El asesinato de Baroja, 5. Los Baroja

borraja
por José Martínez Ferreira.

La mañana del 23 de julio de 1936 Pío Baroja es enterrado por sus hermanos en el cementerio de San Martín de Vera de Bidasoa. A lo lejos se escucha algún disparo proveniente de los montes cercanos, quizá algún carabinero leal a la República que cae a manos de los requetés tras ser descubierto en su escondite. A pesar de haber ido al cementerio en un coche enviado por las nuevas autoridades militares de la zona, al acabar la breve ceremonia los Baroja deciden volver caminando a Itzea. Atraviesan el pueblo y nadie se para a hablar con ellos, a darles el pésame. Desde ese momento y hasta que acabe la Guerra saldrán en contadas ocasiones de su casa.

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Carmen Baroja. Nada más terminar la Guerra, el marido de Carmen, el editor Rafael Caro Raggio, tras tres años atrapado en el cerco de Madrid, consigue un permiso para reunirse con su familia y viaja en tren hasta Irún, donde le esperan su esposa y sus dos hijos. En Itzea el matrimonio se cuenta el uno al otro sus años de separación forzosa, él le cuenta la incautación de la imprenta por parte de un comité obrero y el bombardeo de su casa por parte de la aviación franquista y ella hace lo propio con su vida en el pueblo. Pío Caro describe muy bien en sus memorias, “Itinerario sentimental” (Pamiela, Pamplona, 1995), esos años de su madre, “fueron años difíciles, de penuria económica, que afrontó con enorme entereza, trabajando la huerta y los prados como una campesina. Sus manos ágiles y finas, acostumbradas al encaje y a las sonatas de Mozart, se le endurecieron y agrietaron, pero sacó a la familia adelante”.

A pesar de todo ese trabajo físico la fundadora en 1926 del Lyceum Club junto a importantes intelectuales como Clara Campoamor, Zenobia Camprubí, María de Maeztu o su cuñada Carmen Monné logra continuar durante la Guerra con su obra literaria, iniciada en 1933 con “El encaje en España”, gracias a unas colaboraciones en el periódico argentino La Nación que le había conseguido su hermano Pío a comienzos de 1936. La mayor curiosidad de esos artículos de Carmen, que representaron para la familia una importante ayuda económica durante la contienda, está en que a partir del asesinato de su hermano éste desaparece de los textos, no se sabe si por miedo, sabiendo que era un personaje muy incómodo en aquellos días, o para intentar esquivar el dolor de recordarlo. Son artículos de actualidad pero llenos de referencias al mundo antiguo, algunos de ellos magníficos, en la línea de su libro sobre el encaje, pero con un lógico tono pesimista y desesperanzado.

Tras unos días en Itzea la familia vuelve a Madrid, donde Caro Raggio, debido a los problemas económicos, tiene que reincorporarse a su anterior puesto de trabajo en Correos. Carmen, tal vez buscando un cambio de registro, publica en 1942 un divertimento infantil escrito para su hijo Pío titulado “Martinito, el de la casa grande”. Un año más tarde fallece en Madrid su marido, quedándose sola con sus dos hijos, aunque su hermano Ricardo, que se había quedado en Vera tras la Guerra, vuelve a la capital a comienzos de 1944. El retorno del pintor a Madrid coincide con el nombramiento de Julio, a punto de cumplir treinta años, como director del Museo del Pueblo Español y desde entonces Carmen, que como etnógrafa era vocal de su patronato desde 1932 cuando todavía se llamaba Museo del traje Regional e Histórico, escribe al alimón con su hijo varios de los catálogos de las colecciones del centro. Además, según cuenta Amparo Hurtado en el texto “Los museos de Carmen Baroja” del catálogo de “Los Baroja en Madrid” (Museo Municipal, Madrid, 1997), el poeta Juan Eduardo Cirlot le encarga para la Librería Editorial Argos una monografía sobre amuletos y joyas, obra que Carmen entrega en 1949 y que todavía permanece inédita. Hurtado es también autora del revelador prólogo al libro de memorias de Carmen, “Recuerdos de una mujer de la generación del 98”, donde la investigadora enlaza con el anterior capítulo de este relato y nos descubre que a mediados de los años cuarenta la etnógrafa escribió dos guiones sobre novelas de su hermano Pío, “Las noches del Buen Retiro” y “La feria de los discretos”, novela esta última que había provocado la insólita visita de Errol Flynn a Caro Raggio durante el sitio de Madrid, al querer el actor llevarla al cine. Al igual que sucede con el libro encargado por Cirlot, los manuscritos de ambos guiones están desaparecidos.

Ya enferma, en sus últimos meses de vida, Carmen consigue una nueva colaboración en Argentina, esta vez en la sección “El psicoanálisis le ayudará” de la revista Idilio, donde solamente llega a publicar dos artículos sobre amuletos y su simbología, quizá extractos de su obra para Argos. Ambos textos son ilustrados por la fotógrafa Grete Stern con dos de sus famosos sueños, el Sueño nº8 “Hemisferios” y el Sueño nº6, fotomontaje este último en el que una mujer recoge fresas silvestres de entre los estantes de una librería donde curiosamente está “El árbol de la ciencia” de Baroja entre “El gran dinero” de Dos Passos y “Los siete pilares de la sabiduría” de T. E. Lawrence, por lo que, a pesar de que este sueño no lleva título, en la exposición de Stern celebrada en el IVAM en 1995 se le llamó “Sueño Baroja” y el texto de Carmen se mostraba al lado de la obra. Carmen Baroja fallece en Madrid el 4 de junio de 1950, una provocadora frase de sus memorias le sirve de epitafio en su tumba en la Sacramental de San Lorenzo y San José madrileña, “Tengo el arte y la ciencia como auténticas religiones”.

