Ni ostras ni caviar

Acrilico

Por Manuela della Fontana.

Si no estuviera tan seguro, no lo diría: busco una mujer que sepa hacer tortillas. No es un capricho, me gustan las tortillas igual que a otras personas les gustan las ostras o el caviar. Mi mujer me las hacía para cenar, tal vez no fueran las mejores tortillas del mundo, pero a mí me lo parecían. Su delantal blanco impecable, el gesto serio, todavía creo estar viéndola. Se tomaba tan en serio su papel, que parecía una cocinera de postín cuando las preparaba.

Solía presumir que el secreto estaba en su buena mano y en los huevos. Por unos buenos huevos, era capaz de olvidar su mal carácter de siempre y coger el autobús para trasladarse hasta la tienda de la Sra. María que vendía los mejores huevos de corral de la ciudad. Batía los huevos lo preciso, ni mucho ni poco, insistía mucho en eso, y los dejaba cuajar en la sartén. Sabía encontrar el punto justo. Otra cosa no sabría hacer, pero encontrar el punto justo cuando preparaba las tortillas, eso lo hacía mejor que nadie.

Después se marchó de casa y se acabaron las tortillas. Estaba cansada de aguantar a un viejo cascarrabias que solo piensa en las tortillas y en comer, eso me dijo. Nos vimos un par de veces: el día que vino a por sus cosas y la vez que vino a verme al hospital. Ese día, agradecí su visita, postrado en la cama, inmóvil, su presencia me pareció un bonito detalle. Ni siquiera me preguntó cómo me había caído de la escalera. Me miró como queriendo comprobar si de verdad no me podía mover. Una pierna rota, pudiendo haberme partido la cabeza, no debió de parecerle lo bastante importante, cuando al rato agarró el bolso y se fue. Prometí entonces que no volvería a subirme a ninguna escalera, ni para cambiar las cortinas del salón, ni para buscar una sartén en el armario de la cocina como hice. Al fin y al cabo, ¿qué sabía yo de cuidar casas, ni de cocinar tortillas?

Siempre estuve convencido de que mi mujer volvería, en el fondo soy un ingenuo. Ser demasiado comilón tampoco es algo tan grave, pero me equivoqué. Mi mujer no era de las que bromeaban con determinadas cosas. Debió de pensar que un hombre como yo, un jubilado gordinflón, y con una buena paga sería capaz de valerse por sí mismo y si no, de contratar a una cocinera para que estuviera atenta a sus caprichos. Pero se equivocó, ¿de qué me servía el dinero, y una vida desahogada, si no tenía la felicidad de una buena tortilla? Nunca entendió que soy un hombre a la antigua usanza, despreocupado, con poca predisposición para los asuntos domésticos, que solo entraba en la cocina por mis cervezas y que el resto del día lo pasaba en el sofá dormitando entre pilas de periódicos deportivos atrasados. Un verdadero inútil, que por no saber, no sabía dónde se guardaban las cosas en la cocina. Con decirles que ni el libro de recetas fui capaz de encontrar, y eso que lo busqué en la alacena y en todos los armarios; para dar solo con cucharillas, cuencos de plástico, y algún abrillantador. Para mí que se lo llevó junto con las sartenes para joderme la vida.

Tras la estancia en el hospital, la vuelta a casa se convirtió en un infierno. Las molestias por la caída, no me dejaban vivir. No paraba de quejarme, un ay por aquí, otro por allá. Los moratones de la cara y las muletas me daban un aire de hombre desvalido que yo no dejaba de acrecentar con mi permanente dejadez, parecía un niño. Las vecinas al enterarse de mi estado de abandono, se ofrecieron a cuidarme. Cada día recibía la visita de una de ellas, era bonito volver a oír el trajín en la cocina, el ruido del aspirador, las risas femeninas, mientras yo dormitaba frente al televisor. Me preparaban guisos, carnes estofadas, vichisoise. No podía quejarme del trato, hasta engordé un par de kilos esos días.

Llevaba tanto tiempo sin probarlas que en cuanto cobré un poco de confianza, les pedí que me hicieran algo ligero, una tortilla para cenar. Sabiendo lo mucho que me gustaban, ponían mucho cuidado, querían agradarme, pero por más que se esforzaban, ninguna era capaz de hacerlas como las de mi mujer. Llegué a pensar que tal vez la culpa estuviera en que los huevos, no eran los huevos de la tienda de la Sra. María, o que quizás les faltara algún ingrediente secreto utilizado por mi mujer y que hasta ahora, cosa rara en mí, se me había pasado por alto.

Yo trataba de orientarlas, les hablaba del punto justo, de la importancia de no batir los huevos ni mucho ni poco. Me miraban raro, alguna hasta se llegó a reír en mi cara. ¿Qué entenderá este viejo chocho de cocina? parecían pensar. Llegué incluso a insinuarles que se acercaran a la tienda de la Sra. María en busca de los huevos. Pero cuando no hay predisposición, cualquier excusa es buena para no hacerlo. Se pusieron de acuerdo para en vez de los huevos, regalarme un libro de recetas y un juego de sartenes, y dejaron poco a poco de venir a cocinarme con el pretexto de mi evidente mejoría.

Mientras tanto, cada día que pasa más me acuerdo de mi mujer y de las tortillas que me preparaba, de su delantal blanco y de su gesto serio. Tanto me acuerdo, que no sé si será muy descabellado este llamamiento a mi edad, y más aquí; pero ahora que ya tengo las sartenes, si alguna de ustedes sabe hacer tortillas, la estaré esperando. Ah y no se preocupen por los huevos, porque aunque no se lo crean, los de corral, esos huevos ya los pongo yo.

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Ilustración: Acrílico sobre tablet, técnica mística (prisma & photochopped), sobre una foto de Julia Child y su marido.

155 comentarios

  • En la ilustración, más que una tortilla lo que levanta son unas claras al punto de nieve exacto para hacer un buen merengue.
    La madre de mis hijos era una cocinera de campanillas. Muy exigente con las materias primas y con los puntos de cocción y sus presentaciones.
    Pero su criterio era inflexible, no daba opción a la creatividad ni a la improvisación. Ella tenía el criterio y doctorado de su madre, y eso eran palabras mayores.
    Con nosotros terminó creando monstruos de la exigencia, que de cada comida hacíamos un juicio michelín.
    Cuando me independicé, no había cogido muchos cacharros para cocinar, ya que mi pulidísmo y bien educado paladar, no me permitía más que juzgar de forma implacable los platos, y claro está, ser consciente de que no los podría mejorar.
    Pero la necesidad hace virtud, y después de probar muchos menús y “formules” y plats du jour, en los restaurantes de la ville, me dispuse a comprar lo básico para meterme en la cocina.
    Comprendí que a nada que me esforzara un poco, lograría un nivel superior al de la calle, y de paso me ahorraría una buena plata , así como la necesidad de salir todos los días, dos veces a comer en soledad.
    Para evitar más detalles, les diré que mi estilo es un híbrido de cocina vasco-española, con producto francés , punto italiano y algún toque asiático, pero arreglándose con lo que tenga en ese momento.
    Vamos un batiburrillo de lo que me gustaba, pero pasado por mis manos.
    Después me fuí a vivir a casa de mi reyna, y ya ahora, soy un amo de casa de los de de toda la vida.
    Tengo mi cocina como los chorros del oro. Afilo los cuchillos todas las mañanas y mis trapos de cocina se atan con fuerza a las trabillas del pantalón.
    He conseguido tener una destreza aceptable picando perejil y haciendo láminas chip de ajo.
    Mi nevera está surtida de fresco, y la alacena de cosas de fondo.
    La tengo como un laboratorio, y ya no les dejo cocinar nada a las chicas, para que no me pisen lo fregao. A la princesa le leo la cartilla a menudo y si viene su novio a comer, cocino yo, a ella no le dejo, porque mancha muchísimo y no recoge nada.
    Yo he desarrollado la técnica de ensuciar poquísimo, y además recogerlo en tiempo real, no desperdiciando ni un sólo segundo, de forma que cuando se ha terminado de cocinar el plato, lo demás ya está lavado y recogido.
    Cada vez me gusta más ser ama de casa.
    Soy un tío preparao, así no necesito que me hagan la tortilla.
    Me hacen otras cosas, pero la tortilla no, y los guevos también los pongo.
    Muy buena la entrada, la ilustración y la historia americana.

