Breve relación de vidas extraordinarias · 29

BRVE29
Por Martín Olmos.

Pepa, Juana, la Cuerpobueno, Rita, la Damajuana, Lola y la Chata fueron putas de consuelo que garbeaban en el alrededor del acuartelamiento legionario del Zoco El-Arbáa de Beni-Hassan, en la región de Tetuán, y que fueron hagiografiadas, en dos páginas y media de entusiasmo encendido, por don Carlos Micó España, caballero conducido por apasionamientos que fue sargento del Tercio, periodista, masón, comecuras, duelista y seguidor de Jiddu Krishnamurti por ser teosófico. Fueron putas, por lo tanto, de coño borlado y rojo como el fin de un chapiri y rebufo de coñá de saltaparapetos y fueron putas, por lo tanto, hechas a joder en torronteros. Es idiosincrasia española llevarse las putas a la guerra desde los Tercios de Flandes y Sancho de Londoño, maestre de campo del Tercio Viejo de Lombardía, daba por óptima la proporción de ocho rameras por cada compañía de cien hombres hasta que el archiduque Alberto, meapilas por haber vestido el hábito, redujo la cuota a dos o tres y las obligó a disfrazarse de lavanderas u otro oficio honesto y las obligó, en consecuencia cuantitativa, a deslomarse el vertebral al destajo como si fueran precedentes de la cadena de montaje. Las historias de putas son de mucha recurrencia y sobremesa y se dicen entre hombres exagerándolas a la conveniencia, como las historias de peleas. La costumbre de trovar putas principió como un meandro de la caudalosa tradición oral de los viajantes de comercio que con el tiempo fue asimilando influencias de la crónica deportiva, del retablo de color local y de la ciencia ficción hasta convertirse en el mester de mancebía, que es género literario macho cuyos cultivadores escriben las furcias según tengan la tarde y si salen con barba son san Antón y si no, la Purísima Concepción. A don Carlos Micó España no le salieron putañonas de trinchera y crin en el culo y le pintaron sotas filantrópicas que “por espíritu de sacrificio y algún dinero se encargan de sostener en sus verdaderos cauces los instintos del hombre al servicio del interés de la especie, de la Patria y de la moral”. Cada puta de don Carlos Micó España era para el legionario como su esposa de hace quince años, “si se pudiera prescindir, al hacer esta consideración, del trato que cada una de ellas tiene con los demás” y eran “como una rosa clavada en las arenas de una playa”. Las putas de don Carlos Micó España lloraban recordando su primera comunión al amor de un fuego de campamento y su tristeza contagiaba, como una llama a través de un sembrado, a los caballeros del Tercio y “los ojos de muchos de estos hombres rudos, que a cada momento exponen su vida con un gesto de elegancia espiritual y de indiferencia estoica, brillaron humedecidos y sobre la cabeza de todos parecía planear algo sobrehumano, inefable, como el soplo de sentimentalismo de un ser invisible y todopoderoso”. A don Carlos Micó España en vez de putas sin deslendrar le salieron Florencias Nightingales, medio anglicanas, como a Kipling le salían gentlemanes en vez de cabos chusqueros. Las putas brigadieras de don Carlos Micó España no se las cree ni él. Los hombres alquilan amor y grupa por franjas horarias que no suelen exceder los treinta minutos, y sobran para joder frugal y en calcetines, pero a las putas se las inventan como se inventan una infancia feliz y las notas del bachillerato y como se inventan la mili en el Cerro Muriano para comentarla en los bautizos, en artillería, con un cabo furriel de Logroño, Expósito se llamaba, no sé qué habrá sido de él, que vivíamos mejor que el general. Queda la impresión de que don Carlos Micó España se inventó a sus putas marciales como don Augusto Paquer se inventó a la puta Nina, puta de ninfulómanos y de tango genovés, porque le convenía la parábola y como don Camilo José Cela se inventó a la puta de Sarriá porque le salió un chiste y como los intérpretes de la Biblia se inventaron a la puta María Magdalena porque la preferían furcia que chalada y como este autor, su seguro servidor, se inventó el prurito proletario de la puta Elvira que le hacía respetar el horario laboral porque aquel pagó la hora y le sobraron tres cuartos después de joder frugal y en calcetines, de joder malamente debajo del Cristo de Dalí. Las historias de putas son de mucha recurrencia y sobremesa y se dicen entre hombres exagerándolas a la conveniencia, como las historias de peleas. Las historias de putas y soldados son de mucha recurrencia y se dicen en las imaginarias. Las putas de la casa de Paulina Rovira la Catalana del Puerto San Julián, en la Patagonia remota, en los tiempos de Hipólito Yrigoyen, se pusieron lisístratas y les dijeron asesinos a los soldados del teniente Héctor Benigno Valera, que convidaba, y no les dieron joda porque habían fusilado a los peones rurales que se pusieron en huelga y pararon las estancias. Las putas en barbecho y rebelión, putas que se conducían según el fuero de su conciencia, fueron Consuelo García, Ángela Fortunato, Amalia Rodriguez, María Juliache y Maud Foster, que le decían la Inglesa. Publicani et meretrices praecedunt vos in regnum Dei, tenía dicho el evangelista Mateo (21, 31). No obstante, el coño que no se draga a su debida pauta se ataruga y se queda como gatera con calafate y es difícil volverlo a abocardar. A Paulina Rovira la Catalana le inventó don Raúl Argemí un retorno a la Barceloneta y unos amores con el tanguista Cachafaz porque a las putas siempre se las inventa uno como se inventa uno la mili en el Cerro Muriano, en artillería, con un cabo furriel de Logroño, Expósito se llamaba, no sé qué habrá sido de él.

Don Carlos Micó España era, por otra parte, caballero propenso a que le disparasen y le pegó un tiro el periodista Manuel de la Torre por causa de un duelo de honor, le tirotearon los germanófilos en un descampado del barrio de Salamanca y la morisma le atravesó el brazo izquierdo de un balazo de los que decían de sedal que le entró por el codo y le salió por la mitad del antebrazo en el asalto de las lomas de Nador. De don Carlos Micó España, como del cabo Expósito, no se supo que fue de él.

163 comentarios

  • Expósito se llamaba un entrenador del Sanse, el equipo que nutría a la Real Sociedad de fútbol.
    La famosa frase que decía Dalí, viene al pelo en esta entrada, “Si sale con barbas San Antón y sino la Purísima Concepción”.
    Es lo que nos está saliendo en Europa y en el mundo de Occidente en general.
    Se peleó denodadamente durante generaciones para equilibrar desigualdades, y crear un sistema que fuera menos injusto. Nunca justo.
    El ser justo es difícil hasta entre dos. Imagínense con millones.
    Elegir está bien, pero lo que elegimos ya no son ni personas, ni sistemas, ni ideologías, ni proposiciones, ni tan siquiera soluciones.
    Todo tiende a difuminarse en un fluido cada vez más insípido e incoloro, pero que ya no sabe ni a agua.
    Ver el discurso blando, incoloro, insípido, corporativo, de un ente virtual, teñido de falsa modestia, declarándose vencedor de un paso pírrico hacia ninguna parte, da una tremenda desidia.
    Sólo que no tenemos a donde escapar.
    Hemos creado un sistema al que le crecen los bocazas que nunca tendrán que cumplir lo que dicen, pero que sin embargo siempre tendrán una brillante excusa guardada en la manga, y que sus experimentos los pagaremos los de siempre.
    La huida hacia adelante en la que las expectativas se basan en que una mierda mucho más grande es mejor que una mierda pequeña.
    Como no podemos satisfacer a nadie, no satisfagamos a ninguno. Pero eso sí, con el estado más grande posible, y vigilando a la gente para que ninguno se escape de su diezmo.
    La derecha no puede ir más a la derecha, la izquierda no puede ir más a la izquierda, la empresa no puede competir con fronteras cerradas ni fabricar a precios de país sin sindicatos y ser ecológica. No podemos con los inmigrantes pero nos son indispensables para tapar los huecos.
    Ser presidente con una mayoría de un 24% del 80% que ha votado, y con el apoyo que le van a conceder, como mal menor, el resto de las opciones contra un mensaje que tiene un tirón casi igual, es una victoria que no produce nada.
    Los que apoyan se están cubriendo para conseguir su trozo del parlamento que es el que decidirá de verdad qué le dejan hacer y qué les dejan hacer a ellos.
    Francia ya “cree en Dios”. Han dado carta de libertad a un señor que procedía de la banca más capitalista del mundo, para llevar la economía de un grupo socialista, del que escapó a los 3 años para montar en un año una opción que no es ni esto ni aquello, pero sí todo lo contrario.
    España, España … estate atenta¡¡¡¡ ESTATE ATENTA¡

  • Cuenta Sergio del Molino que pasó el calvario del San Jordi sin firmar un solo libro gracias a los efectos benéficos del vino. Por mi parte vi el Clásico “a pelo”, para demostrar un control interior que algunos parecen no tener.
    La actualidad del fin de semana me ha golpeado, mi PP y mi Madrid en la lona, viajando ahora hacía Bcn donde me espera la chirigota y el escarnio. Sin embargo hay otros valores que me han hecho planear este fin se semana y elevar mi espíritu: el amor de la familia, la amistad desinteresada, la belleza del campo en primavera y lo diré una vez mas, el orgullo de ser un español con flema. Discurso inflamado, sí, pero siempre con la flema por bandera.

  • He visto que ayer se habló de Mermoz.
    El aeródromo de Cholet,está presidido por un monumento dedicado a Lacoste, pero en la entrada del edificio de torre de control tienen una plaquita con una mención a Mermoz. También existe la Avenue Jean Mermoz.

