Madurez. Breve encuentro

Por Marita Mutt.

¿Os acordáis de la película?  Los viejales sí, claro, dirán, cómo no.

Para quien no la haya visto le ahorro el ingrato trabajo de googlearlo. Dice Filmaffinity que «Laura Jesson es un ama de casa algo aburrida de la rutina que vive con su marido y familia. Una vez a la semana, suele ir a la ciudad de compras. En uno de esos viajes rutinarios, Laura coincide con el Dr. Alec Harvey en la sala de espera de la estación de ferrocarril. Ambos son de mediana edad, casados y tienen dos hijos cada uno. Comienzan a hablar, y tras disfrutar cada uno de la compañía del otro, ambos continúan reuniéndose semanalmente para tomar café en la sala de espera de la estación mientras esperan sus respectivos trenes de regreso a casa. Pero pronto ambos se dan cuenta de que su relación inocente y casual se está convirtiendo en un amor tan intenso como prohibido».

Fascinante. Si no hay cuernos parece que no hay nada interesante que contar. Pues digamos que yo misma soy Laura Jesson: con breves encuentros. Pero no soy exactamente Laura Jesson: aunque haya ratos de aburrimiento aquí no hay cuernos. Mis viajes son diarios y recorro cuatro veces el camino hacia el colegio para llevar a mi hijo y el inverso. En total camino 6,8 km al día. Hay días que no nos apetece andar tanto, o llueve, o salimos tarde y entonces caminar rápido y llegar puntual al colegio se convierte en uno de esos silogismos de lógica que nos daban en la asignatura de Filosofía de 3º de BUP, que es imposible que vayan juntos, que no, que son tareas irreconciliables, que o una cosa u otra pero las dos no.

Divago. El caso es que a veces mi hijo y yo vamos o volvemos en autobús al/del cole. Somos dos seres venidos de pueblo, que nos ensimismamos y hacemos como que el resto del universo no existiera porque es lo que hace la gente de la capital y ambos, tan circunspectos y tan deseosos de encajar allá donde vamos, hemos interiorizado rápidamente. En resumen, que no hablamos con nadie. Que no hablemos con nadie no significa que nadie hable con nosotros. A veces, algún desconocido se dirige a nosotros, el breve encuentro en forma de desplegable del maravilloso mundo de la interacción humana, los momentos divertidos o curiosos que le ponen sal a nuestro tránsito urbano. Porque a mi hijo y a mí sobre todo lo que nos gusta es divertirnos con la gente y, si no, observarla. Somos muy puñeteros porque, a la vez que somos seres necesitados de largos momentos de soledad (a veces compartida, como ahora mismo mientras escribo esto), nos encanta cuando alguien rompe nuestra soledad, cuando nos hablan, nos preguntan, nos cuentan cosas. Los breves encuentros, vaya.

Uno de esos breves encuentros fue hace unas semanas. Estábamos esperando el autobús urbano a la manera que se hace aquí desde la Expo del 92, haciendo cola aunque estuviésemos los dos solos.  Llegó un señor y dijo: “¿Aquí para el 31?”. Sí. “No se puede ya coger el coche. Bueno, sí se puede pero luego no hay donde dejar el coche. Yo vivo ahí en Huerta del Socorro y tengo que ir al centro en autobús. Andando no, que está muy lejos. Aquí tengo las llaves del coche [saca del bolsillo un manojo de llaves]. No se puede. Yo al único sitio que voy andando es al Tritón. Voy mucho por allí. Voy tanto que en la pantalla táctil esa que hay en los bares que hace la cuenta por mesas ¿sabes cuál? Allí me tienen una cuenta con mi nombre: Paco. Un día fui con mi madre y no se lo podía creer. Se moría de la vergüenza. Mamá, no es lo que parece, que también voy al gimnasio. Pero después del gimnasio tengo que pasar por el bar para reponer minerales e hidratarme. Ay, se nota que vivo solo con mi madre que tienen 83 años, ¿no? Ah… Ahí viene el 31. Adiós”.

Mi hijo, que había estado todo el rato aguantando la risa, me mira cuando al fin arranca el autobús llevándose a Paco el del Tritón: “Estaba un poco loco pero era simpático, ¿verdad, mamá?”, me dice.

Otro día. Otro autobús. Un hombre con bastón largo y blanco, un bastón de ciego y gafas de sol pregunta que cuál es la parada del Corte Inglés. Los viajeros le indican. El hombre se baja, comienza andar guiándose con su bastón blanco y largo. Nosotros nos bajamos en la misma parada. Mi hijo no le quita ojo, inquieto. Miro al hombre ciego, miro al niño, miro al hombre ciego analizando su vestimenta, intentando calarlo. Sí, ciego. Parece una persona normal. Aunque lo hemos adelantado solo unos pocos pasos mi hijo se gira para echarle miraditas fugaces. El niño está preocupado. Tiene un corazón tierno. Teme que le pase algo al hombre ciego. Me da pena el niño, tan observador, tan calladito, tan transparente para mí.

Bueno, venga, pffff… no será para tanto. Seguro que es capaz de llegar o si no, no hubiese venido hasta aquí él solo. El hombre se mete en el carril de las bicicletas. Pasa una bici. Glin-glíííííínnnn… Glin-glíííííínnnn… No, si encima le va pillar una bici. Menudos bestias estos de la bici, se transforman nada más poner el pie en el pedal. Mi hijo estaba sufriendo por una persona a la que no conoce. ¿De qué sirve enseñarle que hay que ser buena gente si cuando se presenta la ocasión miras para otro lado? Pues nos han jodido con la maternidad esta, mecá. Habrá que predicar con el ejemplo. Bueno, va, que son las dos y media, ¿qué puede pasar? Total, mira, … “Hola, nos hemos bajado en la misma parada que usted. Le he oído en el autobús decir que va al corte Inglés. Nosotros tenemos que pasar por la puerta porque nos pilla de camino ¿Quiere que le guiemos? Se puede agarrar a mi brazo. Claro. Sí, pero estamos en el carril bici, venga por aquí”.

Y tal como lo dije me arrepentí. ¿Y si es un falso ciego? ¿Y si es un hábil carterista que aprovecha la cercanía para birlarme la cartera sin que me dé cuenta? No, a ver, tranquila, Marita. Llevas el bolso en bandolera y cae en el lado opuesto. ¿Y si es uno de esos a los que les pone arrimarse a las mujeres? ¿Uno de esos guarros como aquella vez, jovencita, en aquel autobús atestado de gente, que aquella señora lo vio empezó a decirle de todo y tú no sabías a dónde mirar porque no te habías dado cuenta de nada y te quedaste aborchornada como si tú hubieses hecho algo feo? Aunque la señora se portó. ¿Le di las gracias? Las cosas de la juventud.

Tan embebida iba en mis pensamientos que el hombre ciego me estaba hablando y me perdí los primeros detalles de lo que contaba. Él, sabiendo romper el hilo porque estaba más acostumbrado a situaciones como esa, empezó a contarme que había nacido allá, que se crió aquí, que perdió la vista por la puñetera diabetes a los cincuenta y tres años, que está fatal de la circulación, que tiene que llevar babuchas hasta para la calle porque una herida en los pies para él es fatal, que le están fallando los riñones, que su hermano falleció ya de una insuficiencia renal, que se quedó en la diálisis…

Todas mis preocupaciones y precauciones, toda la prevención que una intenta inculcar a los niños ante desconocidos, se iban quedando atrás a cada paso. Toda la impostada impersonalidad de la ciudad, aprendida por imitación, se quedó allí, entre el carril bici y el primer paso de peatones. “¡Ay, qué me va a contar! Mi abuela también tenía una diabetes muy mala…” y así.

“Que Dios os bendiga a los dos”. Mi hijo contento. Ahora me cae mejor Paco el del Tritón.

149 comentarios en “Madurez. Breve encuentro

  1. Hola Marita, bienvenida.

    Creo que hay gente que tiene imán para que todo el mundo le hable, o quizá sea al revés y esa persona es la que habla a todo el mundo. Una compañera de trabajo siempre me cuenta historias extrañas de gente que le habla en el metro y está claro que es ella la que inicia conversaciones con todo el mundo.

    ¡Todos somos Paco el del Tritón!

  2. «Estábamos esperando el autobús urbano a la manera que se hace aquí desde la Expo del 92, haciendo cola aunque estuviésemos los dos solos».

    El típico problema zen. La cola de dos, la diagócola; la cola de uno, el solicolio; la cola de nadie, el coliningus.

    Bienvenida, Marita.

  3. Ayer se empipotan en Cercedilla y, claro, hoy no vienen a trabajar. No es de recibo.

    Fue una gran velada. Quedé muy contento por haber conocido inperson a Viejecita, Zeppi y Ximeno, y a todo el resto de personas que se acercaron al evento.

    ¡Vivan los judiones de La Granja!

  4. Me imagino a Satur dando la brasa a Marita Mutt en el bus, que si el Camero, que si Rita, que si Floripondio y la pobre de Marita, muy digna, bajándose tres paradas antes de la suya para no aguantarle más y diciendo «que me suelte el brazo, señora, que es mi parada» y Satur balbuceando mientras las puertas se cierran y Marita se pierde en la ciudad: «Camero, balón de oro, tarjeta roja, no se vaya, señora». Y el hijo de Marita: «Mamá, cómprame unos auriculares, que hablas con personas muy raras y me aburro». Como la vida misma.

  5. Gentes nuevas.
    Bienvenidas.
    No se como llegue al hostal anoche, no se donde están los invitados.
    No sé nada.
    No se donde cae la galería, pero tengo que abrir.
    No se como estará la galería.
    Joder, no sé nada.
    Donde está mi hijo?
    Donde está Ximeno?

  6. ¡Salut Sra. Mutt!

    Los breves encuentros con machos Alfa de lomo plateado ¿Son de su interés?

    Permítame la pregunta ¿Está usted güena?

  7. POR 25 PESETAS, DIGAN INSTANTES QUE PUEDEN CONSIDERARSE DE FELICIDAD, COMO POR EJEMPLO:

    —Ir ayer a Cercedilla y aprender a decir «obra gráfica», conocer a Viejecita, Zeppi y Ximeno y abrazar al artista.
    —Deleitarme con la última goleada del Madrid antes de que arrasen el Bernabéu.
    —Levantarme hoy a las 9.
    —Descubrir que mis orquídeas ya tienen dos tallos cada una, prestos a florecer en apenas un mes, me aventuro a decir.
    —Encontrar una nueva y valiente colaboradora. Bienvenida, Marita.

