113 comentarios en “Tom Misch, «It Runs Through Me»

  1. Una caricia este tema.
    Viendo a la señora que toca el bajo, me vienen a la memoria muchas mujeres que lo tocan, que tocan el contrabajo en las bandas de Rockabilly, incluso que tocan el violoncello.
    No sé la razón de que esas mujeres se sientan tan a gusto en los registros más graves, puede ser porque en realidad marcan la música de forma discreta, pero indispensable.
    Para mirarlo.

  2. La verdad es que sí, a las chicas les gustan los bajos, solamente hay que ver a las Kim, bajistas de dos de los grupos más importantes de la historia del rocanrol alternativo.

  3. Me gusta ese cantante, no lo conocía.

    ***
    Alfonso Reyes otra vez, en un artículo de 1933 sobre la frontera (interior) con el portugués; percibe una diferencia entre lusófonos e hispanos, españoles en especial, madrileños en particular:

    «Andando por la calle [en Brasil], comencé a observar ciertas expresiones de la gente humilde. Cerrando los ojos, yo hubiera vestido con otros trajes a los interlocutores y les hubiera atribuido una condición social superior. Ignoro si el portugués europeo se prestará a iguales reflexiones. Me parece que sí. Aunque nada tendría de extraño que la inimitable cortesía brasileña haya impreso poco a poco en el habla un sello de característica pulidez. A poco de andar, un vendedor pregonaba a voz en cuello: «¡Sorbetes de diversas cualidades!»; frase que, en las calles de Madrid, casi provocaría una rechifla por alambicada y compuesta. El vendedor en la metrópoli castellana hubiera procurado más bien alardear de plebeyismo y escoger la expresión y el tono más del arroyo: «¡Helaos, de toos ellos!».

    (Para que sepas lo que piensa tu personaje de los madrileños y hasta de los barriosalmantinos, Josénez. ¡Reyes, estirao!).

  4. Esa misma sensación tuve yo en Portugal. Tendría doce o trece años y en una tienda de ropa el dependiente le dijo a mi madre “Experimente o casaco, minha Señora.” Desde entonces, podría pensar más ejemplos, tengo la sensación de que el portugués normal de algún modo equivale al registro culto del español.

  5. Buenos días a todos.
    Hoy trabajo desde casa, templando gaitas y así, con lo cual vendré muchas veces, al menos a leer. Pero de entrada digo :

    – Que el Y.T. de cabecera, me ha parecido agradable, sin mucho más. De esos que uno pone mientras revisa papeles. En mis tiempos había mucha música de esa, aunque no lo mezclasen con Rapp ( si es que se llama así a lo del de la televisión recitando a toda castaña ). Y claro, prefiero los de mi época.

    – Que no le perdono a Pirata que pusiera lo de Góngora que puso anoche. Que a Góngora, por tradición familiar, ( somos descendientes suyos, aunque no directos, que a él las señoras, ni fú ni fá ), le tenemos manía, que se cambió el apellido para disimular que era judío , y encima sin conseguirlo, y somos todos forofos de Quevedo , su eterno rival .
    Y no se lo perdono porque lo he disfrutado, de verdad, y no me va a quedar otra que revisar a Góngora, y que como tenga muchas más cosas del estilo de lo que puso Pirata, tendré que dar la espalda a esa tradición familiar.

    – Y que me habría gustado que el Atlético hubiera ganado anoche, pero que si Simeone aprovechara esa derrota para hacer que volviera Torres a su casa, ( en eso me puede lo sentimental, de cuando Gil y Gil decía que los jugadores del equipo eran todos unos vagos, excepto “El Niño Torres” ), si le pidiera que volviera, y cuando de verdad ya no pudiera con el balón, le dieran un puesto en la directiva, como pasa ahora con Butragueño en el Madrí, me compensaría cualquier derrota.

    – Y que espero que el Barça gane todo lo que quede por ganar en competiciones con equipos de fuera de España. Y que les hagan toda clase de homenajes, con banderas de España, y con la Marcha Real, o el Himno Nacional , como se le llama cuando uno no es una vieja carca, Y que todos lo canten, lo cantemos, con la mano en el corazón ( como hacen los Norteamericanos , los Franceses, los Británicos… cuando ganan competiciones ).

    Perdón por haber escrito tanto
    Ya siento

  6. Proc, mira este trozo un tanto cubista sacado de Cartones de Madrid, de 1917:

    Calle de Alcalá o de Toledo. Mujeres rudas o finas. Todas hermosas. Una tras otra, con una frecuencia desesperante. Ritmo inagotable, melodía de ojos y cabelleras, marcha infinita de los pies. Un mareo, una fuga general de deseos, hasta que no os quedáis fríos y perfectos, como el mismo cristal. No conozco mejor prueba de la escala platónica que el ver desfilar por Madrid las mujeres bellas.

  7. Y este fantástico capítulo del mismo libro:

    LAS RONCAS
    Blusas rojas, pañuelos verdes al cuello; la falda, como quiera.
    Esas hembras de voz tan ronca, de fáciles cóleras, son todas hembras, todas conscientes de la maldición. Andan con un ritmo animal, pisan el suelo de verdad, usan unas alpargatas planas. De allí que la cadera, siempre en juego, sepa quebrarse graciosamente; pero casi siempre se desarrolla en exceso con los años, y esas mocitas terribles de quince se pierden al crecer.
    Mujeres trompos, mujeres ánforas. Siempre van a la fuente: qué sé yo si quiebran el cántaro. El botijo les es natural, como el espejo o la manzana a la diosa. Lo han criado en sus curvas, lo han brotado de sus cinturas; lo abrazan al pecho y se balancean, mirando fosco, como si abrazaran a un amante. Cuando van a llenarlo a la fuente, todo el mundo puede pedírselo y echar un trago al aire. Entonces hacen corro para comadrear, hablan de tarabilla, carcomiendo todas las palabras, a pie quebrado, transformando las consonantes para tropezar menos en ellas, con instinto y con natural majeza.
    Y hablan ronco, ronco, echando del busto una voz tan brava que nos desconcierta y nos turba. Y aguantan, si las miramos, y hasta gritan algo: acuden al reclamo siempre. Y contestan el requiebro, prestas, en una lengua hueca y convencional que las defiende mejor que los pudores.
    ¿Qué quieren? Quieren que nos maten. ¿No es eso amor? Quisieran devorar al macho, apropiárselo íntegro, como la hembra del alacrán. Cercenarle la cabeza, como la araña, al tiempo de estarlo embriagando: mascullarlo, desgarrarlo, echarlo a la calle a puntapiés, tembloroso todavía de caricias.

  8. LOS GRANDES DERROTADOS DE AYER

    El Pocholo nos lo da, el Pocholo nos lo quita. Tras el mejor contencioso del Aleti en años, vino el peor contencioso del Aleti en años. Pero como el Pocholo no lee a Satur, no sabe cómo derrotar a escuadras como la ítala de anoche. En fin, cuestiones técnicas.

