Mi tío Jacinto

madrid1930
por Fernando García.

En los años 50 llegaron a España dos famosos húngaros huyendo del comunismo:  Puskas y Kubala. También llegó por la misma época otro menos conocido, el cineasta Ladislao Vajda, que hizo fortuna de la mano del niño Pablito Calvo con  Marcelino, pan y vino.  Vajda hizo muchas películas, pero la que realmente le consagró como un maestro fue Mi tío Jacinto, una obra de tan acendrada españolidad que resulta difícil entender que fuera concebida por alguien nacido en Hungría. Lo cierto es que otras grandes películas del neorrealismo español, como El cochecito o El pisito fueron obra del italiano Marco Ferreri, aunque los dos grandes iconos (Plácido y El verdugo)  fueran dirigidos por Luis García Berlanga.  Estas cinco películas son la columna vertebral del cine español de la época.

Los protagonistas de Mi tío Jacinto son una pareja insuperable, Antonio Vico y de nuevo el niño Pablito Calvo, que hacen las veces de una suerte de don Quijote y Sancho Panza. Vico (Jacinto), antiguo novillero, se gana la vida como «colillero» junto a su sobrinillo de seis años. Recibe por equivocación una oferta de 1.500 pesetas por  torear en una charlotada; rechaza tal oferta por ofensiva, ya que él se considera un torero serio, aunque al final, forzado por la necesidad, decide aceptarla. La película está ambientada en el Rastro madrileño donde ambos pícaros deciden operar en busca de las 300 pesetas que necesitan para alquilar el traje de torero. Una excelente fotografía en blanco y negro depara escenas inolvidables incluida la trágica charlotada final que alcanza una épica que recuerda al Rigoletto verdiano.

La presencia de actores como Gila o los primigenios «Tip y Top» (luego fueron Tip y Coll) procura momentos desternillantes, así como la obligada colaboración de Pepe Isbert. Los timos que pergeñan son muy ingeniosos, destacando el de la «Guía telefónica»  el cual me  era desconocido  a pesar de ser un gran admirador de los oficios ( peristas, sablistas y timadores)  propios de la gente de  la gallofa. Modificando en la Guía el número de teléfono del Museo del Prado consiguen colocarle un Murillo falso a un «primo» que comprueba la legitimidad de la compra creyendo hablar con el director del Museo.

El Madrid miserable y castizo de los años 50, con sus desmontes y  chabolas  a orillas de la Ribera de Curtidores,  es el paisaje de mi niñez. El lenguaje que utilizan en la película  es el que siempre escuché a  mi padre y mi abuela y luego he visto recreado por Galdós, Baroja y Solana. Visionalizando por enésima vez en la benemérita «2» la película de Vajda, me pareció estar sentado al lado de mi padre.

143 comentarios

  • Me ha gustado mucho esta entrada y su magnífica foto.
    Aunque me suelo dejar llevar por la melancolía, como una forma de sentirme algo humano, no cedo en mi escepticismo general, a renunciar a una forma mejor de existencia.
    Cuando ví estas películas de niño, no alcanzaba a comprender su verdadero alcance y el retrato de una España que no me resultaba cercana. Ya más mayor lo siguiente fué sentir un enorme rechazo por esas realidades que les tocaron a mis padres, pero no a mí.
    Ahora me parecen la cruda realidad inevitable y su consecuencia posterior.
    Qué bien se vivía en aquellas películas en las que los buenos eran siempre americanos que sincronizaban sus relojes, en actos heroicos para salvarnos del mal.
    Luego llegó la post-verdad.
    Buenos días y mucha suerte.
    menos mal que nos queda el humor y nos podemos reir.

  • Marcelino pan y vino fue el mayor éxito de Ladislao Vajda, y una de las pelis suyas que peor ha envejecido, hoy en día nadie cree en apariciones de Dios. Tampoco interesa una peli en la que los curas son buenos.
    En cambio mi tío Jacinto es mejor ahora que entonces, entonces las charlotadas eran una cosa normal, y solo tenías que ir al rastro para ver esas escenas.
    Estoy de acuerdo, esta película es una maravilla.
    Recomiendo también de Vajda, María matrícula de Bilbao, realismo en un barco.
    Y un ángel pasó por Brooklyn, con Peter Ustinov interpretando a un perro. Qué gran actor éste, perfecto Nerón. Pablito Calvo genial.
    De cine realista de los 50 he hechado a faltar Surcos de Jose Antonio Nieves Conde. También Mi calle de Neville, que es de 1960.
    Y todo Buñuel, para mí el mejor cineasta de la historia, y el más variado. Si bien, considero las mejores sus películas mejicanas.
    El gran cine de los 50.

  • Creo que leí por primera vez el nombre de Kubala en un Mortadelo y le pregunté a mi abuelo quién era.

    -¿Kubala? Kubala era un fenómeno.

    Pronunció esta última palabra con un acento especial, como hablando de una categoría propia y única. Desde entonces, tengo “fenómeno” como algo que se aplica exclusivamente a ciertos jugadores antañones fuera de serie.

  • De Vajda solo he visto El cebo, estupenda. He comprado ésta y espero verla pronto. Surcos es fabulosa, un cine de denuncia social en pleno franquismo. Obra de falangistas, claro, desde el guión hasta la dirección. De Neville hay otra fabulosa, interpretada por Fernando Fernán Gómez: El color del dinero. Hay una escena rodada en la azotea de un edificio de la Gran Vía. Al fondo se ve el campo. Madrid, en los 50, era como Las Vegas: una extraña mole en medio del desierto. Este tipo de cine lo retomaría en los 60 el director Julio Diamante.

