La procesión

Por Ximeno de Atalaya.

Visitar a la familia es una de las escasas razones por las que está justificada esa extravagancia que algunos denominan pomposamente turismo. El turismo, no creo que haya nadie que sea capaz de convencerme de lo contrario, no es mas que una pamplina consistente en abandonar las comodidades del hogar y sustituirlas por las molestias y engorros consecuentes al viaje y esto supone un trastorno capaz de fastidiar cualquier otra circunstancia por apetecible que pudiera parecer a primera vista. No voy a hacer distingos entre el turisteo y el viajerismo pues por más que busco diferencias no las encuentro.

Bien, pues a pesar de mis firmes convicciones respecto a lo absurdo de los viajes, hace unos días decidí desplazarme desde la metrópolis a la cercana Emérita Augusta. El hombre justo ha de moverse por sus principios; que luego éstos se ajusten a sus acciones, no es asunto suyo. Las acciones tienen vida propia pues muchas veces nacen de las necesidades. Como he dicho, emprendí viaje con el objetivo de experimentar uno de los protocolos sociales más arriesgados que existen: la visita familiar. Un turismo de alto riesgo al que nos sometemos quienes cultivamos unas relaciones sustentadas en dudosos lazos de sangre (si nos atenemos a ciertos rumores presentes siempre en cualquier familia que se precie).

Coincidiendo con mi visita se celebraba en la villa la festividad de la Mártir Santa Eulalia, algo que ocurre con asombrosa regularidad cada diez de diciembre. La Mártir es patrona de la ciudad y en su homenaje organizan una serie de actos conmemorativos que tienen gran predicamento entre los lugareños. Santa Eulalia, que fue sometida a la edad de trece años a trece tormentos a cual más imaginativo es, por si no lo saben, alcaldesa perpetua de Mérida, lo que obliga a los alcaldes ocasionales a un respeto y todo eso.

Desde mi condición de rústico patán, como turista accidental estaba poco interesado en las peculiaridades de los ritos vernáculos y no me sentía demasiado atraído por asistir a tales festejos. Uno prefiere —como Wilde— asistir únicamente a fiestas a las que sólo acuden hombres con futuro y mujeres con pasado, pero, por no parecer desconsiderado, me abrigué bien y me dispuse a disfrutar del momento. El evento principal consistía en una extravagante amalgama entre romería, desfile de monstruos y carnaval. No piensen que exagero, esperen a conocer algunos detalles y quizás luego sea el momento.

Hacía frío. Es lo que tiene diciembre. Por si fuera poco, Mérida se encuentra en un valle atravesado por el río Guadiana y la humedad y las bajas temperaturas hacen que —por estas fechas— se levanten nieblas muy espesas. Tanto que en ocasiones no llegan a despejarse en toda la jornada. Dice la tradición que esas nieblas ocultaron las partes pudendas de la joven mártir cuando prendieron fuego a sus ropas con el sórdido propósito de torturarla. Otras voces relatan que fue la nieve quien ocultó su cuerpo. Si fue así tuvo lugar un suceso aún más excepcional, pues no es frecuente que nieve en la localidad. Niebla o nieve tanto da, lo esencial es que anuncian frío.

A lo que iba, para conmemorar el acontecimiento se organiza una procesión que lleva a los peregrinos hasta la sierra de Arroyo, que dista varios kilómetros y a la vuelta son recibidos por las autoridades civiles y otros fieles cuyas condiciones les impiden el peregrinaje. Sin embargo cualquiera podía apreciar que las autoridades estaban a regañadientes. Se las notaba incómodas por el hecho en sí —homenajear a la niña alcaldesa y mártir— y deseosas de acabar cuanto antes por las circunstancias: un frío que invitaba a no permanecer en las calles más tiempo que el estrictamente necesario. Quizás haya que aclarar que la presencia de las autoridades civiles se debía al interés más que a la devoción, pues su ausencia hubiera ofendido a una buena parte de los votantes más respetuosos con las tradiciones locales. El tiempo —insisto— no invitaba precisamente a pasar toda la tarde al relente. En cambio las autoridades eclesiásticas, que se repartían entre los que acompañaban a los romeros y los que los esperaban a las puertas de la ciudad, no disimulaban su entusiasmo y hacían valer su posición ostentosamente en una de las pocas ocasiones que les quedan para mostrarse en plenitud de su boato.

Cuando llegaron a la ciudad los peregrinos fueron recibidos con vítores y otras muestras de alegría y a continuación el comité de bienvenida se incorporó a la procesión. Detrás de autoridades civiles y eclesiásticas desfilaba una banda de clarines, trompetas y tambores, muchos tambores, que —ruido ensordecedor mediante— hacía imposible el intercambio de improperios entre ellos. Sin embargo, el ruido nada pudo contra las miradas de reprobación con que anduvieron trapicheando ambos bandos con más o menos desahogo.

Tras ellos, cortejando a la joven mártir se agrupaba una muchedumbre de devotos, gran parte de los cuales había caminado desde una ermita situada en la Sierra de San Serván, distante varios kilómetros. Dicen los entendidos que los peregrinos se entregan a tal devoción en cumplimiento de unos votos o promesas. Por ello y por no estar el campo para paseos muchos de ellos presentaban evidentes muestras de desaliento.

Situados inmediatamente detrás del paso procesional, acompañaban al cortejo un grupo de peculiares contubernios romanos. Ya saben, contubernia —los que duermen en la misma tienda— la unidad mínima de combate en las invencibles legiones romanas. Estaban dirigidos por un aquilífer —el que porta el águila—, un par de signíferes que son los que llevan estandartes y otros emblemas y un centurión. Cerraba la variopinta comitiva una banda de música. Nunca mejor escogido el término banda, pues se trataba de un grupo de individuos poco dotados, tal vez poco inspirados, o una singular mezcla de ambas circunstancias, cuya torpeza interpretativa había quedado sobradamente acreditada en diversas plazas.

Sin embargo los supuestos músicos no podían competir con las auténticas estrellas del acontecimiento, los ya mencionados legionarios romanos. Describir el aspecto de estos últimos es asunto delicado. Allí, ante mis ojos y los de cualquiera, estaban unas pocas decenas de individuos de condición física manifiestamente mejorable, enfundados en resplandecientes petos de un latón refulgente hasta hacer daño a los ojos, con grandes muñequeras igualmente rutilantes y un extraordinario casco, de brillo no menos cegador, rematado con un soberbio penacho blanco.

Las circunstancias climatológicas de frío y humedad castigaban a estos individuos que fueron reclutados a cambio de una soldada sin más criterio que su necesidad en todos los sentidos. Quiero decir que los romanos se sometieron a su cometido estimulados por las condiciones económicas que conllevaba su incorporación y la organización necesitaba romanos de cualquier tipo que diera prestancia al asunto. El atavío de los legionarios con piernas y brazos al raso, no proporcionaba unas condiciones especialmente confortables y por esta razón los soldados portaban sus pesadas lanzas, las temibles pila, entre tiritonas, moquillo y ojos brillantes. Alguno lucía inopinadas gafas -no podía faltar un legionario con gafas- y la mayoría disfrutaba, o quizás fuera mejor decir que sufría, unas condiciones físicas que ni remotamente coincidían con las estimadas por el fabricante de aquellas armaduras. Armaduras que parecían construidas para resaltar la privilegiada anatomía de un Hércules y que en su desafortunado destino eran portadas por especímenes humanos que lucían hechuras especialmente poco adecuadas para su exhibición. En realidad sólo un Adonis hipermusculado o el mismísimo dios Marte atiborrado de esteroides podrían haber rellenado sin desmerecimiento tal profusión de pectorales y abdominales en una vestimenta que parecía diseñada por el centurión con más plumas de todo el ejercito y fabricada por el artesano más entusiásticamente afeminado de todo el imperio.

Desde la calle pude ver como mi ahijado J. con la frente pegada a la ventana escuchaba los tambores que hacían retumbar los cristales. Atabales y tambores enfervorizan a mi sobrino y yo paso por ser su tío favorito, así que subí, abrigué convenientemente al pequeño y lo bajé a la calle para que pudiera contemplar el acontecimiento desde la grada.

