de un mapa. Hoy ni lo abro. Aparte de ser un mamotreto inmanejable y difícilmente ubicable —aunque bellamente editado, su tipografía, sus colores, su tacto y todas esas cosas que solemos decir de los libros que nos gustan— no puede compararse, ni de lejos, con los Google Maps o con esa maravilla llamada Google Earth. Una reliquia del pasado cercano.

    Lo mismo puedo decir de las enciclopedias que tanto me fascinaron y por las que pagué sumas considerables. Ahora son pasto de las librerías de viejo. Soy admirador, usuario y mantenedor de la Wikipedia, que desde que uso la piel de Wikiwand me parece uno de los productos más bellos y emocionantes de la cultura humana.

    ¿Ha merecido la pena coleccionar tanta cantidad de libros malamente editados? ¿Tanta novelita, tanto policiaco, tanto «clásico» replicado en ediciones pobres? Vistos ahora ya sin pasión sólo siento piedad por los grandes autores, por los libros raros o bellamente editados y, claro, por mi colección de poesía. El resto puede reemplazarse perfectamente por cualquier edición electrónica, igual de pobre que su hermana de papel, pero que al menos goza de la ventaja de su acumulación en espacios minúsculos, de su portabilidad, del diccionario incorporado y de la retroiluminación, tan útil para las duermevelas.

    Desengañémonos, si el libro electrónico no arrasa con el papel no es por el amor de los lectores al viejo formato, sino por un problema tecnológico. Y, como siempre ha ocurrido, será la tecnología la que tenga la última palabra: lo que pueda hacerse, acabará haciéndose.

    Hay tecnología, pero no la necesaria
    Hoy, de la misma manera que es posible hacer películas sorprendentes a partir de un guión escrito, es posible crear libros bellísimos en formato electrónico. Libros en donde se desplegasen obras de arte y fuera posible acceder a sus detalles más recónditos. Libros repletos de hiperenlaces en donde profundizar conocimientos. Libros con texto, tipografías, color, ilustraciones, vídeo, audio y cualquier otro elemento que pudiera enriquecerlos. Recuerdo una prodigiosa edición de «La isla del tesoro», de Stevenson, en donde los márgenes del texto principal estaban ocupados de dibujos explicativos con mapas, tipos de piratas y sus distintas indumentarias, clases de navíos, armamento, fauna y vegetación de las islas y una enorme cantidad de información que expandía un texto ya de por sí emocionante hasta convertirlo en una aventura del conocimiento.

    ¿Por qué no hay libros así, pero aún más enriquecidos, en formato electrónico? Porque el coste de producirlos jamás se vería compensado por sus ventas. Las copias piratas circularían desde el primer momento y arruinarían a sus editores. Se da la paradoja de que existe tecnología para fabricarlos, pero no existe tecnología para garantizar los canales de venta. Sin retribución no hay rocanrol.

    Pero llegará. O más bien sólo llegará cuando alguien invente algo parecido al streaming literario, el cable de los libros enriquecidos, un canal de cobro por lectura que garantice retornos económicos para los editores audaces.

    Sin ganancia, los editores seguirán tratando el libro electrónico como un subproducto, una especie de orujo de hollejos de la edición en papel —al fin y al cabo, es ya casi obligatorio hacer una edición electrónica antes de pasar por imprenta— que se vende a un precio desproporcionado a su coste por ver si produce beneficios antes de que se viralicen las copias.

    ¿Y los libreros?
    Lo de los libreros es ya otra película. Comprimido su espacio en el circuito comercial por la distribución masiva —antes que Amazon ya casi les habían devorado por los pies las distribuidoras— no parecen disponer de muchos caminos: o limitarse a ser puntos de ventas de las distribuidoras o salir de este circuito adentrándose en el proceloso mundo de la edición artesana, las ventas de segunda mano y el centro de actividades culturales, algo para lo que primero hay que encontrar al público, formarlo y convertirlo en cliente fiel.