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Ricardo Baroja. Dos días antes de la muerte de su hermano Pío, tal y como se cuenta en el primer episodio de este relato, Ricardo y su sobrino Julio se acercan curiosos a ver una columna de milicianos llegados a Vera desde Irún y el pintor le regala a uno de ellos una pistola vieja que tenía en Itzea diciéndole un lacónico “Toma, para la Revolución”. Horas después su hermano es asesinado por el disparo de un arma similar y Ricardo se obsesiona con el hecho poniéndose a pintar sin descanso durante la Guerra cuadros de temática bélica llenos pistolas y revólveres. Tras varios años sin tocar los pinceles debido a un accidente por el que había perdido un ojo, Ricardo retorna a la pintura.

Este accidente del mayor de los Baroja ha sido relatado innumerables veces en libros de arte e incluso en novelas como “Sobre héroes y tumbas” (Compañía General Fabril Editora, Buenos Aires, 1961), de Ernesto Sabato, quien fue testigo del suceso durante su estancia en París becado como investigador por el Institut Curie. La historia sería así, en 1931 Ricardo pinta un extraño “Autorretrato con un ojo arrancado” con el que gana la Medalla de Primera Clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932 y que tras su clausura regala a su amigo Wilfredo Lam, pintor cubano residente en España. En febrero de 1933 se crea en Madrid la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, de la que Ricardo es fundador junto a su esposa Carmen y el propio Pío Baroja. El pintor asiste dos meses más tarde a una presentación de la asociación que se celebra en París; una vez finalizado el evento varios de los asistentes parten hacia una reunión del grupo surrealista y Lam, que llevaba varios meses viviendo en París para intentar abrirse paso como pintor y había asistido a la presentación para saludar, entre otros amigos, a Ricardo, convence a éste para que le acompañe. Ya con los surrealistas se produce una violenta discusión entre los pintores Óscar Domínguez y Esteban Francés, el canario le lanza un vaso a la cara al catalán, que se agacha y lo esquiva, con la mala suerte de que le da en el ojo a Ricardo, que a consecuencia de las heridas producidas queda tuerto. Lam se queda con él durante toda su convalecencia en París e incluso le acompaña en su regreso a España, donde el cubano se queda de nuevo a vivir hasta 1938, fecha en la que retorna a la capital francesa tras pelear dos años en el frente en favor de la República. En la siempre aparente frivolidad surrealista el cuadro pintado por Ricardo en 1931 se convierte en un icono del movimiento por su componente adivinatorio y de predestinación, siendo reproducido en decenas de efímeras revistas vanguardistas, como por ejemplo en la portada del tercer número del Bulletin international du surréalisme (Bruselas, 20 de agosto de 1935). En otro extraño paralelismo surrealista, el involuntario agresor de Ricardo, Óscar Domínguez, seguro conocedor de los cuadros de Ricardo y quizá movido por el remordimiento, pinta también durante los años cuarenta gran cantidad de bodegones con pistolas antes de cortarse las venas el 1 de enero de 1957 en el baño de su apartamento en Montparnasse.

Terminada la Guerra, Ricardo expone en San Sebastián a principios de octubre de 1940 sesenta de los más de setenta cuadros de motivos bélicos que ha pintado durante los tres años de duración del conflicto. Con las obras ya colgadas, diez de ellas son retiradas de la muestra por ser demasiado ofensivas con el bando vencedor. La orden de retirada de estas pinturas proviene del Gobernador Civil de Guipúzcoa, Gerardo Caballero, quien, con la muestra de Ricardo todavía abierta, días después ejerce de anfitrión del líder nazi Heinrich Himmler en su visita a la capital guipuzcoana para supervisar la seguridad ante la inminente reunión en Hendaya entre Franco y Hitler, aunque no haya constancia de que Caballero y Himmler visitaran la exposición de Ricardo. El mayor de los Baroja continúa su carrera literaria y publica varias novelas, entre las que destaca “Los dos hermanos piratas (cuento del mar Mediterráneo)” (Juventud, Barcelona, 1944) por ser una biografía enmascarada de Pío y suya, al contar el libro con varios diálogos entre los protagonistas llenos de claves sobre la relación entre ambos hermanos. Mientras su hermana Carmen adapta para el cine a Pío, él adapta su propia novela “La Nao Capitana” (Florián Rey, 1946), aunque esta vez sin actuar, como sí había hecho años atrás en la adaptación de la novela de Pío “Zalacaín el aventurero” (Francisco Camacho, 1929). Ricardo sigue pintando y escribiendo hasta su fallecimiento en Vera el 19 de diciembre de 1953. En sus últimos días le pide a su sobrino Julio que le lea el libro V de Lucrecio y algunos fragmentos dedicados al cristianismo de Edward Gibbon. A su muerte, su viuda Carmen, también pintora pero cuya obra parece haber desaparecido sin dejar rastro, deja Itzea y se va a vivir a Logroño, muriendo en San Sebastián cinco años después mientras preparaba una exposición antológica de Ricardo.

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Julio y Pío Caro Baroja. Cuando su tío muere asesinado, Julio tiene veintidós años por los ocho de su hermano Pío. En los primeros años de la Posguerra no hay casi rastro en las obras de ambos de su tío, Julio está concentrado en su carrera profesional y Pío es demasiado joven todavía. Tras fallecer su madre y al poco su tío Ricardo comienzan las estancias laborales de Julio en Reino Unido y Estados Unidos, liberado de todo de compromiso familiar toda vez que su hermano Pío se ha ido en 1953 a vivir a México, aunque mantiene su casa de Madrid como centro de operaciones e Itzea como lugar de recogimiento.

