Series Nostálgicas de Chopsuey presenta: Las tiendas de barrio

Por Olmedo.

¿Quién no añora esas grandes sacrificadas en esta época de centros comerciales y comercio electrónico? Puedo ver a los lectores de Çhøpsuëy moviendo la cabeza afirmativamente como refuerzo gestual a su conformidad con el aserto precedente. Para esos nostálgicos y para los que ya no las han conocido voy a describir algunos de esos comercios que han jalonado mi existencia.

Parte de mi infancia y primera juventud transcurrió entre dos tiendas de la calle Blasco de Garay que, curiosamente, eran contiguas.

La primera se llamaba Gordillo, pero nunca supe si el nombre de la tienda era el apellido del personaje que lo regentaba o su mote, ya que era tremendamente gordo y su barriga a duras penas se contenía en el guardapolvo azul grisáceo que siempre llevaba puesto.

Gordillo era una tienda de compraventa de tebeos y cromos, es decir, el paraíso para cualquier niño de entonces. A la salida del colegio nos juntábamos allí para gastarnos las pocas pesetas que teníamos o conformarnos con echar un vistazo a la tienda, ya que sus paredes estaban llenas de tebeos, aunque Gordillo siempre estaba ojo avizor y si te pasabas leyendo, te echaba con cajas destempladas.

Los más solicitados eran los de Hazañas Bélicas, Capitán Trueno y El Jabato, aunque a mí me gustaban más los de tiras cómicas, sobre todo Tío Vivo y DDT, con las intemporales historietas de F. Ibáñez, aunque Pulgarcito o TBO también tenían un pase; el que no soportaba era uno que se llamaba Pumby, ya sólo el nombre echaba para atrás.

Allí podías comprarlos nuevos o usados y vender los que ya te sabías de memoria. También comerciaba con novelas del oeste, policiacas o de aventuras y despachaba algunas de las escasas golosinas que comíamos entonces, básicamente regaliz, chicles Bazooka o Dunkin, caramelos Saci y pastillas de leche de burra.

Pero nada comparable a los cromos, que para nosotros eran como la Play para los niños de hoy. Los teníamos siempre en la cabeza y en el bolsillo, para cambiar los repes en clase o, si no encontrabas los que necesitabas, en Gordillo, que tenía unas tarifas abusivas; los menos frecuentes eran prohibitivos y para cambiarlos pedía cuatro o cinco por cada uno, dependiendo del que fuera. Los tenía en cajas de cartón, por colecciones, y se formaban colas esperando a que quedaran libres para empezar a revisarlas en pos de los cromos pendientes, consultando la chuletilla que llevábamos con los que nos faltaban.

Recuerdo que mi primera paga me la gasté en el quiosco de Donoso Cortés esquina a Andrés Mellado en sobres de cromos de Los Picapiedra; esa fue una de las varias colecciones que empecé y no terminé. En realidad creo que totalmente no acabé ninguna, siempre quedaban dos o tres que no había manera de encontrar, los que más pude completar fueron Vida y Color y otro que tenía banderas, escudos y monedas de países, que no me acuerdo como se llamaba.

La otra tienda tuvo importancia unos años después, siendo ya un adolescente, se trataba ni más ni menos que de Herrero Discos, una tienda muy pequeña, pero con un gran contenido de sencillos, epés y elepés de lo más selecto del panorama musical nacional y extranjero, como diría nuestro llorado José Luis Uribarri.

Solía apretar mis narices contra su escaparate, deleitándome con las portadas de los discos, las fotos de los conjuntos en posturas extravagantes, letras y dibujos sicodélicos, pop art en estado puro. En esa época por las noches me acostaba pertrechado de un “transistor”, esperando a que sonara Magical Mistery Tour, la sintonía de Musicolandia, con el inefable Mariscal Romero a los mandos, y escuchaba los éxitos del momento que luego buscaba en el escaparate de Herrero. De vez en cuando entraba en la tienda a escuchar alguno y por mi cumpleaños o después de navidades, que tenía fresco el dinero de las estrenas que me daban mis tíos en Alcoy, me podía comprar alguno.

Con frecuencia iba con el Marqués de Cubas Libres, antes de que ingresara en la aristocracia, también aficionado a la música y con el que intercambiaba los discos cuando los había escuchado cienes de veces en mi tocadiscos monoaural. El año pasado todavía recuperé de la discoteca del zulo Songs for a Taylor, de Jack Bruce, una joya que permanecía en su poder desde entonces.

