Mi madre

Por Olmedo.

Recientemente ha fallecido mi madre, acababa de cumplir 100 años el 13 de junio y desde hacía unos meses había perdido la cabeza y casi no me reconocía. Pese a ello y pese a que ella misma reclamaba desde hace tiempo el descanso que por fin ha tenido, no deja de ser un trago duro de pasar, sobre todo para un hijo único, como es mi caso. Fue la última en irse de su generación, mi padre lo había hecho hace 36 años y ya no me quedan parientes mayores.

Soy poco aficionado a las ceremonias religiosas, acudo a ellas sólo por respeto a las personas que me participan su alegría o su dolor, y lo soy menos aún de las ceremonias largas, quizá por ese motivo en el funeral que mi mujer organizó la semana pasada para honrar su recuerdo, no pensé en hacer ninguna glosa o semblanza de la difunta para leer al final de la misa, como suele ser habitual en estas ocasiones y cuando acabó me pareció que había hecho mal; se hizo el silencio en un momento que estaba reservado para ella y pensé que se lo había merecido por su vida de sacrificio y entrega a los demás, así que decidí poner rápidamente remedio y que mejor sitio para hacerlo que en Chopsuey.

Cuando pienso en mi madre pienso en una heroína, como aquella Utilda que mi abuelo Ricardo leía en una novela por entregas y que eligió como su nombre, después de una ardua negociación con el párroco de Bañeres, donde nació, que no admitía cristianar a una niña con un nombre sin santo, pero que hubo de claudicar ante el argumento de mi abuelo sobre qué era primero si el nombre o el santo , poniendo como condición que llevara de segundo nombre el santo del día, lo que dio como resultado el consensuado nombre de Utilda Antonia.

Sus padres tenían una pequeña industria textil, pero a ella lo que le gustaba era acompañar a su abuela en las labores del campo y lo hacía a lomos de un burrito, cuyo recuerdo le iluminaba la cara siempre que lo mencionaba. Esta afición a la horticultura la mantuvo toda la vida.

A principios del siglo XX, Alcoy era una populosa ciudad con una pujante industria textil y papelera que necesitaba cada vez más mano de obra, lo que originó un importante movimiento migratorio y el crecimiento de la clase obrera, ocasión que aprovechó la familia Albero para trasladarse allí y alquilar en el carrer San Nicolau (el más comercial de entonces) una vivienda y una tienda de alpargatas en la que mi madre vivió y trabajó desde los catorce años.

Cuando estalló la guerra sólo tenía dieciocho años y decidió estudiar enfermería para ayudar a los soldados del frente. Hizo el curso que impartió en Alcoy la escuela de enfermería de la Cruz Roja de Alicante, siendo mi padre entonces, sin que se conocieran, el secretario del comité local de la Cruz Roja por las juventudes socialistas.

Después de aprobar el curso, como no llegaba el título, se atrevió, junto con otras dos amigas, a viajar a Barcelona en plena guerra para obtenerlo, superando las dificultades que encontraron en el recorrido. Una vez resuelto el problema burocrático, se incorporó al Hospital sueco –noruego instalado en Alcoy con medios y personal escandinavo. (*)

Este hospital era de primera sangre, recibiendo los heridos más graves del frente y permaneció en él hasta que sufrió un bombardeo de la aviación italiana a finales de 1938. Mi madre sobrevivió, junto con los enfermos de su sala, gracias a que se cobijaron debajo de las camas, pero causó muchas bajas y grandes desperfectos en el edificio, por lo que se decidió cerrar y trasladar a los pacientes a otro hospital fuera de Alcoy, pero mi madre no quiso seguir el traslado y dejó su profesión para continuar ayudando en su casa.

En la ciudad gobernaba el Frente Popular, con una fuerte presencia de los sindicatos, en especial la CNT, y como mi madre seguía teniendo esa vocación de ayudar en lo que podía a los más desfavorecidos, en sus ratos libres empezó a dar clase en el Ateneo Libertario de Alcoy a los niños que no podían ir a la escuela.

Al finalizar la guerra se habilitó una cárcel en el hospital de Oliver para albergar a los soldados del ejército republicano y presos políticos, a la que acudía nuestra heroína siempre que podía para consolar a los presos y llevarles algo de comida. Así fue como conoció a mi padre, que había sido teniente de ingenieros del ejército republicano y después de participar en la batalla de Brunete fue detenido al volver a casa, cumpliendo allí condena. Al salir de la cárcel, casi cuatro años después, formalizaron un noviazgo de los de antes, que duró nueve años.

Mientras tanto, con apenas veintiún años, se hizo cargo de una sobrina cuyos padres se habían exiliado en Francia y tuvo que atravesar sola media España hasta la frontera, que pudo cruzar después de un complicadísimo papeleo y entregársela a su hermano.

Su padre falleció de cáncer poco después y con un hermano muerto en el frente, otro exiliado y dos más pequeños, tuvo que seguir ocupándose de la casa y la tienda durante varios años hasta que, cuando su hermana pudo hacerse cargo del negocio, se casó y trasladó con mi padre a Madrid, donde, una vez instalados en un piso en el barrio de Argüelles y después de una hija que nació muerta, tristeza que le acompañó toda la vida, me tuvo a mí.

Mi padre era representante de comercio y estaba de viaje casi todo el año, por lo que mi madre y yo pasábamos largas temporadas solos en casa. Jamás la oí quejarse por ello y me crió casi sin ayuda. La recuerdo sentada delante de su máquina de coser Alfa haciéndome la ropa o sus vestidos con los patrones que sacaba de la revista Burda o en la cocina, donde era una auténtica virtuosa, como bien han podido comprobar mis amigos durante años. Memorables sus paellas, bajoques farçides, canelones, pasteles de carne, tartas y otros muchos platos de feliz recuerdo.

Salvo para comprar, no salía nunca de casa sin su marido, aunque estuviera meses fuera, no iba al cine ni visitaba o se reunía con amigas, ni siquiera visitaba a la prima de mi padre que vivía en el mismo edifico, decía que no le gustaba molestar. Sin embargo, su hospitalidad era proverbial, siempre ofrecía su casa a la familia cuando venía a Madrid y por ella pasaron prácticamente todos los parientes cercanos de mis padres. Alguno, como un sobrino que estaba preparando una oposición de aduanas, vivió con nosotros varios años.

Cuando murió mi padre yo estaba acabando la carrera todavía. Viví con ella hasta que me casé, pero el trabajo me llevó fuera de Madrid muy pronto, primero a Sevilla y luego a Valencia y, aunque pasaba temporadas con nosotros, nunca estaba más de un mes (ya se sabe, no hay que molestar). Así transcurrieron 15 años en los que vivió completamente sola, salvo sus visitas esporádicas y las vacaciones, que pasábamos con ella en la casita que tenemos en Los Negrales, a la que iba en cuanto hacía bueno para ocuparse del jardín y la piscina y que todo estuviera a punto cuando llegábamos. Esto lo estuvo haciendo hasta casi los noventa años; se quedaba sola a dormir durante más de un mes en una casa aislada, en la que muchos no se habrían quedado ni un día.

Su último acto heroico fue cuando, con noventa y dos años, decidió irse a una residencia en la que había estado una amiga de juventud y, en cuanto nos dieron plaza, hizo una maleta pequeña con lo imprescindible y cerró la puerta de la que había sido su casa durante sesenta años sin mirar atrás y sin querer saber nada de lo que allí dejaba.

Mi amigo Pomar la definió hace bastantes años como una persona todoterreno y verdaderamente tuvo mucho de eso su paso por la vida, adaptándose a las difíciles circunstancias que le tocó vivir, sin una queja, sin un reproche, tratando siempre de ayudar a los demás.