Bajamos justo en unos de esos momentos en los que descansan las procesiones. Callados los presuntos músicos, un respetuoso silencio se apoderó del ambiente helado. Las nieblas no habían dejado pasar el sol durante todo el día y ya estaba oscurecido. Hacía mucho frío. No tuve dificultad en ponerme en primera fila, en un lugar privilegiado, justo al lado de un puesto de castañas. La asistencia, aunque abundante, no era tan numerosa como para impedir el acceso y además los fieles suelen mostrarse amables y considerados con las nuevas generaciones pues confían en que lleguen a ser el relevo que de continuidad a sus tradiciones. Agradecí que nos hicieran un hueco y logramos encontrar sitio al calor del fuego. La procesión se había detenido y los penitentes se alentaban los dedos exhalando densas nubes de vaho. Justo en ese instante algunos romanos iniciaron veloz carrera hacia nosotros con la intención de acercarse al calorcito del brasero de las castañas. Para un observador externo podría parecer que una patrulla insólitamente armada estaba atacando al castañero y a los que escoltábamos su preciado quiosco. Cogí en brazos a mi sobrino para protegerlo del embate y cuando lo alcé tuve el atino de ponerlo a poco más de un palmo de un lancero más que fuerte, amplio; más que musculoso, espeso, protuberante y dilatado, quiero decir que era gordo y achaparrado como un escuerzo. Además adornaba su faz con un poblado bigote en el que se condensaba la niebla y su respiración en pequeñas gotitas. Tenía las piernas, torcidas, desconozco si vencidas por el considerable peso de la anatomía que aguantaban o, porque la naturaleza —en su infinita sabiduría— consideró oportuno no dotarle de ningún atributo que pudiera desentonar en un mamarracho de tal calibre. Ya que hablamos de calibres, era de cabeza más que hermosa, formidable, insigne, es decir, sobresalientemente grande o al menos demasiado grande para tan poco casco.

El aterido romano cruzó los brazos alrededor del pilum y puso las manos subbrachia, o lo que es lo mismo en el sobaco, mientras bufaba y pateaba el suelo como un toro manseando. Mientras, castañeteaba los dientes y tiritaba medio congelado. Todo ello a pesar de que la organización había sido indulgente con la soldadesca y les permitió sustituir las caligae —sandalias de combate— por unas anacrónicas pero mucho más calentitas botas con polainas. El resultado, que no era precisamente afortunado desde el punto de vista estético, era manifiestamente escaso desde el térmico. En consecuencia, nuestro soldado excretaba mocos, tiritaba aterido, patitieso por el frío, entumecido y amoratado. El casco permanecía en su sitio a duras penas, a pesar de estar convenientemente atado.

Mi ahijado al contemplar semejante esperpento abrió los ojos desmesuradamente me miró y después, señalando con su manita al legionario, pronunció con cierta solemnidad las siguientes palabras:

— Egto Qué Éh.

Como habrán supuesto el crío a su edad no domina ni el latín, ni el castellano arcaico, sin embargo están ustedes de suerte pues tengo una extraordinaria habilidad para comprender sus peroratas y por ello me permito traducir el significado de su breve, aunque certera locución. El niño había dicho algo parecido a: ¿Pero qué es esto?

La voz del pequeño en medio del silencio provocó que varias docenas de cabezas se volvieran de inmediato repartiendo sus miradas entre el niño y el… ¿”egto”? El “egto” abrumado por la presión de las miradas me miraba tratando de averiguar si había en mí alguna responsabilidad por acción u omisión en el incidente, mientras sopesaba las consecuencias de desencadenar un ataque —esta vez ya en toda regla— contra mi persona. Entre tanto, el chiquillo que es duro a la hora de mostrar sus recientemente adquiridas dotes para la oratoria, resistió como un héroe la invitación a explicarse que le hizo el legionario. El pobre mercenario desconocía que es imposible hacer emitir sonido alguno a mi sobrino sin que haya decidido “motu proprio” regalar nuestros oídos con alguna de sus magníficas y elocuentes peroratas.

“Egto” con sus miradas reprobatorias y su actitud desafiante pasó a ser el centro de atención de la muchedumbre razón por la que se vio obligado a mantener ciertas dosis de compostura. Pero el niño, animado por la favorable reacción de la audiencia prosiguió con su ácido y a la vez certero discurso:

— Tío Timeno: ¿Egto Qué Éh?

En ese momento la situación del “Egto” era ya extremadamente delicada. Al fin y al cabo tanto el niño como yo íbamos discretamente ataviados, quien estaba semidesnudo en pleno diciembre y vestido de “Egto” era él, y a él miraba ya todo el mundo. Un rictus casi imperceptible me hizo temer que nuestro ya amigo “Egto” se olvidara de la acreditada disciplina de las legiones y optara por huir despavorido a plazas en las que el enfrentamiento hombre a hombre no alcanzara cotas tan angustiosas. Afortunadamente para él, un clarín rompió oportunamente el silencio y los integrantes de la comitiva corrieron a ocupar sus lugares.

Instantes después la banda de despiadados músicos arrancaba inmisericorde horripilantes sonidos a sus desgraciados instrumentos presuntamente musicales. Tal espanto captó la atención de la concurrencia, algo que resultó ser la salvación de nuestro amigo “Egto” quien, roto el hechizo y confundido entre sus cofrades, reanudó con imposible altivez su marcial y espero que jugosamente remunerada marcha.

La procesión continuaba su parsimonioso deambular. El estruendo escasamente acompasado de los tambores y el pausado ritmo de algunos penitentes que portaban ofrendas florales precedía a una talla de discutible factura llevada en andas —en una especie paso— por decenas de costaleros vestidos con hábitos rojos y blancos. Encima, en un catafalco dorado, portaban la imagen de una niña entre cientos de ramos de flores. Además varias filas de cirios encendidos amenazaban con quemar a la joven santa, la cual fue martirizada con antorchas.

J. me miraba frecuentemente entre atónito y confundido por lo insólito del espectáculo, cuando de repente, al ver titilando las velitas puso cara de haberlo comprendido todo y batiendo palmas con sus tiernas manos entonó con entusiasmo:

— «Tumpleeaaaañosss feeeeeeliiiiigggg… »

133 comentarios en “La procesión

  1. ¿Cuándo se hizo lo de pasar todas las fiestas patronales a agosto? ¿Fue algo espontáneo en cada pueblo o tuvo que ver Fraga o algún otro político del boom turístico de los sesenta?

    Veo que el pueblo de la familia de Ximeno es de los pocos fieles todavía al calendario. En el pueblo de mis padres celebran las fiestas en agosto pero luego, en el día de verdad de santa Tecla, hacen otra romería a la que asisten casi únicamente los aborígenes.

    Qué frío que voy a pasar hoy viendo la cabalgata, me siento un poco como el centurión del estupendo relato de Ximeno. Me he puesto los calzoncillos de cuello vuelto. Y llevaré paraguas, no para coger caramelos, porque va a llover.

  2. Cierto, si dura cinco minutos más de lectura, me voy hacer un intermedio con café y tostadas.

    Pues se me hizo corto, yo quería más, Ximeno, tanto que volví a leer.

  3. Es al revés, con la familia, el tiempo se desperdicia tanto que es necesario viajar. Las procesiones deberían ser siempre silenciosas, como nubes que se mueven por el cielo. Después de Mérida debería ir a Ávila, Ximeno. Los romanos eran demasiado ruidosos.

  4. Leía ayer sabias palabras, que nada es más triste que un matrimonio feliz, porque no se tiene esperanza de divorcio.

  5. Buenos días a todos:
    Varias cosas :

    – Fantástico el relato del tío Timeno. Y el “«Tumpleeaaaañosss feeeeeeliiiiigggg… », es una guinda final que no hubiera mejorado ni Oscar Wilde ( que es mi cuentacuentos favorito )

    _ Y gozosa la ilustración. ¡ Cómo le pega a Espartaco lo de “La Virgen del Pilar diceee “.

    Bravo por el relato y por la ilustración.

    – Y hoy, La Señorita Bellpuig, me ha avisado en mi correo , que había nueva entrada. He respirado aliviada, por no haber sido, aún , expulsada a las tinieblas exteriores.