Precisamente la anécdota que más recuerdo de Herrero fue con él. Estábamos eligiendo un disco para comprar, cuando se acercó a nosotros con uno de Deep Purple y nos recomendó que lo escucháramos. La cara A era el tema Hush que se hizo muy famoso enseguida. Nos gustó mucho y me lo compré. Cuando estaba pagando, Herrero dijo que “estaba subiendo como la espuma” en las listas de éxitos. Aquella frase nos hizo mucha gracia y aún hoy la utilizamos para referirnos a éxitos fulgurantes, como los que siempre hemos tenido con las mujeres.

62 comentarios en “Series Nostálgicas de Chopsuey presenta: Las tiendas de barrio

  1. Soy de la generación del grunge, y no tengo nostalgia de ella, ya que que me quedé anclado en su lado más underground, punk rock, alternativo o como se quiera llamar.
    (A nivel de coleccionables y manera de pensar, mi modo de vida no es muy peligroso)
    El comic que me marcó fue Whatchmen, y después Love and Rockets, Eigthball y Hate. Nunca superados.
    Sin embargo, antes del grunge, durante mi infancia, mis hermanos mayores, que son bastante más mayores que yo, tenían unos discos por los que sí tengo algo de nostalgia a veces.
    Roxy Music – Over you.
    Y eso que según las camisetas punk de Malcolm McLaren, Brian Ferry era una de las cosas que todo punk debe odiar.
    Pero es muy cool.
    El Phil Manzanera, no tanto.
    No tengo nostalgia de los comics marvel que teníamos, pero hace poco retomé uno de Lucky Luke, el del juez, y guau.

  2. Decir que normalmente a los grunges les gustaban Beatles y Deep Purple, de Pink Floid solo la etapa Syd Barret.
    A mí Deep Purple no me gusta mucho, si no recuerdo mal Hush es una versión de un tema soul.
    Black Sabbath y Motorhead sí me gustan.

  3. El “Gordillo” de mi pueblo estaba en “cá Amparo” y permitía el trueque. Podías cambiar los tebeos como si fuera un videoclub y se podía pagar en especie, además. Dispongo de las colecciones completas de “El Capitán Trueno”, “El Jabato”, “El Guerrero del Antifaz”, “Roberto Alcázar y Pedrín” y “El Comando Gorila” de “Hazañas Bélicas” primorosamente digitalizadas. Creo que a mi primo Olmedo (o mi hermano, o quizás sea yo mismo, no estoy seguro) se le han olvidado “El Guerrero del Antifaz” y “Roberto Alcázar y Pedrín” porque esos los teníamos guardados en una caja de hojalata de mantecados de Estepa ¿a que sí?

    Por otra parte respecto a sus gustos musicales, el otro día me sorprendió con Traffic y hoy saca a la palestra a Jack Bruce. Dos referencias de mi juventud ¿Alguno de ustedes piensa que Cream era en realidad el grupo de Bruce, en el que tocaba la guitarra Eric Clapton? Del mismo modo, cuando se deshizo Cream, Eric Clapton fue a Blind Faith, que -para mi- era el nuevo supergrupo de Steve Winwood. Nunca he sido muy partidario de Eric Clapton. Sin perderle el respeto, claro. Estaba demasiado enganchado a la heroína y sus largas improvisaciones, bien resueltas técnicamente, palidecían ante la capacidad musical tanto de Bruce como de Winwood, Allman, Mayall, etc. (la que me va a caer…)

  4. Allman, Mayall y JJ Cale ( nunca confundirlo con J Cale).
    Thé flyn burrito brothers, CCR, sonaban en casa cuando yo me iva a la Palen (La Palentina) a comprar los cromos del álbum de portada que le gustaba más Ami madre que a mi. Yo compraba los sobres de montaplex del módulo lunar y el Apolo XI.
    Los cromos los pegaba con engrudo (harina+agua) para ahorrarme el Imedio.

  5. No es cuestión de derechas e izquierdas.
    Es cuestión de enviar y recibir información errónea, descontextualizada o sin completar, a elementos sin criterio, luego que “eso” crezca ya es inevitable.
    La fe no conoce fronteras ni ideologías ni montañas, mucha gente sólo quiere creer, ver agresiones, estar en lo cierto.