Descanse en paz.

(*) El Hospital Sueco-Noruego de Alcoy durante la Guerra Civil española. Ángel Beneyto Lloris. Visual Producciones.

113 comentarios en “Mi madre

  1. Descanse en paz.
    Ella y todas las ellas que hemos conocido, con sus ellos incluidos.
    Así se construyó la historia, en silencio, dándole a las manivelas.
    Para que ahora nos vengan a contar epopeyas inventadas, más falsas que billetes de tres euros.
    Lo que pasa es que esto no debe dar bien en el tuiter, por lo que se ve.
    Tengan un buen día.
    Olmedo no ha podido ser más oportuno su escrito.
    Qué bien salían las personas humanas en aquellos años, y casi sin ningún gasto-inversión social y de justicia.
    Nota.
    Parece que los vientos socialistas y sus subidas de impuestos (no impuestos) le ha dado mucha vida a la Doña.

  2. Los de nuestra generación tenemos en común las historias guerracivilescas familiares y una madre que sabía cocinar. En mi caso madre y abuela, grandes cocineras pero que palidecían frente al magisterio de doña Uti. Muy joven, apenas con 10 años, pude penetrar gracias a ella en los arcanos de la paella con sus clóchinas y sus garrafots.
    Cualquier disculpa era buena para quedarme a comer en casa de Olmedo y ponerme tibio, pues gustaba comer como una lima. Nunca le oí una queja a doña Uti, siempre alegre y dicharachera a pesar de tener que cargar con el trasto de Eliseín que con el tráfago del tiempo se convertiría en mi cuñao Olmedo. Descanse en paz.

  3. Precioso homenaje, Olmedo.
    En muchos aspectos su madre me ha recordado a mi abuela Marichu. Que nació con el siglo XX, y vivió la guerra de África a través de su marido, y nuestra Guerra Incivil, ya viuda, y con la cabeza puesta en precio porque creían , cosa equivocada, que era la jefa de Falange en San Sebastián. Y se hizo cargo de todos nosotros, cuando falleció mi padre ( mi madre era enferma crónica y pasaba largas temporadas hospitalizada, y yo, la mayor e los hermanos, tenía 12 años recién cumplidos) .
    Se murió , con 82 años, después de haber ido a misa, y a comprar cruasanes para el desayuno de mi madre… Dijo qué frío, después de almorzar coliflor con bechamel, su entrante favorito, y fue lo último que dijo.
    Mujeres como ellas, ya no abundan. ( Antes tampoco, por distinta que fuera la sociedad ).
    Así que le doy la enhorabuena por haber tenido esa madre.
    Y un abrazo

  4. Qué madre tan valiente tuvo, Olmedo. Me ha emocionado el texto. Como la vida es así y tiene de todo, dentro de poco podrá escribir uno para dar la bienvenida a Gonzalo.

    Un abrazo fuerte.

  5. Bonito homenaje que honra a Olmedo.
    Yo mismo, que podría presentarme como otro cuñao del marqués, conocí y fuí bientratado por doña Uti. Glosada queda su habilidad en los fogones -los arroces y la cocina tradicional Alcoyana fueron su fuerte- y solo me cabe añadir su infinita paciencia y comprensión hacia las pirulas del joven Olmedo -aspirante a cascadeur, empeñado en destrozar cuantas vespas y 2CVs caían en sus manos- y de sus díscolos amigos.
    Con la madurez, Olmedo, como buen hijo, la resarció cumplidamente de todos los sofocos -no pocos- causados.
    Un abrazo para Olmedo.
    Descanse en paz, doña Uti.

  6. Emotiva despedida, Sr. Olmedo. Uno nunca sabe la manera de acertar en las situaciones irrepetibles.

    +++++++++++

    Pido perdón a todos los españoles, especialmente a los no interesados pero por respeto a los contertulios responderé a sus objeciones.

    En primer lugar Procurito discrepaba cuando respondió:

    Pues no (¿«sano como un pero»?).
    La ley de la que hablamos ni siquiera existe aún y habrás leído sobre ella lo mismo que yo: que la eutanasia solo puede administrarse en dos supuestos: padecer una enfermedad grave e incurable o bien una invalidez generalizada, sin que existan posibilidades fundadas de curación.

    Tiene razón. Mi incapacidad redactora no me permitió aclarar suficientemente que el primer caso pretendía referirse a la eutanasia (enfermo terminal candidato a eutanasia con resposabilidades contraídas con terceros, v.g. seguro de vida y sus derivadas respecto al concepto de muerte natural) y el segundo, al suicidio asistido (un preso sano como un pero). De todas formas buscando en google academics “euthanasia + slippery slope” podrá comprobar que en el sector médico hay cierta preocupación sobre la pendiente resbaladiza y me malicio que un recluso como el descrito podría entrar en el supuesto de “sufrimiento inaceptable”.

    (Por error -los años no perdonan- lo inserté en la sábana anterior)

  7. Ximeno de Atalaya
    miércoles, 18/07/2018 a las 13:37
    (Por error -los años no perdonan- lo inserté en la sábana anterior)

    Ximeno diminasia!

  8. Respondiendo al Sr. Cudeiro voy a utilizar el mismo tono sardónico (para no desentonar, ya digo).

    Creo que no ha advertido la palabra en negrita cuando reprodujo mi frase:

    ¿Qué pinta un médico decidiendo si se le aplica la eutanasia?

    y respondió con esta otra:

    “Nada, un médico no pinta nada. De momento a usted le salen un mínimo de 3 (verdugo con estudios, psiquiatra y médico[s] generalista[s]), como en el refrán.”

    Porque si hubiera seguido la línea argumental (no puedo exigirle tamaño sacrificio), habría comprobado que considero el papel del médico como perito inexcusable en este asunto. La labor de un perito no es decidir, sino meramente aportar su mejor criterio profesional. Abundando en el asunto, no era mi intención limitar el número de peritos médicos y bien podría ampliarse con anestesista, especialista en la afección principal del causante, especialista en salud pública (si se trata de un infeccioso), etc. en función de las necesidades y/o escrúpulos del juez.

    Comprendo que no haya reproducido la frase completa:

    “¿Qué pinta un médico decidiendo si se le aplica la eutanasia? Parece más ordenado que sea el juez el que dicte una resolución una vez escuchados a psiquiatras que han evaluado al demandante, médicos que han analizado su esperanza de vida y las posibilidades de curación de sus afecciones…”

    ya que entonces su chiste no tendría gracia.

    Por último, si no le resulta tedioso, me gustaría que me aclarara que cree haber descubierto cuando entresaca dos frases

    lunes, 16/07/2018 a las 13:04
    ¿A qué viene el interés de evitar una denominación que define su desempeño laboral?

    lunes, 16/07/2018 a las 13:56
    No es cuestión de denominación, sino de definición

    y las apostilla así:

    martes, 17/07/2018 a las 17:30
    Es cuestión de ceñirse a la tangente y de apuntar dentro del tiesto.

    Porque si es otro chiste no lo pillo.

  9. Ximeno, si yo tuviera conocimientos legales o mi abuela ruedas, timbre y manillar, una de las dos sería jurista y sabría responderte a todas las cuestiones de detalle que te planteas sobre seguros de vida y presidiarios que sufren. No sé si resumo tus objeciones diciendo que cualquier ley de eutanasia entraña una enorme complejidad legal y conflictos de intereses, por lo que solo un juez puede dirimir en cada caso si al peticionario le asiste o no el derecho a morir de una puta vez o será cuando Dios quiera, como siempre. De donde se sigue que la ejecución de este derecho, cuando proceda, correrá a cargo de un neoverdugo.