    UN, DOS, TRES, RESPONDAN OTRA VEZ.

  8. Emecé Balón de Oro
    viernes, 07/12/2018 a las 10:50
    UN, DOS, TRES, RESPONDAN OTRA VEZ.

    Encontrarme a una en el autugús y preguntarla que qué piensa del combinado merengue, que si ha leído la tercera de Floripondio en el ABC o cuántos partidos de sanción retrospectiva merece el carnicero de Camas por la acción contra Messit en 2010.

  9. Ya llevo 4 días de vuelta en Arabia, esta vez solo tres semanas para las próximas vacaciones, bien, en dos años, aquí conversaciones con mujeres en la calle no ha habido. En el hospital, una vez que estuve enfermo, muy cortas, se las oye muy mal por culpa de la abaya.

  10. Estos días cumplo dos años en Riyadh, aunque suene raro es para celebrarlo, y hoy hay una fiesta (de uno que se pira a Dubai con cambio de trabajo). No sé cuanto me queda, tal vez un mes, tal vez un año, así se las gastan los que dirigen esto.
    En algunas fiestas, no en las nuestras, hay vino casero que si yo lo hubiera probado diría que es azucar mojado en zumo de uva, y que como ha pasado un proceso de mala fermentación da dolor de cabeza, pero yo apuesto a que no tiene alcohol. Dicen las malas lenguas que algún no español destila aguardiente y consigue jachís traído del Yemen, y que le gustan las fiestas de los españoles, la paella, la tortilla de patata… pero yo no le he visto ni me justo con él.
    Puede que vengan algunas mujeres, para eso está el tinder, es curioso, que si uno va por la calle, en el coche o en un restaurante con una que no es su mujer o su hija, puede acabar en la cárcel, pero en las fiestas de los compounds, llegan mujeres saudis y azafatas a emborracharse supuestamente masticando el azucar mojado que como he dicho aquí llaman vino, fuera abaya y a bailar en minifalda con los expatriados. Claro que habrá 30 expatriados y 4 chicas (si hay suerte y viene alguna).
    No suelo ir a estas fiestas, he ido a tres en los dos años, porque al fin y al cabo es con compañeros de trabajo y las “intrigas de unión temporal de empresas” no son lo mío, yo soy madrileño, pero de familia de pueblo, y no las entiendo, las intrigas, y me pongo de muy mal humor.
    Ya habrá gente en la villa de la fiesta, que hoy es una barbacoa, solo tengo que levantarme, vestirme, caminar cinco minutos y entrar sin llamar.

  11. Se necesita becario, o becaria, para atender una exposición.
    Razón aquí.
    Lo único bueno de exponer, aparte de hacer caja, es comer y cocerse con los amigos.
    Luego ya se hace muy canso.
    La personas quieren saber cada chorrada….

  12. Pues al final he subido al autugús y la he preguntado a una que qué piensa del combinado merengue, que si ha leído la tercera de Floripondio en el ABC o cuántos partidos de sanción retrospectiva merece el carnicero de Camas por la acción contra Messit en 2010 y me ha respondido dos puntos abro comillas REICHTINGSHOFFEN LAIDERRRR SCHWARZKOPFFFF HEILINMAIER HOHENHAUSENBODENSCHLIESSENSMETSENSMENSSS ACHTUNG FAHRERGEFÄHRMEINENSWESENS!!!!!

  13. Nadie ha dicho que Zeppit llegara en becicleta, por lo que cabe deducir que Zeppit nunca ha montado en becicleta COMO YA OS ADELANTÉ.

  14. – Una pregunta para Doña Marita Mutt ;
    ¿ De verdad es usted chica ?
    Es que, su entrada, que me encanta, me recuerda mucho a los textos de un amigo que sabe muchíssimo de cine ( sobre todo de cine clásico ), de la Revolución Francesa, y de otros muchos temas, y que últimamente no hay quien lea sus escritos…

    – Y otra pregunta, que he dejado esta mañana en el hilo anterior :
    ¿ A qué hora terminaron con la comilitrona ? Es para consolarme de habérmela perdido, que me daba miedo tener que recoger mi coche en la estación de Pinar, una vez empezado a oscurecer.

    Y, por cierto ; ¡ que gozada esta mañana ! He salido más tarde, y a pesar de ello, la carretera para mí sola. Y Madrid vacío. Me ha cundido muchísimo.

  15. Botillero
    viernes, 07/12/2018 a las 13:12
    Nada nos cuenta Saturio sobre este libro.

    «Macetas Orinales: Soy un […] un bobo»

    TOTALMENTE DE ACUERDO.

  16. El plato que prescribí a la audiencia, judiones de la Granja con chorizo y costilla, fue un test de españolidad. Imagino que a Viejecita la habría rematado o que EMC hubiera hecho remilgos. Sí adiviné que a Zeppi le duraría cinco minutos, pero me sorprendieron unas delicadas ninias que dejaron el plato como una patena.

  17. Marqués, en cambio, una las delicadas ninias de mi zona le pidió al camarero que ni le trajera el plato de judiones, que pasaba directamente al segundo. Fue un mazazo para todos.

  18. marquesdecubaslibres
    viernes, 07/12/2018 a las 14:55
    El plato que prescribí a la audiencia, judiones de la Granja con chorizo y costilla, fue un test de españolidad. Imagino que a Viejecita la habría rematado

    Los judiones no me hubieran rematado , que me encantan ( una de las tres o cuatro cosas que sé hacer bien, que me piden una y otra vez que haga, y que a todos, marcianitos incluidos, nos sienta estupendamente , y eso que nuestras tripas son tan “especiales” como nuestros “cerebritos” ), son los “moros y cristianos ” , o sea, alubias rojas de Tolosa con arroz blanco aparte .
    Justamente, mi suegra me tenía bastante tirria, porque cuando mi suegro nos convidaba a comer en La Nicolasa, yo pedía alubias y chuletón, como los señores, en vez de medias raciones de menestra y de poularda, como las señoras.
    Así que, No.
    En cambio, me remato yo sola , en cuanto no estoy descansando en casa, después de las cuatro de la tarde, y más aún, si me pongo a conducir a la anochecida.

    Y supongo que esa medicina que estaba usted inventando, contra la artrosis en las manos; ¿ Sería una de esas bromas de las que no me entero por ser tan literal ? Pues si es así, no sabe como lo siento. Que ya sé que contra los años no hay nada que hacer, pero sigo sin tirar la toalla. Y lo sigo intentando. Aunque se me caigan cada vez más cosas, por falta de fuerza en las manos.

  19. Fin de la barbacoa y bien, la carne y otros alimentos eran buenos, el “vino” tenía menos azucar que la última vez.
    Me hice amiguete de un ingeniero de estructuras veterano muy interesante, que ha hecho cálculo de estructuras de 4 núcleos de centrales nucleares, 2 en USA y 2 en China. Comentaba que hacer una central nuclear es 1.5 el presupuesto de España, pero mejor que comerse la basura nuclear francesa, que es lo que dice estamos haciendo. Que nos quedamos sus residuos nucleares, me contaba, que le han ofrecido trabajo en eso pagándo una mierda, que lo rechazó, y que los franceses tienen la fusión nuclear casi a punto, la de conbustible hidrógeno, pero que hace falta demasiada enegía de inicio.
    Y muchas cosas interesantes más…
    Pasé un buen rato, me despedí de la mayoría con un “hasta mañana”, short weekend, mañana empieza la semana de trabajo.

    Hubiera estado bien ir a lo de Cercedilla, claro.

    En recuerdo de Arbeloa.
    Elvis Presley
    Charro.

  20. He visto en La Argos, que se quejaban de que no hubiese una letra que estuviese a la altura del Himno de España.
    Les he puesto este enlace a la letra de Juaristi et al, que hicieron para Denaes. Pero también hay otras, como la de Pemán ( para gente aún más carca que yo ), la de Sabina…
    Y no pasa nada porque cada cual cante la letra que más le guste, siempre que la canten todos al mismo tiempo.
    Que, por ejemplo, en El Vaticano, en la misa de gallo cantan todos el “Noche de Paz”, cada uno en su idioma, y es emocionantísimo.

  21. JrG me ha mandado esto en un correo

    IMPRESIONANTE CARTA DE SANTIAGO ABASCAL, PRESIDENTE DE VOX, A PABLO IGLESIAS

    Pablo, permite que me ahorre lo de “estimado”, más que nada porque me gusta decir la verdad siempre. El caso es que el otro día reiteraste tu miseria moral alabando a un terrorista. Dijiste que “sin personas como Otegi no habría paz”. No leí tus declaraciones. Me las leyó mi padre. Me llamó por teléfono expresamente. Te ahorro la literalidad de la conversación porque es más virulenta aún que las letras que ahora escribo.

    Pero debes saber que, mientras tú vomitabas esa basura, el hombre que me llamaba no debía de tener a muchos metros a los escoltas que le vigilan desde hace veinte años gracias a las balas de los amigos de Otegi. Mientras tú pasabas tu infancia en Soria leyendo a Verne y a Salgari, yo la pasaba en tierra vasca –y española– viendo cómo mataban a los amigos de mi padre, como Jesús Velasco o Félix Galíndez, o como a Estanis Galíndez, cartero de mi pueblo, asesinado, como todos, por la espalda. Sello de tus admirados, valientes y perspicaces amigos.

    Mientras tu adolescencia empezaba a despertar con sueños húmedos con no sé qué actriz española –algo de eso dijiste hace poco–, la mía despertaba con las cartas que la ETA escribía a mi abuelo para anunciarle su temprana muerte: “Le buscaremos hasta ejecutarle”, rezaban las misivas de tus perspicaces amigos. Mientras tú te reunías con el enemigo en una herriko taberna y alababas la “perspicacia de ETA”, yo recibía a mis hijos en el paritorio acompañado por guardaespaldas.

    Mientras tú te entretenías en la universidad entre escrache y manifa, yo acudía a la universidad escoltado y veía mi nombre en un punto de mira pintado con spray en las mismas pizarras. Literal, Pablo. Mientras tú disfrutabas de tus becas y de tu vida facilona, yo llevaba una pistola al cinto por si podía evitar que me pegasen un tiro en la nuca, anuncio también literal de las paredes de mi pueblo.