  6. Mis primeros comics los leí en casa de mi abuela, en el pueblo. El del kiosko más cercano, que además vendía detergente, cuerdas, sulfato para las patatas, palanganas de plástico y alambre de espino, sólo tenía antigüedades que le quedaban de sabe Dios cuándo. Los que más me gustaban, y los únicos que recuerdo, son los de El Cachorro., Que ya eran viejos cuando yo nací. Salía El Cachorro, claro, que luchaba contra los piratas, la hija del Gobernador de Maracaibo, un tal Batán y el Capitán Fierro.
    El Cachorro, por cierto, se apellidaba Olmedo.

  7. ESPAÑA FUNCIONA
    He salido a las 6 del Zulo para acompañar a mi santa que empieza la consulta los lunes a las 8 en el Hospital de Villalba: A43, A4, R4, M50, A6. Espectacular red de carreteras, mucho tráfico de gente que está trabajando y necesita desplazarse.
    El Hospital de Villalba es uno de los muchos que se construyeron en la época de Esperanza Aguirre. Situado en un lugar privilegiado es un edificio de gran belleza y funcionalidad que puede usar cualquier madrileño pues dentro de esta Comunidad hay libre elección de centro.
    Nadie habla de lo que funciona, escuchando la puta radio por el camino pareciera que estamos al borde del colapso. Este sistema de información es peor que las fake-news. Cada Gobierno que llega quiere hacer creer que se empieza de cero cada vez, los anteriores eran siempre corruptos y/o inútiles.

  8. Siempre quise tener un rollo con la hija del Gobernador de Maracaibo. No concretamente con la del cómic, con cualquiera. Suena impresionante el título, a belleza levemente exótica, a europea desubicada, a moza bizarra y osada y aún así refinada. Si me dan a elegir, cosa que no pasará, prefiero a la hija del Gobernador de Maracaibo que La Perla de Labuán, y mira que Salgari tira, porque en mi imaginación es que no hay color. la Hija del Gobernador de Maracaibo es algo así como un “amor de lonh”, un enamoramiento de oídas como el de Juffre Rudel.

  9. ¡ Qué envidia ! ¡ Qué jóvenes son ustedes !

    Yo, de mi infancia, recuerdo un kiosco que era al mismo tiempo de zapatero remendón, en Ategorrieta, en la plaza del reloj. Pero no nos dejaban comprar nada allí ( la tuberculosis que lo invadía todo en aquella época sin penicilina ).
    Y ya, en Madrid, había una tiendecita : la Papelería Inglesa, ya desaparecida, en la calle Goya, regentada por dos viejecitas adorables, donde comprábamos lápices de colores, gomas de borrar, tinta Pelikan, y unos secantes para que no se emborronara lo recién escrito, que tenían ilustraciones de enanitos por uno de los lados…

    Cuando ustedes empezaron con El Capitán Trueno, y así, yo ya me gastaba la paga semanal en libros ( A la vista de mi abuela, vidas de santos, libros edificantes tipo Fabiola, o Quo Vadis , y a escondidas, libros para chicos, como los de Stevenson, de cosacos, de piratas… )

    Pero no me quejo, que la alternativa a la vejez no se puede decir que sea muy apetitosa
    Y buenos días a todos

  10. Toñito, de la pandilla de mi hermano y fodachín inveterado, sostiene que la regla ha de ser la contraria a la que indica Perro. Es fundamental, fundamental, mantener en la agenda del móvil especialmente los contactos de la gente que te cae mal. Señaladamente, y en su caso concreto, los de las mujeres a que decepcionó, traicionó o burló. El amateur pretende olvidar y olvida dónde se enfangó, el profesional, los diarios de Casanova son dos tomos gruesos en papel biblia, no se puede permitir no recordar. No puede descolgar el teléfono y que le sorprenda, al otro lado de un número ahora desconocido, una mujer airada. En general hay que llevar cuenta de los enemigos, de los adversarios y de todos aquellos a los que, por acción u omisión hemos desairado o nos han desairado. Nunca se debe de borrar un contacto desagradable de la agenda del móvil porque volverá y nos pillará con la guardia baja.
    Hay un punto medio que yo uso. Créese un contacto con el nombre NO COGER y anótense en él todos los números de las personas o instituciones con los que uno no quiere hablar. Ex-novias, ex-amigos, familiares en conflicto, clientes que se las han arreglado para pillar tu número privado, comerciales de compañías de teléfono, acreedores insistentes quien los tenga y etc. Suena el teléfono y él mismo te recuerda que ni de coña descuelgues, qué más da ya el por qué.