  • QUIERO MORIR
    Siguiendo Zagat Guide estoy cenando en “Three Seasons”, un galpón vietnamita que Ho Chi Min hubiera aprobado. Resulta que todos nuestros ingenieros son putos chinos cuya conversación me resulta ininteligible y me están dando la noche.
    48 horas después de llegar a Palo Alto he pedido el “traslado” a España, o al menos a la civilización.
    Me niego a ser parte de este aquelarre.
    Viva España, viva la paella y el chiringuito.
    Socorro.

  • Estamos preparando un pequeño viaje de cultura pictorica, por este país.
    Tenemos dos objetivos enfocados.
    Uno es subirnos a París para ver la exposición de la colección de Alicia Koplowitz “De Zurbarán a Rothko”. Es una colección magnífica en la que se pueden ver retratos de mujeres de una calidad y factura exquisita, y nada fáciles de ver ni juntos ni separados. Sobre todo entre las obras a ver, las que más deseo ver en directo son el retrato de una joven condesa de Goya, Un retrato de mujer veneciana de Giacometti, una mujer deliciosa de Modigliani, y una rubia de Lucian Freud. Pero el que más me apetece ver es una dama pintada en monocromo con un virtuosismo sobrenatural de Juan Pantoja de La Cruz (Doña Ana de Velasco y Girón) pintado hacia el 1603.
    Por un lado algo más fuera de lo corriente en Les Baux de Provence, se celebra el acto “BOSCH, BRUEGHEL, ARCIMBOLDO” Una presentación alucinante de obras de estos pintores, proyectadas sobre muros con música que va desde el Carmina Burana hasta Led Zeppelin.
    Ya les contaré el que veamos.

  • La expo de la Koplowitz va en pocas semanas al Museo de Bellas Artes de Bilbao.

    El protagonista del estupendo relato de hoy me ha recordado un poco a Richard Watterson, el inolvidable papá de Gumball.

  • Sería posible hacer una tortilla como un Rotkho…
    Sartén rectangular 2/4 de huevo poco cuajado, 1/4 esparragos trigueros 1/4 Champiñón, en tres bandas separadas.
    para ensayar…
    Si un día vienes a Cholet te la preparo Alvaro, y te pongo el “Most of the time” de Dylan.
    El porrón traete tú que yo aquí no tengo…

  • Por cierto, que el libro de técnicas de de jouer la guitarra que publicó ayer Ximeno (como todo lo que publica) era esclarecedor, para comprender porqué algunas cosas te gustan más que otras y sobre todo por cómo se hacen. Y lo difícil que es hacer algo con cuerdas…

  • Acepto, JrG, pero vi una exposición de Rothko hace la tira en el Guggenheim y para hacer una tortilla de esa extensión va a tener que echar mano de todos sus saberes en cubicaje para distribuir los elementos en una sartén tamaño paellera de las de que hace falta un bidón de Fairy para fregarlas después de que coma media docena de pedanías de una comarca que ni el escocés más borracho del XIX se atrevió a pisar.

  • «… parecía un niño».

    Nada más parecido a un niño que un viejo, ni más contrarios el arrobo y el abhorreo al que mueven uno y otro.

    (El juego de palabras me ha salido fenomenal, no me digáis que no porque es que sí, pero estoy como viendo que va a ser un día regular).
    Felicidades a la autora.

  • Perroantonio
    Jueves, 25/05/2017 a las 00:12
    No vuelvo a tragarme un melodrama nórdico ni aunque me aten al sofá.

    Estoy muy contento de haber encontrado un alma gemela que comparta mis reticencias hacia La la land, pero me parece excesivo que hayas tenido que dormir en el sofá como castigo.

  • Hombre, si vais a hacer una tortilla tamaño cama King Size lo suyo sería aprovecharla y hacer los “Primeros Ejercicios Espirituales ÇHØPSUËY” para comérnosla entre todos. Planazo.

  • ÇhøpSuëy me pone de buen humor. La entrada de hoy, que tiene huevos; las recomendaciones del Marqués sobre las fajas, claro; y el blanqueamiento de la xenofobia del Bilbao que nos ofreció Schultz. Pero qué risa.

  • Violencia y crueldad innecesarias.
    mañana como un trapo en Madriz…así nadie puede vender libros y mucho menos autografiarlos…
    Qué poco fundamento¡¡¡¡

  • Alvaro, Josenez, yo mismamente (los otros) … CHOLET, una tortilla…Una bella escultora antisistema pero coja … (la película) .
    Aquí tenemos temática y acción¡¡¡¡
    Abierta la suscripción.

  • “el blanqueamiento de la xenofobia del Bilbao que nos ofreció Schultz. ”

    Primero he pensado en enfadarme, luego he caído en la cuenta de que resultaría estúpido ponerme a defender una política de la que no soy partidario y más frente a alguien que no tiene ni puta idea del tema, así que pelillos a la mar.

  • schultz
    Viernes, 26/05/2017 a las 13:42

    Uno no piensa en si se enfada o no: o te enfadas, o no te enfadas. Y tú te has enfadado, habida cuenta de que me tratas de ignorante cuando soy uno de los mayores expertos mundiales en la xenofobia del Bilbao.

  • Lamento que en ese galpón vietnamita recomendado con insistencia en TripAdvisor – esa guía que escribe El Maligno – no fuera de la satisfacción del marqués. Quizás esperaba comer el mejor plato vietnamita, esa delicia que prepara una sola familia en el pueblo de Hoi An y que sirve a los restaurantes de la zona: los White Rose dumplings.
    En cambio, comprobamos que su paseo por los comercios especializados está siendo provechosa.
    Es una pena que de gustarle la carne (de vacuno, claro) el mejor templo quede lejos de Palo Alto. Pero ahí va por si pasara cerca de alguno: The Capital Grill. Eso sí, los precios de los vinos son estratosféricos como en todos los restaurantes de ese país.

  • Brema, estuviste a punto de fichar por el Athletic Club y te lo impidieron por tus orígenes bárbaros?

    El pueblo queremos saber.