    Mientras tú animabas a la afición que te jaleaba a salir a “cazar fascistas” o a pegar a un “lumpen”, y quizá mientrás tú leías cómo se hace un cóctel molotov, yo empezaba la madrugada apagando el fuego de la tienda de ropa de mi padre, arrasada por el fuego de los cócteles molotov de los amigos de tus amigos.

    Mientras tú te dedicabas a acosar a los que no piensan como tú en la universidad –me acuerdo ahora de Rosa Díez–, yo veía pasar el féretro de Gregorio Ordóñez entre vivas a España, o velaba el cadáver de Jesús Mari Pedrosa, asesinado a tiros en la puerta de su casa en Durango.

    Mientras yo rendía honores a Manuel Indiano, abatido a balazos en su tienda de golosinas de Zumárraga, tú cogías un vuelo para tu paraíso venezolano o iraní para aprender cómo jodernos más la vida.

    Tu paraíso es nuestro infierno. Tus amigos son nuestros enemigos.Y tus héroes, Pablo, son nuestros villanos. Y tú –siento decirlo y siento pensarlo– eres todo eso a la vez, sin matices, el enemigo, un villano y el infierno mismo.

    Por eso somos tantos los que te conocemos, cada día un poco más, los que vemos la gran mentira que se esconde detrás de alguna de tus verdades. Y por eso somos tantos los que te combatiremos, en las universidades si hace falta, en las urnas cuando toque, en los tribunales cuando la ocasión lo exija. En la cheka si ese es nuestro destino en la España soviética que querrías construir. Y en todos los lugares en los que pretendas dar tu pérfida batalla. Cuando quieras y donde quieras. Porque se trata de nuestra Patria y se trata de nuestra Libertad. Y no solo no crees en ninguna de las dos, sino que quieres destruir ambas.

    Lo tienes crudo, porque somos millones los que pensamos que representas lo peor. Lástima que los corruptos te hayan dado esta oportunidad para engañar a tanta buena gente. Porque es así, Pablo, tú solo eres una consecuencia de la corrupción de tantos dirigentes del PSOE y del PP. Gracias a Dios, la España decente os combatirá a ambos a la vez. Por una España más unida, más justa y más libre. Os combatiremos siempre.

    Santiago Abascal, presidente de Vox.

    A mí también me ha parecido una carta impresionante.

  22. Me dicen que la carta es de hace dos años, que menciona a su padre, en vida.
    Ya siento.
    Pero aunque sea una carta vieja, la sigo encontrando de lo más actual.

  23. Vox no podrá moderar puntos como el aborto o el matrimonio homosexual, por lo tanto su utilidad siempre será correctora, no de poder.

    Mientras así sea los votaré en las próximas elecciones, tal que hice con Anguita en su momento.

  24. EL SENTIDO DE LA VIDA
    Dos hechos condicionan nuestra existencia, su finitud y la necesidad de vivir en comunidad. Religión y política son los dos constructos intelectuales que nos hemos dado para gestionar estos hechos. Todos aquellos que se declaran ateos o apolíticos no hacen sino reconocer su inanidad, su deshumanización.
    Lo cierto es que el hombre dejado en soledad a su libre albedrío se convierte en un animal. Vivimos a hombros de gigantes que antes que nosotros crearon la cultura en la que nos sustentamos. La necesidad de un Dios o de un conducator resulta imprescindible para guiar el descarriado rebaño, pero irónicamente alguno de estos dioses o conducators han precipitado a la humanidad a grandes apocalipsis.
    Resulta imposible no pensar en el comunismo y sus ideólogos, Marx, Lenin, Stalin, Mao o Polpot, los mayores asesinos de masas conocidos. Sus ideas, hijas de la Ilustración, matar a Dios, abolir al Viejo Régimen y liberar al pueblo, no por bellas han resultado menos monstruosas sus consecuencias. El cerril nacionalismo y racismo de Hitler completa la galería de los horrores de la época moderna.
    Estas lecciones de la historia son tan claras, al alcance de cualquiera alfabetizado, que sigue sorprendiendo la presencia actual de ideologías, y de partidos, que todavía defienden tales disparates. Se le encoge a uno el alma al escuchar a ignorantes del calibre de Ione Belarra o Torra, he cogido dos al azar. Se pregunta uno cómo será su familia, el entorno en que se han educado. No habrán leído a Platón, ni a Popper, nunca habrán trabajado, pero a pesar de ello se pregunta uno cómo pueden ser tan analfabestias.

  25. LOS ANALFABESTIAS
    Hablamos de personas que han estudiado, comen caliente y disfrutan de atención sociosanitaria ¿Cómo es posible que pongan vídeos a todo volumen en un lugar público cerrado? Se lo he visto hacer a Gurruchaga y al del Día de la bestia ¿Por qué la gente se calla? ¿Son analfabestias con los sentidos atrofiados? ¿Cómo es posible un aquelarre de griterío como el que vivimos en la Venta de Josénez? Es inevitable pensar aquello de que se empieza faltando a misa y se termina asesinando ancianas.
    Los analfabestias no escuchan a Couperain, se recrean en el trap, quizás aquí esté la explicación de todo.

  26. Bienvenida, Marita. El relato tiene un estilo costumbrista que me es familiar. Me gusta.

    Los judiones son comida recia y sabrosa. Ahora apetecen los guisos con animales muertos poco atrás, con la sangre a medio limpiar del suelo.

    Tras la muerte de Bertolucci, pienso que ninguna de las películas que he visto en los últimos años, de distintos periodos de su carrera, me ha gustado, y tan solo Soñadores significó algo por ver cuando la vi, de estreno, y con quien la vi. He releído algo que escribí en 2010 sobre la película y de lo que entresaco esto, que me parece que viene al caso:

    Sumergidos en ese oscuro paraíso de cine y sexo, el trío tiene una relación tangencial con las convulsiones políticas que sufre la sociedad francesa. Sólo cuando la burbuja se rompe han de lanzarse a las calles. Théo e Isa se zambullen en el activismo político, trasladando su inmadurez del plano personal al público. El Mayo del 68, que ayudó a la liberación femenina, a la relajación de las costumbres y otros tantos bálsamos sociales, también creó los monstruos que azotarían Europa en los 70: ciudadanos de una inmadurez crónica, carne de diván en el terreno íntimo y perfectos reclutas para las bandas terroristas que sangrarían Europa en los años siguientes. A diferencia de otros (por ejemplo, Alain Finkielkraut o Gabriel Albiac) Bertolucci guarda un buen recuerdo del intenso idealismo de aquellos años, así que dice mucho en su favor el haber realizado una película con tantas zonas de sombra, que permite variadas lecturas.

    Leo esto y pienso que esto mismo es de lo que se nos acusa a los milénicos. Y lo que nosotros cargaremos contra la generación que viene. Etc.

    Y, a propósito de esto, lo peor está por venir.

  27. Ya voy leyendo por ahí que Harari (o Hariri, no me acuerdo) es la tendencia pensadora de la izquierda y Peterson de los conservadores.
    Odio esto con toda mi alma.

  28. Desde que Perroantonio sigue el balonmano femenino, las “guerreras” han perdido todos los partidos y van las últimas. Ha resultado gafe su repentino interés.

  29. Welcome, Marita Mutt. Cuando aterricé por aquí alguien me recibió con este vídeo, con el que he vuelto a tropezar hoy por casualidad. Y salga Vuesa Merced a saludar que vamos a confirmar las sospechas de que es heterónimo de un asíduo.

  30. Me alegro de que haya salido todo a pedir de boca, no esperaba yo menos de la parroquia del ChopSuey. Nadie esperaba menos, diría permitiéndome hablar por todos los no asistentes.

  31. Allá en Playa Pascual, La Coneja, puta por más señas, tuvo una hermana menor que perdió la flor, a conciencia de lo cutre, en un sucio colchón de la mano del Tito, maestro camelador. Preñada y asustada abortó y el flaco como vino se fue, como la cogió la dejó. Ahora anda desahogada, conduce carro caro, tiene hijos y vida social, un matrimonio de conveniencia y sigue dándole gusto al cuerpo, ahora por gusto. Y en las cosas de la cama, ya se sabe, la experiencia es un grado y se aprende probando. Nunca menciona a su hermana, ni al Tito, ni la Playa Pascual, pero por mucho que quiera olvidarlos con ayuda de loqueros se le viene, estampado en la memoria, aquel colchón en cada colchón.

  32. somos seres necesitados de largos momentos de soledad (a veces compartida, como ahora mismo mientras escribo esto)

    Bienvenida, Marita y compañía. Un placer. ¿Hay días que llueve? La lluvia en Sevilla es una maravilla, mujer.

    Vaya fiesta en Polonia, cierto Holmesss, pero la húngara no es menos divertida. Pedazo de artículo, Alvaro. Tremendo.

  33. A los que me recomiendan insistentemente, ya sé que con la mejor intención, que me abra a la idea de cambiar algo, quiero contestarles desde la mayor gratitud que prefiero estar abierto a la idea de no cambiar nada.

  34. Puede que sea un síntoma de los tiempos que vivimos el hecho de que muchos que defienden la Constitución se pasan el día diciendo que puede ser cambiada desde dentro, como si fuera eso lo mejor que han encontrado en ella.

  35. Si lo importante fuera el camino, y no la meta, cualquier dirección que cogiéramos sería igual de buena. Pero, si cualquiera fuera igual de buena, no habría ningún motivo para preferir una de ellas. Eso, como ya nos enseñó el asno de Buridán, nos impediría dar un solo paso, y nos quedaríamos sin esa cosa tan buena, según dicen, que es caminar.

  36. Unos salían muy contentos del cine-club porque la película les había enseñado qué obstáculos tenían que derribar antes de llegar a un lugar dónde todo el mundo iba a estar la mar de bien; otros salían también muy contentos porque, aunque no les había enseñado cómo derribar un solo obstáculo, la película les había enseñado dónde estaba ese lugar en el que todo el mundo iba a estar la mar de bien; unos y otros miraban con muy malos ojos a los que salían muy contentos porque se lo habían pasado la mar de bien viendo la película.

  37. Cambiando de tema, quiero que conozcan esta exposición, magistral en su sencillez y brevedad, sobre quién puede y quién no puede ser admitido en el sacerdocio:

    “Para que una persona pueda ser promovida a las órdenes sagradas se requiere en ella, además de una verdadera vocación, que carezca de impedimentos.

    Sacram ordinationem -dice el canon 968- valide recipit solus vir baptizatus.

