El pisapapeles

Pisapapeles, de Javier Pagola.
Pisapapeles, de Javier Pagola.
Por Mortimer Gaussage.

Miro mi mesa y pienso que necesito un pisapapeles. Es, confieso, una de esas necesidades que son capricho, uno de esos deseos rayanos con el vicio. En realidad, si bien lo pienso yo no necesito para nada un pisapapeles para pisar papeles. Todos mis papeles, que son muchos, están en carpetas; desordenados pero en carpetas. Podría, quizás, necesitar un pisacarpetas o algún aparato que cumpliera similar función. Pienso, a pesar de ello, que lo que me convendría tener en la mesa, además de las carpetas llenas de papeles, desordenados y ya leídos, es un pisapapeles y que me solucionaría muchos problemas. Hay aparatos que, más allá de su función, le dan a uno una prestancia que es difícil de explicar pero que se advierte a simple vista. No es lo mismo, habrán de reconocerme, sentarse ante la mesa de un profesional si en esta hay un pisapapeles que si no lo hay. No me refiero a uno cualquiera, claro está, sino a uno excelso. Mira tú, dirán algunos, un pisapapeles excelso, pues no pide nada. En los caprichos no se manda, son así, vienen así y suelen irse por donde vinieron, sin previo aviso y, muchas veces, dejándote con cara de gilipollas y un adminículo cualquiera en la mano, uno que hasta hace nada pensabas que te iba a dar mucha prestancia. Es un riesgo, lo reconozco, pero estoy dispuesto a correrlo. Sabiendo esto, creo yo, es mejor desear un pisapapeles excelso que uno normal, uno corriente que podrías encontrar en la mesa de un cualquiera; en la carnicería, incluso, sobre una resma de esos papeles encerados para envolver filetes, salchichas frescas, oreja de cerdo o la carcasa de un pollo para la sopa de un enfermo. Yo no quiero un pisapapeles mediocre, para eso mejor me quedo como estoy, sentado, fumando, deseando un pisapapeles excelso. Puestos a desear es mejor desear por lo alto, ese es mi lema. Por ejemplo, y en aplicación de este principio que rige mi vida, sencillo pero peligroso, nunca compro lotería para que me toque la devolución, ni siquiera la pedrea. Yo compro a lo grande, para que me toque el gordo. Si no toca pues nada, a seguir viviendo con esa pena negra que se te queda en el alma, pero para qué me voy a conformar de entrada con premios normales o corrientes, digo yo. Con el pisapapeles pues ídem de lienzo. Racionalizando el asunto a la búsqueda de argumentos para darme el capricho, que ya sabemos que la razón sirve para poco más, pienso que un pisapapeles es para toda la vida. Que un pisapapeles, razono, no consumirá más energía que la potencial derivada de su situación, es decir, que el combustible que lo anima es virtualmente inagotable, ecológicamente verde y, por supuesto, no tiene carbon footprint. Esta, con ser una enorme ventaja, no es la única. Un pisapapeles no se gasta con el uso, no necesita mantenimiento y la genial sencillez de su mecanismo lo hace, en la práctica, la herramienta eterna y perfecta. Visto lo anterior un pisapapeles, y ya se ha dicho, es para toda la vida y, si lo cuidas mínimamente, para la de tus sucesores hereditarios. Esto permite, razonablemente, una mayor inversión en su adquisición puesto que el plazo de amortización será virtualmente eterno. Como contrapartida al gasto le adviene a uno el desasosiego previo a las grandes decisiones, como la emigración, el matrimonio, o el profesar los hábitos. Las cosas para toda la vida, como su propio nombre indica, tienen difícil vuelta atrás. ¿Y qué si de pronto me veo con un pisapapeles que no imprime a mi mesa la prestancia que anhelo? No quisiera verme ahí, la verdad, como no me gusta verme con un boleto del Euromillones que podría haber sido premiado con cientos de millones y en el que la caprichosa fortuna imprimió los números equivocados. Yo quiero un pisapapeles como el de Román, que ha puesto en su escritorio un pisapapeles que es un palmo de rail de tren. Román, en su casa, se tira por el suelo y mira embobado un trenecito eléctrico y se emociona cuando, una y otra vez, en llegando a un paso a nivel y por medio de un automatismo eléctrico, hace bajar unas barreras diminutas primorosamente pintadas del atlético. Yo me siento a fumar y a mirar al techo mientras me explica sus cosas de ferroviario amateur y doméstico y pienso que no le tengo ningún respeto, sólo algo de cariño y suficiente educación como para no decírselo. No obstante, cuando voy a verlo a su oficina, igualmente sentado pero ante su mesa de trabajo, soy incapaz de apartar la mirada de su pisapapeles, ese palmo de acero sólido, pesado, reconocible y tan evocador de un pasado industrial e industrioso que se proyecta hacia el futuro. Me entran siempre unas irresistibles ganas de cogerlo, sopesarlo, de tenerlo por un instante entre mis manos y sentir la materialización del mismísimo progreso. La prueba palpable de la laboriosidad, el ingenio y el tesón del hombre dominando su mundo por medio de las máquinas, extensiones de su espíritu más que de sus frágiles miembros. Yo a Román, quizá ya lo han advertido, le envidio mucho su pisapapeles y quisiera uno así porque Román, tras su mesa de trabajo, es el mismo pero parece otro, hasta siento por él un poco de respeto, y eso es cosa del pisapapeles. No quiero para mí un palmo de rail como el de Román sino algo con sus propiedades ideales, algo igualmente evocador, pesado, sólido, que transmita confianza, inteligencia y tesón. Yo para mí quisiera un pisapapeles que, puesto sobre la mesa, despertara en mis visitantes este tipo de asociaciones evidentes y manidas pero, qué duda cabe, eficaces, como esos poemas malos que premian en los certámenes de los pueblos. Charlar con ellos y percibir cómo, involuntariamente, se les va la mirada a mi pesado pisapapeles, signo de la fiabilidad y confianza que pueden encontrar en mí. Advertir con disimulado orgullo cómo se resisten a la necesidad de tocarlo y, en un momento dado, tomarlo yo en la mano con un gesto de esfuerzo sólo levemente exagerado, como si pesara algo más de que en realidad pesa, medio kilo más o así, y juguetear distraído mientras hablamos. Cada vez me gusta menos trabajar y ahora mismo, fumando, con los pies sobre mi mesa como un magnate petrolero, fabulo y pienso que esta desgana se debe a la imperdonable falta de un pisapapeles excelso que trasmita la solidez y confianza que no siento.