  • Dos días fuera de casa y ya anda pidiendo socorro, Marqués?

    Dónde quedó el espíritu de los conquistadores? La raza degenera y ni la aristocracia mantiene el tipo.

    Va a tener razón Pablo: Aquí faltó guillotina, para depurar.

  • Pero estamos locos o qué? Quién cojones va a CA a comer bien y beber buen vino a buen precio, para eso quedaros en Ejjjjpañña, joder!!!

    A CA se va a visitar Disneyland y cosas del estilo como ver rubias en patines por Venice o ya si estás en el norte pues a echar el CV en Google, HP y eso.

  • Esperemos a las crónicas de las visitas con cata a las bodegas de Napa a ver si sube el nivel.

    Marqués, el pueblo esperamos que ahí lo des todo y dejes alto el pabellón.

  • Haciendo unas gestiones comerciales en Xoxo me he reconciliado con la ciudad, cierto que todos los ingenieros de mi empresa sean chinos ( o nipones) me tiene loco. No entiendo su maldito inglés.
    Me di ayer un rulo por Google, a ver si pillaba algo, y sólo la mitad de los emplesdos son chinos, eso sí, tienen unos quince años y van en shanclas.

  • Marqués, junte a chinos y japoneses y haga de agente provocador con divertidas charlas de ascensor referentes a lo difícil que es distinguirlos, la duda sincera acerca de cuál es el conflicto en el Mar de China o las bondades del imperialismo en Manchuria (o Manchukuo).

  • ¡Manda huevos! En la mía morada es il mío marito el que hace la tortilla estatal.
    No me deja hacerla a mí porque dice que la hago con cebolla y que no tengo ni idea

    (lo que no sabe él es que yo la hago así para que me haga la cena)
    SHHHHHHH

  • Pues en XOXO te tratan como si significara no chocho, sino chochito. Aquí hay mucho hispanohablante, casi tantos mexicanos como chinos.

  • Gracias por el enlace, Perroantonio. Ya me temía yo que no había cojones en CA para llamarle a la tienda como es debido.

    Yo le propongo al Marqués un contraataque con sus propias armas:

    Haga largos discursos en un inglés ininteligible (nuestro gran error es preocuparnos por pronunciar bien y esas chorradas) y que se esfuercen ellos. Dada su innata cortesía lo harán y les consumirá usted el celebro en el empeño.

  • Yo podía haber fichado por el Bilbao perfectamente, porque soy de Soria y juego mal al fútbol como los del Bilbao, y según la ida de olla de Krutwig y su Vasconia, los sorianos también somos vascos.

  • Para comer cocletas, bocatas de calamares y tortillas de patata rancia, prefiero comer entresijos de yak en Ulan Bator. Eso de celebrar España por la gastronomía que algunos aplaudís es muy de boina enroscada.

  • Boli Parker, yo pensaba que en los matrimonios estaba todo hablado y estructurado socialmente. Ese tipo de subterfugios me parece posmodernista y propio de costumbres laxas en lo moral.

  • Si, claro. Uno se mete en el primer bareto que encuentra y se come lo que le echen y la culpa es de España y de los españoles, no del que decide ir por la vida al buen tuntún, sin criterio ni fundamento.

  • ¿Cuántos tipos de hortaliza se le pueden poner a una tortilla de patatas antes de que pase a ser una tortilla paisana?

    En mi opinión, dos: Cebolla y un poco de pimiento verde.

  • Hace ya tiempo que el Bilbao refundó su política futbolera, pues para jugar ahí hay que ser navarro, de la cantera osasunista, donde los leones pescan una y otra vez con excelentes resultados. Aunque eso tiene, por aquello de Euskal Herria, más carga ideológica, si cabe.

  • Esto es lo que yo pretendía: abrir el debate de la tortilla de patatas en este, nuestro fanzine.

    MUHAHAHAHAHHAHAHHAHA

  • Profesor yo el pimiento se lo pongo rojo. No es por nada…y del piquillo mejor. La cebolla es tan importante como la patata.
    Los guevos que sean de gallina y dentro de la puesta y caducidad correspondiente . La patata lo mejor es que sea con sabor sólo a patata.
    El aceite, vegetal, un sae30 puede valer en caso de necesidad.
    El ajo mejor quitarlo después de freir las papas.

  • Parece que ha muerto Denis Johnson, cuya novela Árbol de humo devoré en un periodo (que dura hasta hoy) en el que me costaban cada vez más las novelas. Recuerdo en especial una escena en el que un personaje, poco más que un adolescente, es llamado a filas (Vietnam) y la noche de su despedida se emborracha tanto que se mete en una pelea e insulta a su novia, todo con la sensación de irrealidad del alcohol y de que tal vez vaya a morir. Se la recomiendo a ustedes.

  • El pimiento no se le puede “poner” a nada. Se ha de comer el pimiento per se, o mejorado, relleno con cosas.
    “Ponerle” pimiento a cualquier plato es condenarlo al monosabor, el del puto pimiento.
    Le he puestro pimiento a la Palella = he comido pimiento con forma y aspecto de Palella.
    Le he puesto pimiento a la tortilia = he comido pimiento de color amarillo Çhøpsuëy con forma redonda y plana.
    Y asín.

    ¡Qué escándalo sus papilas oigan!
    Con los intelectuales no se puede, es arar el mar. (como soy ex-navegante y de la costa pondré LA MAR)

  • Yo hice un viaje en motorhome por CA hace 25 años y desde luego no recuerdo tanto asiático. Si recuerdo algunas anécdotas:

    En el pier de Santa Mónica me atacó un pelícano. Sin secuelas.
    En una discoteca de Newport Beach nos echaron simultáneamente los tejos a mi novia y a mi. A ella una tía maciza de 1,80 y a mi un tío macizo de 2,00. La cosa acabó bien.
    En un bar de copas en Ocean Drive nos miraron con cara de “no te enteras” cuando preguntamos por el baño de caballeros (yo) y el de señoras (ella). Luego, ya nos enteramos.
    En la playa de Venice nos echaron la bronca por beber cerveza y en una de Malibú nos invitaron a un porro. Volvimos a Malibú.
    En un supermercado de Malibú hice la compra con Mariel Hemingway y, al día siguiente, con Michelle Pfeiffer. Nadie me cree.

    Y lo único que recuerdo del norte de CA es que en San Francisco nos robaron en la motorhome mientras comíamos un clam chowder y que lo único que robaron fue el contrato del alquiler del vehículo. La explicación del poli que hizo el atestado fue muy buena, “es que van tan drogaos que no saben ni lo que cogen”.

    Y por supuesto, visita a Disneyland, fotos abrazando sequoyas y toneladas de pancakes en esos “all day breakfast” que te arreglan el cuerpo por un precio irrisorio.

    Claro, éramos jóvenes y lo de comer y beber bien interesa más a los burgueses maduros.

  • jrG Viernes, 26/05/2017 a las 17:21
    Profesor yo el pimiento se lo pongo rojo. No es por nada…y del piquillo mejor. La cebolla es tan importante como la patata.
    Los guevos que sean de gallina y dentro de la puesta y caducidad correspondiente . La patata lo mejor es que sea con sabor sólo a patata.
    El aceite, vegetal, un sae30 puede valer en caso de necesidad.
    El ajo mejor quitarlo después de freir las papas.

