Querido diario

MEETIC
Por Hattie Durant.

Noviembre de 2011

Querido diario:

Decidida a ampliar este año mi horizonte masculino heterosexual me inclino a intentarlo a través de Meetic por falta de tiempo, porque es más cómodo que ir de bar de copas en bar de copas y es un medio como otro cualquiera.

Descartados los poligoneros de 30, los extranjeros en general (por la distancia) y “elprincipedetuvida” en particular, a pesar de su mail piropeándome o precisamente por eso, me decido por un divorciado de Madrid, 57 años, alto, que vive solo y me ha mandado un mail expresando su deseo de que coincidamos a la hora de la conexión y poder hablar.

Después de varios intentos logramos conectarnos al mismo tiempo y chateamos.

Tras un comienzo prometedor: —Hola Hattie —Hola José Mª (me abstuve de decir “pasó usted por mi casa”, que era lo que me pedía el cuerpo, pues no era plan de espantarlo a la primera de cambio) seguimos con unas cuantas frases intrascendentes y me mandó su teléfono.

Como paciencia no es mi apellido y a él se le notaba torpe con las teclas, le llamé y quedamos para esa misma tarde (ayer) a las 20 horas en Rosales 21.

19:40. Quintana esquina con Rosales, encuentro hueco y aparco. Voy con tiempo, como siempre, así que salgo a buscar el nº 21, que no sé a qué altura quedará.

19:43. Paso por delante de Rosales 20, bar de copas con amplios ventanales y lleno de hombres.

19:45. El 21 tiene que ser el “Palacete de Rosales” kiosco-terraza encantador en verano, pero no tanto ahora. El kiosco, además de estar vacío, tiene una luz de bar de “Los lunes al sol” que me hiela el alma.

19:46. Como no quiero quedarme helada decido volver al coche a dejar el libro que llevo en el bolso y pesa un quintal.

19:48. Vuelvo a pasar por delante de Rosales 20, miro y pienso ¡qué de tíos!

19:48.10. Me quedo clavada en el sitio con postura de escuadra con culo en pompa (dificultad: 5, ejecución: 10). Distraída con el personal masculino del bar me acabo de chocar con un bolardo de Gallardón.

19:50. Sigo andando hacia el coche como si tal cosa, aunque lo cierto es que me he hecho daño. Del orgullo ni hablamos.

19:55. Otra vez delante del Palacete de Rosales.

19:57. Llamo para verificar el lugar de la cita. Me confirma que se ha equivocado y que es Rosales 20.

20:00. Nos saludamos y entramos en el local.

Efectivamente es alto, aspecto joven para sus años y pinta de buena persona un poco triste. Cuando se quita la chaqueta veo que lleva pantalones marrones y una camisa azul oscuro unas tres tallas grande. Estamos un poco cortados los dos y supongo que se nos nota en el lenguaje corporal.

20:05. Ya hemos pedido y comienza a hablar. Me comenta que está divorciado, que su mujer se fue al extranjero a trabajar y se llevó a sus hijos, que fue durísima la separación, que iba a verles unas 4-5 veces al año y ahora con la crisis tenía que espaciar las visitas (“sólo me queda un 10% de los clientes que tenía. El negocio está mal, muy mal, muy requetemal”. Lo repite varias veces, debe ser que piensa que al ser rubia tengo problemas de entendimiento. Si no, no entiendo tanto énfasis), pero se iba este fin de semana a W a ver a su hijo. Tiene otra hija que le ha hecho abuelo pero como vive en Sudamérica no puede ejercer de tal, lo que le da mucha pena.

20:15. Empieza a hablarme de lo preocupado que está por la pérdida cognitiva de sus padres de 87 años y BLA, BLA, BLA…

20:16. Colapso vaginal

20:17. Varias series seguidas de “pordios, pordios, pordios”

20:18. Desgarrador “¡Cupido, qué te he hecho yo para merecer esto!”

20:19. Nuca rígida a punto de producirme contractura cervical.

20:20. Ante la posibilidad de tener que ir a urgencias y explicar que estoy contracturada por la pérdida cognitiva de los padres ancianos de un desconocido triste, respiro hondo.

20:21. Pienso: Hattie, te quedan al menos tres cuartos de hora (tampoco era plan de levantarme e irme, aunque la contractura iba a más), haz honor al lema familiar. Segundos en blanco. ¿Hay lema familiar?, si lo hay ¡¿Cuál es?! Supongo que algo así como ¡optimismo, valor y dignidad!

20:22. Relajo la nuca, me recuesto en el sofá y decido dar un giro a la conversación. Él todavía no lo sabe, pero voy a ser una ex conocida encantadora.

20:23…. BLA, BLA, BLA “y claro si se confunde con las pastillas se pueden intoxicar y …”

20:23:30. “Claro, por eso mi madre dice que hay que morirse a los 80”. Me mira asombrado, creo que no he sido muy diplomática, y como si tal cosa empiezo a hablar de películas.

20:24. Desconcierto momentáneo por su parte, pero acepta el cambio de tercio. No es que el tío sea la bomba, pero se va olvidando de “mispadresysuspastillas” y yo voy recuperando mis constantes vitales. La contractura se aleja.

21:00. Se le nota relajado y me propone ir a picotear algo. El “No” me sale rápido, intento arreglarlo diciéndole que mis biorritmos son europeos y que me acuesto temprano.

21:05. Nos traen la cuenta y me invita. Me acompaña al coche.

21:15. Nos despedimos, le doy las gracias por la invitación y le deseo buen viaje. Se le nota contento y me dice que a la vuelta me llamará. Deseo con fervor que le salga el trabajo en Aragón.

21:20. Por fin de camino a casa.

Conclusiones:
1. Dos citas más como ésta y me hago lesbiana. Luego lo pienso bien y decido que varias más, sin especificar número, porque me veo siendo lesbiana pasado mañana y los cambios bruscos a mi edad son malísimos. Descartadas quedan las opciones de cortarme las venas y, por supuestísimo, hacerme monja de clausura: antes muerta que callada.

2. La teoría de Marta es cierta. Si aparcas cerca y a la primera, no ligas y yo aún diría más ¡¡¡NO LIGAS!!!

Y colorín, colorado esta cita, por fin, se ha acabado.

P.D. Niego rotundamente que cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia.

173 comentarios

  • “Martes, 04/07/2017 a las 23:55
    Tu demencia, si eso eso es sposible, va pareja con tu cobardía. No te preocupes, que lo vamos a mirar juntitos. Loco fantoche senil”.
    -Exijo que se ponga coto a la dislexia, amenazas e insultos que aquí gusta prodigar el tal Gómez.

  • Todos estamos solos en la gran ciudad, Hattie. Este hombre debería ir a confesarse y quejarse menos.

    Podría haber contado en el diario cómo se vistió para la cita, ya que en esta ocasión, el cómo se desnudó no parece interesante.

  • Siguiendo con el tema de la entrada, una pregunta para Boli Parker: una bandada de unos cien buitres ha atacado a una vaca parturienta y al ternero. Y el otro día, a catorce ovejas. Qué pasa con esto, qué dice el cordobés.

  • Mi bar favorito de la zona es el Charing Cross, en Rosales 32, rancio a más no poder. Me gustaba mucho la heladería Bruin, casi enfrente de la estación del teleférico, aunque cerró hace algunos años. Es una calle rara en la que los bares suelen llamarse con el número del portal y el Rosales delante.

    Se prepara una expo de Rosales en el Museo del Prado, atrasada varios años, que me apetece bastante. Ya va siendo hora de poner en valor a este tipo de pintores. Además fue el bisabuelo de Carmen Santonja de Vainica Doble, así que para qué quiero más.