    Porque aunque algunos digan que no se han dado cuenta, como esos editores que se enorgullecen de vender poco —estrategia comercial similar a la de los vendedores de joyas exclusivas—, este asunto es un negocio que no consiste en culturizar a las masas —aunque sea el efecto colateral deseable— sino en intercambiar productos y servicios a cambio de dinero. Lo que se viene conociendo como comercio, o sea, vender algo por un precio mayor al de su coste para que, en el camino, puedas alimentarte tú, quizá tu familia y quienes han creado, fabricado y distribuido el producto. Lo demás es palabrería o, en el mejor de los casos, literatura.

    El futuro
    Y como ya lo he dejado caer, lo confieso: ardo en deseos de que los libros electrónicos dejen de ser superficies planas como el papel. Quiero que tengan capas y que en los buenos libros electrónicos esas capas sean tan profundas como un océano, que permitan pasar del cuadro evocado al cuadro real y a los detalles del cuadro y al autor y la sociedad en la que vivió y a su país y a su naturaleza, a sus costumbres… Los libros electrónicos cutres, que ahora son prácticamente todos, sólo utilizan el hiperenlace para llegar al diccionario.

    Queremos más. Queremos mucho más. Queremos que los buenos libros sean casi infinitos. Yo al menos sé que eso tiene un coste, pero si soy capaz de pagarlo por una película que apenas dura un par de horas, ¿cómo no hacerlo por un libro que me acompañará semanas?

    Hay lectores y (casi) hay tecnología. Sin duda hay editores que sueñan con atreverse a rebasar el formato del libro impreso. Sólo falta el canal para que el dinero pase de nuestros bolsillos al vuestro a cambio de esos libros enriquecidos que estamos deseando.

    Malditos inventores, ¿a qué estaís esperando?

  • Buenísimo, Perroan. El tema lo he hablado a menudo con Arcadi. Ocurre que tanto el formato como el canal están ya inventados. No lo llaméis libro, llamadlo app. Ya hay un par rodando por ahí, y os recuerdo el precedente, nacido antes del iPad: alyherscovitz.com

  • Gracias, Brem. Hay tecnología y canal, pero falla el tema de las copias. El libro no sería exactamente una app, porque la aplicación se copia. Sería una app el canal mediante el que se podrían leer esos libros. Una especie de Scribdt pero sin intercambio y con capacidad de reproducción multimedia. Sospecho que a Amazon le sale más rentable vender maletas que libros y ha abandonado toda su iniciativa en este negocio.

  • Hace unos días comprobé que una de las paredes de casa se está agrietando por el peso de unas estanterías. Voy a tener que sanear. Ya os avisaré a los del salvaging por si os apetece algún libro. Aunque, todo hay que decirlo, el 60% o más de mi biblioteca es basura.

  • Amazon tendría que reinventarse. Imaginemos un libro de recetas un tanto especial, donde además de decir que picamos la cebolla muy fina explicamos por qué, y cómo se aprovechan o se pierden nutrientes. Además de un link a la historia de la berza en Roma, habría explicaciones sobre procesos químicos, etc. Eso, que se puede hacer en un libro en papel y en las miserables fotocopias que nos venden como libro-e, alcanzaría la excelencia con una app que se podría comprar en googleplay o itunes. A la mierda el Kindle y viva amazonapp, o como lo quieran llamar. No me queda tan claro que una aplicación sea tan fácil de piratear como un libro electrónico.

  • La puntualización que me han hecho desde un blog falangista vinculado a la Fundación José Antonio Primo de Rivera no demuestra nada.

    No quisiera parecer paranoico, pero me temo que se refiere al mío.

  • Hay lectores y (casi) hay tecnología.

    ¿Está seguro? Yo creo que no, en los lectores. Tengo la impresión, sin datos ni siendo un experto, que el repliegue en ventas o escaso avance del libro electrónico no es tanto por su escaso desarrollo tecnológico (algo también) sino por la bajada de precios en el papel. Si el diferencial entre uno y otro tiende a cero los consumidores (eso somos) preferimos el papel.