127 comentarios

  • Buenos días.
    Cuando tenía un despacho y muchas responsabilidades que atender, lo compartía con mi padre.
    Cuando se decidió la construcción de la nueva fábrica, poco antes, del 11-S, pensando que el mundo se podía transformar en un horror, y yo estaba garabateando los primeros dibujos, reflexionaba sobre cómo debía
    ser.
    Lo primero era dedicar todo el espacio en planta, de la forma más diáfana posible a una disposición racional y por islas de procesos.
    Sin almacenes intermedios, de forma que se consiguiera entre los miles de operaciones y procesos distintos que nuestra variedad de fabricados exigía, un flujo permanente en el que cada Kilogramo de acero comprado en bruto se transformase en producto acabado en menos de cinco días, respondiendo a la demanda con no más de dos semanas de plazo.
    El interior en esto era importante pero los accesos lo eran todavía más.
    La fábrica deglutía todos los días más de 5 toneladas de tubo de acero, un Trailer hasta las trancas cada semana, y salían convertido en no menos de dos trailers por día de productos.
    Lo hacíamos (lo siguen haciendo) con la distribución que pensé en aquellos momentos, con el mismo sistema organizativo y programa informático que diseñamos con un grupo informático industrial con sus lectores de barras sus escaneres etc.
    Diseñé con un grupo (catalán para más señas) una instalación que permitía pintar en continuo todo lo que salía de los robots de soldadura con una cadena aérea de más de 400 metros de cuerda que aprovechando lo que tenía gratis (osea levantar la planta hasta la altura máxima permitida) hacía que duplicara el espacio y diera una sensación de amplitud al conjunto, colgándolo de una superestructura aérea una modernísima planta de pintura con vertido cero y recirculación de las aguas utilizadas.
    Bién después de eso me quedaba diseñar el espacio de la administración.
    Siempre quise, siguiendo un modelo que vi en una fábrica, que las instalaciones de administración estubieran en el centro de la fábrica y fueran transparentes, para eliminar los arriba-abajo y que todos nos viéramos las caras y se apreciase el trabajo de cada cual.
    Si embargo como lo importante era el flujo y la superficie que habíamos podido comprar no lo permitía, la subí a la cota 6 metros sobre planta.
    Aporveché la anchura total de la nave de 47 metros para hacer un paralelepipedo casi sin puertas, y con dos muros cortina de vidrio uno a la calle y otro a la planta con sólo las necesarias para los servicios higiénicos y para una sala de reuniones así como el despacho de dirección.
    El resto era una inmensa sala donde se alojaban compras, oficina técnica, ventas, comercial, dirección de producción y contabilidad.
    Esa planta que dibujé hasta en el más mínimo detalle, la definí en menos de tres semanas, antes de llevarla a los arquitectos, y me encargue de toda la logística para tener listo el comienzo de obra el 7 de enero de 2002 y poder producir el 1 de septiembre de ese mismo año.
    Cuando diseñe el despacho donde debía trabajar, lo hice en una sala de unos 60 metros cuadrados donde todo lo necesario era un gran mesa para mí que también me diseñé con patas de acero y sobre de cristal, una gran mesa de reuniones, que servía para los Consejos de administración, para reuniones con clientes, proveedores, colaboradores y reuniones con el comité de empresa. Y en el centro de la sala la mesa de mi padre con sus cosas. Una mesa de madera, de Biok, que en su día diseñara Nestor Basterrechea y que tenía mucha guerra a sus espaldas.
    Mi padre tenía todos los símbolos de la época y un pisapapeles cenicero, que era un león de cristal.
    En mi mesa, que tenía el mínimo para trabajar mi único símbolo era una plancha de acero inoxidable pulido mate que me servía como protector del vidrio para trabajar con mis papeles.
    No tenía pisapapeles. Trabajaba hasta la extenuación, porque no podía ver papeles que no estuvieran procesados, y lo que hacía era leermelos todos cada día, junto con los emails, y el correo clásico, más los informes diarios de fabricación y los estadillos contables.
    Ahí la informática jugó un papel fundamental en que no tuviera mucho papel.
    Hasta ese momento había utilizado el el QUATRO-PRO, pero el nuevo sistema operativo de windows, ya no era compatible y me obligó a pasarme a EXCEL, pero esa es otra historia.
    No tenía pisapapeles. Tenía un inmenso armario con carpetas colgantes y un sistema de archivado que me resultaba tan rápido como el ordenador, pero que me daba mucha más seguridad.
    Escribía y tomaba nota de todos los temas que hablaba, dada la variedad de temas que trataba, para tener una memoria suplementaria que me pusiera en antecedentes antes de cada una de las variopintas reuniones a las que tenía que hacer frente cada día.
    Nunca dispuse de pisapapeles, no dejaba que los papeles necesitaran ser pisados, los procesaba y luego los archivaba o destruía en la maquinita los no necesarios.
    Los pisapapeles me parecían el símbolo de otra época.
    Cuando recibía, lo que me importaba era demostrar lo que la fábrica era capaz de hacer, no mi propia persona.
    En la cabecera de mi mesa tenía un retrato de mi padre, y a su derecha los planos de un lotus de fórmula uno del Lotus de Clark.
    Sobre la mesa de consejos una foto de 1,5 x 1,5 metros de unos girasoles secos obra de mi buen amigo el fotógrafo japonés Simamura.
    Seco, austero pero con la calidad y el trasfondo de más de 60 años de historia y avatares.
    Sobre la mesa tenía en caja de cristal la primera factura que pagó la empresa con fecha de 1.952.
    Sin pisapapeles, sin papeles.
    Para que cuando entrara supiera que estaba disponible en entero para él.
    Buenos días, magnífica la entrada de Morgan, y singular la ilustración.

  • Por si no lo saben, el mayor Trapero es hijo de GC y hermano de Fernando Trapero, el último GC asesinado por ETA en Francia. Quizás por eso no fue capaz ayer de ponerse frente a frente con un coronel de la GC.

  • Cuando un jarrón cae al suelo y se rompe, un buen manitas es capaz de pegar los trozos, con mucha paciencia y que casi no se noten las marcas de unión que ello deja.
    Para conseguir un encuentro entre partes enfrentadas, y cuando estas han dejado llevarse por los ímpetus de demostrar quién es más fuerte, y pasan de enseñarse los dientes a darse las primeras dentelladas, o uno se retira o acaba con uno muerto y otro en mal estado.
    Los lobos, son los únicos que no llegan a morderse. Se limitan a intimidarse y mostrarse los dientes, hasta que uno se dá cuenta de que no podría vencer y se aparta.
    En otros animales llegan a la pelea, y salen heridos, pero uno sale más herido y también se marcha finalmente para curarse y en casos prepararse para la siguiente oportunidad.
    Pero aquí de lo que estamos hablando es de negocios.
    No podemos engañarnos en que esto no es más que un negocio de en quién es el que administra la finca.
    Lo de la identidad y esas cosas no son más que las herramientas del sistema para convencer a sus administrados de a quien deben pagar.
    Para las batallas, los generales siempre usan al enemigo. nada une más que un gran enemigo, el más malo del catálogo, el más abyecto.
    Todos los grandes poderes lo han usado siempre.
    También es cierto que muy pocos ( casi ninguno) presidentes, generales, reyes, han muerto en el campo de batalla. Eso lo hace la tropa.
    Se impone una llamada a la Moncloa, o ante la virgen del Pilar, con el Rey, el presidente, los presidentes anteriores, y los administradores de la cataluña actual y anterior.
    Poner una tregua. Osea parar todo este asunto dentro de un paréntesis, y que este grupo de señores ya sin posibilidad de réditos personales o de sus partidos, salgan a la palestra desnudos de armas de sangre, y que acuerde como se arregla esto.
    Sólo son negocios, lo demás son chorradas.

  • marquesdecubaslibres
    Miércoles, 27/09/2017 a las 07:51

    Hay que poner esa información en cuarentena. El segundo apellido del Guardia Civil asesinado es Blázquez; el del Mozo, Álvarez.

  • Me he descojonado con el texto de Gaussage. Tengo varios pisapapeles, u objetos que hago pasar por tales, y no termino de darles uso.