Pero la importancia de la obra de su tío es tan enorme que al poco, tras esos primeros años en los que pocos hablan del novelista, Julio tiene que erigirse en portavoz de los Baroja y saltar al ruedo en defensa de su tío, papel que ya no dejará de representar en ningún momento de su vida. A unos meses de cumplirse los veinte años del asesinato de su tío se publica en El Pensamiento Navarro (Pamplona, 14 de febrero de 1956) un texto firmado por la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz, organización fundada en 1939 con el objetivo, según su acta fundacional, de “mantener íntegramente y con agresividad, si fuera preciso, el espíritu que llevó a Navarra a la Cruzada por Dios y por España, haciendo que no se desvirtúen estos ideales”, solicitando al recién creado Arzobispado de Pamplona la exhumación del cuerpo de Baroja del cementerio de Vera de Bidasoa por ser, entre otras cosas, “impío, clerófobo y deshonesto”, en palabras del jesuita Pablo Ladrón de Guevara en “Novelistas malos y buenos” (Imprenta Eléctrica, Bogotá, 1910), y que sus restos sean trasladados a un cementerio civil. Al tratarse de una publicación minoritaria el hecho no hubiera pasado de lo anecdótico si a los dos días no se hubieran hecho eco de la petición Nicolás González Ruiz en su “Comentario leve” diario en Ya (Madrid, 16 de febrero de 1956), calificando en él a Baroja como “anticlerical -mejor dicho, anticatólico-, un poco darwinista y otras muchas cosas”, y el Arzobispo de Pamplona, Enrique Delgado Gómez -quien todavía en 1962 firmaría una circular ordenando el expurgo de los libros de Ortega y Gasset de los seminarios españoles-, que se refiere a ella en su homilía del domingo siguiente como una excelente idea. Julio, que no había dicho nada dos años antes sobre el secuestro por parte de las autoridades del número dedicado a su tío de la revista Índice, sí que entra en esta nueva polémica que le rodea al considerarla un ataque personal, a la familia, tal y como cuenta en “Los Baroja”, y responde en las páginas de Arriba (Madrid, 22 de febrero de 1956) con un pequeño recuadro en el que expone la verdad, que a su tío le hubiera gustado ser enterrado en el cementerio civil de Madrid pero que, llevando ya veinte años sepultado en Vera, pensaba que lo mejor era dejar a su tío donde estaba, y más cuando hacía poco que a su lado reposaba su hermano Ricardo. El diario Ya vuelve al ataque con un editorial que dice que con su respuesta Julio le está dando la razón a la petición de la Hermandad. A esto Caro Baroja ya no responde y lo hace en su lugar el Ministro de Educación, Jesús Rubio, zanjando la cuestión al decir que en todo caso se hará lo que decida la familia.

Pero la historia se cierra en falso ya que unas semanas más tarde Camilo José Cela y el viejo amigo de Pío Baroja, Miguel Pérez Ferrero, desvelan que están organizando un homenaje a Baroja que incluye una visita al cementerio de Vera el día del aniversario de la muerte del novelista, viaje que es inmediatamente prohibido por las autoridades. Ese 22 de julio de 1956 la Guardia Civil, al igual que los carabineros habían hecho el día del entierro de Baroja veinte años antes, rodea el cementerio de Vera de Bidasoa e impide el acceso a toda persona que se acerque, ya que también se había anunciado una concentración de protesta organizada por varias asociaciones carlistas para insistir en la petición de traslado de los restos del novelista a un cementerio civil. El final de esta absurda historia es que Cela no se rinde y sin hacer publicidad organiza de nuevo el frustrado viaje a Vera y el 30 de octubre de 1956, ante la tumba de Baroja, lee junto a Juan Benet y Ernest Hemingway, quienes habían ido con él, unos fragmentos de obras de Baroja junto con un texto suyo que publicará como editorial meses más tarde en el número especial dedicado a Baroja de su revista Papeles de Son Armadans (Madrid-Palma de Mallorca, Año I, Tomo III, Número VIII, 1956). También les acompaña Carlos Saura, que graba unas imágenes del acto que pasados los años incluirá Pío Caro en el documental “La última vuelta del camino (Pío Baroja)” (1965). Este viaje a Vera de Cela no fue del agrado de Julio, que lo calificó de “romería sin sentido”, tal y como contó Benet mucho después en “Otoño en Madrid hacia 1950” (Alianza, Madrid, 1987).

Tras esta polémica Pío Caro vuelve a España e inicia su carrera cinematográfica, entre la que se cuentan varios documentales realizados junto a su hermano sobre folclore español. En 1962 César González-Ruano entrevista para ABC a uno de los asesinos de su tío, tal y como relataba el segundo episodio de esta serie, y con esto las vidas de los hermanos Caro terminan de dividirse en dos, por un lado sus propios trabajos, entre los que se cuenta la recuperación de la editorial familiar, y por el otro la defensa del nombre de la familia o, para ser más exactos, de su tío Pío. De este modo Julio escribe su famoso “Los Baroja” y Pío dirige los documentales “La última vuelta del camino (Pío Baroja)” y “El País Vasco de Pío Baroja” (1967) y años después la serie de ficción “El mayorazgo de Labraz” (1985). En 1971 los hermanos Caro Baroja consiguen que las autoridades secuestren el ejemplar de la revista Triunfo que iba a publicar unas fotografías del cadáver de Pío Baroja aparecidas en Venezuela, historia que ocupará un capítulo posterior en este relato. Tras una larga carrera repleta de libros y reconocimientos Julio, ya enfermo, se retira sus últimos años a Itzea, donde su hermano Pío cuida de él hasta su fallecimiento en 1995. Tras morir su hermano, Pío continúa trabajando sin descanso, viviendo entre Itzea, Madrid y Málaga, ciudad esta última en la que fallece en 2015.

Ese día de 2015 desaparece el último miembro de la familia que había estado en Itzea los días del asesinato de Pío Baroja. A Pío Caro le sobreviven su viuda y sus dos hijos, a quienes les toca ahora seguir luchando por la inmensa herencia intelectual de la familia.

 

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  • El asesinato de Baroja, 6. El asesino

95 comentarios

  • Buenos días a todos:
    Llevo desde las 7 preparando mi invasión y éste es mi primer descanso.
    Decir que me encantan la entrada y la ilustración. Y que esta última deja bien claro lo que es “de época” y lo que es añadido actual .

