86 comentarios en “A tontas y a locas

  1. Château de La Coste.
    Pues resulta que esto de la globalización tiene sus cositas.
    Un día va un señor de Irlanda y se enamora de un pequeño valle al norte de las montañas de Aix.
    Se lo compra con sus viñas y su todo.
    Le llama a Tadao Ando para que ponga bien de hormigón.
    Le levanta la bodega, un hotel, tres restaurantes a cada cual más bizarre y con disparatados precios on crescendo.
    Después se compra algunos Calder, Bourgeois , Kapoor…
    Le dice a Frank Gehry que le construya la bodega y el le hace los hangares de la RAF pero aumentando la escala hasta la desproporción.
    En el restaurante, al menos tres monstruosos corriendo y poniendo mocos en las mesas alejadas de sus progenitores.
    Música de fondo de los Cure.
    Pido un cuchillo operativo para poder preparar el côte de bœuf a mi mujer.
    Estos son los cuchillos que tenemos, me dice la becaria.
    Me voy al coche a por mi navaja de Albacete y me pongo de pie en la mesa con la servilleta al brazo para enseñarles cómo se sirve y despieza una chuleta.
    Un bonito arco iris surge antes de caer el primer rayo y un buen chaparrón que nos trae el olor de esta tierra llena de pinos y cepas.
    No consigo encontrarlo en el vino del Domio, que sin embargo no está mal.
    El blanco me parece superior al rojo.
    Volvemos a casa y miro a Vermeer después del catálogo de la exposición de Staël.
    Luego con las acuarelas trato de ver cosas de verdad.

  2. Viejecita, no se moleste en inscribirse en el tumblr.
    No he publicado más que un garabato.
    Estoy con acuarelas tomando notas de cosas no de publicar.
    Al regreso le mando.
    Tendré para el invierno con aceite.

  3. Buenos días a todos:
    Ya estoy del otro lado de mi cólico “de rías bajas”, y de lo más animada, así que, he venido a leer, y resulta que no tengo permiso para entrar en la serie “A tontas y a Locas”, y me tendría que apuntar a Yahoo o darme de alta no se donde, y no, así que sólo opinaré sobre la ilustración de hoy : y, la verdad es que esa chica, con esa expresión, esas botas, y esos tacones de aguja, no me parece que vaya a ser de las de dejarle hacer lo que quiera con ella al chico, sino más bien al contrario. Para lo que ella dice, estaría mejor una Griselda , ( ya saben, poco menos que vestida de novicia hasta los pies …) Y él, parece cualquier cosa menos un ratoncito dispuesto a dejarse comer por la gata dominatrix.
    Ya siento.

    Y, JrG, mi chico el genio me abrió de nuevo el acceso , para ver solamente, a su tumbler, así que no me estoy perdiendo nada, y estoy feliz cual lombriz.
    Y además, me encantan las crónicas de su viaje por Francia.

    Hasta mi próximo descanso.
    Espero

  4. El olivar en seto es una modalidad de cultivo superintensivo en regadío basada en una alta densidad de plantas por hectárea. Su ventaja principal respecto a la plantación tradicional en cuadro es que permite mecanizar las dos labores más costosas: la poda y la recolección. De esta forma se consiguen además de importantes ahorros en la explotación, rendimientos por hectárea muy superiores. Para permitir el paso de las cabalgadoras es necesario que el terreno presente pocas irregularidades, lo que facilita además el riego en las fases críticas del cultivo, la floración-cuajado (marzo) y maduración (de septiembre a noviembre). El olivo, al pertenecer al ecosistema mediterráneo, resiste bien el período estival -normalmente muy seco- sin necesidad de riegos y sin que la falta de agua resulte en mermas en la cosecha. Últimamente se están haciendo cultivos experimentales en secano en la zona de Jerez de la Frontera rebajando de 1.800 a 1.000 pies de olivo por hectárea. Se reduce la densidad de pies pero no hace falta riego y aunque los rendimientos se ven afectados, el porcentaje de merma no es proporcional a la reducción de planta.

    Me habían invitado este sábado pasado a una fiesta en la finca de unos amigos. Se trataba de una fiesta sorpresa para celebrar un medio siglo. Nada formal -dijeron- lleváis unos aperitivos, unas cervezas, vinos, luego echamos unas risas y una siesta en la piscina. Un buen plan que me apetecía, pero tenía previsto acercarme a Jerez para ver esos olivares pues estoy estudiando si me resulta interesante invertir unos pocos miles de euros en unas pruebas. Así que me disculpé -últimamente no hago más que excusarme por no poder asistir a festejos-. Pero no conté con que mi primo Jota conoce a todo el mundo y encontró una solución. Luis es un amigo común que también estaba invitado y tiene un ultraligero. Con el chisme ese -decía mi primo- os ponéis en Trebujena en un momento, mientras tu visitas la finca, Luis se acerca a Bajo de Guía a por unos langostinos. No parecía mal plan porque la finca está entre Jerez y Trebujena, donde hay un aeródromo que admite aviones deportivos sin demasiada ceremonia burocrática (lo que en términos económicos se denomina gratis total)…

  5. Ximeno ; no se pare, por favor, siga, siga…

    ¡ Qué genial ! La curiosidad me mata, que uno de mis sobrinos se dedicó una temporada a los ultraligeros, ( a pilotarlos y a mejorarlos ), y toda la familia estábamos pendientes…

  6. … Sin mucho ánimo, porque me espanta volar, me subí al cacharro y nos plantamos en Trebujena en un momento… y medio. Tengo amigos agricultores en Jerez, así que les pedí el favor de que fueran a por mí y me acompañaran a ver la finca. Dimos un paseo entre los setos de olivo tomando notas de orientación de las calles, distancia entre hileras, entre plantas, etc. y pude ver que había sensores de humedad entre los pies.
    La agricultura se ha profesionalizado y ya nadie hace experimentos para ver que pasa.