  • La visita del Marqués

    Con puntualidad británica -dos minutos sobre la hora acordada- apareció en el lugar indicado y constreñido en un ágil BMW que a duras penas contenía su generosa humanidad. Al volante, su dueña y señora. La climatología especialmente beneficiosa para campos y bestias hacían aconsejable atravesar La Siberia Extremeña en un vehículo con más ruedas.

    Sin lugar a dudas una visita a la Extremadura profunda produce un alto grado de confusión indumentaria. Cuando el Sr. Adaptaciones tuvo la gentileza de honrarme con su visita, lucía un impecable terno de raya diplomática. Parecía el emperador de Japón, o el speaker del parlamento británico. No lo recuerdo bien pero creo que hasta llevaba en claro exceso de formalidad ¡dos corbatas! El marqués eligió para la ocasión uniforme de guerrillero. Una elegante camisa hecha a medida, pero de camuflaje. No sé, quizás intentara pasar desapercibido. Si así fuera, he de atestiguar que no lo consiguió.

    De lo que él denomina un “spa de categoría” sólo le interesó la posibilidad de que le diera un masaje una jovencita de culo prieto y mejillas sonrosadas con un uniforme en el que botones y ojales hacían apuestas sobre el límite elástico un par de cuartas por debajo de la barbilla. No regento una casa de putas.

    Sin embargo el marqués tiene una extraña y valiosísima habilidad: con una frase, o a lo sumo dos, es capaz de poner en evidencia todos los cursos de capacitación profesional, estudios oficiales de diverso grado de la especialidad “Hostelería” incluidos máster y estudios de postgrado varios.

    Mi fiel Toribio, una vez elegido el vino, en vez del “excelente elección, señor” de rigor, se atrevió a recitar unos notas de cata en parte inventadas, en parte mal aprendidas. El marqués no transigió.

    – Disculpe ¿Ha dicho que es un vino abocado?

    – Ejem. -Tosió en actitud claramente defensiva Toribio, que no obstante sacó pecho mientras eliminaba una inexistente mota de polvo en su chaqueta negra. Es una conducta aprendida que trata de recuperar la autoridad puesta en cuestión. El marqués no se arredró:

    – ¿Que quiere decir con un vino abocado?

    Toribio se desmoronó. No es un hombre de mundo, la corbata le apretaba el cuello. El marqués había hecho presa y conocía sobradamente que el término “abocado” para un tinto es un defecto de fermentación. Toribio sudaba y quizá imploraba para sus adentros que un rayo rezagado de la tormenta que momentos antes atronó la sierra, se llevara por delante aquella tortuosa mesa poblada de tan difíciles comensales. Huyó despavorido entre titubeos y pocos segundos después trajo la botella, la descorchó sin desviarse un milímetro de lo aprendido y me ofreció probarlo por ser la persona de mayor edad. Pero hubo un problema. Decliné su pertinente ofrecimiento y le dije que el sr. Marqués de Cubaslibres tenía más experiencia y conocimiento y que su criterio era muy superior. Para Toribio soy la persona más entendida en vinos del mundo conocido, como es su obligación. Pero volvió a olvidar el protocolo y preguntó:

    – ¿Es enólogo el señor?- A lo que el Marqués replicó.
    – No, simplemente borracho.

    Suspendido hasta septiembre.

  • Me entero que mi admirado Cifu, de quien aprendí a decir baterista, era homosexual. Su pareja publica ahora un libro prolijo en imágenes que me dezcorazona. También al hilo del estreno del Bomarzo de Ginastera en el Real me hago consciente de la homosexualidad de Múgica Láinez. Ya sólo me falta que Sergio Ramos salga del armario.
    El mundo de ayer se resquebraja bajo mis pies. Pareciera una conjura.

  • Es idiosincrasia española llevarse las putas a la guerra desde los Tercios de Flandes

    Y se quedó solo. Y miró las cifras… «Doscientos milicianos enfermos e inutilizados pera combatir por un largo período»… «De doscientas milicianas reconocidas el 70 por ciento padece de enfermedades venéreas». Se guardó los informes.
    Y encendió un cigarro.
    «¡Hijas de p…!»… «¡Hijas de p…!»… «¡Debería fusilar a unas cuantas!»
    Luego bajó al patio y pidió su coche.
    «¡A la Casa del Partido!»
    Y el coche atravesó una parte de Madrid, Y cuando llegó a la calle de Serrano la guardia le miró. Ni la miró. Le saludaron No saludó. Y subió hasta el despacho de ala Pasionaria», en cuya puerta había un hombre amado. Se detuvo ante él.
    —Di a la camarada Dolores si puedo verla.
    […]
    Y se llegó hasta la mesa. Y sobre ella puso las dos cuartillas escritas.
    Después se sentó. Encendió un cigarro y esperó. Pero sin apartar los ojos de «La Pasionaria», la santa roja, Y fue viendo el endurecimiento de su cara, la contracción de sus labios. Y escuchó su golpear con el pie sobre el suelo.
    —Esto es una maniobra tuya.
    —Eso es una enfermedad.
    —Una maniobra tuya.
    —Una enfermedad demasiado peligrosa para los que tienen que hacer la guerra.
    —Una maniobra tuya.
    —No, camarada Dolores… Yo tengo, no solamente la obligación de cuidar de la salud política de los hombres del Quinto Regimiento; también de su salud física. Porque son hombres que tienen que hacer la guerra.
    […]
    — ¿Me permites hacerte una pregunta?
    —Habla.
    — ¿Por qué entre los combatientes y las putas das preferencia a estas últimas?
    —Hemos terminado.
    Él salió dando un portazo.
    […]
    Y Castro bajó. Y mandó que las metieran en la iglesia. Y luego allí, desde un pequeño púlpito de madera, en presencia de la Virgen, del Hijo de Dios y de santos y santos habló:
    — ¿Queréis saber por qué os echo?
    —Silencio.
    «Por putas, oídlo bien, por putas»… Y sentiros contentas de que no os saque esta noche a las afueras de Madrid y os ametralle delante de una fosa inmensa… ¡Putas más que putas! Si el enemigo supiera lo que nos estabais haciendo posiblemente os condecoraría!… ¡Iros!… ¡Iros!… ¡Iros de una puñetera vez a la mierda!»
    Y salieron silenciosas.
    Algunas distraían su caminar mirando a los santos, a la Virgen, al Hijo de Dios y a las bóvedas…
    Castró salió después.
    Y pidió el coche.
    —A la calle de Serrano, camarada.
    Y pensó.
    «Sí, ellas unas putas… Pero ¿y ellos?… ¡Habría que esterilizarlos para que sólo pudieran pensar en la guerra!»

    (Enrique Castro Delgado. Hombres made in Moscú).

  • Señorito Ximeno, gracias por el aviso. Acabo de recuperar su comentario de la carpeta de Spa(m). Los señoritos robots de Akismet han debido de creer que estaba usted haciendo publicidad de las instalaciones sin consentimiento de este nuestro fanzine y han enviado directamente el comentario a las galeras.

    Ximeno de Atalaya
    Lunes, 24/04/2017 a las 09:26
    La visita del Marqués

  • Marqués, la homosexualidad de Mújica Laínez es un golpe bajo, qué duda cabe, ahora bien, si vuelve uno a observar ahora sus fotografías sí que se puede intuir un cierto temblor fugitivo en el rictus, como debió decir algún poeta.

  • Pues sí que miden fino tales robotes. No he mencionado más nombre que el del fiel Toribio, quien por cierto está aquejado de alicaíditis perniciosa desde el sábado. No es grave. Nada que no se alivie con unas irrigaciones.

  • Francisco López de Villalobos (1473-1549) escritor y médico español judío sefardí, al servicio del Rey Fernando el Católico, además del Cardenal Cisneros, del Duque de Alba y de Carlos I en su libro “Sumario de la Medicina” escribe en poesía los síntomas del prostatismo que pueden ser secundarios no solo a crecimientos obstructivos de la glandula prostatica, sino tambien a secundarismos de enfermedades venereas con afectacion inflamatoria-infecciosa de la glandula prostatica, asi como a secuelas de estrecheces uretrales que eran ocasionadas por las mismas enfermedades venereas asi como por los tratamientos intrauretrales que se usaban en la época, hasta bien entrado incluso el siglo XX.

    Tenerse la urina se llama stranguria,
    y esto es quando sale goteando y poquita;
    si no sale nada, lIamámosla suria,
    y si sale a ratos, se llama disuria;
    y es una la cura en todas escrita:
    aquesto procede de alguna frialdad,
    o llaga o calor, o de algún apostema
    questá en la vexiga, o en su vezindad,
    o está en la virtud , esta enfermedad,
    o es por humores mayormente flema.

  • Sigo con interés entomológico las crónicas de Satur acerca de los lances de juego del mejor equipo de la historia y, sobre todo, redoblo mi interés para encontrar las razones que alberga su espíritu cansado para haberse convertido en un seguidor vulgar del Barcelona, ese ejército civil que vuelve a conformarse con ganar una batalla en el campo del honor contrario sin apreciar la grandeza del equipo blanco que con diez hombres juega al ataque despreocupado del rival aún siéndolo de primera. Ese espíritu nos ha dado la oncena y confirma el camino hacia la docena, sea cuando sea que se consiga.
    La celebración de los vulgares seguidores del Barça acumulándose frente a Canaletas pusieron broche final al día de San Jorge (San Jordi más allá del Ebro) en un día que era para la contención de las emociones.
    Satur, sigue alumbrándonos el camino; marqués, en su visita a Barcelona debe llevar alta la cara de quién se sabe ganador.

