Una de seis

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Por Tipotrueno.

Aquí me hallo, pistola en mano, dándole un toque dramático al final mi vida. Me ha costado horrores conseguir una. En el cine, da la semblanza de ser algo nimio, se pueden conseguir armas con facilidad. En la realidad, y en España, no es tan fácil. Llegué a pensar en buscar otras alternativas, pero qué le vamos a hacer, soy un romántico y me gustan los finales épicos.

Ratatatatatata… ta… ta… ta… ¡Clic!

Desde el balcón de mi piso se ve perfectamente el parque que parece animarse. La luz, queda y cálida, amplía la belleza de las mujeres que pasan, y por qué no decirlo, de algunos hombres también. Muchas arrastran carritos con niños; no les resta erotismo. Otras solo miran su aparato demoníaco. Ese interés febril hacia un rectángulo metálico me intriga. Me ha pillado desactualizado. Tardío ante tal magnitud tecnológica. A mi edad las vicisitudes del tiempo son muy amplias y ya no me queda nada que expresar. Lobo y cordero en un mundo de ceros y unos.

Ratatatatatata… tata… ta… ¡Clic!

Debí de haberme casado y no haber jugueteado tanto entre tacones y faldas. Ahora, seguramente, tendría dos varones, fuertes, inteligentes, leales, amables y guapos. Sobre todo guapos. La vida me ha mostrado que para la gente guapa es más fácil caminar. Se le abre paso con solo una mirada, una sonrisa, no necesitan de la dialéctica para conquistar. Ellos son los reyes; los dioses del resto de los mortales. Sus contoneos solapan la cultura, colapsan los medios. Ellos no observan nunca. Solo son admirados y observados. En cambio, si no eres guapo, tienes que aprender. Y observar. El otro día (ayer), paseando por el interior de una galería de arte, contabilicé 103 desnudos, con sus curvas, turgentes, blanquecinas, expresando la suavidad y pureza de las mujeres y hombres que posaban para el artista. Todos bellos. Todos dioses. Me limitaba a observar, sin opinión ni comprensión. Solo observar. Creo que la opinión si no es solicitada es denostar la propia creación. También decir que, una vez expuesta la obra, indirectamente, se solicita un criterio. Siempre he sido de los que menosprecian las demás expresiones artísticas, menos la literatura, por supuesto. Me he dedicado a la lectura y el estudio. Tempranas aventuras de piratas, pasando por los senderos de la novela vulgar e insulsa, para luego acabar enzarzado en las tramas psicológicas de Dostoievski. ¿Estaré así por su culpa? ¡Ja! Me resulta gracioso culpar a un escritor, perturbado y muerto hace tiempo, de mi podría amargura. Va un poco más allá. Se centra, más bien, en que estoy hastiado. Y solo. Mi limitado cerebro y mi banalidad reiteran mi propia decisión. Al fin y al cabo a nadie le importa. No dejo descendencia. Todo lo que he escrito apenas tiene relevancia. No tengo deudas y endeudados. Hace un par semanas que mi único amigo murió debido a un cáncer de pulmón. Entre dolores y pesadillas febriles, revisaba con los ojos a todos sus familiares y amigos (yo) que esperábamos pacientes a la parca. Mi error fue mirarlo directamente a las pupilas, atravesando el cristalino, donde aguardan infinitas impresiones junto a un gran vacío. Desapareció, y no hay vuelta atrás. Las lágrimas, de una incoherencia científica, inundaron la habitación y la pena tocó mis sentidos. Antes lo tenía a él. Ya no.

Ratatatatatata… tat… ¡Clic!

Hace un día precioso. ¿Tendría que haber elegido otro tipo de final? No. Repito, me gustan los finales épicos. Ahorcarme, por decir otra opción, al no visitarme nadie, habrían tardado en descubrirme y, sinceramente, aún a las puertas del abismo, tengo cierto pudor, y mi estado físico, después de unos día pudriéndose, no quedaría en buena posición que digamos. El disparo lo van a oír. Eso los alertará y enseguida alguien entrará y podrán acercarme a la morgue. Por otra parte, es irónico que me preocupe mi estado después de muerto. La moral y los cánones sociales me siguen haciendo mella. ¿Están tan fuertemente aferrados a nosotros? En mi caso puedo decir que sí. Hay ciertas cosas que nunca me han importado. Esa sí.

Ratatatatata… taa… taa… ¡Clic!

Una opción entre seis. La inmensidad del universo cuestionada con la probabilidad. Siempre me ha gustado el concepto de causalidad o casualidad. Es lo mismo. O es consecuencia directa una de la otra. La causalidad, incluida dentro de un subconjunto más amplio como puede ser el caos, está contenida dentro de la casualidad, y ésta a su vez forma parte de la causalidad, y así, derivando un número finito de sucesiones, alcanzamos el componente primordial que conforma cada partícula. Lo escribí en uno de mis ensayos. No llegó a ninguna parte. Seguramente no tenga ningún tipo de sentido. ¿Causalidad o casualidad de mi estado? No. Ambas… Hace un tiempo me cuestioné, interioricé, cual o cuales serían mis últimos pensamientos antes de morir. Divagaba con imágenes rodeado de eruditos, libre pensadores, siendo alabado y ensalzado, vanagloriado, donde mis últimas palabras quedarían reflejadas en los libros de historia, de filosofía. El prestigio. ¿Quién no ha soñado alguna vez con el éxito? ¿Con la inmortalidad que otorga la nombradía? No lo alcancé, y ahora me avergüenzan mis pensamientos finales, tan simples e insípidos…

Ratatatatata… taa… taa… ¡Clic!

Vaya… tengo una macha en el pantalón. Los de la tintorería no trabajan muy bien ¿Me los quito? No. Me gusta esta ropa. Traje de lana de color negro estambre con chaqueta de dos botones, solapa de muesca, bolsillo delantero con respiraderos traseros, y pantalón de frente plano y dobladillo llano. Sin corbata. El yugo, que ahoga, nunca me ha gustado. Ahora ya es tarde para cambiar. Dicen que la mente se asienta y que las costumbres se aferran al ser. Es difícil escapar de uno mismo. Los miles de “yo” contenidos en un solo recipiente son arduos de contener. Escucharlos a todos es enloquecer, no escuchar a ninguno es ignorancia. No sabría juzgar cual es el peor de todos. No me atrevería a juzgar… Mi corazón bombea sus últimas cantidades de sangre. Lo siente. Pertenece ya a otro mundo. Estoy decidido y preparado. Dicen que es un acto de cobardía. ¿Pero si no te queda nada por hacer? ¿Si no te queda nadie?¿Seré señalado y humillado?¿Acabaré perdido en la penumbra de la vasta humanidad? Maldita mancha. Mi traje de color negro estambre estaba impoluto y ahora…

Ratatatatata… ta… ta… ta…

156 comentarios

  • Yo creo que he encontrado la clave de la felicidad, que consiste en no amargarse. Y no leer a Tolstoiesky.

  • ¡ Que tío !
    Había venido sólo para echarle una ojeadita a la entrada, que hoy es “lunes maldito “, y me he quedado a leerlo todo, hasta el final, y al lunes, que le den.
    ¡¡¡ Bravo !!!
    ( Y ahora sí que me voy a mi lunes )

  • Bonjour le lundi.
    En una conversación con médicos, la decisión de cuál era la mejor muerte, se concluyó que una hipoglucemia producida por sobredosis de insulina.
    He pedido a mi hijo que no decida ahora. Que lo haga después de vacaciones.
    S. los griegos veían el oceano color del vino.
    La literatura es el arte de describir los sentimientos y las imágenes. La pintura y la escultura los plasman. Menor, o mayor … a su elección. Yo soy más de imágenes y algunas letras.
    Observar la belleza me resulta mejor que poseerla, quizás capturarla unos instantes. Ser bello, es una reducción en comparación con toda la belleza.
    Bien por TIPOTRUENO, y la ilustración en su color vino con mucha, mucha agua. Ulises hubiera dicho que es el mediterráneo. Yo casi que guardo silencio…

  • Es sólo una sospecha, pero creo que hay una etapa de la vida, entre la adolescencia y la juventud, en que las fantasías sobre el suicidio son bastantes comunes. En todo caso es un tema literario recurrente del romanticismo, etapa en la que, como bien sabe el lector atento de Çhøpsuëy, aún seguimos ideológicamente instalados.