    Pues vale, OK.

  10. El partido socialista cierra filas con la monarquía pero se muestra inmisericorde con Franco. Uno que estudia la historia no consigue ver congruencia en esta postura.

  11. El Rey es la figura política actual más comprometida con la España democrática y constitucional. Voy a empezar a votar al Rey, como la vieja aquella que sacaban en la tele en las elecciones del 77. Ella, al padre; yo, al hijo.

  12. CUANDO DIOS QUIERA, JAJAJA
    Hace mucho que la medicina juega contra Dios, los médicos toman decisiones y ni sé las veces que os habríais muerto todos de haberse quedado Dios solo en el campo. Por otro lado, los médicos (los equipos médicos) se ven continuamente en la obligación de elegir opciones eutanásicas: por pasivas, unas veces; por indirectas, otras, y siempre involuntarias para el paciente, que ni sabe ni a lo mejor quiere saber, para eso están los médicos. De aquí el error en el que incurrimos al pensar que el bien morir, cuando es voluntario, podría ser también una cosa médica.

  13. En menos de 24 horas le salen flecos a todo lo dicho por el presidente no electo de España.
    Defender a la Monarquía ( o más bien a Juan Carlos I) me parece una estupidez.
    En nuestra Monarquía Parlamentaria, si un Rey ha cometido delitos (como se presume) debemos dejarnos de tonterías y juzgarlo, como a cualquier empleado del Estado o institución (vease el caso del partido que ha sido juzgado y condenado en fechas recientes y que nos ha costado este nuevo gobierno bastardo pero legítimo).
    Sacar al Dictador de su sepulcro, no es más que una revancha, ya que donde mejor está es con los que pelearon junto a él y sus enemigos que defendieron su idea.
    No se me ocurre ningún sitio mejor, donde los que quieran puedan venerar o respetar la historia que más les guste.
    Será difícil, sino imposible, o deberán inventar nuevas leyes para poderlo hacer.
    Parece que el tema de los Catalanes, anda algo menos tenso, pero sólo es por las expectativas que tienen los de la región cara a los próximos comicios y ver como se dilucida el tema de traernos o no al delincuente expatriado.
    Los Vascos, engordando el discurso por lo bajini.
    Las pensiones que van a subir lo mismo con PP que con PSOE.
    El impuesto a los bancos y multinacionales que pagaran como todos ustedes saben sus votantes y nosotros.
    La TVE que seguirá siendo lo que siempre, un instrumento de publicidad carísimo para nosotros, y que sólo que con sus 80 votos no tienen forma de arreglarse.
    Y su gran logro es que lo que no es SI, es NO, sólo que a ver cómo eso se puede demostrar a malas…

    El tema de procurar el menor dolor a las personas próximas a la muerte es algo que ya se hace, los paliativos domiciliarios que yo he conocido, han sido excelentes, sin ninguna necesidad de eutanasias.
    Los médicos siempre han colaborado en el sentido que las familias desean, esto es, quieren que le sigamos administrando tratamientos que son muy dolorosos y a la postre infructuosos, o lo llevamos a casa con paliativos y que muera con los suyos.
    Esto decidimos nosotros con mis padres, y decidió la madre de mis hijos con los suyos.
    Los cuatro tuvieron una muerte tranquila con sus familias y en sus camas de casa.
    Existen casos de muy alta complejidad tanto moral como económica en la que no se puede cargar a los médicos con esa decisión, que por otra parte les suele tocar tomar, en sus quirófanos a urgentistas o en intervenciones difíciles, o tratamientos complejos.
    La ley me importaría una mierda en este caso.
    De hecho no quiero que la ley se meta en ese ámbito.
    Si mis familiares son unos cabrones, ellos deberán cargar con esa losa si deciden algo que yo no quería, pero total, tarde o temprano me moriría.
    Si yo no lo puedo decir por mi mismo, prefiero que nadie tome esa carga por mí.
    Los que me quieren saben lo que deben hacer.

  14. Había un libro sobre la crotalogía que recordaba Fernando Losio (Fer Losio para los amigos) que decía sobre las castañuelas que en suposición de tocar, es mejor tocar bien que tocar mal. Con la eutanasia, lo mismo. Sin cuestionarla, es mejor hacerla bien que mal. Aquí hay unos que queriendo cuestionarla se centran en que a lo mejor se toca mal. Son un pelín tramposos.

  15. El camero de Camas por fin se casa con su choni. Esperemos que la consumación del acto en sucesivas repeticiones semanales le calme y deje de ejercer violentas acciones sobre sus contrarios.

  16. Se me ocurre que cuando pierda la memoria (la poca que me queda en buen estado) y aprovechando que ya no seré yo sino, probablemente, un señor de Murcia, procedan a putearme haciéndome tragar día sí día también lo que no he soportado en vida: los telediarios de la ETB, los discos de Supertramp, las retransmisiones automovilísticas, los purés, las misas, Master Chef…

    Luego si eso que me hagan una anastasia, porque como decía mi padre, para vivir así, mejor no morirse nunca.

  17. Olmedo, como a otros, me ha recordado a madre, que hubiera cumplido 100 el 24 de mayo. Se hizo maestra en la República y casó a los 38, embarazada por un viudo de Valladolid, católico y franquista. Después de enviudar a su vez, vivió otros 23 años como la suya, valiéndose por sí misma y viajando como nunca.
    Quicir, que somos afortunados.

  18. Ximeno, el asunto comenzó porque usted no alcanzaba a comprender que algunos tuvieran asumido que la «administración de la eutanasia» fuese cosa de los médicos ya que «esta ha sido la función de los verdugos de toda la vida». Le respondí que no lo veía comparable porque los verdugos mataban contra el deseo del futuro difunto, mientras que en los casos de eutanasia sería a favor del deseo del futuro difunto. Usted indicó que le parecía evidente que la voluntad del «moriturus» (bien traído, por cierto) no modificaba las funciones sociales ni del médico ni del verdugo y puso como ejemplo (contradictorio, a mi parecer) que, aunque tradicionalmente el verdugo era el encargado de amputar miembros, no existía «atisbo de intrusismo profesional» porque la intención de la amputación no era terapéutica.

    Pues bien, lo que sostuve y sigo sosteniendo es que, según ese mismo razonamiento, tampoco existiría intrusismo si los médicos fuesen los encargados de matar legalmente porque la eutanasia no es punitiva. Como en España ya no existe la pena de muerte y, hasta donde sé, tampoco la figura del verdugo, me parece más razonable que se encarguen de ello los médicos, profesión regulada y con los conocimientos técnicos necesarios para encargarse tanto de la «administración» (del pinchazo) como de gran parte del procedimiento (lo que usted ha llamado «peritaje» en su último comentario). No controlo el tema ni le he dado muchas vueltas, por eso traté de ser prudente y resumí mi opinión en esta frase:

    No sé si los médicos deberían ser los encargados de matar porque es cierto que en principio parece una labor contraria a la labor médica, pero creo que una parte importante del procedimiento debería girar en torno a ellos.

    Usted evitó citar este punto y pasó a mencionar que alguien (no sé quién, pero deduje que yo estaba entre los elegidos) «trata de envolver en bonito paquete un concepto que, expuesto en su natural crudeza, es más difícil de asimilar». Creo, sin embargo, que no he dado a entender que morir por el pinchazo de un médico fuese ni bonito ni fácil de asimilar. A continuación vinieron los problemas de denominación/definición con la pretensión de «que no haya malentendidos», a lo que le respondí que me parece harto difícil que un médico malinterprete una petición de eutanasia y cure por error (¿?) a quien quiera morir. Habría que considerar, por su parte, que un verdugo también podría malinterpretar la situación y amputar un miembro cuando en realidad debería haber matado a la persona. En mi opinión, preocuparse por posibles malentendidos en algo tan meridianamente claro no tiene mucho recorrido.