    No obstante, los grandes derrotados de ayer fueron Floripondio Babá y la corte de periodistas merengues. ¿Cómo es posible que dejaran escapar al ladrón gesticulante, hermano de la Ronalda? Todo lo que en el club del polideportivo de la Castellana es dolor, en Italia es fuerza y salud. Floripondio dijo que pa chulo yo y mi culo, y dejó marchar al jugador que ayer le dejó en ridí-culo. Pero si hay alguien más derrotado que Floripondio, son los periodistas acólitos. Tragaron que el hermano de la Ronalda era un don nadie y que los buenos, buenos, eran el ladrón huerfaniforme y Vencemal. El uno no puede ni con sus escuálidos huesos y el otro nos lo vendieron como genio que volaba en una alfombra, cuando lo cierto es que solo se tumba en una esterilla a verlas pasar. Ni un solo periodista merengue (esos genios de Jabois, Jiucs, Jordi Pechos, David Giste, Hez Pitarte, Juammalodíguez, etc.) han escrito un artículo denunciando que en su equipo juegan ladrones, y que tan ladrón como el hermano de la Ronalda son el huerfaniforme, Marcel.lo, Morinyo, Lolonso y los demás. Hablaron los más osados de que el ladrón gesticulante se fue porque Floripondio no le pagó la multa, como si le hubieran pillado a doscientos en una vespino por la M30, sin referirse al desfalco que todos esos hombres del club le han hecho a los españoles. Shame on you, merengueñecos!!

  9. HECHOS Y LITERATURA
    Hay un libro titulado “La Música De La Memoria” de Xavier Güell del cual extraje, no literalmente, esta anécdota que incluí ayer en mi reseña sobre la exposición “Dias y noches”:
    “Le comenté (a Carlos) que estando Beethoven muy cercano a la muerte fue visitado por Schubert que le mostró su Winterreise. El maestro se incorporó en su lecho y le dijo al joven Franz que le consideraba su sucesor, que su música le evocaba además los paisaje de Caspar David Friedrich”.
    A sabiendas de que lo que dice Güell es en parte literatura, lo utilicé porque reproducía una anécdota verdadera, la conversación con Carlos, y daba sentido al relato. Las aclaraciones que ahora hago resultarían inoportunas y farragosas en el contexto de la reseña.
    Hay una biografía canónica de Schubert (Massin, Brigitte. Franz Schubert: obra y biografía 2 vols. de ediciones Turner) que por cierto se vende en La Central a 6 euros, cuando su precio original era de 120 euros, en la que se explora esta anécdota en base a diferentes cartas que hacen referencia a ella. Se sabe con certeza que Schubert visitó a Beethoven poco antes de morir y que el maestro se mostró entusiasmado con algunas partituras , (Winterreise entre ellas) que le llevó el joven Franz (que moriría poco después víctima de la sífilis). Si se incorporó en el lecho o no y si le habló de Friedrich parece ser cosecha del propio Güell, cuyo libro me entusiasma pero que adolece de rigor, al igual que las aventuras (mucho mas chuscas) que cuenta en Radio Clásica uno muy pedante a las 8 de la mañana.
    Uno y otro se agarran a la literatura para inventarse anécdotas, siempre con algún anclaje real, sobre diferentes músicos. Bastaría con que aclararan sus fuentes y hasta donde llega lo probado, para que disfrutáramos mas de ellas.

  10. Me cae muy bien el Schubert porque nació el mismo día que yo, como Luis del Olmo. Hasta aquí llega mi sabiduría sobre música culta.

  11. marquesdecubaslibres
    miércoles, 13/03/2019 a las 10:56
    Para mí las lágrimas de felicidad de la bellísima Georgina valen mas que ganar una Champions.

    ¿ Quien es la bellísima Georgina ?
    Es que no estoy nada puesta en esas cosas. Al menos desde los tiempos de Jeanine Girod y Mendoza… ( y eso porque a J.Girod la conocía de la playa de Ondarreta , que si no ) …

  12. marquesdecubaslibres
    miércoles, 13/03/2019 a las 11:13
    Georgina es la actual pareja del hermano de la Ronalda.

    ¡ Con razón no sabía quien era ! Muchas Gracias por sacarme de mi ignorancia . Y me fío de su palabra en lo de bellísima, que no voy a buscar la foto .

  13. Resulta llamativo que una de las escenas más famosas de la historia del cine, la persecución de los apaches en La diligencia, sea considerada también un paradigmático error de montaje. A lo largo de dicha escena Ford quebró una de las normas más antiguas del lenguaje cinematográfico al incurrir en lo que se conoce como salto de eje, contraviniendo por tanto la norma que vendría a establecer que para una figura que se desplaza de izquierda a derecha de la pantalla la cámara debe filmar desde el lado derecho de la figura; si en algún momento pasamos a filmar desde la izquierda, como es el caso, el espectador percibe erróneamente que la figura ha cambiado de dirección. Ford adujo con posterioridad que incumplió de manera deliberada la regla porque el día de rodaje se le hizo tarde y no había la luz necesaria para transmitir la sensación de velocidad si no filmaba a los caballos tanto desde el lado correcto como del incorrecto. De manera más festiva, cuando alguien le preguntó por qué los indios no mataron a los caballos que tiraban de la diligencia para detener su marcha, se defendió aduciendo que, en tal caso, la película habría debido de concluir justo en ese momento.

  14. ntonio
    miércoles, 13/03/2019 a las 14:08
    No puedo con Battiato y sus organillos.

    Se nos acabó el amor,… de tanto usarlo, Perroantonio.

  15. Perroantonio
    miércoles, 13/03/2019 a las 14:08
    No puedo con Battiato y sus organillos.

    Proc, sujétame que lo mato.

    A ver, Perroantuán, Battiato en directo no usa organillos, y en la red hay muchos directos suyos. Por ejemplo, en Segesta (1 y 2) y en Bagdad.

    Battiato es un MAESTRO.

  16. Perroantonio
    miércoles, 13/03/2019 a las 16:48

    Mientras podamos, comamos carne de animal, y peces de agua salada o dulce y cosas que salgan de la tierra y vean el sol.
    A mis chicos cuando eran pequeños y protestaban con alguna comida, les solía decir que aprovecharan que más adelante ya no podrían comerlo.
    Ahora me lo agradecen mucho.
    No saben nada los jodidos.
    De todas formas no reniego para nada de esos inventos, de alguna forma se tendrá que alimentar a tanta gente comiendo tres veces al día.
    Veremos que es lo que hacen sobre nuestro organismo, si nos ponemos como globos, o nos da la lepra, o nos ponemos azulados…

  17. Perroantonio
    miércoles, 13/03/2019 a las 17:50
    ¿Eres fan de Battiato, Parker

    Pues no lo he sido nunca, pero desde que vi su concierto en las Noches del Botánico, el 18 de julio 2017, tengo que serlo.
    Aquella noche alguien entre el público gritó ¡VIVA FRANCO! y todo el mundo se rió.
    Además Franco se parece al Marqués.