    Sospechaba también Brema que los «intentos de suicidio» eran más frecuentes entre las mujeres que entre los hombres, quizá dejando entrever que la impulsividad del macho les empuja a llegar hasta el final, mientras que el «intento de suicidio» es más bien una llamada de atención.

    Hay otra cosa. No sé cómo juzgar los «deportes de riesgo». Me refiero a los de riesgo verdadero, «al filo de lo imposible», es decir, del suicidio, como escalar sin cuerdas, tirarse por un acantilado con un «traje volador» o conducir a 300 kilómetros por hora. Es un tema inquietante que escapa a mi comprensión.

  • Irse sin avisar o llegar sin invitación es impropio de un caballero, una falta de modales siempre censurable. En el suicidio lo de la despedida tiene una cierta solución con la nota al juez o los deudos, aunque para ciertas cosas siempre sea mejor dar la cara y el mensaje escrito no pase de un burdo intento de mantener la compostura. Nada es nunca tan urgente que permita saltarse esas normas mínimas de civilización y la nota nunca es anuncio sino disculpa a posteriori. Empieza uno tratándose con lenidad en el cumplimiento de los deberes mínimos de la urbanidad y acaba permitiéndose garabatear disculpas apresuradas, no respetar los márgenes y faltas de ortografía. Por otro lado lo de presentarte sin avisar allí donde no te esperan no tiene un pase. Dondequiera que acabe uno tras el suicidio es de suponer que estarán todos esos conocidos, amigos y relaciones que murieron antes que nosotros y con certeza nos mirarán con esa mezcla de condescendencia y desprecio que reservamos para aquellos que anteponen el egoísmo a las formas, para los que no saben retrasar la satisfacción de un deseo, para los intemperantes, los glotones y los lujuriosos sin estilo.
    Dicho lo anterior es cierto que fantasear con según qué cosas, como la propia muerte o la venganza, es asunto que alivia penas y tristezas y aún en ocasiones infunde esperanzas, pero caer en dar satisfacción a tales burdos deseos, producto de ciertos bajos instintos que a todos nos corrompen como el pecado original, es abdicar de la propia dignidad.

  • Muy interesante lo que comentas Perro.
    Los deportes de riesgo.
    Algunos dicen que la cercanía de la muerte les hace estar más vivos.
    Tampoco lo puedo comprender.
    Pienso que puede ser excitación, control de los parámetros, hacer un viaje a otra dimensión… no lo sé.
    No puedo explicar el porqué corría a todo lo posible en moto o en coche.
    La vida me gusta a rabiar y no quiero perderla por voluntad propia mientras sea capaz de disfrutar, y por el momento disfruto.
    Cuando era más joven tampoco lo quería, ni mucho menos. Y eso que el dolor de haber rodado por lo negro lo había sentido en muchas ocasiones.
    Pienso que se juntaban la excitación de un placer que no es para muchos, la sensación de dominio, la competición de llegar hasta el límite de lo físico…además de la fascinación por la mecánica…
    Me sigue produciendo la misma excitación cuando lo pienso, o escucho un motor. Ahora me gusta más la velocidad como un “objeto”, como un símbolo que como una experiencia.
    No puedo decir nada sobre esa sensación que otros experimentan de poderte matar y eso.
    Nunca pensé en que me podía ni matar ni lisiarme.
    Me jodí una parte importante del cuerpo.
    Pero no le tengo rencor a la velocidad ni a las motos. Me gustan igual, pero más “suave”. Desde otra arista de la experiencia.
    Ir muy deprisa es un todo.
    Si es cierto que en muchos momentos le ves “la orejas al lobo”, pero cierras los ojos, haces caso omiso.
    Ahora ya no.
    Me gusta mucho la velocidad. pero cada vez veo con mayor nitidez las consecuencias malas.
    Prefiero una cierta fluidez que los topes o los extremos.
    La inconsciencia juega fuerte, y la percepción del miedo, y la sensación de invulnerabilidad.
    Difícil explicación, que no puedo dar.

  • Leí algo interesante sobre que los ratones infectados con el protozoo de la toxoplasmosis perdían la sensación del peligro. Los euforizantes (entre ellos el alcohol o el entusiasmo sexual) tienen la virtud de hacer perder la sensación de peligro. El sufrimiento lleva a veces a una sensación de precariedad parecida; el riesgo pasa a ser poco importante porque se tiene «poco que perder». El ardor guerrero ha explotado mucho esta precariedad del «poco que perder y mucho que ganar». Y me temo que la selección sexual favorecen al macho aguerrido y a la mujer conservadora y hogareña.

  • Perroantonio Lunes, 10/07/2017 a las 11:08
    Sospechaba también Brema que los «intentos de suicidio» eran más frecuentes entre las mujeres que entre los hombres, quizá dejando entrever que la impulsividad del macho les empuja a llegar hasta el final, mientras que el «intento de suicidio» es más bien una llamada de atención.

    Poca profesionalidad.

  • He tecleado en google “estadísticas suicidios intentos de suicidio” y en la primera página aparece una publicación del instituto de estadística de México, donde los hombres son muy muy aguerridos y la “brecha de género” escalofriante. Hasta 2005, se publicaron estadísticas sobre ambos fenómenos (a partir de esa fecha, sólo de los suicidios consumados). Y las cifras confirman la sospecha de Brema: la proporción es de aprox. 8-2 en el caso de los suicidios consumados (la primera cifra corresponde a los hombres), pero de 5-5, e incluso de 4-6 en el caso de los intentos de suicidio. No sé hasta qué punto se parecen las estadísticas de México a las de otros países.

    ¿Llamada de atención, como apunta Perro? ¿Poca profesionalidad, como dice Proc? ¿Poca convicción o arrepentimiento a mitad de proceso? No lo sé, habría que escarbar más y, contra lo que pueda parecer por el rollo que acabo de meter, no es tema que me ponga de especial buen humor.

  • La American Foundation for Suicide Prevention da algunos datos más, Pirata Jenny. Son datos de 2015:

    Females attempt suicide three times more often than males. As with suicide deaths, rates of attempted suicide vary considerably among demographic groups. While males are 4 times more likely than females to die by suicide, females attempt suicide 3 times as often as males. The ratio of suicide attempts to suicide death in youth is estimated to be about 25:1, compared to about 4:1 in the elderly.

    Así que parece que las mujeres y los jóvenes no se saben suicidar o realmente no quieren hacerlo. Y los gráficos del enlace muestran que los negros e hispanos se suicidan mucho menos que los blancos.

  • Josénez
    Lunes, 10/07/2017 a las 14:17
    Esa serpiente parece un zarajo.

    Perroantonio
    Lunes, 10/07/2017 a las 14:53
    Es la famosa pitón verbenero.

    Qué cabrones. Me parrrrrrrrrrrrto.

  • AMOR LIBRE
    Parece que algunos asistentes a Pinkflois 2017 piensan ir acompañados de su pareja. Bien está. Parece prudente, no obstante, advertir que nos regiremos por el principio del amor libre e intercambio de experiencias.
    Esta norma aplicará incluso a los de la “zona textil” cuyo
    conservadurismo debería relativizarse en este delicado asunto.

  • Hay poesía en la estupenda entrada más metafísica que romántica de Tipotrueno. Por ejemplo, esos endecasílabos melódicos (ratatatatatata… ta… ta… ta… ¡Clic!) con una mezcla de rudeza y ternura. Y también poesía en la magnífica ilustración, como si fuese un TAC de la circulación de la sangre en el cráneo durante el último y trunco ratata.

  • marquesdecubaslibres
    Lunes, 10/07/2017 a las 15:30
    AMOR LIBRE

    Yo voy solo, pero puedo llevar a Severanda Martínez Sainz, mi muñeca hinchable. Qué dices, Doc.

  • En el artículo «Palabras que caen del cielo», publicado hoy en El Mundo, traen unas cuantas etimologías interesantes:

    Así, kamikaze proviene de kami (que en japonés es la entidad superior o la divinidad) y kaze (el viento que sopla).

    (…)

    Considerar viene del latín considerare: cum-sideris) (sic) y significaba mirar las estrellas. En el lenguaje de la marina, explica Kunth, se empezó a usar con el significado de mirar atentamente y reflexionar.

