El árbol partido, 13. Odón

por Claudio Sífilis.

Odón vestía siempre traje oscuro y corbata, era alto, delgado, calvo, de cara abyecta y un empresario corrupto. Era la clase de tipo que jamás tuvo paciencia para leer un libro, si bien tenía un libro favorito, la Biblia. Iba a la iglesia todos los días porque si no le rezaba a San Pedro y San Pablo perdía la confianza. Presumía que nunca había probado un cigarro ni había bebido una gota de alcohol. Su estado civil era de casado con una mujer. Tenía dos hijos y dos perros, que eran lo que más quería en este mundo. Poseía cuatro empresas en las que no contrataba mujeres, porque decía que distraían a los trabajadores, así que ya no sorprenderá leer que la mujer que más admiraba fuera la Virgen de Lourdes. Él era de los que daba para ayudar a las monjitas, que dormían sin colchón y eso le producía gran sentimiento. Solía decir que hay más pobreza donde no hay ricos que ayuden a los pobres.

En lo negocios empezó a los 18 años con dinero de un prestamista peligroso. Compró 10.500 televisores ligeramente defectuosos a 4.000 pesetas la unidad al gestor de un almacén de un fabricante de prestigio. Vendió los televisores en una nave industrial en la que los compradores hacían cola, a 34.000 pesetas cada uno. Con los beneficios y tal vez otro préstamo compró un club de alterne. Fue sencillo, se enteró que el dueño tenía deudas de juego así que compró barato con la promesa de dejarle de encargado, pagándole todos los meses un gran salario. Una promesa es una promesa, pero si no está en un contrato no hay que cumplirla. Odón se vestía por lo pies y de su palabra nadie dudaba hasta que ya era tarde. Dinero que ganaba, dinero que invertía, y así llegó a tener cinco clubs y las cuatro empresas.

Como las putas de sus clubs eran personas humanas, las puso médico, que obligadamente pagaban ellas. Todos los meses tenían un día de revisión médica que era un cachondeo, algunas desaparecían del club, otras llenaban el bote de orina con agua. Los análisis de sangre eran voluntarios, se dio el caso de una chica que murió de sida y en el club no se dieron cuenta hasta que apareció muerta. Hubo algunos casos de chicas que estuvieron trabajando con hepatitis sin que las pillaran. De los clientes que tienen alguna enfermedad venérea se diría que están deseando transmitirla, las putas dicen que se les nota. Hay enfermedades muy extrañas, una chica, nadie supo qué cogió, perdió todos los dientes de un día para otro. Odón hacía negocio a costa de las putas por todo, si alguna quería pasar un día fuera o tenía la regla y no podía trabajar, le cobraba la casa igualmente. En sus clubs de carretera tenía restaurante para ellas, la comida era una porquería y cobraba el menú como en cualquier restaurante, así que la mayoría comían muy poco, una buena idea para que se mantuvieran delgadas.

Pero Odón no visitaba sus clubs, su tarea era el control de los beneficios y pensar alguna norma nueva para sacar más dinero de clientes y putas, tarea que realizaba principalmente por teléfono desde el despacho de su casa. Se reunía mensualmente en algún restaurante con personalidades relacionadas con el municipio o distrito en el que se encontraba alguno de sus burdeles.

Dejando atrás los antecedentes de esta persona, en un frío atardecer eran dos los acompañantes de Odón a la mesa. Ferviente admirador de los platos de cuchara, a Odón nadie le discutía que en su mesa no hubiera vino. Le escuchaban pontificar las virtudes de aquel cocido que esperaban, que le recordaba al que hacía su madre.

A la derecha de Odón, estaba sentado Ildefonso, un tipo alto y atractivo, no sé cómo se describe a los tipos altos y atractivos que algunas mujeres dicen que no les gustan. Para Ildefonso el mes había sido duro porque hubo un asesinato sangriento en el Love Inn, y Odón se había empeñado en deshacerse del cadáver para que no se estropeara la reputación del club. Ildefonso era un ex alto cargo de la policía que figuraba como director de la empresa Tretatón Sistemas, propiedad de Odón, ésta era una empresa autorizada por el Ministerio del Interior para realizar trabajos de seguridad privada, incluyendo vigilancia y protección de bienes, alarmas, cámaras y controles de acceso. Más allá del puesto de director, la función real de Ildefonso era el control de la seguridad en todos los clubs que tenía Odón. Tenía a su cargo a un número discreto de inspectores de policía que, pidiendo todos ellos la excedencia para poder trabajar en la empresa y con unos sueldos partiendo de los 15.000 euros al mes, como jefes de seguridad, para controlar su amplio territorio. A su vez, controlaban a los encargados y los porteros de los clubs.

El otro invitado era el comisario Patricio que, retrepado en su silla, era un cuarentón corpulento, de perfil romano, la cara con arrugas carnosas, jefe de la comisaría del municipio en cuestión. No les diré el nombre del municipio ya que no quiero desprestigiar a uno concreto, un municipio cualquiera con la única condición de haber tenido en su territorio esta complicación: dos clubs de alterne. Patricio había cerrado uno de los dos clubs dos años atrás, tras cometerse en él un asesinato. Y Patricio era el contacto de Odón con el jefe de la Ucrif, su función habitual era facilitar información de cuándo estaban previstas las visitas de inspección, encargarse temas relacionados con trabajadores y trabajadoras del club. Era una persona bajo total influencia de Odón, incluso empleó a su hija en una de sus empresas. A esta chica le pagaban un sueldo y faltaba al trabajo en las temporadas que estaba de exámenes, la única mujer en plantilla en una fábrica dedicada a la producción de hormigón.

Para Patricio, Odón sacó dos sobres. Normalmente solo recibía un sobre que Patricio contaba descaradamente delante de todo el mundo, 10.000 euros. En esta ocasión se los guardó en el bolsillo como aquel que no está haciendo nada.

Dejemos atrás, ahora sí, los antecedentes. Los tres amigos tomaron la sopa de fideos rápidamente y en silencio, a pesar de estar muy caliente, todos traían hambre y frío a esta comida tardía, solo esta reflexión de Odón se oyó en la mesa durante la sopa, reflexión que no fue rebatida:

– El dinero es como el agua, se te escapa entre las manos, hay que saber ponerse en medio del río, en medio del caudal, y tener habilidad para que no te arrastre, tienes que saber coger los que necesitas y dejar pasar el resto. Escuchad esto que os enseño, no intentéis retener el dinero en vuestro poder como si fuerais una presa, porque os derribará. Hay que dejarse mover por el dinero, como un molino.

Al servirse los garbanzos, acompañados de sus verduras y patatas, Patricio pidió ese moje tan madrileño hecho de tomate y comino, con el fin de viniera la cocinera a la mesa, una tradición en aquel restaurante. Una mujer de mediana edad, de mucha carne en círculos dibujados con compás, con el escote por el que se asomaron todos menos Odón, trajo un cuenco con el aliño y al ponerlo en la mesa pegó su cuerpo al de Odón que reaccionó sujetando y mirando fijamente el vaso de agua. Ella le preguntó en tono malicioso:

– ¿Está sucio el vaso de agua?

A lo que Odón no contestó, ella se quedó a su lado con el plato de aliño todavía en la mano, apoyando su cuerpo en el de él, rozándole al explicar otra vez la técnica de cocina de un buen cocido, en olla de barro, nada de olla exprés. Le acercó el aliño a la cara, y él lo apartó con la muñeca. Así que la cocinera dejó el plato encima de la mesa, y con gesto de asco, se dio la vuelta y se fue. Patricio e Ildefonso sintieron calores como el cocido, pero la cocinera, mujer casada y harta de hombre, solo tenía zalamerías para quien muestra total indiferencia e imperturbabilidad.