    Sobre quién debe decidir si se aplica la eutanasia, no estoy tan seguro como usted, lo que no quiere decir que esté en desacuerdo. Creo que la presencia de un juez en el procedimiento puede ir desde lo imprescindible hasta lo recomendable: dependerá de cómo esté formulada la ley y de cada caso particular. Hasta que la ley exista —si es que alguna vez lo hace— estamos haciendo castillos en el aire.

    Repito: no sé si los médicos deberían ser los encargados de matar porque es cierto que en principio parece una labor contraria a la labor médica, pero me parece indudable que una parte importante del procedimiento debería girar en torno a ellos. Esta es y ha sido mi postura en todo momento. Por su último comentario («considero el papel del médico como perito inexcusable en este asunto») entiendo que también es la suya, aunque no se pronunció cuando lo dije. En su lugar pasó a los refranes humorísticos y al uso del plural mayestático con un tono burlón. Me pareció que ya no le interesaba seguir discutiendo y que prefería pasar a la burla, de ahí mi cambio de tono. Si no era su intención, me la envaino y retiro lo dicho.

    Por mi parte doy la discusión por zanjada porque no creo que nos pongamos de acuerdo y porque (en esto imagino que sí coincidiremos) no quiero seguir dando la turra al personal. Espero, aun así, que para la próxima mantengamos la discusión en un tono normal aunque solo sea para que Adapts se quede con las ganas.

  19. Disculpadme por no contestar hasta ahora, pero estaba laborando.
    Vuestros comentarios, han sido todos muy cariñosos y de una amabilidad inusual; en algún momento he tenido que mirar la cabecera para asegurarme de que estaba en Chopsuey.

    Josénez: Muchas gracias. En realidad todas las madres de esa época fueron heroínas de una u otra manera.

    Marqués: Gracias, me alegro de haberte recordado aquellos años y las comidas de mi madre. Las meriendas en tu casa tampoco estaban mal y tenían el aliciente de hacerte morder el polvo en las peleas subsiguientes en tu cuarto.

    Viejecita: Muchas gracias por tus palabras. Desde luego mucho mejor la muerte de tu abuela, lo que podría llamarse una muerte dulce, que alargar la vida demasiado, cuando ya no asisten las fuerzas ni la cabeza.

    M. Gaussage: Gracias por desvelarme el origen de Utilda, la protagonista de la novela que leía mi abuelo, yo creía que era alemana, en cualquier caso está claro que era vikinga, dada la deriva futbolística que heredé.

    Holmess: Todo un honor el comentario viniendo de un experto en silencios. Muchas gracias

    Chino Cudeiro: El agradecimiento es mío por vuestra paciencia y comprensión al leer un panegírico tan extenso.

    Perroantonio: Muchas gracias por manejar los hilos invisibles de Chopsuey para que haya aparecido el texto como por arte de magia.

    Emecé: Muchas gracias por ser siempre tan amable. Espero que la foto de mis padres te desvele el arcano de mi supuesta guapura, aunque sólo la veas tú.

    Procuro fijarme: Gracias, no me costará mucho dedicarle mis poesías completas a mi madre, apenas suman media docena de quintillas.

    Ximeno de Atalaya: Muy cierto, pero a veces no hay mal que por bien no venga. Muchas gracias

    Satur: ¿Cómo sigue la fiesta? ¿Queda Cremant? ¿Ha parado la tormenta? ¿El camarero torvo te saca a bailar? ¿Estamos solos en las galaxias o acompañados?

  20. JrG, disculpa, por haber sido el primero, en lugar de enviarte un agradecimiento especial, me se ha pasao darte las gracias por tus comentarios. Efectivamente, las personas humanas de entonces eran de otra pasta, arrostraron todos los horrores de la guerra y no necesitaron ni media sesión de psicólogo para seguir tirando hacia adelante.
    Muchas gracias.

  21. Perroantonio
    miércoles, 18/07/2018 a las 18:00
    Jódete, cabrón: Yes, Genesis, Supertramp y ELO.

    Eso es porque no los has escuchado lo suficiente.
    Salvedad primera, Supertramp se ha de escuchar sólo lo anterior a Breakfast in America.
    Dos, a ELO sólo puede uno acercarse si puede acceder a una mesa de mezclas para silenciar los violines o a una capacidat de amorl casi sobrehumana para perdonarles. Pero tienen verdaderas joyas también.

  22. Perroantonio miércoles, 18/07/2018 a las 18:00
    Jódete, cabrón: Yes, Genesis, Supertramp y ELO.

    Adaptaciones miércoles, 18/07/2018 a las 20:31
    Eso es porque no los has escuchado lo suficiente.

    Va a ser porque no lo flipo. Quizá con unos petas o unas papelinas. Y eso que cuando bailo sujeto la «air guitar», pero ni por esas.

  23. Tengo la sospecha de que el Pinker hace un traje al Picketty.
    Hombre hombre, con Adapts. Jeff Lyne aún colea. La enmienda a la totalidad suele errar.

  24. Me estoy apretando un gintonis mientras escucho “Selling England by the pound”, una especie de ópera-rock de los viejos Génesis. Es una obra excepcional pero ay, Salamanca no lo puede todo.

  25. Adapts, para apreciar la música de ELO hay que haber sido antes un poco hippie y haber escuchado muchas veces Flowers in the rain de The Move.
    ELO fue la evolución lógica de su música, con Jeff Linne y Roy Wood en plan sinfónico. Yo me quedo con The Move

  26. bolaño
    ¡ Qué gozada, la crítica del libro de Picketty.!
    Muchas gracias por el enlace.

    A ver si me atrevo a mandársela a mi vez a mis progres…

  27. Jódete, cabrón: Yes, Genesis, Supertramp y ELO.

    El chiste sería «Yes, Genesis, Supertramp y ELA», pero a mí tampoco me hace ni puta gracia.

    Viejecita, ¿se ha leído el artículo entero?

  28. Tengo un pájaro con colibacilosis. Lo digo con orgullo porque se la he diagnosticado yo misma. También porque le cacé al vuelo (nunca mejor dicho) en la voladera (les aseguro que no es fácil atrapar un pájaro cuando tiene espacio para huir), me encerré con él en el baño y le practiqué los primeros auxilios, liberándole de la obstrucción de la cloaca (no quieran saber más detalles).

    Pero por el tratamiento he tenido que preguntar, claro, a los verdaderos criadores, y me he dado cuenta de que mi ignorancia es oceánica. ¿Cuántas vidas se necesitan para aprender las cosas elementales que nos interesan? Anoche me puse a pensar en esto y saqué un número gordo: unas 15. Y eso suponiendo que a partir de la primera vida no empezásemos de nuevo con el coñazo de la infancia y la adolescencia, ni volviésemos a caer en errores como el amor, la utopía política, la idolatría del sexo o la tentación de creer en la familia (ya sabríamos que todo eso es una gilipollez), ni tuviéramos que pelearnos con nuestra cabeza (la cabeza es otra gilipollez, La Gran Gilipollez). Digamos que la primera vida acabara más o menos como ésta, a puño limpio, y las demás un poco más en serio. En la segunda ya sabría uno distinguir ab ovo una colibacilosis de una salmonelosis en un lúgano. Imagínense lo que debe haber más allá de esta frontera a la que llegamos ya desfondados. Debe ser la hostia.

  29. Anoche seduje a una especie de modelo, cuarenta y cuatro años, seguramente y a ojo uno setenta y cinco. Perfección bien conservada.