    De donde se infiere que han de ser considerados incapaces para la sagrada ordenación: los ángeles, las almas separadas, los no bautizados y la mujer.”

  38. Buenos días.
    Los cocineros buenos, son los que abren una alacena y con lo que encuentran allí dan de comer.
    Ponen su talento en sublimar lo que disponen, para nutrir y dar algo de vida a los que comen y lo solicitan.
    Cualquier producto es bueno para hacer algo apetecible.
    Desear lo que no se tiene solo es frustración.
    Generaciones depurando son un soporte sólido sobre el que seguir cocinando.
    Agradecido con los anfitriones de Cercedilla.
    Agradecido a compradores y visitantes.
    Agradecido a Chopsuey.
    Me voy al bar de Teo, que abre a las 6.30 a comerme un par de porras con mis dos cafés.

  39. ESCENAS DE UN MATRIMONIO

    Hay parejas que uno no acaba de entender cómo aterrizaron juntas si no es para protagonizar alguna escena despechada y ridícula de las que llenan páginas de la prensa provincial. Mi amigo J. es el que llama a su mujer, cuando no está ella delante, «el mueble de Ikea». Ha cogido velocidad en eso de quedarse hasta tarde tomando algo después del trabajo y le cuesta más volver a casa que al padre de Popeye. Quiere mucho a sus hijos, suponemos, pero se toma las rutinas parentales con cierto relajo, como los hombres de antes que nunca cambiaban un pañal porque no se llevaba que hiciesen eso. Era la época en que la mujer te planchaba hasta los calcetines. Buenos tiempos. Total, que él no los lleva al colegio nunca, ni a la piscina, ni adonde haya que llevarlos. A mí me encanta mi casa pero no paso mucho el polvo. Son desapegos cariñosos.

    El otro día J. estaba de fiesta por ahí, paren las rotativas, y vio a la puerta del bar un cochecito de esos para niños que metes una moneda y se mueven al son de una música ratonera. J. se subió al cochecito, metió ̶c̶i̶n̶c̶o̶ ̶d̶u̶r̶o̶s̶ ̶ la moneda e insistió en que le hiciesen una foto. Acto seguido le mandó a su mujer la foto a lomos del auto loco con un mensaje.

    «Cariño, estoy yendo a casa».

  40. Buenos días a todos:
    Antes de ponerme con mi cesto de plancha :
    He estado leyendo el artículo de Ann Applebaum que enlazó Alvaroquinn anoche ( para mí, las 19’27 son la noche, que estoy en la cocina terminando de preparar la cena, y luego viendo algo ; anoche, el programa / homenaje a Jean D’Ormesson, de La Grande Librairie, que habíamos dejado grabado ), así que ya no leo cosas largas.
    Y esta mañana no he terminado el artículo hasta el final, de lo que me ha molestado. Porque Appelbaum estará muy enterada de lo que ocurre en Polonia, que, al fin y al cabo, está casada con alguien “de la pomada”. Pero mete a Trump en el artículo, con ocasión y sin ella, como preconizaba San Pablo que había que meter la Doctrina Cristiana.
    Y para mí, eso es tan propaganda forzada como lo del “Calentamiento Global Por Culpa del Hombre Pecador Occidental ” ( aunque ahora le llamen Cambio Climático, que ha existido siempre, que nadie niega, que, en parte, y todavía no se sabe cuan grande es esa parte , tiene causas naturales, y que, en algunos casos puede ser hasta beneficioso ).
    Y viendo los periódicos políticamente correctos en los que A.A. escribe, pues razón de más, para tomarla “con un pellizco de sal”, como dirían los anglos.

    Y conste que no suelo ser partidaria de las conspiranoias, como con el asesinato de Kennedy, o el 11 S, pero que , respecto del 11M, considero que se cerró en falso, porque se destruyeron pruebas, y que se nos ha empapuzado una explicación oficial llena de lagunas.

    Ya siento

  41. Primer visitante de esta mañana.
    Matrimonio de unos 75 años.
    Comentario de el a ella,
    No me digas tú que esto no lo puedes hacer tú misma o yo.
    Me he aproximado con delicadeza y una lámina en blanco junto con mi caja de acuarelas.
    Inténtelo es muy fácil.
    Se han marchado…

  42. Ayer vi por tercera vez Aeon Flux, de mi amor platónico Charlize Theron, el futuro que nos espera, clonaciones y biotecnología. Nuestros mitos progresistas son, sin excepción, derrotas, lo que quizás explique muchas cosas. Nadie cree que haya alternativa.
    El espíritu de 2025: la revolución contra el cambio climático

    “No podemos abandonar el horizonte de la superación del capitalismo. Su lógica de acumulación y crecimiento sin límites es irreformable. Tenemos que recuperarnos de nuestra gran derrota, que es la incapacidad de imaginar que el mundo podría ser de otra forma, el abandono de toda perspectiva revolucionaria. Las reformas más duraderas dentro del capitalismo siempre ocurrieron como respuesta a los intentos más creíbles de superar el propio capitalismo. Una de las ironías del siglo XX es que reforma y revolución, además de ser caminos antagónicos, también eran caminos hermanos. Cuando decidimos que la revolución era imposible descubrimos aterrorizados que al mismo tiempo habíamos olvidado cómo ser sensatos reformadores. “

    Argumenta el colectivo Contra el Diluvio.

  43. Adaptaciones
    viernes, 07/12/2018 a las 20:14
    Ya voy leyendo por ahí que Harari (o Hariri, no me acuerdo) es la tendencia pensadora de la izquierda y Peterson de los conservadores.
    Odio esto con toda mi alma.

    Y yo. A mí desde luego me interesa infinitamente más Peterson que el otro, pero clasificarlos como “de derechas” o “de izquierdas” no es más que otro signo de los famélicos tiempos. Peterson es un psicólogo evolutivo y como tal alguna de sus muchas y buenas ideas se oponen, obviamente, a las feministas radicales o los lobbys gays: fichado para la causa. Harari es un historiador que tiene las fake news, el maltrato a los animales o los peligros de la tecnología entre sus muchos campos de estudio: fichado para la otra causa. En cada reseña o entrevista se subrayan reiteradamente esas pocas ideas como munición para esas minúsculas y ridículas cruzadas y así reducirlos y adaptarlos a ellas. Supongo que ambos se prestan a la farsa en alguna medida, de algo hay que vivir.

  44. La revuelta de los chalecos amarillos en Francia es solo el trailer de la peli de la crisis ecosocial que lo va a cambiar todo en las próximas décadas.
    ¿Qué quieren?
    Que no suban los carburantes…

  45. Gengis Kant sábado, 08/12/2018 a las 01:52
    Si lo importante fuera el camino, y no la meta, cualquier dirección que cogiéramos sería igual de buena. Pero, si cualquiera fuera igual de buena, no habría ningún motivo para preferir una de ellas. Eso, como ya nos enseñó el asno de Buridán, nos impediría dar un solo paso, y nos quedaríamos sin esa cosa tan buena, según dicen, que es caminar.

    Porque si no tiene destino es andurrial, que no camino.
    AMÉN, GENGIS

    «Todos cuantos vivimos y sobre pies andamos / —aunque acaso en prisión o en un lecho yazgamos—/ todos somos romeros que en un camino andamos: / esto dice San Pedro, por él os lo probamos».
    AMÉN, GONZALO

    BREVES ENCUENTROS
    Esta mañana he ido al monte, un montito de nada que le dicen La Atalaya, y es un altozano modesto pero muy apuesto. Llegado que he a la campa cimera, advierto el corretear de dos perros grandes, perros sin amo, me he dicho, porque humano a la vista no había: libres me eran, que no iguales sino muy superiores, al menos de la parte de las mandíbulas prima facie. Es por ello que me he detenido a pensar, obligada te veas: entre las bestias y yo, el aire y las espumas del mar abierto, una síntesis de todos los deseos. Y entre ese compendio del anhelo de los cojones y yo, algún brote de la prudencia matemática que ha hecho famosa a la especie, calculando los riesgos de seguir adelante, dividiendo el tamaño del horizonte al otro lado por el de las cabezas de los canes en medio y resultando, en suma, que a) un cielo es más grande que dos perros, claro que sí, amor mío; pero que, mira lo que te digo, b) los perros ladran y el cielo guarda silencio. Así que me he vuelto sin haber llegado. Tócate los cojones. Atesoro, empero, del camino el regalo y de lo vivido el cuento; y una mala hostia que todavía me dura, porque es de campeonato, porque es un portento.

  46. Claudio Sifilis
    viernes, 07/12/2018 a las 11:39
    Estos días cumplo dos años en Riyadh, aunque suene raro es para celebrarlo, y hoy hay una fiesta (de uno que se pira a Dubai con cambio de trabajo). No sé cuanto me queda, tal vez un mes, tal vez un año, así se las gastan los que dirigen esto.

    No sabemos a quién, pero rezo para que vuelvas. Tú, mientras, disfruta de lo que sea.

  47. EL PERO
    1) Hoy es la Inmaculada Concepción, pero somos más de Diosito.

    2) Grupos cultos:
    —Cómo te llamas.
    —María Conceción.
    —Será Conce-P-ción.
    —Sí, Conceción pero con epe.
    Conocí a esta mujer y ahora mismo no sé si ha muerto, que probablemente.

    3) He ido a comer con un poco de familia en un sitio que a mí me gusta bastante, pero mi cuñado se tiene que comer los panes de todos, porque padece famelismo. Que se queda con hambre el animal.

  48. marquesdecubaslibres viernes, 07/12/2018 a las 22:29
    Desde que Perroantonio sigue el balonmano femenino, las “guerreras” han perdido todos los partidos y van las últimas. Ha resultado gafe su repentino interés.

    Meo culpa. No he vuelto a ver ningún otro partido, pero el mal ya estaba hecho. No lo volveré a hacer.

    Juanfran Satur sábado, 08/12/2018 a las 00:09
    Pedro Antonio, te pago el canal Plus para que veas los partidos del combinado merengue.

    Satur, eso mismo me dijeron en Ipurua, que me pagan la entrada cuando quiera volver. Un poco más y me acarician la joroba.