  • El que cuenta lo de Trapero (Brema tiene el video) es un periodista muy conocido cuyo nombre no recuerdo pero sí que es hijo de un conocido escritor falangista.
    Chopsuey investiga y comprueba.

  • Buenos días a todos:
    – Estupenda entrada de MGaussage, y me gusta mucho el pisapapeles de la ilustración, aunque mi duda es ; estando, como está pintado, ¿ no empezará a borrarse y a desteñir en las manos, cada vez que uno lo levante para poner o para quitar algún papel de debajo ?

    Y, desde luego, lo de tener un trenecito eléctrico en el despacho de uno, para jugar en los tiempos muertos, eso sí que me ha dado envidia ( lo del trozo de raíl, no ), porque eso significaría que uno tiene un despacho exclusivamente propio.
    Igual que me ha dado envidia lo del despacho de su fábrica, que cuenta JrG.

    Porque yo soy la jefa en mi negocio, pero es un negocio pequeño, y tengo que compartir MI despacho, con al menos una persona, mi hija, que es la abogada, que se ocupa de los temas legales, de pleitos, de llevar la contabilidad, etc, ( además de la que oficialmente es mi secretaria, pero que como es muy desordenada, tiene Su despachito al lado, pero aparte, separado por un tabique de cristal insonorizado ).
    Y, como buena abogada, mi hija vive ahogada en papeles, y tiene pilas y pilas, en equilibrio precario, sobre Su mesa ( Mi mesa ).
    Así que, tengo todos los originales importantes en mi casa, perfectamente clasificados y ordenados en distintas cajas con fechas y temas , y dejo sólo las fotocopias en el despacho, para que las manejen como les dé la gana, a condición de que las cosas estén bien hechas, y a tiempo.
    ( De vez en cuando, se les pierden papeles, pero como tengo los originales, les hago una nueva fotocopia, y a tirar millas ).
    Y no tengo tiempo libre, de ocio, en mi despacho, que voy temprano, para poder trabajar sola, y cuando tengo citas profesionales, las organizo para las 8 de la mañana, o, si es para una firma de contrato, lo más temprano posible, a partir de las 10, que es cuando mi hija ha podido dejar a los marcianitos en el colegio, y ha llegado a Su /Mi , despacho.
    Y ,en cuanto puedo, una vez que llegan ellas dos, y que les he repartido las tareas, me vuelvo a casa, que es donde me cunde el trabajo.
    Y donde, mi tiempo libre lo dedico a leer, y a ver películas.

    Me voy, a volver a leerles, que seguro seguro que con lo que yo tardo en escribir mis tonterías , ya hay muchos comentarios nuevos.
    Hasta luego, espero.

  • https://www.bubok.es/libros/242020/Muret-el-fin-de-un-sueno

    Es un enlace en pdf, gratis, a un artículo antiguo escrito por mi chico el mayor. es en relación con esto que decía arriba JrG
    “También es cierto que muy pocos ( casi ninguno) presidentes, generales, reyes, han muerto en el campo de batalla.”

    Porque, justamente, en esa batalla de Muret, que Simon de Monfort ganó para el Rey de Francia, y que significó la pérdida de la Cataluña trans pirenaica, los de Monfort habían matado a un caballero lleno de plumeros y condecoraciones, pensando que era el Rey, y este, en lugar de escapar para pelear otro día, dió la cara, y dijo ” El Rey soy Yo “, y claro, lo mataron inmediatamente a él también.
    Que también Ricardo Corazón de León fue hecho prisionero en una batalla.
    Que hay Reyes y reyes.
    Pues eso.

  • Me ha encantado el texto, Mortimer, aunque ni use ni anhele tener un pisapapeles. Se me ocurre que lo más parecido, al menos en mi caso, son los marcapáginas. Tengo varios circulando de libro en libro, pero a los que más cariño les tengo son a papelajos de todo tipo y condición que he ido usando como tales aunque no lo sean. Uno de mis preferidos es una tarjeta de contacto de un tío de mi abuela que encontré dentro de un libro de Quevedo comprado vete tú a saber dónde, cuándo y por quién.

  • Nunca me había puesto a pensar en los pisapapeles, creo que ni siquiera tengo. Solo un asedio de mierdas, como tropas o tribunales de mierdas pequeñas pero con razones lo bastante pesadas como para ir quedándose ahí encima y luego por todas partes. Me ha gustado mucho la entrada.

  • FAKE NEWS
    El periodista García Serrano, hijo de un gran escritor Rafael García Serrano, deshonra a su padre dando la falsa noticia sobre Trapero. El fake me lo envió mi hijo y cuando le pido explicaciones afirma que “todo lo que dicen los golpistas es fake”.
    ¿Dónde hemos llegado?

  • Noticia publicada en The Guardian: «I asked Tinder for my data. It sent me 800 pages of my deepest, darkest secrets»:

    As I flicked through page after page of my data I felt guilty. I was amazed by how much information I was voluntarily disclosing: from locations, interests and jobs, to pictures, music tastes and what I liked to eat.

    (…)

    Reading through the 1,700 Tinder messages I’ve sent since 2013, I took a trip into my hopes, fears, sexual preferences and deepest secrets. Tinder knows me so well. It knows the real, inglorious version of me who copy-pasted the same joke to match 567, 568, and 569; who exchanged compulsively with 16 different people simultaneously one New Year’s Day, and then ghosted 16 of them.

    Imagino que estas noticias no le pillen a nadie sin confesar, pero cuando compruebas la cantidad de datos que tienen sobre nosotros impresiona bastante. Y lo jodido es que no solo lo hacen las aplicaciones telefónicas, la cantidad de información que manejan y almacenan las compañías telefónicas, por poner un ejemplo, es de escándalo.

  • ELOGIO DEL REAL MADRID

    Sí, como lo leéis. Tras el contencioso de ayer en el coliseo Bielorruso, no puedo sino hincar mi rodilla en el suelo en actitud de contrición y respeto. Vaya partidazo hizo el Madrid. Pero no me gustaría que el elogio quedara repartido entre todos los integrantes del conjunto merenguete, sino que veo por designio divino, pues a Él debo mi clarividencia, resaltar el trabajo y el esfuerzo y el valor y la virtud de los dos artífices de la victoria.

    El primero de ellos es el políglota camero, que salvó a sus compañeros de la vergüenza al hacer una espectacular palomita y detener con la mano el esférico cuando iba a posicionarse entre los tres palos, tragado por la filástica porterial. Qué parada, señores. Errará quien diga que fue penal, ya que según los técnicos, la mano no fue a la pelota sino que la pelota fue a la mano, como el gps y el radar de Saussage.

    El segundo es el hermano de la Ronalda, que si bien es cierto que su primer gol lo habría metido yo ebrio de pacharán y con la minga en reposo, lo del segundo tanto fue de mérito, ya que supo aprovechar la ocasión y arrancar en orsay para cobrar ventaja sobre el zaguero que le vigilaba. Un campeón no es el que cumple el reglamento, sino el que se aprovecha de los favores arbitrales en beneficio no ya de su equipo, sino de la afición entera. Las sectas es lo que tienen.

    No quisiera despedirme sin abarcar con mi elogio la enorme figura de Floripondio Pérez, quien ha sabido preparar el mach mejor aún que Zigarrín Zidán, al conminar a los jugadores a que expusieran públicamente que los réferis no les estaban ayudando lo suficiente. Ha conseguido lo que quería. Una vez más.

