Estrella errante (El regreso de Dirty Gómez)

PALO
Por Gómez.

Este relato se presenta como una obra de ficción.

Pues comoquiera que disponía de una licencia de armas, un revólver y un carné profesional, decidí aprovecharlos y probar unos meses aquel trabajo. Recuerdo lo que sucedió cuando le enseñé mi flamante arma del calibre 38 a uno de mis amigos de entonces.

–¡Joder, qué suerte, vamos a dar un palo!

–¡Qué coño dices de un palo, idiota! Soy un representante de la ley.

Era verdad. Hasta había prestado un solemne juramento del cargo en comisaría, la misma comisaría donde unos años antes había estado detenido durante más de doce horas.

Trabajaba como servidor de la ley y el orden de lunes a viernes, y los fines de semana continuaba, por mi cuenta, como Jefe de Seguridad en una discoteca de moda. Me destinaron a la estación de mercancías de la Renfe. Turno de noche. Era un territorio vasto de vías, muelles y andenes donde limpiaban y reparaban los trenes. También salían y llegaban allí los trenes de mercancías que recorrían el país. Todo el mundo –empleados de Renfe, gitanos de los alrededores y personal de seguridad– robaba en los vagones como si no hubiera un mañana. También el cobre y el vagón-restaurante de los trenes de largo recorrido. A mis veintiún años recién cumplidos, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar.

Y me encontré con una panda de cabrones enloquecidos de la peor especie.

El día de mi llegada me enseñó las instalaciones un compañero, ya de cierta edad y con pinta de darle duro al alpiste, llamado Galiano, al que apodaban Cantinflas. La verdad es que vigilábamos diez o quince kilómetros cuadrados de terreno: vías, trenes, casetas y tierra de nadie. Cada turno se componía solamente de ocho o diez personas que habíamos de controlar tan extenso territorio. Además, íbamos a pie. Resultaba hasta ridículo.

–Esos son el Petao, Caraculo, el Camisas, Pichote, JR… –me iba señalando Galiano.

Yo iba memorizando motes y apellidos. Llegamos hasta el lugar donde estaba de puesto el que vigilaba la caja fuerte donde guardábamos las armas y los equipos.

–A éste le llaman Mataperros –me presentó.

Era un hombre de casi cincuenta años, sordo como una tapia y clavado al profesor Franz de Copenhague de los tebeos. Le habían bautizado con ese mote porque unos meses atrás le habían atacado unos perros asilvestrados que rondaban por la zona y mandó al otro barrio a dos animales, de sendos disparos, antes de que el resto de la jauría comprendiera que se habían equivocado de víctima y optaran por tomar las de Villadiego.

–Mataperros lo será tu puta madre –le dijo, furioso, colocando la mano en las cachas del revólver.
–¿Me vas a pegar un tiro, Mataperros? –respondió Cantinflas, también con la mano en el revólver–. ¿Me vas a pegar un tiro?
–¡Pruébame, payaso! –le retó su oponente.
–Tranquilos, señores –dije–. Tranquilos.

Logré calmarlos. Diez minutos en el oficio y ya había asistido a una especie de duelo del Oeste por parte de dos tipos que podían ser mi padre. La cosa pintaba fea.

***

Mientras me enseñaba la zona, nos metimos en un coche-cama. Abrió un compartimento y me dijo: “¡Aquí!”

–¿Aquí qué?
–Te habrán dado el pijama reglamentario en la empresa, ¿no?
–¿Pijama? ¿Dan un pijama también?
–No, joder. Qué pardillo eres, coño. Espera, que me tomo mi aspirina. –Sacó de su bolsa una botella de Soberano y le dio un buen trago. Me la ofreció.
–No, gracias –dije.
Dio otro trago.
–No hay mejor somnífero –dijo.
–Seguro que es así.

Y nos pusimos a dormir como bebés.

***

Cada noche llegaba, elegía un tren y dormía en él hasta la mañana. Era un invierno especialmente gélido, y por lo general rondábamos los cero grados. Resultaba imposible aguantar al raso. Por lo visto todos hacíamos igual; incluso algunos se iban a su casa, pasaban allí la noche y regresaban al trabajo poco antes de la hora de irse. Nadie nos controlaba. Era un trabajo relajado. El secreto estribaba en esconderte donde nadie te pudiera encontrar y tú no pudieras encontrar a nadie. Yo era bueno en eso. Una noche en la que estaba profundamente dormido en un tren, escuché una voz junto a mi cabeza:

–¡Te voy a chupar la sangre…!
–¡Me cago en Dios! –grité aterrorizado mientras saltaba del camastro y sacaba el arma.

Estaba completamente a oscuras. Monté el arma y apunté a la oscuridad. El corazón me latía a mil por hora.

–¿Quién anda ahí? –dije.
–¡Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu! –aulló otra voz.

Entonces me di cuenta de lo que pasaba: llevaba el walkie-talkie en el bolsillo del dos cuartos; se trataba de un gracioso haciéndose pasar por Drácula; le había respondido el Hombre-Lobo.

Volví a enfundar el revólver.

Acto seguido se escuchó el vozarrón de Galiano cantando. Se notaba que estaba ya completamente ebrio:

Yoooooo nací bajo su luuuuz fugaz…
Yoooooo naciiiiiiiii bajo su luuuuz fugaz…
Fue una estrella errante
en una noche azul
que vino a señalarme
el triste destino de mi amor…

Tenía voz de barítono, el muy cabrón. Las tres de la mañana y el personal de seguridad al completo estaba dormido, borracho, en su casa o haciendo el imbécil. Seguí durmiendo.

Todo estaba en orden a este lado de la ley.

***

Unas noches más tarde, cuando llegó Galiano me dijo, muy eufórico:

–¡Me caso!
–Joder, tío, felicidades.

Le estreché calurosamente la mano.

–Mi chica y yo llevamos diez años juntos –dijo–, y al final nos hemos decidido a pasar por la iglesia.

Horas después –y varias aspirinas más tarde– dábamos una vuelta por las vías. Contrariamente a lo que era habitual en él, llevaba un rato sin hablar. La euforia se había disipado. Yo también andaba en silencio. De pronto, se sentó en una valla y comenzó a llorar. Todo su cuerpo se estremecía como si estuviera convulsionando. Parecía desecho. Yo no sabía qué hacer: no estaba acostumbrado a ver llorar de esa manera a un tipo que me doblaba la edad. Le pregunté:

–¿Qué te pasa?