    ¡Bienvenida, Hattie, muy ágil e instructivo tu texto!

  • Hattie, yo te llevo a bailar Despacito.

    S., de Lewis tengo fichado el libro que ha sacado sobre Kahneman y el socio. Ahora estoy con una cosa acerca de cómo los experimentos con moscas contribuyeron al desciframientos del ADN y de la transmisión del comportamiento y tengo sentimientos encontrados: el tema me parece muy interesante pero no consigo quitarme la sensación de que el casting es poco afortunado. Qué coño me importan las moscas.

  • Perroantonio preguntaba ayer por el posible “sanchismo” de Katanito. Es “sanchista” de la facción revanchista-animista. El revanchismo queda avalado al denegar los dineros que administra cual Cesar Imperator a un pueblo que ha cometido el imperdonable error de denominarse Villafranco del Guadiana desde que se fundó, en vez de el mucho más aceptable Villafranca. Sí, ha acertado, la denegación se justifica en el incumplimiento flagrante de la Ley de Memoria Histórica. El animismo se hizo patente cuando cambió el logotipo azul por una burda manipulación-distorsión en rojo. La razón -si se puede utilizar un vocablo tan lleno de contenido honroso- ha sido que el azul es el color del PP. No importa que en el catálogo de Pantone haya varias decenas de azules. El azul, todos los azules han sido proscritos hasta del fondo de escritorio de los ordenadores, se lo juro.

  • El logotipo maldito fue diseñado por un profesional de reconocido prestigio internacional tras concienzudo estudio de los antecedentes históricos. Además se consultó a expertos en heráldica y demás ramas del gremio academicista teniéndose en cuenta su documentada opinión. El nuevo es una manipulación tan burda e infeliz que parece el encargo hecho al sobrino de alguien que está empezando con los programas de diseño en su ordenador. Lo que era una elegante corona se ha convertido en una magdalena, pero cambiando la honrada sencillez de la magdalena por la impostación hortera del cupcake o la originalidad insoportable del muffin. La tipografía institucional se ha cambiado por una más propia de una cantina mexicana ¿Que no me cree? Suprima la magdalena y ponga a la izquierda del texto un cactus y un sol, verá si funciona.

  • P. He visto en Wikipedia que usted está contra el cambio climático.

    R. Ah, ¿eso? Pura porquería de Wikipedia. Soy escéptico sobre los alarmistas globales. Todo el movimiento climático ya es de por sí alarmista, pues creen que el planeta se va a ir al infierno. Pero el alarmismo me molesta porque cualquier persona que no está de acuerdo con sus propuestas es tildada de “negadora del cambio climático”. No creo que eso sea bueno. El alarmismo se ha convertido en una religión. Es muy posible que haya calentamiento, y que lo cause el hombre, pero necesita ser probado.

    P. Si los periodistas somos alarmistas, la gente será más precavida sobre el cambio climático, ¿no?

    R. Como periodistas ocupamos los niveles más bajos del estatus social, junto con los políticos. Tenemos un problema de credibilidad.

    El resto de la entrevista, aquí.

  • Respecto a las funciones del hermanísimo, estoy dispuesto a apostar un céntimo de euro a que no necesitará trasladar su residencia a Badajoz. Es más, pienso que con un currículum tan sobrado para su nueva e inestimable labor y gozando de la absoluta confianza del equipo de gobierno que lo ha contratado, no será necesario que aparezca por tan inhóspitas y lejanas tierras más que para la toma de posesión y algún evento de singular trascendencia que requiera cierto relumbrón. La institución no desaprovechará la ocasión para apuntarse un nuevo galardón: Pioneros en la coordinación telemática de conservatorios musicales.

  • Muy interesante la entrevista que nos conecta Zeppi y el articulito que nos conecta McGauss.
    Desde mi punto de vista el puesto de coordinador de Conservatorios en una Diputación es una broma pesada, lo ocupe quien lo ocupe.
    La calle Rosales, desde Paseo Moret a Quintana, tiene mucho glamour y lo considero lugar ideal para citas a morosas que pueden culminarse en el cercano Hotel Tirol en Marqués de Urquijo.

  • El neón del Hotel Tirol es el mejor de Madrid, mucho mejor que el de Schweppes del edificio Carrión en Gran Vía y también que el ya desaparecido de Firestone tras las Escuelas Aguirre.

  • Alvaroquinn
    Miércoles, 05/07/2017 a las 08:31

    S., de Lewis tengo fichado el libro que ha sacado sobre Kahneman y el socio. Ahora estoy con una cosa acerca de cómo los experimentos con moscas contribuyeron al desciframientos del ADN y de la transmisión del comportamiento y tengo sentimientos encontrados.

    Jajaja. ¿Qué pasa, te han declarado la ley seca en Cantabria?

  • Una curiosidad sobre la calle Rosales: era allí, en los tiempos más sangrientos del Comando Madrid de ETA, donde los De Juana Chaos, Troitiño, Soares Gamboa y alguno más recogían los coches que, robados en el País Vasco y Navarra, les dejaban los del aparato de “manguis”. Esas entregas siempre se hacían los domingos por la mañana y con la mayor tranquilidad del mundo.

  • Buscando en Google sale nombrado un “Cóctel Gallo” o “Cóctel Medio Gallo” en el Hotel Tirol. Imagino que ese era el combinado, amigo holmess.

  • S.
    Miércoles, 05/07/2017 a las 10:39

    Me cautivó con su título de bolero, Tiempo, amor, memoria, y aquí estamos. Para cuando llegue la ley seca ya tengo apuntadas las instrucciones de Ximeno para hacer un alambique y hay una cooperativa cerca que vende palés de patatas.

  • Hattie Durant
    Miércoles, 05/07/2017 a las 11:09
    : )) El reto era mandar un texto. Jamás de los jamases pensé que lo publicarían. Gracias por todas las críticas.

    Bienvenidísima. Es un honor…

  • Perroantonio
    Miércoles, 05/07/2017 a las 11:01
    También es interesante el personaje de «Mar de Marchis».

    Hablé muchas veces con ella por teléfono. Me llamaba al móvil y estábamos minuuuuutos y minuuuuutos hablando. Sobre todo ella: que si no te metas tanto con los catalanes en twitter, que qué te han hecho, etc. Yo pensaba: «Joer, tronca, con lo que te está costando la conferencia me podrías pagar lo que escribo para la puta Juandáun». Nunca me pagó. Me enteré de que solamente pagaban las entrevistas, y cuando me ofreció hacer una no me lo dijo. Por supuesto, no la hice. Me tocaba los cojones que me mareara con sus llamadas y la falta absoluta de claridad respecto a las condiciones de trabajo, y se me hincharon definitivamente cuando comenzó a pedirme fotos de Berlín, sin explicarme para qué. Le envié varias y nunca supe si se publicaron o qué objeto tenían. En una de las conversaciones me dijo que ella solo tenía fotos porno en su escritorio. Ahí fue cuando decidí mandarla a tomar por culo. Calientapollas no, gracias.

  • Todo eso, por cierto, lo conté en su día no sé dónde. Se armó algo de revuelo y los juandáuns me cogieron un poco de manía.

  • Me vienen los recuerdos en tromba: juandáuns y mierdecillas varios llamando nazi a Arcadi, Brema llamando tonta a la Lupe, Schultz chivándose, un notas echándome la bronca to ciego de vodka… Qué tiempos.

  • Hablaron largamente de gluten, de coitocentrismo y de las torturas a las que los pollos eran sometidos en los criaderos. En un momento dado, él rompió a llorar y clamó:

    —¡¿Acaso somos mejores que las aves?!

    Jajajaja. Muy buena la historia de amor posmoderna.