    Así que, me han hecho la mañana.
    Y me voy, tan contenta, a preparar distintos turnos de almuerzo, y hacer algún encargo de última hora, que hoy pasan todos, cada uno cuando le convenga, a reponer fuerzas, de camino a sus destinos.
    Muchas Gracias

  6. ¡Muy divertida la entrada Ximeno! La última vez que fui a Mérida fue una Semana Santa en marzo y aseguro que pasé un frío del carajo. La humedad del Guadiana te cala hasta los huesos, aunque vayas bien pertrechado.

    El diez de diciembre también es Santa Olaya, que supongo que es una modernización de Eulalia.

  7. He leído el comentario de Follandeiro solicitando que escriba una entrada intelectual para este nuevo año. Le recuerdo que ya lo hice sobre el descubrimiento de la penicilina, y que a mi rubia cabeza, no creo que me dé para más intelectualidad que esa. Tengo dos entradas a medias, esperando terminarlas lo antes posible, a ver si este año se tercia…voy a ponerme con el roscón, que ya ha fermentado y la masa está que se sale.

  8. Bonnie viernes, 05/01/2018 — 09:26

    El diez de diciembre también es Santa Olaya, que supongo que es una modernización de Eulalia.

    Yes, it is; y en Castilla, Olaja. Tuve unas amigas que se llamaban Olalla y Montaña, eran hermanas y venían de Extremadura.

    Ximeno, cronista procesional. ¿Procesión? Sus crónicas. Muy divertido, Ximeno.

  9. “El turismo, no creo que haya nadie que sea capaz de convencerme de lo contrario, no es mas que una pamplina consistente en abandonar las comodidades del hogar y sustituirlas por las molestias y engorros consecuentes al viaje y esto supone un trastorno capaz de fastidiar cualquier otra circunstancia por apetecible que pudiera parecer a primera vista. No voy a hacer distingos entre el turisteo y el viajerismo pues por más que busco diferencias no las encuentro.”

    Más verdad que los Evangelios.

  10. Antes de que dejéis de hablar de romanos, ahí va eso, IMPERIO CONTRA REPÚBLICA (Munda: la batalla que decidió la segunda guerra civil romana):

    La sangrienta y decisiva batalla de Munda se libró en el año 45 a.C. en las llanuras de Munda (Málaga) en la Bética, entre los ejércitos pompeyano y cesariano. Los pompeyanos estaban acampados en una colina, una posición desfavorable para el ataque frontal de las tropas de Julio César. Ambos ejércitos permanecieron a la vista varios días hasta que el 17 de marzo César inició la ofensiva. La batalla no se decidió de forma inmediata, viéndose forzados los generales de ambos bandos a dejar sus posiciones de mando y unirse a las tropas y arengar a los contendientes. César tomó el mando del ala derecha, donde la Legio X Equestris peleaba duramente. Su presencia levantó el ánimo a los legionarios de la X y empezaron a avanzar. Dándose cuenta de la maniobra, Cneo Pompeyo desplazó una legión de su ala derecha para reforzar el flanco izquierdo, lo que constituyó un error fatal, ya que el ataque de la Legio X Equestris no era más que una treta. Tan pronto el flanco derecho de Pompeyo fue debilitado, la caballería cesariana lanzó un ataque a dicho flanco que cambiaría el desenlace de la batalla. Al mismo tiempo, el rey Bogud de Mauritania, aliado de César, atacó el campamento de Pompeyo desde la retaguardia. Tito Labieno, comandante de la caballería pompeyana, se dio cuenta de la maniobra y se desplazó al campamento para responder. No obstante, los legionarios pompeyanos, sometidos a la fuerte embestida de la X Equestris por el flanco izquierdo, y de la caballería por el derecho, creyeron que Labieno se retiraba. Temiendo lo peor, los pompeyanos rompieron sus propias líneas y huyeron.
    Muchos soldados republicanos fueron muertos durante la retirada. Otros murieron defendiendo la ciudad fortificada de Munda. Atio Varo y Tito Labieno perecieron, pero Sexto y Cneo Pompeyo alcanzaron la ciudad de Córdoba, donde se refugiaron. La de Munda fue la última batalla de la segunda guerra civil; una victoria decisiva de los ejércitos de Julio César sobre los republicanos al mando de Tito Labieno y los hijos del difunto Pompeyo el Grande, Cneo y Sexto. Se trató de la más peligrosa y difícil de las batallas libradas por César, según Apiano «se dice que César manifestó que siempre había luchado por la victoria, pero que en esta ocasión también tuvo que luchar por su vida». El dictador presentó batalla en un terreno desfavorable en grado sumo, al tener que atravesar un torrente y subir la elevada colina donde se había fortificado Pompeyo el Joven. Sin embargo, la ferocidad con que combatió la Legio X Equestris (futura Gemina) evitó que los cesarianos fueran rodeados y permitió que desplegaran su caballería. Tito Labieno trasladó entonces sus tropas para interceptarlos, pero el movimiento fue interpretado por el resto de los pompeyanos como el inicio de la retirada, lo que precipitó el desastre al producirse la desbandada.
    Después de esta sangrienta victoria y de la muerte de los líderes de la facción pompeyana, Tito Labieno, Publio Accio Varo y Cneo Pompeyo, Julio César pudo regresar triunfalmente a Roma y ser investido cónsul vitalicio, lo que de facto significaba convertirse en dictador a perpetuidad. Las cabezas cortadas de Publio Accio Varo y Tito Atio Labieno, todas las águilas de las legiones republicanas y las armas que habían abandonado los vencidos para huir más deprisa, fueron arrojadas a los pies del general victorioso. Los vencidos que lograron huir buscaron refugio en la ciudadela de Munda, pero César ordenó bloquear con estacas atravesadas a los cuerpos de los muertos toda posible ruta de escapatoria, luego fue tarea de Máximo conquistarla, al igual que la vecina Urso. Nueve de las trece legiones pompeyanas, con todos los auxiliares sobrevivientes, huyeron hacia la actual Córdoba. Esta victoria sobre los pompeyanos fue efímera, pues César cayó asesinado un año después, víctima de una conjura de los republicanos más jóvenes liderados por Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino. Marco Antonio y Octaviano, los herederos políticos de César, fueron exterminando a los conjurados uno a uno, y con ellos a casi todo el partido optimate. Sexto Pompeyo, almirante de la Flota, fue capturado en Mileto y ejecutado en el 35 a.C. Octaviano terminaría la obra de su tío deshaciéndose de todos sus rivales, incluido Antonio, y convirtiendo la República en un Principado en el año 27 a.C.

    Nótese que Julio Cesar trajo gente de Mauritania para ganar la guerra, no sé qué me recuerda, la historia se repite. Como dijo una vez Felipe de Borbón y Grecia: en Hispania a la república nunca le fue bien. Lástima que los de la procesión de Mérida no estuvieran con los republicanos.

  11. Alvaro, yo estaba esperando tus alabanzas (sobre Zama) para darle una tercera oportunidad, pero ya veo que en vano. No la he descartado, pero es que no paso de la página veinte y tengo tantas esperando …
    Un propósito plausible para 2018 sería no tener nunca más de un libro “en cola”.

    Ximeno, estupendo. Sobre el turisteo, lo decisivo a su favor es que no estás trabajando. Y que te hacen la comida, eso también.

  12. ARIAS
    Son cosas del pasado, la modernidad arrastró con ellas. Arturo Toscanini batalló hasta hacer desaparecer los bis que interrumpían la acción dramática. Llegaron a retarle a duelo por negarse a darlo, ahora paraba la orquesta para que la gente aplaudiera, pero nada más.
    Los aplausos se han ido arrinconando, ya no se habla de que en tal ópera hubo media docena de subidas de telón, porque ya ni siquiera existe éste. A mí me gustaba ir a la Carbonería a escuchar flamenco, porque estaba prohibido aplaudir. El silencio como homenaje al verdadero artista.

  13. Gómez jueves, 04/01/2018 — 21:58

    TO IS A PREPOSITION; COME IS A VERB.

    Jajá, esa era una de las frases favoritas del Sr. Mínguez, egregio profesor de inglés de la EOI de Madrid. Él la completaba así:

    and TUCAN is a bird. Pay attention to pronounciation.

    Genio y figura.

  14. ¿Los agustinos? ¿María virgen? ¿La consolación? ¿Soy muy cotilla?

    Los agustinos era de chicos. Sagrados Corazones.