Por toda respuesta, colocó sus dedos índice y meñique en un universal gesto de cuernos y situó la mano en la parte posterior de su cabeza… En ese momento, muy a lo lejos, alguien cruzó las vías. Galiano le alumbró o con la linterna, pero con total certeza el sujeto no lo vio y siguió su camino.
Galiano dejó de llorar, sacó el arma y me ordenó:

–Vamos.
–Adónde –pregunté.
–¿No lo has visto? Le he dado el alto a ese tipo y ha huido.
–¿Huido? Si no te ha podido ver. Además, iba vestido de amarillo.

Lo empleados de Renfe llevaban un mono amarillo.

–No me envían más que mariconas –dijo, en voz alta, refiriéndose a mí–. Y echó a correr.
Seguí caminando, despacio, en aquella dirección. Al cabo de unos minutos distinguí un pequeño tumulto: un empleado de Renfe yacía esposado en el suelo y a mi compañero lo habían rodeado varios compañeros del detenido y le estaban zarandeando. Logré que no le dieran una paliza, pero al día siguiente los sindicatos de Renfe colocaron pasquines en varias líneas de cercanías denunciando el atropello.

Y Galiano fue castigado a prestar servicio en una obra junto al mar, en el mismísimo Quinto Pino. A la intemperie y sin trenes cerca para acostarse.

***

Estábamos cuatro o cinco en el andén principal, haciendo el indio por el walkie. Todos nos insultábamos. Hasta un par de radioaficionados se metían en nuestra frecuencia a fastidiar también. De pronto, se escuchó la inconfundible voz de Galiano. Un guardavía caritativo le permitía resguardarse del frío en su caseta.

–A ver si paramos de hacer el idiota –tronó–. Que la emisora está para casos de emergencia y no para hacer el capullo.

Aquello me molestó: por regla general era él, con diferencia, quien más hacía el idiota de la plantilla. Además, todavía me escocía que me hubiera llamado maricona la noche que esposó a aquel tipo. Así que, poniendo voz de falsete para disfrazar la mía, comencé a recitar por la emisora:

–Cornudo, cornudo, cornudo, cornudo…
–¡A ver si tienes cojones de decirme eso a la cara, hijo de perra! –gritó.

Posteriormente, el guardavía nos contó que Galiano había desenfundado el arma, fuera de sí, y apuntaba con ella al techo mientras me gritaba.

–Cornudo, cornudo, cornudo –seguí.

Todos se aguantaban la risa para que no supiera que éramos nosotros.

–SOY JOSÉ ANTONIO GALIANO GARCÍA Y TENGO SEIS CARTUCHOS CON TU NOMBRE ESCRITO. Y ME FOLLO A TU ABUELA, A TU MADRE, A TU MUJER Y A TU HIJA.

Cambié la voz otra vez.

–Compañero, compañero –dije–. No les sigas el juego. Son los radioaficionados de siempre, que no tienen nada que hacer y quieren provocarnos. No les hagas caso y se cansarán.
–Sí, son unos mierdas y unas putas mariconas –bramó.
–Cornudo, cornudo, cornudo, cornudo…

Así pasábamos aquellas mortecinas horas de uno de los inviernos más fríos que recuerdo. No había mucho más que hacer por esos pagos. Poco después, le levantaron el castigo a Galiano y volvió a tomar sus aspirinas reglamentarias y dormir como un bendito en los trenes. Pero una funesta noche se debió de acostar demasiado cargado y el tren se marchó por la mañana con él en su interior. Despertó a setenta kilómetros de distancia y, claro, se descubrió el pastel y fue despedido de la empresa aquel mismo día. No sé si terminó casándose o no. He pensado bastantes veces en este personaje a lo largo de los años. Espero que al final la estrella errante de la canción le señalara su camino y que éste le condujera a alguna parte. Quién sabe…

137 comentarios

  • Muchas gracias Gómez por su excelente relato. Esperemos que al menos los viernes se mantenga este nivel y no volvamos a las letras de las tontas canciones de los Who.

  • Follan d’Eiro
    Jueves, 16/11/2017 a las 20:30

    Puede que no me explicara bien: no me refería a promediar una única temperatura entre las máximas y las mínimas, sino a sacar una media de cada variable de los distintos modelos (una máxima diaria promediada, una mínima diaria promediada, una temperatura horaria promediada, etc.). También puede que no le haya entendido bien.

  • Voy a dejar Chicksuey. Llevaba dos días con el ninoninoyenereishon metido en el celebro y ahora es Esquequeen, Porquequeen, yentoncesvaqueen y queen y queen y te das queen.

  • ¡¡¡ Por Fin !!!
    Una gozada de relato.
    Espero que siga, y siga, y que lo podamos leer en forma de libro, más pronto que tarde ( que a mí me va quedando cada día menos tiempo, como a todos, claro, pero en mi caso, el porcentaje de ese tiempo de espera , respecto del que me quedase, es mayor ).
    ¡ Gracias Gomez !

  • Satur, ayer cenamos migas porque Quinn cocinó migas este pasado martes. ¿Quién eligió nuestro menú? Es el caso de transustanciación más claro y sórdido que conozco.

    Lo pasemos realmente bien en la Tasca Suprema. Satur y Emecé presidían la mesa.

  • Buenos días. Muchas gracias a todos por su atención y comentarios. He tenido un sueño muy extraño en el que una actriz de cierta edad interpretaba un monólogo en un viejo y destartalado teatro. Me he despertado sobresaltado y he anotado la última frase de su texto: “He muerto de oscuridad”, decía. No recuerdo nada más. Ayer noche fui a cenar por ahí y bebí unos chupitos. Será eso. Hoy hace un día precioso.

  • Me imagino a los ocho vigilantes andando por los campos de vías como andan los hombres en la Luna. Gracias por la historia, Gómez.