    Terminada la visita, los propietarios nos invitaron a una copa de paxarete que acompañaron con payoyo. El paxarete es un vino peculiar, dulce, con sutiles aromas a vainilla y café. Como dicen los portugueses: “muito convidativo”. El vino procedía de una finca también de su propiedad y les pedí que me vendieran una caja para llevarlo al festejo, pero aún no estaba comercializado. Nos contaron que están haciendo pruebas para recuperar la elaboración antigua, un proceso arduo que implica poner a pleno sol uvas tintas para incrementar el porcentaje de azúcar. Además la terminación va sin encabezado, lo que da lugar a un vino de muy baja graduación -unos 13º- que resulta chocante a la primera copa, pero que suaviza la fortaleza del queso de forma inesperada. Una vez asimilado el primer desconcierto coincidí con mis anfitriones en lo difícil que resultaría pulirlo de forma que no pareciera… no sé ¿un pale cream aguado con hielo? Ciertamente el mercado rechaza la alta graduación alcohólica, pero habría que presentarlo de forma que no reforzara esas asimilaciones que podrían resultar funestas. Me mostraron varias alternativas y estuvimos analizándolas. La botella jerezana es una imagen de marca a la que es difícil renunciar y aventurarse con etiquetas, colores, diseños atrevidos es un riesgo que puede tener consecuencias. Mi opción pasaba por indicar en la contraetiqueta con un texto explicativo el proceso de elaboración resaltando lo del modo antiguo, y destacar en la etiqueta la graduación alcohólica con una tipografía un poco más grande. A lo largo de la conversación me di cuenta de que mi papel era de parcela en pruebas, de sensor gratuito, o algo por el estilo…

  7. Lo que cuenta Josenez sobre Carmen Calvo, y el enlace a lo de Bonet , viene a demostrar la falsedad de eso que dicen las Feminazis :
    “Que las mujeres son más abiertas, que escuchan más, y que son, en definitiva mejores en el trato con los demás y en casi todo ” ( lo he escrito a mi modo pero es lo que ellas dicen ), Es una mentira grandísima.
    Y que en el trato con los señores, pueden ser malas, pero que frente a otras señoras, entonces sí que se ensañan.

    Cuando yo era joven, había un dicho que se podría aplicar en estos casos , aunque sea diferente
    “No pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió ”
    Pues eso

    Y sí, el paxarete está buenísimo .

  8. … El viaje de vuelta fue más incómodo, llevabamos cuatro kilos de langostinos y dos garrafas de media arroba: una de paxarete, que me regalaron con la condición de que les informara de la reacción que provocaba y otra de manzanilla pasada en rama que mercó Luis en Sanlúcar de Barrameda. Además, seis bolsas hielo que compramos en una gasolinera. Al remontar la sierra, el sol calentaba ya y producía corrientes ascendentes. Atravesamos algunas lo que hizo que la bicicleta con alas que ocupábamos vibrara de forma considerable. Ante mi evidente desasosiego el piloto me intentó tranquilizar diciendo que las corrientes peligrosas estaban perfectamente señalizadas ¿Cómo podían estar señalizadas unas térmicas ascendentes en el espacio? Pues lo estaban: en unas, las cigüeñas subían planeando en círculos, en otras lo hacían los buitres buscando presas. Cuando atravesábamos los páramos entre Monesterio y Fuente de Cantos nos metimos de lleno en una bolsa de aire caliente “mal señalizada” y ¿cómo lo diría? nos estremecimos un poco. Sobre todo yo. Afortunadamente el resto del viaje transcurrió sin novedad, aterrizamos poco antes de las dos de la tarde y llegamos a “La Gineta” justo a tiempo para el aperitivo.

    Los vinos en rama se extraen directamente de la bota y son un poco turbios debido a la ausencia de filtrado. Los criados bajo velo de flor, como los del marco de Jerez, tienen en suspensión parte de la misma. Hay quien rechaza la presencia de levaduras en la copa, pero a mi personalmente no me parece un defecto y lo prefiero a esos vinos superfiltrados e hiperclarificados que pierden tanta personalidad en el proceso que es difícil distinguirlos. Lo que es imperdonable es que no tenga la temperatura adecuada y no hay nada mejor que una manzanilla fría para mojar unos langostinos. Mientras se enfriaba el vino estuvimos haciendo una cata de cervezas. No entiendo nada de cervezas, pero la que más me gustó fue Estrella Damm Mediterránea, de malta, arroz, y lúpulo, la que menos Cruzcampo…

  9. “No pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió ”

    Eso decía siempre mi suegra. Otra, que iba para suegra pero no fue, era más bruta y decía que “No hay puta más puta que la que fue monja ni beata más beata que la que fue puta”. En ambos casos se advierte sobre los conversos, ya materiales, ya espirituales, esos hijos de puta de los que está España llena.