    Y tengo aun más dudas de que miles de capas en “Guerra y Paz” aporten un valor por el cual estemos dispuestos a pagar. Al fin y al cabo solo es una diversión.

  • El articulito de PerroAntinoo indigna, así como las apostillas de su amigo bibliotecario. Ambos, con la fe del carbonero, creen que el mundo gusta ser digital, con su aquelarre de links y apps.
    Algunas personas serias consideramos que la piel del hombre, hecha de pergamino, abomina de las corrientes electro magnéticas. Déjennos pues en nuestro oasis de papel y vino antiguo.

  • Cada vez compro más libro en papel y menos libro electrónico. Pronto quedará más obsoleto que los discos de cera.

  • bremaneur
    Jueves, 23/03/2017 a las 16:14
    No me queda tan claro que una aplicación sea tan fácil de piratear como un libro electrónico.
    ***

    No lo es, de hecho depende si es de APPLE (código cerrado) o de ANDROID. Es mucho más fácil piratear una app de ANDROID. Y la cuestión no es que se pueda piratear, si no que es sencillo replicarla si hay negocio.

    El problema lo define muy bien Paul Mason en su libro POSTCAPITALISMO. Desde que se inventa el copiapega, se jodió la economía como la conocíamos. Trabajo como abogado en una Bigfour con una productividad 200 veces (o mil) por encima de la de un abogado de hace 30 años y en proporción como una puta mierda a su lado. El invento se cae. Imagínense los trabajos de baja cualificación.

  • Afortunadamente, para muchos de nosotros la expresión libro de papel sigue siendo pleonasmo. Lo otro: electrónico, audiolibro, telelibro, polilibro, multimedia, polimedia, hipermedia, libro parlante, pensante, inteligente, tontolibro o lo que quieran, inventillos destinados (espero) a no perdurar.

  • Buenas tardes a todos. Decir, a ver si consigo hacerlo con pocas palabras

    – Que me ha encantado la ilustración traída por Bremaneur ayer a las 11′ 31. Aunque no consigo ampliarla para imprimirla en papel fotográfico mate.
    – Lo mismo que me ha ocurrido con la de Bellpuig, también ayer pero a las 12’16.
    – Que, en cambio los textos del Fanzine, aunque tengan alguna ilustración en medio de la página, no me gusta como quedan en papel de foto. Demasiado rígido, y para leer textos, mejor el Din A 4 de 80 gramos de una marca decente. Y meterle de vez en cuando, alguna pagina de papel fotográfico, o hacer una carpeta adjunta con las fotos.

    – Que no puedo aplaudir con más ganas el comentario de hoy, a las 157 17, de Perroantonio sobre los libros electrónicos y los libros en papel.
    Que yo ahora, como cada vez hay más libros en casa, para la misma cabida, y como tengo que ir quitando un libro cada vez que añado uno nuevo, ( a no ser que sepa directamente que ese va a ser “de los míos”, me los compro todos en formato Kindle. Y si el libro me gusta, me lo compro en edición buena. Y cuando ya no me quede sitio en mi kindle, me compraré otro nuevo, hasta que lo llene, y así.
    Pero que los libros electrónicos tienen bastantes pegas , al menos actualmente, respecto del papel:
    a- que son muy incómodos para leer con movimiento de lanzadera, como leo yo. O para marcar páginas.
    b- que, ¿ Que pasa si Amazon quiebra, o si cambian el formato y lo que teníamos almacenado ya no hayquien lo lea ? Yo tenía una videoteca fabulosa en Betamax. Pero ya no había lectores, ni forma de arreglar los viejos aparatos. Al final se los regalé todos , y los aparatos también a un coleccionista manitas. Porque yo no hubiera podido ver las película. Y, por supuesto, en VHS, ocurre casi lo mismo.
    c- Y el día que yo casque, ¿ podrán mis hijos y nietos acceder a mis libros en Kindle ?
    d- Que al cabo de unos años, las baterías se van gastando cada vez más deprisa, y hay que llevar el cargador para los viajes,