  • XUNTANZA
    Quedar con gente que no conoces de vista pero con la que has estado conversando durante días, meses o años, le quita emoción al encuentro. La pregunta de «cómo será» se responde fácilmente: «Pues como se muestra en internez». No obstante, queda cierto quicio para las sorpresas, y anoche las hubo. Ellas eran tan guapas que hasta repartieron sobras de su belleza entre ellos. Gengis refulgía y casi le meto mano a Josénez. Yo imagino que no se me cambió la cara de bobo embobado ni siquiera cuando Emecé lanzó su brutalmente ultraviolento discurso anticolchonero, y que mi risa boba acentuó su bobez cuando hablaba Manuella della Fontana, hija de diplomáticos romanos, o al reírme con las historias de desnudos de nuestra lectora y biógrafa grupal Elena. Madrid reluce cuando relucen sus mujeres. Y ayer hubo luz en la noche.

    Los hombres son caso aparte. Gengis nos contaba enfadadísimo que es de Guadalajara y Josénez hacía menciones a su vasta colección de música india, lo que me causó profundo asombro hasta que me di cuenta de que se refería a música indie. Yo estoy muy contento de mi comportamiento: dije muchas tonterías, pero creo que todas serán perdonadas.

    La nota discordante la dio Satur, que no paraba de pedirme cosas absurdas: «Tíralas copas de vino a las tetas para ofrecerme yo de limpidador, Gremanel, por la gloria de tu madre, hazlo y te doy dos euros, por favor, es mi última oportunidad psicovital» y cosas así. Yo creo que un día crecerá y haremos de él un hombre de provecho.

  • COSAS QUE NO SE PUEDEN CONTAR.

    1. No me había casi sentado cuando Satur me preguntó cuál era la marca de mi coche. Creo que estaba tratando de averiguar mis posibles y si he llevado dote o no al matrimonio con Queen. (Ay, jopé, otra vez he dicho Queen).

    2. Hablando de mi coche, cuando a esas altas horas de la madrugada me monté en él para regresar a casa (Gengis es un caballero y me acompañó; él dijo que era porque le venía de camino, pero esa era la excusa), comprobé que me habían puesto una multa de aparcamiento a las 20:33h. No supe si reír o llorar al caer en la cuenta de que con la emoción de conocer a mi ex prometido y a todos los demás se me olvidó sacar el dichoso tíquet. Cosas absurdas que me pasan, como las que le pasaban a Badolato y ya no le pasan.

    3. Aunque Manuella no es hija de un diplomático italiano voy a seguir creyéndolo.

    4. Josénez, con lo majo que eres, ¿por qué te dejas llevar por las cosas de Satur? Las migas se pidieron porque las quiso Gengis. Y demasiado disgusto tenía ya el hombre comprobando que llevaba años viviendo una mentira como para encima negarle el capricho.

    5. Satur mueve mucho la cabeza así como los gatos estos que venden en los chinos que tienen un brazo levantado. Y cuando piensa se pone los dedos en la frente todos concentrados, juntitos.

    6. Sacamos nuestros mecheros mientras cantábamos esto. Gengis y un sobrino de Elena rapean super bien.

    7. Manuella tiene una risa pequeña y apretada que es deliciosa.

    8. Confieso que algún rato me perdía en la conversación entre tanto zutanito y menganita. Me recordaba a cuando mi madre y mis tías hacen la crónica rosa del pueblo. Para que no se notase (que seguro que se notó) sonreía mucho mientras le pedía a Josénez POR FAVOR que me pasara el agua.

    9. Me aconsejaron que aguante cuando pase eso que me tiene que pasar aquí y que es raro que todavía no me haya pasado.

    COSAS QUE SE PUEDEN CONTAR.

    Me encantó conoceros ayer.

  • La xuntanza fue un poco como los funerales de irlandeses en las pelis yanquis en los que todos se ponen pinflos a comer y beber mientras hablan maravillas del finado, en este caso el gran Álvaro “Este-muerto-está-muy-vivo” Quinn.

  • Dos cosas :
    – Gracias Bremaneur por avisar directamente que no hay fotos. A ver cuando hacen un desayuno, en día laboral o en sábado, y las ancianitas podemos asistir un rato, para ver como son ustedes “in res”…

    – El artículo de La Vanguardia, que ha enlazado Holmes, me ha parecido muy bien. Y me ha recordado un poco al libro “Historia Fantástica de Europa” De J.A.Zorrilla que estoy a punto de terminar.
    Pero no creo que la ñoñísima Europa actual, fuera a ser ningún remedio a las ñoñerías de los distintos Estados. Que ya nos están metiendo órdenes europeas disparatadas y carísimas, y muy poco efectivas, de tipo “ecológico extremo”, centradas en los animales, por ejemplo, en vez de centrarse en las personas que vivimos en Europa.
    Y yo, ya siento, pero, entre una persona y un perro, o una víbora, siempre voy a estar del lado de la persona.

  • Anoche quedé en estado de shock entre la salida de armario política de Zeppi y los sabios consejos del tito Adapts sobre higiene en general e higiene del glande, en particular.
    Hoy me ha gustado mucho lo de Gómez. Gómez tiene una virtud, al menos, cuando describe: lo ves.
    Sed buenos y no creáis lo que os digan de los fiscales belgas.

  • Holmesss Viernes, 17/11/2017 a las 09:23

    Noticia bomba: un artículo interesante en LaVanguardia, apto para abrir debate.
    Se conoce que el director, listo como es, le ha puesto un título equivocado para llevarlo al nivel habitual del medio.
    http://www.lavanguardia.com/opinion/20171117/432933640457/el-fracaso-de-espana.html

    He sentido un ligero escozor en el perineo leyendo a Racionero, así que sospecho que ha tratado de metérmela a traición.

    No acabo de entender muy bien qué propone el artículo. Se llamen áreas metropolitanas, territorios urbanos, comarcas, condados o ciudades-estado, esas organizaciones socioeconómicas vienen funcionando desde hace mucho tiempo. También funciona, aunque sea menos perceptible, Europa con sus leyes y normas. Hace unos días se anunció que habrá que comer menos merluza y sardinas, a riesgo de que extingamos ambas especies, y como ha ocurrido en casos anteriores, se hará lo que mande Europa, no lo que quiera el ministro de pescados de España ni el preboste o archimandrita de la autonomía correspondiente.

    A Racionero, al parecer, le sobran los estados-nación, pero emergen milagrosamente en el discurso las áreas metropolitanas y los daily urban systems (DUS) que ya vas a ver tú cómo acaban configurados milagrosamente en territorios más o menos históricos.