  10. … Llevaron un magnífico jamón de Montánchez, del que antiguamente se decía que debía sus extraordinarias propiedades a que los cochinos completaban su dieta de bellotas con ¡víboras! muy abundantes en la sierra. El veneno de los reptiles -se defendían antes de ser devorados- hacía que el metabolismo del cerdo se viera afectado y mientras el hígado tenía que hacerse cargo de la eliminación del tósigo, no podía ocuparse de la grasa que se infiltraba entre las fibras musculares con mucha mayor profusión. No deja de ser una bonita leyenda, como la que alimentó Germond de Lavigne acerca de que el emperador Carlos V exigía en su dieta diaria el consumo de este jamón…

    El Jamón de Montánchez tuvo una época de franca decadencia cuando empresarios avispados pero poco previsores se dedicaron a elaborar en secaderos situados en el pueblo todo tipo de perniles. Estas prácticas cortoplacistas funcionaron un tiempo pero consiguieron desacreditar la denominación. Mediante una esforzada labor, se va recuperando el prestigio perdido. Como curiosidad, Miguel Bosé tuvo en Montánchez un secadero de jamón pero presentó suspensión de pagos hace un par de años. Parece un negocio fácil porque lo es comprar cerdos ibéricos de montanera en la zona -desde la Sierra de San Pedro hasta la de Montánchez hay más de cien mil hectáreas de dehesa- y se supone que el clima hace el resto. Pero hay que mantener el equilibrio entre precio de compra, gastos y precio de venta. Para comprar sólo hace falta dinero y hay mucha gente con dinero, lo difícil es el equilibrio. Bosé tenía clientes, pero durante la crisis hubiera necesitado muchos como Carlos V que exigía jamón de Montánchez a diario. Para colmo de males le robaron varios miles de piezas y tuvo que cerrar.

    Hablando de equilibrio, a poco más de 2 kilómetros del pueblo hay un monumento megalítico que se llama “El cancho que se menea”. Se trata de un peñasco de buen tamaño -unas 15 toneladas- que estaba en equilibrio inestable sobre un pedestal y que podía moverse empujando sólo con la mano. Digo que podía porque lo derribaron unos soldados franquistas en la guerra y desde que fue colocado otra vez en su sitio, casi ochenta años más tarde, “El cancho que se menea”, ya no se menea…

  11. Hace años me dio por Australia y buscaba y leía todo lo que tenía que ver con ese país que es un continente. Puedo afirmar que lo he olvidado casi todo porque voluntariamente no puedo evocar nada de todo aquello, pero el otro día me vino a la cabeza un detalle suelto. En uno de aquellos libros sobre las costumbres de esa gente bárbara, descendientes de lo peor de las prisiones de Su Majestad, se mencionaba que en el Outback son, o eran, frecuentes los viajes de hasta 600 kms para acudir a una fiesta. Qué gente tan extraña, recuerdo haber pensado en aquella edad mía en la que, un día si y el otro también, iba yo de fiesta. Esto lo recordé subido en la moto, cocido de calor, en una recta entre Matallana de Valmadrigal y Matadeón de los Oteros, volviendo a casa desde Logroño (650 Kms) a donde fui sólo por una fiesta con amigos.

    Ahora Ximeno, en su avión, lleva el asunto a alturas insospechadas yendo de fiesta a mayor distancia aún y en avión privado, comprando langostinos en Trebujena, vino en Jerez, y el hielo en una gasolinera en quién sabe dónde. Quizá hasta aterrizaron en una recta de la carretera como en las películas.

  12. A medio camino entre Dinastía y Peñafiel, e incluso con algunos ribetes ecologistas, Jabois nos presenta un muy largo y bien documentado artículo sobre Corinna.

  13. De eso nada, sr. Mgaussage, uno no le llega a usted en cuestiones de aventurerismo ni a la altura del tobillo. Yo en moto a los 60 km. ya estoy rendido y para hacer 650 necesito un par de días.

    Fueraparte de eso del aeródromo de Royanejos (a 8 km. de Mérida) al de Trebujena habrá unos 220 km. Trebujena está a 25 km de Jerez más o menos, lo mismo que de Sanlúcar. Ir y volver en un rato o rato y medio. El motocarro volador no es mío y me acabo de enterar que es experimental ¡La asociación de aviación experimental tiene su sede en Royanejos! ¡Qué espanto!

  14. Ximeno de Atalaya
    lunes, 23/07/2018 a las 13:55

    Ximeno, no hay (casi) nada experimental en la aviación. Un conocido mío suele decir que los aviones no se inventaron, sino que se descubrieron. Es una imitación casi perfecta del vuelo de las aves.

    Un ultraligero no es un planeador (el verdadero distintivo de un planeador es que no tiene motor), pero puede planear perfectamente. De hecho, planean los mucho más pesados aviones comerciales (sin que los pasajeros suelan enterarse) durante la maniobra de descenso, a veces durante 100 kilómetros. Es lo que en argot se conoce como “flight idle”: motores al mínimo hasta llegar a una determinada altitud en que se vuelve a meter gases.