  • DE LA TRIBU A LA CIUDADANÍA EUROPEA
    Europa se enfrenta a la necesidad de debatir qué es o cómo puede ser la ciudadanía europea.

    La historia de Europa también es la historia del aprendizaje de la libertad de conciencia y de aprender a tolerar a los vecinos que no nos gustan, a los escritores que nos incomodan, a los que rezan distinto que nosotros o no rezan. Resuenan los discursos de la intolerancia, contrarios también a profundizar lo común de la Unión Europea. Es preciso analizar las patologías políticas antidemocráticas encarnadas por populistas nacionalistas de distinto signo en Europa y en España.
    En este debate queremos abordar la ciudadanía europea en el derecho actual, sus límites y el potencial inspirador de los valores europeos de defensa de los DDHH, su valor en la educación ciudadana, el valor profundo del bienestar social y de la cultura… esto es, la política que sitúa en su centro al ser humano y su libertad.

    VIERNES 29 SEPTIEMBRE 2017, 12h.
    Parlamento Europeo en Madrid. Pº Castellana, 46.

    Ciudadanía Europea en el Derecho Actual
    – Diego Javier Liñán Nogueras, Catedrático de Derecho Internacional Público y RRII
    – Yolanda Sánchez-Uran Azaña, Catedrática de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social

    Construcción de una Europa para los ciudadanos
    – Arcadi Espada, escritor
    – Antonio Rivera, historiador y profesor UPV

    Ciudadanía Europea: Derechos y Obligaciones
    – Marie-Hélène Boulanger, Head of Unit, Union citizenship rights and Free movement, DG Justice & Consumers, European Commission
    – Alfonso Dastis, Ministro de Exteriores
    – Maite Pagazaurtundua, eurodiputada y escritora

  • A mí me gustaba Oriol Junqueras cuando era Oriol Llongueras y gastaba mullet proetarra.

    Explicación para Adams y otros usuarios de teléfono de bolsillo que no es el nokia de 1997: en la foto sale Oriol Llongueras con mullet.

    Explicación para Adams y otros usuarios de teléfono de bolsillo que no es el nokia de 1997 sobr el link del mullet: es un artículo de la kinkipedia con fotos del peinado mullet.

  • Decir que en la foto parece que hay alguien femeninoide detrás de Llongueras y que por eso parece que gaste mullet, no os vayáis a creer.

  • Perroantonio
    Miércoles, 27/09/2017 a las 12:13
    Satur, ¿sabes por qué se llama mullet (es decir, en inglés: mújol, muble, lisa, corcón o korrokon; en francés: salmonete) a ese peinado?

    Sólo sé que no sé nada.

  • Lo alemanes son más descriptivos. Llaman «vokuhila» al mullet, que es un apócope de «vorne kurz, hinter lang» (corto por delante y largo por detrás). Era un peinado muy habitual en los seguidores del Hansa Rostock y de alguno de sus jugadores.

  • Se agradece la crónica de Perroantonio sobre Pinkflois 2017, no por tardía menos esperada. Nos relata como tuvo ocasión de circular por la carretera que une Mérida con Ciudad Real la cual ya comenté aquí en su día es una de las mejores de la España vacía porque realmente está vacía. Se atraviesa la llamada “Siberia extremeña” y se circula bordeando el Parque de Cabañeros. Es un paisaje de gran belleza y hace que conducir en coche o motocicleta sea un verdadero placer.

  • Yo tengo unos pisapapeles geniales, se llaman papeles. La entrada genial. La cronica del pinkflois 2017 genial y estoy de acuerdo con Procu, debería de haber sido una entrada.

  • Tras pasar estas últimas semanas más tiempo del que quisiera en un hospital, he aprovechado una gran parte de esas jornadas en releer casi todo Chéjov. (Si algún día, Dios no lo quiera, doy un mal paso y aterrizo en la cárcel, haré lo propio con Dostoievski) De hecho, me encuentro escribiendo un pequeño ensayo que versará sobre los finales (o la ausencia de final) de sus relatos breves. Entre estas lecturas, me he encontrado de nuevo con esta maravilla titulada Vanka que, antes de detenerme a leer al gran Mortimer, no me resisto a no enviar al éter.

    La trama del cuento sería la siguiente:

    La noche de Navidad, un niño de nueve años, al que tres meses antes han enviado como aprendiz de zapatero a una aldea remota, no se va a dormir. Cuidando de que nadie le descubra, comienza a escribirle una carta a su abuelo, el único familiar que le queda en el mundo:

    Ayer me dieron una paliza. El amo me arrastró por los pelos hasta el patio y allí me sacudió con un cinto. […] Y el amo me da con lo que encuentra. De comida, nada. Por la mañana me dan pan, a a la hora de comer, gachas, y por la tarde, también pan. […] Querido abuelo, por dios, hazme una caridad, sácame de aquí, llévame a casa, al pueblo, que ya no puedo más… Te lo imploro a tus pies y rezaré por ti toda mi vida, pero sácame de aquí, porque si no, me muero…

    Continúa escribiendo, detallando con minuciosidad sus terribles penurias y rogando una y otra vez a su abuelo que lo salve, mientras, en las pausas de la escritura, rememora con añoranza los tiempos felices que pasó en compañía del viejo. Cuando finaliza la misiva, dobla la hoja de papel en cuatro, moja la plumilla y escribe la dirección:

    A la aldea de mi abuelo.

    Pensativo, se rasca la cabeza y añade:

    Konstantín Makárich.

    Deposita la carta –su “tesoro”– en un buzón y regresa a casa del zapatero. Se nos explica que los de la carnicería le habían dicho que las cartas se llevan a todas partes en troikas de correos, que son unos coches arrastrados por caballos con cascabeles y que conducen cocheros siempre borrachos:

    Mecido por dulces esperanzas, al cabo de una hora dormía profundamente… vio en sueños una estufa. Encima de ella estaba su abuelo que, sentado con los pies descalzos colgando, leía su carta a las cocineras… Junto a la estufa se paseaba Anguila y movía la cola…

  • tipotrueno
    Miércoles, 27/09/2017 a las 13:08
    Yo tengo unos pisapapeles geniales, se llaman papeles.

    Me descojono. ¡¡Yo también!!

  • Curiosidad, ¿el pisapapeles de Javier Pagola de qué material está hecho? Al principio me había parecido una piedra, pero me doy cuenta ahora de que hay un hilo cosido alrededor. ¿Es piedra envuelta en una tela pintada, en papel? Queremos saber.

  • Bravo, Mortimer. Creo que usted, como todos a los que nos ronda una idea fija, es un nostálgico de la predestinación. Está muy bien eso del azar y lo imprevisible para no aburrirse, pero durante un rato. Al final, hay que conseguir lo que se anhela, pues nada envenena más la sangre que tirar a fallar. Para eso se queda uno en casa leyendo el periódico mientras pega la lluvia en los cristales y la ropa sigue limpia y planchada. Hace poco me hice con un cenicero que llevaba años queriendo; lo veía en los bares y nunca me decidí a robarlo (no así con las jarras de cerveza, de las que arramblé un surtido completo). El caso es que no fumo, así que he conseguido un hermoso pisapapeles. Yo no busco, encuentro, decía aquel pintamonas famoso; los demás, reutilizamos.

