Cine de chinorris, una ‘panoramización’

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Por Álvaro Quintana.
QUINN, Á. (2017). «Chinorris Cinema. A Panoramisation: From Spring Little Roll to Ladyboys», Patadavoladora Film Studies Quarterly (nº 7), Pyongyang-Pattaya.

Como todo en el Lejano Oriente, la industria cinematográfica chinorris tiene una tradición milenaria. Ya en la dinastía Ming (la de los jarrones) surgieron las primeras máquinas, basadas en lo que parecían quiméricos diseños teorizados en la dinastía Tang (la de los zumos en polvo), que reproducían imágenes en movimiento con una viveza nunca usada. La primera proyección de los hermanos Lu-miel, los pioneros del ramo, puso ante los ojos de los atónitos campesinos la inundación de un arrozal fuera de temporada, lo que causó una comprensible estampida hacia el campo seguida de una incrédula comprobación; todo ello se saldó con acusaciones de brujería, un proceso célebre en el que los pobres cineastas sufrieron torturas, tanto chinas como importadas, y la destrucción de su prodigiosa invención, una catástrofe cultural que postergó quinientos años la reaparición de tal arte a medio mundo de distancia. Cuenta Joseph Needham en alguna parte de su monumental Science and Civilisation in China que un avispado entrepreneur de nombre Alé-va-lo, discípulo de los Lu-miel, reavivó brevemente las enseñanzas de sus maestros. Para ello construyó nuevas máquinas, similares a las ajusticiadas en el fuego, y consumó un doble movimiento tan sabio como audaz: dedicó su talento a la grabación de parejas jóvenes, primero prostitutas y golfos y más tarde espontáneos de alta cuna, en escenas de solaz y furor amatorio y, además, no ocultó su labor bajo las brumas de un mercado negro sino que, muy al contrario, persiguió con clarividencia el patrocinio de una aristocracia envilecida, la cual recibió con alborozo los que se consideraron clásicos instantáneos, hoy perdidos, como El junco que no dobla el viento, El chorrito sobre el nenúfar o Chu-lina y el panda II. El propio emperador fue no poco aficionado a esta moda hasta que descubrió que una de sus hijas, Yé-ni-fel, la pequeña, retoño de su vejez y por ello la más mirada y consentida, había rodado un divertimento de 27 minutos con Lí-chal, su noviete de entonces. Toda la furia imperial cayó sobre un desprevenido Alé-va-lo, quien sintió en sus carnes unos tormentos ideados ex profeso para él, los cuales, a la vez que fulminaban del todo la incipiente cinematografía china, suscitaron apreciables progresos en el saber culinario, subsecciones cortes de la carne y cocina al vapor.

Una aclaración acerca de la nomenclatura usada en este estudio: con cine de chinorris nos referimos al conjunto de cinematografías situadas en el área conocida como Asia-Pacífico; juzgamos que es una denominación expresiva y acertada a pesar de las críticas que la tachan de racista por pretender que todos los asiáticos son iguales (en psicología social este fenómeno es conocido como yellow bias). Queda por tanto fuera de los límites de este trabajo, muy a nuestro pesar, el análisis del fascinante cine indio, un colorido despliegue de gitanos bailongos y tramas telenovelescas que muda todo pesar en la más rumbosa de las alegrías.

Como ya se nos está haciendo tarde, vamos a saltarnos toda la historia del cine chino, intrascendente al fin, para centrarnos en ese pequeño apéndice del gran dragón que, a modo de Gibraltar oriental, ondeaba bandera británica hasta hace poco: Hong-Kong. La ex-colonia de su majestad gestó una colosal industria cinematográfica capaz de las más dispares hazañas: no solo podía, con los más escasos medios, urdir unos bodrios absolutamente desproporcionados a tal parquedad de elementos, sino que, rescatando venerables tradiciones locales de golpes, patadas, brincos, efectos especiales chinescos y música regional, surtió los videoclubs de todo el mundo con divertidísimas y delirantes fantasías de artes marciales, magia, disparos ilimitados (como en los videojuegos), humor a menudo incomprensible (tal vez porque tomamos por humor lo que para ellos es drama o viceversa; tal vez sea que su humor no tiene ni puta gracia, tesis difamada de nuevo como racista; misterios sin resolver) y, sobre todo, hostias por doquier, un universal que, esto sí, se entiende y gusta en todas partes que da gloria.

El archipiélago japonés, por su parte, traumatizado por los dos pepinazos atómicos y por una durísima posguerra que obligó a todas sus mujeres a darse a la prostitución, parió una generación de creadores que se abandonó a harto extravagantes fantasías materializadas en películas de animación en las que seres de otros planetas (o dimensiones, o tal vez fuesen chinos, que estos japoneses cabrones son muy racistas) violaban colegialas usando un número indeterminado de tentáculos. También brilló con brevedad, como una flor tropical, un género en el que bellas jovencitas chupaban los pomos de las puertas a modo de bola de helado.

Ya hace rato que nos estábamos despidiendo, pero no queremos acabar sin una breve referencia al pujante cine tailandés, el cual ha encontrado su carácter nacional en los misteriosos y delicados ladyboys. No podemos abundar mucho en el asunto, por desgracia, puesto que ninguna institución ha querido becarnos para poder realizar trabajo de campo, necesario dada la naturaleza documental de este género. Queda, pues, pendiente una segunda parte de este artículo para cuando consigamos llenar de monedas de euro la botella de agua de Solares que hemos destinado a pagar un viaje a la zona.

Como ha podido comprobar el lector, el cine de chinorris es un venero sin fin de goces intelectuales y estéticos. No nos queda sino recomendar a todo el mundo que siga el consejo de aquel tipo que aseguraba que a las 8 de la mañana, cuando lo echaban de la discoteca, se subía a un taxi y formulaba un deseo que era un mandato: “Quiero placer asiático”.

143 comentarios

  • Alvaro, tu profundo conocimiento histórico del séptimo arte, que no sé yo por qué está en el séptimo lugar, (igual es porque es un invento oriental y ya se sabe que a los hombre de tono gualdo el 7 les va mucho), me ha dejado con ganas de más.
    Además me he reido un buen rato, y eso que nos ha bajado 13 grados la temperatura y se ha puesto a llover.
    Seguramente tienes reservado en la manga (la tuya, no la de esos terroristas japoneses de la animación) una sección estelar para “LA ESPAÑOLADA” ese género inmarcesible gestado en los medios patrios de la imagen.
    Del festival de Cannes, aparte de Almodovar, de la enorme y cultural industria Estatal, no había más representación que mis cuatro cuadros.
    Que sorprendentemente se vendieron, creo yo que por mi meditada y sútil ausencia, y que vendió a congéneres mi amigo Sinué (el egipcio).
    Ahora sólo me queda cobrarlos, que lo ha hecho él, y de momento no sé si pinta muy bién. Me dijo anoche que se quedaba una semanita más para arreglar con un productor una idea de cortometraje…(mal, mal, mal…)
    Por cierto que lo de añadir rojo al amarillo Chopsuey, es una ingeniería muy eficaz para anunciar cosas orientales. Le da una luminosidad cegadora.Muy bien oiga.

  • Que tengan un buen lunes, Marqués no es un concierto para dejar pasar el de Tom Petty y la banda.
    Pena la rotura de ayer del Alonso, que hizo un carrerón aunque ganara el japo, que fué todo el rato como si fuera en un mitsubishi zero (marcó la vuelta rápida en carrera a 364 km/h de media!!!!), aunque los motores nipones y su piloto ganaron a los yankis, se rompieron muchos por el camino.
    Lo escuche radiado, en una retransmisión que me gustó mucho más que una televisada. No necesité en ningún momento imágenes, para hacerme una perfecta idea de lo que sucedía. Es cierto que hacen falta mil palabras para definir una imagen, pero si estas son tan buenas como las que escuché ayer, la preponderancia cada vez la veo menor.
    Debe ser por la costumbre de leer esta publicación fanzinera.

