Vivir con Chlamydia. El relato impreciso de unos hechos inciertos

por Alfreddo del’Ombra.

Capítulo Número E

En el que se introducen el escenario do el conflicto aflora y los personajes cabe la tragedia acaece

Acompañando a Madame Dudeffan entré a un pequeño salón bellamente decorado con cabezas reducidas por los indios jíbaros, rejas de arados romanos medievales, una enorme colección de coprolitos bellamente iluminados y los seiscientos ejemplares de la colección de órganos de tubo del abuelo de Max. Todos y cada uno de los objetos eran de un gusto absolutamente deplorable pero bellamente dispuestos. Al fondo, en una hornacina, los objetos más relevantes: tres relicarios chapados en oro de 14 quilates conteniendo doscientos kilos de astillas de la Cruz de Jesucristo, sesenta pelos de la barba de San Juan Evangelista y el Virgo de la Purísima, con el pañuelo que lo probaba, debidamente autenticado por el Notario de Cariño Don Inocencio Noguerol Faxilde.

homstaftderUnas azafatas en bikini procedieron a instalar cinco sillas de enea color verde musgo con flores blancas pintadas a mano en el centro de la habitación, momento en el cual fui consciente de que éramos seis los que allí nos encontrábamos. Sonó de pronto por los altavoces Rhapsody in blue a la gaita. Aunque pueda resultar presuntuoso me precio de ser sagaz, perspicaz y audaz, cosa que en aquel momento demostré con creces siendo el primero en empezar a correr en círculo alrededor de las sillas. Cuando paró la música pude sentarme junto con otros cuatro, que nos miramos satisfechos. Quedó sin silla un tipo de mediana edad con gafas de cerca de pasta azul transparente colgando de una cadenita marrón y que llevaba el móvil en una funda de cuero negro amarrada al cinturón. Adiviné enseguida que era médico y de atención primaria, porque también llevaba el fonendo colgando del cuello y no se había enterado de nada.

Unos guardaespaldas se lo llevaron rápidamente de allí y los vencedores, por matar el rato, tras dos horas de esperar, comenzamos a charlar animadamente. A mi izquierda estaba un tal Dr. Homstaftder, a quien recientemente habían galardonado con un premio IG Nobel por un revolucionario estudio titulado Cómo pedir voluntarios para participar en un estudio para medir la tendencia de los individuos a presentarse voluntarios sin que se produzca un sesgo en la muestra (Anales de la revista Lusitana de Epistemología y Metodología Científica, Vol. XX, Tomo 16, Coimbra 2014). Me pareció interesantísimo pero banal como la mayoría de las cosas superficiales en esta vida, pero le respondí amablemente con esos monosílabos que reservamos para hablar por teléfono con nuestras madres y nuestras novias. Cuando agotado se durmió sobre mi hombro pedí un Lagavulin, unos cigarrillos y un encendedor, que las azafatas en bikini trajeron de inmediato.

Ya más repuesto después de ingerir una botella de magnífico licor y dos sándwiches de pepino impropios de un colegio femenino, trabé conversación con el compañero de la silla a mi derecha. Era un tipo seco, serio, soriano de padre sirio y que había dedicado largas horas de su miserable existencia a la traducción de La fenomenología del espíritu (Phänomenologie des Geistes) de Georg Wilhelm Friedrich Hegel al silbo gomero, esforzado trabajo por el cual había recibido el premio “Párroco Miguel Laondras” al Audiolibro del Año 2011 concedido por el Cabildo de La Gomera. Estaba traduciendo, con grandes dificultades, el Tractatus Logico-Philosophicus de Ludwig Josef Johann Wittgenstein, porque la familia no colabora prestándole las notas. Todo esto, por supuesto, me lo contó silbando. De no ser porque pertenezco a una de esas generaciones que nacimos con los adecuados referentes culturales, léase Star Wars y el candoroso R2D2, no le habría entendido ni pito.

Estaba con mi nuevo amigo silbando a dúo la Marsellesa, yo la música y él la letra, cuando de pronto comenzó a sonar nuevamente la música de gaita, esta vez el We are the champions, de Queen y comenzamos a girar enloquecidos por segunda vez. Volvía hacer gala de mis felinos reflejos y conseguí sentarme nuevamente, lo que me garantizaba el pase a semifinales. Quisieron los hados que a mi derecha ocupara plaza una hermosísima mujer, ejemplar soberbio de la raza humana, excelso cúmulo de perfecciones físicas o, lo que es lo mismo, una gachí de bandera. Pelirroja, alta, de piernas perfectamente torneadas, sonrisa sensual, ojos turgentes y escote profundo como el mar. En mi nerviosismo apenas pude decir palabra porque la neurona que no había dejado de funcionar la emplee para sacar el pañuelo y limpiarme la baba que escurría de la comisura de mis labios, tal cual si me hubiera dado un ictus.

183 comentarios

  • La ilustración es como un cuadro de Malevich.
    El texto es como soñar con la fauna de este fanzine.
    La tesis de ayer del Perro, muy interesante.
    El mundo del arte ya hace pinitos en esa zona que menciona Perroantonio, y como dice S. no sé cuanto público puede tener, pero sólo dependerá del precio y la calidad.
    Luego trato de poner el enlace, si lo encuentro, pero una artista poeta, ha liado a su pareja informático, y ha mezclado los dos mundos.
    Un libro de papel que tiene unos códigos que al recogerlos una webcam, proyecta en tres dimensiones el texto y las imágenes.
    Es interesante, aunque poco desarrollado para las posibilidades que tiene.

  • Este es el video promocional del libro que citaba. Insisto en que es una anécdota de a donde se podría llegar y trato de explorarlo para el arte, pues me interesa para hacer mis libros de láminas y cosas así.
    Ando en contacto con el informático para temas de derechos y cosas de esas.
    Soluciona muchos de los problemas de copias piratas etc…y mezcla de forma muy adecuada los dos mundos.

  • PARALISIS PERMANENTE. Heroes
    A mí esta versión me gustó en su momento más que la de Bowie.
    Duró poco el Benavente…al bajista se le podía ver poniendo discos en el “Tanit” de Donosti.
    Tiempos de Héroes y de nacidos para dominar … duró lo que duró duro.
    Carreras de 100 metros lisos, poco adecuadas al marathon.

  • Buenos días. Quiero pedir a la Sita que elimine un comentario mío de enero, que es exactamente este
    Procuro fijarme Jueves, 05/01/2017 a las 00:45

    y está en este número, aquel tan bonito de la mermelada:
    http://www.chopsuey.es/archivos/7419

    Lo hago públicamente después de pensarlo privadamente un buen rato y no haber llegado razonadamente a ninguna conclusión ni meridiana ni vespertina. En aquel comentario reproduje un fragmento extenso de una carta que alguien me había enviado como parte que soy de un grupo, un destinatario colectivo. Aunque yo no decía su nombre sí mencionaba un título y otras señas identificativas, que serán las que han permitido que el autor de esa carta la encuentre aquí. Así ha sido y esto es lo que él ha escrito hoy en mi blog:

    Soy aquel que te mandó la carta sobre el proyecto [X] hace meses. Que hijo/hija de putos eres por ponerlo online y burlarse de mí. Y aún más cobarde eres por haberlo hecho anonimamente. Te escribí ya que eres una pesona académica, no sabía que eres nada más que una persona pendeja. Por este hecho de mierda la vida te hará pagar, pelotuda.

    He releído mi comentario de entonces y me he dado cuenta de que, aunque no lo adornaba yo con descalificaciones o insultos propiamente dichos, él no yerra en la intención de burlar que me atribuye y, además, tiene razón en esto del anonimato (y en alguna que otra cosa más, probablemente). Como esto del anonimato para mí es importante, no puedo solucionarlo por el camino de la revelación. Tampoco tengo el más pequeño interés en herir a nadie ni lo tenía cuando escribí; presa como estoy del síndrome de la tienda de campaña y del bar abierto veinticuatro horas, suelo andar por este nuestro fancín como si solo estuviéramos los que aquí nos leemos: un ambiente privado, numeroso y abierto pero privado. Por eso, al leer el mensaje de hoy, lo primero que he pensado, con alto sobresalto, es que su remitente era un lector habitual de Chopsuey; luego me he dado cuenta de que podía haberse visto buscando en la red y, como él, cualquiera: mi comentario de Chopsuey sale en la segunda página de resultados de Google si pones el nombre del proyecto en cuestión. No calculé este indeseable dos más dos.
    Bueno, ya está más o menos explicado. Querida Sita, le ruego que lo elimine si puede ser por un poco de reparación para esa persona. Y si le parece otra cosa, lo que usted diga, Sita. Asumirlo, lo asumo todo, pues buena soy yo asumiendo, pero una sola siempre piensa fatal. Lo dejo al buen recaudo de su sensata consideración.

  • Creo que la vida ya nos da lo nuestro, con actos impropios y propios.
    La persona se ve que estaba bastante ofendida, y también se ve que es del otro lado del Atlántico.
    Está bien lo que haces Proc.
    Yo también pensaba que nos leíamos nosotros y algunos de por ahí, pero estamos fichados.
    Y los que firmamos con nombre más¡¡¡

  • Al individuo que fuera capaz de parir la carta original y que ahora haya escrito semejante mensaje no conviene darle ni la hora. Si te preocupa el anonimato, cosa que comparto, solo borraría el título del proyecto.

  • La sita está en el baño, Proc, y yo he borrado el comentario. También otro donde se citaba el nombre del proyecto que te envió ese analfabeto transatlántico.

  • ¿Ha salido ya la Bellpug del excusado de señoras?

    Está ahí to wapa esta serie de Clamidhyah, pero me gusta más cuando en las ilustraciones salen titis.

    Prot, persona académica. Esto da mucho juego. Persona bibliotecaria, persona médico, persona morinyista, persona persona…

  • Persona pendeja es buenísimo. No es americano pero sus argentinismos resultan encantadores, aunque no sean deliberados o por ello.
    Gracias, Brema, y gracias a los otros contabernarios.

  • Decía ayer Botillero que no se puede detener o deportar a los mas de mil (tres mil dice hoy EP) islamistas radicalizados que viven en RU porque “todavía” no han cometido un delito. Cierto. Decía uno que en todo caso no sería recomendable hacerlo porque tendría un efecto rebote. Lo cierto es que en un Estado de Derecho se pueden endurecer las normas y forzar los procedimientos si se considera que las circunstancias son excepcionales.
    Haciendo paralelismo con la Medicina, ésta ha cambiado de paradigma y se considera ahora mas importante la prevención que el tratamiento el cual se administra de forma profiláctica en múltiples ocasiones. Esta “prevención primaria” se puede aplicar al terrorismo, o al nacionalismo (sea el de Trump o el vasco), pero hay que hacerlo tempranamente tal como ocurre ya en Medicina.
    Una educación basada en el reconocimiento histórico de los abusos del colonialismo, de la reacción desmesurada de los colonizados (jomeinismo vs Sha de Persia), la doble moral frente a los saudíes wahabitas (aliados y al mismo tiempo financiadores del radicalismo sunníe), en fin, la demostración histórica de la espiral de la violencia.