    Y que yo soy muy brutísima, y que con este relato en capítulos, aunque lo disfruto enormemente, al mismo tiempo lo paso fatal, porque necesitaría saber qué parte es histórica, y qué parte es imaginada. Si la parte imaginada estuviera en colores, o con un fondo amarillo, o así, me quedaría mucho más tranquila . Aunque supongo que la gracia, es que las brutitas como yo tengamos que ir a buscar en distintos libros lo que pasó de verdad. Y así, de paso, nos desasnamos un poco.
    Yo, desde luego, estoy dispuesta a intentarlo, pero no sé ni por donde empezar a buscar. ¿ Tiro de Wikipedia , y de allí a donde me lleve ?
    Si alguien se presta a ayudar, se lo agradeceré de corazón.

    Por favor, y Gracias .

  • Seguir esta magnífica serie es un verdadero reto. La cantidad de datos e identidades y citas es de tal envergadura que solo el autor y otros doctos personajes pueden verificar en certezas.
    Muchos personajes suenan, a otros más o menos los conoces, y de alguno tienes datos, pero el contenido es un monumento que incita a la curiosidad por explorar.
    Uno de los personajes citados es el cubano Lam. Vi su obra en directo en una muy buena exposición que le dedico el MAM Reina Sofía creo que en 2015 o 16.
    El cubano se pasó casi 14 años en España en su camino a París para confirmar su carrera artística. En esa cultivo su faceta surrealista pero eran más interesantes sus obras modernas a mi juicio. Casi no podía respirar respirar cuando me puse delante de sus pinturas, de una delicadeza y una paleta de color matizada y sofisticada, con un trazo certero y poco denso, diluido muy fluido pero firme.
    Me ha suscitado interés y revisaré datos biográficos suyos. Murió en París con 80 años si no me falla la memoria.
    Esta serie es monumental, insisto y la ilustración está muy a la altura biografica, como demuestra el ejemplar del fanzine en su antigua edición impresa.

  • Magnífico capítulo. He ido a buscar el episodio del ojo de Ricardo Baroja; porque me lo he creído, claro. 🙁
    La ilustración es genial.

  • ¡Magnifica entrada!
    Ayer estuve viendo “Stefan Zweig. Adiós a Europa” y a la salida entendí que el marqués visionó, que diría Satur, otra película. Luego leí la reseña de Carlos Boyero y me emocioné: hacia años que lo único en lo que coincidía con él era en su admiración por Tom Waits.
    Chopsuey, enseña. De forma un poco esdrújula, pero enseña.

  • Enhorabuena, Josénez, la serie va a mejor con cada entrega. Coincido con JrG, la mezcla de citas, sucesos y bibliografía abruma y a la vez pica la curiosidad. De lo que se cita, recomiendo la Barojiana de Benet, un texto magnífico. Me han gustado mucho las definiciones lapidarias de don Pío: “un poco darwinista y otras muchas cosas” e “impío, clerófobo y deshonesto”, y a cuenta del jaleo con el enterramiento, no está de más echarle un ojo a Los cementerios civiles y la heterodoxia española, de Jiménez Lozano, para asistir a otras polémicas sobre el suelo sagrado y los corralillos.

  • Hola, gracias por los comentarios.

    El desencriptado sería más o menos así. La parte de Carmen Baroja es casi todo real, únicamente me invento la parte de Grete Stern, aunque bien podría ser verdad, ya que sus artículos están en su mayor parte ilocalizados en revistas españolas y americanas de los 40.

    En la sección de Ricardo, la parte del accidente del ojo no le pasa a él, le pasa al pintor surrealista Victor Brauner, amigo, como Ricardo, de Lam. Ricardo también era tuerto pero debido a un accidente de coche.

    Y en la parte de los hermanos, sí que hubo una polémica por enterrar a Pío Baroja en el Cementerio Civil de Madrid, polémica a la que intento darle la vuelta y retorcerla con los mismos protagonistas. Cela, Saura, Benet, Ferrero y Hemingway sí que fueron protagonistas de distintos hechos durante los últimos días y entierro de Baroja.

    Me voy a dar un paseo por la feria del libro antiguo de Recoletos. Luego les leo. Gracias de nuevo.

  • Tengo en mis manos el ejemplar de “Papeles de Son Armadans” al que hace referencia la entrada.
    “Ha muerto el viejo oso vascongado” titula don Camilo. Se acaba de conceder el Nobel a JRJ y don Camilo se despacha con otro artículo que encabeza: Premio Nobel “Esa extraña lotería”.
    JRJ está triste porque Zenobia, su mujer, está muy enferma. De hecho muere a los pocos días. Don Camilo, sin siquiera imaginar que él sería el siguiente Nobel español de literatura 30 años después, insinúa que Baroja lo hubiese merecido. Pone en boca de Hemingway lo que él piensa.
    “Permítame rendirle este pequeño tributo, a usted que tanto nos enseñó a quienes, cuando éramos jóvenes, queríamos llegar a escritores. Lamento el hecho de que usted no haya recibido el Premio Nobel, sobre todo cuando fue otorgado a tantos que lo merecían menos, como yo, que no soy más que un aventurero”
    “¡Caramba!”, fue toda la respuesta del viejo don Pío que a los pocos días murió de verdad. Corría 1956 y el páramo cultural franquista estaba en plena efervescencia.
    Josénez y el marqués elevan el nivel de Chopsuey, ése consultorio sentimental y de cocina casera.

  • Don Julio Caro Baroja no quiso nunca publicar los inéditos de su tío que tuvieran que ver con la Guerra Civil ni reeditar los de ese tema ya publicados.

    El tema es la retaguardia, que es donde siempre estuvo Baroja tras los cinco minutos que se asomó al frente y que pudieron costarle la vida.

    En Baroja está todo escrito de manera deslavazada, pero da igual. Escribir como él, sin darse importancia, sin pedantería ni componer la figura, es muy difícil. Al trantrán.

  • Si antes recomiendo a Pascal Quignard, antes lo reseñan en ABC.
    Nos ha dejado escrito que a cada uno de nosotros nos faltan dos imagenes que, no obstante, rememoramos imaginándolas interminablemente, una en nuestro origen: “Ninguno de nosotros pudo asistir a la escena sexual de la que es el resultado”. Y otra en nuestro final: “Ninguno de nosotros, mientras viva, asistirá a su [propia] muerte”.
    Y es que, Proc, la vida no deja de ser otra cosa que nuestro efugio entre dos imagenes que nunca tendremos. Por eso nos dedicamos al hanami en nuestro zulo.