  49. Me he leído lo de Castro, pero también lo de Tagüeña, lo de Hernández, lo de Modesto y lo de Líster. Moscú los trató muy bien, se ve que no sabía que hacer con ellos, se inventó trabajos y puestos, eso sí, no querían que intervinieran en nada. Acabada la GM les dejó marcharse, en realidad seguían sin saber que hacer con ellos. Los generalatos en el ejército polaco o yugoeslavo eran de cartón piedra, nunca participaron en la más mínima escaramuza.
    Los que quisieron pudieron volver a España, Franco perdonó mucho más de lo que se le reconoce. El general Rojo, que no pasó por Moscú, no era comunista, regresó en 1955. Franco le juzgó y condenó a cadena perpetua, conmutándole la pena el mismo día de la condena. No le dejó reingresar en el ejército, claro, pero hizo su vida civil sin ningún problema. Un hijo suyo fue profesor mío en la Facultad y conozco bastante a uno de sus nietos.
    Comunistas y franquistas eran humanos, ni tan buenos ni tan malos. Gusta mucho exagerar, deshumanizar al adversario. Hay más ignorancia que maldad.

  50. marquesdecubaslibres
    sábado, 08/12/2018 a las 18:07
    Moscú los trató muy bien, se ve que no sabía que hacer con ellos, se inventó trabajos y puestos, eso sí, no querían que intervinieran en nada.

    El comunismo divide la sociedad en clases, pese a su predicamento en contra. Moscú trató asquerosamente bien a las altas (cúpula de partidos, NKVD y militares), regular a las medias (funcionarios y estajanovistas) y asquerosamente mal a las bajas (proletarios). El caso de Castro es especial, pues siendo disidente desde dentro —cosa que no fueron ni Tagüeña ni Hernández, por ejemplo— logró salvar el pellejo.

    Los que quisieron pudieron volver a España

    Una vez muerto Stalin.

    Franco perdonó mucho más de lo que se le reconoce.

    Es cierto, pero hay casos y casos. El mismo año que regresó Castro se cargaron a Grimau.

    Comunistas y franquistas eran humanos

    Mariposas no eran; ornitorrincos, tampoco. Actuaban por interés.

  51. Adaptaciones
    sábado, 08/12/2018 a las 18:24
    He visto Galveston.
    Tenéis que ver Galveston. Es un flim de una novela de Nic Pizzolatto.

    La novela es la polla de buena. Me suena que la recomendó la fallecida Bonnie.

  52. Las memorias de Modesto son indecentes por lo que silencian. Era un burro y un animal. Simpático, de Cái, como er Kichi y la tetuda de su señora, eso sí. Lo mismo ocurre con las de Lister, que era otro cabestro de mucho cuidado. Un par de criminales sin el menor interés. Las de Tagüeña están muy bien, y hay quienes las ponen por encima de las de Castro porque están escritas sin las salpicaduras de bilis del bajito madrileño. Fueron muy amigos y era un hombre admirable, pero no tuvo ni los cojones ni la gracia de Castro para enfrentarse a todo un régimen y salir vivo. Aguantó como pudo, lo que no deja de ser admirable. Pero.

  53. Hola Adams nunca te leo pero me dice el Gremanel que has visto Galveston por favor decir si está en cinematógrafos o dónde gracias.

  54. Resumen de los hitos del año dieciocho:
    Muere mi padre, muere una amiga, muere un cuniao, muere mi madre.

    Digo yo que tendré bula unos añicos ¿U qué?

  55. Tagüeña y Castro se escondieron bajo las faldas de Caridad Mecader que les protegía de las malas artes de la vieja. En realidad tanto ellos como Hernández temían a la vieja más que a Stalin.

  56. Parece que mi compi el que ha hecho 4 estructuras de centrales nucleares tiene fama da fantasma. Pilota hidroaviones, no le queda más remedio, porque tiene una casa-granja con caballos mustang en un lago de Vancouver…
    ¡Vaya chasco! Esa no me la contó ayer. Esa nadie se la cree. En fin.
    ¡Jolines! Todas esas historias tan chulas.

  57. Alvaroquinn viernes, 07/12/2018 a las 19:27

    Tras la muerte de Bertolucci, pienso que ninguna de las películas que he visto en los últimos años, de distintos periodos de su carrera, me ha gustado

    Me pasa lo mismo. Intenté volver a ver «Novecento» hace unos días, cuando la pasaban por la 2, y tuve que desistir.

  58. Marquesdecubaslibres viernes, 07/12/2018 a las 18:37
    EL SENTIDO DE LA VIDA
    Dos hechos condicionan nuestra existencia, su finitud y la necesidad de vivir en comunidad. Religión y política son los dos constructos intelectuales que nos hemos dado para gestionar estos hechos. Todos aquellos que se declaran ateos o apolíticos no hacen sino reconocer su inanidad, su deshumanización.
    Lo cierto es que el hombre dejado en soledad a su libre albedrío se convierte en un animal. Vivimos a hombros de gigantes que antes que nosotros crearon la cultura en la que nos sustentamos. La necesidad de un Dios o de un conducator resulta imprescindible para guiar el descarriado rebaño, pero irónicamente alguno de estos dioses o conducators han precipitado a la humanidad a grandes apocalipsis.

    No compro.

    Harari llama creencias intersubjetivas a esas construcciones intelectuales que sirven para dar sentido a la vida en la naturaleza y cohesionar a la comunidad. Estas creencias intersubjetivas (los dioses, la vida eterna, el comunismo, las bellas artes o la tauromaquia, por poner algún ejemplo) dan sentido a la vida diaria, es decir, proporcionan ritos de repetición que facilitan el encuentro y la vibración al unísono. Es cierto que los humanos necesitan estos ritos, pero no todos los humanos los necesitan en la misma proporción. Hay quienes tienen que ir todos los días a misa y hay quien no necesita ir nunca a un acto religioso aunque respete las convenciones y acuda a bodas, bautizos y funerales. Hay quien lee todos los días el periódico esperando la revelación y hay quien no lo lee nunca.

    Porque resulta que esas creencias intersubjetivas son tantas que no es necesario profesarlas todas para pertenecer a la comunidad. Puedes, por ejemplo, ignorar la política y militar en el fútbol, o ignorar la religiosidad divina y militar en la ecología, o no creer en la trascendencia del flamenco o el jazz y sí en la filatelia y el montañismo.

    En el fondo todas ellas sirven mientras no te aíslen en un océano de imbecilidad.

    Por lo demás, decir que el ateísmo o el apoliticismo son inanes o deshumanizados lo considero una boutade, que creo que significa chorrada en francés y si no, debería. El teísmo es una antigualla intelectual y la democracia representativa nos permite alejarnos del olor cerrado de los militantes a tiempo completo, que hablan exactamente igual que los curas y los comentaristas deportivos.

  59. viejecita sábado, 08/12/2018 a las 19:34
    Esta película de Bertolucci me parece estupenda.
    Aunque con el You Tube, no se vea bien.

    No la conozco, Viejecita. Pero la apunto para que me la vean.

  60. La democracia representativa como sustituto de las ideas de trascendencia no deja de ser una forma más del pensamiento new-age que sustituye el sentido de la vida por slogans. Quien cree que la democracia representativa es una solución cerrada a la convivencia, cree también que ser vegano es la receta de salud perfecta y las series de TV la forma narrativa definitiva.
    Yo sí que no compro este culto a lo superficial resumido en los manuales de Harari o Paterson.

  61. Las ideas de trascendencia son eso, idealizaciones sobre el deseo de trascendencia.

    Cierto, creer en la Democracia Representativa no deja de ser otra creencia intersubjetiva, tan útil (o inútil) como creer en la Cruzada, en la Revolución o en la Salvación de las almas. Desde el punto de vista de un no creyente o un cuervo, fantasías; desde el punto de vista de quien las vive, su vida.

    Ya en tiempos de Platón se quejaban los filósofos de la superficialidad de los jóvenes y de la banalidad de las costumbres. Nada nuevo bajo el sol.

  62. Harari mete en el paquete de constructos la Ilustración: derechos, democracia, capitalismo, incluso la ciencia. Es un poco frívolo. Pero creo que la juventú (entre 15 y 35) debería ponerse al día con su divulgación.
    Castro se lee de tirón. Me sonrío y a veces me desternillo.

  63. Procuro fijarme
    sábado, 08/12/2018 a las 17:04

    BREVES ENCUENTROS
    Esta mañana he ido al monte[…]

    Si una mañana de invierno una excursionista hubiera mordido a esos canes, los periódicos hubieran intitulado: “Procuro muerde canes” en lugar de como ayer: “Procuro engaña a incautos para que vayan a ver películas danesas”.

  64. HISTORIA DEL HUÉRFANO
    Archer Milton Hamilton, bibliófilo e hispanista, adquirió para su Hispanic Society el manuscrito “Historia de un huérfano” al marqués de Jerez de los Caballeros. Atribuido a un tal Andrés de León data de mediados del XVII y hasta que en 2017 lo ha publicado la Biblioteca Castro estaba inédito.
    Se trata de una autobiografía al estilo del Guzmán de Alfarache de extraordinario interés, cierto que no del gusto de los aficionados al trap y a las series. Hubo un tiempo en que un español culto sabía labrar una décima, componer un soneto y citar a los clásicos. Tomaban los hábitos o las armas y se subían a un bajel para conocer el Pirú. Había un sentido de trascendencia.

  65. ¿Abierto al cambio?

    Es absurdo que siga vigente el bloque verbal ‘abierto al cambio’ cuando hace tiempo que la gente se cerró a todo lo que no sea la idea de cambio. Nadie quiere estarse quieto, no cambiar se ha convertido en sinónimo de estar muerto. Unos quieren cambiar por este motivo, otros por ése, otros por aquél: todos quieren cambiar. Cualquier motivo, por peregrino que sea, sirve para justificar el cambio. El más socorrido es el de que las cosas están mal. ¡Como si eso fuera una razón para cambiar!

  66. Antes de lanzarnos a mejorar nuestra situación, echemos cuentas, veamos los pros y los contras. A lo mejor no compensa estar mejor de lo que estamos si para lograrlo hay que realizar el esfuerzo de mejorar. Si no compensa, lo mejor es no mejorar.

  67. Forma parte de los deberes del filósofo moral someter a revisión todos los conceptos morales, incluidos los que parece que no admiten discusión. Someteré a revisión, pues, el de lo mejor.

    ¿Debemos admitir que el fin de todo ser, vivo o muerto, es vivir, o estar muerto, de la mejor manera posible? No podemos saberlo, pero lo que sí podemos saber es que, si eso no fuera lo mejor, entonces no vivir de la mejor manera posible, o no estar muerto de esa manera inmejorable, sería mejor que eso.

    El concepto moral de lo mejor ha pasado la revisión.