  • Pero ¿ya ha ido a confesarse y ha rezado sus avemarias y padrenuestros?
    Porque ahora todo se arregla con un comentario y un tachón.

  • Lamento corregirle, Marqués, pero no fui yo el que hizo esa afirmación. Especialmente porque a esas horas estaba durmiendo, cosa rara, pero sobre todo porque lo que pienso al respecto es irreproducible.

  • A mi santa le ha salido una mancha en un pulmón. A la espera del TAC comienza un penoso periodo de dudas y miedos. Lo que más me preocupa es como tranquilizarla de modo efectivo.

    ¡MIERDA!

  • Marqués, era Albert, no Botillero. Y creo que esa “prevención” ya la estamos aplicando en España. Que hablen los abogados del blog.

    (También se adelantaron)

  • Agradecido a todos, de verdad que no sé bien como acompañarla.
    El amol y los cañiños me parecen poca cosa.

    ¡MIERDA!

  • Una “mancha” en el pulmón puede corresponder a muchas cosas. Si la persona no es / ha sido fumadora las probabilidades de que sea algo de menor importancia aumentan mucho.

  • Me he dado cuenta de que suena mexicano en cuanto lo habéis dicho, pero en esa acepción el DRAE no lo marca geográficamente y creo que acierta porque, aunque menos corriente en otras partes, tampoco es ni mucho menos desconocido. Por cierto, juraría que hace nada estaba disponible en la página de la Academia el Diccionario de americanismos (ASALE, 2010) y lo han quitado.

  • Adapts, agárrate a lo que dice el Marqués. Aunque la condición de la segunda frase no se diera, de momento la primera seguiría valiendo. Adapts, para ayudarle algo a ella tienes que estar bien tú y mantener el tipo, concéntrate en eso.

  • Adapts.
    Hasta no tener diagnóstico no existe la enfermedad.
    No pasa nada querida¡¡¡ No pasa nada.
    Y si pasa…
    A combatir Adapts, a combatir…
    Minimiza, …desvía las pelotas.
    Cuando estén en el campo, a regatear.
    Fuerte abrazo.

  • ¿Pero qué pasa? ¿Ya ni siquiera podemos reirnos de los georgianos de los cojones que siguen con la moto del paniberismo y proponen origen autóctono a todas las palabras del universo? ¡A tomar por culo, hombre ya!

  • Animo, Adaptaciones.

    Procuro, no sé qué decirte, porque ya no se puede ver el comentario, en todo caso el hexabruto del contestante le quita la poquita razón que pudiera llevar, si es que la había.
    Pasóme una vez algo parecido y eso que nunca he dado mi nombre en estos garitos, pero el aludido en el comentario, también innominado, adivinó que era él el susodicho. Lo que más me extrañó fue la poca consideración en que se tuvo, para entender que un sujeto tan rastrero como yo lo pintaba podía ser él mismo.
    Son cosas del interné.

  • El sacerdote, el médico y el abogado reciben muchas confidencias sobre las cuales el saber profesional informa de su obligado secreto. Por mi parte a veces recibo propuestas de proyectos de investigación que rozan el esperpento, no obstante las considero parte del secreto profesional. De hecho, en las propuestas serias se firma siempre un acuerdo de confidencialidad.
    Todo esto es para decir que al del exabrupto (uno, no seis) le asiste algo de razón. No nos ciegue la camaradería.

  • Adapts, mucha paz. Efectivamente puede ser cualquier cosa, desde una neumonía hasta la cicatriz de una tuberculosis pasada.


    Proc, no se sienta tan culpable. Que la persona transatlántica haya podido identificarse a sí misma no quiere decir que usted no tomara precauciones para que otros no la identificáramos, que es de lo que se trataba.

  • Que sea lo mejor, adapts.
    Los nuevos (2015) artículos 575 a 579 del Código Penal abordan el problema del terrorismo de este tipo.
    Marqués, no creo que Schultz haya marrado. Lo multiplicó adrede.

  • Verter cualquier tipo de opinión, con seudónimo o nombre simulado, o amparado en el anonimato,creo yo, que incapacita al autor y hace que su testimonio no valga NADA.
    La confidencialidad debida es algo de rigor, con o sin contrato.
    El cachondeo simulado es taimado y doloroso.
    El insulto en cualquier caso es grosero e inadmisible.
    La discreción, es tener nombre pero no hablar más de lo que estás dispuesto a defender o te permite tu formación moral.

  • Dos cosas o tres.Ni caso a los ocosadores anónimos , querida Procu, pasa. Yo tuve uno muy pesao y mucho susto. Es ir a la poli, denunciar y ya saben ellos de dónde viene.

    Qué no sea nada, Adapts, cuída de ella.

    OTRA VEZ EL TEXTO DE HOY ME ALEGRA EL DÍA.

  • Adrede multipliqué y adrede quité la p. Y no creo que el marqués lo dude. Y sí, lleva algo de razón, pero las causas justas no necesitan malos modos.

  • A ver, Marqués. El caballero tiene un canal de youtube dedicado a difundir sus chorradas por tierra, mar y aire por los cinco continentes y en varios idiomas. Más bien ha aprovechado un canal académico para introducir sus morcillas. Bastante suerte ha tenido que lo único cosechado haya sido la benévola chanza de Proc. Por muchísimo menos aquí hemos despellejado osos.

    Dicho esto, me parece muy digna la actitud de Proc.

  • Leed esto, si os place.
    Te lo venden como un testimonio, no en vano está en primera persona, pero al final te aclaran que es un relato construido por un redactor a partir del testimonio.
    Mis dudas son: ¿por qué se hace esto?, ¿le da mayor verosimilitud?, ¿hace que pinche más gente? y sobre todo, ¿a qué cojones tanto lirismo?

  • (Cámbiesé arquitectos por filólogos)

    La cosa es más o menos así. Con más confianza en tí mismo que Alejandro ante el nudo gordiano, descubres que la mayoría de las montañas del mundo son pirámides enterradas. Escribes varios artículos «académicos» al respecto. Ruedas unos vídeos sobre el tema. Y con la ayuda de algún listillo logras introducirte en foros académicos de arquitectura para darles la buena nueva de tu descubrimiento y recordarles de paso el misterio de la construcción de canales en Marte. Alguien, sin hacer sangre, se ríe veladamente en otro foro y tienes los santos huevos de decir que han traicionado el secreto académico.

    Un poco de porfavor.

  • Compañeros, compañeras. Después de la extraordinaria floración invernal de artículos que han hecho de este nuestro fanzine referencia internacional, estamos pelados de colaboraciones. Ya sé que les intimida el alto nivel alcanzado, pero hay que estar a las duras y a las maduras, porque de lo contrario nos veremos obligados a rebajar el nivel. Yo hago un gran favor a este fanzine deponiendo únicamente en los comentarios, pero voy a tener que empezar a poner aquí mis tonterías y, logicamente, la cosa irá a peor. ¿Qué tal unos videos musicales?

  • ¿Poesía sirve?

    Ando escribiendo unas redondillas inspiradas en los viajes de Colón que, aunque esté feo decirlo, me están quedando redondas.

  • Buenas tardes:
    _ Me ha gustado muchísimo la entrada de hoy. Espero que , cuando termine la serie, ( la cual deseo sea larga, que es una gozada ), la Stra Bellpuig nos ponga enlace al pdf, para poderla añadir al volumen del Fanzine que llevar a encuadernar. Tengo echado el ojo a una piel de cabritilla rojo sangre preciosa para las tapas. Con las letras en dorado…

    – Espero que lo de “la mancha ” en el pulmón de su santa no sea nada alarmante, Adaptaciones, pero, aunque lo fuera, cada vez se tratan mejor esa clase de cosas. Aunque, de entrada, esos ¡ MIERDA ! que suelta usted me parecen de lo más apropiados. Que no le quiten a nadie el derecho al pataleo.

  • Me habéis facido ir a ver si mejicano era correcto. Lo es, aunque no lo recomiendan.

    Proc, tú por no darnos la razón… Será español de las dos orillas pero aquí dices pendeja solo si vas vestido de mariachi y es carnaval.

  • Adapts, no nos falles. Y ven a contarnos que no ha sido nada.

    El pollo ese del informe o del proyecto o del peiper o lo que sea, parece sacado de Mundo Huevo. A lo mejor un día aparece una parodia en Mundo Huevo.

  • Adapts, de momento que esté tranquila hasta ver los resultados. Una cena y muchas sonrisas. A la mía tambien hará doce años que le dieron un susto así. Era fumadora, así que la cosa pintaba feo. Dejó de fumar al día siguiente. Recuerdo como anécdota a la enfermera golpeando la máquina de medir la capacidad pulmonar porque daba una cifra muy alta. Luego la cosa quedó en una mancha pulmonar y tratamiento para el asma esporádico.

    Un fuerte abrazo

  • Hace treinta y cinco años ejercía de consignatario un personaje entrañable, Augusto, que en el nombre llevaba la narración de su vida.

    Despreciaba con cortesía las angulas. No estaba dispuesto a comer lo que las gallinas. Sin embargo apreciaba las nécoras, hembras tenían que ser, y el besugo. Hasta reventar.

  • Tengo bastantes amigos que no frecuentan librerías. Prefieren comprar los libros por Amazon o en grandes superficies como El Corte Inglés, la FNAC o, como mucho, en lugares en donde no se estila el trato personal. Cuando les he preguntado por qué, la respuesta ha sido casi siempre similar: las librerías tradicionales les hacen sentirse incómodos, les intimidan. Es evidente que en un alto porcentaje de los casos sus sospechas son ciertas. Tratar al cliente con displicencia porque compra «50 sombras de Grey» en lugar de «En busca del tiempo perdido» es legítimo (allá cada cual), pero no parece una decisión acertada desde el punto de vista comercial. No creo que nadie esté obligado como cliente a pasar evaluaciones. Hay una tendencia entre los comerciantes de productos culturales a sentirse intermediarios entre los dioses y los humanos que resulta bastante molesta desde el punto de vista del cliente, que soy yo. Aunque en el sector es común la idea de que el librero ha de ser un «prescriptor cultural» conviene tomarse la tarea con cierta humildad y discrección. Yo no tuve nunca libros hasta que empecé a ganar dinero por mí mismo y me acerqué a ellos sin prejuicios y con los ojos abiertos como platos. Si el primer librero con quien me hubiera topado me llega a hacer mohines por comprar una novela policiaca y no «Guerra y Paz», lo más probable es que le hubiera mandado a tomar por donde ponen huevos las gallinas y no hubiera vuelto a pisar su librería en toda mi vida.