    Tito Adapts no se rinde. Tras fracaso doloroso victoria muy gozosa.

    Aún sigo en el mercado.

  30. A muerte contigo en eso, Perro.

    Gracias por esto, Olmedo. Por el burrito, por la niña, por la Alfa. Le envidio ese texto por muchas razones, creo que fundamentalmente por la naturalidad: para recordar, para escribir, para dejárnoslo leer.

  31. Es ensordecedor el clamor de la sedicente izquierda acerca de la situación de los nicaragüenses y nicaragüensas.

  32. Éramos unos bichos raros los hijos únicos en esa época, rodeados de familias que parecían tribus, con los padres en sus trabajos y unas madres que hacían todas las funciones. Si somos un gigantesco almacén de recuerdos ya sabe lo que se dice: nadie muere del todo mientras alguien se acuerde de él. Aunque, la verdad, siempre me parecieron palabras irreales construidas a partir de la realidad. La vida misma tiene mala sustituta. Un abrazo.

  33. Holmesss
    martes, 17/07/2018 a las 15:03
    Si derechos y obligaciones nos acompañarán toda la vida, uno comprende que para el momento final prefiera sustraerse a ese sistema y volver al estado asocial, no regulado, confiado en sus propias fuerzas, en el sentido común y en el amor de los próximos. Sin leyes.

    Holmess, todo lo que suene a ácrata a mí me suena bien. Aunque en este caso más que libertario parece una defensa del statu quo. Si no hay Ley lo que hay es la ley del poderoso. Los ricos se las arreglan en Suiza o Bélgica y los pobres se tiran desde las azoteas.

    ***
    De la ELO recuerdo su disco Discovery. Y su carátula, en la que salía un tío mas guapo que Warren Beatty, si eso era posible. Siempre quise ser Warren Beatty, y no precisamente sus yemas. Luego me enteré que era un tal Rodolfo Valentino en la película El Caíd.

  34. Gentes de saber, me hicieron llegar un magnífico baúl lleno de material audio y video PF1.
    La calidad sonora está a nivel de un “secante”.
    No digo más…
    Para el material adjunto visual, deberé esperar a adquirir un aparato reproductor, pues las modernidades han dejado los ordenadores sin reproductor de DVD, y uno que teníamos a fenecido por el moho.
    Lo que tiene el descubrimiento de caminos es que te apoyas en algo para ver otras cosas, no siempre parecen coherentes, pero sí frescas, casi inocentes cuando el tiempo pasa por ellas.
    Pasa igual con el arte, donde la solidez de algunos de los clásicos y antiguos, hace palidecer muchos intentos posteriores, y hacer una criba entre evidentes calidades exentas de relatos “maravillosos”.
    Algunas de ellas, sin pasar a la historia, pasarán a mi historia.
    Como nuestras vidas y nuestros hechos.
    El chopsuey ha dado mucho hijo único, por lo que se ve.
    Ser hijo único te garantiza una herencia tranquila, y no tenerte que repartir el cuidado de tus padres.

  35. Olmedo, yo a usted lo único que no le puedo perdonar, es que siga sin confesarme quién le hace las camisas.
    El que menos caso se hace, en muchas ocasiones es uno mismo.
    La mejor manera de llegar a la muerte, sin necesidad de eutanasias, como he podido comprobar en muchos de los muertos que me han correspondido por familia y trayectoria, es la solidez personal.
    La química no puede compararse con el cariño, y la solidez personal de afrontar lo inevitable.
    Ni la química, ni las buenas intenciones ni mucho menos la ley.
    Más que eutanasias, debemos procurarnos solidez, libertad de pensamiento, y vida lo más parecida a plena, para no llegar frustrados al final. El final no tiene cura, es el resumen de lo vivido.
    Si te pueden acompañar bien, miel sobre hojuelas (enormes las que hacían mi abuela y mi tía Maite), si te toca solo, tirar de recuerdos que te acompañen, si no los recuerdas, mirar de frente, el que te vas sólo eres tú en ese momento.
    Lo que se puede recoger es sólo el cariño de los que quisistes y conseguiste que te quisieran a pesar de todo.
    Quizás la única eutanasia que me parece lícita es la del propio suicidio cuando crees que ha llegado el momento.
    Pero como siempre, escribir no es muy complicado, hacerlo o no gritar despavorido en el momento clave, ya es otra cosa.

  36. Lo del viaje de novios, ha ido cambiando una barbaridad con la historia.
    Mis abuelos fueron a la capital a casa de unos familiares.
    Mis padres fueron a Zaragoza.
    Mi hermano a Canarias y a Roma.
    Yo en el primero me fuí a trabajar y luego a recorrer el exterior de la península, aprovechando para algunas gestiones.
    En este segundo, nos hemos tomado unos días para resolver asuntos que vas acumulando por falta de tiempos, como los farragosisimos y caros trámites de divorcio acordado en países tan libres como este donde vivo ahora.
    Cinco años separados de mutuo acuerdo, sin ningún juzgado y con todo pagado y acordado, seis meses de acumular documentos absurdos para engordar una maleta.
    Unos cuantos miles de euros en abogados y notario, para que nos digan lo que ya era evidente tanto para la administración, como para hacienda y los implicados.
    Pues nos faltaba un papel. Y nada fácil de conseguir.
    Claro que empezamos a sospechar que no es nada comparado con los que tendremos que seguir para hacernos acreedores del título de casados.
    La egalité y las cosas de la grandeur con corte socialista, tienen estas cosas. Una burocracia hecha de pegotes superpuestos, para evitar responsabilidad al estado, pero que este te pueda manipular y tener en estrecha vigilancia.
    Me desvío del tema.
    Mi mujer, esposa algún día (aunque nos consideremos así de facto y de amores, me ofrece un buen paseo por la Francia donde mejores recuerdos tiene.
    Mañana nos cojemos la Volvo para hacerlo.
    Les iremos contando, por lo menos algunas cosillas.

  37. Chino Cudeiro
    miércoles, 18/07/2018 a las 19:15

    Para terminar (LO PROMETO), me gustaría tratar también la siguiente cuestión: «habría que explicar el hilo argumental que permite al médico, cuya función social es curar o, en su defecto, mejorar la calidad de vida del paciente, acabar con el [sic] sin que ello contravenga su ética profesional».

    Tenemos un ejemplo cercano en el mundo animal, donde el veterinario es el encargado tanto de curar a los animales como de practicarles la eutanasia para evitarles «un sufrimiento inútil como consecuencia de padecer una enfermedad o lesión sin posibilidad de curación que le permita tener una calidad de vida compatible con los mínimos parámetros de bienestar animal». La definición está sacada de la Ley 4/2016 de la Comunidad de Madrid, donde también se indica lo siguiente: «La eutanasia de los animales será siempre prescrita y realizada por un veterinario, de forma rápida e indolora, aplicándose siempre sedación, y mediante métodos que impliquen el mínimo sufrimiento y provoquen una pérdida de consciencia inmediata». En este caso (simplificación del caso humano, cierto), el hilo argumental que permite al veterinario tanto curar como matar a un animal parece perfectamente asumido.

  38. Buen viaje por la France, jrG. Pasaré parte de mis vacaciones de agosto por allí. Si veo algún Volvo, me acerco a saludarle (aunque no sea usted).

  39. Chino, nosotros vivimos en el 49, si está en un radio de unos 200 kmts, o viene a vernos a casa donde será bien recibido, o nos desplazamos a conocerle y pasamos un rato.
    En Administración le pueden facilitar teléfono y correo.
    Si necesita alguien que hable bien en Francés, no lo haga con un servidor, le presento a Anne, que tiene un acento muy bueno.
    Esto de nacer en el país tiene esas ventajas.