    El discurso europeo no falla por falta de narrativa (ya existe una nueva narrativa para Europa entendida perfectamente por «los jóvenes», la Champions League que hace que todas las semanas «los jóvenes», incluso los más espesos, entiendan que Europa se organiza mediante ligas urbanas, regionales, nacionales y europeas que compiten lealmente en un mercado regulado por normas comunes y árbitros confiables) sino porque los estados nacionales siguen siendo útiles, aunque sea para manejar la porra y poner firmes a los jetas.

  • ¿Os acordáis de cuando la marioneta de Jesulín de Ubrique, en el guiñol de Canal Plus, explicaba todo a base de comparaciones con un toro? Pues os voy a explicar Europa (o Francia) gracias a «Las recetas de Julie».

    Julie recorre el país preguntando a los paisanos cuáles son sus recetas tradicionales y de paso nos va descubriendo que en Burdeos cultivan la vid, en Alsacia rábanos, en los Alpes hacen quesos y en La Rochelle pescan rodaballos. Admiramos la riqueza cultural del país, su arquitectura, la idiosincrasia de los paisanos o su divertida manera de pronunciar Chulie, jajá, pero se nos olvida lo importante: es la versión superestructural de Julie la que nos permite percibir las peculiaridades. Julie es el metro, la unidad de referencia; es Julie la que viaja y une, la que muestra, descubre y comercia. Y fuera de plano, todos esos individuos que parecen inmóviles esperando a que llegue Julie y dé de ellos una lectura en clave regional, trabajan, viajan y se comportan cotidianamente como ciudadanos franceses que sólo se convierten en bordeleses, alsacianos o bretones ante la mirada observadora de Julie. Julie es Francia (o Europa).

  • Ayer, por culpa de los links, se quedó sin aprobar este comentario.

    Pirata Jenny
    Jueves, 16/11/2017 a las 23:54

    viejecita
    Jueves, 16/11/2017 a las 17:53

    Muy bonito garrotín. A mí me cabe casi todo en música. Pero en flamenco, Viejecita, hay palos mayor y palos menores. No quita que haya palos ‘menores’, como los caracoles o las zambras, que son muy difíciles de cantar. En los caracoles hay que saber pasearse por tres octavas, ahí es nada. Yo los disfruto todos, todos los palos me gustan. Pero cuando se canta un palo mayor, un soleá, una seguiriya o un martinete, se canta así, como canta la de Utrera o como cantaba el Agujetas.

    A ver si le gustan estas zambras en la versión de Arcángel. Me gusta mucho Arcángel.

    O estos caracoles de Antonio Chacón, grabados a finales de los años 20:

    Cómo relucen/cómo relucen/la gran calle de Alcalá/cómo relucen/cuando suben y bajan los andaluces/Y al café de La Unión/en donde paran Curro Cúchares, el Tato y Juan León (y luego habla de las castañeras en invierno; es una letra preciosa).

    Por gustarme me gustan y mucho los villancicos gitanos, y estos campanilleros me parecen una cumbre:

    “A la puerta de un rico avariento
    llegó Jesucristo y limosna pidió
    Pero el rico en vez de la limosna
    los perros que había se los achuchó
    Y Dios permitió que los perros murieran de rabia
    y el rico avariento probre se quedó
    Si supiera
    Si supiera el Rey de los cielos
    la entrada que tuvo en Jerusalén
    Que no quiso coche ni calesa,
    sólo un jumentito que alquilar fue.
    Quiso demostrar
    que las puertas benditas del cielo
    tan sólo las abre la santa humildad”.

    ¿No es una letra para descubrirse? Aquí lo canta José Mercé:

  • Lo que faltaba, el puto Atlas ha aprendido a saltar y dar cabriolas como si fuera Hugo Sánchez. Esperad un poco después de los títulos de crédito finales, porque se le ve dándose algunas piñas antes de conseguir el salto. Y en el siguiente vídeo se ve a toda la generación de monstruos de Boston Dynamics. Ya están aquí…

  • Perroantonio
    Viernes, 17/11/2017 a las 11:48

    ¿Alguien de Boston Dynamics se habrá parado a pensar en cómo reaccionarán los descendientes de Atlas, inteligencia artificial mediante, cuando descubran vídeos como este otro?

  • He visto el anuncio de la lotería por televisión. Igual me he perdido algo, no sé. ¿Alguien ha entendido qué significa? ¿El perro es el extraterrestre?

  • Gómez, no lo he visto, en tuiter uno ha interpretado que significa que tienes tantas posibilidades de que te toque como de echar un polvo con una marciana.
    Me está entrando la curiosidad, ojo.

  • Juanfran Satur
    Viernes, 17/11/2017 a las 09:11
    Josele, ¿es verdad que ayer se llegó a decir que Queen tiene mucha miga, o me lo estoy imaginando?

    ¿Es una forma de llamarme gordo?

  • Chino Cudeiro Viernes, 17/11/2017 a las 12:32

    ¿Alguien de Boston Dynamics se habrá parado a pensar en cómo reaccionarán los descendientes de Atlas, inteligencia artificial mediante, cuando descubran vídeos como este otro?

    Creo que todos han visto Terminator. Pronto les insertarán un chip con las tres Leyes de la Robótica. Bueno, en Europa serán seis, que somos más liantes.

  • Muchas Gracias Pirata:
    Me ha gustado mucho Arcángel, al que no conocía. Cuando termine con el trabajo de viernes que me queda ( mucho todavía, que ahora estoy de descanso largo nada más ), pienso ir a todo lo que tengan suyo en el You Tube, y acabaré comprando lo que encuentre.

    De esos mismos campanilleros tengo bastantes versiones. Y voy a confesar un pecado grande : para mí, los Campanilleros son “La niña de la Puebla”…

    Dése cuenta de que asistí a algunas reuniones flamencas de cuando se grabó por Hispavox, la Antología del Cante Flamenco, y que como no salgo ya prácticamente más que a trabajar, por la mañana, y ni siquiera tengo Radio Olé en el coche, que conduzco con las noticias o con Radio Clásica, me he quedado anclada en aquella época. Y claro, los caracoles, los tientos, las serranas, las alegrías, me gustan al estilo que se cantaban en aquella época. ( Y como las habían cantado siempre mi padre y mi tío Manolo ).

    Y eso que me encantan algunas cosas de Rancapino , de Estrella Morente, incluso de Camarón. Las Utrera, sé que son muy buenas, pero a mí, qué se le va a hacer, me va más la tía Piriñaca…

    Gracias de cualquier modo, que me da que Arcángel va a ser una estupenda adquisición.