A Ildefonso le llamó la atención que Patricio no le hubiera dicho ningún piropo a la cocinera. Arrancó con unos garbanzos que le costaba tragar y se daría por vencido dejando una buena cantidad. Patricio, normalmente vivaracho y contador de chistes tampoco dio cuenta de un plato que Odón terminó con rapidez. Comenzaron con las viandas del cocido, de las que Odón celebró el tocino que afirmó echar en falta a menudo. Tal vez por romper el silencio, Odón recordó aquella anécdota suya de crío, aquella vez que su madre le llevó de la oreja devolver las monedas que había recogido metiéndose en una fuente. Pero nadie contestó ni hizo gesto de sonreír. Disgustado, susurró apretando los dientes un pequeño discurso cargado de reproche, que no de remordimiento:

– No se podía hacer nada por ese Marius. Si se hubiera podido, sabéis que yo soy el primero que hubiera hecho lo que fuera. Le partieron la cabeza a hachazos, ¿qué voy a hacer yo? La gente se cree que porque eres rico y diriges empresas puedes hacer algo. Ese chico se ganaba la vida violentamente, igual que el que le mató. Son gente que tiene el corazón congelado, tienen hielo en la mirada y en las manos. Pueden conocerse durante años, y de un día para otro, cuando da la espalda, le matan. Yo no tengo el corazón frío, creéis que no he sufrido por esto, pero ellos son así, no les cuesta matar, yo soy incapaz de matar una hormiga.

Ildefonso recordaba las discusiones telefónicas con Odón, no hubo manera de hacer razonar a Odón y tuvo que avenirse a sus instrucciones, que por otro lado, estaban ya en marcha por el encargado del club y otros compañeros. Ildefonso llevaba siete años trabajando para Odón y había cometido muchísimos delitos por él, pero nunca nada tan grave como ser hacer desaparecer un cadáver. De una manera u otra, pensaba Ildefonso, esto se va a pique: “Odón cree que por tener una empresa de seguridad sus teléfonos son seguros. Y todo lo dice por teléfono y el día que se le pinchen, como él dice, todos vamos a la cárcel. La gente se cree que por ser jefe sabes lo que hacen tus subordinados, para nosotros las cosas pasan de un modo más incoherente, eso es lo que me da miedo”.

Sin embargo, Ildefonso decidió dar un pequeño discurso pretendiendo despreocupación:

– Hemos hecho lo mejor que se podía hacer por él. Imagina que sale los periódicos el tema de su muerte, y a qué se dedicaba. Para su familia es mejor pensar que estará en alguna parte, y algunos, los que saben a qué se dedicaba, harán bien en olvidar el tema, y si no lo hacen, no nos importa que busquen venganza contra los ejecutores. Las empresas de seguridad y la policía debemos ejercer nuestra labor de una manera discreta, no siempre es necesaria la intervención de la justicia, y mucho menos la intervención de la prensa.

– Habláis de ese cabrón como si hubiera sido buena persona. Él se lo buscó, él lo quiso, como en la biblia -Finalmente Patricio abría la boca para hablar-. Vamos a cambiar de tema. El martes hice de testigo en las segundas nupcias de mi hermano, por lo civil. Es igual que por la iglesia, cuando el juez dijo eso de “si alguien tiene algo que decir, que hable ahora o calle para siempre” estuve a punto de saltar: “Sí, yo tengo algo que decir, no pudo callarme esto, ella fuma Ducados”

– Todavía quedan mujeres de esas – respondió Ildefonso.

Ildefonso y Patricio tomaron cafés solos e hicieron algunos comentarios sobre los tiempos en que se permitía fumar en restaurantes que no vienen al caso. Odón mientras tanto daba grandes cucharetazos a un arroz con leche.

No se nos olvide comentarles que Odón tiene numerosos socios, tanto dentro del mundo de los prestamistas ilegales como la banca más legal y algunos abogados de renombre. La red de contactos es enorme, aunque muchos no saben o no quieren saber de sus actividades delictivas. Siguiendo una cuerda llegamos a uno de los protagonistas de nuestra historia, Alberto, sobrino de Ildefonso y trabajador de Tretatón Sistemas. Alberto es técnico comercial que vende sistemas de seguridad CCTV en empresas, principalmente industrias o naves industriales, y nada sabe de estos turbios asuntos.

149 comentarios en “El árbol partido, 13. Odón

  1. En el excelente relato de ayer de McGauss se habla de la Olimpia de los Cuentos de ETA Hoffmann. Sepan que sobre ellos hizo Offenbach una ópera que supone cima de nuestra alta cultura. Alfredo Kraus lo cantó como nadie. Vean y escuchen un fragmento de la citada ópera en la cual Kraus mezcla la descripción de un muñeco grotesco con el recuerdo de su amada Olimpia.
    Imposible mayor belleza vocal. Gracias Alfredo, algunos escuchamos tu voz resonar en nuestro interior cada día de nuestra vida.
    https://m.youtube.com/watch?v=KNe9KkQZoik

  2. Soberbia Sífilis.
    Odón se llamaba el eterno alcalde socialista de San Sebastián.
    Muchos dijeron que era un buen tipo, incluso los contrarios.
    Yo no tengo opinión de él, sólo que tenía cara de queso y me resultaba un poco plastón, pero es que yo soy de Irún, que también desde que se instauró lo de votar, ha tenido un alcalde socialista-.
    En su momento cuando éramos críos tuvimos un alcalde al que se le llamaba Canuto. Bergaretxe que tenía que escuchar muchas veces el soniquete de “canuto dimite Irún no te admite”, pero aguantó bastante.
    En Irún no había ni uno ni dos ni tres puticlubs, había al menos una docena.
    Una calle entera era de putas, metidas en clubs de pequeño tamaño y casi en el centro. Ahora en esa calle ya sólo queda uno pero las señoritas son un poco gorditas, para paisanos del barrio.
    En la actualidad se han desplazado a Behobia, imagino porque tiene más tránsito y está más cerca de Francia, que como está prohibido van a este lado a quitarse el veneno.

  3. marquesdecubaslibres viernes, 09/02/2018 — 06:40

    No puedo olvidar su interpretación en Bilbao, en la temporada del ABAO, de su Duque de Mantua.

  4. Morgan, puede usted aburrirse todo lo necesario por esos pueblos de Dios, e incluso venirse a pueblos que ya no son de Dios.
    Para usted igual es un coñazo, pero lo que le sale son destilados mágicos.
    Impresionante cuando a los teclistas de este lugar les da por hacer su música.

  5. Bravo, ya se echaba de menos esta continuación del Árbol Partido. Muy a favor de esta fran sentencia:

    La cocinera, mujer casada y harta de hombre, solo tenía zalamerías para quien muestra total indiferencia e imperturbabilidad.

  6. Me encanta lo que escribe Don Claudio. Si tuviera paciencia esta frase la bordaría en punto de cruz para colgarla en el despacho, a la entrada.

    Una promesa es una promesa, pero si no está en un contrato no hay que cumplirla.

  7. Espectacular, Sífilis. Mil gracias.

    no sé cómo se describe a los tipos altos y atractivos que algunas mujeres dicen que no les gustan

    Sinsorgos.

  8. No puedorl, no puedorl… Todos los días leo el haiku de haiku.cat, la página supuestamente gestionada por Mikel Iceta, y todos los días me asombro. Los haikus parecen traducidos por el hermano tonto de Takeshi Kumato.

    Masaoka Shiki

    Al pedregal
    van cayendo pachuchas
    las camomilas

  9. Me encantan los relatos de Claudio Sílfides, porque demuestran a un autor que sabe observar, atesorar experiencias y explicarlas sin subterfugios barrocos. He dicho.

  10. Y también me gustan el vino y las mujeres, y si me preguntan qué prefiero respondería que depende, que a veces un vasico de vino con una buena peli es mejor que una pechugona que te refrote las perolas en las narices mientras no te deja ver la peli, sobre todo si la peli es de Kleenex Wood tanto en un caso como en el subsiguiente.

  11. Celebro mucho el regreso de Claudio y sus notas de realidad pachuca y pedregal.
    (Con Saturico a las once menos veinte y a menos cuarto y a más cuarenta y ocho).

  12. Don Claudio, me quito el cráneo. Excelente. Hay no menos de media docena de frases merecedoras de mármol.
    “Su estado civil era de casado con una mujer”. Buena puntualización, vive Dios.
    Me ha hecho recordar a un cliente que tuve, propietario que fue de un garito allá por Pancorbo … algún día lo podré contar, o igual no.

  13. Procuro fijarme viernes, 09/02/2018 — 11:30

    Eso tú, guapa.

    (¡para cuándo una guía de las tabernas del Madrid de los bohemios!)
    ***
    Esto va por ti, Josénez.