    [0] Josénez, instructivo y deleitoso como siempre.

  • Me encanta esta serie sobre Pío Borraja, si bien la leo como la ficción que es y no me meto en jardines desencriptacionalizadores para saber qué se basa en hechos reales y qué se basa en hechos irreales.

    Como en la serie de Chlamydia, echo de menos algo de crítica social, como por ejemplo que a Pío Borraja también lo mataron porque hizo unas críticas salvajes a la fidegüá, otro de nuestros engendros gastronómicos nacionales.

  • 150 personas en La Coruña, 300 en Vigo. Es cruzar Despeñaperros y a Susana Díaz van a verla los familiares de los barones, los cuales ya empiezan a perder la b, quedándose simplemente en varones.

  • La fidehuá está cojonuda si, y solo si, está elaborada con fideo “cabello de ángel” huyendo como de la peste del fideo gordales con agujero y es mucho más digestiva que un arroz para la resaca del domingo.

    Y siempre empezando con un buen sofrito, claro. Que aquí ya se ve que sois muy de echarlo todo en crudo.

  • En la España vacía-vacía todavía se puede hace esto:
    Nos hemos subido en la moto todo-terreno, sin casco, mi nieta y yo. Ella llevaba una pistola de perdigones de aire-comprimido y a Daddy, muestro simpático pit-bull siguiéndonos. El plan era cazar conejos, fuera de veda, pero no lo jemos conseguido. A cambio le hemos disparado a unos malos imaginarios y hemos huido a toda leche atravesando un gran charco de lluvia que obstruía el camino.
    No llegué a conocer a mis abuelos.

  • Butch Cubaslibres & the Sundance Kid, aventuras en La Mancha.
    ¿La madre de la criatura consiente o han huído a escondidas?

  • EPISODIOS NACIONALES
    Os supongo enterados de la movida de la SER, Errejón, Podemos e Irene Montero. Yo, ni idea hasta hoy, que he leído el periódico de ayer: Álex Grijelmo, «Hacer un Irene Montero».
    Habla de la eponimia, el procedimiento por el que algunos nombres propios adquieren la carne semántica que los torna comunes y plenos, o cómo los entes singulares de la enciclopedia ingresan en el diccionario general de la lengua.

  • Cuando la boda de Felipe y Letizia surgió la expresión “hacer un Hannover” (por Ernesto de): prepararla hasta atrás la víspera de la boda, dormir la mona durante la ceremonia y aparecer directamente en el banquete.

  • Hacer un Diego Costa, un Benítez, hacer un Aytekin… Grijalbo está cubriendo el expediente para que le suelten los 400 euros por pieza.

    (Quinn, que te veo: no te has leído el artículo).

  • Estos de Google son muy graciosos. Esta mañana me han despertado con un álbum de fotos recordándome lo que hacía el 1 de mayo de 2014.
    No me apetecían esos recuerdos, y con lo fácil que es mirar hacia otro lado. Ahora ya es tarde.

  • Bien hecho Procu¡¡¡
    Así están las cosas con tanto buenismo….
    Alaro al pupitre…a leerse lo que ordenan …¡¡¡¡ Hombre ya…

  • Pirata Jenny Lunes, 01/05/2017 a las 17:47
    Pero según la santa Wiki, que Dios guarde muchos años, eponimia.

    Cómo que pero, porompompero. 😮

    Me agrada molt tu nueva imagen, JrG.

  • A los diez minutos la fidebuá se convierte en un engrudo intragable. Y todavía hay quien, después de no poder terminarla y tras finiquitar los orujos marca de la casa, pide llevarse los restos en un tupper warret. Alucinante.

  • El café con leche de soja. El chocolate con churros con leche de soja. El queso manchego y el queso de Cabrales hechos de soja. La fidebuá y la paella se hacen de soja y las hacemos sinónimos. Las croquetas con soja.
    ¿Qué más?
    El combustible para la moto de soja, o tal vez motos eléctricas.

  • Les recomiendo la película 1001 grams del Noruego Bent Hamer con deliciosa música de John Erik Kaada.
    Película lenta, preciosista en imágenes con predominio de los azules y casi sin diálogos. Una pequeña etapa en la vida de una mujer divorciada que trabaja para el instituto Noruego de medidas. Estrenada en 2014
    No se la he podido traer de youtube, que es lo que manejo.
    Una hora larga de belleza.

  • Bertrand, lo de las motos eléctricas, y falsear los alimentos para que sepan a algo y parezcan algo, pero sin ese algo, ya lo tenemos aquí.
    Verduras y frutas que nunca vieron el sol, peces que jamás nadaron en el océano, proteinas sintéticas … alimentar a tanta gente ya no es posible con lo que nos queda de planeta.
    Disfrutemos mientras dura.

  • JrG, este poema me ha recordado a ti: «Receita para fazer o azul», de Nuno Júdice (1949-). (Aquí, una traducción castellana, «Receta para hacer azul»).
    El final del poema menciona a Abraham ben Judá Ibn Haim, que es quien habla y que en mi libro está anotado como «posible autor de O livro de como se fazen as cores [El libro de cómo se hacen los colores], una obra portuguesa de pintura y sobre la técnica de iluminación de manuscritos, fechada hacia 1262.
    También me he acordado de Me llamo Rojo y de Gacho, a quien mucho añoramos y que mucho gustaba de Orham Pamuk. El color y el dibujo tienen un papel muy importante en ella, a lo mejor tú la disfrutabas más que yo.

  • Mujer, para apartarte de malas compañías yo sería capaz de tenerte cautiva en lo alto de una torre con las ventanas abiertas a los vientos.