    Todos los aviones, vengo a decir, planean: desde los que han sido diseñados precisamente para ello (la carrera por el guiness de mantenimiento en el aire se dio por cerrada en 1952, después de que un piloto volara ininterrumpidamente ¡56! horas y el alarde empezase a rayar el ridículo) hasta los boeings y los airbus comerciales (ahí está la hazaña de Sullenberger), pasando desde luego por los ultraligeros. En resumen: no tenga miedo de los aviones, pero desconfíe siempre de los pilotos. No conozco un solo caso en que detrás de un accidente no haya habido una mala decisión, o una falta de decisión.

    Esta noche si hago un rato le cuento lo de Piché, el único piloto (junto con Mermoz) del que cuelga una copia de una foto en casa. Bueno, si le interesa, que con este asunto me puedo poner un poco obsesiva.

  15. Acabo de ver por televisión un capítulo entero de La casa de la pradera. A veces creo que he muerto sin enterarme y estoy en el Purgatorio.

  16. Sobre lo que cuentan Ximeno y Pirata de los aviones, les cuento:

    Mi primer viaje en avión.
    Sola , ( o casi ), a los siete años. En un avión que iba para la chatarra.
    Me explico :
    En el principio del verano de mis 7 años, iba a tener una hermana nueva. Se iba a llamar Fátima, y yo iba a ser su madrina.
    Cuando bajaban a mi madre al paritorio en el ascensor, hubo un corte de luz. La enfermera o auxiliar que estaba con ella, se aturrulló, y, en vez de ayudar, le puso una mascarilla y la durmió. Cuando volvió la luz y sacaron a mi madre del ascensor, la niña estaba muerta.

    Mi madre estaba destrozada, y decidió irse a Torremolinos a descansar y a cambiarse las ideas. Se instaló en uno de los búngalos del un hotel, con dos dormitorios, y pidió que yo fuera a estar con ella. Mis hermanos estaban con mi abuela, en San Sebastián. Así que mi padre me llevó en coche desde Madrid, y se volvió al día siguiente para trabajar.

    Yo estaba fascinada con la aventura. Nos traían la bandeja del desayuno al búngalo, y las comidas las hacíamos en el restaurante que el hotel tenía, al lado de la piscina. Y por la noche había flamenco , o baile después de la cena.

    Al cabo de un tiempo, mi madre se empezó a animar, y tener todo el tiempo a una niña zangolotina y metepatas al lado, le empezó a cansar, así que decidió que me volviera a Madrid, y de ahí, a San Sebastián.

    Y aprovechando que un amigo suyo, Rafael , que era piloto , estaba en Torremolinos, y se tenía que volver a Madrid me mandó en avión con él. En ese avión iban bastantes pilotos, todos amigos, que comentaban que aquél avión era un cascajo, que ese era su último viaje, y que de ahí, se iba al desguace. Yo no soltaba la mano de Rafael, muerta de miedo, y él intentaba cambiar la conversación de sus amigos…

    Lo malo es que, al llegar a Madrid, había una tormenta tremenda y con los medios de aquella época, no se podía aterrizar.

    Estuvimos cuatro horas dando vueltas alrededor de Barajas, y acabamos aterrizando de emergencia.
    Mi padre, y las viejas tías, me recibieron llorando y riendo a la vez.
    Y ya no volví a tener miedo al avión.
    Aunque lo evite lo más posible por lo mal que la tratan a una en los aeropuertos.

    Y como es habitual en mí, les pido mil veces perdón por haber escrito una cosa tan larga, y que no tiene ningún interés más que para mí.
    Ya siento

  17. Krista K. Thomason, «The varieties of shame».

    ATENCIÓN ESPÓILER

    I think this story can also explain why shame is a morally valuable emotion. It’s common to hear people say that political leaders and public figures are “shameless” or “have no shame.” Obviously these judgments are meant to be critical —so why is it important to have a sense of shame? According to my story, we feel shame when we have our sense of ourselves challenged by some other version of us. Just because I think I’m an upstanding person, it doesn’t make me that way. Having a sense of shame means that we take seriously the thought that we might not always be the people we think we are.

  18. Gómez
    lunes, 23/07/2018 a las 15:37
    Acabo de ver por televisión un capítulo entero de La casa de la pradera.

    Pues nosotros tenemos la colección entera de Los Libros. Por duplicado. Una edición de Puffin de batalla, en casa, y otra primera edición , de tapa dura, ilustrada, que me fueron consiguiendo unos libreros de Salt Lake City,( en aquella época todavía no existía Amazon ), y que se llevó mi chica ( que tiene la misma edad que Pirata ), cuando se fue de casa.
    Y con la serie, una se sentía un tanto manipulada, que en cada capítulo se las arreglaban para hacerte soltar la lagrimita, y además el Langdon, que hacía de Pa, como la producía, iba de Divo Santo, y resultaba un tanto estomagante, pero en cambio, en los libros el padre es un tío estupendo.
    Y los libros enseñan como se hace una chimenea, como ahumar carne para el invierno, como ahorrar clavos, etc etc. Y son cualquier cosa menos ñoños.