  11. Las tiendas de barrio son maravillosas y le dan carácter a una ciudad. Quien piense lo contrario, que imagine cómo sería su ciudad si en lugar de bares o cafeles, donde tomar una caña o un cortado, todo fueran Estarbutts y MattDonacks.

    Amigos, esta semana empiezan los uropeos de ackletismo. Soup Suey me ha mandado como corresponsal el viernes, en vivo y en directo, para cronificar la final del milqui, entre otros eventos que tendrán lugar dicho día en el estadio olímpico de Berlín.

  12. marquesdecubaslibres
    lunes, 06/08/2018 a las 14:53
    Juanfran, ese tiempo es una birria…

    Toma, claro, pero se llevó el entorchado. Fue una carrera lenta, como las que le gustaban a él. Lentitud, tacticismo, colocarse de segundo a cuarto y esprintar al final. Isaac Viciosa quedó segundo, no aguantó el latigazo de los últimos cien metros. En cualquier caso, han pasado veinticuatro años y ahí sigue, invicto.

  13. Gómez
    lunes, 06/08/2018 a las 14:11

    ¡Yogurines!

    ¡ Yogurines y sin caducar ! ( es que hoy he tenido que revisar todos los que tenía en el frigo, que los marcianitos, que son los que se los toman, están en Asturias todo el mes )

  14. Tomándome un gintonis de media mañana en un bareto de la Ventilla he afirmado que no me follaría a la ninia del balminton ni cobrando. Unas feministas con piercings me han amenazado de muerte. Una agresión homófobica en toda regla.

  15. marquesdecubaslibres
    lunes, 06/08/2018 a las 14:55
    Hoy he sufrido una agresión homófoba. Ni una más.

    Es que, como llevase usted una de esas camisas que usted dice que no son hawaianas, sino de no se qué marca, podría usted resultar demasiado apetitoso para la envidia malsana de algunos…

    ¡ Vaya ! Me he colau, como de costumbre. Podría borrar lo de arriba, pero parecería que intento disimular lo metepatas que soy.
    así que no.
    Pero pido perdón.
    Ya siento

  16. No lo consigo copiar ni enlazar ;
    Me han mandado este documento, copiado de wassap ( que no tengo ) sobre
    ” Manuel Sanchez Corbí, coronel de la UCO, que siendo capitán liberó a Ortega Lara de su tortura y de una muerte segura, que resolvió el caso de Diana Quer, y el del “pececito” de Almería. Que ha sido el responsable de grandes operaciones contra la corrupción, como Taula, Púnica, o Aquamed…
    y en la actualidad, mientras se trabajaba en una operación contra la corrupción en el PSOE, el gobierno ha dejado su unidad sin fondos, y el actual ministro del interior, LO HA DESTITUIDO POR FALTA DE CONFIANZA. ”
    Y luego está su foto.

    Creo que todo ello sale en uno de los periódicos de Asturias, en la versión en papel.
    Por si les interesa a alguno de ustedes.
    A mí, lo que me da, son ganas de llorar.

  17. Me he puesto a pintar una mesa de jardín con espray de grafitero y tengo un pedo sólo comparable con los “apoteósicos” de la juventud. Me voy a comprar dos frascos más de droga; uno para la segunda mano, el otro porque ya estoy enganchado.

  18. MONOAURAL
    Olmedo siempre despreció la HI-FI, la estereofonía era para él superflua. No así para su primo “el estilista” que poseía un gusano de categoría, gustaba tratar los discos “con equipo” según decían los más pedantescos.
    Yo tuve la suerte de que mi padre comprara un amplificador marca Vieta, habló de finales de los 60, que para la época era una joya. Hace poco traté con un doctor Vieta, conocido psiquiatra catalán , que me aseguró ser hijo del que fabricaba los amplis.

  19. Los amplificadores Vieta eran una referencia.
    Para escuchar en monoaural eran los viejos discos de pizarra de jazz y blues.
    No necesitaban más que un modesto ampli de válvulas para soñar a gloria, si conseguías abstraerte de los chasquidos.