  40. Decía Rawls que “Igual que la verdad es la virtud central en la ciencia, el valor principal de la sociedad es la justicia”. Pues es justo reconocer que el Sr Chino Cudeiro me ha dado una lección. Todas las personas -salvo los amorales- nos posicionamos moralmente ante cualquier hecho. Hacemos juicios morales sobre los actos humanos y en consecuencia juzgamos mentalmente. No sabemos escapar a este comportamiento y se necesita entrenamiento y concentración para tratar de evitarlo. Somos criaturas morales y nuestros actos no automáticos, es decir los conscientes y volitivos se rigen por estos juicios previos.

    Un acto no automático mío fue incordiar a quien interpreté que no coincidía con mi pensamiento. Pero no estamos hablando de un hecho crudo, recién pescado y todavía vivito y coleando. Hablamos de un texto que había sido escrito y eso supone cierta preparación. Digamos que el pescado estaba cocinado.

    Mis respuestas -por decirlo suavemente- no buscaban únicamente mostrar mi opinión, había en alguna un tono que destilaba cierta hostilidad absolutamente injustificable. Injustificable incluso en el supuesto de que hubiera habido una inexistente provocación. En vez de profundizar responsablemente y solicitar información adicional me deslicé por la pendiente de la ofuscación hacia una inexcusable ironía con un propósito innoble: una pírrica victoria dialéctica.

    Por eso, tras leer su intervención del miércoles, 18/07/2018 a las 19:15 “quiero manifestar es para mi un motivo de orgullo y satisfacción” (permítame la broma) haber debatido con una persona que ha sabido comportarse como a mi me hubiera gustado.

  41. Chino Cudeiro
    jueves, 19/07/2018 a las 08:23
    Buen viaje por la France, jrG. Pasaré parte de mis vacaciones de agosto por allí. Si veo algún Volvo, me acerco a saludarle (aunque no sea usted).

    Usted pruebe con todos los Volvos, sobre todo si va por la Charente.

  42. Ximeno de Atalaya
    jueves, 19/07/2018 a las 09:35

    Igualmente, Ximeno. Encantado de debatir con usted. Espero leerle pronto algún comentario sobre agricultura y sobre música, dos temas que me encantan pero en los que prefiero quedarme callado (ahí sí) para no meter la pata. Un saludo.

  43. A mí también me encantaría conocerte, jrG, pero en este viaje no tenemos previsto subir más arriba de Burdeos (aun así, siguiendo el consejo de Holmesss, abordaré a todo conductor de un Volvo que me cruce). Seguro que hay otra ocasión. Muchas gracias por el ofrecimiento.

  44. Chino, si estamos hablando de mediados de agosto y se estira una horita más hacia el Norte podemos convencer a Jrg que amplíe un poco su radio y ya tenemos un Pinflois en el exilio.

  45. Estamos hablando, en principio, de finales de agosto. Lo que pasa es que hemos cometido el gran error de irnos de viaje con otra pareja de buenos amigos pero que tienen desde hace poco perro y caravana, así que los planes van mutando a una velocidad pasmosa. Hasta hace una semana el viaje iba a ser por la Ribeira Sacra y por las Islas Cíes; no descarto que dentro de una semana sea por Cuenca o por Teruel. Lo siento, pero en esta ocasión no puedo comprometerme. Iba a quedar mal sí o sí.

  46. Ya se han cargado del Instituto Cervantes a Juan Manuel Bonet. Salta a la pista -¡sorpresa!- un podemita, el poeta Luis García Montero, que pasará a la historia por el poema que inspiró a Quique González a componer la canción que nos dejó para la eternidad Enrique Urquijo, Aunque tú no lo sepas.

  47. Adaptaciones, ¿donde anda el Sr. Lobo? Lo pregunto porque es la hora del aperitivo (algunos la llaman del vermú) y me apetece un lobito con patatas…

  48. Josénez jueves, 19/07/2018 a las 13:43

    La semana pasada leí esto de Zarzalejos, «Rebelión en el Cervantes»:

    «Muchos directores profesionales (miembros de la plantilla laboral de la entidad) aspiran a que el Instituto Cervantes se parezca al Goethe, que tiene encomendado el diálogo cultural de Alemania con el mundo, o al British Council, que “representa los intereses permanentes de Reino Unido”. Ambas entidades están profesionalizadas y no resultan correas de transmisión de los gobiernos de turno».

    Fenomenal. Plegarias atendidas.

  49. bolaño jueves, 19/07/2018 a las 14:55
    Ximeno, me descubro.

    Yo me descubro y me remango las sayas tanto con Ximeno como con Chino Cudeiro.

  50. Esto de remangarme las sayas me está resultando desagradable hasta a mí. Era por pelear con Bolaño; venga, Bolaño, vamos a pelear y luego te perdono a lo mejor.

  51. La vida sigue igual: un comunista dirige nuestro destino cultural y tenemos un etapón en los Alpes. Alejandro nos hace disfrutar como lo hizo en su día el Relojero de Ávila, Tarangu o el Chaba.

  52. Ni idea de los planes de mi Santa jRg.
    Iremos informando, pero conocerles a ustedes vosotros con ella no deja de ser un deporte de alto riesgo dado lo que he llegado a contar desde mi anonimato. Un desliz de cualquiera, de buena fe, y se acabó.

  53. PerroAntoine, ahora que caigo, a Weather Report pues ni te lo nombro.
    ¿O la sangre funky del añorado Pastorius los salva?

  54. Procuro fijarme
    miércoles, 18/07/2018 a las 22:32
    Viejecita, ¿se ha leído el artículo entero?

    Procuro : Me he leído la crítica . Entera. Pero solamente la crítica, que con Krugman, con Stieglitz, con Piketty, y cía, me ocurre como le pasó a Obelix con la poción mágica, que se cayó en el caldero de pequeño y no la necesitaba. Lo mío es casi peor : mis progres, que nos están dando lecciones y sermones con ellos, hasta que nos salen por las orejas.
    Y a nosotros no nos admiten réplicas porque respecto de la economía , somos carcas, fachas, y de cuchara… Lo pior de lo pior.

    Y eso de que el libro de Picketty iba a desbancar al de Hawkins, como tocho de mesa de café, pero leídas y anotadas solo las 26 primeras páginas ( con el de Picketty los de Amazon, que guardan las anotaciones que hacen los que lo compran para su Kindle, se quedan en la p. 24 ), eso no va conmigo, que yo, desde luego, no le doy una oportunidad ni a la introducción. Ni lo compro, que no quiero “hacerle gasto”, aunque mi contribución fuera una birria.

    Y buenas tardes a todos.
    En cuanto haga un par de cosas de trabajo que me quedan, vuelvo, así que no se hagan muchas ilusiones de perderme de vista.
    Ya siento

  55. Viejecita, se lo pregunté por curiosidad, por la rapidez. Cuando leí su comentario a mí me había dado tiempo a decir BUUUF, 55 páaaginaaas; y no leerlo, claro.

  56. Que no es la primera vez que se enlaza aquí. Me parece que gusta a perroantonio, desde el título.
    Peguémonos, hasta que la muerte nos separe (yo iba con Cudeiro).
    (Y no me interrumpa la etapa, mujer ya!)
    Vaya, se ha interpuesto mi contrincante, ¡se anticipa!
    Viejita lee en diagonal el inglés.
    Los secantes añorados hacen efecto.

  57. JAJA, vais a llegar desfondados, pobrecicos. Menos mal que luego os podéis tumbar en el sofá.

    Un artículo de ese tamaño, de lo mío y que sea más bien vacío, me llevaría un mínimo de dos horas. Me he pasado la vida corriendo, o correteando, y ahora suelo verme con la misma prisa por dentro y todo el fondo del mar con sus besugos y sus rayas electrónicas entre los campos de algas por fuera. A pesar del traje de buzo con escafandra y los zapatones, avanzo poco y es desagradable.