    El cartel polaco de Mi tío Jacinto es una maravilla:

  • Cuando le envié esta entrada a Bellpuig todavía estaba Kubala en activo, por lo que el contenido puede resultar algo obsoleto.
    Lo que llamaba la atención del jugador magiar era su portentoso físico, tenía unos cuádriceps que no se habían visto por aquí. Se hizo una película futbolera titulada “El fenómeno” en la cual Fernando Fernán Gómez hacía de crack. Era de pretensiones cómicas dado el desgalichado aspecto del actor. No obstante a mí me apasionó cuando la vi por aquella época.

  • El director de “El fenómeno” fue José María Elorrieta, autor de un buen puñado de películas grotescas. Sería el anverso del cine neo realista de los 50 que hoy se comenta.

  • Buenos días :
    No tengo “mi tío Jacinto” entre mis DVDs, ( que pensaba que se habría quedado tan anticuada como “Marcelino Pan y vino”, o como “Laura”, una película que he vuelto a ver el otro día, y a la que, a pesar de Gene Tierney, se le nota mucho el paso del tiempo ). Con esta entrada me han dado muchas ganas de volverla a ver, así que la voy a comprar.
    Comprendo que “el cochecito”,”el Verdugo” , ” Plácido”, son películas muy buenas, pero yo soy más de ” El Fenómeno”, “El último caballo”, o “Manolo Guardia Urbano”, ¡ Qué le voy a hacer ! ( por lo menos , coincido en lo de El Fenómeno ).
    Lo que me ha encantado , aparte de la ilustración, claro, y del cartel de la película para Polonia, ha sido el “Visionalizando ” del texto. Homenaje a Satur, supongo…
    Y que Muchas Gracias

  • “Surcos” se me apareció hace unas semanas, leyendo “La España vacía”, de Sergio del Molino, donde es aludida con cierta reiteración. Ahí es nada, Torrente Ballester al guión.
    No sé si habéis leído ese libro, ha gozado de cierto predicamento. Lo compré, atraído como siempre estuve por esos paisajes despoblados del norte de Castilla, de Castilla la Vieja, vaya.
    Lo cierto es que el autor traza unas correspondencias que me sorprendieron, así el capítulo dedicado al carlismo, en el que el escriba salta de Joaquín Luqui a Ciro Bayo con mucha osadía y no poca frescura, todo hay que decirlo.
    En otro orden de cosas, rendí recientemente visita a la heredad de mi familia política, donde pude agenciarme “La ruta de los vascos foramontanos”, librito de un franquismo insobornable que trata un tema digamos inverso, esto es, la repoblación de las tierras del norte de Burgos, fundamentalmente, por vascos, cántabros y demás, que ocupaban (pressura es el término) aquella zona de nadie entre los reinos cristianos y el islam.
    Escuché también unos cuantos pájaros, pero soy incapaz de distinguirlos.

  • marquesdecubaslibres
    Miércoles, 12/04/2017 a las 08:19
    Cuando le envié esta entrada a Bellpuig todavía estaba Kubala en activo
    ***
    10/10

  • Qué grande es el cine español… en blanco y negro!
    Opino que ‘El cebo’ es cinematográficamente más interesante que ‘El tio Jacinto’.
    Y de ‘Surcos’ hay que ver la versión censurada con el fenomenal traveling final.

  • Oblak
    juanfrangodinsavicfilipeluis
    Gabikokesaulñiguezcarrasco
    Griezmanytorres
    Correaythomasquétomas
    Hace unos años gustaba recitar mis alineaciones favoritas como un papagayo
    Rodri
    Rivillagriffacalleja
    Ramiroglaria
    Ufarteluismendozaadelardoycollar
    Coloyelnegrojones

  • Creo haber visto «Mi tio Jacinto» hace muchísimos años, por el desasosiego que me ha entrado al recordar el periplo de los pícaros y el final taurino. Nunca me gustó el neorrealismo, ni el italiano ni el hispano, precisamente porque me desagradaba profundamente aquella realidad suburbana y denigrante. Trascendíamos a ella gracias a un humor cruel, negro como un paso subterráneo, y a la habilidad infantil fintando a la mala sombra. No me hacían maldita gracia los chistes de pícaros muertos de hambre, ni las peleas de bar, ni las mujeres gritando en los balcones, ni el sexo conejil y desangelado, ni los guardias malencarados, ni los curas con regla, ni los carlistones con boina, ni aquel país sucio en blanco y negro. He desarrollado un tirria profunda a la España de la Guerra Civil y de la Posguerra que es casi física, sólo superada por la grima que me produce el nazionalbatasunismo. Menos mal que mi madre, desertora de la azada, me peinaba como a un Beatle y que mi padre me llevaba al cine Róntegui a ver Lawrence de Arabia. Siempre deseé huir de allí, pero aquel pasado sucio y plomizo tiene las piernas más largas.

  • Me ha encantado la entrada. Películas como Historias de la radio, El verdugo, Calabuch y Bienvenido, Mister Marshall también actúan en mi cabeza como una máquina del tiempo, de un tiempo que no viví pero que he disfrutado muchas veces viendo cómo lo evocaban mis padres. A estas y otras películas españolas habría que añadir algunas italianas, como Ladrón de bicicletas, Una giornata particolare o Amarcord, y otras que hacen la mezcla aun más ecléctica, como Gato negro, gato blanco o Léolo. ¡Viva el cine!