    En la fiesta flamenca que dieron Rojas y Rodríguez para celebrar sus 20 años de carrera pusieron 4 o 5 tablaos entre los olivos. Nos pidieron que aplaudiéramos bajito y al ir de uno a otro no hiciéramos demasiado ruido. Fue un espectáculo precioso y a veces costaba no aplaudir a rabiar.

  15. La Sala del TS se empeña contra aquellos 150 jurisconsultos abajofirmantes.
    Elena, yo era corazonista tras la plaza del Perú, en Alfonso XIII.

  16. schultz viernes, 05/01/2018 — 10:51

    Un truco para leer novelas argentinas es ponerles acento español de cualquier región, o mexicano o incluso el castellano que hablan los paquistaníes. Cualquier cosa menos acento argentino.

  17. Donde AE han puesto un enlace a Espera, pero por qué…. Me gusta este Urban.
    Ximeno saca (afilada) punta a los eventos consuetudinarios que acaecen en nuestras ruas y ruelas (y Ruelas entreruas, que hailas). (Gracias por ese ‘contubernio’ que ignoraba).

  18. He visto el primer capítulo de una serie sobre la conquista de América (Conquistadores. Adventum) que me habían elogiado. Empieza con un hombre ante un libro repitiendo el principio de una frase, la está ensayando: «Este, mi señora…». Entonces aparece su señora que no es otra que Aitana Sánchez Gijón, es decir, Isabel la Católica. Mira ella el libro y pregunta: «Para qué sirve»:

    —Este, mi señora, es el arma más poderosa del Imperio que se forjará bajo sus pies.

    El libro es la Gramática de la lengua castellana y el hombre que traga saliva es, clarito que sí, Nebrija.

    A ver, repite conmigo, Nebrija:
    «Esta, mi señora, es el arma…».

    No hay derecho.

  19. Zama echa para atrás porque se da un aire a las novelas de dictador. Leí Tirano Banderas, El señor Presidente, El otoño del patriarca, El golpe de estado de Guadalupe Limón y Yo, el Supremo. Son odiosas. No te puedes zafar de él por el relato en primera persona, pero la escala del miserable con delirios persecutorios está muy lograda, es un indeseable pero también un infeliz. Se te mezclan los sufrimientos porque su anhelo y su vileza también tienen algo de las tuyas (o sea, de las vuestras, claro), el estilo es bueno y además es corta.
    Schultz, cobardica. Voy por la 100.

  20. Esta mañana he ido al gimnasio, hacía más de un año que no iba. He estado casi una hora para renovar el carné (porque han cambiado el sistema a uno electrónico mucho mejor pero que no comprendemos) y luego unos veinte minutos corriendo como un gamo y musculándome como las gorilas.
    El año que viene me preguntarán si fui al gimnasio en 2018 y yo podré responder: «Sí, fui al gimnasio. Más concretamente, fui al gimnasio el día 5 de enero».

  21. Ego quoque me he reído con la entrada de Ximeno, pero me cuesta creer a los legionarios romanos que describe, en un pueblo que tiene asociaciones recreacionistas, como la de Emerita Antiqva, capaces de ataviar a unos romanos (y romanas) tan bien traídos como estos/as. Sé de ellos, porque más de una vez han venido a Córdoba para actos relacionados con nuestra propia herencia romana.

  22. Yo, a Ximeno, a pesar de su afición al noble arte de la hipérbole, le creo a pies juntillas.

    Viendo el vídeo de Emerita Antiqva, y dejando constancia de que mi idea sobre la indumentaria de la época me viene de las películas, si hay un detalle que me ha llamado la atención: he visto muchas mujeres vestidas de rojo. Me temo que esos vestidos rojos eran altamente improbables. El tinte era tan costoso que se reservaba en exclusiva para los emperadores, senadores, altos militares y estamento religioso. Hasta hubo un edicto de Nerón condenando a muerte a quien vistiera o comerciara con púrpura imperial.

    Muchos siglos después esos rojos seguirían siendo casi exclusivos de los cardenales romanos, hasta que Hernán Cortés llegó a México y se trajo la grana de cochinilla.

  23. Me he reído a gusto, Ximeno, y me ha recordado a una escena similar, hace muchos años, en Baeza. También era por estas fechas, también hacía un frío pelón y también la banda sonaba desafinada.

    Después la ciudad se vació de gente y lo siguiente que recuerdo es estar trotando a caballo con dos desconocidos (cada uno en su caballo, juntos pero no revueltos) por las calles desiertas, oscuras y resbaladizas (había llovido), y el eco de los cascos entre los palacetes del casco antiguo. Cómo llegué a esa situación, no recuerdo, y es mejor que sea así.

  24. Zama no es desde mi punto de vista una “novela argentina”, ni se parece a nada que yo hubiera leído antes. Uno tiene la sensación de leer en otra lengua dentro de la lengua (¿se puede decir nada más halagador de una novela?), que a veces parece un español ligeramente arcaico, a un hombre que podría estar escribiendo en cualquier siglo y parte del mundo sobre sus demonios y sus anhelos permanentemente frustrados y pospuestos. Evoca más al extranjero de Camus y al cónsul de Lowry que a cualquier otro escritor latinoamericano, ¿no les parece?:

    “Salí de la ciudad, ribera abajo, al encuentro solitario del barco que aguardaba, sin saber cuándo vendría.

    Llegué hasta el muelle viejo, esa construcción inexplicable, puesto que la ciudad y su puerto siempre estuvieron dónde están, un cuarto de legua arriba.

    Entreverada entre sus palos, se manea la porción de agua del río que entre ellos recae.

    Con su pequeña ola y sus remolinos, sin salida, iba y venía, con precisión, un mono muerto, todavía completo y no descompuesto. El agua, ante el bosque, fue siempre una invitación al viaje, que el no hizo hasta no ser mono, sino cadáver de mono. El agua quería llevárselo y lo llevaba, pero se le enredó entre los palos del muelle decrépito y ahí estaba él, por irse y no, y ahí estábamos.

    Ahí estábamos, por irnos y no”.

    Una temporada en Tinker Creek.

  25. CIRCA 1970
    -A ver, Flores, cretino, ven acá paracá, que te he visto hablando…
    -Yo no he sido, don Pablo…
    -Calla, estulto, dime las obras de Lope…
    -Eeh…¡El gatuperio!
    -Bobo, badulaque, querrás decir La Gatomaquia…
    -Sí, eso, don Pablo.
    -Me vais a matar, inorantes…

  26. Pirata Jenny
    viernes, 05/01/2018 — 16:16

    Coetzee menciona a Meursault y creo que la escena de partida que has puesto también lo evoca. Pero en la parte que he leído, al personaje lo retuercen las pulsiones tanto como el afán de reconocimiento social, es un violador y un cortesano idealista, es un iluso que pelea con el espejo en el que no es capaz de mirarse por las mañanas. Todo eso lo veo poco o nada «extranjero».
    De la reseña de Coetzee, aparte de lo que me ha impresionado la nota biográfica de Di Benedetto que incluye, me gusta la mención de Kafka por Borges:

    The unique horror of the Kafkan nightmare, says Borges, is that we know (in some sense of the word “know”) that what we are undergoing is not real, but, in the grip of the hallucinatory proceso (process, trial), we are unable to escape.

  27. Pues después de veinte años sin joderme nada, llevo cuatro días sin poder entrenar y como si me hubieran implantado el hombro de un jubilado de noventa años en lugar del mío. Ya no sé ni dónde meterme, y la gente que me rodea tampoco sabe dónde meterse. El médico me ha diagnosticado tendinitis y cincuenta y cinco tacos, no necesariamente por este orden. Reposo y prohibido acercarme a menos de veinte metros de un saco de boxeo. Para canalizar el exceso de energía salgo a correr a diario y en señal de protesta me acabo de tatuar unos hexagramas del I Ching y unas historias cabalísticas que acompañen a dos yingyanes que me hice en mis años mozos. De joven siempre pensé que me pegaría un tiro en la cabeza el día que cumpliera cincuenta. Pero no hubo cojones.

  28. Yo mantengo la suscripción al gimnasio porque en él se entra con una tarjeta con chip y he descubierto que funciona para abrir la puerta del parking, que también es de chip. La del parking, que la uso todos los días, se me extravía a menudo. La del gimnasio es el repuesto perfecto. Por lo demás ir al gimnasio y hacer cosas cansa y si haces muchas agota. No es recomendable.