  • “Yo estoy contento, hago lo que me gusta, soy feliz (…)
    Mi ética de vida es siempre la misma, soy un profesional ejemplar y nunca me desespero, siempre tengo la mente sana y limpia, preparada para los desafíos y la critica, que cada vez es peor (…) la gente habla de mí todos los días en todo el mundo,(…) cuando eres grande la gente habla de ti“.

    Cristiano también golea fuera del campo

  • Pues, Álvaroquinn :
    Si ni siquiera fumas; ¿ Como es que tienes el cenicero/ pisapapeles tan sucio ?. Si lo metieras en el lavaplatos, ni siquiera tendrías que frotar.

  • Quinn, leo horrorizada, a pesar de que era previsible. Mucho me extrañaría que la autopsia no dijese que el motivo fue una violación. Pobres muchachos.

  • Viejecita, el cenicero me llegó así. Cuando las visitas que me afeaban que estuviese lleno de mierda ya me estaban poniendo la cabeza como un tambor, lo limpié. Ahí sigue, sin recoger cenizas y, mucho peor, sin pisar papeles. Cualquier día lo uso para el pienso de la gata.

    Descuide, Viejecita, usted tiene patente de corso a ese respecto.

  • Gómez
    Miércoles, 27/09/2017 a las 13:09
    Tras pasar estas últimas semanas más tiempo del que quisiera en un hospital, he aprovechado una gran parte de esas jornadas en releer casi todo Chéjov.

    Me imagino que habrá estado acompañando a una persona querida, que cuando es uno mismo, el que está durante semanas encamado en un hospital, no es muy capaz de leer, y mucho menos casi todo Chejov.
    Sólo desearle que esa persona querida se reponga, del todo, y pronto, y que usted no se nos ponga malito, de la paliza.
    ¡ Que los dioses le sonrían !

  • Me perderé encantado el concierto de hoy de los Rolling Stones.
    En cambio anoche empecé un largo documental en Netflix sobre George Harrison, filmado por Scorsese. Es largo, se puede fraccionar en varias sentadas, y muy recomendable. Otra cosa es el vértigo que provoca la distancia en el tiempo.

  • He tomado aire unos días con los vascos y las vascas, acogido como un príncipe por Perroantuan. Busqué a Proc en todos los cientos de autobuses que adelanté, pero no di con ella.
    Cada vez que voy encuentro más radares, colocados con la peor de las intenciones, aligerar mi bolsillo.

  • Aquí no se atiende, hablé de “Living in the material world” al menos hace 3 años. Pero hasta que no se creen que es una serie no se hace caso.

  • EL HOMBRE INVISIBLE
    Está la ciudad empapelada con unos carteles donde aparece una titi que conozco. Es la amiga de una amiga, y el otro día me la presentó, y tras saludarnos no volvió a mirarme en toda la noche, yo creo que porque un fulminante destello intuitivo le hizo ver en mis ojos la película que transcurrió por ellos en microsegundos y en la que los dos protagonizábamos un yacimiento carnal desmesurado e hipercinético, y se ve que hubiese preferido algo más en plan La casa de la pradera, o qué sé yo, porque ya digo que no volvió a darme la cara. Ahora lo hace, en forma de papel impreso pegado con cola en las paredes de la ciudad, y yo me quedo un rato mirándola, proyectando de nuevo la película y preguntándola para mis adentros, «¿te gusta, eh, te gusta, eh, eh, ehhhh, ehhhh, te gustaaaa, ehhh?»

  • En el verano de 1990 fui a un concierto de los Rolling Stones en el Estadio Olímpico de Montjuic. También se estaba celebrando el mundial de fútbol de Italia y aquel mismo día jugaba España, así que llamé al trabajo aduciendo una enfermedad para no perderme ninguno de los dos eventos. Resultó que mi compañero de puesto también se puso enfermo aquella noche. Mientras buscaba un sitio donde ubicarme antes de que comenzara el concierto, oí que alguien me llamaba a mis espaldas.

    Era mi jefe.

  • Y por cierto, el amigo que me convenció en 1990 para acompañarlo al concierto de los Stones empleó para ello el casi indestructible argumento de que a lo mejor no regresaban a Barcelona nunca más y ésa era nuestra última oportunidad de verlos tocar en directo.

  • Eso, Gómez, lo venimos oyendo los de aquí desde el concierto del Manzanares. Los grupos no duraban décadas de lustros.
    Holmes, su avatarelo es un parqueo de bicis (chinas, claro).
    Snchz, Pedro A. también es un crack dimitiendo. De rositas, en comparación con otros.

  • Buenas tardes y gracias a todos por los comentarios. Siempre me sorprende un poco que les gusten los textos. He tenido una mañana de esas que Viejecita aguanta sin inmutarse y que a mi me ha dejado baldado. Releí ahora el texto y he visto que falta un lo, así que ahí va: lo. Soy muy de dejar las cosas a medias pero cuando me miran me da no sé qué.

    Alvaro, lo de la predestinación me ha dejado un poco pensativo. Porque quizá es verdad. Con lo del cenicero ya no concuerdo, excepto que sea un capricho, que ya sabemos cómo son. Como fumador practicante opino que de los miles, sino decenas de miles, de modelos de ceniceros existentes los únicos funcionales son las copias del de Ricart, modelo Copenhaguen. Robe Usted uno de esos. Y mejor luna copia porque el original es un poco pequeño y al ser plástico se pone asqueroso de quemaduras. El cenicero perfecto tiene esas hendiduras en las que el cigarrillo queda atrapado por el filtro sin posibilidad de caerse, tiene algo más de diámetro y está hecho de acero inox.

  • La mesa del despacho ha de estar vacía, aparte del ordenador apenas un par de revistas de consulta dejadas con descuido y un libro viejo. Esta imagen transmite autoridad, un jefe no se ocupa de asuntos menores que para eso está el personal subalterno.

  • Las mesas de despacho han de estar forradas de postits con todas las contraseñas necesarias, de la caja fuerte a la página de escorts, aunque para mayor seguridad mnemotécnica es conveniente dejar aquella abierta, o al menos botada, y esta con la sesión ya iniciada y los datos de la tarjeta de crédito en las cookies. Todo bien a la vista y a la vez secreto, como enseñó Poe en La carta robada.

    Mortimer, ese cenicero es tan horrendo que podría estar una estación de autobuses soviética. El mío de Guinness fue un capricho, en efecto.

  • Mi cenicero preferido, por poder dar un fin práctico a un objeto que fué diseñado por un torpe para otro uso, es la tetera de inoxidable de bar.
    Esa que siempre te quemas y que viertes el contenido en cualquier sitio menos en tu taza.
    Yo lo uso como cenicero. Una película de agua y la tapa garantizan no tener el desagradable olor a colillas.
    Si me falta la tetera, una lata de cocacola tiene funciones similares.

  • MI APUESTA
    Este domingo en Cataluña habrá gran folklore pero no un referéndum como tal. No habrá hechos violentos reseñables pues ninguna de las dos partes tiene interés en ello.
    El día 2 todos recapacitaremos y se buscará una salida razonable en la que no habrá vencedores ni vencidos, no obstante los “tres sudamericanos” deberán evaporarse y las CUP salir de la coalición gubernamental.

  • Alvaroquinn
    Miércoles, 27/09/2017 a las 18:35

    Mortimer, ese cenicero es tan horrendo que podría estar una estación de autobuses soviética.