  • Ejercía de consignatario en Cariño, pretendía contar.

    Otra vez nuestra tripulación abandonó el barco amarrado un fin de año en ese puerto, para irse de fiesta. Se levantó temporal y el barco rompió los amarres, golpeando una grúa.

    Abalanzosele la grúa encima, excusaba Augusto ante la Junta del puerto.

  • –¿Qué buscaba?
    –Para ser sincero, ando un poco perdido. Esperaba que usted me aconsejase.
    –Para eso estamos, caballero. ¿Qué me dice de un buen monólogo interior? Me acaba de llegar una edición en rústica del Ulises que…
    –Quizá el monólogo interior resulte demasiado espeso para mí. El último libro que leí fue Los cinco van de camping.
    –Pues entonces un ruso. Quien lee a un ruso, repite. Deje que le mire la talla… ¡Dostoievski! Dostoievski parece hecho para usted. Siempre digo que leer Los hermanos Karamazov equivale a cincuenta novelas “normales”.
    –Lo cierto es que buscaba algo más… veraniego. Me voy unos días a la playa en Semana Santa y quería relajarme.
    –Veraniego, veraniego… ¿Le gustan las epopeyas de centuriones romanos?
    –No mucho.
    –¿Carteros y poetas?
    –No me matan.
    –¿Qué me dice del género detectivesco? Es fresquito y ligero, pero también puede valer para las noches de invierno.
    –No estaría mal.
    –¿Detective ingenioso, deslenguado y con buenos puños o novela de crimen resuelto en biblioteca?
    –En biblioteca.
    –¿Detective belga, alemán, sueco, neoyorquino o anciana entrañable inglesa?
    –No sé… Ayúdeme usted.
    –Tengo una serie de novelas de cierto detective belga que seguro le van a encantar. Me lo va a agradecer. Además son cortitas y se leen en nada.
    –Pues venga con el detective belga.
    –¿Crimen por envenenamiento o prefiere disparo en la nuca mientras juegan al bridge…?

  • La escena comentario sobre librerías de Gómez es una breve demostración de lo que es «ser escritor».
    Hace poco he comprado algo en una librería pero ya casi solo lo hago por internet, por internet a punta pala: cojo lo que quiero, tardan menos si hay que pedir y me lo traen a casa. Y lo siento muchísimo, porque las librerías me gustan de verdad; cierto que más las grandes que las pequeñas.

    Para las colaboraciones a lo mejor también valen dibujos, aquí tenemos maravillosos pintoJrGes.

  • Que conste que había una librería-papelería en Baracaldo que funcionaba más o menos así, Gómez. Recuerdo escenas parecidas.
    —Hola Marisa, te he reservado una de esas novelas que sé que te gustan.
    —¿De árabes?
    —No, esta vez no es de jeques árabes sino de un rajá hindú que se enamora de una parisina mientras visita la Exposición Universal de París y para conquistarla le compra la Tour Eiffel.
    — ¡Oh!
    — ¿Ves? Sabía que te iba a encantar. Te lo envuelvo.

  • Qué bueno, seguid con los diálogos, cariños. Hay muchas clases de escritores y escrituras, por supuesto. Pero una de ellas muy resplandeciente es la de quien es capaz de escribir a la manera en que un pintor boceta, como decía JrG el otro día. De cualquier cosa y en cualquier momento, con arte verbal y maestría para establecer una escena significativa, por ejemplo, mediante diálogos.

  • Qué miedo me das con el Mundo Huevo, Saturico. ?
    Tienes razón, S., queee suuuí, pero pendeja también se usa o usaba normalmente en el español europeo. Lo he oído yo decir en mi casa (por ejemplo, aludiendo asimismo a la que suscribe, mira tú por dónde) y en las vuestras; no me digáis que no ni que era por la influencia de Jorge Negrete.
    Para terminar con el caso, quiero aclarar que no formo parte de ninguna comisión evaluadora ni nada por el estilo, y que las cartas que recibí estaban dirigidas más o menos al viento académico de múltiples departamentos de todas partes: es como dice Perroantonio. Pero también es innegable que esas epístolas, sobre todo las últimas, llenas de expansiones suplementarias, no habían sido remitidas para que sus destinatarios las publicaran en internet anónimamente, como he hecho yo, así que le doy la razón al Marqués y de ahí mi vergüenza. Me veo como cuando estás chismorreando o burlándote de alguien a la espalda, aunque solo sea un gestito de esos como diciendo… y va el primo y te pilla. Hay muchas razones para este mi comportamiento y seguro que todas caben en el concepto pendeja, estoy conforme. Da igual que el burlado sea un jefazo poderoso o un pobre desgraciado (ajá, mejor me lo pones porque entonces, para pobre desgraciada, tú). Total, que si no tuviera un sitio como este con gente como vosotros donde chismorrear y hacer mofitas a las espaldas creo que haría PUM en dos días, porque vivir está muy bien pero es difícil de cojones.

  • En mi casa y en mi entorno también se usa pendejo. Aunque es verdad que en las películas mejicanas* se oye tanto que la palabra nos parece un mejicanismo*.
    _______
    (Sí, yo prefiero escribir mejicano porque cuando veo escrito mexicano tiendo a pronunciarlo en inglés. Que a ver qué culpa tenemos los humanos de que ellos quieran utilizar una grafía arcaica que nadie sepa luego cómo pronunciar, como en Texas, es decir tejas. Bastante con que les sigamos el juego y escribamos en arcaico el nombre del país. Que luego tampoco escriben pendexo o xazmín.

  • Gomez ; pues yo, cuando estaba de madre de familia tradicional encerrada en casa, tenía dos librerías donde me aconsejaban.
    En Miessner, de la calle Lista, me recomendaron a Hugh Thomas, a Osborne, a Bettleheim, a Huxley, a Skinner, los libros de Raymond Cartier sobre la G.M. II… En Crisol, de la calle Serrano, me recomendaron el primer Perez Reverte, a Torrente Ballester, … Las dos librerías han desaparecido. Y eran mi ruina, pero, esos , son libros que a pesar de que tienen más de 40 años, sigo manteniendo en mis estantes y releyendo , y que, a su vez, me han llevadoa otros libros. Igual que me siguen gustando los libros que me compré con las recomendaciones de aquél programa de televisión “Encuentros con las Letras”, ( y que sigue sin gustarme Trapiello, al que tomé manía allí ).

    Pero ahora los libreros no te destripan los libros. Les hacen crítica literaria, y a mí con eso, me los echan para atrás.

    Además, ahora odio ir de tiendas. Incluso a librerías, porque si tengo que estar de pié quieta, rebuscando, me caigo al suelo redonda. Me tienen que sacar una silla, y traerme las cosas. Y no es plan.
    Por eso estoy abonada al TLS, y al Book Review , y veo los programas de libros de TV5 monde, y con eso, y las críticas que hacen ustedes en Chop Suey, tengo toda la información que pueda necesitar. Y, como ya he dicho, compro en alguno de los Amazon en que tengo cuenta, en distintos formatos.
    Además, Amazon me avisa cada vez que hay algo nuevo de alguno de “mis ” autores. Así que las librerías pequeñas, para mí ya no tienen sentido. A no ser que sean librerías especializadas, y que me compense ir porque sean las que más saben de jardinería, de montañismo, de música , o así.

    La vejez, que no perdona.

  • Yo estoy esperando momentin romántico que alguien me llame pendeja y con mucho amor
    – Ven aquí pendeja mía, que te voy a florecer los cerezos-
    – Ya voy, pequeño Leónidas, me pongo la boina y me haces un poema donde tremulen los astros
    a lo lejos-

    – Ven pendeja y suavecita, que tengo para ti, las estrellas y todo un universo.

  • El diálogo también lo he sacado un poco de la vida real. A principios de los 90 o así empecé a frecuentar una importante librería, hoy desaparecida, del centro de Barcelona. La chica que la dirigía pronto advirtió mi exquisito gusto literario y empezó a hacerme sugerencias de libros. Solíamos charlar un rato de nuestros autores favoritos y esas cosas. Sin embargo, pronto estas sugerencias se transformaron casi en veladas imposiciones. Era implacable, y, comoquiera que la amabilidad ajena es mi kriptonita particular, a la vuelta de unas semanas me vi llevándome libros que no me interesaban. Gracias a ella leí El bandido adolescente, cosa que nunca le agradeceré lo bastante. Por su culpa, empero, me compré La sonrisa etrusca, y creo que no pasé de la tercera página. Aquello fue el fin. Nunca regresé.

  • La primera vez que vi la palabra “pendejo” fue en un libro venezolano llamado “el bonche”, y tardé bastante en volver a oír ese término. Renato Rodriguez, escribió poco, pero me permito recomendárles El Bonche, a mí me resultó muy divertido.

  • Mi mujer, hace ya cinco años, se descubrió un bulto debajo del brazo. Además estaba cansada y desganada. Es médico. Le mostró el bulto a una compañera especialista y le habló de su astenia. Como tiene dos hermanos intervenidos a causa de sendas neoplasias, la compañera le dijo que había que estudiarlo. A mí, cuando un médico dice que hay que estudiar algo se me cae el alma a los pies. Ella sabe que soy muy aprensivo y que no llevo bien estos asuntos, por eso y por evitarme el mal trago se sometió todas las pruebas pertinentes sin decirme lo más mínimo. Cada mañana, al salir de casa nos despedíamos y -mientras yo me acomodaba a las rutinas diarias- ella iba a hacerse sus análisis, tomografías, se tomaba sus papillas de contraste y demás parafernalia. Sola, para que no me preocupara. Sola, para que su problema no pudiera hacerme a mí el más mínimo daño.

    Gracias al chequeo exhaustivo descubrieron que tenía unos pólipos en el útero y otros cuantos en el intestino. Nada serio pero había que extirparlos. Así me enteré del asunto:

    -Cariño, hoy no vendré a comer. No me esperes.
    -Vale.
    -Bueno… quizás tampoco venga a dormir.
    -¿Y eso?
    -Es que me tienen que hacer unas pruebas médicas. No te preocupes. He hablado con Consuelo y las hemos concentrado en un par de días para no estar de cabeza durante un mes.
    -Ya, pero tendré que ir a verte ¿No te parece?
    -Tú, verás. Inténtalo si quieres, pero te advierto que voy a estar de un lado a otro, esperando un hueco y todo eso.