  • Una vez vi una de chinorris en la que a un caballero de una patada voladora le arrancaban un brazo y él luego se afanaba en entrenar y entrenar para ser un buen ninja y vengarse de la pandilla de malotes que le habían causado su invalidez​. En un principio sufría y todos se reían de él pero al final, por supuesto, consigue vencer a todos los malos dando patadas sin un brazo.

    Si me pudieran indicar el nombre de la película se lo agradezco ya que me gustaría verla de nuevo.

    Apertas.

  • Había por lo menos dos películas de luchadores mancos, a saber: El luchador manco y esta otra joya, La furia del tigre amarillo, que contenía, entre otros hallazgos cinematográficos, quizá la mejor y más verosímil escena de combate que se ha filmado jamás.

    La persona que lo ha colgado en youtube lo resume mejor que nadie: Manco en puente.

  • Mantener el equilibrio dando giros con un brazo sólo, ya es un mérito enorme. Pelearse es para nota.
    Sin un brazo el cuerpo se desequilibra de tal forma, que no es fácil, ni siquiera caminar recto con los ojos cerrados.

  • ¡Enhorabuena, JrG! Creo que tiene que mover más su mercancía, como los camellos. Y por si a su amigo se le ocurre dejar propinas en Cannes a su costa, búsquese un chinorris que tire patadas voladoras como quien se mete las manos en los bolsillos.

    Josénez, creo que la película que busca es la que dice Gómez, El luchador manco (también hay una saga con un espadachín sin un brazo). Me apunto por cierto La furia del tigre amarillo.

  • Cine de chinorris que me ha encantado: Memories of murder, de 2003 y dirigida por Bong Joon-ho. Thriller rural con momentos desternillantes. Bravo, Quinn.

  • Procuro fijarme
    Domingo, 28/05/2017 a las 15:12
    Bremaneur, me parece que aquí hablan de tu barrio.

    No es mi barrio, pero en esa casa he cenado un par de veces. Conozco a una pareja que vive allí. El edificio es espectacular y las viviendas de puro lujo. Era la antigua sede de unos sindicatos, de ahí la furia de la plebe. Desconozco cómo pasó de manos públicas a privadas, pero a priori la cosa apesta. Mi barrio va camino de convertirse en algo parecido y estoy un poco acojonado por la subida de precios, por que desmantelen mis tiendas y supermercados de barrio y por que se llene todo de pijazos infectos.

  • LA ESPAÑA DEL TODO GRATIS

    marquesdecubaslibres
    Sábado, 27/05/2017 a las 21:07
    Resumiendo, hay que viajar para apreciar España. En serio, vivimos en el puto paraíso a pesar de los colchoneros y de Pedro Sánchez.

    Qué bonito es meterse con los colchoneros, porque en la España del viva la Virgen y viva lo barato sale gratis meterse con los atlánticos. Achtung, Marqués, vigile no sus espaldas sino sus flancos, porque está rodeado de morinyistas que desprecian más a otros merengues que al resto de los combinados de la liga. No se le ocurra jalear a Gabit, como ha hecho alguna vez aquí, o decir que Iniesta es un gran jugador, porque le atenazarán con los tentáculos del odio. Dicho lo antecual, qué lujo es haber podido gozar del balompié de Messit, las cosas como son, porque al pan, pan, y al vino otro trago.

  • Por cierto: excelente entrada de Mr. Quintana que, especialmente aquellos que crecimos viendo en cines de doble sesión absolutamente todas aquellas maravillas orientales, le agradecemos en lo que vale.

  • Excelente la ilustración y, como dice JrG, vistosísima. Nuestro amigo Jackie Chancleta tiene cosas que hay que ver, como la kamikaze Police Story (con escenas en las que yo creo que tuvo que morir algún doble, como soltar un coche por una ladera de favelas abajo o descolgarse de una lámpara chisporroteando) o Miracles, remake de Pocketful of Miracles, de Capra, quien a su vez había hecho un remake de su propia película Lady for a Day (la que más me gusta de las tres).

    Gracias a todos por sus comentarios.

  • Pirata Jenny
    Domingo, 28/05/2017 a las 21:45
    ¿qué hacemos con las cunetas? ¿Qué hacemos con los republicanos enterrados en el Valle? ¿Qué hacemos con el dictador?

    Qué fácil: seguir investigando, documentando y abriendo cunetas, poner nombre a los republicanos del Valle y contar su historia. El dictador está muerto, no hace falta acabar con él.

    El verdadero problema de este asunto es que en España tenemos una relación extraordinariamente compleja con la verdad. El otro día estuve al teléfono dos horas con Carlos García-Alix (es a la única persona que le permito estar más de cinco minutos al teléfono, aparato infernal que detesto con todas mis fuerzas) y me habló de esta charla. No se oye bien la participación del público, pero me contó que fue delirante, que hubo reproches a gritos y un tono amenazante. Lo que dice García-Alix es de una sensatez impepinable, pero hay quienes no están dispuestos a transigir con la verdad. Exigen un relato escrito a la medida de sus sentimientos, exigen banderas y consignas. Como dato anecdótico, fijaos en la «profesionalidad», coma, «falta de» y en los «argumentos», coma, «falta de», de la especialista en las Brigadas Internacionales.

  • Estoy hasta los buebos de este magazine, exigo por el amor de Jesucristo que deje de ilustrarme el Brad Pit Casho y que me ilustre Pedro Antonio.

  • Brema, el enlace que has colgado, es soberbio. Muchos de los detalles que cuentan, me eran desconocidos.
    El tono de los ponentes muy histórico y humano, sin ninguna coloración oportunista.
    Da gusto oir cosas así, y eso sí que es la historia, aunque sea la de los que perdieron, aún representando la legalidad del momento.

  • Hombre, JrG, hay diferencias entre unos y otros. De lo que comenta García-Alix, tengo mis dudas acerca de que la retirada de las Brigadas Internacionales fuera pactada entre la URSS y los nazis.

  • jrG
    Lunes, 29/05/2017 a las 12:40
    Brema, como digo, no tengo conocimiento para juzgar.

    Ni falta que hace. Hay una pava que llega tarde por culpa del trabajo y lo primero que dice es que se tiene que ir pronto para cuidar a sus niños. ¿Para qué cojones ha confirmado su asistencia? Su presentación consiste en pasar fotografías mientras dice: «y aquí, unos brigadistas… y aquí, otros… y aquí, bueno, lo que vienen siendo los números…» Impresentable. Y más, siendo profesora universitaria.

  • Gracias, Bremaneur, por el enlace. La última intervención de García-Alix, con su desistimiento ante la cerrazón de uno del público, es muy elocuente.

  • Este fin de semana me he pimplado tres novelas de Lee Child. Todavía no sé si los defectos se imponen sobre las virtudes, o si es al revés. Imagino que lo último, porque he empezado la cuarta.

  • Pues se le puede decir que siga emocionándose todo lo que quiera, que no está mal. Pero que esa parte de la información no es necesario para conocer la historia.
    Pero insisto Brema en el que el tono no es muy malo, comparado con esas versiones de escenario del congreso y de tebeos de Hazañas Bélicas Nacionalistas.
    Y aunque el mayor espíritu que pudo mover a los actores de la defensa, fuera el miedo y el “cualquier otra cosa será peor”, es de lógica mencionarlo.
    Por lo demás, según mi opinión del Valle … todos se pegaron bofetones, menos los próceres políticos, que para estas cosas de mancharse las manos no están.
    Que bombardeos indiscriminados ha habido en todas las guerras a mansalva.
    Y que lo que no se puede es llegar a las manos, pero sobre todo lo que no se puede es inflamar los espíritus de combate en ningún momento.
    Cuando el momento ha llegado, ya no valen llantos. Sobre todo los que pierden, que son la mayoría.