  18. Lo de comer carne artificial, tiene que ser como follar con un muñeco hinchable. Sí puede parecer una persona, pero no es una persona.

  19. Para los portugueses los días o son feiras o días feriados. Para ellos festivos son los ambientes, no los días. Seguro que eso significa algo, quizá lo del temor, pero ni idea qué puede ser.

  20. Tengo algunos amigos muy de Battiato, Jenny, pero no puedorl, no puedorl. Me pasaba también con el Leonard Cohen de los años 80 cuando enchufaba el organillo y todo sonaba a lata, incluido su «Hallelujah, chim-pum, Hallelujah» (no con el primer Cohen, extraordinario, ni con el último, elegante). Y me pasa también con Aute.

    En los ejemplos que has puesto hay órgano, claro. Battiato lo usa para dar aire musical a los recitados, como hacen los curas en misa. El summum de Battiato es el álbum que tiene con Antony, «Del Suo Veloce Volo», que soy incapaz de escuchar sin que me entren ganas de morir, y pronto.

  21. La CIA y los coreanos del sur metidos en lo de la legación de la DPRK en Madrid. Los brits no saben si quieren irse o no irse de la UE con o sin acuerdo y en este último caso con qué acuerdo. Los Boeing por los suelos, unos literalmente y otros aparcados hasta nuevo aviso; las acciones también, por los suelos. Los testigos catalanes del pruses cada día tienen peor memoria y cunde el temor a que se olviden incluso de su deseo de independencia y nos dejen huérfanos de emociones.

  22. “Además Franco se parece al Marqués”.
    Esto es lo más importante que me han dicho nunca, lo considero un timbre de honor.

  23. Estoy en Madrid, sin ordenador ni nada, y no puedo ir a lo de García Álix ni tampoco os puedo contar las cosas a) porque os aburriría y b) porque tengo secretos. ?

  24. Lo de las caras y el jarrón del disco se llama estímulo multiestable, lo he leído en el tren: Eagleman, el rollo de siempre. Para estímulo multiestable, el ratiro que acabo de pasar tratando de salir a la calle a fumar y volver luego al mismo cuarto. Pasillos de hotel muy muy fierados.

  25. Por último, el tema del BOIN es un aviso a la Humanidad, tanto si se trata de que no funciona como si es porque funciona más de la cuenta.
    ¡VENIR EN TREN!

  26. Ahora mismo estaba discutiendo si “Wild is the Wind” es de Nina Simone o es de Bowie. QUE ES MÍA JODÉ

  27. Perroantonio
    miércoles, 13/03/2019 a las 23:26
    Me explico mejor, para que se me entienda.
    Halleluyah chimpún con organillo y coro y Halleluyah, la canción. Sospecho que Cohen redescubrió su canción cuando alguien la cantó en serio.

    Otro ejemplo. Screamin’ Jay Hawkins haciendo el chorra con I Put A Spell On You y Nina Simone tomándose en serio la canción escrita por el primero.

    Procuro fijarme
    jueves, 14/03/2019 a las 00:02
    Ahora mismo estaba discutiendo si “Wild is the Wind” es de Nina Simone o es de Bowie. QUE ES MÍA JODÉ

    Me gusta mucho, Perro y Proc, cuando os ponéis ciegos de ¿de qué os ponéis ciegos? y os ponéis a desvariar, porque por fin Adapts y yo no somos los únicos borrachos de esta casa (dicho sea con todos mis respetos, Adapts).

    Ahora mismo, sin ir más lejos, estoy mucho más sobria que vosotros dos y podría contaros lo que pienso sobre el maxibon ese de Boeing, pero no os lo voy a contar porque vais ciegos y para qué.

  28. Vayamos por partes: Cohen es un coñazo. Es como estar escuchando un solo de trombón tres cuartos de hora. Sólo se libró, y por los pelos, al final. Yo le tengo en estima por sus letras y por otras cosas de las que no me hagáis hablar que es peor. Aute, a qué viene Aute aquí, ni voz ni letras ni nada, no juega en esta liga, es un pichafloja.

    Pasemos pues a la auténtica manzana de la discordia: Battiato. Hay dos argumentos definitivos sobre Battiato: uno, cualquier versión que ha hecho Battiato es superior al original. Tres ejemplos, lo suficientemente diversos como para demostrar mi hipótesis:

    1. Il cielo in una stanza. Conocemos decenas de versiones, desde la de Paoli hasta la de Mina. Pero la suya es insuperable.
    2. La canzone dell’amore perduto, del pelmazo (otro trombón) de Fabrizio di Andrè, aligerada y refinada por el genio de Battiato.
    3. Por último, el aria siciliana de Giuni Russo, que ya era un pedazo de canción, Franco la convirtió en esto.

    Dos, Battiato como compositor: Prospettiva Nevski, Gli uccelli, I treni di Tonzeur, L’ombra della luce, no están al alcance de ningún compositor italiano vivo que yo conozca.

    Y un órdago: si Battiato sólo hubiera versionado Era di maggio ya habría que erigirle un estatua en la cima del Vesubio. Hay decenas de versiones de esta canción, de tenores clásicos, de cantores populares sicilianos, hasta de cantantes pop, pero la suya es insuperable:

    https://www.youtube.com/watch?v=KM1_YXpW1X4

    Por afán de discutir, digo.

  29. Joder, Proc, do be toques las palmas que be conossco. El probelma no es el maxibon, son los bilotos, que ya no saben conducir recto y sin pisar la línea continua. ¿Qué coño es eso de que el avión se te encabrita de tanto aerodinamismo y tanto andar a pollas y luego se pone de morros para compensar el encabritamiento de las pollas? Modo manual y a pilotar, hombre, que lleva usted un bicho muy gordo y doscientas personas detrás.

    Ahora en serio. Toda la bronca de la seguridad es desde hace treinta años la misma bronca: la informatización ha acabado con el 90% de los errores humanos de pilotaje (buenas noticias) Y de la tarea humana (malas noticias). Cuando la maquinita hace de las suyas, “sobrerreacciona” (lee mal la velocidad, el ángulo de ataque, etc.), el piloto tiene que tomar los mandos, pero resulta que ya no sabe ni por qué los tiene que tomar, porque no sabe ni qué le está pasando a la maquinita ni qué está sucediendo ahí afuera.