    Quiso la suerte que me encontrara a Consuelo esa misma tarde. Se sorprendió verme dando un paseo mientras… Cuando me di cuenta de lo que había salí corriendo al hospital. Estaba ingresada, la habían intervenido hacía una hora y estaba en reanimación.

    Ahora está ahí sentada, estudiando con su iPad, ajena por completo al brillo que me empaña los ojos al recordarlo.

  • Con todo esto quiero decir que los sustos a veces sirven para descubrir enemigos que hubieran permanecido ocultos hasta un momento mucho más delicado y que sabes, Adaptaciones, que os envío un fuerte abrazo.

  • Yo me acuso. Compro todo en Amazon. No sólo libros, sino agujas de tocadiscos, calcetines, tarjetas gráficas, maquetas de aviones (ultraeasy).

    Mientras viví en la ciudad compraba en un par de librerías que tenían enfrente a un par de señores libreros (que no dueños del negocio), Santi de la Rafael Alberti y Miguel de la Antonio Machado. Los recuerdo con devoción. Gracias a Miguel descubrí a Bulgakov, lo que sería bastante para haberle jurado amor eterno.

    Pero la librería que más recuerdo es Fuentetaja, convertida actualmente en uno de esos rollos hípster en que lo mismo te puedes comprar un best-seller (poco más tienen ya), tomar un café repugnante que ellos creen exquisito porque está lleno de una sospechosa espuma hiperlaxante o apuntarte a un taller de risoterapia. No les puedo explicar el contraste entre esta inmundicia de sitio y la Fuentetaja de mis quince años.

    Estaba en la misma calle de San Bernardo y a parecida altura pero en la acera contraria, en un edificio cochambroso de finales de siglo. Fuentetaja ocupaba toda la planta baja. La parte noble, por llamarla de algún modo, daba a la calle. Dentro de ella había un espacio dedicado a libros de texto; era la zona que les daba de comer y un sitio espantoso: había manuales de anatomía y de contabilidad y cursos de mecanografía y cosas así. La parte oculta, que tal vez quintuplicara en tamaño a la que veían los clientes, se hundía en las tinieblas alrededor del patio. Creo que no fantaseo si les digo que los pasillos, en la parte larga de la L, podían medir veinte metros, flanqueados por estanterías de cuatro metros. ¿Cuántos libros podía haber allí? ¿20.000? ¿40.000?

    El genio que tenía en su cabeza todo el tesoro era Jesús (Chus Fuentetaja). Sabía perfectamente si quedaba algún ejemplar de la Carta al padre ahí dentro y dónde estaría, balda arriba, balda abajo. No contento con su memoria prodigiosa, era de una generosidad sin límites con quienes no íbamos allí en busca de manuales, y particularmente con los más jóvenes. Hasta que cumplí los 22-23 años entraba allí, saludaba a los empleados y Chus me indicaba el camino del patio para que me sirviese yo misma en el laberinto. Una visita así me provocaría hoy mareos, pero entonces me parecía que no había plan que pudiese superar a tirarse una tarde subiendo y bajando por las escalerillas de madera que permitían llegar a los anaqueles más altos. A veces, Chus entraba y me gritaba desde la puerta: “¡Se me olvidó decírtelo la última vez, busca ahí por donde anda Lévi-Strauss y toda esa chusma un libro que se llama La rama dorada!” . Con Chus no me hubiese casado: le hubiese puesto un estanco.

    Hace unos cinco años, andando por San Bernardo hacia el apartamento en que vivía entonces, lo vi venir de frente, del brazo de su mujer. Había sustituido todos sus irregulares dientes ennegrecidos por el tabaco por una brand new dentadura que cegaba a la vista de tan blanca. Era un anciano y yo empezaba a molestarme cuando los jóvenes me llamaban señora. Me contó que conservaba una pequeña participación en la inmundicia aquella que sólo conserva de Fuentetaja el nombre, nos dimos un abrazo y le dije que no olvidaría nunca su generosidad. Y aquí estoy, haciendo honor a mi palabra.

  • Ximeno de Atalaya
    Viernes, 24/03/2017 a las 18:25

    Usted ha tenido mucha suerte, Ximeno. Pero a ella también le ha tocado la lotería ¿eh? Abrazos.

  • En Irún nunca hubo una librería de prestigio.
    Y si innumerables bares y pubs y locales de alterne…
    Pero había una juguetería que siempre tenía lo último en maquetas. Trenes coches aviones artefactos bélicos…
    Acumule una importante colección de miniaturas de coches de las que y’a solo conservo 5 ejemplares en escala 1/43.
    Pero monte muchos barcos de madera, sobre todo goletas, con esos perfiles tan hidrodinamicos y rápidos.
    Eran maquetas complejas en las que el casco se hacía listón por listón y sin pegamento, con minúsculos clavos de latón.
    La última que hice fue una goleta de la que compre solo los planos. Y un montón de listones y chapas de distintas maderas.
    Maravillosa de construir.
    Cuando la termine, solo el casco y sin pintura por qué daba pena ocultar aquel esfuerzo, no la barnice, le di cera… pasaba horas puliendo aquel casco con un cotton…
    Relucía y resbalaba, uno soñaba con aquellos astilleros y el desempeño con hachuelas y serruchos…
    El olor de maderas y la velocidad de crucero con viento fuerte y la orza prnetrando en el fondo para equilibrar la arboladura y ganar un día al trayecto y vender el primero en lejanos puertos.
    Que maravilla de barcos eran las goletas, se opusieron todavía con fuerza y velocidad a los primeros torpes vapores, pero en su último viaje y’a…

  • Adapts, utilice este método:
    1. Visualice el mejor pronóstico posible.
    2. Créaselo
    3. Transmítaselo. Si cumple el apartado anterior, este es fácil, sale sin esfuerzo.
    Si por desgracia no se cumple ese pronóstico, no se preocupe, en el siguiente escalón vuelva a repetir de nuevo los tres pasos.
    Espero que su santa y usted no continúen bajando escalones.
    Ná, seguro que no.
    Seguro
    (¿Ve? Así se hace)

  • Procuro fijarme
    Viernes, 24/03/2017 a las 17:12
    Qué miedo me das con el Mundo Huevo, Saturico.

    No tengas miedo, beibi.

  • Pirata, Fuentetaja era uno de mis lugares predilectos en Madrid, donde podía ir a pasar tardes enteras como otros iban al cine o a la discoteca. En sus pasillos internos y laberínticos se podía encontrar de todo, ciencias, letras, novela, poseía y lo que se quiera imaginar. Si no fuera porque es usted mucho más joven que yo, apostaría a que hemos coincidido allí alguna vez.

    Otra librería de Madrid que me encantaba era la librería Dossat, en la Plaza de Santa Ana, que contaba con el aliciente adicional del entorno, empezando por la Cervecería Alemana, justo al lado, y siguiendo por la calle Huertas y sus bares, en la misma esquina.

    Como ha pasado con Fuentetaja, aquello tampoco es ya lo que era.

  • Mi librería preferida estaba en la manzana de al lado de casa. Estaba regentada por una pareja formada por un cura y una monja, casados, y era un local de diseño simple y severo, hormigón visto y madera clara. Los libros te los envolvían en papel marrón, de paquetería, y si eras cliente en lugar de envolverlos, con el mismo papel, te los forraban. Te ibas así con tus hallazgos bajo el brazo protegidos de roces y manchas al menos durante la primera lectura.
    Eso, con ser muestra de una voluntad de hacerlo bien, no era lo interesante. No lo tenían todo, ni siquiera tenían mucho, pero tenían lo apropiado. Un librero, ante la inmensidad de lo escrito y publicado, no puede pretender tener todo para que elijas. Ni siquiera es bueno que lo tenga todo porque confunde. Una librería pequeña ha de funcionar como esos tipos que organizan bien las fiestas; que invitan a gente que no se conoce presumiendo que se caerán bien, y acierta. Esta pareja funcionaba así. Propiciaba maravillosos encuentros entre los habituales que por allí nos caíamos continuamente y algunos pocos libros de los millones que andan por ahí. ¿Cómo lo hacían? Ni idea, pero siempre salía con algo interesante y cada dos meses o así con un hallazgo. Creo que, de alguna manera, nos conocía, o nos intuía. A nosotros los clientes y a los libros.

  • En Ginebra sigo yendo este sitio. Es una manzana de casas al lado de la estación de tren, ordenada en torno a un gran patio central (no el patio oscuro, húmedo y minúsculo de Fuentetaja) un poco selvático. Parte de los apartamentos parecen okupados. Hay bicicletas sin candado apoyadas en las esquinas, y carritos de bebé, y grafitos libertarios también sin ataduras, y un antro donde se puede jugar a una flipper predigital y beber un vino del Vaud ácido como un limón. La librería no tiene nombre, y me da que el librero, un fantasma que ha ido palideciendo entre las torres de volúmenes, lo tiene a gala. No lo sé; es muy difícil comunicarse con él. Es un borde, vaya, o tal vez un misántropo. Siempre tiene abierta una agenda con debes y haberes, libros que salen y que entran de oscuras bibliotecas que le venden oscuros herederos de la ciudad. No aguanto allí mucho más de veinte minutos. Será el polvo de los libros, el mareo de las perspectivas que forman los libros o el contraste del frío cortante de la calle con el calor espeso del lugar, pero al poco mi estómago se revuelve. Pero vuelvo siempre, aunque sea para esas visitas de cortesía.

  • Adapts, no tiene por qué ser nada. Mucha suerte. En cualquier caso, intenta que no se sienta nunca sola, ni a solas con sus pensamientos. No es tan fácil, ahí tienes tajo.

    Procu, no leí tu comentario en su momento ni me ha dado tiempo a leerlo ahora, pero si la cosa es tal como dice Perroantonio a las 13,35, y tú reconoces después que lo es, creo que te has pasado de prudente. Si igual de anónimamente y también “traicionando el secreto académico” hubieses difundido aquí ese texto con la intención de alabarlo, la persona pseudotrasatlántica te hubiese escrito una carta dándote las gracias. O no, porque igual cree que era tu obligación hacerlo.

    Botillero, Marqués, lo que escribí anoche no es “lo que pienso”. Sólo eran datos. Lo que pienso ya lo he dicho aquí mismo varias veces: a grandes males, grandes remedios. Bota militar a tierra extramuros y aquí dentro endurecer las leyes y forzar los procedimientos cuanto sea necesario para que quienes “todavía” no han cometido delito lo hayan cometido de hecho ya. No sé qué más hace falta para considerar las circunstancias excepcionales. Es decir, lo que afirmó el presidente belga hace un año en aquella declaración de intenciones a la postre tan inocua: “Vamos a limpiar Molenbeek”. No es la solución, supongo que tienen que tomarse más y mejores medidas también en otros sentidos (educación, integración, lo que sea menester), pero sin empezar por ahí nunca la habrá.