    La verdad es que si los huevos son de aveztruz y están caducados y las patatas saben a sardina, la tortilla pierde mucho.

    Supongo que los pimientos de piquillo serán para ocultar el sabor de las patatas que sólo saben a patatas.

  • Buenas tardes a todos.
    He venido a leerles en un ratito de descanso ( hasta el jueves va a ser un no parar entre una cosa y la otra ).
    Me ha gustado mucho la entrada. Y me han dado mucha pena el pobre marido, y también el Marqués… Yo le recomendaría a este último, que se dejara de Zagat, ( que Zagat se epata mucho con las imitaciones locales a la cocina francesa, y que para alguien acostumbrado a comer bien, no sirven sus recomendaciones ), y que intentara fijarse a qué sitios van los mejicanos locales. Que ellos suelen ir a sitios baratos donde no se come mal del todo. Y que, por lo menos, la comida mejicana es sencilla, fresca, y se digiere bien.
    En cuanto a la ilustración , que también me gusta mucho ), estoy con JrG: Tampoco yo creo que Julia Child usara varillas para la tortilla. Más bien para preparar unas natillas, pero los huevos para la tortilla, se baten, poco, y con tenedor.
    Una de las peores tortillas que he tomado en mi vida , la tomamos en el “Mont Saint Michel”, y era una tortilla famosa, que la recomendaban en las guías , pero seca como un esparto, precisamente porque estaba hecha con los huevos batidos a punto de nieve, ( con unas varillas , “souvenir du Mont Saint Michel” , que le vendían a una para que le saliera el engendro de tortilla aquél, que parecía una ballena más que una tortilla ).
    Para mí, el secreto de la tortilla francesa ( no así la española ), como el de los huevos al plato, aparte de los huevos, claro, que no pueden saber a pienso compuesto, es que tiene que estar hecha con mantequilla, y que la mantequilla no se llegue a poner negra…
    Bueno, me vuelvo a marchar, que todavía me queda tarea…
    Y pido mil perdones por ser tan marujona.

  • Todos los que teneis perrito minüsculo, de esos que ladran sin parar ni un segundo durante toda vuestra jornada laboral. ¿ya habeis pensado que para cualquier observador avisado, no digamos los ladrones, son precisamente el indicador perfecto de a que hora os vais y a que hora volveis a casa?

    Hemos pasado de tener perros que cumplian funciones, entre otras la guarda sin ladrar hasta que alguien se acercaba al terruño, a engendros receptores de amol que cumplen exactamente la función contraria.

    Esto se debe a ¡LA INNEGABLE Y YA INEVITABLE DECADENCIA DE OCCIDENTE!

  • Alguien acabará diciendo que la tortilla tiene que tener moco (ojo, no confundir con la yema licuada) o esos gránulos de clara cuajada. Todo por no batir bien, no sea que me salga seca.

    Haciéndola con mantequilla, Viejecita, los huevos es imposible que sepan a pienso; ni sabrán a nada, todo sabrá a mantequilla incluido el aire que respiramos.

  • Con pimiento rojo, jrG, en mi opinión la tortilla ya pasa a ser “paisana”.
    De todas formas, hablamos con mucha ligereza del “pimiento”, verde o rojo sin más, teniendo en cuenta que debe de haber como unas tres mil quinientas veintisiete variedades, aproximadamente.

  • A la tortilla de patatas se le puede poner lo que a uno le salga de las narices. Y a quien le guste seca, seca; a quien le guste baveuse, baveuse.

    ¡¡¡LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD!!!

  • FAJITAS
    Aquí los libros no llevan fajas pero te puedes poner tibio de fajitas mexicanas y también comprarle una fajita a tu chica en Xoxo. Es muy ceñida y hace que las tetas broten feraces para alegría del usuario consorte.

    He comprado una novela que me ha recomendado un ingeniero chinesco : “The sympathizer” de Viet Thanh Nguyen, un vietnamita que vive en CA que le dieron el Pulitzer el año pasado. Paperback, 400 páginas, 16$. En vez de fajita lleva media docena de páginas al principio con resúmenes de críticas favorables y otra página mas con todos los awards obtenidos.

  • Salimos en coche para Napa Valley, llevamos en el equipaje la fajita de Xoxo, a ver. No quiero engañarles, voy con mi jefe de aquí.
    Primera parada en la bodega de Francis Ford Coppola. Haré crítica reseña.

  • Hombre, a la tortilla de patatas le puedes poner trozos de pizza cuatro estaciones (Sol, Gran Vía, Tribunal, Bilbao), galletas oreo desmenuzadas, unas lentejas con albahaca, que tienen mucho hierro (las lentejas), unos jalapeños, un plátano de las Canarias, unos palitos de «txaka» y unas gulas por encima para adornar. Luego le pones unas bengalas, la rocías con ron y gasolina, y le prendes fuego.

    ¡Puto Master Chef!

  • Adapts, nosotros hemos tenido perros grandes que si disuadieron a alguien de entrar en casa sería por el tamaño, no por el carácter. El último fue un labrador que de puro bueno era tonto, seguro que hubiera hecho fiestas a cualquiera que hubiera entrado a robar. Ahora tenemos uno de esos perros pequeños que dice usted (una perra, para precisar), que ladran a todo lo que se menea como si les fuera la vida en ello. No defenderán la casa, pero si alguien quiere entrar, se entera todo el vecindario.

    Yo al principio me opuse a tener un perro de ese tipo, pero la jodía sabe cómo ganarse los afectos. Ya no podemos vivir sin ella. Lamento estar contribuyendo a la decadencia de Occidente, pero los caminos del Señor son inescrutables.

  • Y, tampoco entiendo qué tenéis en contra de la clásica técnica culinaria del flambeado.

    O es que no os gusta la tortilla alaska?

  • Marqués, como le recomienda Viejecita, vaya a los sitios que van los mejicanos locales. Aquí por ejemplo, la diferencia entre los típicos tex-mex y las tasquitas que conocen ellos es como de la noche al día. Y tanto en calidad como en precio. Yo todavía no llego al punto que tienen ellos para el picante (a los cabrones les gusta que el picante les haga saltar lágrimas), pero le voy cogiendo el gusto.

  • Esto a veces parece un reducto de luditas.

    Así que para comer decentemente en el siglo XXI, nada menos que en la cuna de las IT, con dispositivos móviles para acceder a toda la información del mundo y tal y tal y tal…

    Hay que seguir inmigrantes, probablemente ilegales, por la calle???

    Aparte de verle cierto riesgo a la técnica (a la gente, particularmente a los sin papeles, no le suele gustar que la sigan) nadie te asegura que al sujeto objeto de seguimiento no le encanten las tortillas hechas en mantequilla, con oreos en todo lo alto o la cerveza caliente.

    Antes de que alguien suelte lo de que para comer bien en carretera hay que parar en sitios con camiones, me bajo al bar (a beber cervecita helada).