  • TRAICIÓN
    He pasado el fin de semana pegado al ordenador escuchando a Ronnie Spector, Nancy Sinatra y Aretha Franklin mientras trabajaba. En un momento de nostalgia me dio por poner el último disco de David Gilmour, y lo quité asqueado en medio de una canción discotequera que le ha dado por meter en medio. Propongo que cambiemos el motto de la fiesta y que la convirtamos en un festival de jotas.

  • MARQUÉS¡¡¡ MAJO, que los que vamos a realizar un viaje larguito para el PINFLOIS-JOTA-AZUL-PARTY 2017 (amor y libertaz entre los seres humanos y humanas) tenemos que ir preparando el itinerario.
    Si puedes enviar coordenadas ciertas te lo agredeceriamos.
    Se deberá llevar los tuperwares? La música sólo la va a poner Saturio? puedo pintarrajear algo? Perro me explicara bien los colores o me fio mejor de tu superior criterio?
    Queremos saber¡

  • En España sucede lo mismo. Datos del INE de 2006, último año en que se distinguió la tentativa de la consumación en las estadísticas. Aquí hay un intento de explicación que realmente explica poco y probablemente peca de algún sesgo ideológico. Lo más interesante del artículo está al final: los institutos forenses recogen casi un 20% más de suicidios de los que refleja el INE. No parece descartable tampoco el sesgo contrario: que se registren como tentativas de suicidio lo que quizá “sólo” sean autolesiones más o menos graves.

  • Efectivamente, el artículo que señala Albert tiene un cierto sesgo. En las mujeres hay un problema con el intento de suicidio, en los hombres el problema es el suicidio. Parece, vistas las proporciones, 3 a 1 – 4 a 1, que son dos problemas completamente distintos. No creo que los hombres sean en ningún ámbito tanto más eficaces que las mujeres.

  • Tipotrueno, si aún sigue entre nosotros (entre los vivos, o sea), considere la posibilidad de recurrir la próxima vez a un asesor, que es último grito en suicidio asistido. Precisamente, tengo un cuñado que bla bla bla

    (-> Chuck Prophet – Wish Me Luck)

  • La admirable Cecilia Borrás, presidenta de Después del suicidio, ha dicho que “el suicidio no es noticia, sino una muerte trágica que debe tratarse en la intimidad”. Salvo que se trate de un famoso o el suicidio tenga una relevancia social, ha añadido. De acuerdo. Pero sólo porque los suicidios españoles no caben en un periódico. ¡A ver qué diría Borrás si el crimen de pareja no fuera noticia, sino una muerte trágica que debiera tratarse en la intimidad! Que en España se suiciden 3910 y no 53 obliga a establecer un criterio regular en el tratamiento del suicidio más parecido al de los accidentes de tráfico. Pero si los periódicos aspiran a ser un instrumento ilustrado y no una tira enfangada deben revertir forzosamente el patrón actual, donde 53 mujeres ocupan 306 noticias y 3910 suicidios sólo 18.

  • El problema es que Möller se remonta demasiado en el tiempo, dado que la suicidología nació hace apenas 50 años y que este hecho ensombrece cualquier estadística anterior. Es posible que el hombre esté inmerso en un proceso en que la nueva masculinidad no acaba de nacer y la vieja no acaba de morir. Yo no lo sé. Pero la cuestión empalidece si se atiende a que las mujeres lo intentan tres veces más y sufren depresión en la misma superior proporción. En este sentido, siempre me pareció más real y prudente la argumentación del psicólogo Thomas Joiner. Si el suicidio es una combinación entre el deseo de morir y la ausencia de miedo, es lógico pensar que la misma composición biológica que convirtió a los hombres en cazadores a la intemperie durante el Pleistoceno les dote de una mayor eficacia a la hora de cazarse a sí mismos y doblegar el instinto de supervivencia. ¿Por qué se matan más los hombres? Porque pueden. Es la única respuesta, de momento.

  • La mayoría de los suicidios corresponden a pacientes con enfermedad bipolar. No veo el motivo especial por el cual estos fallecimientos han de ser noticia.
    Hay miles de profesionales trabajando para mejorar esta situación, déjenos trabajar en paz.

  • El derribo de la cruz franquista de Larrabezúa causa varios heridos. No me digáis que no os ha dado un escalofrío.

    Venga, más información local pero universal. Lo de las excepcionales pinturas de otra cueva de Rentería. Nuevo escalofrío, esta vez al acordarme de Veleia y de aquel caso de los sensacionales hallazgos de arte rupestre cerca de Gorbea, que implicó a un prestigioso catedrático de la UPV que no se había fijado en los restos verdes (¿azules?) de estropajo en el pelaje de los bisontes.
    Ay, paaayos.

  • A este oreja le indigna el apagón informativo que está manteniendo el CHOPSUEY sobre la video-perfomance de hoy en Larrabezúa.

    Este oreja no se lo pasaba tan bien desde el último comentario de Satur, y quiere felicitar al guionista y, acaso, al montador de la película.

    (importante: ver el vídeo largo de la Cadena Ser, que empieza con “aiba, aiba”, sigue con “caen casquetes” y en el que cantan la internacional.)

  • He leído con mucha atención lo que ha escrito, S. Siempre he considerado el suicidio un acto íntimo, pero es obviamente un sesgo. Quiero decir que, igual que en la población penitenciaria es posible distinguir patrones (y, en particular, es muy evidente distinguir que el 80% es una población procedente de ciertas clases y que comete cierto tipo de delitos), es posible que una intoxicación literaria, intimista, burguesa (con perdón) o como quiera llamársele, nos lleve a algunos a pensar en el suicidio como un acto de la voluntad, hasta estético, cuando tal vez sea otra cosa.

    No creo que la mayoría de los suicidas sean poetas románticos o mujeres atrapadas en un drama victoriano. Ni romanos viejos que se tiran sobre la espada hincada en tierra como Bruto, ni mujeres histéricas que se emponzoñan con tres cajas de somníferos. Posiblemente haya que buscar otros “cortes”, no por sexos ni por edades, o no sólo por sexos y por edades. ¿Quiénes se suicidan? ¿En qué proporciones? ¿Quiénes protagonizan los intentos de juicio? ¿En qué proporciones?

    En cualquier caso, si la insinuación es que las mujeres tienen más intentos de suicidio que suicidios consumados por su especial habilidad para manipular, despertar la culpa, llamar la atención, sacar las cosas de quicio, bla, bla, en el macho ingenuo que sí va de frente y tiene los huevos de saltarse la tapa de los sesos (una insinuación que creo planea en el debate), me parece demasiado burdo, demasiado sesgado.

  • una insinuación que creo planea en el debate.

    Mujer, qué cosas se te ocurren. 😀

    ***
    Oyes, Oreja. A mí no me leas, PARA QUÉ. (Está bien, te perdono porque en el vídeo que he puesto yo solo se oye «¡Hostia!, ¡mecagüen Dios!». Un resumen).

  • Ya hemos hablado más veces del suicidio, me acuerdo de la tía de Ximeno y de que S. trajo una estadística el año pasado que se fijaba en las diferencias por regiones españolas.

  • Es cierto, estudios en Reino Unido calculan que un 95% de los suicidas tienen algún tipo de trastorno mental en el momento de la muerte. ¿Y? Si consideramos el suicidio como un problema social habrá que hablar de ello, igual que tratamos las muertes por accidentes de tráfico sin ponernos estupendos al analizar el exceso de alcohol, drogas, y velocidad.

  • «Un resumen»… ¡Desinformación! Puntos clave obviados por la noticia enlazada por Procuro, antiveleyista, quintacolumnista y renteriano:

    1- Larrabechu por Larrabezúa
    2- caída de casquetes (sic)
    3-Galdácao por Galdácano
    4- anuncio de la próxima construcción de un m@nolito
    5- especulaciones sobre enterramientos de gudaris en macarrónico vascuence (vizcaínos, ya se sabe)
    6- lectura de manifiesto
    7- HINCA DE LA BANDERA ESTELADA al son de la Internacional
    8- “viene palante, cuidau ahí, aiba, aiba, ostiya”

    Del punto 8 en adelante, todo correcto.

  • JAJAJA. Ahora me acuerdo, la estelada la he visto pero como no me la podía de creer la he suprimido de la mi mente.

    5- especulaciones sobre enterramientos de gudaris en macarrónico vascuence (vizcaínos…)

    ¡OH, NO! ¡OTRO GUIPUCHA!