    Que recuerde, fue a raíz del Air France 447 cuando se empezó a hablar claramente de todo esto. Langewiesche (hijo) escribió un reportaje cojonudo contando todo esto de la desconexión hombre-máquina en Vanity Fair. Me acuerdo del comentario de un viejo piloto que se hizo famoso después del accidente del AF447 por otro accidente (“Sully” Sullenberger, que sí supo tomar los mandos para amerizar en el Hudson): el avión [se refería al airbus del AF447] volaba perfectamente antes de que el ordenador empezase a volverse loco, vino a decir, y hubiera podido seguir volando tranquilamente hasta aterrizar en París; en algún momento, el ordenador empezó a enviar señales contradictorias y el piloto automático se desconectó. Pero el avión volaba, no tenía ningún problema, ni mecánico ni de combustible. ¿Qué tenían que haber hecho?, preguntaron a Sully. Seguir volándolo con los instrumentos básicos de vuelo, los mismos con los que cientos de pilotos habían atravesado el Atlántico 80 años atrás sin necesidad de ordenador alguno. Dicho a lo bruto: mirar el horizonte artificial.

    No conocemos los detalles exactos de los accidentes de los maxibon, y tardaremos aún un par de años en tener el informe, pero me juego una cena a que el problema no ha sido el bicho. Quiero decir, la informática del bicho habrá fallado, sí, pero el problema es el de unos pilotos que ya no saben controlar el bicho. Y cuando todo va bien, el cerebro del bicho es mejor que el de cualquier piloto cansado, borracho o suicida, pero cuando va mal, el cerebro del bicho es peor que el de un buen piloto. Alien.

    No me enrollo más. He reeditado lo que un día escribí sobre el concepto del ángulo de ataque, que es lo parece que ha despistado al maxibon y confundido a sus confiados pilotos.

  30. Releo Todos los hermosos caballos, de Cormac McCarthy, y rescato una cosilla que escribí sobre el asunto hace años, por si gustan.

    TODOS LOS HERMOSOS CABALLOS

    El western se resiste a morir. Cuando Cormac McCarthy publicó Todos los hermosos caballos en 1992 (se cumplen ahora veinte años de su aparición), ya hacía tiempo que el género estaba de capa caída, especialmente desde el colapso que supuso La puerta del cielo (Michael Cimino, 1980). Pero ese mismo año Clint Eastwood estrenó la magistral Sin perdón, y un par de años antes la Academia había otorgado siete Oscars a la disneyana Bailando con lobos, de Kevin Costner. Desde entonces han seguido apareciendo westerns interesantes, como los que trasladan las coordenadas del género lejos del paisaje americano. Pienso en la violenta The Proposition (John Hillcoat, 2005), con guión de Nick Cave y ambientada en el voraz desierto australiano (a destacar la interpretación de Ray Winstone), o en la española Blackthorn. Sin destino (Mateo Gil, 2011), tan irregular como interesante, y que extrae un inédito provecho del paisaje boliviano. La persecución en el lunar desierto de sal es magnífica.

    Una vez dado este rodeo cinéfilo para disimular mi ignorancia del western literario (un interesante artículo en esta misma revista rescata la variante más pulp del género), vuelvo a la novela de McCarthy. Mucho antes de que fuese entrevistado por Oprah, el escritor hasta entonces minoritario conoció un gran éxito de público con Todos los hermosos caballos. A ello contribuyó, sin duda, un decidido relajamiento del barroquismo que predominaba en sus novelas anteriores: ni el tono mítico y fantasmal de Meridiano de sangre (1985) ni la gótica ambición de Suttree (1979). McCarthy simplifica la estructura y la trama, además de tallar el estilo hasta dejarlo en el hueso con frases secas y precisas que a menudo dejan escapar el lirismo del enfrentamiento con la naturaleza.

    John Grady Cole es un muchacho texano crecido en un rancho con una intensa devoción por los caballos. Cuando muere su abuelo, su amigo Rawlins y él ensillan dos caballos y ponen rumbo al sur. Como Ambrose Bierce, como el cónsul Firmin, como tantos otros que atendieron la llamada irresistible de México, los dos jóvenes cruzan la frontera sin una intención clara, con la ligereza y el optimismo natural de los adolescentes. Por el camino se les une otro muchacho, Blevins, demasiado joven y con un caballo demasiado bueno como para no traer una infinidad de problemas detrás de él. Y, en efecto, los reclamadores de ese soberbio caballo aparecen y obligan a los tres jinetes a separarse. John Grady y Rawlins pierden de vista a su nuevo compañero y van a dar a una enorme hacienda donde enseguida consiguen trabajo. John Grady se gana el aprecio de sus patrones por su habilidad natural con los caballos. Pero también se enamora de Alejandra, la hija del dueño del rancho, e inicia un romance con ella. Al cabo de un tiempo se presenta la policía reclamando a los cómplices de un muchacho que había robado un caballo. El tramo infernal del viaje de John Grady y Rawlins empieza entonces.

    Supongo que he cedido muy rápido a la inercia clasificadora etiquetando Todos los hermosos caballos como un western cuando tiene más puntos en común con el viajé iniciático. John Grady y Rawlins sienten el temblor íntimo que empujaba a Ismael a embarcarse, a Robinson Crusoe a no permanecer mucho tiempo en Inglaterra, a los personajes de Stevenson a partir hacia tierras lejanas… Si todos estos tipos estaban embrujados por el océano y se enrolaban en un barco a la menor oportunidad, los protagonistas de nuestra novela, en cambio, tienen una fjación más “continental”, por decirlo así. Su obsesión son las grandes llanuras y la tierra ardiente de la frontera mexicana. Y su vocación la vida al aire libre, lejos de la ciudad y de cualquier comodidad moderna. Sorprende saber que la novela está ambientada en 1949 pues bien podríamos pensar que transcurre cien años antes. Cuando, al comienzo del libro, John Grady y Rawlins atraviesan autovías y campos petrolíferos parece que dejan atrás las ruinas de una civilización acabada para adentrarse en otro territorio más incorrupto y prometedor. La huella de Thoreau es patente en la visión de McCarthy, aunque no puedo evitar pensar en la diferencia entre el Thoreau encerrado en una celda limpia e individual por no pagar sus impuestos y los jóvenes de Todos los hermosos caballos siendo maltratados y temiendo por su vida en una peligrosa prisión mexicana. La vida a la intemperie no es la misma en todas partes.

    Una característica común a la mayoría de personajes de McCarthy es su destreza. Lo mismo pueden preparar una trampa para animales que un refugio improvisado donde pasar la noche. El autor describe con riqueza y precisión estas labores y logra con ello algunas de sus escenas más memorables, como la doma de una loba al comienzo de En la frontera (1994). Este doctorado en Bricomanía es imprescindible para sobrevivir en las duras condiciones del desierto y para tener quehaceres con los que ocupar la mente durante el interminable rosario de segundos. Ello facilita una relación primaria y directa con la tierra y los animales, los dos elementos que hacen brotar la vena poética en McCarthy. Todo ello sin sombra de bucolismo, más bien al contrario. Los caballos son animales con los que se establece un vínculo casi personal (véase la serie Luck para observar algo similar) pero también son instrumentos de trabajo con los que dar caza a otas criaturas: la apasionante y frenética persecución de perros salvajes en Ciudades de la llanura (1998) da cuenta de ello.