  20. Pues nosotros tuvimos un Vieta. Y un plato ¿ Garrard ? , con una cápsula superferolíica. Y era un desastre.

    Porque poníamos los vinilos una y otra vez, en las partes que nos gustaban especialmente, y con eso, los discos tenían rayajos enseguida. Y, acostumbrados al buen sonido, aquellos toc, toc, nos ponían de los nerrvios, y vuelta a comprar el disco, que se volvía a rayar… Llegamos a tener cuatro discos de El Mesías, la versión con el Cristo de Dalí en la cubierta , dirigida por Richter. Y eso que no teníamos un duro, que todo se nos iba en pagar colegios.

    Cuando salieron los compactos, pasamos a mejor vida. Y los altavoces Bower & Wilkins siguen sonando de cine con los CDs y los DVDs…

  21. Acabo de recordar una sesión en el cine Playa de Castelldefels, allá por el 73: Adiós, cigüeña, adiós y Furia oriental, bajo las estrellas. Nuestras bicicletas aparcadas en la puerta del cine y lagartijas cinéfilas recorriendo la pantalla durante toda la proyección.

  22. MGaussage lunes, 06/08/2018 a las 13:33

    A tu amigo aún le preocupa caer bien. Eso de qué pensará una ex-novia si no la reconozco. Qué flojo. Lo mejor es preguntar. ¿Y tú quién eres, guapa?

    Yo uso una aplicación de Android que se llama «¿Debería responder?». Permite bloquear directamente un teléfono sin llegar a descolgar o que aparezca en pantalla el mensaje que defines para cada numero; por ejemplo, «Seguros Xxx» o «La loca». Gracias a este sistema tengo bloqueadas a quince ex-novias del Marqués.

  23. Totalmente de acuerdo, Ximeno, los olvidos son debidos a que me gustaban más los tebeos de humor y los de acción los tengo menos presentes en el recuerdo. En cuanto a Cream, es evidente que los mejores temas eran los compuestos y cantados por Jack Bruce, sin despreciar el talento de mano lenta, pero no hay color y sobre Blind Faith (mitad Traffic, mitad Cream) sólo puedo añadir que el elepé que hicieron es uno de los mejores discos que recuerdo.
    Marqués, no era desprecio, era que no tenía posibles para mejorar el Dual monoaural, hasta que unos años después le compré el famoso “gusano” a primo estilista.

  24. Tengo un Vieta moderno. Le insertas un IPhone o un IPod y suena a todo trapo. El problema es que no baja de los cinco millones de decibelios o más. Ideal para las pachangas, pero en casa me vuelve loco.

  25. La portada del disco de Blind Faith hoy sería uno de los impublicables de Arcadi y en aquellos tiempos más de uno lo forró para que en casa no se lo secuestraran.
    Los amplificadores VIETA-UNO eran una referencia no sólo en sonido, sino en diseño. Aquel frontal negro con bordes redondeados y botonería en blanco era todo un desafío a los aburridos paneles metalizados de los Pionner, Technics, Kenwood, Marantz de la época.

  26. La portada del disco del Marqués es la de la edición americana después del escándalo que produjo la “original”. Se decía que la niña era la hija “ilegítima” del pelirrojo Baker. Una auténtica barabaridad para el puritanismo dominante. También que era una “groupie” a la que tenían esclavizada sexualmente. Si quieren leer la verdadera historia contada por el fotógrafo y diseñador de la misma Bob Seidemann aquí pueden hacerlo.

    Atención spoiler: Quien le gustó a Bob para la fotografía era la hermana mayor, pero se negó a posar desnuda.

    La verborrea psicodélica del artista dando las explicaciones del simbolismo de la composición es impagable

  27. En segundo de cuchillerato vino un tipo sudamericano a clase para presentarnos el álbum Vida y Color. “No eé que sirva pa estudiá, pero eé istructivo… vaya”, nos dijo el hombre unas cuantas veces.
    A partir de ese día cuando salía a la pizarra a leer mi redacción repetía la frasecita imitando el acento del sudamericano ante la rechifla de mis compañeros y la indignación del profesor.
    Se puede ser igual a los 12 que a los 63 años.