  • S.
    Lunes, 10/07/2017 a las 23:42

    Sí, si yo no ponía en duda que se deba hablar de “la cosa”, sino dónde se debe hacer el corte. Por decirlo a lo bruto: plantearlo como un asunto de género, como una especie de reivindicación del macho desorientado en plena ofensiva femen, me parece resbalar. O, por lo menos, resbalar hasta que no tengamos más información, otros cortes. ¿Hay otros cortes que ayuden a entender más? Por ejemplo, a la brava, ¿los trastornos mentales (como dice usted y también el Marqués), la desestructuración familiar, el nivel de ingresos, el acceso a servicios psiquiátricos o a medicamentos , las perspectivas de empleo, de movilidad, de formar una familia, de mantenerla, dificultades económicas, deudas, etc.)?

    Dos de los tres casos que conozco bien (hombres ambos, familiares cercanos) comparten la misma forma violenta, a la que posiblemente no recurriría una mujer, de “levantar la mano contra sí mismos” (se ahorcaron, los dos hace menos de seis años, no en la noche de los tiempos). Pero ése es el único punto en común. Uno de ellos tenía una depresión de caballo sin diagnosticar (muy frecuente en los ambientes rurales) y otro de ellos se forró y luego se hundió, económica y psicológicamente, con el estallido de la burbuja, y no fue capaz de soportar (creo, quién sabe) que nadie le viese/verse como un “fracasado”.

  • Qué pasa con los guipuchis, Procuro, eh, eh?
    Llevo una semana en el pueblo y me alimento a base de clarete de Muga y gildas. Estoy en plena forma.

  • Proc, en esas estadísticas por provincias algo tendrá que ver estos julios grises de los que hablabas el otro día.

    Jenny, no iba por usted sino por el comentario del Marqués. Parece que hablar de un problema social moleste a sus investigaciones.

    Esa lectura del macho ingenuo que va palante es tan romántica como la de considerar el suicidio un acto estético y de libertad. De momento no podemos escoger nuestra biología. Y es la única explicación que tenemos en la proporción 4 a 1.

    Para eficacia la de la Guardia Civil: 116 suicidios por 52 tentativas (2005-2014).

    Cómo funciona una pistola.

  • Hay muchas clases de suicidas, hasta el suicida que no encuentra medios ni forma de adaptación a un medio que presume hostil y poco objetivo a la hora de juzgar su paranoia, véase Hitler.

  • Doce de cada diez dietistas recomiendan la gilda como alimento completo con todos los nutrientes necesarios. Hidratos, proteína y grasas saludables en su justa proporción.

  • Otros suicidas célebres fueron aquellos etarras de la Foz de Lumbier, que antes que caer en las garras de la Guardia Civil prefirieron darse muerte. Luego la culpa fue para Rodríguez Galindo, que lo mismo estaba para un frito que para un asado. Ya lo dijo Napoleón, otro paranoide, quien sirve a un Estado sirve a un ingrato.

  • Si hay un tabú mayor que el del suicidio es el de las autolesiones. Me refiero a las voluntarias que no tienen como objetivo quitarse la vida, obviamente. En estos casos, la proporción es de 4 a 1 mujeres-hombres, exactamente la inversa. La inmensa mayoría, se trate de adolescentes o adultos, sea una conducta habitual o puntual, intentan mantenerla oculta. No siempre es posible, claro: entre el 10% y el 15% de los ingresos en urgencias se deben a conductas de ese tipo. No hay relación, en principio o de forma automática, entre la tendencia autolítica y la suicida. Pero creo que lo que comenté arriba tiene sentido si de estadísticas se trata. No sé cómo se elaboran esas estadísticas del INE, quién suministra los datos, por qué vías o con qué rigor. Pero no parece descabellado pensar que, al menos en un número suficiente significativo de casos, se informe de un modo equivocado o generalista de “intento de suicidio” cuando realmente se trata de otra cosa, en muchas ocasiones de lo contrario.

  • Aunque ningún suicida con más clase que un chalado de mi barrio, allá cuando Ramoncín cantaba aquello de el último punk se suicida en Puttney Bridge, su cuero negro lleva el nombre de los Clash, que antes de cenar le dijo a su hijo : tú has visto volar Superman?, pues cena, que a los postres lo verás. Y si lanzó desde un octavo piso. Lo mejor es que al día siguiente le hicieron la autopsia. Siempre habrá funcionarios.

  • Lo de las cuevas de Rentería tiene buenas pintas. Toda la cornisa Cantábrica está llena de cuevas con arte rupestre, así que no es nada extraño. Lo insólito es que, además de bisontes y caballos, haya representadas dos vulvas. En las fotos no las han puesto.

  • De todos modos, es curioso, porque esta misma noticia ya había salido en 2015. Y las cuevas ya venían siendo estudiadas desde hace mucho tiempo. Aunque también es verdad que hasta hace poco los espeléologos no tenían formación suficiente como para encontrar los elementos que no estuvieran «pintados».

  • Buenas noches, y buen suicidio, con todos los respetos. Me he ausentado casi todo el día por que he estado probando las estadísticas de la ruleta rusa, que por cierto, no se tiene muy claro su origen, y por lo visto no es del todo una de seis, llevo 46 fails. Muchas gracias por los consejos sobre las maneras adecuadas y decir que por ahora no tengo ni intenciones de hacer nada con mi muerte, y como dice Viejecita,
    ya siento.

  • Llegó un tipo impecablemente trajeado a un hotel de cinco estrellas de la Diagonal y tomó una habitación en el último piso del edificio. Pidió Dom Pérignon al servicio de habitaciones. Luego contrató por teléfono una prostituta de lujo. Esnifó farlopa mientras la esperaba. Llegó la chica y la invitó a una raya, cosa que al parecer ella rechazó. Pagó lo convenido por adelantado y tuvieron el “servicio” sin ningún contratiempo. Cuando ella se fue, el hombre terminó el champán que quedaba en la botella, abrió la ventana y se arrojó al vacío.

    Me lo contó uno de los primeros policías que llegaron al lugar aquella noche.

  • Esa historia es acojonante (de acojonar, dar miedo), Gómez.
    Alguien se la creería protagonizada por una mujer?

  • Siempre me ha parecido maravillosa, sucundúm. Y la escribo exactamente como me fue relatada a mí mismo. Siempre imagino, no sé bien por qué, ese forastero innominado y llegado de ninguna parte que es el alma de tantos wésterns. Durante veinte años he estado tentado en alguna ocasión de utilizar la historia para una novela o guión; pero me temo que es inmejorable por sí misma, en su brutal sencillez e incroncreción.

  • Pues a mí, la verdad, me suena más a leyenda urbana. Como la última cena de los del corredor de la muerte y su malborcito antes de tumbarse en la camilla.

    ___

    Perro, desarrolle lo de las cuevas de Rentería.

  • Querida Pirata, le garantizo en absoluto que no es leyenda urbana, y podría hasta darle el nombre del hotel en cuestión y de uno se los agentes que presenció el levantamiento del cadáver, gran amigo mío. Tampoco, ya que estamos, es ninguna leyenda urbana lo de la última cena de los condenados a muerte. Pueden pedir absolutamente lo que deseen para cenar, casi sin límite. Ciertamente, también puede pasar que pidan cosas como fumarse un canuto –ha sucedido en Texas–, y desde luego no se le concedió la petición. Pero comida sí. Al fin y al cabo, los condenados no suelen tener demasiada hambre esa última noche y la comida va a parar en la mayor parte de los casos a quienes la han cocinado, otra de las razones para que se esmeren con los platos.

  • Puedo pasarle un link de un tipo que estuvo a veinte minutos de la ejecución, antes de que se aplazara, contándole a Herzog la locura de cena que pidió. Al aplazarla, los guardias querían retirársela –no la había tocado aún– pero él insisitió en comérsela.

  • El big data, es capaz de generar una explicación general de prácticamente todo.
    Solo que ahoga los casos de todos y cada uno de los individuos.
    El suicidio que he conocido tiene muchas explicaciones pero ninguna se parecerá a la del suicida.
    Solo la sabrá el.
    Distinguiría dos grandes tipos de suicidio.
    El espectáculo venganza.
    El discreto hartazgo.
    Que las mujeres tienen una baza más en todo esto… pues mucho mejor para ellas.
    Igual soportan más y mejor.
    Locura, trastorno mental? No sé si uno se trastorna tanto que acaba loco antes de suicidarse o estaba loco como para suicidarse.
    La sociedad no creo que es responsable, la situación general tampoco.
    El suicidio es una decisión en cualquier caso.
    Es lo que tiene ser inteligente que puedes decidir cosas así y ejecutarlas.
    O no ejecutarlas.
    En cualquier caso es algo individual y en absoluto colectivo.
    Vamos eso pienso yo claro.