    Primera parte de la llamada Trilogía de la frontera (las otras dos novelas son las mencionadas En la frontera y Ciudades de la llanura), Todos los hermosos caballos es una novela excelentemente escrita, violenta y hermosa.

  31. Como pronosticaba hace algunas semanas, mi periodo poliganero toca a su fin, al menos en este polígano. Próxima parada, sector energías renovables, y hasta aquí puedo leer.

    En otro orden de cosas, constatar que Perroantonio y yo somos almas gemelas, en determinados aspectos (musicales).

    Y que ahora que mi hija pequeña quiere ser piloto, me tiene bastante al día de los aviones y sus problemas, aparte de ser un tema que me interesa de por sí, sobre todo la dependencia (universal y que va a más) de la informática. Aquí confluyen dos asuntos que ya son problemáticos por separado, el hardware y los algoritmos, cuya superposición genera una variedad casi infinita de posibilidades de fallo. Se intenta combatir con redundancia de sistemas, pero estamos lejos de tener sistemas libres de fallos. También es cierto que vamos mejorando, y que los fallos sirven para avanzar en esa línea.

  32. Tanto hablar de música y no comentan ustedes el deceso del mitiquísimo baterista Hal Blaine. La lista de obras maestras en las que tocó la batería es tan extensa que abruma. Si hay que elegir una, pues la intro del Be My Baby de las Ronettes, reconocible por el 92% de la población mundial. Descanse en paz.

  33. Me temo que lo mismo que pasa con la avionica ultratecnologica actual, va a terminar sucediendo con la conducción autónoma de los vehículos de ruedas.
    Es el mal social general.
    Nos habituamos al dominio y la supuesta infalibilidad de los algoritmos y la capacidad de proceso electrónica sobre supuestos estandarizados, que cuando algo no entra en esas casillas estamos perdidos. Y’a no se sabe reaccionar y mucho menos improvisar reacciones.
    Y un cerebro humano bien entrenado es muy superior en esas capacidades.
    Tiempos modernos, en los que el ser humano lo está sacrificando todo por el confort alienante.

  34. Para los borrachos que además pagamos conzecuencias por ello y aún así apechugamos, casi, casi es un honor Pirate.
    Además los viejos de los lugares ya lo saben que lo he dicho muchas veces.
    El puto Johnny Walker ya no se llama así y los camatas millenial ya no saben lo que les pides, les has de traducir.

  35. Pirate, como no me da la vida ya no os leo como antes y menos los links, pero ya comenté también en su momento, creo, lo más estupefaciente que conozco respecto a dos casos de accidente.

    Cuando los pilotos sí habían decidido recuperar el control manual, ante problemas de motor usea falta de empuje y todavía a altitud suficiente, su reacción ante los avisos de stall fue tirar de la palanca para subir, contraviniendo el instinto más básico de un piloto: si el bicho no empuja, baja el morro y gana velocidad.

    Los blancos no la saben meter y los pilotos ya no saben volar.

  36. Esto parece la tertulia del programa de Ana Rosa Quintana, la madre de don Álvaro, ahora resulta que son todos ustedes expertos en pilotaje de aviones comerciales. Acabáramos. 😀

  37. los contertulios de chopsuey cada día nos parecemos más a los tertulianos de radio y televisión. todos ingenieros aeronáuticos hoy, mañana seremos meteorólogos, raelianos, abogados del estado o lo que toque.

    schultz recomiende ud más libros que no sabe uno qué leer ya

  38. Pos yo tengo un cuñao que es comandante de Iberia. Cuando habla de “incidencias” con su hermano -que también lo es- mejor ir al baño, o terminas por jurar (o prometer) que no pisarás un cacharro de esos que todavía vuelan en lo que te quede de vida. Pilotos de los antiguos, su padre también lo era. Pirate, tiene un simulador con tres pantallas de 55″ y asiento servoguiado en el que las sensaciones son extraordinariamente realistas. Baste saber que cuando una avioneta pisa una irregularidad de la pista (están todas cartografiadas hasta ese detalle) el asiento y el “manillar” transmiten la vibración. Despegué sin problemas la primera vez, pero aunque no me estrellé, no fue una toma brillante.

    La tecnología es cómoda. A mí no me gusta viajar, ni conducir. Evidentemente lo de aparcar ya es el colmo. Por esta razón me desplazo “a pata” en la ciudad. Ayer por ejemplo más de 15.000 pasos, unos 10 km según el reloj. Cuando voy al campo tengo sitio reservado para dejar el coche. Así no tengo que aparcar. Por cierto sepan ustedes que los agentes de medioambiente, que pagas con los impuestos medioambientales, te pueden denunciar si aparcas en tu propia finca en un sitio en el que no consideran oportuno que lo hagas. A lo que iba, los sistemas de ayuda al aparcamiento hacen que tus habilidades como aparcacoches se vayan diluyendo, pero te ahorras una pasta en reparaciones de chapa y pintura. El aparcar de oído se va a acabar.

  39. Amigo Castrofortino, pruebe con Bonita Avenue, de Peter Buwalda.

    En otro orden de cosas y tal leo en papel que Castro ha pedido al Gobierno Vasco que ponga allí un euskaltegi. La madre que me parió.

    Y en otro suborden os digo que sabéis de todo, payos: de guitarras, de amotos, de coches de rali, de aviones …

  40. Perroantonio, los años 80 fueron un horror, los sintetizadores empastaron prácticamente los arreglos de todos los músicos del orbe. Si no ponías un colchón de violines fake no te producían el disco. Aún así lo cierto es que don Leonard compuso otro clásico: Hallelujah. La versión que usted aviesamente nos muestra para contrastarla con la del autor es del año 1994 y eso no es justo. Esta es la versión definitiva con coros, sí y un B-3 que se marca un solo muy respetable. Sorprendentes también la afinación cantando en registros tan bajos y la energía que transmite el octogenario. Puede que prefiera la versión pop de los 90, pero piense que podía haber sido peor, podía haber cantado con un violonchelo, o con campanitas navideñas.

  41. Oiga, don Ximeno, que todas las canciones con campanillas navideñas son buenas. Por ahí sí que no paso. A las canciones con campanillas les pasa lo que a las de ritmo de ir montando a caballo y a las de ritmo de ir en tren, siempre son buenas.