  28. Llevo tiempo que ya no sueño despierto.
    No me hace ninguna falta.
    Ya me quedo con lo que puedo ver y detenerme a observar.
    Estoy eliminando hasta el lapicero.
    Las líneas pasan a ser contrastes de color y su luz.
    Quitar la oscuridad, barriéndola con el pincel.
    Quitar, y volver a quitar hasta que sale la belleza.
    El ventilador es ahora el único compañero necesario.
    A esta hora todo debe estar terminado.
    A 40 nada puede salir, más que la paciencia de esperar y recordar que menos 10 es igual pero de signo contrario.
    Parella Lendo.
    Muy bueno.
    Bien por el azul de Sargadelos.

  29. Toda esta fiebre de falsificar másters, inflar currículums e incluso inventarse carreras que sólo existen en la imaginación, únicamente responde a un motivo: el anhelar ser lo que en realidad no se es.

  30. Todos quieren MAS.
    No podrán utilizarlo ni disfrutarlo, pero por si esas, MAS.
    MAS de TODO.
    Que engorden o mueran del atracón.

  31. La lectura de la biografía de Unamuno escrita por Juaristi es un erudito placer. Imagino que Proc la conoce, o debería conocerla, es recomendable para cualquiera que tenga sed de conocimiento e imprescindible para entender la locura del PNV.

  32. Hay que saber distinguir entre cursos postgrado “habilitantes” y los que son de adorno. Hay cursos de doctorado que te habilitan para leer la Tesis y otros que no. Hay cursos que te habilitan para ejercer una responsabilidad, cardiólogo o CEO, y otros que son pura farfolla.
    Los políticos son habituales en estos últimos que luego adornan exagerando su valor, pero se trata de pecados veníales. Hay que saber distinguir pero para ello es necesario tener una experiencia académica seria que no tienen en general ni políticos ni periodistas.

  33. Casado como Sánchez o Rivera es un petardo, a diferencia de Soraya que tiene un CV serio. El alto nivel profesional se demuestra aprobando oposiciones públicas (como Soraya o Rajoy) y/o ejerciendo puestos de responsabilidad en el sector privado. Cuando no se tiene ni lo uno ni lo otro cabe intentar vivir de la jeta, de la intriga o del coño.

  34. Ni más ni menos Marq.
    Engañabobos que sirven de reclamo de universidades inventadas y de medio pelo, incluso calvas del todo.

  35. Termino, el Economist del 3 de agosto lleva un special report: The strain in Spain.
    Obligada lectura. Olvídense de las series y muevan el magín.

  36. Mi tocayo F.N. se enreda en “La mujer marca el ritmo en el siglo XXI”. Un artículo de encargo en el que se apunta a la moda del heteromatriarcado posmodernico ambiental. Referentes citados: Una señora que dice ser musicóloga feminista y consultora de género. Le falta un master en Sexadora de Palomos Cojos, un doctorado en Flatumancia y el Grado en Psicoempatividad Transgénica Multiracial. (Baja cultura)

  37. Pues el que yo he leído sitúa a Rajoy todavía en el gobierno, no se si van con retraso o he leído otro artículo en The Economist con el mismo título.

  38. No en vano mi canción preferida siempre ha sido Yo quiero tener un millón de amigos.

    Buscando unas historias en mi dossier de prensa para un proyecto que estoy poniendo en marcha, me encuentro con un artículo-entrevista que me dedicó en EP el periodista y escritor S. P. en abril de 1999: “La primera experiencia novelística de M. ha estado, según confiesa, muy satisfactoria pero también le ha permitido sacar conclusiones políticamente poco correctas. Sin morderse la lengua y con la mezcla de ironía, contundencia y poca diplomacia que encontramos en Donde acaba…, dispara: «Estoy muy contento con la recepción que ha tenido la novela. Se ha hablado mucho, pero me ha sorprendido que en el mundo literario, donde habría de imperar el talento y la sensibilidad, haya tanta mediocridad y gente gris».”

    Que servidor de ustedes era bastante más joven y comedido que hoy lo prueba el hecho de que hablara de mediocridad y gente gris y no, directamente, de capullos.

    Y conste que esto lo escribí sobre los profesionales del sector, a unos cuantos años de distancia, por tanto, de conocer a las reinonas, reinones, marisabidillas y marisabidillos de internet.