  • Chino Cudeiro
    Miércoles, 12/04/2017 a las 11:51
    …. también actúan en mi cabeza como una máquina del tiempo, de un tiempo que no viví pero que he disfrutado muchas veces viendo cómo lo evocaban mis padres…

    ¡ Qué jóvenes son ustedes, caramba !
    Porque yo sí viví aquella época. Y recuerdo bien las trancas en las puertas, los viajes en coche, desde San Sebastián para comprar harina, azúcar , alubias, de estraperlo, en Irún, con mi abuela diciendo “quien roba a un ladrón…” sentándonos a los niños encima de los sacos, sobre unas mantas para que los sacos no se vieran, y haciéndonos rezar rosario tras rosario, para que no nos parasen los del puesto de la Guardia Civil de Trincherpe…
    Y eso que, oficialmente, mi abuela estaba entre los que habían ganado la guerra.
    No, a mí tampoco me da por el Neorealismo.
    Prefiero a Capra, y a los imitadores patrios de Capra.

  • A ver PerroAntoine o la BellipÚs.

    Hay misterios insondables para mi, ya explicados aquí, pero no hay manera.
    Me he creado una cuenta de Flickr y todo para poner afotos en este nuestro fanzine. Pero ¿por qué los pajariglios de PerroAntoine se ven como foto incrustada y visible directamente y cuando yo lo intento se ve el triste link?
    ¿Ein? ¿Por qué?

  • Yo se lo explico cuantas veces haga falta, señorito Adaptaciones. Solamente una servidora y los dos señoritos directores tienen potestad de incluir fotografías en los comentarios. El resto solamente puede poner enlaces. Los motivos son variopintos, desde los puramente técnicos a los puramente aristocráticos.

  • viejecita
    Miércoles, 12/04/2017 a las 12:36

    Qué bonita es la palabra estraperlo y qué poco se dice. Acabo de aprender que proviene de Straperlo, nombre de una especie de ruleta fraudulenta que se intentó implantar en España en 1935, acrónimo a su vez de D. Strauss y J. Perlowitz, sus creadores.

  • No sé si ya puse aquí esta pensación.

    Tonto, Tontín y Tontaina, contador a cero y mañana serán otros; Bóvido, Bobo y Bobín. Eso sí todos ellos con una sonrisa perpetua esculpida en la cara y usando palabros y concetos como “visibilización”, “darle una vuelta”,” entiendo que” y asín.

    Fueraparte, una inspección del ministerio parece ser un “ejercicio de trazabilidad”, cuando le pregunté a mi compañera de calidad como es que venía alguien en prácticas del ministerio a hacer un ejercicio, empezó a descojonarse y aún no ha parado.
    Fueraparte dos, a lo que se ve, contratar a alguien es “incorporar nuevo talento”.

    Yo ya no puedo.

  • Adaptaciones
    Miércoles, 12/04/2017 a las 12:57
    Está mono el marquis con bombachos.

    ¡ Ya me parecía a mí ! ( aunque no me atreví a decir nada ).

  • Adaptaciones
    Miércoles, 12/04/2017 a las 12:42
    Me he creado una cuenta de Flickr

    Acabo de verla. Peazo de bandurria has puesto en la primera foto. Muy bwapa.

  • Ayer, leyendo un libro un nuevo libro del guionista William Goldman, me encontré con que citaba diez cosas que nos han enseñado las películas. La mejor, como él mismo señalaba, es la última:

    1. Siempre es posible aparcar delante del edificio que vas a visitar.
    2. Cuando pagues un taxi, no mires la cartera al sacar el billete; limítate a sacar uno al azar y dáselo al taxista; siempre será la tarifa exacta.
    3. Las noticias de televisión por lo general incluyen una historia que te afecta personalmente exactamente en el momento en que se emiten.
    4. No es necesario decir hola o adiós al empezar o terminar una conversación telefónica.
    5. Cualquier cerradura puede ser forzada con una tarjeta de crédito o un clip sujetapapeles en cuestión de segundos -a menos que sea la puerta de un edificio en llamas con un niño en el interior.
    6. El sistema de ventilación de cualquier edificio es el escondite perfecto en el que nadie soñará nunca encontrarte y podrás desplazarte a cualquier parte del edificio sin ser descubierto.
    7. Todas las bombas llevan dispositivos electrónicos de cronometraje con grandes esferas en rojo para que sepamos exactamente cuándo van a estallar.
    8. En caso de que te quieras hacer pasar por un oficial alemán, no será necesario hablar el idioma; bastará con el acento alemán.
    9. Una vez aplicada, la barra de labios nunca se borra -aunque estés buceando.
    10. Siempre puedes encontrar una motosierra cuando la necesitas.

  • Lo de ESTRAPERLO y los de la ruleta esa, me ha recordado a COSTWORTH con los acrónimos de Keith DucWORTH y Mike COStin.
    Dos ingenieros que marcaron varias décadas con sus motores para la formula 1 sobre todo y otras disciplinas.

  • Adaptaciones
    Miércoles, 12/04/2017 a las 12:54

    Pues vaya con las revoluciones. ¿Para que han servido pues?

    “Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie”. Tancredi, en el Gatopardo.

  • Perroantonio no parece capaz de ver la cara amable del franquismo, le pasa como a muchos que sólo ven miseria y represión. Por no hablar de la rica vida cultural que dio literatos y cineastas de mucha altura.
    Esta película retrata mi infancia que fue pobre pero muy feliz.

  • No me interesa el neorrealismo italiano, pero sí las películas españolas ambientadas en los cincuenta o los sesenta. Me interesa concretar en qué ambiente se movieron mis padres y mis abuelos. Es una cuestión sentimental.