  • Buenos días. Veo que me he levantado para comentar algo. Acabo de despertar realmente. Yo creo que me echaron ginebra en el yintoñi.

  • Satur, Julie Andrieu es una señorita que estamos conociendo ahora, probablemente con 10 o 15 años de retraso, por un programa de cocina. No hay que confundirla con Julie Andrews, aunque yo creo que su madre le puso ese nombre a propósito.

  • schultz
    Viernes, 17/11/2017 a las 10:47
    Anoche quedé en estado de shock entre la salida de armario política de Zeppi …

    Schultz, como ya expliqué alguna vez, creo que yo he votado, en función de las circunstancias, a casi todo el arco parlamentario, excluidos nacionalistas y Podemos. En las últimas municipales IU era con diferencia lo menos malo en el pueblo. A nivel de la CAM , se resistieron como jabatos a integrarse en Podemos.

  • Cuando yo tenía unos nueve, diez u once años, este disco, Fun house, era quizá el que más sonaba en el tocadiscos de mi hermano. Con los Stooges empezó todo. Acabo de encontrar este vídeo chulísimo de la canción que más me gustaba de todas.

  • Con ocasión de la anterior feria del libro en Madrid se habló aquí del bar de bocatas de calamares La Campana, en la calle Botoneras 6, junto a la plaza Mayor.

    Como algunos de ustedes han venido este fin de semana a Madrid les hago una recomendación, más popular que la Tasca Suprema: Casa Labra, junto a Sol y la calle Preciados. La cola de la derecha es para comprar solo los famosos y generosos pinchos de bacalao y las croquetas (1,40 euros la tajada de bacalao y 1 euro la croqueta).

    Y la cola de la puerta de entrada situada a la izquierda, atendida por un joven latinoamericano, que es la que conviene hacer, regula el paso al interior situado detrás de la barra del bar, donde una vez sentados se piden los pinchos y las cañas que procedan. El servicio es rápido y muy eficiente.

    Que lo disfruten.
    http://www.abc.es/espana/madrid/abci-taberna-donde-fundo-psoe-y-ahora-sirven-mejores-pinchos-bacalao-201711130201_noticia.html

  • No conozco a esa adorable Julie, pero no sé si habéis caído en la cuenta de que ese papel de viajero-nación lo han hecho aquí Labordeta y Echanove, dos tíos recios y feos de cojones. Llevando un poco más allá tu teoría de la superestructura, Perro, daría para conclusiones. Marca España, pero Francia marca más y mejor.

    Marca República Catalana: no me cabe duda de que este es el resultado de la visita de hace unos días del tal Oriol Soler, padrino indepe, a Assange, en la que “sólo cambiaron impresiones”. Esta señora será, muy probablemente, la próxima Molt Honorable.

  • Alvaroquinn
    Viernes, 17/11/2017 a las 23:30

    Y seguro que a la caballerosa dama no le ha sorprendido, porque a quienes son de ley con el asunto del metal no les extraña que los demás también lo sean. Aunque sean 2,5.

  • Alvaroquinn
    Viernes, 17/11/2017 a las 23:30
    Pirata Jenny
    Viernes, 17/11/2017 a las 23:06
    ¿Dónde narices se ha metido S.? Se le echa de menos.
    +1.

    +2.

    Seguro que todos recuerdan mi deuda de 2’5€. Dos meses después, la he abonado.

    ¿Y la vara de rosquillas, botella de orujo y jarra de miel para abonar también tu buen nombre y el de todo Chopsuey?
    ESTO NO PUEDE QUEDAR ASÍN, ALVAROQUÍN

  • Gran jornada en el Gijón, honrando la memoria de Melchor Rodríguez. Alcalde de Madrid que lo fue y el único que no tiene retrato en la galería del Consistorio. Prometo crónica. El Marqués ha ido de blanco -presentaba Petón, cómo sabe contar- y ha hecho que se me pusieran de corbata con su temeraria conducción motera. No se le puede sacar de casa.

  • Ya que estaba, también me apunté a la cesta de Navidad. Y me encontré con unos del pueblo que me invitaron al café. Habían comido pata de cabra, producto cuyas jornadas ya empiezan por toda la zona montuna, y me tentaron con orujos y espirituales varios, ofrecimientos que rechacé con temple, gallardía y miedo a despeñarme luego monte abajo.

  • Muy bueno Gómez, divertido y formativo.

    Ya lo he decidido, en mi próxima vida seré sapo partero por que así montaré una hembra que me llevará de viaje. Ya lo decia David el gnomo: ni la mujer abierta de piernas, ni la rata, la que me gusta a mí es la sapa.

  • Alvaroquinn
    Seguro que todos recuerdan mi deuda de 2’5€. Dos meses después, la he abonado.

    Por fin ha dejado de tener pesadillas nocturnas. Ahora le tengo preocupado con lo del estropajo.

  • Salve, Gómez, los que no somos capaces de escribir para la entrada del fanzine le saludamos. A usted y a los demás valientes que sí lo son. En su caso, además, siempre interesantes, siempre entretenidas, siempre tan humanas, las entradas (¿de quién se me habrá pegado esto?), que se leen del tirón en una sola toma. Gracias, en nombre de los que no “entramos”.

  • En el último párrafo de la última carta que Chéjov escribió en vida, apenas uno pocos días antes de su muerte, a su hermana Masha Chéjova, el autor consignaría el mal gusto en el vestir de las mujeres alemanas: “¡Ni una mujer bien vestida –se quejó amargamente–: una falta de gusto que causa desaliento!”.

  • Julio: un fuerte abrazo. Tengo ganas de volverle a ver. Como a Mortimer, don Erre, Bremaneur y el resto de la gente que he conocido de aquí.

  • LAS 7 CIUDADES MÁS FEAS DE ESPAÑA
    Conmoción en la prensa y radio locales por la lista de las ciudades más feas de España según el portal Excite: Parla, Vigo, Ciudad Real, Algeciras, Eibar, Santa Cruz de Tenerife y Murcia. (Bueno, en realidad en Euskadi Irratia y Radio Euskadi han dicho las siete ciudades más feas del Estado, las cosas como son).