  29. MERSAULT
    Ayer hizo 58 años que Albert Camus se estrelló contra un árbol en la Borgoña. Todavía sigo regalando El primer hombre en casos muy especiales, sobre todo a jóvenes. Cuando lo editaron se dijo que el manuscrito había aparecido en el maletero del Facia Vega de Gallimard, pero no le he sabido ver: quizás fuera solo marketing.
    Estos días estoy alternando entre su Calígula y el Erasmo de Stefan Zweig, en el que se entiende el origen de la acusación de ambivalencia o no beligerancia frente al nazismo que soportó Zweig: Erasmo era uno de sus referentes.
    Camus, Erasmo y Zweig son personajes raros, poco frecuentes en la Historia, ávida de hombres de acción y cargados de propósitos. La duda cotiza poco, pero de vez en cuando destila caracteres atractivos y lúcidos en los que algunos hallamos posada.

  30. Gómez, poco antes de esa edad tuve tendinitis y su complicación, capsulitis, encima por duplicado. Algo de tiempo, el fisio adecuado y hábitos preventivos bastaron para resolverlas a plena satisfacción.
    Otra cosa es que un train peut en cacher un autre, como dice Espada.
    Respecto al tiro en la cabeza, no hace mucho que di con un hallazgo: incorporar como paso previo, y siempre dentro de las cábalas, el ingreso en un monasterio.

  31. He concluído, luego de arduas cavilaciones y algo de estudio, que la única diferencia entre un cincuentón triste y aburrido y un pesimista lúcido de mediana edad es que el segundo tiene su propia distopía, su versión del Apocalipsis que acecha a la humanidad. Una distopía te hace interesante y si tienes dos o más en un icono. La verdad es que con más de dos sólo conozco a Swift, lo cual que no es estadística, pero no es mal ejemplo. La conclusión es evidente, necesito una distopía que disimule la decadencia de mis últimos días, o décadas si dios quiere. Una distopía moderna pero que conecte los temores clásicos, los fantasmas ancestrales, con los miedos al futuro incierto que se nos avecina.

  32. Por casualidad hace poco he saludado en la calle a un vecino del barrio, médico alcohólico y temo que más cosas. Lo he visto muy estropeado, con un brazo en cabestrillo, y me ha explicado que, al resistirse, unos atracadores le empujaron, cayendo sobre el bordillo con resultado de prótesis y tres meses de baja.
    Como consecuencia, ha continuado, no podré incorporarme a la plaza que me han dado en la Clínica Mayo.
    Esta plaza la viene mencionando hace ya unos años y es lo que motiva mi radical escepticismo hacia todo lo que me explica, incluyendo hoy la génesis del cabestrillo, y la explosión de creatividad imaginativa que surge en mi cabeza como consecuencia.
    De toda esa creatividad he excluído que mi vecino haya tenido un mal día en el gimnasio que frecuenta Gómez: Laus Deo.

  33. El auto de la Sala de apelaciones va perfilando el futuro, es muy recomendable su lectura.
    Y no existiendo quejas al respecto, también pueden continuar con Manzotti y Parks, que abordan el lenguaje, la herramienta con la que se tejen los chopsueños, el orden con el que estructuramos el mundo -concerniente a cada uno.

  34. No sé si se ha hecho un estudio serio de antropología de las peñas. Son esos zaquizamíes donde los gañanes preñan a las guarras del pueblo. Los quintos alquilan el local y viven allí durante las fiestas bebiendo brebajes y asando chistorras. Les ponen a esos clubs rurales nombres atroces: El Delirio, La Cogorza, El Desbarajuste…

  35. Buenos días :
    Veo que todos duermen, o están abriendo los regalos que les han traído los Reyes. Como en casa, los Reyes vienen el 24, hoy es un sábado normal para mí, sólo con muchísima plancha …
    Y ya que no hay nadie más, aprovecho para decir :

    -Que espero que JrG pudiera hacer el plan que tenía pensado para anoche, y que por favor, lo cuente con pelos y señales.

    – Que en otros blogs, si una pincha en las fotos de los diferentes Gravatares, la foto se amplía muchísimo, y salen el Nick, una pequeña descripción suya, y sus diferentes blogs públicos ( por supuesto, el correo no sale ).
    Y que ahora, no paran ustedes de cambiar sus gravatares, ( hasta Perroantonio lo ha hecho ), y, por mucho que una los intente ampliar, no se dejan . Es posible que los que sí tengan Gravatares puedan ver bien los de los demás…
    Tengo a mi hijo el genio, malito ( no me deja que vaya a cuidarle, ni viene a casa, por si fuera a contagiarnos, como si eso nos importase ), así que, cuando él vuelva, que espero sea pronto, ya le pediré ayuda. Pero, mientras tanto, no me entero bien de las últimas fotos de Gomez, del Marqués… ¡ Menos mal que las fotos de McGaussage, Schultz, Adapts, Alvaroquinn, Bonnie, Pirata…, siguen siendo las mismas, o aunque nuevas, se pueden ver bien.
    Mejor dicho, las puede ver bien una viejecita brutísima como yo.

    Me voy a planchar.
    Hasta luego, espero.

  36. Pues sí, magnífico el artículo, de C.A.T.
    Sigo soñando con que la nombren ministro de las tres o cuatro áreas importantes, en el PP.
    Gracias T&T

  37. De Zama. En la segunda parte, cuando descubren al escribiente Manuel Fernández muy ocupado escribiendo su libro.

    Para cuando os pillen escribiendo vuestro libro en horas de trabajo:

    Le pregunté, amistosa y reservadamente, en la oficina que él ocupaba, por qué escribía en la casa de la gobernación, es decir, donde su tiempo debía estar consagrado enteramente al servicio del rey. Me respondió de manera ambigua:

    —La disposición de escribir no es una semilla que germina en tiempo fijo. Es un animalito que está en su cueva y procrea cuando se le ocurre, porque su época es variable, pues unas veces es perro, otras hurón, unas veces es pantera y otras conejo. Puede hacerlo con hambre, o sin hambre, en ocasiones sólo si está muy reposado, en otras si le duele una herida del cazador o si regresa excitado de una jornada de fechorías.

  38. El mismo Manuel Fernández, cuando Zama le pide que le deje leer unas páginas que le resultan enrevesadas, incomprensibles:

    —Señor doctor, es posible que el primer hombre y el primer lagarto fueran también incomprensibles para todo cuanto los rodeaba. Yo solo escribo: hago mi creación.
    Lo observé ligeramente admirado. Después pretendí aconsejarlo:
    —¡Nadie lo aceptará!
    Me cortó, arrogante:
    —Vuesa merced, para escribir mi libro no tengo amo.

  39. El de Manuel Fernández es un personaje muy bonito, como antes el de Ventura Prieto, víctimas de Zama, víctima del imperio pero mucho más de sí mismo.
    Qué, ¿que estáis hasta los huevos de Zama? No me importa. Una de las cosas mejores de la vida es leer un libro a la vez que otros y hablar de él un poquito.

  40. Viajismo, viajismo.
    Todos los ismos son malos, viajar es güeno y viajismo no existe. Pero aprecio que Ximeno inventara ese inexistente palabro en honor mío. Yo que he dado la vuelta al mundo por trabajo distingo entre viajar y turismo.
    Si les dices a los de la guerra de Cuba que fueron de turismo.
    El tío Sebastián.
    Ximeno es es un figura.

    ¡Ostras!
    Las tres mujeres han acompañado al hombre a casa y acaban de volver al bar.
    Marica.
    Mi último día en Madrid.

  41. Realmente, verdaderamente y desde el culo de mi coraxón, que la alta cultura es #@$€£.
    La alta cultura es alta comedia, un tipo de piezas teatrales de sesgo presuntamente realista que van dirigidas a la burguesía.
    Tratan de disminuir la distancia entre la literatura y la vida, pero los conflictos, problemas, y personajes suenan a hueco. El dramaturgo se preocupa demasiado por la moraleja de la fábula dramática y se propone implantar una ideología.

  42. Con la autoridad que me ha sido otorgada, es para mí un motivo de orgullo y profunda satisfacción comunicar que las fiestas navideñas han terminado.

  43. Pirata Jenny sábado, 06/01/2018 — 12:39
    Las peregrinas excusas de Leguina y su negro a cuenta de un plagio de Barea.