  • ¡Qué bueno, Álvaro!

    ****

    Goldman acompañaba algunos de los puntos que he mencionado con divertidas secuencias que explicaban por qué no puede rodarse de otra manera. Un fragmento de la que correspondería al punto dos era así:

    ABRE DE NEGRO SOBRE

    Wall Street. Pleno mediodía. MEL GIBSON [con quien Goldman trabajó en el guión de Maverick] está sentado en un taxi que se detiene frente al Ayuntamiento. Saca un billete, se lo alarga al taxista, y cuando empieza a salir del taxi–

    TAXISTA
    Esto es un billete de uno.

    MEL
    ¿Qué?

    TAXISTA
    Me ha dado usted un pavo. Le he traído desde el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy, son treinta y dos pavos más peajes.

    MEL
    Perdone.
    (Tampoco esta vez mira la cartera)

    TAXISTA
    Otro de uno. Eso hacen dos.

    MEL
    Debe de ser por el “jet lag”.
    (Le alarga otro billete, todavía sin mirar la cartera)

    TAXISTA
    Tres de uno no bastan, señor.
    (pausa)
    ¿Por qué no mira nunca la cartera?

    MEL
    Mire, tengo prisa.

    TAXISTA
    ¿Funciona este timo en tu país, cabrón australiano?
    (llamando)
    ¿Oficial?

    CORTA A

    UNO DE LOS ENCARGADOS DEL ORDEN DE LA CIUDAD DE NUEVA YORK, acercándose al taxista.

    POLICÍA
    ¿Algún problema?

    TAXISTA
    Este tipo me debe una carrera del aeropuerto, y sólo me dado tres billetes de un dólar.
    (bien alto)
    y nunca mira la cartera

  • Voy a enhorabuenar al marqués, señor de los Páramos y flamencos rosas. A pesar de lo mal que me trata y se rie de mis deficiendas cognitivas, mi disléxica ambidiextra y poliamorosa pasión que tengo por la vida.

  • A veces hago la broma de “¿Qué será lo siguiente? ¿Un guardia civil abrazando a un gitano?”. Pues:

    Durante la lidia del segundo de la tarde, cuando el matador se iba a quedar solo con el toro luego de las banderillas, se produjo un momento de confusión en el ruedo. Alguien había llamado al torero desde el burladero de capotes y volvió sobre sus pasos, titubeante y desconcertado. Dos personas vestidas de calle que permanecían en el callejón hablaron con él casi al oído. Paula volvió a coger su montera y pidió a los banderilleros que se llevasen al toro lejos, al otro extremo de la plaza. Pero no había forma de sacarlo de su querencia. Tres veces lo intentó y por fin el torero pudo acercarse al tendido que pretendía. Los espectadores empezaron a agitarse sin comprender lo que estaba pasando. Con el gitano en el ruedo todo pendía de un hilo. Por fin despejado el terreno, muy ceremonioso, el torero se apartó unos pasos de la barrera, buscó con la mirada a alguien en los tendidos altos y alzó su montera para brindar a no sabíamos quién. Nadie había reparado en que debajo del tejadillo ocupaba la grada una compañía de la guardia civil, con sus tricornios y sus uniformes verdes. Se levantaron al unísono y el oficial que los comandaba saludó militarmente mientras Paula, montera en mano, hacía un largo brindis que nadie podía escuchar. Habían asesinado a varios guardias civiles en un atentado esa misma mañana. Los espectadores se levantaron de sus asientos. “¡ Viva Franco! ¡Viva la guardia civil!”, gritaron dirigiéndose al tejadillo. Al rato se calmó el griterío y el torero volvió sobre sus pasos. El toro corneaba un burladero al otro lado de la plaza, entretenido por dos banderilleros. Iba a comenzar la faena cuando de nuevo el público se levantó de sus asientos y volvió a sus gritos, esta vez saludando al estilo fascista. El torero retrocedió y volvió a saludar montera en mano a la guardia civil, que se puso en pie para corresponder al torero y a la multitud. Bergamín y yo mirábamos el cielo azul pretendiendo ignorar las manos estiradas de los de la fila de abajo que casi nos tocaban las narices. Le susurré: nunca había visto a un gitano poner firme a una compañía de la guardia civil. Y dos veces, dos veces, me contestó al oído, haciendo un exagerado gesto de asombro. Por fin volvió la calma a la plaza y el torero entregó la montera a su mozo de espadas para comenzar la faena. Al quinto toro le cortó dos orejas y salió por la Puerta del Príncipe.

    Manuel Arroyo-Stephens, Pisando ceniza.

  • No es eso Marqués. Yo también fui pobre y feliz, como la mayoría de los niños. Soy de la generación del desarrollismo y el baby-boom, pero tuve la mala suerte de caer en una escuela pública en donde los dinosaurios todavía dominaban la Tierra. Como dice Holmesss, me redimieron de la mugre carlista y falangista, el cine (he pasado horas, días, años en el cine) y el deporte. Recuerdo que cierta vez el petimetre de Don X, carlista de boina azul, nos llevó a cantar el Cara al Sol al Monumento a los Caídos, un obelisco de 10 metros situado en el centro de una de las plazas de mi ciudad (hoy reconquistada con una escultura de Agustín Ibarrola), a apenas 200 metros de mi casa, para que todos los vecinos pudieran ver cómo hacíamos el gilipollas en la escuela. El contexto: huelgas obreras en los años 60 en Baracaldo, triunfan la beatlemanía y el rock, en las pantallas americanas se puede ver, pongamos, «El graduado» o «A quemarropa», en Broadway ponen «Hair», pero un una pequeña ciudad industrial de Franconia pasan por la tele «Marcelino Pan y Vino» o «Pili y Mili» y un grupito de escolares canta el himno nacional fingiendo ser flechas y pelayos. ¡Manda güebos! Claro que también es de agradecer que gracias a la ultrarradiación recibida me vacunaran para siempre de nacionalismo y catolicismo. No sé, no creo haber presumido nunca de «antifranquista», más que nada por escasa afición a la épica, pero tampoco idealizo aquella época ni el momento «revolucionario» de la Transición. Yo sólo empecé a ver horizonte cuando llegué a la Universidad.