    A cambio los libros electrónicos tienen algunas ventajas ;
    e – Que los puede empezar una a leer a los 5 minutos de haberlos comprado.
    f- Que no abultan, ni pesan.
    Así que son estupendos para los libros que uno no vaya a volver a leer, para los diccionarios y las enciclopedias, y para poder sustituir a los ensayos “vestidos” que hay que tener pero que nos aburren, a los clásicos en ediciones malas, pero que no nos apeteciera comprar en buena edición , de nuestras bibliotecas .
    Yo, desde luego, nunca voy a quitar a Oscar Wilde, ni a Dumas, ni a Tolstoï, ni a Proust, ni a Harry Potter ( ya sé que eso es un pecado gordo ), ni a … Pero, por ejemplo, a Virginia Woolf, a Trollope, a Dickens, estoy encantada con tenerlos en el kindle, y haber puesto en su lugar otros que releo. Y es que, además , siempre habrá nuevas ediciones de esos clásicos. Y no se van a olvidar por mi culpa.

    ¡ Anda que si no llego a intentar escribir en corto, no sé lo que hubiera sido.Pido mil perdones por escribir tanto.
    Ya siento.

  • He puesto un comentario tan largo tan largo, que no me ha dado tiempo a cerrar paréntesis, ni a nada.
    Ya siento.

  • Si algún día tengo la desgracia de morirme, quiero que me incineren en el Llobregat sobre una pira de libros de los rusos, Poe, Wilde, Vonnegut, los franceses y unas cuantas obras selectas de Martí i Pol.

  • EL FETICHE
    Cualquiera que posea internet tiene acceso a una cantidad ingente de cultura, pero no se puede coger, oler, abrir o cualquiera del resto de verbos aplicables. El objeto sí. Pongamos como ejemplo la música. La venta de vinilos ha crecido. Un formato que se remonta a principios del siglo XX en el año 2015 superó en ventas a Spotify (no en reproducciones). ¿Cómo es posible? La posesión, que es lo que verdaderamente nos motiva a comprar, salvando las distancias, claro está, respecto al contenido. En éste caso, y en el del libro impreso, no hay competencia. Para el resto de casos, como por ejemplo la accesibilidad, cada vez ganará más peso la digitalización. Posesión o accesibilidad, no se tiene porque elegir, al fin y al cabo no son incompatibles. Las dos son totalmente válidas.

  • Ja soc aquí!

    S. Jueves, 23/03/2017 a las 16:38

    ¿Está seguro? Yo creo que no, en los lectores. Tengo la impresión, sin datos ni siendo un experto, que el repliegue en ventas o escaso avance del libro electrónico no es tanto por su escaso desarrollo tecnológico (algo también) sino por la bajada de precios en el papel. Si el diferencial entre uno y otro tiende a cero los consumidores (eso somos) preferimos el papel.

    Lo de la bajada de precios en el papel me lo he debido de perder, porque no lo he notado en el bolsillo.

    Dos preguntas. ¿Lee libros electrónicos? ¿Los compra? Si las respuestas son No y No es probable que usted no pertenezca al «target» y que siga comprando papel hasta el fin de sus días. Pero si se ha acostumbrado a leer y a comprar en formato electrónico, la cosa cambia bastante. Se distingue más entre los contenidos (el texto) y los objetos (los libros) y se pasa a consumirlos de manera diferente: los fungibles al kindle y las piezas de colección al papel. Si viaja en tren o metro, la diferencia entre uno y otro formato es abismal.

    Por lo demás, reconozco que no a todo el mundo tienen que interesarle lo mismo que a mí. Un «Guerra y Paz» ilustrado con muchas cosas me interesará mucho más que el texto crudo, porque siempre leo apoyándome en mapas y enciclopedias; además, no soy lector de novelones y pensaba más en otros tipo de libros.

    Con esto, no quiero decir que no me interesen los libros en papel, que me interesan y mucho, pero sólo las buenas ediciones. Algún día habrá otro tipo de pantallas, aún menos pasivas que las actuales, y los libros darán un nuevo salto adelante. Recordad que al principio eran un puto rollo.