  • 25.03.2017
    6.37 a.m.
    Sin noticias de Gurb…
    No hago buen contacto con estos humanos y eso que procuro fijarme.
    Se ve que me encuentro viejecito y en temporada baja. Desde una atalaya cuidan a un perro que está cerca de la puerta de una discoteca, y una profesora muy estricta le lee la cartilla a un marqués. Mujeres que son hombres, y jovenes de talentos árabes y cristianos.
    No pinto nada aquí.

  • Un librero es como una cajera de supermercado: es el que te cobra. Como mucho, le alabaremos -pero moderadamente, sin pasarnos- que sepa elegir bien los libros que vende.

    Conocí al Chus ése de Fuentetaja. Hace más de veinte años. Yo era un pipiolo con pinta de quinqui y por aquella mirada de desprecio le guardo un rencor eterno.

    No recuerdo que un librero me haya recomendado jamás un solo libro. Los libreros, como mejor están es calladitos frente a su caja registradora. Pienso en la posibilidad de que un librero me recomiende un libro y me entra una pereza infinita. Pienso en la posibilidad de que una librera me recomiende un libro y me entra el miedo pánico.

    La hilación de mis lecturas ha seguido vías heteróclitas. Un título intrigante, una portada molona, el texto subyugante de una contracubierta; las lecturas obligatorias del instituto; Ricky, que no ha fallado nunca.

    Una pescadera te puede recomendar una merluza fresca que alegrará la comida dominical, el pollero te hipnotizará con unas codornices que salvarán una cena íntima (o sea, la que acaba en triquitriqui). Un librero te recomendará novelas de Ellroy.

  • Ellroy está a punto de sacar uno nuevo titulado Caminando como un Picoleto. Ya lo he leído y es su obra maestra, ya que se mete de lleno en sus más inteligentes elucubraciones y pensamientos, no deja lugar a la fantasía.

  • En el Cultural de El Mundo reseñan la última novela de Graham Swift. Una columnita. Al lado, una reseña más tocha, con foto de la autora incluida, de una escritora francesa que fue puta y que escribe como Bukowski. Ambos libros me interesan, pero sólo compraré el primero. Gastarse más de veinte pavos en algo que podría ser un bluf… Solo por estas cosas echo de menos las librerías (lo compro casi todo online, porque sé lo que quiero): poder hojear para comprobar la calidad de un libro.

  • En eso este fanzine es la fórmula, que hace que no tengas que ir al librero.
    Gente de confianza te cuenta lo que ha visto o leído.
    No engaña ni hace falsa publicidad.
    Conoces el paño de antemano o en poco tiempo, y no pagas por ello, además de poder poner “a caldo” lo que te ha gustado o no te ha gustado y la calidad de la referencia seguida.
    Este y no otro es el formato al que aludía el Perro el otro día.
    Ya lo habéis inventado Brema, Perro, Marqués, Sita…
    Este es el HIPERLIBRO. La wiki del conocimiento sentido. La libertad del conocimiento sincero con profundidad inagotable.
    Que no se joda es labor de todos, y de la gobernanza.
    “ACADEMIA CHOPSUEY” es un elemento consultor, que ya necesita este fanzine, ( y que es posible que ya esté en funcionamiento, como un Bilderberg discreto)por su repercusión y referencia de tendencia cabal.

  • Buenos días a todos;
    Ya tengo los primeros espárragos blancos de la temporada pelados y cociéndose al vapor ( tienen que estar ya casi fríos pero no del todo para las 13h que es cuando le entra el hambre a mi contrario ). Y me voy a mi cesto de plancha de los sábados, y luego a por víveres, así que, hasta la tarde no creo que venga, pero antes, decir :
    – Que el comentario de Ximeno de las 18′ 25, me ha emocionado, y me ha hecho llorar con las cosas que me recuerda. Y que está muy bien intentar evitar las preocupaciones a los que nos quieren, pero que , por mi parte al menos, me parece una lástima no compartirlas. Porque, ¿ Y si había de verdad razones para preocuparse ?

    A mi contrario le operaron va a hacer un año, de una obstrucción intestinal producida por una neoplasia. Y nos tuvieron esperando varios días, a base de suero, para ver si se “desatascaba” solo. Él es médico (jubilado) de hospital. Y sabe las cosas. Me di cuenta de que pensaba que el jefe de cirujía le estaba dejando relegado, porque opinaba que ya, a su edad, mejor dejarle morir tranquilo… Así que, ( y primero pedí permiso a mi contrario para ello), estuve hablando con los cirujanos que iban a estar de guardia ese fin de semana. Y les conté lo que mi marido me había dicho ; que en el UK, a los mayores de 75 años, los dejan para lo último, que no compensan y hay que optimizar recursos. Y fuí tambien a hablar con las enfermeras y médicos de planta…
    Era sábado, y ya llevábamos desde el jueves esperando en planta , y habían ido retrasando la intervención , día a día, y la tenía programada para el miércoles siguiente. Mi contrario estaba cada vez más débil, y convencido de que al miércoles no llegaba.
    Nada más explicarles todo esto, vinieron a buscarle para hacerle todas las placas y análisis necesarios previos, y el domingo, a primera hora, los cirujanos le operaron. Bajo su responsabilidad, y por encima de lo que había programado su jefe. Y la operación salió bien. Y ni siquiera hizo falta ponerle una bolsa de colostomía. Mi contrario, por su propia decisión, ( y con mis bendiciones ), se negó a la quimioterapia ( su hermano había fallecido unos meses atrás, justamente por la quimio ). Llevamos un año en que cada vez hace una vida más activa. Los dos sabemos que puede terminarse en cualquier momento, pero mientras tanto, estamos vivos. Y sólo pido a los dioses no fallarle yo ahora, y no dejarle sólo al final, que sé lo mal que lo pasó hasta que se dió cuenta que sus hijos y yo estábamos de su lado… Tampoco me apetece sobrevivirle mucho, que he vivido rodeada de viudas durante años, el ideal sería irnos los dos al mismo tiempo, pero eso ya sería “demasié”, como dicen ahora.
    Esto lo he contado porque puede serle útil tanto a Adaptaciones como a Ximeno. Puede que hubiera sido mejor no decir nada. Por si acaso pido perdón
    Ya siento

  • Añadir que el comentario de Pirata de las 19 ‘ 54, con el enlace a su blog, me ha gustado muchísimo. Y que me ha recordado un par de librerías de esas donde rebuscábamos cuando éramos jóvenes .

    Que voy a estar pendiente de lo que saque Ellroy , a pesar de que ya no sea lo que una vez fué ( Gracias Bertrand the Got ).

    Y, JrG, usted es muy joven, así que no se haga el viejecito. Que nos tiene que dar muchas alegrías con sus pinturas, con sus esculturas, y con sus escritos.

    Hasta la tarde, espero

  • Estaba disfrutando del “concierto de la 2” cuando he caído en la cuenta de que estaban interpretando los Siete días de la Creación de Haydn. Tal obra supone tanto una oda al creacionismo como al Dios monoteísta cristiano.
    Me parece intolerable que la tv pública propague tesis anticientíficas así como que invite a un monoteísmo excluyente. Confío en que se acabe pronto con esta situación.

  • Hace poco una amiga bastante refinada me regaló “El giro”. Se lo agradecí pero ya lo tenía, afortunadamente iba acompañado de un ticket de la Antonio Machado por lo que me fui allí para “descambiarlo”. Solicité el “Rerum Natura” de Acantilado, pero la tendera me advirtió que era más caro y más aburrido que el que traía. Brrrrrr.

  • viejecita Sábado, 25/03/2017 a las 09:22

    Los dos sabemos que puede terminarse en cualquier momento, pero mientras tanto, estamos vivos.

    Viejecita, usted, muy muy viva.
    Menéndez Pidal murió con 99 años y trabajó hasta el último día (porque rima con filología). Leí que solía responder con el refrán de Celestina: «Nadie es tan joven que no pueda morir mañana ni tan viejo que no pueda vivir un día más». Bremaneur, relee Celestina, que es una puta muy Grande, y no esa francesa que será de pacotilluá.

  • Yo estaba dormida leyendo pero, gracias a Dios, he llegado a esto: «En el Sínodo de Iera (754), convocado por el sucesor de León III, Constantino V Coprónimo, se decretó […]». Entonces he despertado, frenado en seco y retrocedío: COPRÓNIMO, no puede ser, PUES ESLO.
    Me encanta la Historia.

  • La condesa me ofendió al regalarme un libro de Pérez-Reverte argumentado que “éramos iguales”. Carecía de gusto para la literatura pero tenía pedantes admiradores del entorno de ABC y RdL que la obsequiaban buen material del que yo me beneficiaba. Uno que me interesó especialmente fue el de Elliot Gardiner sobre Bach, por lo que se lo cogí con toda naturalidad. Ante mi sorpresa se negó en redondo arguyendo generalidades. Comprendí en ese momento que había decidido deshacerse de mí para siempre. Habíamos pasado una semana juntos en su pueblo ése del norte, haciendo excursiones en moto de playa en playa, compartiendo besugos a la brasa y haciendo el amor.
    Cosí fan tutte.

  • Ya sólo compro libros por Amazon. Curiosamente, los primeros libros que adquirí en mi vida –pagados, claro, por mis padres– también los compré, uno a uno, por correo. Yo debía de tener, no sé, unos siete años. Se trataba de la serie completa de las obras de James Oliver Curwood, unas apasionantes novelas juveniles ambientadas en el desierto ártico del Canadá que publicaba la editorial Juventud. Treinta años después, y a pesar de que jamás les compré nada más, la editorial continuaba enviándome puntualmente sus catálogos a casa de mis padres. Me hacía ilusión seguir recibiendo aquellas cartas, que fueron las primeras de las que fui destinatario en toda mi vida. De alguna manera, me transportaban a aquellos parajes remotos de mi infancia. En una ocasión, casi en el cambio de siglo ya, se lo comenté a mi editora en M. y su respuesta me dejó, nunca mejor dicho, helado:

    –¡Qué desastre de departamento comercial!

    Por supuesto, llevaba razón. Sólo que yo nunca lo había visto así.

    Creo que la editorial quebró poco después, aunque juraría que volvió a abrir.