    Efectivamente. Atornillados a los brazos de unos bancos toscos de madera.

  • Si acierta el Marqués en su apuesta, ganamos todos.
    ¡ Que la Fortuna nos sea propicia !
    Pero, yo, desde luego, el sábado, a las 12, estaré con mi bandera ante el Ayuntamiento, en Cibeles. Que hay que hacer lo que uno pueda, al tiempo que rogamos a los dioses .
    Y quien dice dioses, dice gobierno y políticos varios.

  • Holmesss
    Miércoles, 27/09/2017 a las 16:08
    He tomado aire unos días con los vascos y las vascas, acogido como un príncipe por Perroantuan. Busqué a Proc en todos los cientos de autobuses que adelanté, pero no di con ella.

    ANDA QUÉ MENTIROSO
    Me alegra que me hagas esa pregunta porque hoy he venido los últimos cincuenta km de la jornada peleando como una fiera con la ídem que habita en mi interior, a cuenta de que mi compañero de asiento iba hablando por teléfono a todo trapo. Cinco minutos, veintitrés minutos, cuarenta… Y yo que ya había montado con el depósito del líquido de aguantar en la reserva, gastando lo poco que me quedaba del día en no agarrarle de los pelos ni ponerme a aullar, pero rumia que rumiarás:
    a) Te das cuenta de que llevas cuarenta kilómetros hablando sin pausas apreciables.
    b) Eres consciente de que las características estructurales del diálogo espontáneo obligan al cambio de papeles entre los participantes.
    c) Comprendes que el que tu crees tu amigo en realidad te detesta a más no poder.
    d) Sabes que te despeñas por un precipicio de soledad a causa de tu avaricia y desconsideración.
    e) …
    Entonces un señor que iba tres filas por delante se ha girado y le ha dicho:
    —Oye, chaval, a ver si hablas más bajo.
    Y ya sin remedio me he oído señalar:
    —Estoy de acuerdo.
    Como en las reuniones.
    La cosa es que el chaval ha colgado, vamos, el equivalente de colgar.
    VEIS QUÉ FÁCIL

  • “La Democracia es separación de poderes y sus Líderes se manifiestan ante los Tribunales Superiores de Justicia”

    “La democracia es que se cumpla la ley, ó ?es que usted -Espinar- aprueba leyes en esta Cámara para que los españoles decidan las que quieren cumplir o las que no …?

    https://youtu.be/vLx5yE7xoo4

  • Alvaroquinn
    Miércoles, 27/09/2017 a las 14:21

    Sí, el último párrafo es el germen de una novela. Yo no tengo capacidad, soy caótica y sentimental, creo que Martín Olmos podría, si no se dejase llevar tanto por la mitomanía (y no es una crítica, o sí). Gente que sabe escribir bien como Olmos, usted o Gaussage, podrían escribir algo muy bueno, si fueran capaces de dejar un poco el estilo a un lado. El asunto es tan folclórico, se presta tanto a Ellroy o a McCarthy, que hay que ponerlo en cuarentena. Brema, cuando orilla la obsesión política, es un gran escritor, un escritor “sin estilo”, que es lo mejor que se puede decir de un escritor (creo). Espero que se deshaga de sus fantasmas, porque tiene clase, distancia, sobriedad y humor, que es lo que se necesita para escribir sobre un drama o una tragedia: un comediante.

    El final de esos chicos me recuerda a Perros de paja, o a Deliverance, y Donovan está muy bien traído, pero creo que tiene que haber una forma española de contarlo sin referencias cinematográficas yanquis, un Sender de hoy.

    Cortesía de JW.

  • Ese cenicero es una maravilla del diseño -el que trajo Mgauss- como sabe cualquiera que sea o hubiésese poseso fumador. Como los “pies de gato”, la Bauhaus y el clip. Andaba Pérez Reverte el otro día todo melancólico con la epístola de Horacio, que si la Eneida que si Pericles. No, hombre, no. Menos Solón, Ítaca, y Virgilio; y más Patricia Urquiola, Pininfarina e Ive. No sé qué esperáis: ¡Apuntaros a la Iglesia de la Cienciología!

    ***

    La mesa debe quedar totalmente vacía al acabar la jornada. El PC, solo. Y se ha de limpiar con alcohol, la mesa. Diariamente, al recoger. El alcohol deber ser puro de malta.

  • Los pies de gato, que menciona S. son un gran invento.
    Mis dos hijos son grandes aficionados a la escalada natural. El uno en rocodromo, pues tiene mucho vértigo, y el otro en roca.
    Practican mucho en el muro de piedra que contornea el lado izquierdo de la playa del pueblo.
    Es un muro de unos 6 metros de altura pero unos 400 de longitud.
    Ahí lo que practican es una modalidad de escalada lateral, que se llama Boulder, como el pueblo de Colorado, y hacen competiciones de rapidez.
    Me gusta ese deporte. El modelo físico es de fibra pura, sin una gota de grasa, y un músculo mental a prueba de bombas.
    El único material necesario son los pies de gato y la bolsa de magnesia.
    Cons sus dedos, son capaces de soltar los tornillos de la rueda del coche, y les solía ver practicando en una barra en el garaje, haciendo sus flexiones sobre sólo dos dedos, o levantar su peso suspendidos del dedo índice.
    Tenían un héroe que era Alex Honold.en este video haciendo un solitario libre en EL GRAN CAPITAN.

  • Lo de la mesa vacía me ha tocado los güitos la verdad.
    Mi mesa no lo está y mi mesa virtual, los programas que utilizo como apoyo y secretaria robótica acumulan trabajo para repartir.
    Una captura de un día cualquiera que hice hace unos meses mostraba:
    5 today
    42 upcoming
    34 past due
    50 someday

    O sea: ¡Cabrones!
    (Y todo esto por lo que estimo que será un tercio del salario de alguno de los presentes)

    Si arrastras tras de ti una corte de subalternos es posible en efecto, pero los que peor los pasamos somos los mandos intermedios, con poco ganado al que delegar y ganado exigente al que atender.

  • El mejor cenicero es aquel de Cinzano. Te viene con una jarra de cerveza, patatas fritas, mesa de tijera, parras trepadoras, un rey sol en plan monarquía parlamentaria y nubes gandulas.

  • PARA ADAPTS CON AMOR
    No solo la mesa vacía es un síntoma de solidez profesional, hay otros detalles que configuran a un ejecutivo. Tu assistant deja de ser la secretaria clásica que te hace papeleos para convertirse en tu amiga, la persona que te apoya y aconseja. También se debe viajar sin equipaje mas allá de la bolsa de aseo, un libro y una muda. Ir con una maleta de ruedas es indignidad impropia de un caballero. El mundo ha cambiado tanto que con un smartphone y un par tarjetas de crédito sólidas puedes hacerlo todo. Por supuesto nada de corbata , ni siquiera americana. Un look smart-casual es lo que define al nuevo hombre de negocios.

  • Internet contra la democracia, de Manuel Arias Maldonado.