  14. Brema, voy a dejar de leer tus reseñas: me hacen apuntar libros y más libros, y no solo de Cansinos Assens, cuyas memorias ya tenía enfiladas, sino incluso de Joaquín Dicenta, a quien siempre tuve por un autor que encuentras en las historias de la literatura, o en las introducciones de los libros de Cátedra, pero a quien nunca pensé leer.

    La idea que sustenta Juan José (el medio que lleva al hombre descompuesto al crimen) recorría la época ya desde Crimen y castigo, al menos, y creo que era común en la novela naturalista.

    Dejad de recomendar libros, copón.

    Y ya os recomiendo yo uno tremendo: La muerte de una dama, de Llorenç Villalonga.

  15. Gracias por los comentarios.
    Gracias por la ilustracción.
    A veces, no sé porqué solo algunas veces, me parece que estar aquí es un lujo. Será eso de: Lo comido por lo servido. O simplemente despiste. Pero gracias.

  16. marquesdecubaslibres viernes, 09/02/2018 — 12:09
    “Pedantesco” y “ateneista” eran dos de los agravios que gustaba Baroja prodigar.

    «Su negación no se refería, ni mucho menos, a las mujeres, al amor o a los amigos, cosas en que generalmente se ceba ese escepticismo pedantesco y aparatoso de los literatos a lo Larra». Baroja, César o nada. Me parto con este hombre.

  17. Cuenta Villalonga que en el Ateneo de Palma había una escisión entre castellanistas y catalanistas, para quienes el Ateneo era Ateneu. Un prohombre de la ciudad tuvo la luminosa idea, podemita avant la lettre, de llegar a una solución de compromiso entre ambas posturas y, en homenaje a la poeta oficial de la ciudad (una cacatúa magra y altiricona que ensartaba versos con la regularidad de una pianola) y a las raíces griegas de la cultura común, llamar a la institución «Atenea». Los dos bandos no volvieron a hablarse.

  18. Alvaroquinn viernes, 09/02/2018 — 11:55
    Dejad de recomendar libros, copón.
    Y ya os recomiendo yo uno tremendo: La muerte de una dama, de Llorenç Villalonga.

    Va a ser cosa de crear una lista de recomendaciones para que podamos consultarla. Voy a hablar con la Bellpuig.

  19. Gómez viernes, 09/02/2018 — 12:53
    ¿Existe “subnormala”?

    Lo que haga falta. En un chiste he visto que a Irina Monterov se la podía llamar, en lugar de «cargo público», «carga pública».

  20. Eh, madriles, el martes día 13, Javier Barreiro presenta Alcohol y literatura, un libro entretenido, erudito y divertido donde se habla de lo que indica su título. Barreiro es, quizá, el mayor experto que se pueda encontrar en música popular y en bohemia literaria españolas. Os recomiendo su blog.

    Si acudís a la presentación, dadle un abrazo de mi parte y preguntadle sobre el autor de la ilustración de cubierta.

    (Pulsad sobre la imagen para ampliarla).

  21. [0] “Solía decir que hay más pobreza donde no hay ricos que ayuden a los pobres.”

    No. Hay más pobreza donde no hay ricos. Punto.

  22. Buenos días, tardes ya, a todos :
    Ante Todo:
    Darles las gracias. Sus “oraciones” y sus buenos deseos para conmigo, ( de ayer y de hoy ), me han traído suerte. Me han hecho el TAC, casi sin hacerme esperar, y el radiólogo ha hablado con nosotros y le ha dicho a mi radiólogo particular, que ya no tengo ninguna obstrucción, y me han dejado volver a casa. Con tal euforia, que me he puesto a hacer llamadas de trabajo, mientras asaba pimientos, preparaba una ensalada mixta de las de mi especialidad, hacía salsa de tomate, ponía el lavaplatos, y, en los descansos les leía a ustedes.
    Y con tanta euforia, y tantas energías, me he cargado el grifo giratorio de la pila de la cocina, pero no me ha importado nada. Pero NADA.

    -El caso es que me ha encantado la entrada de hoy. Y, por supuesto, la ilustración. Y que Odón, venga a hincharse a comer, ( que eso de tomar arroz con leche de postre, después de un cocido, tiene delito ), pero manteniéndose delgado, incluso me ha hecho gracia. ¡ Bravo por Claudio Sífilis y por quien sea responsable de la ilustración !

    – Decir que, por supuesto, los “Saturese” los he disfrutado como una enana. Que por ejemplo lo de “Claudio Sílfides”, lo de “Kleenex Wood”, lo de “tanto en un caso como en el subsiguiente”, son para matrícula de honor…

    – Y decir que , ya siento, pero que nunca me gustó Alfredo Kraus. Mercedes Ruiz Tarazona me solía regañar por ello. ¡ Que cómo podía preferir a Plácido Domingo ! Que se había permitido cantar con Mocedades !
    Pero es que a mí me gustan las voces azules oscuras, o violetas , y Kraus, tendría mucha técnica y mucha voz, pero cantaba con la E.. y su voz era amarilla, o como mucho naranja.
    Y no pienso poner una lista de mis cantantes favoritos, tanto de clásica como de jazz, de rock, de flamenco, de pop, de jota… Pero ninguno canta amarillo.
    Ya siento.

  23. Pues muy buena pinta tiene el libro del experto en bohemios, sí señor. Si lo veo un día por ahí, me lo agencio.

    Tengo por ahí el libro de Bonet Correa sobre los cafeses de Madrid, y algún otro más del estilo, así que algo se podría hacer sobre tabernas de bohemios.

    Los cafés históricos.

  24. Bill y Melinda Gates publican todos los años una carta con análisis que pretenden demostrar que la pobreza en el mundo está disminuyendo. Siempre optimistas, creen que para 2035 ya casi no quedarán países pobres. Aunque reconocen que hay países que no mejoran, como Haití.
    Los Gates dicen que es un mito eso de que los pobres son cada vez más pobres.

    No hay que creerse que la situación en África ha empeorado en los últimos cincuenta años. Lo cierto es que, durante este periodo, los ingresos per cápita han subido en el África subsahariana, y lo han hecho de forma considerable en algunos países. Después de la caída en barrena a raíz de la crisis de la deuda de los años ochenta, el continente ha experimentado un aumento de los ingresos de casi dos tercios desde 1998: de poco más de 1300 dólares a casi 2200 dólares. Cada vez son más los países que experimentan un desarrollo sólido y constante, y a estos se irán añadiendo más con el paso del tiempo. Siete de las diez economías con un mayor ritmo de crecimiento del último lustro se encuentran en África.
    África también ha avanzado a pasos agigantados en los ámbitos de la salud y la educación.

    Bill Gates dice que su fortuna es para ayudar a los pobres.

  25. Imbatible, Procu:

    Procuro fijarme jueves, 08/02/2018 — 16:14

    Los trajes del barrio de Salamanca son espectaculares, los que más los de La Alberca.

    Estuve por allí el martes y corroboro.

  26. No entiendo que alguien o algunas se llamen Odón, ni Patricio.

    Mucho menos Ildefonso, para mí, que me parece que Sífilis inventa mucho. Ya solo de leer un poco por encima, no encuentro que los personajes sean creíbles.

    Esto, ¿ Para cuándo siguiente capítulo?

  27. Violan a una criatura de nueve años en el colegio, otro de catorce ya hace carrera violando a mujeres humanas que son ellas y portavozas de su género. Osea, tenían coño. Que ya veo preguntando a un fiscal;

    – ¿ Era mujer o él?- ¿Portavoz o portavoza de su cuerpo?

    – No sé, señoria, me da igual. Tenía ganas de joder al sistema.

    Creo que es el porno y su fácil acceso, no quiero ser timorata, pero algo pasa.

  28. Reconozco que no me gustan nada los relatos de Sífilis. Por regla general me los salto sin contemplaciones. Hoy, ante la catarata de parabienes, me he detenido a leerlo. Pero me temo que el mundo y yo tenemos gustos antagónicos, aunque probablemente sea yo quien se equivoca. Creo que lo que más enerva del texto son esos diálogos absolutamente imposibles; no hablo, que quede claro, de realidad o ficción; me refiero a simple verosimilitud. Nadie en el mundo, ni policías, ni ladrones, ni criadores de gansos, ni vendedores de aspiradoras, habla así en ninguna parte:

    “– Hemos hecho lo mejor que se podía hacer por él. Imagina que sale los periódicos el tema de su muerte, y a qué se dedicaba. Para su familia es mejor pensar que estará en alguna parte, y algunos, los que saben a qué se dedicaba, harán bien en olvidar el tema, y si no lo hacen, no nos importa que busquen venganza contra los ejecutores. Las empresas de seguridad y la policía debemos ejercer nuestra labor de una manera discreta, no siempre es necesaria la intervención de la justicia, y mucho menos la intervención de la prensa”.