  • Ignoro si al tiempo de iniciar la recopilación de los restaurantes que frecuentaban los millonarios amigos del matrimonio Zagat lo que predominaba era una selección de restaurantes franceses. Es posible. La primera guía editada en papel no se parace en nada a la actual, en formato digital. ¿La razón? Cualquiera puede recomendar restaurantes o criticarlos previa identificación y pago de una pequeña contribución. Eso garantiza, en mi modesta opinión, que las críticas son mesuradas y no estilo TripAdvisor, Yelp u otros.
    Una lectura atenta de las recomendaciones en cada ciudad desvela que la selección de cocina francesa no está especialmente presente salvo que, convengamos rápidamente, si en el caso de Louisiana entendemos que la comida cajún proviene de ella en su totalidad.
    Nada tengo que objetar sobre la comida mexicana: me gusta mucho y en Madrid tenemos un restaurante – Punto MX – que creo es el primer mexicano con estrella Michelin en Europa, sea lo que sea eso de las estrellas. Estos restaurantes no los visito aunque debo decir que en uno de ellos he comido la mejor crema de mejillones que he tomado en mi vida.
    Yo solo mantengo que en los USA he comido siempre de cine, caro, pero de cine.
    A mi me parece muy bien que mi sugerencia de la guía Zagat para el marqués sea criticada y se recomiende olvidarla porque a mí me dá igual pero el marqués se perderá mas de una acertadísima recomendación.
    Y con ello y por qué no decirlo, con una envidia insana al conocer esa visita a Coppola Winery escribo este último post sobre el particular.

  • No hay nada como una tortillita francesa
    cocida en mantequilla, con unos espárragos de guarnición
    sometidos a una hora y pico de cocción.
    Y para beber, Jägermeister en porrón.

  • Estamos en el Sonoma County, en Healdsburg, donde está la bodega de Coppola. Primera decepción, es una especie de parque temático para amantes de El Padrino. Una vez dentro hay una barra para cata donde no hay nadie (hay otra barra más popular que está llena).
    El kit de cata incluye cuatro vinos de la bodega: un viognier, un pinot noir, un petite sirah (está muy astringente y suelto la primera impertinencia, me ponen otro) y un cabernet sauvignon con syrah. Los precios son muy razonables.
    Ahora vamos a cenar en el Rústico que es el restaurante de la bodega.

  • el profesor sucundum
    Viernes, 26/05/2017 a las 20:43

    Hay que seguir inmigrantes, probablemente ilegales, por la calle???

    Qué va, hombre, basta con preguntar al del despacho de al lado. La probabilidad de que sea mejicano, en esta empresa, es bastante alta.
    Aquí hay muchos mejicanos con visados de trabajo obtenidos gracias al tratado NAFTA.

  • El restaurante de la bodega está situado frente al viñedo y es agradable pero la comida es de una vulgaridad espantosa, para colmo el vino que pido (un merlot de la zona) está algo “bouchoné” y por no incomodar a mi amado jefe me callo.
    Vamos a tomar una copa a Healdsburg, un pueblo con mas galerías de arte y librerias que toda la Rioja junta, y reconozco a Tom Waits en la terraza de un restaurante. Me acerco con disimulo y la voz es inconfundible, arranco una foto furtiva pero le dejo en paz.
    Estamos en la zona rural más cara del mundo. El hotel que nos gustaba, el Calistoba Ranch, la habitación cuesta 3.000 $ por noche. Es triste reconocerlo pero hemos recurrido a un Motel que aún así cuesta casi 300 $.
    Ahora pudo comparar la Toscana y el Napa/ Sonoma Valley con la Rioja. Me quedo con esta última, máxime si es compartiendo una cena con Bonnie en el Pimiento.

  • ¡Hombro Marqués! ¡qué cumplido!
    Yo no he estado en California, ni he probado los vinos de allí, sólo me acuerdo de una serie que se llamaba Falcon Crest con una malvada terrateniente que tenía de chófer a un chinorri.

  • el profesor sucundum
    Sábado, 27/05/2017 a las 01:56
    No hay nada como una tortillita francesa
    cocida en mantequilla, con unos espárragos de guarnición
    sometidos a una hora y pico de cocción.
    Y para beber, Jägermeister en porrón.

    ¡ Caray ! Otro que no sabe distinguir entre los espárragos trigueros, para guarnición, que ni siquiera hace falta cocer antes de freírlos, y los espárragos blancos… Seguro que todos los espárragos blancos que ha tomado alguna vez eran de lata, o, como mucho, de frasco.

    Y yo no tengo la culpa de que no sepa cocinar con mantequilla…Conste que yo me refería expresamente a la tortilla francesa. ( Que era la que sabía hacer Julia Child ). Nunca a la tortilla Española. O sea, nuestra tortilla de patatas ( con , o sin cebolla, que las dos me valen ).

    Ya se sabe, el que no sirve para hacer algo ; ¡ a dar lecciones !

  • Como el aceite de oliva no existe nada para cocinar.
    Dicho lo anterior, al hilo de lo que comenta viejecita, el uso de mantequilla es lo más adecuado para determinadas cocciones.
    La mantequilla se usa con temperaturas mucho menores que el aceite y’a que se quema mucho antes.
    Normalmente para que resista mejor el fuego se le añade una pequeña parte de aceite.
    Para hacer una omelette estará muy bien.
    Yo lo suelo usar para gratinar unas zanahorias torneadas o una pequeñas patatas cocidas. Incluso para sellar una pieza de carne antes de meter al horno.
    Si es cierto que la mantequilla deja sabor a mantequilla todo lo que impregna.
    Es por ello que debe usarse con la guarnición o con algún ingrediente del plato.
    Si la mantequilla es de calidad y de leche, el sabor es inigualable, claro que si no gusta, no gusta.

  • Resulta que hoy juegan el Alavés y el Barça la Copa del Rey. Igual hasta lo veo, me parece que nunca en mi vida he visto un partido, a lo mejor no me sienta bien a la visícula. Total, si ya salavesemos quienalavés va a ganalavesar: y no es el Barza. Eso sí, como oiga silbar al himno, un silbidito de nada de gorrión de acera, me levanto y me voy. ALAVENSES, VOSOTROS VERÁIS.

  • Bonnie, querida, mi cultura musical es muy limitada: un día, con trece años o así, en unos billares de barrio, descubrí el Call me de la bella Blondie en las máquinas de disco de un duro, una canción, cinco, duros siete canciones, y dije no hay más. A tomar por culo cantautores.

  • Como dice mi abuela cuando nos ve muy melindrosos escogiendo la comida, con esa mentalidad de posguerra tan divertida: “¡El hambre tenía que venir! ¡Ibais a comer piedras!”

  • Al lado de mi casa hay un restorán donde, según te sientas en la mesa, te colocan un gran cubo, de madera, lleno de mantequilla de la buena y una cesta con todo tipo de panes a modo de aperitivo.
    Te encantaría, Procuro, el pan también es del bueno.
    Usar mantequilla para cocinar en el país con el mejor y más barato aceite de oliva del mundo es una opción, si. Y una extravagancia, en mi opinión que no tengo ni puta idea, claro.
    A ver si, ahora, para opinar de algo hay que saber. Aquí no se sigue a Pablo, ¿o qué?
    Por supuesto, excluyo de mi anterior posicionamiento la repostería, el lenguado meunière, y la besamel depende.