    El Diario Vasco y El Correo incluyen este artículo de Alberto Echaluce, Eibar, elegida la quinta ciudad más ‘fea’ de España, que ya se reivindica desde el título: ¿’fea’?, porque lo digas tú, o sea, si además tenemos más escaleras mecánicas que nadie.

    El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, no se anda con paños calientes y pide boicotear directamente al portal de búsquedas.

    También hay mosqueo en Murcia mientras que las demás de la lista parecen tomarse la cosa como lo que es, otra lista gilipollas. Por cierto, que ni siquera es original, parecen habérsela robado a una lista de 20 minutos de 2011.

    En fin, esto y no otra cosa es lo que se llama postverdad y probablemente empieza así. Alguien encarga por Infojobs 20 o 40 listas de algo a 20 euros la pieza (ciudades feas, ciudades bonitas, los 20 mejores pinchos, las mejores playas, las mejores vistas, las mejores ciudades con murall, etc.) y el periodista tira de recuerdo o de internet y saca el encargo adelante. Y ahí queda, como referencia de búsquedas para los más zoquetes hasta el fin de los tiempos. Y que más da, si el público tampoco pide más y, además, le da lo mismo.

  • Creo que podemos hacer un encuentro de Chopsuey de fin de semana en un balneario o en un hotel rural. Paseo por el campo para charlar, comida de confraternizacion, licores, y por la noche batalla de almohadas. También podemos ir a un campin.

  • Emecé
    Sábado, 18/11/2017 a las 10:07
    Por fin ha dejado de tener pesadillas nocturnas. Ahora le tengo preocupado con lo del estropajo.

    Eso y estudiando Las 1080 recetas de Simone Ortega, que si no no se come en esta casa. Y encima me pregunta si hay un capítulo sobre la quinoa.

  • —No me pagues, no me pagues, que soy de natural generoso y confiado. YA VOLVERÁS.

    Tú lo que eres es una bruja.
    Encima van y te invitan a café, los bellacos.
    Hemos de montar un potlatch a medida. Es la GUERRA.

  • HISTORIAS EJEMPLARES. HOY, ANA.

    Ana llegó a Altza cuando tenía 10 años. Ni rastro de euskera en su familia. En la escuela, la declararon ‘exenta’ de una lengua que, en principio, no iba con ella, que a la mayoría de la gente del barrio le resultaba ajena y que incluso “inspiraba desconfianza, por razones políticas”. Hasta que le llegó la hora de plantearse un futuro laboral, “y empecé a aprender euskera por el trabajo”. Alcanzó un nivel medio que le permite conversar con alguien que se expresa en euskera combinando conocimientos, entusiasmo y mucha creatividad lingüística. En eso quedó la cosa hasta que fue madre y escolarizó a sus hijos.
    “Ahí me di cuenta del problema. Todos en la gela eran euskaldunes, pero luego en el patio, todo erdera. La escuela estaba haciendo un esfuerzo enorme, pero como el euskera en la calle no existía, no les interesaba. Les daba hasta vergüenza hablar en euskera, y que hablara yo, ni te cuento…”. Ahora que está “encantada con la mintza gratis”, orgullosa de participar en un proyecto en el que cree, y que el euskera empieza a ser un poco más ‘guay’ en el barrio, la vergüenza se va diluyendo.

    «Los barrios donostiarras de Altza e Intxaurrondo se suman al reto de vivir en euskera».

  • Alvaroquinn
    Sábado, 18/11/2017 a las 16:30
    Les voy a llevar un convoy de sobaos y campurrianas que se van a cagar, Proc. Y si tienen sed, ¡polvorones!

    JAJAJA, creo que había un chiste de Forges. Eres muy mayor en tu infantilidad, Alvaroquinn.

  • Digo «infantilidad» con cariño y respeto mientras me limpio los mocos con el puño del baby. No mosquearnos, Alvaroquinn.

  • Yo creo que lo de Serrat es como cuando Jenny viene y nos da unos capotazos por chicuelitas y dice que es eso cuanto opina del proseso. Implicaturas conversacionales no convencionales, Gromenagüer.

  • Procuro fijarme
    Sábado, 18/11/2017 a las 16:47
    Digo «infantilidad» con cariño y respeto mientras me limpio los mocos con el puño del baby. No mosquearnos, Alvaroquinn.

    ¿Forges el amigo de Bioy Casares? No le hacía tan chistoso.

  • Me daba pereza leer lo que ha escrito Serrat pero soy disciplinado y acabo de hacerlo. Sólo tengo una palabra para describirlo: patético.

    Entiendo que los gritos de júbilo que escucho en la lejanía anuncia que Brema se está acercando al Güanda, ese estadio que un día cerraran por cuestiones médicas: es el único sitio posible en el que se puede dar un infarto masivo de miles de espectadores a la vez.

  • bolaño
    Sábado, 18/11/2017 a las 23:19

    Dersu Uzala es una película extraordinaria, y la música de Isaac Schwartz (músico -clásico- judío al que Shostakovich pagó, sin Sch. saberlo, la formación musical) es también extraordinaria.

    Cuando la estrenaron en Madrid (tendría yo 4-5 años, no había nacido mi hermana) me llevaron mis padres a verla a un cine que tenía un vestíbulo circular pintado de colores claros y rodeado de columnas. Por mucho que he intentado hacer memoria no sé qué sala sería. No exagero si digo que me causó la misma im-presión (de im-primir) que descubrir que mis padres y mis abuelos y yo moriríamos algún día (no el mismo día, claro, cada uno cuando le tocase). Y todavía hoy, si tuviera que explicar por qué tengo las aficiones que tengo, por qué me gustan los hombres que me gustan y por qué tengo la casa hecha un cisco, tendría que decir algo de Dersu Uzala (aunque nunca se sabe si fue el huevo o la gallina, posiblemente ya había algo antes que Dersu reforzó o encauzó).

    Es una obra maestra. No sé si es Kurosawa en su cima, pero el encuentro de esta historia tan fascinante y él dio lo mejor. La he visto decenas de veces y me vienen a la cabeza constantemente sus escenas y sus personajes. Desde que la vi he leído muchas cosas que hoy me dejan indiferente y en todo lo que vuelvo con ganas voy buscando lo que vi en ella.