    Inconvenientes de la digitalización
    1. Balcanización: tendencia a consumir noticias modeladas con arreglo a preferencias políticas preexistentes.
    2. Posfactualismo: tendencia por la cual los hechos han perdido fuerza persuasiva frente a las emociones y las creencias.
    3. Fake news/conspiracionismo.
    4. Poscensura: restricción no reglada de la libertad de expresión que tiene lugar debido a la agresividad con que muchos usuarios se conducen en las redes sociales, procediendo a sofocar de manera espontánea las opiniones con las que discrepan.
    5. Desintermediación: decadencia de las instituciones que solían controlar o filtrar la información que llegaba hasta los ciudadanos en la fase horizontal de la comunicación de masas, desde los partidos políticos a los críticos gastronómicos.
    6. Personalización electoral: fragmentación del cuerpo social.

  • Esquizofrenización: la opinión de cualquier esquizofrénico puede aparecer en un buscador junto a la de un experto en la materia consultada.

  • La modernidad es un switch. Lo que antes on ahora off y viceversa. Mi abuelo, si quería unos calcetines, entraba en una tienda y un tipo educado que lo trataba de usted le preguntaba si de hilo o algodón, negros o de color. Luego se iba corriendo a la trastienda y volvía con algunas muestras, las desenvolvía y le cantaba las excelencias de cada una de ellas. Luego el precio. Mi abuelo en la puta vida habría entrado en un comercio en el que él tuviera que hacérselo todo, vagabundear por entre estanterías, intentado localizar los calcetines, mirar las etiquetas a ver cuál de hilo, si el elástico es demasiado fuerte o demasiado flojo. Tampoco habría hecho cola en una caja para que, cuasimendicante, se dignasen a cogerle su dinero. Por otra parte mi abuelo en la puta vida le habría permitido a nadie que supiera su vida, le cobrara los alquileres, le hiciera la declaración de la renta, o le negociara un seguro. Mi abuelo, que nunca tuvo coche porque se paseaba en bus como Procuro y Pla, jamás habría bajado para ponerle él la gasolina pero llevaba la contabilidad de sus cuentas corrientes sin fiarse del banco. La modernidad, en definitiva, es hacerte tú las cosas sencillas que antes te hacían y confiar a otros las verdaderamente importantes. Si tuviera que explicarle a mi abuelo que compro muebles en cajas que me traigo yo a casa y paso media tarde peleando por montarlos sé que se apenaría mucho por mí.

  • marquesdecubaslibres
    Jueves, 28/09/2017 a las 12:20
    PARA ADAPTS CON AMOR
    No solo la mesa vacía (ADAPTS FAIL) es un síntoma de solidez profesional, hay otros detalles que configuran a un ejecutivo. Tu assistant deja de ser la secretaria clásica que te hace papeleos para convertirse en tu amiga, la persona que te apoya y aconseja. (ACHIEVED) También se debe viajar sin equipaje mas allá de la bolsa de aseo, un libro y una muda. Ir con una maleta de ruedas es indignidad impropia de un caballero. (ACHIEVED) El mundo ha cambiado tanto que con un smartphone y un par tarjetas de crédito sólidas puedes hacerlo todo. (ACHIEVED)Por supuesto nada de corbata , ni siquiera americana. Un look smart-casual es lo que define al nuevo hombre de negocios.(ACHIEVED a ratos)</blockquote>

    Falta mención a la conveniencia o no de caer enamorado de una de tus subalternas.

  • Mgauss, se ve que usted viene de familia de pasta. Si yo les contara a los míos cómo vivo y los sitios del mundo en los que he estado, también se apenarían de mí. Por estar mal de la cabeza. O por mentirles.

  • Hombre, a mí, esto que trae Gómez de darse por el culo, pues bueno, no sé cómo decirlo, a ver, en fin, ahora, en la calle pues igual no acabo de verlo. Digo, ¿eh?

  • Pues no hay nada que ver. Simplemente, era una ironía sobre las idioteces de la prensa digital qie son capaces de redactar un titular así. Sin más. Tome el aire, hombre, tome un poco el fresco.

  • A propósito de lo anterior siempre recuerdo un programa de aquéllos de la tv en que dos grupos se dedicaban a hostiarse verbalmente sobre digamos un tema de fondo.
    En uno de ellos que casualmente trataba sobre sexo, inquirió Santiago Segura al Padre Apeles, a la sazón personaje de moda en la caja tonta, “Entonces, padre, ¿entiendo que está usted en contra del sexo anal?”
    Y como la respuesta del pater fuera afirmativa (con gran escándalo) requebró el bueno de Santiago: “¿Pero entonces por qué lleva todo el programa dando por culo?”.
    No me duelen prendas en reconocer que estuve un buen rato riéndome. No consigo recordar el nombre de aquel programa, un auténtico engendro (aunque allí estaba yo, viéndolo); sí creo recordar, pero igual fue en otra ocasión, que otro personaje contrario al “more ferarum”, que diría Marías, era el Doctor Cabeza, bien que por motivos distintos, de tipo moral en el sacerdote y puramente higiénico en el sanitario.

  • Hombre, pues legal hasta puede llegar a ser, pero muy poco práctico, creo yo. Estas cosas, en un hotelito o cuando menos un cobertizo, serán algo mejor, sin gentes mirando y pidiéndote fuego, o vendiendo biblias.
    Que demonios es un intrasexual? bueno, no es necesario que respondan, no sabían que existían, pero creo que podré seguir sin esa información.

  • Si el asunto irónico lo he pillado, pero que vamos, tampoco me parecería demasiado extraño que estos personajes pidieran algo así, e incluso que el parlamento votara enconadamente una ley…y se aprobase.

  • Nunca pensé que enlazaría algo del Twitter de Jesús Cintora, pero ahí va. Lo que dice el estudio es verdad, pero además hay que tener en cuenta la diferencia entre las cotizaciones de movers y stayers, con lo que la desigualdad provocada por la crisis será aún mayor entre los futuros pensionistas. Yo prefiero no pensarlo, o pensar que se hará algo por corregirlo, pues afecta a muchísima gente.

    Al final será verdad que a perro flaco todo son pulgas. Lo pasaste mal durante la crisis, pero no te preocupes, que cobrarás menos pensión.

  • «El presiente Macron y su esposa Brigitte» (pie de foto). O sea, que Macron tiene más de una esposa.
    Tampoco me extrañaría, Brigitte.

  • Me está pasando un pintoresco fenómeno psicológico que turba por momentos mi inquebrantable paz espiritual. Resulta que leo un titular tan razonable como el del editorial EP de hoy («Los Mossos son Estado. El Govern organiza una votación ilegal y luego arguye problemas de orden público»), por ejemplo, y en lugar de leer y asentir me pongo a cagarme en Dios. Cariños, a estas alturas al que haya que explicárselo es que no es capaz de entender, o mucho peor. La otra faceta del proceso anímico que os digo es que empiezo a desear que llegue el día para ver cómo les llevan a todos a la Modelo. Agujas tengo, lana voy a tener que comprar.

  • “No he percibido en la prensa alemana ninguna simpatía hacia el independentismo y hacia personas que se inventan un referéndum sin censo electoral. Las cuestiones sentimentales de masas agitando banderas se reciben con una visión crítica” (Aramburu).

    La “simpatía” de los alemanes seguirá cuando conozcan que, sin censo ni recuento, los resultados electorales habían sido confeccionados por adelantado y elaborados los gráficos estelados para evitar sorpresas de última hora.

  • Yo veo similitudes cada vez más evidentes entre el fanatismo de muchos catalanes y el Apocalipsis Zombie. Ahí hay material para un buen guión de cine. Quizás se trata de salvar al mundo, no solo a España, de un virus mortal. Ya hubo algún precursor que lo diagnosticó. ¿Es contagioso? ¿Tiene cura? ¿Conviene aislarlo? Rajoy puede mejorar a Brad Pitt.