  • Ah, y se me olvidaba, la raya a la mantequilla negra que ya no pruebo desde que cerraron Stéfane y Arturo.

  • El tal Arturo (el de la gastroteca), es conspicuo cliente de Arce donde se trabajan la raya a la mantequilla negra. Áteme esa mosca por el rabo.

  • el profesor sucundum
    Sábado, 27/05/2017 a las 16:36

    Me ha recordado a un sitio parador (¡QUIETO AHÍ!) en el que estuve una vez unos días: te ponían de aperitivo una cesta con cuatro panecillos deliciosos de cereales diferentes, jarritas de aceite de sabores y platillos de escamas de sal de coloreh de marca mayor. Total, que me los comía todos y luego no me entraba la cena pero no me podía ir después de haberme zampado el antipasto. Todas las noches igual, en una mesa sola en un rincón con una velita que me ponían para recochinearse, seguramente.

  • Joder, pues si el mismo Arturo ( que me alegra saber que sigue bien ) va a Arce tendré que romper mi promesa. Próximo homenaje, Arce. Ya saboreo el menú….raya, raya y raya. El pez.

    Yo no sé qué cojones hacen las autoridades, Procuro cenando sola y no una sino varias noches!!!

  • Procuro, por qué te aislacionizas y vas sola a sitios paradores?

    Y reconoce que nos has querido engañar:

    A ti lo que te gusta de verdad, es el pan con ACEITE.

  • Esta mañana se me ha olvidado ponerme el cinturón. Antes me he cortado las uñas y me acabo de dar cuenta de que me he dejado una. Lo acabo de comprobar y de momento llevo las dos playeras iguales.

  • A quién se le ocurre cortarse las uñas ANTES de ponerse el cinturón??? Vivís inmersos en la puta locura, Alvaroquinn.

  • Era el parador de La Granja.
    Álvaro, esa uña ¿es el meñique o es el pulgar? Porque no te sirve la misma para tocar la guitarra y para escarbarte una aurelia, díselo a tu suconciente.

  • He comido en la terraza, dando la espalda al Muro de Berlín desde la parte comunista, por lo que a las dos el sol no daba de cara. La temperatura era muy agradable. En uno de los tejados de enfrente se había posado una corneja cenicienta, no sé desde cuándo. Ha permanecido allí varias horas, con la cabeza alta y el pico medio abierto, abriendo un poco y de vez en cuando las alas, como aireando el sobaco. El tilo de la izquierda ya supera la altura de las casas, el nogal sigue frondoso y el castaño robusto. Los tamarindos los han talado en algún momento, no sé cuándo. Cuchichean los gorriones y lo más emocionante ha sido la pasa de un jilguero. Ahora, una madre le echa la bronca a su hijo pequeño. Lo hace en inglés. Debe de ser una de estas gentrificadoras de última generación, con BMW y de profesión liberal. Hoy he visto a una en el supermercado, con un vestido floreado de apariencia cara y marcando pezón, empitonada. Daban ganas de colgarle una percha.

  • Estoy leyendo las Reglas y consejos sobre investigación científica de Ramón y Cajal (1896), y me está sabiendo más rico que el pan con mantequilla, el pan con aceite, el pan con queso y el pan con pan. Os pongo esta frase de Kepler (en español, Keplero 😀) del capítulo sobre las cualidadades morales del investigador. No desmoralizarsen:

    Sentidas y nobles son también aquellas conocidas expresiones con que Keplero, radiante de júbilo y palpitante de emoción por el descubrimiento de la última de sus memorables leyes, terminaba su obra Harmonices mundi diciendo: «Echada está la suerte; y con esto pongo fin a mi libro, importándome poco que sea leído por la edad presente o por la posteridad. No le faltará lector algún día. Pues qué, ¿no ha tenido Dios que esperar seis mil años para hallar en mí un contemplador e intérprete de sus obras?».

  • Proc, es el pulgar de rascarme la barbilla mientras apruebo satisfecho la creación, a pesar de sus chapuzas (como no hacerme asquerosamente rico), al tiempo que me calzo un tónico de la voluntad en vaso ancho.

  • Borrachines. Vale, ya leo yo unas vueltas más:

    «Es propiedad de todo buen libro que el lector recoja en él, no solo las ideas expuestas deliberadamente por el autor, sino otras totalmente nuevas, y hasta diferentes para cada hombre, y que brotan del conflicto entre nuestro fondo de representaciones y los conceptos del texto. […] Las cabezas humanas, como las palmeras del desierto, se fecundan a distancia».

  • Antes, queridicos, se estaba refiriendo don Ramón a la importancia de la lectura atenta de los buenos autores de la disciplina; trata ahora de «la necesidad absoluta de buscar inspiración en la Naturaleza»:

    «[…] la observación suministra, a más de los datos empíricos con los cuales hemos de formar el jucio, ciertos factores sentimentales insustituibles: la sorpresa, el entusiasmo, la emoción agradable, que son fuerzas propulsoras de la imaginación constructiva. La emoción enciende la máquina cerebral, que adquiere por ella el calor necesario para la forja de intuiciones afortunadas y de hipótesis plausibles».

  • Napa Valley, Calistoga, bodega Vincent Arroyo. Lo opuesto a la de Coppola, es pequeña y artesanal pero con 80 acres de viñedo propio. Tienen la manía de los monovarietales y sacar el vino sin afinar los taninos en la botella. Pregunto porqué y nos traen su vino secreto “Unnamed” que es cabernet con merlot. Pero éste es mas caro, avisan.
    El entorno es muy relajado, estamos sentados en el jardín revisando fotos y escribiendo apresurada crónica.

  • Resumiendo, hay que viajar para apreciar España. En serio, vivimos en el puto paraíso a pesar de los colchoneros y de Pedro Sánchez.

  • Gómez, aburres como un discurso de Fidel Castro. Retírate, no seas tan cansino.
    La gente de California, como bien explicó Brema, son los tíos más simpáticos, educados y atentos del mundo.
    Chopsuey viaja por todos e informa. Gómez aburreeeeee…

  • «Ay, que estabas pisando unas hierbas y no vale», y se pasan la Constitución por el forro de los cojones.
    HA SIDO GOL

  • Procuro fijarme
    Sábado, 27/05/2017 a las 19:24

    Proc, las observaciones y comentarios de Kepler, sacados de sus diarios, en los que anotaba todo, incluidos sus errores, son ciertamente conmovedoras. La humildad con la que aborda su trabajo y la meticulosidad con que lo ejecuta, dudo mucho que tengan parangón entre los científicos actuales. A pesar de los medios rudimentarios de que disponía, fue encajando los datos obtenidos por su predecesor, Tycho Brahe, con meticulosidad y criterio. En general, las posiciones planetarias se ajustaban bien a círculos, excepto Marte, que presentaba una discrepancia de 5 minutos de arco. Pues él decidió que Tycho Brahe no se había equivocado en las medidas. Se fió de sus datos y recalculó las trayectorias, llegando a la conclusión de que eran elipses. Y llegar a partir de ahí a la formulación matemática de sus tres leyes, con sus escasos conocimientos matemáticos, es toda una hazaña intelectual. Visto desde una perspectiva actual, fue como pasar de la oscuridad a la luz, la constatación de que las leyes del Universo estaban escritas en el lenguaje de las Matemáticas. Una buena referencia, aquí.