  • Confieso que no consigo interesarme por el tema de la Guerra Civil y creo que se debe, como tantas otras catástrofes, al ínclito ZP. Su legislatura me pescó en unos años impresionables y la tonelada larga de propaganda a cuenta de la Ley de Memoria Histórica, seguida de la propaganda igual y opuesta (creo que fue en aquellos años, o al menos yo lo recuerdo todo junto, cuando los libros de Moa estaban en el candelabro, como diría mi admirada Sofía Mazagatos), me abrumó. No sabía a qué carta quedarme, dónde estaba el norte o por dónde se ponía el sol, si tal político era un comeniños o un prócer de la patria, si hubo un golpe de Estado o 27, y total, que perdí interés. Leí poco sobre ello y distraídamente. La desgana me dura hasta hoy, aunque leo con atención algunas reseñas de libros que luego pienso en empezar, aunque sé que no lo haré. Así que me di a las pelis de chinorris.

  • ¡Así. ASí, Asiñ se hace fanzine!
    ¡Éstas son las entradas que acercan la cultura, CONÏO!

    “El Luchador Manco” fue mi película favorita durante varios años.

  • Me pasa lo mismo, Quinn. Admiro a gente como Carlos García-Alix o como Brema, que viven con pasión la investigación histórica. A mí aquella guerra, como me pasa con las carlistadas, me pone de una mala hostia considerable. A estas alturas ya me da casi igual lo que pasó. Lo único que me pone es mandar a escardar a los guerracivilistas, que siguen siendo legión.

  • “Bremaneur sobre Lee Child a la una y pico”

    Pues la que te espera… yo lo descubrí el verano pasado y me devoré toda la serie, las traducidas al idioma estatal, de tirón. Bueno, hice algunas paradas para algunas cosas pero no muchas.

    ¡Qué hostias pega el tío! Y eso de no tener casa, ni propiedades, ir tirando la ropa que llevas puesta según se ensucia y comprándola nueva…libertad en estado puro. Claro, tiene su pensión y tal.

    Que he supuesto que son las de Jack Reacher, no sé porqué. Como hoy el tema es de chinorris y patadas giratorias, pues eso.

  • Eso de engancharse a un personaje y sus historias y leerse la serie del tirón me pasó también hace un par de años con las novelas de Philip Kerr y el detective Bernie Gunther. Berlín Noir le dicen a la trilogía inicial pero luego continúan varias más.

    Ahora que lo pienso, seguramente me las recomendó aquí alguno de vosotros ustedes. Tal vez el propio Bremaneur? No recuerdo; si es así, gracias porque pasé unos meses entretenidísimo.

  • ¿Qué pasa con lo del cupo vasco que ahora se habla tanto de su supuesta injusticia y antes no? ¿O, tal vez, se hablaba pero yo no lo leía? ¿Ha cambiado algo?

    Si alguien sabe, que seguro que sí, y le apetece y lo explica pues, eso, que Chopsuey informa e instruye, aún más.

  • A mí me pasó con las novelas de Charlie Parker, el detective sobrenatural de John Connolly, y también con los libros de Leonardo Sciascia, que aunque no tienen un protagonista común son todos iguales pero distintos y encima están bien escritos. Sucede lo mismo con tres novelas policiacas de Dürrenmatt, El juez y su verdugo y La sospecha, ambas protagonizadas por el comisario Bärlach, y La promesa, que fue adaptada por Ladislao Vajda en El cebo.

  • Profesor, son las de Jack Reacher. Problemas:

    1. Siguiendo con la costumbre de pintarrajear al protagonista con una pasión (en el caso de Carvalho et alii, la comida), a éste le van los músicos de soul. Pos vale, pos dacuerdo, pos qué bien.
    2. La intuición del prota alcanza cotas de inverosimilitud que sonrojan a cualquiera.
    3. El poli más guay es chungaló (tres de tres, siempre el mismo patrón).
    4. Me han tocado dos novelas con francotiradores: en una es imposible que un francotirador mantenga su nivel sin entrenar; en otra, le basta con hacer yoga para ser la hostia dieciséis años después de su último disparo.

  • “Bremaneur a las doce menos cuarto pasadas”.

    Yo la universidad española solo la conozco como usuario y por eso digo alto y claro que lo que hace la tipa esa de las fotos y su presentación lo hace PRECISAMENTE por ser profesora universitaria española.

    Aunque también puede ser que hayan mejorado mucho los profesores universitarios desde que yo ya no soy cliente, en cuyo caso puede que tuviera un mal día o que sea una ponente cojonuda pero muy modesta.

  • Quinn, también he devorado las de Charlie Parker. Pese a su deriva fantástica, son más verosímiles que las de Reacher. Y el hecho de que sigan el mismo patrón una y otra vez no las hace monótonas, porque hay un hilo conductor desde la primera a la última. Tienen su lógica. La que le falta a las de Reacher, que deambula de acá para allá tropezándose siempre con historias alucinantes por pura casualidad. Como el Equipo A, vamos. Ocurre que Lee Child sigue un patrón narrativo muy simple pero a la vez muy efectivo: minuciosidad en la descripción de las escenas, frases cortas y ritmo cinematográfico. He caído como un pardillo y aquí estoy. Por lo menos te enteras de qué va la trama y quiénes son los personajes, no como en las de Ellroy.

  • Quinn, Perroan, si he traído lo de García-Alix no es tanto por la guerra civil como por el esquema dialogativo (toma ya) que adoptan quienes son incapaces de asumir una verdad. Ese esquema es exactamente el mismo que utilizan los ceporros que justifican el terrorismo de eta, por ejemplo. Y el mismo que leíamos en el TBO en aquellos estupendos «Diálogos para besugos».

  • Boli Parker, por favor, necesito información técnicosensorial de un vino denominado Marqués de Murrieta perteneciente a La Roja, gracias.

  • Brema, había algo de las novelas de Connolly (que también estaba en las de Kenzie y Gennaro de Lehane) que me sacaba de quicio: el deus ex-machina por la cara que ríete tú del teatro barroco. Es decir, metes al protagonista en un jaleo de la hostia, no tiene salida, es imposible que sobreviva, final, kaputt, nos buscamos a otro tipo… y al final el fulano es salvado por su pareja de amigos asesinos profesionales gays que justo pasaban por ahí. Te daban ganas de rasgar la novela por la mitad.

  • Totalmente de acuerdo, Bremaneur. Yo creo que al leer varios seguidos nos pasa que “descubrimos” todos los trucos, por repetición.

    Es como otras cosas, que a la tercera noche ya oyes que ronca.

    A mí, lo de la intuición, que efectivamente es increíble, no me molesta. Pero es que yo leo como los niños, que me meto y me lo creo todo y flipo y me gustaría ser como Jack y adivinar que te siguen o que alguien está escondido y meter esas hostias y matar a los malos con el dedo meñique y la famosa llave china del “Tsé Yang Tsé Chu Lin”.

    Y siempre acaban con lo mismo, un asalto, nocturno generalmente, a un lugar inexpugnable donde los malos se han atrincherado con armamento de guerra y va Jack con un cortaúñas y una pistola con dos balas y los mata a todos y ya gana y se vuelve a la carretera y coge el autobús.

    Pero te las devoras, aunque tienen su momento.

    (Enterarse de qué va la trama y quienes son los personajes, ayuda bastante al lector aunque a muchos escritores eso le deben parecer chorradas).

  • Disiento, Quinn. La pareja nunca pasa por ahí, sino que siempre está ahí al loro, por motivos perfectamente explicados.