  42. Estoy leyendo el voluminoso diario de Ignacio Carrión, una gentileza de la Biblioteca Fantasma, el cual estoy disfrutando. Ando por los años de plomo del final del franquismo (1968-1977) que son los que yo recuerdo. Su lectura me rememora el odio que profesaba no tanto a Franco como a los franquistas irredentos que estaban en todas partes. Mi incomodidad no tenía que ver con asuntos políticos, siempre fui inmune a las soflamas comunistas que las mas feas de clase trataban de colarnos, sino con cuestiones estéticas.
    La lentitud exasperante de una Sanglas frente al brío y elegancia de una Norton Comando. La TVE frente a la BBC. Sergio y Estíbaliz frente a Dylan y Baez. Massiel frente a Carly Simon. José Sazatornil “Saza” frente a Woody Allen. Para qué seguir, todo era de un mal gusto extravagante. Literalmente me ponía enfermo. Necesité mucha perspectiva para recuperarme, el “equipo médico habitual” me daba clase en los primeros años de la Facultad. De mis profesores solo me cayó bien Carlos Iglesias, el hermano de Julio, que parecía vivir ya con la mente en Miami. En el 76 comencé el servicio militar y lo viví a golpe de asesinato de Eta y amenaza de asonada. Empecé a salir a flote gracias a las mujeres, las motos y los libros. Comprender el mundo necesita tiempo, la imagen de los franquistas se fue diluyendo sustituidos por los políticos socialistas y la gente de la “movida”. Pude ser “moderno” con plenitud y a partir de aquí, paradójicamente, me di cuenta que Franco había sido un mal necesario.

  43. Don Josénez, eso que dice de “todas las canciones con campanillas” es demasiado totalizante, absolutista, universal, genérico y cósmico. No lo voy a considerar por respeto a su profesión.

    Escuchen a esta chavala, pero ojo, hasta la mitad de la canción no se suelta y se lanza a interpretar. Por estas cosas es un clásico.

  44. El nombre de la “La biblioteca fantasma” me ha recordado este vídeo, que creo que ya puse hace tiempo y estos días no encontraba. Una librería de lance secreta, en un piso, que no publicita ni la dirección ni el horario ni siquiera que existe. Como los dealers.
    https://vimeo.com/26293855

  45. Entonces todos los arreglos de trompisón de los años 80 son un horror, pero todas las canciones con campanillas no tienen por qué ser buenas. Doble moral.

    Marqués, esto tiene que confesarlo como pecado mortal: «Sergio y Estíbaliz frente a Dylan y Baez». Siempre SyE antes que DyB, que son más pesaos que la alcaldesa de Barna.

  46. Ja, ja, Josénez, usted no vivió aquello por cuestión de edad. Usted no vió en TVE, una y otra vez, a Mocedades. No imagina lo que era ese grupo. De ahí salió Estíbaliz que junto a Sergio nos representó en Eurovisión en 1975. Usted no vivió ese horror y no está habilitado para hacer comparativas.

  47. Marqués, me niego a contraatacar con el vídeo del No nos moverán de Joan Baez por lo mucho que les aprecio a todos ustedes.

  48. Oigan, que Pirate sí pilota y un servidor ha dedicado horas y dinero durante veinte años a todos los simuladores de vuelo cada vez mas realistas que han ido saliendo para PC.

    Además soy músico reconvertido a la vejes en guitarrero, motero y borracho que le vamos a hacerl. (Ah, y cabrero que se esfuerza)

    Sin en cambio ustedes saben de ópera, literatos y cosas de esas.

  49. Conozco personalmente a un ex miembro de Mocedades. Muy buena gente, personas todas ellas estupendas. Las canciones, insoportables. Recuerdo aquellas caravanas a la playa con Mocedades sonando en el casette como un horror más de la infancia, rezando para que mi tío lo cambiara y pusiera el otro que tenía, correspondiente a Los Indios Tabajaras.

  50. AAAArrrrrrGGGhHHhhHHHH

    Los Indios Tabajaras

    Lo que acaba ustet de removerme en las entrañas, pesadillas despierto me va a generar.
    No me acordaba ¡qué cabrön!

  51. Ximeno de Atalaya jueves, 14/03/2019 a las 10:28
    Perroantonio, los años 80 fueron un horror,

    Eso también es hacer trampa, Ximeno. Cohen decantó sus canciones y su voz con los años, y mejoró sucesivamente el Hallelujah quitando el organillo y el chimpún de la percusión (que me da que también era eléctrica). La canción es magnífica —creí que sobraba decirlo— pero en el disco «Various positions», de 1984, todo suena a lata, incluida la voz de Cohen, que parece que sale del fondo de una lavadora, con ese molestísimo eco. Hasta las chicas del coro parecen androides.

    En todo caso, me refería a eso, a la producción de la época. Cohen es un grande a pesar de los tristes arreglos de los 80.

    Probablemente también lo sea Battiato, pero soy incapaz de escuchar «Voglio vederti danzare» o «Centro di gravità permanente» sin sentir unos deseos irrefrenables de disparar contra el arreglista y de paso cargarme al organista y al batería. Sería bonito que alguien versionara estas canciones con una simple guitarra, a ver qué pasaba.

    Battiato hace cosas muy difíciles, con largos textos recitativos y melodías complejas, pero yo no soy capaz de sentirme a gusto en su universo. No es problema suyo, es mío. También me pasa con el rock sinfónico, qué le vamos a hacer.

    Es más, podría ser un problema con mi oído, que siempre ha reaccionado mal a los agudos. Quizá eso explique cuánto me cuesta entrar en algunas producciones de Bowie.

  52. Josénez jueves, 14/03/2019 a las 10:33
    Oiga, don Ximeno, que todas las canciones con campanillas navideñas son buenas. Por ahí sí que no paso. A las canciones con campanillas les pasa lo que a las de ritmo de ir montando a caballo y a las de ritmo de ir en tren, siempre son buenas.

    Y las de silbido. No hay canción con silbido que no sea buena.

  53. Perroantuán, en el artículo que enlazas para mí lo esencial es esto: “Ayer se conocía que algunos pilotos estadounidenses informaron a finales de 2018 de incidentes con los comandos del 737 MAX 8 cuando el aparato dependía del modo automático. «El avión comenzó a descender», exponía un testimonio recogido por AFP: «El comando de a bordo inmediatamente desconectó el piloto automático y enderezó el avión», se describe”.

    Que es exactamente lo que yo comentaba ayer. Ante cualquier sobrerreacción de la máquina, apaga su cerebrito y vuela el avión. Es la norma de seguridad básica y todos los pilotos la conocen de memoria: primero volar, después navegar y por último comunicar.

    Negligencia de Boeing, tal vez. Pero mucho más grave la falta de recursos de esos pilotos.

  54. Yo mismo tengo un apellido Uranga por ahí, de raigambre artística también, bien es cierto que correspondiente la misma al notable pintor Don Pablo (Uranga) y no a los horrísonos cantores.