  29. Sr. Verle viernes, 09/02/2018
    Imbatible, Procu:

    Procuro fijarme jueves, 08/02/2018 — 16:14

    Los trajes del barrio de Salamanca son espectaculares, los que más los de La Alberca.

    Estuve por allí el martes y corroboro

    ¿Y pudo ver al cerdo por el pueblo?

    ¿y a la moza de las ánimas?

  30. “Don Pío fue un tan dotado narrador, como un ser envidioso, falso y cobarde como pocos y Gil Bera lo retrató sin atenuantes…”
    Asevera Barreiro, el amigo de Brema.
    Me cuesta aceptar tal simplificación.

  31. marquesdecubaslibres viernes, 09/02/2018
    “Don Pío fue un tan dotado narrador, como un ser envidioso, falso y cobarde como pocos y Gil Bera lo retrató sin atenuantes…
    ***
    Se basa en la biografía de Gil Bera, que lo demuestra. La única debilidad de esa biografía es no hacer apenas mención a la calidad de la obra de Baroja y a señalar los libros valientes sobre la guerra que escribió.

  32. Alvaroquinn sábado, 10/02/2018 — 10:13

    Pero si he puesto música esta mañana…
    O me he equivocado de entrada?
    me he equivocado de entrada.

  33. Otro.
    jrG sábado, 10/02/2018 — 08:10
    Claudio Sifilis sábado, 10/02/2018 — 02:10
    La tendencia del arte, los expositores y los “artistas” a generar ruido en vez de contenido.

  34. Juanfran Satur sábado, 10/02/2018 — 09:33
    Ayer me invitaron a una fiesta Pint Flock y qué cosa más curiosa pusieron música de Pint Flock.

    Y no había nadie poniendo música?
    Esas fiestas monotemáticas son un plastón.
    En la del Marqués no sonó ni un sólo tema del compendio.
    Y este año ya tengo preparada la nueva discografía…
    Si me contratan, bien sûr

  35. Buenos días. La nueva imagen de fondo son unos cuellos de camisa que júntanse para el nacimiento del nudo de cierta corbata. Me ha dejado mucho pensando en el significado, pero no sin fruto, porque de momento ya voy dos: a) corbatas, las de Unquera; b) llevar/poner(se) los cojones por corbata. Y así me puedo pasar la mañana, que me conozco.

  36. Gracias a sus patatas bravas, el Tomás es patrono de honor de la Liga contra la concupiscencia.
    Eso no le impide auspiciar como pocos lugares la amable conversación y la excavación de recuerdos.

  37. El problema es que Gil Bera, en su deriva crítica, llega a afirmar que Baroja era adorador de Hitler. Ni siquiera el muy critico Sánchez-Ostiz llega a tanto, pues afirma que Baroja jamás escribió una línea a favor de Franco, al que detestaba. Es cierto que Baroja era partidario de una “dictadura blanca” como periodo de transición como solución a la guerra.
    Habrá que leer a Mainer, tarea pendiente. Mientras tanto me sorprende el silencio de Josénez. El sabe de qué estamos hablando.

  38. Me ha gustado mucho el artículo sobre Perelman de David Trueba. Por las frases humorísticas, porque coincido con él en que «Sin plumas» (incluidos los relatos de «Cómo acabar de una vez por todas con la Cultura») es posiblemente el libro que más veces he leído y por mi admiración general a la escritura humorística. No tenía a Trueba por un aficionado al humor.

    Pero hay una cosa que Trueba calla en su artículo –lo atribuiremos a la ignorancia– y es que la mayoría de los autores que cita son judíos. Fueron los judíos neoyorkinos los que recogieron el testigo de Mark Twain y quienes han alimentado la veta más sarcástica y productiva del humor americano. Y no es casualidad.

  39. El relato de xuntanzas, célebre género establecido desde los tiempos del Nickjournal, ha decaído mucho. Aun reconociendo la estirpe cesariana del relato de Gómez (Veni, vidi, vici) su «Llegamos dos y comimos patatas» me ha resultado un tanto breve. La acotación de Holmess de que o al lugar no acuden mujeres o las patatas bravas no son propicias al amor, ha añadido picante al asunto, pero poco.

  40. Buenos días, tardes más bien ya, a todos.
    Acabo de regresar del Hipercor, de hacer acopio de víveres, que mañana vienen todos a que les eche de comer, en vista de que ya me considero curada.

    Muchas Gracias Álvaroquinn, por lo de Aznavour. En cuanto haga un par de cosas que me faltan ( he venido aquí sin tener todavía derecho a un buen descanso: lo mío con el Chop Suey es puro vicio ), en cuanto tenga de verdad ese rato para mí, pongo su Aznavour. Que me requetechifla. Y que el otro día, con sus casi 85 años, estuvo diciendo en “La Grande Librairie” que se va de gira otra vez. Y se le ve jovencísimo . ( Ventajas que tenemos los que nunca fuimos bellos, que a poco que mantengamos la espalda derecha… ).

    Hasta dentro de un rato, espero.

  41. Procuro fijarme sábado, 10/02/2018 — 10:33

    Buenos días. La nueva imagen de fondo son unos cuellos de camisa que júntanse para el nacimiento del nudo de cierta corbata.

    Pues sí que procuras fijarte, sí. ¿Y has descubierto ya al dueño de la corbata?

  42. Pues el que tiene poca gracia es David Trueba, sus chistes son patéticos: “apostaría la vida de cualquier miembro del Gobierno”. Por supuesto supura republicanismo de izquierdas, joer, que previsibles son.

  43. El cuello lleva unos ribetes que la hacen inconfundible, aquí todos saben quién es el dueño, y yo también. 🙁

    ¿Eres tú, Perroantonio?

    No sé quién es pero esta semana he aprendido camisa de libros, a propósito.

  44. ¡ Qué gozada lo de Aznavour !
    Gracias Alvaroquinn.
    Que tengo sus discos, y me encanta escucharlos, pero es que este hombre, además de cantar como le da la gana, actúa, y con una mímica pequeña, pero terriblemente expresiva, y es de los pocos que ganan viéndoles cantar.

    Gracias de nuevo, pues

  45. Adaptaciones viernes, 09/02/2018 — 06:08

    Claudio, luego les leo entrada y comments, si me da la vida.

    Por favor : ¿ Alguien daría noticias de Adaptaciones ?
    Es que, despúes de esto de arriba , sólo he leído una línea suya. Y cortita. Y me tiene bastante preocupada.

  46. En relación con el fondo nuevo de cabecera:

    Una temporada, cuando yo era muy joven, en casa se dedicaron a hacernos a todos los tests de Rorschach . Y nos pusimos de acuerdo para intentar tener explicaciones lo más estrambóticas posibles para cada lámina… Y luego lo comentábamos entre nosotros, y nos reíamos.
    Pero con esa estrategia, no nos librábamos de los “picólogos” , que se divertían demasiado con nosotros como para dejarnos en paz.

    Así que, yo, al menos sin ver la foto entera, y en grande, es que ni lo intento.

  47. “He conocido a escritores graciosos que dejaron de tener gracia, que se convirtieron en gente seria y perdieron la capacidad de hacer chistes. Pienso por ejemplo en Michael Frayn, el escritor británico autor de The Tin Men. Acabó siendo una persona muy seria. Algo le pasó en la cabeza.

    El humor es una forma de olvidarse un rato de lo horrible que puede ser la vida, de protegerse. Pero al final uno se cansa de todo: las noticias son demasiado espantosas y el humor ya no surte efecto. Mark Twain consideraba que la vida era bastante horrible pero mantenía el horror a raya con chistes y
    todo eso. Al final, sin embargo, ya no podía seguir haciéndolo. Su mujer, su mejor amigo y dos de sus hijas habían muerto. Si vives lo suficiente, se te muere mucha gente cercana”.