  • El otro día me compré un libro que un amigo recomendaba así:

    Si están cansados de historias de detectives (provincianos o capitalinos), de historias de policías (nacionales, autonómicos o locales), de historias de guardias (urbanos o rurales), de historias de guardias civiles (corruptos o no), de historias negras con alma blanca… Cambien… y déjense de historias.

    El libro es La santa hermandad. El autor, Carlos Pérez Merinero.

  • Vosotros, cuando leéis, ¿no suspendéis la incredulidad y os dejáis llevar?

    Así os pasa lo que os pasa, yo me lo trago todo (no lo he dicho con segundas, al que diga algo le doy con mi meñique entrenado para matar) y me lo paso pipa.

  • Ayer estuve en la librería “Lights of city” en SF. Compré el ensayo que acaba de publicar Harold Bloom sobre Falstaff, mi alter ego. A la salida me quise hacer una foto en la puerta de esta vetusta librería, mas fue imposible porque siempre salía un chino cruzándose por el campo visual. La cercanía de Chinatown convertía la zona en una especie Hong Kong. Luego me atreví a atravesar este fementido barrio donde los olores a chopsuey y otras emanaciones resultaban insoportables, mientra las tiendas ofrecían una mercancía delirante.
    Excusó decirles lo que opino sobre las películas de chinorris.

  • Cuando sea más mayor y sensata, lejos queda la ocasión, me pondré a mirar pelis chinorris. Por el momento me quedo con las adaptaciones de las hermanas Brontë en el cine, tan lindas y bucólicas, sin más violencia que un duelo en una campiña inglesa.

  • Juanfran Satur
    Lunes, 29/05/2017 a las 14:57
    Boli Parker, por favor, necesito información técnicosensorial de un vino denominado Marqués de Murrieta perteneciente a La Roja, gracias.

    ¡Ay Satur! (entre tu y yo ahora que nadie me lee), no soy muy de reservas, soy más de crianças.

  • Creo que sólo he leído un libro de un chino, recuerdo una novela que por lo visto era buenísima pero de la que he olvidado todo. Eso sí, he visto cienes de películas de chinos. Y documentales de la muralla, de los guerreros de terracota y asín. En esto no entran esas cosas que hojeas con interés decreciente a cada página como lo de Sun-Tzu o Lao-Tse, o ensayos de occidentales sobre la cultura milenaria. En definitiva, todo lo que se de los chinos es de segunda mano o viene de las películas. Por ejemplo, y fueraparte las de Bruce Lee, de “In the mood for love“, en la que no hay hostias pero es muy buena.

  • Las películas de artes marciales no eran sino wésterns. Probablemente su mayor virtud, como apuntaba Quinn, era el sentido del humor con que estaban rodadas. La gran oportunidad perdida del género fue cuando los productores de la serie televisiva Kung Fu descartaron a Bruce Lee para el papel princpal y se decantaron por David Carradine, un actor eficaz pero problemente una de las personas menos dotadas para las artes marciales que haya pisado la tierra.

  • He dejado de ver American Gods. Cada vez que sale el que se parece al paleto de Camas y se pone a hablar en inglés en vez de decir «aguantezemelé la monea, a vé zi zale cara o crú» no me lo creo. Y estoy siempre esperando esta entrañable escena y esto es un sinvivir.

  • Juanfran Satur
    Lunes, 29/05/2017 a las 17:55

    Jajajajaja. Vaya detallazo lo de llevar el jersey al hombro.

  • marquesdecubaslibres

    Lunes, 29/05/2017 a las 16:05

    Ayer estuve en la librería “Lights of city” en SF. Compré el ensayo que acaba de publicar Harold Bloom sobre Falstaff, mi alter ego. A la salida me quise hacer una foto en la puerta de esta vetusta librería, mas fue imposible porque siempre salía un chino cruzándose por el campo visual.

    Por favor, Marqués, eso es «precisamente» lo que hubiera dado interés a la foto.

  • Gómez Lunes, 29/05/2017 a las 17:39

    Las películas de artes marciales no eran sino wésterns. Probablemente su mayor virtud, como apuntaba Quinn, era el sentido del humor con que estaban rodadas. La gran oportunidad perdida del género fue cuando los productores de la serie televisiva Kung Fu descartaron a Bruce Lee para el papel princpal y se decantaron por David Carradine, un actor eficaz pero problemente una de las personas menos dotadas para las artes marciales que haya pisado la tierra.

    Yo no sería tan restrictivo. Parecía poco dotado para las artes en general, especialmente las escénicas. Hasta la palmó intentando meterse en un papel.

  • Yo no iría tan lejos, Perro. Desde luego en la serie, escenas de acción aparte, no desentonaba. También es cierto que no hizo nunca nada más a partir de aquello, al contrario que su hermano Keith, que participó en maravillas como El emperador del norte, Nashville o Los duelistas.

    Aunque ninguno de ellos llegó a aproximarse siquiera a su padre, John Carradine, un grande entre los más grandes.

  • En mi cuadrilla no fuimos nunca mucho de pelis de karatekas y eso. Hubo una época, la de Bruce Lee, supongo, que vale que salías del cine y siempre había uno que subía de un salto al capó de un coche para luego abalanzarse sobre una señal de tráfico, pero sin más. Me acuerdo, eso sí, del bueno de José Ignacio, hoy en día Iñaki, que dejó creo que un par de incisivos en semejante maniobra.
    Andando el tiempo conocimos a un individuo, no pasaría del metro cincuenta, cinturón negro nosecuantos dan, de full contact, si es que se dice así, que se llevaba a las chavalas de calle y nos hizo dudar, porque el hombre era feo de cojones, ahí hubo alguno tentado de pasarse por el Shotokan y no sé si no fue mi vecino el que llegó a comprarse un kimono, para descojono general.
    La cosa no fue a más, por dos razones fundamentalmente, a saber, que se descubrió que el individuo en cuestión estaba forrado y que pudimos colarnos en uno de los guateques que organizaba, descubriéndose, para general pasmo, que tenía toda la discografía de Donna Summer y claro, por ahí si que no estábamos dispuestos a pasar.
    Qué tiempos, la virgen.

  • Mortimer, no puedo poner enlaces subidos de tono que la sita Bellpuig me censura. Ni siquiera me he atrevido a compartir el crowdfunding para ver si consigo pagarme el viaje a Tailandia. Me tendré que conformar con ir al Guggenheim y verlo desde fuera.

    Gómez, en efecto muchas de estas películas se salvan por su humor desatado y porque ves que se la suda todo: verosimilitud era la prima del pueblo que tenía bigote. Eso se vuelve en su contra a menudo según avanza el metraje porque se pierde completamente el hilo y el espectador no sabe ni quién es el protagonista ni qué es lo que tiene que hacer. En estos casos, uno puede dar una cabezada sin mayor problema, ya que la comprensión de la película sigue siendo la misma: inexistente. Qué bueno lo de Chuck Norris y Bruce Lee.

    Una exnovia odiaba cordialmente las pelis de chinorris y se quedaba sopa a los pocos minutos de ponerlas. En realidad yo sé que ese odio no era tan cordial y que fue la causa de que lo dejáramos, además de que la oyese roncar durante sus siestas.

    Por cierto, el libro de Needham mencionado en el texto es un libro de verdad y debe de tener siete u ocho campos de fútbol de páginas. George Steiner decía que es el libro más apasionante que existe por su infinita erudición, cosa que no me he parado a averigüar, pero sí este tipo.

  • Carradine murió con gloria, víctima de los “Cinco puntos de presión de Pai Mei“, que te paran el corazón pero te dan un margen para soltar un rollete de despedida. No podemos, por ello decir, en puridad, que su único papel bueno fue lo del pequeño saltamontes.

  • Al cine de chinorris le faltó Chiquito de la Calzada, que era muy bueno haciendo Katas de Kung Fu y cosas de esas, pero llegó en el declive de esta industria. El idioma también lo dominaba.