    Burén no es el negro de Leguina y las explicaciones de este me parecen razonables. No veo plagio sino chapuza.

  44. Arturo Toscanini tuvo graves problemas con Mussolini y con Hitler, pero lo que más limitó su carrera fue la tendinitis del supraespinoso que padecía la cual le obligaba a dirigir la orquesta sólo con el brazo izquierdo. Richard Strauss padeció el mismo problema.
    Toscanini rechazó participar en Bayreuth 1933 como reacción a la persecución que sufrían los músicos judíos en Alemania. Strauss se ofreció para sustituirle, pues a pesar de no comulgar con Hitler ponía siempre por delante su carrera artística.

  45. Bremaneur sábado, 06/01/2018 — 19:48

    Curiosa manera de interpretar. Dos páginas clavadas y sin entrecomillar son plagio. Sobre la negrura de Burén: ¿una novela a cuatro manos? ¿Después de la adolescencia? ¿Sin estar enamorado? ¿Con Leguina? Qué planazo literario. Vamos, hombre, que ya somos mayorcitos, que es una novela, no un libro de ensayos.

    Por cierto, la comparación con el “Montes de Oca” de Galdós es para echarse a reír, para cualquiera que haya leído los Episodios.

  46. Vamos, hombre, que ya somos mayorcitos

    Exacto, como somos mayorcitos dejas de darte pisto y acatas lo que yo digo, porque sé de lo que estoy hablando.

  47. Bremaneur sábado, 06/01/2018 — 21:16

    Exacto, como somos mayorcitos dejas de darte pisto y acatas lo que yo digo

    ¿¿Mande??

  48. De David Byrne leí hace tiempo un libro sobre sus periplos en bicicleta por medio mundo. Desde entonces me cae bien, aunque en algunos temas se le fuera un poco la olla.

  49. Las personas que saben dónde está el ligamento supraespinoso se dividen en dos: las que saben lo que es un editor y las que no tienen ni puta idea.

  50. Pi: que yo sé de qué estoy hablando y tú no. Una novela se puede escribir a cuatro manos como lo hicieron el polifacético Burén y el socialista Leguina. Y por cómo fue escrita, es posible que Leguina diga la verdad sobre esos dos párrafos. El crítico que lo ha descubierto tiene derecho a formular una teoría de plagio, aunque solo sea porque ha sido perspicaz. Tú no, porque apartar el vaso de güisqui para poner los cojones sobre la barra, sin formulación teórica alguna, no te da derecho a difamar a nadie.

  51. Las motos enanas esas con dos ruedas delante las tienen en la policía, aunque no creo que eléctricas.
    Da un poco de pena.

  52. Bremaneur sábado, 06/01/2018 — 21:16

    Parece que he pisado algún callo. Dos párrafos de Barea, sin que Barea aparezca junto a ellos como un personaje-cronista más de la novela, lo que sería perfectamente lícito, son un plagio, y las explicaciones rocambolescas de Leguina apestan, si no mueven a risa cuando cita torticeramente a Galdós. Respecto al otro, no sé ni quién es, pero para quienes nos movemos fuera de los altos fondos, sus pleitesías y sus fidelidades, la novela y su premio tienen toda la pinta de ser lo que parecen.

    En cualquier caso, el ramalazo autoritario, ese “acatas lo que yo digo”, sobra. En este sitio estamos porque podemos opinar sin estar de acuerdo en el diagnóstico ni en las soluciones. Y quien ponga el argumento más gordo sobre la mesa se lleva el gato al agua (o no). Así que si tienes algo más que decir que no sea ‘yo tengo información privilegiada’ sobre el alimón Leguina-Burén o ‘tú acatas’ (una amenaza que es particularmente grave cuando uno tiene el rango de administrador), lo dices y yo tan contenta de que me ilustres, de debatir y de recular si procede. Pero amenazas ni por los cojones. Gracias.

  53. Eso es lo que digo, Pi. Que tú no has argumentado una mierda. Te basas en tus cojones. As usual.

    La novela no me gusta. Es mala. Los autores no tienen idea de lo que cuentan. Pero sus explicaciones me parecen convincentes.

  54. Puedes plagiar a un desconocido. A Barea… no me parece que sea posible. Escuché a ambos hablar sobre cómo escribieron la novela. Lo contamos aquí el Marqués y yo. Es un proceso de escritura, reescritura y decenas de páginas tiradas a la basura. Un puzzle extraño. Puede ocurrir que queden párrafos huérfanos de autor.

    Pero claro, tenemos que ser mayorcitos y acatar lo que diga Pi. Porque es obvio y porque sí. Y sospechar que ha pisado algún callo, etc. Qué misterio, las cabezas…

  55. Leguina pidió a gritos el Nobel de Medicina para el doctor Negrín. Burén se proclamaba anarquista. El supuesto plagio es el menor de los problemas que tiene el libro cuya portada hace presagiar lo peor. Insistir en lo de Barea es tomar el rábano por las hojas. Eso sí, lo pasamos regio en el Gijón, reviviendo un ambiente literario que ya apenas se puede disfrutar.

  56. El joven erudito y bibliofilo Sergio Borges-Umbral tiene la biblioteca de Alejandria y la de Soria en la cabeza si bien lo que siempre ha buscado es tener la cabeza de Kubala, la mejor cabeza de Europa, después de Churchill.

  57. Buenos días a todos

    Ya que esta mañana veo que siguen durmiendo, y que la cosa va de libros , decir:

    – Que he vuelto a intentar ayer leer “Zama”, y que no aguanto el estilo. Y que no se debe a que esté escrito en sudamericano, que me encantan Cortazar, el Vargas Llosa joven, y muchos más. Que, en vista de ello, he ido al final del libro, a ver si con ello me intrigaba lo suficiente como para continuar, pero NO. Así que, lo doy por imposible para mí. Pero lo mantendré en casa unos días, y si a alguno de ustedes le apetece, no tiene más que mandarme unas señas a mi buzón de correo, que espero les den en la administración del Fanzine ( antes, solía poner mi correo en todas partes, pero le he tenido que prometer a mi hijo el genio que no lo volvería a hacer ).
    Quería demostrar que era tan capaz como Pirata, o como Procuro, de hacer el esfuerzo , pero me doy por vencida. No tengo lo que hay que tener, y ellas sí.
    Ya siento.

    -Y que Bob Tisdale, acaba de publicar en el kindle, y sólo en el kindle, y por algo más de tres dólares,
    ” Dad, why are you a global warming denier? ” . Un relato cortito, que representa las preguntas que le hace una hija de 22 años alarmista climática, a un padre cincuentón escéptico , como el propio Tisdale, sobre lo del calentamiento global.
    El libro incluye citas del IPPC, y de un conocido y respetado político, y 22 ilustraciones la mayor parte en color…

    Y que ya lo he empezado a leer, y me gusta. Mucho. Y no me está costando nada de esfuerzo. Claro que yo soy una hereje desde el punto de vista del Calentamiento Global Dañino de origen antropogénico, porque me permito dudar de casi todo.
    Pero me arriesgo y se lo recomiendo a ustedes.

  58. Contra el permitirse el dudar de casi todo está eso de que cuando el río suena agua lleva. El calentamiento global puede discutirse pero que los glaciares están en regresión y que los polos tienen mucho menos hielo que hace 50 años no.
    Detectar un cambio es importante, porque puede ser útil detenerlo. Por ejemplo:
    La NASA informó que el agujero de ozono está recuperándose gracias a la prohibición de sustancias químicas como los clorofluorocarbonos (CFC).
    Por ejemplo: darse cuenta de que la caza exterminaba especies a servido para salvar algunas. Hoy podemos celebrar que el bisonte europeo a vuelto. Le llaman toro-bisonte europeo y en alguna de estas preciosas fotos recuerda a un cruce de toro bravo y bisonte americano.
    https://news.mongabay.com/2015/05/the-triumph-of-the-bison-europes-biggest-animal-bounces-back-a-century-after-vanishing/
    Dicho esto, Viejita, la opinión de un “conocido y respetado político” resulta poco relevante, espero que la NASA y la ciencia aclare pronto que pasa en los polos norte y sur.