  • II

    El marqués se refiere con el barbarismo impertinente “spa” a un monumento reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Desconozco si dolido por el hecho de que la llave obre en mi poder, o como venganza a la humillación coquinaria a la que le sometí. Sepan que en un establecimiento termal lo importante es el agua. Vinos y viandas son accesorios que pretenden, más que proporcionar placeres, nutrir los cuerpos dolientes con un sencillo rancho.

    Pudo hacer sus abluciones en la misma estancia que el emperador Trajano y sentar sus posaderas donde Octavio Augusto, pero víctima de esa fanática afición a los baños de asiento, declinó mi ofrecimiento. En venganza fue sometido a estricto régimen pascual de castellano viejo y cervantino: de primero cordero o cerdo ibérico, de segundo cerdo ibérico o cordero y para la cena pudo elegir entre derivados del cerdo ibérico y derivados de la madre del cordero.

    Cenamos -tal como refiere- a la vera del Arco de Trajano donde nuestro amigo no perdió la ocasión de poner a prueba el temple del maestro de sala y sommelier.

    Al encontrar en la carta de vino una referencia desconocida, algo que no entra en sus esquemas, pidió al pobre incauto que nos atendía información sobre tan desconocido vino. Era imposible que lo conociera pues resultó ser una “edición especial” para el restaurante. Lo que viene siendo un vino de la casa pero con pretensiones.

    Algo debió ver en nuestro aspecto el posadero que le animó a recitar la oferta fuera de carta, no creo que fuera el aspecto de marine/turista americano que lucía el marqués, pero no lo descarto. El caso es que nos dijo que disponía tres tipos de ostras ¡En Mérida!, entre ellas las afamadas Guillardeu. Tras afearle el acento francés haciendo pasar al pobre hombre por el triste trance de repetir tres veces el nombre de las ostras, le informó acerca de dos particularidades de tales animalillos. En primer lugar dejó caer, como el que no quiere la cosa, que son uno de los productos gastronómicos que más se falsifican en el mundo. El hostelero, un hombrecillo revestido de moderno con una camisa capaz de provocar un ataque epilético a un sargento de la legión, acusó el rejonazo y replicó que las que se ofertaban en aquél sagrado templo iban a misa y comulgaban. Fue el momento en el que el marqués sacó los trastos de matar.

    -¿Sabe usted que las auténticas Guillardieu llevan el logotipo grabado en la concha?

    El rostro del mesonero pasó por la exhaustiva carta de colores de su camisa y tras carraspear y recoger del suelo de cristal templado, que permitía una vista en perspectiva del arco de Trajano, uno de sus ojos que se había caído de su órbita murmuró:

    -¿Está seguro?

    El ¡Completamente! del marqués sonó como un buen: ¡Se sienten, coño!, pero con mayor autoridad y sin necesitar tricornio ni de blandir armas reglamentarias.

    El ventero menguó en nuestra presencia hasta casi desaparecer. A buen seguro echó de menos una buena chaqueta negra de paño de la que sacudirse el polvo de la batalla y tratar así de recobrar su mermadísima credibilidad, pero llevaba una camisa psicodélica, lo que complicaba de manera extraordinaria la situación. Por eso, dando unos timorosos saltitos cual ardilla, se alejó hasta desaparecer.

    Tras unos instantes de confusión, pues no había tomado aún nota de la comanda, apareció con un par de ejemplares de ostras de regular tamaño que, sostenidos por una mano temblorosa, tamborileaban en un plato. El marqués se ajustó las gafas y le espetó:

    – ¡Enhorabuena, ahí tiene el logotipo grabado a láser!

    – ¿Eeeh? replicó el interfecto.

    – Es cierto, se ve perfectamente- Dije cuando logré distinguir la delicada obra de ingeniería que permite la certificación del bicho.

    – Pues yo no sabía nada- Se atrevió a balbucir la ardillita mientras recuperaba a duras penas la condición de maestresala gracias a un par de ostias blasonadas…

  • La discrepancia siempre es necesaria y legítima. Comprendo vuestro punto de vista y lo respeto, pero a quienes gustan tanto de esgrimir las {estadísticas} estarán de acuerdo conmigo en que el escupidor de Camas, el jugador en activo que más veces ha sido expulsado en la liga, es un poco guarrete.

  • Ximeno, y después de tamañas estupideces, le seguiría invitando a alguien a que se pegue ese alarde de prepotencia gratuita, en un local de su sugerencia?
    Marqués, no sé si un día nos encontraremos en un condumio en restaurante, pero sepa que en mi presencia, no permitiría humillar a nadie de esa forma, ni aunque se lo mereciera.
    Así ya seguro que nunca seré invitado a un espectáculo tan denigrante.

  • “Enseñar al que no sabe” es virtud teologal y se ejerce con sentido del humor se convierte en un acto social que causa regocijo a todos incluyendo el reprendido.
    Yantar con el marqués es siempre entretenido, sobran pusilánimes comentarios sobre lo que no se ha vivido.

  • Mi comentario nada tiene de pusilánime, Marqués, más bien al contrario, es muy concreto y directo al grano. DIRECTO.
    No lo viví ya que, como he dicho, no lo hubiera permitido siendo yo el que sugería el local.
    Ese tipo de humor, hace detestables a personas admirables.
    Bien es cierto que en un local que yo no conociera, le hubiera dejado hacer todas las gansadas que la dirección del local le permitiera.

  • La primera vez que concerté audiencia con el Marqués, me miró de arriba a abajo sin comprender cómo era posible haberse citado con semejante gañán. Salió de un hotel de lujo acompañado de la Condesa de Toloño y me obligó a caminar diez metros por delante para que nadie relacionara su presencia con la mía. Durante la cena montó el chou con los camareros a cuenta de la calidad de los vinos y las salchichas (él había pedido pato y yo me equivoqué en la comanda, cosa que confieso ahora) y se estuvo riendo todo el rato de mi abrigo raído y de mi bufanda de estudiante. Posteriormente, al hacer la crónica en el blog de antaño, hizo escarnio de mi camiseta color ala de mosca. Le tengo por un gran amigo, uno de los mejores. Espero que los romos a la hora de captar ironías no entiendan que, para amistar conmigo, haya que descojonarse de mis «elásticas», porque la liarán parda.

  • JrG, podría decir, en su atrevida e irrespetuosa línea, que nunca permitiría en mí presencia que un “gorrón” de vida dilettante se bebiera los magnums de Imperial de su suegro.
    Este comentario estaría descontextualizado, ya que desconozco la realidad de los sablazos que le pega al suegro.
    Si no le gusta este comentario, no caiga en lo mismo. Le tenía por hombre prudente y educado.

  • ¿Prepotencia?¿Humillación? No entiendo nada. Usted tampoco porque le faltan datos, pero le voy a ayudar proporcionando unos cuantos.
    En primer lugar reconozco que estupideces haberlas haylas, como las bruxas en Galicia pero son de mi exclusiva responsabilidad. Aquí lo que relato es una falta de profesionalidad por parte de los perjudicados que cobran como si lo fueran, pero que actúan como aficionados de medio pelo y ralo.

    Una carta de exactamente 19 vinos incluidos los de postre (una referencia) y cavas (dos referencias) es para conocerla a fondo sin riesgo de sufrir algún percance hepático. Se puede y se debe. Si al que hace las veces de maitre/sommelier, cobrando como si lo fuera y según el convenio de un hotel de cuatro estrellas no le gusta el vino, no entiende, no quiere aprender -que sería su obligación- podría prepararse una “coartada” aprendiendo las notas de cata oficiales y luego las recita como el buen papagayo -que no profesional- que ha elegido ser. Como empresario agradezco al marqués que pusiera en evidencia la falta de recursos del interpelado. Respeto y discreción si no eres capaz de simpatía y cordialidad.

    Con respecto al otro tipo, pues tal para cual, con el agravante de que sucedió en el que se supone que es el mejor restaurante de la localidad. El tipo se permite relatarnos una anécdota respecto a la condesa de Romanones que ni conoce, ni logra poner en pie, ni le interesa lo más mínimo, para vendernos un producto de altísima calidad poniendo en riesgo su credibilidad gracias a su impericia y falta de profesionalidad. Me parece intolerable. Prefiero que me digan: “este queso está muy bueno y a la gente le gusta mucho”.

    En Extremadura necesitamos excelencia, y las lecciones de tan apreciada asignatura son caras. Yo personalmente las pago muy a gusto con personas a las que aprecio. Tengo la convicción de que el empresario del restaurante del segundo relato estaría encantado de que le contara las deficiencias que sufrimos, entre las que podemos citar un jamón D.O. Dehesa de Extremadura de derribo, un atún rojo que se quedó en el plato por seco, soso y “esaborío”, una ensalada sin aliñar en un plato minúsculo que impedía moverla, una mesa escandalosa con cumpleañitos feliz incluido, gritos y jolgorio general a la que no reconvinieron su ruidosa actitud. No se puede evitar que la gente cumpla años, ni que lo celebre, pero hay meter a los invitados en el reservado y cerrar la puerta para no molestar al resto de la grey.

  • ¡ Qué gozada de lunes !
    Entre la estupenda entrada, lo que ha traído Bremaneur a las 9’53, y la crónica en dos capítulos de Ximeno, me han hecho el día.
    Y eso que llevo un lunes de lo más pesado, con llamadas cada cinco minutos, y encima, llamadas de las que generan discusiones , acuerdos, y nuevas llamadas, además del trabajo habitual de los lunes. ( Que todavía no he terminado ni de lejos).
    Son ustedes formidables.