  55. marquesdecubaslibres jueves, 14/03/2019 a las 10:38

    Siempre tuve esa misma sensación: lo insoportable del franquismo era su fealdad. Aún hoy en día, diría que lo que más me separa de tipos como Casado es la estética Nuevos Ministerios que transmite. Y por ahí creo yo que ha venido una confusión generalizada: es mucho más difícil detectar el franquismo sociológico de cierto nacionalismo aseado; estéticamente te la cuelan.

  56. Ximeno de Atalaya jueves, 14/03/2019 a las 10:53

    Escuchen a esta chavala, pero ojo, hasta la mitad de la canción no se suelta y se lanza a interpretar. Por estas cosas es un clásico.

    Ximeno, lo que hacen la chavala y el guitarrista es interpretar la versión y los arreglos de Jeff Buckley para el Hallelujah de Cohen.

  57. Pablo Abraira como Jesucristo.
    Pedro Ruy-Blas como Judas.
    Estíbaliz como María Magdalena.
    Sergio como San Pedro.

    Cuidao España con el reparto de Jesucristo Superstar.

  58. Esta hippismo descafeinado de los Mocedades estaba muy cerca, o más bien era idéntico, al de las misas de los cristianos de barrio de los años 70. Estuve no hace mucho en la comunión de un sobrino con los Salesianos y pude ver que la cosa seguía casi igual: el cura, un viejo hippy cristiano de entonces, incorporaba al espectáculo flauta andina y todo tenía un delicioso aire hippy de las praderas-quechua, como Estíbaliz, la de los ojos lánguidos.

  59. Menuda tarde me estais dando.
    ¿Qué preferís expertos en amotos y aviones, borrachos y guitarreros o languideces varias tipo Mocedades, Los Tabajara, y los moñas Cohen y Battiato?
    Cohen quien por cierto reconoció que siempre tocaba la misma cansión con infinitas variedades, cosa que le honra, aunque lo dijo después de una carrera ya hecha, claro.
    O sea como Sabina.

  60. A mí me gusta bastante ese soft-pop con tenues toques folk de esos años, que por cierto sucedía en España al mismo tiempo que en todo el mundo. En esta movida cumbayá no llegamos tarde, como nos suele pasar. Mi favorita, la espectacular Me casó mi madre de Nuestro Pequeño Mundo:

    Me casó mi madre.

    Coincido con Perroantonio en que lo peor de este tipo de música ha sido su estomagante y en muchos casos bochornosa inclusión casi obligatoria en las misas. A veces dan ganas de que vuelvan las misas en latín y de espaldas, como la bajista de Los Planetas, con tal de evitarse esas canciones.

  61. «Me casó mi madre» es una canción tradicional. La que interpretaba Nuestro Pequeño Mundo era una versión acortada, con cierto aire romántico, en donde la malcasada parece añorar la vuelta del esposo. Tal vez optaron por esta versión para no incomodar a la censura (1968) porque lo cierto es que se trata de una canción de cuernos y maltrato, con diferentes grados de maldad según versiones: la malcasada en realidad está esperando a que el mal marido regrese de casa de su querida, a la que agasaja, mientras a su esposa le da mala vida. El Nuevo Mester de Juglaría interpretó en los años 90 una versión bastante diferente.

  62. Buenas tardes a todos:

    – ¿ Recuerdan ustedes en el año 85, el accidente de avión en el monte Oiz, en que se mató Lopez Bravo ? El piloto estaba casado con una amiga de infancia. Pues ese día había niebla, y la tripulación se conocía el terreno, y el avión ( otro Boeing), y no quisieron darse la vuelta para aterrizar en Vitoria, ” que ellos eran muy capaces de aterrizar en Bilbao … “. Se engancharon con la antena de televisión. y se mataron todos.
    La técnica, a “los de antes “, les parece una “mariconada”, pero falla mucho menos que los pilotos.
    Igual que antes, los médicos hacían exploraciones de riesgo, y diagnosticaban, casi sin medios, mientras que ahora, te meten en una máquina, y ella sola lo hace todo, incluso el diagnóstico.
    El resultado es que los médicos de familia, y de ambulatorio, están acoquinados, y te piden toda clase de pruebas carísimas para todo. Que en un porcentaje enorme de los casos, no harían ninguna falta.
    Así que ¿ Que es más sensato ?
    Porque, como muy bien dicen ustedes ( Ximeno, creo, en concreto ), ¿ quien va a seguir aparcando de oído, cuando el propio coche, o el avión, o el aparato de resonancia te lo hace todo el solo ?

  63. La infancia la recuerdo en blanco y negro. Todo bastante feo y aburrido. Como dice Perro, todo Nuevos Ministerios. Sólo los libros, lo que decían los libros, era en color. En el 80 me mandaron a casa de un tío a Londres tres meses. Los planes eran aprender inglés. Los planes, en el mejor de los casos, no son más que una plantilla sobre la que improvisar. Aquella ciudad, desconocida, sucia y violenta, en guerra contra la Thatcher, me pareció de lo más colorida y alegre. Tengo por contar las muchas improvisaciones.

  64. – A mí me gustaban mucho Mocedades. Sobre todo algunas canciones, como “me llamaban loca”, que creo que era de Jose Luis Perales, el cual también me gustaba . Aunque no tenga discos de ellos. En cambio, de Nuevo Mester de Juglaría sí que tengo discos. Muchos. Y su versión de “Me casó mi madre “, me encanta. Como me encantan el “Romance del Conde Olinos”, y así.
    Y como hace más de cuarenta años que no voy a la iglesia , más que a funerales y entierros, y en esos no suelen poner música de esa “progre”, pues no la he tenido que sufrir.
    ¡ Cada cual es de su época !

    – Me han parecido preciosos los cuadros de la exposición de Carlos García Alix. Muchas gracias Perroantonio. Me los compraría todos, si pudiera, que el del cartel, el del tren , el del amanecer rojo, el de la luna arriba de la calle en cuesta… son una gozada.

  65. Alvaroquinn
    Me leí “todos los caballos bellos”, hace años. Y ni lo tiré ni lo regalé, pero se me había olvidado completamente. Después de su reseña, lo he sacado de la biblioteca para releerlo.
    Así que, Gracias

    Por favor, M Gaussage , cuente, cuente.

  66. Pues saltar a la España interior no resultaba menos traumático paras los pisaverdes de ciudad. Allá por el 79 pasé un verano en un pueblo de La Mancha. Recuerdo que a la semana de estar allí se me terminó el chocolate y contacté con unos lugareños consumidores de hachís, todos ellos tres o cuatro años mayores que yo, para poder renovar existencias.

    –Nosotros lo compramos en Alcázar de San Juan –me dijeron.

    Alcázar de San Juan era, si no recuerdo mal, la capital de comarca. Un pueblo bastante grande para la zona.

    Cogimos el Ford Fiesta de uno de ellos y nos dirigimos allá. Una vez en el lugar, contactamos con su camello habitual, quien nos enseñó unas barritas de una cosa de color verde claro que sólo guardaba un remoto parecido con el hachís.