    (Kurt Vonnegut, Un hombre sin patria)

  48. Digamos que el dueño de la corbata de la portada supo unificar como pocos la alta y la baja cultura. Y, como se ha dicho, fue de los pocos de su rollete que tuvo sentido del humor.

  49. Ahora que ya estoy en casa, y no me duele nada, sigo yendo una y otra vez a los enlaces de estos días pasados.
    Y el artículo de Sergio Campos en Revista de Libros, ( Bremaneur, viernes , 11’20 ), habla bastante de Joaquín Dicenta, y dice que incluso ganó dinero con Juan José.
    Pero se olvida de mencionar al pobre Sorozábal, que escribió una ópera sobre el libro de Dicenta, ópera que nunca llegó a ver estrenada… ( creo que se acabó estrenando en 2016 , años después de la muerte del músico. Que era bastante ninguneado al final de su vida).
    Y es que a mí la música de Sorozabal me encanta.
    Antigua y carca que es una.

    Pero que el ser antigua y carca no me impide disfrutar con los videos musicales que han enlazado los jóvenes, como Pirata, Quinn, etc.

  50. Marqués, no sé cómo calificar políticamente a Baroja. Ahora que está tan de moda la “tercera España”, tanto que está empezando a parecerse al camarote de los hermanos Marx, parece que Baroja cabría perfectamente ahí, y yo creo que sí. Este nuevo camarote, que tampoco sé si es real o nos lo estamos inventando con nuestros buenos deseos de salvar a alguien del aquelarre ideológico de los años 30, es bastante heterogéneo, caben en él Ramón, Cernuda, Sender, algunos de los humoristas del 27, los típicos Barea o Nogales y casi toda la Generación del 14, y cada día alguno más. ¿Baroja y los demás qué ejemplo de democracia podían pedir para España? EEUU era un marciano en esa época y lo más que podían poner como ejemplo era Francia, donde todos pasaron épocas de sus vidas. ¿Era Francia una democracia en los años 10-20 del siglo pasado? La verdad es que ni idea, imagino que lo era pero si la trasladáramos a la actualidad a lo mejor se parecería a Libia o India en términos democráticos. Tengo que releer “La agonía de Francia”.

    Baroja sería un anarquista de derechas, como dice Luis Antonio de Villena. Nunca hitleriano, sí germanófilo, como la gran mayoría de los intelectuales españoles de esos años. Sería un individualista y un cascarrabias, que viene a ser lo mismo, un poco como mi querido Gaya, pero más de derechas, más burgués. Esos son mis favoritos, los huraños individualistas, Gaya, Baroja, Cernuda, o Díaz Caneja en pintura, de quien algún día me compraré uno de sus paisajes castellanos. Los pájaros solitarios, en palabras de Gaya para referirse a Velázquez, otro gran enfurruñado.

    El gran objetivo es caerle mal a todo el mundo.

    Hay que discutir todo esto ante un mantel a cuadros y con una botella de vino.

  51. Viejita, ando de cuidador de mis padres al final de su vida y cuando vuelvo de entretenedor de mi nieta mientras sus padres esquían el fin de semana.
    La ley de la vida.

    Abrazote.

  52. Se está quedando una noche muy oscura y fría, perfecta para la música y las historias tristísimas de Steven Wilson, de cuya existencia he sabido recientemente (¡ay, mis lagunas!). Tal vez les suene más, como a mí, uno de los grupos, Porcupine Tree, de los que ha sido fundador, sin que pueda decir que sea consciente de haberlos oído alguna vez. El caso es que Wilson tiene varios discos en solitario y hay al menos tres canciones suyas, con sus respectivos videoclips, que son de esas que no puedo parar de oír, una y otra vez, en bucle infinito, lo que hace decir a mi señora que tengo un TOC musical. El de estas canciones es un rock progresivo (Wilson prefiere llamarlo conceptual) que recuerda al de Pink Floyd, a quienes cita como su más temprana influencia, aunque luego Steven Wilson, que es un músico inquieto, tiene otros registros.

    Advierto que las tres canciones/videos, que voy a enlazar cuentan historias sumamente tristes, de pérdida de seres queridos, por lo que uno de nuestros amigos en el fanzine haría bien en no verlos. Tampoco se los recomiendo a Viejecita, que está convaleciente. A los demás, les advierto también que, a poco que les concedan dos o tres escuchas, quedarán tan TOCados por ellas como yo.

    La primera de las canciones, Perfect Life, habla de una adolescente que descubre de repente que tiene una hermana mayor y vive horas felices a su lado hasta que desaparece de forma tan misteriosa como apareció. El video me recuerda al Peter Weir de Picnic at Hangin Rock.

    La segunda canción, Routine, cuenta los desesperados intentos de una mujer por continuar su vida después de haber perdido a su marido, profesor, y a sus dos hijos, en un tiroteo en la escuela. El video, de animación, me parece una obra maestra.

    En la tercera canción, Drive Home, al sentimiento de pérdida se une además el de la culpa del marido que sobrevive a su esposa en un accidente de coche provocado por una distracción suya al volante. El video, también de animación, consigue conmover pese a que el protagonista sea apenas un monigote de papel. Ayuda también mucho un largo y escalofriante solo/lamento de guitarra, que hubiera querido firmar David Gilmour.

    En fin, que les sea leve (por lo triste de las historias y por el irremediable enganche, que no será que no les he advertido).

  53. Ay, señorita Bellpuig, si no se ha ido de fin de semana y está de guardia, vea cómo darle curso a una cosa mía de las 21.02, con tres enlaces que son al mismo tiempo tres regalos (envenenados), que ha quedado en moderación. Gracias.

  54. Me he estudiado las guerras carlistas, no es tarea fácil. La primera, la de Zumalacárregui, y la tercera, la de Dorregaray, son más conocidas. No así la segunda, la de los “matiners” catalanes. Las tres tienen en común la rebelión de vascos y catalanes contra el poder central. Hay que entender el XIX para poder digerir la GC y la actual locura independentista.
    Mañana me acercaré a Granátula de Calatrava, patria chica del general Espartero, el cual mandó las tropas cristinas que sometieron a las huestes de Carlos María Isidro de Borbón, pretendido Carlos V y hermano del “Rey felón” Fernando VII. Esto va de la primera guerra carlista, para el que se haya perdido ya.

  55. Muchas Gracias Adaptaciones ( 20’46 )

    Disfrútelos a los tres, mientras pueda.
    Aunque le dejen cansado y sin tiempo para más, que estará atesorando recuerdos para cuando ya no estén, ( sus padres ), o no se dejen cuidar, (su nieta).
    Un fuerte abrazo

  56. Un tema realmente potente para una película: el acto de heroísmo de tres jóvenes norteamericanos que conmovieron al mundo entero al frustrar un atentado terrorista en un tren. El escollo narrativo es que este suceso se desarrolló de manera vertiginosa, apenas en unos pocos minutos (quince o veinte minutos cinematográficos, todo lo más), y la solución para rellenar la cinta deviene en un absoluto despropósito. Para empezar, dedica el primer acto a contar la infancia de los protagonistas, relato más bien anodino y encaminado sobre todo a evidenciar una predestinación casi divina de los personajes que, en condiciones normales, se podría haber resuelto en unos pocos flashbacks. Y la cosa empeora mucho más cuando se emplea un metraje considerable en detallar el viaje por Europa de los jóvenes, periplo en el que, con excepción del propio atentado, no sucede absolutamente nada: escena echando monedas en la Fontana de Trevi, escena en el Coliseo, escena visitando el Vaticano, pensamiento filosófico –la premisa de la película– en un terrado de Venecia, visita guiada al Führerbunker, baile en discoteca de moda de Amsterdam… Personajes que aparecen y desaparecen inopinadamente, para no regresar, al cabo de una o dos secuencias…

    Un gran montón de nada.

    Fiasco monumental, por tanto, de Clint Eastwood con su The 15:17 to Paris. Por supuesto, el maestro se muestra impecable en todos los apartados técnicos del filme. Además, los propios héroes del tren de París están realmente dignos interpretándose a sí mismos, en especial el protagonista Spencer Stone; Jenna Fischer y Judy Greer, sobresalientes en sus papeles de madres solteras de niños problemáticos; algunos momentos de la instrucción militar de Stone funcionan –no así la absurda secuencia de Skarlatos en Afganistán– y, sobre todo, el atentado y la neutralización del criminal en el tren resulta, como no podía ser de otro modo teniendo en cuenta quién está detrás de la cámara, trepidante…

    Pero sobra más de una hora de película.