  • me alimento a base de clarete de Muga y gildas.

    Yo me apunto a esa dieta. Viviría a base de encurtidos varios y vino. Soy conocida entre los Parker por ser una”Vinagre”.

  • Pues ya puestos, otra del mismo amigo y su compañero, que me la relataron, eso sí, con una gracia imposible de trasladar al papel. Yo suelo llamarla:

    LA POSICIÓN

    Desde la zona universitaria barcelonesa hasta el Nou Camp, se extiende un amplio territorio de la ciudad en la que al caer la noche conviven universidades, alguna discoteca de moda, hoteles de lujo –el de la otra historia entre ellos–, travestís y, aunque en menor número que éstas, también prostitución –llamémosle– tradicional.

    En una ocasión, mis amigos iban patrullando ya bien entrada la noche cuando vieron a un coche efectuar extrañas maniobras en uno de los bosquecillos donde al parecer se refugiaban las parejas: arrancaba, daba marcha atrás, volvía a arrancar… Se acercaron al conductor, lo hicieron bajar del coche y procedieron a identificarlo. Una vez comprobaron que se trataba de un hombre “normal” , le preguntaron si tenía algún problema.

    Y sí tenía un problema. De los grandes.

    Les contó que había contratado los servicios de un travestí, y que habían ido a ese parquecillo donde ahora se encontraba a consumar el acto. Pero quiso la funesta suerte que la hija del hombre estudiara en una universidad cercana, y que al haber visto el coche familiar por ahí se acercara extrañada a ver qué estaba haciendo éste por aquellos lares.

    Se había asomado al cristal y había sorprendido a su padre en plena faena.

    –Lo que más me preocupa –decía el hombre– es que haya sido con una travestí y no una mujer.

    Para tranquilizarlo, mi amigo terció:
    –No se preocupe, tenga en cuenta que aquí hay muy poca luz y ella nunca sabrá exactamente con quien estaba usted y qué estaba haciendo.
    –Si lo sabrá –se lamentó, inconsolable, el hombre.
    Entonces su compañeró, recibió algo parecido a una iluminación y preguntó:
    –¿En qué posición estaban?
    –Eso es lo jodido –respondió el hombre, próximo a las lágrimas–: la posición. El problema es precisamente la posición…

  • En Nueva York se tiró por la ventana el vecino de un amigo mío. El portorriqueño que trabajaba de portero en el edificio nos contó (varias veces) el sucedido y siempre acababa la historia con un “se desbarató” para narrar el momento en que el cuerpo del pobre suicida se golpeaba contra el suelo de la calle. Cuando ahora oigo hablar de caídas por ventanas siempre digo entre dientes “se desbarató”.

  • Un conocido del bar (¿acabo de escribir esto?) me cuenta siempre la historia del tipo que se quiso suicidar ahorcándose desde el balcón. El problema fue que el balcón medía tres metros y la cuerda el doble. “Se metió una hostia que casi se mata”, concluye.

  • Lo más sorprendente que conozco sobre este asunto el lo de un paisano que se suicido tirándose por el balcón de un primer piso cercano mientras cenábamos en una terracita de un bar cutre durante unas Fallas. Un primer piso en el que, cuando nos acercamos, comprobamos que casi se podía tocar el suelo de la terraza con la punta de los dedos desde la calle.
    Supongo que tenía una insuperable técnica en tirarse de cabeza. Los de mar somos así.

  • Oreja
    Martes, 11/07/2017 a las 00:45
    Adaps dice que la tal gilda está buena. Más que la VdS, supongo. ¿No?

    Joder, no entendía una mierda y pensaba que me tenía que esforzar más, pero ya, Oreja me confundió con Sucundúm.

  • PARASUICIDIOS

    A pesar de que ambos me sacaban unos diez años, los tres nos conocíamos (de vista) del barrio desde siempre. Una noche, cuando me iba a trabajar, los encontré cerca de mi casa, a punto de pegarse. Posteriormente supe que el motivo de la pelea era una mujer.

    Me interpuse entre ellos y los separé; pero uno de de los dos (el más agresivo y novio de la mujer en cuestión), un mecánico de la zona con nombre de emperador romano, me espetó, al borde del delirio:

    –¡Pues si me separas, llévame al manicomio!

    Al ver que yo no estaba muy por la labor, añadió:

    –¿No ves que voy sin zapatos?

    No mentía: estaba descalzo.

    Al final conseguí que cada uno se marchara por su lado, y yo me fui por fin a trabajar.

    Fue mi buena acción del día.

    Al día siguiente el mecánico estaba muerto. Por lo visto, después del incidente se tomó casi un frasco de pastillas. Parece ser que la dosis no era en absoluto letal, pero al mezclarla con alcohol en un bar, las pastillas le ocasionaron un desmayo repentino, y el fuerte golpe en la cabeza que se propinó al caer desplomado le causó la muerte.

    Siempre que recuerdo la historia me pregunto que había sido de sus zapatos.

  • «El problema no es de discrepancias o actitudes políticas, de moderación o radicalismo, sino de naturaleza de las cosas y claridad de ideas. Se puede estar más o menos cansado o gordo, pero no se puede estar un poco embarazada o muerto. La distinción entre la calidad de las cosas y la calidad de nuestras ideas sobre ellas no es una tontería. […] La secesión es uno de esos asuntos que no toleran el equilibrismo. Una frontera se levanta o no. La ciudadanía, a diferencia de la estupidez, no admite grados. A partir de determinado momento dejamos de compartir derechos y libertades con millones de conciudadanos. Por voluntad de una parte, ya no integramos la misma comunidad de decisión y de justicia».
    En mitad de ninguna parte.

  • Tirarse de un edificio es un mala idea, si te quieres matar. Estadísticamente es una manera poco eficiente. Lo de tirarnos de cabeza lo solemos dejar para la piscina. Luego vendrán meses y meses, y meses, inmovilizado en una cama de hospital, entre grandes dolores. O la tetraplejia.

  • El artículo de FO está sembrado de perlas.
    El problema de las soluciones intermedias es su inexorable imprecisión, su contenido mudadizo, subordinado a unos extremos que perfilan otros. Si mañana se interviniera la autonomía catalana, como hicieron Eisenhower, Kennedy o Johnson en diversos Estados de la Unión o Blair en el Ulster, el camino de en medio sería otro bien distinto.
    Algunas brillan con luz propia, alejadas del tema del artículo:
    La próxima vez que alguien le diga “piensa y aclárate, ¿me quieres o no?” recuerde que, con toda la razón del mundo, le puede contestar: “tengo muy claro que mi sentimiento es confuso”

  • No hay demasiado que añadir, Jenny. Las cuevas de Aitzbitarte son unas viejas conocidas de los investigadores y del arte rupestre y ya habían dado materiales (silex, objetos, etc). El problema, es que quienes han sabido buscar y ver los restos eran personas muy mayores como Jesús Altuna, que hace ya tiempo que no pueden andar arrastrándose por las cuevas. Supongo que, por eso dice una de las noticias consultadas es que «los grabados descubiertos ahora no habían podido ser reconocidos, entre otros motivos, por su difícil visión, actualmente posible gracias a las tecnologías de iluminación fría LED, de distintos colores y que no dañan los restos».
    Tuve ocasión, acompañando precisamente a Jesús Altuna, de comprobar esto en las cuevas de Ekain, en Cestona. Sobre la pared podían verse perfectamente representados los caballos y otros animales (http://www.euskadi.eus/un-poco-de-historia/web01-a2ekain/es/). Aunque muchas pinturas (con sus manchas de color) no son evidentes salvo en determinadas condiciones de iluminación. Tras muchos años excavando y estudiando la cueva, que no es nada grande, un día se produjo la magia. Yo y mis compañeros pudimos ver esa pared desnuda, en un lugar poco accesible y nos pidieron que la observáramos atentamente: nada. Y entonces cambiaron la orientación de la luz, en lugar de frontal desde un lateral con una potente linterna led, y aparecieron varios caballos más, perfectamente delineados y con líneas sutilísimas, como si fueran bocetos preparados para ser pintados. La sombra que hacía la luz sobre la leve incisión en la piedra caliza es la que permitía ver las líneas.
    El problema viene siendo que a la profundidad de las cuevas sólo acceden los espeléologos, deportistas o aventureros que no tienen por qué saber nada de arqueológía. Van buscando otras cosas: estalactitas, minerales, cursos de agua, fauna… Desde que se ha empezado a formar a los espeléologos con criterios antropológicos para que no miren, sino observen, las paredes por donde pasan, los descubrimientos se están multiplicando.