    Ésta es la escena del primer encuentro entre el capitán Arseniev y Dersu, con la “canción del águila” de Isaac Sch. Y ésta es la escena en que Dersu salva al capitán en la tormenta. Y luego está la escena de la puntería con la cuerda y la botella (24:40 a 25:57), y la escena del chino viejo (34:05 a 36:30), y cuando enseña a los soldados a seguir huellas, y el encuentro con el tigre, lo que canta Dersu y los pájaros le responden (27:04 a 28:20), los rápidos del río, el encuentro con los inuit… En fin, podríamos hablar días y días y días de una película que dura poco más de sesenta minutos.

    Hoy, Schwartz es prácticamente un perfecto desconocido en Occidente, pero sobrevivió al Holocausto y compuso maravillas como ésta que aquí interpreta la Filarmónica de Moscú. Por Dios, no se lo pierdan.

  • El contubernio nunca duerme, Pirata: «the influx of Syrian refugees into Europe is part of a conspiracy driven by Jewish financiers, who are working with Communists in the European Union to bring Muslims into Europe, and with them, Shariah law and homosexuality».

  • Tengo el tiempo justo para salir a hacer la ruta marcada para hoy (Hamilton Green Belt). Hace frío (42ºF) y está soleado. Hasta la vuelta.

  • Me uno a la recomendación de Perroantonio sobre el documental de Werner Herzog. Y añado otra mía del mismo director y en la misma plataforma, «Dentro del volcán» sobre la fascinación que ejercen los volcanes sobre los hombres, tanto científicos como aborígenes. Pachakusi lo hubiera aprobado.

  • Pirata Jenny Domingo, 19/11/2017 a las 03:26

    Dersu Uzala es una película extraordinaria […] Cuando la estrenaron en Madrid (tendría yo 4-5 años, no había nacido mi hermana) me llevaron mis padres a verla a un cine que tenía un vestíbulo circular…

    Ya estamos… Ahora resulta que te llevo al menos 10 años de, ejem, experiencia. ¡Mecagüenlaputa! ¡Çhøpsuëy dimisión!

  • En el capítulo de conspiranoicos nadie supera a Rudolf Hess, un caso que el propio Churchill calificó en 1950 como “patológico y no criminal”. Sus útimas palabras antes del fallo que lo condenaría a cadena perpetua en Nuremberg sobre el comportamiento errático de las personas de extraña mirada que lo vigilaban o visitaban mientras estuvo preso en Inglaterra, de hecho me inspiraron una novela. En esta declaración final, el lugarteniente de Hitler dijo lo siguiente: “Las personas que me rodeaban allí [en su cautiverio en la Torre de Londres] se comportaban de un modo tan extraño que daban la impresión de que no eran seres normales. Aquellos hombres eran remplazados continuamente. Los recién llegados tenían una expresión muy extraña en los ojos, una mirada vidriosa y ensoñadora. Pero estos síntomas duraban solamente unos pocos días, pues luego daban la impresión de que se trataba de seres completamente normales. En efecto, no se les podía diferenciar de los demás seres. No fui el único en observar esa expresión en sus miradas, ya que el doctor Johnson también lo notó […] El doctor Johnson no sospechaba que cuando me visitó por primera vez también él tenía esa extraña expresión en sus ojos”.

  • Y para los amantes del cine documental en general y de Herzog en particular, ahí va la Declaración de Minnesota:

    Lecciones de oscuridad

    Por Werner Herzog.

    Por defecto de declaración el así llamado Cinema Verité está desprovisto de verdad. Alcanza una verdad meramente superficial; la verdad de los contadores.
    Una figura representativa del movimiento Cinema Verité declaró públicamente que la verdad puede ser fácilmente encontrada al tomar una cámara e intentar ser honesto. Se asemeja al vigilante nocturno de la Corte Suprema que repudia la cantidad de leyes escritas y procedimientos legales. “Para mí”, dice él, “sólo tendría que haber una sola ley: los tipos malos deben ir a la cárcel”. Desafortunadamente, en parte tiene razón, para muchos, la mayoría del tiempo.
    El movimiento Cinema Verité confunde hechos y verdad, y así ara sólo piedras. Aun así, algunas veces los hechos tienen un extraño y bizarro poder que hace que su verdad inherente parezca increíble.
    Los hechos crean normas y la verdad iluminación.
    Hay estratos más profundos de verdad dentro del cine, y existe algo así como una verdad última, estática y poética. Es misteriosa y esquiva, y puede ser alcanzada únicamente a través de la creación, la imaginación y la estilización.
    Los realizadores del movimiento Cinema Verité se asemejan a turistas que toman fotografías entre antiguas ruinas de hechos.
    El turismo es un pecado, y el viajar a pie una virtud.
    Cada año en primavera grandes cantidades de personas sobre motos de nieve atraviesan la fina capa de hielo de los lagos de Minnesota y mueren ahogadas. La presión aumenta sobre el nuevo gobernador para que se implemente una ley de protección. Él, ex luchador y guardaespaldas, tiene la única respuesta sabia ante esto: “No se puede legislar la estupidez.”
    El guante se declara arrojado.
    La Luna es aburrida. La Madre Naturaleza no llama, no te habla, aunque los glaciares eventualmente se tiran pedos. Y no te pongas a escuchar la Canción de la Vida.
    Deberíamos estar agradecidos de que el Universo, allá afuera, no conozca una sola sonrisa.
    La vida en los océanos debe ser un absoluto infierno. Un inframundo sin piedad de peligro permanente e inmediato. Un lugar tan infernal que durante la evolución algunas especies, incluido el ser humano, se arrastraron y huyeron hacia algún pequeño continente de tierra firme, donde las Lecciones de la Oscuridad continúan
    .

    Walker Art Center.
    Minneapolis, Minnesota.
    30 de Abril de 1999.

    Traducción por Santiago Martínez Cartier y Amalia Infante.

  • Perroantonio
    Domingo, 19/11/2017 a las 15:59

    Me parece que he aprovechado para quitarme unos años. La película es del 75, así que por tarde que se estrenara en España yo tenía más de cinco años. Cuántos más, no lo pienso decir.

  • Pirata Jenny
    Domingo, 19/11/2017 a las 03:26
    Hoy, Schwartz es prácticamente un perfecto desconocido en Occidente, pero sobrevivió al Holocausto y compuso maravillas como ésta que aquí interpreta la Filarmónica de Moscú. Por Dios, no se lo pierdan.

    Gracias.