  • He ido oyendo la pelea de una pareja en los asientos de atrás que me ha tenido con el corazón encogido. Ella le llamaba «cabrón», «porque tú eres malo», «estás loco», le decía; de las palabras de él no me acuerdo pero correspondía. Los dos con las mismas voces rotas y la forma de hablar de los borrachos. Se han bajado en una parada intermedia, y cuando esperaba ver dos yonquis piojosos han pasado unos señores gordos, limpios y muy bien vestidos. Con esto quiero subrayar que, como dijo el otro día JrG, no puedes fiarte de las encuestas en España.

  • Hablando de Azaña, buscando otro correo, he encontado esto, que me enviaron hace mucho:

    José R. Perdigón (Greenhills, San Juan del Monte, Filipinas) rescata para las antologías este párrafo de Jaime Campmany: “Manuel Azaña mantenía muy discretamente y dentro del ámbito privado sus amores con Cipriano Rivas Cherif, y hasta se casó con su hermana para disimularlos. Pero le nombró Jefe de Protocolo. Gracias a Marino Gómez Santos sé que en algún periódico, por errata o por malevolencia, apareció que lo había nombrado Jefe de Protoculo. Pérez de Ayala lo contó a Marañón, y Marañón comentó: ‘A veces, el camino más corto para llegar a un cargo es el recto'”.

  • Que Azaña pase por un rojo irredento da idea de lo que es la derecha española.

    Que alguien saque a colación no sé qué detalle del todo irrelevante sobre su relación con Cipriano Rivas da idea de su calado moral (del que comenta), sobre todo porque con certeza no ha leído la biografía que escribió Rivas sobre su cuñado.

  • Veo poca fe en el método científico de mis encuestas y mis estudios de la realidad. Por supuesto uno no tiene ni idea de qué es eso. Pero. Pensad que pocas cosas más humanas que mentirnos a nosotros mismos. Pensad que ninguna mentira mayor que afirmemos admirar la verdad. Pensad que no le di ninguna posibilidad a Susana Díaz. Pensad que octubre se acerca. Pensad también que es improbable que vivamos para siempre. Y ahora no os lo penséis más. ¿Alguna vez os traje a Les Twins? (En pantalla grande, plus.)

  • Es sorprendente el parecido sociológico de los independentistas catalanes y los puritanos leninistas de Podemos con los casposos del PP. No me extraña que nos hayan metido en este lío.

    Hace dos años aterricé en julio en la plaza portátil de Parla. El Sol, ya él solo en su infinita magnanimidad, nos estaba mandando 40º, pero la estructura y los graderíos de hierro sumaban siete o veintisiete grados más. Aquello era de verdad la parrilla del infierno.

    Había conseguido por milagro el teléfono móvil de Frascuelo (Carlos), y allí que me fui y sin tener idea de lo que me esperaba. Estaban: 1) Frascuelo, a quien he visto torear muchas veces en la región, en plazas inhóspitas, con toros inhóspitos, con aficiones inhóspitas, pero también en corridas de otoño en Madrid, siempre con el mismo vestido lila y oro pues nunca prosperó lo suficiente como para comprarse otro terno; 2) el Pana, de parecida edad, más cercano a los setenta que a los sesenta, que murió un año después de una mala caída dada por un mal novillo en una plaza mexicana de tercera; y 3) un muchacho al que bauticé mentalmente enseguida como Ronaldo, porque era un novillero que aún no se había estrenado con picadores y llevaba gravada en la cara la misma miseria que el delantero multimillonario.

    Le pregunté a Frascuelo que si acaso era aquello un capricho, estar derritiéndonos allí entre los hierros y el granito en ese mes y en esa provincia, si no podríamos habernos visto en el campo donde al menos correría el aire. Frascuelo, el Pana y Ronaldo iban vestidos de torear y les corrían los goterones de sudor por el cuello y las patillas (ese tipo de toreros llevan patillas y coleta de verdad), y era todo la apoteosis del absurdo, porque no había ni una mala vaca ni un eral que les apretara los huevos en el traje, como ya saben que se aprietan los huevos en otros trances, sino que todo era toreo de salón, y qué salón de mierda, la plaza portátil de Parla, vacía no sólo de ganado sino de público, pues sólo estaban ellos tres y un aspirante a novillero más y yo. Allí se pusieron a dar capotazos al aire, Frascuelo en la escuela madrileña, muy sobrio, muy de Chenel, muy serio el semblante; el Pana muy barroco, galleando al toro imaginado hasta el caballo; y Ronaldo, no sabría cómo describirlo, pobre Ronaldo sin referencias, atolondrado y dispuesto a la muerte ante un no Miura.

    Yo estaba simplemente sentada mirando las faenas imaginadas, sudaba como un pollo y me preguntaba qué hacíamos todos allí como quijotes. Por fin volvieron bien maquillados del polvo del ruedo pegado a los rostros gracias al sudor, y le volví a preguntar a Frascuelo si no podríamos reunirnos en una próxima ocasión en un tentadero en Guadarrama o en El Escorial, y si no podrían ir de corto y yo en topless. A lo que Carlos Escolar Frascuelo, que ya frisaba los setenta y aún aspiraba a abrir la puerta grande de Madrid con un Palha de 5 años y 600 kilos respondió, lleno de desprecio: “Si no somos capaces de torear aquí, qué nos deparará Las Ventas”.

    Obvio es decir que ni Frascuelo niel Pana ni Ronaldo fueron contratados jamás ni para una mísera corrida de otoño. Frascuelo sigue toreando de salón en un piso de Parla, el Pana ha muerto y Ronaldo está reponiendo bandejas de ultracongelados en un súper de Alcorcón Y hasta aquí, todo lo que opino sobre Cataluña.

    Les dejo con una faena de Frascuelo (por supuesto, de lila y oro):

  • Pirata Jenny
    Viernes, 29/09/2017 a las 01:25

    … sobre todo porque con certeza no ha leído la biografía que escribió Rivas sobre su cuñado.

    Supongo que no se refiere a mí, que lo he leído casi todo, pero da lo mismo. No asuma que la gente no ha leído lo que usted piensa que no han leído (y usted sí). Se llevará muchas sorpresas.

  • Pirata Jenny
    Viernes, 29/09/2017 a las 02:36
    Es sorprendente el parecido sociológico de los independentistas catalanes y los puritanos leninistas de Podemos con los casposos del PP. No me extraña que nos hayan metido en este lío.

    Los del PP se merecen todo lo que nos pase.

  • Mi padre tenía varios, todos muy asociados a su vida, sus viajes, sus trabajos, todos muy especiales, todos escogidos. No creo que haya nada más definitorio que un pisapapeles. Sin embargo, ese pisapapeles excelso no se puede comprar con ese fin, perdería toda sustancia haciéndolo artificial.
    Puede que encontrar un buen pisapapeles sea encontrarse a sí mismo, o peor aún, definirse.
    Ha hecho usted un Proust, pero en lugar de magdalena, con el pisapapeles…y me ha recordado a mi padre, a mi abuelo.
    Magnífica metáfora.
    PD: Un pisapapeles comprado como tal es la burocracia de los pisapapeles.
    :))