  • Juanfran Satur
    Miércoles, 05/07/2017 a las 08:02
    Siguiendo con el tema de la entrada, una pregunta para Boli Parker: una bandada de unos cien buitres ha atacado a una vaca parturienta y al ternero. Y el otro día, a catorce ovejas. Qué pasa con esto, qué dice el cordobés.

    Está pasando, Saturn.
    Con la crisis de las vacas locas salió una directiva en la que se prohibía dejar los cadáveres de los animales de abasto en el campo. Esto supuso que los buitres carroñeros se tuvieran o tuviesen que buscar el sustento de otra manera. ¿Cómo? Os preguntareis alegre chavalería, pues atacando a los animales que están en extensivo porque disponen de armas para ello y el hambre no perdona. Vosotros haríais lo mismo, así que no les juzguéis.
    Ahora hay una nueva reglamentación en la que las CCAA pueden autorizar “muladares” (lugares donde se descargan los animales muertos de las granjas para que coman los necrófagos) y allí se sirven ellos como si fuese un bufé. Ya os he dejado alguna foto que otra en el feis de cómo de relimpios dejan los huesos.
    Así que si atacan es porque en los muladares no les echan de comer y a los probes pues no les queda otro remedio que matar.

  • El buitre es un bicho que me fascina. De hecho, tengo tatuado uno. Pasé varios veranos visitando muladares para poder verlos de cerca. Observarlos a unos diez metros y ver cómo remontan el vuelo es todo un espectáculo.

  • Como nota sociocultural sobre la entrada de Hattie, decir que tengo al menos tres amigos (más exactamente dos amigos y una amiga) que han rehecho sus relaciones de pareja mediante el método de las citas por internet. Los tres pasaron por el consiguiente calvario de las citas con personas con mucho dolor acumulado y por algún que otro desencuentro con personas que mienten sobre su edad o condición social, pero en un tiempo prudencial consiguieron encontrar pareja adecuada y se les ve felices. Sinceramente, a estas alturas parece bastante más eficaz y sano hacer amistades por internet, incluidos grupos de aficiones, que visitando bares de copas.

  • El susto que me pegué una vez cuando me topé cara a cara con una cuadrilla de buitres no se me olvidará nunca. Estábamos subiendo a uno de esos montes cuyo nombre no he aprendido cuando cerca de la cima, al dar la vuelta a una roca, me topé de morros con unos cuantos buitres que se espantaron tanto o más que yo. Ni vi cuantos eran porque el susto, por lo imprevisto, fue de muerte. Qué grandes, qué envergadura, qué acojone.

  • Precisamente los periodistas sin credibilidad de National Geographic sacan este mes fotos de un iceberg de 350 kilómetros cuadrados que se desprendió del glaciar Pine Island en la Antartida en 2015. Dicen que además hay una grieta importante en la base del glaciar y, sin más, que para 2100 con la pérdida de los glaciares, el nivel del mar habrá subido 2 metros.
    Pero digo yo que las pérdidas económicas se compensarán con la colonización de Groenlandia y la Antártida. Mientras haya comercio todo irá bien, pero ¿Y si después del deshielo de los glaciares no se calienta la tierra? Encontraremos medicinas que añadan anticongelante ecológico a nuestra sangre.

  • Ya sólo por su decoración Rosales 20 está muy por encima de la inmensa mayoría de bares que hay en este planeta. Hattie, debería haber bastado que un hombre le propusiera quedar en ese bar para casarse con él. Pero ya veo que usted es un poco pejigueras y busca una pareja que no le aburra.

  • El Tirol no es ya lo que era. Donde estaba la barra está hoy la recepción y lo del “medio gallo” no lo recuerda nadie. Eso sí, el neón se mantiene incólume.

  • Una antigua novia que anduvo por aquí y que era un tanto putilla, gusta ahora insultarme porque no le hago caso. Su insulto favorito, al igual que el disléxico, es llamarme”viejo”.

  • Una etimología popular hace derivar «buitre» de «putreo», podrido. Es más falsa que un euro albanés, aunque más bonita, como la de aquel «cadáver» derivado de «caro data vermibus» (carne dada a los gusanos) que citaba Juaristi en uno de los poemas de su primer libro y que también cita Wikipedia en su chorresca entrada «cadáver» en la versión castellana. De «caro-carnis», carne, dicen que deriva también la bonita palabra que da nombre al alimento principal del buitre, la «carroña», que en inglés se dice «carrion», aunque hay también partidarios de que proviene de otra palabra que utilizamos mucho, «caries», putrefacción.

  • PINFLOIS 2017
    Hoy he escuchado en donde lo de Don Federico que hoy Pint Flock cumple años. Felicidades. Asimismo, me he enterado de que en su último concierto en el Calderón, los Gusanos Rosas mancillaron la canción Wash your hands here.

  • Yo una vez intenté ligar mediante una aplicación de esas de internet, y conseguí que una moza me hiciera caso. No sabía muy bien cómo empezar la conversación, así que tiré por derecho: «¿Cuánto?» Nunca me contestó. Las hay muy maleducadas.

  • No me suena el gallo, que por cierto resulta redundante.
    Los catalanes debíamos pedir venusrubias: camarero, tráigame ustez una venus rubia, hágame el favor.

  • Ayer.

    Ximeno de Atalaya Martes, 04/07/2017 a las 22:19
    La Diputación de Badajoz es un putiferio cum laude.

    Dígalo en un castellano más claro y preciso, Ximeno, es una casa de lenocinio.
    (Por no hablar de latrocinio).

  • Ximeno de Atalaya Martes, 04/07/2017 a las 22:19
    La Diputación de Badajoz es un putiferio cum laude.

    Sr. Verle Miércoles, 05/07/2017 a las 16:42
    Dígalo en un castellano más claro y preciso, Ximeno, es una casa de lenocinio.

    ¡Ay, Señor, que me da una linotipia!

  • El medio gallo puede referirse a la procedencia de la palabra cocktail ya que, en inglés, la palabra cock es sinónimo de “gallo” pero también significa “tapón de barril”. Al emplear en las mezclas los finales de bebidas de distintos barriles (es decir, las colas) se empezó a llamar al mejunje cocktails, y así hasta el día de hoy.

  • Bertrand de Got
    Miércoles, 05/07/2017 a las 13:55
    Hospitalidad:
    Cuando visitas a los buitres en sus cuevas te vomitan encima carne podrida y ácido gástrico.

    Es que a sus crías no les llevan restos de cadáveres sino que les regurgitan la comida en el nido para que se alimenten. Su flora bacteriana y sus ácidos gástricos son de los más estudiados, ya que gracias a ellos son resistentes a las más potentes toxinas bacterianas, como por ejemplo la del Ántrax o la del Botulismo. Son espectaculares.

  • Adoptar ¿para qué?

    Nadie quiere morirse. Por diversos motivos, pero sobre todo porque, después de morirte, te quedas muerto. Preferimos cualquier cosa antes que eso. Si hay que dejar de fumar, se deja; si hay que vivir en el tercer mundo, se vive en el tercer mundo. Lo que sea, incluso vestir sencilla. Entre estar vivo y no estarlo no hay color. De ahí que den tanta pena los que han muerto y los que no han nacido.

    Cualquier diferencia entre los vivos no es nada comparada con la que hay entre un vivo y un muerto. Uno puede pasar de la miseria a la riqueza: ese cambio es ridículo al lado del salto que da desde la nada al ser el que consigue nacer.

    Por eso es infinitamente mejor traer al mundo al que todavía no está en él que coger a un niño en un lugar del mundo y llevarlo a otro, por muy mal que se esté en el primero y muy bien en el segundo. El que se reproduce cumple una función social muy superior al que sólo es capaz de adoptar.