  • Estaba leyendo con sumo placer y jolgorio la crónica de Ximeno pero no he podido terminar porque mi conciencia social me lo ha impedido; lo digo alto y claro:

    Poner en aprietos al servicio es propio de señoritos, petimetres y nuevos ricos.

    TORIBIO, AMIGO, EL PUEBLO DE CHOPSUEY ESTÁ CONTIGO.

  • jrG, aunque Don Fernando Garcì-Sanhis y Azpilicueta, marqués consuerte de Albarracin de los Majuejos, es ya mayorcito para defenderse solo, y muy bien, permiteme romper una lanza en su honor.
    Don Fernando, siendo persona profundamente seria en lo importante -verbigracia, profesional y cientificamente- es asimismo simpàtico chisgarabìs que gusta reirse de sì mismo caricaturizando a un personaje que se ha inventado y adornado con los rasgos màs detestables del hidalgo (no digo español para no caer en redundancia) lo cual lo humaniza hasta el punto de hacerlo entrañable.
    Otro mérito suyo es que sabe maridar bien los vinos. También es cierto que nunca se los vi pagar. Siempre pago yo, no sin pesar por su parte : “Còmo me humillas, Ferrol còmo me humillas”

  • Gran crónica de la xuntanza.

    ***
    Funes, entonces me perdí las explicaciones.

    ***

    Francisca, ¿Has podido ver ese informe del que se habla en el carteo con Dijsselbloem; está disponible?

  • No dudo de sus amistades, que quedan patentes y muy honrosas.
    Pero el hecho, es que la actuación es cualquier cosa menos graciosa o edificante, y como soy quien firma, sin interpretar personajes, pues no llevo a nadie a que se pueda confundir.
    En el caso de mi suegro, como bien puede imaginar, quien pone el vino soy yo, y mi vida es cualquier cosa menos diletante.
    Del señor Ximeno me consta su bonhomía y talentos. Incluso de alguno más, pero no tengo el gusto de conocerles a ninguno en directo. Ustedes tampoco a mí.
    Pero que si hacer una apreciación ante el relato estrecho de unos hechos, cláramente censurables, les parece cómo para que todos saquen su artillería, tranquilos, no pasa nada.
    No soy para tanto¡¡¡
    Ya me quito.

  • “El apero dinatoire de mi suegra, está siendo a la altura del evento, destacando las piezas calientes. Las bebidas de las que se encarga mi genial suegro, dedicadas a España, con una magnum de Imperial gran reserva 2005”.
    jrG, tenor literal , le está gorroneando el vinazo a su suegro y el apero a su suegra.
    Pero insisto, nunca se me ocurriría “juzgarle” por este post que me parece simpático y espontáneo. No lo haga usted conmigo, sobre todo sin conocerme.

  • El Sr. Olmos ya sabe que nosotros nos entretenemos solos, pero que conste que la entrada de hoy como todas las demás con las que nos deleita es sublime y contiene hallazgos que le hacen a uno envidiar mucho.
    Yo soy mucho de admirar.
    Además sobre putas, una afición que tengo.

    Ximeno uno de los colgantes no era corbata.

  • jrG y Viejecita -o viceversa- son buena gente pero creo que les echan algo al té que a veces les sienta mal. Opiniòn completamente gratuita y arriesgada por mi parte habida cuenta que todo lo que echo al té me sienta bien, no tengo por qué prejuzgar en el caso de los demàs.
    S, amor, a Estocolmo no se si te llevaré, para que no me hagas sombra, pero al huerto, cuando quieras.
    Lo de Centeno es muy viejo. La sobrevaloracion del PIB se imputa practicamente a todos los paises (en especial a China e India segùn Angus Deaton) pero en todo caso seria un escalòn que se habria producido en algùn momento por un cambio de metodologia pero no un aumento del 17% anual o un error del 17% en la valoracion de la tasa anual.
    Bruselas no tiene medios para controlar eso, su oficina estadistica se nutre de los datos que le pasan los pasies y su equipo es poco numeroso y mal preparado. No olvides ademàs que en el INE no todo el mundo es del PP, en Hacienda tampoco. Es dificil hacer trampas.

  • La discrepancia siempre es necesaria y legítima. Comprendo vuestro punto de vista y lo respeto, pero yo solo quiero hacer xuntanza con Tarrasa.

  • La discrepancia siempre es necesaria y legítima. Comprendo vuestro punto de vista y lo respeto, pero Casimiro tiene cara de alcantarillero de Glasgow en 1912 y el ultraviolento Lucas del que pasa las pastis en los lavabos de los discopufs de Majarahonda.

  • Vale, corazón, ya me busco la vida. Centeno no es que sea viejo, que ya todos lo vamos siendo, sino que está viejo.

  • Satur : si alguna vez da usted un curso on line , de lengua , de fotografía, o de ambas cosas, cuente conmigo como alumna.
    Como le costará mucho que yo aprenda, que sería alumna desventajada, estaría dispuesta a pagar tarifa doble.
    Por favor y Gracias

  • S.
    Lunes, 24/04/2017 a las 17:12
    Aguirre dimite, otra vez.
    Rajoy, en Brasil, con las garotas. Y con Temer.

    ¡¡¡ Porca Miseria !!! Le voy a mandar unas flores en señal de solidaridad y agradecimiento por todo lo que ha hecho por nosotros, los que vivimos en Madrid .

  • La conspiranoia no cesa.
    El PIB no solo lo elabora el INE o Economìa sino que ademàs otras organizaciones e instituciones tienen medios para controlarlo y reevaluarlo. Por ejemplo, el Banco de España, BBA Research, OCDE, Banco Mundial, FMI, etc.

  • Francisca, nada más lejos, en mi caso, de creer en actuaciones conspiranoicas, pero sí es cierto que sabemos que existe un cierto margen para poder hacer “cosas” y “ajustar” partidas, estando dentro de la legalidad y ortodoxia. Es cierto también, que grandes partidas sólo se pueden disimular un par de años y que falsificar las cuentas propias dura para poco.
    Tenemos casos flagrantes de contabilidades auditadas que segúramente en connivencia, han sido aprobadas.
    Los mecanismos nacionales e internacionales de inspección me gustaría que fueran infalibles, pero también tenemos algún ejemplo de que no es así siempre.
    Ahora que a un país como España con socios Europeos mirando de reojo y de frente, me parece extraño que le pasaran desviaciones de ese calibre.
    Ni tengo los datos necesarios, ni mucho menos intención de tragarme informes de ese calibre, pero no creo ni que sea necesario.
    En todo caso si la leche se derramó, ya no tenemos escapatoria.

  • Quiero terminar con el asunto de Marqués.
    He juzgado a la vista de los datos disponibles de personas de seriedad como todos los presentes, una actuación que no me ha gustado, y que nunca haría.
    Posiblemente con demasiada contundencia, visto que te has ofendido, y yo como bien dices sólo quería mostrar una postura que juzgo no tolerable.
    Ya me han explicado todos los que le conocen y sus amigos, mi equivocación y usted ya me ha tirado sus balas.
    No le he juzgado. Pero sigo juzgando que hacer eso ni sirve para enseñar, ni aporta más allá de rencor, ni le aporta nada al que lo hace.
    Sin embargo sacar las conclusiones que tu has sacado de mi comentario de ayer, es extralimitarse.
    Que te inviten a una merienda tus suegro no es saquearles, por muy generosa que esta sea.
    Has acertado en que soy persona prudente y educada, pero no diletante, aunque sí está claro que no tan preparada como otros.
    Punto y final por mi parte. Y disculpas por que te sientas ofendido por mi comentario que he tratado de matizar y que se dirigía a un personaje, no a una persona como es mi caso.

  • Bueno, jrG, no le demos mas vueltas. Asunto aclarado.
    Tristeza por la muerte del diestro Sebastián Palomo Linares. Hoy España está de luto.

  • LIMPIO, FIJO Y DOY ESPLENDOR
    Lo del {Hala Madrid (hijos de puta)} o {Hala Madrid, hijos de puta} es curioso desde el punto de vista lingüístico. Hay quienes quieren hacernos creer que no es peyorativo para quienes tienen que leerlo o escucharlo y no pertenecen a la secta. Dicen que es una frase que se dirigen a ellos mismos, una forma lingüística de sacudirse las chorras mutuamente. Ocurre, sin embargo, que si te adhieres a su consigna y les llamas por lo que ellos se dicen a a sí mismos, {hijo de puta} verbigracia, me temo que no se lo van a tomar bien. Por eso mismo, y por otras razones evidentes que tienen que ver con puros formalismos lingüísticos y con la pura buena educación, considero que es una falta de respeto que suelo responder de dos maneras: o descojonándome de ellos o bloqueándoles allá donde pueda. De hecho, tengo bloqueado el mourinhismo al completo, exceptuando a dos tías buenas y a otro, que ya me tiene bloqueado a mí. Creo que el discurso de Funes al respecto es balbuceante, de un nivel tan ínfimo como sus comentarios futbolísticos, por falta de aptitudes y de talento, así como de cierta confusión, comprobable al ver cómo se refiere y cómo interpela al bueno de Satur.