  • Si queréis que el fukgol sea interesante tenéis que quitar el fuera de juego y obligar, como en el rugby, a que los pases sólo sean hacia atrás.

  • Buenos días a todos
    Decir dos cosas, y me voy ccorriendo :
    – No era mi intención llevar la contraria a T& T, sobre lo de Zagat. Que él estará , lógicamente, mucho más actualizado que yo en cuestión de viajes, que hace varios años que nosotros no viajamos ( nuestro último viaje fue a San Sebastián en noviembre, para animar al “pequeño”, que corría en la Behobia-San Sebastián , y el viaje en tren nos pareció una paliza ), Y que el martes tengo que llevar a mis guiris a pasar el día a Segovia, que está a menos de una hora de casa, y que tiemblo anticipadamente a la idea.
    Que yo cuento lo que he vivido de primera mano, pero que, en estos años, y con el internet, seguro que Zagat habrá incorporado muchas contribuciones de lectores, y que será ya mucho más fiable.

    – Y que, a mí, los escritos y los enlaces de Gomez no me aburren nada. Y que espero como agua de mayo que publique ese primer tomo de sus memorias que nos tiene prometido a sus fans.

    Pues eso, que hasta que pueda volver a entrar, pido mil perdones directamente.
    Ya siento

  • Procuro fijarme
    Sábado, 27/05/2017 a las 19:24

    Que sepas que ahora entre capa y capa de pintura, me he descargado el pdf de don Ramón y me estoy desayunando esos tónicos…

  • En época de Kepler, entre creencia y ciencia no había matices ni casi distinción. Y eso que Kepler no era puritano como Newton, aunque sí Luterano.

  • Gomez … gracias. hoy voy a ver si me la puedo descargar de alguna forma.
    Esa película es de lo último que vi en el cine. Superior¡¡¡

  • Querido Peluchín, ya sea en España o el extranjero, tu ciega pasión me abruma: aburra o no, y ya que estamos, hago algo de lo que eres incapaz:

    No copiar lo que otros han dicho.

    Ya que estás entre psiquiatras, pregúntales cómo puedes curarte la obsesión por mi humilde persona. Pase lo que pase, siempre tendré un lector atento y apasionado y… ¡furioso!:

    Tú.

  • Y, si nos ponemos, te garantizo abaolutamente que, de no mediar enfermedad, catástrofe o muerte, vas a tener que aguantarme, aquí o en otra parte, unos cuantos añitos. Seguro. Aunque sólo sea para que enloquezcas todavía más.

  • Marqués, supongo que ya habrá ido a ver los Rodin en los jardines de la Stanford University. Si no lo ha hecho, no se los pierda.

  • Buenos días. Zeppi y JrG, que conste que respeto a Kepler como la que más, a mí a respeto a Kepler no me gana nadie. No dudo de su tesón, escrupulosidad ni tampoco de su humildad, a pesar del hilarante bilbainismo de la cita que ponía Ramón y Cajal: «Pues si no quieres leer no leas, ahí va la hostia, si entenderme no vas a hacer. Tamién Dios me ha tenido que esperar a mí seis mil años pa haber alguien que entienda a Dios, ahí va la hostia».

  • Buenas doña Procuro.
    …y yo te respeto mucho a tí. Fíjate tú!
    Y a don Ramón, embebido de patriotismo y cosas de esas, como los otros, y tan lejano de filósofos como Zeppi, y seguramente yo mismo, en poco tiempo…También ya un poco canso de filosofías y abstracciones que a ningún sitio nos llevan, aunque la ciencia sin ellas, tampoco, no se yo…!!!

  • Ayer dedicaron otro programa de La Sexta al Valle de los Caídos. El día que se muera Franco, no sé de qué van a hablar.

  • Gusta mucho el Valle entre los que no se olvidan de nada, excepto lo que sea importante.
    Ese monumento es un mausoleo para gloria del olvido, de una realidad cruda.
    Las cosas donde están y construyamos sobre lo que tenemos, que no es poco.
    Como si pudiéramos modificar el presente a base de trastocar el pasado, pero aquí corremos ciegos a la repetición futura.

  • Perro, al final firmaste algo o qué???
    Una pregunta. En los actos estos de firmas, el libro se regala, o cada uno lleva el suyo puesto, o se compra en el recinto? (dudas de alguien que no ha ido a que le firmen ni el finiquito)

  • jrG Domingo, 28/05/2017 a las 10:42
    Y a don Ramón, embebido de patriotismo y cosas de esas, como los otros, y tan lejano de filósofos como Zeppi, y seguramente yo mismo, en poco tiempo…También ya un poco canso de filosofías y abstracciones que a ningún sitio nos llevan, aunque la ciencia sin ellas, tampoco, no se yo…!!!

    FILOSOFÍDIDAS
    JrG, acuérdate de que, a Kepler, tú y yo lo conocimos en el libro de Historia de la FILOSOFÍA de COU.

  • TEORÍDIDAS
    JrG, ¿has llegado a la p. 41, sobre el CULTO EXCLUSIVO A LA CIENCIA LLAMADA PRÁCTICA?

    Otro de los vicios del pensamiento que importa combatir a todo trance es la falsa distinción en ciencia téorica y ciencia práctica, con la consiguiente alabanza de la última y el desprecio sistemático de la primera. […]
    A estos tales [propaladores del error] no se les caen de la boca las siguientes frases:

    «Menos doctores y más industriales. Las naciones no miden su grandeza por lo que saben, sino por la copia de conquistas científicas aplicadas al comercio, a la industria, a la agricultura, a la medicina y al arte militar. Dejemos a los cachazudos y linfáticos tudescos con sus sutiles indagaciones de ciencia pura, con su loco afán de escudriñar los últimos resortes de la vida, y consagrémonos por nuestra parte a sacar el jugo práctico de los principios de la Ciencia, encarnándolos en positivas mejoras de la existencia humana. España ha menester máquinas para nuestros trenes y barcos, recetas prácticas para la agricultura y la industria, fábricas de abonos, higiene racional; en suma, cuanto contribuya a fomentar la población, riquezas y bienestar de los pueblos. Líbrenos Dios de sabios ociosos, entretenidos en especulaciones sutiles, o entregados a la conquista de lo menudo, que si no costara demasiado caro, podría calificarse de pasatiempo frívolo y hasta ridículo».

    Tal es el cúmulo de inepcias que a cada paso formulan los que al viajar por el extranjero ven, por un espejismo extraño, el progreso en los efectos y no en las causas, los que, en sus cortos alcances, no advierten esos hilos misteriosos que enlazan la fábrica con el laboratorio, como el arroyo a su manantial. Creen de buena fe que, tanto los sabios como los pueblos, forman dos grupos: los que pierden el tiempo en especulaciones de ciencia pura y estéril, y los que saben hallar hechos de aplicación inmediata al aumento y comodidad de la vida.
    ¿Tendremos necesidad de insistir sobre lo absurdo de tal doctrina? ¿Habrá alguno tan menguado de sindéresis que no repare que allí donde los principios o los hechos son descubiertos brotan también, por modo inmediato, las aplicaciones?
    […]
    Cultivemos la ciencia por sí misma, sin considerar por el momento las aplicaciones. Estas llegan siempre, a veces tardan años, a veces, siglos. Poco importa que una verdad científica sea aprovechada por nuestros hijos o por nuestros nietos. Medrada andaría la causa del progreso si Galvani, si Vilta, si Faraday, si Hertz, descubridores de los hechos fundamentales de la ciencia de la electricidad, hubieran menospreciado sus hallazgos por carecer entonces de aplicación industrial.