    Si además el que se reproduce ve satisfecha su necesidad narcisista de que el niño se le parezca, qué más se puede pedir. En cuanto al que ha nacido, puede que tenga algunos momentos de duda, pero seguro que da por bien empleado tener unos padres si ése es el precio de estar vivo.

  • Muy divertida su entrada Hattie. Me he reído mucho con su abstenerse de responder con lo de Fofo ( debió hacerlo) , con su puntuacion en la ejecución de su postura de escuadra , con la leche con el bolardo de Gallardon y con su PD.

  • Esta semana el Economist le da un repaso a Trump. Incluye además un estudio sobre como piensan el 40% de los votantes (50 M de americanos) que votaron a Trump y 5 meses después siguen encantados con su líder.
    El resultado es extrapolable a España: los votantes de un partido o de un líder son fieles a él hagan lo que hagan. Si les preguntas porqué les siguen votando se refugian en el “pensamiento grupal”, son absolutamente acríticos y hasta un 95% son desconocedores de los rudimentos básicos del funcionamiento de una democracia.
    Téngase en cuenta que los trasvases PP-Cs o PSOE-Podemos son deslizamientos y no verdaderos cambios de partido.

    http://www.economist.com/news/leaders/21724392-and-man-oval-office-making-bad-situation-worse-donald-trumps-washington

  • Enid Blyton es una de las pocas señas de identidad que tiene mi generación, la de los nacidos en los sesenta, la década en la que todo cambió sin que eso nos haya afectado a nosotros, que no tenemos narrativa ni características singulares. En la Transición éramos demasiado jóvenes para andar pensando en ocupar posiciones de poder y la Gran Recesión nos ha pillado demasiado viejos para protagonizar el relevo. Aunque no participamos en las protestas de 1968, compartimos valores y prejuicios con quienes sí lo hicieron, nuestros hermanos mayores, a quienes admiramos y detestamos al mismo tiempo. No somos como ellos, pero tampoco somos muy diferentes; nos hemos quedado un poco a la mitad de todo, en tierra de nadie. Somos el furgón de cola, un pelotón muy numeroso de benjamines que han llegado tarde a todo. Leer las aventuras de Los Cinco es probablemente el único placer de nuestra infancia que nuestros hermanos mayores no experimentaron antes. Ellos leyeron a Salgari, a Julio Verne, las aventuras de Guillermo o de Tintín, pero no pudieron conocer a Enid Blyton porque hasta 1964 no se tradujo al español. Los Cinco y el tesoro de la isla se publicó ese año y desde entonces la Editorial Juventud no ha dejado de imprimirlo.

    Por mi casa circulaba en los años setenta un ejemplar de la 4ª edición, que me había regalado por algún cumpleaños la prima Angelines, la maestra de niños subnormales: la única que regalaba libros en mi familia, porque los robaba de la biblioteca de su colegio. Lo conservo todavía. Tras la portadilla tiene un exlibris de imprenta que dice ESTE LIBRO PERTENECE A, y luego una línea sobre la que están escritos a mano mi nombre y mis dos apellidos, con unas mayúsculas majestuosas y unas oes rematadas con un rabito hacia arriba que a mi padre no le gustaba porque decía que las convertía en aes y que esa confusión me iba a traer muchos problemas en el futuro.

    Los cinco y yo. Antonio Orejudo (Madrid, 1963).

  • A ver cuando The Ecologist ese saca un árticol sobre la positividad de la balanza económica española cuando el hermano de la Ronalda devuelva lo que ha robado. Y que lo publique en Cristiano.

  • Solo yo he conocido a Los Cinco, wow, qué experiencia única, démosle a la manivela de la nostalgia, el nacionalismo de los “postmodern paletos”. Por eso han rodado varías películas con las aventuras de Los Cinco en Alemania, una por año desde hace cuatro o cinco. Y entretenidísimas, por cierto. Es de lo poco que he ido a ver al cine. Con su rubia tonta, su morena tan echá p’alante como desnortada, su rarito y su machote al que todo le viene grande. Con un par.

  • Pues yo estoy decepcionado con Trump, ya que esperaba que hubiese lanzado uno chorro de misiles a diestro y siniestro, pero como no voté, pues me jodo. A ver si en la próxima, me llegan las papeletas.

  • Los siete secretos estaban tan mal traducidos que en un libro aparece una diciendo que el perro (un setter irlandés) había ido a hacerle el amor a la cocinera. Gran shock. La buena era la serie de Misterio, con Fatty. Y las torres de Mallory, que devoré cachondo perdido sin saber que estaba cachondo pedido, no como ahora, que sabría que estaría cachondo perdido porque siempre estoy cachondo pedido.

  • Había unas novelas de Enid Blyton todavía mejores que las de Los Cinco. Me refiero a la serie Aventura, entre las que destaca la magnífica Aventura en la isla. Sin embargo, me quedo casi sin dudarlo con el equivalente americano de estas obras, una maravillosa serie de novelas juveniles de misterio conocida como Alfred Hitchcock y Los Tres Investigadores. Seguro que muchos aún recuerdan a Jupiter Jones y sus dos camaradas.

  • Ahora, todos estos de la Blyton son una banda de hippies comparados con Guillermo Brown, que en una de las historias mata un gato con un arco y unas flechas. Y tan feliz, sin remordimiento alguno.

  • S. Renuncié hace tiempo a esa auto pregunta, yo hago la mía a piñón pero si juega y postea un poquito suelo formarme opinión.

  • Con su rubia tonta, su morena tan echá p’alante como desnortada, su rarito y su machote al que todo le viene grande.

    Coño, ¿y no sale Tim?

  • De acuerdo Gómez, pero Fatty era un crack. Sus razonamientos eran la leche, dudo que sus compañeros de aventuras acabaran de entenderlos. Cierto que el policía Goon se pasaba de torpe, pero ahí estaba Fatty para remediarlo.

    Las Torres de Mallory eran como las de Hogwarts pero solo con chicas y sin magos. Algunas de la historias no estaban mal.

  • Leí muchos de Los tres investigadores, Bremaneur. De hecho, los tengo todavía. Pero ése no lo recuerdo.

    Toda la razón, Zeppi.

    Los peores de todos, por cierto, eran unos, también americanos, titulados Los Hollister. Yo me leí hasta esos. Ya era un tipo raro, supongo.

  • La cadena fantasma era un procedimiento que usaban los Tres en varios libros para poder recabar información. Uno llama a cinco amigos preguntando algo, cada uno de los cinco a otros cinco, etc. Un retuit de la hostia.

    Los Hollister, que también leí, eran unos petardos. Súper perfectos, todo lo hacían bien y eran un coñazo. Algo así como los mourinhistas de la literatura juvenil.

    Me leí todas las series de Enyd Blyton. Todas. Y todos de Los tres investigadores. Todos. De Guillermo Brown me compré la colección completa hace unos años y estoy en ello. Son cuarenta libros. Y he releído gran parte de Blyton hace poco, así como alguno de los Tres Investigadores. Añadamos un clásico que poco tiene que ver y que es el libro que más veces he releído en mi vida: La guerra de los botones, de Louis Pergaud.

  • Yo debo ser de la generación puente porque me leí todo Julio Verne, todo Salgari, todo Karl May y también Los Cinco y Los Tres Investigadores. Luego fue cuando me dí el golpe en la cabeza y me leí un volumen completo de Unamuno (no recuerdo nada), un volumen de Jardiel Poncela (desternillante) y Cien años de soledad. Fue entonces cuando cumplí 14 años y me propuse como objetivo vital leerme toda la sección Narrativa de la biblioteca pública por órden alfabético. Me pase unos cuantos años con la A de Antología. Guardo buenos recuerdos de la Antología de relatos policiacos y de la Antología de relatos de ciencia-ficción. Y entonces me eché una novia y mis proyectos se fueron al traste. ¿Os he dicho ya que era un auténtico gilipollas?