    Desengáñense los nostálgicos. Esas películas neorrealistas no fueron la norma, sino la excepción. El neorrealismo puro estaba en la calle. El ideal estético del régimen era un batiburrillo en donde se mezclaba la estética camp del flamenquismo imaginado por Zuloaga, el tremendismo futurista falangista, los coros y danzas, y el folclorismo baturro carlista. Eso era lo dominante, no el esteticismo de Giménez Caballero ni el criptosocialismo hiperrealista.

  • PROMESA CUMPLIDA
    Como penitencia cuaresmal me he sometido al siguiente Vía crucis:
    1. Me he desplazado por carretera al Ikea de Alcobendas.
    2. He recorrido sus tenebrosos pasillos y he seleccionador tres artículos cuya referencia he fotografiado.
    3. Me he desplazado a un sórdido almacén donde tras confusa búsqueda he recogido los tres articulos aunque despiezadados y metido cada uno en una caja.
    4. He hecho interminable cola para pagar.
    5. Me he apretado unas albóndigas especiales Ikea.
    6. He metido toda la parafernalia en el coche y me he desplazado al Zulo.
    7. Y lo peor, he montado los tres artículos siguiendo unas farragosas instrucciones pensadas para confundir al diablo.
    -Ahora mi nieta tiene una casita instalada en el jardín que contiene una pequeña hamaca y una estantería con cajones que he ilustrado con una selecta biblioteca infantiloide (Manolito gafotas, pequeño Nicolás, Roal Dahl…)

  • Perroantonio
    Miércoles, 12/04/2017 a las 15:06
    (he pasado horas, días, años en el cine)

    ¡En la fila de los mancos! ¡RECONÓCELO!

  • marquesdecubaslibres
    Miércoles, 12/04/2017 a las 15:06
    una selecta biblioteca infantiloide (Manolito gafotas, pequeño Nicolás, Roal Dahl…)

    No es necesario más. Yo añadiría libros de Guillermo y La guerra de los botones, pero bueno…

  • Ya expliqué una vez que entrar a IKEA es lo más fascista que me ha pasado en la vida. (Bueno, aparte de que me disparó un fascista y se le encasquilló la pistola)
    Admiración por el marqués si no era su primera vez y estaba avisado.

  • Lo primero que quise fue marcharme bien lejos de aquella infancia pobre y feliz, de aquella adolescencia de quinquis y yonkis.

    Nunca se vuela tan deprisa para perder de vista a tu propia sombra.

  • S.
    Miércoles, 12/04/2017 a las 15:48
    Nunca se vuela tan deprisa para perder de vista a tu propia sombra.

    Decidido. S. ha recibido el galardón “Antonio Lucas” de nuestro fanzine. Como premio, le entrego estos párrafos del artículo hodierno del periodispoeta.

    – Ese historiazo de más de 600 páginas publicado por Tusquets que abunda en los pliegues de dos familias vascas que se quisieron y se odian.
    – Patria es una palabra gruesa. Patria es un concepto que discurre como por tuberías, por oleoductos que ocultan sustancias gelatinosas, viscosas, difíciles. Yo no siento nada por ninguna patria, por ejemplo. Aunque conozco a gente que escucha pronunciar «patria» y le salta el muelle de la rabadilla.
    – Qué siniestro el nacionalismo y qué repugnante el españolismo. Existe un punto intermedio. Y no es un punto ciego. Pero nunca fue oportuno explorado. En ninguna guerra importan las soluciones, sino las victorias.
    – Otra generación vendrá para hacer la necesaria espeleología (sin censuras) contra este senderismo del olvido.
    – Y no creo en el cancaneo triunfal de abrir zulos a plena luz como si tanto crimen sostenido pudiese quedar resuelto con un aeróbic arqueológico.
    – Es un serrucho con tétano.
    – Estoy muy a favor de la literatura cuando la literatura me dispone claves para descifrar algo de la vida.

    Canelita, tete. Canelita.

  • Me ha interesado este artículo por su análisis del «pero». Es verdad que es una palabra odiosa, pero solamente cuando actúa de nexo en una oración adversativa. Como le oí hace poco a un personaje de una peli, todo lo que viene después del «pero» no sirve. Tuve un jefe que cada vez que me comentaba algún trabajo mío se deshacía en elogios. Yo le escuchaba como quien oye llover, porque sabía que en algún momento iba a llegar el «pero». No fallaba nunca. Por eso no estoy de acuerdo con lo que se dice en el artículo. El orden sí importa.

  • Por cierto Ximeno, me dio vergüenza decir que guitarra había comprado cuando me preguntó, porque me costó cuatro pesetas y un duro, pero es una Harley Benton, la marca propia de Thomann y la verdad es que estoy sorprendido, primero por el sonido y segundo porque no entiendo las calidades que me han dado por ese precio. Los clavijeros por ejemplo son la hostia de precisos y se desafina bien poco.