  • Bertolucci inicia Novecento con la imagen de un campesino comunicando a gritos la muerte de Verdi. Ha pasado más de un siglo, y la ópera posiblemente también está muerta. Pero también lleva tiempo muerto el cerdo, y bien que disfruto del jamón bien curado, cortado y presentado en mi mesa.
    Ayer me invitaron al Liceo, conocí las angustias de Rigoletto. Algunos de sus pasajes están en la BSO de Match Point, que no tiene desperdicio.
    Es una denuncia de la incomunicación humana, de los vicios como la burla, el engaño, el abuso de las masas y sus efectos letales sobre el amor. Verdi se muestra pesimista sobre las posibilidades de este último ante las vivencias tan alejadas que habitan en el corazón de hombres y mujeres. No tengo mejor opinión, pero procuro decir, como Spencer Tracy, Vive la differance!
    La donna é mobile resulta así ser un guiño para lectores atentos: aquí, si hay alguien voluble, es el Duc.
    La escenografía es magnífica, y consigue hacer creer que tal vez el enfermo no haya fallecido del todo. Se la recomendaría incluso a Perroantuan, gran escéptico del arte de los gorgoritos.

  • Hace unos años, en el viejo NJ, el irrepetible Belaborda recomendó “El hombre de los dados”, de Luke Rhinehart, y me encantó. El otro día me hice con lo último suyo, “La invasión de las bolas peludas” y de momento es desternillante. Espero que no se tuerza.

  • Aquí no se debería comentar ni recomendar libros, pelis, música, blogs, deporte que atentan contra la vida, o series americanas que hacen daño a la sensibilidad de las personas humanas y no añaden nada al crecimiento personal.

    Después tenemos disgusto.

  • Vamos a rezar por las almas perdidas del universo de Zafón en no sé qué castigo de betseller, (pasen de largo en sus librerias a la tentación ) Y escuchen a Mozart, lean a Víctor Hugo o a Cormac Mc Carthy

  • Ayer me lo recordó.

    Yo iba al volante. Estaba atardeciendo. Devorábamos kilómetros en silencio, de regreso a Barcelona, sumidos ambos en nuestros propios pensamientos y con el único acompañamiento de una música relajada. Al dejar atrás los Monegros musité en voz alta, sin darme cuenta, la primera palabra en más de una hora, palabra que, por descontado, no iba dirigida a ella ni guardaba ninguna relación con conversaciones o hechos precedentes:

    –Asquerosos –fue lo que dije.

  • Perro, la crítica de Zaldúa, es larga, demasiado larga, para decir lo que aquí Viejecita o cualquiera de los que han leído la novela, resumió en unas líneas.
    En ocasiones parece que esto de las críticas, funciona como los malos trabajos, si no sabes qué decir, que sea lo más largo posible.
    Como si pagasen por líneas o por kilos.
    No te parece un poco bastante pedante. Más como para auto-lucimiento que como un estudio profundo y docto, que no creo que la novela en sí requiera.
    No la he leido, pero cada vez tengo menos ganas de hacerlo.

  • jrG, hay gente que se dedica al oficio de ser crítico literario. Lo más importante de la crítica que he puesto antes, me parece a mí, es el ajuste de cuentas. A los escritores vascos les duele mucho que no les lean.

  • Perro eso les pasa a los escritores vascos e imagino que a todos los demás les pasará parecido.
    Que no te lean, si tu oficio es escribir será cosa poco agradable.
    La venganza es una estupidez.
    Criticar es un oficio para muy pocos. Juzgar desempeño o talento, si no se está a la altura, roza el delito, en mi opinión.

  • bremaneur
    Sábado, 25/03/2017 a las 06:58

    No sé qué le pasaría, Brema. Estas cosas son siempre complicadas (a mí me trató como a una reina, a mí me miró mal, etc.) y por eso el oficio de juez me parece el más arriesgado y meritorio de todos. La imprecisión de la memoria, los testimonios contradictorios, las filias, las fobias, los intereses, las querencias, e intentar cuadrar todo eso en las normas que todos nos hemos dado. Es muy difícil, lo más difícil, ser justo.

  • Comparto su afirmación, Perroantonio, acerca del ajuste de cuentas, pero político, pues no se hace crítica literaria en el larguísimo y farragoso texto en el que poco o nada favorable se puede leer acerca del libro de Aramburu. Tan solo la evidencia que el crítico hubiera redactado un libro diferente, con una visión más políticamente correcta del “conflicto” de acuerdo con las mayorías nacionalistas dominantes en el País Vasco, tal y como pone de manifiesto en sus interminables objecciones y propuestas.

    El pasado mes de mayo en la presentación del libro “Lluvia de fango” de Maite Pagazaurtundúa el autor de “Patria”, Fernando Aramburu, se refirió a su compromiso con las víctimas y a los problemas que este posicionamiento y el escribir en español le había traído con los escritores vascos, que se referían a él como un “escritor estatal”.

    Si triunfar en España tiene un elevado coste, aún es mayor en el Pais Vasco, como lo prueban las incidencias que allí se han sucedido con la distribución inicial del libro, como es conocido.

  • Empecé saltando líneas, luego párrafos, y al final no acabé de leer la crítica.

    ***
    Ummm, essssto, Perroantonio, me corroe la duda: ¿Cómo terminó The Night of?

    ***
    Marhuenda y Bono en la Sexta defendiendo a Susana. No sé si la cadena quiere hacerle propaganda a Díaz o enterrarla.

  • Como decía Schultz el otro día, leed esto, si os place.

    Como viene siendo habitual últimamente, lo mejor, los comentarios. Me quedo con él último:

    anonimo de jaen 25/03/2017 at 16:22
    A ver, en mi pueblo, rural- agrícola, unos 30.000, prov. Jaen. Cuartelillo al mando del teniente. Harto de hostias cualquiera sospechoso. De los habituales, para que hablar, esos molidos a palos. Y da igual la fechoria; hostias para todos, como ahora en Turquia o Marruecos o Rusia. Como poco antes en Francia, Italia, Grecia, Portugal, Britain. Hablo de mi infancia, `60, y después: `70.
    Se acabaron las hostias de cuartelillo con la democracia. Pero aun en los primeros ´80, ya abogado, turno de oficio, en Sevilla capital, pude comprobar como todos los presuntos venían (95%) confesados culpables desde la comisaria: hartos de hostias… sin mas.
    Y ahora vienen los asesinos, de 1000 + -, y sus colegas, equidistantes + -, a contar que asesinaban porque les pegaban. Por Dios, que mariquitas. Que mentirosos, que infames.

  • Este Zaldua, sin acento parece lo correcto, es como Don Serapio pero en plan laico. Si se reseña una obra y se principia por el elevado número de ejemplares vendidos, y viniendo de otro escritor, es cuando dices achtung!, esto acabará mal. Y si sale La Polla Records, en fin, que si Sabino viviría…

  • Me ha pasado como a S., que he leído la reseña a saltos. Interesante lo que dice sobre el estilo de Aramburu, que me asegunda en mi desinterés por la novela y en el rechazo que siento cada vez que escucho o leo que debería ser de lectura obligada en los colegios. De las novelas que cita, sólo he leído Letargo, que me dejó tan aletargado que no recuerdo nada. Se olvida Zaldua de hablar de las intenciones de taaaaaaaaantas novelas que han tratado el tema (¿cuántas cita después de cuarenta años de terrorismo: siete, ocho novelas?) Me apunto ese Pikolo, que desconocía.

    ***

    Yo estaba de puta madre leyendo Ratas de Montsouris, cuando el puñetero sacerdocio feminista de la traductora me ha hecho perder la tarde, lo cual que llevo un buen rato blasfemando.

  • Procuro fijarme
    Sábado, 25/03/2017 a las 09:50
    … Me encanta la Historia.

    Concuerdo. Estoy disfrutando como un enano el libro sobre Reyes y Reinas de Inglaterra y Gran Bretaña, que cogí de la Little Free Library del vecino. He recordado cosas que sabía y aprendido muchas más que no sabía. Como que hubo un papa inglés, Adriano IV (Nicholas Brakespear), el único papa inglés de la historia, o que el famoso fraile de Robin Hood (Friar Tuck) es una licencia literaria, los monjes, franciscanos y dominicanos, llegaron a Inglaterra más de siglo y medio después del reinado de Juan Sin Tierra.

  • La paz en el País Vasco será una tarea para las próximas generaciones, que la nuestra difícilmente la conocerá.

    El pasado mes de febrero Vargas Llosa escribía en “El país de los callados” que “Cuando Patria termina, ETA ha renunciado a la lucha armada y decidido actuar sólo en el campo político. Es un progreso, por supuesto. ¿Pero, se vislumbra alguna solución al problema de fondo, el condenado nacionalismo? El libro resulta más pesimista de lo que el autor quisiera. En la página final, las dos examigas, Miren, la madre del terrorista, y Bittori, la madre del asesinado, se abrazan, reconciliadas. Es el único episodio de esta hermosa novela que no me pareció la vida misma, sino una pura ficción”

    Y hoy domingo en El Mundo/España escribe Emilia Landaluce: “Patria no cala en Hernani”:

    “…Ellos lo que quieren es que esto pase a la historia como un conflicto de los vascos contra el Estado opresor. Y eso no es así. Aquí nos han matado a algunos. Quiero decir sin embargo que soy optimista».

  • UTC+2
    Estoy de acuerdo con Schultz en que la crítica de Zaldua a “Patria” es bastante acertada. A esta novela le sobran la mitad de las páginas, cierto que a su crítica le pasa lo mismo, la pretendida exhaustividad es su principal defecto.
    Digámoslo pues en pocas palabras, “Patria” es el guión de una serie de tv antes que una novela. Para alguien con cierto gusto literario leer “Patria” es un suplicio, con sus prescindibles y rocambolescos secundarios que parecen pensados para rellenar capítulos de esa serie que no tardará en llegar.
    Pero lo cierto es que Aramburu “ha tocado la tecla” que lleva una obra al gran público y lo ha hecho sobre un tema espinoso e inhabitual. No se explica la pasión de escribir novelas sobre nuestra Guerra Civil, tema incómodo donde los haya, y la reticencia a escribirlas sobre el terrorismo de ETA (qué “conflicto vasco” ni que hostias). He leído alguna de las pocas novelas sobre el tema que siendo mejor literariamente no sirven para el gran público. En este asunto la prioridad hoy es explicar a muchos el disparate vivido en el País Vasco y en esto Aramburu es el campeón.