  • Leí la colección completa o casi completa de Guillermo Brown cuando tenía la misma edad que él: once años. Parte de los libros que había en mi casa correspondían a la vieja edición de tapas rojas e ilustraciones de Thomas Henry que todos recordamos, y el resto a otra edición que sacó Molino a finales de los sesenta con unos dibujos de cubierta y unas ilustraciones terriblemente ridículas. A partir de entonces la he releído, ya sea completa o parcialmente, en varias ocasiones. Cada vez es como si fuera la primera. No hay nada que se le acerque. Pienso que todas las claves del humor literario se encuentran en esos increíbles y vertiginosos relatos. Hace unos quince años o así, una amiga que trabaja en RBA me regaló la colección completa que estaban reeditando ellos por aquel entonces, volviendo, por cierto, al formato clásico aunque con tapas blandas.

  • Mi primer libro fue “Los Hollister y el viejo barco”. Luego me leí todos esos que se han mencionado. Guillermo, Los Tres Investigadores, Los siete secretos, Los cinco, Torres de Mallory y luego los más clásicos, Salgari, Verne, Curwood, London, unos comprados, otros prestados por un amigo de mis padres. Hay dos o tres de Salgari en los que el personaje es un tal Cabeza de Piedra, artillero bretón, que me encantaban.

  • ¿Qué libro es el que más he releído? No sabría decir, dudo entre dos novelas históricas: El último mohicano, de Fenimore Cooper; y Aníbal, de Gisbert Haefs.

  • La amabilidad que MGaussage derrocha de un modo tan generoso y con tanta eficacia me anima a traer otro comentario que puse hace nada en FB. Es maniqueo a más no poder, con una tosquedad de cosa antigua. Es éste:

    Qué bueno es eso que dijo Herácito de que la guerra es el padre de todas las cosas. ¿Y lo que dijo Mani sobre una lucha a muerte entre dos poderes descomunales, cósmicos? Igual de bueno.

    Son dichos que valían en su época y que valen hoy. Todo es guerra sin cuartel. Sin cuartel es la que hay entre los hombres y las mujeres.
    El movimiento feminista tiene, por ser un movimiento, un sentido, como tiene un sentido el movimiento del coche que nos lleva a la oficina, a la playa, al taller de lavado, según.

    El movimiento feminista, a diferencia del propio de los coches, ni nos lleva a la oficina ni a la playa ni al taller de lavado. Es un movimiento de naturaleza política.

    ¿A qué aspira cualquier movimiento de naturaleza política? A ganar cada vez más poder, sin que le sacie otra cosa que no sea el poder absoluto. El movimiento obrero tiene como meta sojuzgar a la patronal, la patronal ha sojuzgado a los sindicatos.

    La meta del movimiento feminista es la subordinación completa del hombre a la mujer. ¿Qué puede frenarlo? Un movimiento opuesto. ¿Cuál sería la meta de este movimiento? La subordinación completa de la mujer al hombre.

    ¿No dijo Heráclito que la guerra es el padre de todas las cosas?

  • S.
    Jueves, 06/07/2017 a las 00:54
    ¿Qué libro es el que más he releído? No sabría decir, dudo entre dos novelas históricas: El último mohicano, de Fenimore Cooper;

    Acaba de subir varios puntos en mi escala de apreciación. Habrá que leer Aníbal.

  • ¡Soy chica!
    He leído todos esos que han comentado y los de Puck y la Colección Violeta de Editorial Molino.
    Hace poco releí con una sobrina un libro de Enid Blyton y qué decepción, demasiados subjuntivos para mi cuerpo.

  • Hasta donde recuerdo, en mi escala de aquellos tiempos Los Cinco iban los primeros. Los Siete Secretos me gustaban bastante menos, probablemente porque vinieron después. Pero los leía todos, también los Hollister, que como buenos americanos eran bastante más aburridos (por cierto, creo que no he sabido nunca quién escribía los de los Hollister).
    A Guillermo lo descubrí un poco más tarde. Evidentemente, juega en otra liga. Una delicia.
    Luego pasé a Verne y Salgari (fundamentalmente las del Corsario, Sandokán me gustó menos, creo que por culpa de una traducción cursi), aquellas del oeste de Karl May, buenísimas.
    También Asterix, claro, Lucky Luke, Blueberry, esto quizá un poco más tarde.
    Andando el tiempo, un día encontré semiescondido Love Story, que me pareció abiertamente pornográfico, o mejor dicho, que consumí como si fuera abiertamente pornográfico, ustedes me entienden.
    Creo que mis hijos no han leído ni uno solo de todos esos libros, quizá alguno de Guillermo, como mucho.

  • Junto a esos cayeron algunos de Puck (imagino que me la ponía delectable) y por supuesto Julio Verne y algo de Karl May, con el Robinson Crusoe, que me llevó a escribir cuentos de niños náufragos en islas desiertas. Hasta que leí El señor de las moscas, y entonces me dediqué a confeccionar mis propias revistas eróticas en los cuadernos del Colegio Santo Domingo Savio con recortes del Pronto donde salían Sabrina, Samantha Fox y Brigitte Nielsen («y aquí tenemos a la ebúrnea Brigitte Nielsen», escribía a boli, sólo que entonces no decía «ebúrnea»). Mis primas intelectuales insistían en que debía cambiar de lecturas, e intenté con un relato de un náufrago de García Márquez, que no estaba mal. Luego, una colección de best-sellers con Harold Robbins, otro de un tiburón y otro de unas avispas asesinas, buscando siempre los párrafos eróticos. La verdad es que el panorama es desolador. No compartía mis gustos con nadie y deambulaba muy perdido por las estanterías. Un día cayó Los gozos y las sombras; otro, El hobbit. Todo muy heteróclito, muy fatal, sin sistema, sin tertulia, sin posibilidad de comparar y de dejarme sorprender por nadie.

    Mi hija se ha leído todos Los Cinco y mucho Guillermo Brown. También Los tres investigadores (en alemán). Y cuando aún no sabía leer le recité El hobbit, y lloró al final con la muerte de Thorin. Tuvimos que ver la peli para que se reconciliara con Tolkien. Le voy a pasar unos artículos de Ruiz Quintano, a ver qué dice.

  • [0] Cuidado con las citas a ciegas, señorita Durant. Mire lo que le pasó a una, muy jaquetona, “que anduvo por aquí”. No se fíe de ninguno de los presentes. Excepto de mí, claro.

    Confíe en mí…

    (-> Jamie Liddell – Little Bit of Feel Good)

  • No se trata de que nosotros no hayamos leído a Verne, a Salgari, a… sino que nuestros hermanos mayores, esos que “hicieron” el mayo del 68, no pudieron leer a los Cinco. Les pilló mayores, viejos. Fue un placer al que nuestra generación le puso el “derechos reservados”. Hay que ser de los 60 para poder entenderlo. Brema, tú no puedes.

    Por supuesto que las generaciones posteriores pueden leer a Blyton. O hacerlo a cualquier edad. También puedes ponerte ciego a Panteras Rosa, a flags de cola, Tigretones y porras Kojak; comprarte la caja grande de lápices Alpino, darte de baja en HBO, volver a Heidi y Vicki El Vikingo… Tan triste.

  • Estoy con Schultz. Las generaciónes españolas que escriben con los pulgares y a toda hostia saben de Rowling y de Tolkien. Ni puñetera idea de los demás.

  • Yo soy más joven y quien tuvo que hacer el “mayo del 68” sería en todo caso mi padre, que se dedicaba a hacer chacinas y a llevar el sueldo íntegro a casa en vez de revolucionear por ahí. De haber leído algo, hubiera sido Guillermo Brown, que como han dicho varios por aquí, juega en otra liga.