  • Estoy leyendo Adapts pero mientras pinto…
    He tirado ya dos bocetos mientras leo.
    De Cou no me acuerdo casi ni donde lo hice…

  • Lo del Valle es como el tonto en la mili, que se joda el sargento, que no como rancho. Creo que la solución está en el equilibrio: que las víctimas del gallego levanten su mausoleo a costa del erario público. Será por dinero..

  • JrG :
    – Pero bueno ; La firma de PerroAntonio, ¿ no era el próximo sábado 3 de junio ? Que además, el Marqués había prometido ir a la librería de García de Paredes, y ayer estaba en California…
    _ Mis guiris me han traído un libro precioso, de un pintor galés ” Roger Cecil , a secret artist”, escrito por uno de ellos, Peter Wakelin, y el artista, que yo no conocía, pero algunas de cuyas obras me han dejado epustuflada, me ha recordado bastante a usted.
    Que no le gustaba la parte mercantil, que la gente iba a su estudio , y si no le gustaban a él, o pensaba que querían sus cuadros para fardar, o para especular, pero no porque los necesitaran, se negaba a venderles nada… Y que además de pintar cuadros sobre tela, sobre papel, o sobre lo que pillara, y con los pigmentos que encontrara por ahí, hacía libros pintando encima de revistas, y joyas, y pequeñas y grandes esculturas … Si consigo encontrar el libro en Amazon, se lo mandaré, que creo que usted se debería reconocer en bastantes cosas…
    Y no pido perdón por aparecer. ¿ Contento ?

  • Bremaneur, me parece que aquí hablan de tu barrio.
    Qué gracia, en la versión digital que enlazo, el titular es «Pedradas, paciencia o pleitos contra la subida de los precios de los pisos en Berlín». En el de papel solo dice «A pedradas por un Berlín para todos los bolsillos».

  • Proc, se puede tomar esa cita como una bilbainada, pero yo creo que encierra algo más profundo. Kepler mismo indica que está como borracho de éxito, y no es para menos. Tras siglos de disquisiciones acerca del movimiento de los planetas, él ha descubierto cómo se mueven (el porqué vendrá después, pero sus leyes facilitaron mucho el camino posterior). Y de una forma inequívoca y contrastable, mediante fórmulas matemáticas. Por eso le da igual lo que opine la posteridad, si es que lo hace. Sabe que está en lo cierto. Se siente, con razón, como el que ha encontrado el tesoro contra todo pronóstico, reinterpretando y perfeccionando el mapa. Y como él mismo dice, nada menos que el tesoro de los dioses.

    Para uno de Bilbao, puede que no sea para tanto, pero yo me siento inclinado a comprender a Kepler y a aceptarle que se tome unos cacharros para celebrar su descubrimiento. Y hasta que se sienta un poco superior, aunque no sea del mismo Bilbao.

    Yo que vosotros le nombraría bilbaíno honoris causa.

  • Gracias Merc, el lunes que es fiesta vamos a ir a Stanford (se puede ir andando desde casa) y a Halfmoon Bay. Hoy vamos a la bodega Quixote cerca se Santa Elena y comeremos en Napa. Por la tarde camino ya de San Francisco iremos a Sausalito.

  • Viejecita es que no doy una.
    Veo que tienes buenas relaciones con guiris.
    No conocía al autor que mencionas, pero he tirado de biblio y su obra, pero sobre todo la vida de ese artista es singular.
    Sí que tenemos algunas cosas en común, pero espero no acabar como él. Yo tengo la suerte de tener dos hijos que algo de caso me hacen, y mis dos chicas la madre y la hija que me tratan como a un rey torpe, torpe y se divierten conmigo. (espero que por mucho tiempo).
    Gracias por acordarte siempre de mí.

  • JrG : Roger Cecil , ( al que yo tampoco conocía ), acabó como deseaba : encima de la tierra de su valle. Lo que él más quería en el mundo. Sus raíces. Lo que le daba sentido de pertenencia. Y casi no salió de ese valle en toda su vida. Y le cogió el frío de una noche de febrero volviendo hacia su casa, con una larga caminata, a las que estaba acostumbrado desde siempre, se debió desorientar , y se murió de hipotermia. Mucho mejor que morirse lleno de tubos en un hospital, porque con el Alzheimer ya no sólo no recuerda uno ni quien es, sino que ya no consigue ni tragar la comida.

    Usted en cambio, sus raíces, su sentido de pertenencia, las tiene en sus hijos, en su Reyna, en su Princesa… Y se ha marchado de su ciudad natal, de su País de Origen… Por supuesto que en eso no se parecen nada.
    Pero en otras cosas sí me lo ha recordado.

  • Viejecita, he dado sólo una vuelta por la wiki para leer su biografía.
    No me importaría morir así, y su obre me ha gustado mucho. También el libro que has citado que salía en fotos.
    A lo que me refería es que ví como mi padre era consciente de que perdía su conciencia y se peleaba contra ello, y me da un pánico enorme acabar así. Me refería a que al parecer, sufría algún trastorno siquiatrico al final de su vida (según dicen en versión wiki) .
    Si bien lo bueno de ciertos estados de demencia es que tú no sueles ser consciente de tu propio mal, me aterra perder la poca consciencia que tengo, pero que es con la que me arreglo y sobre todo darme cuenta de que no sea dueño de mis actuaciones.
    Existe una parte del carácter que se debe asumir, y que es observable desde dentro y en ese dentro es donde da miedo ver cómo te vas quedando sin luces.

  • Pues ya verá, JrG, cuando le ocurra como me ocurre a mí de vez en cuando, que voy en el coche, por mi carretra de siempre, y durante un par de segundos eternos, no sé a donde voy, ni si tengo que seguir recto, meterme en el camino de servicio, o qué.
    Siempre pienso :”Ya está aquí”, pero luego no me vuelve a ocurrir en meses… Y uno sabe que por mucha Vitamina B 12 que tome, y por mucho que lea, y por muchos sudokus, y problemas de lógica que uno se plantee y resuelva, lo que tiene que llegar, llega.
    Así que, habrá que dejar que los que nos quieren, y por los que hemos peleado siempre, nos cuiden hasta el final. Es lo último que podemos hacer por ellos. Aceptar su generosidad y su sacrificio.
    Como la generosidad de aquél hombre al que un amigo le reprochaba que fuera cada día a ver a su mujer, que ya no le reconocía, y él le contestaba al amigo :
    “Ella no sabrá quien soy yo, pero yo sí sé quien es ella”.

  • Gómez
    Domingo, 28/05/2017 a las 11:06

    La boutade le ha quedado muy bien, pero a lo negro: ¿qué hacemos con las cunetas? ¿Qué hacemos con los republicanos enterrados en el Valle? ¿Qué hacemos con el dictador?