  19. … Estábamos disfrutando de un agradable día hablando de lo que les he relatado anteriormente, cuando Josefina, que últimamente está obsesionada con la ortorexia, la manía esa de alimentarse de forma sana, sacó a colación el difícil asunto de los aditivos alimentarios. Josefina es una de esas personas que se leen las etiquetas de todos los productos del supermercado y presumo que se sabe de memoria la lista de aditivos autorizados y sus niveles de toxicidad. Por si fuera poco, recientemente se ha emitido un programa en TV en el que se hablaba del glutamato monosódico, para deplorarlo, claro. Programa que vieron varios asistentes.

    Se escucharon barbaridades acerca del glutamato, que si producía un crecimiento anormal de la amígdala, que si era adictivo, que si incrementaba el apetito…

    Defendí con contundencia y pasión que el glutamato era un condimento y que era absolutamente cierto que aumentaba el apetito porque precisamente la función de todos los condimentos es incrementar el apetito. Es lo que hace la sal, el pimentón, el vinagre, la cebolla, el azafrán y la tinta de calamar. Que todo era cuestión de dosis… que si quieres arroz, Catalina. Sus posiciones eran inamovibles, el glutamato era una especie de droga que se añadía a los alimentos para anularte la voluntad y hacer que comieras sin tino.

    Mientras Jaime oficiaba un arroz negro con sepia sucia, pimiento verde, cebolla, ajos porros y caldo de huesos de rape, estuve aclarando a la concurrencia el significado de adictividad, ya saben, todo eso de que es necesario incrementar la dosis para conseguir los mismos efectos y que posiblemente estuvieran equivocando los conceptos de adictividad y dependencia. Que no los culpaba porque los medios de comunicación para referirse a un drogodependiente suelen utilizar el vocablo adicto.

    En esas estábamos, cuando alguien -no me miren, no fui yo- puso en la mesa varias bolsas de “gusanitos”, “doritos”, “nachos con sabor a barbacoa”, “patatas fritas con sabor a huevo frito” y otros dizque aperitivos que contienen según mi cuñada «toneladas de glutamato que te provocan una “adicción” tan instantánea que hace que no puedas dejar de comerlos hasta que se agoten».

    Cuando dimos por terminada la comida les hice notar a los presentes que el hueso del jamón estaría tiritando si fuera invierno, por lo desnudo. Que se habían zampado los cuatro kilos de langostinos y que de arroz quedaba un poquito, como para tres o cuatro platos. Así mismo no quedaba casi queso, ni boquerones en vinagre, ni… Sin embargo y contra todo pronóstico las bolsas de los supuestos aperitivos estaban abiertas, pero intactas. Pedí explicaciones porque o eran inmunes al glutamato o se habían confabulado para despreciar las “palomitas con sabor a mantequilla”, los “gusanitos” y demás parafernalia glutamatizada. Mientras, mi querida cuñada me atravesaba con la mirada…

  20. Me parece que el pajarete es el vino de misa de toda la vida, un vino dulce, embocado (!), generalmente encabezado. Hay una tendencia a evitar éste, pero en los vinos dulces en general y del marco de Jerez en particular, sigue siendo práctica habitual. Dejar pasificar la uva, bien sea en esteras o colgadas, es práctica onerosa.

  21. La vendimia tardía es otra opción, el Chivite 125 hecho con moscatel de grano fino con este tipo de vendimia es uno de mis favoritos. Compite bien con el Oremus de tres putonios con el que nos obsequió JrG es su flamboyante boda. Son blancos frescos al paladar y muy adictivos.

  22. Los Oportos viejos, los PX pasificados, los veo muy pesados para mi paladar.
    Personalmente la cumbre de estos vinos la representan los olorosos, amontillado y palo cortado añejos, con esa extraña mezcla de crianza oxidativa y bajo velo que los hacen únicos en el mundo.

  23. Tras la imprescindible siesta, café con bollería artesana procedente de Lobón: mantecados, empanadillas de almendra, perrunillas y bollos de chicharrón. Elaboraciones muy sencillas a base de harina, huevos, manteca de cerdo, vino, almendras, matalahúva, aceite de oliva. Son especialidades muy contundentes, la dosis recomendada para el desayuno sería una magdalena con un cubo de leche. También había una tarta de cumpleaños con velitas pero no la probé. Me resultan demasiado dulces a pesar de que siempre he sido muy goloso. Prefiero la bollería popular a la repostería industrial.

    Sí que me atreví, a pesar de que no acostumbro a beber destilados, con un whisky Laphroaig. Al descorchar la botella se percibe un aroma a incendio forestal, es como oler el humo que se produce al apagar un tizón en un cubo whisky. No entiendo nada de whisky pero sospecho que un aroma tan descarado no puede ser natural. Me contaron todo eso de la turba, de la elaboración al modo antiguo y de que se permitía su venta en EEUU durante la ley seca como bebida “medicinal”. Alguien relató una anécdota picante que les cuento para finalizar: un periodista preguntó a una señorita -quizás fuera una señora- qué equipaje llevaría para el fin de semana en una mansión a la que había sido invitada por un caballero inglés. La chica respondió: unas bragas nuevas y una botella de Laphroaig.