    Hasta el director más grande de todos es mortal… ¡Qué putada más grande comprobarlo!

  57. Creo que entre las fiestas del mundo la que más me suliveya es el carnaval de Tenerife con sus fantasías, sus coreografías y sus comparsas tocando la batucada. ¡Cómo me gustaría estar en estos momentos allí mismo, en Nueva York!

  58. Perroantonio sábado, 10/02/2018 — 12:07

    marquesdecubaslibres sábado, 10/02/2018 — 14:19

    ¡A ver si leemos con-centrados, signorini! No es David Trueba, sino Fernando Trueba, y sí menciona que Perelman era judío y de Brooklyn. Lo que se echa en falta, es verdad, es algún pensamiento sobre por qué tantos y tan buenos cómicos estadounidenses han sido judíos. Por cierto, sigue siendo así hoy.

    Algo escribí sobre el humor judío. Y luego estaba no sé quién que lo explicaba mucho mejor. Ante la insinuación de que los judíos dominaban Hollywood por no se sabe qué oscuros poderes, contestó: “Si Hollywood hubiera sido un buen negocio, tenga por seguro que los judíos no hubieran podido entrar”. Y Hollywood aquí vale por el cine y la fotografía en general desde los años 20-30. Perdón, y por no repetirme como un viejo o un borracho: había (hay aún) afinidades electivas.

  59. Hoy me he enterado de que Kareem Abdul-Jabbar tenía una colección de discos de jazz que se cagaba la perra y que ardió en el incendio de su casa.

  60. Lo de la corbata de la foto de fondo, ahora he consegido verla.
    En el primer golpe de vista, ver esas estrellitas de la derecha, me pareció un bordado, dentro de una manga, que me llevó a pensar en las puñetas de las togas de abogado.
    Cuando comenzó el juego de adivinar que era y atacó Procu con lo de la corbata, no conseguía ver nada de eso, e incluso la parte del cuello de la camisa de la parte izquierda, me pareció que era cuero, lo cual desmontaba la hipótesis de las puñetas.
    Luego lo de Dalí, ya me parecía de nota.
    Melmac, viva Melmac.

  61. Mea culpa. Fui yo quien esparció la especie de que era David Trueba. No me había quedado con el nombre y al ir a escribirlo dudé, pero no hice el esfuerzo de comprobarlo. Muy mal, porque había pruebas evidentes en el texto de que se trataba de Fernando: el tema, la literatura humorística americana, que ya ha tratado en otros artículos; el chiste malo final, característico; y la prueba evidente, cuando dice eso de cuántas noches habrá despertado a su mujer con sus carcajadas.

    Sí, ya lei que dice que Perelman es de origen judío. Me refería al otro gran puñado que cita; me da que hay unos cuantos judíos más, aunque tampoco voy a comprobarlo ahora, que estoy con la tableta.

  62. La pista para adivinar que se trataba de Dalí la pilló Jenny al vuelo:

    Perroantonio sábado, 10/02/2018 — 18:35
    Digamos que el dueño de la corbata de la portada supo unificar como pocos la alta y la baja cultura. Y, como se ha dicho, fue de los pocos de su rollete que tuvo sentido del humor.

    Se dice precisamente en el artículo de Trueba que, de los surrealistas, los únicos con sentido del humor fueron Buñuel y Dalí. Lo que, de paso nos resuelve otro acertijo, la escasa presencia del humor en la antología del humor negro de André Breton 🙂

  63. Algunos humoristas judíos neoyorquinos, además de los Marx o Woody Allen, que me vienen a la mente:

    Lenny Bruce.
    Larry David.
    Jerry Seinfeld.
    Jerry Lewis.
    Mel Brooks.
    George Burns.

    Ahí es nada.

  64. Tengo sentada ante la TV a mi nieta de tres años, anodadada, visionalizando danza clásica en el canal Mezzo y la oigo de vez en cuando soltar un ¡hala! ante alguna pirueta espectacular.

    Los Chøpsüéyeros amantando a sus cachorros con alta cultura, la baja ya se la tropiezan de continuo.

  65. Buenos días a todos:
    Ya tengo mi invasión dominical preparada, terminándose de hacer sola, muy despacito, así que me he dado permiso para venir :

    – Me parece que los enlaces de Julio, de anoche, los conozco. Y le agradezco muchísimo el aviso. Pero es que yo soy de las de “disfrutar de la vida, por dura que sea”. Me meteré en ellos en cuanto salga de un baño con Badedas hasta arriba, de esos de las películas del Oeste, que me voy a pegar ahora, pero antes de meterme en el baño :

    – Me alegro de la crítica de Gomez sobre la última película de Kleenex Wood ( Copyright Satur ). Que, normalmente, me encargo sus películas antes incluso de que hayan salido en DVD, pero esta vez esperaré a que la tengan en Movistar, o en el Apple TV, para verla y comprarla o no, con conocimiento de causa. Aunque me imagino que con lo de la escena del tren, aunque sólo dure 20 minutos, me compensará. Y veré una y otra vez esa escena. Gracias mil, pues.

    – Y “last but not least” : Pido a JrG que por favor cambie su Avatar por alguno de los otros anteriores, tan bonitos. Que encima, he ido a su Tumbler ( donde puedo ver, pero no comentar , que no estoy dada de alta ), y resulta que es un autorretrato. ¡ JA ! . A malaidea, puede que se reconozcan rasgos, pero NO.
    JrG es “une autre cosá” . Quisiera volverle a ver a Ella, en uno de los retratos bonitos : el azul, el que me daba miedo que hubiera cogido frío, cualquiera de los de sus manos, o alguno de los paisajes rojos, o azules, o de los abstractos…
    ¡ Por Favor !

    Me largo, que mi baño me espera.
    Hasta luego, si les place a los dioses.

  66. Perro, sigo pensando que la poca presencia del humor en la antología del humor de Breton es, precisamente, la mejor y casi única muestra de humor del libro.

    Entre paréntesis: obsérvese que omito deliberadamente la palabra negro.

  67. CARLISTADAS
    Constato que para Palacios-Attard la segunda carlistada no existió. Caigo en que el autor de “Las guerras carlistas” que me he apretado es un catalán, Josep Carles Clemente, que ha arrimado el ascua a su sardina. Percátome de que es un protonacionalista, el libro data de 1986.
    Baroja nació en pleno ambiente de guerra carlista, la tercera (1872-76), lo cual reflejó en todos sus escritos. Ahora me resulta más fácil digerir su “Humano enigma” ambientado en la primera guerra, así como las andanzas del legendario Gómez en esta misma guerra que Baroja nos contó y que ahora disfruto en la recreación del Gil Bera (gracias a Brema) titulada “Sobre la marcha”. También gracias a Brema disfruto del “Dorregay, una correría por el Maestrazgo” de Ciro Bayo, ambientada en la tercera guerra.
    Cuan atorrante es la ignorancia y cuanta felicidad produce el conocimiento cabal de los asuntos importantes, los propios de la alta cultura.

  68. Pues sí, efectivamente, Perroantonio ( 11’16 ).
    En mis tiempos, a eso de caricaturizarse a uno mismo, se le llamaba ” Fishing for compliments”, o sea , para que no tenga que venir Procuro a traducir arcaísmos , ” Salir a pescar halagos…”

  69. Viejecita, es usted un verdadero encanto.
    La vez que compartimos realidad, fué en una mesa, usted enfrente de mí al lado de Anne.
    El restaurante donde nos citamos estaba bañado en una amplia penumbra entre la tenue luz y las sombras que provocaba.
    Quizás me vea como de otra forma, aunque un autorretrato no es una fotografía, y lo que uno quería plasmar no era la piel sino una determinada posición.
    Ustedes tienen la oportunidad o la desgracia de que yo pueda contar que quería, y así explicarle esa pintura.
    Esa pintura no es una caricatura, tampoco es una fotografía, y tiene muchos de los rasgos que me caracterizan.Sólo tiene una mano que utilizo para sujetarme la cabeza, y la otra no se ve porque mi destrozado brazo no la puede llevar a donde yo quiero siempre.
    Mi pelo corto y ya casi totalmente blanco es ese.
    Las arrugas de las que estoy muy contento, porque no me queda otra que admitir el paso del tiempo y sus estragos.
    La semisonrisa y el mohín de hastío que produce la mayoría de lo circundante y los ojos muy abiertos tratando de penetrar en el ruido ambiental para ver algo mejor.
    El actor con el que me compara Perro, lo ví en aquella magnífica serie de publicistas, pero él está más cuidado que yo.
    Pintar es eso, mostrar lo que tú puedes ver a los otros, es una novela pero a pinceladas y en pequeños formatos.
    El halago es lo que podemos obtener los que vendemos poco.