  • S.Martes, 11/07/2017 a las 11:20
    Voy a vivir eternamente.

    Y yo, me llamas para tomar un café.

    JrG
    Martes, 11/07/2017 a las 07:07
    El big data, es capaz de generar una explicación general de prácticamente todo.
    Solo que ahoga los casos de todos y cada uno de los individuos.

    Lo mismo creo, JrG. Nombres y apellidos.

    Estadísticos tiene la Iglesia que saben mejor que nadie de las falacias de las estadísticas, pero, por renuentes que seamos a sus titulares tan espectaculares como papanatas, el recuento es una linterna led de esas que dice Perroantonio en las cuevas de los comportamientos. Que unas veces alumbran aspectos fundamentales de los problemas y otras nos entretienen con chorradas como pianos y vulvas de un metro, supongo. Lo cierto es que hasta empezar a leer las estadísticas no se me había ocurrido que pudiera haber un asunto de géneros o sexos en el asunto del suicidio. Verdad es que casi nunca se me ocurre que el género o sexo pueda ser un aspecto importante en casi nada de la humana tragicomedia. Porque esas cosas las trajeron los romanos y la gente de fuera, ya lo dijo Sabino.

  • Procuro, no puede vuecencia elegir la estadística del café para vivir siempre y pasarse la eternidad denostando a las del siguiente párrafo. A las vulvas o a los Rolex.

  • Noticia publicada en El País: «Un integrante de la lista de Montoro se querella contra la Agencia Tributaria». ¿Un integrante? Según el título, parece que un integrante cualquiera. En el sumario ya tiene nombre y apellidos: Antonio Navalón. Enterrado en el cuerpo de la noticia conocemos algunas de sus circunstancias:

    El escrito de la representación legal de Antonio Navalón, columnista de EL PAÍS, continúa describiendo que…

    Una mente pura como la mía se pregunta por qué no habrán titulado directamente «Antonio Navalón, columnista de El País integrado en la “lista Montoro”, se querella contra la Agencia Tributaria». ¿No se supone que el titular es el elemento principal de la información?

  • Bonnie
    Martes, 11/07/2017 a las 07:17

    La blancura de tu piel te delata (de no ser que seas japonesa y te des polvos de arroz).
    Las señoritas antiguas, en esa época en la que estar moreno era de muy mal gusto y de baja estofa (labradores y gentuzas así), se tomaban su vinagrito para desayunar y este se encargaba de ponerlas inmaculadamente blancas y virginales, a la vez que excitantes. (también estaba bien para desmayarse de vez en cuando por no respirar bien por las ballenas y los pocos glóbulos rojos que les iban quedando)

  • Parece prudente que en lo de suicidarse, se tengan en cuenta muchas cosas que no son la muerte. Quien se suicida, no solo se mata, se desliga de todo aquello a lo que en vida está asociado. Familiares, conocidos, trabajo, circunstancias, y naturalmente, su propia persona. Pero aunque sea tentador acariciar la idea de que el principal motivo es que se esfume la propia persona, siempre se persigue la desconexión total con uno o varios elementos de la lista de cosas y personas que uno o una, tiene en esa vida. Llegados a este punto, podemos pensar, que el hombre, el macho, siempre ha tenido una concepción de sí mismo mucho más independiente a lo demás, que la mujer. Sin que eso afecte a su interés natural por ser aceptado socialmente, y al colectivo, sí puede ser cierto que en esa parcela en la que tiene tiempo y espacio para concebirse a sí mismo de forma casi total y solitaria, pueda encontrar una inercia efectiva para quitarse la vida, ajeno a lo que ocurre en la parcela en la que sí se concibe como algo y alguien asociado a otras cosas y personas. A mí me parece, pues, que no es una cuestión de fuerza, destreza por la matanza, o el ánimo del gusano sanguinario teledirigido que todos tenemos en el estómago de uno de nuestros seres. Diría que la mujer, en general, tiende a renunciar, a esa parcela de tiempo y espacio para la concepción casi total e independiente. También diría, que ambos, hombres como mujeres, somos igual de efectivos a la hora de ignorar que algunos seres queridos, han perdido el equilibrio entre sus parcelas de concepciones, y desean matarse, y lo que es peor, se han matado. Pero, alguna vez alguien ignoró el ruido seco de los pájaros disparados al cielo, cuando el muerto, ya ha caído?…

  • Procuro fijarme
    Martes, 11/07/2017 a las 11:48

    Y yo, me llamas para tomar un café.

    Estaba recordando que la relación entre mi organismo y las drogas siempre fue, cómo decirlo, distópica. Así que lo del café me facerá el efecto contrario. Veràs. No quiero pensar lo que sucederá el día que empiece con la Viagra.

  • También podría pensarse que el hombre se mata para matarse y la mujer lo finge para culpar y para joder la marrana. Pero…

  • PASTA E ZUCCHINE

    Un buen amigo napolitano me enseñó una receta sabrosa y al alcance de cualquier zote en el negociado de las tarteras: pasta con calabacín. Válida para resacas, cenas de cortejo en pos del final feliz u otros eventos de sociedad. Me piden la receta con sus instrucciones y la comparto con ustedes. Ingredientes para 2-4 personas:

    -espagueti o tallarín.
    -1 calabacín.
    -1 cebolla
    -6-8 lonchas de bacon.
    -2-3 huevos.
    -queso rallado.
    -cayena o pimienta.

    En primer lugar ponemos el agua para la pasta a cocer sin quedarse mirando fijamente el plop-plop, que daña la vista como la luz del microondas. Cuando hierva, se añade la pasta y sal (no mucha, que sube la tensión, la bilirrubina y el barril de crudo).

    Ponemos una sartén al fuego con no mucho aceite (no sé precisar la cantidad: así, a ojímetro, chorrazo y medio) y cortamos media cebolla o la cebolla entera, dependiendo del número de comensales (y de lo que queramos que crezca la p***). El bacon lo dejamos picado en taquitos y el calabacín seccionado fino en lonchas; no hace falta cortar el calabacín entero porque no cabrá en la sartén, con 3/4 valdrá.

    Se echa la cebolla al aceite y se deja dorar. Luego se vuelcan los cuadraditos de bacon y se revuelve todo hasta que den ganas de meter la lengua en la sartén. En este punto añadimos las rodajas finitas de calabacín para, a continuación, coger uno y medio o dos cazos soperos del agua en que se está cociendo la pasta y sumarlos a la mezcla. El fuego se pone a intensidad media/baja y se deja que haga plop-plop hasta que el calabacín absorba el agua. Esto puede tardar unos 10/15 minutos tapando y destapando alternativamente la sartén con la tapa de una olla. Es probable que el calabacín no pueda chupar el agua por completo (a estas alturas tiene que estar muy blandurrio y más adelgazado, aunque ya era fino), por lo que habremos de evacuar el líquido sobrante en el fregadero con cuidado usando dicha tapa. Así además quitaremos parte de la grasa del refrito y del bacon.

    Aparte, cascamos los dos/tres huevos en un bol y les añadimos por encima queso rallado y cayena o pimienta. Batimos con ganas. La pasta a estas alturas ya estará en el escurridor: la devolvemos a la olla. Le añadimos el mejunje de calabacín y, por último, el huevo crudo con cosas. Mezclamos bien. Presentar y servir. Beber bien. Follar si se puede. Disfrutar en cualquier caso.

    Se habilita un periodo de respuesta de dudas.

  • jrG
    Lunes, 10/07/2017 a las 10:44
    En una conversación con médicos, la decisión de cuál era la mejor muerte, se concluyó que una hipoglucemia producida por sobredosis de insulina.