  39. Sí, Godwin
    Arcadit Espada

    El Valido ha escrito en *El Periódico de Catalunya* un artículo que debe leerse. No comparto el interés que despertó la exhumación de sus antiguos comentarios sobre los españoles y otras bestezuelas. El Valido era entonces un agente de seguros que se daba al porno nacionalista los domingos por la tarde. Es humanísimo. Pero este artículo, escrito en el pleno uso de sus facultades institucionales, debe subrayarse, fijarse y no olvidarse. La razón principal es que es el artículo de un nazi. Yo soy refractario a la célebre ley de Godwin, que indica la caducidad de la razón cuando usa analogías con el nazismo. Pero a mí la del nazismo me parece regida por las mismas exigencias de cualquier otra analogía. Entre otras razones porque la inmensa mayoría de analogías con el nazismo no incluyen a Auschwitz. Si uno dice que la política lingüística de los nacionalistas catalanes es la de los nazis no esta diciendo que los nacionalistas catalanes estén preparando los hornos crematorios. Esta misma evidencia le permite al Valido hablar de fascistas refiriéndose al antinacionalismo catalán. Yo, por ejemplo a mano, soy uno de esos fascistas: un partidario de la unidad de España que no obligará al Valido a hablar en cristiano amenazándole con un chute de aceite de ricino.

    El artículo citado no es episódicamente ni marginalmente nazi. Lo es estructuralmente. Como recordarán mis lectores, el *Mein Kampf* parte de la acusación falsa de que los judíos habían traicionado a la nación alemana en la Primera Guerra. Hitler creía que todos los crímenes judíos eran ciertos y que no se denunciaban lo suficiente. Por su parte el Valido describe una Cataluña amenazada por el fascismo. El grado de vileza se advierte a simple vista: la inmensa mayoría de ataques e intimidaciones los protagonizan desde hace años los compañeros políticos del Valido. E incluso sus propios hijos. Si las reacciones de nosotros, los fascistas, han aumentado, ha sido a consecuencia de la intolerable colonización previa del espacio público. Esas ridículas y ofensivas cruces amarillas, por ejemplo, que cualquier demócrata tiene el deber, también estético, de quitar de su camino. Pero lo sustancial del artículo no es la descripción, sino la llamada. La descripción es falsa, pero la llamada es real: el Valido llama a la acción y exige a su policía acciones preventivas, precoces, contra el fascismo; y a su pueblo, denuncias.

    El momento en que coinciden en un mismo afán pasional policía y escuadrones es un grave momento civil. Este es, exactamente, el momento de Cataluña. De ahí que esta columna, dedicada a glosar la indigencia fáctica, moral y política del artículo del Valido, concluya también con una llamada. Aunque yo no me dirijo a los nazis, sino a los demócratas. En especial, a los idiotas.

  40. Ayer vi por fin la última de Los Vengadores, de la que había escuchado maravillas. Y no. Mi opinión es que el producto tiene poco que ver con el cine y mucho con la informática. No comprendo ni por qué se molestan en contratar a actores de carne y hueso o desplazar el equipo a filmar en una sola localización “real”. Como ahora te obligan a ver los créditos hasta el final para no perderte las dichosas escenas ocultas, pude comprobar que a lo largo de esos diez minutos largos desfilaron por la pantalla los nombres de centenares –o quizá más– de personas que trabajaron en los diversos departamentos de efectos visuales. La lista era inacabable. De lo demás, poco que decir: la película comienza en un tercer acto y no lo abandona nunca. Ni siquiera tuvieron la delicadeza de terminarla. Los diálogos eran divertidos. Scarlett Johansson siempre parece más enfadada que Hulk. Y lo peor, el sacrilegio: los fans queremos ver al amigo y vecino Spiderman colgado por las cornisas de Manhattan, no en una nave espacial ni lanzando sus telarañas en un lejano planeta. Un coñazo.

  41. Joder, qué recuerdos, Olmedo. Durante mucho tiempo estuve buscando el cromo que me faltaba para terminar ese álbum, el Okapi. Cuando lo conseguí fue como haber escalado una cumbre particularmente difícil.

    Y también me ha traído a la memoria la tienda del barrio, Mantequerías Burgos, regentada por el señor Justo, un cubano que se vino para acá cuando la Revolución (no era muy partidario de Fidel), y que tenía frases para todo y para todos. Mi preferida era: “Mientras vayamos tirandillo, lo mismo da Juan Carlos que el Caudillo”.

    Todo un personaje, que merecería libro propio. Estaba abierto a cualquier hora, vendía de todo y fiaba a los clientes habituales.