  • Como rata de filmoteca que fui he visto muy poco cine de karatecas, y lo visto sin prestar atención. El cine me dejó de interesar hace tiempo y mucho he olvidado. No recuerdo buen cine chino pero sí japonés. Por ejemplo vi una retrospectiva entera de Seijun Suzuki, cine de yakuzas rodado burlándose de todas las reglas del cine, la estética de Branded to kill es para mí inolvidable. A semejanza del movimiento francés, la Nueva ola japonesa se extiende desde finales de los años 1950 hasta mediados de los años 1960, y también mola.

  • Está visto que soy más de barrio que tú, Schultz. Buena parte de mi clase y medio vecindario pasaron por el Shotokan. Alguno llegó a cinturón negro. Yo, como creo que decía Sergio Makaroff, sólo a cinturón negro de karaoke.

  • Pues yo reconozco que tras ver Furia oriental en el cine Playa de Castelldefels, no paré de la dar la brasa a mis padres hasta que me apuntaron en un gimnasio de Taekwondo. Al final claudicaron, pensando que lo dejaría a los dos meses. Sin embargo, contra todo pronóstico me dediqué a las artes marciales durante la siguiente década de mi vida. Si miro cómo terminaron la mayor parte de los chavales que me rodeaban entonces, fue una de las decisiones más sabias de mi vida.

  • Joder, en el vídeo de la “entrañable escena” me ha salido de publicidad el trailer del flim “los vigilantes de la playa”. Hay que verla/s.

  • Seijun Suzuki retrató en Branded to Kill al Yakuza como un personaje perdido en un drama absurdo con sus códigos de conducta insensatos y lo convertía en un asalariado normal. En las cintas de Suzuki el Yakuza participa en extraños rituales, en iniciaciones que buscan la lealtad a la familia o interminables búsquedas por los bajos fondos de Tokyo para matar a otros asesinos y así convertirse en el número 1 de una absurda lista de la muerte.
    Los excesos y el romanticismo estilístico de los años 60 llevaron a una nueva casta de realismo crudo en los años 70 en el conocido como “Jitsuroku Eiga” (Películas Documentales Reales). Kinji Fukasaku destacaría entonces como el director por excelencia, rodando sus películas como un reportero saca sus fotografías, buscando el realismo y su particular visión de la brutalidad. Sus Yakuzas hace tiempo que han dejado de lado cualquier código de caballería, y no están muy dispuestos al auto sacrificio. Sin duda su obra maestra es “Jingi Naki Tatakai” (Battles without Honor or Humanity), que contaban las guerras violentas y fratricidas de una familia Yakuza surgida de las cenizas de Hirosima, en su lucha por la supremacía.

  • Me refiero al link del comentario del cronista sportivo Satur, poco antes de las seis.

    Lo especifico concretizando para que no os lo perdáis, merece/n la pena/e.

  • Perro, la verdad es que viéndolo en retrospectiva todos los movimientos de aquel grupo de mi adolescencia iban en busca de lo mismo, desde apuntarnos a la Biblioteca porque oímos hablar de unas excursiones a la playa de Laredo con las chicas, pasando por lo del karate, los “conciertos” en Landaburu y ya lo último, que fue apuntarnos a la Unión de Juventudes Maoístas porque había estado uno y había follao (que andando el tiempo se comprobó que era un bulo).
    A tres reuniones fuimos y si no seguimos fue por aburrimiento, que el escalafón lo teníamos a huevo porque no creo que fueran más de media docena.
    Recuerdo una diatriba contra la Joven Guardia Roja, rama juvenil del PTE como la UJM lo era de la ORT. Un lío. Andando el tiempo se fusionaron, creo que por una boda mixta. Se hicieron familia, vaya.
    Nosotros nos pasamos a Euskadiko Ezkerra, que tenían fama de cachondos, casi me da vergüenza contarlo, en fin, así hemos acabado.

  • Me dice un amigo: “Si mezclas lo mejor de chinorris con lo mejor de zombis (o infectados) te resulta: ‘Tren para Busan’. Está a la altura de ‘El Padrino III’ y ‘Alien IV'”

  • En mi cuadrilla tampoco veíamos pelis de chinos, eran como de macarras y nosotros éramos pijos de SS o eso decían los de los pueblos que venían a tocar los cojones.

  • A ver, señores, las películas de chinos se veían con once, doce o, como mucho, trece años. Después ya llegaron tiburones, colosos en llamas y demás.

    Vamos, que no me imagino a chavales de diecisiete años viendo las andanzas del luchador manco.

  • Escuchen a Bertrand, Seijun Suzuki (quien murió hace poco) y Fukasaku son dos grandes.

    A propósito de lo de la Guerra Civil, le daba vueltas a una teoría que tengo acerca de las causas históricas: su relevancia es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia en el tiempo. Se me ocurrió cuando Rusia invadió Crimea y en los periódicos menudeaban los análisis remontándose al imperialismo de los zares y poco les faltaba para llegar a Cirilo y Metodio; cualquier cosa antes que reconocer que ni pajolera idea de quién era Putin. En momentos de lucidez llegué a sospechar que mi teoría es una birria y me lo han confirmado los 50 años de la Guerra de los Seis Días, un conflicto que lleva marcando el compás de la zona desde hace medio siglo. Todo esto me ha recordado que tengo en mi triplemente infinita lista de lecturas un libro que ha sido un éxito de crítica y público, Like Dreamers. The Story of the Israeli Paratroopers Who Reunited Jerusalem and Divided a Nation, de Yossi Klein Halevi, la historia de los paracaidistas que tomaron Jerusalén Este y, a partir de sus trayectorias, el rastreo de la sorprendente evolución de la izquierda y la derecha israelíes hasta hoy y, con ella, los vaivenes del conflicto palestino-israelí (la evolución política palestina es menos sorprendente: va de lo extremista a lo muy extremista; lo que me recuerda que también tengo pendiente una biografía de ese cáncer del mundo que fue Yasir Arafat. Necesito una renta básica a la voz de ya). Una interesante entrevista al autor, por si gustan. Si nos lee algún editor, me facilitaría las cosas si traduce el libro. Y si ya me lo regala, se ganará un lugar en mi corazón.

  • Alvaro ayer vi una entrevista inédita que le realizó un judio frances a Ben Gurion poco antes de fallecer.
    La dieron en el canal Arte de aquí. Debería verla. Esclarecedora del personaje y de cómo se remontaba al hablar de la constitución del estado de Israel.
    Tu teoría del inverso me parece que tiene mucho fundamento.
    Cuando algo no se puede remontar a hace un año, y’a no tiene salida posible más q el olvido.

  • Bari Lunes, 29/05/2017 a las 19:52
    Me dice un amigo: “Si mezclas lo mejor de chinorris con lo mejor de zombis (o infectados) te resulta: ‘Tren para Busan’. Está a la altura de ‘El Padrino III’ y ‘Alien IV’”

    Me la recomendaron y la tengo desde hace unos días, pero no me he atrevido a verla, por si me da miedo.

  • Yo la única película de chinorris que he visto fue la de “Golpe en la pequeña China” de Joh Carpenter, con Kurt Russell y la guapísima Kim Victoria Catrall famosa por sus interpretaciones en Porkys, Loca Academia de Policía y Maniquí.

  • Joder, macho, yo no os sigo. De los chinorris al eterno conflicto.

    Yo a Bertrand le he escuchado y me ha dado una pereza definitiva ver pelis de chinorris, japos o pelis sin más.

    Pero es que yo solo pienso en bajar al bar. Ahí que me voy.

  • Gracias, JrG, tomo nota, era un tipo fascinante. Me acabo de dar cuenta de que “laborista” en francés es “travailliste” y me ha hecho mucha gracia.