  • Hubo excepciones, como James Oliver Curwood o el propio Dumas, que descubrí por mi propia cuenta antes de cumplir los diez años. Sin embargo, debo a mi hermano, cinco años mayor que yo, el acceso temprano a una biblioteca sencillamente maravillosa: desde Guillermo o Los Cinco a una de las mejores colecciones de SF que he visto jamás. Su cuarto representaba para mí una especie de cofre del tesoro.

    Hace poco pasamos gran parte de la comida de Navidad hablando de los libros de Guillermo, como si todavía fuésemos niños. Ambos recordábamos diálogos enteros.

    Por cierto, lo que más me gustaba de Los Cinco eran sus atracones de comida. Pasé años deseando probar una de esas “gaseosas de jengibre” que parecían beber a todas horas.

  • Es cerveza de jengibre. Hace poco nos tomamos unas para rendir homenaje a Los Cinco. Por cierto, que el libro ese de Orejudo no sé bien de qué va y me interesa poco.

  • Entiendo tu mal rollo, S. Tus hermanos mayores haciendo la superrevolución del 68, tus hijos la superrevolución del 15-M y tú ahí en medio tocándote los huevos pero con muchas ganas de enarbolar una bandera (roja) por las calles y tomar por asalto lo que sea, una delegación del gobierno o un bar. Para colmo, una de las pocas señas de identidad que tenéis es la de una escritora inglesa que escribió el mismo libro doscientas mil veces con la historia de cuatro pijos y un perro que en su puta vida se hubieran hecho comunistas. Qué penita, qué dolol.

  • CARTA ABIERTA A GINÉS KANT

    Querido Ginés Kant:
    Subyace en mi supersubconsciente, o sea en mi conciencia, la profunda impresión causada por un comentario tuyo según el cual comentas que escribes espoleado por otro comentario anterior de Merimée Saussage según el cual te felicita por un comentario tuyo todavía más anterior, lo cual que es una jodienda que no escribas aquí a diario y que necesites que te digamos que olé, porque resulta que todos tus comentarios nos gustan, y creo hablar por boca de todos, y no nos puedes obligar a que continuamente demos nuestro parecer, porque a veces estamos haciendo cosas ordinarias, como lavarnos los dientes o comer, aunque en orden inverso, y otras nos quedamos tan pasmados que solamente podemos decir que muy bien o que me parece a mí que tienes razón, pero no sé si a lo mejor no la tienes, pero por si acaso no me meto porque a ver si resulta que yo no tengo razón.
    Siempre tuyo,
    Satur.

  • Yo también leí Los Cinco y me gustaron, pero sabía que debía haber algo mejor, menos melifluo, así que un día me agencié una cosa de mi padre llamada Los Panzers de la muerte y ese día cambió mi vida. Gozosamente.

  • ¡Sven Hassel! Yo hasta desfilé para él en mi cuartel. Quiero decir que montaron un desfile sólo para que él lo presidiera. En una ocasión, hace como mil años, me dio por mirar en las páginas amarillas de Barcelona si figuraba alguien en la categoría ESCRITORES.

    Sven Hassel era el único.

  • A mí me parece que un carácter se forja a la sombra del sargento Gorila o de Trueno, un español de verdad. Esas lecturas de los Cinco y de William, escrito por mujeres británicas y leído en esperpénticas traducciones, ha generado una gran confusión. Da lástima, la verdad.

  • Jajaja, bares, bares llenos de tías es lo que quería asaltar. Soy hijo único y mi hija andaba en el instituto con una pulsera de España. Estoy condenado a odiarme.

    Siempre andas como uno de esos jueces sin toga que se pasan el día dictando sentencias contra los demás. Deberías hacerte con un sitio en una de esas tertulias de sabelotos.

  • Hattie Durant
    Jueves, 06/07/2017 a las 09:31
    ¡Soy chica!

    Venirsen a la Pint Flock Party 2017, pero sin maromos conocidos en Meeter o en Kinder, o conocidos en otros sitios. Y la Hannah Duval lo mismo, que el otro día dijo que no estaba invitada y creo yo que sí.

  • De ahí lo de las tertulias, que te paguen por tu insoportable talento. Luego nos lloras porque la Mar de Marchis no te pagaba, el talento, no el ser insoportable. Y a otros sí. Qué jodida.

  • FORJA
    En junio de 1961 mis padres me embarcaron en el buque Virgen de Begoña que cubría la ruta Santander-Southhampton. Acompañado de mi abuela mi destino era Bournemouth donde vivían mis tíos, emigrantes entonces en busca de trabajo. A mediados de septiembre regresábamos, pero como el colegio no empezaba hasta la segunda semana de octubre me introducían en el tren con destino a Logroño para pasar allí las fiestas de San Mateo a la cargo de otros tíos, parientes de los de Bilbao de la calle Pelota. Entre 1961 y 1970 este fue mi “veraneo”. Mas aquello dejó huella indeleble, mi afición al rock y al vino.
    Mi prima, cuatro años mayor que yo, me enseñaba los secretos de la vida junto a las canciones de Chubby Checker y Cliff Richard. También conocí el jarabe de gengibre, la manzana cubierta de caramelo y quíen era Guy Fawkes. Así al leer a William Brown tenía una visión un tanto diferente de mis compañeros de colegio. Luego la Rioja y el zurracapote me complementaron la visión del mundo.
    La cosa se empezó a estropear cuando mi primita me llevó al festival de Wight, una isla cercana donde se organizaba algo parecido al Pinkflois 2017. En el 70 estuvimos desaparecidos una semana en aquel aquelarre, y aunque ya tenía quince años a mis padres se les acabó la paciencia. Los siguientes veranos los pasaría en el colegio de los Agustinos del Escorial, al que llegué algo mas que resabiado. Pero esta historia ya la he contado.

  • Os estáis perdiendo el escandalito del día.

    Alguien envía este mensaje

    Al parecer se trata de la presentación de este libro de Trinidad Fuentes, publicado en Letrame, que es una de esas editorials que te cobran para que te autoedites, te autopublicites y te autovendas, para el que se había organizado una presentación en ‘La Maquinista’ de la FNAC. Pero el mensaje se filtra a la canallesca, hay rasgado de vestiduras, cancelación del evento y alguien escribe un texto en un medio digital.

    Y yo me pregunto. ¿Acaso no es prácticamente lo mismo pagar a unos figurantes que invitar a familiares y amiguetes a la presentación de tu libro? ¿De verdad es un escandalito que una editorial menor convoque premios para dárselos a sus propios autores? No sé, como diría Flanders el de Los Simpson, «estoy desconcertadito».

  • Me han chivado que los del Ministerio del Tiempo van a escribir un capítulo en el que envían a «Alonso de Entrerríos» a rescatar al Marqués de su reclusión en El Escorial para volverlo a enviar a Gran Bretaña y así pueda traer la música de Los Beatles a España para que pueda comenzar La Movida.

  • Joder, Perro, hasta Karl May. Esas no eran de mi hermano, ni siquiera de mi padre, sino de mi abuelo. Y juraría que editadas antes de la guerra

  • Ayer Arcadi puso en circulación un capítulo de un libro que va a publicar o algo así. El capítulo comienza así: «El criterio general entiende que el periodismo es, sucintamente, la narración de hechos que interesan a una comunidad determinada. Demasiado sucintamente a mi criterio. No sé mañana, pero hasta ahora el rasgo profundamente distintivo del periodismo no es la narración de los hechos, sino su selección, ordenamiento y evaluación».