  58. Hablando de civiles. Estoy ojeando una reunión en un parque frente al Parador de La Mota, en Benavente, entre dos colaboradores de un abogado cacereño y presidente de Cámara y dos emisarios colombianos del Cártel de Cali. Todo por 300 kilos de coca “perdidos”. Si habéis visto “Narcos” ya sabéis que los de Cali son muy suyos con estas cosas. Como era previsible, no hubo buen rollito tipo Chopsuey. Hubo lío, claro. Uno de los colombianos sacó una pistola y le metió una bala en el ojo al tesorero de la Cámara de Comercio.

  59. Por profanamiento de sepultura, dicen los Franco.

    He sido más bien partidaria de mantener al hijueputadelmuerto donde estaba, para ejemplo de las generaciones venideras. Miren ustedes, zagales: ahí a su izquierda la Santa Madre Iglesia, ahí el golpista, ahí la Cruz y un poco más allá el Escorial, aquí bajo nuestros pies los republicanos traídos sin permiso de sus familiares. Hace unos años, aquí se hacía el saludo fascista delante de esta tumba.

    ¿Se les ocurre mejor lección de memoria?

    Pero si el heredero del trono de Francia y los dueños de Meiras se ponen hincha pelotas tengo muy claro lo que haría: lo que haría con cualquier vecino de Madrid de cuyo cadáver no quisiesen hacerse cargo los familiares. A una fosa común esta misma tarde, preferentemente antes de que caiga el sol.

  60. Procuro fijarme
    jueves, 19/07/2018 a las 15:26
    Bremaneur, qué te parece lo de García Montero.
    «Todos somos Ana Julia».

    Es un grandísimo poeta y mejor persona. Estoy convencido de que será el mejor director de todos los tiempos. Su calidad humana, ética, política y estética lo hace idóneo para cualquier puesto del que tome posesión, incluso el de cancerbero de la selección. No le meterían más goles que a De Gea, y añadimos bajo el arco la esperanza de un mundo mejor, sensible, sensitivo y limpio de fachas. A mí no se me hubiese ocurrido nadie mejor.

  61. Procuro ( 16’38 )
    Anoche lo leí entero, pero en lectura rápida. Y hoy, cuando he vuelto del trabajo, he releído la crítica despacito, para intentar hacerme con argumentos, para cuando me vengan mis progres con sus soflamas.
    Y me he guardado la crítica entre mis marcadores, a ver si consigo , a base de leerlo una y otra vez, hacerlo bien, pero a la hora de la hora, me acabo callando, que soy incapaz de recordar nombres para hacer citas que puedan ganar discusiones de esa clase.
    Eso de ser vieja, tiene algunas pegas serias.

  62. S., totalmente de acuerdo, dos de mis mejores amigos tenían cada uno siete hermanos más y me pasaba la vida en casa de uno durante el curso y en la del otro en verano, eran como la familia que no tenía.
    JrG, mis camisas son viejas reliquias que conservo en alcanfor. La única persona que he conocido que sólo vestía camisas de camisero ha sido mi suegro, aunque decía que era un lujo que no se podía permitir. Algunas las siguen usando mis hijos, después de diez años, y están impecables.
    Perroantonio, sin los jipis no habría existido la música sicodélica, una de las cumbres de la música de todos los tiempos y sin la flauta travesera no existiría el disco John Barleycorn (must die) de Traffic y hubiéramos sido menos felices.
    Si supiera hacerlo, pondría aquí un link como Dios manda.

  63. marquesdecubaslibres
    jueves, 19/07/2018 a las 15:36
    La vida sigue igual:
    Alejandro nos hace disfrutar como lo hizo en su día el Relojero de Ávila, Tarangu o el Chaba.

    El Chaba sí que era una gozada. Cuando decía aquello de “selectivo selectivo…”
    Yo ya, después de lo que ocurrió con Pantani, no disfruto con el Tour, ni con el Giro, ni con La Vuelta. Cada día me van quedando menos cosas.

  64. El régimen de Franco sólo se tambaleó entre el final de la Guerra Mundial y 1947. En ese periodo sólo hubo un tímido intento de acuerdo entre Indalecio Prieto y Gil Robles de derrocar a Franco con la ayuda de británicos y franceses para utilizar a don Juan como pacificador. Como no se ponían de acuerdo el plan se diluyó.
    En octubre de 1947 un grupo amplio de senadores y congresistas americanos visitaron oficiosamente a Franco. Elevaron sus conclusiones al general Marshall, aquel hombre no se parecía en nada a un dictador y su régimen no era un fascismo. A partir de aquí empezaron a enviar ayuda económica y militar y evitaron condenas retóricas en la ONU.
    Han pasado muchos años desde entonces pero muchos siguen anclados en 1946.

  65. Junto con Bolaño estoy disfrutando de las sólidas tesis y datos de Pinker.
    Reconozco que de Piketty, ni las críticas, así que no me atrevo a pedir opinión del primero a S. ni a Piratajenny.

  66. Franco no gustaba, como no gusta hoy Putin, pero sus regímenes de falsa democracia no son comparables a la URSS de entonces ni a la Corea del norte actual.

  67. Me entero con un orgullo casi personal que el héroe español, Ignacio Echeverría, cobardemente asesinado de un puñalada por la espalda cuando intentaba salvar a la vida de una mujer de un ataque yihadista, recibirá la George Medal, medalla para actos de gran valentía que concede la reina Isabel de Inglaterra.

    Tampoco estará de más, en estos días de memorias y desmemorias en los que Franco, cuarenta y tres años después de su muerte, sigue ocupando puestos de rabiosa actualidad entre la izquierda que tanto lo añora, que el ayuntamiento podemita de la villa donde vinieron al mundo tanto el dictador como el héroe Echeverría, se negó a tributarle ningún tipo de homenaje al segundo aduciendo su nula vinculación con la ciudad.

    (Entre paréntesis: por regla general nacer en una determinada población te vincula con ella para siempre de alguna manera. Y aunque esto no fuera así, entregar la vida en un acto más allá del valor debería haber bastado al municipio para establecer de manera unilateral esa vinculación que honraría, en primer lugar, al municipio)

    (Actualización: leo que, un año después de su asesinato y probablemente empujados por la presión mediática desatada a causa de la insensibilidad del alcalde en este tema, el ayuntamiento ha celebrado por fin ese homenaje. El mismo mandatario municipal que un año atrás lo descartara de un plumazo y casi de malos modos, ha dado felizmente un paso atrás e institucionaliza el homenaje al héroe del monopatín que entregó su vida sin dudarlo a cambio de otras muchas. Desde luego que nos alegramos de la noticia)

  68. No sé qué cazzo tienen que ver ni la URSS ni Prieto ni el sursum corda en este debate. Al parecer una mayoría de los parlamentarios (incluidos esos rojazos de C’s), que representan a la mayoría de los ciudadanos de este país, se han puesto de acuerdo, con 40 años de retraso, en sacar al hijueputadelmuerto de un sitio que es patrimonio nacional y cuyo sostenimiento se paga con impuestos. Al parecer una cosa tan elemental levanta sarpullidos en algunas pieles; pues nada, al dermatólogo a hacérselo mirar.

    Al parecer también, los nietos del hijueputadelmuerto, cuyo patrimonio tampoco estaría mal investigar, no fuera a ser que procediera por vía directa de la dedicación política de su abuelito, no quieren recoger sus restos. La solución es obvia: a la fosa común, como se haría con cualquier cadáver sin reclamar. O que sus nostálgicos organicen un crowdfunding y lo entierren en un cementerio.