    Bonnie, y el chinorris de Los Goonies qué, que parecía haberse llevado media tienda de Todo a cien de su padre.

  • Perros de defensa personal para mujeres, con bozal “para proteger al malhechor”.

    ¿Estamos o no estamos asistiendo a la decadencia de Occidente?
    ¡Y creen que exagero!

  • Qué buena, S.

    Alvaro, muy en contra que a tus escritos, nunca le tuve afición al cine de chinorris, ni siquiera en plena espinillada pre-adolescente. Sieso que es uno. Otra cosa es el cine de chinos, que algunos habéis denostado por ahí arriba, pero hace ya años me puse plasta en estos blog con que la gente viera a Zhang Yimou y otros aprendices y no sólo nadie me hizo ni puto caso, sino que Josepepe, Montano y sobre todo otra de cuyo nombre no quiero acordarme echaron el día riéndose de mi entusiasmo. Al primero, de hecho, todavía le dura la carcajada. Así que esta vez -preventiva y resentidamente- que os den.

    Gómez, me ha sorprendido gratamente su gusto por Magnolia, no le hacía a usted en esos palos, sabe Dios por qué. A propósito de la película, yo diría que la entrada más trabajada de mi blog fue esta, en la que apenas hay un párrafo de mi propia cosecha. Pero qué bien me lo pasé transcribiendo ese monólogo inicial.

  • HOOVER TOWER
    En medio del campus de Stanford se alza una torre de 89 metros la cual desde su terraza permite observar el verdadero corazón del Imperio. Sería el equivalente a la Torre del Oro desde cuya atalaya puede verse todavía desde el puerto de Sevilla hasta la desembocadura del Guadalquivir en Sanlúcar ( vaya langostinos, por cierto, expenden en Bigote).
    La creación de la Universidad de Stanford allá en el siglo XIX supuso el mayor constructo humano e intelectual jamás conocido. Mr. Stanford donó unos terrenos para la creación de un templo del conocimiento que más de 100 años después ha devenido en la mayor concentración tecnológica que ha conocido la humanidad. Asomado a Hoover Tower podemos ver la bahía de San Francisco, todo Sillicon Valley y el interminable campus de Stanford. Al fondo adivinamos Oakland donde los Golden State Warriors están imponiéndose liderados por la prodigiosa muñeca de Steve Curry. Huele por cierto a curry en el ambiente donde chinos e indios están conquistando el altar de la inteligencia mientras los mexicanos atienden el servicio y los negros han desaparecido. Este es el escenario del Imperio dominante de la ciencia y el conocimiento.
    Mientras tanto, chinorris y peliculeros, sigan ciegos su camino.

  • Claudio, muy bueno ese Link a la página de mi amigo Juan Lamarca, hombre íntegro donde los haya.
    Mientras España duerme, nosotros trabajamos.

  • Trabajando desde hace una hora y media. Ha empezado Ramadán, que sigue el calendario lunar, una cosa un poco antigua. Es más facil contar las lunas llenas que las posiciones del sol, pero relacionar eso con las estaciones requiere matemáticas que se me escapan. El año solar es solo contar, claro que eso una vez alguien resolvió el problema. Lo puede hacer cualquiera. Aquí estaba todo el mundo pendiente de los sabios que miran la luna para que anunciaran Ramadán.
    Algún sabio habia acertado, empezó el sábado.

    Muy interesante el recorrido por California. Si me hubieran preguntado, la universidad de California es Loyola (nombre español, supongo jesuíta). Ahora me sé otra.

  • La Semana Santa católica también se rige por la luna, Claudio.
    Por cierto yo que nada se de toros ni corridas, me ha gustado el enlace que pusiste.
    Al marqués quería comentarle que la mayor aportación a la universidad de Stanford y a la de Berkeley se la debemos a don Adolfo, que le hizo la mayor contribución a la misma expulsando a los mejores cerebros de Europa allí y de paso, cediéndole la herencia de la universidad de Gotinga y demás centros del saber Europeos.
    La Segunda Guerra Mundial, en general, le dió una aportación que supo aprovechar muy bien el Estado Americano.
    Pero es cierto que la masa crítica en matemática, y ciencia aplicada al cómputo, está en manos indias y chinas, que un país con unas universidades tan conectadas con la industria, como las americanas, y su aplicación inmediata y directa ha sabido desarrollar. Finalmente el bussines es el que manda en todo esto, y la potencia económica suficiente para acumular conocimientos que hoy no son aplicables pero mañana es posible. Puede ser también que la estadística de números grandes de sus poblaciones y el proceso de acceso al desarrollo de sus países, así como el poco valor que tiene la persona en sus culturas, hayan contribuido a ello. Pero lo que es claro, es que ese conocimiento donde florece y se queda es en USA, aunque luego el modelo sea exportable.

  • No me expliqué. Ya sabía que la semana santa es por la luna. El calendario árabe es lunar, estamos en un año distinto. Lo que despierta mi curiosidad es si con un calendario lunar se distinguen las estaciones.

  • Imagino que de la misma forma que la solar pero con una fracción temporal algo desplazada. Todos los meses tienen una luna llena, algunos dos. Los indígenas americanos del norte también se guiaban por lunas, al igual que los Incas.
    Supongo que es mucho más sencillo que guiarse por el sol, que requiere mirar mirar posiciones relativas a un punto y calcular alturas y ángulos y duraciones del día.
    Mirando la wiki he encontrado este libro que es muy explicativo.

  • Y con el Losantos de ayer, también:

    Frente a la acción acelerada del golpismo, Rajoy acelera su inacción. En una vibrante comparecencia ante los héroes del empresariado catalán, cuya defensa de las libertades los hace dignos hijos del que vendió el tambor al Tambor del Bruch, y mientras éste le daba al parche llamando a la fiel defensa de España contra Napoleón, huyo a Perpiñán con la pasta. Se encontraron el hambre y las ganas de comer, digo la dieta y la anorexia. Va Mariano y dice que ya no cabe la equidistancia. Y van los héroes y le dicen que vale, que consulte con Soraya. Y van todos y se van, y adiós.

  • Lo que cuenta Arcadi lo hemos vivido durante años en el País Vasco. Gente que reclama un «derecho» para poder ejercerlo, o como repetían los invertebrados, para no hacerlo. Lo que esta reclamación escamotea es la transferencia de la «soberanía nacional», que dejaría de estar en la nación en su conjunto para encarnarse en las provincias. Se reclama el inodoro, insípido e incoloro «derecho a decidir», un simple acto democrático, limpio como una compresa plegada de color rosa, no la decisión, que siempre tendrá consecuencias traumáticas; no queremos ver la compresa manchada de sangre. El oficiante descarga de esta manera la responsabilidad del resultado, del que será responsable el «pueblo», para quedarse sólo como liberador. Es el que consigue el «derecho», no el que ocasiona la debacle posterior. El político ya no es el cirujano que saja, ni siquiera el útil enfermero que trabaja para restañar las heridas; es simplemente el orate, el intérprete, el sacerdote. Este tipo de sabandijas son inútiles puesto que sólo aportan como solución la creación de problemas. Las sociedades maduras les darían una patada en el culo.