    Bien está, que diría el maestro, pero la última frase me parece que, debido a algún error de transcripción, está incompleta. Debería ser «el rasgo profundamente distintivo del periodismo no es la narración de los hechos, sino su selección, ordenamiento y evaluación siguiendo un criterio». Porque esta idea, obviamente implícita en el texto de Arcadi pero no explicitada, es la que en mi humilde opinión permitiría entender cabalmente uno de los factores que contribuyen en parte al hundimiento de algunos periódicos y explican la perviviencia o surgimiento de otros. Esa selección, ordenamiento y evaluación de los hechos siguiendo un criterio evidencia una visión ideológica en la que los lectores pueden reconocerse para viri la citada más adelante «experiencia compartida de ciudadanía».

  • Yo, alguno de Winnetou. Me encantaron, pero no seguí.

    Escándalo dónde, Perroan. ¿En twitter? Estoy de acuerdo con lo que dices. Y ahí me quedo. Sería incapaz de razonarlo en una tertulia.

    Yo tertulio fatal, he sido siempre un solitario. Y hay fines de semana que paso encerrado en casa y, cuando llega el domingo por la tarde, descubro que no he hablado con nadie. En esos días, mi boca solamente produce bostezos ruidosos, ruidosos regüeldos o el tarareo de alguna canción. En mi trabajo tampoco hablo mucho. «Hola» a los compañeros y «a ti qué tripa se te ha roto» a los clientes; por la calle, siempre un «nazi de mierda» a algún transeúnte, dicho por lo bajini. Me parece muy bien. Es mejor que estar todo el rato diciendo sinsorgadas, del estilo «sí, cielo; lo que tú digas, mi amor; cállate de una puta vez, que me pones la cabeza como un bombo, corazón». Porque si dices cosas útiles, como por ejemplo «traeme una cerveza» o «ven aquí, que vas a ver lo que es bueno», suelen poner el grito en el cielo. La comunicación oral tiene un prestigio excesivo.

  • Perroantonio
    Jueves, 06/07/2017 a las 16:20
    Ayer Arcadi puso en circulación un capítulo de un libro que va a publicar o algo así.

    Es un libro sobre periodismo en el que participan varios periodistas. Lo coordina Enric González y vale veinticuatro napos. Creo que lo edita la Juandáun.

    Creo que el criterio no tiene por qué fundamentarse en una ideología. Por ejemplo, de El País me encanta su orden, porque empieza por las noticias internacionales. Cuando estás cansado de leer, llegan los rajoyes, los puchdemóns, las carmenas y su puta madre en bragas, y pasas las páginas a velocidad supersónica sin sentimiento de culpa.

    El otro día, hablando de ideología y prensa, pues no va una y dice: «La prensa no es independiente: ¡El País critica a Podemos!» ¿Veis como es mejor estar calladito?

  • No tiene por qué pero es el criterio fundamental. Recuerdo, hace años, a Losantos y Pedro Jota censurando ese ordenamiento en El País (contrario al de El Mundo, como ya se sabe). La idea era que seguía la jerarquización franquista: hablar mucho del extranjero y poco de España. Y conseguir el resultado que describes.

  • La ciencia ha conseguido establecer el número de eyaculaciones mensuales que protegen del cáncer de próstata: 21. No es un fenómeno off/on , por lo que cuando mas te acerques a este número mayor será la protección.

  • Hay que reconocer también que las peticiones cada vez estrechan más el margen: los 20 libros que más te gustaron esta semana, por ejemplo, y no vale repetir autor ni puede llevar la palabra “amor” en el título.

  • Bremaneur Jueves, 06/07/2017 a las 16:34
    Creo que el criterio no tiene por qué fundamentarse en una ideología.

    Bueno, yo tampo creo exactamente eso, sino que el criterio que selecciona, ordena y evalúa los hechos establece y transmite una visión ideológica del mundo. Utilizo uno de los ejemplos que usa Arcadi: cuando publicas decenas y decenas de portadas sobre los trajes de Camps estás lanzando un mensaje, como lo lanzas si publicas día tras día conjeturas sobre una confabulación para esconder la trama de las atentados del 11M. Los periódicos son básicamente máquinas de transmitir ideología, aunque no lo llamemos así, sino información.

  • marquesdecubaslibres Jueves, 06/07/2017 a las 17:19

    La ciencia ha conseguido establecer el número de eyaculaciones mensuales que protegen del cáncer de próstata: 21.

    Uf, qué susto. Por un momento he pensado que eran diarias.

  • La impetuosa amabilidad con la que me ha tratado Satur me anima a traer otro comentario que puse hace nada en FB.

    Sobre el buen uso de la ignorancia:

    Por suerte son cada vez menos los que se oponen a la idea de que la mejor democracia, o la única si se prefiere, es la que no viene acompañada de ningún adjetivo. ¿Democracia popular? Ya sabemos que se trata de una dictadura, como sabemos que es dictatorial la democracia orgánica.

    ¿Y la democracia de calidad?

    Me refiero a esa manía de sobrecargar a la gente, que ya tiene muchas cosas que hacer, con la obligación de informarse sobre las consecuencias de su voto, dando a entender que no es verdaderamente democrático un sistema en el que el pueblo elige sin saber bien qué elige.

    Mi opinión es que no importa que no lo sepa. Lo único necesario para que haya democracia es que sea el pueblo el que decida, sin que afecte a la esencia de la misma que no tenga ni idea de adónde le lleva esa decisión.

    Lo que le pasa a la democracia le pasa a la libertad también. Luce más si va sola. Eso que llaman algunos la libertad bien entendida es una libertad sometida a restricciones, gobernada desde la sacristía.

    Veamos ahora qué pasa con la libertad informada.

    Estoy pensando ahora en la información que algunos creen que necesita -para que su decisión sea libre de verdad, con plena conciencia de cuáles son las consecuencias de la decisión que tome- la mujer que se ha planteado interrumpir su embarazo

    No quiero decir que la información sea inútil. Todo lo contrario, para el que se dispone a elegir entre dos cosas es muy útil saber todo lo que está en juego en esa elección. Lo que digo es que no añade nada a la libertad de la elección.

    La única información que se necesita para elegir libremente entre dos cosas -una información que le faltó al asno de Buridan y por eso se murió- es saber que son dos cosas distintas. Así mismo lo único que necesita para ser libre la mujer que se plantea si abortar o no es distinguir entre abortar o no. Así de sencillo.

    Pasa lo mismo con la libertad a la hora de votar. Lo único que hace falta para votar libremente, siempre que te hayan dejado entrar en el colegio electoral, es tener la capacidad de distinguir entre las diferentes listas, para lo cual basta, a su vez, con que cada una tenga alguna marca que la distinga de las demás (una gaviota, una rosa…). Como veréis, no es tan difícil ser libre.

  • Aun así, Cataluña (junto al País Vasco) es la comunidad autónoma que más ha visto crecer el gasto público en los últimos años. Con base 100 en 2003, en 2016 se situó en el 124%, según un estudio del economista Ángel de la Fuente publicado por BBVA. El País Vasco es también la comunidad que menos ha recortado la inversión, seguida de Cataluña. El ‘procés’, por lo tanto, no ha hundido la economía catalana. Al contrario. Otra cosa es saber qué hubiera sucedido si no se hubiera lanzado la vía independentista. Pero eso es economía ficción.

  • Jajajaa. Como dice Escohotado, hay que escribir sin usar adjetivos ni adverbios para que no se te vea la patita.

    El ‘procés’, por lo tanto, no ha hundido la economía catalana. Al contrario. Otra cosa es saber qué hubiera sucedido si no se hubiera lanzado la vía independentista.

  • Voy bien. La única constante, la coherencia unificadora de todas las fases de mi vida y de todos los Adapts que he sido es que me mato a pajas.