  • Visto y disfrutado, perroantonio: “de repente el paisaje entero empieza a moverse, hacia el norte…”. A ver el que dice brother clik.
    Lo que no me pierdo es la saga de Lo Rius.

  • Vi Dersu Uzala en el cine, cuando la estrenaron. Creo que una segunda, acompañada de una Clave de Jose Luis Balbín: a saber qué debate le seguiría.
    Un denominador común con el reportaje de Herzog es la nostalgia: 100 años después de la época que recrea Kurosawa da grima ver las motosierras y los motoskys.
    Siempre he creído que solo se puede aprender mediante el error, pero el reportaje me lo hace cuestionar: no hay margen de error para muchas operaciones cotidianas de los cazadores, en particular para gobernar sus canoas contra la corriente helada. Un solo error en este sentido le costó la vida al fundador de TheNorthFace en el mucho más pacífico lago General Carrera, en la Patagonia.
    No he podido evitar una asociación con el problema de los pingüinos locos que había traído Gomez poco antes: ¿porqué se empeñan algunos en no migrar a la dulce Provenza, la amable Sicilia o el Madrid de los Austrias?
    Me temo que esos pingüinos y humanos tienen la misma respuesta: la gente, tío, la gente. Sartre avant la lettre.

  • CASA CIRIACO
    Hoy hemos comido en el muy madrileño Casa Ciriaco de la calle Mayor, sito en el mismo edificio donde Mateo Morral atentó con bomba mortífera al paso de nuestro señor el Rey Alfonso XIII el día de su boda con Victoria Eugenia.
    Brema, Josénez, Gengis, una señora un poco rara y yo mismo hemos sido los comensales. Hemos trasegado judiones de la Granja con perdiz, callos (¡ los callos de Ciriaco!) y pepitoria de gallina. Se ha hablado mucho y bien de España y de Madrid. Josénez y yo hemos defendido a Benzema como en su día defendimos a de Paula frente al pueblo siempre ignorante del cual Brema es genuina expresión. Los intelectuales hemos de estar siempre prestos a reparar sus desatinos.

  • Fantástico otoño tejano. El recorrido de hoy ha sido de los más bonitos que recuerdo. La cerveza de después en Bee Cave nos ha sabido a gloria. El exilio ofrece algunas compensaciones.

    De acuerdo con PJ, Dersu Uzala es una película extraordinaria.

  • EL CIELO DE MADRID
    No sé bien cómo es el cielo de Madrid, porque me he pasado estos días bajo techado en restoranes o con un casco de moto puesto y los cojones por corbata. El suelo está bastante bien, creo que hay que votar a Karmenski. Me han hablado mucho del cielo de Madrid, que estos días al parecer está radiante. He visto turistas mirando escaparates, pero ni uno solo mirando al cielo. Tampoco he oído a nadie que rematara diciendo «velazqueño», por lo que tampoco creo que sea para tanto. Del cielo para abajo, Madrid merece la pena si uno está en buena compañía. Estos días, la mejor. Tras los gelatinosos y sabrosos callos y el plato de judiones y el vino tan sabroso y gelatinoso como los callos, alguien ha hablado de Benzemá, que es de lo que uno habla tras los gelatinosos y sabrosos callos y el plato de judiones y el vino tan sabroso y gelatinoso como los callos. Y yo lo he defendido, pero así como he de figurarme que el cielo de Madrid es velazqueño -aunque no se diga-, constato que en Madrid se escucha poco.

  • ¡Cabrones, a mí me habéis perdido en el Rastro y no habéis hecho por localizarme! He tenido que comer en un MacDonats, donde por cierto no tenían gallinejas.

  • Gaussage nos ha acompañado en el aperitivo previo. Bullía el Rastro de gentes. Nos hemos reído a modo, como dicen no sé dónde. Para mí, venir a España es como viajar al destino más exótico que os podáis imaginar. Solo falta que haya menos Starbucks y que las mujeres lleven peineta y mantilla. Solo.

  • Happy People es estupendo, al igual que Dersu Uzala. Hace unas semanas encontré otro documental, Agafia, que es algo torpe y deslavazado pero tiene una historia delirante de partida y se va volviendo más poco a poco.

  • Bremaneur
    Domingo, 19/11/2017 a las 21:20

    A Brema le gusta España porque hay más rubias que en Berlín. Son teñidas, pero sólo a los tiquismiquis les molesta.

  • Perroantonio
    Domingo, 19/11/2017 a las 22:40
    ¿Por qué era rara la señora un poco rara? Queremos saber

    Una piensa que quizá porque la ha visto con las lentes de su machismo. ¡Qué hombre!

  • Bellpuig, usted supura resentimiento desde el encontronazo que tuvimos en el Zulo cuando fue a hacerme la interviú. Me gustaría cuando se publique que se me juzgue por mis palabras, no por sus vanos perjuicios.

  • Me han recomendado el serial Peaky Blinders, en netflix también. ¿Alguna opinión?
    Tras El fin… de Aleksievich un poco de ficción para compensar.

  • Déjense de cielos de un azul purísimo y de callos gelatinosos, sólo en Madrid puedes ver -eso lo han visto mis ojos en Casa Ciriaco- una madre de familia hablando de fútbol. Ustedes me dirán que no hay nada de malo en ello, sobre todo habiendo entrado en la Unión Europea, que la buena mujer estaría elogiando la belleza que ya cantó Píndaro y de la que hay tantos y tan maravillosos ejemplos en los museos. Es verdad que su aspecto de señora distinguida hacía pensar algo de eso. Pero no. Ha hablado de tácticas, de alineaciones, de fichajes. Sabía de qué hablaba, era una aficionada de verdad. Yo he pensado que lo siguiente sería despatarrarse y enseñar las bragas en mitad del restaurante. Ay, inocente de mí. No, la cosa no ha tomado ese rumbo. La señora ha continuado dale que te pego a que si el entrenador no hizo los cambios en su momento, que si la patada en la boca no merecía la expulsión, que si tal, que si cual… ¡pero ahora con un palillo en la boca! No he dicho nada a los que me acompañaban en la mesa, y les he dejado que siguieran pontificando sobre el cielo y los callos de Madrid, pero qué poco ha faltado para que hiciese un disparate.

  • Hacía algún tiempo que no entraba en el blog. La historia contada por Gómez me hace ver que el nivel sigue estando muy alto.