  24. Estoy solo en el Zulo y tengo que hacer la compra. Hoy he comprobado una vez más la calidad de nuestros vinos low-cost. Me estoy apretando un Borsao coupage de tempranillo y garnacha con seis meses de madera (2.65 en Mercadona) con una longaniza casera de Ágreda. Viva España.

  25. LOS EUROPEOS SON GILIPOLLAS
    No cabe duda. He visto centenares de películas españolas cuando no había distribuidoras en línea. Al tragarlas a diario conseguía distinguir algunos patrones. Por ejemplo, era sorprendente la cantidad de pelis que hacían referencia a Alemania en algún momento del diálogo. Pero lo que distinguía a la gran mayoría, casi a la totalidad, era que por muy bien construidas que estuvieran, nunca se resolvían satisfactoriamente porque al final aparecía algún elemento inverosímil que daba al traste con todo.

    La puta introspección, el puto yo, el puto sentimentalismo exacerbado.

    No ocurre solo en España. Ocurre lo mismo en el cine europeo. Me viene esto a la mente al ver la serie El bosque. Francesa. Muy bien hecha, con unos personajes detalladísimos, una localización que perfecciona la atmósfera de las novelas provincianas de Simenon, una fotografía inquietante, una protagonista que es de esas que le ponen «nervioso» a Quinn y a todos nosotros…

    La película está evidentemente influenciada por True detective. Por fortuna, el director no se dedica a plagiar sino que evidencia el homenaje con dos detalles que son para quitarse el sombrero.

    Pero.

    Pero lo que en la serie americana era una historia bien contada, con seres malvados que eran creíbles en su abyección, en la europea irrumpe un elemento «mágico» (puto García Márquez) que toca mucho los cojones. El atormentado pasado de la protagonista parece redimirse con la presencia de un lobo blanco que la guía hacia la verdad. En fin… Por estas cosas y tantas otras quiero abandonar Europa.

    El detalle no me ha molestado mucho porque desde ayer hay una imagen perturbadora que alimenta mi odio y mi desprecio por el ser humano en general y el alemán en particular. En el avión que me trajo a casa, un tudesco con pantalón corto y chanclas (que se quitó dejando a la vista sus espantosos pieseps) llevaba un disco de Pink Floyd, el Relics, comprado en alguna tienda a diez euros. Los Pink Floyd no hicieron ese disco para que un tudesco impresentable me enseñara sus horripilantes pieseps tras terminar mis vacaciones.

    ***

    He recibido un par de correos de alguno de vosotros. Mi cuerpo ha aterrizado pero mi mente todavía no. Dadme un par de días para contestar. Gracias.

  26. Simplificando, que es gerundio:

    Una de las diferencias entre un director (o guionista) europeo y el americano sería que el primero, si necesita por ejemplo que el espectador sepa que el matrimonio protagonista sufre una crisis de pareja, te montará un diálogo de cinco minutos, con desayuno incluido, en el que la mujer le cuenta a su mejor amiga con todo lujo de detalles esos problemas maritales.

    Si la película es francesa, es bien posible que el diálogo dure diez minutos y lo remate la mujer con una visita a un consejero matrimonial.

    Si la película es francesa, es muy posible que la mujer acabe acostándose con el consejero matrimonial y hablándole de nuevo de esos problemas en la cama.

    Un buen guionista americano, como citaba William Goldman a la hora de hablar de la velocidad en el guion –“en un guion no hay tiempo”–, probablemente suministraría al espectador una información análoga de esta manera:

    .ABRE DE NEGRO SOBRE

    Un matrimonio entra en un ascensor. Están en silencio. El hombre lleva sombrero.

    El ascensor se para.

    Entra una bonita joven.

    El hombre se quita el sombrero.

    Un solo plano y sabemos que es un matrimonio fracasado.

    El guionista se llama Raymond Chandler.

    La regla de oro de aquel maravilloso director –europeo, por cierto– llamado Lubitsch: “Deja que sea el público el que sume dos más dos y siempre te querrán”.

  27. Bonjour.
    Le Luberon y la zona du Vaucluse nos esperan esta jornada.
    Pasaremos por Avignon, rumbo a Châteauneuf du Pape, donde presentaré los saludos del Marqués.
    Esta Luz me ha bajado la tensión arterial a las proximidades de la de un geranio, ni con litros de café reacciono.
    La propietaria de la casa nos ha puesto una mermelada de tomates de su potager particular, que he acompañado con un sorbo de blanco y media barra de pan.
    Allez y…

  28. Gómez, hay una escena de Lubitsh, no recuerdo la película, en la que vemos desde el pasillo cómo el Rey, bajito y regordete, sale y cierra la puerta y a cada lado hay un enorme y apuesto guardia con su casco y espadón. Inmediatamente uno de ellos entra. Vuelve el Rey con ademán de haber olvidado algo, abre la puerta y entra para volver a salir al momento abrochándose al cinto la espada, que de tan grande que es le arrastra.
    En 15 segundos abriendo y cerrando puertas cuenta una historia.