  68. Día de retorno.
    Hemos cumplido con mostrar.
    La ciudad cumplió con el local.
    El tiempo cumplió con su climatología.
    Teo me dio los churros por la mañana.
    El hostal La Maya acogió mis huesos y nos dio de comer.
    Segovia, San Ildefonso, magníficas.
    Públicos entendidos y auténticos garrulos, como en todas partes.
    Mi parotida como un globo deseando explotar.
    Muy bien con las ventas.
    Y por fin volver a casa.
    A seguir, y quedarse.
    Estable con pocos cambios más.
    Y’a cambia todo muy rápido.
    Estar con ustedes un rato merece la pena.

  69. Buenos días y buen viaje, JrG.

    castroforte
    sábado, 08/12/2018 a las 22:57

    Algo me dice que Castrofrotino ha asistido a una proyección del filme The Guilty y ahora mismo se halla razonablemente distante de cualquier fanatismo por el cine danés. 🙂

  70. Buenos días a todos

    Gengis Kant
    domingo, 09/12/2018 a las 00:59
    …si eso no fuera lo mejor, entonces no vivir de la mejor manera posible, o no estar muerto de esa manera inmejorable, sería mejor que eso.
    El concepto moral de lo mejor ha pasado la revisión.

    Me gusta.
    Así que no me da la gana de que vengan los mandamases de turno a querer cambiar lo que para mí, es mi mejor manera de vivir.
    ¡ Que les den !

    – Y Buen viaje de vuelta a casa, JrG. Esta visita suya ha sido un placer, en todos los sentidos.
    La próxima exposición en Madrid a ver si trae usted más obras, aunque les ponga de entrada el puntito rojo de “colección privada, o vendido, o así ” para librarse de los coleccionistas tozudos, empeñados en que les venda usted lo que no quiere vender. Que, por lo menos podríamos ver de verdad todas esas cosas que usted se reserva. Que los dibujos y los sketches no pierden tanto en fotografía como la pintura terminada . Que la textura , el relieve, hay que verlos de verdad.
    Y en escultura, darse cuenta del tamaño, de la acariciabilidad de las piezas, de si van a ser difíciles de limpiar, de si en casa de uno correrían peligro, es también fundamental.
    Así que, como de costumbre :
    Pido Más.
    Ya siento ser tan temosa

  71. Yo diría —siguiendo la teoría de conjuntos— que la sinceridad está incluida en la honestidad. Vamos, que para ser honesto es condición necesaria ser sincero, lo que no quiere decir que todas las personas sinceras sean necesariamente honestas, virtud que además de la sinceridad —es decir, el decir y actuar sin disimulos, incluso cuando nos perjudique— incluye el actuar con integridad, rectitud, sentido común y buscando lo mejor para todos.

  72. ¿Lo mismo? ¿Te refieres a que, por ejemplo, «hablar con sinceridad» puede equivaler a «hablar con honestidad»? No sé quién te tiene secuestrada, criatura, pero tú de momento ignora a tus captores.

  73. Cabrero cree que honesto de la parte de las bragas, honrado de la parte de no robar ni engañar, pero se puede ser ambas cosas sin abrir la boca, si la abres sincero.

  74. Aprovecho que estoy en la cocina, en un descanso de la preparación de mi almuerzo dominical , para decir una cosa que se me quedó en el teclado el jueves cuando hice mi crónica sobre lo de Cercedilla :
    – No me pudo caer mejor Elena. La lectora que no escribe. Porque me recordó mis discusiones sobre la cocción de los espárragos blancos frescos , y me dió la razón. “Que se veía que los demás se creen que los espárragos blancos nacen en latas o en frascos de cristal” . Cito con mis propias palabras que desde el jueves ya, no lo podría decir con las suyas, que se me han olvidado, pero ese era el sentido.
    ¡ Gracias Elena !

  75. Procu, casi te sale un capítulo de Peñas Arriba contando lo de los perros. La única vez que yo recuerdo haber pasado miedo, y del bueno, delante de un perro, fue en Santander. Qué les pasa a los perros ahí arriba. No están a gusto.

    Si alguien echa de menos a John Carlin es porque quiere, Francisco Rosell es una fiesta:

    Otros días vendrán es una sugestiva película del director barcelonés Eduard Cortés que narra la peripecia de una profesora de instituto -madre separada que cuida de su padre enfermo de alzhéimer- que se ve envuelta en una tumultuosa relación por internet con un menor obsesionado con ella. Fernando Guillén, fallecido hace unos años, encarna el anciano que, en su senilidad desasistida de memoria, se guía por la casa entre pequeños letreros con el nombre de las cosas. Un buen día, este náufrago del tiempo se planta ante el empañado espejo del cuarto de baño y atina a descubrir la identidad de ese desconocido que le mira desde el cristal con la barba enjabonada. En un chispazo de lucidez, se reconoce en el extraño. Con pulso tembloroso, acierta a garabatear sobre el humedecido vidrio: “¡Yo!”. Lo hace temeroso de que, en un tris, se evapore el rostro rescatado del pozo de la desmemoria. Cuando la cámara filma un primer plano de su cara, su lagrimal recobra un cauce tantos años seco y la gota llorosa resbala abriéndose paso por su árida mejilla. El asombro de aquel enfermo de alzhéimer cuando su desconocido yo relampaguea en el espejo es similar al de muchos andaluces al centellear una mayoría de cambio en las urnas de este 2 de diciembre.

    Y así todo. ¡Abaja ya la guardia!

  76. Como dice Perroantonio, la sinceridad puede considerarse un particular de la honestidad, es decir, que sinceridad implica alguna clase de honestidad, pero no al revés. Honesto tiene varios sentidos, uno de los cuales solía distinguirse de honrado de la forma que dice Adaptaciones, si bien esa diferencia que fue clásica se ha ido borrando en el uso común. Por otra parte, ambas palabras (honrado y honesto) son sobrinas de honor (honos / honor, honoris) mientras que a sincero nos lo encontramos en la calle de lo entero o sin mezcla.

  77. Albert, no me daban miedo los perros hasta que hace unos meses me tuve que ir de la playa por unos. No descarto que se trate de perros que se han mirado en algún espejo.

  78. Tengo el borroso recuerdo de haber empujado a Brema para comprarse “the complete works for voice” de Britten, una nada desdeñable colección de 16 CDs. Cada vez que lo escucho pienso que, si mi recuerdo es real, se estará cagando en mis muertos ante semejante coñazo pero que algún día verá la luz y me bendecirá.
    Hoy escuchaba el “war requiem” cuando he caído en la cuenta de la presencia de voces de los tres contendientes iniciales: la soprano Gallina Vishnevskaya, el tenor Peter Pears y el barítono Dietrich Fischer-Dieskau. Poca broma.

  79. Cómo te voy a llamar viejales, ¡cómo te voy a llamar viejales! Si solo eres un poquito mayor que yo. No somos viejales, lo que somos es ligeramente preconstitucionales.

  80. Reverendísimo Señor Perroantonio, Excelentísima Señora Procuro, Ilustrísimo Señor Adaptaciones, dignos y estimados todos:

    me he despertado esta mañana con la entrevista que Arcadi Espada ha hecho a Svetlana Aleksiévich y me ha dado por pensar en si lo que esta señora ha escrito en sus libros es verídico, ajustado a la realidad que se encontró cuando lo hizo o si, en cambio, ha adornado sus entrevistas, ha jugado con los testimonios, y ha escrito algo que no es sincero, pero sí honesto.

    Esto es lo que me tiene secuestrada, Procuro. ¿Se puede ser honesto al escribir aun no siendo sincero? Yo no soy siempre cien por cien sincera con mis hijos, por ejemplo, pero creo estar comportándome honestamente a pesar de ello.

    Igual es muy temprano para estas disquisiciones. Aguardaré con impaciencia a que nuestro filósofo de guardia se pronuncie, si lo tiene a bien.

    Mientras, les puedo contar que me he emocionado mucho viendo Érase una vez en América; que casi he terminado el libro de Ayanta Barilli; que hoy nadie me ha escrito por Wallapop; y que acabo de encontrar otra palabra nueva (para mí): azogar.

    Su segura servidora.

  81. Poseo documentación gráfica de Zeppi montado en una bicicleta.
    Su hermano y’a me ha dicho que es la de su hija y que el casco es el de su mujer.
    Corto y cierro que me toca conducir.

  82. He estado pensando bajo la ducha sobre sinceridad/honestidad. No he llegado a ninguna conclusión, pero aquí van los rodeos que he ido dando

    a) La confusión es ahora más común que en las generaciones pre-preconstitucionales, por influencia del inglés. El “to be honest” inglés equivale más a nuestro “para ser sincero”. “Para ser honesto” suena a cierto contagio.

    b) Abundando en lo que apunta Adapts, la sinceridad es una forma de expresión hacia fuera, hacia otro (incluso si ese otro es a veces uno mismo interpelado desde fuera: “tengo que ser sincera conmigo misma”). La sinceridad Implica ausencia de fingimiento y nada más. De hecho, uno podría ser sincero al decir: “no he sido demasiado honesto en este asunto”; o incluso al decir: “para ser sincero, no soy una persona honesta”.

    c) Ese “para ser sincero” apunta a b), a la tesis de que la sinceridad sólo tiene sentido como forma de expresión hacia fuera. Para ser sincero, voy a decir lo que pienso sobre tu puta madre, por ejemplo. Para ser honesto no hace falta decir nada, se es o no se es.

    d) La honestidad implica integridad, pero cabría preguntarse si necesariamente sinceridad. Fingir que has pasado la noche en casa, leyendo sobre la organización social de los babuinos en Botswana, cuando en realidad has estado en una bacanal pasada por alcohol, parece ser las dos cosas (insincero y deshonesto). Pero ¿y mentir -o incluso callar – sobre la gravedad de una enfermedad a alguien cercano? Será más o menos práctico, pero no parece deshonesto.

    Y aquí se me ha acabado el agua caliente y no he podido pensar más.