    –Pero esto es una mierda –le dije, indignado, al tipo.

    Por la reacción de todos, me di cuenta de que las cosas no funcionaban de esta manera por allá.

    Nos fuimos sin comprar nada.

    –Pero esto es lo que fumamos nosotros –me dijo uno de ellos cuando subimos en el coche.
    –¿No hay otra cosa?
    –Este tío es el único que vende.
    –¿Madrid está muy lejos de aquí? –pregunté.
    –Unas dos horas.
    –Pues vamos a Madrid.

    Estaban como hipnotizados, y me hicieron caso. Supongo que, aunque sólo fuera por edad, me daban veinte vueltas en la mayor parte de aspectos de la vida. Pero no en comprar chocolate. Ni ellos ni yo conocíamos Madrid; pero, vista una ciudad, vistas todas. Una vez en el centro, me acerqué al primer tipo con pinta de “enrollado” que vi y le pregunté dónde se podía comprar veinticinco gramos de costo.

    Acerté a la primera: el tipo me dio las indicaciones oportunas para llegar a un sitio llamado el Pozo del Tío Raimundo, que recuerdo como un lugar bastante chungo. Sin embargo, durante aquel año yo había estado bajando casi cada día a lo mismo al Barrio Chino barcelonés, que tampoco era una pista de baile. Lo principal, según había aprendido, era que por mal que se pusieran las cosas, no podías permitirte demostrar miedo. A esa edad empezaba a desarrollar un valor tan imbécil como suicida que solía descolocar a todo el mundo, incluido a mí mismo.

    De lo que no me di cuenta hasta mucho después es de que mis acompañantes se encontraban a años luz de lo que hoy se conoce como zona de confort. Supongo que lo estaban pasando realmente mal.

    Lo siguiente que recuerdo es regresar al pueblo en el coche con veinticinco gramos de uno de los chocolates más dulces que fumé jamás, y adquirido a un precio más que razonable: una compra realmente excepcional hasta para mi propia ciudad.

    Y todo, como ocurre con la mayor parte de cosas buenas de la vida, fue pura carambola.

    Aquel fue el último verano que pasé bajo aquellos cielos inacabables de mi infancia. Casi treinta y cinco años después de esto, regresé al pueblo con una amiga. Una mañana fui a realizar una gestión a un banco y, cuando llevaba un par de minutos en la cola, del despacho del director salió un tipo completamente calvo, se abalanzó sobre mí y me dio un fuerte abrazo.

    Era el conductor del Ford Fiesta.

    –No sabes las veces que llegamos a hablar de aquella historia –me dijo.

    Por lo visto, con el correr del tiempo la aventurilla juvenil había alcanzado rango de leyenda por aquellos pagos.

    Esa misma noche, la de la compra de costo, una chica me llevó a la discoteca del pueblo. Por aquel entonces yo frecuentaba un garito de Barcelona llamado Boira, donde a todas horas sonaban grupos como Talking Heads, Devo, los primeros The Police o Blondie, entre otros. Pero pisar aquella discoteca fue como penetrar en The Twilight Zone: nos recibió la canción Son tus perjúmenes, mujer de Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina.

    Iba a necesitar fumarme unos cuantos joints para soportarlo. Y supongo que aquello fue exactamente lo que hice.

  67. Pues parece que el estabilizador automático del timón de profundidad sólo se activa cuando se está en modo manual, y sólo puede detenerse accionando un interruptor determinado (stab trim cutout) y corrigiendo después manualmente la actitud del avión. O sea, un automatismo introducido por la puerta de atrás en el vuelo manual. Tal vez demasiadas cosas en qué pensar cuando apenas has ganado altitud y el terreno se acerca rápidamente.

    Aquí la explicación técnica y aquí el boletín de Boeing sobre el asunto después del accidente fatal del Lion Air.

  68. Acojonante: la FAA contradice implícitamente (pág. 7) lo que viene a decir el boletín de Boeing. En fin, que hasta que no haya informe mejor no seguir especulando. Que es básicamente lo que llevo haciendo todo el día. Qué malo es el vicio.

  69. El miedo y la pereza (los de siempre) provocando en cuanto tenemos cargos de responsabilidad que nos volvamos tan ocupados y tan poco exigentes con nosotros mismos. Nada que ver con la tensión y exigencia que somos capaces de soportar en el BUP o en la carrera. Te nombran para una posición cesuit y estás listo a los pocos días: ingenieros que se olvidan de los cálculos y contratan alegremente consultoras de ingeniería para hacerles un proyecto básico y terminan delegando en ellos análisis y decisiones(!), economistas que en seguida seleccionan a empresas auditoras que se inventan que no haya conflicto de intereses para hacerles el modelo financiero, las cuentas anuales y unas cuantas recomendaciones de control interno, médicos especialistas que en su primer año de residentes ya no quieren saber nada de ayudar a su hermano pequeño de secundaria en sus tareas genéricas de cono y necesitan mandar un wasap a sus colegas R1 de otras especialidades, consejeros delegados que no saben que hacer con su secretaria y se dejan mangonear por el de recursos humanos o el de legal o la de RRPP para participar en reuniones con sindicatos o con políticos con quienes no saben tratar en vez de estar en lo que tienen que estar. En política igual o peor, en seguida caen en manos de los asesores y las agencias de marketing. Lo hemos visto en Ciudadanos, que si liberal, que si soe, que si vox. De momento en Andalucía mejor ni os cuento el desconcierto que tienen entre pp -siguen igual de torpes que siempre- y ciudadanos en las primeras medidas ( están esperando a los auditores…)

    Y suelto todo esto a cuento de Juan Guaidó. En las últimas semanas me ha parecido un político que en su rostro serio transmite coraje, sentido de las responsabilidad y que está jugándosela de verdad, vamos, nada que ver con la sonrisa idiota de Puigdemont en los días previos al 1 de octubre o el postureo de Sánchez. Sin embargo, esta mañana leo una entrevista en la versión digital de El Pais. Respuestas coherentes pero una foto donde ya se colaron los asesores de imagen de manera descarada. Lo miras y es Obama, a ver si así se reduce el rechazo que genera que Trump sea su principal aliado. Lamentable. Me parece que hasta el propio El Pais se ha asustado del éxito de la foto de los asesores venelozanos(se la han debido colar) y ha dado una patada pabajo a la entrevista con foto que increíblemente está ahora perdida en los fondos del digital.

  70. Decía don Perroantonión

    Ximeno, lo que hacen la chavala y el guitarrista es interpretar la versión y los arreglos de Jeff Buckley para el Hallelujah de Cohen.

    Pues claro. La gracia está en que lo hacen mejor. La muchacha canta con gusto y se permite unas improvisaciones muy osadas que resuelve con elegante maestría. No es famosa, ni tiene discos, pero, o sabe lo que hace, o lo disimula muy bien.

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