    Como nadie ha dicho nada respecto de esto, lo digo yo:
    No he conocido a ninguna persona que le haya parecido placentero el “coma insulínico ” , que eso es lo de esa forma de muerte, sólo que llevado hasta el final . Todos preferían el “electroshock”, que ya cada vez se usa menos por considerarse cruel. Y eso que, según los médicos, el paciente está dormido, y no se entera… ¡ Já !

  • Alvaroquinn 16’30
    O sea, que, los italianos le añaden pasta a nuestro pisto ; ¿ no ? Pero con los calabacines blandos, y sin pimiento.
    Pues me ha dado una idea nueva. Mañana vienen en tren mis “marcianitos” con la estudiante de Oregón, ( ya de vuelta de los Sanfermines ), a pasar el día, para que su madre pueda terminar con la contabilidad del trimestre y con los impuestos.
    Así que, además del lenguado empanado, y del arroz blanco, y del pollito villeroy , les voy a hacer pisto, y un cacharro de fettuccinis con queso rallado, y les pondré lo que me pidan en el plato a cada uno, que luego ellos lo mezclan todo… A ver si les gusta la pasta mezclada con el pisto. Que me parece que tiene buena pinta …
    Gracias por la idea.

  • ¡Yo también tengo una receta de espaguetis que mola cantidubi!

    Se cogen los espaguetis, se cuecen con agua el tiempo que diga el paquete, y tras escurrirlos les pones lo que quieras: jamonyor cortado a trozos con quesito, salsa de tomate, pollo (deshuesado), acitunas… lo que quieras, junto o separado.

  • Yo hago, siempre bajo pedido, una receta de espaguetis que me salen muy buenos. No es exactamente una simplificación de la de Alvaro pero se asemeja mucho.

    En una olla se ponen los siguientes ingredientes (sí, todos a la vez y al principio):
    Espaguetti, a ojo. Una lata de tomate en trozos con el líquidillo. Un par de tomates más, medianos, troceados en octavos, para tropezar luego con ellos. Una cebolla en aros. Champiñones troceados en cuartos. Berenjena troceada como las patatas de freír. Con la piel que le da un fondo de amargor. Quizá calabacín cortado en el mismo modo. Dos dientes de ajo cortado finito. Albahaca fresca. Añadir una lata de caldo de pollo o agua con una pastilla de avecrem. Sal (ojo que el caldo ya lleva), pimienta blanca y negra. Encender el fuego. Revolver de vez en cuando que no se pegue la pasta. Si falta líquido, ir añadiendo. Cuando la pasta esté hecha y haya absorbido el líquido servir en la misma olla.
    La pasta se hace en el caldo y los jugos de las verduras, como el risotto, y la salsa, será la albúmina, queda espesita. La ventaja, aparte de sabroso, es que manchas una olla y el plato en el que te lo comes.

  • El Gremanel ha quedado con una cachonda y no va a ir al concierto de Juan Miguel Jarret, así que me ha revendido la entrada (¡sentabajo, perro! me has cobrado 100 y en la entrada pone 62,50**) Prometo crónica.

    (*) Esto es una nota para el Gremanel.

  • Pasan unos españoles por la calle y uno dice:

    – ¡Vamos a acabar con esta puta mierda, cojones! Primero, beber.

    Y responden todos:

    – ¡Primero beber!

    Acaba de pasar. Lo acabo de contar.

  • S.
    Martes, 11/07/2017 a las 14:58
    ¿Por qué me entreno tanto? Me daría vergüenza vivir de esto y no dar el máximo para ser lo más competente posible.

    Nunca se sabrá qué provocó la caída que acabó con la vida del genial alpinista Ueli Steck mientras escalaba la vía normal del Nuptse (pico colindante con el Everest).
    Bueno, yo apunto dos causas:
    -La ley de la gravedad
    -El cansancio

  • Atentado a la pasta, tipificado en el Código Penal del Pequod.
    Colgar de los pulgares. Uno del palo mayor y otro del mesana.

  • Don Alvarito y otros amantes de la coquinaria, sepan vuesas mercedes que el calabacín no va a absorber agua -a menos que se trate de un calabacín sediento, pero entonces se la beberá- , más bien exudará parte de la muy abundante que alberga en su interior. Si suprime tal aportación conseguirá que el calabacín quede al dente. Característica muy apreciada por los lugareños.

  • holmesss
    Martes, 11/07/2017 a las 17:45

    Lo único bueno que tiene esa moto es el pastizal que le habrán cobrado al de las patadas por ese adefesio.
    Deberían quitarles el dinero a muchos.
    Una cosa es hacerse esa moto uno en casa, y oiga que muy bien.
    Pero encargar que destrocen una boxer asín…

  • Morgan coje la Bm y vente paquí, que te dé de comer algo decente, y traete al Alvaro (rómpele el porrón si lo tiene guardado)

  • jrG
    Martes, 11/07/2017 a las 13:14

    ¡Qué me aspen JrG! Si esa no es la leyenda urbana (ahora sí Francisca) de que el vinagre acaba con los glóbulos rojos de la sangre y deja la piel blanca e inmaculada.
    No es posible que el ácido acético del vinagre pase directamente a la sangre a través de la digestión. Sabemos que el estómago humano produce ácido clorhídrico mucho más ácido en pH que el acético al hacer la digestión, y que esa papilla o quimo, que sale del estómago es neutralizada en el intestino delgado por los jugos pancreáticos, por lo que es imposible que el vinagre aporte blancura a la piel.
    (O que el médico de la sala me corrija)

  • Respecto de la receta de MGaussage
    Mientras vivió mi padre ( se murió cuando yo tenía 12 años), íbamos temporadas a Sevilla a visitar a mi abuela Teresa. Y vivíamos en su casa, o al lado, en casa de tío Manolo. Me encantaban los desayunos sevillanos, con picatostes, calentitos, tortas de aceite, galletas maría fritas, pan untado con manteca colorada…
    En cambio , la hora del almuerzo, era una tristeza. Porque nos daban, por ejemplo, lentejas con arroz. Y lo guisaban todo al mismo tiempo. Y claro, las lentejas, o los garbanzos, estaban como balines, mientras que el arroz quedaba estallado.
    En casa de mi abuela Marichu, en San Sebastián, a las cosas de puchero nunca le añadían arroz. Y eso tampoco.
    En mi casa, siempre que hay un plato de puchero, sea el que sea ; alubias rojas, fabes, garbanzos, lentejas, o incluso “pot au feu” o carne en salsa, hago arroz blanco aparte , pero siempre aparte, como para los chipirones. Nunca al mismo tiempo.
    Y con el arroz añadido al final en el plato , no se pierde nada de salsa, sin necesidad de rebañarla con el pan. Y con la pasta, lo mismo.

  • Bonnie tendrás razón, nunca lo he comprobado ni lo he leído.
    Pero no me negarás que te tiene que dejar el cuerpo jotero jotero…un zurriagazo de vinagre en ayunas.
    Blancas del todo se tenían que quedar, y desmayadas como damiselas finas…

  • Mi aproximación a la cocina, que al fin y al cabo es una rama de la química, es imaginativa, desinhibida y rompedora. No me sorprende que no se aprecie en su justa medida.

  • Hace dos meses que un restaurante vegetariano de Milán que no he pisado en mi vida me manda a diario su menú, por error o más bien porque una graciosa les dio mi mail, aunque la graciosa lo niega. El caso es que después de tanto tiempo borrando los correos sin apenas abrirlos, ahora me da apuro cancelar sin más la suscripción al boletín, porque me tratan con infinita simpatía y no quiero darles el disgusto de que piensen que soy un cliente insatisfecho. Hoy he empezado a preparar mentalmente un mail de respuesta, un pliego de descargos, de agradecimiento y excusas inventadas que me está quedando demasiado complejo para mi más bien nulo italiano. La primera idea ha sido decirles que he abandonado mi supuesta dieta vegetariana, pero temo que esto les resulte demasiado duro. Así que puede que me decida por contarles que me han prohibido la entrada en Milán o que me voy a suicidar. Acepto ideas, y mientras lo comparto con vosotros, que también sois graciosos y buenos cocineros.