  • jrG, no sabes bien lo ingrata que es la gente.
    Una vez invité al marqués a cenar, acompañado por la Condesa, en mi zulo blasonado del Bois y se llevaron 7 cucharillas de plata. Se lo reproché (me venian de mi bisabuela) tiempo después y solo se le ocurriò decirme : fue ella, fue ella!
    Peor resultò lo de Bremaneur. Le regalé un cuadro de Pinazo -un retrato- y me lo devolviò un año después para que lo enmarcara y restaurara. Cria cuervos.
    De Jabois y Merc prefiero no hablar. En cuanto a Perkins aùn ando buscando los quince mil euros que habìa bajo la alfombra de mi zulo, también blasonado, de Patos. Me dijo que fuera Brazil. De Brazil me lo creo todo pero no se moja por menos de 50.000 pavos ni acepta invitaciones a menos de ocho mil quilòmetros de Madrid.
    En lo de Patos el marqués queda exento de cualquier responsabilidad, aquella noche no durmiò en el zulo. Durmiò en la comisaria de Vigo, denunciado, hay gente muy envidiosa, por estupro, proxenetismo, trata de blancas, mariconeo en la vida pùblica. Y por llevarse 7 cucharillas del Barlovento Mariscos de la Ria.

  • Quiero aclarar a la concurrencia que posiblemente la causa del malentendido de jRg es responsabilidad mía por no haber aclarado que ostias es sinónimo de ostras y que ¡menudo disparate! pretendí una ingeniosidad, un sutil juego de palabras, obviamente fallido por mi torpeza. Creí evidente que decir “ostias blasonadas” era equivalente a “ostras con marca” pero con un poquito de polisemia tan pertinente y oportuna, tan ajustada y divertida, que sino fuera yo mismo el autor me atrevería a calificar de genial. Pido a Procurito de mi vida mediación (obviamente a mi favor, si no, de qué…)

  • Leo que el presidente de KLM afirma que Air France, esa otra aerolínea del grupo, volará no “low cost” sino “lower cost”, vale decir, que volará a precios más bajos pero no se convertirá al bajo coste.
    Me hace gracia la frase ingeniosa si no fuera porque la mayoría de las que antiguamente llamábamos aerolíneas de bandera ya se reconvirtieron al bajo coste hace años aunque no en el precio, en el servicio.
    Hoy vuelas en muchas de ellas y reconoces a Ryanair en todas.

  • Thomson & Thompson
    Lunes, 24/04/2017 a las 19:35

    Conozco a algunas personas que votan a Le Pen e, increiblemente, aùn no me han mordido a pesar de ser extranjero.
    Conozco también a otras personas que votan a partidos nacionalistas gallegos que me han agradedido, de palabra u obra, a pesar de ser gallego.

  • ¿Hay sonidos bajo tierra?
    Se ha descubierto que las raíces producen sonido y son capaces de percibirlo. Eso sugiere la existencia de una vía de comunicación subterránea.

    Entrevista con Stefano Mancuso

  • Coincido en que la entrega de hoy del bestiario de Olmos es una de las mejores hasta la fecha. No se lo pone fácil a sí mismo. Suelo hacer, por puro placer curioso, una búsqueda somera de los personajes que trae y apenas encuentro, cuando encuentro, nada interesante que añadir al relato, de modo que una de dos, o yo busco muy mal o eso aún le da más mérito al modo en que Olmos se documenta e inventa. Hoy es una pequeña excepción.

    Llevo rodeado de madridistas desde antes de mi feliz alumbramiento y yendo al Bernabéu desde muy poco después. Bien es cierto, dicho sea de paso, que aún así mucho menos que a territorio comanche, los padres te llevan a donde prefieren y quieren sin reparar en las consecuencias ni las secuelas. No las hubo y seguro que se alegran por mí, aquí sigo, entero y verdadero y sin plumas en la cabeza. A lo que iba es a que ha sido hoy la primera vez en mi blanca vida que he escuchado o leído esa expresión que trae Funes y Bremaneur comenta. Así que otra vez una de dos, o ustedes o yo frecuentamos gente muy rara. Dicho todo lo cual, espero que el Perro haya terminado ya su presentación, porque ese partido entre gente aún más rara que le hacía sombra acaba de empezar.

  • Johnny Cash, cuyo retrato me está mirando, hizo poco antes de morir una estremecedora versión del “I see a darkness” de Will Oldham. Ahora escucho esta canción en versión de Rosalía, una joven flamenca catalana que acaba de sacar “Los Ángeles”, un disco sobre la muerte bastante impresionante. Sea éste mi personal homenaje a Sebastián Palomo Linares, que ya ha entrado en la oscuridad para siempre.

  • Albert, yo creo que es cosa del tuiter, aunque Funes dice lo contrario. Yo fuera de allí no lo he visto. Tampoco acierto a entenderlo cabalmente, porque los mismos que lo dicen le dan distinta explicación. Puesto que en lo que sí coinciden es en negarle animus injuriandi he optado por pasar del tema, tampoco es la primera vez que nos llamamos hijoputa por aquí y creo recordar que Funes lo usaba con frecuencia, sin que nadie se molestara mayormente.
    Tengo para mí que fue el amigo Arbeloa el que le dio mayor impulso, por el predicamento del muchacho entre el mouriñismo más recalcitrante. Que debe ser por lo mismo que no le puedo ni ver. O igual es por su costumbre de pisar por la espalda a los contrarios sin balón por el medio, ya no me acuerdo.

  • Álvaro es un angelito al lado de aquel Goico del Bilbao que lesiono a Maradona y a Schuster. Tampoco era manco el cántabro Artechenauer que puso carnicería en el Manzanares. En fin, por no hablar de mi paisano Goyo Benito.
    Ya no hay centrales como antaño.

  • Hubo ayer una evidencia estética establecida por la vieja herramienta del contraste: la coña displicente del mejor central español de todos los tiempos, Piquer, vs. el «tejpero a la salía» del guarrete de Camas; y la muestra de la elástica de Messit al tendido del Santiago Bremaneur, en los aledaños de la Fundación Nacional Francisco Franco, vs. el quitarse la zamarra y quedarse en chichas y mostrar músculo como un cani de gimnasio de Puerto Hurraco del hermano de la Ronalda.

  • Yo no lo vi porque un solo extracto de segundos me desagradö tela. Ni a Escohotado podré mantener como mito, ¡cagüentodoslosantosquealmuerzan!

  • Bueno, una vez acabado el rollo de las drogas, Escohotado se lo está comiendo. No está mal. Pero Escohotado se lía demasiado a hablar, en lugar de interpelar al analfabetismo del comunista.

  • Doblete vizcaíno en la villa armera. Éxito de Perroantonio en la presentación y brillante victoria de los leones.
    Lo que manda la lógica del mundo.

  • Jamón Tano sentencia sobre el debate: «Ha estado bien».

    – ¿Qué tal el Numancia-Mirandés?
    – «Ha estado bien».

  • Francisca Ferrol
    Lunes, 24/04/2017 a las 19:54

    Francisca, yo llevo con discrección el conocer a personas que votan a Le Pen y con silencio completo el conocer a sujetos que votan a partidos nacionalistas de cualquier taifa española.
    Y sólo me preocupa que en La Provenza sea mayoritario el voto a Le Pen cara a la práctica de ese juego arriesgado y extremo de la petanca; temo que habrá seguidores humillados y que me vea obligado a castigarles con la grácil prosa cipotuda de Satur en un ejercicio que espero el Señor me perdone. Eso sí, nunca me acercaré a la decadente Costa Azul, quizás a Saint Tropez y a comer en Le Girelier. Bueno y a degustar bullabesa en La Mere Germaine de Villefranche-sur-Mer.

  • Entendido, Schultz. Pero sobre el éxito “brillante”… Espero que el de Perroantonio haya sido más, fundamentalmente porque menos es difícil, que lo he visto para mi desgracia. El norte ya no es lo que era. O sí: por no hablar de Raúl García -toda una vida de rojiblanco-, el Ahtletic ha jugado hoy mismo con un central, Yerai, que reparte estopa con el mismo desprendimiento y esplendor con que en su día lo hacía Goicoechea. Es muy bueno, eso sí, como lo era Goico y como jamás lo fue Arbeloa. Qué fijación tenéis con él, por cierto. De sentir yo la misma fascinación por Messi o el principito, un poner, llevaría años en un frenopático.

  • Encontré ayer, para mi sorpresa, La colmena entera, sin registros, sin publicidad, sin gangbangs en pantalla complementaria, sin las interrupciones del streaming y con una calidad máxima. Hacía veintitantos (el tanteo lo omito, que podría dar pistas sobre mi edad y una ya la tiene de disimularla), veintitantos que no la veía, y la disfruté como una enana. Qué lujo de todo (y una pregunta: ¿en qué momento se jodieron los actores españoles?). Si nunca la vieron o hace tiempo que olvidaron los detalles, disfrútenla:

    http://cinetux.online/comedia/la-colmena-1982/

  • Hombre Jenny, no tenía más que haberla pedido. Yo diría que la tengo desde esos veintitantos y que la veo una vez al año de media. Los actores españoles siguen en plena forma. Pero hay que mirarlos, claro.

  • Joder, pero entonces ¿ de donde me he sacado yo que vi un extracto?

    Juro que me preocupa mi salud mental en este momento. Ya he detectado alguna cosilla antes.

  • Coño, Albert, ¿tan torpe soy?
    En lo de Yerai yerras. Es más un Pujol que un Goiko (salvando todas las distancias).

  • Schultz, se han pasado el partido como leoncitos agazapados, no los reconocía ni su señora madre, Williams y Muniain de contención, más mirando a su portería que a la contraria, Aduriz al banquillo… contra diez. Con el empate se iban más que satisfechos hasta que han encontrado un gol de auténtico churro cuando el árbitro ya tenía el pito en la boca. El Eibar no está mal, pero no es el Brasil del 70 como para andar con tanta precaución. Debe ser el efecto Perroantonio, porque no entiendo a qué ha venido semejante acojone. Pujol, vale. Ya le gustaría al chaval. Y a ti.