  • Ni capas, ni links, ni hipertextos, ni hostias: Planteamiento, nudo y desenlace.

    Aquí sois muy sofisticados pero a las mentes sencillas nos bastan dos dimensiones.

    Con ese libro de recetas de Bremaneur la cebolla se te quema fijo. Eso sí, luego te tiras el rollo con los usos alternativos del aceite de olivas en la roma imperial mientras te comes una picsa.

  • Que os leo continuamente, pero me he retirado una temporada a una isla y sólo leo novelas, doy largos paseos y bebo cervezas cuando cae el sol.

  • Yo llevo en el iPad, que no es maravilloso para leer pero acarreas sólo un aparato que hace muchas más cosas, montones de libros sin leer, los que releo continuamente y los que consulto. Los que no he leído para los ratos muertos. Los que releo constantemente porque, con ellos, he pasado ya del fetichismo del papel. Los de consultar porque es cómodo llevar siempre el diccionario, el código civil y esos papers que descargo a porrillo y luego hojeo.
    Lo que he advertido es que los libros mediocres en el iPad nunca los termino. Los de papel me rondan, están en la mesa o acostados en el borde del estante, fuera de su sitio y a la vista, y me siento culpable y los retomo. Los electrónicos si no me tiran no los veo, no los recuerdo y ahí se quedan esos bits leídos a medias, en una esquina polvorienta de la RAM.

  • Desde luego, es casi imposible escribir un artículo más repugnante que el firmado por John Carlin en El País a propósito del atentado de Londres. Desde la misma frase introductoria, la cuestión ahora es cuál será la respuesta al atentado de Londres, hasta la que cierra el panfletillo, […] la mejor y más útil respuesta del público en general al terror que acaba de afligir las calles de Londres es mantener la serenidad y seguir viviendo como siempre. Es decir, recurrir a la flema inglesa, resulta difícil contener las arcadas a medida que vamos leyendo.

    El titular escogido por el periódico tampoco se queda atrás: “Es posible que políticos británicos y el propio Trump utilicen el horror de lo que ha ocurrido para argumentar a favor de medidas antiimigratorias más duras”.

    La primera pregunta que surge al leerlo es evidente: ¿Qué tendrá que ver Trump y sus medidas en materia de inmigración con el atentado de Londres?

    La segunda pregunta no es menos ovbia: ¿De verdad piensan que en estos momentos, con los cadáveres todavía calientes, la mayor causa de preocupación a raíz de esta tragedia son las medidas antiinmigratorias que tomará Trump, o, si me apuran, los políticos ingleses?

    Aunque resulte complicado elegir un párrafo que destaque sobre otro en maldad y estupidez, me decanto por destacar cuando el articulista, tras aseverar que el consuelo ante la peste terrorista es “que cobra pocas víctimas [sic.]”, señala que “en el ranquin de posibles causas de muerte en una ciudad como Londres, caer víctima de un terrorista ocupa un lugar muy bajo, muy por detrás de, por ejemplo, un accidente de coche normal”.

    Por esta regla de tres, nuestras mujeres deberían estar bien tranquilas cada vez que un tarado asesina a una de ellas, pues el riesgo de que perezcan víctimas de la violencia machista también es muy inferior al de que lo hagan en un accidente de tráfico.

    Y todo para venir a decir –y sin apenas disfrazarlo– que, en materia antiterrorista, lo mejor que se puede hacer es no hacer nada. Al fin y al cabo, es mucho más fácil que la palmes en un accidente de coche a que te asesinen en un puente de Londres o viendo un concierto de rock en París.

    El País.

    El resto del “artículo”, aunque parezca increíble, es igual o peor.