    Somos gente civilizada y no estaría bien echarlo a una cuneta y que sus nietecitos jueguen al escondite con su muerto, como a otros no les queda más remedio que hacer con los suyos.

  69. Adaptaciones
    jueves, 19/07/2018 a las 15:39
    PerroAntoine, ahora que caigo, a Weather Report pues ni te lo nombro.
    ¿O la sangre funky del añorado Pastorius los salva?

    Me desconcierta la pregunta. ¿De verdad no percibes la diferencia entre Weather Report y Supertramp? A ver, que yo no digo que nadie sea «malo», pero por lo mismo que hay cosas que no leo, hay cosas que prefiero no escuchar. Weather Report son poesía y Supertramp un bestseller.

  70. Calle Holmesss, que aún me estoy descojonando con lo de Chet Baker.

    Pirata, lo dije y lo argumenté un día y no me querías creer: Israel lleva camino de convertirse en un Estado étnico y con ciudadanos bantustanes.

    Durante los debates, el diputado del Likud –el partido de Netanyahu–, Avi Dichter, el ponente de la ley, dijo a los diputados árabes: “Ustedes no estaban aquí antes que nosotros y no se quedarán aquí después que nosotros. Hemos aprobado esta ley fundamental para impedir la mínima voluntad o tentativa de transformar el Estado de Israel en una nación para todos sus ciudadanos”.

  71. Creo recordar que el último gran concierto al que asistí (concierto de esos de muchos miles de personas) fue uno de Jethro Tull, allá por el siglo pasado, años 80. Me gustaron en su momento, como Pink Floyd. Pero no me emocionan.

  72. La única frase que se escapó de mis labios sobre el particular el día de la muerte de Franco fue un grito de alborozo cuando me encontré con mis dos compañeros del alma en la puerta del colegio y uno de ellos gritó:

    –¡Dicen que hay una semana de vacaciones!

    Al final fueron dos. Las semanas.

    El asunto, cuarenta y tres años más tarde, me produce la misma desazón que entonces, y lo observo desde la barrera como lo que es, un guiño, una cortina de humo –con el inevitable trasfondo bufo– para un gobierno aupado al poder y sostenido por comunistas, independentistas, nacionalistas vascos y proetarras. Estoy de acuerdo, hasta cierto punto, con lo de las cunetas, pero me da risa lo de los cambios de calles –encargado, además, a auténticos ignorantes en materias históricas, como se ha demostrado–, estatuas y demás caza de simbología franquista, aunque ello represente en ocasiones una parte de nuestra historia. Que encuentre ridículo el que las mismas personas que abanderan por activa y por pasiva el “pasar página” con el terrorismo y, por ende, con esos crímenes cometidos ayer y anteayer mientras recurren a todos los medios a su alcance para investigar y castigar en su caso los cometidos por abuelos, bisabuelos y tatarabuelos –sólo los de un bando– de las actuales generaciones, lo veo como una conclusión inevitable. Personalmente, tuve un abuelo condenado a muerte en cada bando, ambos inocentes, por lo que me considero casi neutral en temas de la guerra civil. También tengo bastante claro que en todo este despropósito de la memoria histórica, salvo honrosas excepciones, subyace una pizca de afán de justicia y un mucho de venganza. (“¡Arderéis como en el treinta y seis!”, gritaba no hace mucho la actual portavoz –¿portavoza?– del ayuntamiento de Madrid en su asalto a una capilla) La venganza, claro, es más humana y comprensible que la justicia. Quizá algo menos comprensible, es cierto, cuando viene dada, como en este caso, a título póstumo y han pasado cincuenta años de la muerte, en su cama y gobernando el país, del dictador al que se pretende castigar desenterrándolo de su tumba. El odio personal es eterno, pero pienso que el odio institucional debería tener una fecha de caducidad, no sé, cincuenta años o un siglo como máximo, porque a veces, lo confieso, a mí mismo me dan ganas de coger el coche, plantarme en el Escorial y meterle dos buenas galletas al rey felón, Fernando VII.

  73. Lo cierto, Viejecita, es que con lo de la flauta travesera pensaba en Ian Anderson de Jethro Tull y en su famosa posicion de la grulla. Pero visto al pavo ese, me reafirmo: los musicos, al foso. El espectáculo que lo pongan las bailarinas.

  74. El mismo día que me licencié del ejército fui a ver un concierto de Jethro Tull en el Palacio de los Deportes. Creo que era por san Juan, pero no estoy seguro .Por supuesto, no llevaba entrada, y después de muchas vueltas al recinto vi cómo un grupo numeroso de peña derribaba a patadas una puerta y empezaban a colarse. Corrí hacia allí, y cuando ya tenía casi todo el cuerpo dentro, un policía nacional me pegó un gomazo en la espalda de los de mención honorífica. (Además, era verano y no llevaba ropa de abrigo que amortiguara el golpe) Entré, sí, pero pasé medio concierto acordándome del policía y de su familia al completo. La parte final la disfruté algo más.

  75. Conio PerroAntoine

    De verdad no percibes la diferencia entre Weather Report y Supertramp?

    Claro que sí, intentaba indagar en lo que percibía como un prejuicio generalizado a todo lo sinfónico o elaborado, jipioso o sicodélico. Por eso pregunté.

    Fueraparte yo lo oía todo y lo sigo oyendo, quizás por nostalgia o quizás porque veo calidades inapreciables para otras personas.
    Supertramp por ejemplo se convirtió en un bestseller, pero no lo fue siempre y menos sus discos previos a Breakfast.

  76. Y ya entiendo que el símil del bestseller no era por sus ventas sino por su calidad. Yo veo temas creativos innovadores y de calidad en aquellos discos.

  77. En estos tiempos de rápida mudanza uno echa de menos la estabilidad que nos procuraban Francisco Franco y don Santiago Bernabéu.

  78. S.
    jueves, 19/07/2018 a las 23:38

    Mis fuentes no coinciden con las tuyas. Esto es lo que ha dicho Dichter en hebreo, y la traducción en inglés respeta el original :

    (Nota: los “Joint List MKs” son los miembros de la Knesset de la Lista Conjunta, donde están los árabes].

    “When I listened attentively to the Joint List MKs, it was impossible to miss their clear words: ‘We, the Arabs, will win. We are in our homeland. We were here before you and we will be here after you”.

    Y efectivamente eso es lo que piensan los parlamentarios árabes de la Knesset: que el pueblo judío es un cuerpo extraño en el territorio que se llama Israel, por lo que están justificadas todas las “acciones” de sus hermanos del otro lado, como no se han cansado de repetir desde hace setenta años ante los demasiado pacientes parlamentarios judíos.

    Así que Dichter ha contestado muy bien: “Ustedes piensan: esta es nuestra tierra y nosotros estábamos aquí antes que ustedes. Pues no: ustedes no estaban aquí antes que nosotros y no lo estarán después de nosotros”.

    Clarín (que es la fuente que están reproduciendo como loros los periodistas españoles) no sólo ha robado el contexto en que Dichter ha pronunciado la frase, sino que también ha omitido decir que inmediatamente a continuación se ha referido a la comunidad árabe como minoría nacional de Israel.

    En fin, lo que molesta es lo de siempre, que Israel se defina como Estado judío, que es tanto como molestarse si se dice de Francia que es el país de los franceses. Por cierto, los palestinos ya tienen un estado (estado que los árabes sustrajeron de la parte que correspondía a los judíos en la partición inicial): se define como estado árabe, se creó sólo un año antes que Israel y se llama Jordania.

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