    S. ¿Tú también, hijo mío? En verdad os digo que el antimadridismo une más que el matrimonio. Bueno, al menos lo tuyo es con Morata, que algo más que Arbeloa sí es.

  • No he venido aquí para rendirme ante los primeros insultos. Con calma, no quiero sulfurarme, que el azufre es venenoso.

    Hay sociedades humanas sin relaciones jerárquicas o de dominio? ¿Es por tanto exagerada la analogía «organización jerárquica» | «ley de gravedad social?

    Es muy exagerada. La gravedad nunca se rinde, en el planeta tierra es una constante 9.8m/sg2 desde hace millones de años. Las jerarquías son menos constantes.

  • Pirata Jenny
    Lunes, 24/04/2017 a las 20:39
    ¿Hay sonidos bajo tierra?
    Se ha descubierto que las raíces producen sonido y son capaces de percibirlo. Eso sugiere la existencia de una vía de comunicación subterránea.

    Entrevista con Stefano Mancuso

    Recuerdo haber leído esa entrevista. Es un modelo perfecto de las trampas que se puede llegar a hacer con las palabras para implantar en el interlocutor una tesis sin haberla llegado a formular de forma inequívoca y por tanto falsable.
    Ya el título que aporta el tipo se las trae: neurobiólogo vegetal.
    Proctólogo mineral, porqué no.

  • Bertrand, venga a lo que venga no se escaquee. ¿Hay sociedades humanas sin relaciones jerárquicas o de dominio? La respuesta, aunque usted se haga el longuis, es radicalmente NO. Hay variaciones de grado.

    ¿Se entiende, como analogía, que las relaciones jerárquicas son una especie de «ley de gravedad» en la formación de sociedades humanas? SÍ. Y no sólo en las sociedades humanas, podríamos añadir, sino prácticamente en cualquiera de las sociedades que forman los animales sociales, desde las altamente jerarquizadas hormigas pasando por las manadas de babuinos. El tema de los bacalaos no lo tengo mirado.

    Si lo que le da calambre es la palabra jerarquía en sí (tengo estudiado que entre determinados colectivos hay palabras fetiche que en cuanto se nombran producen reacciones automáticas en los oyentes: a unos les sacan del amodorramiento, a otros les ponen a la defensiva o en actitud de combate) sustitúyala por algún pseudoconcepto zapatero que no le haga salivar, no sé, «interrelación asimétrica» o «equilibrio relacional disímil». Las pastillas de colores con sabor a caramelo se tragan mejor.

  • Hola Lucas.
    Es broma, aunque tal vez no tenga gracia. Estoy tan contento de que me hayas vuelto a hablar que reconozco el problema mío con el témino jerarquía. Además mostraré respetos, cosa que no hice en su momento a Eliva Roca Barea, de la que no he leído su libro, pero sí una entrevista. Aporta datos históricos muy interesantes sobre la leyenda negra y otros temas que son interesantes y nuevos para mí. Sus conclusiones no me convencen como a usted, pero bueno. Yo mezclo historia y política, sin convencer a casi nadie. Todo el mundo mezcla historia y política, muchos se inventan la historia para hacer política. Esta señora por lo menos sabe historia. Como Prada. Yo diría que esta señora se hace pajas mentales históricas de porqué no hay más orgullo de ser español.

  • La Iglesia, hasta la no oficial, condena el pecado de soberbia, Bertrand. Es probable que usted, imbuido de la gracia divina por obra del Espíritu Santo, haya adquirido por capilaridad vastos conocimientos sobre historia de las naciones, sociología política o comportamiento animal que le permitan hacer juicios de valor sobre un libro que no ha leído basándose en alguna entrevista. No lo pongo en duda. Pero me resulta algo decepcionante que a un tipo que pretende hacerse pasar por un antipapa sólo se le ocurra calificar de «pajas históricas» un ensayo de 479 páginas perfectamente trabado y documentado. Es cierto que la autora, carente de la perspicacia que otorga la iluminación, ha tenido que aprender su oficio como investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y como profesora en Harvard, deméritos, sin duda, para individuos que admiran a las asociaciones no jerárquicas, como las de las medusas. Debería usted cambiar de nick por algún otro más apropiado, no sé, ¿Bob Esponja?

  • Me alegra comprobar que en Chopsuey meter la pata sale caro, quiero decir que el patoso recibe y recibe y recibe…y cuando parecía olvidado, otra vez.

  • holmesss
    Martes, 25/04/2017 a las 09:38

    Pero hombre, Holm, no pretenderá que en una entrevista se demuestre una tesis ¿no? En fin, que yo no sabía de la existencia de Mancuso hasta anteayer. Habrá que leerle, o en su defecto escuchar a quien lo haya leído. Proc, usted que lo llama “libro majareta”, pronúnciese.

  • Sí, mucha soberbia.
    Nadie come los tallos ni las hojas verdes de los tomates –no por la toxina sino por el sabor- pero ello no impide que algunos tarugos coman los tomates verdes o semimaduros. Que siguen siendo, aunque menos, tóxicos.
    En la forma de argumentar, jerarquizando los argumentos a conveniencia, se suele ocultar la mala fe compulsiva.
    La jerarquía se aplica a tres tipos de conceptos: personas, valores y dignidades. Si las personas son todas iguales ante ley e iguales en derechos naturales ¿dónde está la jerarquía? La jerarquía de valores es bastante arbitraria, sin ser artificial, e históricamente cambiante al menos parcialmente. En cuanto a la jerarquía de dignidades es completamente artificial o surgida de la violencia, como la propiedad.
    Hay por ahí mucho expendedor de pastillas de colorines con sabor a ácido sulfúrico.
    Las únicas jerarquías reales son las que imponen el oro o la belleza ante las cuales se arrodillan, de puertas adentro, el Papa, Trump y el sheriff de Wichita.

  • De lo de Escohotado me quedo con la respuesta de Pablenín sobre las diferencias entre bolcheviques y nazis. Tronchante.
    Lo de las drogas, como dice Bremaneur, un rollo repollo.

  • “Pepito Constipado”
    Pequeño lienzo de Pinazo.
    Retrato de lo cotidiano, lejos de los encargos solemnes, donde el valenciano pinta a su hijo con dulzura.
    Me resulta muy entrañable.
    Que bien retratada, no ya la cara, sino la congestión nasal y la fiebre en las mejillas, así como unos enormes ojos llorosos.
    En una técnica rápida y en pequeño formato, se me hace un retrato genial, fruto de un primer golpe y una visión, sin ningún retoque … el impulso genial.
    Imagino que estará colgado por la web, yo lo miro en un libro.

  • viejecita
    Lunes, 24/04/2017 a las 17:25

    ¡¡¡ Porca Miseria !!! Le voy a mandar unas flores en señal de solidaridad y agradecimiento por todo lo que ha hecho por nosotros, los que vivimos en Madrid .

    Cada una con su dinero… pero mire bien la floristería.

  • ALGUNAS METEDURAS DE PATA SONADAS
    -Decir “batería”
    -Cocer espárragos sin tino
    -Decir “Hala Madrid, hijos de puta”
    -Poner link magufos de LV
    -Criticar el libro de Elvira Roca sin haberlo abierto
    -Gorronear un magnum al suegro

  • Intenté ver lo de Escohotado pero según avanzaba me iba poniendo de muy mala hostia, amen de que el diablillo sobre mi hombro no dejaba de repetirme “estás dando pábulo a un gilipollas”.
    A los veinte minutos ya no pude aguantar más ese tonillo del coletas, que creo que representa o personifica los caracteres que más desprecio me merecen en una persona, a saber: presunta superioridad intelectual, ir de perdonavidas, mal aliño de su indumentaria y una parte no pequeña de meapilismo.

  • He quemado los tres tomos de Escohotado, sin haberlos leído, además.
    Poner ese link supone “la metedura de pata del día”. Premio para Brema.

  • Pirata Jenny Martes, 25/04/2017 a las 11:53

    El de Mancuso y Viola es un librito de unas 120 páginas, básicamente descriptivo y centrado en el cómo de las cosas de ellas, es decir en todo aquello que los botánicos saben por los siglos que llevan observando el objeto de sus desvelos, con resultados mejorados gracias al uso de los nuevos cacharros. Ellos lo cuentan de una forma muy amena pero también envuelta en un discurso, más que apasionado, ciego de amor y, sobre todo, equívoco, que comete incontables excesos verbales: Holmesss ha dicho «trampas con las palabras». Enpezando por «sensibilidad», «inteligencia» y «comunicación», aunque es verdad que estas son palabras que ya tienen las gomas muy cedidas y las usamos de cualquier manera cuando nos canta; pero es que a menudo van más allá, por ejemplo cuando advierten de que «las plantas cuidan de sus hijos», para hablar, finalmente, de «conferirles derechos, dignidad y respetos».

  • Francisca Ferrol
    Martes, 25/04/2017 a las 14:23
    Esperamos, conteniendo el aliento, un horòscopo de plantas.

    10/10 y me quedo corto

  • Procuro fijarme

    Martes, 25/04/2017 a las 13:32

    Pero entonces cómo es la cosa: ¿no nos creemos que tengan algún tipo de sensibilidad/inteligencia y capacidad de comunicación, o no creemos que la tengan en grado suficiente como para sufrir como condenados, igual que nosotros?

    Recuerdo que este debate también movía a risa hace treinta años, cuando empezó a funcionar en España Proyecto Gran Simio (del que soy fiel admiradora y vieja contribuyente). Ahora ya no da tanta risa.