  83. La honestidad se relaciona con el bien obrar; la sinceridad es decir la verdad. En el caso del testigo, figura fundamental que sobrevivió al totalitarismo, ambas van a la par, creo: si es honesto, cuenta lo que vio; y si es sincero, reconoce sus fuentes: si lo vio, si se lo contaron, si lo soñó. En esto estoy con Arcadi: hay que dejar claro de dónde procede cada cosa, es importante la honestidad (obrar bien) que se traduce en sinceridad (decir la verdad). En el prólogo a su maravillosa «Don Juan» decía Torrente Ballester que él no es un doctrinario del arte: lo admite todo menos el gato por liebre. Me pasa lo mismo: acepto casi todo en literatura pero con las cartas boca arriba. Con la literatura del Holocausto hubo polémicas encarnizadas cuando se sospechó que hubo añadidos literarios, como en el caso de La noche, de Elie Wiesel (testimonio que, para colmo, se suele editar junto a dos novelas del autor). Lanzmann fue en esto fascinantemente severo: cualquier concesión a la imaginación era una traición a los hechos.

    Érase una vez en América es la mejor película que hay, Emecé.

  84. Anoche me dieron las tantas (honestly) con ese libro sobre los babuinos del delta del Okavango. Se titula Baboon methaphysics, en honor de Mr. Charles Darwin, quien dijo aquello de (¡atención, Gengis!) “quien logre entender a los babuinos hará más por la metafísica que Locke”.

    ¿Sabían ustedes que cada babuino tiene su propia forma de entonación de las distintas llamadas, claramente diferenciada por todos los babuinos del grupo? ¿Y que fueron utilizados para cambiar las agujas en muchas estaciones de tren africanas en el siglo XIX, o como pastores de rebaños en Sudáfrica hasta la década de ¡1980!, entre otras cosas porque además de hacer perfectamente su trabajo, sabían con precisión qué cría pertenecía a qué madre, así hubiera 200 cabritos separados del establo de sus madres?

    Siempre me he sentido muy botswanesa, pero de la parte noroccidental, okavandeños que nos llaman.

  85. Todos los días me ducho con agua fría, y no me da para reflexionar como tan bien ha hecho PJenny. Si añadimos que estoy purgando penas con la bici por los bosques de Barcelona, resulta que la ducha todavía no ha llegado.
    Pero he rescatado este ensayito que le puede interesar, Emecé.

  86. Como Adaptaciones yo también distinguía honestidad de honradez. En algún momento del pasado consulté diccionarios y para mi disgusto no sostenían ese distingo.
    Sincero, según yo lo veo, es el que se atiene a los hechos sin hacerse consideraciones morales. Honesto es el que tiñe esa “verdad” de los hechos con valoraciones éticas o morales, especialmente sobre uno mismo aunque también con respecto a otros. Al testigo se le exige ser sincero, al juez que sea honesto. La una tiene que ver con la verdad, la otra con el bien. Uséase, que estoy con Alvaro.

  87. La honestidad y la sinceridad no correlacionan siempre. Sobre esto se pronunció Kant con sentenciosidad kantiana: hay que decir siempre la verdad, es un imperativo moral. A lo que le respondió un mindundis que ya se paseó por aquí, Benjamin Constant, que si un asesino persigue a alguien y nos pregunta si sabemos dónde está escondido, no hay que decirle su paradero. Aunque sea verdad.

  88. NOTAS AL PIE (A LOS VUESTROS PIES, YOURS SINCERELY)

    1. La sinceridad no es solo una cualidad del comportamiento verbal: amor sincero, odio sincero, asco sincero. Sinceridad como verdad subjetiva.
    2. También solía distinguirse sinceridad (relación con la verdad) de franqueza (lo propio de las tumbas abiertas) y cuando aquello —que coincide que es cuando vivía Franco. LO HAIS PILLAO— cabía la expresión sincera mas no franca. Nada más franco que un vómito, el vómito es sincero pero la sinceridad no requiere de la expulsión violenta de los contenidos de un estómago.
    3. A no olvidar que toda representación se funda en una selección. La selección es también una manipulación o artesanía de materiales.

  89. jrG
    domingo, 09/12/2018 a las 12:49
    Entre honestidad y sinceridad veo una distancia similar a la que separa la lealtad con la fidelidad.

    ¡ Como me gusta esto !. En una ocasión le preguntaron a la actual Reina de Inglaterra que cómo no ataba en corto a su marido tan “ligón”. Y ella contestó justamente eso. Que ella pedía Lealtad, que era distinto de la Fidelidad ( la clase de fidelidad de la que hablaba quien le preguntaba ).

    Y lo de la Honestidad, al menos en mis tiempos, solía tener un matiz sexual. Y se les solía exigir solamente a las chicas. Las chicas anglos tenían ese dicho ; ” To make an honest woman of me”, cuando decían que su novio les había pedido matrimonio.
    Pero no se usaba a la inversa , al casarse con su novio, una mujer no hacía de él un honest man.
    ¡ Que viejísima soy ! Que dichas ahora, y fuera de los países musulmanes, esas cosas parecen ridículas. Por Fortuna.

  90. El hombre antiguo consiguó domesticar al perro y al ganado, que los babuinos hicieran de pastores, pescar en colaboración con de los delfines.

    Hay una relación tan intensa entre la gente y los delfines que saben sus nombres y los identifican por características visibles en su cuerpo, como el color mas oscuro, una mancha en el lomo. Algunos de ellos son Dolores, Marusca, Scooby, Galha Torta, Galha Mole, Croba, Lata, Chinelo.
    Antiguamente los delfines residentes en este Río eran 80, actualmente son apenas 12, hay otros delfines que pasan por acá, pero son errantes y no saben de la cooperación que existe con los pescadores.

    Y hoy en día, el hombre moderno, ni siquiera somos capaces de conseguir que las mujeres frieguen, planchen ni cocinen.

  91. Sobre Erase una vez en América (gran película) lo que siempre pienso es que es jodido levantarse temprano habiendo sido Robert de Niro, pero más lo es, como en mi caso, sin haberlo sido.

    Y gustóme The Guilty pero la tenía que haber visto con las gafas de sol puestas.

    Luego intentaremos ver Roma, ya que estamos.

  92. Holmesss
    domingo, 09/12/2018 a las 12:27
    Todos los días me ducho con agua fría, y no me da para reflexionar como tan bien ha hecho PJenny. Si añadimos que estoy purgando penas con la bici por los bosques de Barcelona, resulta que la ducha todavía no ha llegado.
    Pero he rescatado este ensayito que le puede interesar, Emecé.

    ¡Gracias, Holmesss! Como Viejecita, lo imprimo y leo. Gracias a todos por tanta reflexión.

    Voy empezar a ducharme con agua fría, a ver si así logro pensar como Pirata.

    Entonces qué hacemos con Sletvana, chopsueyers: ¿nos creemos lo que escribe?

  93. Vaya, que torpe soy, creía que te referías a lo de Ann Applebaum.
    No sé, es que no leo a Arcadi.
    Voy a ver si Urdangatín me consuela de mi metedura de pata.
    Adios.

  94. Pues MC, yo lo único que me creo son estas empanadillas de perdiz con setas.
    Viva España!
    El Quijote también me lo creo.
    Y al Marqués y a Viejecita.
    Y a los demas de aquí.
    A la pava esa pues luego igual la leo.
    Josenez, tengo una Foto de Baroja que me ha enviado mi hermana.

  95. Yo no creo a Esbetlana. Si un escritor pone en boca de uno lo que ha dicho otro no es ni sincero, ni honesto, ni buen escritor.

  96. VERGÜENZA NACIONAL
    El Fuenlabrada se quedó sin campo y el club de Floripondio y los 40 ladrones no prestó el polideportivo de la Castellana para que el conjunto madrileño materializara sus choques en casa. Sí lo hizo el glorioso Atlántico de Madrid. El Fuenla gozó de un coliseo moderno, contemporáneo, vanguardista, limpio, complaciente a la vista. Se libró el Fuenla de jugar en un polideportivo de la color de un elefante moribundo, de un escenario de Mad Max XVII. Ahora bien, Floripondio ha olfateado la pasta, la publicidad, el foco. El sálvame de lucks planetario. Este Belén Esteban del balompié patrio se ha plegado a los argentos ultraviolentos.

  97. Se adelanta el combinado merengue el Alcoraz, el coliseo del Huesca (el Huejca, como diría Orrejón, el que le metía el cilindrín a la Rita antes de que ésta lo mandara a cascarla). Ahora, el fútbol lo pone el conjunto local. En el conjunto visitante, de momento, solamente sobresale Cabrajarl, que le ha metido el codo en la traquea a un jugador huescano en una falta espectacular.

  98. Hoy hemos hecho una ruta de las buenas y he podido comprobar que mi estado de forma deja mucho que desear. Lo he disimulado como he podido y he conseguido acabar con cierta dignidad, aunque iba que no podía con mi alma. He llegado por los pelos a despedir a JRG, que ya tenía todo recogido, y hasta me ha sacado una foto, que espero que no publique, tal era mi lamentable estado. Espero que les haya gustado esto y que repitan visita.

  99. Bremaneur
    domingo, 09/12/2018 a las 15:58
    Procuro fijarme
    domingo, 09/12/2018 a las 14:50

    No se sí os HAIS fijado en este enlace que pusieron donde Arcadi. Además de practicar el francés, se amplia la perspectiva: es arte y no veritá.
    Por otra parte, el Homo sovieticus me gustó, para su información si eso, jrg.

  100. Alvaroquinn
    domingo, 09/12/2018 a las 11:13
    Atiende, Brema.

    Gracias, Quinn. La espero con ganas, pero la segunda temporada fue un desastre.

  101. marquesdecubaslibres
    domingo, 09/12/2018 a las 11:08
    Tengo el borroso recuerdo de haber empujado a Brema

    Compré, y estoy agradecido. Aunque todavía no he hecho una audición como merece. Mi ordenata no tiene comediscos.

  102. Tienen que darse varias circunstancias para que lea un libro escrito por una mujer, pero la única relevante es que no se note. Se da el caso que he leído “Gulag” de Anne Applebaum y “Voces de Chernóbil” de Svetlana Alexiévich y ambos me parecieron excepcionales. El primero es un Pulitzer que aporta investigación histórica sobre los campos de concentración soviéticos, sorprendente en algunos casos. El segundo es un testimonio descarnado de la tragedia ocurrida en Bielorrusia. Ambos libros acojonan, bien escritos y lo que cuentan es espeluznante sin recrearse en detalles innecesarios.
    Compárense con la literatura femenina que disfrutamos aquí de costureras y lesbianas enamoradas.

  103. Atención a las declaraciones del técnico merengue: «es difícil jugar cuando hay un ambiente tan a favor del local».

    Siete mil personas en el Alcoraz. Siete mil. Para ver al Madriz. Y dice el técnico merengue: «es difícil jugar cuando hay un ambiente tan a favor del local».