  • Lo he leído Zeppi.
    Me ha trasladado a aquella época y a muchos que conocí.
    Nunca fui nacionalista.
    Siempre estuve en contra de todo eso.
    Recuerdo de muy joven uno de los primeros conciertos de
    Kortatu.
    Fermin era compañero de clase en LaSalle San Marcial.
    Eran las fiestas de Irún en junio.
    Fue en “Moscú ” la famosa plaza Roja del título que se denominaba a la Plaza de Urdanibia.
    En el escenario unos crois con un disfraz de Ertzainas.
    Y a Fermín empezando el concierto con esta frase:
    ” hoy vais a ver algo que no volveréis a ver; esta camisa sudada”…
    En lo único que estoy conforme del articulo es en el enorme peso que tuvieron las drogas anfetaminicas en esa parte de la historia.
    Lo bien que supieron manipular los hilos los popes del nacionalismo y del terrorismo un divertimento juvenil para darle un contenido del que carecía, y que aquel tremendo error pareciera transcendente.
    Ninguno va a querer reconocer que solo fue un engaño y que nos dejamos manipular.
    En realidad todo esto no era más que un juego de burgueses para ver quién tenía más razones donde no existían.
    Juegos carísimos de obstinación, que no serán solucionados más que con el olvido. Hasta que a alguno le vuelva a interesar sacarlo dentro de algunas generaciones.
    Solo quedan muertos para nada, por mucho que quieran darle sentido al error.
    No ser nacionalista no se perdona, se tolera, pero no se perdona. Al menos cuando yo andaba por allí.

  • Una demostración más del principio y teoría de la confusión de la velocidad con el tocino.
    O como las mentiras se convierten en verdad a golpe de obstinación y de ceguera.
    El problema de estar tan dentro que no sabes que existe afuera.

  • Pues lo que dice el Marqués y más o menos conté cuando la leí. Literariamente no es de mi estilo y por añadidura se le ven las intenciones demasiado a mi modo de ver. Ya dije y dice Zaldúa que es que no falta ni un estereotipo, están todos. Amen de que no se puede creer uno las parrafadas de la madre del terrorista que directamente parece que Aramburu las haya sacado de la prensa de la época.
    El mérito, que lo tiene indiscutible, está en una estructura muy trabajada y el dibujo de los personajes secundarios, que precisamente por menos paradigmáticos resultan más creíbles.
    Evidentemente estoy infinitamente más cerca de Aramburu que de Zaldúa pero me gusta más como escribe Zaldúa, qué le vamos a hacer.

  • Buenos días a todos
    Ayer tarde no pude volver, así que les doy las gracias a Procuro y a JrG.
    No pensaba volver a hablar de Patria, que la leí el día que salió, y ya me despaché bajo la entrada que le dedicó Botillero.
    Y anoche intenté leer la crítica de Zaldua que enlazó Perroantonio, pero cuando vi la letrita tan pequeña, y sin casi descansos, lo dejé. Esta mañana, como tengo invasión familiar, pero comida de puchero que se hace sola, y viendo lo que opinan ustedes sobre esa crítica, he pinchado, he ampliado no se cuantas veces, y me la he leído casi entera.
    Y sí, yo también creo que tiene pretensiones de ser una crítica literaria, porque, por poner un ejemplo ; eso de que los subjuntivos vascos, y los giros típicos del español cuando se habla en Vascongadas, los ponga Arámburu en cursivas, a mí me parece un fallo, que pretende ser didáctico. Lo último que debería notarse en una novela. Otra cosa es que hubiera sido un tratado histórico, que no es, ni lo pretende ser. Y ya dije en su momento, las pegas que le encontraba a la novela como tal novela, así que no me apetece repetirlas.
    Y que como Arámburu me cae muy bien, y, en vista de la “explicación en defensa de Patria” que hicieron Savater y algunos de ustedes , me compré y me leí “los peces de la amargura” , que me gustó mucho más, pero la mayor parte de cuyos relatos reconocí, que, con ligeros cambios, el autor había incluido en Patria. Y vuelvo a decir, que esta última, como novela, me parece fallida, por mucho que Savater defienda sus intenciones, que una novela no debería necesitar un tratado para interpretarla.
    En cuanto a los autores vascos que cita Zaldua : A algunos , ni los conozco, ni me apetece conocerlos. Pero en el caso de Bernardo Atxaga, estoy en desacuerdo total con lo que dice Zaldua.
    Porque a Atxaga , lo tengo en mis estantes. Y no sólo tengo las crónicas de Obaba. Que el “Hombre solo”, o “Esos cielos”, escritos desde el punto de vista de un terrorista el primero, y de una etarra que vuelve después de cumplir condena el último, me parecen fabulosos. Dejé de comprar a Atxaga cuando leí, ( y destrocé, para que mi volumen al menos, no lo leyera nadie más ), “El hijo del acordeonista”. Un libro que, ese sí, me pareció obligado por el separatismo más rancio, con sus justificaciones, sus “nosotros” versus “ellos”. Ahí si que me pareció que Atxaga no escribía con libertad, sino bajo consignas impuestas. Desde ese momento ya no le leo.
    Pero, justamente, el “Hombre sólo”, que Zaldua pone de ejemplo como libro de tesis nacionalista , no lo es en absoluto, es una novela, y muy buena, por mucho que esté escrito desde la óptica del terrorista sólo.

    Y como siempre, tengo que pedir perdón por haber escrito tanto.
    Ya siento

  • Recuerdo cómo muchos amigos que trabajaban en agencias de publicidad en Madrid, me pedían que les enviara pegatinas y carteles de HB de la época en blanco y negro.
    Los publicitarios de nivel muy callados los consideraban el paradigma de la publicidad.
    Un perfecto ejemplo a imitar en sus campañas. Dieron el bombazo cuando se pasaron al color para albergar ecologistas.
    Tenía mucha potencia de medios el sistema.
    Calô tan hondo la promesa de gloria, que ahora es patética la forma de replegar las velas y la benevolencia por dar un sitio a semejante absurdo que se permitió y se alentó. Eran de los nuestros…
    Esa era la frase…
    Eran de los suyos… esa era la verdad.
    Ellos y los otros, nosotros en ninguna parte.
    Todos nos querían para darles la razón.
    Difícil vivir así, pero el dinero fluía y las promesas daban mucho juego …

  • Aún no he leído Patria y no sé qué me va a parecer, mejor me callaba porque solo se me ocurren falacias rabiosas y eso sí que no, ¡usque ad hominem podríamos llegar! Por desgracia, me veo incapaz de no poneros el Quiénes semos de la revista en que se publica esta acerada crítica, literaria, sí, pero no por ello menos emancipatoria:

    VIENTO SUR es una revista política con dos formatos, la revista impresa y la web, cada uno con su propio equipo de redacción.
    Tiene como referencia un marxismo abierto, crítico y autocrítico, que necesita y busca la comunicación y el encuentro con otras corrientes del pensamiento emancipatorio, especialmente aquellas directamente vinculadas con los movimientos sociales.
    VIENTO SUR está comprometida en la lucha contra el capitalismo y solidaria con todas las personas y organizaciones que participan en ella.

  • Jenny decía anoche que ser justo le parece muy difícil, «lo más difícil». A mí difícil me parece ser camarero y pasarte doce horas correteando por un laberinto de mesas como un ratón, pero llevando como atlas una bandeja muy pesada en la mano, y teniendo que acordarte como una máquina perfecta de los infinitos caprichos que te comandan, vacía, llena y vuelta a empezar. Eso es difícil, Jenny, ser justo es imposible.

  • Resultaba difícil vivir, viendo como el más tonto hacía relojes, y era alabado y subvencionado.
    Teníamos un régimen fiscal muy bueno.
    Teníamos la mejor sanidad y servicios.
    Infraestructuras de primer nivel.
    Buenos empresarios y mano de obra muy cualificada.
    Sindicatos nacionales y nacionalistas.
    Asociacionismo.
    Lo habíamos logrado.
    Eramos independientes de lo que nos rodeaba. Y respetados. Seguramente también temidos.
    Supimos vivir y salir adelante a pesar de todo lo demás y cerrando fuerte los ojos.
    Tampoco teníamos muchas alternativas.
    Incluso había un PNV que lo hacía bastante bien, comparando con lo que se podía ver.
    Pero los “chicos de ETA” eran de los “nuestros”. “Confundidos”, pero de los nuestros.
    Todos tragamos con algunas palabritas de vez en cuando para salvar la cara cuando esto acabara y salvar el culo de mientras, y que siguiera la fiesta.
    Los que alentaban sabían desde hacía mucho que eso salía mal.
    La política y el interés hizo que esto durara y durara, había mucha pasta en la mesa.
    Para unos era una traición, para otros salvar los muebles y para la mayoría política una buena tajada.
    TODOS LA CAGAMOS. Me temo que no me puedo excluir.
    Aunque lo intenté, segúramente saqué mi trocito, pero me lo gané, arriesgué lo que tenía y fuí claro, siempre fuí vasco, nunca nacionalista.
    No me trataron mal en mi pueblo, todo se debe decir, pero yo lo traté muy bien sacando lo mejor que tenía, y criticando con dureza lo malo.
    No es la mejor forma de prosperar, pero lo pude hacer.
    Siempre soñé con irme de allí, no le veía la salida a aquello.
    No la tiene¡ , todos los recordarán con sus motivos, la cuestión es quién es más fuerte en cada momento.
    Esto funcionaba con ingentes cantidades de dinero, pero ya en 2007 las cosas se ivan a la mierda en lo económico.
    Ahí comenzó el declive de los chicos de la “gasolina”, los “violentos” “los de las balas”, ya no había pasta para repartir.
    Eran momentos de salvar lo que quedaba.
    Ahora salen los resultados.

  • Tres cosas me avergüenzan como español de nuestro pasado reciente pero que no alcancé a vivir: la II República, la Guerra Civil y la Dictadura.
    Otras tres también me avergüenzan, éstas las he vivido y de alguna forma he participado: el terrorismo de ETA, el 11M y la matraca de los nacionalismos catalán y vasco.

  • Dentro de poco se podrá implantar un óvulo fecundado en el peritoneo de un hombre. Esto permitirá que las gays sólo tengan que adquirir los óvulos de una mujer que fecundarán con su esperma e implantarán en su propio peritoneo.
    Mejor lo tendran las lesbianas que no necesitarán a nadie, poseen óvulos y útero para la implantación. El óvulo lo podrán fecundar con sus propias células debidamente manipuladas.
    El heteropatriarcado tiene los días contados.

  • Lo más gracioso de Zaldua es echar de menos que los etarras de “Patria” introduzcan en su discurso referencias a la lucha de clases y al marxismo como filosofía liberadora de la opresión capitalista.

  • He quedado con el Patriarcado en un sitio pero a dos horas diferentes, a causa de lo que Quine llamó contextos opacos («Ella cree que»). También se me han olvidado las llaves, el tabaco, el dinero y el teléfono, porque las prisas. Que para qué las prisas, me pregunto. Horas difíciles las del cambio de horas, amigos. Esta vida literal llena de atolladeros imposibles esconde empero un sentido figurado que se me escapa a más no poder.