  70. Perroantonio, te garantizo por ese fantasma de Gabo que algunos juran haber visto acodado frente a la freidora del local, que la próxima vez que quede con el bueno de Holmes en el bar Tomás y vea a Herralde con su inseparable rotulador rojo, le rogaré nos devuelva el importe de nuestras respectivas antologías del humor negro. Me queda el consuelo, no obstante, de haber adquirido la mía en el mercado de san Antonio a un precio tan simbólico como nuestra efímera república catalana.

  71. Procuro fijarme domingo, 11/02/2018 — 12:11

    Daniel Roberto Altschuler y Fernando J. Ballesteros escribieron un librito (muy entretenido) sobre los nombres (pocos) de mujer que tienen los cráteres de la luna. Se lo propongo para este día.
    “Las Mujeres de la Luna”

  72. Parece chulo, JrG, gracias. Pero a nosotros no nos pongas monines de hastío, que tenemos sentimientos. Además, te has pintado los labios para la sensualidad, eres un presumido.

  73. No, no es ninguna casualidad que el Marqués, hombre próximo a Floripondio, hable del carlismo y que los efectivos de la escuadra merengue se vistan de carlistas y que desapareciera la bandera de España de la elástica del conjunto de Chachamartín. El Madriz se une al Bilbao y al Bartza para acabar con Felipe VI.

    Satur se declara bourbónico. Hay que conseguir que el resto de combinados de la liga hagan lo mismo. Pasarme con Cerezo, que tengo que decirle una cosa.

  74. He decidido, después de demasiado tiempo en estepueblodemierda, que me vuelvo a mi ciudad. Merodeo mientras trabajo por el mapa de idealista y demás portales, y me encuentro auténticas joyas del marketing que me hacen reír a carcajadas. Quienes conozcan Madrid entenderán mejor algunos disparates. He aquí la joya de esta mañana:

    “Semisótano interior con ascensor [fundamental, tratándose de un semisótano] y mucha luz [quién lo duda] en una de las zonas de mayorproyección de la ciudad: Legazpi [en realidad, Palos de la Frontera, una de las calles que uno elegiría para quitarse al fin la vida]. Precio de ocasión [yeah]: 399.000 euros”.

    Estamos en una nueva burbuja, propiciada por los bancos, los “inversionistas”, la prensa y los propietarios codiciosos.

  75. He salido un rato a orearme por la playa. Iba yo tan pichi pisando charcos con las botas nuevas, cuando veo que se acercan a galope dos perritos como dos jabalís. «Oh, qué lindos cánidos, parecieran pítbules por el cabezón»; «y cuán expresivos», me he dicho al oírlos ladrar, cada vez más fuerte, y tan ágiles y veloces que se me han venido encima en un santiamén. Los animalicos me arrodeaban a los brincos y se me pegaban, ora uno ora el otro, al mismo culo literal. Total, que he cerrado los ojos y me he hincado en el suelo, como siempre, pero, esto es más nuevo, me he puesto a gritar:
    —¡SOCORROOO, SOCORROOO! ¡POR FAVOOOR!
    A gritar y no parar de gritar. El dueño, en lontananza, emitía unos delicados silbidos a todas luces insuficientes para los que se han revelado como típicos pitbull hipoacúsicos. Al rato, no sé cuánto porque a mí se me ha hecho un nuevo continente, los perros han empezado a remitir y yo, todavía ciega y gastando mis últimos socorrocos, me he decidido a girarme y volver sobre mis pasos despacito. Fin del paseo. He pasado mucho miedo y ahora estoy enfadada, pero ME HA GUSTADO GRITAR.

  76. Procuro fijarme domingo, 11/02/2018 — 15:18

    Como es tan barato y está inundado de luz y el Marqués, Viejecita y Quinn cuando llegase ebrio podrían utilizar el ascensor para alcanzar la semiprofundidad, había pensado que se podrían celebrar allí las xuntanzas. También se podría escoger otro sitio, claro, pero lo importante es que me digan si estarían ustedes dispuestos a participar en un crowfunding para financiarme este proyecto tan necesario.

    Otra joya, un comercial de “The It House” con alma de poeta:

    “Para transmitirles el espíritu de esta clínica que perfectamente podría convertirse en vivienda, les propongo un pequeño juego. Tratemos de escuchar lo que nos cuentan las paredes. Acerquemos el oído a sus muros y dejémonos llevar por la imaginación con un toque cultural. He copiado varios fragmentos del texto que pertenece a la descripción una de las esculturas más famosas de Rodin, conocido como el padre de la escultura moderna, con él les invito a trasladarnos al año 1881, unos 70 años antes de que esta finca se construyese.

    Se pueden imaginar a Rodin dando forma a sus esculturas?, como si de un masaje se tratase a primera hora de la mañana entrando el sol por los ventanales. Está dándole forma a la que será una de sus obras más famosas, El Pensador”.

    Y sigue y sigue sin nadie que lo detenga, para vender esta otra auténtica ganga.

  77. Pirata Jenny domingo, 11/02/2018 — 15:32
    y Quinn cuando llegase ebrio

    ¡Calumnias! En mi vida he llegado ebrio. Si acaso, ocurrente. Y desorientado. Y muy hambriento, como aquella vez que me comí un pollo marinado sin cocinar aún.

  78. Josénez sábado, 10/02/2018 — 19:47
    Hay que discutir todo esto ante un mantel a cuadros y con una botella de vino.

    Suscribo. Me gustaría mucho, podríamos apañarlo.

  79. Suscribo la recomendación de Thompsonx2. Vi ayer Three Billboards outside Ebbing, Missouri y quedé impactado por la película. Quien espere un thriller se equivoca. Es una historia sobre la inutilidad de la venganza, como aquel libro de Cunqueiro sobre Orestes. Sólo hay una escena que me chirría. Lo demás, perfecto.

  80. carlismo
    RUTAS EN LA ESPAÑA VACÍA
    A lomos de la vieja zorra, una VF1000R del 85, inicio una ruta fantasmal: Daimiel- Granátula de Calatrava, cuna de mi general Espartero que fue azote de carlistas y mandó bombardear con justicia a la ciudad eternamente traidora.
    No encuentro a nadie, ni siquiera tractores, el sol refleja el verde del cereal recién brotado y ciega mis cansados ojos. Aprovecho una infinita recta para visitar la zona roja a 10.000 revoluciones, la muy puta no se queja y me pide mas de lo que la puedo dar.
    Llegando a Granátula observó con estupor un gran zapato de tacón de varios metros de altura en la plaza del Ayuntamiento. No puede ser, es un grotesco homenaje a Almodóvar, Tacones Lejanos, cuya cuna no es este pueblo sino la cercana Calzada de Calatrava. Siento naúseas y un gran estupor, dónde está la estatua ecuestre de nuestro Regente, dónde la casa natal del duque de Vergara. Una vieja me lo indica con desdén, por allí…me hago una instantánea frente a la placa conmemorativa cuyo contenido me emociona, aún quedan rescoldos de nuestra España verdadera.
    De vuelta sufro un ataque de nostalgia recordando el paraíso franquista que pude vivir unos pocos años felices. Un lugar donde estaban preteridas todas las cosas que odio: la mariconería, el nacionalismo identitario y el obrerismo. Tuvimos espadones que nos dieron decenios de tranquilidad, el propio Espartero, Narváez, O’Donnell, Serrano, Prim, Primo de Rivera, Francisco Franco ¿Y ahora qué? No queda esperanza.