    BIENVENIDOS AL FESTIVAL DEL HUMOR.

  104. Esta mañana temprano me he presentado en Cercedilla y he retenido la pieza que de forma ilegal adquirió Viejecita. Los hechos son incontrovertibles, el jueves a las 13.00 horas, momento en que se abría oficialmente la muestra, pujé por una pieza que representa a una cabeza constructivista. Ante mi sorpresa apareció Viejecita alardeando de su adquisición. No quise en ese momento discutir, pues al asistirme la razón de forma tan evidente bastaba con ejercer mis derechos posteriormente.
    Así lo he hecho, JrG ha reconocido los hechos y enviará a la tramposa un vale canjeable por cualquier otra pieza de su colección. Con el marqués no se juega.

  105. bremaneur
    domingo, 09/12/2018 a las 18:06

    Por ejemplo, Castro dice una vez ‘Las cocinas del Lux son los centros mejor informados de la URSS’ y Svetlana se recrea algunas páginas en el asunto del cuchicheo entre fogones.

    Perroantonio
    sábado, 08/12/2018 a las 21:51

    De acuerdo, pero su enfoque también desacredita la ciencia (¡de la que bebe oceános Harari!).

  106. Juanfran Satur
    domingo, 09/12/2018 a las 18:54
    Atención a las declaraciones del técnico merengue: «es difícil jugar cuando hay un ambiente tan a favor del local».

    Jajaja, glorioso.

    (Y mira que me gusta Solari, por motivos que no debe reconocer una señora)

  107. Marqués, Chernóbil está en Ucrania. Anda, que seguro no te has leído ninguno de los dos libros, antes de empezarlos, repasa el mapa de Europa.

  108. Este que aquí tenéis, español el rostro, fue en lejana época de su vida, cuando tres veladuras de ignorancia cubrían su mirada, un colonizado más que hasta iba a misa de doce embutido en un loden verde para parecer más europeo. Pero la salvífica lectura de las obras completas de Donoso Cortés, que me prestó un buen amigo en Alcalá Meco, me devolvieron el orgullo de ser español y desde entonces cubro mis hombros con capa de buen paño de Béjar forrada en discreto terciopelo rojo.
    Así ataviado fui hoy, como acostumbro, a la acogedora iglesia de este pueblo extremeño en el que habito con el corazón henchido de nostalgia por la antigua gloria y suspirando siempre por España.
    Previamente me apreté un castizo desayuno –bocadillo de chorizo frito, ajo cárdeno y cecina de buey carrero- que regué con unos chorros de jumilla directamente tirados de mi leal bota maña, que nunca falla cuando se trata de levantarme la moral.
    Por circunstancias largas de explicar, decidí desde hace años consolar a viudas necesitadas de afecto, a ser posible ricas, lo cual no requiere poco valor por mi parte toda vez que el 99% de entre ellas han envenenado a los maridos.
    Apostado estratégicamente, vi llegar joven dama, toda vestida de negro, cubierta la cabeza con cristiano velo. Deduje del conjunto que la bella señora solo podía ser portuguesa o duquesa, con rápido cálculo de probabilidades descarté la doble condición. Adelantándome me puse al lado de la pila bautismal y cuando la dama acercó los dedos al agua bendita le ofrecí los míos ya mojados sugiriéndole futuros empapamientos. Santiguándome con pruebas de cristiano viejo me di unos golpes de pecho, quizás excesivos en su cristiana violencia, que me hicieron eructar ligeramente como si repitieran el ajo y el chorizo. La dama marcó cierto rictus de disgusto lo cual confirmó que era de noble cuna.
    Me arrodillé cerca del peto de las ánimas y con los brazos en cruz mostré ante el mundo la inquebrantable fe de los españoles al tiempo que con rapidez de pícaro deslicé unas pinzas en el peto, resguardado de las miradas por la capa, necesitado que estoy de unos eurillos al no disfrutar de pensión. Siendo yo también ánima en pena, el Señor, en su generosidad infinita, disculpará servirme de esas limosnas que de alguna forma me están destinadas.
    Esperando en el atrio a la dama fumé un misil ketama00 que me regaló ayer mi buen amigo senegalés, otrora compañero de celda en Santoña, Ahmadou Toussaint. En viendo salir a la noble señora, un charco de agua en la entrada me deparó la oportunidad de mostrar mi hidalguía tan española.
    Sobrado, improvisé un revoleo de capa –así, con poderío- como si recibiera a la dama a porta gayola depositando el austero paño de Béjar sobre el charco para que no mojara los pies.
    -Pero tú, de qué vas, pringado. Eso dijo.
    Nunca tuve suerte con las mujeres. Debo cambiar de look, voy a pasarme a Armani. Pongo en venta un ejemplar en perfecto estado de Raza, dedicado por Jaime de Andrade a mi abuelo ferrolano, y unas bragas, sin firmar, de Rahola .

  109. Aquí ya lo hemos visto todo.
    Cristianoviejo llega con la sandunga y 14 años de retraso, ya no hace gracia, agoté yo mismo el repertorio.
    Sífilis, al que tenía por amigo, utiliza el rollo de Red Sonia para faltarme al respeto. En fin, Chernóbil está en Ucrania cerca de la frontera con Bielorrusia que fue la que sufrió fundamentalmente las consecuencias del escape nuclear.

  110. Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Pascual, reo de asesinato y condenado a morir, se apunta a la teoría del buen salvaje, nacemos buenos y la sociedad, siempre fracasada, nos desvía de nuestra angelical naturaleza, hace demonios de los seres miríficos que somos al nacer. La verdad es que con esos mimbres a disposición no se consuela quien no quiere. Pascual escribe desde la cárcel, como Boecio, pero en un tono distinto, como regodeándose un poco, lo que deja intuir un cierto cachondeo. A Mario le comieron las orejas los puercos y no se sabe que hicieran castigo en ellos. Tampoco con el tipo que lo pateó hasta dejarlo gagá. Algo más gagá, quiere decirse, que tonto era ya de nacimiento, posiblemente por hijo de la lujuria, producto de los cuernos que su madre le puso al violento portugués que oficiaba de pater familias. Duarte Diníz, de nombre Esteban, era gordo, gastaba bigote y les pegaba a todos. A su esposa, a su hijo y a su hija. Al bastardo que parió su mujer no le zurró porque por esos días se murió de rabia. Se ve que no tuvo tiempo. Lo que tuvo fue un entierro pobre y aburrido. Los entierros aburridos suelen ser más tristes de lo normal pero este quizá hasta fue un alivio. Mario a los cerdos no les hizo nada, que se sepa, pero al tipo que lo pateó sí, a ese, sin venir a cuento le mordió una pierna. La yegua de Pascual, cuando llevaba a Lola de viaje de novios, coceó a una vieja a la entrada de Mérida y tuvo que darle un real para que se callase. La cosa no quedó así porque la vieja no quedó del todo callada y fue a buscar a la Guardia Civil y hubo que darle seis pesetas más. Se ve que las yeguas, como los cerdos de Mario y un poco como el mismo Mario, las hacen sin pensar. Los animales, en general, parece que no las piensan. Que hacen las cosas un poco de repente, como cambia el viento o llegan las desgracias, que vienen de improviso y de no se sabe dónde. La yegua, llegando a Torremejía tiró a la Lola, que ya estaba preñada de antes, y la criatura se malogró. Pascual le dio veinte puñaladas, se ve que estaba de ella hasta los cojones. Los animales son la bestia que llevamos dentro y merecen, por eso mismo, el castigo que se les ponga. Jehan Bailly de Savigny pilló a una de sus cerdas, acompañada de sus siete lechones, devorándose a su hijo de cinco años, Jehan Martin, y no se tomó, como Pascual, la justicia por su mano. Llevó a la cerda a juicio en el cual intervinieron dos fiscales acusando, un abogado en nombre de la cerda y sus mamones y Jehan que además de pedir castigo para toda la familia de puercos se defendía de haber descuidado la obligación de vigilar a su hijo. Oídos los testigos, más de diez, la cerda fue condenada a muerte pero los lechones resultaron absueltos. Llevaban los morros manchados de sangre pero nadie pudo probar más allá de la duda razonable que hubieran mordido al pequeño Jehan Martin. A la cerda le dio matarile un verdugo llegado de Chalon-Sur-Saône de acuerdo con las instrucciones precisas del tribunal. Igualmente se ordenó que los lechones quedaran en custodia de Jehan Bailly, quien debería mantenerlos sin causarles mal ninguno y llevarlos de nuevo a juicio si aparecían nuevas pruebas. El tipo se negó a dar tales garantías, se ve que algo de la sangre de Pascual le bullía, así que se vendieron para pagar los gastos del juicio. Suponemos que ver cómo le daban matarile a la cerda supuso un alivio para Jehan, aunque suene mal decirlo. Un poco como Pascual dándole navajazos a la yegua en la cuadra. En el 1457 en Francia ya eran más modernos que nosotros en el siglo XX y también, hay que decirlo, más mansos, más resobados por la civilización. A Pascual le cayeron 28 años por darle matarile al novio de su hermana, que le dejó preñada a la Lola, pero lo dejaron salir a los tres. Luego mató a su madre y le entró la duda de si irse a La Coruña o a Madrid, que es la misma que les entra a todos los gallegos en algún momento de su vida. Ya lo decía Lombroso, que hay delinquenti nati fra gli animali, y antes que él advirtió el belga Jocodus Damhouder: bestia laedens ex interna malitia. Una mierda seres miríficos.

  111. Fernando Gago en el Bernabéu, el túnel del tiempo, da la medida del bajo nivel de Boca y el fútbol argentino en general.

  112. marquesdecubaslibres
    domingo, 09/12/2018 a las 22:50
    da la medida [d]el fútbol argentino en general.

    Sí, si es que los argentinos no tienen npi de fútbol: ahí están para demostrar su ineptitud Maradona, di Stefano, Messi, Batistuta, Riquelme, el Cholo Simeone, Kempes, Mascherano, Cambiasso, el Pipita, Di Maria, Tévez, Fernandito Redondo, Pablito Aimar, Kempes, Diego Milito, Saviola… todos mancos. Hay que joderse, Marqués. Vamos, hombre, den gracias a que esta noche no tienen que recoger cáscaras de pipas.

  113. De su linaje provengo, señor marqués, y no era mi intención otra, hasta en las exactas y precisas de su léxico auténtico, que rendirle humilde homenaje en mi condición plebeya pero leal.

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