    No se lo pierdan, de verdad. Esta pieza ejemplifica mejor que ninguna otra cosa en lo que se ha convertido un periódico que una vez fue un medio de comunicación serio.

    http://internacional.elpais.com/internacional/2017/03/22/actualidad/1490212388_526353.html

  • Cuando compras una entrada para un espectáculo ¿Compras el derecho entrar? La respuesta es no. Sin llevar la entrada, tú, que la has comprado y pagado, no entras. Si es otro quien tiene tu entrada, por lo que sea, quien entra es él. Eso nos lleva a concluir que cuando compras una entrada lo que estás comprando el derecho a acompañar a la entrada porque quien realmente tiene derecho a entrar es ella.

  • Se supone que entre una locura policial como la de Meneses y el no hacer nada en absoluto hay un amplio campo de actuación a explorar.

  • La policía británica tiene fichados a mas de mil islamistas radicales que viven en el Reino Unido. Los podría detener o deportar, no lo hace porque inmediatamente se radicalizarían en vez de otros mil, otros diez mil.
    Por parecidas razones el Gobierno del PP no suspende la autonomía de Cataluña, tal decisión crearía muchos más separatistas.
    Entre los políticos y sus equipos de asesores hay más inteligencia y responsabilidad de lo que la gente supone.

  • No, no los podrían detener ni deportar, por la exclusiva razón de que no han cometido ningún delito. Las leyes antiterroristas del Reino Unido son las más duras de Europa. En España, otro país que tiene leyes específicas contra el terrorismo, los detenidos islamistas desde el 11-M se acercan a los 700. Es de suponer que por cada uno de ellos hay no menos de cinco o diez fichados, controlados estrechamente. Esos mil británicos parecen muy, muy pocos.

  • La alternativa, mientras no florezca el hiperlibro, es desarrollarlo uno mismo, según avanza la lectura del mero texto digital o, más incómodo, en papel, al tener que cambiar de medio.
    Alguna vez lo habré comentado: desde hace años, nuestras lecturas han avanzado, o profundizado, exponencialmente, con la red. Otra cuestión es el self-background para un adecuado DIY.

  • Perroantonio
    Jueves, 23/03/2017 a las 20:42
    Lo de la bajada de precios en el papel me lo he debido de perder, porque no lo he notado en el bolsillo.
    Dos preguntas. ¿Lee libros electrónicos? ¿Los compra? Si las respuestas son No y No es probable que usted no pertenezca al «target» y que siga comprando papel hasta el fin de sus días. Pero si se ha acostumbrado a leer y a comprar en formato electrónico, la cosa cambia bastante.

    Los días de Jesús en la escuela, de Coetzee: 9,49 en libro electrónico. En nada costará 9,95 en edición de bolsillo. A no ser que seas de los que quieren lo último y lo quieren ya…

    Había leído que en EEUU el libro electrónico estaba retrocediendo, incluso entre los lectores jóvenes. Citaban varios factores: los nuevos precios de las ediciones en papel, la mejora del servicio por parte de las distribuidoras a las librerías… y más que no recuerdo.

    A las preguntas. Sí y sí. Tengo tantos en la tableta que no seré capaz de leerlos. No es un soporte tan cómodo como el ebook pero al menos puedo ver todo en un trasto: libros, prensa, radio, series, cine, tele, trabajo. En la época en que vivía en los aeropuertos se agradecía.

    Mi duda viene por ese mercado de lectores que usted da por supuesto. Consumidores suficientes con el target de usted. En diez, quince años tal vez; ahora no los veo. O quizá en dos años todo cambie. En este mundo tecnológico ni siquiera millones de inversión en I+D garantizan la permanencia. Ahí está Nokia para recordarlo.

  • No despreciemos el talento de los Trump. D. T. Jr. no ha dejado pasar la oportunidad de cagarla.

    Evidentemente no sé lo que ha de hacerse. Lo que no parece muy adecuado es pretender luchar contra el terrorismo en nuestro suelo bombardeando pueblos libios o yemeníes mientras no se hace nada contra los países que están claramente financiando el terrorismo, a la vez que a nuestros equipos de fútbol y los estadios londinenses.

  • Joder, yo creía que ya no se podía comentar…me estaba empezando a poner como raro, como con tembleque y sudor frío…