  81. Mis servicios secretos no son unos wáteres ocultos que tengo para no hacer cola, sino un grupo de agentes superentrenados que me informan de que ha habido más xuntanzas estos últimos días que se han mantenido ocultas a nuestro conocimiento del mundo.

  82. Y desorientado. Y muy hambriento, como aquella vez que me comí un pollo marinado sin cocinar aún

    O sea, vamos a llamar las cosas por su nombre, emporrao, llegaste emporrao.

  83. Pirate, si se inventaria esa magnífica oportunidad a mitad de tierras, en vez de timbre podía poner una de aquellas alarmas de inmersión de los submarinos de la 2ºGM.
    Sería un detalle muy refinado.
    No sé si vivir en semisótano la convertiría en equidistante…;-)

  84. Me han entendido mal, se pueden contar con los dedos de una oreja los porros que me he fumado. Digo que no llegué ebrio: llegué con una borrachera nivel Ernesto de Hannover.

  85. Pues el menda si pudiera volvería a fumar porros, pero tuve que dejarlo casi de inmediato, se me iba la peonza.

  86. ANTONOV
    Siento mucho la enésima tragedia de un avión ucraniano Antonov, cuyos diseños me parecen los más bellos pues están inspirados en las grandes aves
    El 225 es bestial, la nave mayor jamás construida. Tengo una chupa tipo Putin que me compré en Moscú que lleva impreso en el forro un retrato del ingeniero Antonov.
    Pirate, esperamos dictamen basado en su superior criterio.

  87. Tras el horror vacui que experimenté ayer viendo la penosa película del maestro Clint Eastwood, era imperativo para mí aferrarme a un valor seguro. Y un Spielberg absolutamente on fire ha acudido en mi ayuda. Además de un auténtico caramelo para el lucimiento de los divinos Meryl Streep y Tom Hanks, cada plano de su última película, The post, es una lección magistral de cine. No se me ocurre ni la más mínima pega a este triple homenaje del director de Cincinnati al periodismo con mayúsculas, al cine clásico sobre periodismo que va desde Howard Hawks hasta Todos los hombres del presidente y a aquellas mujeres valientes que, sin estridencias, majaderías o “portavozadas”, allanaron el camino hacia la auténtica igualdad de la mujer en el mundo laboral.

  88. Pues yo me fumé miles de porros, en todas sus variantes habidas y por haber. Eso sí, del último, que cayó en la piscina de un hotel en Marruecos, hace ya más de treinta y cinco años.

  89. AE hizo una crítica feroz de la pelicula de Spielberg, no menos feroz que la de Gómez a la de Eastwood. Tendré que ir a ver la de la Coixet.

  90. Yo también he visto hoy «Tres anuncios en las afueras», pero como no llevaba las Podegafas no voy a poder darle la máxima puntuación. Diálogos brillantes, buenos actores, ritmo hábil e interesantes giros narrativos, aunque las trampitas joden un poco. En lo que estoy en radical desacuerdo es en que nominen a Mcdormand o a Rockwell para el Oscar por sus papeles. En todo caso, a Peter Dinklage, por aguantar estoicamente los caretos de la Mcdormand.

  91. Ante la fulgurante acotación del Marqués a mi comentario, acabo de leer en diagonal el artículo de Espada a The Post y, si no he entendido mal, criticaba básicamente tres aspectos de la película, a saber: que el guión no reflejaba la historia original de los papeles del Pentágono, que Meryl Streep sobreactúa y que se trata de un alegato anti Trump. La verdad es que desconozco absolutamente la historia real de los papeles y sólo puedo analizar lo que he visto en función de lo que es: una película de cine “basada en hechos reales”, no un documental. Si Espada dice que no se atiene a la realidad, es muy probable que tenga razón. En cuanto a lo de la Streep, decir a estas alturas que una actriz con veintiuna nominaciones al Oscar sobreactúa es poco menos que descubrir la pólvora: pues claro que sobreactúa. Casi siempre. Otra cosa es que se trate de una actriz capaz de llenar la pantalla por sí misma y que resulte creíble o no. (Una de las primeras veces que me fui de un cine a media película en mi vida fue precisamente al verla encarnar a una niña de catorce años en La casa de los espítitus) Pero lo cierto es que la crítica especializada, por lo que sé, ha valorado en general muy positivamente tanto su interpretación como la de Hanks. Lo del alegato contra el presidente Trump por el evidente paralelismo con Nixon, pues ni idea; pero, de entrada, Trump se me antoja un personaje lo bastante siniestro para que no preocupe demasiado si lo es o no.

  92. MGaussage jueves, 08/02/2018 — 19:50

    MGauss, cuando leí lo que escribiste de la España nevada y la mujer muerta, me acordé de la montaña de Guadarrama que llaman así, y hoy me he encontrado en una antología (La montaña en la poesía española contemporánea, 1996) un solitario soneto del señor Leocadio López, bastante inspirado: «La Mujer muerta. (Recuerdo de Segovia)»:

    Bajo el azul de un cielo transparente,
    una sierra destácase en la altura,
    que por raro capricho de Natura,
    remeda un cuerpo de mujer yacente.

    Y cuando sopla el ábrego inclemente,
    la nieve, con su nítida blancura,
    cual sudario la cubre, y su figura
    aumenta la ilusión intensamente.

    Domina las campiñas segovianas
    la Mujer Muerta de blancor vestida;
    y es una imagen fiel su masa inerte

    de la miseria y de la gloria humanas;
    que, afanosa, a sus pies bulle la vida
    y en sus cimas dibújase la muerte.

    Lo que más me ha gustado es el paréntesis cronólogico y vital que le han puesto a al autor: Leocadio López (1864-?). No sabemos quién es, pero a lo mejor sigue entre nosotros.

  93. Realmente, Marqués, no tengo ni idea de lo que le ha pasado al Antonov. La máquina es buena y los pilotos rusos también. En realidad, de los checos para allá hay grandes pilotos (aunque los polacos hayan monopolizado la fama histórica); no tan buenos como los ingleses (a quienes la insularidad convirtió en los mejores marinos y, pasada la época pero por motivos parecidos, en los mejores aviadores), pero muy superiores al resto de los europeos.

    En un comunicado de prensa dicen que era un piloto experto, con 5.000 horas de vuelo. Yo no diría que un piloto con 5.000 hs. es un experto (Bonin, el copiloto del AF ¿447? tenía 3.800 y era un pipiolo); mientras todo va bien todo va bien, pero cuando va mal, francamente mal, mejor tener más de 10.000, y a ser posible en aviones no computerizados (sobre esto hay un debate apasionante que la hazaña de Sullenberger devolvió a primer plano), aviones en los que se aprendan y practiquen los rudimentos de la física del vuelo, mejor aún si son planeadores. En otro comunicado dicen que el avión se ha chocado con un helicóptero del servicio de correos (sic) (¿helicóptero de correos? Quién sabe, en Rusia todo es posible). Los testigos dicen que el Antonov ha caído ya envuelto en llamas.

    Quién sabe. Lo único que huele en todo esto es el mantenimiento. En la aviación comercial, los aviones se caen en los países en que el mantenimiento es malo, bien porque el país es pobre, bien porque la cosa está en manos de estructuras/instituciones corrompidas a las que importan otras cosas, a pesar de tener grandes pilotos (Argentina, Rusia, Egipto).

    En esto yo me fío sólo de los países que “funcionan bien”; si en un país las cartas llegan en dos días, los certificados en un plazo razonable, se cobran las pensiones, se tramitan las bajas laborales (de hecho: si existe el concepto de baja laboral), etc. entonces puedes presumir que el mantenimiento de los aviones civiles es razonablemente bueno. Si, además, ese país se ha nutrido de pilotos militares que cuando se retiran a los 30 años pasan a aviación civil, o de pilotos formados en una geografía especialmente chunga (los pilotos alpinos, los canadienses, los pilotos de Alaska), puede usted apostar a que sólo si los dioses se la han jurado morirá en un accidente de aviación.

    ¿Qué nos deja esta criba? Cualquier aerolínea de la UE-15- con preferencia por los británicos y los suizos-, los norteamericanos y los israelíes. Más allá existen pilotos de primera, pero aviones mal mantenidos o espacios aéreos mal gestionados.

    Pero no tengo ni idea de lo que le ha pasado al Antonov.

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