  • Esto de los vientres de alquiler no lo tengo nada claro. (Qué novedad). El discurso del activista gay a favor de las mujeres, estribándose en la la pata mayor de que ¡fueron las mujeres las primeras aliadas de los homosexuales!, se me hace dudoso. Ya menciona los trabajos esclavos; conozco uno de aquí que es el de empleada de fábrica conservera, que bien podrían los gays decir algo al respecto. El asunto me echa para atrás, como os pasará a todos, pero hay muchas cosas que me repugnan sin que se me ocurra pensar que tienen que prohibirse o que no deben legalizarse. (Mentira, sí se me ocurre: por ejemplo, el fulbo). Luchar contra la miseria y la indignidad es uno, y el de que los cuerpos sean sagrados es otro, creo.
    ME INTERESA VUESTRA OPINIÓN

  • «cuatro muertos, incluido el agresor». Ya no había víctimas.

    ***
    Cuatro entre cientos:

    EEUU investiga la muerte de 200 civiles…

    Más de 200 muertos, la mayoría civiles,…

    EE UU reconoce su implicación en la muerte de 200 civiles

    Al menos 16 muertos en un bombardeo en una prisión en el norte de Siria

  • S.
    Domingo, 26/03/2017 a las 16:56
    «cuatro muertos, incluido el agresor». Ya no había víctimas.
    Cuatro entre cientos:

    ¿También en atentados terroristas? Wow…

  • bremaneur
    Domingo, 26/03/2017 a las 17:08

    Me limitaba a resaltar cuatro titulares entre cientos. Juaristi no va dar abasto.

    Si queremos entrar en otros asuntos demagógicos también podemos. El concepto de barbarie es un concepto amplio: va desde degollar a seres humanos a matar a víctimas civiles inocentes, niños, ancianos, con drones y bombas “inteligentes” o bombardeos masivos.

  • Procuro fijarme
    Domingo, 26/03/2017 a las 16:13
    Esto de los vientres de alquiler no lo tengo nada claro.

    Ni yo. Creía que la ley española estaba bien.

    Por tanto, oponerse a los vientres de alquiler según este lobby de gays ricos, es ir en contra del colectivo homosexual y situarse del lado de la jerarquía eclesiástica.

    Aquí no le veo consistencia. Si eres rico te vas a EEUU y no tienes problemas. Si eres pobre y alquilas un vientre en España, te enchironan.

  • S.
    Domingo, 26/03/2017 a las 17:28
    Si queremos entrar en otros asuntos demagógicos

    El único que ha entrado en asuntos demagógicos has sido tú, comparando un atentado terrorista, aplaudido por quienes lo instigaron y lo defienden, con unas acciones militares en las que murieron civiles y que serán denunciadas y juzgadas por los gobiernos responsables.

  • Y dale. Que no estoy comparando los muertos de Londres con los de Mosul, estaba hablando de titulares. Si los comparara lo diría con claridad.

    con unas acciones militares en las que murieron civiles y que serán denunciadas y juzgadas por los gobiernos responsables.

    Estás de coña.

  • Como si tuvieran que titularse igual las noticias. «Juaristi no va a dar abasto». A otro perro con ese hueso. Taluego, Lucas.

  • Tiendo a pensar que S no conoce el hilado fino del victimismo nacionalista, así que no entiende nada. Que subas a la cumbre de un monte y te encuentres con un panel histórico, colocado por el ayuntamiento, en donde se explica que aquí estuvo la línea del frente entre el ejército español y el ejército vasco (¿?). O toparse con un homenaje a las víctimas de un atentado que resulta ser, qué cosas, el homenaje a unos tipos a los que les explotó la bomba que llevaban en el coche para colocarla en un periódico; como en su delirante interpretación la bomba explotó por culpa de un inhibidor de frecuencias (¿?), los pájaros deben ser considerados víctimas del «conflicto».
    Quizá Juaristi hila muy fino atribuyendo al redactor de Cuatro mala intención, cuando probablemente sólo sea gilipollez. Pero en lo que no se equivoca es en señalar el pozo de la infección.

  • No, claro que no deben titularse igual. Pero sí seguir un mismo criterio moral. Un anciano muerto por un terrorista en un puente de Londres es una víctima. Un niño muerto en la cama de un hospital porque bombardean éste también es una víctima. Yo tengo ese criterio moral. Supongo que Juaristi lo comparte; por eso digo que no dará abasto corrigiendo titulares.

  • Eso me parecía, Perroantonio, que Juaristi quería hablar de otra cosa partiendo de un ejemplo que, si lo quieres sostener, tienes que criticar el 90% de los titulares de ABC.

  • Hehehehe, y luego dice que no compara. En fin, si además comenzamos a hablar con lenguaje sacerdotal, me retiro por completo de la discusión. Tú sigue ahí, S. Dale duro, no cejes. Destruye la hiperhipocresía facha con tus superpoderes, basados fundamentalmente en la repetición y en la repetición y en la repetición y en insistir en que no dices lo que dices. Si además echaras telarañas por el ciruelo merecerías un tebeo para ti solo.

  • Me temo que en titulares, como en tantas otras cosas, el País sigue siendo el periódico de referencia. Recuerdo cuando, no hace mucho, despachaba el asesinato de una niña israelí mientras dormía con un espeluznante: “Un palestino apuñala a una colona de trece años mientras dormía”, titular en el que, tras obviar la evidente condición de niña de la víctima y reemplazarla por la más peyorativa de colona, destacaba la procedencia del verdugo incluso por encima de su condición de terrorista.

  • Me imagino cómo sentarían titulares tipo “mujer apuñalada por riojano” o “fallecen tres policías en la explosión de una bomba colocada por un bilbaíno”.

  • El ganador, sin embargo, es el diario Público, que viene a ser como El País después de beberse unos redbules

    Tras arrollar un terrorista palestino a un grupo de personas –parece ser que todos ellos militares– que esperaban un autobús, matando a cuatro, hiriendo a otras catorce e incluso “llegando a dar marcha atrás para rematar a los heridos”, para Público esto era lo más destacado de la noticia:

    Las fuerzas de Israel detienen a cinco familiares del responsable del ataque en Jerusalén.

    Han sido arrestados nueve sospechosos, entre ellos la esposa del atacante, sus padres y dos de sus hermanos.

    Luego explicaba el asuntillo del camión.

    http://www.publico.es/internacional/fuerzas-israel-detienen-cinco-familiares.html

  • No, S., Juaristi no quería hablar de otra cosa. Subraya perfectamente en el subtítulo el mensaje de su columna, cómo la lengua bífida del nacionalismo vasco ha contaminado a buena parte del lenguaje periodístico español en todo lo referido a asuntos de terrorismo. Es tan claro y nítido, y está tan subrayado, que para no verlo hay que hacer esfuerzos.

  • Por cierto, «The night of» acaba como estaba previsto desde el capítulo 1, lo que es muy de agradecer porque no ha habido trampa. La serie está muy bien, a pesar de que no me haya sentido cómodo viéndola: necesito identificarme con algún personaje y aquí me resultaba imposible; el único que me caía bien era el gato.

  • De lo de Zaldua lo que me llama la atención no es la crítica literaria, que supongo acertada, sino la razón que puede haberle movido a haberla escrito. Ni qué, quién, cuándo, cómo ni dónde. ¿Para qué?

  • ¡ Que bien !
    Me he asomado antes de irme a la cama, a ver si había algo nuevo ( que con el cambio de hora , tengo la sensación de que es aún temprano ), he visto a Perroantonio, he pinchado, y he imprimido las 4 hojas. El libro del Chop Suey va siendo cada día más grueso, y más apetitoso.
    Muchas gracias

    Mañana lunes, en los descansos, hablaré de dos libros recomendados por ustedes. Pero eso será mañana…
    Buenas noches.

  • Un pariente en cuarto grado, con su pareja, ha recurrido en USA, en dos ocasiones, a alquilar el vientre de la gestante. Son felices, así como los niños (una niña y mellizos). Por supuesto tuvieron que pagar bastante y desplazarse allí, pero lo que me dijo fue que en USA todo fueron ayudas, hay organizaciones civiles que se vuelcan, no solo con la mujer sino con ellos, por ejemplo buscándoles un acomodo (gratuito) más próximo al hospital. Tengo la impresión, por su relato, de que no se trata de mujeres pobres, sino de mujeres que se implican de alguna forma en la historia, en el sentido de que los padres logren su deseo, aunque es evidente que lo hacen también por el dinero (y qué).
    El esperma de ambos se utilizó indistintamente para inseminar. Todos actuaron libremente, o sus respectivos programas les condujeron a actuar así.
    Acabo de volver a ver a las criaturas riéndose en las fotos.

  • En UK, Grecia y Portugal, por hablar de Europa, está regulada la gestación subrogada. En México, USA y Canadá, en los tres sitios no en todos los estados, está regulada. En Ucrania y Thailandia está regulada. En cada país de esta lista, y seguro me dejo alguno, el cómo, cuándo, quién, cómo se prestan los consentimientos y qué efectos produce respecto de los hijos, varían mucho. Con precio, sin él, sólo por los gastos y molestias, sólo para parejas en las que ella no puede concebir, para cualquiera excepto gays, con consentimiento previo e irrevocable de la gestante de entregar al hijo, con consentimiento revocable, etc.
    Digamos que se ha legalizado en una muestra variada de culturas con variados conceptos sobre la dignidad y condiciones a elegir. Al final llegará aquí y a todas partes.

  • Muy bueno, Perroantonio. Concuerdo con Brema, es fundamental poder hojear un libro para decidir su compra. La portada, el formato, la tipografía, un rápido vistazo al índice, las ilustraciones (si las hay) …

    Yo sigo utilizando esos criterios.

  • Perroantonio
    Domingo, 26/03/2017 a las 20:56
    No, S., Juaristi no quería hablar de otra cosa.

    Perroantonio, si dijera que estaba siendo sarcástico (como usted a las 18,34, creo) mentiría. Sólo era ironía. ¿Acaso, cuando alguien lo enlaza, Juaristi habla de otra cosa?

    La prensa española en general, como demuestra Gómez, titula según le sale de los cuernos ideológicos. Juaristi coge un argumento por los pelos y se apunta al todo es bueno p’al convento. Ojo, que no me parece mal, y hasta estoy de acuerdo con él, «El atentado se cobró tres víctimas mortales. El autor del mismo fue muerto por la policía». Sólo señalo la contradicción.

  • bolaño
    Domingo, 26/03/2017 a las 22:16

    Todos actuaron libremente, o sus respectivos programas les condujeron a actuar así.

    10/10.