    Gracias Olmedo.

  42. Gracias Olmedo, muchas gracias. Jopé, Vida y color, ahí es ná. Fui el único álbum que conseguí rellenar en toda mi infancia. En Las Palmas los dos cromos más difíciles eran los Diamantes u las Cuevas del Drach, pero tras muchos domingos llevando decenas de repes al Parque San Telmo, conseguí acabarlo.
    Y luego pones Hush. Lo primero que me arrebató de los Deep Purple. En fin, que maravilla. Instruir deleitando. El ChopSuey precisa banda sonora y esta preciosa entrada merece llamar a los Hermanos Pizarro.

  43. Me acaba de llegar por Amazon un curioso librito, editado por Elías Querejeta, que he adquirido sin ni siquiera tener del todo claro lo que me iba a encontrar. Al hojearlo descubro que se trata de un tratamiento –un desarrollo– cinematográfico, a cargo de Warner Herzog, del guion de su película El enigma de Kaspar Hauser. En las primeras páginas encuentro anotaciones sobre cómo será la música, las localizaciones, el sonido o incluso los movimientos de cámara. En los últimos capítulos hay posibles diálogos para la película e incluso una entrevista con el cineasta.

    La dedicatoria del filme, cuyo título original vendría a ser algo así comoCada uno por su lado y Dios contra todos, es ésta:


    Este film está dedicado
    a Lotte Eisner
    y a aquellos –la mejor parte–
    que tuvieron
    que abandonar Alemania.

    Y a cuatro euros. Me siento como si lo hubiera robado.

    En la primera página de cortesía, una anotación manuscrita de la anterior propietaria del volumen. Ignoro si la frase entrecomillada pertenece al libro o no:

    “«Procuran darme una buena conciencia. No quieren ver que la deformación reside en ellos».

    Soy una rana verde.

    Lola.

    Diciembre 76.”.

  44. Los sobres de «Vida y color» costaban tres pesetas. Olmedo, confirme el dato, que no todo va a ser literatura.
    A mí me daban un duro de paga. ¿Se puede hacer un álbum con un duro de paga? Se puede. ¿Cómo? ¿Con paciencia? Con paciencia y robando en casa.
    Pero el primer duro que afané me lo gaste en otros cromos, los de palma. Olmedo, por qué no dice nada de los cromos de palma. Me pillaron enseguida. Astutamente había escondido la caja con todo el botín debajo de la cama de mis padres. No sabéis qué drama, todavía me siento mal al acordarme.

    ¿Dejé de robar? Solo de momento. A ver, con un duro de paga ya me diréis qué va a hacer una.

  45. Salen en la tele unos que son PAS. En mi trabajo el PAS es el Personal de Administración y Servicios, pero estos no son bedeles y secretarios, estos son Personas Altamente Sensibles. La cabecilla es una holandesa que vive en Mallorca y que se diagnosticó ella la primera PAS y la que MÁS.

  46. Anterior a un tebeo de El Jabato que me regaló una vecina, y porque me había puesto enfermo, no recuerdo nada. Y si no lo recuerdo es que no había. O sea, éramos pobres; ni para tebeos.

    Queda inaugurado el Grandes Momentos.

    Procuro fijarme
    martes, 07/08/2018 a las 22:17

    Los sobres de «Vida y color» costaban tres pesetas. Olmedo, confirme el dato, que no todo va a ser literatura.
    A mí me daban un duro de paga. ¿Se puede hacer un álbum con un duro de paga? Se puede. ¿Cómo? ¿Con paciencia? Con paciencia y robando en casa.
    Pero el primer duro que afané me lo gaste en otros cromos, los de palma. Olmedo, por qué no dice nada de los cromos de palma. Me pillaron enseguida. Astutamente había escondido la caja con todo el botín debajo de la cama de mis padres. No sabéis qué drama, todavía me siento mal al acordarme.
    ¿Dejé de robar? Solo de momento. A ver, con un duro de paga ya me diréis qué va a hacer una.

    Gaussage
    lunes, 06/08/2018 a las 17:15

    Me he puesto a pintar una mesa de jardín con espray de grafitero y tengo un pedo sólo comparable con los “apoteósicos” de la juventud. Me voy a comprar dos frascos más de droga; uno para la segunda mano, el otro porque ya estoy enganchado

Los comentarios están cerrados.