  • En el País Vasco y en todas partes, Perro. Eso de Arcadi del independentismo cuántico es un hallazgo formidable que como todos los grandes descubrimientos tiene aplicación en otros muchos campos. La otra noche vi una entrevista en la tele con Iceta y Fernádez Vara al alimón, y al percibir en tiempo real que sólo se ponían de acuerdo en nada pero estaban tan contentos y optimistas sentí una extraña inquietud que ahora sé interpretar: se avecina un PSOE cuántico. Los problemillas del PP con la valoración de su corrupción son un ejemplo puro de mecánica cuántica, Podemos ha hecho un auténtico arte del principio de incertidumbre y qué decir de Ciudadanos, por definición e incluso por acción, cuanto más nos aproximamos al centro céntrico más vivo y muerto está el gato al mismo tiempo. Y todo ello no es más que el producto de una realidad mecánicamente infantilizada: ¿hay algo más paradigmáticamente cuántico que un niño, capaz de querer estar y de hecho estar en veinte sitios a la vez sin el menor efecto ni responsabilidad? No existe certeza alguna ni valor seguro, absolutamente todo depende y está condicionado por los múltiples observadores y yo mismo hace tiempo que vengo al taller y no sé a qué vengo. Adapts, veo la luz: nos fascinan tanto los bosones y los buscamos sin cesar porque la imparable decadencia de occidente no es más que la aproximación a un perfectamente estable y maravilloso campo cuántico. ¡Eureka!

  • El derecho chinorri a decidir.

    No me habéis sacado de las dudas léxicas y con el comentario de Rhumquina de ayer (10:55) es peor todavía. Por consiguiente, obligada te veas, es por vosotros, más me duele a mí.
    He encontrado chinoró, chinorré y chinorrí, en Domínguez (Gran Diccionario Nacional, 1846-7). Chinorri ‘chaval’ nunca ha figurado en el DRAE, pero lo registra el DEA de Seco como jergal, con una cita de Ángel Palomino (Torremolinos Gran Hotel). Al primero que le oí usar chinorri para ‘niño’ fue a Sardá, en un programa que tenía en RNE. (Álvaro, tú no habías nacido o eras muy chinorri). Y al primero que le he oído usar chinorri por chino es a Álvaro y ahora lo decís ya todos: Álvaro, utiliza tu poder so-la-men-te para difundir el bien. Por mi parte, deseo añadir los chinitos de África de las misiones Domund, los trabajos de chinos, los barrios chinos, chino por cochino en algunos lugares de Castilla y chino se le dice a veces al gato michino. Tengo más pero prefiero dejaros con la ansiedad.

  • Albert, Nobel de Física, de Literatura y de la Paz, a compartir con Arcadi.
    “Aplicaciones de la mecánica cuántica a la sociología política y humana de la historia actual”. Mecánica Cuántica general, sección aplicaciones reales.

  • Procuro, no mentas los cuentos chinos, ni las naranjas de la china, nana.
    Chinorri no es sólo una expresión de Alvaro (bien traída por cierto).
    También se usa la fórmula con los gitanos (calorros).

  • Proc, veo que «chinorri» la han usado Pérez-Reverte y hasta en una traducción de Cèline. Hay una obra de teatro de un tal Valdivieso titulada «La Chinorri» y en 1841 aparece la palabra como parte de una copla en un periódico titulado «Fray Gerundio». Sánchez Ostiz la usa como adjetivo de «hideputa»: «…la broma siniestra que me gastó hace años un hideputa chinorri, completamente chinorri, un jebo que escondía su alopecia detrás de un cráneo rasurado de hideputa, una patraña literaria andante…» Y en un diccionario de caló veo que además de referirse a niño, servía para nombrar el billete de veinticinco pesetas.

  • Y coincide que anoche vi Rosetta , que fue a Cannes el mismo año que Gosht Dog (1999), ambas compitieron, el jurado deliberó y la Palma de Oro la ganó… ¡Rosetta! Me gustó mucho.

  • jrG Martes, 30/05/2017 a las 11:34

    Lo de que a los gitanos se les llama chinorris, eso no lo he visto. Sí he oído llamarles franceses, palabra de honor.

  • Proc, me temo que solo lo uso para el mal y las innovaciones reprobables: digo chinorris de forma invariable para singular y plural (referido a los asiáticos). Ej: El chinorris de la peli de chinorris repartía más que la furgoneta del pan.

    A Sardá lo conocí en Moros y cristianos, siendo yo algo chinorri. Le tengo un odio especial, como Harry el Sucio a los mexicanos.

    Cerrando el cuaderno.

  • La última vez, a mi cuñado. Entra mi cuñado en una habitación de hospital, saluda a su visitado y tras examinar rápidamente al hombre que yace en la otra cama, y que tenía el pobre muy malas pintas, inquiere: «Ese es francés, ¿no?». Quería decir gitano, pero que no se diera cuenta. Racista pero considerado.
    También lo decía mi padre. Y para puta, californiana. Otro exotismo, otro clima.

  • Procu yo decía que a los gitanos se les llamaba CALORROS, no chinorris. Que la fórmula se me antoja parecida.
    Lo de Franceses sobre todo cerca de la frontera se usaba para cualquier cosa despectiva.
    Cuando era más joven (hace ya bastante de esto) “francesadas” en Irún, eran ponerse chandal para andar por la calle, tener perros pequineses o pequeños en general, no hablar en Español y fuagras que se despreciaba bastante, que una mujer fumara y cosas así…
    FRANCES=TRISTE era el resumen.
    En mujer FRANCESA= Cochina y de sexo sueltito.
    FRANCES= mucha colonia, poca agua.
    Gentes de no fiar.

  • Albert
    Martes, 30/05/2017 a las 11:04

    Perfectamente de acuerdo Albert, nunca cejaré en mi titánica tarea de incorporar prosélitos a la causa.

    En su momento yo definí mas cicateramente lo que describes como la “externalización de la responsabilidad”, la nueva constante.
    No es sólo respecto al estado y lo que espera la gente de él, ocurre ya en las relaciones profesionales, en las relaciones B2B (o sea entre empresas) y en todas partes. Aquello que antaño cualquiera hubiera hecho por si mismo sin dudar porque hubiera considerado que es su obligación o su trabajo, ahora es inacción o ineptitud y explicación. O sea que te cuentan su vida en lugar de HACER.
    Los que seguimos viviendo en el siglo XX la pasamos putas, no entendiendo y actuando como cascarrabias, además de por serlo, porque una empresa de mensajería no entrega un paquete dirigido a la calle Molins s/n en lugar de camino Molins s/n, en un puto pueblo en el que no hay dos “Molins”. Eso sí, generan una incidencia perfectamente reflejada en un sistema informático, , para alimentar su gestión de calidad bajo norma ISO tropecientos con trazabilidad perfecta.
    Y así todo.

  • Y la encuesta, luego te envían una encuesta de satisfacción para ver como pueden mejorar.

    ¡Trabajando cabrones!

  • Adaptaciones
    Martes, 30/05/2017 a las 12:54

    Adapts, me uno a la causa, y además te digo, que me quedo con el siglo XX al menos en eso que dices. En que tener la culpa de algo era algo sabido por uno mismo y por todos los demás. No disuelto en ineficiencias descritas pero no corregidas.
    SATISFACCION DE CLIENTE: Tu puta madre!!! por si acaso. O la de los Rollings.

  • Adaptaciones
    Martes, 30/05/2017 a las 12:58
    Y la encuesta, luego te envían una encuesta de satisfacción para ver como pueden mejorar.
    ¡Trabajando cabrones!

    Me parto. 10/10

  • Siempre he querido hacer una antología de textos con descripciones de lluvia. Habría que meter el principio de la novela Carter, de Ted Lewis, que acabo de recibir: «La lluvia llovía».

  • y qué me dices del famoso:
    “…era de noche y sin embargo llovía”
    No puedo dar la cita … pero la decía un profe mío.

  • MGaussage
    Martes, 30/05/2017 a las 13:29

    Y de los videojuegos, y las películas de acción y de leer solo tuits y como dice Adapts, es la clara e inexorable decadencia de occidente.
    Porque estos elementos también deciden las independencias y las guerras y los gobiernos…y reciben ayudas cuando son “excluidos sociales” y nos suponen un gasto enorme en policías…

  • Han dicho en la tele que están desapareciendo los vencejos porque no saben adaptarse a las novedades arquitectónicas del espacio rural. Ya nadie teja a canal y cobija, esto he tenido que buscarlo porque no lo ha dicho la tele y debía, tratándose del canal público que nos cobija.