  • Dice Gimbernat, a cuenta de la memoria histórica, que “Los del PSOE llaman fachas a los del PP y éstos llaman rojos a aquéllos”. Venga hombre, la primera parte sí, la segunda, hummm, no.

  • Detrás de la cortina con doradas abejas está Putin, que va a salir con el gorro para inaugurar una nueva Ducha Fría.
    Es muy malo, pero tenía que decirlo.

  • Dos cosas :
    – Muy buenos los dos comentarios de Gomez (13’36 y 14’37 ). He estado viendo Blackhat ( me gusta bastante Michael Mann ) y mientras los protagonistas huían, perseguidos por todas partes, yo, como buena materialista, no hacía más que preguntarme de donde sacarían el dinero para pagar a tanta gente.
    – He leído lo que ha puesto Alvaroquinn a las 14’51, y lo he disfrutado.
    Me compré “Pisando ceniza” cuando lo recomendó Pirata ( creo), pero lo tenía en espera en el kindle, mientras leía el nuevo de Juaristi, el de Horowitz sobre lo que tiene que hacer Trump, el Dialogue with death de A.K, y el último de Margaret Drabble, pero esta misma tarde lo empiezo, que me ha entrado la prisa , después de leer lo de Paula y la Guardia Civil.

    Y que muchas gracias.

  • botillero
    Miércoles, 12/04/2017 a las 16:25
    Dice Gimbernat, a cuenta de la memoria histórica, que “Los del PSOE llaman fachas a los del PP y éstos llaman rojos a aquéllos”. Venga hombre, la primera parte sí, la segunda, hummm, no.

    ¿Cómo que no? Creo recordar que alguien usó aquí mismo la expresión “rojo de mierda”. Cierto que fue respondido con un: “Hasta luego, Lucas”.

  • Bremaneur
    Miércoles, 12/04/2017 a las 16:01

    1.º «Obviamente teníamos muchas discrepancias ideológicas, pero hizo un trabajo honesto y leal»;
    2.º «Hizo un trabajo honesto y leal, pero obviamente teníamos muchas discrepancias ideológicas».

    No, no son lo mismo. Para nada.

  • Madre mía. Después de ese “hasta luego, Lucas” te has dirigido a mí unas cuantas veces, con el mismo resultado en todas ellas. Como parece que el problema de comprensión, que ya te apuntaron aquí, es profundo de cojones, voy a ser cristalino: hago mías las disculpas de Jabois.

  • Adaptac, hasta muy pasados los 50 años no había entrado nunca en el Corte Inglés. A Ikea no había ido todavía pero fui aun sabiendo lo que me esperaba como penitencia.

  • No te sulfures S., si no quieres recoger el galardón “Antonio Lucas”, tan merecidamente ganado y concedido gentilmente por Brema, con no acudir a la ceremonia de entrega, listo. El jurado ha emitido su fallo y no ha lugar a reclamaciones ni anulaciones del mismo. La dotación económica será donada a alguna institución benéfica. O a comprarle a usted una linterna, lo que prefiera.

  • Me temo que el Premio Antonio Lucas va a ir sin discusión para mi siguiente artículo, que lo escribí en un momento de melancolía (o con el ánimo amariconado, como prefieran) y le colgué una ristra de metáforas que ni salidas de la Thermomix. Hoy he visto a un tipo emocionarse ante un encuentro con un paisaje de su infancia y ya tengo ganas de escribir otro engrudo similar. Que alguien me dé un soplamocos.

  • Eso debe ser, Quinn, que ando con el ánimo amariconao. Además de verdad. Y no digo más que Francisca me riñe, me juzga, y me condena; con razón, si cuento aquí mis cosas. Por otra parte, Lucas tiene una gran voz radiofónica.

    Zeppi, no me sulfuro contigo, es el cansancio del que monologa, maniatado. Me interesa esto: cosas que respondan, que hablen entendiendo lo que se les dice y que respondan no con insultos sino que podamos deletrear una intención, una idea. Sé fiel a tu palabra, Hasta luego, Lucas.
    Habla con Brema, sabe alemán y es la manera de ganarte el pan aquí. Yo soy un ateo oyendo misa.

  • Hoy es mi cumpleaños (62) y el primero en felicitarme (y único hasta ahora) ha sido Honda Motorcycles. Gracias Saichiro.

  • S.
    Miércoles, 12/04/2017 a las 23:40

    Yo soy un ateo oyendo misa.

    Toma ya frase. Por si quedaba alguna duda, galardón “Antonio Lucas” con sobresaliente, y voto particular de Jabois solicitando el cum laude .

    Quinn, buen intento, pero el premio ya está dado. Te podemos conceder un accésit, si sobra algo cuando le compremos a S. algún artilugio que ilumine bien, que el pobre va en tinieblas por la vida, según confesión propia, en otra frase digna del galardón.

  • Yo soy un ateo oyendo misa.

    Te lo explico, tron, ya me di cuenta que eras cortito el día que te llamaron deficiente mental y FF te lo tuvo que explicar: Brema es el Pope que dicta la misa y tú el borrego.

  • No se esfuerce S., si le entiendo perfectamente. Solo que escribe frases que, como bien apunta Brema, no desmerecen a las de Antonio Lucas, y piden mármol, que no explicaciones innecesarias. Que a algunos nos causen cierta hilaridad no debería ser motivo para sulfurarse (con S de azufre, o sulfuro) .