  • Buenos días.
    Martes con sabor de lunes o al revés.
    Me hacía esta mañana un pregunta a la que siempre me respondía que si.
    Cuando el grado de satisfacción humana se media en coches y televisores, en tener batidora y frigorífico que además estuviera lleno , tener apartamentito en la playa y luego y’a otro en la montaña u coche para mamá e ir a la universidad. Manejar un ordenador y tener teléfono.
    Si.
    Mercados de saturación.
    La cosa no era tener todo eso.
    La llave era el combustible para tenerlo operativo.
    PIB, IPC,IVA,IRPF,PSE…
    Siglas, solo tenemos siglas y casi ni eso.

  • Procu, gracias mil.
    Tengo que revisar en un libro un pasaje sobre lo que me has enviado, y te cuento.
    Gracias muy azules de lapislázuli, de cobalto o de azuritas.
    Azul profundo de primeros momentos de atardecer, también de cuando levanta el sol, azul de contornos en contraluz y azul de océanos color del vino…

  • Procuro, y a todos a los que quieran mirarlo, en su magnífica obra, CARTAS A UNA PRINCESA DE ALEMANIA, el gran Leonhard Euler, le cuenta a Friederike Charlotte de Brandenbourg con una prosa científica, pero llena de admiración y poesía, el porqué del azul del cielo. Le pincho la carta CCXXXI de ese libro. Para mí es un libro de consulta, que aunque ya superado por la investigación posterior, es un compendio de sabiduría.

  • El ataúd de Baroja desteñía, así los que bajaron el féretro a hombros quedaron tiznados en manos, cuello y rostro. Don Camilo se resistió a lavarse las manos, igual que el pintor Eduardo Vicente o su amigo y biógrafo Miguel Pérez-Ferrero (abuelo, por cierto, de CG Alix). Hemingway declinó bajar el féretro arguyendo que no merecía tal honor, dejándolo en manos de los más cercanos.
    Don Pío estaba a punto de cumplir 84 años cuando falleció en 1956. Sus libros eran muy populares pero al entierro asistieron solo los mas cercanos, pues su ser taciturno no iba con ciertas alegrías.

  • Llevo ya muy avanzado Imperofobia. Sus tesis históricas, su interpretación de los hechos, coincide plenamente con la mía. Estoy disfrutando.
    Me queda el pero de su heterodoxia, que por otra parte es su principal atractivo. Sus constantes referencias a la wikipedia me desconciertan, dudo que pueda ser una fuente fiable en la investigación histórica.
    Sobre cómo cocí los puerros para la purrusalda que hice ayer, les ahorró los detalles. Tampoco les informaré de lo que he desayunado y de cómo voy de vientre y de ánimo.

  • Buenos días a todos. Aquí sigue siendo fiesta.

    marquesdecubaslibres
    Martes, 02/05/2017 a las 09:11

    Sobre cómo cocí los puerros para la purrusalda que hice ayer, les ahorró los detalles. Tampoco les informaré de lo que he desayunado y de cómo voy de vientre y de ánimo.

    Estupendo Marqués. Ya se me dijo hace un tiempo ” ahora, haga un bizcocho, pero no lo cuente “ ( no estoy segura de que esas fueran las palabras exactas, que lo pongo de memoria ). Así que tendré más cuidado de no contar cotilleos personales que no interesan a nadie.
    Lo malo , es que como no tengo una sola credencial académica tras la que ampararme, cualquier cosa que opine, de cualquier cosa, no tiene más remedio que ser absolutamente personal, y basado en lo que he vivido por mí misma, o lo que he conocido de cerquísima.
    Espero que ello no importe demasiado, a la hora de decir lo que piense sobre Imperiofobia, que yo también tengo avanzadísimo, aunque estos días de invasión familiar he tenido poco tiempo para leer.
    Y es que, además, si no hubiera en el Chop Suey nadie que rebajase el nivel, sólo los certificados como sabios se atreverían a opinar. Y no sería tan divertidísimo.
    Hasta luego, espero

  • Me gusta mucho la serie de Baroja. Y coincido con Satur en leerla simplemente como un cuento. Dice mucho de como somos por estas tierras; cómo nos odiamos, nos queremos, nos mentimos y nos olvidamos.

  • Viejecita, a mí las cosas de las gentes humanas como usted, me gustan mucho. Más que los libros.
    No se corte ni recorte¡

  • Morgan, la historia, para bien y para mal, no deja de ser un cuento en lo general, con cosas concretas de cierta verdad.
    Cada vez veo menos datos que no necesiten doctorados o una vida dejándose las pestañas delante de documentos, para darse cuenta de que vas a fallar.
    Benditos sean los que usan su existencia y experiencia para aportar alguna luz.
    Sólo veremos unos cuantos rayos, y algún color, pero no la totalidad, ni siquiera las partes, sólo veremos algo. Un poquito más o un poquito menos, pero algo.
    Todo de algo? Bastante de algo?, mucho de algo?…
    Algo de todo, algo de mucho?
    Cada uno en su casa. Y Dios en la de todos.

  • marquesdecubaslibres Martes, 02/05/2017 a las 09:11

    Sus constantes referencias a la wikipedia me desconciertan, dudo que pueda ser una fuente fiable en la investigación histórica.

    Hombre, Marqués, la Wikipedia no es una «fuente», es un enciclopedia, es decir, un resumen de fuentes. Hay artículos extraordinarios, muy buenos, buenos, regulares, malos y muy malos, pero lo interesante es que los buenos artículos incluyen bibliografía y las citas remiten a las fuentes originales. Escohotado, por ejemplo, recurre mucho a la Wikipedia; yo me he molestado en seguir muchos de sus enlaces para comprobar si eran serios y realmente lo son. Que desde un único lugar puedas llegar a documentos específicos de la Biblioteca del Congreso, de Bibliotecas Nacionales o a tesis doctorales es extraordinario. Otra cosa es usar la Wiki para buscar la biografía de un futbolista y que te remita al Marca, aunque siga siendo útil. Hay niveles.