  • En pos de la armonía universal, que según mi humilde punto de vista consiste en que todas las mujeres sean libres para amarme, he de informar a Hattie de que el marqués invitó al Pinfloys 2017 a cualquiera que escribiera en éste nuestro fanzine y no fuera Gómez.

  • Sí, ahí no ha estado fino. Esa contracción más adjetivo hace público lo que solo unos pocos sabíamos: que Carlos Sánchez es un economista a favor del “procés” y la autodeterminación de Cataluña.

  • De Got, usted que tiene línea directa con Dios: ¿De qué patita cojea ese Ángel de la Fuente, otro peligroso secesionista?

  • Perroantonio
    Jueves, 06/07/2017 a las 15:45
    Os estáis perdiendo el escandalito del día.

    Si aceptamos la maternidad subrogada a ver por qué no los amigos de alquiler.
    Lo que considero manifiestamente injusto es que cobren lo mismo los cuatro que hacen preguntas que los que sólo van a hacer bulto. Ese igualar cuando la contribución al brillo del acto es claramente distinta resulta contrario a los principios de capacidad y mérito. Ese es uno de los males de nuestro tiempo.

  • Gómez
    Jueves, 06/07/2017 a las 15:28
    ¿Y alguien leyó a Karl May?

    Ya se me han adelantado algunos, pero como ya expliqué en su día, yo lo he leído casi todo. Por supuesto “Entre Apaches y Comanches”, “El hacha de guerra” …

    Veo su apuesta y la subo: toda la serie de “Don Camilo”, de Giovanni Guareschi. ¿Quién da más?

  • Leyendo un ensayito de Orwell, el diminutivo es por las pocas páginas, me enteré de que desde principios de siglo hasta después de la IIGM los adolescentes ingleses leían revistas de relatos llamadas twopenny weekly. Historias repetidas de adolescentes internos en colegios trasunto de Eton en los que los personajes eran siempre un viejo rico, un nuevo rico, un nombre con apellido afrancesado, un estudioso inteligente y responsable, un deportista y a partir de cierta época el hijo de un rajá indio y/o un chino. Por darle color al asunto. Las historietas fueron todas iguales o parecidas durante cuarenta años: falta un libro y afrontan un castigo, se escapan a algún sitio, se enfrentan al equipo de un colegio rival, etc. Más o menos lo de estas series de novelas que comentamos pero más mucho más aburrido. Lo curioso es que a seis o siete por semana, cada uno en una revista distinta y con seudónimos, durante más de treinta años, las escribió todas un tal Charles Hamilton. La wikipedia dice que quizá sea el escritor más prolífico de la historia. El asunto iba agonizando y acabó tras la IIGM al desaparecer las revistas en que aparecían esos cuentos y empezar a publicar las nuevas historias de cowboys, astronautas, exploradores polares, aviadores y exploradores en general.
    Hablamos de lo que pudieron influenciarnos estos libros que leímos de chavales y de como otros, algo mayores, algo menores, tienen ya otras influencias distintas. Orwell se pregunta cuánto y en qué habían influido en sus vecinos esas historias, repetitivas, mal escritas, con un lenguaje infantiloide en desuso desde hacía 40 años y tan maniqueas que la inmensa mayoría de los temas posibles para un adolescente no aparecían jamás. Por ejemplo se cuentan con los dedos de una mano las chicas que aparecen y nunca hubo interés adolescente hacia ellas. Aun así uno de sus personajes, Billy Bunt, es, por lo visto, conocidísimo del público inglés.
    Orwell, cuando lo escribió y se preguntaba todo esto, desconocía que todas esas historias, prácticamente todas las que se publicaron en más de una docena de revistas durante 30 años, eran del mismo autor. Hay una nota al pie, para ediciones posteriores, en la que advierte que, efectivamente, todas las de dos revistas eran del tal Hamilton. Pero el tipo escribía en cinco o seis más.
    Si nosotros reconocemos haber sido influidos por nuestras lecturas infantiles y adolescentes resulta inimaginable la posible influencia sobre un país entero de un sólo individuo soltero, solitario y huraño escribiendo en una casa en Kent.

  • Anoche cené en el Observatorio Fabra y disfruté tanto de su telescopio centenario como de la vista de Barcelona desde su terraza. El pack comprende cena, charla científica y visita al Observatorio. Lo recomiendo sin reservas aunque advirtiendo que la cena es sólo regular. Durante la misma se posó un abejorro en mi mesa y lo aplasté con la servilleta, cierto que tuve que dar un golpe seco y un tanto ruidoso. Ante mi sorpresa fui amonestado desde la mesa contigua, desde donde me advirtieron que no era necesario eliminar al insecto. Levanté la servilleta y como todavía se movía se lo entregué a la amonestante para que procediera a su recuperación. Muy amable se hizo cargo del herido y me dio su tarjeta que rezaba: vitirinaria etóloga, licenciada en la Autónoma de México.
    Mundo postmoderno.
    Recomendable ir al Observatorio en moto por la Rabassada.

  • S, el Angel de la Fuente tiene un papel importante en el juicio final. Otro día pongo la plegaria completa.

  • Querido Adapts, hasta me había comprado el disfraz de indio de los Village People para la fiesta de los pinflois. No quisiera parecer displicente, pero me temo que habrá que seguir…

  • ¡Dios oye esta santísima plegaria!
    Ke España sea probincia de Francia. Que el rey de Francia sea Emperador de Sacro Imperio Gloval Unibersal Germánico Anticapitalista.
    Que el emperador se arrodille ante mí y me vese los pies.
    Vendíceme Dios en ese día, el día del juicio final, que llegue pronto.
    Que todos los hombres se pongan a cuatro patas y todas las mujeres se avran de piernas.
    Ke los ángeles del cielo vajen para biolarles y degoyarles a todos.
    Que la orgía dure siete días y siete noches y keden todos muertos.
    Que los muertos antiguos salgan de sus tumbas al oir el canto del Angel de la Fuente y caminen con con los muertos nuebos hasta el Infierno.
    ¡Me cago en la ostia puta y el copón vendito!
    Amén.

  • Zeppi, cada día me alucinan más ustedes. Leí algunas trepidantes novelas de Karl May durante un verano en la vieja casona centenaria que tenían mis abuelos en el Montseny. Como he dicho, se trataba de unos ejemplares que habían sobrevivido –entre otras cosas– a la guerra, y mientras pasaba las amarilleadas páginas de aquellas novelas de las que nunca antes había oído hablar, me invadía la sensación que se me daba acceso a un conocimiento, por así decirlo, casi vedado a los demás. Salta a la vista que no era así.

  • S. Jueves, 06/07/2017 a las 18:23

    Sí, ahí no ha estado fino. Esa contracción más adjetivo hace público lo que solo unos pocos sabíamos: que Carlos Sánchez es un economista a favor del “procés” y la autodeterminación de Cataluña.

    O al contrario.

  • Perroantonio Jueves, 06/07/2017 a las 15:49
    Sólo todas las novelas de Old Shatterhand y Winnetou.

    Ostras, esas si las he leído (otras que se citan por estos lares me suenan de mis hermanos). Es más, eran las que sistemáticamente me echaban los reyes magos, que venían por correo de una magnífica librería salmantina.

  • Winnetou es que ya de entrada suena de puta madre, no como aquel brocback indio que estaba liao con el Llanero Solitario que no sé si se llamaba Bobo o Tonto o me estoy liando, me parece.

  • Y siguiendo con lecturas, me he puesto a estas alturas con Matadero 5, de Vonnegut y ahora ya sé de dónde sacó la idea el de los heptápodos. Menudo timo.

  • Parece que han habido algunos tocamientos en San Fermo, más las psicólogas de guardia andan vigilantes.
    Esta semana llevo 3.