  59. Muchas gracias por sus elogios y parabienes, algunos francamente exagerados ¿verdad, viejecita? Respecto al vídeo propagandístico que nos enlaza don juli0, parece de recibo que sus responsables traten de mostrar a los ejemplares más vistosos. Aún así se puede observar a la perfección que la indumentaria es la que es: fresquita y bien ventilada por los bajos ¿Hiperbole?

    No he agradecido sus comentarios porque he estado en el campo ejerciendo labores de coprofílico ocasional por causa justificada. Se trataba de recoger algunas deposiciones del ganado y hacerlas pasar por caca de camello y para mi satisfacción ha dado resultado.

    Con motivo de la visita de los Reyes Magos reunimos mi mujer y yo a todos nuestros sobrinos en casa para el asunto ese de los regalos. Tenemos muchos sobrinos lo que favorece la aparición de diversas franjas de edad. Hay algunos que mantienen la ilusión, otros que dudan y algunos a los que ya no les cabe la menor duda. Se trataría, como en los juicios, de permanecer inocente mientras haya una duda razonable; pues a defender la inocencia me he dedicado.

    El día de Reyes, una vez que han recogido sus regalos en sus casas, han visitado abuelos y demás, recibimos en el campo a toda la familia. Los mayores al amor de un cocido extremeño/madrileño/andaluz/manchego (táchese lo que no proceda) con cuatro vuelcos: sopa, verduras, legumbres y presas y, los menores, de algunas bagatelas que reciben con impostado entusiasmo, bien aleccionados por sus padres que no parecen muy dispuestos a despedir las fiestas renunciando a un reconstituyente cocido.

    Por aquello de ambientar y atentar contra el incipiente escepticismo de los más pequeños colocamos jirones de raso de distintos colores en los rosales del jardín como si se hubieran enganchado pajes, reyes u otros miembros de la comitiva. Para ello sólo es preciso comprar algunos retales de cortinas y tapicerías, rasgarlos con exquisito cuidado para que se deshilachen y engancharlos en las espinas. Pero este año he llegado a cotas difícilmente superables, he colocado excrementos bovinos (los más secos que encontramos) incluso en el patio del cortijo y en un pasillo. Luego cuando los niños, que buscan por todas partes sus regalos, encontraron el “regalito” he aparecido y con grandes aspavientos he maldecido a los camellos.

    Luego, en la chimenea, cuando pensaban que nadie las escuchaba…

    -¿Pero tú te crées que el tío Ximeno, como es, va a llenar el pasillo de su casa de mierda?- Le decía Mencía, ya con once añitos a sus espaldas y muy comprometida con la causa, a su prima Greta.

  60. En realidad, el mundo se divide en dos grupos de personas: los que piensan que el mundo se divide en dos grupos de personas y los que no.

  61. Dice Ximeno al incio de su excelente entrada de hoy que “Visitar a la familia es una de las escasas razones por las que está justificada esa extravagancia que algunos denominan pomposamente turismo” y no estoy de acuerdo. Que se haga por placer y que sea una actividad recreativa (ambas necesarias para considerarse turismo) no se dan, en mi opinión, visitando a la familia. No digo que no sea así en algunos casos pero para eso habría que nombrar a qué familia se visita.

  62. Ximeno de Atalaya domingo, 07/01/2018

    Qué bueno. Yo me lo sé en forma de chiste: el mundo se divide en 10 tipos de personas, las que saben binario y las que no.

    Perdón.

  63. Nada exagerado, Ximeno. Que ese final de su texto, no lo hubiera mejorado ni San Oscar Wilde. Y lo decía totalmente en serio.

    Y lo de dividir a las personas en grupos, estaría bien, si se pudieran hacer muchas categorías diferentes, y se diera uno cuenta de que las personas estarán en un grupo, o en el contrario, para cada categoría, y que cada persona puede estar en cienes y cienes de esos grupos exclusivos, en lados opuestos, que, por lo tanto, no sirven más que para esa categoría determinada .

    Por ejemplo :
    Yo estaría entre los carcas tradicionales, contra los políticamente correctos progresistas, en cantidad de temas. Y totalmente en contra de la discriminación positiva a favor de mujeres, de minorías étnicas o religiosas…

    Pero al mismo tiempo, estaría a favor de una Ley de Plazos para que se pudiera abortar. Y tampoco estaría a favor, a pesar de haber nacido en San Sebastián, de los privilegios fiscales en Vascongadas, en Navarra, en Cataluña. Y desearía que se igualase a todos en esos privilegios, que entonces ya no serían tales privilegios.

    Y a pesar de ser vieja y carca, no me creería sin más eso de “cuando el río suena, agua lleva” que decía Su Santidad Bertrand de Got.
    O, al menos, no sin antes haber leído los textos , haber visto los videos, y haber estudiado las pruebas en contra que enseñan los escépticos ( no los negacionistas, que esos son tan histéricos como los alarmistas ).

    Ya siento

  64. Mi primo Efrén tiene una amiga con la que solamente queda para practicar el acto. La amiga parece que se ha cansado de ser un objeto sensual o se ha cansado de mi primo. El caso es que ahora va de digna y así se lo ha dicho al Efrén por wasan. La respuesta de mi primo ha sido antológica:

    – Ya vendrás a cagar a mi corral, ya…

  65. Señor de Atalaya, marqués de LesPaul, duque de telecaster y conde de estratocaster.
    Nobleza musical de campos extremeños y letra cierta.
    Finalmente ella dijo si.
    Hemos ido a la busca del invierno al sur y ahora subimos al templado norte en viaje contraintuitivo de año nuevo, al encuentro de la normalidad después del baño familiar.
    La familia bien, gracias, los amigos también.
    Enorme alegria por partir.
    Que bien escriben ustedes.
    Paramos con los restos de roscón y unas empanadillas de pisto que nos puso mi hermana-madre para el viaje.

  66. COMPRENSIÓN LECTORA
    Dividir a las personas en dos grupos es un recurso argumental, no hay casi nadie tan tonto que se lo crea por lo que tomarlo tenor literal es ridículo.
    Si uno ha leído a Chesterton con provecho está familiarizado con la utilización de la paradoja como recurso literario para explicar las cosas. Resulta pues paradójico que sólo los que padecen la dolorosa tendinitis del supraespinoso sepan de la existencia de éste, mientras que los que nunca la sufran morirán sin conocer su existencia.

  67. Señorito Follan D’Eiro, sus comentarios se van automáticamente a la carpeta de Pendientes por culpa del filtro anti-spam. Seguramente le han bloqueado muchas veces en muchos sitios y su dirección IP de usted está más fichada que el domicilio de “El Chicle”.

    Como no quiere una pasarse la vida comprobando si hay comentarios en el frigorífico (alguno ya se me ha pasado estas fiestas, qué le vamos a hacer) he cambiado el sistema de seguridad de Chopsuey, a ver si el nuevo funciona mejor y no da tanto trabajo. Pero sería muy útil que todos ustedes se hicieran con un perfil de Gravatar, lo vengo diciendo hace mucho tiempo.

    Es posible que el nuevo sistema tarde algunos días en funcionar correctamente, hasta que “aprenda”, y que haya que aprobar algunos comentarios manualmente, así que tengan un poco de paciencia y si sus comentarios no aparecen hagan el favor de avisarme, que una también tiene sus obligaciones.

  68. El señorito Bertrand de Got tenía este comentario también en el frigorífico, no se sabe por qué.

    “Cuando la gente está peor de lo que estaba hace diez años, decirle que están recuperados es un disparate”

    Podemos tiene un entendimiento de por qué las cosas han salido mal y un compromiso para tratar de mejorarlas, a diferencia de lo que se llama el populismo de derechas, que utiliza el descontento para crear regímenes autoritarios o para enriquecerse

    ¿Quién dice esto? Pues para los aficionados a los curricula:

    Joseph Stiglitz (Gary, Indiana, 1943) abandonó su carrera en física para dedicarse a la economía. Su tesis ya trataba sobre la desigualdad y, tras toda una carrera dedicada a la economía (un Nobel incluido en 2001), la brecha entre pobres y ricos todavía no parece ofrecerle tregua. Fue consejero de Bill Clinton durante su presidencia y economista jefe del Banco Mundial hasta el año 2000. Tras años predicando contra los excesos del Fondo Monetario Internacional y la desregularización del sector financiero, como una Casandra de la ciencia económica en un mundo dominado por las tesis neoliberales, la crisis financiera le dio buena parte de razón. Desde su despacho en la Universidad de Columbia, recibe a eldiario.es para hablar de los nuevos movimientos de oposición a la globalización, la regularización de Silicon Valley, el futuro del euro, la irrupción de Trump, la lucha contra el cambio climático y un sector financiero al que, según advierte, debemos seguir vigilando de cerca.