  • Alvaroquinn 12’00
    Mirando las fotos de su enlace : no sé por qué le llaman salón de la elegancia. Que las chicas jóvenes lo que hacen es enseñar lo más posible, ( que, seguramente estarian mejor completamente desnudas, con unas hojitas de parra colocadas estratégicamente ), y no resultan nada elegantes. Y las que sí son y están elegantes, como Halle Berry que resulta despampanante, tienen ya unos años, y por tanto van muchísimo más cubiertas.
    Claro que habría que hacer una excepción con Carolina Kennedy, que parece mentira que sea hija de su madre.¡ Qué horror !.
    Y otra cosa : ¿ Que pintará la Williams en algo que no sea tenis ? Porque lo que es, en lo de la elegancia en el vestir…
    Corramos un estúpido velo.

  • La elegancia murió con el blanco y negro. A mí me gusta ver cómo la belleza en bruto aguanta los atentados de la ”moda”. Que me gusta ver la carne, vamos.

  • La heterodoxia tiene esas debilidades, para mí inaceptables. Si la wiki es una enciclopedia y sirve para encontrar las fuentes originales, cítese la fuente, no la wikipedia. Ocurre además que con frecuencia se cita la wiki como si fuera una fuente, yendo al cuerpo del texto que interpreta a su aire la fuente.
    Puede que tenga el sesgo de las ciencias empíricas, donde citar a la wiki resulta herético.

  • Y otra cosa :
    Creo totalmente en la elegancia dentro de la desnudez, y tenemos retratos de todas las épocas que lo prueban. ( No pienso yo que pueda haber mujeres más elegantes que la Venus de Botticelli. ).

    ¡ Pero es que este salón iba de la elegancia en El Vestir !

  • He ido al jueguecito de los idiomas que ha puesto M.Gausage
    En el primer intento no he acertado ninguno de los tres. Cero Score.
    En el segundo intento, he reconocido los tres .Score 150.
    Lo cual demuestra a las claras que soy una clasista y una racista de campeonato.
    ¡ Pues vaya por los dioses !

  • De vuelta de una pequeña estadía en Portugal. Sin mayores complicaciones, excepción hecha de un pequeño altercado con la reserva en el hotel, solucionado felizmente pese a un inicial “lamentablemente, nao pudo acontecer”, que me hizo gracia por lo impersonal.
    Básicamente me he limitado a comer, beber y pasear en góndola por Aveiro.
    Mis limitados conocimientos vinícolas, que se reducen a una máxima, no beber nada que no salga de San Vicente de la Sonsierra, me hacen imposible un análisis como los del Marqués, me limito por tanto a señalar que me gustó más el del Alentejo que el del Douro, que me pareció un Ribera malo, perdón por la redundancia y que terminé tirándome al vinho verde, concretamente un Muralhas pariente próximo del albariño.
    Pude ser testigo en la casa Ferro, en Aveiro, de cómo una pareja ya madurita de compatriotas hacían el ridículo una y otra vez diciendo “abrigado” en vez de “obrigado” mientras por lo bajo se lamentaban de lo poco que les gustaba el lugar.
    Es realmente sorprendente el desconocimiento que tenemos de gente tan vecina. Cierto que no soy objetivo, como buen iberista, pero me revienta el típico comentario de “tenía otra idea de los portugueses” o “y qué de montes desde la frontera”.
    Encuentro que aquí la polémica apasionante reside en la mayor o menor explotación laboral de los becarios en establecimientos de hostelería de alto copete, tema que por elevado ya da a entender que no ha ocurrido nada demasiado transcendente, superado ya el limitado impacto de la moción de censura anunciada por los morados.
    E la nave va.

  • Schultz : Cuando nosotros estuvimos en Portugal, en el Algarve, fuimos a un hotel carísimo. Y aunque yo intentaba hablar en portugués muchas palabras las decía en español, y hacían como que no me entendían. Así que me pasé al inglés, ( que ellos presumen mucho de lo bien que lo hablan ), a toda castaña, y con acento inglés cerrado, para fastidiar. Y resultó que de repente sí entendían mi portuñol, y hacían un esfuerzo por decir en español las palabras que pensaban que me iban a costar en portugués…

    Claro que de eso hace ya muuuuchos años, y puede que ahora no estén tan reconcomidos contra nosotros .

  • JrG, las páginas del capítulo CCXXXI del libro de Euler no están disponibles en Google books, pero te lo agradezco igual.
    Aveiro parece un sitio muy bonito, Schultz. En la Wiki pone que es la Venecia de Portugal. (Como Vitoria, que fue la Atenas del Norte). En mis pascuas de Portugal he bebido mucho vino blanco que me ha sabido muy bueno; recuerdo con particular cariño una botella del Douro. Es cuanto puedo decir, eso y también «río Douro, río Douro, ninguém a acompanharte baixa».
    Viejecita, en Lisboa y región, al menos, todos los trabajadores de la hostelería nos hablaban en inglés, supongo que por corrección y comodidad, aunque a mí me hacían llorar por dentro. (¡Pero, pero… IRMÃO, si nos entendemos muito bem, sobre todo tú a mí!). En un futuro no muy lejano hablaremos en inglés también con catalanes, guipuzcoanos, argentinos y sevillanos.

  • MGAUSSAGE
    Martes, 02/05/2017 a las 12:11
    Juguemos a identificar idiomas extranjeros. 800 puntos, lo cual me ha sorprendido mucho. Va a ser por las horas que pasé de pequeño aburrido con la radio de onda corta de mi padre.

    MGauss, me obligas a contar el chiste del que aprendió inglés en la radio de onda corta: «Mira cómo hablo: SIU SIU SIU SIU…».

  • Procuro fijarme
    Martes, 02/05/2017 a las 14:32

    En un futuro no muy lejano hablaremos en inglés también con catalanes, guipuzcoanos, argentinos y sevillanos.

    ¡¡¡ Buaaaaaaa !!!

  • Procu, se pueden ver en el link. En el lado izquierdo en el cajetín que señala el capítulo pinchalo y te lleva. Es la página 604, 605 y 606.le cuesta un poco cargarse del todo…

  • Félix de Azúa sobre Hegel, «Titán». La frase estelar de la columna es «el pensamiento, como el arte, no es asunto que dependa de la inteligencia, sino del coraje». Sapere aude, supongo. Podría ser, y también pudiera ser que el atrevimiento y su señora madre estuvieran buscando piso en Alcobendas.