    Recibo misiva pública de los de LAB, que se solidarizan con una estudiante que ha sufrido una agresión sexual. Dicen que «no tolerará[n] ningún tipo de agresión sexual o violencia matxista».

    Qué cara más especial tienen los hijoputas.

  • jrG Martes, 30/05/2017 a las 15:04
    y qué me dices del famoso:
    “…era de noche y sin embargo llovía”
    No puedo dar la cita … pero la decía un profe mío.

    Eso lo decía de noche un profe de todos y sin embargo sigue lloviendo.

  • En la librería “City Lights” de SF, que está siempre abierta, me he hecho fuerte. Se han creado unas “Pedagogies of Resistence” y una “Resistance Reading List” para luchar contra las ideas de Trump. Las podéis bajar desde la web de la librería http://www.citylights.com. Los chinos y yo somos por ahora los más activos, le estoy cogiendo gusto además a Chinatown donde no se come tan mal y dan masajes relajantes por 20$.

  • Le dice el príncipe Hal a Falstaff: “Thou art so far-witted, with drinking of old sack…”.
    Harold Bloom pretende que ese “sack” sea un “heavy oloroso”. Me consta que Bloom gustaba beber vino de Jerez con su amigo Antony Burgess, pero es difícil saber a qué refiere con lo del heavy oloroso. Me atrevo a pensar que se trata de un blended de Palomino y Pedro Ximenez que han sufrido maduración biologica en tabla y luego han reposado en barrica, ésas barricas que viajaron en barco desde Cádiz a Plymouth.

  • Un chupóptero, carroñero de nuestra decadencia, en acción.
    Cositas como ésta recibe uno cada día. Snif, melancolía, snif, encabronamiento, snif, me quiero jubilar y no hablar ya nunca maïs con nadie. Excepto con personas destiladas, como en éste nuestro fanzine.
    Disfruten del tono, la salutación, el conceto, el contenido, en que se emplea su pasta de ustedes…

    Hola!
    El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ha publicado las bases para la concesión de subvenciones para implantar Planes de Igualdad destinados a la pequeña y mediana empresa (de 30 a 250 trabajadores), con ayudas de hasta 9000 € .

    En xxxxx ponemos a su disposición a nuestro equipo de agentes de igualdad, que le asesorarán en la tramitación de dicha subvención de manera gratuita. En el caso de que la subvención no sea concedida, xxxxxx no facturará coste alguno por la gestión.

    ¿Qué beneficios obtiene una empresa por implantar un plan de igualdad?
    • Facilita el acceso al empleo
    • Ayuda a la integración de los trabajadores y trabajadoras
    • Retención del talento
    • Aumenta la rentabilidad de la empresa
    • Mejora la imagen de la empresa

    Las empresas que implanten un plan de igualdad recibirán:
    • Distintivo de Igualdad: que le servirá para exhibir en sus transacciones comerciales y para conseguir un contrato público.
    • Rango preferente: a la hora de ser adjudicatarias de contratos públicos

    xxxxx posee una dilatada experiencia en la tramitación de esta subvención, así como en la implantación y seguimiento de Planes de Igualdad. El plazo de solicitud finaliza el próximo 16 de junio y los requisitos para acceder a ella son:

    – No tener ya implantado un Plan de Igualdad
    – Que la entidad, en el momento de la solicitud tenga de 30 a 250 empleados.

    Quedo a tu entera disposición para ampliaros información mis datos de contacto son

  • “las características estereotipadamente masculinas de agresión, asunción de riesgos, así como el trabajo y el juego de alta energía son “tóxicas” y necesitan ser medicadas o reeducadas fuera del hogar.”

  • Adaptaciones y los otros varones, atención: ¡el Magisterio os necesita para muestra! Para modelo. Pero no vais porque es un rollo y pagan regular. Os tendremos que llevar las mujeres de las orejas, reprimiendo gravemente vuestros di(n)stintos, lo de siempre.

  • Me temo, Marqués, que su explicación es demasiado sofisticada debido a su visión de experto, desconozco hasta qué punto, en el asunto.

    Creo que se trata de un simple adjetivo que Bloom le pone a “oloroso”. De hecho, alguna vez he visto (hace un minuto para ser más preciso) que se define “oloroso” como un “… heavy, dark, medium-sweet sherry…”, con lo que el amigo Bloom estaría cometiendo pecado de redundancia.

  • Adaptaciones, la culpa es tuya por leer cualquier gilipollez que te entra en el emilio. Así como no vas a estar cabreado, hombre. Protégete.

  • Por esas cosas de la educación de «personas en exclusión» que diría Proc, he tratado mucho con gitanos y nunca he oído lo de chinorri dedicado a un niño; siempre una chinorri. Por cierto, que a muchas payas de Barakaldo les he oído decir «una chinorris».

    Os dejo un Vocabulario gitano, por si queréis diquelar.

  • Una amiga me recomienda la última novela de Boris Izaguirre. Que sí, que está muy bien. Que te va a sorprender. A mí me ha encantado. Que ha quedado segunda en el Premio Planeta (le digo que eso no es tan malo como quedar primera; no lo pilla). En estos momentos hay que recordar la vieja técnica aprendida en las pelis de chinorris, subsección ninjas: la bomba de humo.

  • Perroantonio Martes, 30/05/2017 a las 20:51
    Os dejo un Vocabulario gitano, por si queréis diquelar.

    «Qué poca lacha», lo he oído toda la vida en casa (en el carromato), y junar ‘ver’. (aunque aquí dice «JUNAR. v. a. Oír, escuchar»).
    Gracia me han hecho los topónimos (JIRY, Asturias; BIBAI, Bilbao; MADRILATI, Madrid; SAFACORO, Sevilla), pero no sé si fiarme de este julay:
    LLUNDUN. nom. g. Londres.
    😀

    Me quedo en éctasi y la queli sin burjamar.

  • “Era de noche y sin embargo llovia” es el mejor comienzo de cualquier historia. La famosa frase se le atribuye a un escritor gallego que no es Rajoy, sino un tal Antonio Neira de Mosquera.

    A mi me gusta más la de E.E. Cummings, que con lo mismo dice aquello ” nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas ”

    Después hicieron peli y todo basada en tal frase que fue trending topic

  • Procuro fijarme
    Martes, 30/05/2017 a las 11:31
    Albert, he visto hace poco Regreso a casa, me gustó.

    Procu, gracias por intentar aliviar mi fracaso chino, eres buena. Mejor que la película incluso, eso creo. No es que sea mala, claro, pero es que el listón estaba muy alto. Las auténticas joyas de Yimou se acabaron en el 99, a saber: Sorgo rojo, Semilla de crisantemo, La Linterna roja, ¡Vivir!, Ni uno menos y El camino a casa. Todas estas son, sencillamente, perfectas. Y ahí me quedo, que en cuanto me explayo empiezan los codazos y las risas.

    Tengo que contaros que a mi cuñada guiri, que no es china pero como si lo fuera, le han salido hoy del alma dos espontáneos y sentidísimos “¡Ole!”, el primero con una revolera de El Juli y luego con un natural de Morante. Me siento orgulloso. Dios me la guarde muchos años, porque ya es la única que me acompaña a los toros y además hasta empieza a enterarse de algo. También es cierto que antes de la corrida se ha arrancado con entusiastas aplausos a una señora que recorría el callejón saludando a la gente con el sombrero en la mano. Le he preguntado a qué venía semejante fervor y ha contestado que las mujeres de los toreros también tienen derecho a que se las celebre y se las aclame en su paseíllo. La he dejado aplaudir hasta que se ha dado cuenta de que detrás no venía ninguna otra esposa torera. Era la Infanta Elena.