    Yo, por si las moscas, pongo un punto de interrogación. Entre otras cosas porque no sé nada de plantas y Mancuso parece que sí. La cosa, además, es más compleja de lo que parece.

  • Acabo de encontrar un consuelo a mi desencanto de la política: voy a fundar el Frente de Liberación de las Caricaceae. Ustedes ríanse: ya nos veremos las caras dentro de 200 años.

  • Jenny, por supuesto que no creo que Mancuso sea catedrático por la chorra. Pero el libro que yo leí es divulgación. Como divulgación que es, además de simplificar la información que proporciona (y toda simplificación selecciona sus simplificandos), se deja arrastrar por un antropomorfismo que va más allá de lo lírico y lúdico para plantarse en lo completamente impropio. Disfruté mucho de la información, me sobró la homilía.

    Las plantas son inteligentes de acuerdo con una definición de inteligencia que permita identificar a las plantas como inteligentes, etc. Un asunto de esos, yo creo.

  • Ha dicho la señora locutora que en Albacete ha caído una tormenta de granizos «como pelotas de golf». Tócate las pelotas de golf. A ver, como duros y como duros de cien pesetas, como huevos, como mandarinas o como balones de la playa de los de Nivea; esto básicamente es lo que solía ser el sistema métrico popular. España, cómo empijeces.

  • Tenía un disco, Maremar, que me chiflaba. No más chiflada que él ahora y también en la locura hay una moral.

  • marquesdecubaslibres
    Martes, 25/04/2017 a las 12:38
    -Criticar un libro de Elvira Lindo sin haberlo abierto

    En este caso se trataría de un ejercicio de predicción con cierto fundamento.

  • Una de esas tormentas, en Albacete, me destrozó un coche nuevecito, con dos meses. Qué gracia me hizo. Menos mal que no era mío.

  • Menos cachondeo Alvarito, de algo hay que vivir. En “La piel” Malaparte relata una comida en la que sirvieron sirena asada a norteamericanos deseosos de probarla. La parte de arriba, tronco y cabeza de una niña; de cintura para abajo, la cola de un gran atún. Malaparte no dice si la niña fue vendida por sus padres, raptada o desenterrada del cementerio.

  • Tengo el ánimo oscuro y si hablar de sirenas de ordinario me anima no así esta vez. Ahora pienso, mira tú, que Ulises y las sirenas son, en la mitología griega, trasunto del psicoanalista freudiano y las histéricas en el diván. Los pacientes largan y el psicoanalista no escucha, lo cual, se mire como se mire, es lo mejor para todos.

  • Pues yo agradezco a Bremaneur la vuelta de tuerka. Escohotado describe bien el tripi, primero los suyos y luego el del interlocutor, ya viejuno. Me agradó además su forma de estar, su simpatía ora con Pablo ora con Federico.

  • Desconozco qué problema tiene Bertrand de Got con las jerarquías. Quizá no le gusten, como a mí no me gusta que en invierno haga frío, que el mar esté salado o que los montes sean cuesta arriba (salvo que consigas ir siempre cuesta abajo, lo cual es de mucho mérito). Pero están ahí. Nos informa Francisca de que hay tres tipos de jerarquías y de sus respectivas incongruencias y maldades, como si por el hecho de reconocer que las sociedades humanas se organizan jerárquicamente hubiera yo asumido desde la organización imperial en satrapías hasta la jerarquía angélica que, dicho de paso, se organiza como serafines, querubines, tronos, dominaciones, virtudes, potestades, principados, arcángeles y ángeles.

    A mí todo esta discusión me parece muy bien, salvo que me acusen de «mala fe compulsiva» por no participar de la preocupación por la intoxicación universal por tomates. (Si quieres, en las discusiones jerarquizo los argumentos a «tu conveniencia» y ya de paso me pongo a horcajadas, inclino la cerviz y musito «sí, bwana, lo que tú digas, bwana, que no me duela, bwana, mientras tanto dime algo bonito, bwana»).

    Me parece comprensible que Bertrand se ahorre el trámite de leer un libro cuyas conclusiones sabe que no le van a gustar, yo lo hago continuamente, pero entiendo menos que para oponerse a ellas discuta si los neandertales están extintos o si las sociedades humanas son jerárquicas, que viene a ser algo parecido a discutir si los mejillones son bivalvos o los pasos de cebra cuadrúpedos. O que, con la falsa humildad de quien finge estar a la caza de moscas, ponga a la ensayista a la altura de otros grandes como Prada, que no sé si se refiere a los hermanos modistos, a Ágata Ruiz de la, o al inconmensurable articulista católico; en todo caso, a ningún historiador solvente.

    En fin, que el mensaje estaba muy claro en la primera cita que ha dado origen a toda este intercambio, y es el fundamento del libro tratado:

    «Alguien manda siempre, y solemos odiar o admirar a quien lo hace por el mero hecho en sí, ciega e irreflexivamente, cuando el verdadero asunto moral es cómo manda el que manda cuando le toca mandar».

    En fin, para que podamos entendernos tendremos que admitir que las palabras, o al menos la mayor parte de ellas, tienen significados más o menos fijados, por ejemplo «extinción», por ejemplo, «jerarquía». A los orientales y demiorientales, dados unos al amodorramiento por medio de la meditación y otros del fumeque, les entretienen mucho las discusiones circulares y los debates sobre el número de pelos que tiene el culo de un camello, pero yo prefiero a los que van al grano. Bertrand nos informó hace unos días de que buscó «un nick para ser crítico insoportable de los artículos en tono conservador que se vinculan en chopsuey». Es una empresa loable, pero para ejercer la crítica hay que tomárselo más en serio. Si no se queda uno en insoportable a secas. Y ese papel lo tengo yo en monopolio.

  • Querido, si no te gusta que en invierno haga frío vete a vivir a Las Vegas. Te ganarías magníficamente la vida vendiendo biblias además de que el sombrero tejano (Las Vegas estàn en Tejas o Nevada?) te haría más alto. La txapela te da un aire de cura de pueblo que si bien se compadece con el tono de tus homilías no armoniza con el on the rocks postconciliar. El tono, querido, el tono. On the rocks demanda un tono menos cuartelero, verbigracia, el que emplearia Oscar Wilde para pedir un sandwich de cucumber.
    Debes entender que la humanidad es diversa y, a veces, hasta puede tener razón. A mí, por ejemplo, me gusta que en invierno haga frío, que el mar esté salado y que montes, montañas y altozanos carnosos sean cuesta arriba para, desde la cumbre, poder señorear el valle. Y ese monopolio lo tenemos Yo y Zaratustra.
    Por cierto, de qué hablaba De Got? Y hablaba en serio? Pues mira tù, yo tampoco.

  • Las jerarquía, como bien dice la nota de la autora, producen fé ciega y-o adhesiones y repulsas.
    Todo se reduce a cómo lo hace (de bien o de mal) el jefe y para quién (añadiría yo).
    Lo que produce el rechazo enconado a jerarquías es que no sea tu jefe el que mande, la incapacidad de poder mandar de la mayoría de los individuos, y supongo que tener daños colaterales de la acción de mando de un jefe.
    Pero que vamos, poquísimos individuos pueden salir de un sistema jerárquico, por las dotes de control personal que se necesita. Quizás sólo alguien que previamente fuera un jefe, pero es que de todas formas no existe un sitio a donde ir con esa pretensión, ni creo que sea deseable. Sería una tarea enorme y no necesariamente gratificante ni beneficiosa.
    Casi 500 páginas son demasiadas para estudiar el asunto, pero igual me animo…

  • Estoy leyendo “La gran hambruna en la China de Mao” de Frank Dikötter, una de esas joyas que constantemente pública Acantilado.
    El autor, expurgando archivos chinos de reciente apertura, llega a la conclusión de que “El Gran Salto Adelante” de Mao es comparable en crueldad y número de muertos a las hazañas de Pol Pot, Hitler y Stalin.
    No apto para almas pusilánimes.

  • Me dan ganas de poner muchos pero muchos emoticones de esos lindos de risas. Qué bueno todo, la entrada, los relatos de Ximeno contando la visita principal de el Sr de los Páramos, y los comentarios de Jotaerregé.

    Como dice Viejecita, son ustedes estupendos, graciñas por las risas.

  • marquesdecubaslibres
    Martes, 25/04/2017 a las 18:52
    Estoy leyendo “La gran hambruna en la China de Mao” de Frank Dikötter, una de esas joyas que constantemente pública Acantilado.
    El autor, expurgando archivos chinos de reciente apertura, llega a la conclusión de que “El Gran Salto Adelante” de Mao es comparable en crueldad y número de muertos a las hazañas de Pol Pot, Hitler y Stalin.
    No apto para almas pusilánimes.

    Sin contar el exterminio de los gorriones…

  • La jerarquía es esencial en los humanos. En otros bichos ya no sé, sólo lo puedo suponer. No es esencial solamente por lo que dice la autora de Imperiofobia -quién manda y organiza el cotarro- sino porque la felicidad no es más que tener el status que crees merecer en todos y cada uno de los grupos a los que perteneces. Quiero decir con esto que mi opinión es que la jerarquía como organización de poder es una mínima parte de la jerarquía que es esencial a los humanos y que se advierte en todos los ámbitos de relación: familia nuclear, familia amplia, amistades, trabajo y, sólo finalmente, la política. La felicidad es encontrarte, en todos esos ámbitos, en el lugar que crees merecer de acuerdo con una constante evaluación de los demás y de ti mismo. En muchos de ellos no importa quien manda, sino quien nos considera o nos quiere o nos ayuda.