    Para ser de los que le interesa que respondan, que hablen entendiendo lo que se les dice y que no respondan con insultos, no predica usted con el ejemplo. Como te dijo una vez La Paca, no te desanimes, tú puedes. Una vez conseguido el “Lucas”, el galardón “Pedro Simón” está a tu alcance.

  • Que a algunos nos causen cierta hilaridad no debería ser motivo para sulfurarse (con S de azufre, o sulfuro) .

    Lástima que no nos vemos las caras y no podemos contar cuántos han sido hilariados y cuántos sulfurados.

  • Muchas gracias, amigos. Les obsequio con un texto de un tal Martín Caparrós, un argentino que más que cipotudo es tonto.
    “Yo me acabo de enterar: ahora sé que hay miles de animales viviendo en mi mejilla, y me impresiona. Calculo que, como tantas otras cosas, aprenderé a soportarlo. Y usted también, supongo: si puede vivir en un mundo con 800 millones de hambrientos y reyes y megamillonarios y Cristiano Ronaldo y Trump en un Gobierno y Putin en el otro, es probable que también pueda vivir con la conciencia de gusanos en la cara”.

  • Para Charles R. Gruner, de la Universidad de Georgia (1978), la risa es una reminiscencia o sinónimo del grito de triunfo del luchador tras ganar a su adversario. Asegura que en todas las manifestaciones de humor existe un gesto de agresión, incluso en los casos más inocuos. Según Gruner, «incluso un lactante se ríe, no como manifestación de agradecimiento, sino porque consiguió lo que deseaba». El filósofo John Morreall (1983) sostiene que el origen biológico de la risa humana pudo estar en una expresión compartida de alivio tras pasar el peligro; la laxitud que sentimos tras reírnos puede ayudar a inhibir la respuesta agresiva, convirtiendo la risa en un signo de conducta que indica confianza en los compañeros.

  • Satur, deja de linkear música pop y haznos una valorización de la jornada de champiñón. Gracias.

  • No puedo, Doc, debido a la situación factual de que solamente vi la contienda del Aleti. No puedo opinar ni del partido del Bielorrusia de Domund contra el Monicaco ni del mach del Valle de Munit. Del contencioso del Aleti, comunicar el hecho de que es antiespañol decir «Léster».

  • Felicidades, Marqués.

    Brema, la chanza también me la hiciste hace dos días (yo las pillo) y me reí contigo, y de mí. Siempre me ha sobrado personalidad y soberbia para ello. No es necesario que te hagas el tonto, sabes que no va por ahí. Y en lo de ayer no tienes más papel que el de gurú del blog.

    Zeppi, pues nada, si aceptas como mías las disculpas de M., no hay más que hablar. Yo seguiré con mis premios y tú con tus entendederas. Nunca quise otra cosa.

    Unos días más así y consigo el Hermann Tertsch.

  • Un video para el Marqués. Por lo menos el intérprete es español, aunque en esta ocasión, no toque a Sor, sino una marcha irlandesa .

  • Bremaneur, el gurú muestra el camino a seguir, al afirmar que nos vamos a reír todos, estás siendo el gurú del blog.
    (No sé si lo has dicho aposta)

  • GENIO DE ESPAÑA
    La guitarra española, la olla podrida, el vino de Jerez. No se necesita más para crear un Imperio.
    Son ya 62 años de orgulloso e ininterrumpido servicio a la Causa.

  • Enhorabuena al Marqués, por el texto y los años. Es exactamente diez años y un día mayor que yo, el tiempo de una condena.
    Por quién la canta la mejor canción cumpleaños es la de Nelson Ned, el enano brasileño que era igual, igual al Tigre de Gales pero todo en pequeño, a escala 1:2, excepto la voz.

    Nelson Ned – Happy Birthday to you my love

    Recuerdo mi infancia y adolescencia, hasta los veinte o así, en blanco y negro. Gente gris y triste, calles grises y tristes, un cielo gris y triste, un cine gris y triste. Los libros ayudaban mucho.

  • Desde mi atalaya me atrevo ya a decir que la felicidad consiste en tener muchas cosas para así estar entretenido. “Lo importante es lo que eres y no lo que tienes”, eso lo dijo uno que era pobre. Existe una relación directa entre tener muchas cosas y vivir más y mejor. Ya dijimos aquí que a partir de los 40.000 euros anuales había un saturación de la curva de felicidad, pero todavía con una cierta pendiente.
    Esto que les cuento es un secreto que no se quiere revelar, de la misma forma que se ha pretendido ocultar la inexistencia de Dios. Mi padre me explicaba que no hay que envidiar a los ricos porque como mucho comen y follan tres veces al día. Me ocultó, en noble gesto, que había otras muchas más cosas que hacer como comprarse coches y tener queridas, por decir dos asuntos que no se limitan en número.
    Los más jóvenes y los de izquierdas no me creerán, pero algún día se acordarán de lo que les dice un hombre ya con un pie en el estribo pero todavía con ganas de gastar.

  • Concuerdo con el marqués en que fundir da alegría sin cuento, y eso que mi renta alcanza unas simas que cuando se enteren los de la Cruz Roja me van a regalar paquetes de legumbres y de natillas.

  • Me pasa como a ti, Quinn. Pese a estar arruinado, sigo comprando sin conocimiento. Hoy me ha llegado un libro que no recordaba haber adquirido: Mademoiselle de Mustelle y sus amigas, una novela erótica de Pierre Mac Orlan. Me viene al pelo, porque ya tengo lectura para el avión de mañana. Así tendré el cerebro entrenado y el cimbel presto, tatuado con la enseña «No la saques sin razón, no la envaines sin honor».