  • Ya incluí a Azúa entre los setentones heterodoxos, derechistas y pasados de vueltas. Sus palabras me acarician.
    Vi anoche el programa de Alicia de Larrocha, también me acarició. Lo digo porque casi todo me rasca.

  • JrG
    Esos bocetos (¿ acuarelas ?) que ha puesto usted en su tumbler, debajo de lo de Euler, los dos de los cables , sobre todo, me parecen preciosos. Y, como es habitual en usted, ni siquiera los ha numerado. No digo ya ponerles precio , cosa que tampoco ha hecho con el 194 (creo, ahora me entran dudas ), ese estudio en papel, A 5 todo azul. Ni se pueden poner comentarios o “notas” si una no está de alta en Tumbler… Y supongo que la mayor parte de esos bocetos formarán parte de su colección particular.
    Es una pena que no los edite en forma de álbum.

    Conozco a unos cuantos artistas, y todos, como le ocurre a usted, se resisten a que desconocidos podamos adquirir obras suyas queridas. Supongo que a los escritores les ocurrirá lo mismo ; que, una vez publicado un libro, sentirán que ya no es de ellos, sino de cada uno de sus lectores, y se desesperarán cuando comprendan que algunos lectores, o muchos, hayan leído en su libro lo contrario de lo que ellos quisieron decir…
    Me voy a seguir con Maria Elvira, que cada capítulo me gusta más que el anterior.

  • SAN ISIDRO
    Es muy duro pasar la feria de san Isidro en Barcelona, me empiezo a poner nostálgico cuando se celebra la Feria de la Comunidad, o sea, este fin de semana largo. En casa de un amigo que disfruta del canal Taurino hemos montado unos tendidos con sillas de enea y capotes. Nos sentamos al revés de tal forma que apoyamos los brazos en el respaldo tal y como si estuviéramos en una barrera del 10, con la gente guapa. No nos privamos ni del veguero, ni del guisquito con hielo, y blasfemamos mirando a la imaginaria presidencia sin ningún recato. No faltan los pañuelos verdes para agitamos al grito de “toro, toro”, pues ya se sabe que en las Ventas del Espíritu Santo (versión reducida) somos muy toristas. Tampoco falta la inevitable tertulia al acabar la corrida, que suele acabar en acaloradas discusiones, cuando no llegamos a las manos, pues ya se sabe que el alcohol es mal consejero.

  • Dice Euler que las partículas del aire son azuladas, claro que me ha gustado.
    Gracias, JrG. Tú también eres azulado.

  • Gran gol en fuera de juego de Cristina.

    Hay que sacar a Gameiro y meter a Angelito Correa. Y posiblemente hay que meter al negro por Saúl para aliviar a Griezmann.

    He dicho.

  • Tarjeta amarilla inexistente a Saúl. Tarjeta roja perdonada a “guantedesedaIsco”. “No logra abrir un agujero de perforación el Madrid”, dice el mandril que retransmite. Va a salir El Niño. Cristina no le puede hacer bicicletas ni a Lucas. ¿Gaitán por Saúl? Qué grande Filipe Luis.

  • DECIDME QUÉ SE SIENTE.
    El Atlántico ha perdido el mach de ida, el ida’s mach, el idus de maig, en el Santiago Bremaneur, sito en los aledaños de la Fundación Nacional Francisco Franco. Y lo ha perdido con justicia, porque el combinado merengue ha sabido posicionalizarse en defensa mejor que el Aleti, y en dos patadas creaba ocasiones de gol. Al Aleti no le faltan delanteros, sino medios que les hagan llegar esféricos. ¿Qué ha hecho Torres? Pues lo mismo que el moro putero; bueno, al menos el moro putero ha recibido esféricos que no ha sabido aprovechar; Torres ni eso. Fascinante la pancarta del Santiago Bremaneur: «Decidme que se siente». Heridos en su orgullo por el elegante gesto de Messit, la merengada ha sacado a pasear su abyección y su miseria. El Mandril tiene jugadores excepcionalizadores: Asensio, Cabrajarl, el huerfaniforme Modrit. No se merecen una afición así.

  • Totalmente de acuerdo, Satur. Esa pancarta es el reflejo exacto de la abyección de la afición del Madrid. Me comentaba un amigo argentino durante el partido que la pancarta en cuestión le parecía de una zafiedad extrema. Ese eslógan, decía, que tiene su origen en Argentina, tenía todo el sentido allí, porque era lo que los aficionados argentinos coreaban a la gran selección americana, la brasileña, la inexpugnable, la Reina. Exhibida esta noche por el club con más brillitos, más dinero y más copas resulta directamente vomitiva.

  • Don Merdutio, por favor, necesitamos saber qué día y en qué partido se mostró esa supuesta pancarta en el Vicente Calderón. Gracias.

  • No se crea, Marqués, ya sabe que los colchoneros estamos a las duras y a las maduras y por tanto siempre en calma, mientras que a los comedores de pipas sólo se les levanta cuando van ganando. No les envidio.

  • Una reseña muy interesante sobre la influencia de los genes en la salud, frente a la matraca político-correcta del nofumesnobebassalacorrersácateunbonoenelgym. Y bingo al buen fisonomista que adivine el parecido de Nir Barzelai con otro judío famoso en otro campo.

  • Ejem, la reseña.

    Mercurio, no entiendo cómo se puede ser del Madrid, salvo siendo un acomplejado. Si yo hubiera nacido del Madrid ya me habría quitado hace tiempo. Pero ustedes insisten, habiendo podido hacerse del Rayo. Sólo la mariconada esa del blanco y el morado ya me da grima.

  • TIC TAC , TIC TAC, TIC TAC , TIC TAC, TIC TAC , TIC TAC, TIC TAC , TIC TAC FECHA Y PARTIDO, TIC TAC , TIC TAC, TIC TAC , TIC TAC, TIC TAC , TIC TAC, TIC TAC , TIC TAC