    Il menu dell’11 luglio
    Ecco il menu di oggi:

    sformato di patate, zucchine e menta
    padellata di carote, cipolle e zucchine
    frittata di patate
    seitan tonnato
    peperoni in agrodolce
    sorgo con ragù di verdure
    pasta di farro con pesto rosso ai pomodori secchi
    torta con feta e pomodori Pachino
    farinata alle erbe di Provenza
    fagioli neri piccanti con cipolle di Breme
    parmigiana di zucchine tonde e pecorino
    scarola al salto con capperi, olive e pomodori secchi
    insalata con germogli di soia

    I dolci:
    budino di riso con mandorle, uvetta e albicocche
    budino con cocco e pesca
    macedonia di frutta

  • Albert, digales que su mamma no le deja y que amenaza con darle dos bofetones.
    La traducción se la puede hacer el sosias italiano de Saturio.

  • La ventaja, aparte de sabroso, es que manchas una olla y el plato en el que te lo comes.

    MGauss, para qué tanto plato.

  • Gracias, JRG. Me apunto sólo la primera parte de la sugerencia, no quiero asustarles con amenazas de violencia familiar.

    Heute
    Martes, 11/07/2017 a las 13:36

    Muy bueno. Eso lo dijo también (y tan bien) el gran Meseta Über Alles:

    “Los hombres nos abismamos, somos obsesivos, caemos hacia dentro de nosotros a la mínima que nos sentamos en una silla, llegamos a la idea por puro derrumbe, podemos llegar al límite si no lo remedia una ley estricta, una ley íntima, o la costumbre. Ese límite suele ser el asesinato o el suicidio, o largarnos sin mirar atrás, o la creación de un culto, o un equipo de fútbol. ¿Qué le puede empujar a uno a ganar cinco Copas de Europa seguidas? Hay algo insano en ello.

    Las mujeres no sé como son. Pero no son así.”

  • Albert, diles que estás muy decepcionado porque no tienen escalopes a la milanesa, un restaurante del mismo Milán. Vaya mierda de restaurante y vaya mierda el lago de Como, así como su monstruo.

  • Ya, pero he tenido dos meses para darme cuenta de la ausencia de los escalopes y además es un bistrot di cucina naturale, vegetariana e vegana. No sé, no lo veo. Lo del monstruo del lago sí lo voy a usar de algún modo. Estás en todo.

  • Pero si sale hasta en la Wikipedia, Adaptaciones.
    «La Gilda es un tipo de tapa, banderilla o pincho, que se sirve en los bares y tabernas de España, en especial en su parte norte».

  • Acabo de ver Wonder Woman y la conclusión, tras dos horas de película, es evidente:

    Wonder Woman es más poderosa que Batman pero no tendría nada que hacer en un duelo contra Superman.

    Como lo siento, lo digo.

  • Tipotrueno, cuando leí su historia me acordé de un cuento de Mircea Cartarescu que se titula «El ruletista». El ruletista es un profesional que vive del espectáculo de su valor y de su suerte, y de las apuestas. El ruletista no quiere solo dinero, él busca «dar el máximo», como el alpinista, el ruletista apuesta también contra sí mismo. Empieza con una bala pero no se conforma y su carrera va progresando en dificultad, emoción y riesgo: dos balas, tres balas, cuatro balas, cinco balas y el día de la última función. (Albert, tú no lo leas o hayas leído, que te he destripado el final). Lo que decía Ovejero en el artículo de lo graduable y la escalaridad, y también como en su cuento: hasta cinco es una cuestión de más o menos, entre cinco y seis se produce un salto de naturaleza.

  • Qué tensión al leer la entrada. Como no hay suicidas entre familiares, amigos y amores se me olvida que sí los he conocido y tratado. Tres casos.
    La hija de unos amigos de mis padres se intentó suicidar por amor. Se tiró de un primer piso, no se mató, el novio no volvió y se quedó parapléjica. Dice que no ha sido nunca tan feliz como ahora. Cosas veredes.

  • Gomez : Supongo que es usted demasiado joven para saber algo de George Plimpton . Era un americano muy salado periodista especializado en deportes y en cine , escritor de éxito, actor de cine ocasional, deportista… Solía escribir sobre tenis , y decía que la mejor tenista femenina no tendría ni media bofetada ante un jugador aunque fuera de segunda fila. Y retó a Billi Jean King a un partido para probarlo.
    Y ella dijo que sí, que bueno. Y jugaron el partido ante cámaras de cine y fotógrafos. Y ella le ganó sin despeinarse.

    Buenas noches a todos.

  • Mi comentario está basado en una verdad incuestionable, querida viejecita. De acuerdo que Wonder Woman es una diosa que aúna la agilidad de Spiderman con la fuerza de Thor, la capacidad de dar saltos de Hulk y el sentido de la Justicia del Capitán América. El problema es que la matan las balas. De qué demonios te sirve ser hija de Zeus si puede acabar contigo un cretino con buena puntería a medio kilómetro de distancia. Lo siento, pero no hay color.

  • Procuro fijarme
    Martes, 11/07/2017 a las 22:12

    Proc (si puedo llamarte así), no conocía el cuento, pero aún destripándolo tengo curiosidad y lo leeré. Yo nunca he terminado de entender el poder adivinatorio de las probabilidades, será que no he tenido mucha suerte o le he dado poca importancia cuando sí la tenía.

    Recuerdo que en mi carrera teníamos la asignatura de estadística, cosa que no tenía mucho sentido. El primer día de clase, después de que el profesor nos explicara en qué consistía el temario dijo “¿Alguna duda?”, un compañero de clase levantó la mano y preguntó tranquilamente “¿Para qué nos sirve esta asignatura en nuestra carrera?”. Hubo un minuto de expectante silencio y el profesor empezó a balbucear sonidos inconexos a modo de explicación. No tardó mucho tiempo en darse cuenta que no tenía un motivo claro y se limitó a decir “Está en la carrera y tenéis que aprobarla”. Y punto.

  • tipotrueno
    Martes, 11/07/2017 a las 23:00
    Proc (si puedo llamarte así),

    Claro, bonico.

    Yo nunca he terminado de entender el poder adivinatorio de las probabilidades, será que no he tenido mucha suerte o le he dado poca importancia cuando sí la tenía.

    Tengo entendido que los andaluces distinguen la probabilidad o calidad de probable de la probaliá u ocasión propicia.

  • tipotrueno
    Martes, 11/07/2017 a las 23:00

    Qué curioso, de lo poco que recuerdo de mi periplo por Estadística en la carrera también ocurrió en la presentación y también consiste en la justificación que daba el profesor para que nos tomáramos la asignatura en serio. En primer lugar, nos espetó que en este mundo existen las mentiras, las grandes mentiras y después está la Estadística, así que, cuanto más aprendiéramos, más difícil se lo pondríamos a los posibles timadores. En segundo lugar, nos enseñó dos casos prácticos con los que podíamos ganarnos unas copas gratis cuando estuviéramos de fiesta con los amigos: el problema de Monty Hall y el del cumpleaños. Era un tío majo.

  • Pirata Jenny
    Martes, 11/07/2017 a las 23:06
    Q.E.D.

    Sí, los que se terminan suicidando por no aguantar a semejantes locas. Sobran locas, hazme caso.

  • HETERODOXOS
    Adapts hace bien preguntando qué son las gildas. Cualquier día le pondréis nombre a las lentejas con chorizo y nos veremos obligados a decir que nos hemos comido unas Paquitas Fernández con Manolos.

    Si criticáis a Gaussage es porque no tenéis ni idea de guisar pasta. La pasta es un plato de hidratos, como el arroz o las patatas, y puede guisarse tal y como se hace con esos productos. También puede hacerse al horno con costillas y con lo que os salga de los cojones.

    No a la ortodoxia.

  • Sin ver la película estoy con Gómez. Creo que es en Kill Bill Vol. 2 en la que hay un diálogo sobre cuál es el mejor superhéroe. La conclusión es que es, por supuesto, Superman. Todos los superhéroes son tipos normales que se disfrazan para ejercer de extraordinarios; Superman necesita disfrazarse para parecer normal de tan extraordinario que es. Luego de tan extraordinaria revelación a Carradine le aplican la llave de los Cinco Puntos de Presión de Pai Mei, por bocazas.

  • Balde es caldero. De balde, gratis. En balde, inútilmente. Baldío, vacío. Baldeo, navaja. Seguramente una línea, llena de curvas, une todos esos puntos pero no soy capaz de imaginarla.

  • Si pones baldeo como fregar la cubierta del barco con agua dulce, la cosa tiene sentido recto.
    Baldear era necesario, pero no tan importante como mantener a la marinería ocupada gratis tirando baldes de forma baldía para que no se pasaran a navaja.