    Eldiario.es

  69. Bob Tisdale puede pasarse su vida mirando los gráficos de las mediciones de la temperatura de la superficie del mar y viendo si se usan políticamente o no. A mí me da igual. Que haya gente que mida y estudie si hay un problema o no sí lo aplaudo.
    Viejita, si mi comentario le molesta, me alegro. Y si no, volveré a intentarlo.
    Es para mí usted la suegra que nunca quise tener. Tal vez por eso, yo nunca dudé que usted es quien dice ser y sus recomendaciones me fastidian.

  70. Estupendérrimo, Bertrand de Got (12’46)

    Sus comentarios no me molestan nada. Al revés, me hacen muchíssima gracia.
    Y eso de tener dos yernos, en vez de uno, pues me divierte la mar.
    Ya siento

  71. ¡ Ah que se me olvidaba !

    Lo de ” las opiniones de un conocido y respetado político ” , ¿ No lo decía Tisdale en plan de guasa, en relación con Al Gore ?
    Porque a esa parte del libro no he llegado todavía, que he tenido que ir, con mi cestita, tipo caperucita roja sólo que al contrario, a llevarle un cacharro de “moros y cristianos”, una botella de vino, y un cuenco ( con cierre hermético ) de macedonia de frutas a la puerta de su conejera, a mi chico convaleciente, que no se atreve a venir a casa por si nos contagia la gripe australiana esa…
    Y lo de las opiniones del respetado político, y dichas tras los diktaats del IPCC, en el prólogo del libro, y conociendo a Tisdale, me sonaban más bien a retranca.

    Mea Culpa, Mea culpa…

  72. De acuerdo, Gómez.
    Llueve en el Zulo mansamente, una especie de aguanieve que empapa el poroso suelo. Siguen habiendo múltiples bandadas de aves migratorias, en el jardín ha aparecido un pájaro-carpintero de medianas dimensiones. En la Mancha todo se torna belleza con la llegada del agua, las siembras de cereal brotan con fuerza y una capa de verdín cubre el rastrojo. El fuego crepita y el alma se serena. Leo que don Quijote le advierte a Sancho que sólo hay dos linajes en el mundo: tener y no tener.

  73. Soy de los que conoce la existencia del supraespino, infraespinoso, deltoides, biceps, y supinador.
    Lo sé desde muy pronto, cuando los perdí en mi miembro superior izquierdo.
    Eran buenos compañeros, pero se marcharon un día.
    He sabido vivir sin ellos, pero me hubieran ayudado mucho en algunas cosillas.

  74. Pues voy a tener oportunidad de leerme la edición de Trapiello, que me ha ofrecido mi hermano para reyes. De salida me parece minúsculo, no sé como ha podido apretarlo tanto.
    Yo no lo hubiera comprado, pero a un caballo regalado no se le mira el diente, ni a un libro la faja.
    También un pequeño librito de Nuccio Ordine, “Clásicos para la vida Una pequeña biblioteca ideal”.

  75. «Esas aceitunas me parece a mi que están deslavarciadas»

    Mi santa sigue sorprendiéndome cuando hace uso del idioma mañés, incluso después de treinta y dos años de convivencia.

    (Pasadas y con pérdida de sabor quiere decir el palabro)

  76. Entre Mortimer y Mortimer (gracias de nuevo, Zeppi), voy a leer Cómo hablar de los libros que no se han leído. Pero qué sabio y obediente es el trío mágico, que no real, de Oriente.

  77. Cómo hablar de los libros que no se han leído.

    JAJAJA. No me digas que cuando los Reyes te preguntaron secreta y astutamente qué libro te comprarías dijiste ese. Pues a mí me gustó un montón.

  78. Mucho bueno, quitando lo full, Procu. Gracias maja. El de Pirate y los demás también es muy interesante, y es cierto lo mucho que se puede “leer” en un libro de contabilidad y lo que dice del contable y lo contabilizado.
    Me he vuelto a leer el artículo de don Ximeno, ahora que he despertado de la reparadora siesta de bienvenida a casa, y no se me quita la sonrisa de encima.
    Lo mejor de viajar es volver a casa de una vez.
    Salir y encontrar un confort medianamente similar al de donde partes, es tarea difícil y extremadamente cara, casi infructuosa en muchos de los casos.
    Francia nos ha recibido con las nuevas medidas del 2018, el litro de diesel a 1,52 en la autopista y una buena foto a todo color circulando a la delictiva velocidad de 96 en una zona de 90 en autopista de peaje.
    He visto también que al mártir de la causa nacionalsediciosa, lo dejan reflexionando en el talego.
    España es el ejemplo de Europa.
    Viva España.

  79. Procuro fijarme domingo, 07/01/2018 — 16:47

    … cuando los Reyes te preguntaron…

    Lo malo Procu es cuando no te preguntan. Mañana lo cuento.

  80. Warwick Davis, el actor enano que encarnó al ewok Wicket W. Warrick en dos películas de la saga La guerra de las galaxias, protagoniza esta desternillante y más que recomendable serie inglesa. Rodado en forma de falso documental, la serie narra cómo, mientras intenta superar un divorcio económicamente desastroso, Warwick regenta una oficina de alquiler de enanos para eventos y trata de que le vuelvan a contratar como actor. La serie cuenta con cameos de gente como Liam Neeson, Sting, Johnny Depp o Helena Bonham Carter. Un lujo.

  81. Vengo de ver Una vida a lo grande, de Alexander Payne. De las películas suyas que he visto —Nebraska, Los descendientes, Entre copas y A propósito de Schmidt— es quizá la más floja de todas, tal vez porque le sobra media hora, pero es en la que más me he reído. La idea inicial es descacharrante: alguien se toma en serio la teoría del decrecimiento, ya saben, menos consumo y residuos, y lo logra a base de reducir a la población a 10-12 cm. No hago spoilers, aunque tampoco importaría mucho porque lo mejor de la película es la sorna y el suave humor negro de fondo. Matt Damon es capaz de hacer cualquier papel que le echen, Christoph Waltz llena la pantalla en cuanto sonríe y Hong Chau resulta ser la gran revelación de la película. He ido a la sesión de las cinco y han entrado cuatro crías que quizá se han confundido de película, pero que al acabar han aplaudido. Yo también.

  82. «Más allá del diagnóstico de que Allen (que acaba de estrenar, por cierto, una obra maestra) […]».

    También le ha gustado a AE, Holmesss («La cadena ser»). Estoy deseando verla y me va a encantar, pero lo mío no cuenta porque soy público cautivo de él, cautivadísimo.

  83. Procuro fijarme domingo, 07/01/2018

    ¡Lo dije! La pregunta fue algo así como: «Si solo pudieras comprarte un libro, ¿cuál sería?». Por lo visto, a Melchor le gusta ir al grano. Le miré extrañado y le pregunté si iba a palmar o a perder los ahorros o los carnets de las bibliotecas o así. De momento todo sigue en su sitio. El libro me está encantando, Proc.

  84. Además de la ilustración, que me ha gustado especialmente porque vi la procesión como si fuera una película, es de agradecer la imagen de la joven crucificada en la cabecera. Extraordinaria.

  85. Qué tópicos nos trae chatbot, aquí no estamos en primero de Bup, oiga.
    Hablemos de hitos de la alta cultura fuera de la grosera vulgata, por ejemplo, la ópera ” Robert le Diable” de Giacomo Meyerbeer. El mundo cambió después de esta Grand Opera, se inició un periodo romántico que hizo mucho daño como ya conté aquí a través de Issaiah Berlín.
    “El ballet de las monjas”, parte de Robert le Diable, cambió el mundo. Meyerbeer influyó sobre Wagner decisivamente, aunque su condición de judío eclipsó su figura en el siglo XX. Téngase en cuenta que en el XIX fue tan famoso como pudo ser Verdi.
    Chopsuey deleita e instruye sobre la verdadera alta cultura.

  86. En el paraíso ML, los algoritmos nos alimentamos de tópicos y regurgitamos más tópicos. Un círculo virtuoso.

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