  29. MGAUSSAGE
    lunes, 23/07/2018 a las 13:02

    Qué bueno esto de Mortimer, qué buenas las crónicas de Ximeno y qué bueno el ejemplo de Chandler que trajo Gómez. Últimamente mi día a día consiste en calcular el caudal de aguas pluviales y residuales para dimensionar redes de saneamiento unitarias, así que me darían envidia incluso si contasen que han ido a comprar el pan o que han montado en autobús. Mejor no hablamos de viajes en motocicleta, periplos por media Francia o vuelos en ultraligero.

  30. Ayer despedimos al viti gallego.
    Según se dice un mal trago, pero no, para mí el mal trago era colaborar con él.
    Los socios blandearon en tablas y contra mi criterio aceptaron algo que no beneficia a la compañía.

    Cuando consiga educarlos me tocará jubilarme.

  31. Señoritas, señoritos, el otro día quedó pendiente este mensaje de Trooper:

    Bonito homenaje que honra a Olmedo.
    Yo mismo, que podría presentarme como otro cuñao del marqués, conocí y fuí bientratado por doña Uti. Glosada queda su habilidad en los fogones -los arroces y la cocina tradicional Alcoyana fueron su fuerte- y solo me cabe añadir su infinita paciencia y comprensión hacia las pirulas del joven Olmedo -aspirante a cascadeur, empeñado en destrozar cuantas vespas y 2CVs caían en sus manos- y de sus díscolos amigos.
    Con la madurez, Olmedo, como buen hijo, la resarció cumplidamente de todos los sofocos -no pocos- causados.
    Un abrazo para Olmedo.
    Descanse en paz, doña Uti.

  32. MORINYISMO TODAY
    «Florentino Pérez, que pertenece a la élite económica, política e intelectual de este país […]»

    Juammalodíguez, periodista.

  33. También ir a un macroconcierto de pop forma parte de la agenda cultural, así que Floren entra perfectamente dentro de intelectual junto a los raperos o traperos deslenguados esos que se cagan en to lo que se menea.

    Además está la cultura del fuera de juego, no nos olvidemos.

  34. La cultura del fuera de juego es hetero macho joputa patriarcal. Ellas están excluidas por genética pero como los genes no existen para estas cosas, lo es.

  35. De las dos grandes leyes del fútbol, la del vaso es claramente machista y patriarcal, mientras la de la botella lo es menos al abogar por la división de las tareas del hogar y la asunción de responsabilidades:

    – La ley de la botella, el que la tira va a por ella.
    – La ley del vaso, el que la tira no hace caso.

    Siempre he sido más proclive a la segunda ley, la del vaso.

  36. Juanfran Satur
    martes, 24/07/2018 a las 11:41

    FLORIPONDIO, ÉLITE INTELECTUAL DE ESPAÑA

    Jajajaja. CUIDADO, que es ingeñero.

  37. Yo ahora solo veo pelis de Terence Stamp, que es mi actor favorito, hace genial de travelo en las aventuras de Priscilla, road movie por Australia. También se marcó una gran road movie por España en The Hit, con Quique San Francisco y el Pirri de secundarios… pero lo mejor es su interpretación en Spirits of the dead, de Fellini.
    ¿Qué pasa con el cine europeo?
    Pasa que mola.
    Yo me iría a Titán, pero si no se puede, iré a Europa.

  38. Hoy AE le da un revolcón al nuevo PP e insiste en que C’s es la buena vía. Arguye que Casado quiere liderar un partido esencialista, con Dios y España como señuelo.
    Se equivoca una vez más el fino analista al confundir un partido confesional con uno basado en los valores cristianos. Esta es la seña de identidad del PP y de muchos españoles, por cierto. Diría más, son los valores en que está basada la sociedad occidental.
    El problema está en no querer entender lo que significan los “valores” y confundirlos con términos instrumentales. He escuchado a dirigentes actuales del socialismo hablar de “memoria histórica democrática”, siendo el “democrática” una morcilla que actúa como elemento instrumental para validar una política contingente y sesgada.

  39. ¡Vota a Terence Stamp para presidente de España!
    ¡Vota a Terence Stamp para presidente del Real Madrid!

  40. Claudio Sifilis
    martes, 24/07/2018 a las 12:58
    Yo ahora solo veo pelis de Terence Stamp,

    Terencio Sello es britano, y Britania es Brexit, no Europa.

  41. Mi jefe, que es contable, me ha estado contando sobre el brexit, todo el dinero que alemanes, franceses y begas van a quitar a los ingleses mientras los españoles se pelean por Cataluña.
    ¿Pero qué puede saber un contable?

  42. El Besós y el Llobregat se desbordaron durante el franquismo y hubo cientos de muertos, con el Turia pasó algo parecido.
    Las chorradas de Tsipras han llevado a Grecia a un infradesarrollo parecido al español hace más de 50 años. Los muertos por el incendio son la prueba.
    No sabemos lo que tenemos. La ignorancia es galáctica.

  43. MGaussage
    martes, 24/07/2018 a las 16:28

    PUES BIEN QUE HINCABAS EL MORRO EN LAS BOUTEILLES DE OREMUS EN LAS BODAS DE CAMACHORG.