  • Queen, a mí esas señoritas de lucimiento altanero me la traen pendulona. Hay más suntuosidad erótica en un vídeo porno amaterd que en esas fotografías propias de la sección de contactos en revistas de camioneros de los años 80, pero con fotochopped y acorde con la sensibilidad carnal hodierna (o sea, nula).

  • La lucha contra el Mal es cansada. Contra la estulticia con ínfulas, agotadora. El premio “Pedro Simón” se queda corto, creo que nuestro amigo S. se merece más el “Elvira Lindo”, que es más de los suyos (“los tipos dignos, galantes, guapos y tan comprensivos con las gilipolleces ajenas que llegamos a darnos un poco de asco”). Y felizmente ignorantes de su propia estulticia. Me consuela saber que hay quien me supera en mi cortedad, incapaz de entender un simple “hasta luego”.

  • Los que hemos estado en los dos bandos Marqués te damos la razón.
    Pero que vamos, que tampoco hace falta ya tanto. Se le saca jugo a todo… necesidad obliga..y los precios son demasiado altos en cualquier caso.

  • Brema, Rumanía y Moldavia son el nuevo paraíso vinícola. Mi recomendación es que aproveches para beber bueno y barato. Me centraría en las varietales locales “feteasca negra y blanca”, cuyos vinos se exportan poco pero son excelentes en general. Personalmente me agrada lo que hacen allí con el “Pinto noir”.
    Los vinos es la segunda cosa que más me gusta de Rumanía.
    Brasov es la ciudad que más me interesó, quizás influenciado por una bella mujer que me la enseñó.

  • marquesdecubaslibres
    Jueves, 13/04/2017 a las 17:57

    La conocí. Por cierto, querría matrimoniar con ella, si es posible. Anotados los vinos, gracias. Yo iré a Sighișoara y rodalies.

  • A uno el galardón literario que le interesaba era el Premio César González Ruano y al que aspiraba secretamente. La tontería de algunos lo ha hecho desaparecer, por lo que ya no aspiro a ninguno.

  • Recuerdo cuando el columnista Jamón Tano y el Althusser del NJ se sacudían la chorra mutuamente pidiendo el Nobel para Umbral y para no sé quién más. Hasta que un clon del segundo comenzó a pedir el Premio de Cuentos del Ayuntamiento de Ciempozuelos, y así, para el primero. Que, por cierto, se lo merece.

  • He acabado la lectura de Homo Deus. Después de Sapiens tuve que vencer ciertas resistencias, no me asomo al futuro con interés e ilusión, más bien con recelo.
    Recelo antiguo, ya que en la biblioteca familiar había un grueso ejemplar de Alvin Toffler, El shock del Futuro, que incorporó mi padre en los años 60 y que nunca llegué a leer ni siquiera hojear. Ahora lo revisaría con interés de arqueólogo, a ver en qué había acertado el autor, pero hace tiempo que esa biblioteca no existe.
    Me quedo con buen sabor de Homo Deus, por el fino humor del autor, y su indulgencia con los vanos intentos de mantener la idea del libre albedrío pese a las evidencias científicas en contra.
    Los pronósticos sobre la idea de “voluntad popular” ya se van mostrando con el Brexit y la elección de Trump. De hecho, ya advertía Sánchez Ferlosio sobre la mentira de que sabemos lo que votamos, lo que queremos. Una nueva élite sabrá guiar nuestros votos, esperemos que para bien.
    En todo caso, al final he recordado también a Sloterdijk cuando avisaba: “Ya vuestro número es febril”. Ocuparse en pensar sobre la Humanidad futura es una actividad interesante pero nunca podrá ser una vivencia. No ha cambiado esta característica de Sapiens de relacionarse -de verdad- con unos centenares de personas durante la vida. La calidad de estas relaciones son la única vivencia real. Si tus genes te proveen de capacidad de alegrar a esos centenares, y de no amargarte demasiado por sus censuras, bingo; de lo contrario, por más bienes que atesores lo tienes más jodido, y todo ello pase lo que pase en Washington o en China.

  • La envidia se desarrolló evolutivamente para joder al que atesora de forma que se crea homeostático equilibrio entre uno y otro: el que atesora y el que le gustaría atesorar.

  • El éxito del Zulo consiste a que a casi todo el mundo le parece una “puta mierda”. Calificado como “finca de recreo” en la herencia fue valorado en bastante dinero, pero frente a la amenaza que hicimos de no quererlo y que se sorteara como un lote más, su valoración bajó a la mitad ante el temor de los otros herederos de que pudiera corresponderles. Preferían pasta o pisos.

  • Estoy visionando por tropecientas mil veces los diez mandamientos en la Paramunt. El Charlon Heston todo buenorro, con su pecho de pelo sin depilar y ejerciendo de republicano o podemista, no sé. Próxima semana santa, si estoy aqui, me fijo en más detalles.
    Ora queda poner BENHUR

  • Recuerdo que un Viernes Santo, no sé si poco antes o poco después de la muerte de Franco, un primo mío me llevó al cine Balmes a ver Tommy de The Who. Eran otros tiempos, claro, y al llegar nos encontramos con que habían sustituido la película por otra menos sacrílega: Let it be.

  • No me impresiona la bomba GBU-43 de la que presume Trump, en la Mancha tenemos calabacines de ese tamaño o mayores.

  • Gracias, Brema, pero el mío es la semana que viene, este año no ha cuadrado en Jueves Santo como aquel.

    Felicidades, Bari.