  • Dice Francisca (bien oiréis lo que diría)

    La jerarquía se aplica a tres tipos de conceptos: personas, valores y dignidades. Si las personas son todas iguales ante ley e iguales en derechos naturales ¿dónde está la jerarquía?

    ¿Dónde está que no la ves? Pues mira, hay altos y bajos, gordos y flacos, fuertes y débiles, mujeres y hombres, negros y blancos, rubios y calvos, listos y tontos y así sucesivamente. Cada una de esas características y cientos de otras más, actúan en sus respectivos contextos sociales de manera, pongamos, que si yo me presento en Vigo vestido con una camiseta de color de ala de mosca, un señor con pajarita me pone rápidamente en mi lugar, que suele ser mirando a la Meca.

    Normalmente en nuestra vida común no nos ubicamos «ante la ley», sino más bien en relación al resto del grupo. Así alrededor de una mesa vamos ocupando lugares, unos de mayor relevancia que otros, o nos vamos sentando en el aula en un sitio u otro (hasta tal punto que los profesores mandan quitar las tarimas y suelen poner las mesas en círculo para que no haya lugares más importantes que otros) o en nuestro pequeño grupo social podemos acceder al roce con unas hembras u otras, dependiendo de si somos del grupo alfa o de los mindundis. En mi equipo de baloncesto era más valorado y admirado el que metía 14 canastas que el que no metía ninguna, lo que a su vez le dificultaba mucho el meter. Triunfan los listos de la clase, los altos, los guapos, los rubios, los que tienen pico de oro y así sucesivamente, y todo ello crea relaciones sociales que no son de igual a igual, sino jerárquicas. Se entiende, ¿no?

    La jerarquía de valores es bastante arbitraria, sin ser artificial, e históricamente cambiante al menos parcialmente. En cuanto a la jerarquía de dignidades es completamente artificial o surgida de la violencia, como la propiedad.

    ¿Y? Independientemente de que a mí me guste más o menos que el Obispo de Roma sea la encarnación de San Pedro, de que el capitán del equipo haya llegado a su puesto por ser quien más estopa reparte o de que Bill Gates sea más importante que yo sólo porque tiene cientos de millones y da trabajo a miles de personas, ¿qué me quieres de decir? ¿que porque sean artificiales, fruto de la tradición, del poder o del dinero, no existen? ¿Que no funcionan por ello? Bueno, en realidad ya me has respondido :

    Hay por ahí mucho expendedor de pastillas de colorines con sabor a ácido sulfúrico.
    Las únicas jerarquías reales son las que imponen el oro o la belleza ante las cuales se arrodillan, de puertas adentro, el Papa, Trump y el sheriff de Wichita.

    No, las jerarquías «reales» son las que funcionan y se basan muchas veces en valores contextuales. Por ejemplo, puede que en un hotel se te cuadren si vas vestido con traje y en la puerta de al lado te den con ella en las narices por no llevar chupa de cuero.

    Sólo añadir que en la lista ha faltado otra jerarquía realmente existente que deja muy dañada la visión antropocéntrica de esto tan escandalosamente horrible, las jerarquías animales. No es lo mismo, por ejemplo, nacer macho entre los lobos que entre las hienas, entre los babuinos que entre los elefantes. Y, mira por donde, sin relaciones de poder y dominación humanas.

  • Las cosas en el Purgatorio se están poniendo chungas. Dios me ha dicho que si me vuelve a pillar escribiendo en Chopsuey me rompe el esmartófono. No lo hará, es un buenazo. Confío.

  • O sea, Pedro Antonio, que el Gremanel y tú dirigís esto… ¿porque sois los más guays y los más wapos?

  • A ti, Francisca, te vamos a poner una gorra de plato, un silbato y una porra para que nos digas quién escribe bien o mal, quién habla en serio o en broma, quién se pasa con las alabanzas o quién utiliza el tono correcto on the rocks. Si quieres te ponemos también un kiosko.

  • Juanfran Satur
    Martes, 25/04/2017 a las 19:51
    O sea, Pedro Antonio, que el Gremanel y tú dirigís esto… ¿porque sois los más guays y los más wapos?

    Efectivamente.

  • Juanfran Satur Martes, 25/04/2017 a las 19:51

    O sea, Pedro Antonio, que el Gremanel y tú dirigís esto… ¿porque sois los más guays y los más wapos?

    Los más pringados.

  • Lo bueno de las sociedades liberales es que hay permeabilidad entre los diferentes estratos jerárquicos. En la mili los afeminados estaban en el último círculo del infierno, siendo objeto de burlas y sevicias constantes. Sin embargo, a base de especializarse en hacer buenas mamadas ascendían en la la escala jerárquica hasta la categoría de “protegidos”. A su vez los que estábamos mas arriba conseguíamos prestigio si contábamos con un par de protegidos que aparte de hacerte las mamadas, te limpiaran el Cetme y te lavaran los calcetines.

  • Macron, o Mácron que dice el Hernando del PSOE, ha conseguido el sueño de todo adolescente: que la profesora de la que te enamoras (siempre, siempre hay una) te haga caso. La mía -la de todo 3° B- se llamaba Pilar, y desde sus fantásticos 32 nos daba Biología.

  • Qué cosas tiene la lengua española. En mi cuadrilla, si decías “anoche me limpiaron el CETME” significaba que te habían hecho una mamada. Pasaba poco

  • En la jerarquia del Chopsüey, yo solo estoy para rellenar espacio de agujeros negros mientras ustedes piensan tan sesudos qué escribir.

    Después me desmayo o no si eso.

  • Deduzco que alguno piensa que yo negué la realidad de jerarquías. Más modestamente, mi pretensión es hacer reflexionar sobre ellas, sin poner excesivo énfasis. No me va nada en ello.
    ¿Las jerarquías son atribuibles a diferencias en la especie humana? (Dejo de lado los animales, no intento sacar nota) Quizás, pero siendo tan amplias y dispares probablemente se contraponen o compensan. En el tiempo y el espacio.
    Sí es cierto que la especie humana tiende a jerarquizarse pero también a masificarse ¿Quién domina jerárquicamente el individuo más “capacitado” o la masa?
    Francis Galton, primo de Darwin, tomó 900 personas al azar, en una feria de ganado, y les hizo estimar el peso de un toro. El promedio de las estimaciones individuales de las 900 personas -una “multitud”- fue mejor que la media de las estimaciones del peso del toro realizadas por tres expertos “capacitados” tratantes de ganado que representaban teóricamente una jerarquía. La estimación media de la “multitud” incurrió en un error de solo 1% respecto al peso real del toro. Este sistema recibiría posteriormente el nombre de “sabiduría de las multitudes” (“The Wisdom of Crowds”).
    Por otra parte, se pueden establecer jerarquías a porrillo de forma que al final son tantas que es como si no hubiera ninguna. “La parábola de las comadres” sirvió a Lord Dahrendorf para discurrir respecto a la aceptación de desigualdades sociales legitimadas por jerarquías de prestigio, rango o renombre. Dahrendorf imagina una tertulia de rentistas ociosas roídas por el tedio que, sin acuerdo explícito, se entregan al comadreo, la única actividad intelectual que son capaces de practicar. El sistema de interacción que constituyen cristaliza y se orienta hacia un fin determinado: el chismorreo. Poco a poco va surgiendo una atribución tácita de niveles de “prestigio” en función de la “calidad” de los chismes que suministra cada una. Resumiendo, el sistema de interacción fraguado por las comadres acaba secretando una escala de prestigio indiciada por la importancia relativa de cada una al funcionamiento del asfixiante microuniverso. Como un blog, màs o menos.
    Quizás se refiera a eso Perkins cuando dice que detenta el “monopolio”, en otras ocasiones se refiere al “botón rojo”. Reconozcámosle sobrados méritos para ser jerárquicamente Comadre Mayor. Me reservo, Reina Madre.
    No obstante, la principal inconsistencia conceptual de “jerarquía” está en otra parte. Algo hay en Bacon cuando habla de los “ídolos”. Pero ya dije que no pretendo sacar nota.

  • En los dos meses que pasé en la Academia de Infantería todos mis actos respondían a instrucciones de mando, incluyendo notables marchas por el cigarral.
    Pasé de ser enclenque a robusto, y ligué no poco durante los findes madrileños.
    Esto es lo que tengo que decir sobre la jerarquía.

  • No acabo de entender el éxtasis epifánico que en este magazine se tiene por las motocicletas, habida cuenta de lo siguiente, y es que los automóviles son superiores a las motocicletas en función del correlativo parámetro: el placer de la conducción consiste en poner en el arradiocasete el Rathouse Blues de los Dedoors, y hacer con los dedoors sobre el {salpicadero} como si tocases el piano a lo Manzaneque (el tecleador de los Dedoors). Hacer eso en una moto si tenéis cojones. O si tenéis {salpicadero}.

  • Me he levantado a sacar unos papeles que voy a necesitar mañana , ( hoy ), y que me tenían dando vueltas en la cama sin poder dormir , no se me fueran a olvidar, y ya que estaba…
    He leído lo de Satur ( 23′ 29 ), y me ha hecho una gracia enorme, y me ha cambiado las ideas. Ahora, ( y con los papeles en espera en la carpeta), sé que voy a dormir a pierna suelta, y que voy a soñar con motos, y coches, y salpicaderos. ¡ En el sueño, estaré imitando a Grushin, o a Tete Montoliu, sobre el salpicadero, y lo haré biennnnn !.
    Gracias Satur.