  44. A ver, que no nos habemos entendido. Si vas a estafar con vino de garrafa no gastas ese dineral, porque visto está que cuela cualquier cosa. Compras Don Simón en por junto y con descuento. Si no diferencian un vino de 1900 de otro de 19 tampoco se van a enterar si es de 1’90.

  45. Viejecita, no escribo libros porque ordenador, o en su defecto bolígrafo y papel, tenemos todos pero por lo visto no es suficiente. Además de los instrumentos hay que tener historias que contar, saber contarlas y -esto es muy importante- que los profesionales te acepten en su distinguido club como miembro de pleno derecho. Un día tuve la peregrina ocurrencia de ¿criticar?, no, no llegué a tanto, más bien insinuar tímidamente que hubiera preferido que una palabra -solo una, se lo juro- era poco coherente con el resto del texto y no quiero contarle la que me cayó. Así que mientras mis relaciones con los consagrados no mejoren prefiero, como Bartleby el escribiente, dejarlo para mejor ocasión (No se lo diga a nadie, pero justo ahora hace un año que don Perroantonio pasó por la puerta de mi casa y no saludó, como Bartleby, prefirió no hacerlo)(Se la tengo guardada desde entonces y ya no me tiro de los pelos cuando escribe algo que me gusta)(Sssshhhh, es un secreto)

  46. Me parece mal que se legisle sobre sentimientos, en este caso me refiero al delito de odio, pero si se hace, o todos, o ninguno.

    Menos antimadridismo, hombre, que algunos tenéis los vasos y botellas llenos de humores venenosos, como dejan patente los estudios sobre la calidad del semen patrio y el conteo de neuronas, inversamente proporcionales ambos al señorío blanco, como es bien sabido.

  47. Adaptaciones martes, 24/07/2018 a las 15:59
    Yo niego lo que afirmas PerroAntoine. Pero la solución que asoma es aterradora.

    Los políticos, es decir, las personas humanas y/o funcionarias que se dedican a la cosa política no crecen de esporas. No son peores –es más, suelen ser mejores– que esos particulares que nos encontramos en los bares, las carreteras, las playas o las fiestas patronales. Y si los comparo con la Carroñesca, ni te cuento.

    Adaptaciones martes, 24/07/2018 a las 16:00
    Yo elijo gerontocracia.

    Preparando el futuro, eh, pillín…

  48. Ximeno, en verdad en verdad te digo que no era el momento apropiado. Hay cosas que, como dijo el de las castañuelas, cuando hay que hacerlas, mejor hacerlas bien que hacerlas mal. Eso sí, llevaré el estigma de la culpa como una letra escarlata bordada en mi pezón derecho hasta que obtenga el perdón de mi pecado.

  49. Hostias ahora veo que puse “niego lo que afirmas” pero mi intención y el sentido general se entiende mejor era NO niego lo que afirmas.

    Putos listófonos y dedos de orangután

  50. Ximeno, ( 17’58 )
    Pues que conste, que sus relatos me gustan , y mucho, y que me apetecería que los publicara en algún sitio en forma de libro.
    Que, a mis viejos ojos, cada día les cuesta más leer en el mac.

  51. Ayer me metí a desayunar en un bar del centro en el que jamás había entrado. Si de de ser sincero, lo hice atraído por una descomunal y apetitosa tortilla de patatas que vi desde el exterior a través del cristal.

    Pido y noto cómo el camarero se me queda mirando fijamente. Cuando la cosa comienza a resultarme incómoda y me dispongo a preguntarle qué demonios le pasa, me espeta:

    –Yo a ti te conozco.

    “¡Mierda!”, pienso.

    “Mierda” es lo que suelo pensar cuando un desconocido para mí dice que me conoce. Las posibilidades de que haya sido en una pelea, o mal rollo, todavía siguen siendo altas a pesar del mucho tiempo transcurrido desde mi retirada del sector del ocio nocturno.

    –¿Sí? –pregunto, todavía en guardia. El tipo, ahora que lo pienso, me resulta vagamente familiar.

    –Te conozco del N. [un bar musical donde trabajé a finales de los noventa], pero no estabas tan fuerte.

    –Dormía poco en aquella época.

    –Yo trabajaba en el mesón V.

    Ahora lo recuerdo. Él sus compañeros eran unos camareros de un restaurante gallego cercano a aquel local que se dejaban caer casi cada noche después de cerrar. Buena gente. Incluso fui a comer ahí algunas veces.

    Me relajo.

    –Me acuerdo cuando te entrevistaron en TV3. Lo vimos en el mesón.
    Y yo también me acuerdo, por desgracia. Nunca más volvieron a llamarme de La Nostra después de aquel programa.
    –¿Qué fue de aquella chica joven con la que salías? –pregunta.
    –Me casé con ella.
    –¿De veras?
    –Sí.

    Charlamos un poco más y, al cabo, cada uno vuelve a lo suyo. Al despedirme no me permite pagar mi desayuno.

    –Siempre te enrollaste con nosotros –concluye. Supongo que es cierto; la camaradería entre gente del sector.

    –¿Y tu jefe? –le pregunto.
    –Murió. Un infarto.
    –Lo siento.

    Me marcho más contento que cuando entré, y no sólo por los cinco o seis eurillos que me he ahorrado. Todo, o casi todo, vuelve antes o después.

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